La ocurrencia de grandes pandemias es más probable de lo que los expertos creían
Según un nuevo análisis estadístico realizado con datos de los últimos 400 años.
Un equipo internacional de expertos revisó y analizó registros de grandes epidemias ocurridas en los últimos 4 siglos e intentó estimar su intensidad y la probabilidad de que se repitan en los años posteriores al brote inicial.
Según sus hallazgos publicados este semana en un paper en la revista científica PNAS, la probabilidad de que en el futuro surja una pandemia con un impacto similar a la de Covid-19 es de un 2 % en cualquier año, lo que significa que actualmente una persona nacida en el 2000 tiene un 38 % de probabilidad de experimentarla.
Y esas probabilidades están en aumento, lo que, según los autores, pone de manifiesto la necesidad de ajustar la percepción del riesgo de pandemias y las expectativas para prepararse frente a ellas.
“La conclusión más importante es que grandes pandemias como Covid-19 o la gripe española son relativamente frecuentes”, advierte William Pan, profesor asociado de la Universidad de Duke (EEUU) y uno de los coautores del trabajo, quien añade: “Entender que los brotes pandémicos no son tan raros debería reconfigurar nuestra lista de prioridades en el futuro, en cuanto a la prevención y control de este tipo de eventos infecciosos”.
En el caso de la pandemia más mortal de la historia moderna, la mal llamada gripe española —que mató a más de 30 millones de personas entre 1918 y 1920—, la probabilidad de que apareciera una enfermedad de las mismas características varió entre un 0,3 % y un 1.9 % al año durante el período estudiado.
Dicho de otra manera, es estadísticamente probable que una pandemia tan extrema como la gripe española ocurra en los próximos cuatrocientos años.
Aunque no está incluido en el artículo publicado en PNAS, los autores también calcularon la probabilidad de que aparezca una pandemia capaz de borrar del mapa a la raza humana: podría ocurrir en algún momento de los próximos 12.000 años.
“Esto apunta la importancia de dar una rápida respuesta a estas pandemias y desarrollar procedimientos que nos permitan controlarlas mejor a escala local y global, así como para establecer una agenda de investigación que permita entender por qué los grandes brotes son cada vez más frecuentes”, concluye el autor.
Las grandes pandemias, cada vez más frecuentes
El estudio, liderado por el profesor de la Universidad de Padua (Italia) Marco Marani, usó un nuevo método estadístico para medir la escala y frecuencia de brotes infecciosos para los que en su momento no había un tratamiento médico, a lo largo de los últimos cuatro siglos. El análisis, que cubrió patógenos como los de la peste, la viruela, el cólera, el tifus o nuevas variantes del virus de la gripe, demostró que hay una gran variabilidad en la frecuencia con la que las pandemias han ocurrido en el pasado, pero también permitió identificar patrones para calcular la probabilidad de que este tipo de eventos vuelvan a ocurrir. La conclusión más importante a extraer de este artículo es que las pandemias como la provocada por el virus SARS-CoV-2 o la de la gripe española son relativamente frecuentes.
En el caso de la pandemia más mortal de la historia moderna, la mal llamada gripe española —que mató a más de 30 millones de personas entre 1918 y 1920—, la probabilidad de que apareciera una enfermedad de las mismas características varió entre un 0,3 % y un 1.9 % al año durante el período estudiado.
Dicho de otra manera, es estadísticamente probable que una pandemia tan extrema como la gripe española ocurra en los próximos cuatrocientos años.
Aunque no está incluido en el artículo publicado en PNAS, los autores también calcularon la probabilidad de que aparezca una pandemia capaz de borrar del mapa a la raza humana: podría ocurrir en algún momento de los próximos 12.000 años.
“Esto apunta la importancia de dar una rápida respuesta a estas pandemias y desarrollar procedimientos que nos permitan controlarlas mejor a escala local y global, así como para establecer una agenda de investigación que permita entender por qué los grandes brotes son cada vez más frecuentes”, concluye el autor.
¿Últimos días de los «centros» de las grandes ciudades? Éxodo de empresas y teletrabajo
Oficinas vacías. Negocios cerrados. Centros financieros desolados. A un año y medio de la irrupción de la pandemia, y con buena parte de los oficinistas trabajando desde sus hogares, las ciudades comenzaron una transformación que promete tener efectos duraderos en la manera en la que vivimos y trabajamos.
