La empresa ROSATOM, agencia nuclear de la Ferderación Rusa envio el siguiente comunicado:
«El 29 de junio de 2023, Uranium One Group JSC (una empresa de la Corporación Estatal Rusa de Energía Atómica – ROSATOM) firmó un acuerdo marco con el Estado Plurinacional de Bolivia, a través de la empresa estatal boliviana Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) para la construcción de un complejo industrial para la extracción y producción de carbonato de litio en el departamento Potosí de Bolivia.
El litio se encuentra ahora en la estela de la economía «verde», ya que es un elemento crítico para el desarrollo de sistemas de almacenamiento de energía, que ya han recibido un uso a gran escala en varias industrias de alta tecnología. El proyecto conjunto ruso-boliviano creará en Bolivia, el país con las reservas de litio más ricas del mundo, una cadena de producción completa, desde la extracción de la materia prima de litio hasta la producción del producto final para el mercado.
“El acuerdo abre nuevas perspectivas para la cooperación a largo plazo entre Rusia y Bolivia. Se prevé la construcción de un complejo industrial con una capacidad de producción de 25 mil toneladas de carbonato de litio al año, con la posibilidad de aumentar esas capacidades en función de los resultados de la exploración geológica, en el que las inversiones ascienden a 600 millones de dólares. Compartimos el interés de la parte boliviana en la pronta puesta en marcha de la primera etapa y el inicio de la producción de productos terminados.
Además, para el desarrollo de esta industria de alta tecnología en Bolivia, Rosatom brindará capacitación a personal calificado», dijo Kirill Komarov, primer vicedirector general y director de la Unidad de Desarrollo y Negocios Internacionales de Rosatom.
El acuerdo se firmó como resultado de la participación de Uranium One en el concurso internacional de YLB de tecnologías para la extracción directa de litio. De acuerdo con el documento firmado, la empresa participará en la construcción de un complejo industrial basado en el manantial hidromineral (salar) Pastos Grandes, ubicado en el departamento de Potosí.
La extracción de litio se realizará con la tecnología rusa de extracción por sorción directa, que ya ha confirmado su alta eficiencia económica y seguridad ambiental.
ROSATOM está desarrollando constantemente la cooperación con Bolivia. En particular, se está implementando con éxito el proyecto de construcción en la ciudad de El Alto, del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN), que abre amplias oportunidades para que Bolivia pueda aplicar las tecnologías nucleares en la salud, la agricultura y otros sectores. Los primeros radiofármacos producidos en el complejo ciclotrón construido por Rosatom ya fueron entregados a las clínicas bolivianas. El nuevo proyecto conjunto ruso-boliviano también contribuirá al desarrollo socioeconómico del país y mejorará la calidad de vida de la población de Bolivia.»
Jorge Alberto Roca Kauffman,Presidente de Lithium One Bolivia (la filial boliviana de Uranium One) dijo:
«El acuerdo que hemos firmado hoy abre la puerta para la puesta en marcha de un gran proyecto. Gracias al uso de las modernas tecnologías rusas, la implementación del proyecto garantizará el uso prudente de las riquezas naturales de Bolivia en beneficio para el desarrollo del país y del pueblo boliviano.»
El ministro de Hidrocarburos y Energía, Franklin Molina, dijo que Citic Guoan invertiría por su parte 857 millones de dólares y que también “busca invertir en fábricas de batería y la instalación, posiblemente con estudios técnicos, de una ensambladora de vehículos, por lo que se comenzaría una verdadera revolución de la electromovilidad”.
El Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y el Gobernador de la Provincia de La Pampa, Sergio Ziliotto, firmaron en la sede del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación diversos convenios, entre ellos, un acuerdo para la ejecución de tareas de readecuación para la puesta en marcha del equipamiento de radioterapia del ex Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en la Ciudad de Santa Rosa. El MINCyT destinará $123.165.000 a la readecuación del ahora Centro Radio Oncológico del Centro del País cuyas tareas de reacondicionamiento estarán a cargo de la empresa INVAP.
Estuvieron presentes, también, la Subsecretaria de Federalización de la Ciencia, Tecnología e Innovación, Luz Lardone; el Presidente de la Agencia I+D+i, Fernando Peirano; la Presidenta de la CNEA, Adriana Serquis, y el Gerente General de INVAP, Vicente Campenni.
En su intervención, Filmus destacó que los convenios firmados con la provincia “marcan el rumbo de la tarea que nos propusimos con la federalización de la ciencia: por un lado, volver más equitativa la distribución presupuestaria de la ciencia y la tecnología y por otro, orientar las inversiones para generar soluciones concretas. En el caso del Centro Radio Oncológico, el aporte de la CNEA y del INVAP para la readecuación de este centro que va a ser una referencia no sólo en La Pampa sino en toda la región. Acciones de este tipo demuestran para lo que sirve la ciencia y la tecnología: para mejorar las condiciones de vida de nuestra gente”.
A su turno, Ziliotto explicó: “Con la firma de estos convenios, la provincia de La Pampa apunta a promover la cooperación mutua y llevar a cabo actividades que tengan por objetivo el fortalecimiento del entramado productivo y tecnológico en nuestra provincia. Se pretende desarrollar la investigación científica, tecnológica y la innovación para la generación de conocimiento y la mejora de los sistemas productivos y de servicios, por medio de diferentes proyectos y actividades”.
Por su parte, Serquis, presente en la firma, señaló: “Como parte del Programa Nacional de Medicina Nuclear, para la CNEA es muy importante avanzar con el centro de La Pampa. Vamos a continuar algo que había quedado interrumpido, primero durante el Gobierno nacional anterior y después por la pandemia, dando un paso más en la concreción de una instalación que beneficiará a todas y todos los pampeanos. Fue muy bueno tener este encuentro para poder avanzar en el convenio específico entre INVAP y CNEA para finalizar este centro, con la ayuda de la fundación Ahuekna como unidad de vinculación tecnológica”.
Este proyecto se enmarca dentro del Plan Nacional de Medicina Nuclear, que contiene una serie de acciones que se orientan a través de la consolidación de los Centros de Medicina Nuclear hacia una mejor calidad de vida de los argentinos y argentinas a partir de la utilización de la medicina nuclear para realizar tratamientos complejos de la salud a quienes las necesitan.
Además, ambos funcionarios firmaron el convenio de asignación de beneficios entre el MINCyT y la provincia por un total de 228 millones de pesos que incluye las líneas de la Subsecretaría de Federalización de la Ciencia, Tecnología e Innovación: “Proyectos Federales de Innovación 2023 (PFI 2023)”; “Vinculadores Tecnológicos Federales (VITEF 2023); “Subsidios para el Fortalecimiento de Capacidades de Gestión de las Áreas de Ciencia y Tecnología jurisdiccionales que potencien la presentación de proyectos en el marco de las Agendas Territoriales Integradas”, y “Proyectos Federales Interministeriales de Investigación, Transferencia y Fortalecimiento para la salud en territorio”.
Seguidamente, Peirano y Ziliotto firmaron un convenio marco de colaboración y cooperación técnica entre la Agencia y la Agencia Pampeana de Ciencias, Tecnologías e Innovación Abierta para llevar a cabo actividades que tengan por objetivo el fortalecimiento del entramado productivo y tecnológico en la provincia de La Pampa.
Nota de AgendAR:Un paso más en el difícil cumplimiento del Plan Nacional de Medicina Nuclear de 2015, sustentado por ley aprobada y reglamentada, que dice cada habitante argentino debe tener uno a 500 km. de su lugar de residencia. La ley ponía la responsabilidad del cumplimiento en la CNEA y en los gobiernos provinciales. La experiencia histórica -hay excepciones- es que si el estado nacional no pone la plata, las cosas no se hacen. El Centro Radiooncológico de La Pampa estaba cercano a completarse, con sus búnkeres de irradiación y casi todo el equipamiento tecnológico recibido y a montar… pero se atrasó a partir de 2016. Hasta entrado 2021, la CNEA siguió en el freezer, con la misma cúpula dirigente nombrada por el exministro de Energía JC Aranguren y el mismo presupuesto de 2015. Como resultado, la obra del RA-10, la mayor unidad de producción de radioisótopos de uso médico del Hemisferio Sur, se paró. El equipo a cargo de su mayor apuesta tecnológica en medicina nuclear, el equipo BNCT, o Terapia por Captura de Neutrones en Boro, se desarmó dos veces por falta de equipamiento y bajos sueldos. Para otros emprendimientos de salud pública nuclear tampoco fueron tiempos brillantes.Fue sobre llovido, mojado, porque en 2020 la provincia, por falta de lugares donde atender la rampa casos de la pandemia de Covid, tuvo que desmontar equipos y reciclar el sitio para rearmarlo como un hospital de emergencia para infectocontagiosas respiratorias. Fuera de la arquitectura básica, hubo que modificar casi todo.De ahí la necesidad de que la CNEA e INVAP vuelvan a desplegar gente sobre el lugar, para restituirlo a su función original, con el Ministerio de Ciencia y la Agencia I + D + i poniendo la plata, y la novedad de la Fundación Ahuekna como «sponsor» de la formación de recursos humanos en manejo y reparación de equipos electrónicos y nucleares.
Hace cuatro dias publicamos una entrevista a Oliver Stone donde daba los detalles de este proyecto. Alerta sobre las muertes que provoca la industria del carbon y defiende a la energia nuclear como una solución limpia.
El Sistema Nacional de Radares Meteorológico (SINARAME) inicia su tercera etapa que prevé la ampliación de las capacidades del Centro de Operaciones (COP) y la instalación de 10 nuevos radares meteorológicos (RMA) para alcanzar así una cobertura del 70% del territorio del país.
El proyecto, que se inició en 2011 y ya instaló 1 prototipo (RMA0) y 11 radares en el territorio nacional, es financiado desde su inicio por el Ministerio de Obras Públicas. La construcción e instalación está a cargo de la empresa INVAP; y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) es el principal usuario del Sistema, para la elaboración de alertas inmediatas basadas en información de radar.
Carlos Lacunza, Coordinador del Proyecto, afirmó que “el sistema es un ejemplo a nivel sudamericano. Argentina es el único país que tiene un sistema integrado, que se maneja desde un solo lugar. Funciona muy bien y es conocido en el mundo. Así que empezamos la tercera etapa con muy buen pronóstico”.
Esta etapa comenzó con la instalación de nuevo equipamiento para procesar, visualizar y administrar los datos en el COP del SMN. Veinte nuevas pantallas de alta resolución que permiten una visualización más completa de la información que proveen los radares ya existentes y de los que se instalarán durante 2023.
Además, desde la Etapa 1 funciona en el predio del SMN el corazón del SINARAME: un datacenter donde se albergan los servidores, el almacenamiento con todos los datos, las imágenes producidas y las baterías que alimentan los equipos de los pronosticadores. La actual Etapa 3 prevé renovar y ampliar todos estos equipos dado el crecimiento del sistema.
En esta fase del proyecto también se ampliará el sistema de comunicaciones, se instalarán 18 oficinas locales de vigilancia e interpretación (Nodos Locales), y 9 oficinas de Vigilancia y estudio. Se trata de oficinas en las cercanías del radar, que se proveerán a las autoridades jurisdiccionales que facilitan el sitio, la energía y el servicio de comunicaciones. Así, las jurisdicciones que lo soliciten tendrán acceso directo a la información que produce el Sistema. En estas oficinas se podrá recibir la información producida por las estaciones meteorológicas automáticas.
Además, está en desarrollo una aplicación para teléfonos móviles abierta a toda la ciudadanía, desde la que se podrá acceder a todo el sistema de radares en tiempo real.
2023: Diez nuevos radares en el país para mejorar la alerta temprana
“Con el radar podemos ver dentro de las tormentas, ver si hay lluvia, granizo y de qué tamaño. Es una herramienta fundamental. Pero cada radar tiene una cobertura de 240 km a su alrededor, por eso es importante tener muchos radares. La superposición de esas coberturas es lo que se conoce como mosaico”, explica Pedro Lohigorry, Coordinador de Pronósticos Inmediatos del SMN.
Así, para ampliar la cobertura, entre los años 2023 y 2024 se sumarán 10 nuevos radares a la red, que se ubicarán en lugares estratégicos:
Villa Reynolds, San Luis (RMA12)
Las Lajitas, Salta (RMA13)
Las Catitas, Mendoza (RMA14)
Bolívar, Buenos Aires (RMA15)
Tostado, Santa Fe (RMA16)
Chamical, La Rioja (RMA17)
Alejandro Roca, Córdoba (RMA18)
Ituzaingó, Corrientes (RMA19)
Las Grutas, Río Negro (RMA20)
Santa Isabel, La Pampa (RMA21)
Habrá en total 21 radares del SINARAME y la cobertura alcanzará el 70% del territorio continental americano de Argentina. Con esto, una mayor cantidad de habitantes recibirá alertas inmediatas por tormentas severas, entre otros fenómenos.
SINARAME: historia de un caso de éxito
“La idea de radarizar el país nace a partir de la demanda de varios organismos. En los primeros años del 2000 hubo algunos intentos fallidos de importar radares. Hasta que en el 2008 se tomó una decisión política trascendental. Fabricarlos en el país. En INVAP”, repasa Lacunza.
