Se redujeron a la mitad los servicios de trenes de pasajeros

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 El servicio del tren Buenos Aires-Rosario corre sobre vías prácticamente nuevas y de alta calidad. Esta infraestructura fue inaugurada en el año 2015, en conjunto con la compra de material rodante cero kilómetro comprado a China por la misma época. Sin embargo, en los dos últimos años de administración bajo el Gobierno de Javier Milei el servicio se vio reducido y se eliminó el tren expreso, que no tiene paradas intermedias entre Rosario Norte y Buenos Aires y que estaba disponible los fines de semana. También se extendieron los tiempos de viaje a 7 horas y 15 minutos para recorrer los 300 kilómetros que unen a las dos ciudades.

Parte del problema surge de una situación que nunca se pudo solucionar con el concesionario que maneja el servicio de cargas por la misma vía, NCA. Durante 2015 se instalaron 35 barreras automáticas para que los trenes pudieran circular por esos cruces a nivel a máxima velocidad pero NCA nunca habilitó su funcionamiento, por lo que los trenes deben circular a velocidad de precaución. A esto se suman nuevos problemas generados por la administración actual, que no ha comprado repuestos para el material rodante y eso genera falta de confiabilidad en la puntualidad del servicio. Es muy común que se rompa una locomotora a mitad de camino y haya que esperar horas hasta que llegue una nueva a rescatar el tren.

La alternativa de viajar en tren en este servicio también empeoró por el aumeento del precio del pasaje, que subió hasta acercarse al del micro, que demora unas cuatro horas en realizar el trayecto. Al tener una sola frecuencia diaria, una velocidad muy lenta y poca confiabilidad, el tren difícilmente puede competir contra los micros que tienen una decena de servicios por día, tardan menos y cuestan lo mismo.

Las suspensiones de los servicios de pasajeros afectan particularmente a las poblaciones intermedias entre Rosario y Buenos Aires, que pierden la posibilidad de tener un medio de transporte confiable y barato.

El ex diputado Eduardo Toniolli (PJ-Santa Fe), miembro del Observatorio Social del Transporte, que recientemente presentó un informe sobre el estado actual de los ferrocarriles en la Argentina, dijo: “La política del Gobierno nacional con respecto a los trenes de pasajeros es muy transparente y clara. Por un lado, quiere privatizar los servicios del AMBA, y para eso está haciendo algunas obras para capitalizar la empresa de trenes metropolitanos, para atraer a algún privado a que se haga cargo de las concesiones, igual que en los años 90, comprando material rodante y haciendo obras para que después venga un privado que pueda hacer ganancia. Y para el interior del país quieren el cierre, no se lo quiere privatizar sino cerrarlo. De 21 servicios que había en diciembre de 2023 quedan 10. Y los que siguen, como el de Rosario-Retiro, están cada vez más degradados para que vayan perdiendo pasajeros y después no quede mucha gente para quejarse. Es un servicio que está tardando cada vez más y esto hace que la caída de usuarios sea de casi el 40%”.

En julio de 2024, el Gobierno dictó la emergencia ferroviaria luego de un accidente en la línea San Martín. A partir del incidente se estableció que se harían inversiones muy importantes durante dos años para recuperar los trenes a un estándar de seguridad. Sin embargo, a poco tiempo de cumplirse los dos años, el Gobierno invirtió la mitad de los 1.290 mil millones de pesos anunciados. A la vez, se abrieron planes de retiros voluntarios que hicieron que cayera mucho la cantidad de personal de estas empresas. “Acá hay un uso de los recursos públicos para hacer negocios particulares. Se usa la plata de todos los argentinos solo para el AMBA y para que la aprovechen empresas privadas”, dijo Toniolli.

«De 21 servicios que había en diciembre de 2023 quedan 10. Y los que siguen, como el de Rosario-Retiro, están cada vez más degradados para que vayan perdiendo pasajeros y después no quede mucha gente para quejarse», dijo Toniolli.

Las suspensiones de los servicios de pasajeros afectan particularmente a las poblaciones intermedias entre Rosario y Buenos Aires, que pierden la posibilidad de tener un medio de transporte confiable y barato. “Tanto el Gobierno provincial como el municipal de Rosario no hicieron ninguna declaración por la caída de la calidad del servicio, ni tampoco por la suspensión del servicio a Cañada de Gómez, que venía teniendo cada vez más pasajeros. Desde agosto de 2022, tuvo 2000 usuarios mensuales y, en 2024, llegó a 10.000. En ese momento se lo empezó a boicotear hasta que, en diciembre, totalmente degradado, se suspendió”, sostuvo Toniolli.

La provincia de Santa Fe tiene una ley, del año 2011, sancionada con el objetivo de recuperar los servicios locales de trenes de pasajeros alrededor de las ciudades de Santa Fe y de Rosario. Estos ramales dejaron de funcionar en el año 1977, suspendidos por la dictadura militar. El sistema ferroviario de Rosario fue el segundo en extensión, después del de AMBA, y conectaba a esa ciudad con todo el sur de la provincia de Santa Fe y con tres provincias linderas. Hoy, más allá de la ley, no hay intenciones de volver a ponerlos en marcha y el deterioro de la infraestructura y los servicios nacionales de ferrocarril atentan contra la posibilidad de que puedan ser reactivados en el futuro.

Matías Alonso

¿Otro conflicto con el grupo FATE? El gobierno canceló una medida antidumping para el aluminio

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El Gobierno, a través del Ministerio de Economía, resolvió levantar la medida antidumping que gravaba con un arancel del 28% ad valorem las importaciones de hojas de aluminio provenientes de China. La Resolución 172/2026, firmada por el ministro Luis Caputo y publicada este lunes en el Boletín Oficial, establece el cierre del examen por expiración del plazo y cambio de circunstancias, sin mantener vigente la protección establecida originalmente en 2020.

Esta decisión se tomó a pesar de que la firma Aluar Aluminio Argentino S.A.I.C. —que pertenece a Javier Madanes Quintanilla, también dueño de Fate, la empresa que fue convocada por el Gobierno para encontrar una solución al cierre de su planta— había solicitado la apertura del examen para extender la medida. La protección original, dispuesta por la Resolución 88/2020 del ex Ministerio de Desarrollo Productivo, aplicaba a las “Hojas de aluminio, sin soporte, simplemente laminadas, de espesor superior o igual a 0,006 mm pero inferior o igual a 0,2 mm y anchura inferior o igual a 1300 mm, excepto las lisas, con un contenido de aluminio superior o igual al 99,2%, en peso, de espesor inferior o igual a 6 micrómetros, en bobinas de ancho inferior o igual a 500 mm, según norma ASTM B 373-95”.

Desde el punto de vista técnico, la Subsecretaría de Comercio Exterior concluyó en agosto de 2025 que existía probabilidad de recurrencia del dumping en caso de levantarse la medida. El informe determinó un margen del 14,47% para exportaciones chinas hacia Chile, tomado como tercer mercado de referencia. En la misma línea, la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE), en su Acta de Directorio Nº 2618 del 21 de enero de 2026, consideró que las importaciones podrían reingresar en condiciones que reprodujeran el daño a la producción local.

Javier Madanes Quintanilla
Javier Madanes Quintanilla

Sin embargo, la propia CNCE incorporó en su análisis elementos que resultaron determinantes para la decisión final. El organismo destacó que la medida antidumping tuvo un impacto significativo: las importaciones de foil de aluminio originarias de China se redujeron a niveles marginales, sin superar el 3% del consumo aparente entre 2022 y 2025.

En ese contexto de virtual retracción de la competencia externa, Aluar amplió de manera sustancial su participación en el mercado interno, que pasó del 64% en 2019 al 91% en 2024. La comisión también subrayó la posición dominante de la compañía, única productora de aluminio primario y de foil en el país, lo que le otorga amplio margen para definir precios y volúmenes de producción.

Uno de los puntos más sensibles del informe fue la evolución de los precios. Según la CNCE, entre 2022 y 2024 el precio relativo del foil nacional aumentó entre un 5% y un 7%, mientras que en ese mismo período el precio internacional del aluminio —principal insumo del producto y que representa entre el 60% y el 65% de su costo medio— cayó un 16%. Es decir, aun con una baja significativa en el valor de la materia prima y con un mercado prácticamente cerrado a la competencia china, el precio interno del foil se incrementó.

En este contexto, la Subsecretaría de Comercio Exterior y la Secretaría de Industria y Comercio recomendaron cerrar el examen sin mantener la medida antidumping. El criterio adoptado ponderó no solo la probabilidad de recurrencia del dumping, sino también el efecto de la protección sobre la estructura del mercado, la cadena de valor y la política económica general, al considerar que las herramientas de defensa comercial deben tener carácter excepcional.

Cabe recordar que hace 12 días el Gobierno también había levantado la medida de antidumping dispuesta mediante la resolución 74 del 21 de febrero de 2020 del ex Ministerio de Desarrollo Productivo para las operaciones de exportación hacia la Argentina de “Chapas de aluminio sin alear o de aleaciones de aluminio de la Serie 3xxx según norma IRAM 681, de diámetro superior o igual a sesenta milímetros (60 mm) pero inferior o igual a mil milímetros (1.000 mm) y de espesor superior o igual a cero coma tres milímetros (0,3 mm) pero inferior o igual a cinco milímetros (5 mm)” originarias de China».

“Represalia”

El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, presidente del bloque Encuentro Federal, cargó contra el oficialismo por la decisión y la consideró “una represalia dirigida al empresario Madanes”.

Usual crítico del modelo libertario, Pichetto dijo: “El Gobierno se da todos los gustos, pero juega con la vida de los trabajadores de Aluar”. Remarcó luego que el aluminio chino tenía un 28% de arancel para ingresar al país y definió como “suicida” abrir las importaciones al 0% para ese producto. “Con China no se puede competir”, consideró.

El avance del plan de EE.UU. para controlar el petróleo de Venezuela

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El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, recorrió el jueves 12 de febrero junto a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, las plantas de Petro Independencia y Petropiar, empresas conjuntas entre Chevron y PDVSA, ubicadas en la Faja del Orinoco.

La CNN informó que durante la visita las banderas de EE.UU. y Venezuela se izaron lado a lado, y Rodríguez, quien se mostró sonriente junto al funcionario, sostuvo varias conversaciones en inglés, idioma que domina por haber estudiado en el Reino Unido, pero que por años se negó a usar públicamente por razones políticas.

Antes de partir, le preguntaron a Wright por Nicolás Maduro, capturado el 3 de enero por un grupo comando de Estados Unidos y detenido en Nueva York. “Eso es historia. Se trata de seguir adelante. En estas primeras cinco semanas tuvimos un gran comienzo y el futuro creo que es brillante”, respondió.

Wright besa una botella con petróleo delante de Delcy Rodríguez. «Conseguite a alguien que te mire como @SecretaryWright mira al petróleo», posteó la cuenta de la Secretaría de Energía de EE.UU.

La visita de Wright ratificó el giro que viene llevando adelante Venezuela desde que Rodríguez aceptó hacerse cargo del gobierno. En una entrevista con la NBC emitida también el jueves pasado ella insistió con que Maduro es el presidente legítimo de Venezuela, pero como anticipó Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, el día después de la captura del líder venezolano, lo que hace la administración de Donald Trump es evaluar lo que Delcy Rodríguez hace, más allá de lo que pueda llegar a decir públicamente.

En declaraciones a Bloomberg TV, Wright afirmó que la producción petrolera venezolana, que actualmente ronda el millón de barriles diarios, podría «crecer entre un 30% y un 40% en un año”David Goldwyn, exdiplomático de Energía del Departamento de Estado de EE. UU. se mostró un poco más conservador y dijo a Reuters que se podría lograr un aumento del 30% en la producción en un plazo de 12 a 18 meses, pero solo si se cumplen ciertas condiciones, como un entorno político estable, contratos competitivos para acuerdos de producción compartida y la cooperación de la petrolera estatal PDVSA.

A comienzos de enero, el ex ejecutivo de ChevronAli Moshiri, aseguró a EconoJournal:  «Venezuela puede volver a producir 1,5 millones de barriles por día en unos 18 meses —o menos— con una inversión de entre 5.000 y 7.000 millones de dólares. Pero pasar de ahí es mucho más difícil. ¿Por qué? Porque hay que reparar y expandir infraestructura. Venezuela tiene 38 millones de barriles de capacidad de almacenamiento y solo el 40% es usable. El problema se traslada del subsuelo a la superficie.

La principal medida que ha tomado hasta ahora el gobierno de Delcy Rodríguez, bajo la tutela de Estados Unidos, es la reforma de la ley de Hidrocarburos, que tuvo como contraparte la flexibilización del bloqueo petrolero por parte de la administración Trump.

Hidrocarburos en Venezuela: la reforma que abrió paso al sector privado y extranjero

El Ejecutivo presentó y la Asamblea Nacional aprobó a fin de enero una reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que abre el sector petrolero a mayor participación privada y extranjera, rompiendo el monopolio exclusivo de PDVSA y permitiendo contratos más flexibles e incentivos fiscales para inversiones. El debate sobre la ley fue rápido, tal como lo exigió Estados Unidos.

Antes de la reforma, el capital extranjero solo podía participar en la producción petrolera venezolana a través de empresas mixtas en las que el gobierno conservaba la propiedad mayoritaria y el control operativo. Ahora las empresas extranjeras pueden participar directamente en las actividades primarias del sector –exploración, extracción, transporte y almacenamiento– mediante contratos con el Estado sin tener que crear necesariamente empresas mixtas donde el Estado sea socio mayoritario.

Aunque la propiedad de los hidrocarburos sigue siendo estatal, las empresas privadas pueden operar campos petroleros por su cuenta, asumir riesgos y gestionar inversiones de manera más autónoma.

Otro cambio específico se centra en la comercialización del crudo. Anteriormente, solo PDVSA podía gestionar las ventas. Ahora, las empresas privadas pueden realizar la comercialización directa y administrar los ingresos a través de cuentas bancarias en el extranjero.

La reforma incluyó también un tope de 30% a las regalías, incentivos fiscales para inversores y una cláusula que permite la resolución de controversias a través de arbitrajes internacionales y mediación, siendo que antes solo era posible a través de los tribunales venezolanos.

Wright y Delcy Rodríguez en el Palacio Miraflores.

Flexibilización del bloqueo petrolero estadounidense

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de Estados Unidos flexibilizó el martes 10 de febrero las operaciones vinculadas al sector energético y logístico de Venezuela a través de las licencias generales 46A, 48 y 30B.

  • La Licencia General 46A autoriza a determinadas empresas estadounidenses a participar en la comercialización, transporte y refinación de petróleo de origen venezolano, incluso cuando intervengan PDVSA o entidades controladas por la firma estatal. 
  • La Licencia General 48 habilita la provisión desde Estados Unidos de bienes, tecnología y servicios para la exploración, desarrollo, producción y mantenimiento de operaciones de petróleo y gas en Venezuela.
  • La Licencia General 30B autoriza transacciones indispensables para la operación y el uso de puertos y aeropuertos venezolanos.

Los acuerdos con el régimen venezolano o con PDVSA deben regirse por leyes estadounidenses y cualquier controversia debe resolverse en tribunales de Estados Unidos. Además, todo pago debe canalizarse a cuentas especiales bajo control del gobierno estadounidense.

En el caso del comercio de petróleo venezolano hacia terceros países, las empresas deberán presentar reportes detallados al gobierno de Trump sobre las partes involucradas, volúmenes, valores, destinos finales y cualquier pago realizado al Estado venezolano.

El texto excluye operaciones con personas o entidades vinculadas a Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba, y prohíbe transacciones con empresas de Venezuela o de Estados Unidos que estén controladas por compañías chinas.

Está claro que las condiciones las impone Estados Unidos y la administración de Delcy Rodríguez se limita a obedecer.

Wright declaró en una entrevista a la NBC el jueves que Washington controlará las ventas y el flujo de fondos hasta que se establezca “un gobierno representativo en Venezuela” y agregó que las elecciones libres se celebrarían antes del final del segundo gobierno de Trump.

Promesas de inversión

Ya con la reforma de la ley de Hidrocarburos vigente y la flexibilización del bloqueo por parte de Estados Unidos, Wright y Rodríguez acordaron el miércoles pasado en el Palacio Miraflores avanzar en una “asociación productiva a largo plazo que permita una agenda energética”. Analizaron proyectos en petróleo, gas, minería y energía eléctrica, aunque no precisaron plazos.

Luego volaron a la Faja del Orinoco, una extensa franja territorial del este de Venezuela que concentra una de las mayores acumulaciones de crudo extrapesado del mundo. Wright recorrió Petropiar y prometió que “se invertirán más de US$ 100 millones para modernizar y aumentar la capacidad de procesamiento de esta instalación”, operada en conjunto por Chevron y PDVSA. “Están en camino de duplicar la producción en ese campo en los próximos 12 a 18 meses y probablemente quintuplicarla en los próximos cinco años”, agregó Wright.

 “Este es el camino a seguir. Este es el camino de la cooperación, y es la agenda para una asociación productiva a largo plazo”, declaró Rodríguez a la CNN. “Chevron ha estado aquí por cien años, y están haciendo un trabajo fantástico”, agregó.

Fernando Krakowiak

Uranio: habrá minería, parece. Pero no un programa nuclear

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Dice el Ingeniero Juan Vernieri, columnista habitual en «El Chubut», diario principal de esa provincia:

Indudablemente mi deducción expresada en la nota anterior, es coherente, la minería de uranio ha sido contaminante, ha dejado pasivos de muy larga duración y tiene baja aceptación social.

Dirán que el procedimiento de extracción mediante lixiviación in situ (ISR) resuelve esos problemas. Hay que reconocer que tiene ventajas frente a la minería convencional, pero eso no lo convierte en inocuo.

No se remueve estéril, no hay cráter, no hay escombreras gigantes y las presas de cola generalmente son más chicas. Eso reduce enormemente el impacto paisajístico y el volumen de residuos sólidos en superficie. 

Además, no hay túneles, no hay explosivos, no hay flotas pesadas y la infraestructura superficial es mínima.

Los yacimientos de Kazajistán están en areniscas profundas saturadas de agua, condiciones perfectas para ISR, no obstante, no ha podido certificar que no ha habido contaminación de acuíferos.

En ISR el uranio se disuelve directamente en el acuífero mineralizado. Solo se bombea solución cargada, no hay trituración ni molienda. De ahí que el volumen de residuos sólidos radiactivos es muchísimo menor. 

Los trabajadores no están dentro del cuerpo mineralizado. Operan pozos y plantas en superficie. Desde el punto de vista de salud ocupacional, es objetivamente más seguro. 

