A esta altura del Plan Estratégico de Vacunación contra el COVID-19, el 78,5% de la población del país ha iniciado su esquema de vacunación y el 60% ya lo completó.
En las personas mayores de 18 años los porcentajes ascienden al 91,6% de cobertura con esquema iniciado y al 78,9% con esquema completo. Y de los grupos etarios con mayor riesgo a enfermar de gravedad y fallecer, el 93,8% de quienes tienen 50 años y más ha iniciado ya su esquema, en tanto el 88,5% lo ha completado. La campaña de vacunación más grande de la historia argentina continúa escalando la cobertura de los diferentes grupos etarios en todo el país. Así, el 69,6% de las y los adolescentes de entre 12 y 17 años inició su esquema, el 29,8% lo completó. Además, a las 5 semanas de iniciada la estrategia de vacunación pediátrica contra el SARS-CoV-2, el 46,1% de las niñas y los niños de entre 3 y 11 años inició su esquema de vacunación, y el 7% lo completó. De acuerdo al Monitor Público de Vacunación, hasta ayer se distribuyeron 78.868.435 dosis en todo el territorio, al tiempo que las aplicaciones totalizan 64.314.456. A su vez, 35.816.140 personas iniciaron su esquema y 27.605.859 lo completaron, mientras que 811.104 personas recibieron dosis adicional y 81.353 recibieron dosis de refuerzo.«El cierre de las escuelas por la pandemia creó una carga extraordinaria sobre las madres»
El cierre de escuelas en pandemia afectó la participación de las mujeres en el mercado laboral
«Tenemos una sociedad con un ánimo muy alterado. No advertí la magnitud del fenómeno en personas que fueron sobreexigidas por la pandemia. Por ejemplo, mujeres madres que tuvieron que afrontar cargas enormes, repartiéndose entre el trabajo y sus hijos, que además no podían asistir a los colegios. El trabajo y esfuerzo que hicieron fue inmenso», dijo el presidente Alberto Fernández en una entrevista con la agencia Télam. En efecto, las mujeres con menores a cargo fueron uno de los grupos más afectados por el cimbronazo de la pandemia y hay indicadores que permiten advertirlo. Según un análisis realizado por la economista Milagros Gismondi, economista, en base a los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, la reapertura de las escuelas tuvo impacto en la autonomía económica de las madres. Si se compara el primer trimestre de 2021 con el segundo, se advierte que en la Ciudad de Buenos Aires —donde se retomaron las clases presenciales el 17 de febrero—, la tasa de actividad de las madres aumentó: pasó de 54% a 56%. En el Gran Buenos Aires, donde los establecimientos educativos permanecieron cerrados hasta agosto, el indicador tuvo la evolución contraria: cayó de 51% a 50%. «La razón principal parecería estar en la vuelta a la presencialidad en CABA, que mostró un diferencia de cantidad de días de clase marcada en el segundo trimestre y permitió que las madres se volvieran a volcar al mercado laboral», analizó Gismondi. Parafraseando a la premio Nobel de Economía Esther Duflo, señaló que «cerrar las escuelas es un impuesto directo a las mujeres«. Otros datos oficiales le dan sustento a este cruce de variables. Según un estudio de impacto realizado por el Indec entre agosto y octubre de 2020, el 66% de los hogares con niños, niñas y adolescentes en edad escolar incrementó el tiempo dedicado a tareas de apoyo escolar y el 65,5% aumentó el tiempo dedicado a tareas domésticas. El 64% de esos hogares declaró que esas tareas fueron realizadas solo por mujeres o mayoritariamente por ellas. Según el último Global Gender Gap Report 2021, que publica anualmente el Foro Económico Mundial, en solo un año la pandemia postergó 36 años el cierre de las brechas de género, tiempo que se suma a los 99 años que ya marcaba el mismo reporte en 2020. Esto significa que faltarían 135 años para alcanzar la paridad entre varones y mujeres. «Otra generación de mujeres tendrá que seguir esperando», concluye el informe, que mide las brechas en la participación económica, política, el acceso a la salud y a la educación, entre otras variables, en todo el mundo. También la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (Cepal) concluyó que Latinoamérica retrocedió una década en términos de la participación económica de las mujeres. El paso a la virtualidad de escuelas y jardines, el cierre de clubes, espacios de cuidado, así como las restricciones a la movilidad tuvieron efectos sobre los hogares y, especialmente, sobre las mujeres que tienen a cargo personas.Las tareas de cuidado y limpieza recayeron mayoritariamente en las mujeres durante la pandemiaTal como señala un informe reciente de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía, a cargo de Mercedes D’Alessandro, la desigualdad de género es un problema estructural. En la Argentina, las mujeres tienen una menor participación en el mercado laboral, mayores niveles de informalidad, perciben menores ingresos y registran mayores niveles de desocupación que sus pares varones. Las menores de 30 años son las que más obstáculos enfrentan, sus niveles de desocupación duplican los de la población total. Uno de los motivos centrales de estas desigualdades es la distribución asimétrica de las tareas domésticas y de cuidado no remuneradas. El trabajo no remunerado es realizado en un 75,7% por mujeres, que destinan en promedio 6,4 horas diarias a estas tareas; casi una jornada laboral extra. «En la Argentina está penalizado la tenencia de hijos e hijas», dijo Gala Díaz Langou, directora ejecutiva de Cippec, luego de la publicación de los datos de pobreza con que cerró 2020, que mostraban que casi 6 de cada 10 niños y niñas vivían en esa situación. Según detalló, el indicador tan alto de pobreza infantil responde a una primera explicación matemática —tener menores a cargo implica dividir el mismo ingreso entre más personas— pero, sobre todo, a que en la Argentina el tiempo de cuidado y crianza recae fundamentalmente en las familias, que dejan de invertir ese tiempo en el mercado de trabajo.
