Cuarta dosis: empieza el debate sobre cuando, y si, debería aplicarse

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En solo una semana, las autoridades sanitarias de la provincia de Mendoza anunciaron que aplicarían una 4° dosis de la vacuna contra el Covid y también tuvieron que salir a aclarar que, para eso, todavía falta. Argumentaron que la prioridad en este momento debe ser acelerar el ritmo con el primer refuerzo, sobre todo por el comienzo de las clases.

Hasta ahora, uno de cada tres argentinos con el esquema inicial completo recibió esa tercera dosis y aún queda poner al día con un refuerzo la vacunación de los mayores de 50 inmunizados inicialmente con Sinopharm y de la población inmunocomprometida, que necesitan una dosis adicional. “No hay definición aún en los lineamientos de la Nación sobre la cuarta dosis. Además, todavía se está colocando la tercera dosis y hay que esperar”, respondieron desde el Ministerio de Salud mendocino ante la consulta sobre si el anunciado nuevo refuerzo sería una dosis anual, como la de la vacuna antigripal. Desde el Ministerio de Salud de la Nación indicaron que ese segundo refuerzo “no está en el horizonte” porque “es un escenario muy dinámico el de la pandemia como para adelantar” la decisión. Sobre el primer refuerzo para los dos grupos con un esquema inicial de tres (dosis adicional), como se definió en la guía técnica de noviembre pasado, dijeron que se coordinará entre los distritos en próximas reuniones de los ministros de Salud. Hay países como Israel, Chile o Dinamarca que ya decidieron avanzar con un segundo refuerzo en ciertos grupos o ampliarlo a la población comprendida en sus campañas de vacunación. Pero desde el mes pasado el equipo técnico asesor en vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reguladores como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, en inglés) y referentes del campo de la inmunología empezaron a poner bajo la lupa una estrategia de refuerzos frecuentes. En algo coinciden todos: se necesitan más datos para conocer cómo sigue respondiendo el sistema de defensa del organismo más allá del primer refuerzo y poder tomar decisiones. El viernes 4 de este mes, la titular de la cartera sanitaria mendocina, Ana María Nadal, había adelantado la decisión del distrito de aplicar este año una nueva dosis extra y que se estaba analizando la fecha para implementarlo. Para justificar la postura, Nadal se había referido al pedido de la OMS a los laboratorios productores para que actualicen sus vacunas de acuerdo con las variantes en circulación. “Todo lleva a que la pandemia se convierta en los próximos meses en endemia y que se tenga que convivir con ella como se hace con la gripe”, había dicho la funcionaria. Ahora, ante una consulta específica, aclaró que la provincia adhiere a esa nueva aplicación –este es un punto que se viene analizando en las reuniones del Consejo Federal de Salud (Cofesa)–, aunque no se sabe cuándo. Seguridad y efectividad, en duda El debate sobre qué hacer con las vacunas anticovid una vez completado el esquema inicial y el primer refuerzo está abierto en el mundo. Se volvió público a fines del año pasado, cuando el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se refirió a “los programas de refuerzo generalizados” mientras ómicron se desplazaba por el mundo. Dijo que tenían más probabilidad de prolongar la pandemia que de terminarla “al desviar el suministro [de vacunas]” a países con una buena cobertura, “lo que da al virus más oportunidades de propagarse y mutar”. Jorge Geffner, referente local en inmunología e investigador principal del Conicet/UBA, resume la discusión sobre la cuarta dosis en dos argumentos: por un lado, el de la OMS, de las diferencias entre países en la disponibilidad de vacunas y la logística para aplicarlas. Por el otro, el que tiene que ver con poder responder una pregunta: ¿es necesaria realmente una cuarta dosis? “La evidencia en este momento nos dice que sería necesaria para una fracción importante de pacientes con inmunodeficiencias: primarias, que son muy poco frecuentes y son con las que una persona nace, y secundarias asociadas a infecciones (por ejemplo, VIH) o a tratamientos (por ejemplo, los pacientes oncológicos). En estos casos, sabemos que una primera, segunda y hasta una tercera dosis pueden generar una respuesta inmunológica defectuosa y otro refuerzo, a los cuatro meses, aumentaría su protección”. Otro grupo en el que se está investigando si sería conveniente dar un segundo refuerzo son los mayores de 70 años. “No hay resultados taxativos aún, pero está en estudio darles una mayor cobertura. La tendencia probablemente sea protegerlos más en un mundo que está liberando las restricciones”, dijo Geffner. La aparición o no de una nueva variante de preocupación, después de ómicron, también es parte de todos estos análisis. Desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) precisaron: “A la fecha, la OMS no tiene evidencia suficiente sobre la seguridad o efectividad de una cuarta dosis de vacuna contra Covid-19. A medida que se desarrolle esa evidencia, la OMS la integrará en sus recomendaciones que son las que seguimos en la OPS”. A la vez, señalaron que la información disponible demuestra que “una serie primaria de dos dosis de vacuna más una dosis de refuerzo son altamente eficaces para minimizar el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte hasta seis meses después de la administración de la tercera dosis. Este resultado es válido para todos grupos poblacionales, a pesar de la variante en circulación”. A mediados de enero, un funcionario de la EMA dijo en conferencia de prensa: “Aún no hemos visto datos con respecto a una cuarta dosis y nos gustaría verlos antes de poder hacer cualquier recomendación, pero al mismo tiempo estamos bastante preocupados por una estrategia que implica la vacunación repetida en el corto plazo”, dijo Marco Cavaleri, responsable del área de vacunas de la agencia europea, que considera más “razonable” segmentar la necesidad de los refuerzos por grupos y de acuerdo con el nivel de protección alcanzado.
La nueva meta regional es que todos los países tengan al 70% de su población inmunizada ya con el primer refuerzo en junio
En este contexto, seguir hablando de la población cubierta recién con la primera dosis describe cómo realmente un país avanzó con su cobertura: en la Argentina, hay 4,3 millones de personas en esa situación. Es decir que uno de cada 10 de los habitantes que iniciaron su esquema no volvieron a tener contacto con el sistema sanitario para completarlo. “La prioridad global es lograr la protección total de los grupos de mayor prioridad en todos los países con series primarias y una dosis de refuerzo, y avanzar hacia los grupos de menor prioridad a medida que aumenta la oferta. Un refuerzo tras otro en un pequeño número de países no pondrá fin a una pandemia”, acotaron desde la OPS.

