Una discusión caliente sobre patentes y precios de medicamentos

0

Un tema siempre explosivo en la Argentina, la propiedad intelectual, desencadenó esta semana una acalorada discusión entre representantes de laboratorios y empresas agropecuarias, lobbistas y funcionarios, todos ellos miembros de un grupo de WhatsApp de Red de Acción Política (RAP), una organización apartidaria fundada por Alan Clutterbuck. Fue justo en momentos en que el Gobierno está a punto de enviar al Congreso la adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación de Patentes y empieza a discutir una nueva normativa para las semillas.

Palabras fuertes, alguna ironía, enojos y hasta el concepto ambiguo y contemporizador de siempre formaron parte de la conversación que se pudo reconstruir a partir de consultas a varios integrantes del chat y que, en realidad, había empezado la semana pasada, cuando el empresario Marcelo Figueiras, dueño de laboratorios Richmond, envió una nota que acababa de publicar este diario cuestionando la reciente derogación de una resolución de 2012 que aplicaba criterios de patentabilidad para las farmacéuticas y que, desde entonces, sostenía el negocio de la industria nacional. Es una discusión sensible porque incluye no sólo el resguardo y el financiamiento de la innovación, sino también precios y empleos en el sector, elementos que no siempre se pueden conciliar.

El posteo de Figueiras sacudió al grupo desde el inicio porque ahí estaba nada menos que Alejandro Cacace, secretario de Desregulación y justamente el funcionario que trabajó con Federico Sturzenegger en la referida derogación, un viejo reclamo de la Casa Blanca incluido en el acuerdo comercial que el país firmó en diciembre con Estados Unidos.

Cacace no se quedó callado. Le contestó a Figueiras que le prestara atención a países como India, donde se respeta la propiedad intelectual y los precios son significativamente inferiores a los de la Argentina, y comparó el valor del Ozempic, del laboratorio danés Novo Nordisk, de entre US$13 y US$40, y el Dutide Semaglutida, biosimilar que hace Elea, de Hugo Sigman, que se vende en la Argentina a valor de entre US$80 y US$200 según la dosis. Eso dio pie a un extenso contrapunto al que se sumaron otros.

Figueiras cree que en Estados Unidos se lleva el argumento de la propiedad intelectual al absurdo. “Algunos creen que los de afuera son los buenos y nosotros, siempre los malos”, posteó en el grupo, y citó: “Hay un buen libro de patentes donde el Dr. Correa cuenta que, si respetáramos patentes automáticamente, hay una en USA que protege la forma de la correa para llevar al perro o la forma de agarrar el putt de golf. Son casos reales con número y todo”.

Alejandro Cacace, secretario de Desregulación
Alejandro Cacace, secretario de Desregulación

Pero muchos no estaban de acuerdo con el planteo. El productor ganadero Miguel de Larminat, por ejemplo, que se sumó a la comparación de precios: “La realidad que la prensa cuidadosamente omite es que los medicamentos en la Argentina, sean de marca o genéricos, están entre 3 y 15 veces más caros que en los países en donde rigen las patentes… Raro, ¿no?”.

Jorge Steverlynck, miembro del directorio de Los Grobo y de la Comisión Directiva del Hospital Británico, coincidió con matices. “Michael, en la Argentina prácticamente no se venden genéricos. No los han dejado ingresar al mercado porque los laboratorios locales controlan la distribución y las regulaciones. A las grandes cadenas de farmacias las presionaron para que no vendan genéricos, so pena de no venderles productos farmacéuticos y dejarles las góndolas vacías. Sólo se venden genéricos con marca a un precio parecido al medicamento original. De hecho, TEVA es una empresa de genéricos muy importante a nivel mundial, pero en la Argentina vende genéricos con marca en línea con el resto de los laboratorios. Ese es el gran problema: cae la patente a nivel mundial y en la Argentina seguimos pagando precios como si tuvieran patente vigente. Por eso lo que planteás de entre tres y 15 veces de diferencia de precio”.

Larminat volvió a envalentonarse: “Es así, Jorge, exactamente como decís. Me dan ganas de vomitar… Con perdón de la audiencia”.

A Figueiras le pareció demasiado y acaso se sintió atacado. “Gente, sería bueno traer datos para enriquecer la discusión. Simplemente, es absolutamente inexacto afirmar que los medicamentos son hasta 15 veces más caros acá y que no hay genéricos. Se venden genéricos sin marca en todas las farmacias y tienen su market share y compiten con las marcas. En sanatorios, hospitales y licitaciones los genéricos sin marca son casi el 100% del consumo, excepto productos de multinacionales. Hay laboratorios indios en la Argentina que compiten. Pero bueno, veo que, más allá de los datos, hay una animosidad bastante marcada, casi ofensiva hacia gente que trabaja, da laburo, genera riqueza, salva vidas y es líder no sólo en la Argentina sino también en México, Brasil y otros países tantos países. ¡Que deben ser tontos como nosotros y los dejan vender también ahí! Será el ADN de estar en contra de lo nuestro”, dijo.

Larminat insistió entonces con los precios que, dijo, extraía de su tarjeta de crédito después de comprar en farmacias de Francia. Citó el Amoxidal de Roemmers y el Glucophage 500 de Elea. “¿Eso no es una prueba de cómo las familias de los laboratorios farmacéuticos de nuestro país se pagan veleros con 25 marineros, autos clásicos de millones de dólares, casas en los lugares más caros del mundo, y el pobre tipo que se quiere pagar un antibiótico con patentes totalmente vencidas tiene que pagar 4 o 5 veces lo que paga un francés con un ingreso anual 5 veces más alto? Vamos, dejémonos de hipocresía…” Figueiras volvió a intervenir: “Estás sacando conclusiones generales a partir de una experiencia personal, que por definición no es representativa. Con ese mismo criterio, cualquiera podría mostrar ejemplos en sentido contrario y ‘probar’ lo opuesto. La comparación de precios de medicamentos entre países es mucho más compleja: incluye regulación, impuestos, escalas de producción, acuerdos de compra, sistemas de reembolso y hasta qué moléculas se subsidian en cada mercado. Si queremos discutir en serio, hagámoslo con datos agregados y metodologías comparables, no con casos puntuales de farmacia”.

Larminat ya no soltaba el tema. “La realidad es que la gente pobre paga demasiado por los medicamentos y es una vergüenza…”, dijo.

Hugo Sigman
Hugo Sigman

El agro y el sector farmacéutico tienen el mismo tema de discusión, la propiedad intelectual, pero normativas que, al igual que Menem en los 90, Javier Milei eligió abordar por separado. Figueiras se manifestó en el WhatsApp favorable a una legislación farmacológica menos rígida que la de Estados Unidos. “En la sucursal nuestra de Italia, por ejemplo, podemos patentar combinaciones de productos conocidos. Ejemplo: combinaciones de vitaminas que se brevetan y las puede hacer uno solo. Acá no aplicaría: no hay innovación ni altura inventiva”.

Cacace volvió a replicarle: “Sí. Estados Unidos tiene una legislación y práctica que lleva a patentar todo, como decís. Coincido en que no debe haber réplica automática. Sí hay casos también en que algo es patentado en todo el mundo (Estados Unidos, Europa, India) y negarlo acá nos hace ver como que no respetamos la propiedad intelectual. Y por eso nos tienen hace años en el Informe 301 como los chicos malos en la Priority Watch List”.

La regulación de las semillas, en cambio, es una discusión cualitativa e incluso más compleja porque está montada sobre una ley de 1973. ¿Habrá que derogarla? El Gobierno piensa que no: que bastará con una resolución.

Larminat hizo la diferencia entre esa industria y la farmacéutica. “Creo que la de semillas es una discusión uno a uno y la de la salud afecta a todos”.

Argumentos que volverán a oírse en estos días en público, casi o tan encendidos como en el WhatsApp. “Me parece que estamos en un momento bisagra y que falta muy poco para llegar a una posición razonable y consensuada -planteó ahí Luciano Viglione, director de Asuntos Públicos de Bayer-. Así como no podíamos seguir como hasta ahora sobreprotegiendo a los laboratorios nacionales (por más excelentes empresas que sean) ni tampoco sería bueno que nos pasáramos de mambo estableciendo un sistema de evergreening eterno (y aclaro que formo parte de un laboratorio internacional), las cosas tienen que ser equilibradas y así finalmente poder lograr mayor innovación, respetar estándares internacionales, mejorar el acceso para los pacientes y lograr costos que hagan al sistema un poco más sustentable”. Por ahora, ese punto de encuentro parece bastante lejano.