Premiaron a una neurocientífica que estudia la ansiedad y depresión durante la pandemia
Como informamos en su momento, a principios de este mes, la Dra. Haydeé Ana María Viola fue galardonada con el prestigioso “Premio Nacional L’Oreal-Unesco por las mujeres en ciencia”, por sus aportes para evaluar los efectos del Covid-19 sobre la salud mental y sobre la cognición de las personas durante la pandemia.
Reproducimos ahora este reportaje a una científica que trabaja en ese campo, que abarca la consolidación de la memoria humana.
“La idea detrás de la investigación que estamos realizando junto a un amplio equipo de colegas es tratar de determinar algunos de los impactos sociales que dejó la pandemia”, dijo Viola. “Entre otras cosas estamos tratando de ver en detalle lo que ocurrió a nivel cognitivo y entender si el impacto percibido tiene que ver con las consecuencias directas del virus sobre el cerebro o está más relacionado a con como la sociedad respondió ante la pandemia”.
La experta, que es investigadora del Conicet y trabaja en el Instituto de Biología Celular y Neurociencias “Eduardo De Robertis”, estudia temas de biología de la memoria desde hace muchos años y detalló que “con este trabajo estamos caracterizando los niveles del desorden de ansiedad generalizada y de depresión. Y analizando como quedó la capacidad “creativa” y la memoria de las personas tras la ola de contagios”. Para poder analizar esta relación recurrieron a la administración de diversos tests cognitivos conocidos y validados por años de uso.
“Para obtener buenos resultados debemos evaluar los datos considerando que cada uno de esos registros puede variar dependiendo en cada persona, de su género, edad, su actividad física, como atravesó el tiempo de aislamiento social, su condición laboral y también el haber estado vacunado o haber tenido Covid-19”, relató la investigadora.
Algo importante que resaltó la experta -que recibirá una suma de $ 1 millón que planea invertir en recursos para acelerar la culminación del trabajo- es que su grupo está sistematizando lo que pasa en esta temática en la Argentina para poder determinar los impactos en salud mental y compararlos con otros países. “Es que estos temas son de interés internacional y en muchas naciones se están realizando investigaciones similares. La idea es poder recopilar evidencia sólida que faciliten a los responsables de salud elaborar mejores políticas públicas frente a estos problemas”.
-¿Qué encontraron hasta ahora?
-En este año y medio de trabajo completamos dos encuestas y estamos analizando los resultados preliminares. Pero lo que ya se pudo constatar es que, en general, la sociedad elevó sus niveles de ansiedad por la pandemia. Y en particular, vimos uno de los grupos más afectados fueron las mujeres de entre 18 y 30 años. Esto concuerda con lo que se encontró en otros países: las mujeres jóvenes son el grupo más vulnerable y que tuvo el mayor impacto en materia de ansiedad y depresión.
-¿Que consecuencias trajo el aislamiento? -Es una situación que parece haberse convertido en un factor de riesgo. Quienes guardaron un aislamiento social más estricto fueron también las personas que se autopercibieron con mayores niveles de ansiedad y depresión. Por otra parte, aquellos que realizaron más actividad física, al menos tres veces por semana, parecen haber atravesado la situación con menor nivel de ansiedad o depresión. De ahí podríamos sacar una enseñanza para el futuro que nos sirva para diseñar mejores políticas públicas: el practicar deporte con más frecuencia parece funcionar como un elemento protector efectivo ante situaciones de alto estrés que puedan impactar en nuestra salud mental.
-¿Y cómo funcionó la vacunación en este tema? -Al momento de hacer la encuesta de mayo de este año ya había un porcentaje importante de gente vacunada. Y lo que encontramos es que entre las personas que informaban tener menores niveles de depresión el hecho de haber recibido la vacuna es uno de los factores que contribuyó a paliar esa situación mental. Evidentemente, la campaña de vacunación ayudó a que la gente se autopercibiera menos deprimida.

