
Viruela del mono: el Ministerio de Salud habló del caso local y de su “potencial pandémico”
La secretaria de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, Analía Rearte, ofreció una entrevista radial en la que dio detalles sobre la situación de la «viruela del mono» a nivel internacional y local. Con relación a sus formas de contagio, aseguró que no se trata de una enfermedad de transmisión sexual y minimizó su “potencial pandémico”.
Además, se refirió al primer caso sospechoso registrado en la Argentina y afirmó que “tiene muy altas posibilidades de ser positivo”.
Al ser consultada en AM 750 sobre las implicancias del surgimiento de diversos brotes de viruela del mono en Estados Unidos, Canadá, Australia y varios países en Europa, la funcionaria brindó algunas precisiones sobre la enfermedad y aclaró que la viruela simia “no es la viruela humana”.
“Es un virus que está en algunos animales y que se transmite a las personas ocasionalmente. Entonces, este es un primer punto porque hace que la transmisibilidad de persona a persona sea baja. No es como el virus del sarampión o el Covid, cuya transmisión de persona a persona es muy alta y eso ayuda a que se propague”, enfatizó.
Tras ello explicó el por qué de la conformación por parte del Gobierno nacional de un equipo de trabajo específico para monitorear la situación y generar las recomendaciones específicas para los equipos de salud y la población. Al respecto, indicó: “Nosotros como Estado cuando surge algo que nos llama la atención tenemos que investigarlo, prestarle atención y vigilarlo, pero eso no significa que tengamos un nuevo virus con potencial pandémico ni mucho menos”.
En ese sentido, comparó: “En el caso del sarampión, la tasa [de contagio] es de 18. Esto significa que una persona con la enfermedad puede contagiar por lo menos a 18 personas. Y en el caso de la viruela del mono es muy bajo, de 1 o inferior a 1, lo que significa que una persona a lo sumo podrá transmitirle el virus a una persona más. Eso es lo que pasa en general y aparentemente no hay cambios en el virus. De todas formas, esto es muy dinámico y estamos evaluando a ver si hay algún tipo de comportamiento distinto”.
Y ante la pregunta sobre si el virus puede ser transmitido a través de “relaciones ocasionales entre personas homosexuales”, como trascendió en un primer momento, dijo: “No. Por ahora no está demostrado que sea una enfermedad de transmisión sexual. La transmisión es por contacto cercano, por gotas respiratorias o por el contacto cercano con el líquido de las vesículas o ampollas que genera. Pero el contagio es por contacto estrecho, no es una enfermedad de transmisión sexual”.
Bolsonaro denuncia un acuerdo entre Bolivia y Argentina para privar de gas a Brasil – Video
Como anticipó ayer el periodista Nicolás Deza, el tema de la provisión de gas a la Argentina en invierno por parte de Bolivia, iba a volverse conflictivo, y no sólo por el precio.
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, subió un video a sus redes sociales en el que denuncia que Bolivia redujo en un 30% el gas que le vende a Brasil para priorizar la provisión a la Argentina. Afirma “Parece orquestado”. (Noticia en seguimiento).
— Jair M. Bolsonaro (@jairbolsonaro) May 23, 2022
INVAP: ojos para vigilar la pesca ilegal
INVAP está diseñando un sistema para fiscalización de buques pesqueros mediante el uso de cámaras de video y reconocimiento automático de imágenes. La iniciativa ya se está instalando en un barco marplatense y luego se probaría en el buque de investigación Holmberg.
La tarea de fiscalización en los buques pesqueros suele ser muy difícil de realizar ya que las actividades siempre se realizan a mucha distancia de la costa y por períodos largos de tiempo. Las inspecciones revisan los buques en los muelle y en ciertos casos se pueden abordar buques en altamar, pero es una tarea que demanda mucho tiempo y tiene un costo alto, por lo que son pocos los buques que pueden ser revisados. Desde la Dirección Nacional de Control y Fiscalización Pesquera se acudió a la empresa estatal rionegrina INVAP para que desarrollara un sistema que pudiese mejorar la fiscalización, ya que si sólo se instalaban cámaras en los buques generaría tanto material que sería imposible de revisar. En INVAP se está desarrollando un sistema que será capaz de reconocer patrones en lo que están captando las cámaras para así solo grabar material en ciertos momentos y además poder enviar alertas en tiempo real al organismo de fiscalización. Esto permitiría también registrar eventos clave como el momento y lugar de despliegue de las redes y si se están usando aquellas con un tamaño de malla aprobado. Este mes se instalaron las primeras cuatro cámaras en el buque pesquero de merluza y langostino “Mellino VI” de Mar del Plata para hacer las primeras pruebas que determinarán la ubicación óptima de las cámaras y qué eventos puedan reconocerse.
Nota de AgendAR:
INVAP no es nueva en esto del control pesquero. La empresa pertenece a la provincia de Río Negro, que ya en 2004 decidió cortarse sola, hasta donde le fue posible, del descontrol pesquero legal e ilegal reinante en la Zona Económica Exclusiva del Mar Argentino. Y por eso desarrolló el SIMPO: Sistema Integral de Monitoreo Pesquero y Oceanográfico. Como el Golfo de San Matías le da a la provincia una considerable extensión de aguas jurisdiccionalmente provinciales (las 12 millas desde la costa), la flota pesquera privada costera (la de casco amarillo) allí es más frecuente que la alturera (o roja), predominante en todo el resto de la costa argentina. Culpa de la geografía, que nos dio un litoral oceánico demasiado abierto y con pocas indentaciones, bahías protegidas o caletas, y así desde las costas bonaerenses hasta las fueguinas. Lo cierto es que Río Negro no puede decirle a la flota alturera (hoy dominada por España y China) que está obligada llevar a bordo un pendorcho que literalmente vuelve al barco un «reality show», como el SIMPO. Y eso porque sobre la ZEE nacional, entre las 12 y las 200 millas, decide el estado federal y no las provincias. Y desde la derrota de Malvinas el estado federal, en materia pesquera, está ausente y/o teledirigido. El SIMPO hacía transparentes los barcos amarillos: monitoreaba desde el peso de la red, cuando era izada a bordo, tomaba fotografías del tipo de especies que levantaba la red (para evitar las frecuentes declaraciones juradas que aseguran que se pescó gato cuando en realidad fue liebre). Cruzaba estos datos con la velocidad del barco (durante un lance pesquero, baja su velocidad hasta poco más de 3 nudos), e incluso controlaba la temperatura de bodega, para dejar constancia informática de las aperturas y cierres de puerta. El SIMPO no era puro control fiscal, sino que tenía su lado de investigación: monitoreaba también otras variables oceanográficas: salinidad y temperatura del