Francisco Olivera

Mientras, Ozempic ya es genérico para los laboratorios de India y China

0

El fármaco que se comercializa como Ozempic y Wegovy y se usa, indebidamente, como adelgazante, ya es genérico en países que concentran el 40 por ciento de la población mundial a partir del 16 de marzo de pasado. Este cambio reducirá de manera significativa el precio de una medicina costosa que había sido prácticamente inaccesible para casi todos, salvo para los sectores más acomodados.

Novo Nordisk —la compañía que hasta ahora mantuvo el monopolio de la venta del fármaco— perdió la protección de patente en varios de los países más poblados del mundo. Las primeras versiones genéricas ya estan a la venta en India y, en los próximos meses, también a China, Canadá, Brasil, Turquía y Sudáfrica.

“La disponibilidad de estos fármacos, que en los países de altos ingresos había quedado restringida a personas muy ricas, ahora será democratizada por los genéricos”, señaló Leena Menghaney, activista en Nueva Delhi especializada en acceso a tratamientos.

Los nuevos mercados potenciales son enormes. Solo la India y China albergan a más de 800 millones de adultos con obesidad o sobrepeso y a más de 360 millones de adultos con diabetes.

Los genéricos están listos para sacudir un mercado global de medicamentos que transformó el tratamiento de la obesidad. Novo Nordisk y su competidor, Eli Lilly, generaron ventas millonarias en todo el mundo, pero el acceso permaneció limitado. Las versiones genéricas prometen aumentar de manera sustancial la cantidad de personas que tomarán estos fármacos, que también demostraron ayudar a prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

En Estados Unidos y Europa, no se espera que el medicamento se vuelva genérico hasta principios de la década de 2030. El retraso responde a protecciones regulatorias especiales destinadas a fomentar la innovación al extender el monopolio de los fabricantes de medicamentos de marca.

La semaglutida, como Ozempic y Wegovy, es un medicamento empleado para el tratamiento de la diabetes y la obesidad
La semaglutida, como Ozempic y Wegovy, es un medicamento empleado para el tratamiento de la diabetes y la obesidad

Docenas de firmas han competido para producir los suministros necesarios y obtener aprobaciones regulatorias en los países donde pronto podrán participar del mercado. La demanda será enorme entre los pacientes que no podían afrontar el precio de Novo Nordisk, pero sí pueden presupuestar versiones genéricas más accesibles. La empresa comercializa la semaglutida como Ozempic para diabetes y como Wegovy para obesidad.

“No creo que haya habido nunca tanta expectativa por un fármaco que está por perder la patente”, afirmó Siddharth Mittal, director ejecutivo de Biocon, un fabricante de la India que proyecta introducir genéricos el próximo año en Brasil, Canadá y Turquía.

Los fabricantes aún no revelaron sus planes de precios. Analistas estiman que, a medida que aumente la competencia, las versiones genéricas podrían llegar a costar unos US$15 mensuales. A modo de comparación, las dosis más altas de Wegovy pueden comprarse en Estados Unidos sin cobertura por US$349 al mes.(El fármaco se ofrece en cinco niveles de dosis: las más altas son más caras. Los pacientes suelen comenzar con una dosis inicial y avanzar a niveles superiores a lo largo de varios meses).

Los fármacos no son una panacea. Algunos pacientes dejan de tomarlos por efectos secundarios, como náuseas, vómitos y constipación, aunque las reacciones adversas reportadas rara vez son graves.

Especialistas en salud pública esperan que, si la competencia entre genéricos reduce lo suficiente los precios, los sistemas nacionales de salud consideren cubrir el medicamento. Algunos sistemas públicos —principalmente en países de altos ingresos— ya lo financian para tratar la diabetes, pero todos rechazan su cobertura cuando el uso es exclusivamente para bajar de peso, debido al costo.

Argent Wang, de 31 años, residente de la ciudad china de Dalian, en el noreste del país, contó que gasta unos US$160 al mes en el fármaco. Dejó de trabajar para tratar complicaciones derivadas de la diabetes y vive con su madre, que también padece la enfermedad. El médico de la señora Wang le sugirió cambiar a una dosis distinta, pero, a US$291 mensuales, no puede afrontarlo.

Si una empresa china ofreciera un genérico igual de efectivo y con un costo inferior a US$75 al mes, la señora Wang estaría dispuesta a probarlo. “Mis gastos son tan altos que voy a optar por la alternativa que me permita ahorrar”, dijo.

Más competencia para Novo Nordisk

El vencimiento de las patentes representa un desafío adicional para Novo Nordisk, cuyas acciones se desplomaron a medida que la competencia global erosionó su cuota de mercado. En su punto más alto, a mediados de 2024, el laboratorio danés era la empresa pública más valiosa de Europa.

Eli Lilly, la compañía estadounidense que comercializa su fármaco para bajar de peso como Mounjaro para la diabetes y como Zepbound para la obesidad, se perfila como su mayor competidor. Se espera que Eli Lilly conserve la protección de patente durante otra década en la mayoría de los mercados principales.

El año pasado, Estados Unidos representó dos tercios de las ventas globales de Ozempic y Wegovy. Sin embargo, la empresa perdió cuota de mercado frente a versiones más baratas del fármaco, elaboradas mediante un proceso conocido como formulación magistral. Esas versiones no son genéricos y se encuentran en un área legal gris; los reguladores estadounidenses anunciaron recientemente que buscarán restringir su comercialización.

Para preservar su monopolio, Novo Nordisk litigó en tribunales de la India, China y Brasil con el objetivo de impedir la entrada de genéricos. La compañía también redujo precios en China y la India en anticipación a la nueva competencia.

Voceros de Novo Nordisk señalaron que la empresa desarrolló distintas estrategias para mantener su alcance en los países donde enfrentará competencia directa. Una de ellas podría ser posicionar la versión original como una marca premium.

Una vez que los genéricos lleguen a Canadá —donde la protección de patente expiró en enero— algunos pacientes estadounidenses podrían intentar importar el medicamento desde farmacias canadienses.

Los fabricantes de genéricos también podrían llevar la semaglutida a países con menores ingresos donde Novo Nordisk nunca solicitó protección de patente y donde hasta ahora el uso del fármaco fue muy limitado. Investigadores estimaron que los genéricos podrían producirse en masa por apenas US$3 al mes por paciente.

Anticipando precios más bajos en la India

En la India, Novo Nordisk vende las dosis más altas de Wegovy a unos US$180 al mes, un precio inaccesible para la mayoría de los pacientes.

“Muchos de mis pacientes se beneficiarían, pero no lo están usando por su costo”, señaló la doctora Reema Arora, dermatóloga y cosmetóloga en Nueva Delhi.

Alkem Laboratories, con sede en Mumbai, es uno de los fabricantes que obtuvo la aprobación regulatoria para comercializar un genérico en la India. La empresa ya produce suministros y se prepara para distribuirlos. “Vamos a hacer todo lo posible para que nuestro producto pueda llegar rápido a médicos y pacientes”, afirmó Vikas Gupta, director ejecutivo de la compañía.

En Instagram y WhatsApp, pacientes de la India vienen comentando con expectativa la inminente llegada de los genéricos, contó Himani Raj, vecina de Ahmedabad, en el oeste del país. Ella utiliza el fármaco de Eli Lilly y administra uno de los grupos de debate.

En Nueva Delhi, la dermatóloga Nivedita Dadu señaló que espera un aumento en la demanda una vez que los genéricos más accesibles estén disponibles. Tanto ella como su hermana —anestesióloga— ya recetaron los medicamentos de marca a cientos de pacientes.

Uno de ellos, un hombre de 55 años, bajó tanto de peso que pudo volver a ponerse un par de jeans que conservaba desde hacía 25 años. “Cuando llegó a la clínica con esos jeans, se emocionó mucho”, relató.