Becada por un test
Junto al galardón principal también se premió a otra investigadora en la Categoría “Beca”: este año ese premio lo ganó Ana Sol Peinetti, investigadora asistente que trabaja en el Instituto de Química, Física Medioambiente y Energía (INQUIMAE – Conicet). La distinción le llegó por su trabajo “Monitoreo de variantes de SARS-CoV-2 a través de la detección rápida de antígenos”. En concreto su proyecto apuntó al desarrollo de un test de antígenos muy sensible y altamente específico. Pero tomando también en cuenta su costo económico para hacerlo accesible , sin olvidar analizar la posibilidad de que el test sea fabricado en forma local lo que facilita la masificación del uso de estas pruebas.
Enrique Garabetyan
El Plan para la Transición Energética al 2030 de la Secretaría de Energía
La Secretaría de Energía publicó en el Boletín Oficial el documento “Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030”. Contiene las propuestas que elevó al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para su inclusión en el Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático. Energía y el ministerio de Ambiente tensionaron por un documento que, en líneas generales, expresa una visión política de la transición energética en función de objetivos más amplios que la mitigación de las emisiones.
El documento incluye lineamientos para limitar las emisiones vinculadas con la energía. Para reflejar las implicancias de esas líneas de acción se proponen dos escenarios de oferta de energía eléctrica. En el “Escenario de transición energética con capacidades nacionales” (REN 20) la participación de las energías renovables llegaría al 20% de la oferta eléctrica para el 2030. En el “Escenario de transición con ritmo acelerado de renovables” (REN 30) el ritmo de escalamiento de las renovables llega hasta alcanzar el 30% del total. En términos de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el escenario REN 20 supone la emisión de 201,4 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2e) por año provenientes de los usos energéticos en distintos subsectores. El escenario REN 30 supone emisiones por 193,7 MtCO2e. Ambos escenarios implican que las emisiones vinculadas con la energía no disminuirán sino que serán limitadas. Argentina se comprometió recientemente a cumplir con una meta global de 349 MtCO2e para el 2030, un 26% menos que lo comprometido en la Contribución Determinada a Nivel Nacional de 2016. Pero a través de estos escenarios la Secretaría de Energía da cuenta de las implicancias y limitaciones económicas que supone una aceleración mayor en la reducción de las emisiones. “Argentina plantea cumplir sus compromisos internacionales mediante un sendero de descarbonización de la matriz energética acorde a sus capacidades tecnológicas y productivas, considerando sus posibilidades macroeconómicas y su delicado contexto social”, señala el documento.1 – La finalidad del documento
El documento propone una serie de lineamientos estratégicos para avanzar en materia de “Transición Energética”, sustentados en el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas” y anclados en un diagnóstico de grandes restricciones macroeconómicas. Son líneas de acción para el cumplimiento de objetivos que responden a una visión política de la transición energética en clave de desarrollo, no para cumplir con metas específicas de descarbonización. Los objetivos a cumplir son lograr una matriz energética con Inclusión, Estabilidad y Desarrollo, Soberanía Energética, Dinamismo, Federalismo y Sostenibilidad. El objetivo de Soberanía Energética incluye “lograr el autoabastecimiento energético, mediante la utilización plena de los recursos más abundantes, disponibles y valiosos, de las cuencas onshore y off shore”. En Sostenibilidad, se propone que “sobre la base de los recursos existentes y potenciales, mitigar el impacto medioambiental incluyendo una reducción de las emisiones de CO2”. Para cumplir con esos objetivos es que se proponen siete lineamientos estratégicos: Eficiencia energética; Energía limpia en emisiones de GEI; Gasificación; Desarrollo de capacidades tecnológicas nacionales; Resiliencia del sistema energético; Federalización del desarrollo energético y Estrategia nacional para el desarrollo del hidrógeno. Se advierte que el desarrollo de estas líneas de acción implicarán un gran esfuerzo para la economía argentina. “El avance y profundización de cada línea de acción, así como sus consecuentes resultados, están estrictamente ligados a las capacidades de la economía para crecer y poder afrontar los esfuerzos financieros en divisas que la transición energética requiere”, señala el documento. De esta forma, la transición energética es caracterizada en función de objetivos de desarrollo igual de relevantes que la mitigación de las emisiones, con énfasis en los límites macroeconómicos, especialmente de disponibilidad de divisas. “La descarbonización como horizonte, planificada sobre la base de las capacidades sociales, tecnológicas, industriales y macroeconómicas argentinas, habilita un sendero de desarrollo hacia un país más limpio y más justo, para esta generación y las que han de venir”.2 – Escenarios energéticos