El fenómeno del trabajo remoto, que venía avanzando tímidamente, dio un vuelco con la crisis del Covid-19, que forzó casi de un día para el otro un pasaje masivo a modalidades virtuales en todas las grandes urbes del planeta. «Es una tendencia cada vez más presente, aunque al mismo tiempo aparece la necesidad de la presencialidad para ciertos procesos y recuperar parte del capital social», dice Alejandro Melamed, director general de Humanize Consulting y especialista en relaciones laborales. «Creo que habrá múltiples modelos que irán conviviendo hasta encontrar la mejor opción para cada industria y cada actividad». El autor de Historias y mitos de la oficina se entusiasma con la posibilidad que este nuevo escenario logre disminuir los niveles de tráfico y contaminación causados por los largos viajes al trabajo. «Posiblemente se imponga el working from anywhere, trabajar donde te resulte más cómodo, más significativo y donde se genere más impacto. Tal vez lleguemos a un modelo de oficinas satélite, más pequeñas y espacios cercanos a donde viven las personas, o bien que las personas se trasladen a zonas no urbanizadas», explica Melamed. El arquitecto Mike McCormack, socio del Estudio McCormack Asociados, tiene una mirada más crítica. «El trabajo remoto es un arma de doble filo. El porcentaje de la población que se puede ver beneficiado es muy pequeño y puede perjudicar a los sectores de menores recursos, que por no contar con la tecnología adecuada quedan en desventaja«, asegura. Un dato ilustra esta tendencia. A poco de la llegada del Covid, un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) calculó que menos del 29% de los empleos tenían potencial para realizarse desde la casa, cifra que bajaba al 18% si se corregía la estimación por el uso de computadoras en los hogares. Pero incluso entre los empleos teletrabajables, sostiene McCormack, el full remote difícilmente sea una realidad. La pandemia, en todo caso, servirá para poner a prueba el sistema de trabajo a distancia y que al final termine permaneciendo aquel modelo que pruebe ser más eficiente en el largo plazo. «Creo que lo presencial es irremplazable en casi todas las actividades. Lo que sí está ocurriendo es la flexibilización de la manera en que se produce la presencialidad.» EL «CENTRO» EN CRISIS Cualquiera que haya estado viendo las noticias pudo comprobar que los momentos de parate obligado por el coronavirus derivaron en postales casi posapocalípticas. De Wall Street a la City londinense, del Bankenviertel en Fráncfort al área de La Défense en París, el corazón de los distritos financieros se detuvo durante varios meses mientras los brokers y otros empleados permanecían en sus hogares. Tras casi un año y medio de pandemia, algunas tendencias parecen irreversibles. Una de ellas es el fuerte golpe a los locales comerciales y a los shoppings en los centros urbanos, afectados por una menor circulación de turistas y oficinistas, su público natural. «La historia nos dice que todos los cambios profundos en costos de transporte y telecomunicaciones, los ‘costos de transacción’, inducen cambios en las preferencias de localización», dice Cynthia Goytía, directora de la maestría en Economía Urbana de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). «La evidencia sugiere que la caída de los costos de transacción ayuda a facilitar la concentración de las actividades de ‘oficina principal’ en los centros de la ciudad, mientras que las actividades de back office se trasladan a los suburbios». Si mañana desapareciera la pandemia y se levantaran las restricciones, un 49,9% de los profesionales porteños elegirían una combinación entre trabajo remoto y presencial. Se desprende de una encuesta realizada para una tesis de maestría de Economía Urbana en la UTDT. Si este es el caso, asegura Goytía, el Covid fortalecerá estas tendencias y causará un cambio semejante dentro de la geografía de las grandes ciudades, con un mayor desarrollo de los suburbios a expensas de los centros. Esto va en línea con estudios recientes que prueban que muchas de las personas que dejaron ciudades como Nueva York o San Francisco lo hicieron a los suburbios o ciudades cercanas con alquileres más económicos. Los impactos en la Argentina posiblemente sean menos extremos por el cepo cambiario y la larga crisis económica que viene atravesando el país, que mantienen a la cantidad de operaciones inmobiliarias en niveles relativamente bajos a pesar del creciente interés por mudarse a las afueras. Sin embargo, ya bien entrado el segundo año de la pandemia, el golpe a los niveles de actividad en el área central de negocios de Buenos Aires es inocultable. ¿Qué va a pasar, entonces, con el microcentro porteño? «Una decisión clave es qué roles van a potenciarse para complementar las actividades del área central, como por ejemplo, una mayor concentración residencial de jóvenes, que poseen una menor aversión al riesgo y una alta valoración de las interacciones cara a cara», dice Goytía. En junio, el Gobierno de la Ciudad lanzó un programa para reconvertir el casco histórico