La OIT acordó el primer convenio internacional de derechos de los trabajadores de plataformas

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La OIT es la Organización Internacional del Trabajo, un organismo de las Naciones Unidas donde se sientan a negociar los gobiernos, las cámaras empresarias y los sindicatos de 187 países. Es el único lugar del mundo donde los trabajadores tenemos voz y voto en pie de igualdad con los Estados y las empresas. De ahí salieron conquistas que hoy parecen naturales: la jornada de 8 horas, las vacaciones pagas, la protección de la maternidad, la libertad sindical. Cuando la OIT aprueba un convenio, no aprueba una declaración ni un consejo. Aprueba un tratado internacional. Los países que lo ratifican quedan obligados a cumplirlo y a rendir cuentas. Por eso las empresas pelean tanto cada vez que se discute uno. Esta madrugada de jueves, en Ginebra, quedó acordado el texto final del primer convenio de la historia sobre el trabajo en plataformas digitales. Mañana viernes se vota en el plenario de la Conferencia, el último paso para su adopción formal.

Cómo se ganó 

Las cámaras empresarias pelearon durante dos años para rebajar la norma a una simple recomendación, un papel sin fuerza obligatoria. Ya lo habían logrado en 2006, cuando se discutió la relación de trabajo. Esta vez perdieron. El grupo de trabajadores, junto a muchos gobiernos, sostuvo el convenio hasta el final: la pulseada se estiró toda la noche y el texto se terminó de acordar cerca de las cinco y media de la mañana de Ginebra, mediodía de hoy en la Argentina. Que exista una norma vinculante y no una lista de buenas intenciones es una victoria del sindicalismo mundial. Nuestra victoria. 

Qué dice el convenio, en lenguaje sencillo

Te cubre aunque la empresa te llame «socio». El convenio alcanza a todos los trabajadores de plataformas «independientemente de la clasificación de su situación en el empleo». Aunque la app te llame colaborador, emprendedor o socio, la norma te incluye. Eso desarma el truco central del modelo: cambiarle el nombre al trabajador para esquivar las obligaciones. 

Derecho a organizarse y negociar. Por primera vez una norma internacional dice expresamente que quien trabaja para una app tiene libertad sindical y derecho a negociar colectivamente, esté registrado como esté. El que reparte solo en la calle tiene, por escrito y para todo el mundo, el derecho a juntarse con otros y pelear en conjunto. 

Valen los hechos, no el contrato. Para definir si sos empleado o independiente, lo que cuenta son «los hechos relativos a la ejecución del trabajo». Si la aplicación te asigna los pedidos, te pone la tarifa, te evalúa, te sanciona y te puede bloquear, eso pesa más que cualquier papel que te hayan hecho firmar. Es lo que venimos diciendo hace años: detrás de la app hay un patrón. Ahora lo dice la OIT. 

El algoritmo deja de ser una caja negra. La plataforma está obligada a informarte qué sistemas automáticos usa para vigilarte, evaluarte y decidir sobre tu trabajo. Tenés derecho a una explicación por escrito de toda decisión que te perjudique. Si te bloquean la cuenta, te desactivan o no te pagan, tenés derecho a que esa decisión se revise, y tiene que haber intervención humana: ninguna máquina puede tener la última palabra sobre tu ingreso. El bloqueo arbitrario queda prohibido. El convenio trata al bloqueo como lo que siempre fue: un despido, que ahora exige explicación y revisión. 

Condiciones concretas. Pago puntual y completo, con información clara de cuánto cobrás y qué te descuentan. Seguridad social en condiciones no peores que las de cualquier otro trabajador. Derecho a negarte a una situación de peligro grave sin sufrir represalias: si llueve torrencialmente o la zona es insegura, podés parar sin que te castigue el puntaje. Protección contra la violencia y el acoso, incluso el que viene de los clientes.  

La ley es la del país donde se trabaja. Las condiciones se rigen por la legislación del lugar donde se hace el trabajo, y cada Estado debe fiscalizar a las plataformas que operan en su territorio. La casa matriz en otro país deja de servir como escudo. 

Qué significa para nosotros 

Venimos sosteniendo desde hace tiempo que la novedad de las plataformas no fue eliminar al patrón sino esconderlo detrás de una interfaz. Este convenio lo saca del escondite y le pone obligaciones con nombre y apellido. Lo que parecía una exageración sindical hoy es doctrina de la OIT, votada por los gobiernos y con las cámaras empresarias sentadas a la mesa. 

Para la Argentina tiene un valor enorme. El convenio confirma que el camino que abrió la Provincia de Buenos Aires es el correcto: el proyecto de ley de plataformas, con registro, transparencia algorítmica, seguro obligatorio, paradores y el Ministerio de Trabajo como autoridad de aplicación, y el fallo de la Suprema Corte bonaerense en el caso Rappi van en la misma dirección que la nueva norma mundial. A los que repiten que regular espanta inversiones les quedó un problema serio: la regulación ya es el estándar internacional. La discusión global dejó de ser si se regula. Es con qué reglas. 

Y deja en evidencia al gobierno de Milei. Su reforma laboral definió por ley a repartidores y conductores como independientes, obligándolos a inscribirse y aportar por su cuenta. Lo vendió como modernización, como el futuro inevitable. El mundo acaba de decir lo contrario: eso que el gobierno legalizó es un déficit de trabajo decente que hay que corregir.  

Las tareas que nos deja 

El convenio es un piso de derechos para todo el planeta. Construir sobre ese piso es tarea nuestra, y la orientación es clara. 

Exigir la ratificación. El convenio obliga a los países que lo ratifican. Hay que instalar la exigencia en todos lados: que cada legislador, cada funcionario y cada candidato tenga que decir en voz alta si está a favor o en contra de que Argentina ratifique el convenio. 