El documento incluye una serie de Escenarios energéticos al 2030. Son estimaciones preliminares, que surgen de la combinación de políticas tanto de demanda como de oferta. El documento destaca que “no se asignan probabilidades de ocurrencia a los mismos, sino que se presentan los resultados de manera imparcial como un insumo para la toma de decisiones de la Secretaría de Energía”. Hay escenarios de demanda eléctrica y de gas natural, de combustibles, así como de oferta de energía eléctrica y oferta local de petróleo y gas, entre otros puntos. Los supuestos considerados a la hora de elaborar los escenarios incluyen un crecimiento del PBI del 2% i.a. de largo plazo, crecimiento de la demanda eléctrica entre 1,7 y 2,4% i.a., crecimiento de la demanda de gas natural entre 1,7 y 3,5% i.a. y crecimiento de la demanda de combustibles de 2,3% i.a. Por el lado de la oferta, la producción de gas natural y de petróleo para abastecimiento local entre 2019 y 2030 crece entre 2,4 y 3% i.a. y 3,4 y 6% i.a., respectivamente. No se realizaron estimaciones de exportaciones de petróleo ni gas natural. Por otro lado, se ofrecen dos escenarios de oferta de energía eléctrica, en los que se transparenta la visión política de la transición energética. El “Escenario de transición energética con capacidades nacionales” (REN 20) plantea alcanzar un 20% de generación renovable al 2030. El “Escenario de transición con ritmo acelerado de renovables” (REN 30) establece que la potencia renovable alcanzaría el 30% de participación en la oferta eléctrica. Estos dos escenarios se diferencian por sus implicancias en términos de cantidad de nueva potencia renovable incorporada, demanda de divisas, reducción de las emisiones, costos asociados y oportunidades de desarrollo tecno-productivo.3 – ¿Qué supone el escenario REN 20?
El “Escenario de transición energética con capacidades nacionales” (REN 20) supone un escenario en el que el suministro de energía sirve a objetivos de desarrollo socioeconómicos amplios, “en línea con una tendencia fundada en las capacidades nacionales, consistente con la estabilidad macroeconómica (menor demanda de divisas) y a un ritmo de incorporación de nueva potencia en sintonía con el crecimiento de la demanda eléctrica”. En este escenario el incremento de potencia eléctrica es de 7764 MW, con 4233 MW de energía eólica y solar. De esta forma, la participación de las energías renovables llegaría al 20% de la oferta eléctrica. La inversión estipulada para todo el incremento de potencia eléctrica trepa a los u$s 9924 millones, con un gasto de divisas por u$s 3796 millones. Esto implicaría una demanda media anual de divisas de u$s 422 millones. En cuanto a la participación de los tecnólogos nacionales, para el caso de la energía eólica su participación en la potencia eólica incremental alcanza el 70%. En el caso de la energía solar fotovoltaica, es posible cubrir un 70% del incremento de potencia. También implica mayores requerimientos de petróleo y gas natural que en el REN 30.4 – ¿Qué supone el escenario REN 30?
El “Escenario de transición con ritmo acelerado de renovables” (REN 30) supone que la búsqueda de una descarbonización por encima de las capacidades industriales locales implicaría una mayor necesidad de inversiones y de divisas, incremento en los costos de generación y menores oportunidades para el desarrollo de tecnólogos nacionales y de proveedores locales y bienes relacionados con las renovables. En este escenario, el ritmo de escalamiento de las renovables es mayor que la demanda proyectada. El incremento de potencia eléctrica es de 10.839 MW, una diferencia de 41% respecto al REN 20. De esa potencia nueva, 7408 MW son de energías eólica y solar, lo que representa una potencia adicional en renovables de 3.175 MW respecto al REN 20. Gracias al diferencial de nueva potencia renovable, las emisiones del subsector eléctrico representan 17.1 millones de toneladas equivalentes de CO2, un 5,5% menos que en el REN 20. Pero las inversiones y las divisas necesarias aumentan significativamente respecto al REN 20. Las inversiones calculadas solo para toda la nueva potencia eléctrica son de u$s 13.970 millones, con un gasto de divisas por u$s 6770 millones (una demanda media de u$s 751 millones anuales, en promedio). Las inversiones en transporte también suben significativamente respecto al REN 20, alcanzando los U$S 5575 millones. También se señala un aumento de costos por el sobre dimensionamiento del parque de generación y un consecuente desplazamiento de generación térmica, que deberá ser remunerada. “El desplazamiento de centrales térmicas eficientes ya amortizadas (con bajos costos de generación) por nuevas centrales renovables (con capital que debe amortizarse), llevaría a un aumento en los costos de generación”, advierte el documento. En cuanto a la participación de los tecnólogos nacionales, para el caso de la energía eólica su participación en la potencia incremental alcanza el 38%. En el caso de la energía solar fotovoltaica, es posible cubrir un 46% del incremento de potencia. Son participaciones significativamente menores que en el REN 20. También supone un mayor requerimiento de gas natural y relativamente menores requerimientos de petróleo que en REN 20.5 – Inversiones y divisas
