Cumbre Biden-Putin: hoy, en Suiza

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Mañana, 16 de junio, en la ciudad suiza de Ginebra, será el primer encuentro cara a cara entre Joe Biden, como presidente de los EE.UU., y su par ruso Vladimir Putin. El mundo se está preguntando que resultará de esta cumbre. Pero en AgendAR creemos que hay una pregunta previa: ¿qué objetivo se planteó Biden al proponerla?

En el caso de Putin, no hay lugar para muchas dudas. El ruso se mantiene en el poder desde 1999, y el año pasado obtuvo un respaldo arrasador para las reformas constitucionales que propuso. Reformas gratas a un nacionalismo ruso tradicional y que además permiten que este presidente se pueda presentar por dos períodos más. Existe un descontento vocal y con capacidad de movilizarse, sobre todo entre los jóvenes, pero la mayoría de su pueblo lo vota regularmente en elecciones cuyos resultados no han sido cuestionados, ni siquiera por la oposición. En política exterior, ha anexado Crimea y ejerce una influencia considerable en Medio Oriente. Pero las sanciones de EE.UU. y las prevenciones de muchos países de la Unión Europea indican que le convendría disminuir la hostilidad con el socio mayor de la OTAN. Después de todo, ambas potencias no tienen conflictos de intereses entre sí -¿salvo el caso marginal del petróleo venezolano?- y no existe la competencia agonal que se da entre EE.UU. y China. Pero en el caso de Biden, hay un factor que conspira contra una cumbre constructiva, y es algo que los argentinos conocemos bastante: la política interna de su país. Ahí pesa el (mal) recuerdo del encuentro Trump-Putin de 2018 en Helsinki. En la conferencia de prensa conjunta que siguió a la reunión Trump provocó indignación en su propio país -especialmente entre los Demócratas- al aceptar abiertamente la palabra de Putin -por encima de las afirmaciones de agencias de inteligencia de EE.UU.– de que Rusia no interfirió en la campaña presidencial estadounidense de 2016. El hecho es que desde que asumió el nuevo presidente de los Estados Unidos, las relaciones con Rusia -y con China- han empeorado. Biden lo llamó «asesino» a Putin, y la prensa estadounidense ha difundido las sospechas que los ataques cibernéticos a instalaciones vitales se hacen desde territorio ruso. Ayer mismo, en otra cumbre previa de toda la OTAN se afirmó: «La reciente escalada militar masiva y las actividades de desestabilización en y alrededor de Ucrania han incrementado aún más las tensiones y socavado la seguridad». Además de la guerra de Ucrania, entre las amenazas que encuentra en Rusia la OTAN están su integración militar con Bielorrusia, las «continuas violaciones» del espacio aéreo de la organización, el despliegue de misiles en Kaliningrado, así como la «diversificación» de su arsenal nuclear. A lo que se suman sus «intentos de interferir en las elecciones» de los miembros de la OTAN, sus campañas de desinformación y su postura de «mirar hacia otro lado» respecto a los «cibercriminales» que actúan en su territorio. «No puede haber una vuelta a la normalidad» a las relaciones con Rusia hasta que esta demuestre que cumple con la legislación internacional, aseguraron. Al tiempo, también dijeron que se mantienen abiertos a mantener un diálogo abierto con el Kremlin. La Casa Blanca ya ha adelantado que Biden mencionará los ataques de ‘ransomware’ que presuntamente emanan de Rusia, además de la agresión de Moscú contra Ucrania, el encarcelamiento de disidentes y otros problemas que han tensado la relación. Los habituales voceros informales de Washington prometen una reunión «sincera y directa». Será difícil, entonces, para Biden, mostrarse ante el periodismo al finalizar el encuentro sonriente y proclamando su amistad con el ruso, como hacía Trump después de reunirse con el norcoreano Kim Jong-Un. Por lo pronto, el mandatario estadounidense tiene previsto dar una conferencia de prensa en solitario después de la reunión. A pesar de esto, hay otros factores. Biden parece decidido a concluir una larga carrera política como un presidente que deja su marca. Y recientemente se reunión con otro líder autoritario, Erdogan, de Turquía, y ambos países están encontrando nuevos acuerdos. A pesar que el estadounidense acababa de reconocer -el primer presidente de su país- el genocidio armenio. Sobre todo, hay un elemento inmaterial pero, creemos, va a pesar: la memoria de las cumbres entre las dos Grandes Potencias en la larga Guerra Fría. Ya no se dividen el globo entre sí, pero las reuniones de sus mandatarios despiertan atención y expectativas. Dentro de no muchas horas sabremos si están justificadas.

«Las pérdidas de las economías desarrolladas por el cambio climático duplicarán las que causa el covid»

Según una investigación de OXFAM, las siete mayores potencias industriales del mundo perderán U$S 5 billones al año para 2050 si las temperaturas aumentan en 2.6 ° C

