viernes, 17 abril, 2026 - 9:25 am

Hoy viernes se firman los convenios para la reactivación de la planta de agua pesada PIAP

0
Finalmente hoy, viernes 12 de mayo, se firmarán los convenios para la reactivación de la Planta de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito, la mayor del mundo en su tipo, absolutamente necesaria para el Programa Nuclear Argentino e incluso para el mercado mundial de distintas industrias tecnológicas, pero detenida y vaciada de personal desde 2017. Del encuentro en el ministerio de Economía participarán el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez y el gobernador electo, Rolando Figueroa. La presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Adriana Serquis, detalló los puntos principales del acuerdo. El acto se realizara hoy, a 16, en el Ministerio de Economía con la presencia del ministro de Economía, Sergio Massa y con la secretaria de Energía, Flavia Royón. El acuerdo incluirá un compromiso de inversión de unos 10.000 millones de pesos y la promesa de incorporar 150 nuevos empleados a la PIAP y la CNEA busca que la planta genere agua pesada para las centrales nucleares para el período 2025. Desde 2017, con su cierre número N, el 2do más largo de su historia, la administración nuclear macrista echó a unos 400 ingenieros y técnicos químicos con jubilaciones anticipadas. «Es un paso importantísimo la firma de este contrato ya que tiene un valor estratégico para el sector nuclear, el país y Neuquén«, aseguró la presidenta de la Comisión de Energía Atómica, institución propietaria de la PIAP. La lucha de Serquis por hacer entender esto en el sector nuclear, en el país y en Neuquén, que operaba la PIAP a través de una sociedad llamada ENSI, ha sido muy dura. Y aunque el avance de hoy consolida avances hacia la reapertura, la PIAP siempre ha sido y probablemente siga siendo una instalación en peligro recurrente de cierre y chatarreo. Según comentó Serquis, el plan del contrato es por 25 meses y contempla continuar con la conservación y empezar la etapa de alistamiento. Una vez completada esa etapa se podrá comenzar con la producción de agua pesada. Tras 5 años de desuso se ha deteriorado, es una instalación de ingeniería química muy compleja, y sólo volverá a producir en 2025, y a condición de que estén disponibles los insumos, que son básicamente tres: gas natural, energía eléctrica e ingenieros y técnicos químicos muy capacitados.

Los negocios de la PIAP

Serquis comentó que se especula que una de las dos líneas químicas de la PIAP pueda pasar hacia la producción de otro tipo de productos, como urea perlada, mientras la otra sigue destinada fabricando agua pesada por enriquecimiento del agua natural del embalse colindante de Arroyito, que también provee electricidad. Pero aunque el mundo demanda también urea, sobran industrias petroquímicas con capacidad de suministrarla. Pero está empezando a demandar cada vez más agua pesada, y esta planta es no sólo una de las poquísimas existentes en el mundo: es la mayor de todas ellas. La PIAP fue pensada a fines de los ’70 para un programa de al menos 6 centrales nucleares equivalentes a Atucha II o Embalse. Todavía tenemos sólo 3, y terminar dos de ellas (Embalse y Atucha II), con 4 y 27 años de retraso respectivos, fue un triunfo puro de la voluntad nacional. «Los contactos que hemos tenido en los últimos meses han sido con un montón de compañías interesadas en agua pesada para otros usos», dijo Serquis, refiriéndose a aplicaciones tecnológicas emergentes, y distintas de la habitual. La aplicación estándar del agua pesada desde los años ’40 es «moderar», curioso nombre para el acto físico de garantizar los neutrones necesarios en cantidad y energía que logren sostener la fisión en cadena del uranio natural, un combustible de suyo muy poco reactivo. Además, el agua pesada sirve también para refrigerar el núcleo de la central y llevar el calor hasta una turbina electrógena. Sin agua pesada, todas las centrales nucleares argentinas (las dos Atuchas y Embalse) no podrían siquiera ponerse críticas por falta de neutrones. Pasaría lo mismo con otras centrales de uranio natural en Canadá, la India, Corea, China, Pakistán y Rumania. Son decenas de máquinas: componen el 11% del parque nucleoeléctrico mundial, y en los fríos números y a lo largo de décadas, vienen probando ser las de construcción más económica, y figuran siempre entre las de mayor disponibilidad y seguridad. El parque de centrales de este tipo de la India no para de crecer (ya tiene 22) y el de Rumania se prepara para duplicar su capacidad instalada. ¿Cuáles son las otras actividades tecnológicas que exigen agua pesada? «Insumos médicos, industria de semiconductores y centrales nucleares son algunos de las otras producciones que se planean y ya están dentro de los planes de Canadá y otros países que van a requerir una gran cantidad de agua pesada», manifestó la presidenta de la CNEA. En este sentido, Serquis mencionó que el mercado mundial, tras haberse amesetado desde 2003, podría estar cambiando en demanda. La experta aseguró que primero se atenderá la provisión de las tres centrales argentinas. Estas emplean unas 1600 toneladas de agua pesada, de las que se pierden alrededor de 20 toneladas por año cuando se cambian los combustibles gastados por otros nuevos, trabajo que en las máquinas de uranio natural es diario y constante. La pérdida de líquido es inevitable porque el agua pesada moja las cosas al igual que el agua común, es decir que se adhiere por tensión superficial a las vainas metálicas de los combustibles nucleares que se extraen. Y aunque sea poca, hay que reponerla sí o sí, o la máquina pierde potencia y se para. Más por imbecilidad y entreguismo que por tensión superficial, y con el agua pesada que arañó picos de U$ 700.000 la tonelada, desde que cerró la PIAP en 2017 Argentina está perdiendo U$ 14 millones/año, con cuentas de almacenero. Pero es bastante más lo que se pierde en lucros cesantes por exportaciones no realizadas.«Creemos que va a ser muy buen negocio para nuestro país poder contar con estas exportaciones», dijo Serquis. Los análisis y estudios para la transformar una de las dos líneas de amoníaco de la PIAP para fabricar urea granulada (el fertilizante que más falta en el campo argentino), se realizarán durante el transcurso de este año, indicó Serquis. Por otro lado, indicó que en este momento la planta se mantiene con un poco más de 100 trabajadores y ahora ya hay 122 nuevos dedicados exclusivamente a la línea de agua pesada. «Este año se empezó a incorporar unos pocos los profesionales mínimos para poder empezar a pensar que el año que viene va a haber un ingreso mayor de gente», informó Serquis, y aseguró que se duplicará el número de profesionales.

PIAP: la reactivación

En 2017 la planta, reconstruida a nuevo para iniciar la producción del stock de agua pesada de Atucha III CANDU, fue detenida por el Ministro de Energía Juan C. Aranguren. Bajo la administración de este pope petrolero, se detuvo también la construcción del reactor RA-10 de Ezeiza, la de la planta nuclear compacta CAREM en el predio de las Atuchas, y la de una máquina nucleoeléctrica tipo CANDU de 700 MWe en ese lugar. También se detuvo la compra e instalación «llave en mano» de una planta Hwalong-1 de 1120 MWe en sitio a determinar. De todas las inversiones estratégicas del Programa Nuclear Argentino, Aranguren no dejó títere con cabeza. Sólo permitió llegar a término el «retubado» de la central cordobesa de Embalse, en 2018, porque había empezado 4 años antes e involucraba a más de 100 firmas industriales argentinas, algunas enormes, todas con contratos firmes. Si paraba la operación, le habrían hecho juicio «al toque». Pero no bien NA-SA (Nucleoeléctrica Argentina SA) terminó el retubado y la central volvió al ruedo, repotenciada y renovada para 30 años más de operaciones, hizo echar a los aproximadamente 200 expertos que la habían llevado a cabo. Este señor no toma prisioneros. «Había gente que opinaba de que era mejor importar lo poco (de agua pesada) que se necesitaba para nuestras propias centrales, hay voces que todavía siguen resonando«, manifestó Serquis. Expresó que después del cambio de gobierno, el posible proyecto de negocios «fue cambiando las miradas de estas personas más escépticas«, y afirmó que se trataba de personas vinculadas a la gestión del expresidente Mauricio Macri. «En particular, Julián Gadano fue el subsecretario de Energía Nuclear en esa época y definió que esta planta no debería seguir funcionando», aseguró. Aranguren, a su vez, fue poniendo objeciones al arranque de obra de la central Atucha III CANDÚ, que debía empezar a cavar cimientos en 2016 e iba a necesitar 500 toneladas de agua pesada. China garantizaba el 85% del financiamiento de esa máquina sin aportar más de un 20% de componentes y bajo dirección y con contratos de obra de NA-SA. Hoy esa central debería estar en línea, y entregando 700 MWe de potencia de base desde 2022. Eso estaría evitando el uso de 1200 millones de toneladas anuales de gas natural en generación de electricidad, y lo liberaría para su uso en la industria petroquímica (por ejemplo, la fabricación de urea), o para su exportación por ducto a países vecinos, o licuado a la UE y Asia. Hasta asumir como Ministro, Aranguren fue el presidente de la Shell y el líder político del lobby petrolífero multinacional local. La guerra soterrada de este lobby contra la energía nuclear en Argentina empezó en 1965, en tiempos del presidente Arturo Illia, cuando el viejo médico de la UCR decidió que el parque eléctrico argentino, dominado por los hidrocarburos, se diversificara y tuviera un aporte nuclear. Tal fue el origen de la central Atucha I, en 1967. Esta guerra interminable contra la CNEA y las compañías que surgieron de ella (NA-SA, INVAP, CONUAR) es una de las dos causas por las que desde esa fecha nuestro país logró transformarse en el primer exportador de reactores nucleares del mundo. Pero paradójicamente, en su mercado interno NA-SA fabrica electricidad nuclear -la más barata del Sistema Argentino de Interconexión- en sólo 3 centrales, dos medianas y una chica. De haber podido crecer normalmente este negocio desde 1965, hoy la Argentina tendría decenas de máquinas de este tipo, y arriba de un 30% de electricidad nuclear, mínimo, en lugar del escueto 6 o 7% actual. Los eventos de sequías extraordinarias que dejaron casi sin capacidad de hidroeléctrica al país entre 2019 y 2022 no se habrían notado. Y los tarifazos de Menem, De la Rúa y Macri sobre los hidrocarburos y el gas habrían sido casi imposibles, porque el consumo interno de hidrocarburos sería mucho menor. Hoy el 71,1% de la electricidad circulante de la Argentina se sigue obteniendo de quemar gas. «Me parece muy importante que tanto el actual gobernador como el futuro puedan tener una mirada clara de la importancia que tiene que esta planta pueda estar funcionando», manifestó Serquis. Comentario de AgendAR: El precio internacional de la tonelada de urea granulada anda entre U$ 440 y 500, está altísimo. Pero el de la tonelada de agua pesada, el producto para el que se construyó la PIAP, y con la pureza extraordinaria a la que se llega en esa fábrica neuquina, orilla los U$ 700.000. Digamos que está mucho más altísimo. Para producir agua pesada no hace falta -causa por la que milita históricamente la dirigencia política neuquina- invertir U$ 1000 millones para reconvertir una de las dos líneas de producción de la PIAP y así fabricar urea granulada. Sólo recontratar a los alrededor de 400 profesionales y técnicos que echó Juntos por el Cambio entre 2017 y 2019, algo bastante más barato, sensato y ganancioso. Es lo que está haciendo ahora el gobierno nacional. Típicamente, tarde y poco. A no olvidar que Serquis fue la cuarta elección de Alberto Fernández, tras intentar que el Programa Nuclear siguiera siendo administrado por la gente impuesta por Aranguren y Gadano, y luego por dos sucesivos candidatos rechazados prácticamente por petitorios y aclamación. Uno de ellos fue el que despidió a partir de 2017 a casi todo el personal de la PIAP. A Serquis desde 2021 le toca reconstruir, sin back-up político, sin plata y sin demasiado tiempo, porque llegan nuevamente las elecciones nacionales, cuyo resultado pinta indescifrable. No va a ser fácil hacerlos volver a la PIAP a los que se fueron, ni contratar expertos nuevos, que además exigirán «on the job training», porque no hay instalaciones similares para entrenarse en el país ni en la región. ¿Qué estabilidad se les puede ofrecer, si vuelven a gobernar el país personas que no entienden la diferencia entre U$ 500 y U$ 700.000 la tonelada de producto?  Algunos en JxC sí entienden la diferencia. Pero también saben que el Departamento de Estado de los EEUU se ha opuesto históricamente a que la Argentina fabrique agua pesada y la use en centrales de uranio natural, «porque es proliferante». No debe serlo tanto, porque usamos este producto desde 1974, lo hemos fabricado desde 1994 y no tenemos armas nucleares o intención de desarrollar ninguna. En cambio, EEUU, que no fabrica agua pesada ni ostenta ninguna máquina de uranio natural entre las 93 de su parque nucleoeléctrico, tiene unas 5000 cabezas termonucleares. Los que logran sumar dos más dos en JxC prefieren hacer «obediencia debida», tener la PIAP cerrada, y la boca también. El verso de la fabricación de urea… es un verso. Pero permite hablar del asunto y fingir un plan. El único plan de esta gente es la desnuclearización al ras de la Argentina. Más de uno, sin embargo, en Neuquén, se toma lo de la urea en serio. Es que la urea circula bastante en cualquier ciudad de la llanura chacopampeana. y la levanta con la pala. Te vas a lo de un contratista, y te podés zambullir en camionadas y camionadas de escamas blanquecinas de urea (un deporte sin practicantes). Se fabrica en cantidad, pero siempre al campo le falta un 50% de la que debería gastar su demanda con el actual modelo intensivo de agricultura, sumamente voraz de nitrógeno. El agua pesada, en cambio, es un insumo muy extraño. ¿Ud. ha visto mucha? Soy periodista científico desde 1985, pero jamás vi siquiera una botella de este líquido. Es un 11% más pesado que el agua común para igual volumen, e igualmente transparente, aunque cuando se tiene un gran stock, se la ve de un ligero color azulado. Parece verdaderamente un líquido de lo más banal. Pero nadie te va a dejar zambullir en agua pesada. Es carísima, no sólo porque su fabricación es muy compleja y usa mucha energía, sino porque tiene una cantidad creciente de aplicaciones tecnológicas en todo el planeta. Y por ahora no se están construyendo plantas nuevas. ¿Por qué? Porque son caras, pero además su construcción en cualquier país de mediano desarrollo implica un conflicto diplomático soterrado con los EEUU cuyo desenlace es generalmente la instalación sin terminar, o cerrada «de prepo». Todo eso ya está en la biografía de la PIAP, las décadas sin poder terminarla, la terminación seguida por cierres. Lo de la PIAP es puro renacer, trabajar y volver a ser cerrada. Sin garantías de resucitar.   Como resultado de este panorama, hay una demanda insatisfecha mundial creciente de agua pesada. En ese cuadro, la aparente novedad de que la PIAP empieza un nuevo proceso de «levántate y anda» hace que lleguen pedidos de cotización. ¿Cómo explicarle a estos posibles clientes nuevos que el único plan del Departamento de Estado y del lobby petrolero, cada parte con sus propios motivos, es que la PIAP siga cerrada? Los clientes prospectivos lo saben, pero el agua pesada la necesitan igual. Y no  hay oferta. Si algún demente endeudara al país en U$ 1000 millones para reconvertir una de las dos líneas de amoníaco de la PIAP y con ella fabricar urea, ¿cómo explicarle al argentino de a pie que esa colosal inversión se hace para obtener un producto final de gran demanda, sin duda… sólo que 1400 veces más barato? ¿Invertir más plata para facturar menos? ¿Qué se fumaron? La PIAP, que en un año pico de trabajo llegó a 180 toneladas de producto, es a tal punto significativa en el panorama mundial que su salida de servicio en 2017 aumentó el precio. Mal para el país, porque sólo para reponer las pérdidas de sus tres centrales nucleares en funcionamiento, la Argentina desde entonces está importando unas 20 toneladas/año. Eso dará un déficit acumulado de U$ 84 millones a fines de 2023, dólares pelados sin costos financieros. Si se lograra reactivar la PIAP en 2025 -algo muy sujeto al resultado de las elecciones presidenciales- ese número en rojo va a estar llegando arriba de los U$ 100 millones. Si la PIAP no hubiera cerrado en 2017, habría fabricado la carga de una central CANDU en 3 años de trabajo intenso y con una facturación de U$ 350 millones. Luego de parar alrededor de un año para mantenimientos y volver a ponerla 10 puntos, estaría exportando U$ 126 millones/año desde 2020. Aunque sería prudente fabricar un stock nacional de 200 o 300 toneladas, porque como dicen los yanquis: «shit happens». Uno pensaría que un partido político dirigido por grandes empresas sabe hacer números, pero no parece el caso. Pasa lo mismo con una provincia dirigida por caciques petroleros, que de sumas y restas entienden fetén. ¿No es raro? El gas lo tienen, la electricidad también, y la plata ni te cuento: nadaban en plata con Loma de la Lata, y hoy lo hacen con Vaca Muerta: son un emirato gasífero con elecciones. Si quieren fabricar urea, ¿no la pueden hacer en otra instalación ad-hoc, como Profértil en Bahía Blanca? Obviamente, mientras no tenga disponibilidad de agua pesada nacional, a NA-SA (Nucleoelétrica Argentina SA) le resulta bastante difícil proyectar la construcción de una nueva central nucleoeléctrica CANDU de uranio natural. Ya se sabe, sin agua pesada este combustible no hace reacción nuclear en cadena. Y como hay uranio en Argentina y este metal no sirve para otras cosas, este tipo de centrales nos permite usarlo para fabricar electricidad, sin miedo a que nos caiga encima nuevamente un boicot de uranio enriquecido por parte de los EEUU, como el de 1981: nuestro castigo por habernos atrevido a exportar reactores nucleares a Perú. Desde entonces, ya hemos exportado 5 reactores más a otros 5 países, mucho más complejos y caros. Si estamos en la licitación, los autodenominados americanos ni siquiera pintan. Por eso nos quieren cada día más.  Las máquinas CANDU que necesitamos serían muy parecida a la central de Embalse, en Córdoba, se pueden construir sin pagar patentes, sin contratar empresas extranjeras, y usando un 80% de componentes locales provenientes de alrededor de un centenar de empresas argentinas de ingeniería, metalmecánica, electromecánica, aleaciones especiales, cableado, motores, válvulas, sensores, computadoras y programación. Son las mismas que «retubaron» Embalse en 2018, y en 2014, completaron Atucha II. El nombre que le da NA-SA a éste tipo de máquina CANDU es elocuente: «Proyecto Nacional». Si Ud. vive en Neuquén, la PIAP la necesitamos para hacer muchas de ésas. Daniel E. Arias

