El monitoreo y la detección de SARS-CoV-2 por medio del análisis de aguas residuales es efectivo

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Ayer hemos leído en los medios «Córdoba: Hallan rastros de la variante Delta en aguas residuales«. Una noticia ominosa, pero detrás de ella hay un trabajo científico esforzado. Esta es la historia:

Durante el transcurso de la pandemia de COVID-19, la Unidad Coronavirus (MINCyT-CONICET-Agencia I+D+i) puso en marcha numerosas iniciativas. Entre ellas, el grupo “Detección de coronavirus en el ambiente, con foco inicial en aguas residuales», que reúne a equipos de investigación de todas las jurisdicciones del país bajo la coordinación del MINCyT. La provincia de Córdoba fue una de las que comenzó a trabajar de manera inmediata para comprender cómo era la circulación del virus en la comunidad local. Con muestreos que iniciaron en mayo de 2020 en la capital provincial, en colaboración con el municipio local, instituciones de salud provinciales y cooperativas locales lograron predecir las dos olas que atravesó la provincia más un brote que se registró durante el verano pasado. “Nuestro grupo de trabajo ya poseía una trayectoria amplia en el estudio de virus que se excretan por vía entérica y que pueden ser detectados en efluentes cloacales, reflejando la circulación del virus en la comunidad”, explicó Gisela Masachessi, Dra. en Ciencias Biológicas e investigadora del CONICET en el Instituto de Virología José María Vanella de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba. A partir de la lectura de trabajos de investigación internacionales en donde se describía que quienes se infectaban con SARS-CoV-2 no solo transmitían el virus por vías respiratorias, sino que también lo excretaban en la materia fecal, Masachessi y el grupo que participa en el estudio comprendieron que el genoma del virus podía ser detectado en las aguas residuales, lo que posibilitaría monitorear la circulación del virus en las localidades seleccionadas. En este escenario, la investigadora aportó un dato importante: “La ciudad de Córdoba tiene el 50% de la población conectada a la red cloacal; por tanto, la detección del virus en esta matriz podría ser un reflejo de lo que sucedía en la población”. El muestro se inició en mayo de 2020. Desde esa fecha, los lunes de cada semana se toman dos muestras de medio litro cada una en la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Bajo Grande, en el conducto principal de entrada a las plantas. Cabe mencionar que en todo el proceso intervienen el Instituto de Virología José María Vanella, el Laboratorio Central dependiente del Ministerio de Salud de la provincia y la Universidad de la Defensa Nacional/Instituto de Medicina Aeronáutica Espacial (IMNAE). Y por medio de acuerdos de cooperación se cuenta además con el apoyo del municipio de la ciudad de Córdoba para la colecta de las muestras de aguas cloacales crudas, así como también de la Cooperativa Integral Regional de Provisión de Servicios Públicos, Vivienda y Consumo Limitada (COOPI), que se encuentra a cargo de las plantas de Valle de Punilla, que abarca las ciudades de Carlos Paz, Valle Hermoso, La Falda, Huerta Grande, Villa Giardino. El proyecto fue declarado de importancia y prioridad sanitaria para la provincia por los ministerios de Salud y de Ciencia y Técnica. La COOPI es la encargada del muestreo en Valle de Punilla, y todas las semanas remiten el material al Instituto Vanella. “Ahí se realiza un pre análisis, concentrando 100 veces los virus que se encuentran en la muestra recolectada. Una vez concentrada, la muestra es llevada al Laboratorio Central, donde en el área de Biología molecular realizamos los estudios de biología molecular y tipificación viral para analizar las variantes de SARS-CoV-2 que están circulando en cada comunidad”, relató Masachessi. En relación a esto último, Gonzalo Castro, bioquímico especialista en Virología y responsable del área de Biología molecular del Laboratorio Central de la provincia de Córdoba, explicó que incluir diferentes barrios de la capital provincial, conectados a la red cloacal “nos permitió comenzar a tener una idea más fina y acabada de lo que estaba ocurriendo en las diferentes regiones sanitarias en las cuales se encuentra dividida la ciudad de Córdoba”. Asimismo, “se seleccionaron las ciudades de Carlos Paz, Valle Hermoso, La Falda, Huerta Grande y Villa Giardino, con las cuales ya se venían realizando también estudios en aguas residuales”. Con los resultados obtenidos se logró detectar el genoma del virus en las aguas residuales, dividiendo este proceso en tres momentos: “el primero reflejó la ola epidémica inicial en la ciudad de Córdoba, siendo esta primera detección de genoma viral en cloacas predictiva del aumento exponencial posterior de casos clínicos de COVID-19. Un segundo momento se evidenció con la detección del genoma al inicio del mes de enero, predictivo del brote del verano pasado. El tercer momento se registró a partir de mediados del mes de marzo de 2021 teniendo valor predictivo, dos semanas antes del inicio de la segunda ola epidémica en la capital”, comentó Masachessi. “De esta manera pudimos ir monitoreando la dinámica de circulación y adelantarnos entre una y dos semanas al incremento de casos en la clínica, lo cual permitió la toma de decisiones sanitarias para evitar una escalada brusca de casos. El resultado final fue la generación de conocimiento de calidad, que posibilitó comprender mejor la dinámica de este virus a nivel local”, sintetizó Castro. “Nuestra experiencia en la detección del virus en aguas residuales crudas ha demostrado que la vigilancia del SARS-CoV-2 y sus posibles variantes en efluentes cloacales puede ser una fuente de información de bajo costo, rápida y fiable sobre la propagación del SARS-CoV-2 en la población. Así, esta vigilancia proporciona información complementaria para el proceso de toma de decisiones en materia de salud pública en el contexto de la pandemia”, concluyó la investigadora.

