La CNEA estudia volver a poner en marcha la Planta de Agua Pesada este año

Comentario de AgendAR: Excelente noticia. La Planta Industrial de Agua Pesada, PIAP, es la mayor del mundo. O era, hasta que se dejó deteriorar deliberadamente. Y es la fuente nacional de agua pesada para nuestras tres centrales nucleares. Era hora de encarar este desastre. Y de asegurar que no se repita. El agua pesada es un insumo difícil de conseguir: los países con autoprovisión casi no generan excedentes. La contradicción de hoy es que nuestro país, dueño de la mayor fábrica de agua pesada del planeta debe estar mendigando este fluido esencial en países que normalmente deberían ser compradores, como la India, Canadá, Corea, China o Rumania. Y ahora nuestro país debe soportar precios absurdos, porque en un mercado tan carente de stocks, la salida de servicio de la planta de Arroyito, que regía los precios, los hizo saltar a las nubes. Ya no hay referencias. Necesitaremos 600 toneladas de agua pesada para la 5ta. central nuclear argentina, que será una CANDÚ como Embalse. Pero desde 2017 que nos hace falta para las tres plantas nucleoeléctricas argentinas hoy en línea: consumen unas 33 toneladas/año, que se pierden por adhesión por tensión superficial a los combustibles que se retiran. El precio internacional, a la fecha en que la administración nuclear anterior terminó de desmantelar los recursos humanos de Arroyito, la tonelada estaba a U$ 700.000. El tope máximo de fabricación de Arroyito en mejores épocas llegó a 180 toneladas/año. Recursos humanos aparte, no es imposible que haya que invertir mucho en recuperar técnicamente la planta. Los tanques y cañerías de acero inoxidable suelen deteriorarse rápido cuando contienen amoníaco y otros líquidos químicamente muy activos. La APCNEAN, la asociación de profesionales de la CNEA y de las empresas del palo antes y después del cambio de gobierno, pidió repetidamente que la administración anterior de la CNEA, del Ministerio y de la Secretaría de Energía asumieran las responsabilidades penales y económicas de un estrago doloso. Esa planta, construída con enorme sacrificio y contra una fuerte oposición externa desde los ’80, hoy costaría arriba de U$ 3600 millones. Hasta ahora, no tenemos noticia de que esté ocurriendo nada de ello. Quien invierta en recuperar la planta hoy, lo hace bien a riesgo de que la próxima administración nuclear, o la siguiente, intente nuevamente destruirla. Y lo logre.

Un reportaje a Rafael Grossi, el director de la OIEA que irá a Ucrania a evaluar los riesgos nucleares

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Rafael Grossi,director de la Organización Internacional de Energía Atómica, se ofreció para revisar los riesgos de un desastre en las centrales atacadas por Rusia. «Lo que vimos es de una enorme peligrosidad», dijo. El diplomático está preparando las valijas para una de las misiones más importantes de su vida y expresó sin vueltas: «Debemos respetar ciertos principios mínimo de seguridad por el bien del mundo entero». Viajará en los próximos días a Ucrania para revisar in situ las centrales de Chernobyl y Zaporizhzhya que fueron atacadas por Rusia a fin de evaluar los peligros de un desastre ambiental a escala mundial. No se trata de una frase protocolar la que esgrime Grossi. Nada de eso. Este experto en energía nuclear sabe de lo que habla. Tiene 61 años, es argentino, dirige el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y se ofreció como mediador en temas de riesgos de ataques nucleares entre Ucrania y Rusia para establecer un acuerdo básico de seguridad entre ambos países. «Me ofrecí personalmente para esta misión porque creo que es muy importante a pesar de los riesgos que ello implica», aseguró Grossi. El director de la OIEA viajará solo y está preparando los detalles del viaje desde Ginebra donde tiene sede el organismo que preside. Grossi viajará en nombre de la OIEA, que depende de Naciones Unidas. su misión no será política y se limitará a una revisión técnica de los riesgos que supuestamente hay en las centrales atacadas por Rusia. Así, Grossi dijo sin vueltas antes de viajar al epicentro de la guerra: «Reitero mi llamamiento, y que se escuche alto y claro: debemos impedir un incidente nuclear en Ucrania. No nos escondamos detrás de las decisiones del todo o nada en absoluto», expresó. 1 -¿Es posible que se desate una guerra nuclear? Una guerra nuclear no puede ser ganada y nunca debería librarse. Esto no lo digo yo, lo dijeron Mikhail Gorbachov y Ronald Reagan en 1985. Esas palabras fueron ciertas hace cuarenta años y lo son hoy aún más. 2 -¿Cuál es el poder real de daño de Rusia en términos nucleares? Las potencias poseedoras de armas nucleares, todas ellas y no solo Rusia, tienen la capacidad de destruir el planeta varias veces si utilizaran sus arsenales nucleares. Ello no debe suceder, nunca. 3- ¿Qué puede pasar si se atacan las centrales nucleares de Ucrania en su epicentro? Las centrales nucleares son muy robustas en cuanto a su protección, tienen un edificio exterior reforzado y preparado para soportar ataques de gran magnitud. Al interior, el reactor mismo está encapsulado en un recipiente reforzado. Es realmente difícil llegar al núcleo de un reactor con armamento convencional. Sin embargo, una central depende de una serie de instalaciones y servicios externos que permiten el enfriamiento del reactor, por ejemplo y que de ser afectadas podrían comprometer su normal funcionamiento. Por eso es que la integridad física de un reactor nuclear es un principio cardinal que no debe ser violado por ningún país. Los episodios que estamos viviendo en Ucrania son de una enorme peligrosidad y deben cesar. No es posible asegurar la seguridad de las instalaciones en estas circunstancias 4- ¿Qué van a hacer desde la OIEA para frenar estos ataques de Rusia y el peligro nuclear? Acabo de anunciar mi disponibilidad para viajar inmediatamente a Ucrania y acordar un mínimo de medidas de seguridad. Varios líderes mundiales han apoyado esta iniciativa y estamos negociando ambas partes los detalles sustantivos y logísticos de una visita de estas características en este momento. 5- ¿Hay información de Rusia que no se conoce? Seguramente, las potencias nucleares no transparentan de manera irrestricta sus posiciones. 6- ¿Hay predisposición de Rusia a revisar su arsenal nuclear? Solo puede pensarse en un proceso de desarme nuclear que incluya a todas las potencias poseedoras sin excepción. Parece poco probable en las presentes circunstancias. El desarme unilateral es utópico. 7- ¿Cuándo se entiende que hay peligro real de desastre nuclear? Cuando las condiciones operativas de una central nuclear se ven comprometidas y su contención, control y enfriamiento están afectados.
Grossi es un diplomático con más de 35 años de carrera y especialista en temas nucleares y de no proliferación, que antes se desempeñaba como embajador argentino en Austria.
Un comentario en AgendAR: Conocozco a Rafael Grossi desde 1986, cuando era un veinteañero particularmente brillante de la DIGAN, la Dirección General de Asuntos Nucleares y Desarme de la Cancillería. Ambos hemos sidos formados en geopolítica nuclear por su creador, el embajador Adolfo Saracho. Inevitablemente, compartimos bastantes puntos de vista. Respeto muchísimo el trabajo actual de Grossi, como jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas. Es el de evitar una guerra nuclear. Debe ser inexplicablemente agotador. Pero lo que le envidio menos es las veces como ésta, cuando se topa con un periodista que no logra diferenciar centrales nucleares de armas nucleares, y mezcla todo con todo.

