Los mitos sobre los planes sociales

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Hay una creencia generalizada -difundida en las redes sociales y en mensajes de whatsapp- que muchos pobres prefieren no trabajar y vivir de planes sociales. Pero la evidencia muestra que el 70% de los ingresos de los hogares pobres son el producto de su trabajo y sólo un 10% proviene de la AUH, planes de empleo, becas y similares.

Buena parte de la población está convencida de que los más humildes viven, en su mayoría, de “planes”. Y de que esa es la causa por la cual “los que trabajan” se ven “asfixiados por los impuestos”, que se usan para “mantener vagos”. Veamos si, efectivamente, los pobres son pobres porque no se esfuerzan y prefieren vivir de planes. Vamos a los datos:

La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC muestra que, lejos de eso, la gran mayoría de los ingresos de los hogares pobres procede del mercado de trabajo. De hecho, la proporción de los ingresos provenientes del trabajo en los hogares pobres es similar a la de los hogares no pobres. En contrapartida, las transferencias monetarias directas dirigidas a la población vulnerable (planes de empleo y capacitación, AUH, becas escolares y similares, tanto del estado nacional como de las provincias y municipios) son apenas un complemento.

Tomando el último año para el que disponemos de las bases de datos (del segundo trimestre de 2018 al primero de 2019, periodo en el que la tasa de pobreza promedió 31,7%), analicemos los ingresos de los pobres (indigentes y no indigentes) y de los no pobres (se clasifican en estratos según la cantidad de canastas de pobreza a las que equivalen sus ingresos). A valores de septiembre, un hogar tipo del GBA (el monto varía de acuerdo con la composición del hogar y a la región donde reside) necesitó alrededor de $35 mil para no ser pobre y en torno a $14 mil para no ser indigente.

En los hogares pobres, el 70,5% de los ingresos totales provienen de ocupaciones laborales (sin incluir los planes de empleo), valor que resulta apenas inferior al del promedio de los hogares no pobres (73,0%).

Sin embargo, mientras que en los hogares pobres casi la mitad de los ingresos laborales provienen de ocupaciones informales (48%), en los hogares no pobres los ingresos de ocupaciones formales representan el 84% de los ingresos laborales. Dentro de los pobres, la participación de los ingresos laborales es más baja entre los indigentes, entre quienes además es mucho mayor el peso de las ocupaciones informales en la masa de ingresos laborales. En los no pobres, la mayor participación de los ingresos laborales se observa entre los sectores vulnerables (es decir, aquellos cuyos ingresos familiares se ubican apenas por encima de la línea de la pobreza), y el peso de las ocupaciones formales en el total del ingreso laboral se incrementa a medida que más arriba de la pirámide se ubica el hogar.

En contrapartida, los ingresos por transferencias directas no contributivas dirigidas a población vulnerable como la AUH, los planes de empleo (con contraprestación laboral) y de capacitación, las becas escolares, etc. representan solo el 9,3% de los ingresos de los hogares pobres: del total de estos ingresos, el 84% corresponden al ítem “ayuda social” donde el mayor aporte proviene de la AUH, el 12% a planes de empleo y el 4% a becas.

Así, por cada ocho pesos de ingreso que los hogares pobres reciben por su trabajo, nos encontramos con apenas un peso proveniente de este tipo de transferencias.

Desde otro ángulo, mientras que el 85% de los pobres forman parte de hogares donde al menos uno de sus integrantes tiene ingresos laborales (valor casi idéntico al de los no pobres, 86%), apenas el 0,5% de los pobres integra hogares en el que todo el ingreso proviene de planes, AUH y similares.

En el caso de la población en hogares indigentes, la participación de estas transferencias en el total de la masa de ingresos alcanza al 25,2%, mientras que entre los pobres no indigentes cae al 7,9%. El peso relativo que los ingresos por estas transferencias tienen entre los indigentes no implica que sean sumas cuantiosas, sino, simplemente, a que sus ingresos originados en otras fuentes son muy bajos: cada persona que integra hogares indigentes, en promedio y a precios de septiembre, recibe unos $ 550 mensuales por medio de estas transferencias, frente a los $ 3.600 que necesitaría para no ser indigente y a los cerca de $ 9.000 que requeriría para no ser pobre.

La EPH también aporta información sobre otras estrategias a las que recurren los hogares (en los tres meses previos). Si bien de manera menos precisa que la indagación exhaustiva por los ingresos, hay algunos datos.

El 13% de las personas pobres integra hogares que declaran haber recibido mercadería (alimentos, ropas, etc.) de parte de instituciones estatales y no estatales o, en medida algo mayor, de parte de otros hogares, y esto adquiere especial relevancia entre los indigentes (17,8%). Sin embargo, esto no es privativo de los pobres: lo mismo se registra para el 5% de las personas no pobres, especialmente para los segmentos vulnerables y medios bajos.

Por otra parte, casi una tercera parte de los pobres se endeuda para solventar sus gastos, con bancos o financieras, pero especialmente con otras familias (una cuarta parte de la población indigente recibió préstamos de otros hogares). Entre los no pobres los préstamos recibidos de otros hogares decrecen a medida que aumenta el nivel de ingreso, pero esto no ocurre con los préstamos de bancos y financieras (sin incluir aquí las compras con tarjetas de crédito), que se mantiene en torno al 15% en todos los segmentos.