Requiere, en comparación con las explotaciones tradicionales, menos terreno, produce menos polvo y tiene menor impacto visual. Para colmo de tentador el ISR es hoy el método más barato para producir uranio. El cierre de los yacimientos explotados por este procedimiento es más simple. No hay que rellenar galerías, estabilizar taludes y la gestión de las presas de relaves es más sencilla por su menor magnitud.

El cierre consiste en restauración química del acuífero, lo más difícil sino imposible, sellado de pozos y monitoreo hidrogeológico posterior por décadas.

En lugar de montañas de residuos, lo malo es la segura alteración química del acuífero, la movilidad de metales y la migración de las soluciones lixiviantes. 

Reitero es un cambio de tipo de riesgo, no su eliminación.  El ISR solo funciona si se cumplen condiciones muy específicas: Acuífero confinado, baja permeabilidad lateral, sin conexión con agua potable y buena caracterización hidrogeológica

Si esas condiciones no se dan, no se puede utilizar este procedimiento. 
Las excelentes condiciones geológicas en Kazajistán le han permitido dominar el mercado mundial, a costa de contaminar sus acuíferos.   

Si bien Francia no prohibió la minería de uranio en su territorio, en los hechos ha dejado de explotar minas, aún le queda una importante que no la explota y ha seguido la política de importar de Níger (África) Kazajistán, Canadá y Australia.

Níger ha sido el punto más controvertido, especialmente por denuncias históricas sobre impactos ambientales y desigualdad económica. 

Francia no exige estándares ambientales equivalentes a los suyos en los contratos con este país africano. Tan es así que son ya proverbiales los reclamos del país, así la conjetura de hipocresía gana fuerza..

Si se beneficia de regulaciones más débiles o de contextos políticos frágiles, entonces sí puede hablarse de externalización de riesgos.

Francia explotó minas uranio de Níger, digamos, cómodamente, hasta que llegó el golpe de estado que cambio en gobierno.

Ing. Juan Vernieri

Reflexión de AgendAR:

En este portal somos pronucleares y el Ing. Juan Vernieri es sumamente anti, pero de manera persistente. Casi no habla de otra cosa.

Es curioso: un antinuclearismo tan grande, Ing. Vernieri, teniendo la Argentina un programa nucleoeléctrico tan chico. Ya veremos por qué es tan chico.

Nos sorprendió bastante la resignada racionalidad con que encara que ahora Ud. va a tener actividad nuclear de cerca y de sobra, con el proyecto minero IVANA sólidamente hincado en su provincia.

Ud., Ing. Vernieri, acepta que ésta será minería de bajo impacto salvo para el agua subterránea. Bajo impacto al menos, comparado con las barbaridades a cielo abierto y los diques de colas ácidas tan típicas de la minería de oro y cobre. Son ésas que el presidente Menem nos supo conseguir. Y que sigue.

No habrá que usar toneladas de explosivos para decapitar un cerro y transformarlo en un agujero de 500 metros de hondo. Sería inútil, cuando el yacimiento está apenas a 5 metros bajo el suelo de la estepa, y no supera los 30 metros en profundidad. Nos alegra que esto lo diga un ecologista puro y duro.

Nos da gusto que Ud. diga que no habrá mayor riesgo radiológico para los laburantes, en tanto no aspiren polvo. No es que vayan a aspirar mucho, porque al acuífero se le inyecta agua por una parte, y se la extrae por otro. El yacimiento es de carnotita del jurásico, vanadiato y uranato de potasio en un lecho de arenisca.

No es una esponja, pero sí roca relativamente permeable, y los metales a recuperar (uranio y vanadio) forman sales solubles, y son fácilmente movilizables si se mantiene el acuífero dentro de su pH normal, es decir alrededor de 8: nada ácido y ligeramente básico.

Para el caso, y ahora hablamos a los lectores del Ing. Vernieri, les aseguramos que aspirar durante años cualquier polvo, sea de ladrillo, de cemento, de roca molida, sea estéril o metalífera, con o sin vanadio, con o sin uranio, te puede llevar a la silicosis, o «pulmón de minero». Tus fuelles se llenan de tejido conectivo cicatrizal, se van volviendo duros como cartón, quedás en insuficiencia respiratoria crónica, y eso es discapacitante, irreversible y mortal.

Nada de polvaredas ni voladuras en este caso. La mina Blue Sky-(la llamamos por el nombre del socio principal canadiense)- inyectará agua virgen con agentes movilizantes en el suelo por perforaciones «ad hoc», y la extraerá, con su carga de uranio y vanadio, a través de otras perforaciones situadas «aguas abajo», según la dirección predominante de flujo dentro acuífero.

La ciudad de Valcheta, hasta ayer solitaria y siestera, está ubicada a 25 kilómetros hacia el suroeste de Blue Sky. Será la base operativa, Mientras dure la extracción de la parte movilizable de los recursos, 22,7 millones de toneladas de uranio y vanadio, no es imposible que se vuelva una colmena temporaria y caótica, uno poco el estilo de Añelo con los hidrocarburos de Vaca Muerta.

En la aridez de la estepa del Macizo Central Norpatagónico llueve entre 200 y 300 mm. por año. No sobra agua pura para desperdiciar dentro de tan amarrete acuífero, ni se la puede traer fácilmente de otros lugares.

No parece haber riesgo de contaminación de napas vírgenes y usadas por ciudades, aldeas o personas. El agua dentro del acuífero se mueve hacia el sudeste, y Valcheta está bien hacia el sudoeste.

Los agentes movilizantes típicos para este tipo de minería todavía extraña en nuestros pagos tampoco son alarmantes. Lo normal es oxígeno puro, o peróxido de hidrógeno (agua oxigenada).

No habrá que usar ácidos fuertes para sacar el uranio, reconoce Ud., Ing. Vernieri.

Es cierto y no lo es. En realidad, la empresa dice que usará ácido sulfúrico o carbonato de calcio según el tipo de suelo que se vaya encontrando para movilizar el uranio y el vanadio. Añade que cuando se haya extraído lo extraíble de ambos metales a lo largo de un frente de pozos de inyección y los correspondientes de extracción, se remediará el acuífero a su condición química de base.

Ese tipo de cosas es infrecuente en la minería argentina, según prontuario. Agotado un recurso, la multinacional a cargo hace las valijas y se raja. ¿Quién se va a quedar años y años, y sin entradas de plata, volviendo a estado de base un acuífero que, por definición, es invisible? Tal vez la pata criolla del negocio, que es Corporación América, es decir Eurnekián. Antes va a pasar un camello por el ojo de una aguja, tal vez habría dicho Nuestro Señor.

Esos valores de base se están investigando hoy para fijar los compromisos contractuales. La remediación se va haciendo con agua limpia del lugar y en tiempo real, siguiendo el avance del frente de explotación. La idea es dejar el acuífero como estaba antes del desembarco de Blue Sky. Veremos, dijo un ciego.

Para evitar la contaminación vertical de acuíferos distintos a profundidades distintas, los pozos deben estar encamisados. Y para evitar la contaminación horizontal, ayuda bastante la presión diferencial que hace fluir lentamente la napa hacia el sudeste, acatando la dirección de los espectaculares Bajos del Gualicho, destino final de toda el agua subterránea de la Línea Sur.

Los bajos referidos son 5000 km2 de salares a unos 72 metros bajo el nivel del mar, el tercero por tamaño en todo el mundo. Todas las sales arrastradas por los acuíferos en torno terminan aquí, y el feroz sol de la temporada cálida evapora los 2 o 3 cm. de salmuera que se juntan en invierno. Forman un espejo, y sólo la gravedad permite diferenciar el abajo y el arriba, es decir la tierra del cielo. Blue Sky es un nombre adecuado.

Los únicos humanos en el sitio son turistas con hambre de ver una inmensa nada blanca y capaces de resistir 50 grados centígrados del día, o las estrellas que brillan casi con furia en la oscuridad de tinta china glacial de las noches sin luna. Y si además de hambre tienen sed, el agua se la traen desde otros lados y con ellos. No es una gran idea quedar varado en estas soledades.

Para aumentar la diferencia natural de presiones en el acuífero, las bombas de inyección del «licor lixiviante» en la napa son más potentes que las de recuperación, aguas abajo. La idea es que la zona de extracción esté algo despresurizada para evitar infiltración lateral del licor.

El control de que eso no suceda se hace con pozos testigos, ubicados aguas abajo, según la dirección natural del acuífero.

La idea no es mala si la provincia, propietaria del subsuelo, ejerce su contralor.

Que todo esto lo admita, con renuencia, una compleja rareza como es ser ingeniero, ecologista antinuclear y de yapa, columnista, todo a la vez, nos emociona.

De todos modos, no es lo normal que las provincias argentinas con minería controlen a las empresas mineras, mayormente multinacionales, en este caso el grupo canadiense de Joe Grosso, que en realidad opera para la empresa uranífera francesa Orano, con plata de fondos de pensión y de inversión de demasiados orígenes, y eso sí, con algún prestanombres local.

Por algo en su nuevo código minero Menem, Cavallo y los radicales, con la reforma constitucional de 1994, le sacaron la propiedad del subsuelo al estado nacional. No porque éste sea inherentemente más honesto que los estados provinciales, pero antes del añadido del artículo 124 al Código de Minería, La Nación sin duda era molesta por ser mucho mayor, por pedir coimas mayores, y por estar sujeta a un mayor escrutinio de medios, y de escándalos.

La realidad es que hoy por hoy la gran minería argentina, que de argentina no tiene nada, opera mayormente sobre despoblados. Y que las mineras tienen demasiada plata y las provincias son demasiado pobres.

En fin, la cola no mueve al perro.|

En San Juan, que a fines del siglo pasado se había vuelto bruscamente la provincia más activa del país en extracción de oro y cobre, en 2006 el organismo que controlaba que Barrick Gold no hiciera desastres en Veladero y Pascua Lama era la Policía Minera.

El gobierno provincial estaba contentísimo: por fin el organismo tenía camionetas y equipos técnicos decentes como para hacer bien su trabajo de controlar… a la Barrick Gold. Sí, los equipos los pagaba la Barrick.

«No comment», dicen en las películas.

Hasta ahí, en nuestra desconfianza de que en nuestros pagos las cosas se puedan hacer por derecha, máxime con el Código Minero actual, Ud. y nosotros, ingeniero Vernieri, podemos estar casi de acuerdo.

Pero para nuestra tranquilidad, loado sea Dios, seguimos teniendo un desacuerdo fundamental.

SOMOS INDUSTRIALISTAS Y ARGENTINOS

Ecologistas somos todos, pero tampoco la pavada. Lo que no le molesta a Ud., ing. Vernieri de Blue Sky y del proyecto IVANA, pero a nosotros sí, es su carácter puramente extractivo.

IVANA exportará polvo de octóxido de uranio sin más valor agregado argentino que el lixiviado y el secado.

Todos los pasos siguientes de valor agregado se dan afuera del país. Son (y abrevio para no cansar): *

  • 1) la transformación química del octóxido amarillento en dióxido negro,
  • 2) el proceso térmico bajo alta presión que transforma el dióxido en polvo en pequeñas pastillas negras de cerámica durísima
  • 3) el encapsulamiento de tales «pellets» en manojos metálicos de superaleaciones de zirconio

En el punto 3 la cadena de valor agregado nacional debería alcanzar un tope. Son decenas de grandes, pequeñas y expertas operaciones químicas y físicas que multiplican centenares de veces el valor del uranio tal cual sale del suelo, y tal cual ingresa al núcleo de una central nucleoeléctrica.

Lo idiota de nuestro caso es que todo ese ecosistema científico, tecnológico e industrial transformativo ya lo tenemos en el país, y muerto de hambre. Un proyecto como el de Blue Skay es la cola del perro, pero sin el perro.

Le damos una escala estimativa de precios internacionales. Omitimos el paso del enriquecimiento de uranio, porque nuestras tres centrales queman uranio natural, con apenas ese exiguo 0.7% del isótopo 235 con el que sale del suelo. Somos 7 los países que hacen lo mismo, y han llegado a operar más de medio centenar de centrales nucleoeléctricas tipo CANDU, el 11% de la flota mundial. Y en este momento, mayormente gracias a la India, son las que más se construyen.

Mire estos números, ingeniero:

El kg. de octóxido de uranio, un polvo amarillento llamado «yellow cake», está a unos U$ 200.

Lo producíamos prácticamente a pie de mina, en la cantera de Sierra Pintada, Malargüe, Mendoza, hasta que el gobernador Arturo Lafalla cerró la mina (tiempos de Menem, Ud. sabe). Con ello, la provincia, magnánima, tomó la decisión de que el país entero dejara de producir su propio uranio, como venía haciendo desde 1955. Desde entonces lo venimos importando de Kazajstán.

Duerman sin frazada, argentinos. En la seguridad de que los EEUU jamás nos aplicarán sanciones que impidan que le compremos a Kazajstán todo el uranio que querramos.

Las malas lenguas en Malargüe dicen que Sierra Pintada como activo nacional de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) daba trabajo en blanco y bien pago todo el año. Añaden las mismas malas lenguas que eso molestaba a los grandes y medianos viñateros que dan trabajo en negro y temporario. Prefieren ser amos y señores de los recursos humanos del departameno, para explotarlos a lo perro. Eso, según usos y costumbres muy viejos, y pre-nucleares.

Sierra Pintada parecía más bien una cantera, cuando estaba activa. Andenes volados a dinamita en paredes de piedra, y grandes camiones yendo y viniendo con roca despedazada rumbo a la molienda.

Blue Sky será un paisaje bastante distinto, chato de solemnidad, con caños, bombas y piletas. El producto final del secado del líquido lixiviado es el secado de los solutos, que en ambos casos fue y será el «yellow cake».

El kg. de yellow cake en 2020 estaba clavado en U$ 66, pero hoy está a U$ 200, y subiendo. Pasa que este estúpido mundo no lee lo suficiente sus columnas. Debido a ello, está asustado del cambio climático y se está re-nuclearizando a velocidad de escape. Sobre 440 reactores de potencia en 2020, hoy hay 74 nuevos en obra en 15 países, y 115 pedidos y aprobados por dichos países. Los grandes tractores, para sorpresa de nadie, son China, Rusia y la India.

El kg. del dióxido de uranio, que es el que sirve en las centrales nucleares, le suma unos U$ 25 al yellow cake. El proceso químico se llama «conversión», y por ahora se hace en Córdoba, en Dioxitek. Esta planta se fundó en descampado, pero aquel baldío quedó rápidamente rodeado hoy de la edificación residencial de Alta Córdoba. Ese lugar se ha vuelto el lugar perfecto para que Dioxitek esté… en otro lugar.

La nueva Dioxitek estará en Formosa, provincia sin uranio y muy alejada de la próxima jurisdiccion productora (Chubut, el vez Mendoza nuevamente) y más alejada aún de Ezeiza, Buenos Aires, donde el óxido de uranio se vuelve otras cosas más caras e interesantes. Todo lo cual es un tremendo disparate en términos de logística. Pero no es nuestro tema. Volvemos al mismo.

El resultado de la conversión del tetróxido de uranio, ese polémico polvo amarillento llamado yellow cake, es otro polvo negro, pero negro de toda negritud, de dióxido de uranio puro. Hasta ahí, el valor acumulado llega a U$ 225 por kg.

Es decir, muy bajo valor agregado respecto del mineral uranífero.

El kg. de pastillas cerámicas negras de dióxido de uranio, la forma en que ingresa el uranio a la zona crítica de la central, suma alrededor de U$ 300, lo que da U$ 525. Ahí empezamos a hablar de plata en serio.

Explicación para los lectores, porque esto Ud. lo tiene claro, ingeniero. Muy pocos países saben fabricar estas pastillas. Nosotros sí, y lo hacemos desde los años ’80, y con métodos muy automatizados y nacionales, y máquinas diseñadas y construidas por la joya de la corona de las empresas nucleares, INVAP.

La planta pertenece a una sociedad mixta de la CNEA y Pérez Companc. Requiere de moldes ultraduros de carburo de tungsteno para comprimir en frío este polvo a 400 megapascales. Es mucho. Viene a ser unas 18.000 veces más presión que la del aire de un neumático de camión liviano. O si prefiere, el equivalente del peso de ese camión de 4 toneladas sobre la superficie de una uña.

El polvo queda comprimido a un 60% de su máximo teórico de densidad. Entonces Ud. pasa esas pastillitas negras por un horno a 1800 grados de temperatura, lo que las transforma en pequeñas piezas de cerámica muy dura, densa y pesada, a un 95% de su máxima densidad teórica. Son tamborcitos de 15 mm. de diámetro por 15 de altura.

Si levanta uno entre los dedos, le va a resultar sorprendentemente pesado. Si se lo tira a alguien, a ese alguien le va a doler. La famosa densidad del uranio, casi el doble de la del plomo.

Ese trabajo de sinterizado aquí lo hace CONUAR S.A., una sociedad mixta de la CNEA, con un tercio del paquete accionario, y del Grupo Pérez Companc, con 2/3. La planta está adentro del Centro Atómico Ezeiza. No se puede vender. Es un bien estratégico nacional, según contrato.

Repito, ahí Ud. llega a U$ 525 el kg. Y le puso mucho valor agregado argentino al yellow cake, que es más bien materia prima. Y todo esto Ud. lo hizo con tecnología nacional desarrollada por la CNEA, sin pagarle un mango de patentes a ningún país y a ninguna consultora.

El añadido de un armazón, manojo o elemento combustible es la parte decisiva y la realmente cara.

En el caso de las centrales que más le interesan a la Argentina, las CANDU, el manojo consta de 37 tubitos muy sutiles de zircaloy, una superaleación de zirconio transparente ante la circulación de neutrones. Pese a su look frágil, ese manojo es muy resistente a presiones y temperaturas extremas. Las pastillas deben bancarse 1800 grados de temperatura en su centro, y presiones de agua refrigerante de 10 megapascales. Sí, son 100 kg. sobre una uña. Elija cuál.

Los 37 tubitos (o «lápices») de zircaloy se llenan de pastillas de punta a punta (50 cm). Esos lápices están unidos y separados entre sí por discos separadores, también de zircaloy. Cada lápiz, ya se explicó, está obturado en sus dos extremos por tapones del mismo material. La CNEA tardó años enteros en descular cómo hacer esos tubitos, y años más para desarrollar una soldadura que no filtrara los gases de fisión generados por las pastillas.

Un manojo de 37 lápices vacíos es muy liviano. Pero Ud. llena de pastillas, y pesa 22 kg. Esa sutil estructura no puede ni debe romperse, rajarse, fundirse o desintegrarse, y debe aguantar varios años en condiciones físicoquímicas brutales. En el caso de una CANDU como la central de Embalse, Córdoba, la estadía es más corta, un año en promedio.