agua, muy determinantes de la abundancia o falta de tales o cuales especies. Luego usaba el ancho de banda más bien miserable de principios de este siglo, para intentar conectarse con la red satelital geoestacionaria estadounidense INMARSAT, y transmitir así su información al Instituto Oceanográfico Alte. Storni y a la Prectura Naval Argentina. Lo que se lograba era un control a dos bandas de qué, cuánto y cómo se pescaba, algo absolutamente insólito. En el resto de las provincias atlánticas argentinas, reinaba el mismo alegre Far West de hoy, fogoneado entonces por los pactos pesqueros con la Unión Europea (versión sintetizada: España sobrepesca, Europa del Norte se saca de encima a España, la Argentina finge vigilar y se jode). En 1998 el Mar Argentino hizo «crack»: empezó a desaparecer la merluza hubbsi, e incluso el calamar Illex argentinus. Luego el langostino. Luego todo lo demás. El estado federal recordó que existía y empezó a ponerle candado al mar, pero tarde: empezaron a quebrar las pesqueras. No las españolas, eh. Ésas están muy subsidiadas por la UE: les regalan los barcos y el combustible a las devastadoras empresas con sede en Galicia, con tal de que no pinten por Europa. Luego España exporta pescado bueno y barato al resto de Europa. ¿Adivine de qué origen? Se lo van a decir el día del arquero. Para 2001 habían desaparecido 30.000 puestos de trabajo costero en Argentina, tanto a bordo de la flota roja alturera como en las fileteadoras terrestres ubicadas desde Madryn para abajo, especialmente en Puerto Deseado. El resto del país no se dio por enterado siquiera, porque el trabajo industrial había desaparecido en general, y el estado federal estaba tratando de no colapsar por la furia social desatada debido a los éxitos económicos sucesivos de los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa. De modo que el uso del SIMPO fue no sólo el privilegio de una provincia que tiene la costa adecuada y la empresa tecnológica adecuada para cortarse sola, sino una reacción de crisis. Los capitanes de la flota amarilla rionegrina, basada fundamentalmente en San Antonio Este, recibieron el SIMPO a bordo de sus naves con la misma alegría que el pato la munición. Pero durante unos años empezaron a ganar más plata, porque este monitor chiquito y a prueba de sabotaje hizo que la recuperación biológica del Golfo de San Matias fuera rapidísima, a diferencia de la persistente escasez de pesca en el resto de la ZEE argentina. Pero además le permitió a la provincia empezar a cobrar en serio sus regalías, porque subdeclarar pesca, sea en cantidad, especie o valor de mercado, se volvió difícil. Sin embargo, los sabotajes contra el sistema no eran frecuentes. Es que gracias al SIMPO las empresas de la flota local, casi todas artesanales y familiares, pudieron empezar a exportar con el marbete del Marine Stewardship Council o MSC, una rara organización internacional de estados y empresas de commodities que certifica que tal o cual artículo pesquero es el fruto de una actividad sustentable y controlada. Eso equivale a una diferencia de precio del 30% a favor de los productos con marbete del MSC. La vieja Europa nos rapiña, pero paga extra si no nos dejamos rapiñar. ¿Quién los entiende? Pero así como la cola no mueve al perro, una provincia no decide la conducta (o inconducta) pesquera de todo un país, y los buenos ejemplos suelen eliminarse, cosa de que no desaten imitación. Fin del SIMPO: era demasiado bueno para durar, pero imponérselo a la flota roja era políticamente el equivalente de atarle un babero a un tigre. Good luck with that!, como dicen en Puerto Deseado, Santa Cruz. Pero ahora lo dicen en chino. Porque las condiciones han cambiado. Casi todas las aterradoras pesqueras españolas instaladas legalmente y protegidas bajo gruesas corazas de vista gorda, como la mítica ARBUMASA, han sido compradas por China a través de empresas estatales. Alegría, compatriotas, hemos pasado de la sartén al fuego, como quién dice. Pero además, en cada temporada de pesca, como un derrame de óxido que fluye desde el Pacífico y entra al Atlántico por el Estrecho de Drake, nos visitan entre 400 y 600 barcos asiáticos ilegales, técnicamente en estado de «¿me hundo o no me hundo?». La precariedad y la ilegalidad son las bases económicas del sistema en la pesca a distancia. Algunos de esos barcos tienen permiso de pesca expedido por Port Stanley, brevemente Puerto Argentino, la capital de las islas demasiado famosas. Ese permiso aquí es ilegal. La mitad de los visitantes al menos es china. Del origen que sean (hay barcos coreanos, españoles, taiwaneses, incluso españoles, y hasta algún polaco exótico) casi todos tienen tripulación filipina o malasia en condiciones de semiesclavitud. A bordo la vida es brutal y a veces, breve. Y no se vaya a creer que a estos bravos capitanes la milla 200 de la ZEE argentina los ataja. Si Ud. píensa que en los ’90 hubo sobrepesca, tendría que ver lo que está pasando hoy. Lo dicen hasta los yanquis, ofreciéndose como guardacostas de ocasión. Siempre se puede estar peor. De modo que la Argentina, y ya no sólo Río Negro, está viendo si hay algún modo de control electrónico a distancia. Tecnológicamente, las condiciones son más favorables. ARSAT puso ancho de banda a lo grande en toda la costa del país, y aseguró comunicaciones satelitales baratas y exclusivas gracias a sus satélites geoestacionarios ARSAT 1 y 2. De modo que hoy no es imposible hacer de un pesquero un «reality show» en tiempo real. Como advierte el Ing. Cabrera, de INVAP, las cosas que se buscan controlar a distancia son menos en cantidad y más específicas. Esta vez no se pretende hacer de la flota roja legal una gran fuente de información oceanográfica: simplemente controlar que no meta tanto el perro con su negocio. De todos modos, esta movida es cautelosísima y no está condenada al éxito: los intereses a favor del descontrol actual involucran a demasiadas cancillerías demasiado poderosas. Ahora ya no es un tigre, hay que ponerle un babero también al dragón. Pero la Argentina sí está condenada a tratar de recuperar cierto control sobre su propio mar, que después de los Acuerdos de Madrid y otras sevicias británicas y genuflexiones de nuestra cancillería ya no le queda tanto. Porque las consecuencias de una debilidad tan persistente y tenaz empiezan con la pérdida de aguas territoriales, y luego sigue con la de territorios continentales. La historia no tiene mucha piedad con los países vocacionalmente débiles.Daniel E. Arias
Se anunció la flexibilización del cepo a petroleras para acceder a divisas
Martín Guzmán convocó a un acto para hoy martes a las 10.30 junto a petroleras, gobernadores y sindicalistas en el que anunciará un decreto que flexibilizará el acceso a dólares para las empresas petroleras, con el objetivo de escalar la producción en un sector que el equipo económico considera clave.