Descubren un planeta similar a la Tierra orbitando a Proxima Centauri, la estrella más cercana

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Astrónomos europeos han descubierto un tercer planeta que orbita Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sol (4,3 años luz). Llamado Proxima Centauri d, el mundo recién descubierto es probablemente más pequeño que la Tierra y podría tener océanos de agua líquida.

«Está demostrando que la estrella más cercana probablemente tenga un sistema planetario muy rico», dice Guillem Anglada-Escudé, astrónomo del Instituto de Ciencias del Espacio en Barcelona, ​​España, quien dirigió el equipo que, en 2016, descubrió el primer planeta en ser visto orbitando Proxima Centauri. Un planeta del tamaño de la Tierra alrededor de una estrella cercana es un sueño astronómico hecho realidad. El astrónomo João Faria y sus colaboradores detectaron Proxima Centauri d midiendo pequeños cambios en el espectro de luz de la estrella a medida que la gravedad del planeta la atraía durante su órbita. El equipo utilizó un instrumento de última generación llamado Echelle Spectrograph for Rocky Exoplanets and Stable Spectroscopic Observations (ESPRESSO) en el Very Large Telescope, un sistema de cuatro telescopios de 8,2 metros en el Observatorio Europeo Austral en Cerro Paranal, Chile. Los resultados se publicaron el 10 de febrero en Astronomy & Astrophysics. Esta técnica de «bamboleo» busca cambios en el movimiento de la estrella a lo largo de la línea de visión desde la Tierra; ESPRESSO puede detectar variaciones de tan solo 10 centímetros por segundo. El efecto total de la órbita del planeta, que dura solo 5 días, es de unos 40 centímetros por segundo, dice Faria, del Instituto de Astrofísica y Ciencias del Espacio de la Universidad de Oporto en Portugal. «Sabía que ESPRESSO podía hacer esto, pero aun así me sorprendió verlo aparecer». Para encontrar la oscilación, el equipo realizó más de 100 observaciones del espectro de Próxima Centauri durante poco más de 2 años. ESPRESSO se guarda en una sala especial en el observatorio, dentro de un tanque que mantiene su presión y temperatura constantes. Esto asegura que sus mediciones sean consistentes y repetibles a lo largo de los años. ESPRESSO puede medir la longitud de onda de las líneas espectrales con una precisión de 10−5 ångströms, o una diezmilésima parte del diámetro de un átomo de hidrógeno, dice Faria. Planeta provisional Hasta ahora, los investigadores consideran a Proxima Centauri d solo como un «candidato a planeta»: los astrónomos esperan habitualmente una confirmación independiente antes de introducir un nuevo mundo en sus catálogos. Pero el equipo de ESPRESSO tiene mucha confianza en la detección, dice Faria. A partir de sus efectos en el espectro de la estrella, el equipo estima que el planeta es probablemente más pequeño que la Tierra, pero no menos del 26 % de la masa de nuestro planeta. ESPRESSO se construyó principalmente para buscar planetas extrasolares, así como para estudiar la luz de objetos extremadamente brillantes pero distantes llamados cuásares. Lo más emocionante del último descubrimiento es que muestra que el instrumento funciona como se anuncia, dice Anglada-Escudé. “ESPRESSO es el nuevo instrumento que todos quieren usar y jugar”, dice. Proxima Centauri tiene un lugar especial en los corazones de los astrónomos, agrega. “Siempre tiene un poco de mística, siendo el más cercano”. “Es fascinante saber que el vecino estelar más cercano de nuestro Sol es el anfitrión de tres pequeños planetas”, dice Elisa Quintana, astrofísica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. «Su proximidad hace que este sea un sistema principal para un mayor estudio, para comprender su naturaleza y cómo probablemente se formaron». Faria admite que a pesar de que los viajes interestelares todavía pertenecen al ámbito de la ciencia ficción, el sueño de que la gente pueda visitar algún día nuestra estrella más cercana lo motiva a buscar allí planetas similares a la Tierra. “Te hace preguntarte”, dice.

Argentina y su política multipolar en vacunas: de Rusia, de Inglaterra, de EE.UU., de China. Pero faltan las nacionales

“Para todos los que se preocuparon tanto, al día de hoy, la vacuna más comprada por Argentina es Pfizer”, manifestó el presidente Alberto Fernández en una conferencia de prensa por zoom durante su reciente gira.