Las economías de los países ricos tendrán una caída doble en sus economías, medida con respecto a la sufrida en la crisis de Covid-19, si no logran detener el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, sostiene esa investigación. Los países del Grupo de los Siete, reconocido por sus siglas como G7 -que reúne a las siete economías industrializadas más grandes del mundo- perderán el 8,5% de sus PIB al año, o casi U$S 5 billones serán borrados de sus economías, a lo largo de los próximos 30 años si las temperaturas suben al ritmo de 2,6 ° C. Este diagnóstico probablemente se cumpla, contra las promesas y las políticas de los gobiernos de todo el mundo, de acuerdo a una investigación conjunta de Oxfam- una confederación internacional formada por 19 organizaciones no gubernamentales, que realizan labores humanitarias en 90 países bajo el lema de «trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento»- y la empresa Swiss Re Institute, la mayor reaseguradora del mundo . Las economías de las naciones del G7 se contrajeron aproximadamente un 4,2% en promedio durante la pandemia de coronavirus, y las pérdidas económicas de la crisis climática para 2050 estarían aproximadamente en la escala de significarles el sufrir una crisis similar dos veces al año, según la investigación. La economía de Gran Bretaña, según la política y proyecciones actuales, perdería un 6,5% anual para 2050 en comparación con el 2,4% si se cumplen los objetivos del acuerdo climático de París alcanzado por 195 países miembros en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en diciembre del 2015. Otras naciones se verán mucho más afectadas, incluida India, cuya economía se contraerá una cuarta parte debido a un aumento de la temperatura de 2,6 ° C, mientras que Australia sufrirá una pérdida del 12,5% de la producción y Corea del Sur perderá casi una décima parte del potencial económico de su producción. Los líderes de los países del G7 (Gran Bretaña, EEUU, Japón, Canadá, Francia, Alemania, Italia) y la UE se reunieron el viernes en el condado Cornualles, ubicado en la escarpada punta suroccidental de Inglaterra, para discutir la economía global, las vacunas Covid-19, los impuestos a las empresas y la crisis del clima. El modelo de la empresa de seguros Swiss Re tuvo en cuenta los impactos directos previstos del colapso climático, incluidos los fenómenos meteorológicos extremos como sequías e inundaciones, así como también los efectos sobre la productividad agrícola, la salud y el estrés por el calor. El economista Jerome Haegeli, director de la empresa Swiss Re, dice: “El cambio climático es el riesgo número uno a largo plazo para la economía mundial, y permanecer donde estamos no es una opción; necesitamos más avances por parte del G7. Eso significa no solo obligaciones para reducir el CO2, sino también ayudar a los países en desarrollo, esto es muy importante”. La empresa aseguradora descubrió que las políticas y las promesas de los gobiernos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero aún siguen resultando inadecuadas para cumplir con los objetivos del acuerdo de París. Antes de la Cop26, Gran Bretaña pide a todos los países miembros que presenten compromisos más estrictos sobre el uso de carbono para cumplir los objetivos de París: limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2 ° C, y preferiblemente a no más de 1,5 ° C, por encima de los niveles preindustriales. El límite inferior se encuentra cada vez más en peligro, ya que se pronostica que las emisiones de gases de efecto invernadero aumentarán drásticamente este año, en el segundo salto de mayor registro consignado, debido al repunte tras la recesión del Covid-19 y al creciente uso de carbón. Danny Sriskandarajah, director ejecutivo de Oxfam GB, dice: “La crisis climática ya está devastando vidas en los países más pobres, pero las economías más desarrolladas del mundo no son inmunes. El gobierno de Gan Bretaña tiene una oportunidad única en una generación de liderar el mundo hacia un planeta más seguro y habitable para todos nosotros”.

La industria farmacéutica local se posiciona en la cadena de producción de las vacunas contra el covid

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El laboratorio que preside el empresario Marcelo Figueiras ya comenzó la producción de las primeras 500 mil dosis de Sputnik V. Sinergium, del grupo Sigman, avanza con un acuerdo para elaborar la Sinopharm. La prepaga Galeno compra acciones de Richmond.