Empujar la ley bonaerense. El proyecto provincial de plataformas es la traducción local más avanzada del espíritu del convenio, y en puntos clave lo supera: prevé que el Estado audite los algoritmos de asignación, no solo que la empresa explique sus decisiones. Aprobarla es poner a la Provincia a la vanguardia de lo que el mundo acaba de acordar. 

Pelear por lo que sigue. El convenio fija el punto de partida de las próximas conquistas: la presunción de relación laboral, que ya rige en Europa; el salario mínimo y la cobertura de gastos para todos sin distinción de categoría; la reputación digital como propiedad del trabajador, portable de una app a otra, como planteamos en nuestras Diez Propuestas; y la discusión de fondo sobre quién se queda con las rentas que las plataformas extraen del país.  

Organizar. Ninguna norma se cumple sola. La experiencia internacional lo muestra: donde hay fiscalización estatal y organización de base, los derechos se vuelven realidad; donde no, las empresas encuentran el atajo. El convenio es una herramienta nueva en la caja. La fuerza para usarla la construimos nosotros, con los trabajadores reales de este tiempo: los que salen de un trabajo y entran en otro, los que esperan pedidos en una esquina, los que se enteran por una notificación de que esta semana su tiempo vale menos. A partir de este convenio tenemos al derecho internacional de su lado. 

La provincia de Corrientes iniciará la exploración minera en búsqueda de tierras raras

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El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, anticipó que firmarán convenios con empresas para iniciar la exploración minera en la provincia en busca de tierras raras. Los proyectos a los que se refirió se desarrollarán en el sur del distrito.

«Dentro de dos semanas se van a hacer anuncios con empresarios nacionales. A comienzos de julio vamos a hacer una conferencia de prensa y a firmar los convenios correspondientes para comenzar las exploraciones mineras de tierras raras en la provincia», dijo Valdés en una entrevista radial.

Al respecto, el mandatario radical indicó al programa Corrientes en el Aire que concretamente se desplegarán en las regiones sureñas de Curuzú, Mercedes y Yofre, donde «hay diferentes proyectos de tierras raras».

Acto seguido, comentó que los indicios de la presencia de tierras raras están, pero que hay que hacer las exploraciones. «Veníamos trabajando con la Universidad Nacional del Nordeste la posibilidad de firmar los convenios. Vamos a estar trabajando todos para explorar esta vasta provincia. Yo sé que las oportunidades van a surgir», añadió.

Por otra parte, Valdés agregó que también hay arenas de fracking desde Empedrado hasta Bella Vista y en la zona de Corrientes: «Es una gran oportunidad. En la zona desde La Cruz hasta San Carlos hay otra gran posibilidad de yacimientos de tierras raras. Hay que explorar, estamos muy contentos».

«Es una oportunidad, hay oportunidades de trabajo y futuro para muchos correntinos. Es una exploración que se tenía que hacer, la estábamos buscando desde que fuimos a Nueva York», completó.

Juan Pablo Valdés, gobernador de Corrientes.

Qué son las tierras raras

Se trata de un grupo de minerales críticos —conocidos popularmente como tierras raras-, que se han convertido en el verdadero oro invisible que sostiene a la revolución tecnológica.

Están presentes en los motores de autos eléctricos, en los imanes que impulsan turbinas eólicas, en los chips que alimentan a la inteligencia artificial y hasta en los sistemas de defensa más sofisticados. Sin ellos, simplemente, el mundo moderno retrocedería varias décadas.

Se trata de un conjunto de 17 elementos químicos, a los que se suman metales como el litio, el cobalto, el indio o el tantalio, todos indispensables para la fabricación de dispositivos electrónicos, almacenamiento de energía y tecnologías limpias.

Su nombre puede sonar lejano -gadolinio, iterbio, praseodimio-, pero sin ellos sería impensable la vida cotidiana tal como la conocemos: smartphones, televisores, computadoras, autos eléctricos y paneles solares dependen de su existencia.

Los usos de estos elementos abarcan múltiples industrias estratégicas. El neodimio se emplea en la producción de imanes de alta potencia para motores eléctricos y turbinas eólicas; el lantano mejora la calidad del vidrio para lentes de cámaras y telescopios; el europio es fundamental para pantallas LED y lámparas fluorescentes; el disprosio refuerza la resistencia magnética de los imanes; y el itrio se utiliza en superconductores y aplicaciones médicas.

En el ámbito de la defensa, algunos de estos materiales son insustituibles: el neodimio resulta esencial en sistemas de guía de misiles, el samario se usa en radares y el erbio en fibras ópticas para comunicaciones seguras. También forman parte de reactores nucleares, satélites y tecnologías de inteligencia artificial. Sin tierras raras, la Cuarta Revolución Industrial y la transición energética perderían su base material.

En concreto, los 17 elementos que componen las tierras raras son: Lantano (La), Cerio (Ce), Praseodimio (Pr), Neodimio (Nd), Prometio (Pm), Samario (Sm), Europio (Eu), Gadolinio (Gd), Terbio (Tb), Disprosio (Dy), Holmio (Ho), Erbio (Er), Tulio (Tm), Iterbio (Yb), Lutecio (Lu), Escandio (Sc) e Itrio.

Elaboran una cartografía para visibilizar las lenguas indígenas de la Argentina

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En algunos departamentos del norte argentino, más de la mitad de los estudiantes de primaria dicen hablar en sus hogares una lengua indígena. En la Ciudad de Buenos Aires, uno de cada diez responde lo mismo. Esos datos surgieron de las Pruebas Aprender, un relevamiento nacional que incluye una pregunta sobre uso de lenguas en el hogar y que, sin embargo, casi no aparecen en las estadísticas oficiales. Esa distancia entre lo que circula en la vida cotidiana y lo que registran los sistemas de medición fue el punto de partida de una iniciativa que buscó ordenar un territorio que, hasta ahora, estaba más fragmentado que cartografiado.