Ahora piense en el calor que generan más de 5 millones de esas pastillas, cuando se irradian unas a otras de neutrones, entran en reacción nuclear controlada.

Cada manojo tiene más o menos la forma y tamaño de un tronco de los de chimenea. «Crudo», recién fabricado, sin haber ingresado jamás al corazón de una central CANDU, es muy poco radioactivo. Ud. lo puede cargar tranquilo, aunque va a necesitar las dos manos. Mi amigo el Dr. Carlos Aráoz, experto en materiales especiales de la CNEA, se lo daba a sus alumnos y dejaba que se lo pasaran entre sí por toda el aula, antes de avisarles que estaba lleno de cerámicas de uranio.

Lo que evitaba que salieran todos corriendo era el hecho de que Carlitos se lo había traído con él, y que parecía de lo más tranquilo, y que un alumno de temas nucleares sabe lo básico de seguridad radiológica. Pero a más de uno le temblaban las manos.

Si lo mira en números, cada manojo contiene potencialmente 3450 MWh de energía térmica, que equivalen al calor generado por 1500 tambores de fuel o gasoil, de los de 220 litros.

Los manojos no reaccionan, dejados en soledad. Recuerde, lector, que se trata de uranio natural, con apenas 0,7% del isótopo 235. La radiación alfa que emiten es poca, y no llega a salir de los lápices ni a atravesar la piel.

Pero amuchados ordenadamente dentro del corazón de una central como Embalse, esos 4560 manojos emiten a lo loco, por la desintegración en cadena del uranio 235, que desata neutrones y fotones X y gamma de altas energías. Esos 4560 haces generan 2100 megavatios térmicos, que a su vez le dan a Córdoba 756 megavatios eléctricos 24 x 7 alrededor de 350 días por año, descontados los de parada por mantenimiento.

Piense en la cantidad de gases invernadero que le estamos ahorrando a la atmósfera, con esa única central.

Una central puramente argentina por su ingeniería, con 700 MW de potencia instalada nos tomaría entre 6 y 8 años y unos U$ 8000 millones, generaría unos 5000 puestos de trabajo durante la construcción y 500 estables, en operaciones.

Esto no es minería, Ing. Vernieri. Esto es industria muy exclusiva.

Y nosotros sabemos hacer todo, el ciclo completo desde la mina hasta el elemento combustible. Y de yapa, sabemos hacer una central tipo CANDU, pero más avanzada, e incluso rehacerla a nuevo, y por una tercera parte del precio de una a inaugurar, cuando expiren sus primeros 30 años en operaciones. Y podemos construir decenas de ellas. Desde los ’70 y los ’80, tenemos la física, la química, la tecnología, los recursos humanos, todo.

Pero estamos aquí discutiendo de minería. Como si fuéramos Níger.

Es que nos quieren transformar en Níger, ingeniero.

De las centrales se encarga NA-SA, Nucleoeléctrica Argentina SA., una empresa estatal fantásticamente redituable que diseña, opera y repara máquinas de uranio natural. Por operar y reparar las dos Atuchas y Embalse, y de yapa vendiendo la electricidad a muy mal precio (es deliberado, lo fijan los petroleros de la Secretaría de Energía), NA-SA genera el 7.5% de toda la electricidad producida en Argentina, y unas utilidades del 18% anual.

Si hacemos 10 centrales como ésta, nos olvidamos de los apagones. Y exportamos no uranio a los yanquis o a los franceses, sino energía eléctrica a los vecinos de la región. Y si hacemos 20, podemos darle potencia a centenares de industrias electrointensivas argentinas o al menos basadas en la Argentina: vidrio, acero, cemento, aluminio, química, petroquímica, y siguen los rubros.

Ése es el único modo inteligente de usar el uranio, ingeniero Juan Vernieri. Y aquí es donde trazamos la raya: para exportarlo sin valor agregado local, mejor dejarlo adonde está y esperar que llegue algún gobierno más industrializante y menos vendepatria.

¿Se da cuenta de por qué este gobierno quiere desesperamente privatizar NA-SA?

Legalmente, podemos hacer las CANDU que Ud. quiera sin infringir patentes, porque la tecnología se compró a Canadá en los ’70. En la práctica, hemos podido terminar una sola, Embalse, con una tremenda oposición de distintos gobiernos nacionales manejada desde bambalinas por otro gobierno, ya sabe cuál. Y pudimos ponerla en línea, y tres décadas más tarde, rehacerla a nuveo para una extensión de vida de 30 años más. No es imposible que esta central opere un siglo entero. Lo mismo vale para las otras dos, las Atuchas.

Los 7 países que usan este tipo de centrales consideran que los precios y la calidad de los componentes argentinos son buenos. El catálogo más vendible consta básicamente partes de elementos combustibles, tuberías de zircaloy, incoloy y otras super-aleaciones, e intercambiadores de calor. Se han exportado a la India e incluso a Canadá. Podríamos vender centrales enteras, pero dada la parálisis inducida de nuestro programa nuclear, sólo vendemos repuestos.

Y Ud. y yo hablando de minería…

Empiece a sumar valor agregado etapa por etapa. Antes toda esa guita quedaba aquí, en forma de salarios permanentes de obreros, técnicos y profesionales calificados. Ahora no, porque las obras del programa nuclear argentino acaban de ser detenidas nuevamente Desde 2015 en adelante, el Ing. Mauricio Macri y luego el presidente Javier Milei le suspendieron «sine die» la construcción de 3 nuevas centrales nucleares. Pero antes lo hicieron Raúl Alfonsín y, esperablemente, Menem y De la Rúa.

Lectores (me dirijo a ellos, ingeniero), las centrales que quedan en operaciones también son 3, a fuerza de extensiones de vida. Tenemos el mismo número de máquinas activas que el previsto para 1986. Las existentes, e incluso las que hoy por hoy quedaron en carpeta, resultan pocas para quemar los grandes excedentes de yellow cake que se exportarán desde Chubut.

No deje que le macaneen, lector, ese uranio se va de aquí. La demanda internacional se está poniendo feroz.

Éste es un proyecto de exportar naturaleza casi cruda. No deje que se lo disfrace de restitución de capacidades argentinas sobre el ciclo de combustibles. No deje que lo alegren con el verso de que ya bastó de comprarle a los kazajos. Y de que por fin volvemos a producir nuestro propio uranio.

Mendoza misma, tras haber cerrado la mina de Sierra Pintada y dado pie a 30 años de importaciones al cuete, ahora acaba de descubrir que la minería no es tan mala. Claro, exportar yellow cake sin tener que meterse en cosas industriales y complejas convence a cualquiera. Seamos como Níger, que Francia en general se ocupa bien de ser Francia.

Pero estamos hablando de plata. Ing. Vernieri, no es lo mismo exportar roca aurífera que fundir oro para hacer lingotes. Y si se quiere aún más industria, exportar esas piedras con oro no produce las ganancias de hacer microcableados y contactos de oro para microelectrónica.

Y si a uno le da por el lado artesanal, diseñar y hacer los anillos, collares y tiaras de oro de una señora con demasiada mosca, escoltada por guardaespaldas con anteojos negros. Cualquier cosa da más réditos que vender naturaleza cruda.

Exportar polvo amarillo de tetróxido de uranio es de países pobres y brutos. Nosotros nos hemos ido volviendo pobres a fuerza de cerrar industrias y hambrear a los docentes. Pero todavía no somos enteramente brutos.

Sí somos bastante estúpidos. En 1984 teníamos resuelto aquí el ciclo completo de los combustibles nucleares. Íbamos a llegar al año 2000 con al menos 8 centrales nucleares en operaciones, íntegramente argentinas desde la cuarta, y varias más en construcción. Obviamente, eso no sucedió.

Pero pese a los palos en la rueda que vienen metiéndonos los embajadores de los EEUU y decenas de políticos y ecologistas imposibles de ser acusados de industrialismo, INVAP ha logrado vender reactores nucleares argentinos en Perú, Argelia, Egipto, Australia, Holanda y Arabia Saudita, y tiene uno más pedido por Uganda.

La ley argentina decía que el uranio era un recurso estratégico, y no se podía exportar.

Y no debería exportarse, lectores. Tenemos poco uranio. Australia tiene el 30% de las reservas mundiales, Canadá el 10%, y nosotros menos del 1%. Incluso con un programa nucleoeléctrico tan chiquito y triste como el nuestro, calcule que tenemos uranio para sólo 30 años en operaciones sin tener que volver a importar. Si nos dejan importar.

Deberíamos dejamos de boludear con que somos la Arabia Saudita del uranio. Con ese verso, nos van a fumar en pipa, y todavía vamos a dar las gracias.

De tener el segundo programa nucleoeléctrico más vibrante del Tercer Mundo en los ’70, en materia de obras concretas, nos hemos congelado en esa década, la de los ’70.

Solo tres centrales, gracias a una alianza no muy explícita de empleados declarados y encubiertos del State Department, y de ecologistas argentinos angelicales.

Ing. Vernieri, lo que nos jode de IVANA, Blue Sky o como demonios decida llamarse, es que la descomunal torta de valor agregado industrial y de RRHH expertos y bien pagos, todo eso queda afuera. Y a nosotros nos queda la minería. La cola del perro, pero sin el perro.

Y eso fue fácilmente aprobado por una provincia que, ante la amenaza (haceme reír) de tener una central, se horrorizó y se declaró antinuclear de la primera hora.

Ingeniero, nosotros y Ud. vivimos en planetas distintos. No obstante, siempre lo leemos.

Ecologistas somos todos, ¿no?

Pero a nosotros nos interesan dos hermanitas que siempre andan juntas: la industria y la educación.

Añado: argentina y pública.

Daniel E. Arias

El proyecto oficial de Ley de Financiamiento Universitario: otro intento para pagar menos

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El sector educativo universitario atraviesa una crisis debido a la decisión del Gobierno de congelar los sueldos de los trabajadores de las universidades nacionales y los fondos para el funcionamiento de las casas de estudios, además de los hospitales que dependen de las universidades. Según cálculos de los sindicatos de trabajadores docentes y no docentes, sería necesario un aumento superior al 50% para que los salarios recuperaran los niveles, ya bajos, de diciembre de 2023.

En 2024, la oposición en el Congreso presentó el primer proyecto de ley para poder garantizar el el financiamiento de las universidades luego de una multitudinaria marcha en todo el país. Fue aprobada por un amplio margen pero luego vetada por el presidente Javier Milei. Un año después pudo presentarse una nueva ley que también fue aprobada, vetada por el presidente pero luego insistida por los dos tercios de ambas cámaras del Congreso. La insistencia del Congreso es muy difícil de conseguir y solo se ha hecho en 25 oportunidades en los últimos 45 años de democracia.

El Gobierno no tenía más opción que aplicar la ley pero optó por suspenderla pidiendo aclaración al Congreso sobre el origen de los fondos, argumentando no disponer del dinero para cumplirla. A fin de año intentó nuevamente derogarla en un artículo del presupuesto pero fue nuevamente rechazado. En el frente judicial, el juez federal Martín Cormick ordenó que el Ejecutivo debía cumplir la ley, pero el Gobierno lo recusó para así ganar tiempo, con la excusa de que no podía ser imparcial por ser profesor en una universidad.

En 2024, la oposición en el Congreso presentó el primer proyecto de ley para poder garantizar el el financiamiento de las universidades luego de una multitudinaria marcha en todo el país. Fue aprobada por un amplio margen pero luego vetada por el presidente Javier Milei.

Qué dice el nuevo proyecto de financiamiento universitario

El proyecto presentado por el Gobierno dice que llamará a paritarias, aunque no aclara que deberán ser de, como mínimo, montos iguales a la inflación, y no reconoce lo perdido en los salarios de 2024. En cuanto al año 2025, propone un aumento del 12,3%, dividido en tres cuotas a pagarse a partir de los meses de marzo, julio y septiembre. En estos dos años de gestión de La Libertad Avanza, el Gobierno nunca había llamado a paritarias a los gremios y siempre había dado aumentos por debajo de la inflación y de forma unilateral.

“Esto no resuelve el reclamo. La ley de Financiamiento dejaba todos los rubros como estaban en 2023. Esto solo resuelve un tercio del problema”, dijo Jorge Aliaga, ex decano de la Facultad de Ciencias Exactasy Naturales de la UBA, integrante del directorio del CONICET y actual secretario de Planeamiento y Evaluación Institucional de la Universidad Nacional de Hurlingham. Y agregó: “Es un parche que mejoraría un poco el salario actual y que otros trabajadores de la administración pública no tienen, como los investigadores. Pero no se estaría recuperando ni siquiera la situación salarial de 2023, que era mucho peor a la de 2015, y que ya era peor a la de 2012”.

“Esto no resuelve el reclamo. La ley de Financiamiento dejaba todos los rubros como estaban en 2023. Esto solo resuelve un tercio del problema”, le dijo a TSS Jorge Aliaga.

El proyecto de modificación presentado por el Ejecutivo también quita de la ley aprobada el apartado para la recomposición salarial de las becas para estudiantes y elimina la actualización de los fondos para el funcionamiento de los hospitales universitarios, que debía seguir a la inflación medida por el INDEC y les busca fijar un monto fijo de 80.000 millones de pesos para este año. En cuanto a los gastos de funcionamiento de las universidades, el nuevo proyecto establece que se ajustarán si la inflación supera el 14,3% anual previsto en el Presupuesto Nacional, sin reconocer lo ya perdido, que viene poniendo en jaque al funcionamiento normal de las universidades.

La iniciativa ingresará primero en la Cámara de Diputados, como se suele hacer con los proyectos mandados por el Poder Ejecutivo, y aunque está propuesto para las sesiones extraordinarias de febrero es muy difícil que pueda ser tratado ahora. “La posibilidad de aprobarla dependerá del toma y daca que haga el Gobierno. Con las últimas elecciones no están tan lejos y tienen herramientas para negociar con los gobernadores”, dijo Aliaga. Frente a esta iniciativa, las instituciones nucleadas en el Frente Sindical de Universidades Nacionales (CTERA, CONADU, FEDEUN, UDA, FAGDUT y FATUN) anunciaron un paro de una semana para mediados de marzo, para cuando la mayoría de las universidades empiece el ciclo lectivo, bajo la consigna “La Ley de Financiamiento Universitario no se toca, se cumple”.

Matías Alonso

Las nuevas carreras universitarias que se pueden cursar a partir de este año en Argentina

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Inteligencia artificial, biotecnología, finanzas digitales y negocios globales encabezan la renovada oferta académica que lanzaron las universidades públicas y privadas del país

Las universidades argentinas incorporaron nuevas licenciaturas para este año lectivo 2026 y programas orientados a datos, tecnología, salud y creatividad estratégica, en un contexto marcado por la transformación digital, la demanda de perfiles híbridos y un mercado cada vez más globalizado.

Licenciatura en Biotecnología

La Universidad de Buenos Aires (UBA) anunció una incorporación a su oferta académica. A partir de 2026, lanzará la Licenciatura en Biotecnología, una carrera de cuatro años y medio que se destaca por su enfoque interdisciplinario. El plan de estudios integra la participación de cuatro unidades académicas: Farmacia y Bioquímica, Agronomía, Ciencias Exactas y Naturales, y Ciencias Veterinarias.

“Es la primera carrera que tiene este componente interdisciplinario, donde cuatro unidades académicas participan en el dictado”, sostuvo Pablo Evelson, decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica.

Además, el hecho de que pueda cursarse de acuerdo con la orientación que cada estudiante elija en las distintas facultades de la Universidad de Buenos Aires le da una característica única, ya que los alumnos van a poder elegir, luego de hacer un ciclo común, entre una orientación en Ciencias de la Salud, en la Facultad de Farmacia y Bioquímica, una orientación en Biotecnología y Producción Animal en la Facultad de Ciencias Veterinarias, otra en la Facultad de Agronomía, y finalmente una orientada al desarrollo sustentable en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales» , afirmó.

Y agregó: “Esperamos que de aquí, emerjan profesionales con una capacitación, tanto para insertarse directamente en el sector productivo, como para que sean emprendedores, para que puedan generar sus propias ideas y poder generar sus propias empresas biotecnológicas”.

La UBA tendrá una nueva carrera en 2026: la Licenciatura en Biotecnología
La UBA tendrá una nueva carrera en 2026: la Licenciatura en Biotecnología

Licenciatura en Inteligencia de Negocios

La Universidad del Salvador (USAL) incorporó la Licenciatura en Inteligencia de Negocios (Business Intelligence). Se trata de una carrera de grado de cuatro años que busca formar profesionales capaces de transformar grandes volúmenes de datos en decisiones estratégicas. El plan de estudios combina un 30% de formación técnica en lenguajes de datos con un 70% enfocado en la digitalización, negocios y formación humanística.

“Con esta nueva propuesta, la Universidad del Salvador reafirma su compromiso con la formación de profesionales de alto nivel, preparados para afrontar los desafíos del mundo organizacional moderno” explicó Claudio M. Flores el decano de la institución.

Y agregó: “Al integrar tecnología, estrategia y visión humanística en una misma licenciatura, la institución se posiciona como pionera en Argentina en la enseñanza de Business Intelligence, brindando a sus estudiantes herramientas innovadoras para liderar la revolución digital en el ámbito corporativo”.

La propuesta responde a una necesidad concreta del mercado actual y se alinea con una tendencia ya consolidada en Estados Unidos y Europa.

La Universidad del Salvador incorporó la Licenciatura en Inteligencia de Negocios en sus carreras de grado
La Universidad del Salvador incorporó la Licenciatura en Inteligencia de Negocios en sus carreras de gradoDIEGO SPIVACOW / AFV

Licenciatura en Finanzas Digitales

La Universidad Argentina de la Empresa (UADE) lanzó la Licenciatura en Finanzas Digitales, un programa de cuatro años que articula las finanzas tradicionales con tecnologías disruptivas. La carrera prepara a los estudiantes en la gestión de fintech, criptomonedas, blockchain, billeteras virtuales y medios de pago digitales, e incorpora también contenidos de ciencia de datos y programación aplicada.

“Las finanzas dejaron de ser solo números: hoy son tecnología, datos y experiencia de usuario. La industria financiera está migrando a modelos digitales a toda velocidad, y el diferencial profesional ya no es ‘saber de finanzas’ a secas, sino poder liderar esa transformación desde adentro”, explicó Florencia Scaturchio, directora de la Licenciatura en Finanzas Digitales.

