| Concepto | Monto de las sanciones | ||
|---|---|---|---|
| EDENOR S.A. | EDESUR S.A. | Total | |
| Calidad del servicio técnico | $41.4 millones | $130.7 millones | $172.1 millones |
| Calidad del producto técnico | $8.4 millones | $15.9 millones | $24.2 millones |
| Calidad del servicio comercial | $5.6 millones | $145.8 millones | $151.5 millones |
| Total | $55.4 millones | $292.4 millones | $347.8 millones |
Las ventas en pandemia: crecen en los supermercados; caen, al piso, en los shoppings
Un avión para resucitar una fábrica, una fábrica para resucitar a un país – 2da. parte
- mantenimiento y modernización de los IA-58 Pucará,
- el montaje a escala del jet entrenador avanzado IA-63 Pampa,
- la construcción desde cero del impactante avión de cabotaje liviano IA-70 CBA 123 en sociedad con Embraer (volaron 2, en 1990 llegó a juntar 160 pedidos),
- y el caza de superioridad aérea FMA SAIA 90 (ése proyecto probablemente nos quedaba grande).
Imagen del Pulqui II, 3er prototipo, por Nicolás Ciancio. En 1953 pudo ser mejor que el MiG 15 (del que es casi un clon) y que los tres primeros modelos del Sabre F-86. Nunca lo sabremos.
Pero en 1994 aquella época de oro era pura leyenda. La ya vieja planta, con todos sus números en rojo, venía bien de equipamiento pero lastrada por décadas de proyectos abortados en el prototipo, o degollados en la cuna sin llegar a fabricación a una escala decente: el mentado Pulqui II, el Guaraní II, el Pucará, el Pampa, el Vector… ¿Cómo podía no dar pérdida esa fábrica? No sangraba por lo que hacía sino por lo que mataba.
La Fuerza Aérea Argentina (FAA) era la raíz del problema. Aunque algunos de sus tecnólogos mejores y jefes más patriotas siguen apostando a tener una industria propia, juegan con la cancha inclinada en contra. La práctica de importar aviones (hechos percha, o a precios insanos, o ambas cosas), le deja a los popes estadías en el exterior y unas comisiones que garantizan una jubilación dorada.
¿Qué ya no mandan porque estamos en democracia? Si les cortás esos lujitos, te incendian los medios con que se caen los Mirage, como si eso sucediera porque se fabrican Pampas o Pucas, o se remediara importando chatarra, como los 36 Skyhawk A4R traidos por Menem en 1997. De los cuales hoy queda 1 en condiciones de volar.
Desde 1995 los brigadieres ya no son dueños de la fábrica pero si su cliente principal. Y desde 1956, cuando el brigadier Heriberto Ahrens mató al Pulqui II para importar F86 Sabres, aprendieron a tirar la piedra y esconder la mano.
El “Puca” por fin remotorizado con turbinas canadienses P&W. La tarea misteriosamente insumió 5 años porque debió (¿debió?) hacerse en Israel. ¡Eso en un avión de diseño local! De yapa, en su viaje de ida a Tel Aviv, la Aduana argentina incautó el ala como “exportación de armas”. Raro…
Del “Puca” se construyeron 107 unidades (cifra récord, según nuestra historia reciente) e incluso se exportaron. Pero fue tan emperradamente mala la posventa a los clientes (Sri Lanka, Colombia y Uruguay) que los disuadió de volver jamás a tocarnos el timbre. Como propietaria de la fábrica, la FAA venía impidiendo que su propio avión “de bandera” (en aquellos tiempos, el Puca) se siguiera fabricando: en 1984 fueron destruidos misteriosamente los atalajes. Ups, ¿qué pasó? ¿Orden firmada? Pucha, no la encuentro…
Al Pampa, siguiente nave “de bandera”, le fue peor porque se lo acogotó desde el despegue con la compra de otros aviones técnicamente inferiores como entrenador avanzado, pero siempre más caros: el Embraer Tucano en 1987, y el TC6 Texan II en 2019.
Ambas importaciones bloquean no sólo al Pampa sino también al siempre vigente y necesario Puca. Y eso que contra viento y marea, ambos aparatos, para más inri, habían sido remotorizados y re “avionizados” en instrumental, como se puede ver en este video.
En los ’80 la cúpula aeronáutica compraba cualquier cosa, pero sostenía con orgullo a su fábrica cordobesa como la cuerda a un ahorcado prestigioso. En 1994 Menem no quería sostener a la Fuerza Aérea ni siquiera por el gañote, máxime tras la bárbara fajada que ésta le arrimó en Malvinas a la tercera armada del planeta y la segunda de la OTAN, y para colmo con aviones de mierda.
Además, ¿para qué gastar siquiera en fuerzas armadas? Como miembros extrarregionales de la OTAN, nos aseguraba en la posguerra el complaciente canciller Guido Di Tella, estábamos defendidos (reite) por EEUU. “Pax Americana”, bro. Aunque el paraguas militar de los EEUU nunca fue nuestro, en 1982 nos lo clavaron en un ojo, y hoy además está ya muy agujereado.
Sin embargo, gente que sobrevivió a los muchos aterrizajes forzosos de la fábrica cordobesa sostiene que Lockheed Martin fue un destino de lujo: el objetivo inicial de Menem era el cierre y el loteo. Estimados, son 24 hectáreas a tiro de piedra del centro de Córdoba. De no haber sido por Lockheed, hoy esas tierras serían shoppings y bailantas.