De vacunas argentinas no dijo nada, por lo que AgendAR sigue preocupándose. De esta forma el primer mandatario confirmó la nueva estrategia de vacunación contra el covid que en la actualidad lleva adelante nuestro país, donde se destaca la aplicación de vacunas ARN mensajero (de los laboratorios Pfizer y Moderna) como dosis de refuerzo o tercera dosis, seguida por AstraZeneca y Sputnik V. Así como el coronavirus SARS-CoV-2 cambia y muta en nuevas variantes más mortales como Delta o más contagiosas como Ómicron, también cambian las estrategias que llevan adelante los países para enfrentar la actual pandemia por COVID-19, de acuerdo al acceso que tengan de las vacunas, y fundamentalmente en relación al tipo de dosis requeridas para completar los refuerzos. Desde el 2 de noviembre, el Ministerio de Salud en Argentina recomendó la aplicación de una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de otros organismos sanitarios internacionales. “La evidencia muestra que se puede avanzar en las personas inmunocomprometidas, que tengan las defensas bajas por cualquier motivo, mayores de 3 años que hayan recibido cualquier esquema de vacunación. Vamos a trabajar en la planificación y distribución con cada una de las provincias”, explicó a comienzos de noviembre último la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, al hacer el anuncio. Hoy esas dosis de refuerzo ya se ampliaron a toda la población en general, gracias al gran stock de vacunas recibidas en los últimos meses. Este 9 de febrero, el país alcanzó un total de más de 107,5 millones de vacunas de todos los laboratorios proveedores. “Un nuevo cargamento con 803.790 vacunas de Pfizer contra el virus SARS-CoV-2 arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Con este embarque, el país alcanzó las 107.520.675 dosis recibidas desde el inicio del Plan Estratégico de Vacunación contra la COVID-19 que impulsa en todo el territorio el Gobierno nacional”, comunicó el Ministerio de Salud. “Del total de vacunas recibidas, 18.474.300 corresponden a Pfizer; 14.683.210 a Sputnik V (10.490.055 dosis del componente 1, y 4.193.155 del componente 2), y 6.296.125 a Sputnik V producidas en la Argentina por Laboratorios Richmond (1.634.875 del primer componente, y 4.661.250 del segundo). En tanto, 31.672.800 corresponden a Sinopharm; 28.546.900 a AstraZeneca; 6.143.340 a Moderna; y 1.704.000 a CanSino”, detalla el informe. Que no es cierto en un punto clave, al menos para AgendAR: las Sputnik-V de Richmond no son producidas aquí, sólo fraccionadas y envasadas. Claramente, la mayor cantidad de vacunas recibidas corresponden a Sinopharm AstraZeneca y Sputnik, vacunas contra el COVID-19 que encabezaron la estrategia inicial del gobierno nacional para vacunar a la población para su primera y segunda dosis. Pero para la aplicación de las terceras dosis o dosis de refuerzo, Argentina cambió su estrategia vacunatoria, incrementado la compra de dosis a los laboratorios Pfizer y Moderna, apoyada en gran medida en los exitosos ensayos de combinación de vacunas que tuvieron lugar en el país y en varios países del mundo en el segundo semestre del año pasado. Según datos aportados por los expertos en datos Jorge Aliaga y Martín Barrionuevo, que analizaron la información del Ministerio de Salud, Pfizer encabeza hoy las dosis disponibles para aplicar en Argentina (6,9 millones). Le siguen Sinopharm (4,3 millones), Cansino (1,2 millones) Sinopharm como segunda dosis (702.000) y Sputnik V (443.000). Las vacunas de plataforma ARN Mensajero como Pfizer y Moderna son entre ambas las vacunas de refuerzo más utilizadas en el país hasta este viernes 11 de febrero. Pfizer contabilizaba 2,8 millones de aplicaciones hasta ayer, seguida por AstraZeneca (1,8 millones), Moderna (900.000), Sputnik 685.574) y Cansino (94.552). Además, AstraZeneca suma 1,3 millones de dosis adicionales o terceras y le siguen Pfizer (252.157), Sputnik V (76.693), Moderna (32.679, Sinopharm (5375) y Cansino (5055).»

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Observaciones de AgendAR:

Hoy Argentina alcanza el 88% de su gente vacunada, con un 78% que completó el esquema de dos dosis y avanza con sus dosis de refuerzo. Ha sido un camino azaroso el que nos llevó hasta aquí: para una pandemia que recién entra en su 3° año, es una historia larga. Le pedimos a Daniel Arias que la vuelva a contar. Porque falta un protagonista. Nos aburre repetirlo, pero es necesario: desde 2020 hay propuestas de vacunas argentinas esperando autorización del MinSal y de la ANMAT para entrar en ensayos clínicos. Promediando 2021 ya eran cinco, con las de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y las de la Fundación Instituto Leloir con mayor avance preclínico, y sigue la lista con las de las Universidades Nacionales de La Plata y del Litoral, más una del INTA Bariloche. El sistema científico argentino trabajó a enorme velocidad y bajo presión, muy conciente de que el feroz pico de muertes de argentinos entre la primavera de 2020 y el invierno de 2021 se debió, básicamente, a que faltaban vacunas. ¿Por qué faltaban? Es el elefante en la habitación del que nadie habla. El ex ministro Ginés González García ideó una estrategia rarísima: fabricar bajo licencia la fórmula de AstraZeneca en mAbxience SA, de Garín, provincia de Buenos Aires, y exportarla a granel a México para su fraccionamiento, envasado y posterior regreso a la Argentina de la cuotaparte comprada nuestro país. El «filtering-filling» se podría haber hecho en Biogénesis-Bagó, también en Garín y copropiedad del mismo grupo multinacional de mAbxience (Insud, de Hugo Sigman). Son 400 metros de distancia de un portón al otro. Lo que firmó González García es un disparate logístico y terminó en un fracaso sanitario: esas dosis exportadas en barriles térmicos no volvieron. Sigman, en nombre del derecho privado, se opuso a que se expropiaran y fraccionaran en Argentina las dosis compradas, y el gobierno no dijo «esta boca es mía». Lo cual añade un disparate legal, otro político, y quizás nos costó más muertos que El Proceso. Lo del no retorno era previsible: en México, donde los datos sociales y la capacidades sanitarias del estado son peores que en Argentina, el Covid-19 fue un incendio cuya medición de daños sigue dudosa o imposible. ¿Nos iban a devolver a tiempo las 22,4 millones de dosis que nos correspondían y teníamos pagadas? Respuesta en caliche chilango: Órale, carnal, no mames. Por ende la campaña vacunatoria aquí empezó muy tarde y con dos planes B, que resultaron clínicamente superiores al plan A en respuesta inmunológica. Apreciamos la rapidez, el coraje y el tino de la Dra. Vizzotti en comprar de apuro las fórmulas Sinopharm y Sputnik-V. Pero esos fabricantes noveles a fines de 2020 todavía no tenían capacidad industrial de gran escala, y la llegada de sus dosis a Ezeiza, tan con cuentagotas, se pagó con una mortalidad inatajable durante meses terribles. Hoy la situación argentina «flipó»: sólo queda un 7,1% de compatriotas sin su primera dosis, de los cuales sólo un 2% se cree es «antivacunas». El 5,1% restante es geográfica o socialmente poco accesible, y como estos argentinos no logran ir hacia las vacunas, éstas deben ir hacia ellos, lo que está en curso. El MinSal y las provincias hicieron esfuerzos notables. A fecha de hoy, el 88,2% de los argentinos vacunables tienen una dosis, 78,7% dos y 33,1% tres. Estamos entre los 3 países mejor vacunados de la región y los 20 «top» del mundo. Pero eso no resucita a los compatriotas que, por edad y estado clínico o por ocupación, murieron entre 2020 y 2021 porque no nos llegaban vacunas fabricadas aquí. Y el SARS CoV2 ha mostrado una perpleja capacidad de generar variedades más contagiosas, o de peor pronóstico, o ambas cosas. En los países más pobres, más incendiados y peor vacunados, este virus mostró suficiente deriva genética como para seguir sacando ases de la manga. Y es lo que hizo el último año en la India y en Sudáfrica, con las variantes Delta y Ómicron. Por ende, no es imposible que en otras geografías donde sobra pobreza y falta estado (África, Medio Oriente, el Cáucaso y Asia Central y Sudeste… y Brasil, sin ir más lejos), aparezcan cepas muy resistentes a las vacunas más habituales. La pregunta no es si esto va a ocurrir, sino adónde y cuándo y en qué medida. ¿O alguien cree seriamente que esta pandemia ya está por volverse tan banal como una gripe estacional, pero de ésas flojitas, que no suscitan titulares? Parecería que sí. Por lo que dice la Ministra, en todo 2022 sólo se usarán vacunas importadas, lo que lleva a preguntas inevitables. ¿Son gratis las vacunas importadas? No, ni ahí. ¿Está asegurado su abastecimiento? Ahora, sí. ¿Son buenas las vacunas que importamos? Sí. Por ahora. ¿Son malas las nacionales? No hay modo de saberlo si no se las autoriza de una vez por todas a ser testeadas en personas. ¿Se debió o pudo hacer esto antes? Sí, al menos desde fines de 2020. ¿Por qué no se hizo? Lo ignoramos. Con 3 premios Nobel en ciencias biomédicas y lo que ello implica en calidad de recursos humanos en investigación y en capacidad instalada de fabricación, somos una potencia biotecnológica. Pero una que no se asume. De haber atravesado victoriosa el proceso de licenciamiento, al menos una de las vacunas nacionales con mejor recorrido preclínico (probablemente la de la UNSAM) ya podría estar en fabricación. Por su sencillez técnica, conceptualmente parecida a la de las vacunas contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano, probablemente la dosis del inoculante de UNSAM costará U$ 8 dólares, contra los U$ 12,5 de las vacunas estadounidenses, y esa plata no sale del país. Ése es un dato. Ahí va otro: tras más de dos años de pandemia la experiencia muestra mayor efectividad contra enfermedad severa y muerte cuando para refuerzo se mezclan dosis de distintos fabricantes. Sumando ambos datos, 2022 en nuestro país debería ser un año con vacunas estadounidenses, rusas Y ARGENTINAS. Y también de planificación de exportaciones. La pandemia no se termina hasta que tenga doble vacuna al menos el 80% de la población planetaria. Pero entre dosis que no llegan nunca o que son demasiado caras, la mitad de los humanos sigue sin vacunar.