Las empresas argentinos que ya participan en la cadena de producción de vacunas contra el Covid-19 -o planean participar- se mueven al ritmo de la segunda ola. Mientras este viernes 11 de junio el Laboratorio Richmond comenzó a producir la primera tanda de 500 mil dosis de la Sputnik V, la biofarmacéutica Sinergium Biotech -del grupo de Hugo Sigman- avanza en los detalles de un acuerdo con China para elaborar en el país la vacuna Sinopharm. Detrás de estos dos principales acuerdos, los actores centrales del sector de la salud apuestan al negocio, como Galeno, uno de los líderes en medicina prepagada que amplió su participación accionaria en Richmond. También comenzaron a moverse otras fichas en torno a una apuesta comercial y científica de miles de millones de dólares: la elaboración, la transferencia de tecnología, el envasado, la logística y la trazabilidad de las vacunas para combatir la pandemia. Por otro lado, aún no hay precisiones sobre qué porcentaje de la producción de vacunas realizada en Argentina será destinada a la población local. La hermética industria farmacéutica tiene pendiente rendir cuentas ante el Congreso. El martes pasado, los cinco proveedores que ya tienen contratos o convenios firmados con el Ministerio de Salud, citados «bajo apercibimiento de ley», faltaron a la cita con la comisión informativa convocada especialmente para que brindaran información sobre el estado de los acuerdos comerciales con el Estado y las demoras en las entregas.
Argentina recibió el 35% del total contratado (20.677.145 vacunas), según datos de Salud
De las casi 59 millones de dosis contratadas a cinco proveedores entre octubre de 2020 y marzo de 2021, Argentina recibió el 35% del total (20.677.145 vacunas), según datos del Ministerio de Salud. Sólo dos farmacéuticas cumplieron con la totalidad de sus contratos: Sinopharm (China) y Covishield -otro nombre para AstraZeneca- (India), que contemplaban relativamente pocas cantidades de dosis (4 millones y 580.000, respectivamente). En los últimos cuatro meses, Richmond avanzó con el acuerdo con Rusia hasta concretar la elaboración de la vacuna Sputnik V en el país. De esta primera tanda de 500 mil dosis, una pequeña parte de esta producción se envía a la ANMAT, el organismo que debe autorizar la vacuna para inocular a la población local. Y otra pequeña porción viajará al laboratorio de Gamaleya, en Rusia, para el control de calidad. El resto de las 500 mil dosis quedará en el país, aseguran en Richmond. En la compañía, descuentan que estas vacunas serán destinadas a Argentina, en el marco del acuerdo comercial entre el Ministerio de Salud y el Fondo Ruso de Inversión. Después de los controles de calidad, la liberación de las vacunas para su aplicación podría demorar unos 15 días, según explicaron fuentes del proceso. “Las primeras semanas fabricaremos 500 mil dosis semanales”, afirmó el martes Marcelo Figueiras, presidente de Richmond, ante los miembros de las comisiones de Salud y Legislación General en la Cámara de Diputados.
Vizzotti anunció un nuevo contrato con Sinopharm para adquirir otros 6 millones de dosis. Sinergium, de Sigman, avanza para producirla en el país.
El protagonismo de Sigman y su grupo farmacéutico escaló con el acuerdo de Sinopharm con la local Sinergium Biotech, la biofarmacéutica del multifacético empresario que elabora las vacunas contra la gripe, la neumocócica contra la neumonía y otra contra el Virus del Papiloma Humano (VPH). “La vacuna de Sinopharm es similar a la de la gripe que se realiza en los laboratorios de esta compañía. Eso facilitará que el proceso de elaboración se pueda realizar íntegramente en Argentina, a diferencia de la vacuna de AstraZeneca, cuyo principio activo se fabricó en el país pero debió exportarse a México para su envasado, que requería un proceso especial”, explicó una fuente cercana a la empresa. En el caso de la Sinopharm, aún no está definido si la comercialización de la vacuna producida en Argentina será local o si las dosis de la planta de Sinergium deberán ser exportadas a China para su distribución comercial, confirmó una fuente que monitorea el acuerdo. “Ya se avanzó con China sobre lo técnico y resta acordar qué cantidades se podrán elaborar en el país, la disponibilidad de los insumos y otros aspectos”, agregó la persona consultada. La farmacéutica china ya envió 4 millones de dosis al país y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunció la llegada de otros 2 millones de dosis en junio y 4 millones más el mes siguiente, en el marco de un nuevo contrato. El acuerdo con Sinergium se realizó además en el marco de un convenio entre estados, Argentina y China. Las negociaciones con el gigante asiático son más amplias: Vizzotti firmó además la Resolución 2021-1671 que autorizó el uso de emergencia de la vacuna Convidecia, de la empresa Cansino Biologics Inc., que permitirá avanzar con un acuerdo para adquirir 5,4 millones de dosis, según un comunicado oficial. Figueiras ya había mantenido una reunión privada de carácter informal con diputados y senadores de la oposición para brindar explicaciones sobre cómo Richmond consiguió el acuerdo de exclusividad para elaborar la Sputnik V en Argentina, según confirmaron tres fuentes que participaron del encuentro. Durante la exposición pública de Figueiras en el Congreso, el empresario les reiteró a los miembros de la oposición que cuentan con copia del acuerdo firmado entre su laboratorio y el Fondo Ruso de Inversión. Sin embargo, la vicepresidenta de la comisión de Salud, Carmen Polledo (Juntos por el Cambio), insistió durante la exposición pública de Figueiras sobre dos de los puntos que habían conversado puertas adentro. Polledo le pidió explicaciones sobre movimientos de las acciones de Richmond en la bolsa de comercio de Buenos Aires. Figueiras tiene alrededor del 40% de Richmond, por lo que es su accionista mayoritario, pero la compañía no tiene un accionista controlante, según la síntesis de su estado financiero ante la bolsa. Richmond emite en la bolsa el 17% de sus acciones. “El día 4 de febrero, el Presidente de la Nación visitó la planta de Pilar del Laboratorio Richmond, junto al Ministro (de Salud bonaerense, Daniel Gollán y otros funcionarios del Gobierno. Al día siguiente de esta visita, se produce un incremento de las transacciones registradas en el Merval de las acciones del laboratorio con una suba en el volumen operado de 8.000 a 1.557.001 transacciones”, planteó la diputada opositora. “¿Nos podría explicar qué pasó el 5 de febrero de 2021 para que se produzca ese salto en el aumento de volumen operado en las acciones de su empresa?”, preguntó Polledo El empresario respondió: “Fue una transacción que se hizo (por parte de) alguien totalmente ajeno a nosotros, un empresario que le compró (acciones) a otro” y “no tiene nada que ver con la visita del Presidente a la planta”. Figueiras no ahondó en detalles sobre los empresarios que protagonizaron la compra-venta de acciones. La transacción que generó interés fue protagonizada por Galeno, uno de los actores más fuertes de la medicina prepaga. A través de ese movimiento, Galeno compró más acciones de las que ya tenía en Richmond y concentró así el 10% de las acciones de la compañía que cotizan en el mercado. Unos tres meses más tarde, “el 21 de abril, se anunció la producción de 21.000 dosis de la vacuna Sputnik V realizadas por Richmond (para enviar a Rusia y realizar el control de calidad) y, desde entonces, las acciones de su empresa cotizaron en alza, alcanzado una suba del 33% en una sola rueda”, dijo la diputada Polledo. “El mercado de capitales argentino es chico y somos el único laboratorio nacional que cotiza en bolsa”, respondió Figueiras en el Congreso. En Diputados, el presidente de Richmond agregó que la compañía de logística Andreani -que también distribuye vacunas que llegan del extranjero- “se ha acercado” al laboratorio para ofrecer sus servicios y distribuir con la apropiada cadena de frío la Sputnik V local. Figueiras también mencionó acercamientos de la empresa Accenture, que “nos va a ayudar con la trazabilidad” del producto. La Sputnik V que comenzó a fabricarse en Argentina se envasa en la planta del laboratorio MR Pharma, en Tortuguitas, que se especializa en medicamentos hormonales inyectables y, como muchas compañías del mercado, suele operar como tercerizada para grandes laboratorios nacionales y extranjeros. La empresa es dirigida por los hermanos Nicolás y Sebastián Martínez Ríos. “Es una planta que alquilamos, que fue cedida patrióticamente por los hermanos Martínez Ríos, que han suspendido tareas que podían realizar dejando (de lado la posibilidad de tener) otros ingresos más importantes”, informó Figueiras en el Congreso. “Ellos podrían estar facturando mucho más dinero (envasando otros productos médicos), por eso fue un acto, a mi criterio, patriótico”, afirmó el presidente de Richmond. Por alquilar su planta y suspender parte de su producción para ceder una porción de sus instalaciones al envasado de la Sputnik V, MR Pharma se quedaría con alrededor de medio dólar por vacuna producida en el país, según informó una fuente del mercado al tanto de las negociaciones. El envasado de una vacuna no es sólo la introducción del insumo en un franco. Es un proceso mucho más complejo que requiere de la esterilización y aislamiento de un área de la planta de producción y personal y equipamiento específicos. En el caso de la Sputnik local, la inversión fue realizada por Richmond pero en instalaciones de MR Pharma, informó Figueiras a la comisión de Diputados. “Si MR Pharma destinara esa línea de producción a envasar agua destilada para un gran laboratorio ganaría tres veces más que envasando la Sputnik V”, afirmó la misma fuente consultada. Sin embargo, la apuesta es un negocio millonario a futuro: una porción del envasado de vacunas contra el Covid-19 a gran escala. “Aunque Richmond ponga a funcionar su futura planta, con capacidad para supuestamente producir unas 500 millones de dosis, es muy probable que no dé abasto para envasar la totalidad de las vacunas y los hermanos Martínez Ríos conservarían el negocio por el que ahora ceden parte de sus ganancias”, explicó un conocedor del mercado farmacéutico local al tanto de acuerdo. La posibilidad de envasar la Sputnik en el país dejó dudas sobre si Sigman podría haber hecho lo mismo con la vacuna de AstraZeneca y eso hubiese evitado las demoras. Un actor del mercado que conoce de cerca el proceso de la vacuna de Oxford explicó que los procesos de envasado de la AstraZeneca serían mucho más complejos. “Requiere un filtrado especial realizado por un insumo compuesto por cuatro piezas y esterilización por radiación. Sólo dos fábricas en el mundo elaboran ese tipo de filtro y México no pudo conseguirlo a tiempo porque no había disponibilidad”, explicó la fuente. “Si la hubiesen envasado en el país, hubiesen tenido el mismo problema y las mismas demoras para entregar las vacunas de AstraZeneca”.