con residencias estudiantiles, que le permitirá a las desarrolladoras recuperar hasta el 60% de la inversión en nuevas residencias universitarias. En ese contexto, el otro gran punto que se discutió por estos meses fue la posibilidad de reconvertir oficinas en viviendas, algo que genera entusiasmo entre los desarrolladores que buscan alquilar o vender unidades hoy vacantes. «Parte de las oficinas del Microcentro deberían ser residencias, pero no todas pueden transformarse en eso», advierte Álvaro García Resta, secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad. «Hay que tener en cuenta que hoy, el público objetivo para esas viviendas no es el tipo de familia para el que fueron creados los edificios de Diagonal Norte. Para que se produzca una transformación real, hay que crear una demanda real. No por construir viviendas, la gente volverá a vivir en el Centro». Goytía también pide avanzar con cautela: «A medida que las empresas comienzan a experimentar, se necesita precaución para hacer predicciones sobre el mercado de oficinas y sobre cómo se puede desarrollar esta transición. Por ejemplo, en las empresas podríamos ver mucho trabajo a distancia a tiempo completo o patrones más mixtos. En el primer caso, la demanda total de espacio de oficina será inferior al nivel pre-Covid. Pero en un caso más híbrido, la demanda total podría ser la misma o incluso superior si la mayoría de las empresas mantienen algún personal en oficinas más socialmente distanciadas». LA CIUDAD COMO GRAN ATRACTOR La gran lección a extraer es que si bien es posible que mayores niveles de teletrabajo debiliten el vínculo entre lugar de residencia y lugar de trabajo, el coronavirus no causará un éxodo urbano masivo como el que se temió en un primer momento. Desde ya, fenómenos como la dificultad que encuentran las inmobiliarias para alquilar o vender propiedades sin vistas o balcón sugieren que los aspectos no laborales desempeñarán un papel más relevante en las decisiones de vivienda. «Pero no es posible generalizar, ya que las preferencias de localización están determinadas además por otros factores, como la edad y el ciclo de vida», explica Goytía, y agrega: «En parejas jóvenes con niños, quizás pesen más las preferencias por áreas suburbanas, con mayor espacio y menores costos de vivienda, mientras que en los centros, las caídas en la demanda al parecer aliviarán la presión sobre los precios de los inmuebles, permitiendo que más jóvenes se localicen en áreas centrales, beneficiándose de las interacciones que permite la ciudad y las amenidades urbanas», como un happy hour con amigos a la salida del trabajo o de la universidad. Todo esto sin contar que los niveles de trabajo remoto vistos en los momentos de cuarentena estricta difícilmente vayan a ser los de la nueva normalidad. En empleos con tareas más rutinarias, como el de data entry o los call centers, el full remote es sin dudas una posibilidad. Pero en otros sectores dinámicos de la economía del conocimiento, las interacciones cara a cara continuarán jugando un rol clave. Las respuestas más populares entre los que prefieren volver a un esquema presencial fueron: separar el trabajo de la vida doméstica (64,5%), el tipo de trabajo a realizar se hace mejor de esta manera (58,9%) y socializar con compañeros (47,1%). «Esto no es el fin de las ciudades», asegura Richard Florida, autor de The Rise of the Creative Class. Para este profesor de la Universidad de Toronto, existen factores que empujan a ciertos grupos fuera de las ciudades, pero también otros que atraen a las personas de vuelta a ellas. Sin dudas algunos grupos elegirán vivir más lejos de los centros urbanos, entre ellos familias con hijos pequeños, jubilados y otros grupos vulnerables. Pero también están aquellos jóvenes que se fueron a vivir con sus padres a los suburbios tras el cierre de los campus y que ahora están «inundando de vueltas las ciudades» luego de aburrirse de la vida por Zoom. Justo antes de la pandemia, explicó Florida, los jóvenes profesionales de 25 a 34 años representaban más de la mitad del incremento poblacional en centros urbanos. «La gente joven regresa a las ciudades tras las pandemias por las oportunidades de trabajo, pero también porque es el lugar para conocer y salir con otros jóvenes», explica. También puede esperarse una mayor presencia entre semana de jóvenes profesionales que anime la vida de los barrios. «Lo valorable hoy en día es que todo quede lo más cerca posible: la vivienda, los servicios, los lugares de trabajo, el esparcimiento, el espacio verde. Que una persona pueda funcionar con desplazamientos cortos, al alcance, en lo posible a pie», enumera McCormack. Acaso sea el aspecto más amable y deseable de esta nueva normalidad urbana.En Río Negro se desarrollarán proyectos basados en el «hidrógeno verde»
El gobierno de Río Negro, el gobierno nacional y la empresa australiana Fortescue Future Industries, firmaron un acuerdo para avanzar en el objetivo de desarrollar, financiar, construir y operar proyectos verdes que mitiguen los efectos del cambio climático.