Daniel E. Arias

El Instituto Argentino de Petróleo y Gas critica el freno a la exploración offshore. El gobierno apelará el fallo

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El Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG) criticó este sábado el fallo de la justicia federal marplatense que suspendió el proyecto de exploración de recursos hidrocarburíferos en el Mar Argentino y aseguró que “ningún procedimiento ni acto requerido por las regulaciones para la aprobación de un permiso exploratorio fue salteado, minimizado ni dejado de lado”.

“En el fallo, se hace mención a la falta de consulta previa, estudios de impacto ambiental incompletos y falta de publicidad sobre los términos, lo cual demuestra un preocupante desconocimiento de los procedimientos por parte de quienes decidieron la prohibición”, indicaron en un comunicado. El estudio desarrollado por la Consultora Serman & Asoc. S.A. para la Compañía Equinor Argentina implica un Registro Sísmico 3D en el Mar Argentino, más específicamente en las Áreas CAN_100, CAN_108 y CAN_114, ubicadas en la Cuenca Argentina Norte de la Plataforma Continental Argentina. Además, calificaron la resolución judicial como “una injusticia tanto con nuestra industria, como con las decenas de instituciones técnicas, científicas, académicas, cuyos profesionales de gran prestigio trabajaron en el permiso durante meses”. También aclararon que el permiso para explorar tres áreas de la Cuenca Argentina Norte “siguió puntillosamente cada uno de los pasos que exigen las nuevas regulaciones argentinas, consideradas entre las más estrictas del mundo” y cuestionaron que el Municipio de General Pueyrredón, que conduce el dirigente del PRO, Guillermo Montenegro, haya rechazado participar. “El Municipio de General Pueyrredón, cuya capital es Mar del Plata, no lo hizo por decisión propia. Nadie impidió su participación ni tampoco puede aducir que no estaba enterado (¿Cómo se enteraron, entonces, cientos de personas e instituciones que sí participaron?)”, explicaron. El IAPG, que reúne a 700 empresas de hidrocarburos, remarcó que los permisos otorgados para la exploración “no son un simple trámite, sino un trabajo científico técnico integral, que aborda el tema desde un sinnúmero de aspectos e involucra gran cantidad de profesionales de numerosas disciplinas. Requiere de meses –a veces años- de trabajo”. “Por otra parte, la ciudad de Mar del Plata no puede pretender sentirse dueña de decidir sobre un recurso que pertenece a todos los argentinos; que, de existir, se encuentra a más de 300 kilómetros de distancia, y en una jurisdicción que no le corresponde”, agrega el comunicado. “Estamos convencidos de que la exploración de los recursos offshore hacen a nuestra soberanía y constituyen una oportunidad única y auspiciosa para un país al que hoy no le sobran oportunidades de este tipo y, por el contrario, debe lidiar con un sinfín de carencias”, concluyeron. El Gobierno nacional anunció ayer por la noche que apelará el fallo de la justicia marplatense. El secretario de Energía Darío Martínez expresó que el Gobierno es «respetuoso de la Justicia, pero esto no es cosa juzgada», y se manifestó «convencido que la exploración y la producción offshore es segura, no contamina, no perjudica la fauna Marina». «Por el contrario, genera recursos para el país y trabajo genuino y actividad económica para las localidades desde donde se opere el desarrollo de esta actividad», afirmó Martínez en declaraciones difundidas por su Secretaría. El titular de la cartera energética, adelantó que en consecuencia «se apelará la medida y que los abogados del Ministerio de Ambiente, del Ministerio de Energía y la Procuración, están analizando el fallo, y preparando la presentación judicial correspondiente».

La licenciatura de Datos debuta en la Universidad Nacional de San Martín

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La UNSAM comenzará este cuatrimestre a dictar la Licenciatura en Ciencia de Datos, una carrera que busca formar a profesionales de un área con creciente demanda laboral y también producir conocimientos científicos a partir de la riqueza de los grandes volúmenes de información.

