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Un avión de transporte de la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón regresó hoy a la base aérea de Komaki tras transferir a Polonia una carga de chalecos antibalas y cascos para Ucrania, informa la agencia de noticias Kyodo.«Los corredores humanitarios funcionaron ayer»
El presidente de Ucrania, Volodimir Zalenski, aseguró ayer que todos los corredores humanitarios que se habían acordado con Rusia para este sábado «funcionaron» y se pudieron evacuar a 12.729 personas.
En un mensaje de vídeo a través de Telegram, Zelenski dijo además que se espera que hoy domingo por la tarde llegue a Mariupol un cargamento de ayuda humanitaria.
Una puesta de sol, en Marte
Es un video muy breve y su calidad es limitada. Podría ser el video subido a Tiktok por un aficionado. Pero nos hace pensar que quienes vivimos en estos años del siglo XXI, de guerras, locuras y tonterías, también somos los primeros seres humanos en ver ponerse el sol en Marte.
ikSomos los primeros seres humanos que ven una puesta de Sol en Marte. Es un regalo fantástico si lo piensas bien.
— AstroAventura (@AstroAventura) February 28, 2022
-NASA
Crisis en ARSAT: Tognetti se va y denuncia las políticas de Tombolini
El físico Pablo Tognetti es un histórico de Arsat. Trabajó en la empresa desde su fundación hasta 2013 y había vuelto en 2020.
El gerente general de Arsat, Pablo Tognetti, renunció este viernes a través de una carta en la que cuestionó con duros términos al flamante presidente de la compañía, Matías Tombolini, quien asumió hace apenas 15 días. “Me resulta imposible convivir con las actitudes del nuevo responsable del directorio, quien creo vulnera la historia de la empresa e irrespeta los objetivos que la misma encarna desde su fundación”, aseguró el físico. Tognetti formó parte de Arsat desde su creación. En junio de 2006 integró su primer directorio y se desempeñó como vicepresidente y gerente técnico hasta enero de 2008 cuando lo nombraron presidente de la compañía, cargo que dejó en abril de 2013 cuando fue reemplazado por Matías Bianchi. En esa primera etapa dentro de la empresa fue clave para garantizar la preservación de los derechos argentinos sobre las dos posiciones orbitales geoestacionarias asignadas al país por la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Se fue de la empresa el año anterior al lanzamiento del Arsat-1, el cual por entonces ya estaba prácticamente terminado. Volvió a la compañía a comienzos de 2020 como presidente hasta que fue recientemente desplazado por el economista Tombolini y quedó como gerente general. “Pareciera que en la concepción del nuevo presidente del directorio, con su soberbia, la historia de Arsat comienza con él. En las apariencias o en su trato, desconoce la historia forjada durante el gobierno de Néstor Kirchner y la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. También ignora la recuperación llevada adelante en forma acelerada por el presidente Alberto Fernández. A grandes rasgos, para el nuevo presidente del directorio Arsat nace con él”, aseguró este doctor en física quien también fue parte del grupo creador de INVAP. Allí coordinó el armado de la Gerencia de Proyectos Espaciales, de la cual estuvo a cargo, habiendo dirigido proyectos espaciales como los satélites SAC-A, SAC-B, SAC-C, y comienzos del SAC-D y del SAOCOM.Comentario de AgendAR:
