El Mercosur informático que no fue. Y algunas lecciones que deja

Hace una semana publicamos en AgendAR La industria electrónica argentina, la de Brasil, y el Mercosur que no fue. Ahí Daniel Arias contó de Cifra, la rama informática de FATE, del físico Carlos Varsavsky, del fundador de la computación científica en el país, Manuel Sadosky, y cómo entre la empresa nacional y los expertos formados por la Universidad Nacional de Buenos Aires entre 1969 y 1976, hicieron de la Argentina uno de los 10 mayores fabricantes mundiales de electrónica de oficina. El «Proceso» tronchó ese desarrollo, como tantas otras cosas, pero en los ’80 volvió a surgir una posibilidad de que la Argentina recuperara algo de su relevancia en esta industria, esta vez en asociación con Brasil. Ésta es la crónica (tengan presente que Daniel la escribió en 2017, para un blog personal) de cómo se frustró ese otro desarrollo informático que nos quiso embarcar, el de los vecinos. Y es un buen ejemplo de algo que dijimos aquí el viernes: más decisivo que presiones o amenazas para que un país dominante imponga sus intereses es el control del acceso a su mercado interno, si éste es lo bastante tentador.

ooooo

El Gran Comunicador nos hunde también la balsa reagan

El Gran Comunicador Ronald Reagan y su gabinete en actitud natural. 

En 1983 uno de los cinco mejores oncólogos clínicos argentinos, el Dr. Pedro Politi, era “fellow” en el National Cancer Institute de Bethesda, Maryland. A diferencia de muchos de sus colegas, que toman distancia para no terminar con la cabeza quemada, Politi “adopta” emocionalmente a sus pacientes y deja el cuero por ellos. Cree con razón que eso contribuye a curar, pero a veces provoca reacciones impensadas. Aquel año, un alto oficial de la Marina de los Estados Unidos, con una “papa” irremediable, en su agonía le pidió perdón: el año anterior, durante nuestra guerra de Malvinas, aquel hombre había debido pasarle a la Royal Navy la posición del ARA Belgrano, posteriormente torpedeado y hundido. La historia viene a cuento, porque tras el hundimiento de CIFRA, nave insignia de la electrónica argentina, por Celestino Rodrigo y Martínez de Hoz, el presidente Ronald Reagan nos hundió la balsa salvavidas: Brasil.  Y bien a lo Reagan, sin siquiera saberlo. En 1986, los vecinos nos habían remplazado como potencia informática regional. Su país era el 6° mercado mundial de hardware y software. Con no poca envidia, uno veía computadoras brasileñas en todos los aeropuertos de los primos, pero también en las oficinas públicas y las empresas privadas. Era bastante impresionante: sin todavía aquella presencia dominante que había sabido lograr FATE Cifra en el mercado latinoamericano, dentro del propio los brasileños estaban llegando aún más lejos que nosotros entre 1969 y 1976, y no con una única firma sino con varias. Y era esperanzador: los vecinos se habían asociado a nosotros en la ESLAI, la Escuela Latinoamericana de Informática, por nuestros recursos humanos y nuestra capacidad de reproducirlos. Capaz que al menos salvábamos eso, no nuestra otrora temible industria electrónica, pero sí los cerebros y las universidades, la fábrica de los mismos. En medio del auge informático brasileño, el 15 de agosto de 1986, según información ya desclasificada por EEUU, Ronald Reagan reunió su gabinete para encarar un “encuentro cumbre” con su contraparte brasileña, Jose Sarney. Esta reunión a puertas cerradas terminó con toda esperanza de un Mercosur Informático. Trato de resumirla: William Casey, el director de la CIA, tildó al nuevo presidente brasileño de izquierdista, un crítico de la política de EEUU hacia Cuba y hacia Angola, opuesto además al régimen racista de Pretoria (Sudáfrica era todavía el pilar militar de los EEUU en África). Sarney, de yapa, era renuente a aplicar los programas de ajuste del Fondo Monetario Internacional. El espía en jefe yanqui acusó también a Sarney de estar desarrollando vínculos comerciales con la URSS y de proponer una “Zona de Paz en el Atlántico Sur” (verbigracia, la exclusión de la 4° Flota de la Armada estadounidense en el área).  Y además, había restablecido relaciones diplomáticas con Cuba. El Vicesecretario de Estado, John Whitehead, abundó con que Brasil creaba centenares de asuntos irritantes en lo económico: estaba armando lío en la última ronda de los acuerdos de tarifas GATT, ignoraba abiertamente a los acreedores del Club de París, copiaba sin pagar patentes farmacológicas estadounidenses… El almirante John Pointdexter, consejero de seguridad de la Casa Blanca, sopesó la seriedad del caso: Brasil, dijo, aunque el estadounidense de a pie no tiene la más peregrina idea de ello, ocupa la mitad de Sudamérica, era (en 1986) la 8° economía del mundo por tamaño, y su PBI registraba un crecimiento del 8% anual, entonces el mayor del planeta (sí, más alto que el de China en aquel momento). Whitehead dejó caer que con semejante rampa a Brasil le sobraba dinero y que no tenía que pedirle nada al FMI, lo cual era (sic) un verdadero problema. El Secretario de Defensa, Caspar Weinberger, opinó que los brasileños fabricaban muy buen armamento y se lo vendían a cualquiera, incluyendo países a los que EEUU preferiría que no… Y que seguían negándose a firmar el TNP (Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares). Y que podían tener algún proyecto nuclear “non sancto”. Entrando en materia informática, el attaché comercial Clayton Yeutter le explicó a su presidente que los brasileños creían –erróneamente, según Yeutter- poder competir con los EEUU y Japón. Dejó claro que la “reserva de mercado” con que Brasil amparaba su desarrollo en TICs le estaba costando a los exportadores estadounidenses hasta U$ 1000 millones/año. En su opinión, se podrían quebrar tales barreras gravando en represalia las exportaciones agroindustriales y las manufacturas brasileñas a EEUU, aplicándoles el artículo 301. Añadió que la cancillería brasileña, ya anoticiada, le había advertido a Yeutter que eso significaría una crisis, y la posibilidad de que Sarney levantara unilateralmente su reunión con Reagan. Los brasileños tenían la pelota en su campo, y debían contestar en 10 días. Fiel a la imagen que dejó de sí mismo a la posteridad, Reagan no tenía la más mínima idea de nada de lo dicho, ni siquiera de que Brasil a la sazón tuviera 130 millones de habitantes. Pero estaba interesado en saber si el dictador militar Joao Baptista Figueiredo seguía vivo, y en ese caso, si se llevaba bien con Sarney. No se llevaban, le contestaron. Impertérrito, el Gran Comunicador confesó que Figueiredo le había regalado un caballo de salto fantástico, cruza de pura sangre y de Hannaford alemán, capaz de salvar vallas de 6 pies y 9 pulgadas. Y dio más detalles. Yeutter y los demás presentes esperaron, pacientes, a que Reagan terminara sus divagaciones equinas para rematar los detalles prácticos del “meeting” con Sarney, y también echar pestes de la prensa yanqui, siempre crítica. Los curiosos pueden leer aquel documento desclasificado, la reunión del National Security Council del 15 de agosto de 1986, la tienen aquí. Luego del encuentro Reagan-Sarney, sucedido sin sobresaltos el 9 de septiembre de 1986, el 13 de noviembre Reagan anunció sorpresivamente unas tasas mortíferas sobre U$ 107 millones de exportaciones brasileñas de frutas, jugos, cueros, calzado, carnes e incluso aviones de Embraer. Por circuitos más oficiosos, Yeutter le hizo saber a Sarney que del total de compras yanquis a Brasil (U$ 6.200 millones el año anterior), en realidad eran U$ 700 millones las que se caían. Sao Paulo ardía. El New York Times explicó que la ofensa principal de Brasil a los EEUU había sido su renuencia a importar el sistema DOS de Mycrosoft “por tener sistemas operativos propios superiores”, según la opinión brasileña. Habida cuenta de cómo funcionaba el DOS, no es difícil creer que los primos tuvieran razón. Pero el presidente Sarney reculó en chancletas y cambió la ley informática de 1984, dando fin a un despegue rampante industrial de 8 años. Ahí fue cuando tras habernos hundido el barco en los ’70, los EEUU nos pincharon la balsa en los ’80. Hoy Brasil en informática es la sombra de lo que fue, un importador neto. El hardware y el software no figuran en absoluto en los 15 primeros renglones de exportaciones brasucas de valor, aunque sí los aviones (puesto # 10) y los motores tipo turbojet (puesto #15). Si alguien entiende que insinúo que un país que deja estas cuatro tecnologías, la nuclear, la aeroespacial, la informática y las biociencias en manos extranjeras tiene toda la vocación de evaporarse como estado-nación, la respuesta es: “Sí”. Y hablo más de nosotros que de los vecinos.