En septiembre, 1.690.000 personas han comprado dólares en Argentina

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En el pasado mes de septiembre, con las medidas de control de cambios ya impuestas por el gobierno, 1.690.000 personas compraron 2.891 millones de dólares, un aumento del 30% con relación a la cantidad de gente que había comprado en agosto US$ 1.873 millones.

De esos US$ 2.891 millones, 2.578 fueron para “atesoramiento” y el resto para viajes al exterior, de acuerdo a los registros de las operaciones en el Mercado de Cambios y el balance cambiario del Banco Central. Entre esas compras y el retiro de ahorros en moneda extranjera que ya estaban en los bancos, los depósitos del sector privado cayeran US$ 5.243 millones.

Vale la pena agregar que entre enero y septiembre de este año el Central vendió US$ 22.749 millones. AgendAR se ha hecho eco muchas veces de una repetida afirmación: Argentina es un país bimonetario. Una moneda extranjera, el dólar, funciona como reserva de valor. Un desafío para el futuro gobierno.

Uruguay: ganó el Frente Amplio, pero va a segunda vuelta

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El gobernante Frente Amplio y el opositor Partido Nacional tendrán que decidir en segunda vuelta a finales de noviembre quién gobernará Uruguay en los próximos cuatro años, según conteos preliminares.

Con un 54% de las boletas escrutadas por la Corte Electoral, Daniel Martínez, del oficialista FA, obtuvo 459.670 votos, mientras Luis Lacalle Pou, del centroderechista PN obtuvo 382.153.

Encuestas a boca de urna estiman que el candidato oficialista obtendría 37% de los votos frente al 29% de Lacalle Pou. En el país vecino se precisa contar con el 50% más uno para ganar en primera vuelta, de lo contrario, los dos candidatos más votados irán al balotaje, que se celebrará el 24 de noviembre.

Ernesto Talvi, el candidato del Partido Colorado, que quedó en tercer lugar con apenas el 12% de los votos, según las proyecciones, anunció que apoyará al candidato del PN en la segunda vuelta.

El candidato ganador, Martínez, aseguró que comenzó «el camino del diálogo» con otras fuerzas políticas y llamó a «apostar por la estabilidad y no a los ajustes» durante la segunda vuelta.

Hoy, Argentina elige

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Al poner en marcha AgendAR, asumimos el compromiso de no sumar al portal a ninguna de las opciones políticas vigentes. El objetivo es enfocarnos en los intereses nacionales comunes.

Sigue siendo así. Pero al mismo tiempo, nuestro mensaje por casi dos años ha sido la defensa de la producción nacional, del empleo de los argentinos, del desarrollo, e incorporación a la actividad productiva, de la ciencia y la tecnología. Sentimos que hoy la opción es clara, y que nuestros lectores pueden definirla por sí mismos.

Los habitantes de las Malvinas se preocupan por el Brexit

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Esta nota, publicada en La Nación, está escrita desde el punto de vista británico. Y creemos que por eso mismo, resulta útil que lo conozcamos. En muy poco tiempo, la Argentina deberá repensar su política exterior, y éste ha sido y es uno de los temas centrales. Por el compromiso con los argentinos que cayeron ahí, y también por el Atlántico Sur y la Antártida.

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A 12.000 kilómetros de distancia de Londres, los habitantes de las Islas Malvinas temen los posibles efectos que el Brexit -el retiro de Gran Bretaña de la Unión Europea- tendrá sobre sus vitales industrias pesqueras y de carne. Creen además que podría dejar desamparada su notable biodiversidad. (La U.E. financia un presupuesto anual para su protección).

Boris Johnson llegó al poder británico con una promesa clara: concretar el Brexit a fines de octubre, con o sin acuerdo. Ahora ese plazo ha sido descartado, por decisión del Parlamento, pero Europa todavía debe aceptar la postergación. Y, en todo caso, eso sólo prolonga la incertidumbre.

Mientras el gobierno de Johnson y la Unión Europea intentan llegar a un acuerdo, los conservacionistas del territorio austral no ocultan su preocupación. Al no formar parte del Reino Unido, y por ende tampoco de la UE, los habitantes del archipiélago no pudieron votar en el referéndum del Brexit. Hasta hoy, fueron beneficiados por los acuerdos de la unión aduanera total de la UE, por ser un territorio británico de ultramar. Eso les permitía ubicar el 75% de la producción pesquera isleña en el país de mayor demanda de Europa, España, sin pagar impuesto alguno.

Y la pesca sustenta aproximadamente la mitad del PBI malvinero, que repartido sobre muy pocos habitantes genera el mayor ingreso regional per cápita (ha llegado a U$ 56.000 / persona / año). Los «islanders» no son sólo los sudamericanos más ricos, sino que están entre los pueblos más ricos del mundo. En el archipiélago el «Welfare State», el estado benefactor creado en el Reino Unido por los laboristas en la posguerra de 1945 hoy sigue existiendo, pero no así en Inglaterra o Irlanda del Norte. Aunque pervive un poco en Escocia.

Esa generosidad del estado malvinense, expresada en medicina y educación públicas de calidad e incluso el pago de milicias propias de autodefensa bien equipadas, es (¿fue?) novísima, un fenómeno de otra posguerra, la del Atlántico Sur.