El resultado de haber destruido tan al ras nuestra industria de defensa, o al menos con capacidad dual, no deja de ser raro. Para todo argentino mayor de 60 que no existan Fate Electrónica o las 14 plantas industriales de Fabricaciones Militares o Astilleros Alianza, o Tandanor, o que la Comisión Nacional de Energía Atómica se haya sumido en la irrelevancia, es como si nos faltaran cachos de paisaje: el Aconcagua, ponele, o el Paraná…
Para los argentos sub 30, en cambio, esta devastación postindustrial que habitamos es lo que hubo siempre, como si aquel país fabril, urgente, fierrero y experto en que crecimos los canosos no hubiera existido. La erosión no se mide sólo en planta instalada: en recursos humanos productivos y culturales a la Argentina le sobrevino un pre-Alzheimer, un olvido de su identidad y capacidades, amén de una vocación por lo imbécil y frívolo que el filósofo Tomás Abraham, en 1991, bautizó “el Apocalipsis cholulo”.
Un apocalipsis caro, sin duda. Medido en términos marítimos, implicó la liquidación de ELMA, con más de 60 mercantes, una de las mayores flotas mercantes del mundo. Subastada “por ahorro”, ja. Sin ella, en 2014, admitido hasta por el diario La Nación, ya estábamos pagándole U$ 5000 millones/año a armadores chinos en transportar la cosecha argentina. Rojo coincidente casi al centavo con nuestra deuda energética por importación de gas aquel año.
En 2016 el entonces Ministro de Telecomunicaciones, Oscar Aguad, canceló el satélite argentino ARSAT 3 (U$ 200 millones) y dio inicio a la habilitación de 26 satélites estadounidenses y europeos sobre suelo propio, que nos cobran promedio no menos de U$ 30 millones/año cada uno. Y fueron concesiones ilegales, sin contraprestación para la Argentina: según los reglamentos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, ARSAT debería poder dar servicios satelitales en EEUU y la UE en forma proporcional.
En 2017, ya como Ministro de Defensa, a Aguad se le perdió un submarino TR-1700 con 44 tripulantes, el ARA San Luis, debido al parecer a una válvula de snórkel que venia pidiendo relevo a gritos desde hacía meses.
Un satélite y un submarino son un “score” de daños que asombraría hasta al Barón Rojo, pero Aguad no renunció: su presidente lo necesitaba para seguir haciendo patria, pues tenía por delante “les travaux de la mer”. Compró 4 patrulleras (una vieja de 7 años) a Francia, todas llave en mano y por un total de 317 millones de euros. Para ello, suspendió la construcción en Astilleros Río Santiago de 5 unidades OPV Fassmer mejores, y por U$ 90 millones menos, y con la ingenieria ya pagada.
OPV Fassmer colombiana en Antártida. Chile también las construye. Nosotros no, aunque pagamos la ingeniería en 2003 y la idea era “hacer vaquita” con los mantenimientos.
Pero la lista sigue. A Israel Macri le compró 4 patrulleras fluviales Shaldag hechas crema por U$ 48 millones de dólares, y a España dos buques oceanográficos hechos puré por U$ 33 millones. El 21 de julio de 2020, 14 entidades (desde el Consejo Profesional de Ingeniería Naval hasta las cámaras de los astilleros argentinos, pasando por todos los sindicatos obreros navales), concordaron en que con esas adquisiciones chatarreras de Macri, Aguad, Bullrich y Barañao se perdieron más de 10 mil puestos de trabajo en los astilleros públicos y privados argentinos. Más precisiones, aquí.
Cierta industria de defensa trató de volver a existir durante aquel modesto y contradictorio rebrote industrial, educativo y tecnológico de entre 2003 y 2015. Desde 2009, en cuanto se le dio el olivo a Lockheed, la empresa residual resultante (FAdeA) intentó –con la oposición blindada de la Fuerza Aérea- remotorizar y relanzar los dos proyecto clásicos: el Puca y el Pampa. Pero también se iniciaron proyectos nuevos: los drones SARA (Sistema Aéreo Robótico Argentino) con colaboración de INVAP.
Y para volver al tema, el menos problemático de los proyectos nuevos es este modesto y hermoso IA-100. Primer intento de un nuevo avión argentino desde… ¿el Pampa, en 1980? Aunque si se cuenta el CBA 123 Vector, desde 1992.
Como sea, es demasiado tiempo sin hacer aviones completos. La “F” de FAdeA significa “fábrica”, no taller. Esa diferencia la pueden hacer el IA-100 y su progenie, cuando la tenga.
(Concluirá mañana)
Daniel E. Arias
Raúl Kulichevsky: “Con el SAOCOM 1B tendremos mapas tridimensionales del suelo”
El director ejecutivo de la CONAE habló desde Cabo Cañaveral, donde se realizan las últimas pruebas antes del lanzamiento del nuevo satélite de la misión SAOCOM, a fines de este mes.

La polémica sobre el acuerdo con China para instalar criaderos de cerdos
«Ya hay varias personas que han pedido mi opinión sobre la campaña en redes sociales para frenar la instalación de enormes criaderos de cerdos en el país, dedicados pura y exclusivamente a producir carne porcina para China.
En principio, creo que este es un muy interesante tema de debate para el país. Pero justamente por eso, porque es un lindo tema, no debería ser tratado con mentiras o medias verdades, como estoy leyendo. No podemos hacer de este debate sobre los chanchos un chiquero.
Propongo que nos enfoquemos entonces en las verdades.
1) Es verdad que en China se produjo desde 2018 el sacrificio de millones de cerdos debido a la aparición de una enfermedad muy contagiosa, la Peste Porcina Africana. El sacrificio es el modo de pararla, porque no tiene cura. Como el Covid.
No es verdad que los cerdos sean enterrados vivos, como dicen los detractores de este proyecto.
2) Es verdad que China necesita reemplazar la carne porcina que dejó de producir. Por eso es que Argentina y otros países le están exportando tanta carne vacuna, de pollo y de cerdo. Se estima que comprará 18 millones de toneladas este año, tres veces lo que consume la Argentina.