La gobernadora, Arabela Carreras; el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas; y la CEO de Fortescue Future Industries, Julie Shuttleworth, que se sumó por videoconferencia, fueron los firmantes del acuerdo marco, sellado esta mañana en Buenos Aires. Las tres partes se comprometen a trabajar de manera colaborativa en el desarrollo de una plataforma de producción de conocimiento e investigación que optimice las capacidades existentes, con la mirada puesta en que los proyectos verdes alcancen los resultados económicos, ambientales y socialmente requeridos para su materialización. “Quiero agradecer a la empresa Fortescue y a todo el equipo de Río Negro que ha sido protagonista en el proceso previo y que tendrán la responsabilidad de dar continuidad legislativa a este comienzo que estamos dando”, enfatizó Carreras. “Ya veníamos trabajando en Río Negro en el hidrógeno general y en el hidrógeno verde en particular con un equipo de científicos que llevan muchos años desarrollando investigación, y con la expectativa que llegará en algún momento al estado de madurez tecnológica necesaria”, agregó. El embajador de Australia en Argentina, Brett Hackett, destacó la importancia del acuerdo y considero a Río Negro como un Gobierno progresista comprometido con el ambiente: “Como dos de los grandes países del sur compartimos muchos de los mismos desafíos del cambio climático y, mirando el futuro, estos desafíos van a transformar nuestras economías y desarrollos como naciones. En Argentina, tanto el Gobierno Nacional como el de Río Negro, son reconocidos como gobiernos progresistas, comprometidos con la sostenibilidad económica y ambiental de largo plazo, por eso esta sociedad es muy lógica”. Además, agregó: “Para alcanzar un acuerdo como el de hoy, hace falta más que una visión y compromiso, se trata de reconocer que en muchos aspectos el futuro ya está aquí y la economía del hidrógeno ya ha llegado y hay pocos países como Argentina y Australia para satisfacer la demanda tanto interna como mundial de energía limpia. Estamos empezamos una asociación nueva, con enorme potencial, y esto será beneficioso para los dos países, pero también tendrá beneficios a nivel mundial”. El director ejecutivo de Argentina Fortescue Future Industries S. A., Agustín Pichot, destacó que “estamos hablando de una industria nueva que se va a ocupar de las futuras generaciones, es un momento para ocuparnos del problema y dar una solución con algo tan simple como es el hidrógeno verde. Va a ser complejo lograrlo, pero no tengo dudas que los profesionales argentinos nos van a ayudar”. Este acuerdo será implementado a través de un equipo de trabajo, compuesto por dos representantes de cada una de las partes, quienes se reunirán una vez por mes, con el objetivo de coordinar todas las comunicaciones entre la empresa y los Gobiernos Provincial y Nacional, para avanzar en los Proyectos Verdes. Del acto de firma del acuerdo participaron también el director ejecutivo de Argentina Fortescue Future Industries Sociedad Anónima, Agustín Pichot; el senador nacional, Alberto Weretilneck (por videoconferencia); el diputado nacional, Luis Di Giacomo; el embajador de Australia en Argentina, Brett Hackett; el secretario de Industria de la Nación, Ariel Schale; el ministro de Economía rionegrino, Luis Vaisberg; la secretaria de Estado de Energía, Andrea Confini; y el secretario general, Daniel Sanguinetti.Comentario de AgendAR:
En el portal siempre subrayamos que la economía del H2, o hidrógeno molecular, no es algo que vaya a empezar esta noche. Falta resolver cantidad de problemas tecnológicos difíciles, no tanto en la producción como en el almacenamiento y transporte del H2, antes de que ese gas, sin importar su fuente de origen, sirva para generar potencia electromotriz en lugar de los combustibles fósiles. Cosa que no parece que vaya a ocurrir comercialmente, aunque sí en forma testimonial, es decir en sistemas de demostración. Efectivamente, se venden algunos autos eléctricos a H2 comprimido, como la 4×4 Hyundai Tucson, o el Toyota Mirai. Por ahora son muy caros, la venta funciona a puro a puro subsidio del estado y las automotrices, y los vehículos en sí resultan más intraurbanos que ruteros: por ahora, carecen de redes nacionales de recarga de H2. Y eso por lo dicho: el H2 es difícil de transportar y de almacenar. Mucho más que el GNC argentino. Pero este es un momento bisagra de inversión mundial de capitales en la descarbonización de la economía. Nunca antes hubo un giro tan marcado hacia la economía verde. No sólo los fondos de inversión, los bancos privados y estatales están apostando a la electricidad sin carbono, sino las propias petroleras. En ese marco, el interés de los proyectos multilaterales de Río Negro está tanto en el tema como en los socios tecnológicos: es el momento de tenerlos. Y la provincia entra a estos acuerdos por la puerta grande. No es simplemente dueña de un recurso natural cualitativa y cuantitativamente impresionante para producir energía, el viento de la estepa. Viento hay en toda la Patagonia. Río Negro es, desde 1950, la cuna del Programa Nuclear Argentino, sede del Centro Atómico Bariloche y del Instituto Balseiro, que es LA universidad argentina de referencia en física e ingeniería nuclear y espacial. Pero además Río Negro ha sabido transformar todo esto en negocios: es copropietaria de INVAP, la única empresa del Hemisferio Sur que exporta reactores nucleares, radares y satélites de telecomunicaciones. Uno de los varios reactores nucleares que exportó INVAP está, y no es casualidad, en Sidney, Australia. Se llama OPAL, es de sólo 20 MW térmicos y se lo considera la mejor unidad multipropósito del mundo por su productividad. Funciona sin problemas desde 2006 y llevó a Australia de ser un país con autoabastecimiento a su posición actual de tercer proveedor mundial de radioisótopos médicos, así como a volverse una meca de investigación nuclear y ciencia de materiales. En 15 años, la capacidad tecnológica barilochense le hizo ganar mucho dinero y prestigio a los australianos. Fortescue Future Industries está vinculada al gigante minero australiano Fortescue Metals Group, y tiene un acuerdo marco similar al que se informa en esta nota para desarrollar proyectos de «hidrógeno verde» en India. Más allá de los resultados, esta asociación internacional de la provincia tiene un valor propio.Para el Ministerio de Salud el proceso de distribución de vacunas «es confiable, pero no homogéneo»
El Ministerio de Salud de la Nación afirmó que «lejos de ser un fracaso» la distribución de vacunas contra el coronavirus en todo el país «es un gran logro del sistema» y explicó que el stock de dosis «no es inamovible, está vivo» y en permanente movimiento.
De esta manera, el ministerio respondió a cuestionamientos que hizo en las últimas horas el infectólogo Eduardo López, integrante del Consejo Asesor gubernamental, quien dijo que tener cinco millones de dosis en heladeras es un «fracaso» del sistema. «Lejos de ser un fracaso, el proceso de sacar las vacunas de Ezeiza, controlar la temperatura, volver a empaquetar, mandar a las provincias y que las provincias lo distribuyan a todos los vacunatorios de su territorio, es un gran logro del sistema», destacó en las últimas horas un comunicado de la cartera de Salud, que conduce Carla Vizzotti. En este sentido, se señaló que «el stock de vacunas no es inamovible, está vivo, en permanente llegada y distribución» y consideró que «este tipo de afirmaciones es desconocer las complejidades de llegar desde Ushuaia a la Quiaca, que se hace en tiempo récord». Respecto de las «aplicaciones -que son casi 40.000.000 a la fecha-, que es competencia de las jurisdicciones, si bien el promedio en el ritmo de vacunación es bueno, no es homogéneo en las distintas jurisdicciones del país, ya que cada territorio presenta diferentes complejidades«, se indicó. «Una cosa -se puntualizó- es vacunar en centros urbanos donde el ritmo de vacunación es mucho más rápido porque la gente está cerca y puede acercarse a los vacunatorios más fácilmente, y otra cosa son los territorios más alejados, con menos densidad poblacional y dificultades de acceso, donde los vacunadores tienen que llegar casa a casa, con las heladeras al hombro». Además, se explicó que a ello «se suma las disparidades de conectividad que en algunos casos del país enlentece la notificación inmediata de las aplicaciones». Se precisó además que «hoy no tenemos la misma dinámica que al inicio de la campaña de vacunación, donde todo el mundo estaba esperando para ir a vacunarse, sino que ahora el Estado debe ir en busca de aquellos que por distintos motivos tienen alguna barrera de acceso». Asimismo, señaló que «se estima que vamos a terminar el mes de agosto completando los esquemas de vacunación de los mayores de 50» y apuntó que «ya tiene una dosis de vacuna casi el 60 % de toda la población y 82,6 % de las personas a partir de los 18 años de edad». Según los datos actualizados ayer martes en el Monitor Público de Vacunación, 44.491.834 dosis de vacunas contra el coronavirus fueron distribuidas en todo el país, de las cuales fueron aplicadas 39.605.804.Nodo logístico en San Francisco, Córdoba: “La idea es que los productores chicos tengan acceso al ferrocarril”
El gerente de Planificación, Julián La Rocca, de la empresa estatal Trenes Argentinos Cargas explicó los objetivos del emprendimiento que ya se construye en San Francisco con una inversión privada sobre el predio del Ferrocarril Belgrano. Señaló que forma parte de una red de nodos logísticos que el Gobierno planea en otros puntos del país con la idea de un ferrocarril moderno.