El 6 de junio de 2011 se firmó el contrato por la Etapa 1 entre la Secretaría de Recursos Hídricos e INVAP. La empresa, con sede en Bariloche, sería la responsable de desarrollar y construir radares meteorológicos cuyo principal usuario sería el Servicio Meteorológico Nacional, en donde se ubicaría, además, el Centro de Operaciones de todos esos radares.
La experiencia previa de INVAP en áreas de sistemas complejos y de radares en particular facilitaron su iniciación en radares meteorológicos. No obstante, la empresa requirió del asesoramiento y de la transferencia de conocimiento de expertos en meteorología y eventos extremos “Se formó un equipo que permitió desarrollar y entender los requerimientos y comenzar a hablar un idioma en común con los especialistas en uso de radares meteorológicos”, explicó Gustavo Cabrera, asesor de la gerencia general de la empresa.
La primera etapa incluyó el desarrollo de un prototipo (el RMA 0) ubicado en Bariloche, y del primer radar de la serie, el RMA 1, que se ubicó en el centro del país, en la ciudad de Córdoba.
El contrato para la segunda etapa se firmó el 9 de octubre de 2014 y se extendió hasta el 2021. Se sumaron 10 radares más, ubicados en Río Grande (Tierra del Fuego), Neuquén (Neuquén), Mercedes (Corrientes), Resistencia (Chaco), Las Lomitas (Formosa), Termas de Río Hondo (Santiago del Estero), Bernardo de Irigoyen (Misiones), Bahía Blanca, Mar del Plata y Ezeiza (en Buenos Aires). Un total de 11 radares operativos que, sumados a otros 3 radares que posee el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), alcanzaron a cubrir el 40% del territorio del país. El RMA0, en Bariloche, es utilizado por INVAP para ensayar mejoras que luego se pueden aplicar al resto de la red.
Desde el 2019 el Ministerio de Obras Públicas también contrató a INVAP para que realice la operación y el mantenimiento de los radares del SINARAME y de los equipos informáticos. En total, el proyecto ha demandado una inversión de 6.400 millones de pesos.
Ciencia y tecnología para la adaptación al cambio climático
La información del SINARAME no es exclusiva para el SMN, aunque este organismo es su usuario principal, con lo cual recibe las imágenes con mayor velocidad y resolución. Esto también representa desafíos. “Es muy positivo contar con cada vez mejor tecnología, pero es indispensable sumar meteorólogos que interpreten las imágenes, realicen la vigilancia del territorio y la emisión de los alertas”, puntualiza Lohigorry.
Los radares, junto con los satélites, los modelos numéricos de pronóstico y las observaciones meteorológicas son las tecnologías que sustentan los Sistemas de Alerta Temprana, cuyo objetivo es brindar información para que las comunidades puedan tomar medidas de adaptación o respuesta frente al riesgo. Son sistemas y tecnologías cada vez más necesarios, a medida que aumenta la intensidad y la frecuencia de los fenómenos extremos, como consecuencia del cambio climático.
Comentario de AgendAR:
La espina dorsal del SINARAME (Sistema Nacional de Alerta de Radares Meteorológicos) son los RMA de INVAP, con un alcance efectivo de 240 km, ya que a esa distancia la mayor parte de las tormentas quedan bajo la línea del horizonte, por muy alta que sea la torre del radar. Inconveniente poco subsanable, causado no por la tecnología del RMA en sí, sino por la esfericidad de la Tierra.
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Pero una tormenta muy severa, de 15 o más km. de altura, sobresale de la línea del horizonte a mayor distancia y se puede detectar su parte superior a 440 km, lo que permite generar alertas mayores de 4 horas, incluso de 8. Y pueden ser más largas aún cuando una tormenta va avanzando por territorio donde se solapa, como un mosaico, el alcance de distintos radares. Lo que vale es la red.
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En 2015 los RMA nacionales costaban unos U$ 15 millones cada uno, entre la mitad y un tercio menos que sus equivalentes importados. Su segunda ventaja sobre el incoherente parque de aparatos anteriores a la creación del SINARAME es que operan en la misma banda de microondas, la C, y lo hacen como red unificada, monitoreada por el Servicio Meteorológico Nacional desde su sede en CABA.
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La tercera ventaja es la alta disponibilidad, posible porque la actualización, el mantenimiento, los repuestos y el service están dentro del país, y pesificados.
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En 2016 el nuevo gobierno nacional suspendió a INVAP el pago de radares ya instalados, a espera de lograr la quiebra de la empresa, y paró la segunda fase del despliegue del SINARAME. Pero en 2018 debió reanudarlo por el alto costo político de esa medida, especialmente en las ciudades y provincias ya designadas para recibir un radar, y que se habían quedado sin él.
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Cada radar desplegado tiene una cantidad variable, según el caso, de estaciones meteorológicas remotas terrestres, en algunos casos, decenas. Son totalmente automáticas. Miden y transmiten en tiempo real datos sobre lluvia, presión atmosférica, temperatura, humedad, viento, su orientación y velocidad, y en caso de granizo, el tamaño de las piedras.
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Es un trabajo que desde el Río Negro hacia el Norte hacían tres veces por día los jefes de las estaciones ferroviarias, y comunicando los resultados al SMN por telégrafo. Desde la privatización ferroviaria y el cierre de tantos ramales, pasaron décadas sin que eso lo hiciera nadie. Ahora la medición es automática y la comunicación va por internet y en tiempo real.
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Las estaciones terrestres remotas complementan, verifican o contradicen la información generada por la imagen del radar sobre estos mismos asuntos. Esta información se envía no sólo al SMN sino a las municipalidades y provincias para su interpretación local, que a veces puede llegar a diferir de la del SMN. En un país tan grande, y con tanto sistema climático local, vale mucho el conocimiento regional.
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El SINARAME logró integrar por informática los escasos, dispersos y desconectados radares preexistentes, como los del INTA o los anti-granizo de Mendoza o los de la Armada en Puerto Belgrano. El problema es que todos ellos operaban u operan -los que resisten la discontinuación de modelos y falta de repuestos- en bandas distintas, y por ende de una misma tormenta podían ver cosas también diferentes e incluso contradictorias. La integración de todos esos con los RMA en una red común supuso años de calibración y trabajo por prueba y error.
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Cortándose sola y a contramano de 11 años de trabajo federal del SINARAME, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2020 compró un radar alemán Klayton Doppler en banda doble S, lo instaló en Merlo, Pcia. de Buenos Aires, y tiene su propio Centro Único de Coordinación y Control (CUCC) en el barrio porteño de Chacarita. Da alertas de 2 horas, y acepta también, entre otras fuentes internacionales, la data generada por el SINARAME. El SMN tiene ya mucho entrenamiento en compatibilizar radares de distinto origen y frecuencia (nació así), y seguramente puede interpretar la información de del CUCC. Si la recibe, pese a tanto excepcionalismo porteño.
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Incluso cuando se haya cubierto la etapa III del SINARAME con 10 radares más, es llamativo cómo la Argentina más poblada, desde el Río Negro hacia el Norte, empieza a quedar bajo cobertura casi integral con 21 RMAs. Pero la Patagonia, con 1/4 de la superficie nacional y sólo 1,3 millones de los 45 millones de argentinos, sigue con poca capacidad de tener alertas tempranas.
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Aún con esa vacancia, que probablemente se vaya subsanando, la Argentina es el único país de la región con un sistema de este tipo.
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Doblemente único por estar construido sobre tecnología propia. Y exportable.
Los pastizales del Río de la Plata, que se extienden por la Argentina, Brasil y Uruguay, sustentan la producción ganadera desde hace 200 años. Su relevancia llevó a ecólogos de los tres países a publicar numerosos estudios que, sorprendentemente, apenas están considerados en las síntesis globales sobre pastizales.
Para abordar esa problemática, un trabajo de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y la Universidad de la República de Uruguay compiló y publicó la primera base de datos con esos estudios. Con este material, los investigadores descubrieron que excluir el pastoreo por más de tres años disminuyó a la mitad la biomasa de raíces.
Mariano Oyarzabal, docente de la FAUBA y coautor del trabajo, comentó que su estudio se centró en los pastizales del Río de la Plata, una región de 760.000 kilómetros cuadrados en el centro-oeste de la Argentina, el sur de Brasil y todo Uruguay. Es una de las pocas áreas del mundo que aún cuenta con pastizales no modificados por el ser humano y sus suelos son de muy alta fertilidad. Hoy, una parte considerable de la región se usa con fines ganaderos.
“Descubrimos que los trabajos que resumen a nivel global la información publicada sobre pastizales, sobre cómo responden las raíces al pastoreo, por ejemplo, no incluyen los del Río de la Plata. En parte, eso se debe a que muchas de estas publicaciones están en revistas locales de poca difusión o en capítulos de libro de difícil acceso. Entonces, ese problema nos motivó a compilarlas en una base de datos”, sostuvo.
“Al agrupar todos esos artículos, notamos que incluían comparaciones entre áreas pastoreadas y no pastoreadas. Por lo tanto, nos preguntamos: ¿qué efecto tiene sobre las raíces de estos pastizales la exclusión del pastoreo? Este interrogante es central, ya que la ganadería tiene casi dos siglos de historia en la región”, agregó.
Oyarzabal, quien además es investigador del Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección de la UBA-CONICET destacó que recientemente el estudio fue publicado en la revista científica Austral Ecology.
“El efecto de la exclusión del pastoreo sobre la biomasa subterránea dependió del tiempo. Cuando fue menor o igual a tres años, no afectó la biomasa subterránea. Por el contrario, cuando el tiempo de exclusión fue mayor a tres años, redujo esa biomasa en un 62% (hasta 10 cm de profundidad) y en un 40% (profundidad total).
Impactos
“Nuestros resultados tienen implicancias concretas, ya que encontramos que la ganadería pastoril, muy extendida y típica en la región, es una herramienta valiosa para capturar carbono en el suelo. Aunque en la región casi no se les da ‘descansos’ a los pastizales, si un productor excluyera al ganado, se reduciría la cantidad de raíces en el suelo, lo cual sería muy negativo para eso que tanto nos importa que es mitigar el cambio climático”, concluyó Oyarzabal.
Comentario de AgendAR:Nunca está de más redescubrir la pólvora o la rueda, que no tienen copyright. El asunto es hacerlo a tiempo.
La capa fértil de los grandes pastizales del mundo está desapareciendo desde hace siglos por haber sido dedicadas a la agricultura intensiva, sin rotación con animales, práctica frecuentemente agravada por el monocultivo. En lugares de poca lluvia, como nuestro ecotono entre Pampa Húmeda y Pampa Seca, el viejo pastizal pampeano sirvió históricamente para la ganadería extensiva, que también resulta lesiva -aunque más lentamente- para el suelo, porque los animales son selectivos para comer y dejan lo peor, lo más amargo y arbustivo, y porque no están el tiempo suficiente ni en la densidad suficiente sobre el terreno como para fertilizarlo. Con los ’90, la ampliación del área pampeana de lluvias y el boom de precios de la soja, esos sitios se volcaron a una agricultura frenética e inexperta, practicada según el evangelio químico de las semilleras y las firmas de biociencias. Y la microbiota del suelo, desde hongos de micorriza (asociados a raíces) y baterias, empezó a perecer bajo la ducha de agroquímicos. Ése es el momento en que los suplementos rurales te dicen: «el campo argentino no usa suficiente nitrógeno, más o menos el 50% del necesario». En realidad, lo hay a patadas, pero las rizobacterias y la microflora fúngica capaz de entregárselo a las raíces están más muertas que los faraones.
Frente a esta realidad hace décadas que aparecieron escuelas de cría intensiva en movimiento, en las que se sobrecarga temporariamente de animales, durante unos días, un lote de pastizal natural, de pastura o de verdeo, encerrados por alambrado eléctrico desmontable. La idea es copiar en espacios artificiales el modo de pastoreo y desplazamiento de los grandes herbívoros en las los grandes pastizales, algo que en forma natural sólo persiste en los parques nacionales africanos y algunos norteamericanos. ¿Por qué copiarlos? Porque producen cantidad de carne, sólo que es de caza, y además de caza prohibida. Otra respuesta: porque el suelo sigue intacto y fértil en esos sitios desde la última deglaciación. ¿Cómo copiarlos? Ésa es la pregunta inteligente, y la contestó muy bien Allan Savory, porque fue guardafaunas y y luego rastreador del Ejército en Rhodesia, hoy Zimbabwe. La respuesta de Savory, bastante alineada con el pensamiento del francés Voisin, es que en las llanuras salvajes, los grandes rumiantes pastorean hacinados, casi como en un feedlot, porque buscan la seguridad de la manada y están rodeados de predadores. Como es lógico, terminan alfombrando el pastizal de orina y bosta que detestan comer, por lo que en días, nomás, se ponen nuevamente en movimiento para buscar pasto virgen. El pastoreo de rumiantes salvajes en condiciones salvajes es una especie de feedlot ambulante, sin ninguna de las contras de esos chiqueros de vacas de los cuales viene la carne (mala) que comemos hoy. Y esa sobrecarga en movimiento es conceptualmente fácil de imitar con alambrado eléctrico desmontable, de quita y pon. Pero olvidate de la vida descansada del ganadero extensivo.