«No se puede prescindir de la agrobiotecnología ni en Buenos Aires, la Argentina, ni en el mundo»

0
«Que sean políticas de Estado que vayan más allá del gobierno de turno.» Con esas palabras, el rector de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), Marcelo Aba, celebró la apertura del noveno Congreso Nacional e Internacional de Agrobiotecnología, Propiedad Intelectual y Políticas Públicas. El acto de presentación se llevó a cabo en el municipio de Azul y tuvo al Teatro Español como sede. Allí, el gobernador Axel Kicillof remarcó que la importancia del Congreso radica «en la planificación de un modelo de innovación tecnológica que cuente con una mirada soberana, productiva y social». La convención, que arrancó este miércoles y se extenderá durante esta jornada, cuenta entre sus organizadores con la presencia del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de las Semillas y la Facultad de Agronomía. Según Aba, «la importancia de este Congreso está en la combinación de los aspectos que aborda». Se refiere el rector a las tres temáticas centrales. Agrobiotecnología, Propiedad Intelectual y Políticas Públicas: «En esa combinación de temáticas está la trascendencia del congreso, que por su puesto para la Universidad Nacional del Centro tiene una muy alta trascendencia», subraya Aba en diálogo con este medio. El rector de la UNICEN destaca que los desarrollos en agrobiotecnología son «claramente lo que viene en materia de producción». «Buscan satisfacer una demanda cada vez más intensa, pero el Congreso entiende que se debe hacer dentro del marco de la preservación del ambiente, y de contribuir a la mejora social. Todo eso requiere dejar de lado prácticas que no eran tan eficientes e ir hacia producciones que sí lo sean», remarca Aba. Pero «si todo lo que hablamos con anterioridad no viene acompañado de un Estado presente, que acompañe con sus políticas y con una infraestructura que contribuya a la producción, se vuelve muy difícil», explica el rector. La agrobiotecnología está catalogada como una serie de técnicas que, con los organismos vivos o con porciones de estos, trabaja para obtener productos, modificar los existentes, y desarrollar microorganismos que tienen como objetivo mejorar el estado de las plantas, favoreciendo así a la producción. Además, la agrobiotecnología permite desarrollar mejores adaptaciones al estrés hídrico, un sufrimiento recurrente para los suelos por estas épocas. «La idea es aumentar la producción, pero hacerlo cuidando el ambiente y cuidando a quienes producen. Y, a su vez, pensando en que tampoco debemos ser productores de materia prima, o sea que todo lo que se produzca debería tener agregado de valor en origen para que realmente las economías regionales y los sitios de producción reciban un ingreso que le permita vivir mejor a la población. La materia prima se paga poco y el consumidor paga mucho. Todo lo que se avance en este proceso en origen, es riqueza social que queda acá. De otra forma, queda solo el dinero de la venta, el producto se industrializa en otro país y el agregado de valor se da en otra economía», explica Aba. El rector, un médico veterinario graduado en Tandil con un doctorado en Suecia, sostiene que «la agrobiotecnología es  –en la provincia, en el país y en el mundo–  el camino hacia una producción que debe responderle a una humanidad que cada vez necesita más alimentos y que no tiene superficie para agrearle a la producción». Y agrega: «Hay que ir hacia producciones más eficientes en calidad y en cantidad, siempre preservando el medio ambiente». Para Aba esa combinación, «que no es sencilla es justamente la que entrega la agrobiotecnoogía, porque logra especies resistentes, ya sea a la sequía, a las enfermedades y a otras patologías». El segundo eje del Congreso está basado en sustentar la práctica mencionada a través de la Propiedad Intelectual. «A las universidades les llega por varios lados estos temas, uno de ellos es que somos generadores de conocimiento. Cuando se desarrollan las variedades y los avances, a veces están desprotegidos y quedan en manos de las empresas. El Congreso hace hincapié en que buena parte del conocimiento nacional nace de las universidades -ya sea por personal propio o por personal de los organismos de ciencia y tecnología, como el CONICET, la CIC, que desarrollan sus actividades dentro de la Universidad-«, explica Aba. En la actualidad, las partes que componen el entramado agrobiotecnológico ya trabajan en la materia, a través de distintos tipos de producción vegetal y diversas variedades que son comercializadas por el INTA, o por las empresas suscritas a sus convenios. Además, el Instituto Nacional de la Semilla es otra de las entidades que pisa fuerte en este tema. Pese a ello, Aba destaca la importancia del Congreso al señalar que «en la medida que más se avance en todos los cambios biotecnológicos, esto va a ser más cotidiano y va ocurrir a una alta velocidad. Esto generará que la interacción entre estas partes sea más necesaria». En sintonía con las declaraciones de Marcelo Aba, al finalizar su discurso en el acto de presentación del noveno Congreso de Agrobiotecnología, Propiedad Intelectual y Políticas Públicas, el gobernador Axel Kicillof remarcó: «Cuando hablamos de recuperar la identidad de nuestra provincia en base a su integración, lo hacemos con el convencimiento de que el factor central que nos une como pueblo, nos brinda prosperidad y futuro, es la producción. Nosotros creemos que la educación, la ciencia y la tecnología, son elementos centrales para el desarrollo de nuestra provincia y nuestro país. No hay modelo productivo sin investigación e innovación, y su impulso solo es posible cuando hay un Estado presente”. «Lo importante del Congreso, más allá de reforzar lo que viene, es preparar a los jóvenes, los estudiantes y las nuevas generaciones para estar mucho más atentas a cómo desarrollar estos cambios que llegaron para quedarse. Nosotros, como Universidad, somos formadores de profesionales que van a aplicar esas nuevas variedades y las nuevas tendencias», sintetiza el rector, tras remarcar que la Universidad también es quien se encarga de «promover la llegada a los productores, generando una tarea de extensión que hace que el desarrollo no termine en algo meramente científico y se transforme en una tecnología de aplicación». Otro de los puntos centrales que impulsa el fomento de los avances mencionados es el contexto global. El trabajo, la producción y el comercio a nivel mundial vivencia actualmente un proceso de cambios históricos en materia tecnológica. Ante esta situación, Aba explica que al desarrollo con vistas internacionales «hay que ponerle criterio y estrategia, para saber hacia dónde se va y para qué se va». Si bien el hecho de que el gobierno bonaerense acompañe, organice y presencie el Congreso focaliza la mirada en términos regionales, Aba destaca que «lo que aquí se discute es de alcance nacional». «Un país que pretende soñar con un futuro mejor debe tener, entre sus objetivos, grandes lineamientos que sean trascendentes a cualquier cambio de gestión. De lo contrario, siempre vamos a estar en un péndulo, y sabemos que eso no funciona. Allí es donde los argentinos tenemos que encontrar puntos de contacto, puntos en común, y generar políticas donde no haya discusión. Sí hay que discutir cuando no alcanzamos acuerdos, pero aquellos aspectos que podemos trazar como grandes lineamientos de un país potente, deberían ser acuerdos que no dependan del gobierno de turno», sentencia. El evento, que se lleva a cabo en una ciudad gobernada por Hernán Bertellys, de Cambiemos, cuenta con paneles y mesas de trabajo donde expondrán diversos referentes nacionales e internacionales. Los temas estarán divididos en agrobiotecnología y propiedad intelectual; innovación biotecnológica nacional y transferencia; investigación y desarrollo a la agrobiotecnología en institutos públicos; propiedad intelectual en variedad vegetal y biotecnología; y economía, innovación y desarrollo.

San Isidro: La inteligencia artificial empieza a ser usada en los hospitales públicos

0
El Municipio de San Isidro incorporó a su sistema de salud la inteligencia artificial (IA) en el área de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Central. A través de esta nueva herramienta se logrará mayor precisión y rapidez para detectar enfermedades en forma precoz y decidir el mejor tratamiento. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, señaló: “Ganar tiempo en medicina salva vidas. Estamos viviendo una revolución digital y los datos automatizados y algoritmos de la IA nos ofrecen grandes oportunidades en la medicina. Es un complemento clave para nuestros especialistas”. Acerca de las ventajas que ofrece la inteligencia artificial, Juan Viaggio, secretario de Salud Pública de San Isidro, explicó: “Reduce un 70% el error en diagnóstico y es de gran ayuda para el plantel médico. Además de ahorrar un 30 % del tiempo para hacer el diagnóstico en los casos más urgentes, sobretodo en el área de emergencias”. Por último, el jefe comunal, destacó que San Isidro es el primer distrito de la Provincia de Buenos Aires en incorporar la inteligencia artificial al servicio de la salud pública. “Somos un municipio que mira hacia el futuro. Cómo utilizar la IA y cuál es el sentido de este progreso es el debate que se viene. Las respuestas saldrán de regulaciones ideadas por humanos y no por algoritmos”, reflexionó Posse. Comentario de AgendAR: No nos consta si el hospital de San Isidro es el primero entre nosotros en utilizar la inteligencia artificial como herramienta de diagnóstico o si hay otros que, por el habitual conservadurismo de los médicos, prefieran no anunciarlo públicamente por temor a una posible desconfianza de los pacientes. Nosotros pensamos que es una herramienta valiosa que no reemplaza al médico clínico ni tampoco al especialista, por supuesto, pero ayuda a integrar la inmensa cantidad de datos con que se maneja la medicina moderna.

A.B.F

Una vacuna de ARN exhibe promesa en el tratamiento del cancer de pancreas

0

De los más de 100 tipos de cáncer conocidos, el de páncreas es el más letal. El 88% de los pacientes mueren a pesar de haber recibido los tratamientos disponibles, principalmente cirugía y quimioterapia. Esta terrible estadística tiene un reverso luminoso: un 12% de enfermos sobreviven. Algunos viven años, incluso más de una década, sin sufrir recaídas. En términos médicos están curados. ¿Cómo lo consiguen?

Esa pregunta inspiró el desarrollo de una vacuna contra el cáncer de páncreas basada en ARN, la misma molécula que permitió crear en tiempo récord las inmunizaciones contra el Covid. Los resultados de las primeras pruebas en pacientes –apenas 16 personas en una primera tanda de ensayos– acaban de mostrar resultados prometedores. La vacuna consiguió activar el sistema inmune de la mitad de los pacientes. Ninguno de ellos tuvo una recaída en el tiempo que duró el ensayo: 18 meses. En cambio, todos los enfermos en los que la vacuna no provocó reacción sufrieron recaídas.

Los resultados son aún muy preliminares, pero marcan un importante hito en un campo en el que los tratamientos y la supervivencia de los pacientes apenas han mejorado en los últimos 40 años.

El cáncer de páncreas es el tumor frío por antonomasia. En jerga oncológica, esto significa que el sistema inmune es incapaz de detectarlo y provocar inflamación –calor– para matarlo. Por eso en el páncreas no funciona la inmunoterapia, el tratamiento oncológico más exitoso de los últimos años. Lo sorprendente es que los tumores de sobrevivientes a largo plazo están “ardiendo”: en ellos hay hasta 12 veces más células inmunes que en el resto de los pacientes. Esas células inmunes son linfocitos T asesinos, un tipo de glóbulo blanco capaz de matar a otras células. Los linfocitos T de los sobrevivientes aprendieron a identificar las proteínas aberrantes que produce el tumor, llamadas neoantígenos, y aniquilarlo.

El 88% de los pacientes con tumores de páncreas mueren a pesar de haber recibido los tratamientos disponibles
 

“Tras analizar muestras de sobrevivientes a largo plazo, nos preguntamos si podíamos emularlo en el resto de los pacientes”, explica a este diario Vinod Balachandran, médico del Centro de Cáncer Sloan Kettering de Nueva York y líder del equipo que desarrolló la vacuna. Lo más importante, opina, es que al contrario de lo que se pensaba hasta ahora, el cáncer de páncreas sí produce moléculas que permiten lanzar al sistema inmune contra él.

Los resultados se publicaron ayer en la revista Nature, referente de la mejor ciencia mundial. Junto a Balachandran firman Ugur Sahin y Özlem Türeci, el ya célebre matrimonio de origen turco que fundó BioNTech y creó la exitosa vacuna de ARN contra el Covid en colaboración con Pfizer. Lo cierto es que ambos montaron su empresa, precisamente, con la idea de conseguir las primeras vacunas efectivas contra el cáncer.

Una vacuna para cada paciente

En este complejo ensayo clínico hubo que fabricar una vacuna para cada paciente. Tras extirpar los tumores del abdomen de los 16 participantes, los investigadores secuenciaron su genoma e identificaron hasta 20 neoantígenos. Luego crearon vacunas de ARN que contenían la receta para que cada uno sintetizase en su organismo las moléculas específicas de su tumor.

En este punto se les administró atezolizumab, un fármaco de inmunoterapia; una dosis de vacuna y, por último, mFolfirinox, un tipo de quimioterapia. Luego dieron una dosis de refuerzo. Además de los resultados positivos en el 50% de los pacientes ya mencionados, los investigadores observaron que aumenta en su organismo la cantidad de linfocitos asesinos, lo que probablemente esté detrás de la ausencia de recaídas. Balachandran explica que esperan comenzar “pronto”, junto a BioNTech, la segunda fase de pruebas más detalladas y con más pacientes, algo esencial para esclarecer la efectividad real de la vacuna.

Vinod Balachandran, médico del Centro de Cáncer Sloan Kettering de Nueva York y líder del equipo que desarrolló la vacuna
 

“Estos resultados son muy prometedores y sientan la base para una segunda fase de ensayos clínicos”, resaltan Amanda Huff y Neeha Zaidi, investigadoras de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.) que no participaron en el estudio, en un comentario también publicado. Estas especialistas en vacunas oncológicas resaltan una observación sorprendente. Uno de los pacientes que respondieron a la vacuna tenía linfocitos asesinos no solo en su páncreas, sino también en el hígado, que aparentemente estaba sano, ¿por qué? Al parecer tenía una lesión no cancerígena caracterizada por una mutación en el gen TP53, que es la misma que había en su cáncer de páncreas. Esto hace pensar que el sistema inmune activado por la vacuna podría combatir no solo el tumor primario, sino también la metástasis en otros órganos.

Ignacio Melero, experto en inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra, destaca el avance. “Cuando el cirujano extirpa estos tumores suele quedar enfermedad residual. Estos resultados nos muestran que puede tener sentido añadir esta vacuna, que es la primera de ARN que mostró resultados positivos en el páncreas, a los tratamientos convencionales. Una supervivencia de 18 meses sin recaída es un tiempo muy respetable”, resalta. Pero el oncólogo también advierte que, por ahora, “la tecnología para desarrollar estas vacunas es muy compleja, especialmente porque hay que hacer una por paciente”. Aunque el tumor de páncreas no es uno de los más comunes, solo en 2020 se diagnosticaron más de 9000 casos en España.

Ana Fernández-Montes, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica, cree que esta es una “aproximación muy esperanzadora”. “Hablamos de un tumor que tras una cirugía solo puede recibir quimioterapia para evitar recaídas, tratamiento a su vez con un elevado índice de fracasos y con una toxicidad muy importante”, explica. “Este tratamiento es un hito en los pacientes en los que se consigue estimular el linfocito T. Estamos convirtiendo un tumor frío, que no responde a inmunoterapia, en uno caliente, que potencialmente sí lo hará”, añade.

Deutsche Welle: Practicas agrícolas en América Latina – Video

0
La agencia alemana Deutsche Welle trae este interesante video sobre la agricultura y ganadería en América Latina, agregando la visión ecologista europea, conviene tenerlo presente porque estos planteos forman parte de las medidas parancelarias de la UE.

Lacalle Pou teme un complot de Argentina y Brasil para frenar el TLC con China

0

El presidente, que afirmó no tener pruebas, lanzó una acusación que atraviesa la coyuntura económica de Uruguay.