Daniel E. Arias

Homenaje: el Ford Falcon argentino cumplió 60 años

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El Autódromo de Buenos Aires fue el escenario para el festejo del legendario auto nacional.

“Ser Falcon, ser el auto, ser el clásico argentino”. La voz en off del locutor del comercial de mediados de los´80 sintetizaba los valores del modelo de Ford más icónico de todos los que se fabricaron y comercializaron en nuestro país, valores que lo convirtieron en uno de los más longevos y producidos del historial automotriz nacional. A más de 30 años del fin de su producción y a 60 de su lanzamiento comercial en Argentina, un grupo de clubes del modelo organizaron una serie de eventos para celebrarlo. Los festejos comenzaron el domingo 27 de febrero en el Parque Ribera Sur de la ciudad de Buenos Aires, donde a pesar de la lluvia y el mal tiempo se concentró una buena cantidad de exponentes del clásico argentino que arribaron desde diferentes puntos del país. Muchos expositores acamparon y pasaron la noche allí para estar bien temprano, a la mañana siguiente, en el autódromo porteño, escenario elegido por los organizadores para el cierre de las celebraciones. Para todos los gustos Literalmente, hubo de todo y para todos. Los Falcon exhibidos representaban todas las generaciones del modelo fabricado en el país durante casi 30 años. Desde Standard a Sprint, pasando por rurales y rancheros, todas las versiones argentinas se hicieron presente en un variopinto parque de alrededor de 850 unidades. Junto a los modelos nacionales, se destacaron dos verdaderas gemas importadas de Estados Unidos: un sedán dos puertas de 1961 y un Futura convertible de 1963.

Taiana: «El desarrollo de la Argentina necesita de su dimensión bicontinental»

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El ministro de Defensa, Jorge Taiana, afirmó en un extenso reportaje que «el desarrollo de la Argentina necesita de su dimensión bicontinental» en el marco de una gira por Santa Cruz y Tierra del Fuego en la que se anunciaron medidas para intensificar la presencia soberana del país en el Atlántico Sur.

Taiana sostuvo que «una de las primeras cosas que queríamos hacer este año era rehabilitar la base aérea de Río Gallegos a través del traslado del escuadrón de Twin Otter, venir a Tierra del Fuego para poner en marcha los nuevos vuelos de Líneas Aéreas del Estado (LADE) para ampliar la conectividad entre la isla y el continente, instalar un radar de vigilancia en Río Grande y avanzar en Ushuaia con la Base Naval Integrada«. «También vamos a reactivar Petrel como base de invernada en la Antártida, vamos a poner más radares y vamos a volver a tener mayor actividad en Isla de los Estados donde hay una presencia pero queremos intensificar las tareas científicas y las de vigilancia y control del Atlántico Sur». El ministro señaló que «son cosas importantes que podemos hacer para visibilizar a toda la Argentina debido a la importancia de tener la mirada y la acción en el Atlántico Sur, en el Sur de la Argentina y en la isla de Tierra del Fuego que es una base natural de aproximación a la Antártida y a nuestras islas». «La Argentina tiene muchas tareas pendientes para su desarrollo, su integración y para el bienestar general de su población; es el octavo país del planeta en extensión geográfica y si le sumamos todo lo que tiene que ver con la plataforma continental es todavía más amplio, pero es indudable que algunas tareas nos cuestan mucho», continuó Taiana. «¿Cómo se concilia la expedición al Polo Sur del general Leal con las dificultades que hubo por casi cinco décadas para recuperar la base Petrel después de un incendio? ¿Cómo se explica que no haya una comunicación más fluida entre la Argentina continental y la isla de Tierra del Fuego? No sólo desde la perspectiva de la Defensa, sino también desde una mirada más integral de la actividad económica y social. ¿Cómo se explica que no tengamos todavía un canal Magdalena que significa la conexión de la Argentina fluvial con la Argentina marítima?». «Es un momento oportuno para encarar una mirada al sur y en eso hay varios hechos en los últimos años que así lo indican. Uno fue la presentación de los límites exteriores de la plataforma continental porque ese nuevo mapa es impactante y muestra una Argentina de una dimensión y unas responsabilidades colosales».
«Redescubrir a la Argentina como un país bicontinental es un tema vital que los argentinos vamos comprendiendo y dándole la relevancia que corresponde»
«Eso llevó a que haya habido más preocupación y que se hayan podido impulsar políticas con cierta consistencia, como el programa ‘Pampa Azul’ durante la presidencia de Cristina Kirchner que alentó a la participación de investigadores, universidades y organismos. Por ejemplo, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), que ha tenido un desarrollo muy importante». «Ante las perspectivas que abre la evolución de las tecnologías aplicadas a la pesca, al transporte y otras actividades económicas en el siglo XXI, los recursos naturales renovables y no renovables que están en nuestro mar, sea en la zona económica exclusiva o en el suelo hasta el límite exterior de la plataforma, toman otra relevancia; también la toma de conciencia global sobre el cambio climático pone en otra consideración a la Antártida que se la veía como algo lejano y lo mismo sucede con el paso transoceánico, por eso redescubrir a la Argentina como un país bicontinental es un tema vital que los argentinos vamos comprendiendo y dándole la relevancia que corresponde». «Queremos fortalecer nuestra presencia en el sur y nuestra vigilancia, recordemos que a principios de este año se puso en marcha el Comando Conjunto Marítimo y todo eso va a dar resultado; para controlar hay que tener medios, y esos medios hay que recuperarlos, hay que construirlos o comprarlos, y ninguna de esas cosas es sencilla o inmediata. Pero creo que vamos mostrando y ganando consenso en la sociedad acerca de la importancia de estos temas y de la Defensa en estas tareas«, estimó. Asimismo, Taiana advirtió: «Tenemos que tener presentes que este es un momento económico complicado, apenas esta semana se presentó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que es enormemente difícil y muy probablemente nos pondrá limitaciones en los recursos, por eso vamos a tener la responsabilidad de que todos los recursos de los que podamos disponer sean utilizados en su máximo rendimiento posible; estamos trabajando con ese criterio. Pero a pesar que de que el Congreso no aprobó el presupuesto tengo la confianza de que este año se van a poder hacer muchas de estas cosas». El ministro indicó que «es evidente que hay un interés creciente de distintos países sobre el Atlántico Sur, eso nosotros lo venimos sufriendo hace muchísimos años con la ocupación de parte de nuestro territorio por parte de una potencia extranjera que es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, pero que no honra el derecho internacional manteniéndose en una posición agresiva desde 1833; sabemos bien de la importancia estratégica del Atlántico Sur no sólo para la Defensa, sino también para el paso del Pacífico al Atlántico, para la proyección antártica y por su riqueza significativa en recursos naturales». «El incremento de vuelos desde y hacia las Islas Malvinas en los últimos tiempos tiene que ver con las tareas que el Reino Unido desarrolla en el marco de su ocupación ilegal que abarca ejercicios militares y despliegues de nuevos sistemas de armas; son cosas que evidentemente preocupan a la Argentina y de las que los británicos en algún momento deberán dar cuenta por sostener el anacronismo de una situación colonial en pleno siglo XXI», remarcó. El ministro apuntó que «la prioridad es el bienestar de nuestra población, reducir esos índices de pobreza que son escandalosos, la prioridad es el desarrollo, la producción, el trabajo y los derechos para todos; en ese marco es que hay que pensar la Defensa porque no se la puede pensar aislada de la sociedad que debe proteger» Agregó que «lo primero es mejorar de manera significativa el bienestar de la población, y en el marco de la Defensa consolidar una transformación que tiene que ver con la incorporación y actualización de tecnologías, pero también con el rol de la Defensa donde hay claridad en una estrategia defensiva que debe tener una real capacidad de disuasión, que es algo que se vio muy limitado a lo largo de las últimas décadas por distintos motivos políticos y económicos». «En esto juega un rol muy importante el Fondo Nacional de la Defensa (Fondef) que junto a la readecuación de todo el despliegue y las prioridades de las fuerzas armadas va a permitir concretar la recuperación de capacidades que la Defensa del país requiere», completó Taiana.