3) Es verdad que hay interés de empresarios chinos en comenzar a producir la carne que necesitan fuera de su país. Y es verdad que hay tratativas bastante avanzadas en Cancillería para instalar algunos megacriaderos en la Argentina.
Es falso que esas inversiones sean por 27.000 millones de dólares, como dicen los opositores a este proyecto. Por ahora se habla, más bien de cifras mucho más modestas, pero que podrían incrementar un 50% la producción porcina de la Argentina a mediano plazo.
4) Es verdad que este proyecto, si se confirma, tendría un impacto importante en el llamado «agronegocio» local, pues implicaría convertir a la Argentina en un jugador importante en un negocio del que ahora poco participa: la producción de carne de cerdo.
Es falso que esto pueda ser comparado con la irrupción de la soja transgénica en 1996, como dicen algunos detractores del proyecto. No tiene nada que ver con eso. Incluso este proyecto hasta podría servir para hacer más sustentable la producción agrícola del país. Ahora explico.
¿Por qué China estaría interesada en producir carne porcina en Argentina? Básicamente porque allá están cortos de recursos que aquí por ahora sí tenemos: agua y comida. Eso hace que el costo del kilo de cerdo sea allá 2 o 3 veces más caro que hacerlo acá.
En la producción porcina lo importante es tener «madres»: cada cerda puede parir entre 8 y 10 lechones en un corto lapso de tiempo que a mi me fascina por su exactitud: La gestación dura 3 meses, 3 semanas y 3 días. es decir 114 días.
A nivel global, para reemplazar el stock de porcinos que perdieron por culpa del virus, necesitan los chinos tener 3 millones de madres diseminadas en el mundo. Para la Argentina piensan en una primera etapa en cuatro módulos de 15 mil madres. Nada comparado con el total.
Pero para la Argentina sumar esas 60 mil madres en una primera etapa sería incrementar significativamente su stock actual de chanchas, que es de 400 mil cabezas. Y si se llegara al final del plan y se instalaran 200 mil madres, la capacidad de producción local crecería 50%.
Este plan, además de generar mucho movimiento y empleo para la instalación de estas granjas, permitiría a la Argentina comenzar a ser un jugador de la carne más consumida en el mundo, que es la porcina. Recién comenzamos a exportarla en 2018 y en muy pequeñas cantidades.
Esto es algo que la gente desconoce bastante: históricamente la Argentina produjo menos carne de cerdo de la que consume, todavía hoy importa grandes cantidades desde Brasil o Dinamarca. Tenemos todas las condiciones para producir, pero somos tan boludos que no lo hacemos.
Producir cerdo es básicamente, además de tener las madres, engordar a los lechones con maíz para que conviertan ese alimento en kilos de carne. La Argentina, en ese sentido, tiene mucho maíz que exporta como grano, sin agregarle valor, porque no produce suficiente carne porcina.
De nuestra cosecha de maíz -que orilla las 50 millones de toneladas- solo procesamos un 16%, para producir algo de carne, bioetanol y puchitos de polenta. Brasil procesa el 30% y Estados Unidos casi el 70%: agregan valor a los granos y así genera alimento y más trabajo.
Por eso decía que el proyecto chino podía ayudar a la sustentabilidad: generaría demanda interna de maíz y mejoraría los precios del grano, que así estaría en mejores condiciones de competir con la soja. De allí que el plan chino no tenga punto de comparación con la soja RR.
El maíz está, ya lo producimos, nos sobra: exportamos más de 35 millones de toneladas para que otros países engorden sus animales y produzcan las carne que no le vendemos nosotros. Como sobra, no habría que producir más, habría que exportar menos y convertirlo acá en carne.
Saber esto es fundamental para desterrar de cuajo otra mentira de esta campaña en contra del proyecto chino: es falso que haya que desmontar miles de hectáreas para producir más maíz. No es cierto. Es falso. El maíz ya está.
Incluso, aunque no está definido, siempre se especuló con que la instalación de estas mega granjas para producir cerdos para China debería hacerse cerca de las zonas de producción de maíz: Córdoba, La Rioja, Catamarca. No hay mucho monte nativo por allí para cuidar.
Lo que sí habrá que observar con atención en este tipo de proyectos es la fuente de agua. En eso sí hay que ser muy estrictos. Y en el manejo de efluentes. Habría que exigir a estas granjas que tengan generadores de biogás o algo por el estilo, para que sean sustentables.
En definitiva, me han pedido que opine sobre este petitorio y opinaré: no estoy de acuerdo para nada con el rechazo social al plan chino, porque si se hacen bien las cosas representa una posibilidad de generar valor agregado y riqueza para varias provincias. Y sobre todo trabajo.
De algunos que impulsan este petitorio desde sus poltronas de Palermo no me extraña. Pero confieso que me apena ver a intelectuales -como Beatriz Sarlo- suscribirlo. No puede un intelectual rechazar este debate en toda su dimensión, pues tiene que ver con el desarrollo del país.
Lo que sí celebro es el debate social sobre una iniciativa de esta envergadura. Y que podamos ejercitar control social sobre estas negociaciones. Solo será positiva sin fundamentalismos y con un Estado inteligente, que sepa canalizar de buen modo estos estímulos externos.»