El presidente Luis Lacalle Pou volvió a subir el tono en la relación con los vecinos al acusar abiertamente a los gobiernos de Alberto Fernández en Argentina y de Lula da Silva en Brasil de realizar maniobras diplomáticas para entorpecer las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China.
“No lo puedo comprobar, pero me imagino que ha habido gestiones diplomáticas, tanto de Argentina como de Brasil, para manifestar que no ven con buenos ojos que Uruguay avance en solitario. No sé qué atención le presta a eso el gobierno chino”, aseguró durante su entrevista con el diario español El Mundo. Se trata de un fragmento que no fue publicado y que hoy difundió el diario El País.
Actualmente el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)Fernando Mattos, está en China en una gira de suma importancia para las ambiciones del Ejecutivo de avanzar en el TLC. Se trata de una visita que durará 20 días y en la que está acompañado por empresarios de sectores clave de la economía que esperan mejorar el acceso al mercado chino. Semanas atrás el canciller Francisco Bustillo había viajado al gigante asiático para tratar de desbloquear las negociaciones por el acuerdo comercial que enfrentó a Uruguay con sus socios del Mercosur. El jefe de la diplomacia volvió sin anuncios al respecto, pero con el compromiso de Pekín de diseñar una agenda de cooperación comercial, aunque de otro tipo. El viaje de Bustillo casi coincidió con el del presidente Lula da Silva a China donde, más allá de relanzar la relación bilateral entre los dos países, el tema del TLC uruguayo estuvo sobre la mesa. El presidente brasileño rechaza el camino en solitario de Uruguay y promueve que el acuerdo comercial sea entre el Mercosur y la potencia. La posición de Brasilia no es secreta, pese a lo que sugiere el presidente Luis Lacalle Pou. Fue discutida por ambos en su encuentro en Montevideo a fines de enero. Entonces, acordaron que cada gobierno jugaría sus fichas a favor de sus posiciones y se vería cuál tenía más suerte. Se sabe que China presta atención a la opinión de Brasil. Es un socio clave en la geopolítica regional y también en las relaciones comerciales. Desde el lado de Brasilia, valoran que Pekín ha sido su principal socio comercial ininterrumpidamente desde 2009. El congelamiento de las negociaciones por el TLC, de hecho, ocurrieron mucho antes de que el gobierno de Lula da Silva iniciara las gestiones diplomáticas para frenarlo de las que habla Luis Lacalle Pou. El parate coincidió con el proceso electoral en Brasil, incluso cuando el estudio de factibilidad del lado uruguayo había sido presentado en junio pasado. La demora de casi un año en avanzar con las negociaciones –en medio del cual Ecuador selló un TLC exprés con China- no sólo generó fastidio dentro del Ejecutivo, sino que también comenzó a sentirse en el plano económico local. Las ventas a China cayeron en casi todos los rubros del sector agroexportador, un sector que además sufre el golpe de la sequía histórica. Pekín ha limitado su ritmo de importaciones y, en esa decisión, Uruguay que no es un socio preferencial ha sentido el impacto. Solo como ejemplo, las exportaciones de carne desde Uruguay a China se derrumbaron 37,7% en abril, el nivel más bajo en 32 meses. A su vez, en el acumulado del primer cuatrimestre del año, se vendieron casi 70.000 toneladas, lo que significa una disminución de 30.000 toneladas, es decir del 30%, en comparación con el mismo período de 2022. Paralelamente, Brasil se convirtió en el principal destino de colocación de bienes uruguayos los últimos dos meses. En abril representó un mercado de 730 millones de dólares (+33%), dejando detrás al país asiático (-41%; 526 millones de dólares). Casi como una ironía, el aumento de colocaciones de productos uruguayos en Brasil estuvo facilitado por la ausencia de aranceles por ser ambos países miembros del Mercosur. A ello se suma que las exportaciones son más diversificadas e incluyen también a la energía eléctrica y productos lácteos, y no solo soja y carne como en el caso de China. El presidente Luis Lacalle Pou, que siempre tuvo una relación disonante con el argentino Alberto Fernández, parece sumar ahora cierto grado de tensión con Lula da Silva. Cabe destacar que estas acusaciones de gestiones diplomáticas secretas ocurren en la antesala de un encuentro que los tendrá cara a cara en Brasil para un retiro de mandatarios latinoamericanos. Los tiempos políticos no siempre coinciden con los económicos.

Santiago Pérez Ghiglia (INVAP): “Satélites propios te permite tomar decisiones soberanas sobre las comunicaciones”

0
Santiago Pérez Ghiglia es IT manager de INVAP, empresa en la que trabaja hace unos 15 años en la que comenzó como programador, se desarrolló en el área satelital, después en comercialización y hoy trabaja en el área de sistemas. Conversó con Agencia Paco Urondo sobre las posibilidades de desarrollo que ofrece la empresa y su importancia para la soberanía nacional. Agencia Paco Urondo: ¿Qué es INVAP y cómo funciona? Santiago Pérez Ghiglia: INVAP es una empresa del Estado, una sociedad del Estado de Río Negro que se dedica, especialmente, a hacer proyectos tecnológicos complejos desde hace más de 45 años. Como sociedad del Estado tiene representación en el directorio de la Comisión Nacional de Energía Atómica y una representación en el directorio de la provincia. INVAP no tiene participación de socios privados como dueños o como tenedores de acciones, pero sí tiene interacción con un montón de empresas privadas que hacen al ecosistema de producción y desarrollo en el que estamos insertos. Muchas veces se ve un proyecto y aparece el nombre de INVAP, medio como mascarón de proa de un logro, y atrás hay todo un ecosistema. Por un lado, lo que tiene que ver con el desarrollo del conocimiento: todo el sistema de Ciencia y Técnica nacional, CONICET, la Comisión de Energía Atómica, la Comisión de Actividades Espaciales. O sea, un montón de actores que son indispensables para que pueda ocurrir el producto que, finalmente, se lanza, o la puesta en marcha que se hace. Y después hay todo una red de proveedores, empresas que trabajan haciendo partes, haciendo desarrollo, empresas de software, empresas que mecanizan para nosotros. Hay un montón de trabajo que ocurre en este ecosistema. De cada peso en sueldo que ponemos, hay otro peso que gastamos en contratación, mano de obra o de servicio en Bariloche o en el resto del país. APU: ¿Cómo se compone INVAP, dónde se desarrolla? S.P.G.: Hoy, empleados o empleadas directos somos unos 1600, más o menos. Estamos distribuidos la mayoría acá, en Bariloche, y tenemos 2 sedes bastante grandes, una en Córdoba y una en Buenos Aires. Después, hay algunas oficinas en el resto del país y en algunos lugares del mundo donde tenemos proyectos. Por ejemplo, una oficina pequeña en Australia, una en Holanda. Una cosa bastante importante para nosotros es tratar de participar en el ciclo de vida entero de los productos que hacemos. INVAP no es que hace un desarrollo, entrega ese producto o esa instalación que desarrolló, y da por terminada la relación. Buscamos seguir vinculados, de participar en la parte de mantenimiento de ese producto, su desgaste, en cómo hay que actualizarlo. En los países en los que hacemos proyectos tenemos una oficina que tiene un tamaño considerable cuando estamos en la etapa de desarrollo y puesta en marcha, pero después, siempre, nos queda una oficina a través de la cual nos relacionamos con ese cliente y conseguimos que esa tecnología siga vigente.
APU: Y me imagino que el conocimiento universitario se vuelve importante. S.P.G.: Tenemos muchísimos empleados de la universidad pública. Hay, obviamente, empleados que vienen de la universidad privada, otros con una multiplicidad de recorridos y gente de todo el mundo. Hay personas que vienen de otros países y los empleamos porque les parece relevante, o porque se vinieron a vivir a Bariloche y les parece interesante. Hicimos convenios con CONICET y con varias universidades con las que intentamos sostener un vínculo; hay un equipo que se dedica específicamente a eso. Entendemos que es la manera de mejorar esta idea de transferencia tecnológica y que, de alguna manera, todos esos conocimientos que se producen en el sistema de Ciencia y Técnica, podamos aplicarlos. Y que, a su vez, podamos orientar algunas de las investigaciones o desarrollo de conocimiento que ocurre en ese sistema en línea con, lo que entendemos, son los desafíos del mañana. Ese ida y vuelta tratamos de hacerlo a través de nuestro departamento de vinculación. Otra cosa que hacemos es tratar de entusiasmar a los jóvenes con que es una realidad que se puede hacer desarrollo tecnológico en Argentina, que pasan cosa muy interesantes. Ahora, por ejemplo, tenemos un concurso de tesis de ingeniería que premia a las mejores. La intención es generar estas vocaciones de trabajar para el desarrollo, de hacer tecnología en Argentina. Esa es otra de las patas que tenemos, no siempre es para hacer trabajo, un montón de veces son para ir a dar charlas a las universidades, que haya una conciencia de que ocurre desarrollo tecnológico en Argentina. No sólo, monolíticamente, dentro del INVAP, sino que hay todo un ecosistema de desarrollo tecnológico. APU: ¿Qué distingue a INVAP como empresa de investigaciones tecnológicas aplicadas? S.P.G.: En el manejo de proyectos tecnológicos complejos, que contienen un alto riesgo tecnológico, en los que está presente la multidisciplinariedad y la visión sistémica. En algunas disciplinas técnicas somos muy buenos, en esta cosa de poder hacer proyectos en los que tenés esta multidisciplinariedad, creo que es lo que nos mantiene relevantes. Lo más importante para nosotros es dedicarnos a hacer proyectos que son estratégicos. En esos proyectos, un montón de veces, no es necesario ser “los primeros en el mundo” que lo hacen. Sí es relevante desarrollar esa tecnología o un sistema complejo alineado a la idiosincrasia de nuestro país, a los recursos que tenemos disponibles, a sus posibilidades. Y poder sostener, dentro de nuestro territorio, todo el ciclo de vida de ese producto. En ocasiones, esos desarrollos generan conocimientos o tecnologías que son susceptibles de ser exportados. En algunos casos como en los reactores de investigación, terminan volviéndose tan buenos que competimos a nivel mundial, ganamos varios contratos internacionales en los que la tecnología que desarrollamos es apreciada por su calidad. Si vos me preguntás ¿está a la vanguardia tecnológica en todos los aspectos? Mi respuesta es no. Pero habría que resignificar esta idea de vanguardia en que lo que hacemos es relevante para los desafíos que tiene nuestro país, que nos permita elegir qué desarrollar y hacerlo adaptado a nuestra idiosincrasia. Inclusive, se vuelve muy interesante para otras naciones y susceptible de ser exportado. En general, cuando exportamos, no lo hace INVAP, lo hace el país. Se concreta de la mano de Cancillería y un montón de veces, esos proyectos que exportamos, traen embebidas un montón de tecnologías, de desarrollos que se hicieron junto con la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales, etc. Los sistemas que hacemos son tan grandes que, a la larga, los que los compran son naciones, más que empresas. Después hay empresas que son el instrumento. Somos bastante cuidadosos en esto, de no subirnos a la idea de que es sólo INVAP, sino que es un ecosistema el que está trabajando para que pueda suceder.
“Los ciclos de desarrollo tecnológicos suelen ser más largos que los presidenciales”.
APU: ¿Por qué, para un país, se vuelve importante hacer sus reactores, radares, satélites? S.P.G.: Esa importancia podemos marcarla en 2 ejes. El más directo tiene que ver con la capacidad de hacer tu propia tecnología, de poder elegir cuál desarrollar. Hubo como una evolución en este concepto de soberanía tecnológica. Hay muy pocos países que pueden hacerlo de punta a punta, desde decir hago el silicio del chip que voy a usar hasta el sistema que lo explota. Pero sí es importante el poder elegir qué tecnología desarrollar, adaptarla a tu propia idiosincrasia y generar un impacto social que, además, implica trabajo de mucho valor agregado. Después hay otra cara, que es la geopolítica. Para un país, el poder dominar el ciclo de combustible nuclear, desarrollar tus propios satélites, tus propios radares que te permiten el control de tu cielo con tu tecnología, es fundamental. Son dos caras complementarias, a nosotros nos pone muy contentos de poder participar en las dos. APU: ¿Cuáles son los proyectos en los que está inmerso INVAP, en estos momentos? S.P.G.: Hoy se está modernizando los radares que INVAP vendió hace bastantes años. Ese proyecto es muy importante, porque le permite a Argentina tener control sobre su cielo. Haber tomado la decisión de hacer los radares en nuestro país te permite actualizarlos y no tener que comprar radares nuevos. Vos, con mano de obra argentina, podés hacer que avancen tecnológicamente, que mejoren la perfomance, que tengan nuevas capacidades, basándote en un montón de material que ya tenés desplegado. Ahí está la idea de poder sostener todo el ciclo de vida de los productos. Además, acabamos de hacer la puesta en marcha de una planta de producción de radioisótopos en India. Otra vez, es un proyecto que exportamos a India, el diseño y la puesta en marcha de una planta de producción de radioisótopos. En este caso, el proceso original es un desarrollo de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Y en la puesta en marcha trabajamos todos como un equipo: el cliente, nuestro personal, el personal de la comisión, todos juntos en esa puesta en marcha que es como un hito muy singular y que genera equipo, como cuando lanzamos un satélite. Es donde se forjan esos lazos que trascienden un poco la idea de la pertenencia a las empresas o a qué organización pertenece cada uno, está por encima ese objetivo que vamos a lograr. También tenemos un proyecto muy importante de hacer un reactor de investigación para Holanda. Este país que produce el 30 % de los radioisótopos que se usan en el mundo y que, cuando tuvo que salir a comprar un reactor, hizo una licitación y terminó eligiendo nuestra capacidad para hacerlo. Digo esto porque no es que un reactor de investigación es un producto de estantería. Terminan confiando en nuestra capacidad de que vamos a entender su necesidad y hacer un desarrollo que esté alineado con ellas, con su idiosincrasia, con su idea de operación y producción. Estamos haciendo, también, con Turquía, un satélite geoestacionario, de propulsión eléctrica. Llevamos adelante el desarrollo de esa tecnología junto con Turquía, es un lindo ejemplo de cómo logramos encontrar maneras novedosas de hacer negocios y de asociarnos con otra nación para conseguir, si querés, el próximo salto evolutivo en materia de este tipo de satélites. El ARSAT SG1, que es el próximo ARSAT, es un desarrollo en esa línea, vamos a volver a lanzar un satélite nacional habiendo dado un salto tecnológico. APU: No debe ser sencillo sostener el desarrollo a través del tiempo… S.P.G.: Desarrollar un satélite, un radar, por ahí, lleva 7 años. Los ciclos de desarrollo tecnológicos suelen ser más largos que los ciclos presidenciales. Hemos tenido suerte de lograr transmitir la importancia de su sostenimiento y que sean proyectos que se materializan en resultados. Tener ejemplos en el pasado ayuda bastante a dar esta conversación. Hacer este desarrollo conlleva riesgo y, un montón de veces, para los funcionarios es incómodo. Hace falta correrlo en pro de obtener toda esa cosa extra, que es poder mantenerlo en el país. El costo en el ciclo de vida, muchas veces, es 4 a 1. O sea, hacer un producto tiene un costo equivalente a 1, pero en toda su vida útil vas a gastar 4 más de mantenimiento. Es el juego que queremos y nos gusta jugar. No el de un INVAP monolítico que corre todos los riesgos solo y hace todo adentro. Sería imposible para nosotros. Buscamos poder convencer tomar estos riesgos y ver los beneficios, juntos. Que esto que hacemos está ligado a poder sostenerlo acá dentro, que en vez de salir a gastar un millón de dólares afuera, tenés un proyecto en el que importás 200 mil dólares de partes y los otros 800 mil son de plata en Argentina que paga sueldos nuestros o que compra fabricaciones o servicios de todo un ecosistema que va creciendo. Y que, para el próximo desarrollo, tenés ya armado un ecosistema más grande que te permite hacer cosas más complejas.
APU: ¿Eso cómo nos coloca en el mapa mundial? S.P.G.: Mi impresión es que la geopolítica se vuelve cada vez más compleja. El desafío más importante es poder elegir en qué tecnología vas a tratar de invertir, que todo tu aparato de ciencia y técnica se alinee con esas tecnologías, la relación con tu matriz productiva y las posibilidades reales de desarrollo, para materializar todo eso en proyectos que te vayan acercando a ese desafío. En un mundo que se está digitalizando cada vez más, donde prepondera una retórica de que no hay más fronteras, que todo pareciera estar oblicuamente disponible, es importante estar afilados en la mirada de qué tecnologías necesitás dominar. Porque son indispensables en el tema comunicaciones, para que funcione tu país. Hay algunas cosas en las que podés decir “en esto no me voy a desarrollar”, pero en otras, por una matriz determinada, se vuelve indispensable. En un mundo que evoluciona tecnológicamente cada vez más rápido, si no estás atento es fácil no verla pasar. APU: ¿Cómo está nuestra capacidad de construir satélites y qué competitividad tienen? S.P.G.: Hoy se ha vuelto bastante más accesible. En el momento que lanzamos el ARSAT 1 y 2, había sólo 8 países en condiciones de hacerlo. La Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales tiene hoy un proyecto de hacer un lanzador propio. De vuelta, es otro club aún más chico, el de los países con capacidad de ponerlos en órbita por sus propios medios. El tema de poder tener tu propio satélite de comunicaciones te permite, a la larga, tomar decisiones sobre ese servicio. Estamos en un mundo digitalizado donde, la información cobra cada vez más relevancia y se vuelve indispensable para que tu país funcione. Si uno mira la pandemia y trata de imaginar qué hubiera sido sin Internet, sin comunicaciones, qué hubiera implicado productivamente. Supongamos que se decide no tener tu propio satélite, alquilarlo. Tendrías todas tus comunicaciones dependiendo de la voluntad de una empresa de otro país, si te lo quiere vender o no y a qué precio, con poco poder de negociación. La posibilidad de tener tus propios satélites te permiten tomar decisiones soberanas acerca de esas comunicaciones y te para en un mejor lugar para salir a contratar. Podés elegir, por ejemplo, cuál es la pisada de ese satélite. Los satélites se diseñan y tienen como un mapa de potencia y de dónde dan servicio. Decidir que tu satélite va a tener una cobertura que llegue a lugares donde la densidad poblacional es muy bajita, te saca la lógica de un resultado económico. Por ahí, para otra empresa no tiene sentido; para vos como país, sí lo tiene. Obviamente, podrías salir a comprar un satélite hecho que tuviera esa pisada y operarlo vos. Te perdiste dar ese salto de aprender a hacerlo y conseguir que el próximo sea un poquito más complejo y tenga más tecnología. Es necesario hacer uso del poder de compra del Estado en forma inteligente, para que ocurra el desarrollo con el mismo recurso con el que compra una cosa totalmente cerrada y hecha afuera. Es importante ese diálogo para tratar de que Argentina, cuando compra, también se desarrolle tecnológicamente.