Hace 36 años que soy periodista científico y tecnológico, pero jamás conocí a Matías Tombolini salvo como cara en plan de telonero en algún cartel de ya no recuerdo qué elección. Me faltarían 36 años más de profesión para conocer en serio el mapa de los argentinos que generan cosas notables para la ciencia, la tecnología y la industria, pero a Tombolini no lo descubro allí porque nunca me ocupé de lo que hace. Salvo cuando empezó a hacerlo intempestivamente, y nada menos que como presidente de la firma, en ARSAT. Empresa que venía recuperándose, como quien sale de terapia intensiva, de cómo la habían dejado las administraciones de Rodrigo de Loredo y luego de Raúl Martínez. Tognetti renuncia porque, rompiendo pactos de palabra (algo en que Tognetti creyó siempre), Tombolini no vino simplemente a cobrar un sueldazo y vegetar, dejando a la empresa vivir para los desafíos que enfrenta (dos satélites, mucha fibra óptica nueva, la 5G, de todo y mucho). Nada de eso, venía con una misión. Intervino las gerencias nombrando gerentes paralelos que crearon una situación de doble comando, y con todas las intenciones de hacer negocios poniendo la firma de ARSAT en contratos innecesarios o dañinos para la empresa. Su gente cuestiona todo lo hecho y trae soluciones propias, y abarcan desde el tipo de baterías que deben ponerse en las antenas de la Televisión Directa al Hogar hasta hasta la agenda de viajes de los choferes. El denominador común es que son todos/as del palo político y que de fierros y de empresas fierreras no entienden nada, ni les importa. Y ahora van a decidir sobre satélites… Se saben de paso y aprovechan. Es como haber regresado a 2017. ¿Qué tipo de negocios traen? ARSAT hace tantas cosas que las oportunidades que abre a este tipo de «emprendedores» (pausa para reírse, o llorar) son infinitas. Basta mirar el Data-Center: es el más equipado del país, y custodia, bajo fuertes defensas informáticas y físicas, información sensible de centenares de empresas privadas y públicas, además de datos secretos del estado. «El Data», como se lo llama, vivió años bajo la protección de sus propias defensas informáticas. Históricamente, sufre miles de ataques diarios. Ahora la autodefensa informática (¡¡de secretos del estado argentino!!) probablemente se contrate a alguna empresa estadounidense. Suena fuerte el nombre de Red Hat, de Raleigh, North Carolina. En el Ministerio de Defensa y la Universidad de la Defensa ayer las cabezas humeaban de furia. ¿Darle la llave de la poca información ultrarreservada militar y tecnológica que supo producir la Argentina a EEUU? ¿Al miembro número uno de una alianza militar con que tenemos hipótesis de conflicto por las Malvinas y además, por 1.650.000 km2 de aguas territoriales? En ARSAT, y hasta que se conoció la renuncia de Tognetti, sólo había desconcierto. ¿Quién manda? ¿Los neogerentes paralelos en paracaídas, a razón de uno por cabeza de gerente legítimo, o los legítimos? Hoy la respuesta es clarísima y cunde la depresión. La empresa, tomada una vez más por abordaje, está siendo rápidamente colonizada y canibalizada. Entre quienes llamé hay quienes abonan a la hipótesis: «¿Y adónde lo pongo?». Por temas cordobeses, Tombolini acababa de perder otro alto cargo en el estado y para fumar la paz con su mentor, Sergio Massa, el presidente Alberto Fernández le regaló una de las únicas empresas de alta tecnología del estado. Hay otras hipótesis, ligadas a premiar el rol de armador de Massa en el reaseguro de la agenda de pagos al FMI, en Diputados. Premios se dan en todos los estados, ¿pero de semejante calibre? ¿Justamente una empresa que está resolviendo problemas de conectividad nacional que duraban un siglo sin curarse? Como me dijo alguna vez un ingeniero de la Red Federal de Fibra Óptica, en 2014: «En dos años pusimos tanta fibra óptica nueva como Telefónica en veintidós. Pero la nuestra es de 48 pelos, el doble de ancho de banda». ¿Adivina, lector, qué pasó con el deslenguado? Sí, lo echaron los macristas. Dijo alguna vez el Dr. Marcelino Cereijido, investigador y divulgador: «La clase política argentina es pre-tecnológica». Vaya este flaco cañonazo de salva en homenaje a Pablo Tognetti, diseñador jefe de los satélites SAC-A, B, C y D y los SAOCOM de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, también de los ARSAT-1 y 2, de telecomunicaciones, y partícipe imprescindible en los nuevos G-S1 y GS2 para lo mismo. Y en homenaje a la gente que eligió siempre por su excelencia