Daniel E. Arias

El Gobierno canceló una deuda de $ 4.106 millones con Edesur y Edenor a cambio de inversiones

El gobierno nacional decidió cancelar una deuda que el Estado mantenía con Edenor y Edesur por el servicio que las distribuidoras prestan en los barrios de emergencia de la provincia de Buenos Aires y de la Capital Federal. Por su parte, Edesur y Edenor se comprometieron a invertir el dinero en nuevas obras en las mismas zonas. Es decir, en 32 municipios de la provincia y 12 comunas porteñas, que beneficiarán a 1,5 millones de usuarios. La firma del convenio se llevó a cabo este miércoles 23 de diciembre. El contrato establece que parte de los fondos serán transferidos por el gobierno nacional a la provincia de Buenos Aires para pagar esa deuda histórica con las distribuidoras por el consumo de energía eléctrica en barrios populares, que utilizan medidores comunitarios. Del total de lo adeudado, cerca de $ 3.000 millones corresponden a Edesur y otros $ 1100 millones a Edenor, propiedad de Pampa Energía, en el marco de un conflicto que se había iniciado en el 2011 por la falta de cumplimiento del Estado nacional del pago de ese consumo. En octubre, las distribuidoras eléctricas le habían acercado al Presidente un plan para solucionar la disputa. Alberto Fernández puso la propuesta bajo análisis del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) que dio el visto bueno. La reunión fue encabezada por el secretario de Energía, Darío Martínez y también estuvieron presentes la interventora del ENRE, María Soledad Manin; el presidente y CEO de Edenor, Ricardo Torres; el presidente de Edesur, Juan Carlos Blanco, y el subsecretario de Energía de la provincia de Buenos Aires, Gastón Ghioni. La reunión se concretó un día después del corte masivo de energía que afectó a más de 300.000 usuarios de barrios porteños bajo concesión de Edesur. Si bien la empresa asegura que la interrupción se generó por el incendio intencional de pastizales cercanos a una de sus estaciones transformadoras, en el Gobierno analizan aplicar sanciones a la distribuidora. Comunicados de las empresas: Desde Edenor informaron que, a partir del acuerdo, el Estado Nacional «se compromete a realizar un aporte público y transferir a la empresa los montos equivalentes a los consumos de energía eléctrica provistos a ciertos barrios populares dentro de su área de concesión, realizados durante el período octubre 2017 a diciembre 2020». Por su parte, la distribuidora, propiedad de Pampa Energía, se compromete a aplicar la totalidad de dichas sumas a la ejecución de un plan de trabajo preventivo y correctivo por la suma de $ 3.143 millones, «con el objetivo de mejorar la calidad del servicio y el estado de su red eléctrica, con especial foco en el suministro a barrios populares con medidores colectivos». Desde Edesur también informaron sobre la firma del acuerdo con el Ministerio de Economía y el ENRE, «conforme el cual el primero realizará un aporte público para aplicar a la ejecución de determinadas obras en la red a cargo de la empresa vinculada a los citados barrios populares, con miras a una mejora en la calidad del servicio, por un monto equivalente a los consumos energéticos efectivamente brindados en los barrios populares de la Provincia de Buenos Aires comprendidos en el Nuevo Acuerdo Marco, desde el mes de octubre de 2017 y a brindarse hasta el mes de diciembre de 2020».

Comentario de AgendAR:

Sobre los servicios públicos concesionados concesionados de discute mucho, y no sólo en Argentina. Usualmente, se trata de «monopolios naturales», es decir, aquellos servicios que por su naturaleza tienen un sólo prestador en cada zona geográfica. Eso requiere la vigilancia del Estado, para verificar la calidad del servicio y el retorno de la inversión. Lo que siempre despierta cuestionamientos. El caso es que en los últimos 30 años, desde los primeros años de la presidencia de Carlos Menem y bajo gobiernos muy distintos, este «capitalismo concesionario» ha continuado. Y ha crecido el esquema de subsidios para los sectores más vulnerables de la sociedad.