Esa creciente fortuna empezó realmente en 1986, con la concesión sistemática de licencias de pesca por Port Stanley a terceras naciones en aguas de la llamada «Zona Externa de Conservación»: hasta 1982 esas extensiones las controlaba la Argentina. Antes de la Guerra de Malvinas, los entonces llamados «kelpers» (palabra orgullosa y algo despreciativa a la vez, según quién la dijera) carecían de ciudadanía inglesa, no podían cobrar por dejar pescar a otros en aguas que en los hechos no eran propias, la salud pública «in the camp» (en las estancias lejanas a Stanley) era precaria, la educación, insuficiente, la población sumaba apenas 1800 habitantes mayormente pobres, y venía bajando desde un tope de 2200 en 1945: los jóvenes que podían, se iban. La posguerra hizo ricos -y más numerosos- a los hoy llamados «islanders», pero el Brexit amenaza con devolverlos nuevamente al estado de «kelpers».

Con 3400 habitantes, la isla – cuya soberanía reclama la Argentina- teme que el Brexit signifique una pérdida de su principal fuente de financiación independiente del gasto militar británico: el comercio con la UE.

Sus dos principales industrias -la pesca y la carne- podrían sufrir los efectos colaterales de una salida de la UE. La pesca representó el 43% del PBI de las Malvinas entre 2007 y 2016. En el último año, el 89% de las exportaciones pesqueras se hicieron a la UE, con España como primer comprador. Según estima el gobierno malvinense, un «hard Brexit» británico, una salida sin acuerdo podría equivaler a una caída del 16% en las ganancias.

Cómo es Malvinas hoy

«Actualmente nos beneficiamos de una exención de aranceles y de cuotas, y si esto cambia, estaríamos en una situación muy difícil con una caída considerable de los ingresos del gobierno», afirma Leona Roberts, una de las ocho integrantes de la Asamblea Legislativa de las Malvinas.

Beneficios aduaneros

Además, la industria de la carne, que depende de chacras familiares todavía llamadas «estancias» (se sigue usando la palabra castellana), también podría sufrir un coletazo negativo. Pero no sería tan brutal, ya que la mayoría de la carne de vaca y de cordero de las Malvinas se envía al Reino Unido, sin reexportación.

«Puede haber un efecto colateral allí si se introducen aranceles y cuotas», explica Roberts. «Si caen las ventas de carne producida por Reino Unido a países de la UE, va a ser necesario importar menos desde las Malvinas (Roberts usa la palabra ‘Falklands), lo que supone el riesgo de pérdida de empleos», agregó.

Poco a poco, los isleños sienten los efectos en la economía personal. Gabi McRae, una chilena que trabaja en Falkland Islands Meat Company, dice ya haber notado el efecto de una libra más débil. «Se dice que (…) nuestros medicamentos van a ser más caros», agregó Joanne Baigorri, de 27 años y empleada del único banco local.

El 90% de la biodiversidad del Reino Unido

Otra de las principales preocupaciones es la conservación de la biodiversidad en la isla. «No hay que olvidar que aquí está la vida silvestre más fabulosa del Reino Unido», dijo Esther Bertram, directora ejecutiva de la ONG Falklands Conservation a la agencia AFP y reclamó la responsabilidad del Reino Unido sobre la conservación de las especies. La fauna costera (y con más de 200 islas en el archipiélago, casi todo el territorio resulta costero o vecino de costas) es la base del turismo receptivo, la tercera industria malvinera.

El territorio cuenta con autonomía de gobierno, pero recibió unos 600.000 euros para la protección de ecosistemas a través del programa BEST de la UE que funciona en regiones remotas y países y territorios europeos de ultramar.

En caso de que el Brexit se concrete, los isleños no saben si podrán continuar con programas que probablemente se volverán exclusivos de la UE, y que tal vez Londres no pueda/quiera solventar. «No ha habido ninguna garantía de que en el futuro podamos tener acceso a la financiación de la UE», explica la activista.

Según el gobierno, cerca del 90% de la biodiversidad del Reino Unido se encuentra en territorios de ultramar. «Aquí vienen las amenazadas ballenas sei; tenemos las mayores poblaciones de albatros de ceja negra, tenemos cinco especies de pingüinos, elefantes marinos del sur. Es un ambiente natural extraordinario», agrega Bertram. Y es la base de la tercera gran fuente de ingresos malvinera: el ecoturismo receptivo.

Pero si el Brexit desatara una recesión en el Reino Unido, y si las islas perdieran su capacidad de control de sus aguas (muy dependientes de la presencia militar británica), los grandes stocks de calamares y otras especies «forrajeras» que mantienen saludable la fauna marina y costera podrían colapsar. Y la causa probable sería el mismo tipo de sobrepesca devastadora que ejercen las flotas española y china en aguas argentinas. ¿Se vienen tiempos difíciles para los «islanders»?

El impacto de las devaluaciones en la actualización tecnológica

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En esta nota iProfesional desarrolla el argumento -planteado en muchas ocasiones, dada la frecuencia de las devaluaciones argentinas- del problema que representan para la actualización tecnológica.

Es un tema real. Pero será necesario decidir cuál es la actualización conveniente. Argentina no puede pretender producir por sí misma toda la tecnología; ningún país puede pretenderlo, en realidad. Pero es legítimo y necesario elegir las líneas que le conviene desarrollar. Es un debate que se debe nuestra sociedad.

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Una de las consecuencias de las recurrentes crisis económicas de la Argentina, con sus crónicas devaluaciones y altos índices inflacionarios, es la gran dificultad para planificar la necesaria actualización de su infraestructura tecnológica, entre ellos el hardware, el software y las redes de comunicación.