La minera multinacional Livent anunció que triplicará su producción de litio en Argentina

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Livent edificará una segunda planta de producción de carbonato de litio en Antofagasta de la Sierra, en Catamarca. Hasta el momento, lleva desembolsados u$s 640 millones de los u$s 1.100 millones previstos.

El presidente Alberto Fernández recibió ayer lunes a las autoridades de la productora de litio Livent Corporation, quienes le informaron acerca de un proyecto de expansión de la empresa que incluirá la edificación de una segunda planta de producción de carbonato de litio en Antofagasta de la Sierra, en Catamarca, y que forma parte a su vez de una inversión total de u$s 1.100 millones que la firma lleva adelante en el país. Participaron el presidente y CEO de la empresa, Paul Graves; el vicepresidente de Comunicaciones y Asuntos Públicos, Juan Carlos Cruz; el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil; el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y la secretaria de Minería, Fernanda Ávila. Fernández fue interiorizado acerca de la tercera etapa de la iniciativa, que lleva hasta el momento 640 millones de dólares invertidos en el país y cuya finalización se prevé para 2025. El jefe de Estado transmitió a las autoridades de la empresa su agradecimiento «por la confianza depositada en la Argentina», al tiempo que precisó que «se abre» para el país «una gran oportunidad con las energías renovables». Además, Graves y Cruz anticiparon a Fernández que el proyecto ubicado en el Salar del Hombre Muerto garantizará los estándares internacionales en minería responsable y colaborará en la reducción de la intensidad total del agua mediante tecnologías propias de reutilización y reciclaje. «Para nosotros es un orgullo y un placer seguir invirtiendo en este país del que nos sentimos totalmente parte», destacó Cruz luego del encuentro con el Presidente, y añadió: «Trabajamos en Argentina desde 1998,y encontramos en el país excelente mano de obra, ingenieros, así como ayudamos a preparar personas de comunidades mediante tecnicaturas en minería para que puedan trabajar con nosotros» completó. El proyecto de expansión contribuirá con 20 mil toneladas métricas adicionales de carbonato de litio en Argentina, lo que permitirá aumentar a su vez la capacidad total anual de la empresa en 60 mil toneladas métricas, así como la capacidad en 9.000 toneladas métricas de cloruro de litio para 2025. Esto incrementará el global de litio para la transición energética, a la vez que supondrá un aumento en la contratación de mano de obra en la zona de influencia directa del proyecto, indicaron la fuentes. Sobre los beneficios del desarrollo de la industria del litio para la Argentina, Kulfas explicó que «Livent es una empresa con acuerdos internacionales con automotrices como Tesla y BMW, que implican una escala mundial», e informó que el anuncio de la triplicación de la capacidad productiva de litio por parte de la empresa «muestra que la industria para la Argentina es muy importante, y ratifica al país como un mercado importante en la producción mundial». Livent Corporation, anteriormente FMC Lithium, es un fabricante de productos a base de litio para las industrias de almacenamiento de energía. Tiene presencia en Estados Unidos, Inglaterra, China, India y Argentina y cuenta con una nómina de 900 empleados, y se ha asociado con diferentes clientes para responder a la demanda global de energía verde, la economía móvil, y las innovaciones especializadas en áreas como la aleación ligera y los lubricantes. En nuestro país, la firma opera una de las fuentes, afirma, de mayor pureza de litio bajo los estándares internacionales de sustentabilidad. Implementa un sistema propio que, asegura, permite la derivación en carbonato y cloruro de litio mediante procesos que implican más del 99% de pureza.