Se presentó un proyecto para tipificar a la pesca ilegal extranjera como delito

0
La diputada nacional Fernanda Vallejos, FdT, economista, presentó un proyecto de ley para tipificar a la pesca ilegal extranjera en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) como un delito. Establece la reclusión o prisión de tres a quince años a quien afectara el ecosistema pesquero y marítimo y la sostenibilidad de las especies en esta área, o sus recursos pesqueros migratorios originarios de la ZEE argentina que se encuentren más allá de las doscientas millas marinas. También presentó un proyecto de resolución que pide al Ejecutivo nacional la instalación de radares para la ”vigilancia y control” del tráfico irregular de los barcos en la ZEE argentina. El proyecto de ley modifica el artículo 186 del Código Penal, al incluir las penas por el delito de la pesca ilegal. Entre los delitos, contempla la pesca ilegal no declarada y no registrada (INDNR); el transporte de explosivos o sustancias tóxicas como método de extracción o pesca; utilizar artes de pesca no autorizadas por la Autoridad de Aplicación; impedir o dificultar el desplazamiento de los peces en sus migraciones naturales; y capturar o extraer recursos pesqueros en áreas o épocas de veda. «Se busca evitar la pesca ilegal que se realiza (alrededor de las islas) Malvinas, donde se otorgan licencias infringiendo todas las leyes nacionales e internacionales. También, impedir que cientos de buques extranjeros depreden los recursos migratorios argentinos en el Atlántico Sudoccidental. China, España y Corea del sur son los principales países de donde provienen los barcos», indica el proyecto. Por año, más de 300 buques extranjeros han llegado a pescar hasta 800 mil toneladas de recursos pesqueros (calamar, merluzas, entre otros) fuera de la plataforma argentina, libres de todo control, regulación ni ordenamiento, según un informe de la Organización para la Protección de los Recursos Pesqueros (Opras). Asimismo, la pesca ilegal y la no reglamentada en aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) representan, al menos, una pérdida para el país de entre USD 1.000 y USD 2.000 millones al año, según estimaciones de esta organización civil. Ambos proyectos cuentan con la adhesión de diecinueve diputados del bloque oficialista: Carolina Yutrovic, Aldo Leiva, María Jimena Lopez, Graciela Landriscini, Liliana Schwindt, Blanca Osuna, Mayda Cresto, Alicia Aparicio Rosa Muñoz, Mabel Caparrós, Claudia Ormachea, Lía Caliva, Alejandra Obeid, María Rosa Martinez, Marcelo Koenig, Claudia Bernazza, Héctor Fernandez, Nancy Sand y Ayelén Sposito.

La Universidad de La Plata creará un centro de investigación y producción de vacunas

0

Hoy, martes 29, comienza en Argentina la vacunación contra el covid

0
La campaña de vacunación, el primer «contraataque» argentino en la pandemia del coronavirus, comenzará este martes 29 de diciembre a las 9 de la mañana. Lo confirmó el presidente Alberto Fernández a los gobernadores de las 24 provincias durante la videoconferencia que se realizó ayer a la tarde para coordinar la distribución y la aplicación, en esta primera etapa, de las 300 mil dosis de la vacuna Sputnik V. “Las vacunas llegan el lunes a las 10 de la mañana a las provincias. El martes a la mañana podemos arrancar a vacunar todos juntos”, anunció Fernández sobre el destino del embarque que arribó el jueves, procedente de Moscú. Los camiones con las vacunas ─que deben permanecer a 18 grados bajo cero─ comenzaron a distribuirse a partir de las 4 de la mañana de hoy domingo (está previsto que a Santa Cruz y Tierra del Fuego lleguen por avión). Se realizarán dos entregas. La segunda se concretará el 5 de enero. En la reunión del comité de vacunación del miércoles en la Casa Rosada se había definido que la distribución sería “equitativa” y federal y que las 300 mil dosis se repartirían entre los 24 distritos. En esta primera etapa se privilegiará a los médicos y personal sanitario de “primera línea”, a cargo de las unidades de terapia intensiva. Por ahora, no se incluirá a los trabajadores de las residencias geriátricas. Durante la videoconferencia, se acordó que el Presidente y los gobernadores se aplicarán la vacuna para enviar un mensaje de tranquilidad a la población. Por densidad demográfica e infraestructura sanitaria, los distritos que más vacunas recibirán en esta primera etapa son los grandes centros urbanos. La provincia de Buenos Aires -la más poblada del país- está a la cabeza del listado: concentrará más del 40% del total de dosis que llegaron al país: 123 mil vacunas. El eje estará concentrado en el Gran Buenos Aires, donde viven 11 millones de personas. Allí se aplicarían alrededor de 80 mil vacunas. La Ciudad de Buenos Aires recibirá un total de 23.100 vacunas distribuidas en dos tandas. Casi la misma cantidad recibirá Santa Fe. El gobernador cordobés Juan Schiaretti comentó que realizó una encuesta entre el personal médico que arrojó que el 92% está dispuesto a vacunarse. La provincia mediterránea recibirá 22 mil vacunas. La distribución trató de seguir la densidad poblacional de las distintas provincias. Por ejemplo, Mendoza recibirá el lunes 11.500 dosis. Tucumán, 5.750. A La Pampa llegarán 2.300… En el Gobierno esperan poder vacunar a la población de riesgo ─adultos mayores y personas con comorbilidades─ antes del fin del verano. “Privilegiamos a los sectores de la salud más expuestos y después el resto. La idea es que cuando llegue el otoño tengamos vacunada a la mayor cantidad de gente en riesgo, ese es mi objetivo”. El Ejecutivo plasmó una nueva foto que busca proyectar unidad para organizar el operativo de vacunación que describen como «el más grande de la historia argentina» el mismo día en que el ministerio de Salud ruso aprobó el uso de la vacuna, que requiere dos aplicaciones, en mayores de 60 años. “Nuestra única preocupación es garantizar la salud de los argentinos sin banderías políticas”, dijo el Presidente. Las personas mayores de 60 años abarcan un universo de 7.279.394, según datos oficiales. La campaña comprende también un abordaje especial para residentes en Instituciones de adultos mayores; personas de 18 a 59 años con factores de riesgo como diabetes (insulinodependiente y no insulinodependiente), obesidad grado 2 (índice de masa corporal -IMC- mayor a 35) y grado 3 (IMC mayor a 40), enfermedad cardiovascular, renal y/o respiratoria crónica, que son unas 5.653.000 personas. El total de dosis estimada es de 54.431.000. Considerando que un esquema consta de la aplicación de dos dosis, calculando una tasa de pérdida estimativa del 15% (promedio entre presentaciones monodosis y viales multidosis) se alcanzaría a vacunar entre 23 a 24 millones de personas. Mientras busca acelerar la negociación con China para la adquisición de vacunas de los laboratorios Sinovac y Sinopharm, el Ejecutivo espera recibir entre enero y febrero más de 20 millones de dosis de la Sputnik V, fabricada por el laboratorio Gamaleya. Durante el encuentro virtual, Fernández estuvo acompañado por los ministros de Salud, Ginés González García y de Interior, Eduardo “Wado” de Pedro,y el secretario general de Presidencia Julio Vitobello. También estuvo presente la secretaria de Acceso a la Salud Carla Vizzotti, que fue parte de la delegación argentina que supervisó la compra de las vacunas. El jefe de Gobierno de la Ciudad Horacio Rodríguez Larreta participó de la reunión horas pero no habló durante la videoconferencia. Uno de sus aliados, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, celebró las medidas sanitarias del Ejecutivo. En la Ciudad confían en la habilitación del ANMAT que sugirió al ministerio de Salud la utilización de la Sputnik V. Si bien las provincias no tienen autorización para comprar y aplicar vacunas, en el ministerio de Salud porteño advierten que seguirán insistiendo ante el Gobierno para poder avanzar con la compra de vacunas de otros fabricantes, entre las que mencionaron la de Pfizer y la de los laboratorios chinos. En el Ejecutivo por ahora no ven cerca un acuerdo con la compañía estadounidense. En la Casa Rosada confían en hacerse con un total de casi 60 millones de vacunas para completar el operativo. «Llegaron 300 mil dosis y el plan son 20 millones de dosis que estarían distribuidas entre enero y febrero. En marzo contás con 22 millones de Oxford que produce AstraZeneca en Garín y será aprobada el 29 de diciembre en el Reino Unido y en enero en Estados Unidos. Hay dosis para 22 millones de personas y hay que tener en cuenta que está también la vacuna de(l pool de la OMS) Covax, que son 9 millones de dosis», enumeró el ministro de Ciencia y Tecnología Ricardo Salvarezza. Los mandatarios provinciales detallaron ante el Presidente la situación epidemiológica de sus distritos y el armado de los 1800 centros de vacunación en todo el país. Fernández reiteró a los gobernadores su preocupación por el alza de contagios y por el relajamiento social. “El riesgo está latente y que hay que evitar las aglomeraciones como las de los últimos días”, señaló Fernández. Durante el encuentro se dio a conocer el nuevo reporte del ministerio de Salud que arrojó 10.689 nuevos contagios entre el jueves y el viernes. Para descargar el documento oficial «Plan Estratégico para la vacunación contra la COVID-19 en Argentina» acceder aquí.