Este atraso tecnológico, que no es parejo y que puede ser mayor o menor según la actividad e incluso la región geográfica, podría profundizarse en los próximos años si persisten la recesión y la inflación.

El consulto Alejandro Prince advirtió que “la situación macro local afecta claramente la renovación de hardware y el parque envejece. No hay grandes migraciones ni proyectos, salvo alguna sede local de alguna multinacional, y sin embargo se experimenta tempranamente con IA (inteligencia artificial), IoT (Internet de las cosas), blockchain”.

“La región tiene un ‘time lag’ en adopción institucional –no de las personas– respecto del primer mundo, o industrializado, de más o menos 5 años”, evaluó Prince, quien aseguró que la Argentina “ha hecho avances en e-gov (gobierno electrónico) y conectividad a nivel nacional en el decenio, pero el ‘legacy’ es un peso alto”.

Diego Taich, director general de Consultoría IT de PwC Argentina, describió que “el panorama es variado ya que están las ‘fintech’, ‘startups’ nativas digitales y también aquellas empresas que emprendieron con fuerza el rumbo de digitalizar su negocio. En este tipo de organizaciones muchas veces nos encontramos con el uso de inteligencia artificial, tecnologías de automatización (ej.: RPA), big data y analíticas, y soluciones móviles, muchas veces apalancadas en el uso de la nube pública, con el beneficio extra que trae de modernización del hardware y/o el software como parte del servicio”.

Pero si se analiza por industria, el cuadro es diferente. Según Taich, “las compañías tecnológicas, financieras y ‘telcos’ suelen ser las líderes en términos de realizar fuertes inversiones en hardware, software y redes. En otras, tradicionalmente se invirtió en base a la necesidad de recambio de la infraestructura por obsolescencia –y no tanto por ganar competitividad–, aunque la ola de ‘digitalización’ viene cambiando esta tendencia y obligando a estas empresas a abordar las nuevas tecnologías”.

En el caso específico del sector de telecomunicaciones, y lo que refiere a la infraestructura de telecomunicaciones, José Otero, vicepresidente para América latina y el Caribe de 5G Américas, explicó que la Argentina “tiene un buen desarrollo de los servicios 4G”.

Según una infografía reciente que elaboró esta organización con datos de la consultora Carrier y Asociados, a fines de 2018 el 63% de las líneas móviles eran 4G en el país, y un 19% 3G, que son las dos tecnologías que permiten acceder a Internet mediante las redes celulares”.

Para Otero, “es un buen desempeño si tomamos como marco lo que ocurre en la región: según cifras proporcionadas por Ovum a 5G Américas, en América latina la 4G LTE recién alcanzaba una participación del 46% en junio de 2019”.

Este especialista advirtió que “la disponibilidad de redes de banda ancha móvil es un aspecto importante a considerar, ya que no estamos hablando de una tecnología que únicamente se emplea para el entretenimiento, sino que es ampliamente utilizada para la productividad, para trabajar y acceder a información y contenidos educativos también. La banda ancha móvil sin duda crea oportunidades de negocios y de empleo para empresas y personas”.

¿Cuáles son los segmentos (hardware, software y redes) de mayor atraso en el país? Taich indicó que “históricamente la conectividad suele ser un segmento rezagado. La modernización de las redes requiere de una importante inversión por parte de los ‘carriers’ y el Estado, y de proyectos grandes de infraestructura. Falta de acceso, mala calidad y el precio, son barreras para el desarrollo de las comunicaciones de datos y por ende para la realización de negocios”.

Si bien la Argentina es uno de los países con mayor penetración en cuanto al uso de Internet, “un elevado porcentaje de la población no tiene acceso aún –se estima un 30%–, lo que no permite a los negocios en línea llegar a este segmento de potenciales clientes”, advirtió el director de PwC.

Diferente es lo que ocurre con el hardware y software. “Hoy la oferta de nube pública –en todas sus modalidades: IaaS, PaaS, SaaS– actuó como un atajo para acceder a las últimas tecnologías”, dijo Taich.

Sin embargo, “el hecho de que los proveedores más utilizados tienen sus centros de datos fuera del país, hace que las suscripciones deban ser abonadas en dólares. Mantener un ‘opex’ en moneda extranjera se convirtió en un desafío y actúa a veces como barrera para la modernización tecnológica”, dijo Taich, quien fue categórico al afirmar que “ninguno de los problemas de la Argentina es consecuencia de más o menos, peor o mejor tecnología sino de nuestros fracasos políticos y nuestra crónica y enferma macroeconomía. En todo caso eso ocasiona un mayor retraso en adopción o innovación”.

Rubén Belluomo, gerente comercial para el Cono Sur de Infor, una empresa global de aplicaciones en la nube especializada por industria, afirmó que en software “el atraso tecnológico no es tan grande, depende de cada empresa”.

Para este ejecutivo, “las causas son en general tanto económicas como culturales y tienen que ver con el miedo al cambio. La mayoría sabe que necesita actualizarse, investiga y averigua la inversión necesaria, pero muchas veces demora en la decisión”.

Javier Marbec, gerente comercial para el sur de América latina de Totvs, uno de los mayores desarrolladores de software de Brasil, apuntó que el país se encuentra “recién en el segundo paso del proceso de transformación digital, el de conectividad”.