A los pocos días de llegados a un potrero virgen, los animales han comido lo comible sin remilgos por especie vegetal (hasta la altura de un puño, en el caso de vacunos), y han enterrado sus deyecciones líquidas y sólidas por pisoteo, y están casi que piden ser trasladados al potrero vecino, con vegetación intacta. Cosa que se hace desarmando el corralito eléctrico y dejando que pasen solos al próximo, prácticamente sin arreo. Pero fuera de ese ahorro, armar y desarmar una o dos veces por semana el alambrado eléctrico de un potrero da trabajo. Pero el terreno que abandonan, lejos de estar sobrepastoreado, tiene plantas comidas hasta unos 10 cm. de altura y ha fijado una cantidad de nitrógeno, fósforo y calcio como para que la vegetación herbácea rebrote con fuerza. Aunque el dueño, haciendo cuentas, tal vez quiera dedicar ese potrero a granos industriales, de cosecha gruesa o fina, según la temporada. Haga lo que haga, va a gastar menos plata en urea perlada o en amonio fosfatado, póngale la firma.
En los lugares del ecotono bonaerense donde se aplican estos métodos, llamados por algunos Pastoreo Racional Voisin y por otros, pastoreo Savory, la capa fértil no sólo permanece sino que se incrementa por fijación de carbono en las raíces. El suelo, efectivamente, es más negro y más grueso, y absorbe mejor el agua de las poco confiables lluvias de la zona.Durante el primero y segundo años de los tres seguidos que duró la última super-sequía, en las imágenes aéreas y satelitales, algunos de estos campos con pastoreo racional alternado con agricultura se veían verdes, rodeados del amarillo gris de los campos de los vecinos atados a la agricultura intensiva tradicional. Y que son los que pagaron el pato de los U$ 20.000 millones de dólares que perdió el campo en el tercer año de la seca, 2022.
Esta práctica aprovecha mejor el agua, porque el suelo con celulosa, ya sea en forma de raíces o de rastrojos, es absorbente, lo que no sólo regenera napas sino elimina las inundaciones. Elimina también, y bastante, la necesidad de fertilizantes nitrogenados y fosforados, que cuestan en dólares, por lo que va empezando a ser imitada por los productores jóvenes de lugares de la Pampa Húmeda más favorecidos con lluvia.En «La Celia», Huanguelén, provincia de Buenos Aires, el rinde de kilos de carne por hectárea ha aumentado un 10% anual acumulativo en la última década, desde el mismo momento en el que el campo empezó a ser administrado por veterinarios jóvenes con mucha práctica de agricultura industrial. Pero también con escaso amor por regalarle su tasa de ganancia a las semilleras y a los vendedores de agroquímicos.Último pero no menos importante: algunas adaptaciones criollas y regionales del Savory lograron que campos que durante décadas fueron puramente ganaderos, y luego de alternancia con agricultura, empezaran a dejar de perder plata y suelo. Y de yapa diversificaran su producción, y se blindaran -hasta donde se puede- contra esta plaga que volvió, la langosta, y esa otra que nunca se fue, la tucura.Sobre esto, hay detalles bastante coloridos en estos artículos (ver aquí y aquí) de AgendAR. Es un portal que siempre recomendamos.Daniel E. Arias
El primer Laboratorio Nacional de Inmunogenética se inauguró en la sede del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). Acortará los tiempos de ingreso a las listas de espera de trasplantes. Esto agilizará los estudios de histocompatibilidad entre donantes y receptores. Que antes se enviaban las muestras a analizar en el exterior.
El Laboratorio Nacional de Inmunogenética funcionará en la sede del Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyeticas (CPH) del Incucai y tendrá el objetivo de ofrecer a la población la realización de estudios de histocompatibilidad entre donantes y receptores que requieran un trasplante de órganos, tejidos y/o células, con la particularidad de lograr la autosuficiencia del país respecto a este tipo de estudios.
“Este laboratorio nacional es un paso adelante muy grande, con una inversión muy importante en la obra y en el equipamiento, que tiene un
precio de alrededor de un millón de dólares y es de última tecnología. Lo que hace es acelerar los tiempos y mejorar la calidad, y esas dos cosas para una persona que está esperando un trasplante son un montón”, dijo a Télam la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, quien fue la encargada de cortar la cinta de inauguración del centro.
Muestras propias
La titular de la cartera sanitaria destacó que “además de todo lo sanitario, va a permitir que no tengamos que mandar las muestras al exterior con la consiguiente salida de divisas”.
“Que se puedan generar los resultados sobre si una persona que está esperando un trasplante tiene un donante compatible o no en menos tiempo y con mayor precisión es un salto muy relevante para nuestro país”, resaltó Vizzoti.
Con este laboratorio se busca facilitar el acceso a aquellas provincias o regiones que carecen de estos establecimientos y también brindar soporte cuando la capacidad operativa no les resulte suficiente.
“Hasta ahora no teníamos un laboratorio nacional, que sea referente, que resuelva los problemas de las provincias que no lo tienen y que sea un formador del recurso humano y desarrolle investigación en materia compatibilidad tisular”, aseveró Carlos Soratti, director del Incucai.
“Todo proceso de asignación de un órgano a un receptor requiere establecer la compatibilidad. Con esta tecnología, que permite secuenciar el ADN, que es nuestro ´DNI biológico´, va a haber un ahorro de tiempo en el proceso, con lo cual se disminuye la posibilidad de rechazo”, explicó Soratti.
Donantes
Los estudios de compatibilidad necesarios para la búsqueda de donantes utilizan técnicas de alta resolución que, hasta el día de hoy, se realizan en el exterior por no disponer de un laboratorio con estas características en el país.
“Al conformar un registro de donantes las muestras se tipifican. Para eso se requiere tecnologías de mayor resolución, con equipamiento más complejo, por eso los argentinos teníamos que hacerlo en laboratorios de Estados Unidos. La tipificación de alta resolución no la podíamos hacer en el país”, señaló Soratti.
En los trasplantes de órganos sólidos y tejidos, el laboratorio acortará los tiempos de ingreso a las listas de espera, lo que disminuirá la morbimortalidad de estos pacientes y se optimizará la logística de los procesos de donación- trasplante en todo el país.
“Acá hacemos el estudio cruzado entre células del donante, que simulan ser el órgano in vitro, contra el suero de pacientes. Y se puede predecir si va a haber un rechazo o no. Si ese estudio da positivo está contraindicado el trasplante”, afirmó Pablo Galarza, director del laboratorio.
Cooperación
Con este laboratorio y sus nuevas capacidades científico-tecnológicas se podrá también cooperar con países de la región.
“Abarcamos todo lo que hace la inmunogenética a nivel mundial, como trabajar en gran escala e incorporar de a cientos de donantes por mes para que estén disponibles en la base mundial de donantes. Esos estudios se tenían que tercerizar o derivar hacia el exterior. Con esto disminuimos los tiempos y damos una posibilidad de tener un donante rápido a un paciente”, aseveró Galarza.
Otra de las misiones del laboratorio será la de constituirse en un centro de formación “de talento humano calificado y competente en la especialidad” y de asesoramiento y desarrollo de tutorías para la creación y habilitación de nuevos laboratorios en Argentina y la región, explicaron los funcionarios.
Esta inauguración en el ámbito del Incucai se concreta al cumplirse 20 años del Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) creado por la Ley 25.392, que funciona desde el año 2003 y que tiene como misión la búsqueda de donantes de CPH (de Argentina como de otros países) para pacientes con indicación de trasplante de CPH.
La primera edición del Concurso Nacional Mejores Tesis de Ingeniería que impulsa INVAP en todo el país, cerró su convocatoria con gran éxito de inscripciones.
El certamen que busca reconocer el talento argentino recibió 139 postulaciones presentadas por 38 universidades de todo el país, tanto de gestión pública como privada. El objetivo del concurso es poner en valor la investigación con aplicación en el universo de la ingeniería con pluralidad de miradas y destacar los proyectos innovadores que mejoren la calidad de vida de las y los argentinos. En este sentido, las propuestas presentadas cumplieron con la consigna impulsada por INVAP, la empresa argentina referente en proyectos tecnológicos a nivel mundial.
De la variedad de trabajos procedentes de 16 provincias predominan las ingenierías electrónica (29%), industrial (12%) e informática (12%) que, junto con el resto de las disciplinas, compiten por más de $2 millones de pesos en premios. Cada categoría contempla una remuneración económica equivalente a 5 (cinco) becas internas doctorales mensuales del Conicet (Bariloche) para la tesis ganadora de nivel Doctorado. En tanto, para las de Maestría corresponden 3 (tres) unidades y para las de nivel Grado, 2 (dos) unidades. También se entregará una Mención Especial Fundadores de INVAP, para tesis reconocidas que planteen un abordaje creativo e interdisciplinario.
Durante la última semana de junio y el mes de julio el comité evaluador se dedicará a seleccionar los trabajos finales que consideren alineados con la consigna impulsada por INVAP: la aplicación real en áreas estratégicas y la búsqueda de herramientas para construir un futuro mejor para las y los argentinos.
Para la presidenta del jurado, Roxana Cocco, doctora en Ciencia de Materiales y Tecnología por la Universidad Nacional de Mar del Plata, la convocatoria lograda “es muy valiosa, ya que no existen tantas propuestas de este tipo en el país que interpelen de manera federal a las ingenierías. Buenos Aires, CABA, Córdoba, Río Negro, Neuquén, San Juan y San Luis fueron las provincias que más trabajos enviaron para evaluar”, señaló Cocco, quien se desempeña en INVAP como ingeniera líder en calificacionesen el proyecto PALLAS de Países Bajos. Entre los objetivos de esta primera edición del Concurso Nacional Mejores Tesis de Ingeniería INVAP, Cocco destaca el valor motivacional que representa para aquellos y aquellas estudiantes que estén pensando en optar por este tipo de carreras. “La ciencia sin ingeniería sería filosofía”, dijo. Y agregó que la misión de la ciencia aplicada “es en gran parte responsabilidad de la ingeniería”.
En tanto, Verónica Garea, presidenta de la Fundación INVAP, remarcó sobre el certamen: “Este premio remite a los orígenes de la empresa que fue creada para vincular la academia, la investigación y la innovación tecnológica con el desarrollo económico de nuestro país. Hoy nos motiva el propósito de transformar la realidad. En las universidades hay espacios de creatividad, por eso con esta iniciativa pretendemos sumar ese entusiasmo para reconocer los trabajos que respondan a las necesidades de la comunidad y detectar a quiénes podrían proyectarse como futuros profesionales de INVAP”, destacó Garea, ingeniera nuclear, doctora en Física de la Ingeniería.
Los trabajos ganadores se anunciarán en agosto y la premiación se realizará en septiembre, mes del 47° aniversario de la creación de INVAP.
Para ver los resultados de la convocatoria y dimensionar el alcance de esta primera edición del concurso, click aquí
El evento, organizado por la Fuerza Aérea, durará tres días y se realizará durante las vacaciones de invierno. Habrá propuestas interactivas y exhibición de aviones. En 2022 fue visitada por cuatro millones de personas.
La Fuerza Aérea Argentina abre las puertas de la Base Aérea Militar Morón para ofrecer un festival aéreo para toda la familia: la nueva edición de Argentina Vuela durará tres días y se llevará adelante el próximo viernes 21, sábado 22 y domingo 23 de julio, durante las vacaciones de invierno, en la comuna del Oeste bonaerense. Se contará con una gran exhibición de aeronaves y habrá actividades para toda la familia.
Se trata del festival aéreo más importante de la aviación civil y militar, donde se realizan desfiles aéreos y pasadas de aviones, saltos en paracaídas, exhibiciones y muestras. Con una enorme concurrencia, el evento contará con puestos de gastronomía, foodtrucks y un patio de comidas. También se podrán visitar puestos de información de instituciones y empresas comerciales de aviación.
Con entrada libre y gratuita, la jornada se realizará los días 21, 22 y 23 de julio de 2023 en la Base Aérea de Morón, ubicada sobre la Avenida Eva Perón al 2200, en ese partido del Oeste. Comenzará a las 10 y finalizará alrededor de las 17. También se llevará adelante un desfile multitudinario dado que en esta ocasión se celebrarán los 110 años del mencionado predio de Morón.
La noticia fue dada a conocer por la Fuerza Aérea mediante un flyer y un video compartidos en sus redes sociales, donde cuentan cómo se preparan para la emocionante jornada. “Los queremos invitar a todos para el próximo mes, a partir del 21 al 23 de julio en la Base Aérea de Morón para disfrutar una nueva edición de Argentina Vuela 2023”, adelantó el Teniente Russo. El mismo militar adelantó que estarán involucrados aviones de la III Brigada Aérea, ubicada en la ciudad de Reconquista, Santa Fe.