La India, al igual que muchos países, no permite la publicidad de medicamentos recetados dirigida al público, como sí ocurre en Estados Unidos. Sin embargo, ante la inminencia de los genéricos, Novo Nordisk financió este mes un anuncio en la portada de The Times of India para promover la conciencia sobre la obesidad. Eli Lilly también lanzó campañas con actores de Bollywood. En respuesta, los reguladores indios advirtieron la semana pasada a los fabricantes de medicamentos para bajar de peso sobre el cumplimiento estricto de las normas que prohíben este tipo de publicidad.

Auge de la producción de medicamentos en China

A comienzos de marzo, 10 fabricantes de genéricos estaban en la etapa final de evaluación por parte de los reguladores chinos para comercializar sus versiones de semaglutida, y al menos una docena más había completado ensayos clínicos.

The United Laboratories, con sede en la provincia de Guangdong y en Hong Kong, espera obtener aprobación para vender su genérico para diabetes antes de julio, informó Cao Chunlai, ejecutivo de la filial de investigación y desarrollo de la compañía.

El sistema nacional de seguro de salud de China cubre el medicamento de Novo Nordisk para la diabetes, aunque quienes lo utilizan para tratar la obesidad deben pagarlo de su bolsillo.

Novo Nordisk fabrica internamente todo su suministro global. Pero más de una docena de laboratorios chinos ya producen ingredientes activos para semaglutida destinados a distintos mercados internacionales, incluso para las versiones magistrales usadas por consumidores estadounidenses.

Lei Zhang, un trabajador del sector tecnológico de 33 años que vive en la ciudad de Suzhou, en el sur de China, solía gastar unos US$200 mensuales en Mounjaro, de Eli Lilly, para tratar su diabetes. En agosto de 2024 cambió a Ozempic, que es más económico, y redujo su gasto mensual a US$16.

El señor Zhang dijo ser optimista respecto de pasar a un genérico local. Como gran parte de la semaglutida ya se produce en China, afirmó: “No debería haber mucha diferencia”.

El Ozempic es un medicamento que nació para tratar la diabetes tipo 2
El Ozempic es un medicamento que nació para tratar la diabetes tipo 2GETTY IMAGES

Una larga espera para los estadounidenses

¿Por qué los estadounidenses y europeos recibirán los genéricos de semaglutida mucho más tarde? Según los especialistas, la diferencia radica en cuán favorable es el marco regulatorio de cada país hacia la industria farmacéutica.

Las patentes tienen una validez de 20 años desde la presentación de la solicitud. Pero, como Novo Nordisk destinó varios años al desarrollo del fármaco y a la espera de la revisión regulatoria, la compañía lo ha comercializado durante apenas unos ocho años.

Para estos casos, Estados Unidos y Europa otorgan a los fabricantes de medicamentos de marca protecciones especiales, conocidas como extensiones de plazo de patente, que les permiten mantener el monopolio por algunos años adicionales.

Esas protecciones surgieron entre las décadas de 1980 y 1990, cuando los laboratorios ejercieron presión sobre legisladores estadounidenses y europeos para evitar períodos de exclusividad más cortos, que —argumentaban— desalentarían la inversión en nuevos medicamentos. La India no contempla ese tipo de beneficios regulatorios.

“Estas políticas son, en esencia, subsidios para la industria farmacéutica, con un costo enorme para los pacientes y contribuyentes de Estados Unidos y Europa”, afirmó Tahir Amin, director ejecutivo de la Initiative for Medicines, Access & Knowledge (I‑MAK), una organización sin fines de lucro que monitorea las patentes de medicamentos.

En Estados Unidos, los precios de Wegovy disminuyeron en los últimos meses en parte gracias a un acuerdo alcanzado entre Novo Nordisk y la administración Trump, que implicó un alivio de los aranceles que el entonces presidente había amenazado imponer. Sin embargo, ese convenio no redujo los precios tanto como lo hubiera hecho la competencia de los genéricos.

Debido al retraso, millones de estadounidenses que podrían haberse beneficiado del fármaco probablemente no tendrán acceso a él en el corto plazo. Mientras tanto, el gasto en la versión de Novo Nordisk crecerá en decenas de miles de millones de dólares, según estimaciones de I‑MAK.

Rebecca RobbinsMeaghan TobinEshe NelsonAlex Travelli y Pragati K.B.

La soja se valoriza: en EE.UU. va camino a transformarse en biocombustible

0

A principios de este mes se conoció un dato oficial relevante para el mercado de aceites vegetales en general y para la soja en particular, producto que tiene un componente energético creciente en el sistema de formación de precios del mismo.

La Agencia de Energía de EE.UU. (EIA por sus siglas en inglés) actualizó la proyección de consumo interno de biodiésel en EE.UU. para el año 2026 para ubicarla ahora en 0,730 cuatrillones de BTU, una medida que se emplea para medir el consumo energético de diferentes fuentes (un cuatrillón de BTU es equivalente a 170-172 millones de barriles de petróleo crudo). Se trata de una cifra 5,1% superior a la prevista un mes atrás, lo que implica un aumento del 35,7% versus el año 2025.

La proyección de consumo de biodiésel en EE.UU. para 2027 fue ajustada a 0,919 cuatrillones de BTU, una cifra 8,6% mayor a la estimada en marzo pasado, lo que configura un panorama auspicioso para el aceite de soja, que es el principal insumo empleado para elaborar biodiésel en ese país.

Las proyecciones actualizadas por la EIA dan por supuesto que el programa de promoción de biocombustibles impulsado por la administración de Donald Trump será implementado este año, lo que generaría un incremento sustancial del mandato obligatorio de uso de biodiésel en la matriz energética estadounidense.

Tal iniciativa es lo que permite que el aceite de soja en EE.UU. tenga un valor FOB sustancialmente mayor al originado en Sudamérica, donde el programa de promoción del biocombustible no está tan desarrollado.

Los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes a los primeros nueve meses de 2025, muestran que el aceite de soja fue la materia prima más usada en ese período para elaborar biodiésel en EE.UU, con una participación del 33,6%.

En los siguientes puestos se ubicaron, por orden de importancia relativa, el sebo bovino (que en gran parte es importado de Oceanía y Sudamérica), aceite de maíz, aceite de cocina usado (importado en gran medida de Asia) y el aceite de colza (proveniente de Canadá), entre otros insumos.

Pronostican un super «El Niño». Aumento de temperatura en amplias zonas del planeta

0

Las probabilidades de que este año se registre un super El Niño que eleve la temperatura global están en aumento, según un pronóstico actualizado.

La última perspectiva del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (Ecmwf) indica que existe una alta probabilidad de una versión particularmente intensa de este patrón climático, que influye en los sistemas meteorológicos regionales y globales, durante este verano u otoño [del hemisférico norte], y ratifica la predicción de un super El Niño planteada el mes pasado.

Durante un episodio típico de El Niño, una zona de calentamiento de las aguas en el océano Pacífico ecuatorial incide en qué regiones enfrentan sequías, inundaciones, calor extremo, huracanes y una reducción del hielo marino. En los eventos de super El Niño —relativamente poco frecuentes y que se registran en promedio una vez cada 10 a 15 años— estos efectos pueden ser más intensos, más persistentes y más generalizados.

Esto ocurre porque las temperaturas del mar en esa región clave del Pacífico se elevan más de 2 grados Celsius por encima del promedio, lo que genera una fuerte respuesta atmosférica que, por lo general, alcanza su pico en diciembre o enero.

Por ejemplo, el oeste de Estados Unidos y partes de África, Europa y la India podrían atravesar un verano más caluroso que el promedio; algunos países tropicales, como los del Caribe e Indonesia, podrían enfrentar sequías más severas y calor extremo; mientras que en el océano Pacífico podrían desarrollarse más ciclones tropicales y menos en el Atlántico.

Este posible super El Niño también podría empujar las temperaturas globales a niveles récord, especialmente en 2027, y tener impacto en la producción agrícola a medida que se modifican los patrones climáticos.

“Existe un potencial real de que se trate del El Niño más fuerte en 140 años”, escribió Paul Roundy, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Nueva York, en Albany.