“La razón fundamental de este atraso (…) se basa en dos ejes fundamentales: falta de inversión a nivel estructural en el país y de inversión a nivel empresarial y, por otro, una falta de información y conocimiento en las Pymes sobre la tecnología disponible”, afirmó Marbec.

Y en el caso de los segmentos de mercado (corporaciones, Estado, pymes, profesionales), ¿cuáles más afectados por este atraso? Para Diego Rivero, director regional de consultoría en Edison y ex director nacional de la Oficina Nacional de Innovación de Gestión, “los más afectados son las Pymes y los estados subnacionales, en particular los municipios”.

Rivero señaló que “el estado nacional ha realizado fortísimas inversiones en los últimos años en hardware, software, desarrollos y conectividad, lideradas por la Secretaría de Gobierno de Modernización. Los trámites ‘online’, la fibra óptica, las soluciones como expediente electrónico, entre otras, tienen un estado del arte actualizado”. Sin embargo, remarcó que “a nivel organismos descentralizados, el atraso tecnológico es dispar. Tenemos una Dirección Nacional de Migraciones con reconocimiento facial y dactilar implementado en Ezeiza como se puede ver en Londres; y otros (organismos) con muchísimo aun por desarrollar”.

Taich coincidió con Rivero en que el sector público “invirtió en los últimos años para hacer una actualización tecnológica de las distintas entidades y avanzó en el concepto de ‘e-government’, digitalizando muchos trámites, con beneficios para el ciudadano: ahorro de tiempos, posibilidad de tramitar en forma remota y evitar errores, que se producían eventualmente por el tratamiento manual de los datos”.

Con respecto a las organizaciones privadas cuya casa central se encuentra ubicada en países del primer mundo, el director de PwC señaló que “muchas veces reciben un ‘refresh’ tecnológico a partir de los despliegues globales o regionales que se deciden en la casa matriz”.

En cambio, “…las de capital privado puramente local, a veces se ven más condicionadas por los vaivenes económicos del país, y en muchos casos retrasan la actualización hasta que acomodan su rentabilidad y el equilibrio de sus cuentas”.

Sin embargo, Taich aclaró que “los componentes más cercanos al ‘core business’ de las organizaciones son monitoreados de cerca en cuanto a su grado de obsolescencia, debido a que la aparición de fallas o mal funcionamiento por el paso de los años atenta directamente contra el negocio, seguridad y productividad”.

En el caso de “algunas pymes, por no contar con un gran capital para destinar a este rubro, optan por suscribirse a soluciones en la nube y pagar por uso mensual, por ejemplo: paquetes de productividad y colaboración, correo electrónico, entre otros”, describió Taich.

Impactos graves
¿Cuáles son los impactos de este atraso en las empresas, el Estado y los profesionales? “Son enormes”, respondió Belluomo. Por ejemplo, “no actualizar su software llevará a las empresas a obtener una menor rentabilidad y productividad, y una menor competitividad interna y de exportación”, afirmó.

Para Rivero, el principal impacto del atraso tecnológico “…es la desvinculación con el consumidor. El no poder hablar con el consumidor. Hoy el cliente no entiende una demora, no entiende un error en un envío, no entiende cómo si puede sacar un vuelo desde su celular, no pueda gestionar todo online. Quienes no vieron esto o no invirtieron antes de las devaluaciones, hoy están en una peor situación: corriendo de atrás, pagando más, llegando tarde y sin innovación alguna”.

El director de Edison advirtió que “…el proceso de adopción tecnológica siempre debe ser veloz y requiere una gran dosis de valentía y toma de riesgos. El presupuesto de IT hace años que dejó de ser de ‘soporte’ y pasó a ser estratégico. Parece increíble que algunas compañías aun no lo hayan visto”.

Esto se puede ver desde dos ópticas distintas. “No invertir en esto condiciona a un país a una política de mercados cerrados y protegidos, con todo lo que ello implica. Esto puede generar en automático una migración de los perfiles más requeridos hacia otras latitudes. Hoy la competencia por los desarrolladores ‘millennials’ ya dejó de ser entre países y es entre ciudades. En eso la Argentina está muy mal. Hay mucho por aprender. Ya no (acerca de) cómo traer talento de afuera sino (de) cómo retener lo nuestro”, afirmó el director de Edison.

En el caso de los móviles, Otero explicó que “un dispositivo con menor capacidad de procesamiento y conexión, almacenamiento y funciones multimedia puede significar el no acceso a determinadas aplicaciones o casos de uso, o un desempeño por debajo de lo esperado o lo posible”.

Recuperación del terreno perdido
¿Cómo se puede recuperar este atraso? ¿Qué medidas se deberían adoptar? Las fuentes consultadas compartieron sus alternativas para avanzar por el terreno perdido.

Por ejemplo, Taich señaló que “los países más avanzados se dirigen hacía el aumento de los plazos de garantía, fomento del alquiler en lugar de compra, exigencia de piezas y componentes más duraderos y la reducción de los costos de reparación, además de la lucha contra la obsolescencia que le imponen un ritmo de recambio a los consumidores, a veces determinados por modas. El uso de la nube pública permite el acceso a infraestructura y software de última generación en un modelo de suscripción”.

En ese sentido, el desarrollo de centros de datos locales que permiten a los clientes contratar servicios en moneda local “favorecería aún más la adopción de servicios de nube”, dijo el director de PwC.