El presidente visito la obra del reactor nuclear CAREM

0
El presidente Alberto Fernández y el ministro Daniel Filmus visitaron la obra en construcción del prototipo del primer reactor nuclear de potencia 100 por ciento argentino que la Comisión Nacional de Energía Atómica construye en Lima, provincia de Buenos Aires. Fueron recibidos por la presidenta de la CNEA Adriana Serquis y el vicepresidente Diego Hurtado, con quienes recorrieron las instalaciones. También tomaron parte de la visita el secretario general de la Presidencia Julio Vitobello; la portavoz de la Presidencia Gabriela Cerruti; la subsecretaria de Coordinación Institucional de la Secretaría de Energía María Florencia Álvarez Travieso y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina José Luis Antúnez. Previo a la recorrida, el presidente Alberto Fernández mantuvo una reunión de trabajo de la que también participaron el director de Energía Eléctrica de Salta Jorge Giubergia; la responsable de Gestión Estratégica del Proyecto CAREM Alejandra Calvo y el gerente de Dirección de Obra Juan Cattaneo, quien especificó que el avance de obra civil del edificio es el 78% y el avance físico general del proyecto es del 62%. Luego se dirigieron a la obra e ingresaron por el ala sur, donde funcionarán las oficinas administrativas. Pasaron a la zona supervisada de circulación, en el nivel -5,8 donde pudieron ver en persona las características de la construcción con explicaciones del personal de CNEA. A continuación, se dirigieron al canal de supresión (nivel -12) y, por último, al recinto seco central que es el lugar que va a contener la vasija del reactor nuclear propiamente dicho. Tecnología argentina El CAREM es el primer reactor nuclear de baja potencia íntegramente diseñado y construido en la Argentina, y su construcción muestra la capacidad del país para el desarrollo y puesta en marcha de centrales nucleares. Este desarrollo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) coloca a la Argentina en el camino de liderar el segmento de reactores modulares de baja y media potencia SMR, que son la tendencia mundial en materia de energía nuclear, porque se trata de reactores mucho más pequeños, con un diseño más simple y seguro. Esta primera versión de los reactores tipo CAREM podrá generar 32 megavatios eléctricos y se destaca por un riguroso estándar de seguridad aplicado desde el diseño, obtenido mediante soluciones de alta ingeniería que simplifican su construcción, operación y mantenimiento. Se prevé que alrededor del 70% de sus insumos, componentes y servicios vinculados sea provisto por empresas argentinas certificadas bajo los exigentes estándares internacionales de calidad, supervisados por la CNEA. En paralelo al desarrollo del prototipo, la CNEA avanza en el diseño conceptual del módulo comercial del CAREM, que tendrá una potencia mayor (de entre 100 y 120 MWe), y será la base de una central multi-reactor que permitirá alcanzar costos muy competitivos para el mercado internacional.

El 40% de los argentinos no se hace controles de salud en forma periódica

0
  • El trabajo destaca que quienes menos consultan al médico son los jóvenes y más pobres.
Si en algo hay consenso entre todos los expertos en salud pública es que la pasada pandemia afectó fuertemente múltiples dimensiones de la salud. Y explican que fue mucho más que los casos de contagios y muertes por coronavirus o long covid. En realidad, golpeó a todos, aun los que atravesaron estos años sin enfermarse. Pero ¿cómo y cuánto afectó la salud de los argentinos? Un reciente estudio realizado por un equipo de profesionales de la Universidad Católica (UCA) le pone algunos números concretos a esa situación de deterioro durante 2022. Por ejemplo, uno de cada seis argentinos afirmó “tener bastantes problemas de salud o padecer alguna enfermedad crónica grave”. Y lo peor es que también está en crisis la prevención: el 40,6% de los consultados confesó que “durante 2022 no se realizó ninguna consulta anual con un médico”.
.
El informe se denomina “Estado de salud y acceso a la atención médica en la Argentina urbana en 2022” y fue realizado por investigadores del Observatorio de la Deuda Social Argentina, que encuestaron a las personas de 5.800 hogares. Solange Rodríguez Espínola, una de las autoras del trabajo, resumió: “Entre los parámetros que más nos llamaron la atención se destaca el ‘efecto pandemia’ sobre los chequeos anuales con su médico de cabecera. Estos, lógicamente, cayeron”.
.
Así, del informe de la UCA se desprende que –en 2019– tres de cada diez adultos informaban no haber hecho una consulta anual con un profesional. Obviamente, esa cifra se disparó debido al aislamiento social de 2020 y con el covid como tema excluyente. Así, 2021 culminó con un enorme crecimiento en la falta de consultas periódicas, hasta llegar a una cifra imposible: setenta de cada cien personas no vieron a su médico de cabecera.
.
“Con el paso del tiempo, la situación mejoró”, dijo la experta. “Pero lo preocupante es que, en 2022, encontramos que el 40,6% de las personas no se hizo su chequeo. O sea, continuamos en un franco deterioro de salud y ni siquiera hemos regresado a los valores previos a la crisis sanitaria”, comentó Rodríguez Espínola, que realizó el trabajo junto con los investigadores María Agustina Paternó Manavella y Francisco Lafferriere.
.
Por otra parte, la profesional de la UCA recordó que las consecuencias de esta situación de desatención actual se harán notar más en unos años, cuando se registre un aumento de la incidencia de situaciones que podrían haber sido prevenidas o tratadas en forma prematura. Y aclaró que a esto no se llegó solamente por falta de conciencia de los ciudadanos, sino también porque el sistema de salud está colapsado y no logra dar una respuesta adecuada. Esto se ve, entre otras cosas, en las demoras para sacar turnos, situación en que la que se volvió al pasado, ya que dejó de ser por internet o celular y pasó a ser personal.
.
Inequidad
Por otra parte, la experta advirtió que las consecuencias de esta situación de desatención actual se hará notar en el futuro. Y destacó que quienes menos consultan al médico son las personas más jóvenes y más pobres. De hecho, en las clases menos favorecidas socioeconómicamente, la falta de consulta anual preventiva se dispara hasta el 70% de los pobres que afirma no haber hecho chequeos anuales. Y también se acentuó la brecha por edad.
.
Entre las razones que explican esta situación de falta de controles anuales se destaca la dificultad en el acceso a los profesionales de la salud. Uno de los valores que muestran esta tendencia preocupante es el dato de que un 20,2% de los encuestados refirió haber tenido que esperar un turno con un especialista al menos más de dos meses. Pero al cruzar dicho parámetro con el nivel socioeconómico, la situación se agrava: en el nivel medio-alto disminuye a uno de cada diez personas, pero en el nivel bajo la espera se triplica y tres de cada diez personas dijeron haber tenido que esperar al menos 60 días antes de poder consultar a un médico.
.
También se refleja la inequidad en la atención a la salud en el sistema privado y público: el 67,4% de los pobres recurrió a la atención pública. Y entre las personas clasificadas como “no pobres”, solo el 19,5% se atendió en un hospital o salita pública.
.
En este mismo rubro, también se observaron diferencias en la calidad de atención en la consulta médica según la cobertura en salud. Así, los afiliados del PAMI y quienes solo cuentan con cobertura pública, también afirmaron tener “mala calidad de atención y una espera de dos meses o más para la consulta”.
.
Para revertir algo de todo esto, la profesional de la UCA propone mejorar las campañas de prevención y concientización. A esto se le suma cortar la burocracia y facilitar al máximo el acceso a los profesionales. Y, finalmente, estimular la formación y la incorporación de recursos humanos al sistema de salud, desde enfermeros hasta médicos generalistas y especialistas.
.
Barajar y dar de nuevo en el sistema de salud
Para el especialista en salud pública Ignacio Katz –director académico de la especialización en Gestión Estratégica en organizaciones de Salud en la Universidad Nacional del Centro–, en este tema el problema argentino es gravísimo y también de larga data: lleva cinco décadas de deterioro: “Hoy hacemos ‘como si’ tuviéramos un sistema de salud”. Para este experto, la única solución es una adecuada planificación integral, que intente revertir a este sistema atomizado. Eso implica comenzar por crear un observatorio nacional de salud capaz de hacer una radiografía y diagnóstico actual del sistema. Desde los recursos médicos disponibles hasta las principales enfermedades del país. Adosarle luego un reordenamiento territorial en temas de salud por grado de complejidad. Todo eso debe funcionar con una aceitada articulación en red y, finalmente, lograr una nueva ley que organice la labor de los profesionales de la salud. Con eso y un plan de largo plazo que se mantenga y se respete, se podría desarrollar un nuevo sistema federal de salud. En estas políticas podría trabajar un renovado Cofesa, organismo que reúne a los ministros de salud de todas las provincias. (Enrique Garabetyan).

Massa viajará a China a una reunión de los BRICS para fortalecer reservas

El ministro de Economía, Sergio Massa, fue invitado a viajar a China para participar de una reunión del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), banco de los BRICS, donde se analizará la posibilidad de modificar uno de los artículos de la entidad financiera con el objetivo de que se le permita avanzar con el compromiso asumido por el presidente Lula da Silva con el mandatario Alberto Fernández de financiar las importaciones brasileñas.
La invitación fue realizada directamente por el embajador de China, Zou Xiaoli, esta tarde durante un encuentro con Massa en el Salón Scalabrini Ortiz. La cumbre del directorio del banco de BRICS se llevará a cabo el 30 y 31 de mayo, en la sede del Nuevo Banco de Desarrollo, en la ciudad de Shanghái.
Se trata de la octava reunión anual del banco de los BRICS que congregará a los ministros de finanzas de los países miembros, representantes de gobiernos nacionales y organismos internacionales, banqueros, líderes empresariales y representantes de organizaciones de la sociedad civil.
A principio de mes, Massa acompañó al presidente Fernández a Brasil, donde Lula da Silva asumió el compromiso de ayudar a que las empresas de su país sigan exportando a la Argentina mediante la prefinanciación de esas operaciones.
El respaldo político de Lula incluyó además un llamado telefónico a la expresidenta brasileña Dilma Rousseff, titular del NDB, en la que le pidió que se comprometa a reunir a los ministros de Economía de los países que integran la entidad multilateral para cambiar un artículo que impide funcionar como banco de compensaciones, para favorecer a la Argentina.

Cuidar las reservas del BCRA

El objetivo del ministro es lograr que el NBD funcione como garante financiero de las importaciones de Brasil para evitar utilizar las reservas de BCRA. La carta de invitación que recibió Massa, firmada por Rousseff y por el ministro de Finanzas chino, Kun Liu, manifiesta que el desarrollo mundial se enfrenta a retos cada vez mayores «como el debilitamiento del crecimiento económico, el aumento de la volatilidad de los mercados financieros, el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas, la fragmentación de las redes comerciales y el deterioro de las perspectivas climáticas. El mundo está experimentando grandes cambios que no se veían desde hace un siglo”. El ministro participará de la octava reunión anual de la entidad que en esta oportunidad llevará el lema “Dar forma a una nueva era para el desarrollo global”. Allí se debatirá cómo el NBD puede mejorar «su rol en la conexión de los BRICS y otros mercados emergentes y economías en desarrollo para trabajar colectivamente por esa nueva era de desarrollo global”. Massa y Fernández viajaron a Brasil a principios de mes y mantuvieron reuniones con Lula y el ministro de Economía brasileño, Fernando Haddad, quienes le manifestaron su compromiso por ayudar pero les explicaron las trabas existentes para llevar a cabo la financiación de las importaciones: por un lado, contar con el apoyo de los empresarios locales, por otro recibir el respaldo del Congreso y por último la traba vinculada al banco de los BRICS. Un informe de la consultora Abeceb reveló que en abril el déficit comercial con Brasil fue de u$s 776 millones, un crecimiento de 221% interanual. En el primer cuatrimestre, la balanza cerró con cifra negativas por u$s 1.774 millones, un 79% del que hubo en todo el 2022. La principal causa del incremento fue la importación de soja desde Brasil a raíz de la sequía que afectó a la región pampeana.

En Pakistan escuchan el sonido del Trueno(JF-17) en Argentina

0
Este informado y completo articulo del Tribune de Pakistan nos ofrece una mirada lejana pero aguda acerca de la geopolitica de una conversada compra de aviones de combate por Argentina. Daniel Arias comenta el tema en nota aparte, aquí.

Cuando se trata de material militar, nada atrae tanto la imaginación del ciudadano de a pie como los aviones de combate. Son, en muchos sentidos, objetos carismáticos elevados a menudo a la categoría de fuentes de orgullo nacional. Esto es doblemente cierto si el avión en cuestión puede calificarse hasta cierto punto de autóctono.

En Pakistán, no hace falta ser un entusiasta de la aviación para desarrollar al menos cierto grado de fascinación por los aviones de combate. Desde los Sabre que se trenzaron en «riña de perros» sobre Lahore en 1965 hasta los F-16 que han formado la punta de lanza de la Fuerza Aérea de Pakistán durante cuatro décadas, varios tipos se han ganado cierto estatus icónico.

El JF-17 Thunder («Trueno»), aunque sólo sea porque Pakistán puede reclamarlo como propio, ocupa un lugar similar. Así que no es de extrañar que cualquier informe o rumor de venta se convierta en objeto de discusión y especulación.

Recientemente, algunos cuchicheos desde el otro lado del mundo han disparado estas especulaciones. Un país de Sudamérica con muchos paralelismos con el nuestro -algunos superficiales y otros trágicos- ha manifestado su interés por nuestros reactores, quizá por las mismas razones que llevaron a Pakistán a desarrollarlos.

Argentina, con problemas de liquidez y afectada por el embargo de armas británico, es el último país que declaró su deseo de adquirir el caza JF-17. Si la venta se concreta, podría convertirse en el operador más importante de nuestros aviones fuera del propio Pakistán.

Pero, ¿esto tiene algún fundamento o estamos haciendo una montaña de un grano de arena? El Express Tribune recurrió a destacados expertos internacionales y locales en defensa para que explicaran qué podrían ganar Argentina, China y Pakistán con un acuerdo de este tipo, y si es probable que se lleve a cabo.

Problemas de la Aeronáutica

Para analizar el estado actual de la Fuerza Aérea Argentina y la dinámica militar en América Latina, The Express Tribune se puso en contacto con el Dr. Carlos Solar, investigador senior del equipo de Estudios de Seguridad Internacional de RUSI (un «think tank» experto en defensa del Reino Unido fundado en 1831 por el duque de Wellington). Solar nos contó que el estado actual de los tres servicios armados argentinos pone en duda su capacidad de despliegue de fuerzas.

«Si se piensa en el estado actual del Ejército Argentino… en su día estuvo fuertemente armado en los años ’70 y ’80, dada la geopolítica de la época», dijo el Dr. Solar. Es investigador de la dinámica de seguridad en las Américas, especialmente en lo militar, lo civil y lo que atañe a relaciones diplomáticas con Occidente. «[Pero ahora] la Armada se encuentra en una situación desesperada… como demuestra el accidente que provocó el hundimiento de un submarino. [Y] si se miran los documentos del balance militar del IISS (International Institute for Strategic Studies, otro «think tank» en seguridad fundado en 1965), todo lo que tiene Argentina son unos 20 A-4 Hawk de fabricación estadounidense y 10 aviones de entrenamiento y otros aviones que no son de combate.»

Para establecer un contraste, el Dr. Solar comparó las Fuerzas Armadas de Argentina con las de su vecino Chile, del que dijo que el primero estuvo casi a días, si no a horas, de declararle la guerra a finales de los 70. «Tanto Argentina como Chile eran dictaduras en aquella época y los generales [de ambos bandos] pusieron mucho empeño en mantener sus respectivas Fuerzas Armadas».