Esta es la opinión de Matías Longoni que en líneas generales compartimos. Sólo queremos agregar una observación, después de ver esos videos que muestran lo que representa en la práctica la crianza industrial de animales para el consumo. Comprendemos que algunas sensibilidades pueden ser afectadas, y simpatizamos con los esfuerzos que se hagan para que los animales de granja sean criados en condiciones más humanas. Pero queremos preguntar a esas personas sensibles ¿cómo creen que se están criando, ahora y aquí, los cerdos y los pollos que proporcionan el jamón y los huevos que hayan comido en estos años? Ahora, si son veganos rigurosos, no hay nada que observarles.Nueva esperanza: la ANMAT aprobó el ensayo clínico para probar un plasma hiperinmune
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó el ensayo clínico del plasma hiperinmune desarrollado por investigadoras de la UNSAM y la empresa Inmunova.
A través de una disposición publicada ayer, 24 de julio, el organismo autoriza “a realizar el estudio clínico denominado: Estudio fase 2/3, adaptativo, randomizado, controlado, doble ciego para estudiar la farmacocinética, la eficacia y la seguridad del suero equino hiperinmune en pacientes adultos con enfermedad moderada a severa confirmada SARS-CoV-2”.
La ANMAT autorizó a que los ensayos clínicos con el plasma obtenido de equinos se realicen en varios sanatorios de AMBA. El plasma, que ya demostró que es capaz de neutralizar al virus en pruebas de laboratorio, es un tratamiento para pacientes con diagnóstico de la infección, a ser administrado en las primeras etapas de la enfermedad.
El plasma hiperinmune fue desarrollado gracias a una articulación pública-privada entre el laboratorio Inmunova, la UNSAM, el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Fundación Instituto Leloir (FIL), mAbxience, el CONICET y ANLIS Malbrán. Es un tratamiento que persigue la inmunización pasiva y que consiste en administrar anticuerpos a los pacientes contra el agente infeccioso, produciendo su bloqueo y evitando que se propague.
En el desarrollo del suero se utilizó como antígeno una proteína recombinante del virus SARS-CoV-2. Esa proteína se inyectó en caballos, para obtener anticuerpos policlonales. El plasma producido contiene gran cantidad de estos anticuerpos con capacidad de impedir que el virus ingrese a las células y se multiplique.

Como actúa
“El suero equino tiene una capacidad neutralizante de 20 a 100 veces mayor que el promedio del plasma de convalecientes. La capacidad de neutralizantes es mayor, se los puede producir en gran cantidad por los volúmenes que se pueden obtener y se puede escalar para producir una cantidad muy importante, lo que permitiría utilizar estos anticuerpos en etapas más tempranas de la enfermedad”, explicó Fernando Goldbaum, director del Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM y socio fundador de la empresa biotecnológica INMUNOVA. El estudio clínico comenzará la semana próxima en el Sanatorio Güemes, en el Hospital General de Agudos “Dr. Ignacio Pirovano”, ambos de CABA, en el Hospital Cuenca Alta – SAMIC de Cañuelas y en el Instituto Médico Platense de La Plata. Próximamente iniciará en más de diez hospitales y clínicas de obras sociales del área metropolitana de Buenos Aires y La Plata. Incluye la participación voluntaria de 242 pacientes adultos con enfermedad moderada a severa causada por la infección del SARS-CoV-2 confirmada por PCR, dentro de los diez días del inicio de síntomas y que requieren hospitalización.
El Packard usado por Perón y Evita se vendió en subasta en EE.UU. por 165 mil dólares
Por su propia orden, en el Packard se instaló una estructura de hierro con correas de cuero, para que la esposa de Perón pudiera viajar de pie en el auto. Todo el arnés quedó oculto bajo su tapado de piel.
Esa leyenda resultó tergiversada cuando el cineasta Juan Carlos Desanzo filmó el guión de Feinmann, en 1996. Como el Packard ya se encontraba en Estados Unidos, para la producción de la película se instaló el arnés sobre el Cadillac V8 presidencial. Ese auto, que hoy se exhibe en el Museo de la Casa Rosada se fabricó en 1955, tres años después de la muerte de Eva Perón.
Más allá de ese error histórico, no deja de sorprender el estado en el que se encuentra hoy el famoso Packard presidencial.
El hecho es que fue vendido como lote S184 en esta subasta de largo aliento (¡8 días de duración y más de 4.000 lotes!) organizada por la firma norteamericana Mecum en el estado de Indiana, Estados Unidos, con la venta vía web habilitada y estimulada.
El Packard se subastó el sábado pasado sin un precio de base. Se esperaba que se vendiera por valores entre 200 mil y 250 mil dólares.
Finalmente, cambió de manos por mucho menos: se vendió por 165 mil dólares. No trascendió el nombre del nuevo dueño. Es que la colección de objetos históricos no es un símbolo de status entre los argentinos adinerados.
Un avión para resucitar una fábrica, una fábrica para resucitar a un país
El entrenador básico nuestro: U$ 600 mil, versus el Grob alemán, a U$ 2,5 millones la unidad.
El IA-100 tiene la ingeniería y materiales adecuados para maniobras extremas.
En 2009, la FAdeA vivía todavía en la edad del duraluminio, material que cumple 90 años en vuelo y que la aviación general va dejando muy lentamente atrás. FAdeA pudo atreverse a los “composites”. Son telas de fibras de vidrio, de carbono o de kevlar embebidas en resinas epóxidas, y se moldean como esculturas. Estas piezas luego se curan al calor y en alto vacío.
La fábrica cordobesa accedió a estos materiales gracias al contrato de provisión que firmó con Embraer en 2011. Eso sucedió en un marco político, económico y diplomático “muy Mercosur”: ayer nomás, pero hoy parece lejísimos.
Embraer quería (y todavía quiere) morderle mercado al clásico y tenaz Lockheed C-130 Hércules. Para ello tiene su nuevo transporte militar, el KC-390, y necesitaba aviopartistas para sus componentes. FAdeA levantó la mano, ofreció precio y se anotó parte del cono de cola de ese avión. Ya había hecho vaquita (“parceria”) con Embraer en otro avión de compuestos, el CBA 123 Vector en 2000. La cosa es que ganó.