Está previsto que la presentación estará a cargo del ministro de Economía, y se realizará en el Museo del Bicentenario. Del anuncio participaría el presidente Alberto Fernández. La medida había sido adelantada en distintas oportunidades por Guzmán y se trabajó en las últimas semanas con el Banco Central, funcionarios de la Secretaría de Energía y empresarios. El viernes pasado hubo una reunión del ministro y el secretario Darío Martínez con directivos de las 10 principales firmas del sector para conversar sobre los detalles de la medida. El sábado se hizo lo propio con sindicalistas y funcionarios provinciales. El texto establecerá una línea base de referencia desde la cual se medirá el aumento de la producción. Podría ser la producción acumulada de 2021, pero también de los últimos 12 meses, desde abril de 2021 hasta marzo de 2022, según indicó el portal especializado Econojournal. Aún resta definir el porcentaje del incremental de petróleo sobre el que se podrá acceder libremente a las divisas. En el proyecto de Ley que ingresó al Congreso en la última semana, y que llevaba la firma de legisladores patagónicos, se habilitaba el acceso a dólares sobre una alícuota base del 20% de la producción. El decreto que está en redacción podría ser más generoso y autorizar el acceso al dólar oficial sobre un porcentaje mayor de la producción incremental. En el caso del gas natural, se tomará como línea base la producción comprometida en el Plan Gas.Ar. Por sobre esa curva, se fijará una alícuota sobre la cual las productoras podrán tener libre acceso a las divisas equivalentes. Con esta flexibilización del cepo, se busca incentivar las inversiones: nuevos ingresos de dólares desde el exterior.Avances hacia el control biológico de enfermedades en las plantas de soja
La soja, académicamente conocida como Glycine max, es una planta leguminosa que se cultiva por sus semillas y su alto contenido de aceites y proteínas. En este momento, en 130 millones de hectáreas del mundo están creciendo estas plantas y Argentina alberga el 10 por ciento de este total mundial, con una extensión de siembra equivalente a la superficie completa de la provincia de Santa Fe.
Todas las plantas están expuestas a enfermedades que dificultan su desarrollo o incluso pueden causarles la muerte, y la soja no es la excepción. Aproximadamente el 20 por ciento de las pérdidas anuales en soja se deben a las enfermedades que afectan al cultivo, entre las cuales, las de origen fúngico son las de mayor impacto.
En un estudio que apunta a ayudar a resolver este problema, investigadores e investigadoras del CONICET en la división de microbiología del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR) y en el Laboratorio de EcoFiosología Vegetal del Instituto de Ciencias Agrarias de Rosario (IICAR, CONICET-UNR) pudieron reportar por primera vez el efecto que tienen las bacterias del género Streptomyces sobre el rendimiento y el control de enfermedades producidas por hongos en plantas de soja.
Estos estudios, publicados recientemente en la revista Biological Control, muestran que la inoculación de semillas de soja con Streptomyces eurocidicus no sólo protege al cultivo de infecciones por hongos de gran impacto, sino que también promueve su crecimiento y desarrollo.
De acuerdo con el equipo de investigación, el trabajo pone de relieve la importancia de generar alternativas al manejo fitosanitario, históricamente basado en la aplicación de agroquímicos nocivos para el ambiente y la salud humana.
“Para el control de las enfermedades fúngicas en plantas, las técnicas de manejo tradicionales son la rotación de cultivos, para que los patógenos no se enquisten en la tierra, la resistencia genética y el tratamiento con antifúngicos químicos”, explica Eduardo Rodríguez, investigador del CONICET en el IBR, y agrega: “Hoy en día, se está tratando de evitar el uso de agroquímicos, con esa idea surgió el uso del control biológico con bacterias u hongos”.
Esta estrategia de control es una alternativa para el manejo de enfermedades que apunta a utilizar organismos biológicos capaces de disminuir los efectos deletéreos que causa un patógeno sobre el crecimiento y la productividad de un cultivo. De esta manera, el control biológico permite reducir el uso de agroquímicos y evitar al mismo tiempo la generación de resistencia y la aparición de plagas secundarias.
Docentes universitarios hicieron un paro de dos días
Ayer, lunes 23, y el jueves 26 docentes universitarios y preuniversitarios realizan un paro en reclamo de salarios que les permitan, al menos, cubrir los costos de la canasta familiar.
Desde la Agrupación Gremial Docente, la representante de docentes de la UBA sostiene que no les realizaron propuestas de aumento salarial. “Hoy un docente diplomado, a cargo de cursos, por 20 horas de trabajo cobra $ 50.000”. «Docentes universitarios y preuniversitarios de todo el país profundizan el plan de lucha convocados por la Conadu Histórica por recuperación salarial con 48 horas de paro en esta semana». El comunicado gremial dice: «El reclamo es claro y necesario: que no haya salarios por debajo de la línea de pobreza ni continuar con docentes sin salario, los llamados ad honorem.» “Después del primer paro (realizado el 13 de mayo) el Ministerio convocó a una reunión para el próximo 24 pero sin embargo no nos han hecho llegar ninguna propuesta hasta ahora”, expresó Ileana Celotto, secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD UBA), sindicato que agrupa a los profesores de la Universidad de Buenos Aires. “En el 2022 se firmó una paritaria del 41% en cuatro cuotas, por eso en su momento nuestra federación la rechazó ya que era obvio que se iba a profundizar el deterioro salarial”, aclaró Celotto.Autorizaron una suba del precio del bioetanol que se mezcla con las naftas
La Secretaría de Energía autorizó un nuevo aumento, del 10%, del bioetanol que se elabora en los ingenios tucumanos para la mezcla con las naftas grado 2 y 3. Según la Ley 27.640, aprobada el año pasado, las refinerías deben mezclar un 6% de etanol cañero por cada litro de nafta. Para el etanol de maíz y el biodiesel hay un sendero de precios hasta agosto.
La Secretaría de Energía, a cargo de Darío Martínez, autorizó un aumento de 10,2% para el precio del litro de bioetanol de caña de azúcar para su adquisición y mezcla obligatoria con las naftas grados 2 y 3. El litro de etanol elaborado a base de caña, sobre todo en los ingenios tucumanos, saltó de $ 73,11 a $ 80,56. El incremento de este producto regulado por la Ley 27.640 pone presión sobre el valor de las naftas, que a su vez aumentaron hasta un 14% entre el 7 y 9 de mayo.
El incremento de bioetanol cañero regirá para las operaciones llevadas a cabo a partir del 9 de mayo. El gobierno autorizó la suba mediante la Resolución 373/2022, publicada este lunes en el Boletín Oficial y firmada por el secretario energético. No aumentaba desde marzo, cuando saltó un 11,8%. Desde abril, el etanol de maíz y el de caña tienen un precio distinto, algo que no ocurre desde noviembre de 2019. Para el etanol maicero, elaborado principalmente en Santa Fe y Córdoba, el litro se comercializa este mes a $ 96,35, mientras que el litro de etanol elaborado en los ingenios de Tucumán tiene un valor de $ 80,56.