El gobierno promocionará la edición, impresión y comercialización de libros

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La Secretaria de Comercio Interior, a cargo de Paula Español, selló un acuerdo con las autoridades de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP) y la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines (FAIGA) para promocionar la edición, impresión y comercialización de libros en Argentina, para el mercado local y la exportación. El acuerdo determina el compromiso de garantizar el acceso al libro a todos los argentinos, fortalecer el mercado interno y priorizar la producción nacional de pequeñas, medianas y grandes empresas editoriales y gráficas, a través de estándares de producción y mejoras en la competitividad para los productos que se fabrican y comercializan en el país. Al mismo tiempo, se oficializó la continuidad de la obligatoriedad de la certificación de productos gráficos impresos (resolución 253/2020), previo a su comercialización en el mercado interno, y se incorpora de manera permanente a los libros, álbumes o libros de estampas y cuadernos para dibujar o colorear. La certificación de productos gráficos impresos garantiza que los ejemplares no excedan los límites establecidos para la migración de metales pesados determinados por la Norma IRAM NM 300-3 y establece el análisis de la tinta de los productos gráficos que ingresen al país con el fin de detectar sustancias tóxicas. Al igual que otros reglamentos técnicos que dependen de la Secretaría de Comercio Interior, la certificación implica ensayos locales en organismos técnicos y laboratorios reconocidos del país. Asimismo, se exceptúan de la certificación las publicaciones académicas y de pequeñas tiradas, menores a 500 ejemplares por mes. Participaron del encuentro el subsecretario de Políticas para el Mercado Interno, Matías Ginsberg y el director Nacional de Reglamentos Técnicos, Nicolás Bonofiglio. “Este año el sector revirtió positivamente la balanza comercial, recuperó los niveles de producción pre pandemia y generó casi cuatro mil puestos de trabajo”, manifestó la Secretaria Español. Por su parte, Juan Carlos Sacco de la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines afirmó que “estamos muy contentos porque a partir de que nos juntamos con la secretaria Español, hoy podemos decir que se cumple un año de gran éxito para el sector. Esto es que todas las gráficas que hacen libros en el país están a full y que el gobierno en vez de salir a comprar en el exterior compro todo acá adentro y eso es fundamental para que nuestro desarrollo”. Rodolfo Reyna, de la Cámara Argentina de Publicaciones expresó: “Esta línea de trabajo en conjunto con toda la cadena de valor del libro desde el papel hasta la librería era algo que antes no pasaba porque estábamos todos segmentados, y hoy podemos decir que trajo muy buenos resultados. Logramos una gran comunicación con la Secretaría y hemos establecido una muy buena relación con el Ministerio de Educación con programas como el Plan Nacional de Lectura. Este tipo de acuerdos son muy importantes para la industria, porque el resultado final del libro que uno lee, tiene previamente muchos pasos y políticas que han generado mucho trabajo”.

El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, obtiene la reelección por una amplia diferencia

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El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, obtenía ayer domingo un triunfo que de confirmarse la tendencia -dice la agencia oficial Télam- le permitirá su reelección con cerca del 75% de los votos, según indican los primeros datos oficiales. El Frente Corrientes de Todos se ubicaba segundo con poco más del 24% de los sufragios, también según la tendencia de los primeros cómputos, correspondientes al 10% de las mesas escrutadas. La jornada electoral estuvo empañada por episodios de violencia en el interior de la provincia y el fresco recuerdo del ataque al diputado provincia Miguel Arias. La cúpula nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) había viajado a Corrientes para acompañar al gobernador Valdés, en lo que consideran una victoria casi segura. Se hicieron presentes el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales; el presidente del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo; el candidato legislativo bonaerense Facundo Manes, el diputado nacional José Cano y los dirigentes Ricardo Gil Lavedra y Ernesto Sanz, entre otros.

La nueva «carrera espacial», y las posibilidades de Argentina

Sebastián De Toma ha hecho para Infotechnology una recopilación de lo que llama «NewSpace», la intervención privada en el acceso a órbita y su utilización para fines prácticos. En especial, lo que se está haciendo en y desde Argentina. Consideramos que algunas de las afirmaciones de los entrevistados son discutibles -es inevitable- pero es un valioso y exhaustivo esfuerzo. Lo sintetizamos y reproducimos:

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«La Argentina es un electrocardiograma siempre cerca del infarto; que se debate entre cifras terribles de pobreza infantil (63% cuando finalizó 2020, según datos del Indec) y la capacidad de poner en órbita satélites de telecomunicaciones (el primero en América latina, en 2014) y de investigación que destacan al país por sobre sus vecinos. Hoy, además del hito que significó la exitosa misión Saocom que involucró al sistema científico espacial, liderado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) e INVAP, el país es parte de la movida Newspace – la incursión privada en el espacio, cuyo exponente más conocido es el volátil multimillonario Elon Musk.
Cohete de SpaceX llevando el Saocom 1b al espacio. Gentilleza Conae.
. Ya no son solo satélites, cuya industria local sigue avanzando. Ahora, empresas argentinas, tanto estatales como privadas, apuestan a desarrollar un lanzador propio de una vez por todas, tras años de frustraciones. Y no solo eso: también se proponen generar productos y servicios a la industria espacial global. Lo que empezó con la industria espacial estatal y una serie de proveedores privados, ahora se convirtió lentamente en un ecosistema local que, sin embargo, tiene que mirar sí o sí al exterior para poder continuar con su crecimiento.

EL NEWSPACE

Este nuevo fenómeno tiene su epicentro en los Estados Unidos, donde aparecieron SpaceX, Blue Origin, Virgin Galactic (del millonario Richard Branson, que hace pocos días hizo su primer vuelo). También marcan un movimiento hacia lo comercial la Agencia Espacial Europea, jugadores dentro de China con fuertes ligaduras con el gobierno central y la India, además de Rusia, que viene comercializando sus vuelos desde hace años, paradójicamente con los Estados Unidos como su mejor cliente. Las fuentes de financiamiento de esta industria de capital intensivo incluyen bancos y también fondos de inversión específicos, como el Space Fund, del que ya participa la empresa argentina Novo Space.

La industria no deja de crecer: si bien se suponía que la pandemia iba a afectar fuertemente a la industria espacial, el 2020 se llegó a la friolera suma de US$ 8.900 millones y 24 «exits» en empresas de infraestructura y tecnología espacial, de acuerdo a datos publicados por Dylan Taylor, CEO de Voyager Space Holdings.

«Hay un montón de jugadores nuevos que se están incorporando a una industria que era tradicionalmente estatal. Son empresas nuevas que hacen cosas que la NASA no puede hacer y que contribuyeron a disminuir los costos de lanzamientos y de puesta en órbita», afirma Pablo de León. «Lo que las agencias gubernamentales tardaron décadas, ahora las empresas newspace hacen en pocos años. El cohete SLS con el que la NASA quiere llegar a la Luna parece de hace 50 años, mientras SpaceX reutiliza el mismo cohete una y otra vez». «Hay ingenieros que trabajaron 25 años en el mismo proyecto, eso se ve cada vez menos. Hoy, en el Centro Espacial Kennedy el 30% de las camionetas que ves en el estacionamiento son de SpaceX, el 20% de Blue Origin (la empresa de transporte espacial fundada por Jeff Bezos), 30% de otras y el resto de la NASA.. le dio los fondos a SpaceX. Es cierto que la NASA transfirió tecnología como el sistema de paracaídas o el escudo térmico que hoy usa la cápsula Crew Dragon». La idea detrás es que los privados hagan los vehículos y que la NASA piense en el largo plazo, en volver a la Luna y en llegar a Marte. Volviendo al SLS, su lanzamiento costará US$ 2.000 millones y llevará la misma carga útil que un SpaceX. Si bien la matriz de inversión estatal tardará en cambiar porque los congresistas votan el presupuesto con una lógica electoral (es decir, tienen en cuenta donde se construyen las partes del cohete para llevar agua para el molino de sus estados), esto eventualmente va a cambiar. «No se puede frenar el progreso, lo que pasó en NASA es claro. Lo que seguro no va a suceder es que los Estados Unidos dejen de lado su lugar como potencia espacial. Si un candidato dice que va a cerrar la NASA, no lo vota ni su mamá». «Newspace es toda una revolución», marca el astrónomo Cesar Bertucci, que en 2004 fue parte del equipo que analizó los datos obtenidos por la sonda Cassini de la NASA al pasar el satélite Titán de Saturno. «Son empresas que se pueden sumar rápidamente al desarrollo de componentes de bajo costo e integrarse con otras empresas de características similares.»