Y añadió: “La Licenciatura está diseñada para formar ese perfil híbrido: una persona con fundamentos fuertes en finanzas, pero también con herramientas para trabajar con datos, entender cómo se construye un producto digital, y dialogar con equipos de tecnología, compliance y negocio”.

Licenciatura en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos

En la misma universidad se creó también la Licenciatura en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos, una formación de cuatro años centrada en el desarrollo de sistemas inteligentes. El plan aborda áreas clave como machine learning, inteligencia artificial generativa, automatización inteligente y procesamiento de lenguaje natural, con una sólida base en matemática y estadística.

La carrera apunta a cubrir la creciente demanda de profesionales capaces de implementar soluciones basadas en datos en sectores como la salud, la logística y la educación.

Licenciatura en Diseño Estratégico

UADE incorporó también la Licenciatura en Diseño Estratégico, una propuesta de cuatro años que redefine el rol del diseñador dentro de las organizaciones. La carrera integra creatividad, innovación y pensamiento estratégico para el desarrollo de productos y servicios, y se dicta en modalidad bilingüe, con el 22% de las materias en inglés.

“La Licenciatura forma profesionales capaces de pensar y desarrollar proyectos con impacto, integrando creatividad, tecnología, comunicación y gestión.La carrera aporta una formación integral y transdisciplinar que combina metodología proyectual con contenidos de comercialización, liderazgo y uso de tecnologías digitales e inteligencia artificial”sostuvo Turquesa Topper, directora de la Licenciatura en Diseño Estratégico de UADE.

Esta concepción se acompaña de modelo curricular flexible, que permite a cada estudiante construir un perfil propio a través de materias optativas, minors, viajes de estudio y la posibilidad de cursar algunas asignaturas en inglés, fortaleciendo una mirada global e internacional del diseño», agregó

La UADE  incorporó tres nuevas licenciaturas en sus carreras de grado
La UADE incorporó tres nuevas licenciaturas en sus carreras de gradoFabian Marelli – Alquiler universitario

La Universidad Católica Argentina (UCA) renovó su propuesta con la incorporación de nuevas carreras en sus sedes de Buenos Aires, Mendoza, Rosario y Paraná, orientadas a responder a demandas profesionales emergentes en áreas económicas, científicas, educativas y organizacionales.

“La decisión de crear una nueva carrera es un proceso complejo. En los últimos años la UCA advirtió la necesidad de renovar su oferta y avanzó en una tarea interna de discernimiento. Por un lado, se busca atender las necesidades actuales de la sociedad, que son dinámicas, especialmente con relación a los intensos cambios tecnológicos y del mundo del trabajo”, afirmó Dr. Carlos Muñiz, Secretario Académico de la UCA.

Y sumó: “Luego, hay un proceso necesario para determinar la capacidad de brindar una enseñanza de saberes socialmente significativos, preservando los niveles de excelencia a los que aspiramos. En esa síntesis, han surgido tanto ofertas innovadoras, por ejemplo, nuestras carreras en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial, como también avances en áreas de vacancia antes no ocupadas, pudiendo citar como ejemplo todas las nuevas propuestas en diseño y ciencias de la salud”.

Licenciatura en Comercio y Negocios Globales

En la sede Buenos Aires, se sumó cuatro nuevas carreras. Dentro de la Facultad de Ciencias Económicas, se incorporó la Licenciatura en Comercio y Negocios Globales. La carrera apunta al desarrollo de negocios y vínculos comerciales con mercados externos y está dirigida por la magíster Adriana Calvo. La propuesta integra una mirada organizacional amplia que incluye transformación digital, innovación, gestión del capital humano y desarrollo de nuevos productos y servicios. Tiene una duración de cuatros años.

Licenciatura en Finanzas

Además, se creó la Licenciatura en Finanzas que surge como respuesta a la necesidad de formar profesionales capaces de desenvolverse en un sistema económico-financiero cada vez más complejo, dinámico e interconectado. El plan de estudios ofrece una sólida formación en finanzas corporativas, desde contabilidad y gestión de costos hasta valuación de empresas, junto con contenidos en mercados de capitales, gestión de inversiones e innovación financiera. También tiene una duración de cuatro años.

Farmacia y Bioquímica

También en la sede porteña de la UCA, la Facultad de Ciencias Médicas incorporó las carreras de Farmacia y Bioquímica. Farmacia se enfoca en el estudio integral del medicamento, desde su investigación y desarrollo hasta su producción, control y uso seguro y eficaz. Tiene una duración de cinco años e incluye prácticas profesionales obligatorias.

Por su parte, Bioquímica está orientada al estudio de los procesos químicos de los seres vivos, con énfasis en el diagnóstico clínico y la investigación científica, y cuenta con una duración de cinco años y medio.

La UCA  incorporó cuatro nuevas licenciaturas en sus carreras de grado en la ciudad de Buenos Aires
La UCA incorporó cuatro nuevas licenciaturas en sus carreras de grado en la ciudad de Buenos AiresJHVEPhoto – Shutterstock

En la sede Mendoza, se ampliará su oferta con la Licenciatura en Gestión del Liderazgo y Desarrollo Organizacional, la Tecnicatura en Marketing Digital, los profesorados universitarios de Educación Inicial y Educación Primaria. La Licenciatura en Gestión del Liderazgo y Desarrollo Organizacional tendrá una duración de cuatro años y apunta a impulsar el desarrollo del talento, la gestión sustentable de las personas y las estrategias de negocios en un contexto global.

La Tecnicatura en Marketing Digital es de dos años y medio. Estará orientada a la formación en diseño de campañas publicitarias, escritura SEO y desarrollo de publicidad digital. En tanto, los profesorados universitarios de Educación Inicial y Educación Primaria abrirán su inscripción a partir de marzo, se dictarán en turno tarde y tendrán una duración de cuatro años.

En la sede de Rosario, la UCA lanzará la Licenciatura en Ciencias del Comportamiento, una carrera de cuatro años estructurada en torno a cuatro ejes centrales: qué es el comportamiento, qué lo motiva, cómo se mide y cómo se analiza. Estos contenidos se aplican a campos como el derecho, las empresas, la ciudadanía, la salud y la educación.

A su vez, en la sede Paraná, en tanto, abrirá la Licenciatura en Comunicación Digital e Interactiva, con una duración de cuatro años. La carrera incluye prácticas internas y externas que permitirán a los estudiantes adquirir experiencia para desempeñarse en medios digitales, agencias de comunicación y entornos vinculados a la producción de contenidos, la planificación estratégica y la gestión de redes sociales.

Sede la Universidad Católica Argentina en Rosario
Sede la Universidad Católica Argentina en Rosario

Ingeniería en Biotecnología

En el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) habrá dos nuevas carreras. La Ingeniería en Biotecnología forma profesionales capaces de integrar biología, química e ingeniería para desarrollar productos, procesos y tecnologías basadas en sistemas vivos. Su campo de aplicación abarca áreas como la salud, el agro, los alimentos, la industria y el ambiente, con impacto directo en la resolución de desafíos actuales y futuros. La carrera es de cinco años.

El propósito de esta carrera es formar ingenieros con una base sólida en biología y en ingeniería, capaces de conectar el conocimiento con las necesidades que hoy demanda la sociedad e impulsar desarrollos que mejoren la salud, la producción y la calidad de vida. La biotecnología es una plataforma estratégica para el crecimiento productivo, la competitividad industrial y la innovación científica, y queremos que nuestros profesionales sean protagonistas de ese avance”, afirmó el Dr. Fernando Baidanoff, director de la carrera.

Licenciatura en Ciencias del Comportamiento

Por su parte, la Licenciatura en Ciencias del Comportamiento del ITBA apunta a la formación de profesionales capaces de analizar, interpretar y predecir conductas humanas a partir de la integración de datos, neurociencia y conocimientos del mundo de los negocios. La duración es de 4 años.

Valeria Abusamra, directora de la Licenciatura en Ciencias del Comportamiento, destacó: “Queremos formar profesionales capaces de comprender las fuerzas invisibles que moldean nuestras conductas y aplicar una formación integral que les permita intervenir con impacto en la sociedad. Una vez que descubrís estas dinámicas, no podés volver a mirar el mundo de la misma manera”.

El ITBA tendrá dos nuevas carreras en 2026
El ITBA tendrá dos nuevas carreras en 2026Newmark

Licenciatura en Bioinformática

El Instituto Universitario para el Desarrollo Productivo y Tecnológico Empresarial de la Argentina (IUDPT) iniciará en el próximo ciclo lectivo la Licenciatura en Bioinformática, una carrera de grado de cuatro años que obtuvo el reconocimiento oficial de la Subsecretaría de Políticas Universitarias de la Nación mediante un dictamen fechado el 11 de diciembre pasado.

La Licenciatura en Bioinformática surgió como respuesta a las demandas crecientes de un mundo en el que la biología y la tecnología convergen para revolucionar campos como la medicina personalizada, la agroindustria y la biotecnología. En un contexto de avances acelerados en genómica, inteligencia artificial y ciencia de datos, esta carrera forma profesionales capaces de integrar conocimientos multidisciplinarios para analizar, modelar e interpretar información biológica compleja”, aseguró Adrián Turjanski, asesor científico-académico del IUDPT.

“El programa combina fundamentos sólidos en biología molecular, estadística y computación con herramientas avanzadas de machine learning y desarrollo de software. El plan de estudios se distinguió por su enfoque práctico e innovador: los estudiantes aplicaron metodologías bioinformáticas a problemas reales desde los primeros años. A través de laboratorios especializados y proyectos integradores, desarrollaron habilidades para diseñar pipelines de análisis genómico, implementar modelos predictivos en medicina traslacional y optimizar procesos biotecnológicos mediante técnicas computacionales”, continuó Turjanski.

En la Universidad de San Andrés (UdeSA) no habrá nuevos lanzamientos de carreras de grado para 2026. Los últimos se concretaron en 2025, con la incorporación de la Ingeniería en Biotecnología y la Ingeniería en Sustentabilidad. Desde la institución destacaron que: “Esta última fue elegida mayoritariamente por mujeres, que representaron cerca de tres cuartas partes de la matrícula, un fenómeno poco habitual en las carreras de ingeniería”.

En la Universidad Austral, tampoco se iniciarán nuevas carreras de grado en 2026. En los últimos años la institución incorporó nuevas orientaciones y especializaciones, entre ellas las de Marketing y Ciencias de Datos, así como distintas orientaciones dentro de la Ingeniería en Informática, con énfasis en inteligencia artificial, gaming y negocios.

Por último, la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) tampoco lanzará nuevas carreras de grado en 2026. “La próxima incorporación está prevista recién para 2027, con la apertura de la carrera de Ingeniería Industrial“, informaron desde la institución.

Sarah Mota

La minería promete aportar hasta US$ 30 mil millones por año. Las condiciones y los plazos que exige

Argentina es una tierra de oportunidades. Y, muchas veces, la historia de la economía del país se relata analizando la manera en que las aprovechó o las dejó pasar. O, aún peor, las combatió con contenidos ideológicos en general agresivos. Ahora, aparentemente, aparece una más. Y no es Vaca Muerta. La minería, en todas sus potenciales expresiones, le podría generar al país exportaciones por unos US$ 20 mil millones durante los próximos cinco años, y llegar a los US$ 30 mil en la próxima década. De manera constante y anual. Y potenciar inversiones (especialmente en provincias medianamente desarrolladas, las que constitucionalmente son las dueñas de la riqueza), por más de US$ 150 mil millones. Para tener una idea de lo que implican esos números, el agro (el principal generador de divisas para el país), aportaría en toda su gama de productos unos US$ 21 mil millones este año. Iban a ser más, pero la sequía de las últimas semanas le haría perder unos US$ 3 mil millones al sector.

Ese dinero que aportaría la minería, serviría, casi con exactitud numérica, para pagar anualmente la deuda externa contraída, y cancelar los pasivos en unos 10 años; ya que, cada ejercicio, el país debe presupuestar unos US$ 18 mil millones para cubrir pasivos financieros derivados del sobrendeudamiento generalizado de los últimos 40 años. Y si, contablemente, el país pagara este rojo con exportaciones mineras, le quedaría para aventurar desarrollos futuros, el aporte del campo y de Vaca Muerta. Esto implicaría que a la Argentina le quedarían entre US$ 30 mil y 50 mil millones libres sin destino de pago a acreedores para pensar en desarrollar su economía.

El problema para que esto sea posible, es que la minería necesita algo de lo que el país y su clase dirigente carecen: visión de Políticas de Estado de largo plazo. Para que un proyecto minero se concrete, se debe pensar la inversión a no menos de 10 años hacia delante, ya que se trata de una actividad algo desigual para el aportante de capital. Debe apostar mucho dinero en un principio (miles de millones de dólares), para pensar en una rentabilidad importante recién 6 o 7 años después. En un país donde los presupuestos aprobados en enero comienzan a crujir en junio, y donde la oposición al gobierno de turno apuesta a la demolición y cambio radicalizado para cuando le toque llegar a la Casa Rosada; pensar una inversión a 10 años es un problema.

Según un informe publicado por la casa de análisis Invecq, la minería argentina atraviesa una etapa clave, con avances concretos y un potencial de crecimiento que podría ubicar al sector entre los principales motores de exportaciones, empleo y desarrollo regional del país. El estudio destaca que, si bien en los últimos años la minería alcanzó récords históricos en exportaciones y consolidó su rol en economías regionales, el nivel de desarrollo sigue siendo bajo en relación con el potencial geológico del país. La brecha entre recursos y producción posiciona a la Argentina frente a una oportunidad estratégica, pero también frente al riesgo de no capitalizarla si no se generan condiciones adecuadas.

Pese a mostrar avances recientes, el sector minero sigue muy por debajo de su potencial. En 2025 las exportaciones mineras superaron los 6 mil millones de dólares, el nivel más alto de la historia, con un crecimiento del 70% respecto de 2015, y explicaron casi el 7% de las exportaciones totales del país. Sin embargo, la minería representa menos del 1% del PBI argentino, a pesar de que el país concentra una porción relevante de los recursos minerales globales.

Según el informe de Invecq, Argentina cuenta con 310 proyectos mineros metalíferos, pero solo 26 están en producción. Si se consideran los cuatro minerales principales –litio, cobre, oro y plata–, solo el 11% de los proyectos está en fases avanzadas, lo que evidencia una amplia brecha entre el potencial geológico y su desarrollo efectivo. En materia de inversiones, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ya muestra impactos concretos. Según el informe de Invecq, los proyectos aprobados bajo este esquema alcanzan un monto total de 16.722 millones de dólares, de los cuales más de 6 mil millones de dólares corresponden a iniciativas mineras. Además, hay cinco proyectos mineros en etapa de evaluación que, de aprobarse, podrían aportar un monto adicional cercano a los 30 mil millones de dólares.

Obviamente, el cobre es el principal salto pendiente. Mientras países como Chile y Perú construyeron buena parte de su estabilidad macroeconómica a partir de este mineral, Argentina quedó prácticamente fuera de ese mercado, con producción marginal y sin capacidad de aprovechar una demanda global en fuerte expansión asociada a la electrificación, las energías renovables y la movilidad eléctrica. En Chile y Perú, por ejemplo, las exportaciones mineras representan entre 17% y 18% del PBI, mientras que en la Argentina el sector aporta menos del 1% del producto.

Según Invecq, bajo un escenario de mayor previsibilidad regulatoria y reglas de largo plazo, las exportaciones mineras podrían más que duplicarse hacia 2030, superando los 15 mil millones de dólares anuales, y acercarse a los 18 mil/19 mil millones hacia 2035, con el cobre como principal impulsor.

En materia de empleo, la minería ya genera más de 120 mil puestos de trabajo directos e indirectos, con niveles de informalidad prácticamente inexistentes y salarios que son casi cuatro veces superiores al promedio del empleo privado formal. No obstante, la expansión del empleo asociada al cobre se encuentra hoy virtualmente congelada, debido a que los proyectos de mayor escala no pueden avanzar bajo el marco legal actual.

Según Invecq, el despegue sostenido de la minería argentina depende de un conjunto de factores clave que permitan reducir la incertidumbre y viabilizar inversiones de gran escala y largo plazo:

1. Estabilidad macroeconómica. El primer pilar es la estabilidad macroeconómica. La minería requiere inversiones intensivas en capital, con horizontes de recuperación que superan los 10 o 15 años. En ese contexto, la previsibilidad en variables como inflación, tipo de cambio, acceso a divisas y equilibrio fiscal resulta indispensable para atraer nuevos proyectos y avanzar en los que hoy se encuentran en etapas tempranas.

2. Reglas claras y continuidad del RIGI. El informe subraya la importancia de garantizar reglas de juego estables, en particular en lo referido al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La no modificación de sus condiciones es clave para sostener la confianza de los inversores y evitar cambios que alteren la ecuación económica de los proyectos ya anunciados o en evaluación.

3. Rol de las provincias y federalismo productivo. Otro punto central es el respeto al rol de las provincias en la toma de decisiones. La minería es una actividad eminentemente territorial, y el informe remarca que permitir que las jurisdicciones definan sus estrategias, condiciones y marcos regulatorios resulta fundamental para viabilizar proyectos, fortalecer la licencia social y maximizar el impacto en el desarrollo local.

4. Marco legal y Ley de Glaciares. El informe de Invecq señala que la Argentina cuenta con un marco ambiental sólido y con leyes exigentes en materia de protección de los recursos naturales, pero advierte que en algunos casos su aplicación no ha sido la más adecuada, generando incertidumbre para el desarrollo de proyectos. En particular, identifica como uno de los principales puntos críticos la definición imprecisa en la Ley de Glaciares del área periglaciar, una discusión que permanece sin resolución desde hace más de 15 años, a lo que se suma la falta de verificación en el terreno de las condiciones reales de algunas zonas declaradas como protegidas, situación que derivó en superposiciones normativas, judicialización y demoras en las inversiones. En ese contexto, Invecq plantea la necesidad de avanzar en una Ley de Glaciares que brinde certidumbre jurídica, establezca criterios técnicos claros y verificables y reduzca la discrecionalidad, permitiendo compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo responsable de la actividad minera.

Carlos Burgueño

Dólares y pesos: los primeros 2 meses del nuevo plan Milei-Caputo

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Nueva dupla central en el frente cambiario

La primera modificación fue la manera en la que se ajustan las bandas cambiarias. Recordemos que las bandas aumentaban 1% todos los meses. El tema era que, como la inflación fue sistemáticamente superior (promedió 2,2%), eso llevó a que tanto el piso como el techo se redujeran en términos reales. 