El proyecto fue liderado por Pablo De Grande, Fernando Longhi, Ana Carolina Hecht y Paola Cúneo, junto a más de 20 investigadores del Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES, CONICET-UNT), el Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales (IGHCS, CONICET-UNICEN), el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL) y el Instituto de Lingüística de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. El resultado es el Mapa de pueblos indígenas, lenguas y educación intercultural en Argentina, una plataforma que no solo ubica lenguas en el territorio, sino que también permite compararlas, superponer capas de información y abrir fichas con datos sobre familias lingüísticas, estimaciones de hablantes y bibliografía especializada.

La construcción de la herramienta implicó enfrentar un problema que los propios especialistas arrastraban desde hacía años: no existía una fuente única ni consensuada que permitiera reconstruir de manera integrada la situación de las lenguas indígenas en el país. La información estaba dispersa entre censos nacionales, registros del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), relevamientos educativos y trabajos de campo elaborados con criterios distintos: “Siempre nos pedían un mapa y cuando Pablo nos habló del proyecto pensamos que no se podía”, recuerda la lingüista Paola Cúneo, investigadora del CONICET en el Instituto de Lingüística de la UBA. Las dificultades eran técnicas pero también había debates sobre cómo delimitar una lengua, cómo nombrarla o cómo estimar su distribución territorial.

La construcción del mapa implicó enfrentar un problema que los propios especialistas arrastraban desde hacía años: no existía una fuente única ni consensuada que permitiera reconstruir de manera integrada la situación de las lenguas indígenas en el país.

La tarea demandó varios años y una extensa red de consultas con especialistas de distintas regiones. Entre las fuentes utilizadas se encuentran los microdatos del Censo Nacional 2010, registros del INAI, información sobre establecimientos con educación intercultural bilingüe y las Pruebas Aprender 2018. A medida que avanzaba el proyecto, el equipo incorporó registros sonoros de las comunidades, integrando la dimensión oral de cada lengua para que no aparecieran únicamente como categorías estadísticas. Esa decisión abrió una pregunta que atravesó toda esa etapa: “¿Cómo volvemos sonoro un mapa?”, cuenta Fernando Longhi, investigador del CONICET en el ISES (CONICET-UNT).

Para Longhi, el mapa buscó ser al mismo tiempo una simplificación clara y didáctica, y una herramienta capaz de sostener la complejidad que representa: “Queríamos que tuviera todas esas virtudes que se suelen ver en los mapas pero sin perder ese distintivo de complejidad que tiene la realidad”. Otra decisión central fue priorizar, en los casos posibles, las autodenominaciones de las propias comunidades. Un ejemplo es el de una comunidad del oeste de Formosa que se autodenomina qomlé’k y que en otros registros aparecía bajo denominaciones diferentes. La inclusión de su propio nombre tuvo un impacto inmediato: docentes y habitantes reconocieron la denominación que la comunidad usa para nombrarse: “Estar en el mapa tiene un valor simbólico muy importante”, explica Cúneo.

Los números que no cierran

Fue justamente la comparación entre los datos de las Pruebas Aprender y los relevamientos censales la que llevó al equipo a revisar cómo se está midiendo actualmente el uso de las lenguas indígenas en Argentina. Una de las conclusiones más contundentes que surgió del análisis es que el uso de lenguas indígenas y la identificación como integrante de un pueblo originario no evolucionan de manera uniforme ni pueden tomarse como fenómenos equivalentes. Desde 2001, el Censo Nacional pregunta si la persona se reconoce indígena o descendiente de pueblos indígenas. En 2022, el 2,9% de la población respondió afirmativamente.

El proyecto de mapeo se realizó sin financiamiento específico, en un contexto de desinversión sostenida a las Ciencias Sociales en la Argentina.

Las preguntas sobre conocimiento o uso de lenguas indígenas, sin embargo, se realizan únicamente dentro de ese grupo y no sobre el conjunto de la población: “Se está midiendo el uso de la lengua pero solo entre las personas a las que ya les hiciste otra pregunta antes y sabés que solo el 3% responde que sí”, explica De Grande, especializado en análisis demográfico y uno de los coordinadores del proyecto. «El resultado es, por lo menos, sesgado». Los investigadores señalan que esta limitación fue planteada ante autoridades del INDEC en instancias previas al Censo 2022 pero las sugerencias no fueron incorporadas en el diseño final del cuestionario.

El problema se vuelve más evidente cuando se observa que el uso de una lengua no siempre coincide con la pertenencia formal a un pueblo indígena. En provincias como Corrientes o Santiago del Estero, el guaraní y el quichua santiagueño circulan en la vida cotidiana más allá de la autoadscripción identitaria: “Son dos lenguas muy utilizadas pero no son habladas exclusivamente por la población indígena”, señala Cúneo. Y agrega: “No tenemos información porque las personas respondieron primero por la autodescripción y después por la lengua, entonces no tuvieron posibilidad de decir que hablan una lengua indígena cuando no se reconocen como indígenas”.

En el fondo, hay una idea equivocada que opera como supuesto no cuestionado, tanto en las decisiones del INDEC como en buena parte de las representaciones sociales sobre la diversidad lingüística del país: la de equiparar una lengua a un pueblo: “Es una idea muy europea, que viene de cuando se formaron los estados nación y de la necesidad de hacer corresponder una lengua con un pueblo”, señala. “Pero hoy sabemos que no es esa la realidad: un mismo pueblo puede hablar más de una lengua y ésta puede ser hablada por más de un pueblo. No hay una relación uno a uno”.

El presente que el mapa nombra

La plataforma incorpora información sobre el estatus escrito de cada lengua, un elemento que apunta a un prejuicio extendido: “En el imaginario, las lenguas indígenas no tienen gramática y por eso no se pueden enseñar”, describe Cúneo. Las fichas del mapa incluyen datos sobre sistemas de escritura, referencias bibliográficas y estudios lingüísticos y gramaticales disponibles, con el objetivo de visibilizar que se trata de lenguas con desarrollos propios y, en varios casos, con reconocimiento oficial. El guaraní es lengua oficial en Corrientes y Chaco, donde existe además una reglamentación específica sobre educación intercultural bilingüe; el qom tiene también reconocimiento oficial en Chaco, además del moqoit y el wichí: “Eso, en materia de legislación, es un gran avance”, señala Cúneo.