técnica, hoy nuevamente en peligro. «El Toño», como se lo llama en INVAP, Bariloche, fue quien creó la empresa dos veces: en 2006, desde la nada, cuando ocupaba con 6 empleados dos oficinitas en el Correo Central, y en 2020, desde algo peor que la nada, cuando aceptó darle resucitación cardiopulmonar tras 4 años de colonización, y logró evitar que fuera a privatización y desguace: los satélites por un lado, la Red Federal de Fibra Óptica por otro, y levante la mano quien quiera quedarse con el Data. Era lo que iba a pasar si en 2019 ganaba Macri, y es lo que va a pasar si en 2023 gana su facción. En este interín de 2020 a 2022, aún con talleres y oficinas vacías por la pandemia, Tognetti había logrado darle el «levántate y anda» a la empresa. Contra toda apuesta. Falta lo suyo para las elecciones. En el peor de los casos, esta toma por asalto deja bastante tiempo para enterrar a ARSAT en contratos y contratitos que la sangren poco o mucho, hasta que caiga la noche. Y es que entre los satélites nuevos y la nueva fibra óptica, por ARSAT va a correr bastante plata.Daniel E. Arias

Las criptomonedas van a la guerra
Este artículo de Mateo Sparkes que apareció originalmente en El Español, tiene un sesgo evidente. Pero en cualquier caso aporta para contestar la pregunta sobre la vigencia del Bitcoin, Ethereum, y sus similares: sirven una función en el mundo moderno.
«Las criptomonedas están jugando un papel en ambos lados del conflicto desatado por la invasión de Rusia a Ucrania. Su capacidad para cruzar fronteras independientemente de las reglas o regulaciones está ayudando a los refugiados ucranianos a sacar dinero del país, pero también puede proporcionar una forma para que las élites rusas eludan las sanciones económicas paralizantes.
El gobierno ucraniano, que necesitaba desesperadamente equipos, tuiteó un llamado a donaciones en bitcoin y Ethereum inmediatamente después de la invasión el mes pasado. Hasta el 4 de marzo, la billetera bitcoin de Ucrania había recibido más de £7,5 millones, mientras que su billetera Ethereum había recibido £3,2 millones.
A diferencia de los fondos recaudados por organizaciones benéficas y organizaciones no gubernamentales, los que se aportan en forma de criptoonedas estuvieron disponibles para el gobierno ucraniano en cuestión de minutos. Otros esfuerzos de crowdfunding no han sido tan simples.
El servicio de recaudación de fondos en línea Patreon bloqueó una cuenta que recaudaba dinero para Ucrania que había atraído a más de 14.000 donantes que comprometían un total mensual de más de 300.000 libras esterlinas, porque las recaudaciones de fondos vinculadas a las armas violan las políticas de Patreon: los distintos niveles de donación mencionaban palabras como «bala». y «bomba». En cambio, el grupo que organizó la página de Patreon, Come Back Alive, vendió más tarde un NFT (token no fungible) de la bandera ucraniana por casi £5 millones para recaudar fondos.
Antes de que estallara la guerra, Ucrania ya estaba bien situada para recaudar fondos de esta manera. El mes pasado, su parlamento legalizó oficialmente las criptomonedas, aunque no llegó a adoptar ninguna como moneda de curso legal, como lo ha hecho El Salvador.
Dmytro, un programador informático de Lviv que trabaja para una empresa minera de criptomonedas y pidió que no se revelara su apellido por razones de seguridad, reveló a la publicación New Scientist que había logrado escapar de los combates en Ucrania gracias a bitcoin: se despertó el 24 de febrero con la noticia de la invasión y descubrió que los pagos de los cajeros automáticos estaban limitados por las leyes de emergencia y enormes colas para retirar dinero. También se prohibieron las transferencias bancarias internacionales. Se las arregló para transferir todo su dinero disponible a bitcoin y escapar con su novia a la frontera con Polonia. De lo contrario, habría sido reclutado en el ejército, dice. «Bitcoin me salvó la vida».