La situación actual entre las dos aeronáuticas militares es muy diferente, dijo el Dr. Solar, con Chile capaz de sostener una flota de F-16 como el pilar de la FACH, la Fuerza Aérea de Chile.  Los problemas de la FAA, la Fuerza Aérea Argentina, explicó el analista de RUSI, se deben a dos hechos. «Por supuesto, Chile jamás entró en guerra con el Reino Unido. Así que Argentina está todavía hoy bajo un embargo de armas del Reino Unido que vino recortando severamente cualquier posibilidad de reequipamiento sin censura previa del gobierno británico», dijo, refiriéndose a la guerra por las Malvinas/Falklands a principios de los 80.

Pero otro factor también obstaculizó gravemente la capacidad de Argentina para mantener una aeronáutica militar que en su día fue ampliamente respetada en la región y en el resto del mundo.

«Las Fuerzas Armadas no tienen tanto poder de lobby en Argentina, a diferencia de Brasil -donde las vimos ayudando al gobierno con Jair Bolsonaro- o de Colombia -donde luchan desde hace 60 años-«, compartió el doctor Solar. Las Fuerzas Armadas de Chile, en cambio, retuvieron su poder y cuando el país se democratizó, pudieron mantener privilegios corporativos militares que les permitieron nueva inversión en armas y equipamiento. «Argentina estaba en el otro extremo del espectro. Las autoridades civiles no presupuestaban nada para sus Fuerzas Armadas».

El camino hacia el Trueno

A pesar de sus escasos medios, la Fuerza Aérea Argentina ha explorado varias opciones para adquirir aviones más capaces para su ejército del aire, ya sean nuevos o de segunda mano. A principios de la década de 2010, el país puso sus miras en los cazas Mirage F1M de fabricación francesa que las fuerzas aéreas españolas estaban desprogramando de a poco. Sin embargo, bajo la presión del Reino Unido, el Gobierno español desechó el acuerdo en marzo de 2014 y, desde entonces fueron operadores privados quienes compraron aquellos cazas en cuestión.

Otro avión que los argentinos consideraron fue una versión muy modificada del avión israelí Kfir, que Colombia aún utiliza y Ecuador empleó en el pasado. Las negociaciones se interrumpieron abruptamente en 2017, sin que hubiera noticias oficiales al respecto, pero los informes citaban problemas técnicos y de precio relacionados con el motor y otros sistemas del caza.

El Gripen sueco, que según su fabricante (SAAB) es el avión de combate más barato de operar, fue otro de los que atrajo la atención de Argentina. Pero mientras Brasil, la potencia sudamericana vecina, firmaba un acuerdo para producir localmente este caza, el Reino Unido bloqueó cualquier venta a Argentina con un embargo de exportación de subsistemas británicos utilizados en el avión.

Una venta de aviones de combate FA-50 coreanos corrió una suerte similar. «En 2017, Argentina intentó comprar FA-50 a Corea del Sur, pero no lo consiguió debido al embargo de armas del Reino Unido, ya que utiliza componentes fabricados en el Reino Unido que estaban sujetos al embargo», dijo el Dr. Solar. «Como ya lo han intentado antes sin éxito con todo posible socio occidental… creo que el Gobierno argentino, independientemente de su color, sea de izquierda o de derecha, está en un proceso de entender que nunca podrá comprar nada a Occidente y que sus únicos proveedores vendrán de Oriente».

El caso de los JF-17

En declaraciones a The Express Tribune, el Comodoro (RE) Jamal Hussein afirmó que uno de los principales argumentos de venta del JF-17 es que su adquisición y utilización son un 50% más baratas que las de cualquier otro avión de combate de capacidad similar. «El precio unitario de la última versión del bloque 3 del JF-17 es de sólo unos U$ 50 millones, y esta versión viene con un radar AESA», señaló.

Explicó que hubo un tiempo en que lo más importante a la hora de evaluar un caza multirrol era su velocidad o maniobrabilidad. Pero ahora, lo más importante es la calidad de su radar y la gama de misiles que puede llevar.

«Hubo un tiempo en que China estaba muy atrasada en materia de aviónica. Así ocurrió cuando la Fuerza Aérea de Pakistán adquirió los cazas F-6 de fabricación china», explicó Hussein, refiriéndose a la versión china del viejo MiG 21 soviético. «Ahora la situación es completamente diferente. Los radares, la aviónica y otros subcomponentes chinos se han puesto al día. Puede que aún no sean tan buenos como los estadounidenses, pero ofrecen una capacidad competitiva por un precio mucho menor.»

Hussein dijo que, al menos en teoría, el misil aire-aire PL-15 con el que puede armarse el JF-17 Block 3 tiene un alcance mucho mayor que los misiles AMRAAM de fabricación estadounidense y MICA franceses. Estos últimos son los que llevan los cazas Rafale recientemente adquiridos por India.

«Para una operación ofensiva, el JF-17 no es ideal. Pero si se busca el factor de defensa aérea y se dispone de poco dinero, el JF-17 es la mejor compra», observó. «Para el combate aéreo, el JF-17 es más que capaz y, como caza de defensa aérea, se adaptaría perfectamente a una aeronáutica como la argentina. El único problema que preveo con esta adquisición es cuánta influencia puede ejercer Estados Unidos».

El Dr. Lukas Fiala es un investigador de la LSE, London School of Economics. Se ocupa de los avances de la industria de defensa china de alta gama, la estrategia militar y las nuevas relaciones de seguridad con los países del Sur. Fiala reconoció que China está plantándose ante la puerta misma de las grandes firmas de defensa occidentales. «Probablemente, en general, aún no lo hayan conseguido, pero, en términos generales, el progreso relativo de China es impresionante. Negar ese progreso sería distorsionar un poco el panorama», afirmó.

El Dr. Fiala, Coordinador de Proyectos de China Foresight, un programa de investigación centrado en China del grupo de reflexión sobre política exterior IDEAS de la LSE, consideró el JF-17 un proyecto interesante. «Es uno de los pocos proyectos de compensación industrial en defensa que tiene China y que ha tenido éxito a largo plazo. El último modelo del caza (el block 3) es muy importante y demuestra que China es cada vez más capaz de desarrollar armamento bastante avanzado y también muy capaz».

Según el Dr. Fiala, si China es capaz de presentar el JF-17 como una opción más económica, obviamente mejorará la percepción internacional de este avión. «China vende de dos modos: o bien ofrece un préstamo de Estado a Estado para la adquisición de la aeronave, y luego, a veces, ese préstamo se paga en materia prima. La otra opción es dar créditos a los compradores, algo que AVIC (China Aviation Industry Corporation) ya ha hecho anteriormente en Sudáfrica. [Es] esencialmente acreditar ante la empresa un crédito con compromiso de devolución».

Dado que AVIC es una firma del estado chino y que el mismo tiene obviamente el mayor crédito soberano de todo el mundo en desarrollo, está en una posición única para hacer acuerdos presupuestarios con otros países, dijo el Dr. Fiala.

Comparando la posible venta con la vía de los F-16 usados con la que Estados Unidos está presionando a Buenos Aires para su compra, destacó los inconvenientes de esta última para los planificadores militares argentinos. «Si Argentina adquiriera F-16, ¿cuál sería el inconveniente? Es que al fin y al cabo, el Reino Unido y EE.UU. son aliados muy cercanos y EE.UU. puede limitar el uso de esos aviones o influir (el estado de la flota vendida) a través del mantenimiento, reparación y operaciones (MRO). Pero la postura del Reino Unido es más inamovible: quiere embargar toda compra argentina que mejore su capacidad militar».

Dados sus retos actuales, el Dr. Fiala afirmó que cualquier modelo de avión sería útil para la Fuerza Aérea argentina. «Aunque el JF-17 no sea una opción tan bien recibida como los F-16, viene con misiles bastante avanzados y capaces».

Por último, llamó la atención sobre el componente industrial de defensa. «Evidentemente, China podría ofrecer a Argentina algún tipo de «offset», una compensación en industria de defensa, en virtud de la cual partes del avión se fabriquen localmente o la plataforma se ensamble en destino. Eso podría disipar cualquier duda por parte de Argentina», afirmó. «China también podría ofrecer algún tipo de transferencia de capacidad local, para asegurarse de que los ingenieros y técnicos locales sepan realmente cómo funciona el avión y cómo ensamblarlo, mantenerlo, etc.».

Los argumentos contra los JF-17

A pesar de que, sobre el papel, los Thunder parecen ser los más adecuados para su fuerza aérea, el Dr. Solar afirmó que existe una fuerte presión para que el gobierno argentino no compre ningún equipo militar chino. «Una posible venta de JF-17 cambiaría las reglas del juego… no sólo para Argentina, sino para todo el mundo meridional», afirmó. «Pondría equipos militares importantes de China en América Latina, lo que se percibe en las potencias occidentales, el Reino Unido y EE.UU. especialmente, con mucha desconfianza».

El analista de RUSI señaló que la diplomacia de defensa se mueve en un carril diferente al de la diplomacia política. «En términos de diplomacia entre militares, los argentinos han sido muy claros. Están muy cerca de Chile, que ya tiene F-16. Desde un punto de vista estratégico, si los argentinos y los chilenos tienen F-16, básicamente toda la esquina sur de América Latina puede ser vigilada con aviones interoperables. Tiene mucho sentido que Argentina cuente con equipamiento occidental, aunque sólo sea un submarino, dos fragatas o un puñado de F-16, porque crea una fuerza interoperable que es más grande e internacional.»

Sin embargo, una venta de JF-17 colocará a Argentina en una clara relación a largo plazo con China, debido al compromiso de prestarles servicio. Los chinos podrían incluso utilizarlo como punto de entrada para ejercicios militares con y en Argentina. «Es la relación a largo plazo lo que preocupa a Estados Unidos y a todos sus socios», afirmó.

Dado el papel de los ejercicios bilaterales entre Chile y Argentina en la consecución de una paz y una amistad duraderas entre dos naciones que en su día estuvieron al borde de la guerra, es posible que el primero vea con resquemor el realineamiento de Argentina hacia China, señaló el Dr. Solar. «Podría incluso afectar a esa paz, que se creó con cierta ayuda indirecta de EE.UU. y de otras potencias occidentales. Básicamente, con esa compra, Argentina se despide de esas relaciones».

La otra cuestión que podría bloquear la venta es puramente económica. «Alrededor de U$ 640 millones es mucho para un país que necesita esa cantidad de dinero para política social, ya que su población sufre una inflación de más del 100%. El Ministerio de Defensa defenderá cualquier inversión en las Fuerzas Armadas porque son su responsabilidad. Pero esto se verá como un gran problema dado que el mismo dinero podría destinarse a sanidad o a las regiones más pobres del país», explicó el Dr. Solar.

La alternativa del F-16 y la cuestión del Reino Unido

Mientras Argentina y China exploran una posible venta de JF-17, Estados Unidos ha intentado facilitar una alternativa. Se han ofrecido a Argentina los F-16 usados que la Fuerza Aérea Danesa pretende retirar progresivamente en favor de los F-35 de quinta generación, aunque el Reino Unido sigue presionando en contra de dicha venta.

Para el Dr. Solar y el Dr. Fiala, la postura del Reino Unido lleva a la pregunta del millón: decidir si Argentina comprará JF-17 o F-16 para su Fuerza Aérea.

Según Fiala, al Reino Unido no le convendría tener los JF17 en Argentina. «Si el Reino Unido cree que China es un desafío sistémico y que Pekín utiliza todos los niveles del poder estatal para hacer avanzar su agenda, le convendría más tener los F-16 en Argentina, sólo porque habría alguna forma de rendición de cuentas», dijo el Dr. Fiala.

Con el tipo de capacidades que el JF-17 puede proporcionar a Argentina, el Dr. Solar cree que la fuerza aérea del país podría ampliar su alcance al territorio de las Malvinas/Falklands. «Esto obligaría al Reino Unido a replantearse su presencia militar en el Atlántico Sur. Para el Reino Unido, mantener las Malvinas ya es bastante caro. Imagínese si tiene que duplicar su huella militar».

Entonces, ¿por qué no querría el Reino Unido que Argentina tuviera equipos occidentales para que pudieran ser controlados fácilmente por ellos o por los estadounidenses? El Dr. Solar señaló que, para Estados Unidos, sin duda tiene mucho sentido mantener a Argentina de su lado en lugar de permitir que caiga en manos chinas. «Pero creo que el Reino Unido ve estratégicamente que los argentinos siguen insistiendo en la cuestión de la soberanía territorial sobre el Atlántico Sur. Ésa es la clave», observó.

Aunque Argentina mantiene actualmente una buena relación con el Reino Unido y firmó un tratado en el que ambas partes acordaron una especie de status quo respecto al reclamo de las Malvinas/Falklands, el Dr. Solar señaló que sería un suicidio político para un gobierno argentino, independientemente de su color, renunciar a su postura sobre las islas. «Eso pone en alerta al Reino Unido y es un obstáculo importante para que el gobierno británico diga que vamos a dejar que los argentinos se rearmen, aunque sea con equipamiento militar occidental».

El analista de RUSI compartió que probablemente por eso EE.UU. también está en la cuerda floja sobre el suministro de F-16 a Argentina. «Políticamente, una vez que sale del alcance de los militares y depende de los políticos electos en el Congreso o en la Casa Blanca, dirían ¿qué debemos priorizar? ¿Nuestra asociación con el Reino Unido, con quien estamos poniendo todo nuestro esfuerzo en la lucha contra los rusos y para contener a China? ¿O damos la espalda a los británicos y vemos qué pasa?».

Tango del año electoral

El Dr. Solar trató de situar todos los relatos relativos a la defensa de Argentina en el contexto de las elecciones que se celebrarán a finales de este año en la nación latinoamericana. «Estamos en un año electoral, con elecciones presidenciales en diciembre, así que todas estas narrativas apuntan claramente a ganar un punto extra hacia el final de la carrera», dijo, señalando que el Gobierno está aprovechando todas las agendas que puede. «Un día fue ganar la Copa del Mundo, reclamar la soberanía sobre las Malvinas, etcétera».

Según él, los vínculos con el JF-17 sólo han sido noticia recientemente porque el Ministro de Defensa argentino, Jorge Taiana, viajó a China y dijo que su país tenía por fin un acuerdo para los aviones. En virtud de ese acuerdo, se destinarían unos 20 millones de dólares a la construcción de la infraestructura necesaria para los cazas, lo que constituyó una señal de que Argentina podría mantenerlos en condiciones de volar». Actualmente, los aviones que opera la fuerza aérea argentina tienen severas limitaciones… los A-4, por ejemplo vuelan una vez al año para el día nacional argentino y eso es todo».

«Anunciando esta compra militar masiva, que mantendrá a su audiencia militar bastante contenta… se están enviando señales políticas con esta posible compra», explicó. Pero este tipo de señales, según el Dr. Solar, también son responsables de la aprensión en Londres. «Tiendo a creer que hay preocupación en el Reino Unido sobre si Argentina se convertirá definitivamente en un país más antioccidental, más anti-Reino Unido, independientemente del color».

El punto de apoyo chino

El Dr. Solar señaló que Argentina ya tiene algunos compromisos tecnológicos anteriores con China. «Tomemos el caso de la antena espacial militar de 16 pisos de altura en la Patagonia. Ese proyecto suscitó muchas preguntas: de dónde salió el dinero, cuánto invirtió China, quién tiene la responsabilidad, etc. El Congreso argentino ha mantenido un secretismo total sobre ese movimiento. Hay muchas voces en el Reino Unido y Estados Unidos que han expresado su preocupación», afirmó.

También explicó que existe un fantasma de no alineamiento en la región, que juega un papel importante en cuanto a todas estas guerras en otras partes del mundo yde  la geopolítica. «Las naciones latinoamericanas dicen que estas cosas no son asunto de América Latina, pero EE.UU. y el Reino Unido están enviando una señal de que es mejor que reconsideren esa idea».

Pero aunque ahora mismo hay equipamiento militar chino en la región, hasta ahora no ha sido suficiente para que los estadounidenses lo consideren un cambio de juego. «Han sido sobre todo donaciones de cantidades muy pequeñas de equipos a países como Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, que se han alejado del lado estadounidense».

Según el Dr. Solar, los ejércitos latinoamericanos suelen comprar tecnologías de segunda mano o que no son de primera línea. Pero la adquisición del JF-17 por parte de Argentina también podría desencadenar una carrera armamentística al proporcionarles algunas tecnologías de alta gama.

«China ofrece básicamente plataformas que una nación con dinero y necesidades limitadas es capaz de adaptar a lo que necesita, y que puede permitirse. No se necesitan tantos equipos para patrullar las fronteras en busca de problemas como la pesca potencialmente ilegal, y los chinos lo saben», afirmó (Solar). Con la venta de nuevas tecnologías, China estaría enviando el mensaje de que está dispuesta a compartir los resultados del enorme salto tecnológico que ha dado y de que puede ser un socio fiable.

«Los chinos también juegan la carta del comercio y las inversiones, que es bastante importante en regiones como la nuestra», añadió. «Así que puedo ver cómo podrían caer en manos de los chinos los países que están pensando en ahorrar costos de tecnologías caras».