Sigue adelante la construcción del nodo logístico sobre el predio del Ferrocarril Belgrano en la ciudad de San Francisco, provincia de Córdoba. Consiste en un proyecto con una parte pública y otra privada, que se desarrolla con una inversión del grupo inversor GCC Business Platform, que firmó un contrato con el Ministerio de Transporte de la Nación a través de la empresa estatal Trenes Argentinos Cargas, que brinda la infraestructura y posee los terrenos. El principal producto de esta nueva estación de transporte en San Francisco serán los fardos de alfalfa: se compactarán en la planta local y se trasladarán por trenes a los puertos de Rosario y Buenos Aires, para tomar rumbo a un destino tan lejano como los Emiratos Árabes Unidos. Llevará el nombre de CADAF (Compañía Argentina de Alfalfa y Forrajes) y la inversión del grupo empresarial privado será de unos 350 millones de pesos. Creará unos 20 nuevos empleos directos en la planta, a los que habrá que sumar los trabajos indirectos que se podrán generar por las conexiones y sinergia alrededor. Desde el Gobierno nacional consideran a este nodo logístico como parte de una red de puntos similares que se están desarrollando en otras provincias, como Salta, Misiones y Mendoza; y el objetivo principal es impulsar la reactivación del ferrocarril como una vía más eficiente y que abarate los costos a empresas de todo tipo. Según señaló el gerente de Planificación y Relaciones Institucionales de Trenes Argentinos Cargas, Julián La Rocca, por el momento es el único proyectado en Córdoba. Desde la empresa estatal explicaron el plan detrás de este emprendimiento y aseguraron que se están llevando a cabo importantes inversiones para avanzar hacia una mayor participación del ferrocarril en el esquema de transporte de cargas en todo el país. ¿Cómo surgió el proyecto en San Francisco? Fue por una iniciativa que se trabajó por parte de los Ministerios de Transporte, Cancillería, Desarrollo Social y Economía, en una mesa donde se tratan acciones para mejorar la competitividad de los sectores de exportación. Se firmó un convenio para proyectos de exportación de cargas. En ese marco surgió la necesidad de trabajar en la exportación de alfalfa, había un sector interesado y ante la dificultad de la logística el Ministerio se involucró en la temática y trabajamos en la logística, que básicamente se trata de generar las condiciones para que los productores de alfalfa de la región, y también de otros productos, puedan acceder al ferrocarril. Generamos las condiciones para que puedan hacer las exportaciones y forma parte de un plan de modernización del transporte en la Argentina y con este componente de cargas. ¿En qué consiste ese plan y cuáles son los objetivos? Hay una fuerte inversión y lo que buscamos como Trenes Argentinos Cargas es que no sea solo un ferrocarril dedicado al transporte de elementos agrícolas sino también que pueda dar solución a la logística de las economías regionales. Bajo esta premisa es que estamos desarrollando una red de nodos logísticos, algunos privados, otros públicos, otros combinados, pero forma parte de un conjunto de nodos para fomentar la multimodalidad y para que el contenedor pueda subirse al ferrocarril con más facilidad de la que tiene hoy. Forma parte de una red de nodos logísticos que estamos desarrollando en otros lugares. ¿En qué otros lugares se están creando? En Güemes, Salta; Guarupá, Misiones; o Palmira, en Mendoza. Son varios los nodos que ya están en funcionamiento. ¿Hay otros proyectos en Córdoba? No, solamente el de San Francisco. ¿Esto abre para el Gobierno una nueva modalidad de inversión y operación mixta entre lo público y privado? Son distintas modalidades. En el caso de San Francisco lo que se firmó es un contrato con la empresa GCC de comodato del predio, para que ellos hicieran las inversiones a 20 años. Es un comodato del uso del predio como del transporte de cargas. La empresa se comprometió con las inversiones, que ya están haciendo, y a la carga de contenedores. ¿Al finalizar el contrato las instalaciones pasan a quedar para el Estado? Sí, es parte del acuerdo que se firmó. Van a quedar todas las mejoras que se hagan del lugar y los galpones que se van a construir como activos del Ferrocarril. ¿Está la infraestructura preparada para eso? Sí, estamos haciendo un plan muy fuerte de inversiones. En esta gestión se ha puesto mucho hincapié en la mejora de la infraestructura ferroviaria, tanto de vías como también la reparación y mantenimiento del material rodante. En San Francisco estamos en ejecución de una obra de mejoramiento de vías en el ramal CC del Ferrocarril Belgrano, que une Córdoba con los puertos de Rosario y Buenos Aires. Forma parte de un plan de inversiones. En diciembre del año pasado se firmaron acuerdos con China para la continuidad de las obras que se habían firmado ya en el año 2013 y que le vienen dando un impulso importante al sector. ¿Por qué va a ser tan importante este nodo logístico y qué beneficios va a traer para la región? Principalmente, la idea nuestra es que los productores más chicos, no necesariamente vinculados a las cadenas agroindustriales más importantes, tengan acceso al ferrocarril. Es un aporte fundamental a la competitividad de esos productores de la zona de San Francisco, para que puedan tener una mejora sustantiva. Esto es, que pequeños productores puedan tener acceso al ferrocarril y por lo tanto mejores condiciones para la venta de sus productos. Además de la creación de puestos directos en el nodo e indirectos por la generación de actividad económica en la misma localidad. Para muchos el tren es una cosa anticuada o es algo de nostálgicos. ¿Por qué es tan importante reactivar la industria ferroviaria y qué beneficios tiene sobre otros sistemas de transporte? Así como hay gente que dice que es una cosa muy antigua, también hay gente que dice que tienen que volver los ferrocarriles a todos los pueblos. Nosotros tenemos una mirada de un ferrocarril moderno. En el mundo se ha transformado en un ferrocarril eficiente para hacer transportes puntuales y muy vinculados a la multimodalidad, básicamente del transporte de contenedores, para poder complementarse con el camión. Por eso para nosotros los centros multimodales son una política central. Lo que queremos es un ferrocarril moderno, no es ninguna nostalgia. Apuntamos a tener un ferrocarril con mayor participación en la administración multimodal de cargas, como en países avanzados. No es de ninguna manera un modo antiguo sino completamente moderno. Tiene muchas ventajas desde lo ambiental, energéticas y cuando tiene un buen volumen de cargas es mucho más barato que el camión. Hablamos de un ferrocarril que le dé una solución real a la necesidad de las producciones. Hace poco el Estado no renovó la concesión de las líneas Mitre, Roca y Sarmiento. ¿Cuál es el objetivo? Lo que sucedió es que se dio cumplimiento a la Ley aprobada en el 2008 que impide la renovación de las concesiones integrales. Argentina tenía vigentes concesiones que venían desde la década de los 90 y que vienen venciendo, y la ley establece que el Estado debe propender a un sistema abierto, esto es, que se haga a cargo de la infraestructura ferroviaria y que permita la competencia de operadores. Lo que establece es que cuando se terminen las concesiones el Estado debe hacerse cargo de la infraestructura y es lo que pasó. El Ministerio nos instruye a que invitemos a otros operadores para los servicios, por lo cual vamos a un sistema mixto donde vamos a participar nosotros y los operadores en estos servicios de cargas. Pasamos de un esquema integrado donde el operador tenía a cargo la vía, la operación y la comercialización de los fletes, a un esquema mixto donde nosotros estamos a cargo de la infraestructura y la operación puede ser a través nuestra o de un privado. Con las privatizaciones de décadas atrás la infraestructura ferroviaria se ha ido desmantelando y hoy la mayoría de las cargas se mueve por camiones. Después, muchos Gobiernos han manifestado la idea de recuperar el transporte ferroviario. ¿Estas inversiones son pasos más importantes que los que se habían dado hasta el momento? Sí, porque hemos tenido un crecimiento en los últimos años muy importante del transporte de carga desde la gestión de Trenes Argentinos. Es producto de inversiones que se hicieron y arrancaron en el año 2013 con la firma del acuerdo con China. A partir del año 2020, a pesar de la pandemia en el 2021, continuamos teniendo fuerte crecimiento en la carga transportada. Por supuesto que el deterioro del sistema ferroviario fue de muchos años y se requiere también muchos años de inversiones. Pero claramente la gestión ha cambiado la tendencia. El ferrocarril hoy está recuperando el terreno perdido respecto a otros modos de transporte.