Se prevé que para este otoño [en el hemisferio norte] se desarrolle un fenómeno de El Niño extremo, lo que provocará importantes repercusiones meteorológicas en todo el planeta
Se prevé que para este otoño [en el hemisferio norte] se desarrolle un fenómeno de El Niño extremo, lo que provocará importantes repercusiones meteorológicas en todo el planeta(Ben Noll/The Washington Post; fuente de datos: ECMWF)

Impactos globales de un super El Niño

El potencial super El Niño de este año parece cada vez más probable y podría generar impactos climáticos de gran alcance que se prolonguen hasta 2027.

Incluso podría romper el récord de intensidad de El Niño registrado en diciembre de 2015, cuando las temperaturas del mar en la región central del Pacífico ecuatorial alcanzaron 2,8 grados Celsius por encima del promedio.

Aun así, aunque algunas señales apuntan a un episodio potente —como el desarrollo de un inusual patrón de triple ciclón en el Pacífico— persiste la incertidumbre sobre qué tan intenso llegará a ser el evento de este año. Además, no hay dos fenómenos de El Niño iguales, en particular en un contexto de calentamiento global, aunque las experiencias previas pueden servir para planificar y anticipar escenarios.

Estos son algunos de los impactos meteorológicos que, según la proyección más reciente de los modelos, podrían desarrollarse al menos hasta octubre:

El fenómeno de El Niño influirá en las zonas de sequía y las fuertes lluvias en todo el planeta a finales de este año
El fenómeno de El Niño influirá en las zonas de sequía y las fuertes lluvias en todo el planeta a finales de este año(Ben Noll/The Washington Post; fuente de datos: ECMWF)
  • Reducción de la actividad de huracanes en el océano Atlántico y posible sequía en las islas del Caribe. Al mismo tiempo, aumento del riesgo de huracanes y tifones en el océano Pacífico, incluidos Hawaii, Guam y amplias zonas del este de Asia.
  • Posible sequía en el centro y norte de la India, lo que podría suprimir las precipitaciones asociadas al monzón y afectar la producción agrícola.
  • Temperaturas de verano y niveles de humedad superiores al promedio en el oeste de Estados Unidos, posiblemente acompañados de aguaceros inusuales que podrían extenderse hasta las Llanuras y prolongar la temporada de tormentas eléctricas severas.
  • Desarrollo de sequías en partes de África Central, Australia, Indonesia, Filipinas, algunas islas del Pacífico Sur, América Central y el norte de Brasil, sobre todo hacia fin de año. En paralelo, se prevén lluvias torrenciales en Perú y Ecuador, zonas del norte y este de África, Medio Oriente y áreas cercanas al ecuador en el Pacífico.
  • Mayor frecuencia de olas de calor en amplias regiones de América del Sur, el sur de Estados Unidos, África, Europa, partes de Medio Oriente, la India y, más adelante, Australia.
  • Nuevos récords de temperatura global, especialmente en 2027, con altas probabilidades de superar las marcas establecidas en 2024.

Los eventos de El Niño más intensos casi siempre están asociados a años récord de temperatura. Esto ocurre porque durante El Niño el calor se libera desde el océano, se expande por los trópicos del Pacífico y luego se redistribuye a escala planetaria a partir de cambios en las corrientes en chorro.

Ese proceso podría contribuir a inviernos más templados en Estados Unidos y a la llegada de tormentas de gran magnitud sobre la Costa Oeste, a medida que los efectos de El Niño alcancen su punto máximo entre fines de este año y comienzos de 2027.

A medida que el planeta se calienta, El Niño se comporta de otra manera

Los períodos de El Niño intenso suelen aparecer como un escalón ascendente en los gráficos de largo plazo de la temperatura global.

“Debido al aumento sostenido de la concentración de gases de efecto invernadero, el sistema climático no logra disipar eficazmente el calor liberado durante un evento fuerte de El Niño antes de que se produzca el siguiente, que vuelve a elevar la línea de base”, explicó Eric Webb, meteorólogo del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

De este modo, un super El Niño en el período 2026-2027 dispersaría más calor que los registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.

Las anomalías en la temperatura de la superficie del mar durante las etapas iniciales de cuatro eventos de El Niño muestran que en 2026 habrá mucha más agua caliente que en años anteriores
Las anomalías en la temperatura de la superficie del mar durante las etapas iniciales de cuatro eventos de El Niño muestran que en 2026 habrá mucha más agua caliente que en años anteriores(Ben Noll/The Washington Post; fuente de datos: NOAA/OISST)

Además de propagar calor y humedad inusuales a gran escala, un super El Niño también podría generar flujos de humedad atmosférica récord, que impulsan lluvias intensas y elevan el riesgo de inundaciones. Esto se debe a que una atmósfera más cálida tiene mayor capacidad para retener y transportar vapor de agua.

Ben Noll

INVAP equipa la defensa antiaérea argentina con radares RPA-200M. Analizamos el tema

0

Diseñado y fabricado por INVAP, empresa nacional de tecnología de alta complejidad, el RPA-200M es un radar móvil tridimensional que permite la detección y el seguimiento simultáneo de más de mil blancos.

Este radar integra distintas tecnologías complementarias, posibilitando la detección de aeronaves en un amplio rango de altitudes y distancias, lo cual lo convierte en una herramienta eficaz para la vigilancia y el control del espacio aéreo.

Se trata de un sistema compacto, de fácil transporte y rápido despliegue, y puede funcionar de forma local o remota con mínima dotación de personal. Estas características amplían significativamente su versatilidad y permiten la adaptación a situaciones y escenarios operativos diversos.

La incorporación de este radar refleja un avance concreto en el proceso de modernización de las capacidades operativas de la Fuerza, a la vez que consolida el empleo de tecnología de desarrollo nacional en materia de defensa.

Comentario de AgendAR:

Vivan los radares de INVAP, pero …

Sin duda esto mejora las capacidades de detección aproximada: estos no son radares de tiro sino de detección temprana.

Radares de tiro a INVAP no se los piden jamás, porque a un intruso con malas intenciones no hay nada qué tirarle ni con qué.

No ciertamente con los aviones entrenadores Pampa 3. No tienen la velocidad, el radar a bordo para localización exacta y puntería, tampoco cañones ni misiles.

Algunos de estos ítems se les pueden adosar bajo las alas o el fuselaje, pero con una degradación de velocidad, maniobrabilidad, trepada y alcance.

Lo dicho, son entrenadores, de los mejores que hay. Pero no interceptores. Y además son pocos.

Tampoco hay misiles antiaéreos aire-tierra de mediano o largo alcance que puedan dar cuenta de intrusos hostiles. Son armas que INVAP podría desarrollar junto con proveedores aeronáuticos calificados, sean nacionales, sudafricanos, brasileños. Proveedores, tenemos unos 15, nos faltan. Socios externos posibles hay, sobre todo en un momento en que la OTAN está fracturándose

La Fuerza Aérea abandonó hace mucho el desarrollo de misiles de todo tipo: la cancelación por parte de Carlos Menem del Cóndor 2, un balístico tierra-tierra, vino con decapitación de oficiales ligados a este proyecto casi terminado. Y el que se quemó con lecha, ve una vaca y llora.

De hecho, también se decapitó de la Fuerza Aérea a los pilotos veteranos de Malvinas que habían ascendido a comodoros y brigadieres. Fueron los primero oficiales de la fuerza en exigir radares nacionales, porque si tu hipótesis de conflicto es el Reino Unido, los radares viejos de países de la OTAN los gringos te los interfieren o «spoofean» (le suministran información falsa) sin tener que sudar mucho la camiseta.

Pongo por caso entre 2 y 3 misiles aire-mar AM39 Exocet que fallaron el blanco y cayeron en el mar. Después del hundimiento del HMS Sheffield, el 4 de mayo, la firma francesa constructora, Aérospatiale, le suministró a la Royal Navy los códigos numéricos para discapacitar el radar de puntería en vuelo terminal de ese misil. Y esa interferencia electrónica a distancia salvó al menos a un portaaviones de la Royal Navy el 25 de mayo de 1982.

Los propulsores de los radares argentos fueron echados, tras juicios amañados, con la acusación de narcotraficantes, por el judicial más podrido de la historia del siglo XX, a pedido del primer Ejecutivo abiertamente narco del país, y por exigencia del embajador de ya saben qué país.

Los multimedios se plegaron a este «relato», como se dice de los camelos cuando son inmensos. Los medios chicos, por su tradición antimilitarista, no entendían cuántos pares son tres botas. Repetían desganadamente «el relato».