La promoción de los biocombustibles
El bioetanol de caña se mezcla por ley en un 6% con las naftas antes de que se vendan en los surtidores del país. La nueva Ley 27.640, aprobada el año pasado, habilita a aumentar los precios del bioetanol y biodiesel (que se mezcla con el gasoil) en base a cómo se mueva los precios de los combustibles de YPF en las estaciones de servicio. Para el precio del etanol de maíz y del biodiesel, el gobierno implementó un sendero de precios desde abril hasta agosto.
Los biocombustibles son productos regulados desde hace más de 15 años en el país y el precio lo fija la Secretaría de Energía. El etanol se mezcla en un 12% con las naftas (el otro 6% es para el elaborado a base de maíz) y el biodiesel (producido con aceite de soja) que se mezcla en un 6% con el gasoil.
Este aumento del etanol de caña se instrumentó dos semanas después de la suba de los combustibles de YPF. La resolución de este lunes señala que “de acuerdo a la información suministrada por YPF respecto de la variación de los precios implementada con fecha 9 de mayo de 2022 para las naftas grado 2 y grado 3, comercializadas a través de las estaciones de servicio de su propiedad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, resulta necesario determinar los precios de adquisición del bioetanol elaborado a base de caña de azúcar destinado a la mezcla obligatoria con las naftas, que regirán hasta que un nuevo precio los reemplace”.
Renunció Roberto Feletti por discrepancias con la política económica
El hasta hoy Secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, presentó su renuncia al cargo directamente al Presidente Fernández y la hizo pública, junto a sus motivos -discrepancias con la política económica-, en las redes sociales:
Guillermo Hang, hasta hoy director del Banco Central de la República Argentina, será el nuevo Secretario de Comercio Interior.He presentado mi renuncia al cargo de Secretario de Comercio Interior. Agradezco al Presidente @alferdez por la confianza, y a los ministros Matías Kulfas y Martín Guzmán por su trato siempre profesional y respetuoso.
— Roberto Feletti (@RobertoFeletti) May 23, 2022
Les dejo la carta en la que fundamento la decisión tomada. pic.twitter.com/Ehl0Oh4QfI
Comentario de AgendAR:
Transcribimos el texto de la renuncia del Ctdor. Feletti. Es una manifestación, hecha con altura, de las discrepancias sobre política económica en el seno de la coalición oficialista. Que ya eran públicas. Desde AgendAR, sólo agregamos que ahora el ministro de Economía, Martín Guzmán, ha ganado espacio en el gobierno, y ha quedado en «la primera línea de fuego». Si la inflación baja sensiblemente en los próximos meses de los picos que alcanzó en marzo y abril de este año, recogerá los frutos de la reactivación económica. Si no, la permanencia en su cargo se hará muy difícil.ooooo
Al Señor Presidente de la Nación Argentina Dr. Alberto Fernández: Me dirijo a usted con el propósito de presentarle mi renuncia indeclinable al cargo de Secretario de Comercio Interior de la Nación, con el que he sido honrado desde el pasado 12 de octubre de 2021. El traspaso de la Secretaría de Comercio desde el Ministerio de Desarrollo Productivo hacia el Ministerio de Economía de la Nación abre una nueva etapa, en la que este último se hará cargo de la política económica de manera integral, incorporando a su órbita la política de precios y demás misiones y funciones atinentes a la Secretaría que encabecé hasta aquí. En ese sentido, considero que la actitud más razonable y profesional de mi parte es facilitar que el Ministerio de Martín Guzmán tenga libertad para seleccionar funcionarios y funcionarias que compartan el rumbo definido y el programa fijado. Mi trayectoria en la función pública ha estado marcada por la coherencia y el convencimiento en torno a las políticas que he aplicado y defendido desde los distintos lugares que tuve la responsabilidad de administrar. Jamás prioricé el ejercicio de un cargo o mi interés personal por sobre las convicciones políticas, y esta no será la excepción. Como balance de estos más de siete meses de gestión, destaco la consolidación del programa +Precios Cuidados, que actualmente cuenta con el doble de productos que tenía cuando asumí; el afianzamiento del programa Cortes Cuidados en todo el país; la incorporación de una oferta de frutas y verduras a las canastas vigentes; la renovación de Ahora 12; la puesta en funcionamiento del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino, del Fideicomiso privado para la harina, y los fideos secos en góndola, y la actualización del fideicomiso privado para el aceite de girasol y el aceite de mezcla entre otras medidas. Sin embargo, estas herramientas regulatorias, que fueron pertinentes y necesarias hasta finales del mes de febrero, se tornaron insuficientes a partir del inicio del conflicto bélico en Ucrania y el consecuente impacto en el precio internacional de los alimentos. En ese sentido y tal cual exige el desarrollo de nuevos instrumentos, principalmente en relación con la necesidad de desacoplar el precio delos alimentos a nivel mundial de aquel que pagamos las argentinas y argentinos. También urge implementar una mayor coordinación del gabinete económico y establecer un ámbito que avalúe de manera sistemática la evolución de la crisis mundial derivada de la guerra para adoptar nuevas medidas que permitan enfrentar los efectos adversos. De mi parte, solo tengo agradecimiento hacia su persona por haberme elegido para desempeñar tan importante función, y hacia los ministros Matías Kulfas y Martín Guzmán, con quienes siempre trabajé en el marco del diálogo y el respeto. Estoy seguro de que compartimos el objetivo final, que es el de una Argentina más próspera y humanamente desarrollada. Son discrepancias sobre el sendero trazado y sobre las herramientas económicas seleccionadas las que hoy me llevan a tomar esta decisión. En adelante, seguiré trabajando para contribuir al triunfo del peronismo en 2023, desde el lugar que me toqué, con la convicción de que representamos la única opción política capaz de garantizarle a nuestro país y a nuestro pueblo la grandeza y la felicidad que se merecen. Les deseo a Usted y a todo el Gobierno que Usted preside el mayor de los éxitos de cara a los desafíos venideros en este mundo complejo que nos toca habitar. Saludo a Usted muy atentamente.Roberto J. Feletti, Secretario de Comercio Interior
Guerra Fría II en la Argentina: EE.UU. presiona contra la central nuclear financiada por China
Una misión reservada (a voces) del Departamento de Estado se enfocó en frenar el contrato con China que pondrá en obra Atucha III, proyecto del Programa Nuclear Argentino desde 2014. Se ha vuelto un tema más estratégico que técnico, y sus 8 años de demora ya preocupan.