Esto cobró particular importancia a partir de septiembre, momento en que el tipo de cambio llegó al techo de la banda y desencadenó un círculo vicioso (obligaba al BCRA a vender dólares para evitar que siga subiendo, pero esa pérdida de reservas aumentaba las expectativas de devaluación, lo que impulsaba aún más la demanda de dólares, retroalimentando el ciclo).

Si bien la victoria electoral del gobierno descomprimió de manera significativa la presión en el mercado cambiario, el dólar se mantuvo cerca del techo de la banda (ver gráfico debajo). Para el equipo económico eso era un riesgo, porque cualquier shock negativo que incrementara las expectativas de devaluación podía rápidamente volver a desencadenar ese círculo vicioso. 

La solución fue modificar el esquema y que las bandas pasen a actualizarse en función del último dato disponible de la inflación (que, por el tiempo que le lleva al INDEC procesar y publicar los datos, es de 2 meses). Así, en enero las bandas aumentaron 2,5%, en línea con la inflación de noviembre, y en febrero 2,8%, en línea con la inflación de diciembre. De esta manera, el techo de la banda aceleró el ritmo de aumento y eso le dio un grado mayor de libertad al tipo de cambio.

Evolución del dólar y las bandas cambiarias

Fuente: T+1.

La segunda modificación fue el anuncio de un programa de acumulación de reservas internacionales. Durante gran parte del año pasado el BCRA no compró dólares, con el argumento de que con un tipo de cambio “flexible” no era necesario (porque el precio lo define el mercado). 

Esta decisión la criticamos la gran mayoría de los economistas por varios motivos, aunque el más evidente es que resulta necesaria la acumulación de reservas para la estabilidad del tipo de cambio. El cambio de rumbo fue acertado, aunque el gobierno no haya reconocido el error.

Tanto fue así que, a los pocos días del anuncio el riesgo país cayó de manera drástica y el Banco Central comenzó a comprar reservas de manera sostenida. En lo que va del año, la acumulación suma USD 2.400 millones, con un ritmo que se fue acelerando: pasó de un promedio de USD 55 millones diarios en enero a USD 91 millones en febrero. 

Lo llamativo es que, al mismo tiempo que el Banco Central compraba dólares, el tipo de cambio bajó. El dólar perforó la barrera de los 1.400 pesos y alcanzó el valor nominal más bajo desde noviembre del año pasado, lo que lo alejó marcadamente del techo de la banda (–15%).

¿Cómo se explica que el BCRA haya podido comprar tantos dólares y que el tipo de cambio en lugar de subir, baje? Obviamente la respuesta es que hubo un incremento de la oferta que más que compensó a la demanda. 

Se combinaron varios factores por detrás. Por un lado, una mayor liquidación del sector agropecuario producto del ingreso de la cosecha fina (trigo principalmente), algo relevante teniendo en cuenta que la liquidación de divisas del campo se había reducido a mínimos luego de que venciera la eliminación temporal de las retenciones en septiembre del año pasado. Por otro, el aumento de los préstamos bancarios en dólares (aumentaron USD 1.300 millones en lo que va del año) y de la deuda privada -las obligaciones negociables (ON)- por unos USD 3.700 millones.

Además hubo un ayudín por parte del BCRA, que intervino vendiendo en el mercado del dólar futuro (cosa que, además de ayudar a mantener estable el tipo de cambio, también saca pesos de circulación). 

Por último, el contexto externo también jugó a favor. El debilitamiento del dólar a nivel global no solo contribuyó con esta dinámica, sino que también ayudó a amortiguar la caída del tipo de cambio real, ya que el resto de las monedas de la región también se apreciaron en términos nominales.

En suma, no hay dudas de que las modificaciones del programa económico tuvieron un impacto claro y positivo tanto en el frente cambiario como en la caída del riesgo país (un elemento clave para que, en los próximos meses, el gobierno pueda refinanciar la deuda en moneda extranjera).

La contrapartida monetaria

Sin embargo, lo más interesante estuvo en el frente de los pesos. A pesar de que el BCRA inyectó casi $3 billones (recordemos que cuando compra dólares entrega pesos a cambio), la cantidad de dinero que circula por la economía se redujo: todos los agregados monetarios mostraron una contracción.

Para entender esta aparente paradoja hay que incorporar al Tesoro (el nombre técnico para hablar del manejo de la política fiscal llevado a cabo por el gobierno a través de sus cuentas bancarias). 

En enero tuvo lugar un vencimiento muy importante de la deuda en dólares (unos USD 2.700 millones). Para pagarla, el Tesoro tuvo que comprarle esos dólares al BCRA y, por ende, le dio a cambio unos $4 billones, que quedaron fuera de circulación. O sea, como esto más que compensó la inyección de pesos por la compra de dólares del BCRA, el resultado neto fue una contracción de la liquidez. 

En lo que va de febrero se observó una dinámica similar por el lado del Banco Central que, como dijimos, siguió comprando dólares de manera agresiva. Pero la gran diferencia fue que el Tesoro tuvo una posición neutra en el mercado cambiario, con lo cual no absorbió pesos por esa vía.

¿Por qué, entonces, en febrero tampoco aumentó la cantidad de dinero en circulación? Porque tanto el Banco Central como el Tesoro los terminaron reabsorbiendo por otros mecanismos: el BCRA a través de sus pasivos remunerados y la venta de dólar futuro, el Tesoro a través de la colocación de deuda pública. 

En definitiva, lo que se desprende del análisis anterior es que hubo una decisión clara, tanto por parte del BCRA como del Tesoro, de reducir la cantidad de dinero en circulación. Esa escasez de pesos obviamente impulsó al alza las tasas de interés, rompiendo con la calma que se había logrado tras la victoria del gobierno en las elecciones.

Tasa de pases diaria a 1 día y promedio mensual

Fuente: T+1.

La inflación, el problema de fondo

Tanto enero como febrero son meses en los que, por cuestiones de estacionalidad, la demanda de dinero suele reducirse. Y si a eso le agregamos el hecho de que la inflación se vino incrementando sistemáticamente en los últimos meses, queda claro por qué el equipo económico decidió aplicar una política monetaria contractiva y dejar que las tasas aumenten.

Hay dos mecanismos a través de los cuales esto podría contribuir a la contención del aumento de precios: Por un lado, que la tasa de interés elevada incentive el ahorro en pesos (y, por ende, que reduzca la demanda de dólares y ayude a mantener estable el tipo de cambio); por otro, que la propia escasez de pesos –sumado al encarecimiento del crédito- reduzca la demanda agregada, afectando las ventas de las empresas y su capacidad para trasladar aumentos de costos a los precios.

Pero cada uno de estos mecanismos tiene sus problemas. El tipo de cambio hace 4 meses que está prácticamente quieto (incluso, como mencionamos, en lo que va de febrero se redujo 3%), con lo cual no parece estar teniendo un efecto potente sobre los precios; aunque cabe aclarar que había aumentado de manera significativa antes de las elecciones, así que eso podría tener un efecto rezagado.

Respecto del mecanismo contractivo de la demanda agregada, el problema es que la actividad económica lleva varios meses estancada y esto implica un golpe adicional para las empresas y el empleo. Por otro lado, el sector financiero argentino es bastante pequeño (en relación con el tamaño de nuestra economía), lo que hace que el canal del crédito tampoco tenga un impacto significativo. 

Además, el aumento de tasas –combinado con la caída de las ventas y los ingresos- está teniendo un impacto muy grande en la morosidad de los préstamos, en particular la tasa de morosidad de los créditos a las familias está en niveles récord (casi 9% del total).

Llegamos entonces al principal desafío que enfrenta el programa económico. Si la suba de tasas no llega a tener un gran efecto sobre la inflación, el riesgo que tiene este programa económico es que tenga que terminar aplicando una política monetaria demasiado restrictiva para contener los precios, con su consecuente impacto sobre la actividad económica, el empleo y los ingresos. 

Dicho de otra manera: En un país con la memoria y la inercia inflacionaria de Argentina, ¿puede la política monetaria por sí sola bajar la inflación sin generar grandes costos en la actividad y el empleo?

Juan Manuel Telechea

EE.UU. exige dejar atrás la agenda climática

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El gobierno de los Estados Unidos reiteró esta semana la amenaza de abandonar la Agencia Internacional de Energía (IEA) si no deja atrás la agenda climática para priorizar la seguridad energética. La advertencia corrió por cuenta del secretario de Energía, Chris Wright, que también defendió las exportaciones de gas natural licuado (GNL) a Europa.

Wright defendió la agenda energética de la administración de Donald Trump en una reunión ministerial de la IEA llevada a cabo esta semana en Francia. También sugirió que la agencia debe abandonar la agenda climática para el 2027 o los EE.UU. dejarán de ser un país miembro, una amenaza que ya había formulado el año pasado.

“Ha habido tal mentalidad de grupo, diez años invertidos en una ilusión destructiva de cero emisiones netas para 2050, que Estados Unidos usará toda la presión que tenga para lograr que la IEA finalmente, más o menos en el próximo año, se aleje de esta agenda”, dijo Wright.

«No necesitamos un escenario de cero emisiones netas, eso es ridículo, eso nunca va a suceder», añadió.

Para EE.UU. la Agencia Internacional de Energía debe priorizar la seguridad energética

Wright defendió las exportaciones de GNL estadounidense a Europa.

El secretario de Energía en su visita a Francia dejó varias definiciones sobre el vínculo trasatlántico en materia energética. Wright enfatizó que la Agencia Internacional de Energía debe enfocarse nuevamente en garantizar el suministro global de energía. También rebatió comentarios en contra de las importaciones de GNL estadounidense en Europa.

«La IEA fue fundada luego de (la guerra de) Yom Kipur para asegurar que el mundo tenga suficiente energía, la necesitamos enfocada hoy en esa misión y no en predicar sobre el clima«, dijo.

El principal vínculo energético entre EE.UU. y Europa actualmente pasa por el GNL. El Comisario de Energía de la Unión Europea, Dan Jørgensen, sostuvo en enero pasado que el bloque está considerando reducir la dependencia del GNL estadounidense luego de que la administración Trump amanazara con tomar el control de Groenlandia, un territorio danés.

En declaraciones a la prensa europea, Wright sostuvo que EE.UU. es un socio confiable. «Creo que los comentarios del Comisario Jørgensen son muy desafortunados. Estados Unidos es un proveedor de energía infalible. No se puede tener un socio mejor«, respondió el funcionario estadounidense.

La Unión Europea viene rechazando las presiones de EE.UU. para eliminar o retrasar la aplicación de su regulación sobre las emisiones de metano, la cual alcanza a las importaciones de GNL.

A partir de enero de 2027, los importadores deberán cumplir con los requisitos de seguimiento, presentación de informes y verificación vinculados a los datos de emisiones de metano de los países y empresas que producen o exportan a la UE.

Divergencia energética entre EE.UU. y Europa

Para el secretario de Energía de Trump las políticas energéticas a ambos lados del Atlántico Norte apartaron sus caminos. «Hay una divergencia dramática en la política energética de Europa y lo Estados Unidos. Europa tomó la decisión política de hacer costosa la energía. Esperamos que reviertan esa decisión», declaró Wright.

La agencia energética, que depende de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), enfrentó críticas de la administración Trump el año pasado cuando proyectó que el pico del consumo de petróleo tendrá lugar alrededor de 2030.

Trump impulsa una agenda para maximizar la producción de hidrocarburos en los EE.UU., a la que bautizó como la búsqueda de la «dominancia energética«.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, llegó a decir que el objetivo es producir un adicional de “3 millones de barriles de petróleo equivalente por día (boepd)”. La producción de petróleo crudo en EE.UU. batió otro récord anual el año pasado, con 13,6 millones de barriles por día producidos en 2025.

Nicolás Deza

ESPECIALES DE AGENDAR: FATE, un destino argentino

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Estas notas de Daniel Arias no son una historia de FATE. Forman parte de una serie publicada en AgendAR dedicada a la historia de la tecnología argentina, enfocada sobre todo en lo nuclear y lo electrónico. Pero a fines de los ´60 y la primera mitad de los ´70, bajo otra generación de propietarios, la Fábrica Argentina de Telas Engomadas, tuvo una participación fundamental en los desarrollos en esos campos de científicos y técnicos argentinos. En su homenaje, hemos reunido estas notas.

A. B. F.

1. CIFRA, FATE: a través de la niebla de la memoria

2. Lo que los argentinos hicimos en informática, y el Mercosur nuclear que no fue

3. Nuestra industria electrónica en 1975. La Argentina que llegó a ser

Política industrial y protección

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Introducción

  1. De manera recurrente y atávica la sociedad argentina debate si es adecuada la Política Industrial de protección aduanera. Esta discusión nunca queda zanjada del todo. Sin protección hay desempleo. Con protección, tal como se ha dado hasta ahora, parece haber ineficiencia y por tanto sobreprecio y rentismo.

Consideraciones previas

  1. Una sociedad puede no tener Política Industrial (PI). Pero muchas razones aconsejan lo contrario. La única que mencionaremos es qué, sin la misma, la entidad nacional queda en entredicho. La Defensa no existe o es muy condicional a la buena voluntad externa si no hay Capacidades Tecnológicas. 
  2. Una  sana PI busca contar con Capacidades Tecnólogicas (CT), antes que producir todo internamente. Busca incluso en ocasiones, ser capaz también de producir externamente y en forma competitiva comerciar. Las CP implican la capacidad de iniciar o reiniciar producciones si el comercio exterior sufre alteraciones que atenten contra la producción local.
  3. A más largo plazo, una sociedad sin CT y PI solo sobrevive como parte dependiente de un hinterland mayor o en una relación colonial o semicolonial, por razones obvias. Pequeños países pueden optar así por la especialización no tecnificada y absoluta, pero renunciando a su entidad nacional potencial. Pueden ser Santo Domingo pero también Haití, según los distintos avatares. Los de mayor densidad poblacional no pueden hacerlo.
  4. Por otra parte, y en la larga duración, la renuncia a las CT, más grave aún en el aislamiento, conlleva el riesgo de involución de la vida personal y social. El ser humano y su Evolución es el resultado de la evolución técnica, desde el hacha de piedra hasta la IA. Renunciar a la misma no es una opción recomendable.

El Problema de la PI en Argentina

  1. La PI ha descansado en exceso en la protección arancelaria. En ocasiones también se ha utilizado el Tipo de Cambio elevado (TCE), tal que resulte competitivo para la exportación industrial. Se lo hizo sin consistencia y no es gratuito. Dada la protección arancelaria, se suponía el avance técnico aplicado a la producción. La protección rara vez fue condicionada a resultados. 
  2. Argentina posee, como es sabido, una diferente productividad en el Sector Primario respecto del Sector Industrial. Fijar el tipo de cambio en función del primero deriva en escasa ocupación y empleo. 
  3. Queda claro que, aun cuando se proponga mantener la protección, esta no genera de por sí los resultados deseados. Algo más parece requerirse. No sólo la Industria y demás producciones que requieren tecnificación no la manifiestan según lo deseado, sino que la protección genera rentismo monopólico en no pocas ocasiones, con el resultante perjuicio. Sobreprecios, fuga de capitales y cerebros, deterioro de la cultura técnica, auge de la cultura de financiarización, comercio redundante. 
  4. Una mirada general, permite comprobar que el desarrollo de CT en Argentina está estancado o en retroceso. Se ha cometido el error reiterado de suponer que las CT se obtienen por inercia, a partir de medidas macroeconómicas. En realidad, las CT son el resultado de, en un ambiente adecuado, los talentos de un pueblo y sus gobiernos. Esto implica políticas industriales activas, múltiples y concurrentes.

Hacia una Política Industrial Eficiente y Eficaz

  1. La Sustitución de Importaciones eficiente, y en consecuencia las nuevas capacidades exportadoras, son posibles, en contra de lo que dice la moda vigente. China lo demuestra. Otra cosa es que sean probables y de fácil concreción en un país particular. 
  2. Argentina no tiene una clase social empresaria desarrollante por sí sola. Existe un empresariado con potencialidad, pero con cierta falsa conciencia política. Cuando el ciclo de rechazo a la protección excesiva aumenta, esta clase culpa al trabajador y al Estado de sus problemas. Pide reforma laboral y baja de impuestos. Cierra su empresa industrial, previo vaciamiento y se reinventa en la esfera comercial.
  3. Esto implica en forma bastante obvia, que la potenciación de actividades técnico intensivas requiere la acción de otros actores sociales, coordinados por el Estado.
  4. En los países donde se puede verificar un proceso de tecnificación no pasivo, es decir allí donde los empresarios no lo generaron espontáneamente, las FFAA fueron determinantes. Japón, China, Corea del Sur, Brasil, etc. Esto es así porque la vulnerabilidad en la Defensa impulsa el desarrollo de CT, casi todas de uso dual, civil y militar.
  5. La protección y aun el Subsidio no deben desaparecer, pero sí o sí se deben volver condicionadas a resultados.
  6. La protección y el Subsidio deben estar vinculados muy criteriosamente a la magnitud de las brechas tecnológicas existentes entre la realidad presente y la que se quiere alcanzar. La planificación debe determinar con precisión qué sectores del Nomenclador Industrial se deben proteger, desarrollar, y en algún caso abandonar, dadas nuestras aptitudes, recursos, actuales y futuros. 
  7. Esto implica la existencia de un ámbito público-privado-estatal de generación de CT. Ese ámbito debe acopiar adaptación y evolución de CT y su amplia difusión al entramado productivo.
  8. Este ámbito debe vincular e integrar en forma dinámica y creciente, la ciencia básica, la tecnología aplicada, las producciones existentes, el capital externo asociable y la financiación.
  9. El desarrollo de CT en Argentina deberá un cierto carácter intermedio y compartido. En realidad, es el espacio latinoamericano el que cuenta con el potencial necesario para pretender un desarrollo propio de una Potencia global.
  1. La PI no es sólo un instrumento de la Industria. La tradicional división entre sectores Primario, Secundario y Terciario ha ido quedando obsoleta. Pero eso no debe conducir a la falacia de que “ la Industria no va más”. Por el contrario, la Industria ahora es necesaria en los tres sectores.
  2. El Capital extranjero puede y debe jugar un rol importante en cualquier proceso desarrollante. Claro está, si se lo utiliza activamente para crear CT propias o asociadas.

El Ambiente Político

  1. En Argentina prima hoy la mentalidad semicolonial y la cultura del individualismo. Sería ocioso enunciar aquí las causas, aunque el fracaso en la tecnificación ha contribuido notablemente. La hegemonía cultural que durante décadas daba por sentada la necesidad de un desarrollo autónomo está en retroceso, quizás definitivo.