Dmytro ahora está en Polonia, usando sus habilidades técnicas para supervisar a un grupo de 50 voluntarios que subvierten la propaganda rusa en línea y alientan a los rusos a protestar contra la guerra. “Ellos tienen su propaganda, pero nosotros tenemos nuestra verdad. Y tan pronto como la gente sepa la verdad, definitivamente irá a las protestas”, dice. “De esta manera podemos detener la guerra lo antes posible”.
Los rusos también han estado convirtiendo su dinero a bitcoin a medida que el valor del rublo se desploma después de que las sanciones globales estrangularon la economía de Rusia. La demanda de bitcoin ha sido tan alta que se ha estado negociando allí con una prima por encima de los precios globales. Simplemente, hay más personas que buscan comprar que personas que intentan vender que aceptan rublos rusos.
Existe el temor de que la élite adinerada de Rusia y aquellos conectados con Putin utilicen tácticas similares para sacar su dinero del país y eludir las sanciones. Pero George López, de la Universidad de Notre Dame en Indiana, dice que cualquier oligarca ruso que use un banco suizo (durante mucho tiempo una opción de almacenamiento favorita debido a las estrictas leyes de privacidad bancaria del país) y que espere cobrar millones de dólares en bitcoins probablemente aparecen en el radar de numerosos gobiernos occidentales vigilantes.
Él cree que mientras que países como Corea del Norte han podido establecer redes globales complejas para sortear las sanciones y poder mover fondos y bienes usando bitcoin, Rusia no ha tenido tiempo para prepararse. “Todos los bancos sospechan mucho, mucho de las transferencias razonablemente grandes de cualquiera que esté tratando de convertir en euros o dólares que no haya sido un cliente anterior”.
Las empresas rusas ahora están aisladas del sistema bancario mundial y también les resultará difícil tratar con extranjeros que utilizan pagos de bitcoin, dice López, porque la parte receptora eventualmente tendrá que convertirla a su propia moneda, lo que desencadenaría investigaciones financieras. En pocas palabras, grandes cantidades de dinero inexplicable son cada vez más difíciles de depositar en los bancos bajo el escrutinio actual.
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, instó a la Unión Europea a seguir adelante con su legislación de Mercados en Criptoactivos que fue diseñada para regular el comercio de criptomonedas, para ayudar en los esfuerzos para evitar que el efectivo ruso desaparezca en bitcoin.
El viceprimer ministro de Ucrania, Mykhailo Fedorov, también pidió intercambios de criptomonedas para congelar las cuentas rusas. “Es crucial congelar no solo las direcciones vinculadas a los políticos rusos y bielorrusos, sino también controlar a los usuarios comunes”, tuiteó.
Pero aunque algunos sitios de intercambio de criptomonedas como Gopax han bloqueado cuentas pertenecientes a rusos en las listas de sanciones oficiales, hay pocos dispuestos a tomar medidas más enérgicas. Así, queda el campo libre a la industria de tendencia «libertaria», mientras empresas como Apple, Nike y Ford retiran servicios y productos de Rusia.
Un portavoz de Kraken, un sitio de intercambio de criptomonedas con sede en EE. UU., aseguró que cumplía con todas las sanciones contra Rusia, pero el CEO de la compañía, Jesse Powell, dijo en Twitter que no iría más allá. “Si íbamos a congelar voluntariamente las cuentas financieras de los residentes de países que atacan injustamente y provocan violencia en todo el mundo, el primer paso sería congelar todas las cuentas de EE. UU.” escribio. “Esa no es realmente una opción comercial viable para nosotros”.