Los logros científicos más importantes del 2020, según Science – Y un video

0
Siguiendo una tradición de todos los fines de año, una de las dos principales revistas científicas del mundo –Science– eligió los 10 descubrimientos y eventos más destacados de este baqueteado 2020. Cómo era lógico el primer lugar se lo llevó, por lejos, el acelerado proceso de desarrollo de las vacunas contra el coronavirus. Ya se dijo hasta el hartazgo que, normalmente, la aprobación de una nueva vacuna puede tomar entre 5 y 10 años, tiempo imprescindible para poder realizar todos los ensayos y pruebas necesarias. Sin embargo, en el caso del SARS-CoV-2, se rompieron todos los récords. De hecho aún no pasaron 365 días desde que se identificó el código genético del virus responsable del Covid-19. Y, sin embargo, ya se están aplicando las primeras dos vacunas autorizadas bajo la modalidad de “emergencia”.  Y una docena más de inmunizaciones, provenientes de sendos laboratorios avanza con sus proyectos: hoy hay 52 vacunas diferentes atravesando la fase de “trials”, en una promesa firme de que, a lo largo del 2021, el mundo dispondrá de -al menos- una docena de vacunas capaces de prevenir y/o moderar esta infección.

2) La inteligencia artificial predice la forma de las proteínas

El programa de IA AlphaFold, que impulsa Google, logró resolver un reto biológico complejo: predecir el formato 3D en el que una cadena de aminoácidos se pliega al convertirse en proteína. Si sabemos su forma, será mucho más fácil entender su función y cómo bloquearlas, si fueran responsables de alguna patología.

3) Tratamientos vía CRISPR

Apenas pasaron ocho años desde que, en el 2012, la edición genética conocida como CRISPR se dio a conocer. Y ya está mostrando, por primera vez, resultados  efectivos para el tratamiento de algunas patologías que, hasta ahora, no tenían cura. Es el caso de la talasemia que está siendo tratada -por ahora en forma experimental pero exitosa- en un puñado de pacientes, por medio de la CRISPR, la misma por la este año sus desarrolladores recibieron el premio Nobel de Química.

4) Detalles del calentamiento global

Hace más de 40 años, los climatólogos se preguntan ¿hasta qué temperatura llegaría nuestro planeta si la humanidad continúa emitiendo gases de efecto invernadero? En teoría la Tierra se calentará entre 1,5 y 4,5 grados centígrados. El actual margen de aumento de temperaturas estimado está entre los 2,6 y los 3,9 grados centígrados. Este rango, bastante amplio, acaba de ser “precisado”. Science destaca los trabajos científicos que han permitido precisar este margen, descartando los escenarios más favorables y los más graves.La revista señala las investigaciones sobre el papel de las nubes en el calentamiento global, mediante modelos de alta resolución y datos de satélites; así como los registros de temperaturas, más amplios y mejores que antaño, incluyendo las estimaciones de paleotemperaturas y niveles de CO2. Estos avances han permitido que 25 científicos afiliados al Programa Mundial de Investigaciones Climáticas (WCRP) sitúen el margen de aumento de temperaturas de nuestro planeta entre los 2,6 y los 3,9 grados centígrados.  A pesar de que esto descartaría el escenario catastrófico sí incluye problemas que la humanidad sufre cada vez con más frecuencia: inundaciones, olas de calor extremas y desplazamientos de millones de personas.