Haciendo los techos de goma (de neumáticos)

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* Investigadores del CONICET y de la UTN Córdoba desarrollaron tejas de caucho elaboradas con neumáticos en desuso. * Son resistentes, económicas y contribuyen a reducir la contaminación ambiental.  Los neumáticos en desuso generan un importante problema ambiental. Como son residuos de gran volumen, su disposición final no es fácil de gestionar y suelen terminar en basurales a cielo abierto. También es frecuente encontrarse con neumáticos descartados en la vía pública, donde acumulan agua de lluvia y se convierten en el reservorio ideal de criaderos de mosquitos que pueden transmitir enfermedades como el dengue. Sin embargo, si bien en el país hay pocas máquinas disponibles para reciclar el caucho, este material posee propiedades muy útiles para fabricar nuevos productos. En esta línea, investigadores del Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE), perteneciente al CONICET y a la Asociación de Vivienda Económica, y del Centro de Investigación, Desarrollo y Transferencia de Materiales (CINTEMAC) de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Facultad Regional Córdoba, desarrollaron tejas elaboradas con caucho y plástico reciclado. Este material tiene varias ventajas: son más livianas, flexibles y resistentes que las tejas convencionales de cerámica y hormigón; reutilizan un desecho y brindan una solución económica para la construcción de viviendas sociales. “Con este tipo de tecnologías buscamos colaborar en reducir el déficit habitacional que hay en el país. Por eso, algunas premisas que tenemos al desarrollar estos proyectos son que los componentes no sean de costo elevado y que aporten a reducir la contaminación del medio ambiente. También tenemos objetivos sociales y de género, ya que la elaboración de las tejas posibilita la generación de nuevas fuentes de trabajo, que puede ser realizado de igual manera por varones y mujeres porque no requiere de gran fuerza física”, explica la doctora en Ciencias del Diseño Rosana Gaggino, investigadora del CONICET y directora del CEVE. El proyecto nació en 2011, cuando los investigadores obtuvieron el primer financiamiento, aportado por el Ministerio de Ciencia de la provincia de Córdoba. A lo largo de los años, fueron realizando diversos ensayos para conocer y mejorar sus propiedades técnicas, como la absorción de agua, permeabilidad, conductividad térmica, resistencia a las heladas, al fuego y al granizo, entre otros aspectos. En 2018, obtuvieron el Certificado de Aptitud Técnica que otorga la Secretaría de Vivienda de la Nación y, en 2020, una patente nacional. El objetivo final es transferir la tecnología a diferentes actores de la sociedad que puedan estar interesados, como municipios, cooperativas y empresas. “Hay algunos desarrollos similares a nivel internacional que sirvieron como antecedente pero tienen otra composición en sus formulaciones. Por ejemplo, hay algunos que utilizan resina como ligante para elaborar las tejas. Nosotros, en cambio, para unir los componentes utilizamos plástico reciclado procedente de bidones, bolsas y caños. Es decir, que se trata de una teja compuesta en un 100% de materiales reciclados”, remarca Gaggino. Otra ventaja de las tejas de caucho es que son muy resistentes al granizo, a diferencia de una teja de cerámica, más fácil de quebrar. El proceso de elaboración se realiza por termo-moldeado con compactación. Primero, se trituran y mezclan el caucho y los plásticos. Luego, se realiza el moldeado en una prensa, a alta temperatura. Después, se enfría el material resultante y se recortan los bordes para darle forma a las tejas. “Es una tecnología sencilla de transferir, solo que requiere de una inversión inicial en la compra de la maquinaria para hacer el triturado de los materiales y el termo-moldeo”, señala la investigadora. Justamente, una dificultad que tuvieron en el desarrollo del producto es que les costó conseguir el caucho triturado, ya que no se obtiene en cualquier ferretería como otros materiales de construcción. De todos modos, Gaggino cuenta que los municipios están teniendo mayor interés en incorporar este tipo de tecnología porque representa una solución tanto en lo ambiental como para el problema habitacional. Por otro lado, indica que las campañas de reciclaje también están creciendo, aunque todavía es poco lo que se recupera, ya que el porcentaje de reciclado de residuos sólidos urbanos hoy ronda apenas el 10%. Hace unos días, las tejas de caucho obtuvieron un nuevo financiamiento que las acerca más a la transferencia final. El proyecto fue uno de los tres ganadores del “3CProgram Aceleration Fund”, una iniciativa impulsada por la Universidad de Cambridge, Global Shapers Córdoba y la Universidad Nacional de Córdoba. El objetivo del concurso es que los equipos elegidos puedan avanzar en el desarrollo de los productos a través del prototipado y la validación en el mercado. Para eso, contarán con 3000 libras esterlinas y un mentoreo con referentes de la Universidad de Cambridge durante tres meses. “Este financiamiento nos va a permitir realizar mejoras en el proceso productivo para ir preparando la transferencia al medio. Por ejemplo, armar el plan de negocios y realizar algunos ajustes en el proceso de elaboración de las tejas. Hasta ahora, hicimos la producción con equipamiento que tenemos en el instituto, pero para pasar a la escala industrial se requiere equipamiento de mayor envergadura”, apunta la científica. En el desarrollo de las tejas, participaron investigadores de diversas disciplinas, como ingenieros civiles, arquitectos y químicos. Los integrantes, por parte del CEVE, además de Gaggino, son Jerónimo Kreiker, Ricardo Argüello y María Paz Sánchez Amono, mientras que por el CINTEMAC participan María Josefina Positieri y Carlos Baronetto. Para esta nueva etapa, sumaron a Jessica Amador, Juan Weibel y Sacha Páez River, especialistas de la Universidad Siglo XXI, que estarán a cargo del asesoramiento en marketing.

Hallaron los restos del barco Endurance, tras más de un siglo de su naufragio en la Antártida

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Los restos del barco Endurance, del explorador angloirlandés Ernest Shackleton, hundido en 1915, fueron hallados en la Antártida, tras más de un siglo de su mítico naufragio.