(Sobre esto habíamos informado en AgendAR, y tomado posición, el 29 de abril, aquí. Pero esta nota es muy importante, y no porque es el primer artículo pro nuclear que publica Página 12 en toda su historia. Aquí el presidente de NA-SA (Nucleoeléctrica Argentina), José Luis Antúnez, hombre legendario en la comunidad nuclear y habitualmente muy parco, cuenta con franqueza ante la periodista Alejandra Dandan qué se dijo en la reunión con la gente de Washington, y sobre la necesidad de que el gobierno tome decisiones.ooooo
“Una vez sentados, fueron directo al grano, típico de una reunión con estadounidenses”, dice José Luis Antúnez, Presidente de NA-SA, Nucleoeléctrica Argentina S.A. “Entre cortesías y exquisita diplomacia, Ann Ganzer dijo que era un visita reservada, como nación amiga y que lo hacía preocupada por la posibilidad de que el país compre un reactor chino para su próxima central nuclear de gran potencia”. La jefa de la misión diplomática del Departamento de Estado estuvo el 6 de abril en el edificio de Villa Martelli, que aloja a la empresa operadora de las centrales de energía nuclear más grandes de la Argentina. La gira, extendida entre el 4 y el 8, incluyó reuniones en Casa Rosada con Juan Manzur, Jorge Taiana y Daniel Filmus. También con el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz. Además de una reunión, junto al embajador Stanley, con la videpresidenta Cristina Kirchner. Hubo otras reuniones más en Cancillería y recorridas al predio bonaerense de Atucha y al de la empresa IMPSA, en Mendoza, para observar el desarrollo del CAREM, un prototipo de reactor modular, que desarrolla la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Ante cada anfitrión, la Subsecretaria Adjunta de Política de No Proliferación repitió lo mismo, en compañía de un experto en inteligencia del Departamento de Estado, Dominic Casino, de quien (Ganzer) dijo: “Se lo robé al FBI”. El paso de la misión dejó una tormenta en el Gobierno. El bloque del Frente de Todos del Congreso citó a Gustavo Beliz porque hace más de cien días tiene demorado un trámite para activar la última etapa del acuerdo con China destinado a activar Atucha III. Diputados y senadores están también en alerta por el CAREM. El país construye el prototipo desde 2014. Paralizado en el macrismo, la obra tiene final previsto en 2026 y compite con un desarrollo similar de Estados Unidos. Argentina es uno de los únicos tres países del mundo con el modelo en etapa de obra, con Corea y China. Totalmente hecho en el país, el diseño está pensado para abastecimiento interno pero también para exportación, un factor estratégico capaz de producir mil millones de dólares en cada partida y que sienta al país en la mesa de los dueños del mundo. “Si los chinos entran en Atucha, nosotros queremos entrar en el Carem”, transmitió la embajada norteamericana a Cancillería en un mensaje que llegó a oídos de las autoridades científicas argentinas.
Té para tres
Ganzer subió los seis pisos del edificio de Villa Martelli hasta la sala de directorio. Observó el horizonte del río a través de los ventanales. Sirvieron café y galletitas mientras el Directorio de NA-SA en pleno se acomodaba para escucharla. Prescindieron de traductora para manejarse directo en inglés. Ganzer tomó la palabra, que luego compartió con el ex FBI, el único interlocutor alternativo de la comitiva. “Nos dijo que lo que iban a decir no implicaba una indebida intromisión en asuntos internos de la Argentina –sigue Antúnez–, pero quería que supiéramos bien qué es lo que iba a ocurrirle al país si contrataba el reactor chino. Dijeron que esa tecnología estaba todavía inmadura. Que recién estaría madura cerca de 2030 y que los reactores han adolecido de muchas fallas: fallas de combustible, fallas de máquinas, fallas de diseño”. A continuación tomó la palabra Casino, quien repartió documentos reservados que luego retiró, como en cada reunión que mantuvieron. Eran fotos satelitales de un supuesto derrame en una central nuclear china, una alerta por posible robo de información de la Argentina, papers y artículos periodísticos sobre faltas de seguridad del gigante asiático. “El diálogo era cordial aún tratándose de temas muy filosos, especialmente en esa afirmación y nuestra respuesta”, sigue Antúnez. “Sostuvieron que el reactor Hualong chino, que está por comprar Argentina, no tiene casi experiencia de uso y tiene un diseño que no pasaría la aprobación de un regulador occidental. Como país amigo, sugirieron no comprarlo y reemplazarlo por tecnología occidental. Este señor siguió mostrando recortes periodísticos, cosas técnicas y así finalizó la parte de ellos”. Antúnez agradeció, dijo que tomaba nota y que acababa de escuchar la exposición sobre la mala calidad del producto que estaba por adquirir el país y la no tolerabilidad occidental, pero siguió: “Esta selección del producto chino fue hecha por nosotros en el año 2014, hace ocho años que lo hicimos para incorporarlo a la flota de reactores, lo estudiamos muy cuidadosamente, estudiamos sus antecesores, el programa, y para nosotros era la máquina indicada cuando la elegimos y sigue siéndolo hoy”. Enumeró el desarrollo chino: 4 máquinas en funcionamiento, 6 en construcción y 19 en planeamiento. “Mal puede ser una tecnología inmadura”. – ¿Cómo puede ser posible que las centrales chinas no resistan el análisis de un regulador occidental -preguntó Antúnez- cuando pocos días atrás los británicos aceptaron el reactor Hualong, el mismo seleccionado por Argentina? Dicen que Ganzer quedó descolocada con la respuesta, y buscó salir del paso. «Eso fue porque el regulador inglés no ha querido escucharnos» dijo. – ¿O no será porque es un regulador independiente? –replicó el Presidente de NA-SA. Argentina tiene experiencia con proveedores occidentales. Atucha I, Atucha II y Embalse, sus tres reactores nucleares de producción de electricidad se hicieron con tecnología alemana y canadiense. “Proveedores irreprochables –agregó el anfitrión–, a pesar de eso, las tres máquinas tuvieron problemas, y serios”.