5) ¿Imágenes de caza o principio de la religión?

Un equipo de arqueólogos descubrió una serie de pinturas rupestres con al menos 44.000 años de antigüedad en la isla de Célebes (Indonesia). Las imágenes retratan a un grupo de teriántropos –figuras humanas con características animales– cazando mamíferos con lanzas o cuerdas. Estas obras representan las evidencias de arte figurativo más antiguas de nuestra especie. Según el estudio publicado en Nature, la representación de los cazadores como teriántropos también podría ser la evidencia más antigua de que los seres humanos creemos que existen seres sobrenaturales, la principal base de la religión.

6) Clamor por la diversidad racial en la comunidad científica

La muerte violenta de George Floyd durante su arresto el 25 de mayo a manos de la policía local en Mineápolis desató una oleada global de protestas, lideradas desde el movimiento Black Lives Matter. La revista destaca este acontecimiento como uno de los grandes catalizadores de la respuesta ciudadana contra el racismo.

7) Los controladores de élite del VIH

Un equipo de varias instituciones españolas publicó en Scientific Reports un estudio con tres pacientes, un hombre y dos mujeres que, tras más de 25 años de infección por el VIH y sin recibir tratamiento antirretroviral, han conseguido no tener el virus detectable en sangre ni han desarrollado la enfermedad del sida. Science destaca las investigaciones en todo el mundo que permiten comprender más acerca de estos “controladores de élite” del virus del sida. A pesar de que estos perfiles de infectados –que representan el 0,5 % de los 38 millones de personas que viven con el VIH– no llevan directamente a una cura sí abren una nueva estrategia que permitirá a otras personas vivir con el virus durante décadas sin precisar tratamiento.

8) El primer superconductor del mundo a temperatura ambiente

Hasta ahora, se necesitaban temperaturas extremadamente bajas para alcanzar la superconductividad, la capacidad de algunos materiales para conducir la corriente eléctrica sin resistencia ni pérdidas de energía. Por fin, investigadores de la Universidad de Rochester (EE UU) lo han logrado a 15 °C con un compuesto de hidrógeno, azufre y carbono, eso sí, a altas presiones. Lograr la superconductividad a temperatura ambiente y de forma sencilla permitiría mejorar la eficiencia de los conductores y dispositivos electrónicos, al minimizar la generación de calor. Esto facilitaría su aplicación en multitud de campos y evitaría pérdidas de energía en la red eléctrica, ahorrando millones de euros.

9) La excepcional inteligencia de las aves

Science destaca dos investigaciones que demostrarían que algunas especies de aves tienen una inteligencia asombrosa. Una de ellas revela que el cerebro aviar se parece al neocórtex humano, implicado en funciones cerebrales inteligentes como generación de órdenes motoras, control espacial, percepción sensorial, pensamiento consciente y el propio lenguaje. El otro muestra que los cuervos podrían ser más conscientes de su propia existencia que lo que se creía, e incluso pueden ser capaces de tener algún tipo de pensamiento consciente. 10) Las detecciones de ráfagas rápidas de radio cósmicas Desde que se descubrieron en 2007, los astrofísicos buscan la fuente de unas potentes explosiones de radio cósmicas llamadas fast radio bursts (FRB) que duran tan solo unos milisegundos. Ahora, la tres investigaciones independientes confirman que una señal de este tipo observada dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, procede de magnetar SGR 1935 + 2154, una estrella de neutrones con un potente campo magnético situada a 30 mil años luz. Al final, un video de 6 minutos (en inglés) con los hallazgos más importantes
 

El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Gran Bretaña dejó afuera a las islas Malvinas

0
A pocos días de concretarse el Brexit -comenzará a regir a partir del 1º de enero- Gran Bretaña y la Unión Europea (UE) terminaron de negociar este miércoles 23 su acuerdo comercial. Entre sus apartados hay un punto clave para la Argentina: dejaron fuera del mismo a las Islas Malvinas, así como al resto de los territorios de ultramar gobernados por el Reino Unido. Esto significa que el ingreso a los países de la Unión de productos con origen en las Malvinas perderán los beneficios comerciales que conservan los de origen británico, habrá restricciones a su venta, y comenzarán a pagar aranceles. La actividad económica principal de estas islas del Atlántico Sur es el otorgamiento de licencias de pesca, y Argentina deberá analizar con atención este nuevo escenario. En un mensaje enviado a los isleños con motivo de la Navidad, el primer ministro Boris Johnson afirmó que el gobierno británico los ayudará a enfrentar «el cambio que se avecina» con el abandono de la comunidad europea, y sostuvo que la UE «fue absolutamente intransigente a la hora de excluir a la mayoría de los territorios de ultramar en las negociaciones comerciales de este año». Aún así, insistió: «Ustedes no han sido olvidados ni dejados de lado». Según la información que se dio a conocer respecto del acuerdo comercial, los países asociados cederán a los británicos el 25% de las cuotas de sus aguas territoriales, durante cinco años y medio. Esto no solo golpea a Gran Bretaña, sino que también impacta en España, uno de los países en el que ingresa una gran cantidad de pesca cuyas licencias otorgan los kelpers, y que conforman la principal fuente de ingreso de los isleños. En particular, el impacto será notorio en la comercialización del calamar, que España pesca en las islas, del cual se capturaron 79.000 toneladas en 2019, lo que representó un monto cercano a los 200 millones de euros, y un 25% de de las importaciones de pescado en el puerto de Vigo. Por otro lado, las islas podrían empezar a pagar aranceles de entre el 6% y el 18% por los productos que quieran ingresar al mercado europeo. Aún no están definidos los montos. Sumado a esto, también disminuirán los ingresos por concesión de licencias pesqueras a los barcos extranjeros, que, en las Malvinas, representan entre el 50% y el 60% de la recaudación fiscal.