Para Argentina, la relación con Estados Unidos ha sido buena si se considera únicamente en términos de diplomacia entre militares, dijo el Dr. Solar. «Los militares de ambas partes han sabido navegar la ola incluso cuando los políticos revuelven la olla. América Latina es también una región que actualmente está en paz. No hay razón para que EE.UU. haya expulsado a Argentina de su esfera».

Pero cualquier venta que Argentina acepte (de China) enviará una señal enorme al resto de la región de que hay una clara separación de esta histórica relación militar entre EE.UU. y América Latina, añadió.

¿Qué gana China (y quizá Pakistán)?

Para el Dr. Fiala, cualquier venta del JF-17 a Argentina supondría definitivamente un punto de inflexión para el éxito de China en la industria mundial de defensa, para empezar. «Creo que China ha sido capaz de ascender en la cadena de valor en los últimos 10 o 15 años en equipos de defensa en general y en el sector aeroespacial en particular».

En su opinión, esto se debe sobre todo a la reforma de la industria de defensa china, dirigida por el gobierno a partir de mediados de los años ’90, pero que se aceleró a mediados de la década de 2000. «Luego se aceleró aún más con Xi Jinping. Como vemos en programas como el caza furtivo J-20 e incluso el J-10 [de cuarta generación], China ha sido capaz no sólo de adaptar los equipos rusos, sino también de innovar cada vez más sobre tecnologías heredadas».

El Dr. Fiala también imaginó que una gran cantidad de gobiernos latinoamericanos están interesados en diversificar sus relaciones diplomáticas, lo que es particularmente evidente en el caso de las respuestas a la guerra de Ucrania que vienen desde la región. Ya sea a través de acuerdos de defensa o no, es fácil concluir que se trata de una oportunidad que China querría aprovechar.

Pero aunque siempre hay un importante componente político en los acuerdos de defensa, el Dr. Fiala señaló que, en última instancia, los principales agentes son las empresas que intentan acceder a estos mercados. «Tienen que obtener beneficios, ¿verdad? Para ellas, obviamente, América Latina sería, si se presenta la oportunidad, un mercado bienvenido».

¿En qué situación quedaría Pakistán si Argentina adquiriera los JF-17? En relación con esta cuestión, el Comandante de Ala (RE) Naseem Ahmed destacó una faceta única del programa JF-17. Según él, aunque Pakistán y China comparten la coproducción del avión, su comercialización mundial se llevó a cabo de forma independiente por ambas naciones. «Pero a pesar de ello, si aparece una propuesta exitosa de venta a otra nación, venga desde Pakistán o de China, ambas naciones participan en la producción del pedido».

«Aunque Argentina sólo esté negociando con China la compra de JF-17, es algo muy positivo para Pakistán», añadió el Comodoro (RE) Jamal Hussein. «Aunque el motor del JF-17 procede de Rusia y otros componentes importantes, como el radar, vienen de China, la mayor parte de la fabricación del caza se lleva a cabo en Kamra (Pakistán). «En costos, Pakistán representa entre el 10% y el 40% del JF-17».

Aún así, para el Comandante Naseem, una venta final dependería de cuánta influencia tenga EE.UU. sobre el gobierno argentino, de cuán capaz sea China de contrarrestarla, y de los argentinos de resistirla.

ZEESHAN AHMAD

Qué avión caza necesita la Argentina

0
Daniel Arias comenta la extensa nota de un medio Pakistani sobre la venta de los cazas JF-17 a nuestro pais. Es interesante ver cómo nos ven en Pakistán, sitio de origen de al menos el 40% de los U$ 50 millones que nos costaría cada caza JF-17 Thunder. Es un avión mediocre pero nuevo, tirando a caro, y fundamentalmente dotado de una aviónica y un armamento que te los cuento. ¿Y cómo nos ven los pakistaníes? Con esperanzas -creo que erróneas- de que seamos el primer gran comprador externo de ese lindo avión. ¿Pero doce aviones nos hacen un gran comprador? ¿Qué se fumaron, tigres? Pocos o muchos, los JF-17 vienen a ser exactamente lo contrario de esos F-16 daneses que la generala Laura Richardson, jefa del Comando Sur del Pentágono, nos quiere meter como sea y por donde nos quepan: viejos, tirando a baratos, aunque con un diseño original excelente, y una aviónica y armamentos obsoletos. Por ahora la posición de AgendAR, amigos pakistaníes del Express Tribune, es que la Argentina necesita volver a diseñar y construir drones. Respecto de cazas de superioridad aérea, tan caros en todos lados, por el momento recomendamos a nuestros compatriotas esperar y ver si algo se nos pone a tiro en prestaciones, precio y fabricación nacional. Este gobierno está en eso, patear el problema para adelante, pero las presiones externas e internas se multiplican y el próximo presidente probablemente no quiera o pueda darse ese lujo: tanto el State Department como la cancillería china creen que comprarse 12 avioncitos, que en una guerra entre estados durarían algo menos de 12 horas, es un compromiso matrimonial. No lo es, y queremos decirle eso mismo a los colegas del Express Tribune de Pakistán. Preferimos mantener la neutralidad argentina, como lo hicieron -y con no poco trabajo- los presidentes Hipólito Yrigoyen y Juan Perón en las dos guerras mundiales del siglo XXI. Podemos o no comprar aviones, pero no una política exterior acompañante. Queremos también decirles tres cosas más: cuando quieran saber qué cazas necesita la Argentina, no alcanza con preguntarle a un par de académicos en defensa con domicilio en el Reino Unido y a un par de jefes retirados de la Fuerza Aérea Pakistaní. Sería bueno que incluyan también algunos argentinos de ambos dos palos, y si tienen experiencia de vuelo y/o combate, mejor aún. Aquí podemos añadir mucho a su desconcierto, colegas. La segunda cosa: sus compatriotas aviadores son gente seria que no dice gansadas. Suele pasar con los que volaron en guerra. Pero ojo con los tanquistas, y me refiero a ese par de miembros de “Think Tanks” londinenses que Uds. eligieron, el Dr. Carlos Solar y el Dr. Lukas Fiala, tipos que aquí llamamos opinólogos. Colegas, estos muchachos, sin importar pasaporte, a veces no diferencian un caza de una empanada, ignoran enérgicamente la historia local a la que se refieren, y en ocasiones incurren en barbaridades conceptuales y técnicas. Carlos Solar sin duda se lleva las palmas cuando explica que para la Fuerza Aérea Argentina sería un gran problema no tener F-16 como sí los tiene la Fuerza Aérea Chilena, porque ambas perderían “inter-operabilidad” en su defensa del Cono Sur. Amigo (es un decir) Solar, los F-16 chilenos son poco inter-operables sin salir siquiera de su país: la de Chile es una flota formada por 2 modelos distintos de este avión, pero según fuentes de la Fábrica Argentina de Aviones, en realidad y mirando detalles, son 4 modelos. Lo cual constituye un problema de mantenimiento, porque en muchos casos sus componentes y repuestos no son muy intercambiables, lo que explica la baja disponibilidad de esa flota: raramente supera el 50%. Más sobre inter-operabilidad binacional. Mire, doctor Solar, desde que en 1978 estuvimos a horas de una guerra entre Chile y Argentina, desde que en 1982 el gobierno de Pinochet ayudó al Reino Unido con inteligencia, radares y bases operativas durante nuestra Guerra de Malvinas, no hay mucho “affectio societatis” militar entre nuestros dos países. Y lo hubo aún menos desde 2022, cuando el candidato José Kast, de la derecha pinochetista chilena, dijo públicamente que está dispuesto a ir a guerra contra Argentina por un territorio marino austral que el gobierno de Piñera decidió reclamar como propio, aunque lo hizo antes de perder la votación presidencial, y para no perderla. Aquí en Argentina esas cosas las tomamos en serio, y nos provocan una vocación de inter-operabilidad con Chile muy a la baja. En su avisado criterio, doctor Solar, desunidos como estamos con nuestros vecinos: ¿contra quiénes debemos operar conjuntamente? Ahora sólo falta que un nabo de un think-tank fundado en 1831 por el Duque de Wellington nos venga a elegir no sólo las armas, sino los adversarios.  Hasta nuevo aviso, don Solar, nuestra única hipótesis de conflicto es con el Reino Unido. Se mantiene por la ocupación hostil de 11.410 km2 de las islas demasiado famosas, y 1,675 millones de km2 de mar costero de ésas y otras islas del Atlántico Sur, las Sandwich, Orcadas y Georgias. Y por supuesto, en nuestra hipótesis entran inevitablemente los aliados “de facto” y «de jure» del Reino Unido: Chile al Oeste, y la hoy extensísima OTAN al Noreste. En nuestro modo taimado de ver las cosas, siempre dijimos que el Reino Unido en las Malvinas es un mero testaferro de poderes mucho mayores. Mal le habría ido en guerra convencional (no nuclear) a Su Graciosa Majestad sin el apoyo de EEUU, que les suministró misiles aire-aire, logística e inteligencia mientras duraron los tiros. Mal también le habría ido sin la cobertura diplomática estadounidense luego de ellos. Sin Washington para cortar el bacalao en las Naciones Unidas y en el Organismo Internacional de Energía Atómica, el Reino Unido, que llevó armas antisubmarinas nucleares WE-177 a Malvinas, por si las moscas, habría sido expulsado como estado garante del Tratado de Tlatelolco. Y ni Argentina ni Brasil hubieran firmado el TNP, o Tratado de No Proliferación. El tratado de Tlatelolco, doctor Solar, impide no sólo el uso sino el ingreso y despliegue de armamento nuclear en América Latina y el Caribe. Supongo que lo que querría el Dr. Solar es que las aeronáuticas militares del Cono Sur fueran interoperables contra las armadas de Rusia y China. Mire, estimado, con Rusia no tenemos problemas. Con China hay un diferendo pesquero a resolver en el millón de km2 de la Zona Económica Exclusiva que nos quedó en la posguerra. Pero es un asunto mucho menor y más negociable que el entuerto territorial que mantenemos con Su Graciosa Majestad desde 1833. Doctor Solar, vaya a elegirle aliados, enemigos y equipamiento a Andorra o a Mongolia. Se nos ocurren otros lugares, pero somos gente educada. Me distraje, oh colegas del Express Tribune: prometí tres consejos y me atrasé con el tercero. Miren, es cosa de no ignorar la historia de nuestros países. Pakistán, nacido oficialmente en 1948, es un país relativamente nuevo. La Argentina no es demasiado más vieja, ya se tome como fecha de inicio independiente el año 1816 o 1852, el de la Constitución que nos sacó de la condición de rejunte de provincias y regiones y nos dio más empaque de país. Pero pese al carácter casi novedoso de nuestros países, algún recorrido conjunto hemos tenido. En Argentina hemos tenido una industria de defensa de la gran siete, antes de ser derrotados en Malvinas y entregarla al más estúpido abandono. Según nuestros antecedentes en construcción aeronáutica, que datan de 1927, deberíamos ser nosotros los que le ofrecen aviones argentinos a Pakistán. Es más, en 1951, cuando el Pulqui II hizo su espectacular debut público en el Aeroparque de Buenos Aires, Pakistán estuvo entre los primeros posibles clientes, y con un pedido nada chico: de 200 aviones. Otros dicen 100. Por favor, cotejen ese dato. Tenía su lógica: el país de Uds. nació prácticamente en guerra con la India, y en una situación de grave inferioridad en armamento. Y el Pulqui II en 1951 era ligeramente mejor que el MiG 15, el caza que parte de Extremo Oriente se apresuró a comprar. También fue marginalmente mejor que el Sabre F-86 que Uds. debieron comprar para enfrentar los Vampire y Gnat británicos de la India en los cielos sobre Lahore.
El caso del Pulqui muestra las complejidades de desarrollar una tecnología de punta o de frontera tecnológica.
El caso del Pulqui muestra las complejidades de desarrollar una tecnología de punta o de frontera tecnológica.
  Sobre cómo terminamos por no construir el Pulqui II y cómo (cosa mucho peor y más sórdida) se destruyó la planta de fabricación de turbinas Rolls Royce Derwent V y Nene II de Córdoba, aquí se ha escrito mucho. Podemos recomendarles bibliografía muy variada, con puntos de vista muy encontrados, y muy encendidos. Pero haciéndola corta, nos interesaría volver a construir turbinas, al principio bajo licencia: empezaríamos con casi 70 años de demora una carrera en la que en 1956 volvimos, por una decisión secreta del gobierno de la autodenominada Revolución Libertadora, al casillero cero. Sin esa decisión, en realidad sin aquel golpe de estado, es probable que Kurt Tank se hubiera quedado diseñando cazas en el Instituto Aerotécnico de Córdoba, en lugar de mudarse a la India para no caer preso. Y no es improbable que la Argentina se hubiera dotado de una fuerza de 100 o 200 Pulqui II, y en unos años habría podido hasta vender una partida de ellos a Pakistán. Uds. no eran los únicos interesados, ojo al piojo, y la construcción de cazas, incluso de primera generación, es incomparablemente más artesanal y lenta que la de automóviles. No nos habría dado el cuero para tanta gente haciendo cola. Es que había pedidos de fabricación de Pulquis bajo licencia por parte de Holanda, que había sobrevivido a la 2da Guerra, y con la fábrica Fokker demolida al ras, estaba sin aviones. También hubo un pedido secreto para fabricación bajo licencia por parte de la Lockheed de EEUU. Este fabricante no había podido diseñar un monomotor decente durante todo el conflicto, y tampoco para la guerra de Corea. Desatendimos a ambos posibles clientes estúpidamente, vaya a saber por qué mal consejo. El embajador Spruille Braden podría decirnos algo al respecto, si no estuviera tan muerto. Tal vez todavía tenga información el embajador Marc Stanley, indudablemente muy vivo.
Perspectiva rara del Pulqui, en una Imagen computada de Nicolás Ciancio. El canalizador único de flujo alar parece el del prototipo IV de 1953 pero la pintura de cola es la del V. La flecha alar es de 40º, pero la supera en 15º la de los timones de profundidad, que forman “T” sobre el enorme plano de deriva. La turbina radial RR Nene II, bocona como un barrilito, está bajo las escarapelas y explica el ancho del fuselaje. Aún así, el avión es tan liviano como el MiG-15, y de muy baja carga alar.
Más allá de la fama de gran diseñador adquirida en la Alemania nazi por Tank, el Pulqui II, aunque bastante derivado de su interceptor Ta-183, era un caza interesante por sus adaptaciones a un país enorme, casi despoblado y con pocas pistas decentes: tenía un tren de aterrizaje brutalmente resistente, un fuselaje lo suficientemente ancho como para acomodar una turbina radial, y mucha autonomía: el quinto prototipo logró un alcance de 3000 km. en vuelo “ferry”. Esto le daba una capacidad de ataque a tierra o de escolta a distancia imposibles para interceptores puros como el MiG 15 o el F-86 Sabre. Fue posiblemente el único jet monomotor con una cierta capacidad multirrol de los años ’50, pese a que su motor no era ninguna maravilla. En plan de política-ficción, no habría sido imposible que los duelos aéreos sobre Lahore en la guerra de 1965 hubieran sido protagonizados por Sabres indios y Pulquis pakistaníes. Yendo a los bifes, como decimos aquí cuando llamamos a la realidad, entendemos que las turbinas del JF-17 que el binomio Pakistán-China nos ofrece son las rusas Klimov RD-33. Amigos del Tribune Express, preferiríamos las turbinas chinas Taishan WS-13, que llegan a casi 100 kilonewton de empuje y parecen algo mejores en economía de combustible y vida útil. Además, eso es algo que deberíamos negociar con China, porque Pakistán por ahora no se ocupa de motores. Por motivos públicos, en este momento resulta imposible negociar con Rusia por los Klimov RD-33 para cualquier democracia sudamericana. Los riesgos de golpe de estado serían altísimos. Pero creemos que el Taishan es, como muchas plantas de potencia chinas de hoy, una versión mejorada de algo cuyo diseño nació en Rusia. Esperamos sepan comprender. AgendAR tiene el berretín de reconstruir la industria argentina de defensa. Éste es un portal que defiende la industria argentina en general, en todas sus ramas. Pero la de defensa es una industria muy industrializante: genera unas cadenas muy largas de proveedores calificados que a su vez crean empleo bien pago y realimentan la enseñanza de ingenierías en nuestras universidades. Y entre todas las industrias de defensa, la que genera la cadena industrial y educativa más interesante por ahora es la aeroespacial. Por eso somos unos terribles manyaorejas de INVAP y de la FAdeA. Hemos buscado la traducción al urdu de “manyaorejas”, pero sin éxito. Deberíamos hablar más seguido, colegas, y con menos intermediarios. Si alguna vez llegamos a tener alguna injerencia en las compras militares argentinas -no parece nada inminente- la barra de AgendAR es perfectamente capaz de recomendar la compra del JF-17, pero si viene acompañada de la instalación de una fábrica de turbinas Taishan WS-13. Nos interesan más esos motores que el caza en sí, que en realidad nos parece muy atractivo. Pero no tanto por la célula como por el radar AESA y por los misiles aire-aire acompañantes de largo alcance PL-15. Con INVAP y FAdeA como punta de lanza aeroespacial del país, estamos seguros de aprovechar toda la transferencia de tecnología que consientan en darnos en materia de turbinas y de misiles, y resolver lo que no quieran darnos a la larga, y por ingeniería inversa. Nos interesa sobremanera la Taishan WS-13 no porque sea la mejor turbina aeronáutica del mundo, ni la más duradera (que no lo es), sino como planta motriz inicial de posibles drones argentinos. Uno era el BAAV (Blanco Aéreo de Alta Velocidad) que venía diseñando INVAP en 2015 como parte del programa SARA, Sistema Aéreo Robótico Argentino. El BAAV era una posible semilla de misil crucero. Hace años que venimos diciendo que hoy las guerras se ganan más con drones que con aviones. Se probó en Malvinas, con los AM39 Exocet, que son robots aéreos, y se prueba hoy todos los días en Ucrania, con sangrienta monotonía. Los robots aéreos tienen más futuro que los Barones Rojos. Estos seguirán siendo imprescindibles, pero más como directores de drones que como combatientes: pastores no de ovejas, sino de lobos. Por eso si les compramos el JF-17, posiblemente pidamos modelos bipostos, de los de aprendizaje. Sólo que en el asiento de atrás sentaremos no a un alumno avanzado sino al tipo verdaderamente importante, el que dirige los drones de combate que van 50 o 100 km. al frente, a través del radar AESA y el data-link. No queremos guerra ninguna, solo recuperar capacidad de disuasión para mantener nuestra paz y nuestros territorios. Pero para disuadir y mantener la paz, debemos estar preparados no para guerras pasadas, sino para las del futuro. Esperamos noticias de Uds., colegas.