633.000 computadoras para «Juana Manso», la continuidad del plan Conectar Igualdad

Después de 4 años, volvieron a producirse computadoras en Argentina. Es en el marco del programa Juana Manso, una continuidad del Conectar Igualdad. El Estado invertirá $ 20 mil millones en la compra de 633 mil computadoras para estudiantes.

Las 8 empresas que obtuvieron la licitación invirtieron más de $ 500 millones para adecuar las plantas y las líneas de producción, y se espera la creación de 4.500 puestos de trabajo directos e indirectos, según estimaciones del Gobierno. El objetivo empresarial será volver a abastecer el mercado interno, pero para eso aguardan un cambio en los aranceles de importación. A partir del 2017, las computadoras dejaron de fabricarse en el país. “Los fabricantes se volvieron importadores”, contó una fuente del Ministerio de Desarrollo Productivo. Los motivos tuvieron que ver con un cambio en la política de comercio exterior durante el gobierno anterior. “La fabricación informática que se hacía en distintas partes del país dejó de hacerse en abril de 2017, cuando el arancel se llevó al 0%”, contó Federico Hellemeyer, presidente de la Asociación de Fábricas de Electrónica (AFARTE). “Siempre se pensó que, sacando los derechos de importación, iba a generar un efecto virtuoso en la economía y los precios. Fue un fracaso. El Gobierno dejó de recaudar estos derechos, se perdieron 6.000 puestos de trabajo, los precios son escandalosos y la importación insume dólares”, afirmó Luis Galli, presidente de Newsan, sobre el arancel 0. La empresa invirtió 1,5 millones de dólares para reiniciar la línea de producción de computadoras en Tierra del Fuego, y empleará a 100 personas. “Por ahora comenzamos a fabricar las computadoras del plan educativo”, aclaró Galli. “Nos encantaría volver a producir las de consumo, porque mi visión es que Argentina necesita industria para generar puestos de trabajo calificados, pero no hay industria que pueda competir contra un producto final con arancel 0%”, agregó. En la misma línea, la inversión en la compañía BGH, de más de 1 millón de dólares, también apunta a que vuelva la fabricación local de consumo masivo. “La producción hoy es para un programa con impacto social, para que los chicos tengan acceso a la escuela. Pero la inversión fue importante, porque apostamos a que la producción tenga continuidad, ir a la fábrica y ver de vuelta todo el movimiento es muy gratificante”, contó Juan Ponelli, CEO de Positivo BGH, que contrató 150 nuevos empleados. Para que haya continuidad, planteó que debería modificarse la política arancelaria: “El 0% es una política de excepción, cuando estaba en 35% también lo era, hay que buscar un punto medio, el Mercosur tiene un arancel del 16%. Eso permitiría competir con importados, sin que ninguna empresa suba los precios por tener un mercado cautivo, es una solución para todos sin ir de un péndulo a otro”, explicó. Las empresas aspiran a abastecer a un mercado interno, con fuerte potencial. “En 2020 se vendieron 300 mil computadoras, es la mitad que en Chile”, aseguró Ponelli. Por otro lado, los empresarios afirmaron que es difícil que la producción pueda exportarse. “No es competitivo el costo de fabricación argentina, pero lo que si exportamos es el know how. Tenemos fábricas en Latinoamérica y África, y la competitividad surge de los servicios en la economía del conocimiento, no en el hardware”, explicó Ponelli. Pese a no volverse una industria exportadora, desde el Gobierno consideran que “son menos los dólares que salen por importar partes, que un producto final”. Sobre la tecnología utilizada, Galli aseguró que “se mira despectivamente al proceso de ensamble en Tierra del Fuego”. Sin embargo, explicó que el proceso es el conocido como “CKD”: “Tenemos unos robots que hacen toda la inserción automática de la placa electrónica. En todo el mundo las industrias son terminales, que significa que se terminan en país, ya no existe eso de fabricar los componentes, lo que haces es el ensamblado final, no es que pones la etiqueta”.