La plataforma incorpora información sobre el estatus escrito de cada lengua, un elemento que apunta a un prejuicio extendido: “En el imaginario, las lenguas indígenas no tienen gramática y por eso no se pueden enseñar”, describe Cúneo.

Por otra parte, también apunta a desarmar una representación extendida: la idea de que los pueblos indígenas pertenecen al pasado o al mundo rural, y que las ciudades son espacios ajenos a esa presencia. Para Cúneo, esa imagen no solo es incorrecta, sino que tiene consecuencias en la práctica. En el caso de Buenos Aires, la ausencia de políticas educativas o legislativas orientadas a la diversidad lingüística se sostiene en parte sobre ese supuesto. Se asume que no hay indígenas en la ciudad, cuando los datos muestran que hay un porcentaje significativo: “Históricamente fue invisibilizada la población indígena en las ciudades, y muchas veces eso lleva a que no se atienda esa situación”, explica.

Colocar a los pueblos indígenas fuera del presente es también alejarlos de la cotidianidad, desresponsabilizar al Estado y a la sociedad de su situación actual: “Si es del pasado y no del presente, no me implica, no me condiciona”, resume. El mapa, en ese sentido, es también una intervención para mostrar que hay lenguas que se hablan hoy, que hay población indígena en los centros urbanos y que esas lenguas se usan actualmente.

Esa intervención encuentra su correlato en procesos que nacen desde las propias comunidades. A pesar del contexto de restricción de políticas públicas a nivel nacional, existen iniciativas de revitalización lingüística que los investigadores consideran entre las más valiosas, precisamente porque surgen desde adentro. Entre ellas, la de jóvenes de una comunidad urbana que comenzaron a rapear en su propia lengua y hoy son convocados desde distintos países, dándole visibilidad y valor a idiomas que muchos daban por perdidos: “Nunca hay que dar por desaparecida a una lengua”, advierte Cúneo, “porque son las propias acciones de los hablantes las que pueden ir modificándose en el tiempo y volviendo a dar espacios nuevos de uso”.

El proyecto de mapeo se realizó sin financiamiento específico, en un contexto de desinversión sostenida a las Ciencias Sociales en la Argentina. Para Longhi, eso no invalida lo logrado, sino que subraya lo que falta: “Aún con todo el ataque permanente y el desfinanciamiento logramos esto. Podríamos hacer cosas mucho más importantes si tuviésemos financiamiento para recorrer el país, acercarnos a las comunidades y rescatar muchas más voces”, sostiene.

Matías Ortale

El nuevo misil ucraniano DART ataca desde globos estratosféricos

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Ucrania ha comenzado a utilizar la estratosfera (capa de la atmósfera situada entre los 12 y 18 kilómetros de altura) como un nuevo campo de batalla. Desde esta altura extrema, se despliega su sistema DART, un misil que no despega desde tierra de forma convencional, sino que es transportado por globos especiales.

Esta estrategia permitiría que el arma descienda con una ventaja táctica sobre las defensas enemigas que suelen vigilar zonas más bajas.

El secreto de la “ceguera” voluntaria para evitar interferencias

La mayor fortaleza del DART radica en su capacidad para burlar la guerra electrónica que consiste en el uso de señales de radio para confundir o “cegar” los sistemas de navegación de los misiles. Para evitar esto, el DART realiza un movimiento sorprendente: cuando se encuentra a unos 6 kilómetros de su objetivo, apaga por completo todos sus sistemas electrónicos.

En ese momento, el proyectil enciende un motor de combustible sólido y sigue una ruta fija que ya no puede ser alterada por las interferencias rusas. Al no emitir ni recibir señales en su fase final, se vuelve un objeto “invisible” para los sistemas que intentan desviar armas mediante tecnología digital.

Un diseño ligero con potencia de penetración

A pesar de su avanzada estrategia, el DART es un dispositivo compacto. Mide menos de dos metros (1,84 m) y pesa apenas 13 kilogramos. Para asegurar que se mantenga estable durante su caída desde el espacio, cuenta con servoactuadores, que son pequeños mecanismos que mueven las aletas del misil para corregir su postura.

En su interior, puede llevar una carga de hasta 10 kilogramos fabricada con grafito, un material diseñado específicamente para perforar estructuras enemigas.

Engaños inteligentes para saturar al enemigo

Este avance no llega solo. Para que el DART sea aún más efectivo, se complementa con tecnologías como el sistema SPECTR. Estos son drones “señuelo” que actúan como si fueran amenazas reales para confundir a los radares enemigos (sensores que detectan objetos en el aire). Al llenar el cielo con estas señales falsas, las fuerzas ucranianas obligan al adversario a malgastar sus costosos recursos de defensa en objetivos que no existen, facilitando que el misil real cumpla su misión.

Drones diseñados como señuelos obligan al enemigo a gastar recursos en objetivos ficticios.

Los ingenieros ya planean adaptar la tecnología del DART para crear nuevos modelos que puedan atacar desde tierra o incluso interceptar otras amenazas en el aire. Actualmente, este sistema está en proceso de ser aceptado oficialmente por el Ministerio de Defensa para su uso a gran escala.

El riesgo de consolidar dos países diferentes dentro de uno, de la mano de Vaca Muerta y la minería

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Matías Kulfas, ex ministro de Desarrollo Productivo; Lucas Erio, director de Hidrocarburos de Mendoza; Inés Gerbaudo, presidenta del Clúster de Petróleo, Gas y Minería de Córdoba; y Jorge Scian, presidente de la Comisión de Energía de ADIMRA, coincidieron en Aguas Arriba en que el crecimiento de los sectores energético y minero representa una oportunidad estratégica para el país, aunque advirtieron que la explotación de esos recursos no garantiza automáticamente el desarrollo productivo.