«La temperatura media en nuestra región aumentará a una tasa más alta» por el cambio climático
En Argentina se incrementaron las precipitaciones extremas en el este y sur del país y en la cordillera de los Andes hay un retroceso de los glaciares a causa del cambio climático, que provocará además un aumento «de la temperatura media a una tasa más alta» en la región, asegura Carolina Vera, quien trabajó en el último informe de situación del panel de expertos vinculados a las Naciones Unidas, cuyas conclusiones impactaron al mundo.
La doctora en Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Buenos Aires, investigadora principal del Conicet y una de las seis personas de Argentina que trabajó en el Sexto Informe de Evaluación del Grupo de Trabajo I del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), en el que se involucraron 234 científicos durante tres años, habló sobre los impactos a nivel global, regional y particularmente en la Argentina. -¿Cuáles son las principales consecuencias del cambio climático en la región? -La señal más clara es que si la temperatura global continúa avanzando, la temperatura media en esta región también va a aumentar pero a una tasa más alta. Además, en todo nuestro país se observa el aumento de los eventos extremos de lluvia tanto en frecuencia como en intensidad y esto se hace más severo con los niveles de calentamiento. Por otro lado, en la zona de la cordillera de los Andes se confirmaron dos cosas. Una es el retroceso de los glaciares, lo cual se va a acelerar con los niveles de calentamiento y también está asociado con la disminución de la nieve y de la lluvia. Entonces hay una mayor tendencia a la aridez y las sequías en las zonas de Cuyo y norte de la Patagonia. Pero en la punta sur, en cambio, (sur de Chile y Tierra del Fuego), la tendencia es de aumento de las lluvias. -¿Qué puede suceder a futuro si no se hacen cambios en las actividades humanas que influyen en el cambio climático? -Este informe se basa en cinco escenarios posibles a futuro y mira sus consecuencias en el clima. Independientemente del escenario, se espera que el aumento de la temperatura media global alcance o supere los 1.5°. Si las emisiones son muy bajas es probable que la temperatura se mantenga por debajo de 1.6° y después descienda de los 1.5° a fines de este siglo. En todos los otros escenarios, la probabilidad es que se supere el grado y medio. Si los compromisos asumidos por los países en el Acuerdo de París (firmado en 2015) se cumplen tal cual están ahora llegaríamos a un mundo (con un aumento de temperatura) de tres grados a finales de este siglo. No es el peor escenario, pero pasaríamos un nivel de seguridad. Por eso se requiere que los gobiernos colectivamente hagan más ambiciosas sus contribuciones.
Carolina Vera
El informe del IPCC En el documento que se dio a conocer el pasado lunes, ocho años después del anterior -que data de 2013- sus autores coincidieron en que, a menos que haya reducciones inmediatas y a gran escala en las emisiones de gases de efecto invernadero, limitar el calentamiento a cerca de 1,5°C o incluso 2°C, ya no será posible. Los dos objetivos del Acuerdo de París son limitar el aumento del calentamiento global inducido por el hombre a un nivel muy inferior a 2℃, y «proseguir los esfuerzos» para limitar el calentamiento a 1,5℃. Según el estudio el incremento de la temperatura seguirá al menos hasta mediados de este siglo pase lo que pase y a partir de 2050 las cosas podrán complicarse aún más. Incluso limitando el calentamiento a +1,5 ºC, olas de calor, inundaciones y otros eventos extremos aumentarán de forma «sin precedentes» tanto en su magnitud, frecuencia, ubicación o momento del año en que ocurren, advirtió el IPCC. -En el informe además de atender la urgencia de terminar con las emisiones de dióxido de carbono, también se le dio un lugar prioritario a las emisiones de metano. ¿Nos puede hablar sobre esto? -El dióxido de carbono (CO2) es el gas de efecto invernadero dominante. Es el que más se emite y uno de los que más persiste dado que se mantiene en la atmósfera por cientos de años; por eso si hoy frenáramos todas las emisiones el calentamiento global persistiría. A diferencia del dióxido de carbono, el metano -que también es un gas de efecto invernadero- persiste en ella sólo por unas décadas, pero su capacidad calorífica es entre veinte y treinta veces más que el CO2. Es por eso que una reducción del metano puede tener consecuencias rápidas. Una acción humana que emite metano muy conocida para Argentina y países como Nueva Zelanda es el ganado. También el estiércol, los desechos, las aguas residuales, además del cultivo de arroz y parte de la industria del petróleo y el gas. Si hubiera una acción sobre ellas podría reducirse.lHoy los fenómenos meteorológicos extremos son una combinación de la variabilidad natural y la influencia humana en el clima.Actualmente, los fenómenos meteorológicos extremos que experimentamos son una combinación de la variabilidad natural y la influencia humana en el clima. Sin embargo, no hay dudas de que las actividades humanas están provocando el cambio climático: la mayor parte de este calentamiento de 1.1° y el aumento en la frecuencia y severidad de eventos extremos (sequías, lluvias torrenciales y olas de calor) se atribuye a la actividad humana a nivel global.
El avance de las urbanizaciones sobre los humedales. Carpinchos vs desarrolladores inmobiliarios
El carpincho, capybara, o -para los zoólogos- Hydrochoerus hydrochaeris, es el roedor viviente de mayor tamaño y peso del mundo. Pero, animal pacífico y tímido, hasta ahora no se le prestaba mucha atención, salvo por los turistas en los esteros del Iberá.