El diablo sabe por viejo
El paso de la diplomática norteamericana fue comentado en todos lados. Muchos de sus dichos sonaron racistas y bananeros. “Patio trasero”, creyó entender uno de sus interlocutores en la Rosada. No era la palabra exacta, pero eso entendió. “No queremos que China se meta en nuestro patrio trasero”, le oyó a Ganzer. La funcionaria llegó a decir en la mesa que de continuar con la compra china, el predio de Zárate podría tener una explosión. El viernes 13 de mayo, un grupo de senadores encabezados por Oscar Parrilli recorrió Atucha con el directorio de NA-SA y de CNEA. Salieron alarmados. Conocieron los detalles de la gira, los diálogos y pedidos y el retraso que tienen los proyectos por papeles demorados en el Gobierno. La misión norteamericana llegó en el contexto de una mesa de trabajo permanente entre Estados Unidos y Argentina, llamada Comité Conjunto sobre Cooperación en Energía Nuclear, JSCNEC por sus siglas en inglés. Con reuniones anuales entre agosto y octubre, en uno u otro país, y encuentros suspendidos en pandemia, la mesa trabaja con la agenda orientada al terrorismo nuclear buscada por Estados Unidos, pero ajena a la Argentina. Los científicos locales aceptan las reglas de juego aunque discuten que se torne en un ítem de política nuclear central para el país. Por eso criticaron el apuro local: el encuentro se hizo “de forma anticipada e intempestiva”, sostuvo un documento interno a pesar de que la CNEA había pedido postergarlo. ¿Por qué el apuro? Era el primer encuentro posmacrismo y con la administración de Biden, justo cuando el país se aprestaba a cerrar el contrato con China y mientras se relanzan las obras del CAREM, dirigido por Adriana Serquis. El contrato con China de 2014, de país a país, está encuadrado en una ley. El macrismo no la anuló aunque tampoco avanzó y Alberto Fernández ordenó el año pasado acelerarlo. En diciembre, NA-SA terminó el proyecto técnico – comercial. Y el 1° de febrero entregó los papeles al Gobierno y desde entonces sólo falta el último paso: cerrar la letra fina del financiamiento y ejecutar la obra. “Ahí surgió nuestra preocupación por el atraso”, dice Antúnez, lo mismo que dijo a los senadores. “Han transcurrido más de 100 días del plazo de 170 que nos establecimos a la firma del contrato, y todavía no sabemos nada. Priorizar el proyecto depende de la Secretaría de Asuntos Estratégicos; proponerle a los chinos condiciones financieras corresponde a Economía en un momento en el que se necesitará más financiamiento que en 2014 cuando Argentina estaba desendeudada. De Cancillería depende iniciar el planteo en el seno del tratado”. Sobre el Carem y el interés norteamericano existen indicios desde marzo cuando el tema apareció en las primeras líneas del temario. “Lo que vemos acá, es que está el proyecto CAREM en el centro de interés de la delegación estadounidense”, señaló Diego Hurtado, vicepresidente de la CNEA. “Quieren ir a ver el recipiente de presión a Mendoza, quieren visitar Atucha, y la verdad es que CAREM está tomando impulso, la CNEA logró encaminarlo después de la parálisis del macrismo y ahora existe una política de mucho esfuerzo para moverlo”. Estados Unidos también desarrolla ese modelo pero no es el único interés: Ganzer dijo a la prensa que querrían asociarse con la Argentina para hacerlo. ¿De qué se trata eso? “Un antecedente para pensarlo es lo pasó con el Arsat III durante el gobierno de Macri”, dice Diego Hurtado. “Argentina puso en órbita el Arsat I y II en 2014 y 2015, una meta concebida en 2006. Satélites. Un éxito deslumbrante. El Congreso aprobó una Ley en 2015. «En 2018 -prosigue Hurtado- el gobierno de Macri abandonó la Ley de Promoción de la Industria Satelital e intentó crear una empresa con el 51 por ciento de la empresa norteamericana Hughes y 49 por ciento de la empresa argentina para el desarrollo de Arsat III. ¿Se busca algo parecido ahora? ¿Eso es colaboración entre los estados? ¿Por qué Argentina debería compartir una tecnología desarrollada 100% por su sector nuclear? ¿Por qué deberíamos aceptarlo si podemos competir en el segmento del mercado internacional de alta tecnología? Un reactor de potencia, para producir electricidad, 100% nacional es la meta que necesitamos alcanzar. Y no estamos hablando de soja”. El mundo sacudido por el abastecimiento energético juega al recambio tecnológico para 2050, cuando deban reemplazarse carbón y gas por mecanismos limpios para la genervación de energía. El 2050 está a sólo 28 años, dice Antúnez. Y la nuclear es una fuente de energía de recambio, justo cuando Estados Unidos busca desconectar China de América Latina. ¿Fue una sorpresa todo esto? “Los más veteranos sabemos que Estados Unidos no simpatiza con el programa nuclear argentino desde los años ’50, no desde ayer”, dice Antúnez. “Y en general todas las visitas oficiales están encaminadas a que nosotros no sigamos adelante con el programa nuclear. Así que para mí, ninguna sorpresa. No sabíamos el tema de la reunión, pero sospechábamos que venía algo porque se ha publicado muchísimo en el sentido de que la Argentina no debería comprar el reactor chino”.

Comentario de AgendAR:
Estimado Mr. Anthony Blinken, Secretario de Estado de los EEUU. Perdón por nuestra tosca prosa periodistíca, AgendAR no es una cancillería. Todavía nos cuesta el estilo relamido. Pero quisiéramos pedirle que en la próxima misión para frenar Atucha III incluya al menos a alguien que entienda, no de la historia nuclear argentina: son 72 años largos y complejos. A veces nosotros mismos no los entendemos. Pero pedimos, por favor, alguien que sepa del negocio nuclear en general. Eso Uds. tienen de sobra. Subrayamos: negocio. Y no nos referimos tanto a fabricar y vender electricidad, como al negocio de vender tecnología para hacer eso mismo. O de vender -como nosotros- reactores para fabricar radioisótopos, o investigar en materiales, o formar físicos, ingenieros, químicos y otros expertos. Esas cosas son el verdadero negocio nuclear. Y nos va bien. Exportamos. Ud. en cambio nos mandó una experta en proliferación armamentista. No entendemos para qué. Allá por 1965 la CNEA decidió no hacer la bomba, y le explicó su decisión al gobierno (estaba el Dr. Arturo Illia), quien obviamente estuvo de acuerdo. Don Arturo era un crack. Desde entonces, la Argentina se atiene a ese principio: «No bombs». Entonces creíamos (seguimos creyendo) que lo más efectivo y menos costoso en términos estratégicos es NO desarrollar armas atómicas, siempre que se entienda urbi et orbi que es fruto de una decisión propia, no de una incapacidad tecnológica o industrial, y mucho menos de una obligación impuesta por otros. No la hacemos porque no queremos, no porque no podamos. No decimos esto para incordiar. Pero es cierto. Increíblemente, sigue siendo cierto. Sin duda Mrs. Ann Ganzer es una funcionaria muy correcta e incluso encantadora, pero de centrales nucleoeléctricas no entiende ni mu. Se la ha pasado avisándonos que China «is always cutting corners» (cortando a través de las ochavas, haciendo berretadas técnicas) para bajar los precios de su tecnología. Mire, don Anthony, mucho no los han bajado: la Hualong-1 no es barata. ¿Es