El valor del rublo frente al dólar estadounidense ha caído un 93 por ciento desde el comienzo del año hasta el 4 de marzo. Y aunque ha habido informes de que Bitcoin se disparó (ha subido un 20,7 % al 4 de marzo desde el día de la invasión), había experimentado una caída igualmente grande en la semana anterior.
Es difícil atribuir cualquier movimiento en el precio de bitcoin únicamente a la invasión de Ucrania, pero en esta crisis, las criptomonedas están demostrando ser una apuesta más estable que el rublo ruso.»
La cantidad de muertes causadas por dl covid sería tres veces mayor a las cifras oficiales, en el mundo
En numerosas notas dijimos en AgendAR que las números de muertes provocadas por el covid declaradas en muchos países simplemente no cerraban. Ahora lo dice The Lancet.
La pandemia Covid-19 provocó unos 18,2 millones de muertos en todo el mundo entre principios de 2020 y finales de 2021, más de tres veces la suma de las cifras oficiales declaradas por los países, según un estudio publicado en la revista The Lancet.
“Las estadísticas oficiales sobre los decesos del Covid-19 solo dan una imagen parcial del verdadero saldo de la mortalidad”, relacionada con la pandemia, aseguran los autores del estudio. Los datos oficiales ofrecen 5,94 millones de muertos a escala global entre el 1 de enero de 2020 y el 31 de diciembre de 2021. Los autores del estudio han tomado en cuenta el llamado exceso de mortalidad, el diferencial entre el número de decesos registrados en un país en un período dado, sea cual sea la causa anotada de la muerte, y el número de muertes previsto, a partir de las series estadísticas previas. “Por lo tanto, la mortalidad por todas las causas es una medida crucial del número real de víctimas de la pandemia de Covid-19″, explicaron en el trabajo los investigadores. “Existen brechas entre las muertes reportadas y el exceso relacionado con la pandemia de Covid-19 por varias razones. En primer lugar, los sistemas de informes de atención médica generalmente no enumeran el Covid-19 como la causa de muerte sin una prueba positiva de SARS-CoV-2 y, por lo tanto, las muertes por Covid-19 no se incluirán en los recuentos oficiales en lugares con poca capacidad de prueba. Por ejemplo, al principio de la pandemia, antes de que las pruebas estuvieran ampliamente disponibles, muchas muertes debido a la Covid-19 entre personas mayores no se determinaron como tales, aún en países de altos ingresos”, agregaron. Luego sumaron otras cuatro variables: “En segundo lugar, los sistemas nacionales para registrar las muertes varían en su calidad y amplitud, así como en las definiciones utilizadas para contar las muertes por Covid-19. En tercer lugar, entre la comunidad médica mundial, no existe un acuerdo universal sobre cuándo la muerte de una persona infectada con SARS-CoV-2 debe informarse como una muerte por Covid-19. En cuarto lugar, otros factores, incluidas las consideraciones políticas, parecen haber impedido la notificación precisa de las muertes en algunos lugares. En quinto lugar, la magnitud y distribución de muchas otras causas de muerte podrían haber cambiado debido a las respuestas sociales, económicas y conductuales a la pandemia, incluidos los confinamientos estrictos. En estas condiciones, el exceso de mortalidad puede proporcionar una evaluación más precisa del impacto de la mortalidad total de la pandemia de Covid-19 que las muertes por Covid-19 notificadas”. Los autores elaboraron una base de datos a partir de las cifras de cada país, y varios modelos para predecir la tasa de mortalidad prevista si no hubiera ocurrido el covid-19. “De los 12,3 millones de muertos suplementarios, en comparación con los decesos de Covid-19 contabilizados, una parte sustancial provendría probablemente de infecciones causadas por el SARS-CoV-2″, el virus que causó la pandemia, aseguran. Esas infecciones derivadas del Covid-19 no fueron diagnosticadas de forma eficiente, aseguran esos científicos. Y, por otro lado, a