China será la mayor economía del mundo en 2028, según una consultora británica

0
Según el Centro de Investigación Económica y Empresarial (CEBR, por su sigla en inglés), China superará a Estados Unidos como la mayor economía del mundo en 2028, cinco años antes de lo estimado previamente, debido al contraste en la recuperación de los dos países de la pandemia de Covid-19. «La pandemia y las consecuencias económicas correspondientes ciertamente han inclinado esta rivalidad a favor de China», sostiene el CEBR. La consultora señaló que la «hábil gestión de la pandemia» por parte de China, con sus rápidas medidas de estricto confinamiento, y el impacto del virus en el crecimiento a largo plazo en Occidente, indican que el desempeño económico relativo de China había mejorado. China parece encaminarse a crecer un promedio del 5,7% anual entre 2021 y 2025 antes de desacelerarse al 4,5% anual entre 2026 y 2030. Si bien es probable que Estados Unidos tenga un fuerte repunte posterior a la pandemia en 2021, su crecimiento se desaceleraría al 1,9% anual entre 2022 y 2024, y luego al 1,6%. Japón seguiría siendo la tercera economía más grande del mundo, en términos de dólares, hasta principios de la década de 2030, cuando sería superada por India, que además empujaría a Alemania del cuarto al quinto lugar. Gran Bretaña, actualmente la quinta economía más grande según la medida de la CEBR, se deslizaría al sexto lugar a partir de 2024.

RCEP: el mayor acuerdo comercial del mundo está en Asia Oriental y el Pacífico. Su centro es China

0
Reproducimos este valioso análisis geopolítico de Gabriel E. Merino (UNLP-CONICET), sobre la afirmación de una nueva realidad económica de la que informamos en noviembre aquí. Y agregamos a continuación unas observaciones de AgendAR. «A mediados de noviembre se firmó el mayor acuerdo comercial del mundo, la Asociación Económica Integral Regional, denominado RCEP por sus siglas en inglés. La región en donde se formalizó el mayor acuerdo comercial y económico del mundo es Asia Pacífico y el centro de gravedad es China, país que hace 24 años tenía el mismo PBI que Brasil y hoy es 8 veces más grande.

La iniciativa RCEP representa el 30% del PBI global en la región más dinámica del planeta e involucra a 2.200 millones de personas, es decir, el 30% de la población mundial. Además de China, ésta incluye a los países de la ASEAN –Indonesia, Tailandia, Singapur, Malasia, Filipinas, Vietnam, Birmania, Camboya, Lagos y Brunei— más Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. Si bien fue parte de las negociaciones, la India no firmó el acuerdo por razones de protección de su industria y, posiblemente, también por razones geopolíticas, aunque quedó abierta su posible incorporación más adelante

Un dato central es que el RCEP es el primer acuerdo económico comercial entre China, Japón y Corea del Sur.

Japón es el tercer país con mayor PBI mundial en dólares corrientes (luego de Estados Unidos y China) y parte del núcleo central de la economía mundial, también denominado Norte Global. Es un jugador de punta en materia tecnológica y posee 52 compañías transnacionales en el listado de las 500 principales según ingresos elaborado por Fortune (Este ranking es liderado por China que ya superó con 124 a Estados Unidos, 121).

Las debilidades estructurales de Japón se manifiestan en el declive poblacional, su enorme endeudamiento (235% de su PBI) y su estancamiento económico secular, articulado a su subordinación geopolítica a Washington. La iniciativa del RCEP podría otorgar a Tokio otro horizonte frente a dicha situación, que necesariamente también significa un reacomodamiento y recalibramiento político estratégico de importancia.

Por su parte, Corea del Sur es la tercera gran economía de esa región y la cuarta del continente asiático luego de la India, ocupando el puesto 12 a nivel mundial. Además, es el país del mundo con mayor inversión relativa en investigación y desarrollo como porcentaje del PBI (4,35%), lo que en parte explica su condición de potencia tecnológica global.

La RCEP significa el primer gran acuerdo entre tres de las cuatro economías más importantes de Asia –el gran continente en pleno ascenso en donde se concentra el 52% del PBI industrial mundial, el 69% de la población y el 80% del crecimiento económico mundial de los últimos años— que forman parte de los nodos principales o “núcleo orgánico” de la economía mundial en términos de comercio, finanzas y tecnología.

Estos territorios se encuentran separados en las últimas décadas por profundas razones históricas y geopolíticas. Y tanto Japón como Corea del Sur constituyeron pilares fundamentales en Asia Pacífico en la construcción de la hegemonía estadounidense. Un giro en este sentido, por más que parezca leve y casi natural, significa un profundo movimiento de placas en el mapa del poder mundial.

La disputa por Asia Pacífico

La cuenca del pacífico fue central para la construcción del poder estadounidense, desde sus inicios como potencia emergente a mediados del siglo XIX. Primero abriendo a la fuerza el comercio con Japón, al mejor estilo de las civilizadas y tradiciones occidentales. Luego constituyendo un régimen vasallo en Hawái. Más tarde, arrebatándole a España el control de Guam y Filipinas (además de Cuba y Puerto Rico). Y, con la victoria sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción de Japón como pilar fundamental del poder estadounidense sobre Asia Pacífico, junto con Corea del Sur. La guerra de Corea entre 1950-1953 dirimió hasta dónde podía llegar el control territorial de Washington en dicha región, frente a China y a la entonces URSS.  Actualmente, Estados Unidos tiene casi 70.000 efectivos militares entre Japón y Corea del Sur, a lo que hay que sumar las tropas en otras bases del Pacífico.

Como señala gran parte de la tradición geopolítica estadounidense, los fundamentos de su primacía mundial consiste en controlar el hemisferio Occidental (América), sus dos frentes oceánicos, el Atlántico y el Pacífico, y en mantener la preponderancia en el continente euroasiático controlando sus periferias geográficas. Cualquier acercamiento entre China y Japón, cualquier intento de reunificación de las dos Coreas o la expulsión de las tropas estadounidenses en la región, golpea sobre estos pilares de la construcción hegemónica post Segunda Guerra mundial, hoy en crisis.

De hecho, como señalé en un reciente artículo, una cuestión central a analizar es que el diseño geopolítico de la hegemonía estadounidense desde el fin de la Segunda Guerra Mundial ha existido una línea roja en Asia Pacífico que marca el límite estratégico que una coalición liderada por Estados Unidos y Japón debe mantener en la zona para evitar que China pase a ser una potencia global rival, lo que implicaría la pérdida de la primacía mundial de Washington.

El cerco de contención contra China incluye (incluía) a Corea del Sur, Taiwán, Filipinas, Vietnam, Laos, Tailandia, Malasia, Camboya, Indonesia, Brunei y Singapur, y es justamente el Mar del sur de China el punto clave de este mapa. En la actualidad, ese límite ya ha sido traspasado en términos geoestratégicos, con lo cual el solapamiento ya está en curso. Y la RCEP no hace más que confirmar dicho proceso de solapamiento de la influencia en términos económicos, en una región en la que el comercio siempre ha sido central en la definición del orden y el poder.