En cuanto a la conectividad, para Taich “una medida que tendría impacto favorable sería la ampliación del actual espectro de uso de 4G, así también como prepararnos rápidamente para la adopción de 5G en los próximos años. Medir y evaluar la calidad de las conexiones puede ayudar a mejorar la competitividad entre los proveedores, y por ende la inversión en infraestructura”.

Otra vía para superar el atraso consiste en “establecer acciones de difusión y capacitación para incluir a partes de la población que aún hacen poco o nada de uso de internet, (eso) también significaría la inclusión de nuevos potenciales clientes para las empresas”, según el vocero de PwC.

Otero recomendó por su lado la revisión de “…las políticas impositivas a los terminales móviles, porque ha aumentado la conciencia de que no se trata únicamente de bienes de lujo o medios de entretenimiento, sino también herramientas de productividad e inclusión”.

“El atraso no se recupera, pero sí se pueden saltar tecnologías”, afirmó Rivero. Por ejemplo, “no necesito invertir en servidores si tengo AWS (Amazon Web Services) o Azure (la nube de Microsoft). No necesito hacer ‘process mapping’ si tengo Celonis Cloud para analizar todos mis procesos de negocio. No necesito desplegar una capacitación a usuarios finales si tengo todos los materiales de capacitación con demos desarrolladas en SAP Enable Now y procesos guiados paso a paso. Quienes tomen conciencia de que quedaron atrasados en tecnología, para sobrevivir tendrán que apostar por las tecnologías que recién están viendo la luz”.

Desde Totvs, Marbec recomendó “mecanismos de promoción y financiación para la incorporación de estas tecnologías que faciliten su adopción”. También apuntó al plano del management y cultural de las empresas, quienes deben “entender que el rol del gerente de IT, CIO o responsable de sistemas debe ocupar una posición estratégica en la empresa y apoyar las decisiones de negocio desde el diseño de productos y servicios hasta el soporte tecnológico de las operaciones de la empresa”.

“La velocidad de a evolución digital requiere una permanente formación y capacitación para poder mantener a las organizaciones vigentes en los nuevos mercados”, concluyó.

Estudiantes argentinos compiten con el robot «Julito» en el Mundial de Robótica de Dubai

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El equipo ganador de la Copa Robótica, viajará esta semana a la ciudad de Dubai para competir en el Mundial de Robótica, el First Global Challenge. El equipo está integrado por cinco estudiantes de distintas instituciones secundarias de la provincia de Misiones que concurren a la Escuela de Robótica, la primera de Argentina de carácter público y gratuito.

La Copa local había sido organizada por el Ministerio de Educación e Innovación de la ciudad de Buenos Aires junto a Educabot, empresa proveedora de soluciones de tecnología educativa.

Los jóvenes llegarán a Dubai con “Julito”, el robot que diseñaron para la Copa Robótica, acompañados por su mentor y por ejecutivos de Educabot. La delegación argentina también incluirá a miembros de la Escuela de Robótica de Misiones y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

«Es la tercera vez que impulsamos la participación argentina en el Mundial y este año tiene la particularidad de que el equipo fue definido en un certamen previo del que pudieron ser parte todas las provincias; fue un gran evento donde replicamos la misma dinámica de la instancia internacional”, señala Matías Scovotti, CEO y cofundador de Educabot, que además de co-organizar la Copa Robótica es la empresa representante del First Global Challenge en Argentina. “Desde que ganaron la Copa, estuvimos trabajando junto a los chicos de Misiones en el perfeccionamiento del robot en cuanto a mecánica y estrategia; y tenemos expectativas de que se logre una buena performance en Dubai”, agrega.

La Copa Robótica se desarrolló del 29 al 31 de agosto en el Estadio Mary Terán de Weiss de la Ciudad de Buenos Aires. Los equipos provinciales compitieron con sus robots, diseñados a partir de un mismo kit de robótica, poniendo en juego habilidades creativas y de programación. Los requisitos fueron que estuvieran integrados por estudiantes de entre 14 y 18 años de edad junto a un mentor con experiencia comprobada en robótica. El desafío consistió en una serie de partidos donde los robots, manejados por los chicos, obtenían puntajes por rapidez y eficiencia.

Ahora el equipo ganador está listo para competir junto a sus pares de otros 200 países en el First Global Challenge. El certamen, que tendrá lugar en la Ciudad de Dubai de los Emiratos Árabes Unidos, del 24 al 27 de octubre, propone que los jóvenes trabajen la temática de la sustentabilidad de los océanos; con lo cual, el campo de juego simulará ser un océano y los robots tendrán la misión de recolectar y retirar los “contaminantes”, simbolizados por pelotas de distintos tamaños.

En la edición 2018 del Mundial, realizada en la ciudad de México DF, el equipo argentino se destacó en la posición 13 de la competencia y ganó el Safety Award.

El lunes habrá otro mercado cambiario. Opciones

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El mercado -inversores profesionales, empresas, y ahorristas grandes y chicos- operaron la compra y venta de dólares de ayer viernes pensando en que el lunes el mercado será otro.

​En todos los niveles mencionados existe el convencimiento de que se viene una reconfiguración del cepo cambiario. Tanto en el Banco Central como en Hacienda guardaron estricto silencio, pero la dinámica que adquirió «la cuestión dólar”, sobre todo en la última semana, finalmente lleva a los funcionarios actuales a reconocer, también ellos, que algo cambiará el lunes.