La embarcación fue encontrada en el mar de Weddell, a una profundidad de 3008 metros y a unos seis kilómetros del lugar en el que se hundió. “Estamos abrumados por haber logrado localizar y captar imágenes del Endurance”, dijo el arqueólogo marítimo Mensun Bond, responsable de la misión de exploración, según informó la agencia de noticias AFP. “Es el barco hundido más bello que he visto: se mantiene erguido, orgulloso en el fondo del mar, intacto, en un estado de preservación fantástico. Se puede leer incluso el nombre Endurance en la popa”, dijo el explorador cuyo grupo utilizó tecnología de última generación para inspeccionar la zona. La expedición de búsqueda requirió de unas 100 personas y zarpó de Sudáfrica el 5 de febrero. Hace más de un siglo, Shackleton quiso cruzar la Antártida; una travesía de 2900 kilómetros, desde el mar de Weddell al mar de Roos, pasando por el Polo Sur. Pero en enero de 1915, el navío fue atrapado en la banquisa de hielo en el mar de Weddell y permaneció bloqueado meses. Finalmente el hielo perforó parte de su base y se hundió.
El Endurance zarpó de Grytviken, Georgia del Sur, el 5 de diciembre de 1914. Pintura al óleo de George Cummings
La expedición de 1915 cobró entonces aires de leyenda, ya que su tripulación debió acampar durante meses en el hielo y luego se refugió en la isla del Elefante. Shackleton, como capitán de la expedición, partió en busca de ayuda con algunos compañeros. A pesar de que realizó esa travesía en un bote bastante precario, llegó a las islas Georgias del Sur, y pudo conseguir la asistencia necesaria para rescatar con vida a toda la tripulación. En febrero pasado, Bound, uno de los exploradores que partía hacia la Antártida para hallar el barco, decía: “¿Qué significaría encontrar el Endurance? Esta es la mejor búsqueda de un naufragio que puedes emprender. Intentar localizarlo, no hay nada mejor que eso. Lo normal es que mi vida ya no sea tan emocionante después de eso”.

Argentina puso el Centro de Medicina Nuclear en Bolivia, pero Rusia nos ganó con el reactor