Daniel E. Arias

Roberto Salvarezza: «Argentina tiene el sistema de ciencia más potente de América Latina»

0
Recientemente, Roberto Salvarezza recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), en reconocimiento a su trayectoria y aportes en el ámbito de la tecnociencia en la Argentina. “Desde el punto de vista personal es el reconocimiento más importante que he tenido en mi carrera porque me lo otorgó la propia comunidad donde desarrollé mi actividad científica durante más de 45 años”, destaca el bioquímico pionero de la nanotecnología y nanociencia en Argentina en la década de 1990.
Además de hacer investigación y firmar casi 400 trabajos publicados en revistas científicas, Salvarezza se convirtió en un actor clave en el desarrollo de políticas científicas y en el impulso del sistema científico nacional a través de diferentes cargos: director del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA, CONICET-UNLP), presidente de la Asociación Argentina de Investigación Fisicoquímica, coordinador del Centro Binacional Argentino Brasilero de Nanociencia y Nanotecnología, presidente del CONICET (2012-2015), ministro de Ciencia y Tecnología (10 de diciembre de 2019 al 20 de septiembre de 2021) y ahora presidente de los directorios de YPF Litio y de la empresa I+D de energía del CONICET y de YPF: YPF Tecnología (Y-TEC). En la siguiente entrevista Salvarezza describe su contribución al desarrollo de la nanotecnología y la nanociencia en Argentina, sus aportes orientados al impulso de la ciencia argentina y su articulación con el sector productivo y los logros de Y-TEC e YPF Litio. -Usted formó parte de los pioneros que en la década de 1990 comenzaron a impulsar en Argentina la investigación en nanociencia y en nanotecnología. ¿Qué fue lo que lo motivó a trabajar en estas disciplinas? En la década de 1980, en la UNLP, uno de mis temas de investigación, titulado “Nucleación y crecimiento de fases”, pretendía conocer la estructura de nuevos materiales a nivel atómico y molecular. En 1987 surgió la posibilidad de hacer un posdoctorado en la Universidad Autónoma de Madrid especializándome en dos nuevos instrumentos, el microscopio efecto túnel y el microscopio de fuerzas atómicas. En aquellos días el microscopio de efecto túnel estaba revolucionando la física y la química porque con ellos se podían “ver” y manipular átomos y moléculas cuyo tamaño está en la escala del nanómetro (unidad de medida que equivale a la milmillonésima parte de un metro). Por su parte, el microscopio de fuerzas atómicas no sólo contribuía en estas áreas sino también al campo de la biología porque podía observar estructuras biológicas en un nivel de resolución sin precedentes. Para un físicoquímico y bioquímico esto era realmente algo impensado en aquellos años, muy motivante. En 1992, volví al país y puse en marcha los Laboratorios de Nanoscopías y de Fisicoquímica de Superficies en el INIFTA, ocho años antes de que Bill Clinton lanzara, durante su presidencia, el programa federal de los Estados Unidos para impulsar la nanociencia y la nanotecnología. Podemos decir que en nuestro país esta área comenzó en el período 2003-2004, cuando se convocó a la creación de redes de investigación en nanociencia y nanotecnología por parte de lo que en esa época era la actual Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i). -¿Qué temáticas abordó durante su etapa como investigador en INIFTA? He liderado cerca de 30 proyectos, la mayoría relacionados con el área de nanociencia y la nanotecnología. Trabajamos mucho en entender qué factores determinan la capacidad que presentan átomos y moléculas de organizarse en forma espontánea y cómo controlarlos. Esto permite fabricar objetos muy pequeños y modificar superficies en forma sencilla. Algunos ejemplos en este campo: logramos avances en el desarrollo de materiales cuyas superficies presentan propiedades antibacterianas que pueden ser utilizadas en dispositivos médicos o implantes dentales. También avanzamos en la síntesis de nanopartículas metálicas de oro con estructura definida que pueden eliminar células cancerosas al ser irradiadas con un láser o bien ser utilizadas para transportar fármacos en su superficie. Además, pudimos modificar superficies metálicas con distintas moléculas para aumentar su resistencia a la corrosión. Son líneas de investigación cuyos resultados han sido publicados en revistas científicas internacionales. -¿Por qué la nanociencia y la nanotecnología cobraron tanta relevancia? La nanociencia y la nanotecnología permitieron el dominio de la materia en la escala de pocos átomos o moléculas permitiendo utilizar propiedades únicas que la materia presenta en esa escala de tamaño. Además, permitió reducir marcadamente el tamaño de distintos dispositivos. Hoy en día la nanociencia y la nanotecnología están presentes en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, durante la pandemia de COVID-19 la nanotecnología aplicada al campo de la biotecnología estuvo presente en vacunas a ARN y en distintos test de diagnósticos. Hoy los materiales activos que componen el cátodo de las baterías de ion litio están compuestos de nanopartículas. La nanotecnología sigue reduciendo el tamaño de los chips utilizados en dispositivos electrónicos que hoy están en tamaños de unos pocos nanómetros. En otras palabras, ambas están presentes en todas partes, desde la medicina hasta la energía y la electrónica. -¿Podría describir cómo se fue involucrando en la gestión de políticas científicas y en el impulso de la ciencia argentina con una mirada federal? Además de hacer ciencia básica y aplicada en el INIFTA durante años y presidir este Instituto, sentí que era importante apoyar el desarrollo de todo el sistema científico de nuestro país. En 2005 me involucré como coordinador en la evaluación del área de proyectos de Química de la Agencia I+D+i. Esta experiencia fue muy útil para comenzar a ampliar mi mirada sobre todo el conjunto de la investigación en química del país y en las distintas instancias de evaluación científica. Más tarde, presidir el CONICET, la institución científica más relevante de Argentina, me permitió tener un panorama muy amplio de la actividad científica, no sólo de este organismo sino también de todo el conjunto de la ciencia argentina dada la interacción del CONICET con las universidades y demás organismos de CyT. Sin duda este conocimiento me permitió abordar el desafío de liderar el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación en un momento muy complicado como fue el de la pandemia. -Y-TEC, la empresa del CONICET y de YPF, cuyo directorio preside fue creada cuando usted era presidente del CONICET. Efectivamente. En esa etapa me tocó firmar el acuerdo para la creación de Y-TEC, hoy la empresa de investigación y desarrollo para la industria energética más importante de la Argentina. El origen de la empresa se remonta a 2012 cuando los argentinos y argentinas recuperamos YPF tras una etapa de privatización que había debilitado las capacidades científicas y tecnológicas de YPF al desmantelar los laboratorios que la empresa tenía en Florencio Varela. Y-TEC, cuyas modernas instalaciones dotadas de equipos de última generación fueron inauguradas por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2015, genera tecnologías para un área tan estratégica para el país como lo es la industria energética (petróleo, gas, energías renovables, hidrógeno y litio). Hoy en su sede, en Berisso, trabajan 260 tecnólogos de los cuales más de 60 son personal del CONICET. Pero, además, otros 130 investigadores, técnicos y becarios del CONICET, de más de 30 institutos, participan en proyectos de la empresa. -¿Podría destacar los principales logros y objetivos de Y-TEC? Son muchos los avances que se han logrado en diferentes áreas. Se optimizaron procedimientos de fracturas para la extracción de gas y petróleo no convencional, se desarrollaron polímeros para recuperación terciaria de yacimientos maduros, se han implementado tecnologías para remediación ambiental y desarrollado nuevos productos químicos para la industria del petróleo. Producimos bioinsumos para YPF Agro quien los hace llegar a nuestros productores. En la transición energética acompañamos a YPF Luz e YPF Litio en agregar valor a este recurso. Argentina tiene las segundas reservas de litio más grandes del mundo y es el cuarto exportador de carbonato de litio. Este compuesto es la materia prima utilizada en la fabricación de los materiales activos para los cátodos de las baterías que se utilizan para almacenar energía renovable y para movilizar vehículos eléctricos. También estamos trabajando en tecnologías para la producción de hidrógeno, considerado como el vector energético del futuro en reemplazo de los combustibles fósiles. -¿Qué proyectos encaminados a la industrialización del litio están impulsando? En breve inauguraremos en La Plata, junto con la UNLP y con el apoyo del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación, la primera Planta Nacional de Desarrollo Tecnológico de Celdas y Baterías de Litio (UniLiB). Una vez que se ponga en marcha esta planta, de una superficie de 1650 m2 y capacidad de 15 MW h/año, comenzaran a fabricarse por primera vez las celdas de las baterías de litio en nuestro país. Además, el gobierno de Santiago del Estero, junto a la Universidad local y nuestro apoyo, está construyendo una planta de fabricación de celdas de 75 MW h/año de capacidad. Unos años atrás, decir que Argentina podía industrializar el litio, agregarle valor a este insumo, era considerado utópico. Hoy ya no se discute esta posibilidad. Tenemos los conocimientos acumulados durante años por nuestros científicos y la tecnología para hacerlo. Es de enorme importancia agregarle valor a los recursos naturales en nuestro país dando trabajo y mayores posibilidades de desarrollo socioeconómico a los argentinos. –Así como trabajó por la federalización de la ciencia como presidente del CONICET y ministro de Ciencia, ¿en Y-TEC también se trabaja de manera federal? Efectivamente, para poder desarrollar los diferentes proyectos en el área del petróleo, gas, agro, litio, e hidrógeno, buscamos integrar actores del sistema de ciencia que puedan aportar con sus conocimientos y los encontramos en diferentes provincias del país. Por ejemplo, hemos transferido nuestra planta piloto de biogás a un centro de desarrollo tecnológico en Santa Fe que tiene a la Universidad de Rosario como socio y otorgado valioso equipamiento para el estudio del transporte de petróleo a la UTN Neuquén, y de resistencia de materiales al INTEMA de Mar del Plata. Como mencioné, estamos con una planta de producción de celdas de ion litio en Santiago del Estero y firmamos un acuerdo para la instalación de una planta de fabricación de materiales activos para los cátodos de las baterías de ion litio en Catamarca. Además, en el Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy tenemos un piloto para desarrollar nuevas tecnologías eficientes y sustentables para la extracción y procesamiento de salmueras ricas en litio y con el Instituto de Energía de Santa Cruz avanzamos en proyectos centrados en hidrogeno. En agro estamos construyendo un centro en Mercedes, provincia de Buenos Aires, asociados con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Como ven, son muchas las líneas de trabajo que se están desarrollando en todo el ámbito del país. -¿Por qué es importante que CONICET forme empresas o sea parte de ellas? Desde mi punto de vista hay varios modelos de interacción entre el sistema de ciencia y el sistema socio productivo. Para que un país sea desarrollado y soberano es fundamental que el conocimiento que generan sus universidades y el sistema público de investigación sea capturado por empresas locales y se transforme en productos con alto valor agregado. Y es muy positivo que en esa dirección un organismo como CONICET no solo aporte con conocimiento de sus científicos y científicas sino también se involucre en la creación y el desarrollo de empresas de base tecnológica. -¿Cómo ve la ciencia argentina en la actualidad y hacia dónde tiene que apuntar? Argentina tiene el sistema de ciencia más potente de Latinoamérica. Un sistema que ha podido construir reactores nucleares, satélites y hacer desarrollos muy valiosos en biotecnología vegetal y humana. Argentina tiene tres investigadores cada mil habitantes de población económicamente activa, el mejor número de Latinoamérica. Lo que tenemos que lograr es una eficiente interacción entre este sistema y el sistema productivo que permita capturar el conocimiento y lo transforme en bienes que tengan un alto impacto socioeconómico. Y esto involucra a todo el sistema de ciencia. No se limita a las ciencias llamadas duras, porque cada  proyecto tecnológico que hoy tenemos en marcha, como el caso del litio, requiere también una mirada socio-ambiental. Hoy en día ningún proyecto tecnológico avanza si no tiene una garantía de sostenibilidad y para eso es preciso un enfoque transdisciplinario que integre a las ciencias sociales, a las ciencias económicas con las otras disciplinas exactas e ingenieriles. Sin las ciencias sociales (ambientales que lo validen) ningún proyecto tecnológico del siglo XXI va a conseguir la licencia social. Estamos en una muy buena posición en Latinoamérica aunque aún hay mucho por hacer para fortalecer nuestro sistema de CyT. La Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovacion, que logramos aprobar durante mi gestión en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, es una muy buena herramienta que da previsibilidad al sistema. Tenemos muchos desafíos por delante, pero sabemos que la ciencia básica y sus aplicaciones son claves para el desarrollo y soberanía de nuestro país.

Esteban Torres investigador del CONICET fue incorporado al Instituto de Investigación Social de Frankfurt

0
Esteban Torres, investigador del CONICET en el Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad (CIECS, CONICET-UNC), fue incorporado este año al Instituto de Investigación Social (Institut für Sozialforschung – IfS) de la Goethe-Universität de Frankfurt (Alemania). Fundado en 1923, el IfS fue el hogar histórico de la “Escuela de Frankfurt” y de importantes intelectuales de la teoría crítica como Max Horkheimer, Theodor Adorno, Herbert Marcuse, Erich Fromm y Walter Benjamin. “En mi caso particular, el actual director del IfS, Stephan Lessenich, propuso al Consejo Directivo mi candidatura para el estatus de Investigador Permanente (Permanent Fellow), como una forma novedosa de incorporación. Este tipo de nombramiento está reservado, tradicionalmente, para reconocer trayectorias de colegas alemanes, por lo general ligados al Instituto. A la fecha, soy el primer científico social latinoamericano que ingresa en el IfS como Investigador Permanente”, declara Torres. Consultado por las funciones específicas de su participación en el Instituto de Investigación Social, manifiesta que: “La primera línea de trabajo es la construcción de un proyecto intelectual en conjunto con Lessenich, orientado a la renovación de la teoría crítica y, más en general, de las ciencias sociales críticas. El principal obstáculo epistemológico que ambos detectamos, y que deseamos superar, tiene que ver con la idea restrictiva y antigua de sociedad que las ciencias sociales dominantes continúan empleando para el estudio de las sociedades históricas. Se trata de un tipo de reduccionismo que resulta particularmente dañino para intentar comprender los procesos de cambio social en América Latina”. “Los principales problemas que experimentan hoy las sociedades -prosigue el especialista- trascienden con creces, cada vez más rápido, las fronteras territoriales que fijaron la mayoría de los Estados entre los siglos XIX y XX. Además, las sociedades nacionales son crecientemente interdependientes, al punto de constituirse en lo que yo llamo ‘intersociedades’. Sin embargo, la sociología aún no terminó de acusar recibo de este proceso de mundialización”. Para Torres, es urgente el desarrollo de un nuevo paradigma teórico, acorde a este marco de interconexión mundial, si es que las ciencias sociales pretenden dar respuestas adecuadas a las transformaciones actuales. Y agrega: “Desde nuestra perspectiva, el primer requisito para la renovación intelectual de las ciencias sociales pasa por la mundialización de los programas de investigación, de los equipos de trabajo que los producen, así como de las múltiples prácticas científicas que se pueden recrear al interior de esta red académica. Y esta pretensión compartida sin dudas demandará nuevas herramientas institucionales que la hagan posible”. En esa línea, la incorporación de Torres al IfS tiene un segundo objetivo: estrechar vínculos con el campo de las ciencias sociales latinoamericanas, en el marco de un programa de internacionalización del Instituto propulsado por su director. “En ese horizonte de expectativas, apostamos a la consolidación de un equipo de trabajo internacional, integrado por colegas y becarios/as doctorales y posdoctorales tanto del IfS como del CONICET. El primer paso lo concretamos entre febrero y abril de 2023, a partir de una doble incorporación institucional. Por un lado, se efectivizó mi integración como Permanent Fellow en el IfS, y luego Lessenich se incorporó al CIECS como codirector del Programa Cambio Social Mundial, bajo mi dirección. Esta doble incorporación genera condiciones óptimas para desplegar un programa teórico y una dinámica de investigación social colectiva multilocalizada”, declara el científico. “La articulación con Stephan Lessenich y el IfS es un proyecto a largo plazo que abrirá posibilidades de cooperación binacional con el CIECS y otros centros de investigación en ciencias sociales del CONICET. A futuro, esto podría involucrar la gestión de un programa de intercambio de investigadores/as en formación, la organización de eventos académicos, así como la elaboración de programas y cursos de posgrado para instrumentar en ambos países, entre otras iniciativas”, augura Torres.