Estamos fabricando parte del cono de cola del Embraer KC-390. Ojo, Hércules.
Algunas telas, particularmente las de carbono o kevlar, son horribles de cortar con prolijidad. Hacer aeropartes con ellas no es fácil. Hacerlas bien, sin microburbujas ocultas que debiliten estructuralmente el producto, es aún más difícil.
Dominados que fueron cada uno de los compuestos de la parte argenta del KC-390, el paso siguiente fue preguntarse: ¿por qué no nos hacemos un entrenador primario propio de compuestos? Para eso hay mercado, aquí y afuera. Y al aparato militar resultante se le pueden sacar derivados civiles exportables, ponele un cuatriplaza para gobiernos y empresas. Sería lanzar FAdeA como marca.
Dicho así, uno entiende la carga emocional, simbólica y productiva infusa en este mínimo aparatito. ¿Acaso la Fiat no resurgió en la posguerra gracias al “Topolino”, y Citröen en los ’50 no sobrevivió traccionada por el frágil e indestructible 2CV?
Un Grob de entrenamiento básico, a U$ 2,5 millones la unidad. ¿Los vale? Son 4 IA-100…
Fuera de sus potencialidades, en el aquí y ahora, el primer mercado del IA-100 en versión “B” (con un cockpit algo más ancho) es la Fuerza Aérea Argentina, siempre deseosa de importar chatarra, siempre remisa a la tecnología nacional, pero no esta vez porque se juega la vida: su semillero de pilotos jóvenes ya no tiene con qué demonios hacer entrenamiento básico. Si esto sigue, la FAA se evapora en recursos humanos, y ya bastante evaporada anda “de fierros”.
Los 10 Grob que compró la FAA en 2013 como entrenadores iniciales costaron U$ 2,5 millones cada uno, y por su germánica complejidad, resultan carísimos de mantener. ¡Tienen turbohélice, en lugar de un vulgar y simple motor pistonero! ¡Eso en un avión para las primeras 40 a 100 horas! Es como ponerle patonas a tu primera bici: no te vuelve piloto de motocicleta.
Los Grob son otro ejemplo más de lo que hace la cúpula aeronáutica cuando Defensa les da la chequera: patinársela afuera del país, y mal. Los Grob viven en mantenimiento, o a espera de que haya plata para ello. Hoy son otro cuello de botella para que los cadetes de aviación aprendan cómo andar por los aires sin matarse, y subirse entonces a nuestro lógico escalón siguiente antes de pasar a algún jet de ataque o de superioridad aérea del que carecemos. Ese escalón es el jet IA-63 Pampa, entrenador avanzado.
De modo que la FAA necesita sí o sí 30 o 40 IA-100 “B” y la Armada, al menos 10, y esto porque cuestan U$ 600 mil, es decir 4 veces menos que los Grob. Y es así porque tienen la motorización adecuada para iniciarse en el aire: los pistoneros dan respuesta instantánea al acelerador (la palanca de gases, en milico). Y con marcas como Lycoming, el mantenimiento es más escaso, más fácil y más local. ¿Y los IA-100 serán inferiores al Grob, para aprender? Qué pavada: son superiores. Empezando por la disponibilidad, primera virtud de un maestro.
No es un maestro flojo. Las alas del IA-100 pesan 150 kg.. Pero en una de esas salidas de picada en que el alumno pierde la visión unos segundos (la sangre se le va del cerebro a los pies), esas alas pueden soportar cargas ascendentes de 5760 kg. “sin aplaudir”.
Para romper las alas del IA-100 en ensayo estático habría que soportarlas en dos caballetes de acero y cargar sobre el fuselaje el peso de 5 camionetas VW Amarok, es decir 9 toneladas, hasta escuchar “crrack”. Eso es lo que logran los largueros de ala de fibra de carbono con perfil doble T. Eso es lo que significa diseño acrobático bajo normas FAR-23.
La acrobacia es lo propio de un entrenador básico militar como éste, diseñado para debutar con el cielo. Todas esas perplejas maniobras “de show”, la Immelmann, el tonel, el martillo, el vuelo lento, el vuelo invertido, el derrape, la pérdida simétrica y asimétrica, las salidas de barrena plana y de tirabuzón, nacieron entre 1914 y 1918 del combate aéreo.
Pero ojo, lector: hasta el más descafeinado “brevet” de piloto civil (el de ultralivianos) implica algún dominio limitado de estas artes extremas. ¿Por qué? Porque cuando te quieren asesinar de pronto una plantada de motor en despegue, o una ráfaga de cizalla entrando a pista, o la súbita formación de hielo vítreo en las alas, u otros de los tantos repentismos del vuelo no comercial, esas maniobras te salvan la vida. A veces.
De modo que aunque fatigues Youtube, lector, no encontrarás videos del IA-100 en acrobacias locas pero sensatas. Tampoco sé si le habrían salvado el gañote al proyecto. Mucho avionicida suelto en FAdeA, en 2016. Al IA-100 lo mataron tras sólo 5 vuelos.
Como quien dice, degollado en la cuna.
(Continuará mañana)
Daniel E. Arias
Creció en un 27% la carga transportada por ferrocarril en el primer semestre de 2020
Por la caída del turismo, nuestro país perdería hasta 5.000 millones de dólares
Es una estimación de Gustavo Santos, ex ministro de Turismo, que se refirió al impacto de la pandemia en el sector. Afirma que se viene una reconversión obligada.