Por lo tanto, todo lo anteriormente referido sólo será viable en un contexto político muy diferente y en cierto modo opuesto al actual. Las mismas instituciones democrático liberales actuales, con sus falencias judiciales, militares, mediáticas y políticas podrían ser inadecuadas a un proceso de Desarrollo en una sociedad moderna e inclusiva. Conspira en contra de ello también el más reciente devenir geopolítico.

Pero si tal contexto se hiciera presente, bueno sería no reincidir en políticas pro desarrollo fracasadas. Los señalamientos que aquí hacemos marcan derroteros que no se han utilizado o se han utilizado sin persistencia y habilidad. Otros señalamientos contribuirán a hacer más factible aún el propósito.

Amable Lopez Martinez (Economista)

Plataformas chinas: el comercio electrónico marca récord en Argentina

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El ecosistema de comercio electrónico en la Argentina consolidó en 2025 una expansión significativa pese a un contexto macroeconómico complejo. Según un relevamiento privado, el sector alcanzó una facturación récord de $35,3 billones, lo que representa un crecimiento nominal del 60% respecto del año anterior, muy por encima de la inflación interanual medida en torno al 31%, indicando, así, un crecimiento real del canal digital.

Los datos surgieron de los resultados preliminares del Estudio Anual de Comercio Electrónico 2025 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). Además de la facturación, las unidades vendidas crecieron más de un 28%, con un total de 645 millones de productos comercializados, mientras que el ticket promedio trepó un 55 % interanual, ubicándose en $143.128 por compra.

Categorías que lideraron el crecimiento del comercio electrónico

Al analizar los datos por rubros, el estudio destacó un ranking de los segmentos con mayor peso en facturación durante 2025, con:

  • Pasajes y turismo, que encabeza el volumen total facturado.
  • Alimentos, bebidas y productos de limpieza.
  • Equipos de audio, imagen, consolas, TI y telefonía.
  • Artículos para el hogar y electrodomésticos.
  • Deportes, cosmética y perfumería, productos infantiles y accesorios para vehículos entre los que también mostraron crecimiento destacado.

Más allá del peso global, algunas categorías crecieron muy por encima del promedio del 60%: los productos infantiles aumentaron su facturación más de 200%, mientras que materiales y herramientas de construcción treparon un 117% y deportes avanzó 71%.

En términos de unidades vendidas, se consolidaron categorías que reflejan necesidades más cotidianas, como alimentos y bebidasherramientas y construcciónhogar, muebles y jardín, y electrodomésticos y aires acondicionados.

Récord digital en Argentina: qué categorías lideran y cuánto influyen las plataformas china.
Récord digital en Argentina: qué categorías lideran y cuánto influyen las plataformas china. FreePik.es

Qué peso tiene el e-commerce en el consumo total

El comercio electrónico ya representa entre el 17 % y el 20 % del total de ventas minoristas en el país, dependiendo del rubro. En categorías como turismo, tecnología y electrodomésticos, la penetración es incluso mayor, mientras que en alimentos y consumo masivo todavía predomina el canal físico, aunque con fuerte crecimiento digital.

Si se compara con la región, el nivel de penetración argentino se ubica en una zona intermedia-alta en América Latina.

  • En Brazil, el e-commerce ronda el 15-18 % del retail total, aunque con mayor volumen absoluto por tamaño de mercado.
  • En Chile, la penetración supera el 20 %, siendo uno de los mercados más digitalizados de la región.

Argentina, por su parte, muestra una adopción digital madura en grandes centros urbanos, pero todavía con margen de expansión en el interior del país.

El peso de las plataformas chinas

El informe también resaltó la incidencia creciente de plataformas internacionales, especialmente de origen chino, en la dinámica del comercio electrónico local. El desarrollo de marketplaces como Alibaba, JD.com y Temu está ampliando la oferta y presionando a los operadores locales por precios y tiempos de entrega, lo que empuja a vendedores nacionales a optimizar sus procesos logísticos y experiencia de usuario para retener al consumidor argentino.

Este fenómeno se da en un contexto global donde China sigue siendo el mercado digital más grande del mundo, con cientos de millones de compradores online, lo que influye en la búsqueda de variedad y competitividad de precios entre los argentinos que compran desde el exterior.

Gas y minería, en el centro del nuevo acuerdo Mercosur-Unión Europea

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El director del Mercado Electrónico de Gas (MEGSA), Daniel Horacio Núñez, sostuvo que el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea representa una oportunidad estratégica para Argentina, aunque advirtió sobre los riesgos de no acompañarlo con políticas de industrialización que eviten una mayor primarización de la economía.

El entendimiento, firmado el 17 de enero en Asunción y ya ratificado por la Cámara de Diputados, convertirá a Argentina en el primer país del bloque en aprobarlo formalmente, a la espera del tratamiento en el Senado. El acuerdo abarca entre 745 y 780 millones de personas y representa entre el 20% y el 25% del PBI global.

Según destacó Núñez en su editorial, el Gobierno proyecta que la eliminación y reducción de aranceles permitirá que las exportaciones argentinas crezcan 76% en cinco años y 122% en diez, pasando de U$S 8.641 millones en 2025 a más de U$S 19.000 millones en una década. El impulso estaría concentrado en sectores estratégicos como energía, minería, litio, cobre e hidrocarburos.

En ese esquema, el gas natural y el petróleo aparecen como vectores centrales. Europa busca diversificar proveedores y reducir su dependencia de circuitos tradicionales, lo que abre un espacio para el gas argentino, especialmente en proyectos de gas natural licuado (GNL) orientados a la exportación. «La estabilidad normativa y la eliminación gradual de barreras pueden facilitar el ingreso de capital europeo en infraestructura, midstream y plantas de licuefacción», planteó Núñez.

La Unión Europea es, además, una de las principales fuentes de inversión extranjera directa en el país, con un stock cercano a los U$S 75.000 millones. El tratado establece un marco regulatorio alineado con estándares internacionales y complementa otros instrumentos de promoción vigentes, lo que —según el análisis— podría acelerar decisiones de inversión en energía y minería.

unión europea
Para Núñez, el desafío no es solo aumentar volúmenes exportados, sino capturar mayor valor agregado local.

Sin embargo, el titular de MEGSA advirtió que el flujo de beneficios no será automático ni necesariamente equilibrado. «Habrá que ver cuál es el sentido final del intercambio», señaló, y subrayó que el riesgo para Argentina radica en consolidar un perfil exportador basado casi exclusivamente en recursos primarios si no se avanza en políticas activas de industrialización.

Para Núñez, el desafío no es solo aumentar volúmenes exportados, sino capturar mayor valor agregado local, desarrollar cadenas de proveedores y potenciar la infraestructura logística y energética. En el caso del gas, esto implica avanzar no solo en producción sino también en transporte, procesamiento y exportación de GNL con participación de capital y tecnología nacional.

El acuerdo, concluyó, abre una «ventana histórica» para posicionar a Argentina como proveedor confiable de energía y minerales críticos en un contexto global de transición energética. Pero el resultado dependerá de la estrategia que adopte el país: aprovechar el acceso ampliado a mercados para diversificar y sofisticar su estructura productiva, o profundizar la dependencia de materias primas.

En ese delicado equilibrio, sostuvo, se jugarán las verdaderas repercusiones del tratado sobre el desarrollo económico argentino en la próxima década.

Daniel Barneda

RIGI: más beneficios para la cadena de valor de petróleo y gas

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El gobierno oficializó este miércoles la incorporación al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones de las actividades del upstream de hidrocarburos. En la discusión de la ley original se había descartado esa posibilidad y también se dejó de lado cuando se avanzó con la reglamentación. “El upstream de petróleo no lo necesita y la industria lo sabe”, había señalado una fuente oficial. Lo cual fue ratificado por diversos funcionarios ante representantes la industria. ¿Qué cambió desde entonces?

La incorporación del upstream de petróleo y gas

El argumento inicial que había llevado al rechazo de esa posibilidad era que no correspondía incluir dentro del RIGI la perforación de pozos porque si una empresa ya había deriskeado un yacimiento, avanzado con la performación y tenía buenos niveles de actividad era porque ya había logrado despejar la ecuación económica de su negocio, por lo que no precisaba de incentivos adicionales para seguir perforando pozos de shale oil.

Lo que se sostiene ahora, en cambio, es que la explotación y producción de nuevos desarrollos de hidrocarburos líquidos y gaseosos costa adentro serán incluidos en el régimen, que otorga beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios, a fin de evitar “fragmentaciones artificiales de grandes proyectos que cuentan con actividades que en la práctica resultan técnicamente integradas, como sucede en el sector de petróleo y gas”.

Los grandes proyectos a los que hace referencia el gobierno en ese textual son los destinados a la exportación de petróleo y gas, donde se incluye la construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y de los gasoductos dedicados para exportar GNL. Cada uno de esos proyectos demandará inversiones millonarias y requerirá también desarrollos adicionales en Vaca Muerta para garantizar un volumen adicional de petróleo y gas.

Es por eso que ahora se decidió incluir entre las actividades beneficiadas por el RIGI la explotación y producción de nuevos desarrollos de hidrocarburos líquidos y gaseosos costa adentro.

A qué desarrollos beneficia el cambio

El decreto 105/26 publicado este jueves en el Boletín Oficial aclara que el beneficio alcanzará “a aquellos Proyectos Únicos que ocurran en áreas hidrocarburíferas que, al momento de la sanción de la Ley de Bases 27.742 no tuvieran un nivel de desarrollo significativo del área y que al momento de presentación de la correspondiente Solicitud de adhesión al RIGI no cuenten con inversiones en actividad de explotación o producción”. De este modo, se busca limitar el beneficio a los nuevos desarrollos de upstream orientados a la exportación.  

De hecho, en los considerandos de la norma dice que con el fin de fortalecer la aplicación del requisito de no distorsión del mercado local “corresponde adecuar la reglamentación vigente para circunscribir la presunción allí contemplada a supuestos que acrediten un perfil efectivamente exportador, asegurando que a los proyectos que no reúnan tales condiciones no les sea aplicable dicha presunción”.

La norma aclara también en su artículo 2, que sustituye el inciso a) y los apartados (v) y (viii) del inciso n) del artículo 3° del Anexo I incluido en el decreto 749, que “en los casos en que coexistieran en una misma área hidrocarburífera actividades no sometidas al presente régimen, deberá asegurarse su segregación y trazabilidad mediante un sistema de medición separada, y el VPU (Vehículos de Proyecto Único) deberá ser titular exclusivamente de los activos, derechos y operaciones afectados al desarrollo del Proyecto Único promovido”.

¿Cómo se garantiza esa segregación y trazabilidad?  La separación física mediante la instalación de sistemas de medición independientes (bocas de pozo, baterías, plantas, puntos de despacho) que permitan identificar volúmenes producidos por el proyecto RIGI y diferenciarlos de los no RIGI. La segregación patrimonial y societaria con el requerimiento de que el VPU sea titular exclusivo de los activos, derechos y contratos del Proyecto Único. No puede mezclar concesiones, instalaciones ni flujos con otras actividades del grupo. Por último, la contabilidad y trazabilidad diferenciada requerirá llevar una registración contable separada y mecanismos auditables que permitan vincular inversiones, costos, producción y exportaciones únicamente al proyecto promovido.

En los considerandos del decreto dice también que “corresponde fijar para dichos proyectos un monto mínimo de inversión en activos computables de US$ 600.000.000, “asemejándolo al monto mínimo de inversión en activos computables requerido para proyectos de explotación y producción de gas destinado a la exportación”.

Extensión del RIGI por un año

Con el objetivo de captar inversiones, el decreto 105/26 extiende también por un año el plazo de adhesión previsto para adherir al RIGI.

La ley 27.742 previa originalmente un plazo de dos años, contados a partir de su entrada en vigencia, esto es, el 8 de julio de 2024, y la posibilidad de prorrogar dicho plazo por única vez por un período adicional de hasta un año.

La continuidad del proceso de atracción de grandes inversiones de largo plazo “exige la extensión del plazo de adhesión, con el fin de permitir la estructuración, evaluación y decisión de proyectos de inversión de gran escala cuya maduración excede el plazo originalmente previsto”, dice la norma en sus considerandos.

De ese modo, la posibilidad de adhesión suma un año más que comenzará a correr a partir del 8 de julio de 2026.

Giro de utilidades y aportes de capital

En materia de giro de utilidades, la modificación reglamentaria aclara que la alícuota diferencial prevista por la Ley 27.742 —una retención reducida del 3,5% sobre dividendos distribuidos a beneficiarios del exterior, en lugar del 7% general— también se aplicará cuando los dividendos del Vehículo de Proyecto Único (VPU) no se remitan directamente desde la sucursal dedicada al proyecto, sino a través de la sociedad matriz u otra estructura societaria preexistente.

A la vez, se precisa que los aportes de capital o financiamientos provenientes del exterior podrán canalizarse por medio de socios, matrices, sucursales o uniones transitorias y computarse como vinculados al Proyecto Único, aun cuando no los liquide directamente el VPU, siempre que estén afectados en forma directa y exclusiva al desarrollo promovido, debidamente registrados y sujetos a mecanismos de trazabilidad.

Para evitar que un grupo económico utilice este esquema para girar utilidades de otros negocios bajo el paraguas del RIGI, la norma establece tres resguardos centrales: afectación exclusiva de los fondos al Proyecto Único, registración y trazabilidad obligatoria de las divisas y determinación impositiva separada mediante contabilidad segregada del VPU. En términos formales, el régimen no habilita la mezcla de resultados del grupo, aunque su eficacia dependerá, en última instancia, de la calidad de los controles administrativos y fiscales.

Fernando Krakowiak

En 2025, las importaciones de EE.UU. crecieron, a pesar de los aranceles de Trump

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El presidente Trump ha prometido en repetidas ocasiones que sus elevados aranceles reducirían las importaciones estadounidenses, disminuirían el déficit comercial y provocarían una reactivación de la industria manufacturera estadounidense.

Hasta ahora, ha ocurrido lo contrario.

Las importaciones estadounidenses crecieron el año pasado y el déficit comercial de bienes alcanzó un máximo histórico, según datos publicados el jueves, ya que las políticas de Trump alteraron el comercio, pero no lo detuvieron. Esto concuerda con otros datos que sugieren que las empresas han redirigido los pedidos y renovado las cadenas de suministro para eludir los aranceles, pero que, hasta ahora, no han devuelto la producción a Estados Unidos de forma masiva. Los fabricantes estadounidenses han recortado más de 80 000 puestos de trabajo en el último año.

Los altos aranceles y la política impredecible provocaron enormes fluctuaciones en el comercio el año pasado. Las empresas acumularon productos antes de que entraran en vigor los aranceles y luego detuvieron las importaciones. Los inversionistas estadounidenses compraron y vendieron grandes cantidades de oro extranjero como cobertura frente a la volatilidad de los mercados.

Pero aunque los elevados aranceles frenaron en cierta medida las compras de automóviles importados, artículos de consumo doméstico y otros bienes, el comercio de Estados Unidos con el resto del mundo se mantuvo relativamente sólido. Estados Unidos importó chips para equipar los nuevos centros de datos de inteligencia artificial y los estadounidenses compraron medicamentos extranjeros para adelgazar, lo que contribuyó a impulsar el comercio transfronterizo.

El déficit comercial total, incluyendo el comercio de bienes y servicios, se redujo ligeramente el año pasado, ya que el crecimiento de las exportaciones superó por poco al de las importaciones. Pero eso fue totalmente resultado de un superávit comercial en expansión en los servicios. El déficit comercial en bienes físicos, que ha sido el foco de atención del Sr. Trump en su intento de utilizar los aranceles para restaurar el sector manufacturero estadounidense, en realidad creció en 2025.

Las importaciones totales de bienes y servicios aumentaron un 4,7 %, hasta alcanzar los 4,3 billones de dólares, en 2025, mientras que las exportaciones aumentaron un 6,2 %, hasta alcanzar los 3,4 billones de dólares. El déficit comercial —la cantidad en que las importaciones superan a las exportaciones— fue de 901 000 millones de dólares, frente a los 903 000 millones de dólares de 2024.

El déficit comercial creció considerablemente a finales de año, aumentando un 32.6 % en diciembre, debido al aumento de las importaciones y la caída de las exportaciones.

Los aranceles provocaron cambios drásticos en los países con los que comercia Estados Unidos. Las importaciones de bienes procedentes de China cayeron casi un 30 %, hasta su nivel más bajo desde 2009, ya que las empresas recurrieron a fábricas de otras partes del mundo. Sin embargo, las exportaciones estadounidenses a China cayeron casi tanto como el país —a diferencia de muchos otros socios comerciales de Estados Unidos— tomó represalias contra las políticas de Trump. El déficit comercial de bienes con China se redujo a 202 000 millones de dólares en 2025, el más bajo en más de dos décadas y, por primera vez en la historia, inferior al déficit con la Unión Europea.

Pero a medida que los estadounidenses compraban menos a China, compraban más al resto del mundo. Los déficits comerciales con Vietnam, México, India y otros países fueron los más altos jamás registrados.

Los datos han suscitado dudas sobre si la política comercial de Trump está reestructurando Estados Unidos para que dependa menos de las importaciones o si, en realidad, solo está reorganizando el comercio.

Trump ha afirmado que los elevados aranceles y los nuevos acuerdos comerciales impulsarán la producción industrial estadounidense, lo que reducirá la dependencia del país de los productos extranjeros. Muchos importadores han respondido a los aranceles y a la amenaza de su aplicación ajustando los plazos de entrega y los países a los que compran, lo que les ha supuesto un gran costo y muchas molestias.

Los aranceles también han provocado un aumento de los precios para los consumidores estadounidenses, aunque en menor medida de lo que algunos economistas temían inicialmente. Un estudio realizado este mes por economistas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York reveló que las empresas y los consumidores estadounidenses han soportado la mayor parte del costo de los aranceles.

Los exportadores estadounidenses, en particular los agricultores, también se han visto atrapados en el fuego cruzado de las guerras comerciales de Trump. Las exportaciones de soja de Estados Unidos cayeron drásticamente el año pasado, ya que China boicoteó ese cultivo y compró en su lugar a Brasil y otros países como represalia por los aranceles de Trump. Los agricultores estadounidenses de soja exportaron solo 17 500 millones de dólares de su producto en 2025, frente a los 25 800 millones de dólares de 2024.

China dejó de comprar productos agrícolas estadounidenses durante la mayor parte del año pasado, hasta que los funcionarios estadounidenses y chinos acordaron una tregua comercial a finales de octubre. Como parte de ese acuerdo, China se comprometió a comprar 12 millones de toneladas métricas de soya el año pasado y 25 millones de toneladas métricas en cada uno de los tres años siguientes. Los 25 millones de toneladas métricas están en línea con lo que China ha comprado en los últimos años.