Los escenarios REN 20 y REN 30 contemplan la necesidad de inversiones y de divisas en al menos tres rubros: incremento de potencia, transporte de electricidad y eficiencia energética. En ambos escenarios se contemplan cuantiosas inversiones en eficiencia eléctrica por US$ 7829 millones. El escenario REN 20 contempla la necesidad de inversiones en nueva potencia por U$S 9924 millones, con un gasto de divisas por u$s 3796 millones. Esto supone una demanda media anual de divisas de U$S 422 millones. Si se suman las inversiones necesarias en transporte eléctrico por U$S 2875 millones y en eficiencia eléctrica, las inversiones globales alcanzan los 20.628 millones de dólares. Para el escenario REN 30 las inversiones calculadas solo para toda la nueva potencia eléctrica son de U$S 13.970 millones, con un gasto de divisas por U$S 6770 millones (una demanda media de u$s 751 millones anuales, en promedio). Las inversiones en transporte suben significativamente respecto al REN 20, alcanzando los U$S 5575 millones, mientras que las inversiones en eficiencia eléctrica son iguales que en el REN 20. En suma, las inversiones globales necesarias por estos tres conceptos trepan a 27.374 millones de dólares. De esta forma, el REN 30 lograría un aumento en la potencia instalada 41% mayor al planteado en el REN 20, pero con un aumento de un 25% en las inversiones globales necesarias y una demanda de divisas 78% mayor.6 – Emisiones: caen en Generación Eléctrica e Industrial pero aumentan en general
En los escenarios REN 20 y REN 30 se observan reducciones significativas de emisiones en el subsector de Generación Eléctrica y leves en el subsector Industrial. Pero al considerar todos los subsectores de energía, en ambos escenarios las emisiones aumentan levemente debido a un crecimiento importante de las emisiones en el subsector de Transporte y Agrícola. Para comparar las emisiones en dichos escenarios se toma en consideración el 2016, año del último Inventario Nacional de GEI hasta el momento del análisis, que arrojó 193,4 MtCO2e. Las emisiones del sector energético serían de 201,4 MtCO2e en el REN 20 y de 194,1 MtCO2e en el REN 30. Es decir, aumentan entre un 0,4 y 4,2% según el escenario. Las emisiones en el subsector de Generación Eléctrica caen de 47,8 MtCO2e en 2016 a 16,7 MtCO2e en REN 30 y 22,6 MtCO2e en el REN 20. Son reducciones de 64,2% para el REN 30 y de 52,7% para el REN 20. En el subsector Industrial caen de 33,3 MtCO2e en 2016 a 29,8 en ambos escenarios. Sin embargo, aumentan las emisiones en el resto de los subsectores en ambos escenarios. Transporte y Agrícola es el subsector en el que más aumentan las emisiones, pasando de 51,9 MtCO2e en 2016 a 72,1 MtCO2e en ambos.7 – Eficiencia energética: demandante en inversiones y consumo de divisas
La línea de acción en Eficiencia Energética supone una serie de medidas de importante impacto en la reducción del consumo de electricidad y de gas pero con elevadas necesidades de inversión y consumo de divisas. Este último gasto es notorio: requieren mucha más divisas que las estimadas para transporte eléctrico en ambos escenarios. Las medidas tienen por objetivo reducir en hasta 8,5% el consumo de electricidad y de gas en todos los sectores de la economía, en relación con el escenario de demanda energética tendencial, por medio de usos más eficientes del consumo energético. También se incluyen medidas asociadas a la mayor eficiencia en la generación de electricidad y la adopción de tecnologías para la reducción de emisiones fugitivas de metano. Se contemplan medidas de eficiencia principalmente en el sector residencial e industrial. En el residencial destacan la promoción de medidas de aislación edilicias (permitirían un ahorro en los gastos de refrigeración y/o calefacción de entre 40 y 50%), sustitución de equipos de conservación de alimentos y reemplazo de calefones y termotanques. En el sector industrial Las medidas de eficiencia eléctrica suponen una inversión de U$S 7829 millones, con una necesidad de divisas por U$S 5610 millones. El consumo de divisas representa más que los 2230 y 862.5 millones de dólares necesarios para transporte eléctrico en los escenarios REN 30 y REN 20, respectivamente.8 – Las fuentes que más crecen: eólica e hidroeléctrica