A través de la plataforma Zoom el ex ministro de Turismo de la Nación, Gustavo Santos -que desde 2007 a 2015 condujo el sector en la provincia de Córdoba- habló sobre el impacto y los profundos cambios que la pandemia del Covid-19 está generando en el sector. El cordobés acaba de lanzar el libro “El después”, donde plantea un abordaje amplio del turismo y sondea algunos de los cambios, tendencias y desafíos que se vienen hacia adelante. Santos remarcó que previo a la llegada del Covid-19 el turismo global había generado 1.500 millones de viajes y tenía proyección de 2.000 millones hacia 2030; apuntó que 1 de cada 10% empleos estaban vinculados al turismo y que el sector traccionaba el 10,3% del PBI mundial. “En eso estaba el turismo cuando llegó el Covid. Sólo entre marzo y abril la gastronomía perdió 3 millones de empleos, a junio ya había 1.000 millones de pasajes cancelados, con una pérdida estimada en US$ 252 mil millones. Además, se frenaron inversiones en aeropuertos del mundo por US$ 35 mil millones”. Según su visión, la crisis económica es y será global, pero impactará más en las economías emergentes y consideró que la región tardará entre tres y cuatro años en recuperarse. “El turismo argentino había logrado que entraran 7,4 millones de extranjeros y se generaron divisas por US$ 5.400 millones. El golpe en el hub Córdoba es terrible, Córdoba apuntaba a ser la Atlanta de la región y sin conectividad no podemos desarrollar nada, ni el receptivo ni el interno”. Subrayó que en marzo la caída del sector fue del 49%, y el 100% en abril. Así, el primer trimestre cerraría con caída del 25%, pero sería casi total hacia el segundo trimestre. “La pérdida de divisas va a ser muy grande, éramos el cuarto complejo generador de divisas. Estimo que el país va a perder divisas por US$ 5.000 millones de este sector. La recuperación va a ser muy lenta. Se necesita de la emergencia en el turismo porque el sector está llegando al límite de la existencia, necesita auxilio y que el Estado colabore. En Córdoba es muy fuerte el turismo interno, el extranjero era el 7% del total, por eso la recuperación puede llegar antes. El turismo de naturaleza puede traccionar, pero muchas empresas van a tener que reconvertirse para atender un turista que va a tener otro perfil y otras exigencias”. La reacción de los gobiernos nacionales de la región y también de las administraciones provinciales fue otro foco de crítica en el análisis de Santos. “La crisis fue global, pero las respuestas fueron nacionales y no hubo coordinación, no se trabajó bien, se cerraron las fronteras, cada país hizo lo suyo. Y en el país veo falta de coordinación nacional, estamos en una etapa preconstitucional, pre 1853, donde cada provincia toma sus decisiones y cierra sus límites. Hay que ajustar eso y generar protocolos con los países vecinos, porque para el turismo los clientes principales son los países vecinos”.
Calidad del servicio de Edenor y Edesur. Último informe oficial: marzo a agosto 2019
En la cuarentena el 83,5% de los hogares modificó su forma de comprar alimentos
La falta de comercios de cercanía, el temor a salir y el cierre de negocios fueron algunos de los factores que afectaron la forma de adquirir alimentos, según un estudio realizado en 14 provincias.
El 83,5% de los hogares modificó la forma habitual de compra de alimentos durante la pandemia de coronavirus y un 90% adoptó medidas preventivas en relación con el acondicionamiento de las compras, según un estudio elaborado por el Instituto Tecnología de Alimentos (ITA). Estos datos forman parte de los resultados preliminares que presentó el ITA, dependiente del Centro de Investigación de Agroindustria del INTA Castelar, realizado por las investigadoras Trinidad Soteras y Carolina Maitía que pertenecen al área de Procesamiento, Análisis Físicos y Sensoriales, de ese instituto. Con el objetivo de recolectar información de utilidad para los sistemas agroalimentarios que refleje «indicios de cambios de hábitos y de consumo producidos», el ITA llevó adelante el estudio a través de una encuesta anónima bajo la modalidad virtual de la cual participaron más de 1.000 encuestados. El estudio realizado en 14 provincias del país, indicó que la forma habitual de compra de alimentos se vio afectada en el 83,53% de los hogares durante el aislamiento, como consecuencia de diversos factores. En este marco, un 60% de los consumidores manifestó sufrir inconvenientes en la adquisición de determinados alimentos en sus hogares, manifestando como principal causa la falta de comercios de cercanía. No obstante, también se observó, en similar proporción, la imposibilidad o temor de salir a realizar compras, cuestiones económicas, el cierre de comercios específicos y otras causas no detalladas. La investigadora de INTA Castelar, Trinidad Soteras, señaló que «la idea principal fue identificar qué inquietudes en torno de la cadena alimentaria podían llegar a tener las personas y lo que pudimos ver, que fue lo que más nos llamó la atención, es el temor que demostraba la gente hacia el contagio de Covid-19 a través de la manipulación de todo lo que tiene que ver con la cadena de alimentos y con el propio consumo de alimentos». Lo que más nos llamó la atención, es el temor que demostraba la gente hacia el contagio de Covid-19 a través de la manipulación de todo lo que tiene que ver con la cadena de alimentos”. En este sentido, un 69% de los encuestados manifestó preocupación por el contagio a través de los materiales utilizados a lo largo de la cadena de adquisición de alimentos (bolsas, envases, cajas, etc.). Este dato «nos prendió la luz ante la falta de información que existe respecto de que no se ha encontrado todavía evidencia de que los alimentos sean un medio de transmisión de contagio, y tampoco la Organización Mundial de la Salud pudo verificar que haya habido algún caso de contagio a través de la manipulación de envases, de bolsas, de cartones y demás». Por otra parte, un 90% de los hogares encuestados adoptó medidas preventivas respecto del acondicionamiento de las compras, tendencia que mostró un aumento de menor a mayor rango etario. Asimismo, el 23% de los encuestados que manifestó no sentir preocupación por el contagio a través de la cadena de distribución de alimentos, igualmente incorporó medidas preventivas para el acondicionamiento de sus compras. La inquietud por los alimentos como posibles vehículos del virus se manifestó en un 58% de los encuestados, encontrándose presente en mayor medida en personas de entre 51 y 60 años. En esta línea, los productos frescos para consumo sin cocción y expuestos sin envase en los puntos de venta (como frutas y hortalizas) fueron los que generaron más preocupación (más de un 30%). No obstante, las frutas y hortalizas no