Para ayudar a los agricultores a hacer frente a las consecuencias de la guerra comercial, la administración Trump les proporcionó 12 000 millones de dólares en ayudas federales.

Sin embargo, todavía parece una incógnita si estas políticas conducirán a una reducción de las importaciones, un aumento de las exportaciones y una disminución del déficit comercial a largo plazo.

Bernard Yaros, economista jefe de Oxford Economics, afirmó que «es un poco pronto para saber cuáles serán los efectos duraderos de las políticas comerciales de Trump».

Según él, las importaciones estadounidenses se sitúan ahora por debajo de la tendencia de la década anterior al segundo mandato de Trump. Esto se debe, en parte, a la recuperación tras el enorme aumento de las importaciones a principios del año pasado y, en parte, al impacto de los aranceles en el aumento del precio relativo de las importaciones.

«Aún tenemos que ver dónde se estabilizan las importaciones una vez que desaparezca el «efecto inventario» provocado por el almacenamiento masivo a principios de 2025», añadió.

Tras la elección de Trump, las empresas se apresuraron a traer mercancías al país antes de que entraran en vigor los aranceles, lo que provocó un aumento de las importaciones y del déficit comercial.

Las importaciones comenzaron a disminuir después de que Trump anunciara en abril la imposición de aranceles globales, incluyendo gravámenes draconianos a China. El presidente suspendió temporalmente la mayoría de esos aranceles para permitir las negociaciones comerciales, pero los volvió a imponer en niveles más bajos en agosto. Según los cálculos del Yale Budget Lab, a fecha de 19 de enero, los consumidores estadounidenses se enfrentaban a un tipo arancelario medio global del 16,9 %, el más alto desde 1932.

El déficit comercial se redujo brevemente en octubre, cayendo a la cifra mensual más baja desde junio de 2009. Sin embargo, gran parte de esa caída pareció ser el resultado de fluctuaciones temporales en el comercio, en particular en el oro. El déficit comercial se recuperó ligeramente en noviembre, antes de seguir creciendo en diciembre.

El presidente ha considerado durante mucho tiempo los déficits comerciales como un signo de debilidad de la economía estadounidense y ha argumentado que los aranceles elevados fomentarían una mayor producción industrial en Estados Unidos y provocarían una caída del déficit comercial. Muchos economistas no están de acuerdo con centrarse exclusivamente en este indicador, ya que afirman que el déficit comercial puede reducirse por muchas razones, no todas ellas positivas.

Los aranceles también han alterado el comercio de Estados Unidos con varios países. En particular, el déficit comercial con China se ha reducido, ya que las empresas han reajustado sus cadenas de suministro en previsión de un aumento de los aranceles sobre este país.

Sin embargo, Brad Setser, economista del Consejo de Relaciones Exteriores, señaló que los aranceles estadounidenses sobre las exportaciones chinas no habían terminado siendo mucho más altos que los aranceles sobre los productos procedentes de otras partes de Asia, lo que planteaba la pregunta de si las empresas seguirían trasladando sus cadenas de suministro fuera de China.

El Sr. Setser afirmó que Estados Unidos simplemente había comenzado a importar más desde otras partes de Asia. La caída del déficit comercial de Estados Unidos con China se vio compensada en gran medida por un fuerte aumento del déficit comercial de Estados Unidos con Vietnam, otros países del sudeste asiático, India y Taiwán el año pasado.

En algunos casos, los envíos a Estados Unidos desde otras partes de Asia siguen procediendo de empresas chinas. Las empresas chinas han establecido nuevas fábricas fuera de China para poder exportar a Estados Unidos sin pagar los aranceles más elevados. Las estadísticas comerciales de China muestran que, si bien su superávit comercial con Estados Unidos ha disminuido, su superávit comercial con el resto del mundo se ha disparado, dijo Setser.

«El Gobierno está tratando de atribuirse demasiado mérito por cambiar un poco las importaciones y pasar a un mundo en el que los productos chinos llegan a Estados Unidos en un vuelo con escala en lugar de en uno directo», dijo. «Los productos que llegan a través del sudeste asiático tienen una cantidad enorme de contenido chino».

El comercio con Asia se mantuvo fuerte, en parte porque Trump decidió eximir a los productos electrónicos de sus aranceles el año pasado. La región siguió proporcionando a los estadounidenses productos electrónicos libres de impuestos, así como semiconductores y otros equipos necesarios para los centros de datos.

El Gobierno tampoco acabó imponiendo aranceles significativos a los productos farmacéuticos extranjeros, y las importaciones de medicamentos contribuyeron a aumentar el déficit comercial.

Los aranceles podrían sufrir más cambios en las próximas semanas. Se espera que la Suprema Corte se pronuncie, posiblemente el viernes, sobre la legalidad de muchos de los aranceles que Trump impuso utilizando una ley de emergencia de la década de 1970. Los funcionarios de Trump han dicho que, si se anulan esos aranceles, recurrirán a otras autoridades para imponer nuevos derechos que los sustituyan.

Ben Casselman y Ana Swanson

La crisis industrial: empresas que cerraron o se achicaron en los últimos meses

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En los últimos meses, al menos 10 empresas anunciaron el cierre total o parcial de sus plantas industriales. De acuerdo con los comunicados que difundieron, los motivos son diversos, pero pueden resumirse en dos grandes factores: la caída del consumo, que redujo los niveles de producción, y la apertura de las importaciones, que volvió a dejar en evidencia los problemas de competitividad local. S

El cierre de la histórica fábrica de neumáticos Fate, que implicó el despido de 920 trabajadores, se inscribe en un contexto en el que varias industrias de distintos sectores optaron por achicar su producción local y migrar hacia un modelo basado en la importación para abastecer el mercado interno.

En el sector industrial señalan que la pérdida de competitividad responde a una combinación de factores: alta carga impositiva, distorsiones cambiarias, tasas de interés elevadas, escasa escala productiva y un mercado interno en recesión.

La mayor apertura importadora permitió reducir los precios de distintos productos de consumo masivo —como ropa, neumáticos, electrodomésticos y artículos para el hogar—, pero también tuvo como contracara una disminución del empleo industrial: según la UIA se perdieron 65.000 puestos de trabajo en dos años.

Entre las compañías que anunciaron recortes se encuentra Kimberly-Clark, que cerró su planta en el parque industrial de Pilar, donde fabricaba productos de las marcas Kotex (toallitas femeninas), Huggies y Kimbies (pañales descartables premium para bebés), además de artículos de consumo masivo como Kleenex y Scott.

En los últimos meses, compañías como Whirlpool, Kimberly-Clark y Grupo Dass redujeron o discontinuaron su producción en el país
En los últimos meses, compañías como Whirlpool, Kimberly-Clark y Grupo Dass redujeron o discontinuaron su producción en el país

La decisión no implicó la salida de la multinacional del país: la producción se concentró en la planta que la firma posee en San Luis. Sin embargo, el proceso supuso la desvinculación de 220 empleados.

En la misma línea, Kenvue —la escisión de Johnson & Johnson dedicada a productos de consumo masivo— dejó de producir en el país. En su planta de Pilar elaboraba las toallitas Siempre Libre y Carefree, así como las líneas de champús, colonias y aceites para bebés Johnson’s Baby. La medida afectó al menos a 30 trabajadores.

Ambas compañías operaban en el municipio de Pilar, caracterizado por su elevada carga impositiva.

En el rubro textil, el primero en anunciar una reducción de su producción fue Grupo Dass, fabricante de calzado deportivo para marcas como Adidas, Nike y Fila. La empresa informó la desvinculación de 164 empleados en su planta de Eldorado, Misiones, como parte de un proceso de adecuación ante la caída de pedidos.

“La industria nacional del calzado enfrenta nuevos desafíos por la caída de la producción y la apertura de importaciones, y Grupo Dass no es ajeno a esta crítica situación. Frente a la pérdida de competitividad por los altos costos locales y las cambiantes exigencias del mercado, sumado al nuevo contexto cambiario y comercial, hemos agotado todas las alternativas para mantener nuestra estructura actual”, señaló la compañía en su momento a través de un comunicado.

En el sector alimenticio, dos empresas se declararon en quiebra en noviembre pasado: Alimentos Refrigerados y La Suipachense, ambas con el grupo venezolano Maralac como principal accionista.

Alimentos Refrigerados producía marcas adquiridas a SanCor, entre ellas SanCor Yogs, SanCor Vida, SanCor Shimy y Sancorito. La quiebra se produjo tras el fracaso del proceso de reestructuración que la empresa venía intentando. Según el gremio del sector, 550 trabajadores quedaron sin empleo.

La Suipachense, por su parte, contaba con 140 empleados y había reducido de forma significativa su producción en el marco de un conflicto gremial.

La contracción del mercado interno aparece como uno de los principales factores detrás de la reducción productiva
La contracción del mercado interno aparece como uno de los principales factores detrás de la reducción productivaGentleza arsa

Previamente, en enero de 2025, Dánica anunció el cierre de su histórica planta de Llavallol, en el sur del Gran Buenos Aires. La empresa dedicada a la producción de margarinas y aderezos desde 1939 empleaba a alrededor de 150 personas. En noviembre de 2023, la empresa ya había cesado sus operaciones en Villa Mercedes, San Luis.

Entre las principales causas, la compañía señaló el desfasaje de costos —con fuerte impacto de los costos laborales—, dificultades logísticas y comerciales, y una profundización de la caída de ventas en un contexto de recesión económica.

En La Rioja, las textiles y fabricantes de calzado Luxo y Vulcalar anunciaron el cierre de sus operaciones, con un total de 120 despidos.

En esa misma provincia atraviesa una crisis otra firma industrial: Hilado SA, propiedad de TN Platex, uno de los principales grupos textiles del país, liderado por Teodoro “Teddy” Karagozian. La compañía solicitó concurso preventivo de acreedores el viernes pasado.

Varias empresas dejaron de fabricar localmente y adoptaron esquemas basados en la importación de productos terminados
Varias empresas dejaron de fabricar localmente y adoptaron esquemas basados en la importación de productos terminados

En Santa Fe, Essen confirmó una reducción de personal en su planta de Venado Tuerto, con la desvinculación de 29 empleados. Según explicó la empresa, la medida respondió a una caída del 10% en la demanda local respecto de 2024.

También en esa provincia, la metalúrgica DBT (Cramaco), dedicada a la fabricación de generadores y alternadores eléctricos, frenó su producción y despidió a 35 operarios para reconvertir su negocio hacia un esquema basado en importaciones.

A fines de noviembre, Whirlpool anunció el cierre de sus operaciones industriales en el país. Dejó de producir lavarropas en el parque industrial de Fátima, en Pilar, donde empleaba a 220 trabajadores, y adoptó un modelo centrado en la importación de productos terminados.

“Son varios los motivos que confluyeron en la toma de esta decisión, internos y externos. Realizamos esfuerzos para reducir costos e implementamos mejoras en los procesos para ser más competitivos frente a productos importados, a lo que se suma la caída en el consumo”, había dicho la empresa estadounidense.

En este contexto, la planta de ensamblaje de motos KTM del Grupo Simpa cerró una de sus instalaciones en Campana para concentrar la producción en su planta de Pilar. La medida implicó el despido de 50 empleados.

Sofía Diamante

Por qué cerró Fate: un prolongado conflicto gremial, apertura comercial y caída de los precios

Fate cerró su planta de neumáticos radiales en San Fernando, después de más de 80 años de actividad. Desde la compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, comunicaron la decisión en un contexto marcado por la combinación de un prolongado conflicto gremial, la apertura comercial y la caída de la demanda local.

La decisión -que se conoce a horas de un paro de la CGT por el proyecto de reforma laboral que se debatirá en Diputados- implica el despido de 920 empleados y pone fin al capítulo de la manufactura local que había atravesado múltiples vaivenes del mercado.

El historial reciente de la empresa incluyó tensiones con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna). Durante 2022, la conflictividad gremial llevó a paros y bloqueos de planta que afectaron la producción no solo de Fate, sino de otras grandes firmas del sector, como Pirelli y Bridgestone.

Va a ser más fácil encontrar restos del Arca de Noé que neumáticos. Hay que salir con lupa a buscar o cruzar el río Paraguay en canoa. A mí mismo me cuesta resolver el problema”, dijo el titular de la firma Javier Madanes Quintanilla en ese entonces, a la vez que admitió que la empresa estaba operando a un 40% de su capacidad.

Aquel conflicto, que se había extendido durante varios meses y acumulaba 17 audiencias fallidas en el Ministerio de Trabajo, estaba encallado en un punto del que parecía imposible salir: el Sutna reclamaba que las horas trabajadas en días de fin de semana se pagaran un 200% más que las de los días de la semana, mientras que las empresas argumentaban que si aceptan eso tendrían un aumento de costos del 15%, algo que les restaría competitividad.

Para entonces, Madanes Quintanilla dejó entrever que la razón por la que no se podía llegar a un buen puerto en las negociaciones era otra: “Lo de las horas al 200% ya no es un tema que sea el eje de lo que se está discutiendo, sino que lo que realmente está detrás es quién conduce la planta, si la empresa o el gremio”.

La relación entre la empresa y el Sutna tuvo diferentes puntos de conflicto a lo largo de los años. Más recientemente, en 2025, desde el sindicato encararon una serie de paros escalonados en reclamo de mejoras salariales.

Importaciones y pérdida de competitividad

Tras el cierre de la planta, en el comunicado oficial, desde la firma aludieron a “cambios en las condiciones de mercado”.

“A lo largo de más de ocho décadas Fate construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad: Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”, señalaron en la nota.

Y enfatizaron: “Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”.

En tanto, según un informe que realizó la consultora PxQ, que dirige Emmanuel Álvarez Agis, entre 2023 y 2025 aumentaron sus importaciones un 34,8%, mientras que los precios internos bajaron un 42,6%. Según el mismo relevamiento, la cantidad de empleos que se perdieron en este sector llegó a 6427 entre esos años, lo que implicó una caída de 7,1%.

Ya a inicios de 2024, Fate había informado que encararía una readecuación de sus operaciones en su planta de San Fernando que implicaba el despido de 97 personas. Desde la firma habían señalado que era una respuesta ante “una sostenida pérdida de competitividad exportadora” producto de la carga impositiva y la “competencia desleal” de los productos importados que estaban ingresando al país (básicamente, provenientes de China).

“Fate informa que está llevando adelante acciones para adecuar sus operaciones al contexto del negocio. Conforme se ha venido informando al personal, a las autoridades, y al sindicato Sutna, la actividad de la empresa se encuentra expuesta a factores muy negativos que incrementan severamente el costo de su producción: abusiva sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos derivados de la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo, elevada conflictividad gremial, sólo por mencionar algunos”, precisaron en un comunicado en aquel entonces.

Esta decisión se había conocido una semana después de que desde el Gobierno anunciaron la reducción de aranceles para la importación en distintos rubros, con el objetivo de aplacar los aumentos de precios internos. Entre ellos, figura el de los neumáticos, cuyo arancel bajará del 35% al 16%.

Previamente, Fate también ya había quedado atrapada en las tensiones del comercio exterior. En 2022, las restricciones para acceder a divisas y las Licencias No Automáticas limitaron la importación de materias primas clave, como el caucho, y encarecieron los procesos industriales. Con un mercado desabastecido y una brecha cambiaria que impulsó a los consumidores a cruzar a Chile, Uruguay o Paraguay para comprar neumáticos hasta 50% más baratos, la empresa enfrentó demoras, sobrecostos y riesgos operativos crecientes.

Laura Ponasso

Escenario desafiante para la industria automotriz argentina:

El inicio de 2026, marcó una significativa retracción en los volúmenes de fabricación. Según datos recientes de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), la producción nacional de vehículos en enero alcanzó las 20.998 unidades, una caída del 20,7% en comparación con diciembre de 2025 y un contundente descenso interanual del 30,1% respecto a enero de 2025.

Este registro para el primer mes de 2026 es el más bajo para un enero desde el año 2020 y consolida una tendencia de siete meses consecutivos de caída para la industria, señalando un período de contracción prolongada.

El panorama de las exportaciones también refleja esta tendencia negativa. En enero se exportaron 9759 unidades, equivalentes al 46,5% de la producción mensual. Este volumen mostró una fuerte baja del 51% en comparación con el mes anterior y del 12,3% frente a enero de 2025. La disminución en los envíos al extranjero intensifica la presión sobre las terminales automotrices locales, que dependen fuertemente de la demanda en mercados regionales.

Cabe remarcar que la caída en el sector encontró justificación también en la menor cantidad de días trabajados y a las adecuaciones que se realizaron en diferentes plantas para nuevos modelos. Para poder evaluar el desempeño anual con mayor claridad, será necesario esperar al cierre del primer trimestre.

El potencial de los HAPS («pseudo satélites») para la defensa argentina

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El acelerado proceso de transformación tecnológica que atraviesa el ámbito aeroespacial está redefiniendo las formas en que los Estados conciben la seguridad, la defensa y el control de su territorio. En este contexto, los High Altitude Pseudo-Satellites (HAPS), o pseudo satélites, emergen como una capacidad disruptiva situada en un espacio intermedio entre la aviación convencional y los sistemas espaciales. Estas plataformas aéreas no tripuladas, capaces de operar durante períodos prolongados en la estratosfera, ofrecen prestaciones comparables a las de los satélites tradicionales, pero con costos sensiblemente menores, mayor flexibilidad operativa y una capacidad de adaptación que resulta especialmente atractiva para países con extensos territorios y recursos presupuestarios limitados.

Para la Argentina, un país con una de las mayores superficies territoriales del hemisferio sur, amplias fronteras terrestres y marítimas y una vasta Zona Económica Exclusiva, el desarrollo e incorporación de HAPS presenta una oportunidad estratégica de primer orden. No se trata únicamente de sumar un nuevo sistema de vigilancia o comunicaciones, sino de avanzar hacia una arquitectura aeroespacial más autónoma, resiliente y adaptada a las necesidades nacionales de defensa, seguridad y desarrollo.

Este artículo analiza el potencial y las ventajas del desarrollo de pseudo satélites para la defensa argentina, abordando su naturaleza tecnológica, sus aplicaciones militares y duales, su valor estratégico en términos de soberanía y disuasión, y las oportunidades industriales y doctrinarias que se derivan de su incorporación al Poder Aeroespacial Nacional.

¿Qué son los pseudo satélites (HAPS)?

Los HAPS son plataformas aéreas no tripuladas que operan en la estratosfera, generalmente a altitudes comprendidas entre los 18 y 50 kilómetros, es decir, por encima del techo operativo de la aviación convencional y por debajo de la línea de Kármán que delimita el inicio del espacio ultraterrestre. Desde esa posición privilegiada, pueden permanecer estacionados o realizar desplazamientos controlados durante semanas o incluso meses, prestando servicios continuos sobre áreas de interés específicas.