De los escenarios de oferta eléctrica planteados se desprende que la nueva potencia agregada descansa principalmente en la construcción y culminación de parques eólicos y de represas hidroeléctricas. En energía eólica se sumaría potencia por 6008 y 3283 MW en los escenarios REN 30 y REN 20, respectivamente. En energía hidroeléctrica se contempla sumar 2187 MW gracias a la terminación de los proyectos Aña Cuá (275 MW, 2024), Gobernador Cepernic (360 MW, 2025), Nestor Kirchner (950 MW, 2026) y Chihuido I (637 MW, 2027). En ambos escenarios se estima que, inicialmente, se completarán aproximadamente 1.650 MW de los proyectos de RenovAr, Res 202 y MATER (eólicos en su mayoría) que todavía no fueron ejecutados y se encuentran en proceso de negociación.9 – Mayor demanda de gas y electricidad
Los escenarios estimados de demanda y oferta de gas y electricidad varían según las políticas aplicadas. En electricidad se estima un crecimiento anual del consumo eléctrico del 2,4%, alcanzando los 168 TWh en un escenario de políticas existentes (actualmente se ubica entre los 130 TWh y 135 Twh anuales), cuyo incremento podría reducirse a 155 Twh (a una tasa de 1,7% i.a.) si se aplican diversas medidas de eficiencia energética, según los resultados obtenidos para el escenario eficiente (permitiendo un ahorro de hasta 13 TWh). En el escenario vigente, el sector con mayor crecimiento es el de usuarios residenciales, con un 3,7% de crecimiento anual acumulado. En cuanto a la demanda de gas natural, se toma como referencia que la demanda final de gas natural (excluyendo usinas) rondó en 2019 los 76,8 MMm3/d. El sector industrial consumió 36,8 MMm3/d, el sector residencial 28,1 MMm3/d, el consumo de GNC unos 6,8 MMm3/d y el sector comercial y público 5,2 MMm3/d. En función de los escenarios presentados se estima que el consumo final de gas natural tendría un incremento de 2,7% anual acumulado en el escenario vigente y de 3,6% en el escenario de políticas activas, explicando la diferencia por la mayor participación del uso de gas en el sector transporte (GNC). De este modo, el consumo de gas distribuido final al 2030 alcanzaría los 113 y 103 millones de metros cúbicos diarios en los escenarios ambicioso y vigente, respectivamente. Estos valores podrían reducirse a 104 y 93 millones de metros cúbicos diarios respectivamente luego de aplicarse políticas de eficiencia en el consumo. Por el lado de la oferta de petróleo y gas, el escenario de políticas activas implica una mayor demanda de gas natural, impulsando la producción nacional en 10 MMm3/día. El escenario de políticas existentes implica una mayor producción de combustibles y petróleo. El crecimiento de la producción de gas natural se asocia principalmente al crecimiento de la demanda local (mayor en el grupo de escenarios de políticas activas) y la potencialidad de exportar gas a escala (hasta 30 MMm3/día) tanto a Brasil como a Chile.10 – Gasoductos y centrales nucleares
Las necesidades de inversión y de consumo de divisas se incrementan al considerar distintos proyectos de gasoductos y de centrales nucleares. Las inversiones en transporte por gasoducto son funcionales a la promoción de las acciones en Gasificación. Se señala que el principal límite estructural para el mayor consumo de gas es el transporte desde los centros de producción hasta los puntos de consumo, pese al incremento de la producción gracias al plan GAS.AR. La Secretaría de Energía propone entonces el el Plan TransportAR para resolver el déficit de infraestructura, con inversiones distribuidas en tres etapas. En su Etapa I, prevista a ejecutarse desde el año 2021 hasta 2023, prevé inversiones en gasoductos por 3.371 millones de dólares. Una etapa II ya esta en planificación y se estima también que para 2030 ya va a estar ejecutada la etapa III. Los montos invertidos en total se estiman en alrededor de USD 10.000 millones. Por el lado de las centrales nucleares, se prevé el comienzo de construcción de al menos una central durante la próxima década, la cuarta central de tecnología Hualong, con otro proyecto también en capeta (una quinta central de tecnología CANDU). El capex de la central Hualong se estima cercano a los U$S 7900 millones. En cualquier caso, ninguna central entraría en operación antes de 2030, con excepción del prototipo CAREM.Denuncian que los laboratorios aumentaron precios de medicamentos antes de firmar el acuerdo con Feletti
El Centro de Profesionales Farmacéuticos (Ceprofar) denunció que, previo al acuerdo de precios congelados que firmaron con el gobierno, los laboratorios aumentaron las marcas más usadas de medicamentos un 4% promedio en octubre, por encima de la inflación, con lo que cubrieron sus planes de negocio para el 2021 y siguen bajo la misma tendencia que en los meses anteriores.