En 2011, Hillary Clinton afirmaba, como Secretaria de Estado de Barack Obama, que el futuro de la política mundial se decidiría en Asia y en el Pacífico, no en Afganistán o Irak, y que Estados Unidos debería estar justo en el centro de la acción. Para ello, Clinton propuso que el pivote estratégico de la política exterior norteamericana pasara de Oriente Cercano al Asia Oriental, lo que incluía la construcción de una alianza similar a la de la OTAN para el Pacífico, que pueda incluir al océano Índico, esto es, fundamentalmente a la India.

Esta iniciativa político estratégica de la administración Obama también incluía la propuesta de avanzar en un gran acuerdo de libre comercio e inversiones denominado Tratado Trans-Pacífico (conocido como TPP por sus siglas en inglés). El TPP incluía a muchos de los países que hoy son parte de la RCEP: Australia, Brunei, Japón, Malaysia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam además de Canadá, Chile, México Perú y Estados Unidos. Y era parte de la estrategia de contención contra el avance de China, para posicionar a Estados Unidos y a las fuerzas globalistas del Norte Global como conductoras de Asia-Pacífico. De hecho, el RCEP se lanzó en 2012, un año después del “giro” hacia el Pacífico planteado por Hillary Clinton. Y en 2013, después de que en el mes de marzo Japón firmó su ingreso a las negociaciones por el TPP, China lanzó la “Nueva Ruta de la Seda” o la Iniciativa del Cinturón y la Ruta.

La geoestrategia del TPP se observa con total claridad en algunas frases dichas por el propio Obama: “Sin este acuerdo, los competidores que no comparten nuestros valores, como China, decretarán las reglas de la economía mundial (…) Cuando más del 95% de nuestros clientes potenciales viven más allá de nuestras fronteras, no podemos dejar que países como China decreten las reglas de la economía mundial.” Por su parte, el entonces Secretario de Defensa de Estados Unidos, Ash Carter, declaró que para los intereses de seguridad de los Estados Unidos en Asia se podía considerar el TPP tan importante como la adición de otro portaaviones en la región y lo consideraba fundamental para el re-equilibrio de poder en Asia a favor de los Estados Unidos.

El TPP era mucho más que un simple tratado de libre comercio, como también lo es el RCEP. Junto al TTIP (que traducido sería Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión y era una acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea) el TPP proponía las  nuevas reglas de la economía global del Siglo XXI, acordes con las redes financieras globales con origen en el Norte Global y sus empresas transnacionales. Es decir, implicaba toda una institucionalidad transnacional y, en la práctica, una agudización del proceso de desnacionalización de los Estados, bajo la conducción de las fuerzas globalistas. El TPP y el TTIP, eran proyectos político-económicos estratégicos que pretendían tener una influencia decisiva en las normas que regirían el comercio, los servicios, la propiedad intelectual y la inversión mundial en el siglo XXI, como lo tuvo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, conocido también como NAFTA por sus siglas en inglés) en 1992, que fue el modelo utilizado para finalizar las negociaciones de la Ronda Uruguay en 1995 que creó la Organización Mundial de Comercio (OMC) y consolidó el proceso de globalización al incorporar nuevos temas ausentes del GATT.

Además, el TPP consolidaba una alianza clave en el Pacífico, la de los Estados Unidos y Japón, para desde ahí intentar una reconstrucción hegemónica de la “comunidad global,” y ponía a Vietnam (especialmente) y a otros países firmantes más cerca de los Estados Unidos, buscando reducir la preponderancia de la China continental la región. Pero en el fondo, la clave del TPP y otras de esas iniciativas globalistas actuales es incrementar las presiones dentro de China para realizar reformas económicas de “apertura” que demandan Occidente y el capital financiero transnacional del Norte Global, y que en gran medida permitirían resolver su crisis de sobreacumulación mediante la subsunción de China.

Por eso Mike Froman, representante comercial de Estados Unidos, decía en relación a la resistencia del Congreso norteamericano para aprobar el TPP: “Estamos a un voto de cimentar nuestro liderazgo en la región o de entregar las llaves del castillo a China.”

En febrero de 2016 se firmó finalmente el TPP. Sin embargo, la “alegría” duró poco. El triunfo de las fuerzas americanistas-nacionalista de Estados Unidos en las elecciones presidenciales de ese mismo año, que colocó en enero de 2017 a Donald Trump en la Casa Blanca, fue la muerte del TPP. El anti-globalismo  se volvió parte de la agenda en Washington. Para estas fuerzas la pérdida de centralidad del Estado norteamericano y el avance de una institucionalidad transnacional constituye una amenaza a la seguridad nacional.

Este escenario favoreció el avance del RCEP. China, aunque presionada por la guerra comercial y amenazada por los intentos estadounidenses de reforzar alianzas político-estratégicas para recrear una especie de “nueva guerra fría”, pudo anotarse un punto fundamental en el avance de su condición de centro económico de Asia Pacífico, con enormes implicancias geopolíticas.

A pesar del impulso del actual Secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo, de alinear a Japón, Australia e India en una política anti-china, el profundo entrelazamiento económico de Beijing en la región imposibilita el establecimiento de bloques y desarticula el poderío estratégico estadounidense.

Australia, por ejemplo, que forma parte del espacio angloamericano y tiene como soberana constitucional a la reina Isabel II del Reino Unido, se está convirtiendo en una especie de gran portaaviones estadounidense en el Pacífico e intentó conformar a la administración Trump en su posicionamiento contra Beijing en plena pandemia, lo que le valió una fuerte reprimenda comercial desde China, causando un duro golpe a su economía. Pero también ahora es parte del RCEP, cuyo centro geoeconómico es China e intenta una suerte de equilibrio que, en la práctica, contrarresta el dispositivo de nueva guerra fría. El debate interno se agudiza, al calor de las contradicciones entre las definiciones geopolíticas y las realidades geoeconómicas.