Con una duración de cuatro años y modalidad híbrida (presencial y virtual), la carrera debutará con más de 150 personas inscriptas, de las cuales el 41% son mujeres, y en el marco de un proyecto de Inteligencia Artificial que lanzó esa universidad. “Esta disciplina provee herramientas de matemática, computación y análisis de datos para que quienes se gradúen tengan una fuerte base formal acerca de las herramientas propias de la ciencia de datos”, detalla Rodrigo Díaz, director de la flamante carrera. También destacó que esta Licenciatura cuenta con un “programa innovador que no solo va a formar personas con las herramientas necesarias, sino también con un espíritu crítico acerca de los datos y sus capacidades, y las va a entrenar para trabajar en equipo y comunicar sus resultados”. Junto a la UBA, que lanzó la carrera en el 2020, la UNSAM también apuesta a formar científicos y científicas de datos, como universidad nacional y en el marco de la educación pública y gratuita.

La carrera

“Proporciona cientos de horas de trabajo práctico, obteniendo, acondicionando y analizando datos”, describió Díaz, y dijo que desde la primera materia, los estudiantes “van a estar en contacto con los datos, trabajando con la computadora para aprender a obtenerlos, a entenderlos y sacarles todo el jugo posible”. . Al principio, estarán las herramientas básicas y luego aparecerán aquellas más sofisticadas y potentes, desde modelos estadísticos simples hasta los modelos predictivos de punta como los de “Machine Learning” (aprendizaje automático). . “Además, a lo largo de la carrera, y sobre todo a partir de la segunda mitad, vamos a proponer una gran cantidad de materias optativas, para que cada uno/una pueda encontrar el perfil que más le interese. La idea es que una parte de estas materias puedan hacerse como prácticas profesionales, ya sea en un empresa, en un laboratorio o en el ámbito público”, remarcó el directivo. El puesto de Científico/a de Datos (Data Scientists) es uno de los “perfiles más buscados”, en el mercado laboral, según datos recientes de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI). Esa entidad reportó que quedan “15 mil puestos sin cubrir” en el país, de los cuales “5.000 a 10.000 corresponden a compañías del sector IT”. Entre los perfiles más buscados se destacan científicos/as de datos, programadores para automatización de testing, diseñadores de aplicaciones mobile y especialistas en machine learning y en robotización en general.
Rodrigo Daz Cortesa Unsam
Rodrigo Díaz. Cortesía Unsam.

Dónde puede trabajar un/a científico/a de Datos

“Hay muchísimas empresas de nivel internacionaal que explotan grandes cantidades de datos, desde Amazon, Google y Facebook a las locales, como Mercado Libre, todas tienen un importante equipo de data scientists”, comentó Díaz. Pero agregó que también “empresas pequeñas e incluso start-ups” comenzaron a formar equipos con estos perfiles. . “Creemos que las personas que se gradúen de la carrera de Unsam serán muy requeridas por el mundo privado, por la formación y experiencia con la que contarán al terminar la carrera”, indicó el directivo. Más allá de eso, señaló que esperan que “algunos de los graduados se queden en la universidad para hacer investigación”. “También queremos involucrar a las empresas como parte constitutiva de la carrera. Queremos hacer acuerdos para que puedan proponer pasantías que sirvan como materias optativas, pero también que participen en la actualización del contenido académico”,. Díaz remarcó que “se espera que, a nivel mundial, la explotación de los datos y el uso de tecnologías disruptivas como la Inteligencia Artificial, genere ganancias de billones de dólares (millones de millones)”. “Argentina, por su alto nivel de formación académica, tiene la posibilidad de ser un actor clave y conseguir generar mucha riqueza en base a estas tecnologías”.

Un 55% de mujeres y niñas en el mundo experimentaron situaciones de acoso o riesgo en Internet

El 55% de las mujeres adolescentes y adultas experimentaron situaciones de riesgo en internet asociadas a sentimientos de dolor y preocupación, según la nueva edición del Índice de Civilidad Digital (ICD) elaborado desde 2016 por Microsoft, que también mostró que para los jóvenes la falta de respeto en línea ya forma parte de la «nueva normalidad».

Según este relevamiento, difundido con motivo del Día Internacional por una Internet Segura -que se conmemora el 8 de febrero- las mujeres experimentaron mayores riesgos online que los hombres y, entre las preocupaciones más comunes, se destacan la falta de confianza en los demás y el acoso en línea. Así, las mujeres obtuvieron un mayor porcentaje en las siguientes categorías: «Me volví menos confiado/a con las demás personas en línea» (48% mujeres y 32% hombres), «Me preocupa que alguna interacción no deseada vuelva a ocurrir» (34% mujeres y 30% hombres). Si bien a nivel global, la investigación elaborada por Microsoft obtuvo los resultados más positivos desde su primera edición en 2016, las percepciones sobre el estado general de las buenas prácticas en línea empeoraron para la Argentina. En este sentido, el 30% de los encuestados manifestó que la civilidad en línea -es decir, las buenas prácticas de convivencia online- empeoró durante 2021. De hecho, se incrementó un 9% el número de personas expuesta a información falsa o engañosa en internet y un 6% aquellos que se sienten solos y asustados en el espacio digital. Asimismo, el estudio demostró una notable disminución de las tendencias positivas de civilidad en línea asociadas a la solidaridad y al sentido de comunidad, dado que se registró un 14% más de incidentes con haters e internautas extremistas; decreció en un 9% el sentido de comunidad en la red; se incrementaron en un 6% los ataques personales o comentarios negativos. Por otro lado, el estudio mostró que las generaciones Z (13 a 24 años) y Millennials (25 a 39 años) están más acostumbradas a las malas prácticas en internet, producto de una mayor exposición. En este sentido, el 55% de los encuestados pertenecientes a esta población afirmó enojarse menos que en el pasado cuando se encuentra con comentarios fuera de lugar, situaciones de acoso o insultos. El 48% afirmó que se encuentra expuesto a actitudes incivilizadas casi todas las veces que navega por internet, las cuales, según el 59% de los encuestados, ocurren en las redes sociales. Con respecto a las prácticas que pueden contribuir a mejorar la experiencia digital de las personas, los encuestados resaltaron tres aspectos: el 91% cree que es necesario seguir educando en buenas prácticas, el 77% se pronunció a favor de una mayor moderación de los discursos agresivos en línea por parte de las empresas de redes sociales, y el 75% opinó que no se debe permitir la publicación de comentarios dañinos desde el anonimato.