Cuando energía por sí sola no alcanza

 “Yo estoy muy contento con el despliegue de inversiones que estamos viendo en Vaca Muerta y en otras cuencas, también en el convencional que está reflotando y todo lo que se viene en minería. Pero el planteo principal es que, si una locomotora va sin vagones, se va a construir un país para poca gente”, afirmó Kulfas. El economista criticó la falta de una política industrial por parte del gobierno nacional, una herramienta que considera clave para desarrollar los mercados.

Ante esta ausencia, planteó que la discusión debe enfocarse en cómo lograr que las empresas industriales y de servicios especializados puedan incorporarse a las cadenas de valor de petróleo, gas y minería en condiciones competitivas, lo cual presenta dificultades cuando el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) “está desnivelando la cancha a favor del importador”.

«Nosotros necesitamos realmente que los recursos naturales sean palanca del desarrollo y que todo ese bienestar que se empieza a gestar en la cordillera también lo veamos en las ciudades, que es donde vive la mayor cantidad de gente en Argentina«, señaló.

El desafío de los proveedores

Desde el sector industrial, Jorge Scian e Inés Gerbaudo destacaron la capacidad de las empresas metalúrgicas e industriales de Buenos Aires y Córdoba para responder a las necesidades de los sectores de Oil & Gas y minería.

Según señalaron, las compañías hace años que invierten en tecnología, innovación, normas de calidad y capacidades productivas. Por eso, frente a la expansión prevista para la próxima década, el desafío no pasa por desarrollar entramado industrial desde cero, sino por integrarlo efectivamente a las cadenas de valor.

Ante esta realidad, ambos advirtieron que existe una fuerte contradicción entre los anuncios de inversión y la situación actual de buena parte de la industria manufacturera.

Lo que se ve son dos países diferentes: uno con los proyectos RIGI que están aprobados, con los niveles de inversión que hay anunciados y la cantidad de proyectos en trámite, y por otro lado ves una caída en los niveles de actividad”, confirmó el empresario y presidente de la Comisión de Energía de ADIMRA. Según datos de la asociación, la utilización de la capacidad instalada de las empresas está hoy en un 40% y se registran niveles de desempleo.

Gerbaudo coincide en que hoy existen importantes desafíos para las empresas que quieren incorporarse a la cadena de valor. La presidenta del Clúster de Petróleo, Gas y Minería de Córdoba afirma que, frente a este escenario, desde el clúster se enfocan en nichos de mercado y la necesidad de reconvertirse “para ir encontrando los puntos en donde se pueda tener un valor diferencial en cuanto a la presión de la competencia por importaciones”.

Matías Kulfas y Lucas Erio en Aguas Arriba. Foto: Dan Damelio.

En este sentido también destacó el trabajo conjunto entre empresas, universidades y centros tecnológicos para acompañar la transformación productiva de las empresas cordobesas.

El caso Mendoza: previsibilidad y seguridad jurídica al servicio de la industria

Desde Mendoza, Lucas Erio defendió la estrategia provincial para sostener la actividad hidrocarburífera convencional mientras se prepara para el desarrollo de Vaca Muerta en territorio mendocino.

El funcionario recordó que la provincia produce cerca del 9% de los hidrocarburos del país y cuenta con más de un siglo de trayectoria petrolera, una importante red de ductos, capacidad de refinación y una base de profesionales especializados.

Frente al desplazamiento de inversiones hacia Neuquén, Mendoza impulsó el denominado Plan Andes y avanzó con reducciones de regalías para mejorar la competitividad de las áreas convencionales.

Además, sostuvo que el rol del Estado provincial debe concentrarse en generar previsibilidad, seguridad jurídica e incentivos para que las inversiones derramen sobre la cadena de valor. “Estamos fuertemente orientando toda nuestra política energética, en este caso hidrocarburífera, en la competitividad de la industria”.

Bajo esta misma línea, Mendoza abre el juego a la actividad minera con PSJ Cobre Mendocino, el primer proyecto de explotación de cobre con declaración de impacto ambiental aprobado y ratificado por ley en la legislatura provincial, y a las energías renovables con la inauguración del parque solar El Quemado de YPF Luz.

“Que para el inversor no sea un factor de riesgo la política provincial es sumamente importante”, resumió.

Jorge Scian e Inés Gerbaudo en Aguas Arriba. Foto: Dan Damelio.

La articulación como respuesta

Los participantes coincidieron en que un primer paso para encarar los desafíos centrales de los próximos años será la articulación entre actores públicos y privados.

Para Kulfas, la decisión inmediata necesaria es implementar una política industrial que siente a todos los actores de la cadena productiva: “a las operadoras, al Estado nacional, a los sectores del Estado provincial, universidades y centros tecnológicos para diseñar esa política con objetivos claros”.

Scian, por su parte, sostuvo que la magnitud de las oportunidades asociadas a Vaca Muerta y la minería exige construir espacios de diálogo más amplios para coordinar esfuerzos a largo plazo. “Que se generen políticas industriales que sean de Estado, no de gobierno”, concluyó.

El diagnóstico compartido por los participantes fue claro: el crecimiento de Vaca Muerta y la minería abre una oportunidad inédita para la Argentina. Sin embargo, para que ese potencial se traduzca en desarrollo será necesario fortalecer la articulación entre empresas, Estado, universidades y centros tecnológicos, e incorporar a los proveedores locales a las cadenas de valor de los grandes proyectos de inversión.

Argentina, en el mundo post Trump

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Reflexiones del editor:

Es ya un lugar común decir que el orden global liberal, que se impuso en gran parte del mundo después de 1945 y que pareció triunfar en 1989 -el símbolo fue la caída del muro de Berlín- está destruido. Lo repiten estudiosos y opinadores en general. También este editor, por lo que valga.