De este modo, los entusiastas de la aviación podrán disfrutar de un evento único en el que se apreciará una gran exhibición de aeronaves de manera estática y de pasajes aéreos junto a pilotos de distintas brigadas. “Los esperamos a todos. Es un fin de semana ideal para pasarlo en familia”, afirmaron desde Morón al adelantar que habrá propuestas para todas las edades.
En 2022, unas cuatro millones de personas disfrutaron del mega festival de aviación militar.
Según lo informado, se espera que ese día se puedan apreciar vuelos de aviones caza A-4AR Fightinghawk, Hércules C-130, helicópteros Bell 412, Hughes 500 y muchos más. Además, los asistentes podrán visitar el Museo Nacional de Aeronáutica que protege a más de 50 aeronaves que formaron la historia de la aeronáutica nacional, guardadas en los hangares históricos de Morón.
En la jornada del 2022 se conmemoraron los 40 años de la Guerra de Malvinas.
Argentina Vuela: cómo fue el festival de la Fuerza Aérea en Morón el año pasado
Con la visita de más de cuatro millones de personas, el evento de 2022 contó con los tradicionales pasajes aéreos (con los Hércules y Pitts), globos aerostáticos, lanzamientos de paracaidistas, exhibiciones estáticas y numerosos stands vinculados al mundo de la aeronáutica. Se espera que la jornada de este año sea como la anterior y aumente la concurrencia.
Además, el evento realizado en la Base Aérea de Morón contó con propuestas para todas las edades: hubo actividades deportivas, culturales y educativas tales como ferias de ciencias. Numerosos colegios de la zona participaron de la jornada y disfrutaron de una interesante exposición en el Museo Nacional de la Aeronáutica (MNA). También hubo espectáculos artísticos y shows de música en vivo.
En estos meses se han escuchado cuestionamientos a los proyectos de industrialización el litio en nuestro país. El argumento básico es que se trata de una industria que requiere una gran escala de producción, por cientos de millones de unidades, para ser competitiva. Así que el interés de Argentina, y de los otros países del «triángulo del litio», está en desarrollar la minería. De ese material y de los otros que hoy son demanda en el mundo.
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A lo sumo, se plantea que existen posibilidades muy reales para desarrollas los servicios industriales de infraestructura que exigen las explotaciones mineras modernas.
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Este razonamiento es forzado. No hay ninguna contradicción entre la minería y la industrialización del mineral. Argentina puede y debe desarrollar sus capacidades técnicas, porque la deslocalización de las industrias hoy está en retroceso en todo el mundo.
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Los países están privilegiando tener las industrias cerca, el llamado nearshoring, sobre «cadenas de valor» globales que, dado el estado calamitoso de la navegación comercial y el resurgimiento del proteccionismo aduanero, se han mostrado inseguras.
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El presidente de Y-TEC, Roberto Salvarezza, adelantó que en septiembre próximo la compañía fabricará las primeras baterías de ion-litio, parte de su plan precursor para el sector minero en Argentina. “La planta está prácticamente terminada. Es una obra civil, en la que estamos proyectando las primeras celdas en la fábrica para fines de agosto y septiembre. Ése es el momento en el que se pondría en marcha la planta para la producción”, dijo el directivo en una entrevista con Ajuste Semanal, programa de AM Con Vos.
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Salvarezza afirmó que solo faltan algunas conexiones eléctricas en el parque donde se encuentra ubicada la planta: “Estaremos produciendo las baterías de litio este año, y será con carbonato de litio catamarqueño en este caso”, enfatizó el directivo, quien recordó que ya se vienen produciendo celdas de ion-litio en etapa de pruebas.
“La etapa de planta piloto ya la hemos superado. Venimos produciendo celdas a escala piloto. Estamos en una etapa de baja escala industrial, que en la instancia actual podría dotar de baterías a unos 300 vehículos por año”, describió.
El presidente del brazo tecnológico de la petrolera argentina recordó que la empresa está construyendo en Santiago del Estero una planta que “es cinco veces más grande”.
En medio del debate del desarrollo del litio en Argentina, uno de los países del mundo con mayor disponibilidad de este recurso minero, consideró que, en el plano político, “hay una decisión de los gobernadores de agregar valor” en el contexto de desarrollo de estos recursos.
Salvarezza destacó la necesidad de avanzar en las licencias sociales en las provincias que están explotando el litio o tienen proyectos en desarrollo para evitar tensiones en un contexto de la producción del recurso.
“Es imposible pensar en la minería en general y en el litio en particular, sin licencia social. Es necesario que las comunidades vean que esto va a traer un desarrollo humano y social. Cualquier intento de hacerlo de otra manera, es un intento fallido. Lo hemos vivido con emprendimientos mineros en Mendoza y Chubut, con el offshore. Las licencias sociales hay que ganarlas y en el tema del litio es fundamental”, manifestó.
Acerca de la necesidad de un marco legal nacional que imponga condiciones para el desarrollo del litio, Salvarezza afirmó que, al margen de que se trata de un recurso que es de las provincias, “debería haber una referencia legal” que proponga condiciones para la llegada de inversiones e incentivar el valor agregado.
En diciembre del 2022YPF e Y-TEC firmaron un convenio marco de colaboración para crear en la provincia de Catamarca una planta de fabricación de celdas, baterías de ion-litio y material activo. La firma de convenio marco establece crear dos plantas en Catamarca para desarrollar el material activo para las baterías y empezar a producir celdas para la generación de energía estacionaria.
En el caso de Santiago del Estero, se conformó el Consorcio de Cooperación para la fabricación de celdas y baterías de Ion-Litio, integrado por la provincia, el Centro de Investigación y Desarrollo provincial (CIID), la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) e Y-TEC, con el objetivo de construir una segunda planta piloto para la fabricación de celdas y baterías de ion-litio.
AgendAR añade:El suministro de carbonato de litio para la planta piloto de baterías en La Plata, llamada UniLIB, lo da la minera estadounidense LIVENT, que ya opera en zona. No es imposible que el acuerdo alcance también la futura planta en Santiago del Estero. La construcción de esta unidad marcaría, por fin, el momento en que el litio deja de ser lo que los economistas heterodoxos llaman «una maldición del recurso» para el país y se vuelve una fuente de empleo calificado y duradero, capaz de enraizarse en el mercado interno, además de exportar valor agregado. Por ahora, para las mineras, a diferencia de México, donde el recurso fue nacionalizado, y de Chile, donde toda exportación sin valor agregado local debe pagar hasta el 40% de impuestos, el marco legal e industrial del litio en Argentina es el del Far West: pase y sírvase. En revancha, el desarrollo de industrias de servicios a pie de salar es fragilísimo: transportes de gente y de cargas, catering, mantenimiento de algunos equipos, el equivalente de lustrarle los zapatos (eso sí, por pago) a uno que te los puso en la nuca para vaciar, muy tranquilo, tu caja de ahorro en el cajero automático.Vale la pena por eso destacar el tipo de batería al que apunta UniLIB. No es la de su celular ni la de su computadora, lector/a. Tampoco la de su auto eléctrico o híbrido, si Ud. es uno de esos poquísimos argentinos dueños de un vehículo total o parcialmente eléctrico. Ahí hay demasiada competencia.
Por el contrario, la batería a la que apunta UNILIB es un producto de nicho, pero también de base. Para ser claros, son dos productos. Uno es una batería grande, para camiones o colectivos. El otro es una batería gigante estática, capaz de almacenar los excesos de producción de recursos intermitentes, como el solar y el eólico; para venderlos luego en la red eléctrica cuando ésta tiene demanda insatisfecha. No son una novedad. Los australianos le vienen comprando baterías del tamaño de containers a TESLA para poner a pie de sus granjas eólicas costeras, o en sus enormes parques solares. Cuando esa batería entrega corriente a la red, será electricidad de la muy cara, sin duda, pero más cara es su falta. Y para nosotros los argentos, con bastante sobreinstalación eólica en el Sistema Interconectado Nacional, estas baterías son un modo de acumulación. Permitirá levantar un poco el techo actual de las fuentes intermitentes, en lugar de seguirlas subsidiando, entre muchos modos, con prioridad de despacho. Prioridad de despacho significa quemar gas natural al cuete como «reserva caliente» porque justo hay buen viento en -ponele- Miramar, pero no sabés cuánto va a durar. Sin embargo, la legislación obliga a CAMMESA, que dirige el mercado eléctrico spot, a comprarle al eólico en Miramar, y debido a ello tenés una honesta turbina de gas o de ciclos combinados en las cercanías funcionando y caliente, pero sin entregar electricidad. Tiene que estar lista para salir y tomar la posta si se cae el viento, que además de intermitente es impredecible. Es decir, el estado está perdiendo un recurso finito (el gas) y el dueño de esa turbina está perdiendo plata y contaminando… de puro ecologistas que somos. Ahora UniLIB va a dar la posibilidad de acumular a pie de turbina, y vender en la hora pico de consumo, y dejar trabajar en paz a los proveedores de electricidad de base, no intermitente. Ud. me dirá: si, pero ¿con una plantita de 1500 unidades/año como UniLIB le vas a hacer competencia a las fábricas gigantes de baterías gigantes de TESLA? La respuesta: sí.Hay con qué. Somos un país lleno de ingenieros químicos, no sólo de salares. ¿Y cuánto litio propio tiene Elon Musk? Hasta hace poco se sentía el dueño del litio boliviano, tras haber contribuido al golpe de estado que derribó a Evo Morales y fanfarronear de ello por Twitter: «Le daremos un golpe a quien se nos cante, bánquensela». Pero con el nuevo gobierno de Arce, por ahora gastó plata al cuete.
¿Y cuánto le costaría el flete a Musk para poner sus monstruos en, supongamos, los parques solares del NOA? ¿Y este muchacho cree que para sus productos no valdrán las tarifas aduaneras extrazona del Mercosur? Ahora, si quiere instalar alguna de sus «Megafactories» de baterías de litio en Argentina, le damos un banquito y nos sentamos a negociar. ¿Tomará mate, el Elon? ¿Compramos bizcochitos?
Son alternativas inteligentes frente a un cuadro de minería -el actual- muy malo para el país y para el NOA. Daniel E. Arias
Especialistas del Centro de Investigaciones en Bioquímica Clínica e Inmunología y el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, ambos dependientes de la Universidad Nacional de Córdoba y del CONICET, identificaron y modificaron la solanocapsina, una molécula del «revientacaballos», un yuyo serrano.
Este alcaloide puede bloquear la división de células de tumores tipo BRAC2, los que tienen una mutación en los genes BRAC que empeora los pronósticos de tratamiento. El revientacaballos podría ser el origen molecular de armas nuevas para añadir al arsenal de los quimioterápicos usados en ciertos cánceres de colon, mama, ovarios y próstata.
Todo nuevo quimioterápico es bienvenido: con tumores BRAC2 es frecuente tener que librar luchas largas, y saltar de un protocolo quimioterápico a otro cuando las células cancerosas hacen mutaciones y adquieren resistencia. Y frente a la excusa habitual de las obras sociales y prepagas de que un citotóxico nuevo «no está en los libros», es excelente que por una vez los libros se escriban en el país.
La planta, conocida por su toxicidad con el poco sutil nombre de ‘revientacaballos’, es habitual en las Sierras Pampeanas, pero es tan regional que llega hasta México. Casi todos la hemos visto, con sus flores chicas y blancas de cinco pétalos, y su indolente buena facha de plantita de tomates cherry, y hemos sido aconsejados, con suficiencia mediterránea, de no comerla ni dejarla comer, aunque eso no figurara en planes.
La advertencia no es mala, porque los humanos vivimos comiendo solanáceas, o partes de solanáceas, y máxime en Sudamérica. Como ejemplos, la papa (Solanum tuberosum), el tomate (Solanum lycopersicum), la berenjena (Solanum melongena) y los ajíes, o pimientos para los chilenos, o chiles, para los mexicanos (capsicum). Pero, hay solanáceas psicotrópicas que te hacen pegar unos viajes que te los cuento (como las daturas), y otras que te pueden dar el viaje de ida. Como ésta del título.
El arbusto revientacaballos crece en la sombra y ama los suelos nitrogenados: rara vez está lejos de los corrales de las vacas, que si llegaron a grandes le tienen merecida desconfianza. Su nombre científico es Solanum pseudocapsicum, lo que la denota parentela de género con las inocua planta de papa, y un cierto «look» de planta de ají. A diferencia de éstas, es venenosa. Muy decorativa, eso sí.
Tras miles de horas de trabajo sobre 60 distintas moléculas de distintos tejidos del yuyo revientacaballos, se identificó a la solanocapsina como alcaloide capaz de matar selectivamente a las células con el gen BRAC2 mutado. Al parecer, este alcaloide bloquea una enzima humana que en los tumores BRAC está muy activada, la desoxicitidina quinasa (dCK). Sin esta enzima disponible, las células tumorales dejan de dividirse y mueren.
Lejos de patentar una molécula natural, algo que la legislación estadounidense permite pero sencillamente carece de toda ética o sentido, ya que nadie respetará esa patente, las investigadoras cordobesas desarrollaron un derivado de la solanocapcina que resulta más activa y selectiva, es decir menos tóxica para células no mutadas.