Ayer informamos como fue que INVAP y la CNEA diseñaron e instalaron el Centro de Medicina Nuclear en El Alto, Bolivia. Ahora AgendAR cuenta, entre otras cosas, la historia detrás de la relación con la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN), y como fue que cuando ya teníamos asegurada la venta y construcción de TODO el centro nuclear a mayor altura del mundo, el componente más caro lo termionó poniendo Rosatom: Esta obra de INVAP en la ciudad de El Alto, Bolivia, se acaba de inaugurar sin que se aplicaran «penalties» por demora, aunque las hubo, debidas a la pandemia. La parte específicamente argentina de la obra es ya casi un paquete standard de INVAP: los búnkers para tratamientos con rayos gamma, los laboratorios de farmacia nuclear con diversos blindajes radiológicos para preparación de inyectables o ingeribles de diagnóstico con marcadores radioactivos, los aparatos de imagenología, y los irradiadores TERADI (marca de INVAP) de tratamiento por teleterapia gamma. También hay irradiadores de partículas: los aceleradores de protones. Este paquete INVAP lo arma con máquinas y sistemas de otros fabricantes de medicina nuclear, salvo el caso de los sistemas TERADI. Estos a su vez constan de simuladores de tratamiento, sin carga radioactiva, que se usan para discutir y planificar los desplazamientos posteriores del cabezal radiante sobre el cuerpo del paciente. La marca de simuladores de INVAP es UNISIM. Y por supuesto, están los TERADI emisores de rayos gamma, con su unidad sellada de cobalto 60, que en el tratamiento real van siguiendo estrictamente el programa de irradiación generado en el UNISIM. La idea es maximizar la dosis absorbida por los tumores, que pueden tener formas bastante caprichosas, y minimizar el daño colateral a tejidos sanos. INVAP también diseña y fabrica las «celdas calientes», los laboratorios industriales de radioquímica donde operadores protegidos por vidrios blindados al alto plomo, y usando telemanipuladores, extraen los diversos radioisótopos útiles para diagnóstico o tratamiento. Luego de extraídos, los formulan con alguna molécula biológica que, dentro de la circulación sanguínea o humoral del paciente, los dirija a su blanco específico. Las celdas calientes forman parte del «downstream» de un reactor nuclear donde se irradian diversas sustancias precursoras. Al atrapar neutrones u otras radiaciones ionizantes, las sustancias precursoras se transforman en radioisótopos de uso médico. El radioisótopo que más se usa y más dinero mueve en todo el mundo es de diagnóstico por imagen nuclear, el molibdeno 99 metaestable, o «Moly 99». Desde hace dos décadas, resulta indispensable para detectar, medir y planificar tratamientos de enfermedades serias: oncológicas, cardíacas, neurológicas y autoinmunes. Ya existen casi un centenar de radioisótopos de uso terapéutico, pero el Moly 99 constituye entre el 80 y el 90% del mercado mundial de radiofármacos. Y es caro, entre otras cosas, por su cortísima vida media, que obliga a suministrarlo casi a pie de reactor, como se hará en el El Alto, hasta que Bolivia arme una cadena logística nacional hasta sus hospitales con medicina nuclear, que serán varios. Y si a Bolivia aún le sobra Moly 99, la cadena se volverá internacional, para transportarlo a diferentes destinos en vuelos express con canales aduaneros abiertos de antemano. El reactor RA-3 en el Centro Atómico Ezeiza, de la Comisión Argentina de Energía Atómica (CNEA), viene abasteciendo así a casi todo el Cono Sur desde los años ’80, incluida Bolivia. Las celdas calientes para extraer radioisótopos y formular radiofármacos son un artículo de venta por sí mismas para INVAP, es decir pueden venderse con o sin el reactor de irradiación (y obviamente, la firma prefiere ubicar ambas cosas). Hasta 2012, Bolivia nos iba a comprar las dos: un reactor parecido al RA-10 de Ezeiza, pero de menor potencia (10 MW térmicos, en lugar de 30) y además las celdas calientes, amén del entrenamiento en el uso de ambos ítems y la capacitación general de químicos en radiofarmacia, y de médicos en medicina nuclear. Durante varios años y para ello, decenas de jóvenes médicos bolivianos estudiaron las asignaturas correspondientes a maestrías y posgrados en el Instituto Balseiro de Bariloche, propiedad de la CNEA, y con becas y titulación otorgadas por la Argentina. Del mismo modo, cantidad de ingenieros venía formándose en operación de reactores nucleares en dos unidades de la CNEA: el RA-6 de Bariloche, que es experimental y de docencia, y el RA-3 de Ezeiza, que es industrial y de producción. Nuestro país apostó con todos sus activos tecnológicos y aparato de formación de recursos humanos a la exportación de un centro completo a Bolivia. Poco podíamos prever que la empresa rusa ROSATOM aparecería a último momento (ultimísimo en verdad) con un reactor de baja potencia a precio de regalo, como parte de su campaña para vender tecnología nuclear rusa en Sudamérica, y bloquear la venta de tecnología china. Y la nuestra, que empezó en los años ’70, cuando China todavía era un país campesino. INVAP ha vendido no pocas plantas de radiofarmacia: las que hoy depende de la producción  del RA-3 de Ezeiza y nos hace independientes y exportadores en el rubro, la de Cuba, una muy grande, en la India, y ahora se prepara para otra en China, que seguramente no será pequeña. Valga la aclaración: INVAP no está vendiéndole ningún reactor nuclear a China. Ya no es un país campesino. Los chinos tienen reactores propios. El diario Rio Negro, habitualmente de información bien chequeada, y máxime en temas relacionados con la firma de mayor densidad tecnológica de la provincia (y del país), está haciendo circular que se trata de un reactor. Aunque nos encantaría, no es el caso. Con su sorprendente movida, los rusos le bloquearon a la Argentina la venta cantada de un reactor, y fue un modo de castigarnos por la renuencia del Programa Nuclear local para comprar centrales nucleoeléctricas rusas VVER. Ojo que la diferencia no es poca: los reactores producen todo tipo de servicios y cosas, salvo electricidad. Las centrales, únicamente electricidad. Y son plantas mucho mayores en potencia, y transitan por un mercado incomparablemente más rumboso. Como centrales, las VVER son máquinas muy buenas, absolutamente distintas de las RBMK que le ganaron tan mala fama (y merecida) a la URRS en 1986, con el desastre de la máquina Chernobyl 1. Pero aunque ahora sean buenas, las VVER vienen con condiciones de venta BOO («Build, Own and Operate») prácticamente coloniales: ROSATOM trae su gente y sus componentes, te construye la máquina y te la opera. Los nativos atrasados pueden pintar, si los dejan, la puerta de la casilla de guardia: desde firmada su compra, la central es tan intocable como una embajada. Nuestra respuesta a ROSATOM ha sido siempre la misma: no tenemos 70 años de experiencia nuclear en la CNEA, ni una empresa de diseño y construcción de centrales con una trayectoria de seguridad impecable, como NA-SA, ni INVAP es el más respetado exportador de reactores de irradiación para soportar ese trato de recién llegados. Todavía hoy, ya firmada la compra de una central Hualong-1 a la China National Nuclear Corporation, la letra chica del acuerdo hay que discutirla ferozmente, y la expectativa máxima -según el Ing. José Luis Antúnez, director de NA-SA– es meter U$ 500 millones de dólares de componentes electromecánicos argentinos, en una central que costará U$ 8300 millones. Tiene gusto a poco y ese precio no es barato. Pero la escasa participación de la industria nuclear argentina es consecuencia inevitable del estado de desastre en que puso la administración nuclear macrista a la CNEA, a NA-SA, a INVAP y a unas 140 empresas privadas. Y el precio viene con una financiación de locos: 5% anual, por el 75% del costo y con 8 años de gracia para empezar a devolver el préstamo. El aparato se paga solo vendiendo electricidad en un par de décadas, y luego tiene 4 décadas más de vida operativa prevista. Hoy las centrales nucleares duran 60 años, mínimo. No es lo que queríamos ni lo que queremos. Hasta 2018, esa misma financiación comprendía también la construcción, a cargo casi exclusivamente de NA-SA como organizadora de la industria nuclear argentina de otra central más chica (700 MW). Esta responde a una tecnología que el país domina de punta a punta desde 1984: la CANDU, con tubos de presión, agua pesada y uranio natural. Lo que pensaba hacer NA-SA era una copia muy actualizada y mejorada de nuestra central de Embalse, en Córdoba, la mejor que hemos tenido y tenemos, según los números de disponibilidad y seguridad. Los chinos, aunque casi no tuvieran baza en esta máquina, llamada «Proyecto Nacional» por el citado Antúnez, estaban dispuestos a financiarla con tal de que compráramos su Hualong-1, en buena parte para pintarle la cara a Rusia, y en mayor parte para un poco más de eso, pero con Estados Unidos. La región casi no tiene nucleoelectricidad, de modo que el techo para vender mercados queda lejísimos, es invisible. Con tal de mostrar su Hualong-1 en Sudamérica, y en su vidriera nuclear más prestigiosa (modestamente, nosotros), los chinos aceptaban incluso que empezáramos a construir primero la CANDÚ «Proyecto Nacional». Tanto como dos años antes. En 2016. El resto de la historia la hemos contado tanto que nos aburre: vino el presidente Mauricio Macri y endeudó el país hasta la manija, y su lugarteniente Juan Carlos Aranguren, el mejor ministro de energía de la Shell, la canceló definitivamente, dado que el país estaba tan endeudado (tal vez él no tuvo nada que ver, aunque parece haber formado parte de ese gobierno). Qué difícil decisión, hombre…. La historia de aquel gobierno de gerentes, en materia de energía es un poco como el que te atropella dos veces, la segunda en marcha atrás porque quedaste descalabrado, pero vivo. Con todo ello, el único proyecto que quedó en pie fue la Hualong-1. Que de todos modos no empezó, porque Macri, desde el día uno de su gestión, logró embarrar la cancha con esta y otras obras chinas nada petroleras (las centrales hidroeléctricas en el río Santa Cruz) y así hasta su último día como presidente, precedida por el primer apagón nacional de la historia. La financiación por esa segunda obra se cayó. NA-SA está planificando la construcción de las piezas principales en Embalse, Córdoba, con fondos propios. Mientras Antúnez siga en NA-SA, y si le gustan las apuestas, esa obra se hace. Es el tipo que terminó de construir Atucha II con 27 años de atraso, abandonada por sucesivos gobiernos desde 1983 a 2006, y la terminó en 2014 contra todo pronóstico, y hoy está en marcha. De modo que hoy celebramos que INVAP haya concluído su obra, pero lamentamos que los rusos nos hayan ganado una baza en el mercado sudamericano de reactores. Los dos de Perú, el RP-0 y el RP-10, son de la CNEA, con participación de INVAP, es decir de Argentina, y pasaron casi 40 años y funcionan joya. Éste es el contexto para entender esta noticia boliviana. Vamos, INVAP, todavía. Vamos la CNEA, vamos NA-SA.

Daniel E. Arias

Para una ganadería sostenible ¿la ingeniería genética?