Muchos le atribuyen responsabilidad en su destrucción a Donald Trump. En mi opinión, exageran. Es cierto que sus políticas, especialmente en este, su segundo mandato, demolieron instituciones y cambiaron expectativas. Y que estimuló con su ejemplo y algunos apoyos groseros, que llegaran al poder otros lúmpenes con un discurso de «derecha». (Recordemos que antes, aventureros dispuestos a alcanzar y aferrarse al poder, tendían a usar un discurso de «izquierda»).

Pero las causas de la caída de ese orden global eran anteriores y más profundas. Dejaba afuera, o en un rol subordinado, de mano de obra barata, a buena parte de la población mundial. China, y otras naciones en el Este y el Sur de Asia, empezaron a construir su «lugar bajo el sol».

Rusia era y es demasiado grande, y tiene demasiadas bombas nucleares, para esperar que se dejaría empujar indefinidamente.

(De paso: ese orden tampoco reservaba un buen lugar para la América Latina. Pero aquí no fuimos capaces de construir nodos de poder para desafiarlo).

Como sea, algunos cambios son irreversibles. Después del 3 de noviembre, Trump puede o no transformarse en un «pato rengo», con su poder muy disminuido. Pero las ambiciones y temores que ayudó a despertar permanecerán, lo mismo que las causas del derrumbe de ese viejo orden.

Esté yo en lo cierto o no, el hecho es que todo esto es historia. Muy actual, claro. La pregunta es qué puede hacer Argentina en medio de los escombros de ese orden global.

Trataré de hacer algunas sugerencias prácticas.

En principio, admito que quizás para países pequeños, la opción menos riesgosa es entrar en acuerdos con potencias mayores, y confiar que ningún pedazo de ese viejo orden les caiga encima.

Ese camino está cerrado para nuestro país. Demasiado extenso, con una población mediana -casi 50 millones- y muchos recursos naturales. En particular, desde el 5 de mayo de 2012, hace hoy justamente 14 años, cuando se promulgó la Ley 26.741, la renacionalización de YPF, y luego se acordó con la petrolera Chevron impulsar la explotación de Vaca Muerta. Al menos por ahora, el petróleo y el gas son el principal combustible de conflictos. No el único, por supuesto.

Más allá de los hidrocarburos, en este siglo Argentina se ha desarrollado como proveedor de alimentos y minerales a Asia. Con espacio para seguir creciendo. Y está ubicada en el hemisferio occidental, que mucho antes de Trump y seguramente después de él, está en el interés estratégico de los Estados Unidos. Necesita una política exterior inteligente y prudente, como no la tuvimos, salvo excepciones, en los últimos 50 años. Mucho menos ahora.

(El desafío es más evidente todavía para nuestro vecino, el Brasil. Y más urgente. En octubre próximo debe decidir cómo lo encara).

La decisión será siempre política, cualquiera sea la forma en que se llegue a ella. Pero la política sin herramientas no es más que un discurso vacío. Por eso mis sugerencias se refieren a ellas.

La 1ª herramienta es el poder militar. Conozco y respeto la fuerza de los ideales, la fe religiosa, la identidad nacional o cultural. Pero necesitan para preservarse o prevalecer fuerzas armadas propias, y armas también propias -aunque sean muy económicos drones.

Armamento comprado o aliados lejanos geográficamente, no alcanzan, como muestra el caso del chavismo venezolano.

Otras herramientas fundamentales son las de la que ahora está de moda llamar guerra cognitiva. Antes se decía «propaganda». Que incluye la recolección de datos (antes «espionaje»).

En el mundo actual, piezas esenciales de esas herramientas están en poder de grandes empresas tecnológicas, que naturalmente tienen sus propias agendas. O las de sus CEOs y propietarios.

Esto ha despertado en muchos intelectuales de lo que solía ser «Occidente» -América del Norte, la Unión Europea y también en Latinoamérica- reclamos por su control estatal.

Estoy de acuerdo con ellos, y con la Iglesia católica, que un grado de control es necesario. Pero me inclino a pensar que no es suficiente. 

Los datos… hace tiempo que los entregamos -en forma voluntaria o inconsciente- a Google, Facebook, Instagram…

La actitud práctica, en mi humilde opinión, es que los estados nacionales desarrollen sus propias herramientas tecnológicas, «convenientes» para alcanzar sus objetivos y defender sus intereses y su identidad. Como observaba hace siglos el maestro florentino, no es prudente depender de mercenarios.

En cuanto al posible mal uso por parte de los mismos gobiernos… Maquiavelo también estaría de acuerdo en que la única salvaguardia es una ciudadanía alerta.

Abel B. Fernández

CIENCIA: El cerebro humano construye oraciones, neurona por neurona

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En la fracción de segundo antes de que una persona hable, su cerebro entrelaza una gramática compleja, un vocabulario preciso y el significado subyacente del lenguaje. Ahora, los investigadores han rastreado el chisporroteo eléctrico de células cerebrales individuales en tiempo real durante conversaciones no guionadas, capturando cómo se construyen las oraciones antes de que se pronuncie una sola palabra.

Al observar estas neuronas en una región del cerebro humano llamada corteza frontotemporal, los científicos han descubierto que las células cerebrales individuales actúan como bloques de construcción lingüísticos especializados. «Solíamos pensar que el lenguaje era un fenómeno difuso, de toda la red,» dice Ziv Williams, neurocirujano en el Hospital General de Massachusetts (MGH) en Boston y coautor del estudio. «Pero resulta que tienes neuronas específicas que solo se preocupan si una palabra es un sustantivo, o solo se preocupan si una frase está terminando.»

En el mapa

Para capturar esta actividad, Williams y sus colegas utilizaron electrodos que fueron implantados temporalmente en personas con epilepsia para monitorear sus convulsiones. Debido a que estos participantes estaban despiertos y hablaban libremente, el equipo pudo observar cómo operaba el cerebro mientras hablaban. La neurocientífica Jing Cai, también en MGH, dice que esta configuración proporcionó una rara oportunidad para espiar los procesos celulares que subyacen al habla, capturando detalles que los dispositivos estándar de imagen cerebral no pueden obtener.