El Directorio de NA-SA responde a los ataques de Apud y Guadagni a la central nuclear Atucha III

Hemos recibido esta comunicación de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA):

EL FUTURO DE LA ENERGÍA NUCLEAR EN ARGENTINA: HABLAR POCO Y HACER MUCHO

La decisión de construir un reactor Hualong como Atucha III está respaldada por más de una década de trabajo y se enmarca dentro de la tradición de excelencia nuclear argentina, en línea con la tendencia mundial de apostar a la energía nuclear como fuente de energía limpia y segura para combatir el cambio climático. A comienzos de febrero, Nucleoeléctrica Argentina S.A. y la Corporación Nuclear Nacional China (CNNC) suscribieron el contrato para la construcción de Atucha III, un proyecto que permitirá fortalecer la industria nuclear nacional y producir energía limpia y segura. Esta decisión está respaldada por más de una década de análisis y trabajo, y se enmarca dentro de la tradición de excelencia de más de 70 años de desarrollo nuclear nacional. De esta manera, Argentina se consolida en el grupo de naciones que lleva adelante la construcción de 52 reactores alrededor del mundo, entre los que se encuentran países experimentados como Brasil, Corea del Sur, China, Eslovaquia, Estados Unidos, Finlandia, Francia, India, Irán, Japón, Pakistán, Reino Unido, Rusia y Ucrania, y otros que incursionan en la energía nuclear por primera vez, como Bangladesh, Bielorrusia, Emiratos Árabes y Turquía. Luego de la realización del 5° Mecanismo del Diálogo Estratégico para la Cooperación y la Coordinación Económica entre la República Argentina y la República Popular China el pasado 6 de febrero, la cuarta central nuclear fue incluida en el listado de los diez proyectos prioritarios para la cooperación en el desarrollo de infraestructura. Esta negociación se enmarca en el Acuerdo Marco sobre Cooperación Económica y en Inversiones celebrado entre ambos Gobiernos, firmado en el año 2014 y ratificado por el Congreso de la Nación en 2015. Este listado fue convalidado por el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto argentino en reunión con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, en el marco de la reciente visita presidencial. Un poco de historia. La decisión de continuar promoviendo la incorporación de centrales nucleares al sistema eléctrico argentino forma parte de la planificación energética nacional desde que se decidió incursionar en el desarrollo de estas capacidades, como resultado de la contratación de la Central Nuclear Atucha I “Juan D. Perón”. En 1965, de acuerdo a lo consignado por la Memoria de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Poder Ejecutivo Nacional por Decreto N° 485 dio su aval a la iniciativa referente a la instalación en el país de un reactor de potencia. Pese a que la historia de la actividad nuclear con fines pacíficos había comenzado 15 años antes, con la creación de la CNEA, allí comenzaba la historia de la producción de energía eléctrica a partir de la energía nuclear. De ahí en adelante, lo que sabemos: a la Central Nuclear Atucha I, le siguió Embalse en Córdoba y luego Atucha II “Néstor C. Kirchner”. Por entonces, nuestro país había comenzado a consolidar sus capacidades no solo en la construcción de reactores de investigación de despliegue local o internacional, así como de centrales nucleares destinadas a la producción de energía. Había también consolidado paulatinamente las capacidades científicas, tecnológicas e industriales necesarias para darle soporte a semejantes emprendimientos. A propósito de las recientes declaraciones de un grupo de ex funcionarios de la Secretaría de Energía, no resulta extraño que sus dichos coincidan con lo que hicieron cuando ejercieron esas funciones. Fue precisamente durante sus gestiones que el Plan Nuclear Argentino perdió su vigor e impulso, casi al borde de su abandono definitivo. Quienes conocemos la historia del sector, que hoy emplea a más de diez mil personas de forma directa, sabemos bien quiénes son. Incluso se han escrito libros sobre los deficientes resultados de su gestión. Sobre improvisaciones Conviene recordar que, en el marco de la Reunión de Ministros de Energía del G-20 celebrada en junio de 2016, el entonces ministro de Energía y Minería de la Nación suscribió un Memorando de Entendimiento con la Administración Nacional de Energía de China en donde ratificaba todas las gestiones realizadas hasta entonces y los compromisos asumidos con anterioridad, y afirmaba que el Plan Nucleoeléctrico de la Argentina consistía en construir dos centrales nucleares de potencia, una tipo CANDU y otra tipo Hualong. La construcción de dos centrales nucleares se correspondía con una estrategia que se había planificado a lo largo de la década del 70’, se había comenzado a diseñar a partir de la reactivación del Plan Nuclear en 2006 y se puso en ejecución cuando la finalización de Atucha II empezaba a hacerse realidad. Como si fuera poco, en los Escenarios Energéticos 2030 publicados por la cartera de Energía en diciembre de 2017 y noviembre de 2019, la generación de energía a partir de centrales nucleares formaba parte esencial de la prospectiva y la planificación de la matriz energética. ¿Habíamos hecho todo mal? ¿Qué negociaron durante 4 años? ¿De qué sirve escribir planes que no se van a cumplir?

El entonces ministro de Energía y Minería firmó en Beijing un Memorándum de Entendimiento con el director dela Administración Nacional de Energía China para construir dos centrales nucleares en el país con financiamiento de bancos chinos. Fuente: MINEM (junio, 2016).