LAS INICIATIVAS ESTATALES ARGENTINAS 

El desarrollo espacial argentino está regido por el Plan Espacial Nacional, cuyos principales objetivos son la exploración del espacio y la creación de vectores para lanzar satélites fabricados en el país. El primer Plan Espacial fue aprobado en 1994, fecha que se declaró a la actividad espacial como política de Estado, con foco en generar un alto impacto y beneficio para el desarrollo social, ambiental, económico-productivo, científico, tecnológico y académico. La primera versión cubrió el período 1995-2006 y contó con dos revisiones posteriores, en 1997 y en 2004, con una actualización en 2010, que le dieron continuidad a las cuatro misiones de la serie SAC, la constelación Saocom, el desarrollo de estaciones terrenas y centros espaciales para seguir estas misiones, los lugares para construir, probar y ensamblar satélites, y la formación de los recursos humanos necesarios para el desarrollo de la actividad espacial en el país. En estos meses, además, la Conae se embarcó en la actualización del plan espacial argentino. En el marco de ese plan, y luego de la exitosa construcción y puesta en órbita de la constelación Saocom 1a (lanzado el 7 de octubre de 2018) y 1b (lanzado 30 de agosto de 2020), vía cohetes Falcon 9 de SpaceX, el futuro está en los satélites SABIA-Mar. Se trata de una futura constelación de dos satélites argentina-brasileña que, tras una serie de «ruidos políticos», cada país emprenderá por separado (originalmente la Argentina construiría la carga útil mientras que Brasil iba a proveer el segmento de vuelo, pero finalmente cada país fabricará todo por su lado). El objetivo de la misión es el estudio de la biósfera oceánica, sus cambios en el tiempo y cómo reacciona y afecta a la actividad humana. Se centrará especialmente en el monitoreo de los océanos, los estudios de su ecosistema, el ciclo del carbono, los hábitats marinos y el mapeo. «Son todos temas relacionados al cambio climático», explica el ingeniero Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la Conae tras el retiro de Conrado Varotto, que mantuvo su cargo entre 1994 (cuando la comisión fue creada) y mayo de 2018, y que ahora es un asesor.
Raúl Kulichevsky. Foto: Conae.
. «Además, vamos a dar soporte a la industria pesquera y al control del Mar Argentino», agrega. El lanzamiento se espera entre el último cuatrimestre de 2023 y el primero de 2024. «Se demoraron las compras durante el Gobierno anterior pero se avanzó en la ingeniería, hoy hay más energía», comenta Fernando Hisas, ex gerente de Proyectos de Conae, que hace poco le dejó su lugar a Josefina Peres y ahora es asesor de la comisión.

«Los proyectos estatales se central en el cambio climático y controlar el mar argentino», Raúl Kulichevsky, presidente de la CONAE.