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Argentina cuenta con investigadores destacados en el campo de la biotecnología. Y con patentes muy valiosas en la ingeniería genética del trigo, de la soja,… En otro plano, la clonación de animales, en especial de caballos de polo, es una industria próspera que aporta divisas. Como sea, esta propuesta que ha empezado a hacerse realidad en EE.UU., es por lo menos polémica, y puede representar algunos riesgos. Conviene seguirla de cerca desde el «país de la carne», como alguna vez se nos llamó.

«Ovejas y salmones que comen menos y crecen más rápido: con la ayuda de la ingeniería genética, científicos trabajan para crear animales para la ganadería del futuro.

Todo comenzó en 1990 con el toro Herman, que fue el primer mamífero transgénico del mundo al que se le implantaron genes de otra especie, sobrevivió al procedimiento y tuvo descendencia. A Herman se le implantó un gen de una proteína especial que se encuentra en la leche materna humana. La idea era que las vacas engendradas por Herman dieran leche que también contenga esta proteína. Los científicos querían utilizarlo, por ejemplo, para desarrollar medicamentos contra el SIDA. Ese proyecto fracasó, pero el sueño de los animales de granja hechos a medida no había hecho más que empezar. Desde entonces, los científicos trabajan arduamente en la optimización de los animales, también para una mayor sostenibilidad. El cerdo ecológico y las ovejas climáticas A Herman le siguió el cerdo orgánico Enviropig, que fue desarrollado en Canadá. Los científicos modificaron la digestión del animal y sus excreciones contenían hasta un 66 por ciento menos de fosfato que las de los cerdos normales. El objetivo era reducir la contaminación de las aguas subterráneas y los ríos por la sobrefertilización con estiércol animal. Sin embargo, el proyecto se interrumpió en 2012 por falta de financiamiento.

. El «cerdo orgánico» modificado genéticamente produjo un estiércol más ecológico.

La ganadería genera el 14,5 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). La producción de leche y carne con el ganado vacuno por sí sola causa más del nueve por ciento del total de las emisiones producidas por el hombre. En el foco está especialmente el gas metano, que se produce durante la digestión de los alimentos de origen vegetal. Alrededor del 20 por ciento de las emisiones de metano de las vacas están controladas genéticamente. En cuanto se identifiquen los genes respectivos, pronto será «fácil» optimizar las emisiones de metano con la ayuda de la ingeniería genética, según la Fundación de Tecnologías de la Información e Innovación de Estados Unidos. Pero aún no se ha logrado ese avance. Una raza de ovejas criada recientemente en Nueva Zelanda ya emite un 13 por ciento menos de metano que la media de las ovejas actuales. Los criadores han calculado que si las 25 millones de ovejas de Nueva Zelanda se sustituyeran por esta raza, se podrían reducir las emisiones de metano de la industria ovina hasta en un uno por ciento.

. Las flatulencias de las ovejas tienen un efecto duradero en el clima.

El «súperpez” vs. el bienestar animal Actualmente, solo hay dos especies animales modificadas genéticamente aprobadas para el consumo: el cerdo «GalSafe» y el salmón «AquAdvantage», ambos en Estados Unidos. La carne de ese cerdo no contiene azúcares alfa, que provocan reacciones alérgicas en algunas personas. Sin embargo, hasta ahora, la carne de cerdo «GalSafe” no está disponible en el mercado. La empresa quiere utilizar los animales principalmente para la producción de medicamentos y para la producción de órganos libres de azúcares alfa para su trasplante en humanos. En cambio, el salmón «Aqua Advantage» ya se puede comprar en Norteamérica. Al «Aqua Advantage» se le han insertado genes de otros peces marinos. En lugar de crecer solo en primavera y verano, ahora crece todo el año y alcanza su peso de sacrificio dos veces más rápido que el salmón común. Para ello, el salmón genético necesita una quinta parte menos de alimento. En la actualidad, alrededor del 70 por ciento del pescado capturado en todo el mundo se procesa en alimento para peces. Los investigadores esperan que esta proporción pueda reducirse gracias a la ingeniería genética. Pero los críticos temen los riesgos. La activista alimentaria de la organización ecologista Amigos de la Tierra Europa, Mute Schimpf, cree que la ingeniería genética de animales es irresponsable: «Existe un alto riesgo de que el salmón salvaje se mezcle con el salmón manipulado. Y dentro de 20 años se descubrirá que el salmón puede tener problemas de salud, pero para entonces toda la población puede estar contaminada con los genes».

. El salmón genéticamente modificado fue desarrollado en 1989 pero recién aprobado en 2015.

Si se utiliza la manipulación genética, no debería ser para aumentar la producción, sino «para mejorar el bienestar de los animales con los que tratamos», afirma John Dupré, filósofo de la ciencia y presidente del Consejo de Bioética de Nuffield. Los investigadores ya han conseguido que los cerdos sean inmunes a una enfermedad respiratoria extremadamente peligrosa (PRRS). En este caso, la ingeniería genética podría estar justificada, según Dupré. Riesgos y efectos secundarios Sin embargo, las posibles ventajas de la ingeniería genética también tienen su precio. Por ejemplo, en los intentos realizados en China para desarrollar cerdos especialmente musculosos: muchos animales murieron inmediatamente después de nacer debido a su alta susceptibilidad al estrés o por hernias umbilicales. Y como el gen muscular afecta a todo el cuerpo, algunos animales tenían la lengua extremadamente agrandada, y otras vértebras adicionales. Para la activista Schimpf, la ingeniería genética para la sostenibilidad es un enfoque equivocado. Para reducir los recursos en la producción de carne, «no necesitamos una ganadería más intensiva. Necesitamos exactamente lo contrario», comenta Schimpf. En Europa, los animales modificados genéticamente no están autorizados para el consumo. Pero John Dupré supone que esto podría ocurrir en Gran Bretaña dentro de unos años. Al mismo tiempo, advierte que el aumento de la producción de animales modificados genéticamente también podría conducir a un mayor consumo de carne. Los científicos llevan mucho tiempo señalando que, en particular, las personas en los países industrializados deberían comer menos carne en general por razones de salud y de sostenibilidad.»

El «burnout» se extiende, y afecta más a las mujeres que a los hombres

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«Quemado«, «sobrepasada», «no me funciona el cerebro», son algunas de las expresiones con las que al final del día o de una semana de trabajo intenso cualquiera puede sentirse identificado. No obstante, cada vez es más frecuente que este síntoma permanezca constante.