En lo que a improvisación se refiere, cabe destacar la decisión de esa misma gestión de anunciar la construcción de una central nuclear Hualong en Rio Negro en el año 2017, iniciativa que, a tres meses de su lanzamiento, fracasó y tuvo como resultado que la provincia prohibiera el proyecto por Ley N° 5227 y obtuviera la ratificación de esa decisión a través de un fallo del Supremo Tribunal de Justicia provincial en 2018. Ese mismo año, los ex secretarios apoyaron la decisión de cancelar la construcción de nuevas centrales incluidas en el Plan Estratégico 2015-2024 de Nucleoeléctrica, sin poner reparos en aquella abrupta e irresponsable decisión. Finalmente, no se avanzó en ninguno de los dos proyectos y se enviaron a pérdida más de 470 millones de dólares, el equivalente a los recursos necesarios para extender la vida útil de Atucha I. Las contradicciones. Quienes apoyaron la cancelación del proyecto nacional tipo CANDU que utilizaría uranio natural y agua pesada son los que hoy se escandalizan por la transición hacia un ciclo de combustible de uranio enriquecido y agua liviana, alegando que no producimos el primero de estos dos insumos. Son los mismos que en el año 1995 decidieron dejar de producir el uranio natural de forma local para pasar a comprarlo en el exterior y que en 2017 soslayaron el cierre de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de la CNEA, obligando al país a importar este insumo que requiere en la actualidad para continuar operando sus tres centrales en funcionamiento. Por otro lado, resulta oportuno considerar que la Argentina comenzó a transitar el desarrollo de capacidades en el mismo ciclo de combustible que utilizará la central nuclear tipo Hualong cuando, a mediados de la década del 80’, la CNEA presentó el Proyecto CAREM, prototipo del primer reactor de potencia de diseño argentino. Este reactor que se presenta como una gran oportunidad para consolidar al país como exportador de tecnología nuclear en el segmento de reactores pequeños y medianos se encuentra en construcción desde febrero de 2014 con el apoyo de Nucleoeléctrica. Hemos dicho más de una vez, no existe contradicción entre la construcción de centrales nucleares pequeñas y grandes, siempre y cuando estemos pensando en darle continuidad a la energía nuclear en la matriz energética local. La Ley 26.566 que establece el marco jurídico para la construcción de centrales nucleares sigue vigente y de acuerdo a los Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030 publicado por la Secretaría de Energía el pasado noviembre, la energía nuclear forma parte esencial de la estrategia argentina para poder acompañar el cumplimiento de los compromisos nacionales en materia de mitigación del cambio climático. De acuerdo a lo informado por Nucleoeléctrica a propósito de la firma del contrato con CNNC por Atucha III, éste fue el primer paso en un proceso que requerirá dar cumplimiento con la normativa nacional vigente, situación que se impone como obligatoria para poder comenzar con la obra: la justificación del proyecto en el marco de la Ley 27.122; el estudio de impacto ambiental; el financiamiento; los contratos de suministro y transferencia de tecnología para los combustibles y las licencias de la Autoridad Regulatoria Nuclear, entre otros requisitos, son mandatorios. Además del Proyecto Atucha III, en cumplimiento del Plan Estratégico 2021-2030 de Nucleoeléctrica, aprobado por el Poder Ejecutivo Nacional el 23 de junio de 2021, también estamos trabajando en la recuperación del Proyecto Nacional tipo CANDU (V Central Nuclear), así como en la Extensión de Vida de la Central Nuclear Atucha I. En Nucleoeléctrica creemos firmemente que lo mejor es hablar poco y hacer mucho.

Directorio de Nucleoeléctrica Argentina S.A.

Ing. José Luis Antúnez – Presidente Lic. Jorge Sidelnik – Vicepresidente y Director Ejecutivo Dr. Gabriel Barceló – Director Lic. Isidro Baschar – Director Ing. Alejandro Estévez – Director

Al 12 de febrero en Argentina se vacunó contra el covid a 40 millones de personas, al menos con 1 dosis

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Este sábado 12 de febrero se llegó en nuestro país a la cifra de 40.021.069 personas que recibieron, al menos, una dosis de alguna de las distintas vacunas para combatir el coronavirus.

Pasaron más de 400 días desde que la Argentina comenzó a aplicar vacunas contra el Covid-19. Y según los datos actualizados en la mañana de ayer en el Monitor Público de Vacunación, se ve que las dosis de las vacunas distribuidas entre las distintas jurisdicciones alcanzan a 97.696.023 y las administradas a 90.742.298. En la Argentina 40.021.069 personas comenzaron su esquema de vacunación. De ese total, 35.700.019 completaron el proceso de vacunación y 15.021.210 recibieron un refuerzo o tercera dosis. Si se tiene en cuenta el porcentaje de población, significa que 88,2% tienen una dosis, 78,7% dos y 33,1% tres.

Para llegar a esos porcentajes se toma como parámetro la proyección del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que estima que en 2020 en el país había 45.376.763 de personas, de las cuales 43.118.564 estaban en condiciones de ser vacunadas y 2.258.199 son menores de tres años, por lo que no deben recibir ninguna dosis.

De esta forma, solo 3.097.495 personas en condiciones de vacunarse no comenzaron su esquema, lo que representa el 7,1% de las personas en condiciones de vacunarse.

Las mujeres son las que más accedieron a vacunarse y representan más del 52% del total de los que comenzaron o completaron el proceso de inmunización.

Al analizar las provincias se puede ver una gran diferencia entre la primera y la última del ránking, que supera el 25%, ya que en Santiago del Estero el 96% de la población comenzó el esquema de vacunación, mientras que en Misiones solo lo hizo el 70%. La brecha de 20 puntos o más se mantiene si se analiza los personas que recibieron dos o tres dosis. Además, las provincias comenzaron a implementar estrategias para descentralizar los lugares de vacunación y alcanzar al fragmento de población que está dispuesta a recibir una dosis pero no pudo aún. Según el informe del Índice de Confianza y Acceso a Vacunas en Argentina (ICAV) de la fundación Bunge y Born, es menor al 2 por ciento el porcentaje de la población que es antivacuna.

La comparación con otros países:

Si se compara a la Argentina con el resto del mundo, en el indicador que está mejor rankeada es el que mide cuántas personas recibieron una dosis: está entre los 20 primeros países del planeta. Si se mira la aplicación de segundas dosis, la Argentina cae unos puestos, y un retroceso mayor lo tiene en los refuerzos o terceras dosis: está por debajo del lugar 40.

En América del Sur se sitúa en el tercer lugar: con una y dos dosis, detrás de Chile y Ecuador; con tres dosis, detrás de Chile y Uruguay.

ARSAT amplía la capacidad de conexión a internet en todo el territorio nacional

La empresa estatal Arsat anunció la finalización del proceso de instalación de 28 nodos de la Red Federal de Fibra Óptica, que mejorarán sustancialmente el tráfico de internet en distintas regiones de la Argentina.