Comentario de AgendAR:

Con el argumento de que se menciona en el ùltimo párrafo «las electrónicas de AFARTE son armaderos indignos de existir», se debería también cerrar todas las terminales automovilísticas argentinas y que se importe todo. Es obvio que el mercado cautivo de toda esta industria electrónica resucitada es la educación pública, con el regreso del programa Conectar-Igualdad bajo el nombre de Juana Manso. Y eso tiene spin-offs sociales y tecnológicos muy interesantes, especialmente en el diseño local de software educativo completo, en castellano, cerrado y patentado a nombre del Ministerio de Educación o de quien lo haya desarrollado. Y eso sí es exportable. Por otra parte, las consecuencias educativas de que todo escolar y/o estudiante secundario tenga su computadora provista por el estado y aprenda a usarla bien son gigantescas. La educación privada va a tener que volver a competir con la pública. Si esto pudiera mantenerse 12 años, se volvería muy difícil de desmontar para cualquier gobierno futuro.

El debate en las redes sobre las vacunas al rojo vivo: superó a todos los otros temas durante el 2020

Una investigación de la Fundación Bunge y Born sobre los intercambios online mostró un elevado interés: se emitieron hasta 250 mil tuits mensuales originales.

El avance de la pandemia y los cambios radicales que trajo sobre nuestra vida cotidiana hicieron que el desarrollo y la aplicación de las vacunas dejaran de ser un tema médico para convertirse en una charla clave en el debate público. La mejor prueba de esta novedosa tendencia social que mezcla esta herramienta de salud con gestión y política quedó demostrada tras la presentación, realizada el viernes pasado, del 1° informe del “Monitor de temas de Inmunización en Redes y Medios de Argentina” (MIRA). Según los investigadores que lo elaboran, la atención a este tema -medida en cantidad de posteos y discusiones sobre de las vacunas- se multiplicó por cinco durante el 2020.
LA CANTIDAD DE TUITS DEDICADOS VACUNAS PASÓ DE 45.000 A MÁS DE 250.000 POR MES
“A grosso modo desde el inicio de la pandemia y hasta diciembre del año pasado, la cantidad de tuits dedicados a la temática de vacunas se quintuplicó: pasaron de 45.000 a más de 250.000 por mes”, resumió Antonio Vazquez Brust, científico de datos e investigador de la Fundación Bunge y Born (FBB). Los expertos de la FBB que elaboran este informe en base a un análisis detallado hecho sobre una base de datos que recopila varios millones de tuits sobre la temática, determinaron que la atención en este tema no solo no decayó sino que durante el último bimestre de 2020 se registró un pico de actividad. A tal punto que la cantidad de tuits sobre “vacunación” durante el pasado diciembre se multiplicó por 14 respecto al flujo de posteos previos a la pandemia. Según el trabajo de los investigadores, durante 2020 se intensificó fuertemente el discurso sobre ciertas vacunas. “Las vacunas contra el COVID-19 parecen haber dominado el espacio y corrido la atención de las demás vacunas”, escribieron en las conclusiones. Y agregaron: “encontramos además una tendencia hacia la partidización política del tema y a las menciones sobre la gestión y las controversias sobre las inoculaciones, en todos los casos tanto a favor como en contra”. “Vimos además que esa discusión pública se dividía en varios “subtemas” sobre la vacunación incluyendo “política y gestión” de las vacunas, que tuvieron una gran prevalencia en noviembre y diciembre, acompañados también por otros conceptos relacionados con “controversias sobre vacunas”, resumió el doctor Germán Rosati, Magister en generación y análisis de información estadística para la Fundación BB. ¿Porqué es clave entender como se mueven estos datos en el debate público? Porque desde la Fundación están tratando de determinar en detalle como estas “conversaciones” en la red contribuyen a formatear la opinión publica y las actitudes y rechazos sociales a estos temas. “De esa manera eventualmente podremos entender y prevenir como la evolución de la opinión de la gente podría llegar a erosionar la confianza en las vacunas”. Esta situación no es menor. Según contó la doctora Guadalupe Nogués, fellow de la Fundación para temas de salud “en todo el mundo la vacunación ha sido un éxito, y contribuye a salvar millones de vida. Pero aún así, en muchos países se ve que está bajando la confianza en las vacunas y eso favorece la reaparición de brotes de enfermedades ya controladas, como el sarampión en Europa”. También se ha visto en otros países una “partidización” de la discusión a tal punto que las tasas de cobertura de los afiliados al Partido Demócrata de EE.UU., superan a la de los partidarios del Republicano. A tal punto se está quebrando la confianza social en esta prevención que “la propia Organización Mundial de la Salud declaró, hace ya un par de años, que la reticencia a la inmunización es una de las Diez Amenazas Globales a la salud mundial”, explicó Nogués. Incluso, en el plano local, y pese a que Argentina ostenta con orgullo uno de los calendarios de vacunación gratuita más completos del mundo, se calcula que -cada año- dejan de aplicarse aproximadamente unas 700.000 dosis del calendario obligatorio, ya apenas durante el primer año de vida de los niños.
Enrique Garabetyan

Cumbre del G-7: promesas de donar vacunas, combatir el cambio climático… y qué se hace con China

Los líderes del Grupo de los Siete (G7) cerraron ayer la cumbre prometiendo donar 1.000 millones de dosis de vacunas del covid a países de menores recursos y redoblar la lucha contra el cambio climático, refrendaron un impuesto mínimo universal a las grandes corporaciones y acordaron hacer frente a prácticas económicas «antimercado» de China.