Se llama «burnout» y es más que sólo cansancio. Es agotamiento, negativismo, ansiedad, reducción de la eficacia laboral que a la vez, se traslada a las esferas de la vida personal. Incluso puede generar síntomas físicos como insomnio, dolores de espalda y de cabeza, entre otros.
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Es un trastorno cada vez más conocido y diagnosticado, pero además, tiene un sesgo de género y en el último tiempo, una mayor notoriedad en las profesiones de servicio: afecta, en mayor medida, a las mujeres.
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Un informe de la consultora GROW – Género y Trabajo junto al portal de empleos Bumeran mostró que 8 de cada 10 mujeres sufren de «burnout» contra 7 de cada 10 varones.
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La encuesta, realizada en 1.600 personas en todo el país, se publicó en diciembre de 2021, yel 1 de enero del 2022, el trastorno se incluyó en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Conexos, luego de ser considerado un «riesgo laboral» desde 2019 por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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«Un elemento fundamental que contribuye al burnout es la flexibilización laboral, que implica fronteras difusas respecto a la cantidad de horas de trabajo», explica la socióloga y magister en medicina social Manuela Gutiérrez y especificó: «En el contexto social argentino, influye también la situación económica. Esto plantea un panorama de inestabilidad para las y los trabajadores que deriva en el burnout».
En Argentina las mujeres ganan un 28,5% menos que los varones
Por su parte, Laura Orsi, médica psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, destacó a «la cultura del ‘disponible 24/7′» como otra de las causas. «Uno debe estar activo las 24 horas del día. La presión no termina con el trabajo: hay que estar siempre en movimiento, siempre alerta. Eso impide el descanso y, al igual que los celulares, uno siempre esté con poca batería«. Las profesiones de servicios, es decir, áreas como la salud, la educación y el empleo doméstico; donde por sus características, el empleo «demanda entrega y dedicación a los demás», indicó Orsi; es donde en el último tiempo se puede advertir con claridad posibles diagnósticos de burnout. Por ejemplo, un estudio nacional realizado por el Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina reveló en diciembre que un 71% del personal de salud entrevistado declaró que siente más cansancio que antes de la pandemia, un 53% que experimenta más ansiedad y un 45%, más tristeza. Y es en esas áreas donde hay mayor cantidad de mujeres trabajando. Según datos del Ministerio de Trabajo de 2021, en el rubro de los «Servicios sociales y salud», un 69,4% de los puestos laborales están ocupados por mujeres; en «Enseñanza» un 73% y en «Trabajo doméstico» un 100%.
El personal de salud es uno de los más expuestos al «burnout»
«A los profesionales de la salud los afecta dado que se encuentran más expuestos al sufrimiento humano y a la muerte, sobretodo en épocas de pandemia: teniendo un alto nivel de exposición laboral, con largas jornadas de trabajo un nivel elevado de exigencia y gran sobrecarga de tareas y poco reconocimiento acorde a la gran responsabilidad que implica», detalló la psicoanalista en diálogo con este medio. Y añadió: «Esta exposición a largo plazo genera una pérdida de energía, un sentimiento de falta de realización personal y una despersonalización que pueden ocasionar trastornos de salud (enfermedades psicosomáticas ) y poca motivación para el trabajo, pudiendo generar errores y deterioro en la calidad del servicio». El «burnout» y las brechas de género Tales características cavan profundo en las brechas económicas de género presentes. La desigualdad salarial es una de esas varas. En Argentina, las mujeres ganan un 28,45% menos que los varones, según el último informe del INDEC. A las mujeres que son madres, se les suman las tareas de cuidado, indicó Gutiérrez, repartidas de forma inequitativa. La Dirección Nacional de Economía Igualdad y Género (DNEIyG) relevó el uso del tiempo y concluyó en que las mujeres realizan más del 75% de estas actividades y les dedican el doble de horas diarias que los varones. En ese sentido, Gutiérrez profundizó: «Los diferentes roles para la mujer, el papel de cuidadora de niños y niñas, de personas ancianas y/o enfermas, la imposibilidad de gozar de un tiempo propio y la desvalorización social y económica del trabajo reproductivo, han contribuido a que el trabajo doméstico constituya un factor potenciador de estrés físico y mental, con mayores niveles de depresión y de adicciones (alcohol, juego, dependencias afectivas, etc.)». Además, esa línea entre la vida personal y la vida profesional es «difusa», advirtió la socióloga y explicó: «Las mujeres han sido socializadas en estar siempre disponibles, en ser educadas, cumplir con las expectativas impuestas, etc. Es un reto aprender a poner límites y poder disfrutar la vida social más allá de los conflictos latentes de otras dimensiones de su vida». «La desvalorización social y económica del trabajo reproductivo, han contribuido a que el trabajo doméstico constituya un factor potenciador de estrés físico», advirtió la socióloga Manuela Gutiérrez Orsi señaló: «La superposición de la crianza/educación de los hijos junto con las tareas del hogar, los cuidados de la salud familiar en general (postergando a veces la propia) además de llevar adelante su propio trabajo, en la mayoría en forma virtual en este tiempo de pandemia y ahora presencial o hibrido o mixto. Es necesario para esto un alto grado de plasticidad y creatividad para adecuarse a los cambios, protocolos en algunos casos ‘ sin morir en el intento’”. Siguiendo con el informe de GROW y Bumeran, mientras un 58% de los hombres indicaron sentirse “más quemadas o quemados” con respecto al año pasado, la cifra ascendió al 62% en las mujeres entrevistadas. La diferencia en porcentajes es mayor en quiénes respondieron que sentían un mayor estrés, 23% en las mujeres y 19% en los varones, mientras que la tendencia se revierte en la variable «desmotivación»: 21% varones, 19% mujeres. Las especialistas coincidieron en que una mayor presencia del Estado aliviaría el peso de las tareas de cuidado para las mujeres. «El cuidado es revolucionario, pero debe ir acompañado de políticas públicas«, advirtió Gutiérrez y destacó la creación de espacios institucionales que se ocupen de garantizar el cuidado de las infancias. «En segundo lugar, las empresas deberían consideran en su toma de decisiones las brechas de género, contemplando cómo la desigualdad de género afecta a las mujeres. En ese sentido, contemplar para este grupo ciertos beneficios, como por ejemplo: días para las reuniones escolares, para que acompañen a sus hijes en tareas específicas», indicó. Orsi, por su parte, resaltó la necesidad de modificar las licencias parentales.