causa de la pandemia, gente con problemas médicos de otro tipo no pudieron recibir cuidados sanitarios adecuados, o sufrieron problemas de salud a causa de las medidas contra esta enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había advertido que el saldo de la pandemia podría ser entre dos y tres veces superior a lo estimado hasta ahora. «Exceso de muertes» en América del Sur: En el caso de la Argentina, el informe explica que, hasta el 31 de diciembre pasado, en el país había notificados alrededor de 117.000 muertos y que, según las estimaciones de los investigadores, ese número debía ser de mínima 125.000; de máxima 165.000 y en promedio de 142.000. Es decir, 25.000 muertos más de los notificados y adjudicados en forma directa a la pandemia. Por su parte, Chile y Uruguay presentan mejores resultados que la Argentina que, por otra parte, está muy lejos de los valores alcanzados por Brasil, que está entre los 10 países con mayor número de exceso de muertes. Bolivia es el país que ofrece una tasa de exceso de mortalidad más elevada durante ese período, según los autores del texto, que resaltan que, en general, los países andinos sufrieron particularmente de la pandemia. Los expertos reconocen, sin embargo, que su estudio tiene que ser complementado con más investigaciones.La ciudad de Buenos Aires quiere atraer a los «nómades digitales», que multiplicó la pandemia ¿Y el resto del país?
“Queremos atraer a 22.000 nómades digitales, los jóvenes que viajan por el mundo y trabajan de manera remota”.
Esta sorprendente meta es la que trazó el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, en su discurso de apertura de las sesiones de la Legislatura. El objetivo apunta a esas personas que, con una computadora y conexión a internet, pueden mantener su rutina laboral sin importar su ubicación física y aprovechan esta posibilidad para viajar por el mundo. Una tribu que, si bien ya existía, se multiplicó con la pandemia y, según un informe del Grupo Adecco, solo crecerá hacia adelante. Para el gobierno porteño los nómades digitales son clave para recuperar la vitalidad de la Ciudad de Buenos Aires y la “economía del visitante”, ya que en promedio gastan más que los turistas convencionales y tienen estadías más largas. Según precisan, el 65% de estas personas que integran este universo tiene entre 20 y 34 años, más del 70% tiene al menos un título universitario y un nivel de gastos promedio de más de US$ 6.300 por estadía, 56% más que el turismo internacional. “Cada nómade digital es una persona que alquila un departamento, usa el transporte público, consume en negocios y gastronomía, disfruta de la cultura y que, al mudarse nuevamente, se convierte en embajador o embajadora de Buenos Aires”, aseguran en el área que encabeza el Secretario General y de Relaciones Internacionales del gobierno de la Ciudad, Fernando Straface. Para estimular la llegada, el Gobierno de la Ciudad inauguró una página web dedicada a ofrecer información útil a los visitantes, donde además se puede solicitar un “kit de bienvenida” antes de viajar. Este kit gratuito incluye una tarjeta SUBE y un chip para el celular, además de descuentos en el traslado desde el aeropuerto de Ezeiza a la ciudad y tarifas especiales en alojamiento. En un documento con el que buscan tentar a trabajadores y trabajadoras nómades para aterrizar en Buenos Aires, el Gobierno de la ciudad cita 10 razones, que van desde “probarás todos los sabores del mundo en una sola ciudad” a “conocerás en dónde vivió y creció el Papa Francisco”. Una atracción no dicha, pero presumiblemente al tope de las motivaciones de los visitantes, está el bajo costo de vida para quienes llegan al país con dólares o euros. Pero no todos son pros. Si bien el jefe de Gobierno porteño no mencionó el punto, el flujo extranjero puede sumar presión al mercado de alquileres en la ciudad, ya de por sí escaso. Eleva la demanda y los precios sobre todo de las rentas temporales, que también son una opción