El primer ministro británico, Boris Johnson, anfitrión de la cumbre de tres días en el suroeste de Inglaterra, elogió el «fantástico grado de armonía» logrado entre el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y los gobernantes de Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón, que se reunieron en personas por primera vez en dos años. En su primera gira internacional como presidente, Biden y los demás líderes del G7 aprovecharon la cumbre para reafirmar su alianza tras el conflictivo mandato de Donald Trump y buscaron transmitir que su grupo de democracias ricas es mejor amigo de las naciones más pobres que rivales como China. En declaraciones a periodistas tras la cumbre, Johnson remarcó la obligación del G7 de promover y defender la democracia y los derechos humanos y ayudar a «los países más pobres del mundo a desarrollarse de una manera limpia, verde y sostenible«. Por su parte, luego de su primera cumbre del G7, Biden dijo que su país estaba recuperando la confianza de sus aliados y de la comunidad internacional tras la política aislacionista y unilateral de «Estados Unidos primero» del Gobierno del republicano Trump. «Estados Unidos ha vuelto al negocio de liderar el mundo junto a naciones que comparten nuestros valores más arraigados. Creo que hemos progresado en el restablecimiento de la credibilidad estadounidense entre nuestros amigos más cercanos», dijo en conferencia de prensa en Newquay, Cornualles. En esta cumbre los líderes prometieron donar 1.000 millones de dosis de vacunas contra la Covid-19 a naciones más pobres para fines de 2022. Johnson dijo que las dosis de vacuna prometidas vendrían tanto directamente como a través del programa internacional Covax, auspiciado por la ONU. La mitad de los 1.000 millones de dosis serán donadas por Estados Unidos, tal como anunció Biden la semana pasada, y 100 millones serán donadas por el Reino Unido, dijo el primer ministro británico.
En el comunicado final de la cumbre en Carbis Bay, los líderes reafirmaron su intención de «alcanzar el objetivo de cero emisiones netas a más tardar en 2050»
Los jefes de Estado y de gobierno aprobaron un impuesto mínimo global a las corporaciones multinacionales, así como reforzar la lucha al cambio climático reduciendo las emisiones de carbono que provocan el efecto invernadero y limitando drásticamente la inversión gubernamental en el carbón con el fin de proteger la diversidad en el planeta,. En el comunicado final de la cumbre en Carbis Bay, los líderes reafirmaron su intención de «alcanzar el objetivo de cero emisiones netas de carbono a más tardar en 2050». También se comprometieron a «reducir a la mitad las emisiones colectivas durante las dos décadas hasta 2030, a aumentar y mejorar la financiación para el clima hasta 2025 y a conservar o proteger al menos el 30% de nuestra tierra y los océanos para 2030». En este tema, los activistas del cambio climático consideraron insuficientes los compromisos asumidos. «Esta cumbre del G-7 vivirá en la infamia», dijo Max Lawson, jefe de política de desigualdad del grupo de ayuda internacional Oxfam. «Frente a la mayor emergencia sanitaria en un siglo y una catástrofe climática que está destruyendo nuestro planeta, no han logrado enfrentar los desafíos de nuestro tiempo». El sábado, grandes multitudes de surfistas y kayakistas se lanzaron al mar en una protesta masiva para pedir mejores protecciones para los océanos del mundo, mientras miles tocaban tambores mientras marchaban frente al centro de medios de la cumbre.

La posición frente a China

En otro plano, los líderes del G7 acordaron que trabajarán juntos para desafiar las «prácticas económicas antimercado» de China y pedir a Beijing que respete los derechos humanos en Xinjiang y Hong Kong. «Con respecto a China y la competencia en la economía global, continuaremos consultando sobre enfoques colectivos para desafiar las políticas y prácticas no comerciales que socavan el funcionamiento justo y transparente de la economía global economía», manifestó el documento del G7. Asimismo, en busca de que su Gobierno obtuviera impulso, Johnson, el anfitrión de la cumbre, quería que la reunión enarbolara la bandera de una «Gran Bretaña global». Sin embargo, el Brexit ensombreció ese objetivo. Los líderes de la Unión Europea y Biden expresaron su preocupación por los problemas con las nuevas reglas comerciales entre el Reino Unido y la UE que aumentaron las tensiones en Irlanda del Norte. Pero en general, el estado de ánimo fue positivo y los líderes sonrieron para las cámaras en la playa de Carbis Bay. Después del G7, Biden asistirá mañana a una cumbre de la OTAN en Bruselas y el miércoles celebrará su primera reunión con su par ruso, Vladimir Putin, en Ginebra, Suiza.

Comentario de AgendAR:

Tal ves lo más significativo de las declaraciones en esta cumbre fue lo que no se dijo. Públicamente, al menos. Para mencionar un tema puntual, podemos mencionar, con Nicolás Deza, que el objetivo de hacer que los vehículos con cero emisiones constituyan la mayoría de las ventas de automóviles nuevos para el año 2030, se eliminó del documento final. En un plano más estratégico, el dato a tomar en cuenta es lo que señaló ayer Luis María Nielsen: «Hace 45 años, los países que forman el G7 -Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, Canadá, Japón y EEUU- representaban sumados el 70% del PBI global. Hoy esos 7 países representan el 32% del PBI mundial y al 10% de los habitantes del planeta». En un plano muy práctico y pedestre: nuestros mercados no están ahí.