Festejo estos radares de INVAP porque costaron carreras, reputaciones de héroes condecorados, y -como dijo Churchill- sangre, sudor y lágrimas.

Cada vez tenemos más ojos para detectar intrusos, entre hostiles y narcos. Ningún país del hemisferio sur tiene estas capacidades, salvo Australia.

Lo que no tenemos es la tecnología para interceptarlos, obligarlos a bajar, y caso contrario, bajarlos.

Esto no se arregla con F-16 de 4 décadas de antigüedad, con un resto de vida útil, y un costo de cada hora de vuelo de U$ 5000.

Si alguien quiere joderte en serio, te hace despegar indefinidamente al cuete, hasta que los aviones, los motores, los repuestos, los pilotos y los fondos, que ya no dan más.

Los misiles son más baratos. ¿El lector ve muchos aviones rusos o ucranianos operando en los cielos de Ucrania? Y en una guerra muy asimétrica, como la de Israel y EEUU contra Irán, éste perdió en tres días toda su fuerza aérea de cazas multirrol, hecha de aviones tan viejos como los F-16 que nos zamparon. Pero las baterías antiaéreas iraníes lograron algunos derribos, y los drones baratísimos de Irán, los Shahed, destruyeron bocha de aviones enemigos en tierra. Literalmente, los iraníes están luchando con palos y piedras, y dada la disparidad de medios, en términos militares, diplomáticos y propagandísticos, para ganar les alcanza con no perder.

La de Malvinas fue hace 44 años, pero los gringos siguen con el trauma de 7 barcos en el fondo y unos cuantos más que volvieron muy remendados y navegando despacito. Y están decididos a sacarnos de nuestro propio cielo. Nos calman con chupetines como los F-16, cuando berreamos que nos estamos quedando sin pilotos de caza.

Y es cierto. Pero hay prioridades de las que jamás se hablan. Quiero baterías antiaéreas enteras no sólo radares, y con misiles, y además, propios. Como dicen los gringos, «area denial», que los pilotos de Avellaneda traducen como «metete en mis cielos y sos boleta».

Ninguna fuerza armada de nuestro país tiene otros misiles antiaéreos que algunos pocos SAAB de infantería, limitados a aviones a baja altura (no más de 5000 metros) y con detección y apuntamiento visual. Obviamente, tampoco tenemos los drones ni misiles crucero o balísticos necesarios para disuadir a nadie de atacarnos.

Cielos abiertos, los de mi país.

Daniel E. Arias

Los científicos humanos superan a los mejores agentes de IA en tareas complejas.

0

Como indicación de la rapidez con la que los científicos están adoptando la inteligencia artificial, el número de publicaciones en ciencias naturales que mencionan la IA creció casi 30 veces entre 2010 y 2025, según un influyente informe anual sobre el estado del campo.

La proporción de publicaciones en cualquier campo de las ciencias naturales que mencionan la IA oscila entre el 6 % y el 9 % (véase «El auge de los artículos sobre IA»), según el Informe del Índice de Inteligencia Artificial 2026, publicado hoy por el Instituto de IA Centrada en el Ser Humano de la Universidad de Stanford en California.

«Los científicos han adoptado realmente esta era de la IA», dice la informática Yolanda Gil, de la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, quien dirigió el informe del índice de este año.

AI PAPER BOOM. Chart shows the number of natural-science publications that mention artificial intelligence from 2010 to 2025. Data shows a sharp increase from 2015 onwards.
Source: Artificial Intelligence Index Report 2026

Junto con el auge de las publicaciones científicas relacionadas con la IA, el informe también enumera una serie de modelos fundacionales de ciencia recientemente publicados: modelos de IA que están ampliamente entrenados para realizar una amplia gama de tareas, pero también especialmente entrenados en conjuntos de datos masivos de un dominio científico específico.

Muchos investigadores han empezado a confiar en los «agentes» de IA que realizan de forma autónoma acciones que incluyen flujos de trabajo científicos, pero el informe se muestra escéptico sobre su rendimiento. Los agentes de IA todavía tienen dificultades para realizar flujos de trabajo de varios pasos de forma fiable, según el informe, y los mejores agentes de IA obtienen aproximadamente la mitad de puntuación que los especialistas humanos con doctorado. «Los agentes son maravillosos, pero todavía estamos lejos de un punto en el que sepamos cómo utilizarlos eficazmente», afirma Gil.

Número creciente

El informe dice que en 2025, más de 80.000 artículos, preimpresiones y otros tipos de publicaciones en ciencias naturales —que incluyen las ciencias de la vida, físicas y de la Tierra— mencionaron la IA, un 26% más que en 2024. La subcategoría de ciencias físicas fue la que tuvo el mayor número de publicaciones que mencionan la IA (33.000). La categoría de ciencias de la Tierra tuvo el porcentaje más alto (9 %).

El auge de los artículos científicos relacionados con la IA «no es sorprendente», afirma el informático Arvind Narayanan, de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey), que no participó en la creación del índice. Pero no está claro, dice, si el aumento del uso de la IA es productivo para la ciencia. «Si este crecimiento explosivo es significativo o no es algo muy debatido», dice Narayanan. «Mi opinión es que está sucediendo demasiado rápido, sin dar tiempo a que las normas científicas se ajusten, y por lo tanto la calidad de la investigación se ha desplomado».

Gil afirma que todavía no hay muchas pruebas de que la IA esté mejorando la productividad de los científicos. «Los estudios son limitados», dice. Pero, añade, los científicos “no pueden vivir sin ella”. Si les quitaras la IA, habría un motín. Así que debe estar ayudando de alguna manera.

Los mejores modelos

A medida que ha aumentado la adopción, también lo ha hecho el número de plataformas de IA disponibles para los investigadores. El año pasado surgieron muchos modelos de fundaciones científicas, incluido el primero para la astronomía, AION-1, que fue entrenado con más de 200 millones de objetos celestes. Este entrenamiento le ayuda a clasificar galaxias o a estimar sus propiedades. «Cuando hablé con científicos en 2024 y les dije ‘Existen modelos fundacionales para la ciencia’, los científicos no sabrían lo que eso significa. No sabían que existían. «Creo que hemos visto que ha avanzado muy rápido», dice Gil.

El rendimiento de los modelos fundacionales de propósito general, que incluyen modelos de lenguaje grandes (LLM) como los utilizados por los chatbots, en pruebas de nivel experto continuó mejorando rápidamente en 2025, según el índice. «Sigo pensando: el año que viene se va a estancar. Y no lo hace —dice Gil. Sin embargo, estos modelos de IA de primer nivel todavía cometen errores básicos, como leer incorrectamente los relojes analógicos el 50 % de las veces.

En una nota positiva, los modelos que generan vídeos «están empezando a aprender cómo funciona realmente el mundo físico», según el índice. La comunidad de IA ha esperado durante mucho tiempo que los modelos de IA sean capaces de aprender las reglas básicas de la física que rigen nuestro mundo, como la forma en que la gravedad afecta a una pelota que rebota. En 2025, el modelo de vídeo Veo 3 de Google DeepMind fue capaz de simular fenómenos como la flotabilidad sin haber sido entrenado para ello. Pero aún queda un largo camino por recorrer, dice Narayanan. «A pesar de algunos pequeños éxitos», dice, «el sueño parece bastante lejano».

Habilidades agentivas

En 2025 surgieron varias pruebas de referencia para evaluar el rendimiento de los agentes de IA en tareas relevantes para la ciencia. Una prueba llamada PaperArena, por ejemplo, proporciona a los agentes basados en LLM una pregunta de investigación y luego evalúa su capacidad para «formular un plan de razonamiento, interactuar con múltiples artículos e invocar las herramientas adecuadas para producir una respuesta bien fundamentada», según la preimpresión que describe ese punto de referencia (la preimpresión aún no ha sido revisada por pares). En esta prueba, incluso el mejor modelo de lenguaje grande que impulsa a un agente experto logró una precisión de solo el 39 %.

Narayanan tiene una visión más positiva de lo que los agentes pueden lograr de lo que implican los resultados de PaperBench. En noviembre, su propio equipo demostró que los agentes pueden superar una prueba de referencia para reproducir resultados computacionales en artículos científicos, dice. «Obviamente, hay mucho bombo y platillo en torno a los agentes, pero ya son extremadamente útiles para los investigadores como herramientas para ahorrar tiempo».