Por otro lado, la agencia argentina ya está trabajando en la siguiente generación de Saocom para adaptarlos a las nuevas tecnologías y los nuevos desarrollos. Y también con un proyecto que tienen en carpeta desde hace un tiempo: satélites de arquitectura segmentada que no pudieron desarrollar en los últimos años por restricciones presupuestarias. «No es una constelación de satélites iguales sino que estos van a generar mayor revisita (la periodicidad con que un satélite capta imágenes de una misma zona) y nos va a permitir combinar instrumentos para conseguir lo mismo que con un Saocom de varias toneladas. Se trata de una plataforma de multiservicios multipropósito y ágil que está relacionada con el diseño de nuestros propios vehículos lanzadores», desarrolla Kulichevsky, un ingeniero aeronáutico recibido en la Universidad Nacional de La Plata. Serán, explica, satélites pequeños de hasta 750 kilos para órbitas bajas de observación de la Tierra que podrán ser llevados al espacio por los vehículos Tronador. Justamente este proyecto, el Tronador, viene desde la primera revisión del plan espacial en 1995, pero cobró vida real en 2007, cuando Conae y la empresa estatal VENG firmaron el contrato para que se encargue de la construcción del vector, llamado Tronador II, y luego reemplazado por el Tronador III. «Si bien nunca detuvimos el desarrollo del Tronador, también pasó por una etapa presupuestaria difícil. Ahora estamos reevaluando los tiempos, y con una buena financiación podemos volver a acelerar el desarrollo de lanzadores que puede tomar cuatro años. En el medio tendremos varios vuelos con vehículos experimentales», marca José Luis Randazzo, gerente general de VENG. El gerente entiende que el parate presupuestario de los últimos años significaron también un costo altísimo en capital humano, no solo en la Conae o en VENG, sino en todo el ecosistema. «El primer vehículo esperamos tenerlo en cuatro años y el segundo, en ocho», reitera. Randazzo cuenta que VENG participó en el Saocom, primero haciendo la ingeniería para integrar la antena radar a los satélites, lo que necesito de unas 100 personas y además sumar el trabajo de la Comisión Nacional de Energía Atómica, y otras empresas nacionales e internacionales. VENG también comercializa las imágenes del Saocom 1a (el 1b aún no llegó a su etapa operativa) y opera la estación terrena en Córdoba que sigue a todos los satélites nacionales. La empresa también ofrece servicios al sector privado, gracias a sus capacidades técnicas y tecnológicas, como ser, los distintos laboratorios de los que dispone: de integración y ensayos electrónicos, de compatibilidad electromagnética, de ensayos mecánicos, de termovacío y de integración mecánica, entre otros. En 2020 y a comienzos de la pandemia, las fabricantes de respiradores artificiales Tecme y Leistung (las más importantes del país) se apoyaron en los servicios de VENG para buscar el reemplazo de componentes de origen importados que son utilizados en la fabricación de estos equipos, explica Juan Pedro Riva, gerente de Gestión Integrada en VENG.
Cámara Anecoide, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE (provincia de Córdoba). Crédito: VENG.
. El tercer actor central en la pata estatal del ecosistema espacial argentino es la empresa de alta tecnología INVAP. Nacida en 1976 como un proyecto de egresados del Instituto Balseiro en Bariloche, hoy se dedica al diseño, integración, y construcción de plantas, equipamientos y dispositivos en áreas de alta complejidad como energía nuclear, tecnología espacial, tecnología industrial y equipamiento médico y científico. El área espacial en la empresa nació en la década de 1990 tras la formación de la Conae y venía con una serie de capacidades conseguidas a la luz de la industria nuclear que tenían aplicación en desarrollos espaciales. La compañía rionegrina ha construido todos los satélites lanzados por Conae así como los dos Arsat de telecomunicaciones. «Más allá de los skills técnicos que fuimos obteniendo, tuvimos que desarrollar tecnologías como las cámaras ópticas para los satélites y para las antenas de radar de los Saocom», explica Gabriel Absi, gerente del sector espacial de la empresa. Estos desarrollos luego se utilizaron para fabricar los radares que vigilan el espacio aéreo argentino. Hoy, y gracias al impulso científico y tecnológico que le dio el Plan Espacial Argentino, el país es uno los 20 que tienen la capacidad para fabricar radares de distintos tipos. En marzo de este año, el Gobierno nacional firmó con INVAP un contrato por $ 9.200 millones para producir e instalar cinco nuevos radares primarios tridimensionales de largo alcance de empleo militar. Y el mismo mes la empresa anunció la primera exportación de radares, con destino final Nigeria. Absi cuenta además que INVAP utilizó lo aprendido junto a Conae para desarrollar los satélites de telecomunicaciones Arsat 1 y 2 y firmaron contrato para fabricar un tercero, llamado ahora SG-1. «Somos el contratista principal, estamos a cargo del diseño, la producción y la puesta en órbita. Trabajan junto a nosotros entre 60 y 65 empresas, de las cuales INVAP es la punta del iceberg», explicita el vocero, un ingeniero electrónico con más de 20 años de experiencia. «INVAP, si bien es una empresa del Estado, opera como privada. No estamos en ningún presupuesto y vivimos de lo que vendemos; nuestra facturación es de US$ 200 millones al año y la mitad es por ventas al exterior», enfatiza. El último jugador que falta mencionar es Arsat, la empresa de telecomunicaciones del Estado que brinda servicios de transmisión de datos, telefonía y televisión por medio de infraestructura terrestre, aérea y espacial, y que en 2007 le encargó a INVAP la construcción de dos satélites de comunicaciones que fueron lanzados en 2014 y 2015, respectivamente. Ahora comenzó el proceso para construir el ya mencionado Arsat SG-1, que insumirá alrededor de US$ 250 millones, según lo anunciado en 2020. Los planes son localizarlo en 2023 en el slot geoestacionario en la longitud 81° Oeste. «El proyecto puede sufrir alguna demora porque aún no entendemos el impacto del Covid, algo que sabremos a fin de año cuando se revisa el cronograma», explica Martín Fabris, gerente de Servicios Espaciales de la compañía. Hay voces críticas de lo realizado hasta aquí por el Estado. El principal problema sería «las altas y bajas permanentes en la inversión» en lo que al espacio se refiere en la Argentina, lo que hace que muchas veces haya que volver a empezar.
Sandra Torussio, gerente de Vinculación Tecnológica de la Conae
. Pablo de León es un crítico del proyecto Tronadro «Soy un defensor del lanzador nacional y regional, dado que no hay salvo en Guayana Francesa, pero ya no podés competir con los cohetes reutilizables. Nos quedamos atrás en tecnología de propulsión, en los años sesenta teníamos un cohete propio que llegaba más alto que la Estación Espacial Internacional. Ahora la única razón para tener un lanzador es la independencia para lanzar satélites y la cuestión de la soberanía. No tiene que ver tanto con una cuestión comercial». «De hecho, la Argentina lo debería tener hace rato, se pusieron millones de dólares, y ahora el panorama es incierto, con la distancia que hay entre el dólar y el peso y la inflación que ha licuado el presupuesto de la Conae. Además, no veo la decisión política de llevarlo adelante, lo que tiene sentido en un país con tantas necesidades. Y después de más de 10 años, la solución es comprar motores rusos, lo que te genera dependencia. Ha habido tantas desinteligencias, tantos cambios de opinión, que ahora necesitamos un ‘arquitecto espacial’ que nos diga hacia dónde tenemos que ir«. Su última crítica es también un reconocimiento: «Todos estos proyectos que se están llevando a cabo ya les quedan chicos para la capacidad científica y tecnológica de los ingenieros de Conae, VENG e INVAP. Por su parte, la ingeniera Anabel Cisneros, directora de Arsat y Conae, sostiene que «el sector satelital argentino ha sido pionero y está dentro de un grupo de países que disponen de ‘billeteras más abultadas’, a veces con el apoyo de la NASA [como sucedió con el programa SAC], otras veces solos».

EL NEWSPACE ARGENTINO

Para remendar una frase de la política, hay que decir que en lo que a industria espacial privada se refiere, sin la Argentina no se puede pero con la Argentina no alcanza. Esto quiere decir que todas las startups del sector necesitaron para arrancar de ideas y mano de obra local pero que, de una u otra manera, en algún momento alcanzaron un techo que les requirió salir al exterior: en algún caso fue estratégico y en otros fue por necesidad.

 El caso privado más paradigmático de la movida Newspace nacional es, claro, el de Satellogic. Fundada en 2010 por Emiliano Kargieman tras su paso por Singularity University junto a Gustavo Richarte, es especialista en microsatélites y a la fecha ya puede decirse que es una compañía multinacional dado que tiene más de 200 empleados distribuidos en la Argentina, Uruguay (donde hoy fabrica sus satélites), España, los Estados Unidos y China.