La solanocapsina no es una revolución conceptual, pero sí un arma más en un arsenal que se vacía rápido. Ya existen tratamientos de inhibición de la desoxicitidina quinasa, llamados genéricamente «inhibidores de PARP», pero típicamente, en más de un paciente generan la aparición de células tumorales resistentes. Obviamente esto puede sucederle también al derivado cordobés de la solanocapsina. Éste podría transformarse en una opción más en una lucha antitumoral que puede ser larga, pero se acaba -y mal- cuando se acaban los planes alternativos.
La solanocapsina fue elegida por los investigadores entre más de 60 compuestos que se probaron para células mutadas. Otras buenas noticias: los estudios mostraron que el alcaloide derivado tiene acción antibacteriana y además inhibe una vía enzimática típica del mal de Alzheimer. Pero todo esto hay que demostrarlo. La farmacología vive soñando con panaceas, esas moléculas que son soluciones a la búsqueda de problemas. Y de vez en cuando se tropieza con alguna.
Todo esto abre vías divergentes a nuevas investigaciones «in vitro», preclínicas (con animales), y luego la larga y demoledora prueba de atravesar estudios de fase I, II y III con seres humanos. Pero si se atraviesan con éxito, viene el licenciamiento y el despliegue clínico.
Comentario de AgendAR:
Éste es un desarrollo importante. ¿Cómo es que no hay farmacológicas nacionales haciendo cola para encargarse del licenciamiento? Si las hay, ¿cómo no se informa?
El embajador argentino en China anunció que capitales de ese país se encuentran interesados en desarrollar un complejo hidroeléctrico entre Catamarca y Tucumán: Parque Potrero del Clavillo-El Naranjal.
Se trata de la proyección de una obra que prevé la construcción de dos embalses para mejorar los recursos hídricos en el límite entre ambas provincias, y la puesta en marcha de un sistema de energía hídrico. Se trata de un proyecto del que se hablaba ya en la década de los ’50 como un modo de desarrollar el sector Este Catamarqueño, limítrofe con Tucumán.
De acuerdo con Vaca Narvaja, el proyecto está dentro de una cartera «de 20 proyectos de energía renovables que se encararán con financiamiento de ese país, de acuerdo con lo establecido en el Plan de Cooperación de la Franja y la Ruta».
El embajador explicó que los fondos destinados para el financiamiento (previstos entre 2027- 2030) serán en yuanes en más del 80% del monto total de la obra (aunque no se informó de ese monto final).
El embajador dijo: «Nuestra cooperación en materia de energía limpia con China es sumamente amplia».
Este proyecto entre Catamarca y Tucumán siempre fue un ítem pendiente (entre anuncios y posibilidades que no se concretaron), desde la decada de los ’50.
La cuestión tomó un impulso mayor con el llamado «Plan Belgrano» de revitalización del norte grande, que se lanzó durante la presidencia de Mauricio Macri en 2017. Sin embargo, nunca hubo mayores avances sobre estudios ambientales y de factibilidad en la región.
De hecho, con el anuncio del Plan Belgrano, grupos ambientalistas de ambas provincias habían señalado que poco beneficiarían los embalses a Catamarca en particular.
En un informe publicado en La Gaceta de Tucumán entonces, se destacó: En Catamarca «se origina sólo el 15% del agua en juego y en su parte de la cuenca no hay posibilidades de embalses de retención de agua a excepción de Potrero del Clavillo en el límite de ingreso a Tucumán, pero estas descargas no pueden ir en otra dirección que a Tucumán, donde se encuentran las áreas de posible aprovechamiento para riego, industrias y agua potable».
«Catamarca -señalaron- no tiene posibilidad física de aprovechar los caudales (…). Su única posibilidad de aprovecharlos sería con derivaciones sin regulación en su territorio, con obras ajenas al complejo Potrero del Clavillo (…) o bombeando desde el embalse «hacia atrás», hacia el valle de Las Estancias».
Al momento del Plan Belgrano, se estimó un emprendimiento que «contempla la construcción de dos represas sobre los ríos Las Cañas, Gastona y Medina +Potrero del Clavillo y El Naranjal), y se estima que demandará una inversión de 1.000 millones de dólares».
Entre los beneficios futuros se destacaron la producción de energía eléctrica, el almacenamiento de agua para riego; la morigeración de las inundaciones con control de las crecidas del río Medina; la recuperación de hectáreas de tierra productiva; y el fomento del turismo y la pesca.
Sin embargo, la mayor beneficiaria sería Tucumán y no Catamarca, la principal impulsora en llevar adelante inversiones para obras.
Pese a este contexto, desde la embajada argentina en China reiteraron la importancia de fomentar obras en el Norte para «continuar desarrollando industrias verdes y ecológicas y promover el desarrollo coordinado en los campos económico, social y ambiental, para afianzar la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas».
Como cada año el ranking mundial de universidades que evalúa la calidad en educación y desempeño volvió a destacar a la Universidad de Buenos Aires (UBA) como una de las 100 mejores casas de estudio a nivel global.
El listado, que cada año elabora QS (Quacquarelli Symonds) se basa en el trabajo de especialistas que evalúan la calidad de la educación superior. En 2023, el clásico ranking cumple su 20° aniversario.
Aunque en los primeros puestos no hubo grandes sorpresas, algunos centros de estudio de reconocida fama mundial han tenido cambios en las posiciones. Predominan en el top ten universidades de Estados Unidos y Reino Unido.
En el relevamiento anual se toman en cuenta variables como reputación académica, reputación del empleador y relación Profesor/Alumno. En esta edición se sumaron otros ejes como sostenibilidad, resultados laborales y red internacional de investigación, como indicadores para saber qué tan buena es una universidad.
Por duodécimo año consecutivo, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de Estados Unidos mantiene su hegemonía como la mejor casa de estudios. La Universidad de Cambridge (Reino Unido) se mantiene firme en el segundo puesto, mientras que la Universidad de Oxford (Reino Unido) ocupa el tercero.
QS
El reconocimiento a nivel mundial de la UBA
En cuanto a la UBA, el ranking de universidades la ubicó en la edición 2023 en puesto 67, es decir, entre las 100 mejores del mundo.
Los puntos del relevamiento destacaron que la UBA “cuenta con clases reducidas y un buen nivel de recursos dedicados a la enseñanza”, según el indicador Profesor/Alumno. Además resaltaron como punto débil “las métricas relacionadas con la investigación”.
Sin embargo, el gran avance de este año fue el rol de dicha casa de estudios en su relación con el mundo empresarial y académico a nivel global.
Los especialistas han evaluado que la UBA como una “universidad de primera línea que goza de una reputación excepcional entre empresarios y académicos de todo el mundo”. Es decir, a la hora de ver antecedentes laborales y de formación académica, la casa de estudios argentina que cumplió 200 años en 2022 suma un plus en la calificación.
Data Universitaria.
Según el informe de QS, la UBA dio un salto enorme en sus perspectivas como casa de estudio al asegurarse una posición entre las 20 mejores universidades de renombre mundial según los empleadores internacionales. Además sigue creciendo su reputación entre los académicos internacionales.
Esta métrica se basa en la opinión experta de 98.000 empleadores de todo el mundo. También obtiene excelentes resultados en el rango de la “reputación académica”, que tiene en cuenta las respuestas de 144.000 académicos de todo el mundo, situándose en el puesto 36 a nivel mundial. Sin embargo, es la única universidad argentina que se sitúa entre las 100 mejores del mundo en cualquiera de las dos métricas.
El trabajo de los especialistas determinó que la UBA “aún puede mejorar en áreas como el impacto de la investigación y la diversidad internacional”. Para ello, el diagnóstico mostró que si logra superar esos obstáculos “puede ayudar a la UBA a fortalecer su posición en futuras clasificaciones y consolidar su posición como institución líder a nivel mundial”.
El vicepresidente QS, Ben Sowter, dijo que “si bien el increíble respeto que los empleadores mundiales tienen por la UBA es sin duda un testimonio de la preparación laboral de sus graduados, Argentina en su conjunto tiene mucho por delante si quiere afirmarse como un destino de estudios de primer orden».
En cuanto al panorama académico de las casas de estudio locales, Sowter dijo que «Argentina debe mejorar su agenda de investigación, sus colaboraciones académicas y sus esfuerzos en materia de sostenibilidad”.
Por eso “la mejora de la producción académica centrada en los retos contemporáneos pertinentes, el fomento de las asociaciones mundiales y con la industria, y las medidas específicas para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible ayudarán a elevar su educación superior», expresó el vicepresidente de QS.
En el día en el que los trenes de la línea Mitre (ramales José León Suárez y Tigre) volvieron a llegar a la estación Retiro, viajamos a bordo de una formación para registrar las obras de la renovación de vías, alimentación por tercer riel y señalización –#retiro#trenmitrepic.twitter.com/ahYkzt4ZsU
Reproducimos un fragmento del nuevo libro de Juan Manuel Telechea, «Inflación».
A mediados del 2020, en plena pandemia, empecé a escribir un newsletter semanal para el medio Cenital, con el objetivo de analizar la economía argentina. Mi idea era tratar de transmitir los conocimientos de la manera más sencilla, honesta y pedagógica posible, no solo por mi gaje como docente (hace más de 10 años que dicto distintas materias de la carrera, desde las más introductorias hasta las más avanzadas), sino porque sentía, con mucha frustración, que las discusiones económicas estaban cada vez más alejadas de nuestros problemas, dominadas más por argumentos dogmáticos que por lo que mostraban los datos o las investigaciones empíricas.
No había diálogo ni puntos de conexión entre los distintos enfoques económicos. Todo lo contrario, se alejaban cada vez más. No les interesaba lo que dijeran los datos, lo importante era aferrarse y defender la posición. Paradójicamente, de ambos lados estaban convencidos de que tenían razón, mientras que los otros estaban completamente equivocados. Un absurdo.
Si esto solo afectara al plano de las ideas, no sería tan grave. El problema es que la ciencia económica es un área fundamental de las políticas de cualquier gobierno y, por lo tanto, un factor que incide directamente en el bienestar económico de las personas. La expresión más evidente del fracaso de ambos enfoques, tanto para diagnosticar correctamente los problemas como para brindar soluciones, es una inflación en alza que ninguna de las últimas tres gestiones de gobierno pudo controlar.
Este libro no busca ser fatalista, pero sí un llamado de atención. No hace falta ser economista para advertir que si la inflación mantiene esta trayectoria creciente terminará desembocando en una nueva crisis hiperinflacionaria. Este es, sin dudas, el nudo gordiano de nuestra economía.
Si examinamos desde 2010 en adelante, hubo solo dos países en el mundo que durante todos los años presentaron una inflación anual superior al 20%: Argentina y Venezuela. Ojo, eso no significa que sean los casos más críticos. Por ejemplo, Líbano -que en 2010 tenía una inflación del 4%- tuvo una crisis económica en 2019 (con corralito incluido) que llevó a que la inflación fuera del 155% en 2021; Sudán presentó una escalada inflacionaria prácticamente ininterrumpida, que pasó del 11% en 2010 al 383% en 2021; Zimbabue, cuya inflación había sido prácticamente nula en toda la década, fue afectada por una sequía histórica que hizo que la inflación superara el 550% en 2020.
¿Sabés cómo se financia Cenital? El principal sostén de nuestro medio son sus lectoras y lectores. Eso nos pone orgullosos y nos da la tranquilidad necesaria para hacer el periodismo en que creemos. Si te gusta lo que hacemos, sumate vos también a nuestra comunidad.
Lo que distingue a la Argentina de estos países es que acá no se observó ninguna catástrofe económica, política o climática. Como iremos desarrollando a lo largo de este libro, la gran diferencia es que en nuestro caso la inflación es un problema persistente que, para peor, se va agravando con el correr del tiempo.
Y, lo que es más llamativo de todo, es que a lo largo de toda esta década la inflación -como problema- prácticamente desapareció en todo el mundo. Recién ahora con el impacto que tuvo el COVID-19 en las cadenas globales de suministros, combinado con el aumento en los precios de la energía y los alimentos que provocó la guerra entre Rusia y Ucrania la inflación volvió a aparecer como una potencial amenaza, aunque todavía lejos de ser algo grave y con valores lejísimos de los que muestra nuestra economía. Como para tener una referencia, en Estados Unidos pasó del 1,8% anual en 2019 al 8,1% en 2022, en Alemania del 1,3% al 8,5%, en Brasil del 3,7% al 9,4% y en Chile del 2,3% al 11,6%.
¿Por qué sucedió esto en Argentina? Seguramente la primera respuesta que se les venga a la cabeza es por una mala gestión. De acuerdo, no hay dudas. ¿Pero alcanza con eso para explicar por qué fuimos uno de los pocos países con este problema? ¿Todo el resto del mundo hizo bien las cosas y nosotros no?
Por lo general, no me resulta adecuada la categoría ¨excepcional¨ para clasificar el comportamiento de las distintas variables de la economía argentina, porque muchas veces se lo cataloga de esta manera cuando, en realidad, los datos muestran algo distinto. Pero para la inflación argentina parece una categoría apropiada.