El uso de agentes de IA forma parte de una tendencia general de los científicos que utilizan herramientas de IA no solo para el análisis de datos, sino también para intentos más amplios de generación y descubrimiento de hipótesis. Eso es emocionante, pero el índice concluye que, por ahora, «la lista de descubrimientos de IA confirmados experimentalmente sigue siendo corta».

Nicola Jones

Argentina exhibe liderazgo regional en tecnología nuclear, aunque congela el CAREM

0

Argentina volvió a posicionarse como uno de los actores centrales del desarrollo nuclear en América Latina al participar de la segunda edición del SMR School organizado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que se realizó en Asunción, Paraguay.

El encuentro reunió a representantes de países de la región, organismos internacionales y referentes del sector con el objetivo de intercambiar experiencias y fortalecer capacidades en torno a los reactores modulares pequeños (SMR), una de las tecnologías más prometedoras para el futuro de la energía.

La delegación argentina estuvo encabezada por el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, quien destacó el posicionamiento del país como proveedor de conocimiento y servicios en el desarrollo nuclear.

Una trayectoria que respalda el posicionamiento argentino

Durante su intervención, Ramos Nápoli puso en valor la experiencia acumulada por Argentina a lo largo de décadas en el sector nuclear, así como su capacidad para acompañar a otros países en el desarrollo de sus programas.

El funcionario subrayó que el país no solo cuenta con capacidades tecnológicas, sino también con experiencia en todas las etapas de la cadena de valor, desde el diseño y la ingeniería hasta la operación y el ciclo de combustible.

En ese sentido, afirmó que Argentina está en condiciones de brindar apoyo a aquellos países que están dando sus primeros pasos en el sector nuclear, al tiempo que remarcó la necesidad de fortalecer la formación de recursos humanos.

La capacitación aparece como un eje central en el desarrollo de esta industria, especialmente en un contexto donde la demanda de profesionales especializados crece a nivel global.

Los SMR, en el centro de la agenda energética

El evento estuvo enfocado en el desarrollo de los SMR, una tecnología que gana protagonismo en el mundo por su flexibilidad, menores costos iniciales y capacidad de adaptación a diferentes sistemas energéticos.

La comitiva argentina, encabezada por Federico Ramos Nápoli, destacó las capacidades locales y el potencial de cooperación regional en energía nuclear.
La comitiva argentina, encabezada por Federico Ramos Nápoli, destacó las capacidades locales y el potencial de cooperación regional en energía nuclear.

Durante las jornadas se abordaron aspectos clave como la planificación de proyectos, los marcos regulatorios, los esquemas de financiamiento y la preparación para la operación de estas nuevas tecnologías.

La apertura del encuentro estuvo a cargo del director general del OIEA, Rafael Grossi, quien participó de manera virtual y destacó la importancia de la cooperación internacional para garantizar un desarrollo seguro y sostenible de la energía nuclear.

El aporte de la industria argentina

La presencia argentina no se limitó al plano institucional. La delegación incluyó a representantes de organismos y empresas clave del sector, como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Nucleoeléctrica Argentina, CONUAR, Dioxitek y Uramerica. Estos actores compartieron su experiencia en distintos segmentos de la industria, mostrando el carácter integrado del desarrollo nuclear argentino.

En ese marco, el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Juan Martín Campos, participó de un panel sobre planificación de proyectos y modelos de inversión, donde puso el foco en los desafíos asociados a la implementación de nuevas tecnologías.

“El desarrollo nuclear comienza mucho antes de la construcción de un reactor”, señaló, al remarcar la importancia de contar con marcos regulatorios sólidos, capacidades técnicas locales y organizaciones preparadas para garantizar una operación segura desde el inicio.

Cooperación regional y proyección internacional

El encuentro concluyó con espacios de intercambio entre los participantes, orientados a fortalecer la cooperación regional y promover el desarrollo de la energía nuclear como una fuente segura, confiable y escalable.

En ese contexto, la participación argentina consolidó su rol como referente en América Latina, no solo por su trayectoria histórica, sino también por su capacidad de adaptación a las nuevas tendencias tecnológicas.

La apuesta por los SMR y la articulación con otros países de la región forman parte de una estrategia más amplia para posicionar a la Argentina en el nuevo escenario energético global, donde la energía nuclear vuelve a ganar protagonismo como complemento clave de la transición energética.

Destacamento 201, la unidad del Ejército de EE UU dirigida por ejecutivos de gigantes tecnológicos

0

La imagen habla por sí sola: Andrew Bosworth, jefe de tecnología de Meta y hombre de confianza de Mark Zuckerberg, viste de uniforme junto a otros tres ejecutivos de grandes tecnológicas en el cuartel Myer-Henderson Hall, a menos de diez minutos en coche del Pentágono. Los cuatro, con la mano levantada en señal de juramento, lucen en la gorra la insignia de hoja de roble propia del rango de teniente coronel. La instantánea es del 13 de junio del año pasado y se tomó durante la ceremonia especial de presentación del llamado Destacamento 201, o Cuerpo Ejecutivo de Innovación, una iniciativa “diseñada para fusionar los conocimientos tecnológicos más avanzados con la innovación militar”. A Bosworth, o Boz, le acompañaban Kevin Weil, responsable de producto de OpenAI; Shyam Sankar, director de tecnología en Palantir, y Bob McGrew, exdirectivo de Palantir y OpenAI.

El vínculo entre el Pentágono y las grandes desarrolladoras de sistemas de inteligencia artificial (IA) dejó de ser en ese momento exclusivamente comercial: desde entonces, algunos de sus ejecutivos tienen galones, literalmente, en el ejército más poderoso del mundo, al que se han incorporado como reservistas. “Sus habilidades únicas serán fundamentales para modernizar nuestras capacidades y garantizar que sigamos a la vanguardia del avance tecnológico”, destacó el secretario del Ejército, Dan Driscoll.

La medida es inédita. Y no sentó muy bien entre muchos militares. Que se le diera el rango de teniente coronel a cuatro civiles tras un entrenamiento concentrado en apenas cuatro semanas, cuando esa graduación suele requerir entre 15 y 20 años de carrera, fue visto como un trato de favor. La formación no debió ser muy intensa, como se desprende de que a dos de los ejecutivos (McGrew y Weil) se les olvidara hacerle el saludo militar al general Randy A. George cuando este les felicita tras el juramento.

“El hecho de que se les haya decidido conceder rango militar, y no estatus de asesores técnicos del Ejército, tiene implicaciones profundas para la cultura militar, la integridad ética y la confianza pública”, escribió, por ejemplo, Shannon Szukala, analista de seguridad y veterano de la guerra de Irak. “Básicamente, devalúa el sacrificio y compromiso a largo plazo que representa la carrera de un oficial comisionado”.

“Se podría haber recurrido a la fórmula habitual de incorporar a los directivos en los puestos más bajos del escalafón, pero eso les habría colocado en una situación de difícil interlocución directa y natural con los mandos”, opina Ángel Gómez de Ágreda, piloto y coronel del Ejército del Aire y del Espacio en la reserva. “Es evidente que la intención era tratar de visibilizar la cooperación entre las Fuerzas Armadas estadounidenses y las empresas representadas, que se han elegido cuidadosamente, y de situarla en un nivel adecuado”, apunta este analista especializado en ciberseguridad e IA, que acaba de publicar dos libros, Un mundo falaz (Ariel) e Inteligencia artificial y defensa (Catarata, junto a Enrique Martín Romero).

Conflicto de intereses

A nadie le pasó desapercibido que la Administración Trump le ha dado galones a directivos que trabajan en compañías que tienen contratos activos con el Pentágono. Palantir, la empresa en la que trabaja el teniente coronel Sankar, es el proveedor del software Gotham, usado por los servicios de Inteligencia y del Departamento de Guerra, así como uno de los pilares de Maven (junto a Anduril, AWS o Anthropic, hasta que Trump le vetó en febrero), un programa para implantar el uso de IA en labores de inteligencia, misiones de reconocimiento o selección de objetivos. En total, se estima que la empresa fundada por Peter Thiel tiene decenas de contratos que le atan al Pentágono durante la próxima década con un valor potencial de unos 10.000 millones de dólares.