segura? Creemos que sí, ya tienen algunos años/reactor de experiencia acumulada con ese fierro. Mrs. Ganzer probablemente no sabe que la NRC (Nuclear Regulatory Comission), la agencia federal de licenciamiento nuclear de los EEUU, licenció al menos 2 centrales deficientes. Ud. podrá informarle, como para evitarle papelones. La menos deficiente de ellas es una PWR que en 1979 se accidentó en Three Mile Island, Pennsylvania, porque Babcok & Wilcox le había puesto poca instrumentación y los operadores -aunque bastante expertos- creyeron que estaban ingresando agua para refrigerar el núcleo de la máquina cuando en realidad lo estaba vaciando. Sí, fue el primer «meltdown» de la industria, derretimiento de núcleo. El peor accidente posible, pero en versión benigna. No murió nadie porque el edificio de contención era robustísimo, y porque el presidente (Jimmy Carter) había sido operador de reactores PWR en la US Navy. De modo que cuando le dijeron que se había formado una burbuja de hidrógeno potencialmente explosiva en los internos del reactor, se puso discretamente al frente y ordenó a la «utility» con firmeza presidencial ventearla muy despacito a la atmósfera. Donde su contenido de tritio se diluyó rápidamente. Otro crack, el Jimmy. Los presidentes anteriores o posteriores no habrían sabido qué hacer, y en manos de la «utility», que operaba la central pero no la había construido o diseñado, la cosa acaso podría haber terminado peor. Fue un accidente con suerte. Llegó al grado 5 de la escala INES del Organismo Internacional de Energía Atómica, pero también selló la muerte del desarrollo nucleoeléctrico estadounidense, que ya venía flaqueando por los altos costos de construcción. Nos parece mucho más preocupante el caso de las centrales General Electric MK-1. No son PWR sino BWRs, centrales menos presurizadas y de agua hirviendo. Aquí no se licencian ni a palos, ni en los ’60 ni hoy. No nos gustan en general. Pero el problema de la MK-1 en particular le es inherente y nada remediable: para hacer economías, el diseñador le hizo un edificio de contención abotellado, en lugar de cilíndrico o esférico, y de un volumen ridículamente bajo en relación a la potencia del núcleo. «Just for the sake of cutting corners», como dicen en Pennsylvania. La NRC no tuvo problemas en licenciar el diseño. Bueno, sí los tuvo: hubo al menos tres expertos de la NRC que actuaron de «whistleblowers» y aconsejaron no autorizar la construcción de las 18 máquinas de este tipo que la quitan el sueño a más de uno. Pero no les dieron bola. Por las dudas, le contamos la historia aquí, para que Ud. sepa que estamos realmente preocupados. Hay un problema en la cultura de esta institución, la NRC, esos muchachos son demasiado «pro-business», licencian cualquier verdura. Y eso es lo peor que hay para el business. Los resultados fueron los 3 núcleos que se derritieron en el accidente de Fukushima, en Japón, en 2011, seguidas de explosiones de gas hidrógeno que rompieron los edificios y dispersaron nubes llenas de productos de fisión. Cayeron mayormente sobre el Mar de Japón porque el viento en esos días tuvo la gentileza de soplar hacia mar adentro. En Fukushima hubo otro «first timer»: el primer incendio de una pileta de enfriamiento de combustibles gastados. ¿A quién se le ocurre ponerla en una azotea, en un país tan sísmico? Se rajó, los combustibles quedaron en seco, se recalentaron y se incendiaron. En cuanto a las otras tres centrales GE-MK1 de Fukushima, las que hicieron derretimiento de sus núcleos, no tenían suficiente back-up eléctrico como para garantizar la refrigeración de los mismos en caso de apagón. Nos explicamos: había un único motor diesel en cada central, y en planta baja. Y estaba respaldado por un banco de baterías, también en planta baja. En el país donde se inventó la palabra «tsunami», ¿cuál es el lugar más inundable? Acertó, la planta baja. ¿Y qué pasa con los motores diésel tapado por agua de mar? Se apagan. ¿Y con las baterías? Entran en corto y se incendian. Con esto cumplo en ponerlo en autos que dos diseños aprobados por la NRC, desde 1979 a 2011 ya causaron cuatro derretimientos de núcleo y un originalísimo incendio de piletas, accidentes de grado 5 y grados 7 (el máximo) en la escala INES. La mismísima URSS, que tenía en su haber -siempre por amarrocar el kopek- algunos diseños miserables, como el RBMK 1000 de la unidad 4 de Chernobyl, jamás logró tanto. Cumplimos en decirle que todos los funcionarios de NA-SA que atendieron a la gentil Mrs. Anna Ganzer y al señor Dominic Casino, que ella robó al FBI (¿no habrá sido la CIA?) saben perfectamente todo esto. Pero son caballeros educadísimos. Entendemos que cuando Mrs. Ganzer dijo que la Hualong-1 jamás habría pasado un proceso de licenciamiento en Occidente ignoraba que el ONR británico lo había hecho, tras casi 6 años de estudio. No vamos a exagerar en este humilde portal la seriedad del ONR: las centrales británicas refrigeradas a gas de las islas británicas no tienen edificio de contención, y sin embargo funcionaron décadas y no han sido clausuradas jamás por ello. Not cricket! Por eso, aquí le creemos únicamente a nuestros propios reguladores: antes eran el CALIN (Comité de Licenciamiento) y la Gerencia de Radioprotección de la CNEA, y hoy es la ANR, que es una sola repartición, en lugar de dos vigilándose mutuamente, pero para poder tomar decisiones antipáticas, si la seguridad así lo exige, depende directamente del Poder Ejecutivo y tiene fondos propios. Habida cuenta de que nuestras centrales, de 1974 hasta la fecha han tenido problemas de disponibilidad (notoriamente, Atucha I), pero jamás de seguridad, creemos que estos organismos hicieron y hacen bien su trabajo. En el caso de la ARN, se tomaron su tiempo para licenciar la Hualong-1. Pedimos que nos excuse, pero cuando dan el «sí» no hablan por boca de Ganzer. Sorry, don Tony, la tentación fue irremediable. Just a pun! Entendemos que Ud. tiene algunos argentinos en posición de impedir que se firmen los contratos y se empiece la obra. Son operadores de pasillo y sobreviven bien en cualquier gobierno, pero ésta es la primera ocasión en que quedan muy totalmente bajo los reflectores. Veremos qué pasa. Si Ud. nos pregunta a nosotros, AgendAR, si nos morimos de amor por la Hualong-1, le diríamos que habríamos preferido que Atucha III fuera una CANDÚ como Embalse, en Córdoba. Es un diseño que conocemos bien, podemos clonar a ojos cerrados y prácticamente no necesita de componentes o asesoramiento externos para diseño, montaje o construcción. Mejor aún, funciona con uranio natural, algo que solíamos producir y espero volvamos a producir. Nos pone a resguardo del tradicional «firmá esto o compranos esto otro, o te dejamos sin uranio enriquecido y se te apaga la luz». No creemos que una central daba producir únicamente electricidad sino trabajo experto y bien pago en la cadena de valor de las empresas proveedoras, y aquí tenemos unas 140 calificadas para ello, entre metalúrgicas, metalmecánicas, electrónicas, informáticas, de montaje, y otras yerbas. Sacaron su chapa de «nucleares» en la terminación de Atucha II y el retubamiento de Embalse. Como leemos los diarios (it’s what we do, Mr. Tony!) sabemos que el programa de construcción de centrales de 2014 acordado con la CNNC empezaba por una CANDU 70% argentina por componentes, totalmente a cargo de la Argentina, salvo por la financiación, que ponía la CNNC. Esa debía empezar su construcción en 2016, y en 2018 arrancaría la obra de la Hualong-1, muy llave en mano para nuestro gusto, con el mismo paquete financiero. La cuestión es que los chinos saben que somos LA vidriera nuclear de América Latina, y con tal de mostrar una Hualong-1 aquí nos financiaban la que más queríamos nosotros, la CANDÚ, que aquí NA-SA llama «Proyecto Nacional». Pero con 3 años seguidos de sequía en ríos gigantes como el Paraná y el Uruguay, donde están Yacyretá y Salto Grande, y poca agua también en las hidroeléctricas de nuestro otro gran río represado, el Limay, nunca está de mas tener muchos megavatios nucleares: están siempre disponibles, llueva, truene o brille el sol. Y el precio del megavatio/hora nuclear se desacopla fácilmente de la locura bipolar del costo del gas y el petróleo. Y de yapa, las centrales nucleares no emiten carbono. Por eso hoy deberíamos tener ambas máquinas en obra, la Proyecto Nacional y la Hualong-1. Pero en 2016, como dijo algún ex presidente, «pasaron cosas». El plan de construir sólo la Hualong-1 es un relicto. Es lo que dejó en pie el Ing. Mauricio Macri de ese plan de 2014, pero además lo incumplió rigurosamente. Uno de sus secretarios de Energía, el contador y empresario Gustavo Lopetegui, dueño de una considerable cadena farmacéutica y hombre a quien le tocó protagonizar el primer apagón general del Hemisferio Sur (otro «first timer» histórico), antes de dejar su cargo se jactó ante el periodista Fernando Krakowiak, de haber logrado que la presidencia Macri se terminara con el freno bien pisado sobre todo avance contractual de la Hualong-1. Y de obra, ni hablar. Creemos que meterle el dedo en el ojo de semejante modo a nuestro principal cliente histórico de comercio exterior y financista de obra pública es muy estúpido. Pero Mr. Blinken, mientras la Argentina siga siendo una democracia nunca estará asegurado que haya siempre un Macri o equivalente en la Casa Rosada. O en su defecto, gobiernos de otro cuño pero con algunos pequeños Macris dotados de enormes lapiceras, y dispuestos a vender cara la firma. O la no-firma. Por lo demás, necesitamos energía nuclear, porque es de base, y podemos fabricarla ahorrando importaciones carísimas de gas, y con medios propios. La idea de la actual conducción de NA-SA no es seguir comprando más máquinas chinas, ni de uranio enriquecido, y menos que menos llave en mano. Tras 72 años de historia nuclear, y como probablemente el de más éxito mundial en reactores que no son de potencia (Perú, Argelia, Egipto, Australia, Arabia Saudita, Holanda) tenemos que hacer nuestras centrales de potencia. La que sabemos hacer (a ojos cerrados) es el CANDÚ, y nos gustaría tener 4 o 5 de estos, en buena parte para lograr economía de escala en la fabricación de los componentes, combustibles y formación de operadores. No tenemos licencia canadiense para exportar un CANDÚ, ¿pero componentes, combustibles y asesoramiento? ¡Que nos atajen! Está lleno el mundo de este tipo de aparatos, y necesitan mantenimiento o extensión de vida. De hecho, son la base del 11% de la electricidad nuclear de este planeta. Es todo un mercado. Y la central que no sabemos hacer (todavía) es el CAREM. Nos sentimos muy elogiados cuando Mrs. Ganzer nos dijo que querrían asociarse al proyecto. Nos sentimos aún mucho más elogiados (hará unos 10 años) cuando vimos por primera vez los planos del Nu-Scale, y comprobamos que es una copia excelente y sumamente imaginativa del CAREM prototipo. Y como dicen Uds., no hay mejor elogio que la imitación. Jamás lo tomaríamos por un robo. Y el CAREM sí que es exportable. Si lo construimos de una vez. Sin embargo, tenemos 38 años remando en dulce de leche para hacer ese prototipo, y no tanto porque la «mishiadura» nos impide atrevernos a cosas grandes, como decía nuestro prócer nuclear, Jorge Sabato, sino por un combo de interferencias externas (rings a bell?) y de nuestras propias inepcias políticas. De las segundas, esperamos curarnos alguna vez. Dicho esto, 38 años de investigación y desarrollo son muy caros, incluso para un país tan rico como EEUU. De modo que escucharemos ofertas. Pero no le juramos que vayamos a agarrar viaje. El Nu-Scale es hermoso, tiene clientes garantizados por medio planeta, pero algo lo ataja porque todavía no está siquiera en obra. El CAREM sí está en obra. Interminable, eso sí. Desde 2011, le juro. Sí, no tenemos perdón. Un aparato que debería estar funcionando desde 2018. ¿No es increíble para un proyecto tan estratégico, capaz de exportarse de a decenas? Bueno, somos así. Si no vuelven a «pasar cosas», tal vez empecemos a poner crítico el CAREM en 2027, y en línea no mucho después. Entonces estará más claro si sirve o si no sirve, e incluso Ud. o su sucesor todavía quieren ser «partners» sabrán mejor qué número escribir en la chequera. Y un poco por hacernos los estrechos, añadimos que no nos gustaría un socio que, por ejemplo, lo compre para archivarlo y abrirle paso a su propia central. Es un mundo despiadado, éste, ya sabe. Dog eats dog, y todo eso, como dicen sus paisanos. Por eso, por ahora seguiremos siendo competidores. Si el CAREM sale bueno, ya le elegiremos marido. O esposa. We are not sexists! Y por favor, don Tony, mande gente que entienda del negocio. «Nothing personal, just business», como dicen sus paisanos en no recuerdo qué película. Pero era buenísima.Daniel E. Arias
La Secretaría de Comercio Interior pasó a la órbita de Martín Guzmán
Los Ministerios de Economía y de Desarrollo Productivo informaron este viernes que se resolvió el traspaso de la Secretaría de Comercio Interior a la órbita del Palacio de Hacienda, como parte de «una reorganización de funciones para fortalecer acciones vinculadas a la reactivación productiva y al abordaje de la problemática inflacionaria».
Las medidas anunciadas tras una reunión que mantuvieron los ministros de Economía, Martín Guzmán, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, quedarán materializadas en un decreto presidencial donde se reflejarán los correspondientes cambios de estructuras y funciones.
Por una parte, la Secretaría de Comercio Interior pasará a depender funcionalmente del Ministerio de Economía, donde continuará en su cargo el secretario Roberto Feletti. El traspaso excluirá algunas funciones específicas que pasarán a depender de la Secretaría de Industria en el Ministerio de Desarrollo Productivo.
Según el anuncio, también se producirán algunas modificaciones dentro del Ministerio de Desarrollo Productivo, ya que se jerarquizará a la actual Subsecretaría de Economía del Conocimiento, que pasará a tener rango de Secretaría, y el área de Desarrollo de Proveedores y Compre Argentino, pasará a rango de Subsecretaría.
Asimismo, el Fondo de Capital Social (FONCAP) modificará su dependencia funcional desde el Ministerio de Economía hacia el Ministerio de Desarrollo Productivo, en la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores.