John Mearsheimer, profesor de ciencia política en la Universidad de Chicago, expresa con claridad esta estrategia seguida por Washington y la profunda preocupación que existe en su establishment, que cada vez más apela a la amenaza abierta.  En una exposición en agosto del año pasado en Australia, afirmó que ese país no tendrá más remedio que alinearse en última instancia con los Estados Unidos sobre China. Para Mearsheimer la seguridad se impondrá sobre la prosperidad, y Australia deberá sacrificar su economía, que depende de las exportaciones a China (35%) y de sus inversiones.

Mearsheimer le señaló al público australiano que “la seguridad es más importante que la prosperidad, porque si no sobreviven, no prosperarán.” Y, por si había alguna duda, dijo que “si van con China, ustedes deben entender es nuestro enemigo. Entonces están decidiendo convertirte en enemigo de los Estados Unidos.” Para rematar observó que, «cuando no estamos contentos [por Estados Unidos], no querrán subestimar lo desagradable que podemos ser. Pregúntenle a Fidel Castro”

ooooo

Observaciones de AgendAR:
La frase atribuida aquí a Mearsheimer, un conocido teórico de relaciones internacionales de la escuela realista, nos resulta… muy poco realista. La «carta fuerte» de los EE.UU. en las últimas tres décadas, el factor que le permitió imponer su voluntad en muchas de las negociaciones con bloques de poder económico comparable no fueron las amenazas, sino la posibilidad de acceso a su mercado interno. El mercado nacional de consumo más importante del globo, por lejos, y que aún hoy es para China un elemento clave para sus exportaciones. Sucede que los imperios, en el proceso de llegar a serlo, han sacrificado a lo largo de la historia las actividades y los trabajos que les permitieron crecer. Roma conquista Sicilia y el Norte de África derrotando a Cartago, y sus labradores, que eran la espina dorsal de las legiones, pasan a ser clientes del pan y circo, porque el trigo era importado de latifundios trabajados por esclavos. Inglaterra deroga las Corn Laws en 1846, establecidas para proteger los precios del grano británico doméstico contra la competencia del exterior. Ganó el librecambio y los industriales, y perdieron sus terratenientes. El trigo empezó a llegar poco después de las pampas argentinas… Es evidente que Trump cabalgó sobre la reacción de los trabajadores industriales de EE.UU., y el rust belt, el «cinturón oxidado» de las industrias que se relocalizaron en China y en el Sudeste de Asia. Pero el Donald perdió. Biden, apoyado por las instituciones financieras de la Costa Este y los gigantes de la tecnología de California ¿retomará el impulso globalista que no alcanzó a cimentar Obama? Casi seguramente tratará de hacerlo, con los condicionamientos que la experiencia trumpista -que no terminó en un fracaso económico, por cierto- le impondrá ¿Que hará entonces China? Como este editor dice a menudo en su blog personal «el que viva lo verá«.

A. B. F.

En 2020 Argentina exporta por 29.000 millones de dólares en maíz, trigo y soja

0
La llegada de la pandemia de coronavirus en marzo de este año se dio en un contexto en el que la economía global ya estaba sumida en una profunda crisis, lo que determinó también que los mercados de commodities fueron golpeados ante la incertidumbre y la caída de la actividad. En este marco, desde marzo hasta agosto, el precio de la soja se ubicó dentro de un rango de entre u$s 300 y u$s 320 la tonelada. A fines del octavo mes del año, el precio de la soja inició una tendencia alcista que, pese a algunos altibajos, se mantuvo hasta la fecha. Los precios internacionales de los principales granos que produce la Argentina registraron importantes subas a lo largo de 2020, con la soja como gran motor del incremento. Analistas y especialistas en mercados granarios coincidieron en que la suba de la oleaginosa se asentó en tres factores fundamentales: la recuperación de la economía china y su alto nivel de compras; la caída en los stocks mundiales -en especial en Estados Unidos-; y en los problemas productivos en Sudamérica a causa del clima seco. Pese a la caída de la actividad económica que tuvo China por la pandemia de coronavirus, el mayor comprador de soja del mundo pudo recuperarse con rapidez tras controlar la crisis sanitaria y con el objetivo, entre otros, de recomponer su stocks de cerdos fuertemente afectado por la gripe porcina, comenzó a realizar grandes compras a mediados de año a Brasil y Estados Unidos, poniendo presión sobre los precios. Al casi agotarse la soja brasileña, China apuntó principalmente a Estados Unidos, centrando sus importaciones allí y generando compras diarias que llegaron a superar las 600.000 toneladas diarias. Esto llevó a que el país del Norte realice un recorte en las existencias de soja, que -según el último informe de su Departamento de Agricultura (USDA)- es en la actualidad un 66% menor a la de igual período del año pasado. También el mercado fijó su atención en el clima sudamericano, con un pronóstico del fenómeno climático de La Niña que ocasionaría menos lluvias a las normales en la región, las cuales podría afectar el normal desarrollo de la campaña agrícola que se encuentra en plena etapa de siembra. El sector sufrió una fuerte sequía sobre todo en el centro y norte del país. Sin dudas, el clima fue uno de los principales escollos para el agro argentino, con una fuerte sequía sobre todo en el centro y norte del agrícola nacional desde principios de año. Esto provocó que la estimación de producción de trigo en el país cayeran de las 21 millones de toneladas proyectadas al principio de la campaña a 16,7 millones de toneladas, según la Bolsa de Comercio de Rosario. En cuanto a la cosecha gruesa, se esperan 50 millones de toneladas de soja (-700.000 toneladas respecto a la campaña anterior) y 48 millones de toneladas de maíz (-3,5 millones de toneladas). Si bien se exportará menor volumen, de mantenerse este nuevo esquema de precios en el mediano plazo, permitiría a Argentina a exportar más de u$s 29.000 millones en maíz, trigo y soja (junto a sus derivados) durante la campaña 2020/21, un 13% más que en el ciclo 2019/20. Según un informe de la entidad bursátil rosarina, se espera que el complejo sojero despache entre poroto, harina y aceite un total de 40,3 millones de toneladas por u$s1 9.449 millones, por encima de los u$s 17.037 millones registrados. En el caso del maíz se embarcarían 34,5 millones de toneladas por u$s7.114 millones (casi u$s1.000 millones por encima del ciclo anterior), mientras que en el caso del trigo se estima enviar al exterior10 millones de toneladas por u$s2.534 millones. En resumen: los propietarios y contratistas de la pampa húmeda, y el Estado argentino a través de las retenciones, volverán a tener recursos para gastar e invertir. Como decían nuestras abuelas, que sea con salud.