Bosworth, por su parte, es una figura clave en Meta, empresa que tiene un acuerdo con Anduril para desarrollar productos integrados de realidad virtual para el Ejército. Boz contó en X por qué eligieron ese nombre para su destacamento: es una referencia al código de estado HTTP 201, que significa que un recurso se ha creado con éxito.

OpenAI, la empresa en la que trabaja Weil y en la que militó McGrew, ya tenía acuerdos con el Pentágono y acaba de heredar los contratos que tenía hasta ahora Anthropic, recientemente caída en desgracia por no querer abrir su código al Ejército.

Los cuatro ejecutivos tendrán que servir en el Ejército al menos 120 horas al año, que podrán desarrollarse en remoto. Su función será la de asesorar en la integración de tecnologías que, a menudo, procederán de las compañías que les pagan el sueldo.

Silicon Valley entra en el Pentágono

El coqueteo de Donald Trump con las grandes tecnológicas ha sido una constante desde su vuelta a la Casa Blanca. Aunque esa buena sintonía no siempre ha existido. En su primer mandato, las relaciones con los tecnomagnates fueron tensas. Les acusó de ser liberales (que en EE UU se entiende como progresista) y llegó a sugerir que intentaría encarcelar al fundador de Meta, Mark Zuckerberg, después de que este suspendiera indefinidamente las cuentas de Trump en Facebook e Instagram tras el asalto al Capitolio.

Todo cambió cuando se propuso suceder a Joe Biden. Ganó las elecciones de la mano de Elon Musk, que fue su principal mecenas y estratega. Con las elecciones ya ganadas, y antes de asumir la presidencia, fueron desfilando por su residencia de Mar-a-Lago los máximos responsables de las big tech. Incluido Zuckerberg, con quien más desencuentros había tenido en los últimos años.

La contratación de funcionarios del Pentágono por parte de las tecnológicas no es una novedad. Meta, por ejemplo, contrató a exmilitares, según desveló Forbes hace una año, “para que le ayuden a vender sus servicios de realidad virtual e IA al Gobierno federal”. “Desde el final de la guerra de Vietnam, las empresas estadounidenses contratan militares recién retirados para aprovechar su experiencia. Ahora da la sensación de que va a hacerse lo contrario”, explica Fernando Puell de la Villa, historiador, coronel del Ejército retirado y autor de Historia de la guerra: seiscientos años de enfrentamientos en Occidente (siglos XV-XXI) (Espasa).

Inteligencia Artificial
El director de tecnología de Meta, Andrew Bosworth, lejos de los uniformes durante un reciente evento de la compañía.David Paul Morris ( BLOOMBERG )

Washington quiere que el Destacamento 201 contribuya a integrar la IA, el análisis automático de datos y el reclutamiento tecnológico dentro de la planificación estratégica del Ejército, un esfuerzo que se anunció por primera vez en 2018 y que Trump está impulsando en su segundo mandato. Aunque la idea del Destacamento 201 no es suya: surgió en abril de 2023, con Joe Biden en la Casa Blanca y meses después de que la irrupción de ChatGPT (noviembre de 2022) presentara al mundo la IA generativa. El entonces director de gestión del talento del Pentágono, BryntParmeter, decidió formar un destacamento especializado en esa tecnología, que empezaría con un puñado de oficiales y que con los años reclutaría a miles de personas.

Poco se sabe sobre lo que ha hecho hasta ahora el Destacamento 201. El Pentágono no ha dado por el momento datos al respecto. Sí es público que el procedimiento de incorporación exprés de militares reservistas que inauguró, que ha reducido de 18 a seis los meses que se tarda en incorporar a un candidato a la estructura militar, se está aprovechando. “Hemos aprendido mucho con el proceso de reclutamiento del Destacamento 201”, dijo el general de brigada Gregory Johnson a un grupo de periodistas en declaraciones recogidas por Federal News Networks. “Tenemos mucha actividad en lo que respecta al software, la IA, la robótica y las redes. Creemos que muchos especialistas pueden ayudarnos a través de este programa de nombramiento directo”.

Manuel G. Pascual

Los proyectos de cobre que se benefician con la reforma de la Ley de Glaciares

0

El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, aseguró que “los proyectos de cobre de clase mundial que están listos para comenzar la etapa de construcción y pueden ser afectados positivamente por los cambios en la Ley de Glaciares están en San Juan, Catamarca y Salta. Hay también un proyecto mediano de cobre en Mendoza”.

Cacciola identificó a cada uno de esos desarrollos: “En la provincia de San Juan están los proyectos Pachón, Los Azules, José María y Filo del Sol”. Los dos últimos están integrados en el distrito Vicuña, donde las compañías BHP y Lundin planean realizar una inversión de US$ 7.100 millones.

Por su parte, la minera canadiense McEwen Copper, a cargo del proyecto de cobre Los Azules, estima una inversión de US$ 3.170 millones, mientras que Glencore calcula invertir US$ 9.500 millones en el yacimiento El Pachón.

En San Juan también está el proyecto de cobre Altar, de la compañía Aldebaran, pero Cacciola aclaró que, a diferencia del resto, es el que está menos avanzado ya que se encuentra en etapa de prefactibilidad.

El titular de CAEM también afirmó que “en Catamarca está el proyecto Minera Agua Rica”. Se trata del proyecto MARA (Minera Agua Rica – Alumbrera), uno de los mayores desarrollos de cobre de la Argentina. En esta iniciativa, el gigante suizo Glencore podría realizar una inversión de US$ 4.000 millones.

Sobre los proyectos que podrían concretarse a partir de la modificación a la Ley de Glaciares, Cacciola también mencionó que “en Salta está el proyecto de cobre Taca Taca”, que está a cargo de la minera canadiense First Quantum Minerals, que prevé una inversión de hasta US$ 5.250 millones.

Además, el titular de CAEM añadió que “hay un séptimo desarrollo en Mendoza que es de menor envergadura que es Proyecto San Jorge (PSJ)”. Allí, la minera suiza Zonda Metals GmBH y el Grupo Alberdi tienen un compromiso de inversión de US$ 559 millones.

Cacciola subrayó que “seis proyectos de clase mundial pueden tener un impulso importante a partir de clarificar la situación con la modificación de la Ley de Glaciares. Con lo cual, entendemos que se van a acelerar los tiempos para que empiecen la etapa concreta de construcción”. Y agregó que “en forma inmediata estos proyectos van a empezar a analizar el tema de los recursos humanos y en cuanto se despejen los temas judiciales, que ya se presentaron, irán avanzando en las etapas posteriores”.

Según información de la Secretaría de Minería, el país cuenta con nueve proyectos de cobre avanzados en las regiones Cuyo y Noroeste por un CAPEX (gastos de capital) superior a los US$ 28.000 millones. La Argentina dejó de producir cobre a gran escala en 2018, cuando cerró la mina Bajo la Alumbrera en Catamarca.

Modificación a la Ley de Glaciares

EconoJournal también dialogó con Roberto Cacciola (CAEM) sobre distintos aspectos de la reforma a la Ley de Glaciares aprobada en el Congreso.

Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM).

–¿Qué implica para el sector la modificación a la Ley de Glaciares?

–Se le da certeza sobre todo al tema del ambiente periglaciar, que de alguna manera en la ley estaba muy confuso porque parecía que tenía prevalencia sobre los glaciares. Hay un inventario que tiene total vigencia. La nueva norma permite que las provincias tengan mayor autonomía, que puedan elaborar y resolver las presentaciones de las empresas mineras sobre los estudios de impacto ambiental para ser aprobados y poder ir adelante con los proyectos.

– Uno de los ejes centrales del debate sobre la Ley de Glaciares fue el IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales), que es el ente que realiza el inventario sobre zonas periglaciares. ¿Qué visión tiene al respecto?