Arrancó con un aporte de $ 10 millones del Ministerio de Ciencia de la Nación, fue incubada por INVAP, pero eventualmente necesitó salir del cascarón para seguir creciendo. Lo que comenzó en 2013 con el «Capitán Beto», el primer nanosatélite nacional en llegar a órbita, se convirtió en una constelación de 17 satélites con el lanzamiento de «Hipatia», el año pasado, y los cuatro que puso en órbita a fines de junio de la mano de SpaceX, los primeros fabricados en serie por la compañía. «El objetivo de la primera etapa (de la constelación) es llegar a tener suficientes satélites en órbita como para hacer un remapeo semanal de toda la superficie de la Tierra, por debajo de un metro de resolución, a 70 centímetros. Es algo que hoy no existe, la humanidad no cuenta con la capacidad de ver cada metro cuadrado de la superficie de la Tierra cada semana», indicó Kargierman a Télam el año pasado, con motivo del décimo aniversario de la empresa.
Emiliano Kargierman y Gustavo Richarte, de Satellogic.
. El crecimiento de la compañía no deja de sorprender. En 2019, la startup cerró un acuerdo con Abdas, una empresa china dedicada a la ciencia de datos, para proveer servicios a través de una constelación dedicada de 90 satélites en la provincia de Henan, por US$ 38 millones. Diez de estos microsatélites fueron lanzados en noviembre del año pasado desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan. Y el último gran golpe fue el anuncio, los primeros días de julio, de su fusión con CF Acquisition Corp. V, con la intención de cotizar en bolsa, algo que sucederá en el 4° trimestre de este año. «Esperamos continuar nuestra misión de democratizar el acceso a los datos geoespaciales con esta asociación», marcaron desde la compañía. Con esta movida, esperan alcanzar más de 300 satélites para 2025, para ofrecer capacidades analíticas mejoradas para aplicaciones comerciales, de sostenibilidad y gubernamentales. La empresa hoy vale US$ 850 millones, cerca del status de unicornio. Otro emprendimiento local relacionado con satélites, aunque incipiente, es Innova Space, una startup marplatense creada por Alejandro Cordero, docente en varias instituciones locales, junto a dos exalumnos, Luca Uriarte (20) e Iván Mellina (20). Esta fue impulsada por la inversión inicial de la aceleradora Neutrón del Grupo Núcleo en 2019 y en el mismo año recibió el primer premio de Innovación del entonces Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, entre muchos otros premios como el Sadosky y la competencia Naves. Ya en 2020, se hizo acreedor al financiamiento de un ANR (Aporte No Reembolsable) del Ministerio de Desarrollo Productivo nacional por $ 14.500.000. El pasado 11 de junio, este proyecto logró que su prototipo MDQube SAT-1 fuera lanzado en la cofia del Aventura I-e2 de la compañía argentina TLON, con el que efectuó un vuelo suborbital en Santa Fe. «Estamos orgullosos de este hito histórico Por primera vez se lanzó un picosatélite en un lanzador, ambos diseñados y desarrollados en nuestro país», destacó Alejandro Cordero, CEO de Innova Space. «En los últimos 10 años se fundaron alrededor de 500 compañías en el mundo que están desarrollando satélites», dice Dan Etenberg, cofundador y CEO de LIA Aerospace, una de las dos startups argentinas que está trabajando en la fabricación de un cohete para llevar carga útil al espacio, otra de las nuevas tendencias del Newspace, esta emparentada con los objetivos de la Conae. La compañía, que nació de manera oficial hace poco más de dos años, comenzó a gestarse hace seis, cuando Dan y Federico Brito se conocieron. El primero cuenta que su primer trabajo lo hizo en el ITBA, donde desarrolló un propulsor para uno de los satélites de Satellogic. Para desarrollar la primera versión del cohete -el Zonda 1.0 – , poder probar todo y mantener un equipo estable realizaron una pequeña ronda de inversión de US$ 200.000. Destacan que el combustible es biodiesel, lo que reduce la huella de carbono en un 60 por ciento. Y, si todo sale bien, esperan llegar con una versión más grande de este mismo cohete al espacio en 2024 con una carga útil de 250 kg. Tras la exitosa prueba del vehículo reutilizable, impulsado por biocombustible – ahora están a punto de arrancar la campaña de prueba de motores de nueva generación. El problema, reconoce, es conseguir los fondos para completar todos los planes que tiene. Y pone como ejemplo el caso de la estadounidense Ad Astra Rocket Company: en tres años, con 200 personas, US$ 90 millones y el apoyo del Departamento de Defensa, hizo exactamente lo mismo. La otra startup que quiere llegar a la órbita es TLON Space, que desarrolló el Aventura-I, un vehículo lanzador ultraliviano, con el que quiere al final del camino brindar el servicio de puesta en órbita baja (LEO) de minisatélites de bajo costo para dar servicios de procesamiento, voz, datos e internet. «El primer lanzador NLV con vuelo activo en América latina supone un quiebre tecnológico para la región. Este sistema de lanzamiento permite proveer un acceso al espacio flexible, dinámico, recurrente y ecológico fundamental para posicionar a la región en servicios de nanosatélites. El acceso al espacio ultraterrestre ha sido esquivo a los latinoamericanos. La conquista de este recurso es fundamental para la expansión económica en el nuevo milenio», comenta Pablo Vic, CEO y cofundador de la empresa, cuya idea nació en 2003 pero recién tomó velocidad hace tres años. «Este año estamos haciendo vuelos de prueba, ya hicimos uno en diciembre del 2020, y prácticamente no hemos tenido fallas. Además, hicimos un vuelo exitoso con Innova Space. Esperamos dentro de poco realizar un vuelo hasta la estratósfera, luego seguirá la prueba del motor para la primera etapa y a fin de año esperamos realizar un vuelo orbital», cuenta Luis Monsegur, COO de la compañía. Los objetivos son grandes. Grandísimos. «Apuntamos a la Luna», dice Monsegur. «No queremos quedarnos en la órbita baja. En el Newspace se va a empezar a sumar toda una nueva actividad económica, la de la minería espacial y queremos ser uno de los primeros jugadores», afirma. Actis marca que el Estado no tiene que competir con los privados sino que debe complementarse con ellos porque «no es una pavada llegar al espacio». Cuenta que habló con varios de los integrantes de TLON y LIA y les aconsejó «apuntar los cañones al exterior porque se les va a hacer muy difícil conseguir la inversión necesaria en la Argentina; además se complica por el tema del dólar». Absi remarca la participación de INVAP en el crecimiento de algunas de estas empresas, como Satellogic. «Mucha gente que salió de nuestra compañía trabaja con ellos ahora», dice, para luego recordar que Skyloom, una startup creada por dos ex empleados de INVAP-Santiago Tempone y Marcos Franceschini -, busca desplegar una red de satélites geoestacionarios con enlaces láser a Tierra. Esta empresa, fundada en los Estados Unidos, tiene gran parte de su personal en la Argentina. Federico Jack fue COO de Satellogic hasta abril y hoy habla como inversor en el sector aeroespacial, tanto en Skyloom como en SpaceX. Reafirma que con la Argentina no alcanza porque hoy «no es un buen lugar para emprender» aunque «sobra la capacidad». Y comparte la visión ya esbozada por Actis: «Hoy es el momento de apostar por el sector pero el contexto nacional complica, con el acceso a las divisas prácticamente cerrado, importar lo que hace falta es difícil». «En todo el mundo es difícil conseguir financiamiento, ‘para hacer una pequeña fortuna en industria aeroespacial tenes que arrancar con una grande'», dice Sonia Botta, coordinadora del satélite universitario de la UNLP, parafraseando a Elon Musk.