Si tomamos los 93 países con lo que contamos con datos para la evolución de los precios desde 1970 a la fecha y utilizamos como corte una inflación anual del 20%, vemos que Argentina lidera el ranking: es el país que más años convivió con una inflación anual igual o superior al 20% Esto sucedió en 37 de los últimos 53 años, es decir, exactamente el 70% del tiempo. Tenemos un problema crónico.
En el ranking le siguen la República Democrática del Congo y Sudán (32 años), Turquía (29), Uruguay (25) y Ghana (24). Dada la cercanía, es dable aclarar que en la actualidad no hay similitud con el caso uruguayo, ya que no presenta una inflación superior al 20% desde 1998. Por otro lado, para Venezuela solo hay datos a partir de 1980, pero durante ese período convivió con una inflación elevada el 74% del tiempo, superando a la Argentina.
Al margen de que seamos el país de mayor inflación o no, evidentemente tiene que haber algo más -aparte de la mala gestión- que explique este problema recurrente. Ese es el objetivo principal de este libro.
Y hago énfasis en la palabra ¨explicar¨, porque esa es la premisa que atraviesa al libro. Brindar todas las herramientas a mi alcance para que, al terminar de leerlo, comprendan cómo funciona la economía argentina. O, mejor dicho, puedan sacar sus propias conclusiones acerca de cuáles son las causas que hacen que no funcione correctamente.
Este libro no busca convencerlos de nada. En las páginas que siguen no van a encontrar bajadas de línea, calificativos o argumentos estirados. El manejo de la economía de un país está muy ligado a la política, así que indefectiblemente es un ámbito donde la famosa ¨grieta¨ está muy presente y eso, en mi opinión, es parte del problema. Porque últimamente para juzgar si una medida es apropiada o no prestamos más atención al adjetivo (si es ortodoxa o heterodoxa, kirchnerista o macrista, populista o neoliberal) que al argumento o a lo que muestra la evidencia empírica.
Si bien la objetividad en las ciencias sociales no existe (el análisis siempre está atravesado por nuestras experiencias), a lo que sí se puede aspirar es a que sea lo menos sesgado posible. Eso requiere de varias cuestiones. En primer lugar, presentar los argumentos del modo más claro que se pueda, para que se entienda; es imposible evaluar algo sin antes comprenderlo. En segundo lugar, advertir sobre posibles problemas en los razonamientos o críticas que hayan ido surgiendo con el correr de los años. Por último, mostrar qué sugieren los datos de la economía argentina (porque vamos a ver que, en algunos casos, estos también pueden tener más de una interpretación) y, de ser necesario, contrastarlos con lo que muestran las investigaciones empíricas realizadas por la comunidad científica hasta la fecha.
Este método de exposición es, para mí, el rasgo distintivo de este libro porque busca (y espero que logre) un balance equilibrado entre el desarrollo de los conceptos -de modo de presentarlos con el nivel de detalle necesario para que se entiendan- y la profundidad de los mismos, sin perder rigurosidad ni que se vuelva tedioso.
Además, este método aporta algo que, para mí, es fundamental. La interpretación y el diagnóstico de los problemas que sufre la economía argentina plasmados en este libro pueden ser correctos o no (eso quedará a interpretación de ustedes), lo que puedo asegurarles es que fueron elaborados con la mayor honestidad intelectual posible. Desde ya, eso no quita que haya cuestiones que no les cierren o que les resulten equivocadas. La discusión y el intercambio de opiniones son la mejor manera de aprender y de mejorar la calidad de los argumentos aquí presentados, así que siempre son bienvenidos.
El libro fue pensado para todo público, así que no se requieren conocimientos previos sobre economía, más que las ganas y el interés por profundizar en estos temas. Pero debo advertir que, por la complejidad del asunto, el libro comienza analizando las cuestiones más generales de la economía (y probablemente las más familiares), para luego ir de a poco adentrándose en las cuestiones más específicas, que son las que van a demandar un poco más de atención y concentración.
Así, en el primer capítulo vamos a hacer una presentación general de la economía argentina: cómo se comporta, cuáles son los principales problemas que se observan y los rasgos distintivos que nos diferencian del resto de los países. Una especie de diagnóstico a partir de los síntomas más superficiales que podemos advertir a simple vista. A partir de eso, en los siguientes capítulos vamos a desarrollar cada uno de esos componentes, de modo de entender cómo funcionan y cómo se vinculan entre sí.
En el capítulo 2 vamos a meternos de lleno con la inflación. Veremos cuáles son los distintos elementos que pueden provocar un alza generalizada de los precios, sus argumentos a favor y en contra, y qué tan bien se ajustan a los datos de la economía argentina, con el objetivo de identificar cuáles son las causas por detrás de la inflación.
El capítulo 3 va a estar dedicado al tipo de cambio, la variable central de nuestra economía. Allí veremos cómo se determina su precio, los factores que pueden desestabilizarlo y las herramientas que tiene el Banco Central para tratar de evitarlo.
El capítulo 4 es, probablemente, el más desafiante de todos. Ahí hablaremos de un tema que se escucha mucho, pero que se explica poco: el papel que juega la cantidad de dinero. Eso implica adentrarnos en el proceso de creación del dinero, el rol que tienen los bancos comerciales, los distintos mecanismos por medio de los cuales el Banco Central puede expandir o contraer los pesos en circulación y el vínculo con el déficit fiscal.
El capítulo 5 tiene por objetivo identificar y explicar los elementos que llevan a que la inflación tenga ¨memoria¨ y presente una tendencia alcista. Ahí veremos el rol que tienen los shocks externos, la volatilidad y cómo las decisiones de las empresas y los sindicatos se van adaptando en un entorno inflacionario.
Por último, el capítulo 6 recoge las cuestiones centrales de los capítulos anteriores para lograr un diagnóstico más elaborado y, a partir de ello, ver qué herramientas se podrían implementar para atacar el fenómeno inflacionario. Para eso, vamos a examinar cómo hicieron otros países para solucionar este problema. Eso nos va a llevar a estudiar los distintos programas de estabilización que se aplicaron en el pasado, analizando los aciertos y los fracasos, de modo de identificar cuáles deberían ser los lineamientos para el diseño de un plan que permita bajar la inflación de manera sostenida en el tiempo.
El objetivo de este centro, como el de los similares que se han abierto en otras provincias, es dejar de asociar el cáncer con la muerte y empezar a asociarlo con la vida
Para este hombre que se llama Fernando Trachta –al que todos nombran “Dino”–, director médico del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Pdte. Dr Néstor Kirchner (Cemenurnk) de Formosa, caer es bajar la guardia, sacarse la armadura un rato, entregarse a la emoción y la alegría, aún (y sobre todo) en este lugar que atiende a pacientes con cáncer.
“Todos los fines de tratamientos lloramos”, cuenta Trachta, mientras oficia de guía turístico por este centro, el más moderno del norte del país dedicado al servicio de radioterapia y braquiterapia. Después explicará el ritual: “Cuando un paciente termina las sesiones tiene que tocar la campana. Y es una fiesta. Nos disfrazamos, ponemos música, los familiares traen comida y bebidas. Gente que no había dicho ni una sola palabra durante el tratamiento, ves cómo se suelta y larga todo. Es la idea de todo esto, dejar de asociar a esta enfermedad con la muerte y empezar a asociarla con la vida”.
Foto: Eduardo Sarapura
Más modernidad, menos invasivo
El Cemenurnk se levanta en el predio del Hospital de Alta Complejidad Pte. Juan Domingo Perón, en la capital formoseña, y está integrado al sistema de salud pública a través del Plan Nacional de Medicina Nuclear, que incluye desde 2015 aportes millonarios para la construcción, equipamiento y capacitación de recursos humanos en centros de última tecnología distribuidos a lo largo del país, y de un convenio firmado entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el gobierno provincial.
La aparatología del Cemenurnk incluye dos aceleradores lineales (el Versa HD es, en palabras de Trachta, “el equipo de radioterapia más completo que hay en una institución pública de Argentina”) que permiten un tratamiento menos invasivo, reduciendo la cantidad de sesiones y protegiendo los órganos sanos cercanos al tumor.
También destacan un tomógrafo modernísimo que se adapta a la posición específica del paciente; y el quirófano de braquiterapia que se usa, por lo general, para tumores ginecológicos, urológicos y mamarios. Además, es inminente el arribo del ciclotrón, un equipo de alta precisión y velocidad capaz de producir el radioisótopo –un elemento radiactivo que funciona como fármaco– que necesita la persona.
“Para mí, como formoseño, este centro es como respirar, así que imaginate lo importante que es –asegura Trachta–. Si algo le faltaba a la medicina de la provincia era la pata de la radioterapia. Antes los pacientes se tenían que ir a Buenos Aires, a un mundo totalmente distinto, con tratamientos largos de tres o cuatro meses. Ahora vienen al centro y hasta traen a sus hijos. Las familias sufrían ese desarraigo, a nadie le gusta irse de su casa. Por eso digo que este lugar es absolutamente necesario, no solo para Formosa, sino para toda la región”.
Otra forma de mirar
Para Mariela Posse, técnica radióloga especialista en radioterapia, trabajar en el Cemenurnk es una “bendición”. Ella se ocupa del inicio del tratamiento, recibe a los pacientes y los acomoda en el tomógrafo de la manera más meticulosa posible: seleccionando los movilizadores adecuados, explicando en detalle el procedimiento y, no menos importante, seleccionando la música que ayude a la relajación de la persona.
“El vínculo con el paciente es inevitable –subraya–. Nosotros sabemos que recibimos pacientes oncológicos y por eso mismo el trato debe ser diferente. Los que elegimos trabajar en salud debemos tener esa empatía con nuestros pacientes porque el día de mañana podemos ser nosotros. A mí particularmente me ha tocado tener a mi madre con cáncer, entonces trato al paciente como si fuera un familiar, como me gustaría que me trataran a mí el día de mañana. Todos los que trabajamos acá tenemos muy en claro eso”.
Las y los profesionales, trabajadores y directivos del centro coinciden en que el tratamiento humano es tan importante como el médico. Con esa misión se creó el Servicio de Bienestar y Calidad de Vida orientado a la salud mental, la alimentación saludable y los distintos aspectos de la vida, buscando “disminuir el nivel de sufrimiento del paciente y las familias, y también promover el bienestar”.
Foto: Eduardo Sarapura
Miguel Ángel Martínez tiene 66 años. Es jubilado y desde hace unos meses es también un paciente diagnosticado con cáncer de próstata. “En ese momento sentí miedo, bronca, de todo un poco. Se te viene el mundo abajo”, recuerda.
Miguel ya se imaginaba viajando a Resistencia, Chaco, buscando alojamiento, extrañando a sus hijos, hasta que supo que podía iniciar el tratamiento a solo tres cuadras de su casa.
“Llego a la mañana y te saluda la administrativa, la enfermera, el médico, con el que te cruzás te saluda; hay mucha humanidad y eso es algo bueno para los pacientes. Después me dan de tomar agua, espero unos minutos y me pasan a Radioterapia. Durante unos diez minutos te ponen música suave para estar mentalmente tranquilo, para que te duermas y te relajes. Por suerte ya lo estoy superando y hoy en día estoy bien. Los médicos me dicen que no es grave, que voy a vivir varios años más”.
Posse acepta que más allá de la gratificación que otorga el trabajo también tiene, como todos, días malos. El reto entonces es reponerse rápido. “Estamos en un lugar donde no te podés ir triste a tu casa porque hacemos todo lo posible, y los pacientes nos devuelven eso: se sienten contenidos y acompañados. Los que trabajamos acá tenemos otra forma de mirar a la enfermedad, sin sacarle importancia, pero sabiendo que estamos dando todo lo que está a nuestro alcance para que el paciente pueda llevarlo de la mejor manera. Sabemos que trabajamos con una enfermedad complicada, pero esta carrera que elegimos es una bendición de Dios porque estamos colaborando para que el tratamiento sea mejor y tal vez llegar a la cura”. «
Foto: Eduardo Sarapura
Números
Hasta el 1 de junio de 2023, el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia “Pdte. Dr. Néstor Kirchner” atendió a 272 pacientes (179 mujeres y 93 varones): 266 son de Formosa, cinco de Chaco y uno de Corrientes. Casi el 40 por ciento no tiene obra social.
En detalle, 36 personas recibieron tratamiento de braquiterapia; 22 de IMRT (Radioterapia de Intensidad Modulada); 107 con imágenes 3D y 108 de VMAT (Arcoterapia Volumétrica de Intensidad Modulada). En el 2022, 109 pacientes terminaron su tratamiento. Hasta junio de este año fueron 75.
De acuerdo a una encuesta realizada entre 160 pacientes 155 contestaron que la atención recibida por su médico o médica fue “excelente”. Cuatro la calificaron como “muy buena” y solo uno la consideró “regular”.
Los encuestados también respondieron sobre el servicio de Calidad y Bienestar de Vida que recibieron durante el tratamiento. Al respecto, 65 pacientes contestaron que les fue de “mucha ayuda”. Del total, 149 recibieron apoyo en nutrición, 102 concurrieron al taller grupal y 163 tuvieron atención de psicólogos.