El trigo transgénico: el enemigo equivocado para una agenda verde

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Una llamativa consigna reavivó en las últimas semanas la polémica por la utilización de semillas transgénicas en los suelos argentinos. A través del hashtag #ChauHavanna se convocó a realizar un boicot en contra de la famosa marca de alfajores. ¿El motivo? El anuncio de un acuerdo de complementariedad entre Havanna y Bioceres para el desarrollo de alimentos a partir del trigo HB4 , un “trigo transgénico”. El trigo HB4 es trigo modificado genéticamente mediante la tecnología HB4. La historia de esta tecnología se remonta al 2004, cuando un equipo de investigadores del Conicet, liderado por la bioquímica Raquel Chan, y la Universidad Nacional del Litoral concretaron una alianza público-privada con la firma de biotecnología Bioceres, para un proyecto basado en transformar especies de interés agronómico con el gen Hahb-4 de girasol y ensayar su tolerancia a la sequía y el estrés hídrico. Tras un largo camino de investigación y desarrollo, la tecnología HB4 aplicada al trigo obtuvo la aprobación regulatoria del Ministerio de Agricultura en octubre de 2020, transformando a la Argentina en el primer país del mundo en aprobar un trigo transgénico. El trigo y la soja HB4 son ahora parte de una corta lista de tres eventos transgénicos de desarrollo ciento por ciento nacional, sobre un total de 61 eventos aprobados para su utilización en el país. La aprobación de este trigo marca un hito en la historia de la biotecnología nacional. “Estamos hablando de una tecnología desarrollada en un instituto del Estado en asociación con una empresa formada por productores agropecuarios argentinos, que llegó (llegamos) a tener el mismo nivel que las multinacionales que cuentan con fondos millonarios que yo nunca tuve ni vi. Esto demuestra que el sistema científico argentino es capaz de responder a estos desafíos”, afirmó Raquel Chan en la newsletter de Elisabeth Mohle para Cenital. No obstante, la campaña de boicot a la elaboración de productos Havanna con trigo transgénico y la efectiva instalación del tema en la agenda pública dan cuenta de lo difícil que sigue siendo hablar sobre semillas transgénicas. La polémica tomó la forma de un juego de rechazos y de respaldos a la utilización de organismos genéticamente modificados, cuando la discusión de fondo es por el modelo agropecuario argentino.
Julián Monkes es licenciado en Ciencias Ambientales y maestrando en Desarrollo Rural. Y Monkes inserta la discusión por el trigo transgénico dentro de un debate más estructural. “Falta planificación estatal que determine qué hacemos y cómo lo hacemos. Dentro de eso entra la discusión de los transgénicos. Si no hay planificación estatal, cualquier aparición técnico o tecnológica lo que terminará haciendo es favorecer un modelo del cual se benefician unos pocos”. El desarrollo de un trigo que se adapta mejor a las situaciones de estrés hídrico es a priori una buena noticia para Monkes. “A veces no dimensionamos que vivimos en un país semi desértico, que tiene un clima seco. El 65% del país es de área semi o desértica. El cambio climático lo que va a hacer es profundizar los regímenes de sequía. Entonces pensar la producción para todo lo que es el Chaco seco pero también para la Patagonia es importante”, dice el científico ambiental. Un elemento central en la polémica del trigo es el uso de glufosinato de amonio, un herbicida de amplio espectro como el glifosato, pero más potente. El entrevistado advierte “Es más grave para la salud que el glifosato. El problema con el glifosato es que se tira en enormes cantidades y de forma poco controlada. El glifosato en sí, aislado, no es tan contaminante o no es tan dañino para la salud. El tema es cómo se usa y los otros agentes químicos con los cuales se mezcla. Dentro de eso, el glufosinato vendría a ser un herbicida peor, que impacta más en el ecosistema y en nuestra salud”.
Monkes señala que el uso de los herbicidas viene siendo cuestionado por los propios productores rurales.
La aparición de malezas resistentes al glifosato está poniendo en jaque al modelo de la siembra directa. Se están buscando alternativas para proteger sus suelos de la aparición de malezas en los períodos entre cosecha y nueva siembra.
Una alternativa que viene ganando terreno es el uso de cultivos de servicios. AAPRESID, una de las asociaciones promotoras del cultivo de soja por siembra directa, viene empujando su uso. “El cultivo de servicio consiste en tener un cultivo de invierno que no es para cosechar, sino para mantener el suelo cubierto y que no salgan las malezas. Antes de sembrar la soja en la temporada siguiente, lo que se hace es introducir ese cultivo de servicio”, explica el docente de FAUBA. El cultivo de servicio reemplaza la práctica del barbecho químico, que consiste en rociar de glifosato el suelo para mantenerlo libre de malezas y otras plantas, sin el cual no es posible realizar la siembra directa. “Lo que está pasando con los cultivos de servicio es que están apareciendo como una necesidad para evitar estas malezas que no están pudiendo controlar químicamente. Es un cambio que va a necesitar cierto tiempo para que se implemente. El 10% de los productores que trabajan con AAPRESID ya están implementando cultivos de servicio”, dice el ambientólogo. De todas formas, Monkes advierte que el principal desafío es la planificación de los usos de los suelos. “Con un Estado fuerte, con un modelo agropecuario planificado, este trigo transgénico resistente a la sequía sería una gran noticia. Podríamos plantar trigo en zonas de secano, donde hoy no se planta nada, se deja el suelo desnudo y se pierde un montón de carbono, aparecen malezas resistentes y demás. Sería una gran noticia, pero no, es una mala noticia entre comillas porque no sabemos qué van a hacer los productores con eso, si van a aplicar glufosinato o no”, indica. La principal deriva de esa falta de planificación y regulación es la expansión indiscriminada de la frontera agrícola, sobre todo en la región del NEA. Millones de hectáreas de bosques se han perdido en las últimas décadas a manos de emprendimientos principalmente agrícolas. Pese al aumento de la producción de granos, Monkes advierte que “no paramos de perder producción agropecuaria que se dedica a la producción de alimentos, no de mercancía. La soja o maíz son mercancías que se venden en el mercado internacional. No paran de desaparecer explotaciones agropecuarias productoras de alimentos que van a la boca de los y las argentinos”. Julián Monkes concluye: «Un modelo agropecuario planificado, con un ordenamiento territorial que señale qué hacer, podría ser la llave para insertar innovaciones como el trigo transgénico en una trama de desarrollo nacional. “El cambio a un modelo que impacte menos, con menos agroquímicos sí o sí va a suceder. El tema es si ese campo futuro va a ser con los productores y campesinos adentro o va a ser un campo ultratecnificado donde no haya nadie. Esa es la discusión de fondo”. Comentario de AgendAR: Las observaciones del entrevistado son inteligentes e informadas, pero encontramos en ellas un sesgo similar al que aparece también en muchos planteos de la «agenda verde»: la idea que la planificación es algo que se hace desde el Estado, diseñada por expertos que tienen claro los objetivos a alcanzar. No funciona así. Lo hemos visto en nuestro país, en experiencias muy recientes. En Francia, un país con una gran tradición de un Estado fuerte y centralizado, se desarrolló en los tiempos de De Gaulle el concepto de «planificación indicativa»: los organismos estatales dialogan con los sectores sociales y diseñan incentivos para que se sigan las políticas adecuadas. Tengamos también presente que la «revolución de la siembra directa», que ha contribuido mucho a la preservación de los suelos, se llevó adelante sin que los niveles de conducción del Estado tuvieran mucha conciencia de ella. Tampoco ese resulta el camino ideal. Es preferible la comunicación abierta de funcionarios, productores, gremios y la población en general. Un «feedback» positivo entre el Estado y los ciudadanos. Vencer el prejuicio contra cualquier cosa que sea «transgénica», muy arraigado inclusive entre quienes no son militantes ecologistas, va a requerir educación, paciencia y prudencia por parte de los organismos estatales. Y de asociaciones con una trayectoria valiosa como AAPRESID.