OTRAS APUESTAS

Una empresa fuera de lo común en el panorama argentino es Novo Space, que sin embargo aplica el modelo Newspace en un lugar poco transitado. Esta startup fue fundada en 2017 en los Estados Unidos por Rodrigo Diez (hoy CEO) y Facundo Jorge (CTO), dos argentinos que trabajaron anteriormente en el área satelital de INVAP junto a socios locales. «La idea arrancó cuando yo vivía en los EE.UU., mientras hacía el doctorado en el MIT, y con Facundo trabajando en la compañía inglesa de satélites comerciales SSTL. Los dos estábamos frustrados por cómo funciona la industria espacial, que cuando se fabrica un nuevo satélite se diseña la computadora desde cero, queríamos crear soluciones que les sirvan a distintos clientes y distintos tipos de satélites. Ganamos un concurso en el MIT que nos permitió prototipar los primeros productos y fuimos aceptados en la primera aceleradora de empresas espaciales en 2019. Y ya en 2020 comenzamos a crecer en cantidad de personas, somos 12 full time más asesores, contadores e inversores», relata Diez, ingeniero electrónico que estuvo a cargo de desarrollar subsistemas para el Saocom. Hoy la mayor parte de Novo Space está trabajando en Buenos Aires, pandemia mediante, pero Diez sabe que el foco tiene que estar en los Estados Unidos, dado que el 70% del mercado global está allí. Ya terminaron los test funcionales y ahora están comenzando los ensayos ambientales para comprobar que los distintos componentes van a sobrevivir a un ambiente espacial. «Estamos cerca de cerrar con el segundo cliente, tuvimos muchas conversaciones con la NASA y con privados, tanto Newspace como gigantes que le venden a los Estados».  Los próximos pasos tienen que ver con desarrollar algoritmos inteligentes para detectar fallas y tomar correcciones preventivas en constelaciones de satélites que ya, por su propia complejidad, no pueden ser controlados totalmente desde la Tierra. Al igual que su contraparte en TLON, Diez habla de la revolución espacial industrial que no solo incluirá la minería espacial sino también el space manufacturing y las comunicaciones en el espacio. Y todo esto va a necesitar algoritmos inteligentes o software especializado para ser operado con pocos seres humanos on-site. «Estamos a punto de cerrar una ronda seed que incluye inversores como Draper Cygnus, Space Fund y varios otros. El siguiente paso será ir a una serie A», detalla el ingeniero. Otras dos empresas del sector privado que hay que mencionar son Ascentio y Space Sur. Ambas nacieron como proveedores de Conae pero con los recortes de 2016-2019, tuvieron que buscar otros negocios. Esteban Carranza, cofundador y CEO de Ascentio, cuenta que la compañía nació como una investigación universitaria en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Esto sucedió en 2004 y en 2008 se convirtieron en una empresa privada trabajando en proyectos satelitales para la Conae. «Nosotros hacemos los sistemas que permiten operar el satélite en vuelo. Somos una compañía proveedora de soluciones: el cliente viene con un problema, nos dicen que necesitan y armamos una solución tecnológica», detalla. La experiencia en el Saocom les dio el know-how necesario para extrapolarlo a otras industrias como EDEC, la empresa de energía de Córdoba, para quien armaron un sistema de medición inteligente. Mientras tanto, Space Sur se dedica a lo que se conoce como el downstream, de observación de la Tierra. La primera etapa de la empresa arrancó en 2007 y en 2018 hicieron un relanzamiento para vender sus servicios a escala internacional. «Al principio hacíamos proyectos de ingeniería de software con orientación al sector espacial, ahora somos una compañía de análisis de grandes datos con una impronta global», detalla Alberto Perez Cassinelli, su CEO. El cambio estuvo motivado por dos factores: uno, el surgimiento del Newspace («antes de eso el capital privado en el sector privado era marginal», dice el entrevistado), y el segundo, la baja de la inversión de la Conae («tuvimos que pivotear con la base de negocios golpeada, que nunca es lo ideal», comenta). Entre sus últimos trabajos más destacados puede mencionarse el que realizaron para el Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante la toma de terrenos en Guernica. Con un análisis de imágenes satélites de la zona, que incluye algoritmos propios, pudieron dar datos detallados de la cantidad de construcciones precarias en el lugar sin necesidad de tener personal.

REFUNDACIÓN

La industria espacial argentina, coinciden todos, necesita recorrer una suerte de transformación. El primer paso ya está dado y tiene que ver con la actualización del Plan Espacial para la década 2021-2030, que incluye el llamado a todas las empresas del sector privado. Para Federico Jack hay que llamar a los mejores, pero son los privados los que tienen que tomar la posta.
Dan Eternberg, de LIA Aerospace.
. En este sentido, Hisas habla del cambio generacional que se ve hoy mismo en la Conae. «Hoy en la parte técnica hay un grupo que ingresó hace 10 años como juniors y hoy ocupan posiciones senior y que tienen años por delante. Y lo mismo ocurrió en INVAP. Con ese cambio se modificaron las formas de trabajar. Si bien Varotto estuvo muchos años, deberíamos adaptarnos a un cambio más habitual», expresa. «En los Estados Unidos tienen una política espacial abierta y los europeos hace unos años la volvieron a abrir. Es una estructura que amplifica desde lo público hacia lo privado: el Estado invierte en ‘los fierros’ y esa información luego llega al público y al privado con beneficios. Nosotros queremos hacer lo mismo en nuestro país», argumenta Sandra Torrusio, gerenta de Vinculación tecnológica de Conae. «La Comisión tiene que pensar el objetivo científico y mirar al sector privado y al académico para resolver el tecnológico», marca Cesar Bertucci. «El sector estatal tiene que aprovechar el boom del Newspace para transferir tecnología al sector privado, tenemos que llegar a las distintas industrias a partir de lo que se desarrolla en la universidad y el Estado», dice Botta. El espacio es, después de todo, nuestra frontera final.

Bolsonaro afirma que Brasil está al borde del colapso energético por la megasequía. Temen apagones

«Les voy a pedir que apaguen la luz que no usan en sus casas, vamos a ahorrar entre todos», dijo el presidente. Argumentó que la crisis hídrica, la peor en 91 años, golpea a la capacidad de las centrales hidroeléctricas y es el principal motivo detrás del aumento de las tarifas.