–En función de la cantidad de áreas que puedan estar dentro del inventario de glaciares seguramente habrá conversaciones lógicas entre las provincias y el IANIGLA. Y se completará lo que el IANIGLA no pudo hacer, pero no porque no quisiera, sino porque no tuvo recursos. Acá es importante destacar que el inventario del IANIGLA está basado en imágenes satelitales. En la actualidad, si hay alguna discrepancia respecto de lugares en que se quiere desarrollar hay que ir al terreno y validar cada zona que puede estar en discusión, cumpla o no una función hídrica estratégica. Si la cumple, no se podrá hacer ninguna actividad y si no cumple actividad hídrica se podrá seguir adelante y poder compatibilizar el cuidado ambiental con el desarrollo productivo. Para las empresas mineras, esto es una certeza, es decir, se va a saber si se va a poder hacer o no una actividad productiva en determinadas zonas.  Por otro lado, las provincias necesitaban esta autonomía y tienen los recursos y el personal idóneo para evaluar los proyectos.

Hubo dos aspectos del proyecto de modificación de la ley que fueron criticados que fueron el uso del agua y el federalismo. ¿Qué opinión tiene sobre estos puntos?

–El proceso dejó algunas definiciones claras, sobre todo para la gente que tiene temores para que pueda evaluar y contar con mayores precisiones. La primera definición que tenemos que poner arriba de la mesa es que el objeto de la ley no se modificó, sigue siendo proteger los glaciares y el ambiente periglaciar en la medida que constituyan recursos hídricos estratégicos. Esto significa que no hay ningún tipo de cambio en el objeto de la normativa. Algunos quisieron instalar que se afectará el agua dulce para su utilización y eso no es cierto. Esto tiene que quedar totalmente claro, porque no se va a afectar ningún recurso hídrico que tenga vinculación con el cauce de ríos ni arroyos ni se va a impedir el fluido normal del agua como corresponde. La población puede tener un genuino temor sobre qué puede pasar con los cambios en la ley. El agua fue una herramienta para generar temor y la respuesta fue clara y evidente. Por otro lado, si en alguna zona donde se pretende llevar adelante un proyecto minero realmente hay una función hídrica como establece la ley, ahí entonces no se podrá realizar minería.

-¿Y qué opinión tiene sobre las críticas falta de federalismo?

–Está claro que las provincias tienen potestad sobre los recursos minerales. La ley no hace otra cosa que otorgarles la autonomía que les corresponde por la Constitución Nacional. Se buscó bajarle el precio a la calidad de análisis que pueden tener los organismos provinciales para poder evaluar correctamente los estudios de impacto ambiental. Pero esto no es así, hoy las provincias cuentan con equipos técnicos suficientemente profesionalizados, tienen los elementos y, sobre todo, tienen la posibilidad de acceder a través del terreno para evaluar in situ si hay cuestiones que pueden afectar a los recursos hídricos. Nosotros celebramos que las provincias puedan ejercer mayor autonomía.

Roberto Bellato

Echaron a 140 personas del SMN. Un «paro de pronósticos» detendría vuelos en todo el país

0

Comenzó una jornada de despidos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Varios directivos y trabajadores del SMN revelaron que 140 personas serán oficialmente desvinculadas del organismo científico mañana.

Ante esta medida, ATE-SMN anunció que hará un paro activo en el que se detendrán todos los servicios no esenciales del organismo. En consecuencia, afirman fuentes gremiales, el viernes 24 de abril, entre las cinco de la mañana y el mediodía, no despegarían ni aterrizarían aviones en los aeropuertos argentinos, a excepción de los vuelos sanitarios y humanitarios. El organismo, señalan fuentes internas, provee la información necesaria para los pronósticos aeronáuticos que habilitan el vuelo de los aviones.

Según informaron varias fuentes dentro de la institución, se trataría de la primera de dos tandas de despidos que podría alcanzar a 240 trabajadores sobre una planta total de 972, de los cuales 780 son civiles. Tras este recorte, la dotación de personal civil quedaría reducida a 540 empleados.

Desde hace poco más de un mes, ese número circulaba como un rumor por los pasillos del organismo y anticipaba una baja del 30% de la planta total. Entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado se analizaba un “plan de modernización” del Servicio Meteorológico Nacional que, hasta el momento, se tradujo en un recorte de personal.

“Se elaboró una lista de 140 personas que van a ser desvinculadas del organismo. El Ministerio de Defensa está cumpliendo un pedido del Ministerio de Desregulación”, señalaron fuentes vinculadas con el proceso de achicamiento del SMN. Cada director tuvo que elegir un número de personas proporcional al total de cada departamento para determinar los despidos.

Personas cercanas al actual director del SMN, José Mauad, dijeron que él “intentó todo lo que pudo, y que la posición de Desregulación era inamovible. Que no pudo hacer más. Y que si no lo hacían ellos, lo haría otro”. Fuentes oficiales afirmaron que “las desvinculaciones fueron determinadas por Defensa y, a su vez, definidas por cada sector dentro del SMN”, explicaron.

Según pudo saber este diario, los despidos no alcanzarían a la planta permanente. Se trata de trabajadores contratados bajo la modalidad de contratos temporarios encuadrados en el artículo 9, una práctica extendida en el Estado nacional y que, en este caso, abarcaba a más de la mitad de la dotación del organismo.

“Desde el Ministerio de Defensa llamaron por teléfono para notificar a los directores nacionales y a los jefes de cada área. Nos dijeron que se nos va a pagar el mes y las vacaciones. No tenemos indemnización por la figura administrativa bajo la que estamos contratados”, explicó una meteoróloga despedida.

Además de esos despidos, fuentes de la institución informaron que hay 31 personas consideradas “jubilables”. “Desde el Ministerio de Desregulación dijeron que hay que ‘esperar a que cumplan años’ para desvincularnos. Yo cumplo a fin de año y estoy en esa lista. Llevo 13 años trabajando acá”, relató una trabajadora del SMN que pidió reserva de su identidad.

Este no es el primer recorte en el organismo. Desde el inicio de la actual gestión, el SMN ya perdió más de 200 empleados. Luego de la primera ola de despidos en el Estado nacional y, de acuerdo con cifras oficiales, la cantidad de trabajadores había quedado por debajo de la dotación considerada óptima. Según informó la cartera a comienzos de la gestión, con base en una auditoría realizada durante el gobierno de Mauricio Macri, el plantel ideal del Servicio Meteorológico Nacional es de 1156 trabajadores.

Una degradación de los pronósticos

Varios de los despidos, según señalaron directores del SMN, afectarán a observadores meteorológicos. Advirtieron que habrá estaciones con menos personal del necesario para su funcionamiento habitual.

Los observadores son técnicos capacitados que se encargan de medir, en las 125 estaciones del país, los datos básicos sobre los que se construyen los pronósticos, la información meteorológica destinada a la pesca y la agricultura y los sistemas de alerta temprana vinculados a fenómenos climáticos extremos. En términos concretos, son quienes recopilan los datos que permiten anticipar cuándo se producirán lluvias, tormentas, nevadas, ventiscas o períodos de calor extremo, información clave tanto para la población como para sectores económicos especialmente vulnerables a las condiciones climáticas.

Si bien en otros países gran parte de este proceso está automatizado, en la Argentina continúa siendo mayormente analógico y requiere equipos de más de cinco personas que, hora tras hora, realizan la medición y carga de datos. La reducción de personal en estas estaciones, según coincidieron fuentes administrativas, científicas y funcionarios del SMN, podría derivar en un “desmantelamiento” del sistema meteorológico argentino. “Hay estaciones automáticas, que no llegan a 20. Tendrías 120 estaciones que faltan”, explicó un científico dentro del SMN.

Meteorólogos consultados señalaron que, por el momento, el organismo aún cumple con los estándares de calidad en la elaboración de pronósticos, aunque advirtieron que esa situación podría cambiar a corto plazo si no se aplica la tecnología para continuar con la medición.

Fuentes oficiales advirtieron que las máquinas automáticas “son accesibles” y que podrían comprarlas rápidamente. Sin embargo, un experto dentro del SMN explicó que la calidad varía mucho dependiendo del precio y que, cuanto más baratas son, el ritmo medio de fallas es más grande.

“Para poder pronosticar necesitamos tener la mejor imagen posible, y esa imagen se construye a partir de datos de calidad. Menos datos implican pronósticos menos precisos”, explicó una meteoróloga que fue desvinculada hoy. En sus palabras, los pronósticos funcionan como una pantalla: cuantos más datos hay, mayor es la resolución. De lo contrario, advirtió, el SMN avanza hacia un escenario cada vez más pixelado.

Matías Avramow