Se llevó a cabo un encuentro en la Facultad de Ingeniería sobre el CAREM. Video completo

El Centro de Graduados de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires llevó a cabo este viernes un «webinar» para brindar detalles sobre el proyecto CAREM de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que busca desarrollar, diseñar y construir en la Argentina este tipo de central nuclear pequeña e innovadora, con competitividad económica y alto nivel de seguridad. Tratándose de uno de los proyectos tecnológicos e industriales más importantes de la historia argentina, el reactor prototipo CAREM, actualmente en construcción, cuenta con un alto grado de integración nacional (al menos el 70% de los componentes y servicios relacionados provienen de empresas argentinas). Asimismo, no existe antecedente en el mundo de esta generación de reactores y sólo unos pocos países se encuentran al día de hoy desarrollando este tipo de diseño. El orador designado fue el Ing. Darío Delmastro, gerente de  Ingeniería CAREM (CNEA), y la moderadora la Inga. Viviana  Escobedo, jefa de la División Ingeniería en la Gerencia de Ingeniería del Proyecto CAREM y graduada de la FIUBA.
   

Identifican evidencias de resistencia genética al Covid

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Una investigación en la Universidad de Newcastle, en Gran Bretaña, apunta al gen HLA-DRB1 * 04: 01 como responsable de que muchas personas que contraen Covid-19 no presenten síntomas y, si lo hacen, sean leves. Es la primera evidencia clara de resistencia genética que podría emplearse en estrategias para vacunar.

El estudio, publicado con Acceso Abierto, comparó a las personas gravemente enfermas con un grupo que contrajo coronavirus pero fue asintomático y utilizó la secuenciación de próxima generación para enfocarse en detalle y a escala en los genes HLA que están agrupados en el cromosoma 6.Se sabe que el gen del antígeno leucocitario humano identificado, HLA-DRB1 * 04: 01, está directamente relacionado con la ubicación geográfica: es probable que más personas en el norte y oeste de Europa tengan este gen y que, por tanto, las poblaciones de ascendencia europea serán más propensas a permanecer asintomáticas.
Para la investigación se emplearon muestras de 49 pacientes con Covid grave que habían sido hospitalizados por insuficiencia respiratoria, muestras de un grupo asintomático de 69 trabajadores del hospital que habían dado positivo mediante pruebas de anticuerpos en sangre de rutina y un grupo de control de un estudio sobre la relación entre genotipos HLA y los resultados de la cirugía de reemplazo articular.Los estudios de todo el genoma se pueden comparar con una imagen de satélite, si bien la alta densidad y complejidad del complejo de histocompatibilidad y la variación en diferentes poblaciones significa que se puede pasar por alto una variación significativa.

Calentamiento global. Un lugar en el Ártico, 100 años después

La foto superior se tomó en el mismo lugar que después se tomaría la inferior, pero en 1921. Por supuesto, no dice nada sobre la apertura del Océano Ártico, la disputa geopolítica por los recursos ahora accesibles y las nuevas rutas marítimas. Pero deja claro que hay un aumento significativo de las temperaturas promedio en el último siglo.

(Agradecimiento a Gustavo Neffa @gneffa)