Comentario de AgendAR:
El manejo humanitario de los pacientes en este país es tan novedad como un buen acelerador lineal en una provincia pobre. Lo de tocar la campana cuando terminás un protocolo de terapia radiante es una buena idea yanqui: una amiga acaba de tocar la campana en el Dana Farber Cancer Institute de Boston, Massachusetts, EEUU, donde nació la idea. La diferencia es que en Formosa la campana y el tratamiento son gratis. Hay 14 centros de medicina nuclear en las provincias, abiertos por la Comisión Nacional de Energía Atómica y gobiernos locales.
La petrolera Pampa Energía anunció la adquisición del 45% del bloque Rincón de Aranda en Neuquén que poseía Total Austral, alcanzando de este modo el 100 por ciento de participación en el bloque. Como parte de la misma operación, Pampa le vende a Total el parque eólico Mario Cebreiro ubicado en Bahía Blanca. No se informaron las cifras de la operación.
Rincón de Aranda tiene una concesión para la explotación convencional de hidrocarburos, sobre la que se solicitará su reconversión a una Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos. Actualmente, Pampa y Total se encuentran asociados en este bloque y luego de esta operación, Pampa tendrá el 100% de los derechos sobre el área, lo que le permitirá incrementar tanto sus reservas como su producción de crudo.
“Con esta incorporación, Pampa sigue diversificando su presencia en el sector energético y refuerza su apuesta al desarrollo de Vaca Muerta”, aseguró la empresa a través de un comunicado.
Pampa es el tercer productor de gas de la cuenca neuquina, tiene una participación equivalente al 8% de la superficie de Vaca Muerta, y completará inversiones por más de 1.100 millones de dólares en el período 2021-2023 para ampliar su capacidad de producción de gas y de petróleo.
Parque eólico
En lo que refiere a la venta del parque eólico Mario Cebreriro, Pampa aclaró que “a pesar de la disminución de potencia eólica que se da con esta venta, la compañía se encuentra desarrollando las dos primeras etapas del Parque Eólico Pampa Energía VI que permitirán en el corto plazo, que la compañía sume 140 MW, alcanzando una potencia total de 427 MW”.
De esta manera, las inversiones realizadas por la empresa en el sector renovable suman más de US$1.000 millones de dólares.
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en un trabajo conjunto con los Institutos Nacionales de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de Tecnología Industrial (INTI), avanza con el proyecto para lograr una “declaración ambiental de producto” para la carne argentina de exportación.
En el marco de una jornada organizada por el IPCVA en un establecimiento de Jesús María (Córdoba), el experto del INTA Manfredi, Rodolfo Bongiovanni, que coordina la Plataforma Huellas Ambientales del Instituto a nivel nacional, explicó que no se trata solo de medir la huella de carbono sino también otros impactos adicionales que se generan en el proceso de producción de la carne, como el consumo de agua y la eutrofización.
La iniciativa está inspirada en el informe desarrollado por el INTA y el INTI para el frigorífico Logros de Río Segundo (Córdoba), que en 2021 se convirtió en el primero del país en lograr su certificación ambiental de producto.
Bongiovanni recordó que, en el proceso de investigación, “se mide todo lo que ingresa y sale del sistema”; es decir, desde los insumos que se utilizan para los granos y forrajes que alimentarán a los animales (agroquímicos y fertilizantes, por ejemplo); hasta cuánto kilo gana el animal por día dependiendo si es una cría pastoril o un feedlot; y también cuánto combustible gasta el transporte de hacienda al frigorífico y desde allí luego el corte para ser exportado.
Como un parámetro, Bongiovanni señaló que un feedlot impacta menos en su emisión de metano, porque los animales al ganar peso más rápido están menos días emitiendo gases hasta que llega la faena; pero tienen mayor contaminación por el volumen de estiércol, salvo que se destine a generar bioenergía.
“Lo que medimos se llama también ciclo de vida: tiene en cuenta incluso desde antes de que el animal nazca y llegue al establecimiento ganadero, a la madre que estuvo gestando durante al menos cinco años para obtener cuatro o cinco crías”, completó el especialista.
UN CAMINO HACIA LA SUSTENTABILIDAD
De manera complementaria a lo expresado por Bongiovanni, el economista del INTA Manfredi, Martín Giletta, centró su exposición en la “reconfiguración” del mercado de la carne a nivel global, apuntando precisamente a las demandas ambientales que surgen de la mano de los nuevos consumidores.
Para Giletta, una falencia es que en Argentina este tipo de trabajos, como el impulsado por el IPCVA, “se hacen más por iniciativa privada que por política pública”, cuando nuestro país está muy bien posicionado en términos de su huella ambiental y es una ventaja competitiva que se debería aprovechar más.
Como ejemplo, recordó las nuevas normativas que impuso la Unión Europea de que toda la proteína que llegue a ese mercado debe provenir desde orígenes libres de deforestación, y Brasil está en desventaja al respecto porque su gigantesco crecimiento en la producción de carne fue a costas de un gran pasivo ambiental.
“Hoy el mercado europeo es el más exigente; China impone más que todo volumen, pero en pocos años también se va a sumar a la tendencia. Por eso va a ser imperioso generar información precisa, confiable y demostrable sobre que la producción argentina de carne es sustentable”, cerró Giletta.
Dos amigos con discapacidad motriz desarrollaron un acople que transforma sillas de ruedas en bicicletas y brinda libertad y autonomía a personas con movilidad reducida.
Enrique Plantey (40 años) es oriundo de Neuquén y practica esquí adaptado, disciplina en la que ha representado a la Argentina en tres ediciones de los Juegos Paralímpicos de Invierno: Sochi 2014, PyeongChang 2018 y Beijing 2022, donde consiguió el mejor resultado para nuestro país obteniendo dos diplomas paralímpicos por primera vez.
Mariano Tubio (45) es vecino de Berazategui y también se destaca en el deporte adaptado: es golfista y participó en torneos en Estados Unidos y Europa. Entre varios logros, en el 2018 se consagró Campeón Mundial de Golf Adaptado en Mallorca, España.
Más allá del deporte, ambos amigos tienen otra cosa en común: los dos se movilizan en silla de ruedas debido a accidentes de tránsito. Y comparten algo más: el deseo de ayudar a que otros usuarios de sillas de ruedas cuenten con más facilidades para desplazarse en el día a día. Para eso fundaron 3PI Mobility, una empresa que fabrica acoples que transforman las sillas de ruedas en bicicletas.
Además de brindar un producto que mejora la movilidad y la autonomía de las personas con discapacidad, en el sitio web de la empresa cuentan: “Buscamos un cambio de percepción no sólo en nuestros usuarios sino también en quienes no cuentan con una discapacidad, generando así una revolución integradora y del movimiento urbano”.
Origen
La iniciativa comenzó a desarrollarse en 2014, luego de que Tubio le prestara a Plantey un dispositivo similar fabricado en Estados Unidos. El producto consiste en una rueda delantera y un manubrio que se puede acoplar y quitar de manera muy rápida y sencilla a una silla de ruedas. El uso de este tipo de acople les permite a los usuarios de silla de ruedas transitar sin tanto esfuerzo, evitando ensuciarse y lastimarse las manos al impulsar las ruedas y previniendo lesiones de hombros que suelen generar los desplazamientos sobre veredas y calles, que suelen presentar barreras de accesibilidad, como escalones, pendientes o terrenos irregulares.
Plantey pensó en fabricar algo similar en la Argentina, pero con un menor costo económico, para que más personas pudieran comprarlo
“3Pi Mobility nació de casualidad. Mariano y yo tenemos algo en común y es que ambos queremos optimizar lo más posible nuestra movilidad. Cuando nos conocimos, yo tenía muchas ganas de andar en bicicleta y a pesar de que había opciones acá de bicicletas adaptadas (triciclos que no eran funcionales ni prácticos) ninguna me convenció. Mariano me prestó por unos días el acople que había conseguido en Estados Unidos, lo probé en la Ciudad de Buenos Aires y me encantó: es muy práctico, se podía poner y quitar de forma rápida y te permitía guardarlo en el auto. La gente me paraba en la calle y me preguntaba dónde lo había comprado o dónde lo podían conseguir”, recuerda el esquiador.
Producto industria argentina
“El acople que fabricamos —describe Plantey— permite elevar las ruedas delanteras de las sillas y lograr así un mejor rodaje. En general, con las sillas de ruedas pasa como con los cochecitos de bebés, que suelen trabarse, y como consecuencia la silla se voltea hacia adelante produciendo caídas. Con el acople esto se puede evitar ya que las ruedas traseras de las sillas y la rueda del acople quedan como apoyo para un mejor traslado”.
La estructura del producto que lograron desarrollar Plantey y Tubio es 100 % producido en la Argentina, salvo por sus baterías, que son traídas de Japón, ya que tienen una mejor calidad y duración (hasta un 50 % más de autonomía que otros modelos).
Desde que tuvieron la idea de desarrollar este dispositivo e hicieron el lanzamiento del producto final pasaron cinco años y cuatro prototipos distintos. “Pasamos por diferentes etapas. Subestimamos al producto porque pensamos que era algo fácil de fabricar en la Argentina. Nos pusimos como objetivo fabricar un producto de calidad, pero que a la vez se acercara al bolsillo de la gente. Y que fuera universal: que se pudiera acoplar a cualquier tipo de silla de ruedas que exista”, narra Plantey.
Lo primero que hicieron fue recurrir a un herrero de la zona norte del Gran Buenos Aires. “Nos hizo un prototipo que era funcional, pero no acoplaba con todo tipo de sillas de ruedas. Luego invertimos más en lo que era el proceso y contratamos ingenieros, con los cuales también fracasamos en distintos intentos, ninguno nos convenció por distintos motivos. Queríamos un acople que le sirviera a una persona con paraplejia, cuadriplejia, a alguien amputado, niño o adulto mayor”, agrega Plantey.
Finalmente, se asociaron con dos diseñadores Gregorio Newman y Tomás Lopez, del estudio de diseño Pivot, con quienes alcanzaron la versión deseada.
“Teníamos muy en claro el producto que queríamos comercializar, por eso íbamos rebotando los productos que salían de los diseñadores previos. En este estudio supieron interpretar lo que queríamos a partir de nuestra experiencia como usuarios”, señala Plantey.
En 2018 salió a la venta el acople en su versión manual (la Toruk M1), que cuenta con pedales a la altura del manubrio para moverlos con las manos. Un año más tarde lanzaron el acople eléctrico (la Toruk E1), que no tiene pedales. De ambos modelos, tanto del manual como del eléctrico (su fabricación y armado se produce en Buenos Aires), ya sacaron dos versiones.
En cuanto a la Toruk manual, produjeron y vendieron 70 bicicletas en la primera versión, mientras que para la segunda produjeron 150 y vendieron más de 100 unidades. Con respecto al modelo eléctrico, en su primera versión, vendieron las 75 que fabricaron, mientras que en una segunda instancia produjeron 300, de las cuales vendieron la mitad.
“De la Toruk 1 a la Toruk 2 hubo muchos cambios: con la práctica nos dimos cuenta de cosas a mejorar del primer modelo”, aclara Plantey. Cambios como una luz integrada, la posibilidad de que se pliegue, una mejor batería y que el acople fuera apto para personas con cuadriplejia.
El modelo manual se vende hoy a 1.500 dólares, mientras que el modelo eléctrico está a 2.000 dólares. Dispositivos similares de Estados Unidos o Europa cuestan aproximadamente el doble.
Aunque lograron un modelo que se adapta a la mayoría de los usuarios, Plantey aclara que “existen modelos antiguos de silla de ruedas que no permiten que se acoplen las bicicletas, debido a que se requiere de un mínimo de fuerza que ejerce el acople sobre la silla”. En contrapartida, destaca que el producto cuenta con un volante regulable y un diseño que permite guardarlo en lugares pequeños.
A su vez, los emprendedores trabajan en una bicicleta híbrida que permita tener la opción del uso manual como eléctrica en el mismo acople.
Impactos positivos
Los creadores de 3PI Mobility destacan que para todos los usuarios de silla de ruedas estos dispositivos son una gran herramienta que les brinda libertad e independencia, ya que facilitan la movilidad, al contar con apoyos en sus partes trasera y delantera, lo que permite recorrer la ciudad sin depender de otras personas que los ayuden. Además, las bicicletas de este tipo ayudan a los usuarios a ejercitarse y a mejorar la respiración.
También contribuyen a una mayor inclusión de personas usuarias de silla de ruedas. Por ejemplo, en el caso de Romeo, un niño de 11 años con discapacidad motriz. Su padre destaca que gracias a este acople, puede salir a andar en bicicleta junto con sus hermanos, como uno más del grupo.
Mariano (40) tiene una lesión en la médula espinal y obtuvo la Toruk E1 a través de su obra social. Hoy en día sale a pasear por su barrio y disfruta de ir a todos lados con autonomía. “Voy a dar una vuelta y a disfrutar del paisaje con la bici que te lleva a todos lados, ¡la recomiendo!”, exclama desde Sierra de Los Padres, en la provincia de Buenos Aires.