para los entre 10.000 y 12.000 estudiantes de otras provincias argentinas que llegan cada año a la capital para iniciar sus estudios de grado. Ahora, tengamos en cuenta que los nómades digitales no son solo extranjeros. Durante la pandemia, argentinos y argentinas aprovecharon la posibilidad de trabajar de manera remota para moverse dentro del país. De acuerdo con el Reporte Global 2021 de la empresa especializada Deel, la Argentina se encuentra en el tercer puesto dentro de los países en los que más creció la contratación internacional de freelancers o trabajadores independientes, con un aumento de 209%. La conexión a internet, condición de posibilidad para la expansión de este fenómeno, no es algo que esté garantizado en todos los rincones de la Argentina. “El territorio argentino es inequitativo en términos de conectividad”, apunta Sergio Salinas, desarrollador web y presidente de la Asociación Argentina de Usuarios de Internet. Salinas vive en Mar del Plata y señala que, en esa misma ciudad, mientras que “el centro tiene la arena caliente de tanta fibra óptica”, alcanza con desplazarse a los barrios del norte o el sur para ver cómo se desploma el servicio. “Las empresas que brindan infraestructura en el centro no entregan internet en los barrios más alejados, por un tema de rentabilidad: las empresas no gastan un centavo en lugares donde no hay concentración de población y le garantice cierta cantidad de dinero”, señala, haciendo alusión a las grandes compañías proveedoras de internet. Muchas veces pequeñas empresas o cooperativas suplen la falta en esos lugares, pero ofrecen apenas 3 o 6 megas, mientras que las grandes compañías pueden dar hasta 300. “Ahí se ve la inequidad. No es lo mismo una persona que vive en el centro de los núcleos urbanos y puede tener una alta conectividad, con acceso a muchos megas, que otro que tiene a cuentagotas”. Así, para los trabajadores que desempeñan tareas que demandan una conexión robusta y estable, las posibilidades de desplazamiento se acotan. Para Salinas hace falta generar mucha más infraestructura en la mayor parte del territorio nacional para poder expandir el fenómeno de los nómades. “En todo el país hay ‘zonas blancas’ donde no tenemos conectividad plena, pueblos enteros que tienen potencial pero muy ofrecen muy bajas posibilidades de conectividad”, señala.Observación de AgendAR:
En esta nota se apunta -en forma algo casual- a uno de los problemas claves del federalismo argentino en el siglo XXI. Tenemos el 8° territorio más extenso del mundo, tomando sólo la Argentina continental. Y una variedad de climas y de localidades atractivas. Pero hoy el acceso confiable a Internet es un requisito ineludible para la mayoría de las actividades. Y para los que trabajan o quieren trabajar en el sector que hoy quiere atraer la ciudad de Buenos Aires. Teléfono para ARSAT, una vez que el Estado argentino decida qué quiere hacer con su empresa.«Pensar el Estado»
La Universidad de San Isidro, el Fondo de Capacitación y Recalificación Laboral, el Instituto Nacional de Administración Pública, y la Unión del Personal Civil de la Nación se unen en esta propuesta.
Subastaron las primeras fotos tomadas en y desde la Luna por el programa Apolo
Setenta y cuatro fotos de las expediciones a la Luna, y desde su órbita, obtenidas en el programa Apolo de la NASA, fueron subastadas este miércoles 9 de marzo en Copenhague por 172 mil dólares, informó la casa de remates Bruun Rasmussen.
Las fotos son de varias misiones Apolo realizadas por la agencia espacial estadounidense en órbita alrededor de la Luna y en su superficie en las décadas de 1960 y 1970.
«En el conjunto, las fotos más destacadas son las de la misión Apolo 11, la que llegó a la Luna por primera vez en julio de 1969”, dijo Kasper Nielsen, que dirigió la evaluación de las imágenes por parte de la casa de subastas más grande de Dinamarca.
La serie de fotografías estaba en manos de un coleccionista, que quiso permanecer en el anonimato.