El despliegue de equipamiento de la red IP CORE permite darle mayor conectividad a las pequeñas y medianas empresas, cooperativas y proveedores de servicios de internet (ISP) del interior del país cuya demanda hasta ahora no se podía satisfacer por completo.
Esta mejora tecnológica también permite reducir a la mitad el consumo energético y la ocupación del espacio físico en sitios de red. Los nuevos nodos de Arsat, además de aumentar el tráfico, son sustentables, ya que garantizan una disminución de la huella de carbono y un crecimiento del 50% en eficiencia energética.El jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manzur, destacó al hacer el anuncio que «la inclusión digital y la igualdad de oportunidades de acceso a internet son factores centrales del desarrollo social, económico e institucional».El presidente de Arsat, Pablo Tognetti, señaló que «el trabajo conjunto de Arsat y Enacom, liderado por la Jefatura de Gabinete, es central para lograr estos resultados, así como los avances en las otras áreas de trabajo, como el Centro Nacional de Datos y el nuevo satélite, que avanzan a paso firme». La red de Arsat recorre el país de norte a sur y de este a oeste. Cuenta con 40.000 kilómetros de fibra óptica y un total de 700 nodos en todo el territorio nacional. La mejora de la red fue realizada por la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (Arsat) en conjunto con el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) con fondos del Fideicomiso de Servicio Universal (FSU), que tiene entre sus principales objetivos achicar la brecha digital. Una tarea necesaria, porque como advirtió recientemente la Cámara de Internet, CABASE, sólo un 10% de los hogares argentinos tienen acceso a Internet por fibra óptica.

Francia confirma su apuesta a la energía nuclear: propone construir 14 nuevos reactores

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, refirmó este jueves su apuesta por la energía nuclear como vía para convertir a su país en una de las primeras grandes naciones en lograr la independencia de las energías fósiles sin debilitar para ello su economía. Anunció que Francia construirá seis reactores nucleares de nueva generación (EPR2) y estudiará la posibilidad de erigir otros ocho más en los próximos años. Además, el mandatario quiere que se prolongue la vida de todos los reactores existentes más allá de los 50 años, siempre y cuando no supongan un riesgo para la seguridad.

«Lo que tenemos que construir hoy, porque es el buen momento (…), es el renacimiento de la industria nuclear francesa», aseguró Macron desde Belfort, en el noreste de Francia, tras reconocer las dudas surgidas la década pasada tras la catástrofe de Fukushima (Japón) en 2011. Su plan pasa por encargar al gigante energético francés EDF, de mayoría estatal, la construcción de seis reactores EPR2 para 2050 y estudiar la posibilidad de ocho adicionales, así como por prolongar la vida del mayor número posible de reactores en funcionamiento. Este última decisión implica un cambio de rumbo respecto a 2018 cuando, también bajo la presidencia de Macron, se fijó el objetivo de cerrar una docena, en este país que se destaca en Occidente por su apuesta clara por la energía nuclear civil. Alemania, por ejemplo, cerrará sus últimas centrales en 2022. Impulsada durante las presidencias de Charles de Gaulle (1959-1969) y Georges Pompidou (1969-1974), la energía nuclear generó en 2020 el 70,6% de la electricidad en Francia, según la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA). En Estados Unidos representó casi el 20%.
«Necesitamos retomar el hilo de la gran aventura de la energía nuclear civil en Francia»
«Necesitamos retomar el hilo de la gran aventura de la energía nuclear civil en Francia», subrayó Macron, quien en octubre ya anunció la inversión de 1.000 millones de euros (1.114 millones de dólares) en reactores modulares pequeños (SMRs), en su plan para reindustrializar su país. Su anuncio tuvo lugar en una fábrica de turbinas Arabelle, claves para equipar los reactores EPR, EPR2 y SMR, perteneciente a la estadounidense GE Steam Power, pero que se incluyen en el acuerdo de exclusividad anunciado el jueves por EDF para adquirir actividades nucleares de esta compañía. Francia recupera así esta estratégica fábrica para el sector nuclear que Emmanuel Macron, entonces ministro de Economía del presidente socialista François Hollande, había vendido en 2015 a General Electric. «Era esto o el cese» de la actividad, defendió este jueves. Desde entonces, una pandemia de covid-19, que paralizó temporalmente las cadenas de suministro mundiales, sacó a relucir la dependencia de Francia de las industrias extranjeras y, a nivel europeo, se adoptó un plan de recuperación que pasa por la transición ecológica y digital. Aunque, entre la clase política francesa, existe un cierto consenso a favor de la energía nuclear, la inclusión de esta última por parte de la Comisión Europea como inversión «verde», para facilitar la llegada de dinero, dividió a los países de la Unión Europea (UE). Esta propuesta del ejecutivo comunitario, defendida por Francia y que todavía debe debatir la Eurocámara, generó el rechazo de Alemania, Luxemburgo y Austria, que anunció incluso un recurso ante la justicia europea, así como de las oenegés y grupos ecologistas. Macron «está condenando a Francia a un siglo de [ energía] nuclear», aseguró antes de su anuncio el candidato ecologista a la presidencial de abril Yannick Jadot, quien recordó los 17.000 millones de euros de sobrecostos y el retraso en la construcción del EPR de Flamanville (oeste). Esta no es la única polémica. EDF anunció en los últimos meses la suspensión de la actividad de varios reactores por problemas de corrosión en sistemas de seguridad o para realizar controles, un hecho que para Macron muestra la «seguridad» del sector en Francia. Los nuevos reactores anunciados serán del tipo EPR, y que se consideran más simples y menos caros de construir, ya que se beneficia del efecto serie –construcción por parejas– y de la prefabricación en fábrica o modularización. Pero ante el tiempo de fabricación de los nuevos EPR2 y la urgencia climática, los planes de Francia pasan también por duplicar la producción de electricidad de fuentes renovables para 2030, impulsando la solar y construyendo 50 parques eólicos en el mar. «No hay producción industrial estable si no hay energía estable a los precios más competitivos», subrayó Macron durante su discurso, en el que también destacó los beneficios para la «transición energética y climática», para la «soberanía» y el «poder adquisitivo». Con esta última referencia, el mandatario, que todavía no anunció su esperada candidatura a la reelección en la presidencial de abril, hizo un guiño a la principal preocupación de los franceses, en un contexto de aumento de los precios de la energía a nivel mundial.