Por su parte, Manuel, quien es tenista y viaja por el mundo para competir, utiliza la Toruk manual hace dos años. “Nunca pensé que podría andar en la nieve”, cuenta orgulloso desde Italia, con la nieve de fondo.
Nora usa desde hace dos meses una Toruk eléctrica, la cual cuenta que le brindó libertad y autonomía. Dice que ahora puede transitar lugares que con la silla de ruedas son muy difíciles de recorrer. “Me cambió la vida. El ahorro de energía es importantísimo, y ahora puedo pasear por caminos sinuosos como lo son los bosques, que de lo contrario no podría», cierra feliz para continuar su recorrido por el bosque energético de Miramar, donde vacaciona junto a su familia.
En busca de financiación
Desde 3PI Mobility buscan permanentemente alianzas que permitan brindar facilidades de pago a sus clientes (por ejemplo, contactaron a un banco provincial, sin éxito hasta ahora). De todas maneras, según cuenta Plantey, “la mayoría de las personas obtiene el acople mediante las obras sociales, que en general cubren en 100 % de su costo total”. A su vez, quienes no tienen obra social o prepaga y abonan en efectivo reciben un 30 % de descuento.
Para desarrollar sus productos, la empresa recibió un crédito para pymes otorgado por el Ministerio de Trabajo de la Nación. Para cubrir ese crédito, necesitan vender cinco unidades por mes. (Franco Nieva)
Es cierto, Verónica Garea es física nuclear y rockera. Además, está dotada en varias artes y hace muy bien su trabajo en la fundación INVAP: ligar culturalmente con el país a una firma que en Argentina resulta más rara que un perro verde, INVAP. Es una empresa pública, hoy muy exitosa en el mundo, y donde casi todo el mundo es ingeniero nuclear, aeroespacial, informático o químico. Y eso en una época en que el nivel educativo está para atrás y el país vive resignando industrias y primarizando su economía. Es decir, lo de Garea no es fácil. Pero lo hace bien.Aquí reproducimos esta entrevista que le hizo la Agencia Paco Urondo. Los periodistas se entienden fácil con Garea. Y es que el Programa Nuclear necesita una cara visible, alguien que sepa plantarse frente a una cámara o una sala con público, incluso hostil, y explicar las cosas con claridad técnica, sin solemnidad al cuete y sin versear. El Programa Nuclear tuvo una persona así hasta 1987. Fue el físico nuclear Mario Mariscotti, exjefe de Investigación y Desarrollo de la Comisión Nacional de Energía Atómica, y por défault, su comunicador no designado pero eficaz. Hoy Mariscotti dirige su empresa de gammagrafía de estructuras de hormigón armado y escribe «la segunda temporada» de su historia nuclear argentina, tras haberse hecho célebre con la primera, «El misterio de la Isla Huemul».
Así las cosas, desde 1987 que el puesto de comunicador oficioso del área nuclear argentina está vacante. Y pasaron cosas, como dijo alguno…
Daniel E. Arias
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Nuestra entrevistada vive en una casa en medio de un bosque, en Bariloche, como las hadas de los cuentos. Lo que ella emplea por amor al arte es su voz y un micrófono. Y, por amor a la ciencia, dispone del conocimiento de una ingeniera nuclear, porque esa es su profesión. La magia aparece cuando canta con la Banda Sonora de Películas que no Existen y en su trabajo de diseño y creación de reactores nucleares en el Instituto INVAP, una organización civil cuyo nombre de fantasía proviene de Investigación Aplicada, y cuya empresa preside.
Junto a Sebastián Lema, Leo Cesana, Guillermo Andreani y Tomás, Theo y Marcos Radicella, Verónica juega todos los viernes a crear la textura musical de películas imaginarias, con una base de rock bastante ecléctica. Durante los ensayos, el grupo fue inventando discos como Juanito, el rey del Pacífico (2017) y Motor Ranch (2019). Para el primero, imaginaron la historia de un narco que lidera un pueblo en Guatemala a través de favores, pero los gringos lo persiguen y termina entre las rejas. Para el otro disco, Banda Sonora construyó a Matías quien en un intento desesperado por darle sentido a su vida porteña escapa en la combi de su abuelo y procura mantener el sol del atardecer en la butaca del acompañante para asegurarse que, a través de rutas infinitas, se dirige hacia el sur. Ya se presentaron en la ciudad de la nieve y los chocolates. También en Buenos Aires y acaban de sacar un nuevo disco, S.A.R.A.H. , que se basa en una película imaginaria de ciencia ficción sobre una joven con una identidad irreal. Transcurre en un pasado ucrónico y ya estrenaron un primer videoclip, que presentaron en el festival Bariloche Resuena.
“Tengo el privilegio de ser parte desde 2015 de Bandas Sonoras, un grupo de amigos con el que componemos pensando en un mini guión para que la música acompañe las escenas imaginarias. Empecé a cantar de grande, cuando era chica me dijeron que tenía nódulos en las cuerdas vocales, así que no podía pertenecer al coro de la escuela parroquial a la que fui en mi barrio de origen, Saavedra. Más adelante, estudié canto lírico y popular”, dice Garea.
Cuando se menciona la ingeniería nuclear, hay una asociación inevitable con la fabricación de bombas atómicas. Sin embargo, el tema abarca un espectro mucho mayor que el de las fuerzas destructoras que se iniciaron con los ataques contra las ciudades japonesas de Nagasaki e Hiroshima. “Hay muchas teorías que hablan de que lo nuclear tiene todos los ingredientes para que la percepción de riesgo sea lo más compleja y difícil posible. ¿Qué es la percepción de riesgo? Es lo que hace tengas más miedo de viajar en avión que de subirte a tu auto, cuando viajar en el avión es mucho más seguro que viajar en auto”, señala.
“Si se comparan las emisiones de la energía nuclear a lo largo del ciclo de vida, con todas las tecnologías limpias de producción de electricidad, la construcción o fabricación, siempre es la que emite menos dióxido de carbono o gases de efecto invernadero. El hormigón que se usa para construir una central nuclear tiene una huella de carbono enorme, entonces uno pensaría que tiene más aún que la energía eólica o la solar, y sin embargo no. Entonces, es muy limpia desde el punto de vista de gases del efecto invernadero y la realidad es que, lo que se suele plantear cómo un problema -los accidentes y los residuos- al mirarlo desde un punto de vista técnico, sacándole el debate emocional, se ve que ninguno de los aspectos es un problema realmente grave. Lo que pasa es que va a contramano de lo que se instaló como sentido común”.
El prejuicio también supone que, históricamente, la ingeniería nuclear es un campo del saber restringido a los hombres. Error: las mujeres estuvieron presentes desde el comienzo. En la Argentina, La Comisión Nacional de Energía Atómica se creó en 1950 y en el área radioquímica había mujeres, “la química siempre fue bastante permeable al ingreso de nuestro género, por supuesto con poca actividad muy específica y en baja proporción. Hoy estamos presentes en casi todo el sector nuclear, aunque es cierto que no llegamos a ser el cincuenta por ciento”, cuenta.
Si bien el mandato de estudiar fue muy fuerte para ella, que haya elegido Ingeniería no causó la mejor sensación en su familia de origen. “Mis abuelos, con quienes viví un tiempo cuando iba al Lenguas Vivas, estaban horrorizados. Mi abuela se consolaba pensando que, como había muchos chicos, iba a conseguir novio, aunque le fue a rezar a la Virgen del Carmelo para que no aprobara el examen de ingreso al Instituto Balseiro, muy gracioso. Después, cuando me recibí, estaba chocha”.
En el universo de la ciencia y la tecnología argentinas, un profesional de la materia trabaja para garantizar el abastecimiento eléctrico, con la ventaja de que la energía nuclear no libera gases tóxicos o emisiones contaminantes, es decir: puede ser una aliada de la descarbonización para frenar el cambio climático. También, la ingeniería nuclear se aplica para desalinizar el agua de mar, calefaccionar ciudades, realizar estudios médicos.
INVAP es una empresa que lleva adelante proyectos de desarrollo e integración de tecnología compleja y estratégica. Es propiedad de la provincia de Río Negro y del estado nacional, que participan en su gobierno a través de representantes en el directorio. “Operamos como una empresa privada, vivimos de lo que vendemos. Nuestros proyectos son de tecnología compleja: pueden ser satelitales, nucleares, de radares y son estratégicos porque se vinculan con la soberanía del país y tienen un principio y un fin, se entregan como producto al final. Son proyectos de tecnología compleja, no de consumo.
“Ingresé por primera vez en el 97 como analista de seguridad, una de las ramas de la ingeniería nuclear, cuando volví de Estados Unidos. Allá cursé una maestría en matemática y un doctorado en física de la ingeniería. En aquel momento estuve un año porque tenía a Muriel, mi hija, y con mi pareja, Fabián Boneto (docente e investigador) queríamos tener también a Leonardo. Me tuve que ir porque en el trabajo no había jardín de infantes y tenía que ocuparme de las tareas de cuidado”.
Desde 2014 hasta 2021, Garea fue directora ejecutiva de INVAP impulsando el traslado de la experiencia en desarrollo de proyectos complejos a un terreno comunitario, social, con un impacto más acotado: radares que permitan controlar el tráfico aéreo, reactores para la producción de radiofármacos, satélites para telecomunicaciones que permitirán el acceso a Internet en muchas zonas del país que se encontraban fuera de las redes tradicionales.
Además de “rodearme de verde y de afecto”, le gusta salir a caminar con su perro Byron y sus amigas a la montaña. “Soy muy curiosa, escucho podcasts, experimento recetas de distintos países y, un infaltable, amaso pasta los domingos. La ingeniería y la música son actividades profundamente creativas. Soy una señora de 57años que se educó en los 80 con rock nacional e internacional. Soy muy fan de Charly, Pink Floyd, las mujeres del jazz. Me crié con folclore, tango y bolero. La ópera y el repertorio barroco cantado también me dan mucho placer”.
«Soy una señora de 57 años que se educó en los 80 con rock nacional e internacional. Soy muy fan de Charly, Pink Floyd, las mujeres del jazz. Me crié con folclore, tango y bolero. La ópera y el repertorio barroco cantado también me dan mucho placer”, dice Verónica sobre su pasión por la música.Amante de la ciencia ficción, particularmente de Ursula Le Guin, Verónica ha dado charlas TED y fue directiva de la Liga de la Leche. Hoy activa en organizaciones de mujeres dentro de la rama de la ingeniería nuclear. “La economía de cuidado es central. La división social del trabajo es uno de los sustratos de la inequidad y la falta de participación en muchos sectores. Nuestro ámbito requiere de mucha deconstrucción de las masculinidades. Como feminista presido la organización Mujeres Nucleares de América Latina y el Caribe, pero llevo el tema de género a todos los ámbitos”.
“Mi relación con los hombres con los que trabajo es interesante”, advierte. “Les digo que no quiero ser su conciencia feminista. Pero hay de todo: señores que tienen mucha dificultad en transitar procesos de deconstrucción, otros con voluntad, aunque no les resulta fácil y algunos que hacen el esfuerzo. En la actualidad hay más perspectiva de género. Yo soy feminista, no lo oculto y lo llevo a todos lados, como compañera de una pareja sexoafectiva, como hija, madre e ingeniera”.
Aunque no se considera una experta en inteligencia artificial, “me preocupa que las consideraciones éticas y el impacto en las personas sea algo que vemos después del primer entusiasmo, como ha pasado con la mayoría del despliegue de tecnología durante el siglo pasado y lo que va de éste. En el uso de hidrocarburos para producir energía eléctrica y en el transporte estamos pagando un precio muy alto: la crisis climática. No parece que encontremos la voluntad política para solucionarla. Dicho sea de paso, la energía nuclear es una herramienta importante para que salgamos del problema”.
El Doctor José Pablo Abriata fue Doctor en Física egresado de la Universidad de Cuyo en 1970, Presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Fue gerente y profesor del Instituto Balseiro, vicepresidente del Directorio de INVAP S.E. miembro del Consejo Directivo de la Fundación José A. BALSEIRO y jefe de la División Fisicoquímica de Materiales del Centro Atómico Bariloche (CAB).
Fue también autor de numerosos trabajos Científicos publicados en revistas internacionales, la mayor parte dedicados al análisis de la estabilidad, metaestabilidad y propiedades termodinámicas de fases condensadas de materiales complejos, metálicos y no metálicos.
Fue el primer graduado universitario que no siendo Ingeniero ingresó como miembro de Número en la Academia Nacional de Ingeniería, en un reconocimiento a sus condiciones y antecedentes como investigador, docente, hombre de consejo y también realizador.
El Intendente de Bariloche, Gustavo Gennuso, lo despidió «Es importante destacar y reconocer su gran labor en nuestra comunidad, habiendo sido Presidente de la CNEA, Vicepresidente del Directorio de INVAP y Gerente del Centro Atómico. Gran profesional, dueño de reconocimientos nacionales e internacionales.»