Bolsonaro dijo que su país, principal potencia industrial latinoamericana, «está al límite de su capacidad energética» debido a una sequía histórica que golpea la capacidad de las centrales hidroeléctricas. El presidente brasileño anticipó que habrá aumentos de tarifas de luz y pidió a la población reducir el consumo en sus hogares. «Les voy a pedir que apaguen la luz que no usan en sus casas, vamos a ahorrar entre todos energía», dijo Bolsonaro ante sus seguidores en el Palacio de la Alvorada este viernes, ocasión en la culpó a los gobernadores de no reducir los impuestos provinciales a la energía. La crisis provocó que el órgano regulador recomendara prepararse para comprar energía a países vecinos antes de fin de año. Bolsonaro argumentó que la crisis hídrica, la peor en 91 años, con una sequía que golpea a las nacientes de la Cuenca del Paraná y que también afecta a Argentina, es el principal motivo detrás del aumento del costo de la energía eléctrica. «Estamos en el límite de la capacidad energética. Algunas centrales hidroeléctricas pueden dejar de funcionar si esta crisis hidrológica sigue existiendo», dijo Bolsonaro el jueves por la noche, durante una transmisión en vivo por la plataforma Facebook. El mandatario comentó así el plan de racionamiento de energía que emprendió la administración pública federal hasta abril de 2022 para enfrentar los problemas del abastecimiento de los reservorios de las centrales hidroeléctricas. En ese marco, dijo que «gran parte de las centrales hidroeléctricas están trabajando al 10 y 15% de almacenamiento». El presidente explicó que la tarifa de luz tendrá aumentos para industrias y hogares ya que se necesitan acudir a las fuentes termoeléctricas, que usan diésel, con costos mayores, para suplir la falta de agua en las hidroeléctricas. Los invitamos a leer esta nota que publicamos hace dos años. Explica cómo Brasil llegó a esta situación de crisis energética «Brasil: átomos, represas y deforestación. El camino a Bolsonaro«. También pueden ver este video de su exposición:

«Sólo el 17,6% de las personas que usan cannabis lo hacen con fines medicinales»

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Son los resultados de una encuesta promovida por organizaciones que respaldan la legalización de este consumo. Probablemente, la intención entonces era mostrar que que su uso recreativo está naturalizado en un amplio sector de la población. Pero también puede usarse para mostrar que el uso de cannabis en medicina, que se usa como argumento, justifica sólo una pequeña parte del consumo. «La Primer Encuesta Nacional de Personas que Usan Cannabis relevó 64.646 respuestas de todas las provincias del país, provenientes de personas de entre 16 y 92 años que usaron cannabis al menos una vez en el último año. El 17,6% de las personas que usan cannabis en la Argentina lo hacen principalmente con fines medicinales ya sea para tratamiento de afecciones propias, de un tercero o de una mascota, mientras 82,4% lo usa prioritariamente de manera recreativa, según los datos preliminares que arroja la Primer Encuesta Nacional de Personas que Usan Cannabis. Realizada por la Revista THC y el Centro de Estudios de la Cultura Cannábica Argentina (Cecca) con el acompañamiento de la Licenciatura de Historia de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), este estudio se realizó a partir de una encuesta online que relevó 64.646 respuestas de todas las provincias del país provenientes de personas de entre 16 y 92 años que usaron cannabis al menos una vez en el último año. En el caso del 82,4% que lo utilizó de manera recreativa, hay importantes diferencias por provincias: desde el 86,5% en Ciudad de Buenos Aires al 74,3% en Formosa. «Al agrupar por regiones, vimos que fundamentalmente en la Patagonia, y en las provincias del centro del país es más fuerte el uso recreativo, pero en las dos puntas –Patagonia y Norte- van creciendo los usos medicinales», dijo el director de la encuesta e investigador de Cecca, Emiliano Flores. Para este sociólogo, «es muy probable» que la mayor incidencia del uso medicinal en la Patagonia «esté ligado al trabajo de las organizaciones cannábicas o de grupos tipo mamá Cultiva» asociado a «cierta apertura hasta oficial al cannabis medicinal». «El cannabis es usado en la Argentina, pero saber cómo se usa y como cambia según región, provincia, edad, nivel educativo y género nos puede hacer entender mejor el fenómeno y demostrar que no todo el uso es uso problemático» El sociólogo explicó que la encuesta realizada entre el 11 de noviembre y 11 de diciembre del año pasado, se planteó con el objetivo de producir un estudio exploratorio y de vocación comprensiva que empiece a subsanar en algo «la falta de datos empíricos». «Cuando queríamos abordar de forma comprensiva el fenómeno del cannabis en la Argentina, nos encontrábamos con que los datos son muy pocos, tienen un enfoque epidemiológico que hace hincapié en el daño o el riesgo de tomar contacto con la sustancia y no están actualizados», señaló. En ese sentido, puntualizó que «el último estudio de la Sedronar que aborda el cannanbis es de 2017 y todavía no contempla su uso terapéutico, que es un fenómeno que viene creciendo desde 2016″ con el fortalecimiento de los activismos y la sanción de la ley de cannabis medicinal. En segundo lugar, el investigador destacó como resultado preliminar la constatación de que «las cuatro categorías que armamos como tipo de uso principal también están presentes en todo el país», no sólo el uso recreativo, lo que «sorprendió un poco». En particular llamó la atención que la utilización con fines medicinales en mascotas se registre «en todas las provincias excepto Tierra del Fuego y La Rioja», lo que pone en evidencia que «existen redes de veterinarios que vienen trabajando con aceites y este tipo de terapias». «Incluso se están dando casos de personas que empezaron a usar aceite para el gato, por ejemplo, y después lo empezaron a utilizar para su propio dolor de espalda y hasta se lo recomendaron a una amiga, con lo cual el circuito es a veces al revés de lo que uno supondría siempre, que el acceso es por el uso recreativo y después vas probando para otros usos», contó Flores. En tercer lugar, el estudio demostró que la transversalidad del uso del cannabis no es sólo geográfica sino también demográfica. «Obviamente la mayor parte de los usuarios son jóvenes varones de sectores medios, pero también vemos que hay mujeres, adultos mayores, desocupados, jubilados, personas de todos los niveles de ingresos y con todo tipo de cobertura de salud», detalló el director de la encuesta. Los resultados finales del trabajo -que incluirán datos sobre formas de acceso, problemas legales, prácticas de cultivo, motivos del uso medicinal y razones que motivaron el acercamiento en los usuarios recreativos, entre otros- se darán a conocer en el marco de la II Expo Cannabis que se realizará entre el 15 y el 17 de octubre en La Rural. «Creo que teniendo esos datos se puede pensar dónde están los problemas que genera el uso de cannabis porque según estadísticas oficiales el 7,8% de la población en la Argentina usa cannabis, lo que equivale a cerca de 1,5 millones de personas a pesar de una regulación que prohíbe absolutamente todo», indicó. Al mismo tiempo, aseguró que «por otro lado, no hay casos de sobredosis ni tenemos un gran quilombo porque existen mecanismos sociales de regulación que funcionan más allá de los mecanismos legales». «Esto demuestra que no solo había necesidad de tener datos sino también ganas de contar de cómo viven como personas que usan cannabis».»