De repente se convirtió en estrella en los medios, en las redes sociales, y hasta el respetable The Guardian -200 años de periodismo- titula ¡en Gran Bretaña! «¿Ataque de roedores gigantes o guerra de clases? Los ricos de Argentina sacados de quicio por los nuevos vecinos«.
A partir de las acusaciones por parte de usuarios de las redes que reflejan indignación con los denunciantes por «rechazar» la presencia de los animales en el barrio, un texto difundido que lleva la firma de la «Comisión Pro Equilibrio Carpinchos Nordelta» indica que los residentes de Nordelta “aman” a los carpinchos, que la responsabilidad de su «inexorable reproducción”, que comenzó en 2019, se debe a las autoridades de la provincia de Buenos Aires y los administradores del complejo, y que deberían trasladarse “los ejemplares que el ecosistema Nordelta no puede alimentar”.»
Sigue: «La situación es insostenible hoy, para los carpinchos porque ya no les alcanza el alimento para tanta cantidad, y se expanden hacia las afueras de Nordelta. A este paso, pueden generar problemas fuera de los límites de Nordelta mismo en muy poco tiempo. Y, como se pudo ver en videos, generando accidentes viales y otros peligros mutuos para ellos y los humanos que convivimos», cierran.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible salió a responder y aseguró que el avance de la urbanización sobre los humedales -el caso de Nordelta, en el municipio bonaerense de Tigre- afecta a la fauna nativa de manera directa y que, como consecuencia de esa situación, especies como el carpincho «han quedado excluidos de su ecosistema».
«Los carpinchos son animales que viven en zonas de humedales, son herbívoros y no representan ningún peligro para las personas u otras especies en tanto no son predadores», indicó el Ministerio a través de una serie de mensajes que publicó en su cuenta de Twitter el jueves por la noche.
Por su parte, la presidenta del Partido Verde de la provincia de Buenos Aires, Fabiana Zanutti, dijo que «los carpinchos no estaban de paseo por Nordelta, no son agresivos y son una especie autóctona que debe ser preservada y protegida».
Zanutti sostuvo que en un comienzo los barrios privados adoptaron a los carpinchos como integrantes de sus cuidados parques ya que resultaban atractivos y «generaban una apariencia proteccionista», pero el animal «en condiciones de buena alimentación y sin predadores nativos, se reproduce en forma escalonada».
Además, sostuvo que «hoy como la población de esos animales silvestres robados de las islas creció, son eliminados o se los considera peligrosos para su entorno, muchos de ellos son liberados a las calles o desterrados de formas inhumanas«.
La especialista en ecología y manejo de carpinchos, María José Corriale, enfatizó que el barrio avanzó sobre una zona que no estaba intervenida y en ese lugar había muchos carpinchos. «El desmonte hizo que los carpinchos que estaban en ese lugar pasen a la zona más urbana buscando nuevos lugares donde establecerse», comentó.
La Asociación Vecinal Nordelta aseguró en un comunicado que «está trabajando con la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires, la Municipalidad de Tigre y especialistas del Conicet para buscar una solución a la situación de los carpinchos que viven en nuestra ciudad» y apunta que la actividad de estos animales creció un 17% sólo en el último año.
«Hoy estamos construyendo espacios de refugio, haciendo campañas de concientización y analizando con las autoridades medidas de más largo plazo», agregaron.
¿De qué se alimentan los carpinchos? «De vegetación, y eligen parches donde esta sea más alta y lugares más protegidos. Las condiciones en los barrios generan un ambiente de tranquilidad donde se pueden sentir más confiados, donde pueden salir en diferentes horarios y extender sus patrones: no solo salir de noche, sino también de día, (a diferencia de ambientes naturales con depredadores o más urbanos. Esto permite que haya más presencia de esta especie», dice Salas.
Asimismo, los barrios cerrados «modifican toda la planicie del Río Luján y afectan la dinámica del río de entrada y salida del agua, por lo que generan un impacto antrópico muy elevado y ese el mayor problema», agrega.
David Clauser, Lic. en Cs. Biológicas de la FCEN-UBA, describe lo que sucede cuando se realizan emprendimientos inmobiliarios o desarrollos urbanos en zonas cercanas a los ríos, en su planicie de inundación u en otros tipos de humedales. «Lo que se genera es una alteración en la dinámica hídrica de estos cuerpos de agua. Esto se debe a que se suelen hacer diques, terraplenes, rellenos y otras intervenciones en el terreno para llevar adelante estos proyectos urbanísticos. El objetivo de estas obras es que no se inunden estos espacios que normalmente se inundarían. Debido a esto, el agua que sería retenida en estos terrenos antes inundables, termina por llegar en mayor cantidad a los barrios aledaños, los cuales suelen ser habitados por personas de menores ingresos económicos, que terminan sufriendo inundaciones que quizás antes no sufrían o, si lo hacían, era de manera menos frecuente«.
Todo empezó cuando los residentes de Nordelta reclamaron porque la presencia de los roedores en el barrio creció un 17 % en el último año. Y tenemos que corregir a The Guardian: los nuevos vecinos son los residentes. Los carpinchos estaban ahí de antes.