El acceso a tales datos proporciona una «rara» visión de la maquinaria biológica que gobierna el habla, dice Angela Friederici, neuropsicóloga del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales de Leipzig, Alemania.

Los investigadores encontraron que neuronas específicas aumentaban su tasa de disparo eléctrico justo antes de que se pronunciaran ciertos componentes del habla, como un sustantivo. Esto señalaba que el cerebro construye oraciones al activar neuronas particulares que pueden manejar propiedades distintas del lenguaje, como las partes del discurso, notaron los investigadores.

Para entender esta sinfonía eléctrica, el equipo recurrió a grandes modelos de lenguaje, el mismo tipo de inteligencia artificial que impulsa a los chatbots. Al comparar los patrones de procesamiento de texto de los modelos con la actividad cerebral de los participantes, los investigadores descubrieron que tanto las neuronas como los modelos seguían el contexto más amplio de la oración, manteniendo un registro mental de hasta cinco palabras anteriores para dar forma al significado de la siguiente.

También encontraron una división del trabajo entre dos conceptos fundamentales: la semántica, o el significado de las palabras, y la sintaxis, que dicta la gramática y la estructura. La mayoría de las células codifican preferentemente solo información semántica o sintáctica, encontraron. Aunque estas neuronas especializadas en el lenguaje están dispersas por la corteza frontotemporal, los investigadores descubrieron que el hemisferio izquierdo del cerebro estaba más activo en la codificación de esta información lingüística que el derecho.

División del trabajo

Sin embargo, a pesar de toda esta precisión a nivel celular, los datos revelaron una desconexión entre la afinación especializada de las células individuales a propiedades particulares del lenguaje y las ondas eléctricas sincronizadas que los neuronas generan en el tejido cerebral circundante. Este zumbido eléctrico de fondo más amplio no compartía la misma especificidad lingüística; una sola célula podría sintonizar el significado de una palabra, mientras que su vecindario celular inmediato podría monitorear algo completamente diferente, como cómo termina una frase.

Para algunos especialistas como Friederici, esta desconexión deja una pregunta clave sin respuesta: si los bloques de construcción del lenguaje están tan aislados, ¿cómo se unen rápidamente para crear un discurso fluido?

Friederici también advierte que los hallazgos representan solo una instantánea temporal de la actividad cerebral. Investigaciones previas en ratones muestran que las reacciones de células individuales en la corteza pueden cambiar drásticamente con el tiempo, un fenómeno conocido como deriva representacional. Debido a que el cerebro fue monitoreado solo por un corto período de tiempo, no está claro si estas neuronas específicas mantienen sus funciones lingüísticas asignadas durante meses o años, dice ella.

Más allá de mapear la arquitectura del cerebro, Williams dice que espera que estos hallazgos eventualmente ayuden a construir dispositivos neuronales más avanzados e interfaces cerebro-computadora para las personas que han perdido su capacidad de comunicarse. Al mostrar cómo las células individuales en estas regiones más amplias codifican la estructura y la gramática de una oración, tales mapas podrían ayudar a decodificar pensamientos complejos directamente desde el cerebro, ofreciendo un camino para restaurar el habla, dice.

Max Kozlov

Fabricaciones Militares probó exitosamente munición de 105mm para el TAM-TAM 2C

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Como resultado del trabajo conjunto entre la Sede Central de Fabricaciones Militares y sus unidades productivas, ubicadas en Río Tercero, Fray Luis Beltrán y Villa María, durante miércoles y jueves se completaron con éxito las pruebas de validación de la nueva munición, un desarrollo que representa un paso significativo en la recuperación de capacidades históricas de producción autónoma, para el Sistema de Defensa de nuestro país.

Los ensayos se llevaron a cabo en la localidad bonaerense de Magdalena, donde se efectuaron 16 disparos a través del sistema de armas TAM y TAM 2C. Durante las pruebas, el proyectil alcanzó un desempeño óptimo, cumpliendo con los objetivos técnicos previstos y permitiendo avanzar hacia la confección de la tabla balística definitiva, con el importante apoyo técnico del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF).

El proyecto en general, implicó la recuperación de procesos industriales y conocimientos estratégicos que habían permanecido inactivos durante años. Entre los trabajos realizados se destacan la producción nacional de pólvora de base simple (BD9 A Tipo M1), la recuperación de herramientas específicas, correcta preparación de vainas, recalibrado y cierre de bocas, roscado y controles dimensionales; así como también la integración efectiva de todos los componentes del sistema de producción de munición.

La comprobación incluyó el desarrollo de verificaciones de proceso y ensayos de validación, que aportaron datos importantes respecto a fuerza de extracción, centrado y trabajo de recámara, además de evaluaciones de desempeño sobre los propios vehículos de combate del Ejército Argentino.

El resultado de estas tareas integradas, permitió alcanzar una solución nacional completa y autónoma, compatible con los requerimientos operativos del sistema de armas TAM-TAM 2C.

Entre otras cosas, la recuperación de esta capacidad productiva constituye uno de los principales objetivos de la política de fortalecimiento de la Defensa impulsada desde el Ministerio, al trabajar en la decisión de reconstruir las competencias industriales críticas, preservando conocimientos técnicos especializados y garantizando mayores niveles de autonomía en el sostenimiento de los sistemas de armas de las Fuerzas Armadas.

El éxito de las pruebas realizadas esta semana fortalece el vínculo entre Fabricaciones Militares, las Fuerzas Armadas y el sistema científico y tecnológico de la Defensa, con la participación de la Dirección de Investigación y Desarrollo, y la Dirección de Arsenales del Ejército Argentino.