Este fin de semana se distribuyeron 1 millón de dosis 1° y 2° de Sputnik V y 1.500.000 de Sinopharm

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El gobierno nacional informa que en este último fin de semana de agosto se distribuyen 1.077.000 dosis de los componentes 1 y 2 de la vacuna Sputnik V, tanto en su variante producida por el laboratorio argentino Richmond como las procedentes de la Federación Rusa. También llegarán a todas las provincias argentinas 1.500.000 vacunas Sinopharm. Del componente 1 de Sputnik V se entregará a los distritos un total de 584.500 dosis, mientras que se distribuirán 492.500 del 2. El esquema de distribución de la vacuna de origen ruso, según el criterio dispuesto por el Ministerio de Salud en base a la población de cada distrito, a la provincia de Buenos Aires le corresponderán 225.600 dosis de componente 1 y 190.125 de componente 2; a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 38.750 y 32.125; a Catamarca, 5.400 y 4.500; a Chaco, 15.600 y 13.500; a Chubut, 8.000 y 6.800; a Córdoba, 48.400 y 40.800; a Corrientes, 14.400 y 12.000; a Entre Ríos, 18.000 y 15.000; a Formosa, 7.800 y 6.600; a Jujuy, 10.000 y 8.400; a La Pampa, 4.800 y 3.800; a La Rioja, 5.125 y 4.200; a Mendoza, 25.800 y 21.600; a Misiones, 16.200 y 13.800; a Neuquén, 8.750 y 7.200; a Río Negro, 9.750 y 8.200; a Salta, 18.375 y 15.600; a San Juan, 10.125 y 8.400; a San Luis, 6.750 y 5.600; a Santa Cruz, 4.875 y 4.200; a Santa Fe, 45.250 y 38.400; a Santiago del Estero, 12.625 y 10.800; a Tierra del Fuego, 2.250 y 2.250; y a Tucumán, 21.875 y 18.600. La distribución de las vacunas Sinopharm, también desde los parámetros establecidos por la cartera sanitaria en función de la población de cada provincia, se realizará de la siguiente forma: 580.800 dosis corresponderán a la provincia de Buenos Aires; 100.800 a la Ciudad de Buenos Aires; 13.600 a Catamarca; 40.000 a Chaco; 20.800 a Chubut; 124.800 a Córdoba; 36.800 a Corrientes; 45.600 a Entre Ríos; 20.000 a Formosa; 25.600 a Jujuy; 12.000 a La Pampa; 12.800 a La Rioja; 65.600 a Mendoza; 41.600 a Misiones; 22.400 a Neuquén; 24.800 a Río Negro; 47.200 a Salta; 25.600 a San Juan; 16.800 a San Luis; 12.000 a Santa Cruz; 116.800 a Santa Fe; 32.000 a Santiago del Estero; 5.600 a Tierra del Fuego; y 56.000 a Tucumán. De acuerdo al Monitor Público de Vacunación, hasta esta tarde se distribuyeron 46.987.574 dosis de vacunas en todo el territorio, al tiempo que se aplicaron 41.625.410. De ese total, hay 27.750.181 personas inoculadas con la primera dosis, y 13.875.229 cuentan con el esquema completo de inmunización.

Trabajando en la interconexión San Juan-Rodeo, cuando sopla el viento zonda – Video

El jueves se viralizó en twitter un video que muestra la enorme labor de los operarios de la interconexión 500 KV que une San Juan y Rodeo, provincia de San Juan, trabajando en medio del fuerte viento zonda para reestablecer el servicio.

Son sólo dos minutos, filmados en un celular, pero vale la pena verlos.

Un tercio de los argentinos se informa, preferentemente, por las redes sociales

Desde la llegada de Internet, el avance de la tecnología y el la adopción masiva de dispositivos móviles, el consumo de medios de comunicación se modificó en todo el mundo. En Argentina, por ejemplo, las redes sociales han desplazado en un extenso sector de nuestra sociedad a los medios tradicionales: radio, televisión y medios gráficos.
Según un nuevo sondeo de Taquion, el 32% de los argentinos se informa a través de las redes sociales. El uso de estas como medio informativo atrajo al público joven, que son los principales consumidores de este medio, y generó una armonía entre información y el entretenimiento.En esa línea, si se compara con la TV que es el segundo medio más consumido por los argentinos, se observa que en este caso, el tipo de consumidor pertenece mayoritariamente al grupo de los mayores de 56 años. Si se profundiza entre este grupo, 6 de cada 10 consumidores de televisión pertenecen a un nivel socioeconómico bajo. Ambas condiciones, detalla el informe, explican que la principal preocupación de este grupo sea el acceso al trabajo. Por el lado de los portales digitales de noticias, solo el 23% de los encuestados indicó que los usa para informarse. El público de los sitios web es mayoritariamente masculino y son adultos mayores de 39 años de un nivel socioeconómico medio/alto. De los medios de comunicación tradicionales, junto con la televisión, la radio es el único que aún no se da por caducado. Si bien el consumo de radio disminuyó en los últimos años (solo el 12,3 % de los encuestados para el informe de Taquion dijo que la consume), 8 de cada 10 consumidores superan los 39 años.

Corrientes elige gobernador hoy, bajo la tensión del atentado a un legislador

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Corrientes elegirá gobernador este domingo en la primera elección del año que definirá cargos ejecutivos. La definición se hará entre dos coaliciones electorales: el oficialista Ecos + Vamos Corrientes que va por la reelección del gobernador radical Gustavo Valdés y el Frente Corrientes de Todos que lleva como candidato al peronista Fabián Ríos. La elección decisiva, se afirma, será en la ciudad de Corrientes, donde el oficialismo provincial lleva a Eduardo Tassano para la reelección como intendente. Enfrente tendrá al actual vicegobernador de la provincia, Gustavo Canteros, quien abandonó la alianza oficialista para convertirse en candidato opositor con apoyo de todo el peronismo, en un municipio que concentra el 34% del padrón provincial. Más de 860 mil correntinos están habilitados para elegir gobernador y vice, en unos comicios en donde también estarán en juego 5 senadores y 15 diputados provinciales, así como intendentes y concejales en 57 municipios. Pero el comicio, y la puja política en la provincia -y fuera de ella- ha quedado bajo una sombra luego que el diputado provincial del Frente de Todos Miguel Arias fuera baleado en el estómago en un acto de campaña. Arias fue trasladado a un hospital en la capital provincial y está estable, pero en terapia intensiva. El fiscal a cargo de la investigación, Facundo Sotelo, dijo que la hipótesis principal es que «el disparo habría sido efectuado a corta distancia, o sea que vino desde el público que estuvo presente». Se habría usado un arma de bajo calibre. La familia del diputado estimó que «el tiro no era para él» y una de las candidatas supuso que le apuntaban a ella. Desde el gobierno de Corrientes intentaron desvincular el hecho de la campaña electoral y el gobernador radical Gustavo Valdés condenó el disparo y dijo que la elección del domingo se hará igual.