El director del CEPROFAR, Rubén Sajem, señaló que “en octubre las marcas más usadas subieron un 4 por ciento, con picos del 11 por ciento para la vitamina C y 9 por ciento en el caso de la levotiroxina (tratamiento para el hipotiroidismo)”. Otros aumentos fueron en los colirios (suspensiones o disoluciones para ojos) 11%; y 8% los de tipo pediátrico. “Se mantiene la gran diferencia entre marcas, de 4 a 1” , sostuvo Sajem, en lo que representa la continuidad de una problemática que necesita analizar el Gobierno como la dispersión de precios. Respecto del plan de congelamiento, si bien se mostró a favor, indicó: “Podría afectar a las farmacias, que tienen una rentabilidad escasa atada a medicamentos, del 10% o menos”. “Los laboratorios ponen el precio que el público, los proveedores y las obras sociales pueden pagar», sentenció. «El precio de los medicamentos no tiene que ver con sus costos de producción. Hay diferencias de precios de hasta cuatro veces entre marcas de un mismo medicamento», reseñó el directivo del Ceprofar. «El margen de la farmacia no pasa del 10 por ciento y dos tercios de la rentabilidad de la farmacia se pierde en el trámite para cobrar. El que determina el precio es el laboratorio», completó Sajem. «El medicamento está regulado desde lo sanitario, pero no desde lo económico. Hasta ahora se apeló a la autorresponsabilidad de los laboratorios para fijar el precio. Un antibiótico o un antitérmico pediátrico aumentó 20 puntos por encima de la inflación en los últimos dos años. Hablamos de fórmulas como el Ibuprofeno, que son del año 1969», explicó. «El medicamento se produce, se promueve con el médico, se hacen los acuerdos con las obras sociales para que reconozcan determinadas marcas. Todo este dispositivo está incluido en el precio. Las personas de menos recursos, las que tienen menos educación sanitaria, son las que más tratan de comprar la marca que le anotó el médico», narró Sajem. En 2018 y 2019, a partir de que se quitara la gratuidad de los medicamentos a los jubilados, se vendieron 80 millones menos de unidades. Hubo tratamientos caídos, porque la gente iba a la farmacia con tres medicamentos recetados y decían: “me alcanza para uno o para dos”.Apoyo a genéricos
Desde el Ceprofar -cuyos informes son leídos por el secretario de Comercio, Roberto Feletti, según manifestó el propio funcionario- se remarcó la importancia que tiene para la Salud Pública la prescripción de medicamentos por nombre genérico, vigente por la Ley 25.649/02, que permite que se pueda elegir el precio más conveniente del medicamento recetado, de acuerdo al nombre genérico, en lugar de referenciarse por marcas comerciales. «Desde nuestro punto de vista, este es un mecanismo de regulación fundamental, y una herramienta que permite a los farmacéuticos de todo el país ofrecer todas las alternativas posibles de los medicamentos disponibles, y sus precios, para permitir el acceso a las farmacoterapias a los precios más convenientes», expresa la institución.Una cara de la CABA: la lista de Milei es la que creció más, en relación a las PASO, en las comunas más pobres
La lista encabezada por Javier Milei (La Libertad Avanza) fue la sorpresa en las elecciones 2021 en la Ciudad de Buenos Aires al quedar como la tercera fuerza más votada en el distrito. Con el recuento provisorio finalizado el economista se convierte también en el único candidato que sacó más puntos de diferencia en relación a las PASO en los barrios más pobres de la CABA.
La lista de Javier Milei obtuvo el 17,03% de los votos en la ciudad, detrás de la del Frente de Todos (25,10%) y la de Juntos por el Cambio (47,01%). El economista que se denomina a sí mismo como «anarco capitalista» consiguió dos bancas en la Cámara de Diputados. Además de él, se convertirá en diputada a partir del 10 de diciembre la abogada y fundadora del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas, Victoria Villarruel. En la Legislatura porteña, La Libertad Avanza debutará en con cinco bancas, donde se destaca el ingreso del youtuber financiero Ramiro Marra. Con el recuento provisorio concluido, y a la espera de los resultados definitivos de la Justicia Electoral, Javier Milei se convierte también en el único candidato que aumentó de manera significativa el porcentaje de votos obtenidos en los barrios más pobres de la Ciudad de Buenos Aires. Éstas son la 8 (Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo) y la 4 (La Boca, Barracas, Nueva Pompeya y Parque Patricios). Mientras que María Eugenia Vidal y Leandro Santoro obtuvieron aproximadamente los mismos resultados que en las primarias (el Frente de Todos ganó votos, mientras que Juntos por el Cambio los perdió), en las comunas 8 y 4 Javier Milei creció casi 4 puntos. En la comuna 8 Juntos por el Cambio consiguió el 34,40% de los votos en las generales contra el 35,34% en las PASO. En tanto, el Frente de Todos obtuvo 36,38% el domingo contra 35,84% en septiembre pasado. Por su parte, La Libertad Avanza de Javier Milei cosechó en la comuna 8 19,18%, cuatro puntos más que en las PASO cuando se había quedado con el 14,88%. Representa, a su vez, un porcentaje mayor que el 17,03% conseguido en toda la Ciudad. En la comuna 4 Juntos por el Cambio consiguió en la instancia de elecciones generales el 38,41% contra el 39,22% de las PASO. Mientras que el Frente de Todos se quedó con el 33,03% de los votos versus 32,32% de las primarias. Y la lista de Javier Milei obtuvo 17,53% de los votos, casi cuatro puntos más que los 13,78% que había registrado en las PASO.Video de la NASA muestra el crecimiento del agujero de ozono antártico. Está entre los mayores desde 1979
Las observaciones de los satélites de la NASA determinaron que el agujero de ozono alcanzó un máximo de 24,8 millones de kilómetros cuadrados, casi el tamaño de América del Norte.