A la vez, reafirma la importancia de contar nuevamente con capacidades propias en la producción y sostenimiento de materiales críticos, fortaleciendo el alistamiento efectivo y la operatividad de medios y sistemas de armas, consolidando capacidades estratégicas que resultan fundamentales para el ejercicio y defensa de la soberanía nacional.

Argentina es el 1er. país en aprobar una nueva tecnología para el control de malezas

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La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informa que Argentina se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una nueva tecnología para el control de malezas gramíneas resistentes a los herbicidas comunes (como el glifosato, por ejemplo), producto que ofrece una solución urgente para productores que hoy trabajan con herramientas que son cada vez menos efectivas.

Las malezas resistentes son una gran amenaza para los productores porque no solo sobreviven a los herbicidas comunes sino que además compiten con los propios cultivos por nutrientes, luz solar y agua. Asimismo, actúan como puentes para todo tipo de plagas, hongos, virus y bacterias, por lo que pueden reducir fuertemente los rendimientos de los cultivos.

En ese sentido, esta nueva tecnología está diseñada para controlar a esas malezas gramíneas resistentes en cultivos clave como soja y algodón; y en aplicaciones pre siembra, en cereales y maíz. El ingrediente activo del producto (la molécula) fue aprobado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) el 15 de diciembre de 2025, su formulación en tanto en abril 2026 y fue lanzado oficialmente al mercado en junio de este año.

Cabe destacar que Argentina –tercer productor mundial de soja– está entre los mercados agrícolas más innovadores del mundo, con productores que suelen ser los primeros a nivel global en adoptar tecnologías agrícolas de vanguardia.

Consumo: los sectores perdedores y los ganadores

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Mucho se ha discutido últimamente sobre el nivel del consumo. Mientras desde el Gobierno se insiste en que se encuentra en niveles “récord”, desde la oposición se dice todo lo contrario. Este martes se sumó a la polémica un informe de la consultora PxQ donde se advierte que “Parece haber una disociación entre la estadística oficial de consumo privado y la dinámica de ciertos indicadores de ventas de bienes en el mercado local”.

Javier Milei afirmó recientemente que el consumo en Argentina se encuentra en máximos históricos y rechazó de forma categórica que exista una crisis en el sector. Para justificarlo, el presidente compartió, en redes sociales, videos de centros comerciales y de las tradicionales pizzerías repletas de gente a fin de mes para rebatir el discurso de la recesión.

Sin embargo, el consumo masivo tuvo una caída promedio de 3,3% en el primer cuatrimestre del año, según señala la consultora Scentia.

El informe de PxQ recuerda que el consumo privado aumentó 7,9% anual en 2025 y alcanzó su máximo nivel histórico. Pero advierte que esto ocurre en paralelo a una masa salarial que en términos reales se ubica 11% por debajo del máximo de 2015 y con ventas en supermercados que todavía están 9% por debajo de 2023 y 27% con respecto al máximo de 2015.

Por esta razón señala que parece existir una disociación entre la estadística oficial y la dinámica de ciertos indicadores de ventas de bienes en el mercado local.

El consumo, con números en rojo.

Para aclarar el tema hace referencia a cómo se calcula el consumo. Conceptualmente, explica la consultora que dirige Emmanuel Álvarez Agis, todo el ingreso de un hogar que no se destine al ahorro es consumo. A título de ejemplo, si un hogar gana 100 y ahorra 10, su consumo es 90. Ahora bien, si al mes siguiente tiene que destinar 10 adicionales a pagar servicios públicos o el alquiler, el ahorro baja a 0 y el consumo “aumenta” a 100.

Para analizar el tema con más detalle, el trabajo recalcula el incremento del consumo en 2025 descontando, entre otros rubros, los servicios públicos, los gastos en turismo en el exterior y los bienes importados. Obtiene así una muestra del “consumo del mercado interno” que sube 1,4% – en lugar del 7,9% global -. Se trata de un avance más modesto que parece estar más a tono con el desánimo que muestran las encuestas de opinión pública.

Las diferencias entre los distintos tipos de consumo resultan notables cuando el punto de referencia se ubica años atrás, en 2017. PxQ señala que las ventas en supermercados cayeron 16,7%, mientras que las importaciones de bienes finales subieron 13% y el consumo de energía eléctrica subió 18,7%.

Salarios

En tanto, los salarios acordados en paritarias por los principales gremios registraron un aumento promedio de 2,5% en el mes pasado, según la consultora Synopsis. De esta forma, por primera vez desde junio de 2025 los sueldos le habrían ganado a la inflación.

El aumento en el índice de precios al consumidor del mes que acaba de concluir se ubicaría entre 2,1 y 2,5%, según la estimación de las principales consultoras privadas. Fuentes oficiales son optimistas y esperan una marcada reducción en el dato de inflación a partir de la caída que registraron los precios de algunos alimentos en las primeras semanas de mayo.

En consecuencia, el ajuste salarial que es calculado por la consultora que dirige Lucas Romero, superaría al índice, tras casi un año en el que quedó rezagado. En los últimos doce meses los ajustes en paritarias suman casi 28% (27,9%) con una pérdida de poder adquisitivo en los salarios de estos gremios del orden de 4%.

Cabe señalar que los incrementos acordados en mayo por algunos de los sindicatos con más afiliados se ubican por debajo de la inflación proyectada. Tales son los casos de Empleados de Comercio -el más numeroso- con 1,3% y Camioneros, con 1,7%.

Los analistas sostienen que el deterioro del poder adquisitivo es mayor debido al encarecimiento relativo de los servicios básicos (tarifas, educación, salud). Ecolatina calcula que mientras que a fines de 2023 estos servicios representaban el 22% del ingreso de los hogares, a marzo de 2026 absorben el 29,3%limitando la disponibilidad de fondos para el consumo de bienes no esenciales.

En este contexto, estimaciones privadas tienden a proyectar una recuperación paulatina y heterogénea del consumo, vinculada a la recuperación del salario real -que se espera a partir de la desaceleración de la inflación – y de la mano de reactivación del crédito.

Liliana Franco