aparecen en la lista de productos que disminuyeron su consumo, por el contrario, aumentaron en un 7% durante el aislamiento. Sobre este punto, Soteras indicó que está relacionado «con el mayor tiempo para cocinar en el hogar, y también con todas estas nuevas prácticas de acondicionamiento y desinfección de los alimentos que implementó la gente». En relación con los cambios en el consumo de alimentos en los hogares durante el aislamiento, el estudio indagó acerca de su aumento o disminución respecto del habitual, segmentándolo en diferentes grupos de alimentos. Sobre esto se destacó un aumento neto del consumo de cereales y derivados (arroz, harinas, fideos, panificados) -11%-, infusiones -9%-, frutas y hortalizas -7%-, lácteos -5%-, grasas y aceites -3%-, bebidas alcohólicas -2%- y carne -1%-. La disminución de consumo más marcada se observó en los alimentos listos para consumir que cayeron 14%, seguidos por los productos congelados (-5%), snacks (-4%), bebidas gaseosas y jugos (-3), frutos secos (-2), dulces, conservas y quesos y fiambres (-1%). Por otra parte, se verificó que un 69% de los hogares encuestados afirmó que el contexto actual planteará un «antes y un después respecto de nuestra relación con los sistemas de producción y comercialización de alimentos». «El temor al contagio de Covid-19 a través de elementos involucrados en la cadena de adquisición de alimentos y también a través de los alimentos en sí, interpela las estrategias de comunicación y plantea un gran desafío a sortear», aseguraron desde el ITA.China lanzó con éxito su primera sonda a Marte. Presencia argentina en la misión
«Preguntas al cielo» se llama la primera misión exploratoria china al planeta rojo, cuyo objetivo es orbitar, aterrizar y obtener datos científicos. Argentina participará desde la Estación CLTC-CONAE-Neuquén.
China lanzó hoy jueves (23.07.2020) al espacio una sonda que orbitará Marte en febrero del próximo año en la primera misión de este tipo que realiza el país asiático, según informó la televisión estatal china CGTN. El lanzamiento se produjo a las 12.41 hora local (04.41 GMT) en el cohete transportador «Larga Marcha 5 Y4», desde el centro espacial de Wenchang, en la provincia insular china de Hainan. La primera misión de exploración de China a Marte, Tianwen-1, tiene como objetivo orbitar, aterrizar y explorar su superficie, y obtener datos de exploración científica sobre el planeta rojo. Tardará unos siete meses en recorrer el trayecto. Se prevé que llegue en febrero de 2021 al campo gravitatorio de Marte. La misión Tianwen-1 («Preguntas al cielo-1») es una sonda compuesta de tres elementos: un «orbitador» de observación (que girará alrededor del planeta rojo), un «aterrizador» (o lander) y un robot de control remoto que se encargará de analizar el suelo marciano. China no es la única en enviar una sonda a Marte este año. Emiratos Árabes Unidos propulsó la suya («Esperanza») el lunes y Estados Unidos lanzará una el 30 de julio. Las potencias espaciales aprovechan la distancia reducida actual entre la Tierra y el planeta rojo. Y aún así es de unos 55 millones de kilómetros, el equivalente de casi 5.000 viajes de ida y vuelta entre París y Nueva York. Puede verse este hecho también como parte de la rivalidad con EE.UU., que acaba de ordenar el cierre del consulado chino en Houston. En EE.UU. minimizaron el hecho. «Tianwen-1 es similar a las misiones estadounidenses Viking de los años 1975-1976» en términos «de escala y ambición», declaró Jonathan McDowell, astrónomo del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, en Estados Unidos. «No creo que haga nada significativo en comparación con los logros estadounidenses», dijo, refiriéndose a las múltiples sondas y robots enviados a Marte por la NASA. China ha estado mucho tiempo al margen de la competencia espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría, y está recuperando su retraso. Envió a su primer hombre al espacio en 2003, hizo aterrizar pequeños robots (los «Conejos de Jade») en la Luna en 2013 y 2019 y en junio completó la constelación de satélites de su sistema de navegación Beidou, rival del GPS estadounidense. Su misión marciana es el siguiente gran paso del programa, que también prevé la construcción de una estación espacial de aquí a 2022.Presencia Argentina en la Misión Espacial China a Marte
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) informó que está presente en la misión Tianwen-1 de la República Popular China. «En la cofia del lanzador pudo verse el logo de CONAE junto a los de las agencias espaciales europea, francesa y austriaca que aportan instrumentos científicos para estudios del planeta Marte.» «La Argentina, mediante la Estación CLTC-CONAE-NEUQUEN, brindará soporte de telemetría, seguimiento y control a la nave china durante su misión de exploración científica. La sonda se posará en el suelo marciano en febrero de 2021, con el objetivo de investigar aspectos morfológicos y físicos del ambiente, entre otros, y asentar las bases para las próximas misiones que prevén retornar con muestras del suelo marciano para 2030.» «La Estación de Espacio Profundo ubicada en Bajada del Agrio, en la provincia del Neuquén, fue creada a partir de la suscripción de acuerdos interinstitucionales entre China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC), la CONAE, la provincia de Neuquén y los gobiernos de Argentina y la República Popular China. Su objetivo es brindar soporte a la Misiones chinas de Exploración del Sistema Solar. En 2019, la estación colaboró en el monitoreo del aterrizaje de la nave espacial China Chang’e-4 en el lado oscuro de la luna. Ahora, con la misión Tianwen-1, también mantendrá un rol de apoyo.» «Esta Misión china a Marte también será de utilidad para los investigadores argentinos especializados en la geología planetaria, magnetosfera y astrobiología, entre otros aspectos.»Coronavirus: Las cuatro vacunas que han superado las primeras pruebas
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Los datos que están llegando de los primeros ensayos en humanos de vacunas contra el coronavirus revelaron cuatro candidatas prometedoras. Todas funcionan exponiendo el sistema inmunitario a la proteína «espiga» ( también «Spike protein», y «proteína S»). Es la que usa el virus para anclarse a una célula y tomarla por abordaje con sus genes. El sistema inmune irritado por esta proteína, puede reacciónar contra una infección real en el futuro.- Hay una vacuna de «vector viral», la de la Universidad de Oxford y AstraZeneca en Gran Bretaña. Utiliza un adenovirus modificado genéticamente que causa resfríos en los chimpancés (no en los humanos), y que «expresa» la proteína espiga del coronavirus. (esta vacuna se está ensayando en humanos en Gran Bretaña, Brasil y Sudáfrica).