Un nuevo video de la NASA del 29 de octubre destaca el gigantesco agujero de ozono que se ha abierto sobre la Antártida este año, el cual alcanzó su área máxima de 24,8 millones de kilómetros cuadrados, casi del tamaño de América del Norte. Científicos de la NASA y de la NOAA informaron de que un invierno más frío de lo habitual en el hemisferio sur provocó un agujero de ozono profundo y mayor de lo normal en 2021. Según un comunicado de prensa del Observatorio de la Tierra de la NASA, el agujero de este año alcanzó su área máxima el 7 de octubre y se sitúa como el decimotercero más grande desde 1979. Se espera que el agujero de este año se cierre no antes de finales de noviembre. La siguiente animación muestra la evolución del ozono sobre el Polo Sur entre el 1 de enero y el 7 de octubre de 2021. Las pérdidas de ozono que eran moderadas (naranja) a finales de agosto se hicieron más potentes (rojo) y generalizadas a lo largo de septiembre. Las temperaturas más frías que la media y los fuertes vientos en la estratosfera que rodean la Antártida contribuyeron a su tamaño.«Agujero de ozono»
Lo que llamamos «agujero de ozono» es un adelgazamiento de la capa de ozono en la estratosfera sobre la Antártida que se produce cada septiembre. Formas químicamente activas de cloro y bromo –derivadas de compuestos producidos por el hombre– se liberan en la estratosfera durante las reacciones en las nubes polares de gran altitud. El cloro y el bromo reactivos, continúa el comunicado, inician entonces reacciones de destrucción del ozono cuando el Sol sale en la Antártida al final del invierno. Según la NASA, aunque el agujero de ozono antártico de 2021 es mayor que la media, es sustancialmente menor que los de finales de los años 90. «Se trata de un gran agujero de ozono debido a las condiciones estratosféricas de 2021, más frías que la media, y sin el Protocolo de Montreal habría sido mucho mayor», dijo Paul Newman, científico jefe de ciencias de la Tierra en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. El Protocolo de Montreal de 1987 restringe las sustancias que agotan la capa de ozono entre las casi 50 naciones que lo cumplen, pero la mayoría de las naciones del mundo no son signatarias; al menos algunas de esa mayoría no cumplen los protocolos. Newman y sus colegas calcularon, según el comunicado, que el agujero de ozono de este año habría sido mayor en unos cuatro millones de kilómetros cuadrados en las mismas condiciones meteorológicas, si los niveles de cloro atmosférico procedentes de los CFC fueran tan altos hoy como a principios de la década de 2000. Según reporta Live Science, cuando se firmó el protocolo, los científicos sugirieron que la capa de ozono se recuperaría en 2060. Pero la recuperación está siendo más lenta de lo previsto y el consenso ahora parece ser que no será antes de 2070, dijo Vincent-Henri Peuch, director del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera Copernicus de la Unión Europea, en una entrevista reciente a Space.com. La disminución de la capa de ozono que se ve en el vídeo de la NASA es vigilada por tres satélites operados por la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA): Aura, Suomi-NPP y NOAA-20.Las muertes y resurrecciones de INVAP




Daniel E. Arias
Elecciones legislativas: avance de la oposición en la mayor parte del país y recuperación del oficialismo en PBA
Resumen simplificado: Los frentes ganadores en cada provincia
Buenos Aires: Juntos por el Cambio. Capital Federal: Juntos por el Cambio. Catamarca: Frente de Todos. Chaco: Frente de Todos. Chubut: Juntos por el Cambio. Corrientes: ECO + Vamos Corrientes. Córdoba: Juntos por el Cambio. Entre Ríos: Juntos por Entre Ríos. Formosa: Frente de Todos. Jujuy: Cambia Jujuy. La Pampa: Juntos por el Cambio. La Rioja: Frente de Todos. Mendoza: Cambia Mendoza. Misiones: Juntos por el Cambio. Neuquén: Movimiento Popular Neuquino. Río Negro: Juntos Somos Río Negro. Salta: Frente de Todos. San Juan: Frente de Todos. San Luis: Unidos por San Luis. Santa Cruz: Cambia Santa Cruz. Santa Fe: Juntos por el Cambio. Santiago del Estero: Frente Cívico. Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur: Frente de Todos. Tucumán: Frente de Todos.
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