Esta nota cuenta la historia. Sólo agregamos, por ahora, que hay muchos casos donde un ecosistema alterado provoca el desequilibrio de una especie.ooooo
«Un pingüino paseando por las playas de Miramar, un carpincho en las calles de Necochea y la presencia de ciervos de los pantanos en el entorno natural del delta del río Paraná sorprendían y conmovían a los argentinos desde las ventanas de sus hogares, en un nuevo avance de la fauna sobre las urbes vaciadas de tránsito y personas en el periodo más estricto de la cuarentena a causa del aislamiento social por coronavirus en el 2020. Más de un año después, los vecinos de un barrio privado se organizan y denuncian la «reproducción explosiva» de carpinchos que «atacan perros y destruyen jardines» en Nordelta. Una situación que dividió a un country, replicó memes en las redes sociales y responde a graves consecuencias medioambientales en zona de humedales. Del conflicto en el barrio privado se supo a partir de los testimonios de los residentes que se comunicaron con los medios televisivos y dieron a conocer el caso de Oreo, un perro de raza schnauzer mini que fue atacado por un animal de esta especie el primero de mayo: “Quisiera que trasladen a los carpinchos porque atacaron a mi mascota en mi propio jardín. Casi lo matan. Se salvó de milagro porque vino una vecina veterinaria a los 5 minutos de escuchar sus gritos desgarradores”, afirmó su dueño. Los relatos sobre la «rebelión de carpinchos» comenzaron a salir a flote y se replicaron en las pantallas: un roedor adulto cruza veloz un sendero cuando embiste a -o es embestido por- un motociclista que termina tendido en medio de la calle (foto de la izquierda). Otros cuatro quedaron fotografiados buscando alimento en el jardín de una vivienda (foto de la derecha).
A partir de las acusaciones por parte de usuarios de las redes que reflejan indignación con los denunciantes por «rechazar» la presencia de los animales en el barrio, un texto difundido que lleva la firma de la «Comisión Pro Equilibrio Carpinchos Nordelta» indica que los residentes de Nordelta “aman” a los carpinchos, que la responsabilidad de su «inexorable reproducción”, que comenzó en 2019, se debe a las autoridades de la provincia de Buenos Aires y los administradores del complejo, y que deberían trasladarse “los ejemplares que el ecosistema Nordelta no puede alimentar”.»
Sigue: «La situación es insostenible hoy, para los carpinchos porque ya no les alcanza el alimento para tanta cantidad, y se expanden hacia las afueras de Nordelta. A este paso, pueden generar problemas fuera de los límites de Nordelta mismo en muy poco tiempo. Y, como se pudo ver en videos, generando accidentes viales y otros peligros mutuos para ellos y los humanos que convivimos», cierran.
El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible salió a responder y aseguró que el avance de la urbanización sobre los humedales -el caso de Nordelta, en el municipio bonaerense de Tigre- afecta a la fauna nativa de manera directa y que, como consecuencia de esa situación, especies como el carpincho «han quedado excluidos de su ecosistema».
«Los carpinchos son animales que viven en zonas de humedales, son herbívoros y no representan ningún peligro para las personas u otras especies en tanto no son predadores», indicó el Ministerio a través de una serie de mensajes que publicó en su cuenta de Twitter el jueves por la noche.
Por su parte, la presidenta del Partido Verde de la provincia de Buenos Aires, Fabiana Zanutti, dijo que «los carpinchos no estaban de paseo por Nordelta, no son agresivos y son una especie autóctona que debe ser preservada y protegida».
Zanutti sostuvo que en un comienzo los barrios privados adoptaron a los carpinchos como integrantes de sus cuidados parques ya que resultaban atractivos y «generaban una apariencia proteccionista», pero el animal «en condiciones de buena alimentación y sin predadores nativos, se reproduce en forma escalonada».
Además, sostuvo que «hoy como la población de esos animales silvestres robados de las islas creció, son eliminados o se los considera peligrosos para su entorno, muchos de ellos son liberados a las calles o desterrados de formas inhumanas«.
La especialista en ecología y manejo de carpinchos, María José Corriale, enfatizó que el barrio avanzó sobre una zona que no estaba intervenida y en ese lugar había muchos carpinchos. «El desmonte hizo que los carpinchos que estaban en ese lugar pasen a la zona más urbana buscando nuevos lugares donde establecerse», comentó.
La Asociación Vecinal Nordelta aseguró en un comunicado que «está trabajando con la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires, la Municipalidad de Tigre y especialistas del Conicet para buscar una solución a la situación de los carpinchos que viven en nuestra ciudad» y apunta que la actividad de estos animales creció un 17% sólo en el último año.
«Hoy estamos construyendo espacios de refugio, haciendo campañas de concientización y analizando con las autoridades medidas de más largo plazo», agregaron.
Desde Ambiente aseguran que el avance de la urbanización sobre los humedales afecta a la fauna nativa de manera directa. Y los carpinchos son los habitantes originales de estas tierras. «Lo más lógico es que haya carpinchos en el área. Si no existiese el barrio, los carpinchos igualmente estarían y tal vez habría otras especies con las que se mantendría estable la población; como gatos monteses y zorros, que cazan principalmente a las crías. Naturalmente se da que haya poblaciones de carpinchos en este área», indica Magdalena Salas, Licenciada en Biología de la UBA, quien estudió el compartimiento de coipos o roedores en ambientes urbanos.el avance de la urbanización sobre los humedales afecta a la fauna nativa de manera directa
¿De qué se alimentan los carpinchos? «De vegetación, y eligen parches donde esta sea más alta y lugares más protegidos. Las condiciones en los barrios generan un ambiente de tranquilidad donde se pueden sentir más confiados, donde pueden salir en diferentes horarios y extender sus patrones: no solo salir de noche, sino también de día, (a diferencia de ambientes naturales con depredadores o más urbanos. Esto permite que haya más presencia de esta especie», dice Salas.
Asimismo, los barrios cerrados «modifican toda la planicie del Río Luján y afectan la dinámica del río de entrada y salida del agua, por lo que generan un impacto antrópico muy elevado y ese el mayor problema», agrega.
David Clauser, Lic. en Cs. Biológicas de la FCEN-UBA, describe lo que sucede cuando se realizan emprendimientos inmobiliarios o desarrollos urbanos en zonas cercanas a los ríos, en su planicie de inundación u en otros tipos de humedales. «Lo que se genera es una alteración en la dinámica hídrica de estos cuerpos de agua. Esto se debe a que se suelen hacer diques, terraplenes, rellenos y otras intervenciones en el terreno para llevar adelante estos proyectos urbanísticos. El objetivo de estas obras es que no se inunden estos espacios que normalmente se inundarían. Debido a esto, el agua que sería retenida en estos terrenos antes inundables, termina por llegar en mayor cantidad a los barrios aledaños, los cuales suelen ser habitados por personas de menores ingresos económicos, que terminan sufriendo inundaciones que quizás antes no sufrían o, si lo hacían, era de manera menos frecuente«.