La salida de depósitos en dólares -solo 174 millones el miércoles, pero se estiman cifras mayores para jueves y viernes- golpearon el stock de reservas, que ya está en US$ 43.503 millones. El salto del dólar oficial a $ 65 y los paralelos arriba de $ 80 son indicadores claros que esta situación no es sostenible.

En ningún caso, ni entre funcionarios del gobierno ni en el Frente de Todos se mencionó la intención de consultar al Fondo Monetario antes de aplicar estas posibles medidas.

El menú de opciones que estarían sobre la mesa de trabajo del Banco Central, en coordinación con Hacienda y -se dice- con referentes económicos del candidato Alberto Fernández, son éstas:

Tope más bajo. Reducir drásticamente el monto máximo de dólares que puede comprar por mes un ahorrista a título personal. El límite de 10.000 dólares con el que se estrenó el cepo cambiario el 1 de septiembre pasado pasará a la historia. La discusión es si se lo lleva a 5.000 o a 2.000 dólares por mes. Se dirá que es un límite acorde a la capacidad de ahorro del grueso de los asalariados y profesionales argentinos.

Un límite al blue y a los coleros. Restringir las compras de quienes no utilizan las plataformas digitales de los propios bancos (home banking o apps). En este punto, se busca acotar el margen de maniobra de quienes se presentan en los mostradores de casa de cambio con pesos en efectivo. Hasta hoy, este tipo de usuarios puede comprar un máximo de 1.000 dólares por mes. Lo que se observó en estos días es que se armó un verdadero mercado secundario no ya de dólares, sino de DNI. El típico caso de individuos que ponen su documento pero van a la casa de cambio con pesos de otra persona. Esto se volvió atractivo a partir de que se abrió la brecha entre el dólar oficial y el blue, entonces se puede hacer una ganancia rápida del 12%.

Giros al exterior. No se descarta poner límites a las transferencias al exterior de personas particulares que tienen una cuenta bancaria en la Argentina y otra -a su nombre y declarada ante la AFIP- en una entidad bancaria en el exterior. Hoy, esta persona puede girar dólares a dicha cuenta sin ningún tipo de limitación.

Menos rulos y bucles. También se estudia limitar aún más las operaciones para compra de dólares a través de transacciones con títulos públicos. Aunque aquí se busca avanzar con cuidado porque una restricción en este mercado puede ensanchar aún más la brecha entre el dólar oficial y el «dólar-bolsa» o el «dólar contado con liquidación». Sobre el tema brechas, también está en discusión si finalmente se establecen dos tipos de cambio oficiales: uno comercial y otro financiero. Esto equivaldría a desdoblar el mercado para que las operaciones de comercio exterior vayan por un lado y las financieras por el otro.

Feriado cambiario. Es la opción más remota, dada la convulsión que podría generar. Se la ve como una opción lejana, pero no se descarta por completo.

En el Gobierno y también en el mercado se admitía que el menú de opciones dependerá, finalmente, del tono de los discursos que los candidatos realicen el domingo a la noche, cuando se conozcan los resultado. Y de cómo podría interpretar el «mercado» (léase: los grandes operadores) el resultado final de la elección presidencial.

«La marcha más grande de la historia de Chile»

La crónica de esta marcha de protesta contra un modelo de exclusión, publicada en forma casi entusiasta por La Nación, en realidad, por la mayoría de los medios del mundo, nos indica 3 cosas al equipo de AgendAR:

La movilización fue verdaderamente gigantesca, con la participación de una parte considerable de muchos sectores sociales.

La clase dirigente chilena es consciente que Piñera cometió un gravísimo error al declararse «en guerra» y ordenar la represión. Acepta que el descontento es imparable, y quiere canalizarlo en forma pacífica. Son las fuentes oficiales las que insisten en el impacto de la marcha y reconocen su carácter multitudinario.

Y, se simpatice o no con esa dirigencia, es una decisión acertada, para todos. Porque tratará de detener la violencia, pero una vez que estos reclamos han conseguido tanta legitimidad, tendrán que ser respondidos con mayor o menor rapidez.

SANTIAGO, Chile.- En la movilización más grande de la historia del país y en una demostración de poder del movimiento ciudadano, los chilenos se volcaron a las calles para elevar una serie de demandas sociales y presionar al gobierno de Sebastián Piñera para que realice cambios estructurales, en el mayor desafío a la autoridad desde el regreso a la democracia en 1990. En Santiago, 1,2 millón de personas protestaron en la céntrica Plaza Italia de forma masiva y sin mayores incidentes en una concentración que reunió a miles de familias y personas de diversas ocupaciones, edades y clases. Desde el gobierno expresaron su sorpresa ante la gigantesca convocatoria, que también se desplegó en todo el país.

«Estamos viendo una manifestación impresionante, muy pacífica. Es una marcha histórica», dijo Karla Rubilar, intendenta de la Región Metropolitana (y reconocida militante piñerista). El llamado a movilizarse se esparció por las redes sociales bajo el lema «La marcha más grande de Chile», junto a otras consignas como «Chile despertó» o «No estamos en guerra», que se han levantado desde que hace una semana se inició el estallido social, que sumó 19 muertos y dejó múltiples destrozos en urbes que hoy están resguardadas por los militares.