- Un enfoque similar de CanSino Biologics en China, que utiliza en lugar de un adenovirus de chimpances, uno que infecta a los humanos. Está modificado para expresar la proteína espiga. (Esta vacuna se está ensayando en las Fuerzas Armadas de China).
- Una vacuna basada en ARN de Pfizer y la compañía alemana BioNTech. Se basa en el ARN mensajero que sintetiza no toda, sino únicamente la parte funcionalmente crítica de la proteína espiga del coronavirus, llamada «dominio de unión al receptor». (Esta vacuna se está ensayando en humanos en Alemania y EE.UU. y en los próximos días en Argentina).
- Otra vacuna de ARN de la compañía estadounidense Moderna en colaboración con el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU. En lugar de un vector viral, algunas secuencias genéticas incompletas del virus están encapsuladas en liposomas, partículas de grasa, capaces de penetrar los tejidos humanos. Luego estos, siguiendo instrucciones de la secuencia incompleta del ARN viral que los contaminó, producen proteínas irritativas (no sólo la proteína espiga), y el sistema inmune dispara una compleja reacción contra las mismas. (Esta vacuna se está ensayando en humanos en EE.UU.).
Las exportaciones de vino crecieron más de 50% en el primer semestre de 2020
Se exportaron 207 millones de litros, según datos del Instituto Nacional Vitivinícola. El consumo interno también aumentó.
Pese a la pandemia del coronavirus, la Argentina exportó en el primer semestre 207,6 millones de litros de vino, lo que representa un aumento del 52%. Esta cifra significa que se comercializaron 70,9 millones de litros más que en igual periodo del año anterior, según datos provisorios del Instituto Nacional Vitivinícola (INV). Del total de vino exportado entre enero-junio, el 45,9% fueron fraccionados y el 54,1%, a granel. Esto representa una suba interanual de 3% y de 153%, respectivamente. nalizando por tipo de vino, 118,1 millones de litros fue de varietales (56,9%) , 88,3 millones de litros de vinos sin mención varietal (42,5%) y 1,1 millón de litros de espumosos (0,5%). También se produjo un aumento en las ventas de mosto concentrado en el primer semestre, que totalizaron 62.787 toneladas con un aumento del 15,6%. Sin embargo, hubo una leve caída en los valores de las exportaciones del vino argentino. Según los últimos datos oficiales en materia de precios, que comprende durante el período enero-mayo (5 meses) se acumularon divisas por 363 millones de dólares entre vinos y mosto lo cual indica una disminución del 3,5% respecto al mismo período del año anterior. Así, en vinos, en este período Argentina exportó por valor de 312 millones de dólares, cayendo un 4% en relación igual lapso de 2019. Esto se debe a que se comercializó más vino a granel, que es de menor valor que el vino fraccionado. Los precios FOB de vino en junio no variaron en relación a lo que fue el mes de mayo por lo que se presume que esta baja en los valores se mantendría. En cuanto al mercado interno, continuando con los datos instituto vitinícola, la venta de vino acumulada también entre enero-mayo alcanzó los 342 millones de litros, manifestando un crecimiento del 2,1% respecto a igual período de 2019. En esta línea, la participación de vinos sin mención varietal es del 74,7%; el 23,2% corresponde a varietales, 1,6% espumosos. Los vinos de color siguen con su tendencia de crecimiento positiva, aumentando un 6,5% en el total acumulado de ventas. Los vinos blancos disminuyeron 11,7% en igual período. Respecto al tipo de envase, en el acumulado anual de ventas, según los datos del INV, hubo un aumento en botellas y latas, y disminución en el resto de los envases. La conclusión tentativa de AgendAR frente a estos números es que al vino argentino le falta marketing. Como a otras cosas nuestras.Un video (en nuestro idioma) explica la vacuna de la Universidad de Oxford
En cuarentena, una máquina de hacer pastas triplicó su demanda y agotó su stock
La «Pastalinda» se convirtió en un objeto de culto, cuesta $ 16.500 en el sitio oficial pero los comercios piden hasta $ 60.000.


Cómo es ser voluntario de un ensayo de vacuna

Ajedrez, el único deporte cuya práctica tuvo un enorme boom en esta pandemia
El aislamiento por la pandemia de coronavirus multiplicó las partidas de ajedrez y generó torneos entre los mejores del mundo.
El ajedrez parece ser la actividad perfecta para aquellos que están encerrados