¿Qué científicos fueron elegidos premios Konex 2023?

0

Se conocieron las figuras distinguidas a partir de 21 disciplinas. Este año, por única vez, se creó la categoría «Pandemia-Covid 19» para reconocer a seis referentes por su lucha contra la pandemia.

En el marco de los Premios Konex 2023, se difundió la lista de las cien personalidades que destacaron durante la última década en el campo de la Ciencia y la Tecnología.  La ceremonia de entrega se llevará a cabo el martes 12 de septiembre en Ciudad Cultural Konex y de manera excepcional incluye la categoría especial “Pandemia-Covid 19”, que reconoce la lucha de los profesionales ante la enfermedad. La nómina fue presentada por el presidente de la institución, doctor Luis Ovsejevich y el Gran Jurado de los Premios Konex 2023, presidido por Alberto Kornblihtt (Premio Konex de Brillante 2013) y está conformado por 20 figuras destacadas. De acuerdo a la metodología, se designaron a Cien personalidades sobresalientes de la última década (2013- 2022) en el área de la Ciencia y la Tecnología, seleccionando a cinco por cada una de las 20 disciplinas. Adicionalmente se creó la categoría «Pandemia-Covid 19», por lo que en esta oportunidad serán 21 y, en ese sentido, seis profesionales serán distinguidos con los respectivos diplomas al mérito. Premios Konex La ceremonia se llevará a cabo el martes 12 se septiembre, donde 20 personalidades recibirán el Konex de Platino. El Gran Jurado seleccionará a la más destacada de todas para que se le otorgue el Konex de Brillante, máximo galardón que otorga la Fundación. Este acto se realizará el martes 31 de octubre. ​ En tanto, se otorgarán diferentes distinciones especialesMenciones Especiales a la Trayectoria -para el Dr en Bioquímica Juan José Cazzulo y el cirujano Juan Carlos Parodi- y el Konex de Honor a una personalidad de relieve fallecida en la última década.

Lista completa de los premiados

1 – Matemática
  • Alicia Dickenstein
  • Jorge Lauret
  • Ricardo Maronna
  • Julio Rossi
  • Andrea Rotnitzky
2 – Física y Astronomía
  • Daniel de Florian
  • María Teresa Dova
  • Gloria Dubner
  • Gustavo Romero
  • Damián Zanette
3 – Fisicoquímica y Química Inorgánica
  • Marcelo Avena
  • Raúl Carbonio
  • Fabio Doctorovich
  • Ezequiel Leiva
  • Marta Litter
4 – Química Orgánica
  • Edgardo Durantini
  • Juan Bautista Rodríguez
  • Ariel Sarotti
  • Carlos Stortz
  • Miriam Strumia
5 – Ciencias de la Tierra y de la Atmósfera
  • Ricardo Astini
  • Andrés Folguera
  • Juan Otamendi
  • Celeste Saulo
  • Carolina Vera
6 – Paleontología
  • Beatriz Aguirre Urreta
  • Zulma Brandoni de Gasparini
  • Fernando Novas
  • Diego Pol
  • Sergio Vizcaíno
7 – Ecología y Ciencias Ambientales
  • Marcelo Aizen
  • Amy Austin
  • Jorge Casal
  • Sandra Díaz
  • Ricardo Villalba
8 – Bioquímica y Biología Molecular y Celular
  • Beatriz Caputto
  • Diego de Mendoza
  • Marcelo Rubinstein
  • Alejandro Schinder
  • Alejandro Vila
9 – Microbiología e Inmunología
  • María Cecilia Freire
  • Daniela Hozbor
  • Gabriel Rabinovich
  • María Eugenia Rodríguez
  • Norberto Zwirner
Ya se conocen los Konex de Platino y de Brillante 2022 2022092910 – Ciencias Biomédicas Básicas
  • José Belizán
  • Alfredo Cáceres
  • Marisa Colombo
  • Ana Belén Elgoyhen
  • Osvaldo Uchitel
11 – Medicina Interna
  • Sebastián Ameriso
  • Eduardo de Vito
  • Adrián Gadano
  • Gustavo Kusminsky
  • José Milei
12 – Cirugía
  • Victoria Ardiles
  • Miguel Ángel Ayerza
  • Mariano Giménez
  • Gabriel Gondolesi
  • Ricardo Torres
13 – Salud Pública
  • Pedro Cahn
  • Favio Crudo
  • Ángela Gentile
  • Rodolfo Rey
  • Mario Sebastiani
14 – Biotecnología
  • Raquel Chan
  • Walter Farina
  • Fernando Goldbaum
  • Hugo Menzella
  • María Elena Otegui
15 – Nanociencias y Química Analítica
  • Vera Álvarez
  • Graciela Escandar
  • Héctor Goicoechea
  • Fernando Stefani
  • Roberto Zysler
16 – Desarrollo Tecnológico
  • Marcos Daniel Actis
  • Mónica Casella
  • Andrea Gamarnik
  • Andrés Kreiner
  • Alberto Martín Ghiselli
17 – Ciencias Agrarias y de los Alimentos
  • Carlos Ballaré
  • María Alejandra García
  • Lucas Garibaldi
  • Esteban Jobbágy
  • Noemí Zaritzky
18 – Ingeniería
  • Mirta Aranguren
  • Raúl Bertero
  • Luis de Vedia
  • Silvia Goyanes
  • Ricardo Sánchez Peña
19 – Energía y Sostenibilidad
  • Alberto Caneiro
  • Victoria Flexer
  • Fabiana Gennari
  • Abel Julio González
  • Sol Pedre
20 – Ciencias de la Información e Inteligencia Artificial
  • Diego Fernandez Slezak
  • Pablo Goloboff
  • María Vanina Martínez
  • Gabriel Mindlin
  • Sebastián Uchitel
21 – Pandemia – COVID19
  • Jorge Aliaga
  • Elsa Baumeister
  • Juliana Cassataro
  • Humberto Debat
  • Jorge Geffner
  • Fernando PolackPremios Konex 2023 - Ciencia y Tecnología 20230508

Menciones especiales:

  • ANLIS – Malbrán
  • CITES – Centro de Innovación Tecnológica, Empresarial y Social
  • Y-TEC

Menciones Especiales por Trayectoria:

  • Juan José Cazzulo
  • Juan Carlos Parodi

Konex de Honor:

  • Eduardo Charreau
  • Christiane Dosne Pasqualini

Los Inolvidables

También, se ha decidido homenajear con la categoría Inolvidables a algunas personalidades fallecidas durante la década 2013-2022. Algunas ya habían recibido el Premio Konex en ediciones anteriores. Se trata de: Patricia Alvarado, Alejandro Arvía, José La Torre, Arturo López Dávalos, Ángel Ramón Minguez, Elsa Moreno, Héctor Otheguy, Alberto Pignotti, Edmundo Rúveda y Elsa Segura.

Ferraresi se aleja de la intervención de Edesur después de los 46 días. Deja un plan de obras para el conurbano

Luego de permanecer apenas 46 días en el cargo, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, renunció como interventor  administrativo de Edesur, una de las dos grandes distribuidoras eléctricas que tiene el Área Metropolitana de Buenos Aires. Si bien su nombramiento por 180 días fue anunciado con bombos y platillos por el gobierno, la salida de Ferraresi después de un mes y medio en Edesur se hizo pública formalmente el sábado pasado a las 23:15. Allegados al intendente de Avellaneda dejaron entrever que la temprana salida de la distribuidora tendría que ver con las demoras en la ejecución de las obras que relevó con el resto de sus pares del conurbano. En ese sentido, agregaron que la intervención tenía un problema de raíz ya que el rol de Ferraresi estaba reducido sólo a relevar obras sin capacidad ejecutiva del plan.
“Cuando asumimos la intervención administrativa de Edesur se nos encomendó fiscalizar y elaborar un plan de obras en su área de concesión. Trabajando con los intendentes, intendentas y el ENRE, lo hicimos en un mes”, publicó Ferraresi en sus redes sociales el sábado a última hora. Y añadió que “con la ruta trazada, consideramos que la actuación como interventor está cumplida”. Ferraresi mantuvo la doble función como intendente e interventor administrativo de Edesur desde el martes 21 de marzo, cuando desembarcó formalmente en la distribuidora encomendado por el ministro de Economía, Sergio Massa. Asumió en medio de la ola de calor de marzo que generó repetidos cortes del servicio eléctrico en la zona de concesión de Edesur. Pero, de fondo, Ferraresi asumió también como parte del plan de presión del gobierno a Enel para que el grupo italiano acelere el proceso de venta de Edesur, que anunció en noviembre pasado.

Salida imprevista

Fuentes del gobierno indicaron que Ferraresi, integrante del ala kirchnerista del Frente de Todos (FdT), asumió el rol de interventor en un compromiso con Cristina Fernández. Tenía 180 días para confeccionar un plan de obras en el conurbano acordado con los intendentes, pero lo presentó en un mes. Si bien las mismas fuentes señalaron que el plan está listo hace tiempo, en el ENRE tienen otra versión ya que sostuvieron que recién lo presentó el viernes pasado, un día antes de su renuncia, y ahora el ente regulador que dirige Walter Martello tiene que validar ese listado de obras. Acostumbrado a tener el control de la gestión, Ferraresi prefirió salir de Edesur ya que su rol como interventor no tenía ninguna potestad para avanzar en la práctica. El intendente de Avellaneda le comunicó a Massa el viernes pasado su salida de Edesur, que finalmente concretó el sábado por la noche. Cerca del jefe comunal destacan que pudo alinear rápidamente a los intendentes detrás del cronograma de obras eléctricas, pero advirtió que esas iniciativas no se iban a concretar a la misma velocidad. El 24 de abril el propio Massa presentó el “Plan para energía eléctrica” con 278 obras en 12 municipios del conurbano: Florencio Varela, San Vicente, Presidente Perón, Ezeiza, Esteban Echeverría, Quilmes, Cañuelas, Avellaneda, Lomas de Zamora, Berazategui, Lanús y Almirante Brown. El plan «contará con una inversión de $ 7.000 millones y beneficiará a 600.000 usuarios, es decir, un total de 2.400.000 personas«, había remarcado Massa ese día, en un evento realizado en el CCK donde también participaron la secretaria de Energía, Flavia Royón, el titular del ENRE, Walter Martello, y el propio Ferraresi.

Invierno y verano

Ferraresi dejó listo el plan de obras prioritarias para el conurbano. El cronograma se extiende por seis meses, porque -en los papeles- el foco está puesto en mejorar el servicio para el próximo verano. Ahora, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) deberá verificar que las obras que relevó el intendente de Avellaneda no sean las mismas que Edesur presentó en su plan de inversiones 2023. Según el plan, la distribuidora deberá destinar el 37% del aumento de tarifas del 60% que recibió Edesur y Edenor exclusivamente al plan de Ferraresi, independientemente de las obras previstas por la distribuidora en sus inversiones para este año. El ENRE está terminando una auditoría sobre Edesur que tendrá como fin elaborar un informe sobre la situación operativa de la distribuidora desde la última Revisión Tarifaria Integral (RTI) a la actualidad.

Rafael Grossi advierte sobre los riesgos en la central nuclear ucraniana. Rusia anuncia que suspende operaciones

El jefe de la agencia de supervisión nuclear de las Naciones Unidas expresó su creciente preocupación sobre la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia después de que el gobernador de la zona ocupada por Rusia ordenara evacuar una localidad donde viven la mayoría de los trabajadores de la central, en medio de ataques a la zona.

Al mismo timpo, Rusia informo que «las operaciones en la central nuclear de Zaporiyia fueron suspendidas por «provocaciones» de las fuerzas ucranianas».

La planta se encuentra cerca del frente y las autoridades ucranianas dijeron que una mujer de 72 años había muerto y otras tres personas habían resultado heridas después de que las fuerzas rusas arrojaran más de 30 proyectiles sobe Nikopol, una ciudad cercana bajo control ucraniano.

La central nuclear de Zaporiyia
La central nuclear de Zaporiyia

La situación general en la zona cerca de la central nuclear de Zaporiyia se está volviendo cada vez más impredecible y potencialmente peligrosa”, indicó el director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, en una advertencia antes del último reporte de ataques.

“Estoy extremadamente preocupado por los riesgos muy reales de seguridad y seguridad nuclear que sufre la planta”, añadió.

Las declaraciones de Grossi respondían al anuncio el viernes de Yevgeny Balitsky, gobernador nombrado por Rusia para la provincia parcialmente ocupada de Zaporiyia, de que había ordenado la evacuación de civiles de 18 poblaciones en la zona, incluida Energodar, que se encuentra cerca de la central nuclear, la más grande de Europa.

Las poblaciones afectadas estaban a entre 50 y 70 kilómetros de la línea de combates entre Ucrania y Rusia, y Balitsky dijo que Ucrania había intensificado los ataques en la zona en los últimos días.

La región también está ampliamente considerada como un lugar donde Ucrania podría centrar su esperada contraofensiva de primavera. El Estado Mayor ucraniano dijo que la evacuación de Energodar había empezado ya.

El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, escucha una pregunta durante una conferencia de prensa
El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Mariano Grossi, escucha una pregunta durante una conferencia de prensa

En un reporte en Facebook, el Estado Mayor dijo que los primeros vecinos evacuados eran los que habían adoptado la ciudadanía rusa después de que Moscú tomara la ciudad al principio de la guerra. Fueron trasladados a la costa del Mar de Azov, ocupada por Rusia, unos 200 kilómetros al sudeste.

Grossi dijo que para el sábado, el personal que mantiene la planta, que tiene sus seis reactores apagados, no había evacuado todavía, pero que la mayoría vive en Energodar. Los expertos del OIEA en el complejo, señaló, “siguen oyendo proyectiles de forma habitual”.

“Debemos actuar ahora para impedir la amenaza de un accidente nuclear grave y sus consecuencias asociadas para la población y el medio ambiente”, dijo Grossi. “Esta gran instalación nuclear debe ser protegida. Seguiré presionando en favor de un compromiso de todas las partes para alcanzar este objetivo vital”.

La provincia de Neuquén aporto en investigación de Vulcanología en la Antártida

0
El Ministerio de Gobierno y Educación de la provincia de Neuquen informó que ya se encuentra operativa la primera red de monitoreo sísmico y volcánico en la Isla Decepción, en la Antártida, tras la finalización de la campaña antártica de le fue parte un equipo de técnicos calificados de la OPTIC (Oficina Provincial de Tecnologías de la Información y la Comunicación).
El coordinador de la OPTIC, Mariano Paniccia, indicó: “En un hecho histórico para la Provincia, aportamos toda nuestra experiencia y trabajo calificado para montar en 45 días la infraestructura necesaria y comenzar con la vigilancia en tiempo real de esta isla volcánica ubicada a 1200 kilómetros al sur de Ushuaia”.
“El sistema puede generar alertas tempranas y brindar información a las autoridades ante potenciales eventos en la zona volcánica considerada activa con procesos de actividad sísmica” explicó Paniccia.
Paniccia ponderó: “Este logro es el resultado de una política de inversión sostenida en desarrollo y tecnología, impulsada por el gobernador Omar Gutierrez y coordinada a través del Ministerio de Gobierno y Educación a cargo del ministro Osvaldo Llancafilo”.
La misión argentina conformada junto con el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) también permitió conectar las bases de la zona al telepuerto provincial NEUSAT que ya brinda servicios de conectividad e internet. “Neuquén es la única provincia que cuenta con este equipamiento satelital que, además de brindar este servicio fundamental en uno de los lugares más visitados de la Antártida, ya transmite los datos de la red de monitoreo a nuestra provincia, que luego son enviados a Buenos Aires para su análisis” explicó Paniccia. El proyecto contempló la instalación de tres estaciones sismológicas de alta precisión, dos receptores, paneles solares para la provisión de energía eléctrica y cámaras web que amplían la red de monitoreo volcánico en tiempo real del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV). La Isla Decepción es uno de los destinos en la Antártida más visitados anualmente por los turistas. El grupo de profesionales neuquinos estuvo integrado por Carlos Lordi, Miguel Prado y Esteban Laffitte, quienes trabajaron junto a los equipos de la Subsecretaría de Defensa Civil y la Dirección de Aeronáutica.

«La lucha geopolítica por conquistar la Antártida ha comenzado»

La agencia Deutsche Welle da una mirada europea sobre la situación geopolítica, y ambiental, del continente blanco.

Misiones, Jujuy y la Rioja: ganan los oficialismos

0
El escrutinio avanza con lentitud en las tres provincias que este domingo eligieron gobernador, pero en todos los casos los resultados favorecen con claridad a los oficialismos. (noticia en desarrollo)