«Yo vivo hace tres años aquí, en el sector de Plaza Italia, y nunca había visto esto a mis 31 años. Tengo amigos que no pudieron seguir avanzando y quedaron bloqueados muchas cuadras más allá, pero la energía y la efervescencia de la gente ha sido increíble, es tremendo, muy emocionante», dijo Washington Guerra, uno de los miles de asistentes. La gigantesca columna se esparció por las principales avenidas de la capital, pese al séptimo toque de queda que decretó el gobierno

Con colorido, los manifestantes trasladaron miles de banderas, carteles con consignas pidiendo la renuncia de Piñera y entonaron el himno en un ambiente de fiesta. Todo ante la sigilosa mirada de varios efectivos de la policía chilena que contemplaron con medida distancia el paso de los manifestantes. «Desde las concentraciones del plebiscito de 1988 que derrotó a Pinochet que no se veía tanta gente en la calle. Aquí hay gente de todos los equipos de fútbol, de los barrios más ricos, de los barrios pobres. Hay mucha mística en esto, es muy emocionante, ojalá que el gobierno nos escuche», comentó Carlos Figueroa, un profesor jubilado que se trasladó desde Puente Alto al centro de Santiago.

Los canales de televisión chilenos mantuvieron transmisiones en cadena nacional de la convocatoria, con imágenes de sobrevuelo de helicópteros sobre la marcha, y los diversos medios chilenos informaron y catalogaron de «histórico» el acontecimiento. Las protestas, los gritos y las consignas apuntaron principalmente a la figura de Piñera, que pese a anunciar un paquete de medidas sociales y realizar un mea culpa, no pudo contener el desborde ciudadano, en una prueba de disconformidad de los chilenos.

La caravana de gente se movilizó de manera pacífica y se produjeron algunos incidentes aislados, sobre todo cuando se aproximó a las cercanías del Palacio de La Moneda. «Tras la marcha de hoy en Santiago, la más grande en la historia de Chile, el presidente Piñera está en la siguiente encrucijada: continuar negando la validez de un reclamo ciudadano que ha desbordado su gobierno o tomar nota de aquello y actuar en consecuencia. Lo primero implica seguir agravando la crisis y lo segundo una gran oportunidad para dar cauce político a este nuevo Chile que despierta. La historia pocas veces toca la puerta de un mandatario de esta manera», dijo el escritor y periodista Pedro Cayuqueo.

(Una crónica de los hechos hasta el lunes, y las causas, fue publicada aquí).

Luego de cuatro años sin nuevas redes eléctricas, empiezan a diseñar el programa TransportAr

Los técnicos de la Secretaría de Energía están trabajando en los lineamientos del programa TransportAr, destinado a ampliar las redes de transporte eléctrico. La intención de los expertos abocados al plan es que el material quede como un insumo de trabajo para quien gobierne a partir del 10 de diciembre.

El objetivo anunciado es que las nuevas líneas se organicen con una lógica económica distinta, tratando de apostar por aquellas regiones que tienen un potencial de exportación y no están pudiendo desplegarlo por la falta de infraestructura. «En cuanto al diseño de las redes de 500 kV, la estrategia es diferente. Queremos que las nuevas líneas propicien en aumento del consumo en regiones que pueden generar riqueza y no lo hacen por falta de infraestructura», explicó un técnico de la cartera que dirige Gustavo Lopetegui.

A comienzos de la gestión de Mauricio Macri, el entonces ministro de Energía, Juan José Aranguren, diseñó un proyecto destinado a ampliar la infraestructura con una línea de transmisión eléctrica de extra alta tensión que debía unir Río Diamante (Mendoza) con Charlone (Buenos Aires). Sin embargo, esa obra nunca comenzó. Se apostó a financiarla con el régimen de Participación Público Privado (PPP), pero esa modalidad nunca pudo despegar.

Por lo tanto, el tiempo fue corriendo sin que los proyectos se materializaran. Incluso se adjudicaron decenas de proyectos del programa Renovar, pese a que no tenían asegurada la capacidad de transporte. Hoy decenas de esos proyectos están paralizados por falta de financiamiento y es probable que es cancelen a principios del año próximo.

Uno de los objetivos del nuevo plan TransportAr es poner el foco en la ampliación del sistema de transporte eléctrico de la provincia de Buenos Aires. A raíz de ello una de las obras que está en carpeta es el tramo Abasto-Plomer en el noroeste, pues la capacidad de transporte del AMBA está saturada. Lo que se busca es descargar la energía que ingresa por los nodos de Ezeiza y Rodriguez y hacer que llegue por un nodo nuevo que será Plomer, ubicado en el Partido de Gral. Las Heras.

A Plomer podría llegar luego energía de la Central Térmica Manuel Belgrano y de la Central Nuclear de Atucha. También se quiere desarrollar la zona centro, que abarca La Pampa, el sur de Córdoba y Santa Fe, el este de San Luis y el norte de Río Negro donde las economías regionales vienen demandando infraestructura para poder crecer. Allí se piensa impulsar la construcción de la línea Choele Choel-Villa Regina. Otras regiones con mucho potencial de desarrollo reprimido son el NEA, fundamentalmente Chaco y Formosa, la zona de Cuyo, y el noroeste, más precisamente San Juan, La Rioja y Catamarca.

El monto total de las obras de 500 kV relevadas por la primera fase del TransportAr demandaría unos 800 millones de dólares. Las obras demandarían entre 20 y 24 meses y, una vez concluidas, los privados podrían montarse para trazar redes de distribución.