A diferencia de los satélites en órbita baja, media o geoestacionaria, los pseudo satélites no requieren lanzadores espaciales ni complejas infraestructuras asociadas al acceso al espacio. Su despliegue y recuperación se asemejan más a los de una aeronave, lo que reduce significativamente los costos, los tiempos de preparación y las barreras tecnológicas de entrada. Al mismo tiempo, su proximidad relativa a la superficie terrestre les permite ofrecer imágenes de mayor resolución, comunicaciones de baja latencia y una capacidad de reconfiguración de cargas útiles mucho más ágil que la de los sistemas espaciales tradicionales.

Desde el punto de vista conceptual, los HAPS ocupan un espacio híbrido: no son satélites, pero cumplen funciones típicamente asociadas a ellos; no son aeronaves convencionales, pero se integran al dominio aéreo ampliado. Esta condición los convierte en una herramienta particularmente interesante para escenarios de seguridad y defensa caracterizados por la necesidad de persistencia, flexibilidad y economía de medios.

Tipologías de HAPS y estado del arte

Los pseudo satélites pueden adoptar diversas configuraciones tecnológicas, cada una con ventajas y limitaciones específicas. Entre las tipologías más relevantes se encuentran los balones estratosféricos, las plataformas solares de ala fija, los dirigibles de gran altitud y los drones de gran autonomía y altitud (HALE).

Los balones estratosféricos, históricamente utilizados para investigación meteorológica y científica, han experimentado un renovado interés como plataformas de vigilancia y comunicaciones temporales. Su principal ventaja radica en su bajo costo y simplicidad, aunque presentan limitaciones en términos de control preciso de posición y vulnerabilidad a condiciones atmosféricas.

Las plataformas solares de ala fija representan una de las soluciones más avanzadas dentro del concepto HAPS. Equipadas con paneles solares de alta eficiencia y sistemas de almacenamiento energético, estas aeronaves no tripuladas pueden mantenerse en vuelo durante meses, operando de manera casi continua. Empresas y agencias espaciales de países desarrollados han demostrado prototipos capaces de transportar cargas útiles de comunicaciones, sensores electroópticos y radares ligeros.

Los dirigibles estratosféricos, por su parte, ofrecen una elevada capacidad de carga útil y una notable estabilidad como plataformas persistentes. Aunque su desarrollo enfrenta desafíos técnicos y regulatorios, su potencial para misiones de vigilancia de gran área y apoyo a comunicaciones es considerable.

Finalmente, los drones HALE, si bien no siempre son clasificados estrictamente como HAPS, comparten con ellos la lógica de operaciones prolongadas a gran altitud y cumplen un rol central en misiones de inteligencia, vigilancia, reconocimiento y adquisición de blancos.

Ventajas comparativas de los HAPS frente a los satélites

Uno de los principales argumentos a favor del desarrollo de pseudo satélites reside en su favorable relación costo-beneficio. En comparación con los satélites, los HAPS presentan costos de adquisición, despliegue y mantenimiento significativamente menores. No requieren lanzamientos espaciales, pueden ser recuperados para mantenimiento o actualización y permiten una mayor reutilización de componentes.

Desde el punto de vista operativo, los HAPS ofrecen una permanencia prolongada sobre una misma área geográfica, algo que solo los satélites geoestacionarios pueden igualar, pero a costa de una resolución y latencia mucho peores. La baja latencia de las comunicaciones desde la estratosfera resulta especialmente valiosa para operaciones militares en tiempo casi real, mando y control, y apoyo a fuerzas desplegadas.

Asimismo, la proximidad a la superficie terrestre permite a los sensores embarcados en HAPS obtener imágenes de muy alta resolución, tanto en el espectro visible como infrarrojo o radar, superando en muchos casos las capacidades de los satélites de órbita baja. Esta característica es clave para misiones de vigilancia de fronteras, control del espacio marítimo y seguimiento de actividades ilícitas.

Otra ventaja relevante es la flexibilidad. Mientras que un satélite sigue una órbita predeterminada y su misión es difícil de modificar una vez en el espacio, un HAPS puede ser reposicionado, reconfigurado o recuperado según las necesidades operativas. Esta adaptabilidad resulta particularmente atractiva para un país como la Argentina, cuyas prioridades estratégicas pueden variar rápidamente en función del contexto regional e internacional.

Aplicaciones de los HAPS en la defensa argentina

La Argentina enfrenta desafíos singulares en materia de defensa y seguridad. Su extensa frontera terrestre, que supera los 9.000 kilómetros, su vasto espacio aéreo y su enorme dominio marítimo demandan capacidades de vigilancia persistente que hoy resultan difíciles de cubrir de manera integral.

En este escenario, los HAPS podrían desempeñar un rol central en misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR). Desplegados sobre áreas críticas, permitirían un monitoreo continuo de fronteras terrestres y marítimas, contribuyendo a la detección temprana de actividades ilícitas como el narcotráfico, el contrabando o la pesca ilegal.

En el ámbito marítimo, la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva constituye una prioridad estratégica. Los pseudo satélites, equipados con sensores radar y electroópticos, podrían complementar los medios navales y aéreos existentes, ampliando la cobertura y reduciendo los costos operativos asociados a patrullas aéreas tripuladas.

Desde una perspectiva estrictamente militar, los HAPS ofrecen una plataforma ideal para fortalecer las capacidades de mando, control, comunicaciones, computación, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (C4ISR). En un escenario de crisis o conflicto, podrían actuar como nodos de comunicaciones resilientes, menos vulnerables que las infraestructuras terrestres y más fáciles de reemplazar que los satélites en caso de pérdida.

Contribución a la soberanía y a la disuasión

El desarrollo de capacidades HAPS no solo tiene implicancias operativas, sino también estratégicas y políticas. Disponer de plataformas propias de pseudo satélites fortalece la soberanía tecnológica y reduce la dependencia de proveedores externos, un aspecto particularmente sensible en el ámbito de la defensa. Si bien la Argentina ha alcanzado un know-how significativo en el diseño y desarrollo de satélites, aún carece de un lanzador propio, lo que la obliga a depender de terceros para colocar sus activos en órbita. En este contexto, los HAPS se presentan como una alternativa complementaria que permitiría cubrir parcialmente necesidades estratégicas críticas mientras se avanza hacia la plena capacidad nacional de acceso al espacio.

En términos de disuasión, la capacidad de vigilar de manera persistente áreas de interés estratégico incrementa los costos de cualquier actor que pretenda operar de manera encubierta en el espacio aéreo o marítimo nacional. La mera existencia de un sistema de vigilancia estratosférica nacional actúa como un factor disuasivo, al aumentar la probabilidad de detección e identificación.

Asimismo, los HAPS se inscriben en una lógica de defensa adaptativa y escalonada, complementando tanto los medios aéreos tradicionales como los sistemas espaciales. Esta integración de dominios resulta coherente con las tendencias contemporáneas en doctrina militar, que enfatizan la multidimensionalidad y la resiliencia de las arquitecturas de defensa.

Impacto industrial y tecnológico

Más allá de su valor operativo, el desarrollo de pseudo satélites ofrece una oportunidad concreta para dinamizar el entramado científico-tecnológico e industrial argentino. El país cuenta con capacidades relevantes en materia de aeronáutica, materiales compuestos, electrónica, software y sistemas espaciales, acumuladas a lo largo de décadas de experiencia en organismos como INVAP, CONAE, FAdeA y diversas universidades y centros de investigación.

Un programa nacional de HAPS podría actuar como catalizador de estas capacidades, fomentando la integración entre el sector civil y militar y promoviendo la generación de conocimiento de alto valor agregado. Al tratarse de plataformas duales, con aplicaciones tanto civiles como militares, los pseudo satélites facilitan esquemas de cooperación interagencial y modelos de financiamiento más sostenibles.

Además, el dominio de esta tecnología posicionaría a la Argentina como un actor relevante en un nicho emergente del mercado aeroespacial, con potencial de exportación regional y de cooperación internacional.

Desafíos regulatorios y operativos

La incorporación de HAPS no está exenta de desafíos. Uno de los más relevantes es el marco regulatorio para la operación en el espacio aéreo superior. La ausencia de normas claras a nivel internacional y nacional sobre la gestión de plataformas estratosféricas plantea interrogantes en materia de seguridad aérea, coordinación del tránsito y responsabilidades legales.

Desde el punto de vista operativo, los HAPS presentan vulnerabilidades específicas, como su dependencia de condiciones meteorológicas y, en el caso de las plataformas solares, de la disponibilidad de energía. Asimismo, su relativa exposición frente a sistemas antiaéreos en escenarios de alta intensidad debe ser considerada dentro de una arquitectura de defensa más amplia.

No obstante, estos desafíos no invalidan el concepto, sino que subrayan la necesidad de un enfoque integral que combine desarrollo tecnológico, adaptación doctrinaria y construcción de un marco normativo adecuado.

Consideraciones finales

Los pseudo satélites representan una de las tecnologías emergentes con mayor potencial para transformar el modo en que los Estados gestionan la seguridad y la defensa de su territorio. Para la Argentina, su desarrollo e incorporación ofrecen una oportunidad estratégica para fortalecer capacidades críticas, mejorar la vigilancia de extensos espacios terrestres y marítimos, y avanzar hacia una mayor autonomía tecnológica.

Lejos de constituir un sustituto de los satélites o de la aviación convencional, los HAPS deben ser entendidos como un complemento dentro de una arquitectura aeroespacial integrada, capaz de adaptarse a escenarios complejos y cambiantes. Su valor reside tanto en sus prestaciones técnicas como en su capacidad para articular objetivos de defensa, desarrollo industrial y soberanía nacional.

En un contexto geopolítico caracterizado por la creciente competencia tecnológica y la importancia del control de los dominios aéreo y espacial, apostar por los pseudo satélites no es solo una decisión tecnológica, sino una definición estratégica de largo plazo para el Poder Aeroespacial Argentino.

Angel Rojo

Orgullo UNSAM: tres nuevos Investigadores Superiores del CONICET

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Desde la Secretaría de Investigación e Innovación expresamos nuestro más profundo orgullo y extendemos una cálida felicitación al doctor Roberto Candal, la doctora Juliana Cassataro y el doctor Diego Lamas por su reciente promoción a la categoría de Investigador Superior, el escalafón más alto en la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico (CIC) del CONICET.

La excelencia en la cima de la ciencia argentina

Alcanzar la categoría de Investigador Superior representa el reconocimiento a una trayectoria de liderazgo indiscutible y a la capacidad de abrir nuevos horizontes en el conocimiento. Según los criterios establecidos por el CONICET, exige haber realizado una labor original de alta jerarquía que sitúe al investigador entre el núcleo de los especialistas reconocidos internacionalmente. La evaluación para este ascenso es profundamente cualitativa: prioriza el impacto socioproductivo y la relevancia de los aportes por sobre los indicadores bibliométricos tradicionales.

Este ascenso implica haber demostrado:

  • Liderazgo internacional: consolidándose como referentes indiscutidos en su disciplina a nivel global.
  • Formación de discípulos: “creando escuela” a partir de la formación de investigadores que hoy se insertan con éxito en los ámbitos de I+D públicos y privados.
  • Gestión y compromiso institucional: dirigiendo centros de excelencia, organizando unidades de investigación y participando en el planeamiento estratégico de la ciencia nacional.

Distinción a la trayectoria e impacto científico

El doctor Roberto Candal, referente en ingeniería ambiental y nanotecnología, ha sido un pilar en el desarrollo de soluciones tecnológicas críticas. Su labor destaca por la capacidad de traducir la ciencia básica en herramientas aplicadas para la remediación ambiental y el tratamiento de recursos, cumpliendo con creces el criterio de impacto socioproductivo y transferencia tecnológica que demanda la máxima categoría del organismo.

La doctora Juliana Cassataro, quien lideró el desarrollo de la vacuna ARVAC Cecilia Grierson, representa un hito de relevancia excepcional. Su nombramiento a una edad notablemente temprana para los estándares de esta categoría subraya que el sistema científico valora la investigación de alto impacto capaz de dar respuestas soberanas a la sociedad. Asimismo, su promoción es un avance significativo hacia la equidad de género en un escalafón donde históricamente la representación femenina ha sido minoritaria.

El doctor Diego Lamas, reconocido experto en física y cristalografía, ha sido un motor fundamental en la vanguardia de la investigación de materiales y en la federalización del conocimiento. Su trayectoria se distingue por una prolífica formación de recursos humanos, habiendo guiado a numerosos discípulos que hoy lideran sus propios grupos de investigación, fortaleciendo así el tejido científico de todo nuestro país.

Liderazgo y formación de futuro

Para la UNSAM, contar con investigadores/as de esta jerarquía asegura que la ciencia producida en nuestra casa no solo es de vanguardia: también tiene un impacto real en la transformación de la realidad nacional. El hecho de que tres de nuestros/as investigadores/as hayan sido promovidos simultáneamente es un suceso excepcional que da cuenta de la madurez de nuestra comunidad científica. Su labor diaria garantiza que los actuales y futuros investigadores/as se formen bajo los más altos estándares de excelencia y compromiso social.

Importaciones e industria nacional: qué está pasando, en números

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La apertura comercial que impulsó Javier Milei como parte de su estrategia antiinflacionaria empezó a mostrar un doble efecto. La mayor competencia externa se tradujo en bajas de precios en bienes transables, como ropa, electrodomésticos, electrónicos, neumáticos y autos. Pero en paralelo, los sectores industriales más expuestos a la competencia importada muestran caídas en la producción y el empleo, con una industria que cerró 2025 todavía por debajo de los niveles previos al cambio de gestión.

Desde el Gobierno sostienen que la apertura del comercio contribuyó a normalizar precios relativos luego de años de distorsiones y que la recuperación vendrá de sectores con mayor competitividad.

Según un análisis de la consultora PxQ, tras la eliminación de barreras, las importaciones crecieron con fuerza en 2025 y alcanzaron niveles comparables a los de períodos sin cepo. En valor, las compras externas aumentaron 25%, con fuerte incidencia en bienes de consumo y de capital.

Ese shock de oferta impactó en los precios de bienes transables. Las divisiones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec vinculadas a Indumentaria y Equipamiento del hogar avanzaron por debajo del nivel general. En la comparación entre 2025 y 2023, los ejemplos son elocuentes:

  • Lavarropas: importaciones +1432% y precio real -54,7%.
  • Heladeras: importaciones +625,2% y precio real -32,8%.
  • Vehículos automotores: importaciones +196,4% y precio real -12,2%.
  • Neumáticos: importaciones +34,8% y precio real -42,6%.
  • Notebooks: importaciones +21,7% y precio real -47,9%.
  • Calzado: precio real -22,4%, aunque con importaciones -14,5%.

En el caso automotor se dio además una divergencia clara: las ventas crecieron 57%, abastecidas en gran medida por unidades importadas (+98%), mientras la producción local cayó 3% y la utilización de la capacidad instalada se ubicó por debajo del 50% hacia fines de 2025.

El repliegue de Whirlpool anticipó esa dinámica en el segmento de electrodomésticos. A fines de noviembre, la compañía confirmó el cierre definitivo de su planta en Pilar —inaugurada en 2022 con una inversión de US$50 millones— y la desvinculación de 220 trabajadores para pasar a un esquema basado en la importación de bienes terminados. La fábrica tenía capacidad para producir 300.000 lavarropas al año. En paralelo, las importaciones de ese producto crecieron más de 1400% entre 2023 y 2025.

Enfriamiento industrial

Los últimos datos del Indec confirmaron el enfriamiento industrial. Si bien en el acumulado de 2025 la producción manufacturera creció 1,6% respecto de 2024 —cuando había sufrido un desplome de 9,4%—, en diciembre el retroceso interanual fue de 3,9%.

El nivel de actividad se mantiene 8,4% por debajo de noviembre de 2023, previo al cambio de Gobierno, según datos de la consultora ACM. Las caídas más pronunciadas frente a ese nivel se concentran en textiles (-47,7%), vehículos automotores (-37,7%), productos de metal (-28,9%) y minerales no metálicos (-26,7%).

Un trabajo de Equilibra, elaborado en base a datos del Indec, reforzó ese patrón: de 26 sectores productores de bienes que compiten con importaciones, 20 se contrajeron entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025. En 16 de ellos, la producción local perdió participación frente a bienes importados, y en 14 coincidieron caída productiva y aumento de las compras externas.

El impacto se reflejó con claridad en el mercado laboral. Según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), recolectados por la Secretaría de Trabajo de la Nación, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 el empleo asalariado registrado mostró caídas concentradas en ramas industriales y vinculadas a la demanda interna. El total en el sector privado se acerca a los 200.000 puestos perdidos.

La construcción perdió 65.996 puestos (-15%), siendo el sector más afectado. En la industria manufacturera, los retrocesos fueron significativos: textiles, confecciones, cuero y calzado (-19.452; -16,1%), metalmecánica (-16.099; -6,8%), otras manufacturas (-11.009; -9,6%), automotores y neumáticos (-6.427; -7,1%) y química y petroquímica (-4.501; -2,7%).

También se registraron bajas en otros servicios a empresas (-19.890; -9,7%) y transporte (-10.872; -2,4%). En contraste, algunas actividades mostraron expansión, como agropecuarias (+11.121; +3,4%), informática (+6.259; +4,5%) y alimentos y tabaco (+2.722; +0,7%).

La foto sectorial es consistente: las mayores pérdidas se concentran en ramas industriales intensivas en empleo y más expuestas a la competencia importada.

El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA).
El ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA).

La preocupación también fue explicitada la semana pasada por la Unión Industrial Argentina (UIA). En su primera reunión de Junta Directiva de 2026, la entidad advirtió sobre la falta de recuperación de los niveles de actividad. En materia laboral, el Centro de Estudios de la casa fabril indicó que el empleo industrial acumuló una pérdida de 60.224 puestos desde el último máximo alcanzado en agosto de 2023. La entidad sostuvo que sectores transables e intensivos en trabajo, como textil, calzado y confecciones, forman parte de un entramado productivo que requiere previsibilidad y condiciones de competencia leal.

Tras reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, la UIA acercó propuestas para reducir costos laborales no salariales, mejorar el financiamiento de pymes y fortalecer controles frente a la subfacturación de importaciones, en un contexto de sobreoferta a nivel global.

El cuadro que surge de los datos es consistente. La apertura importadora ayudó a moderar los precios de bienes como ropa, heladeras, notebooks y autos, contribuyendo a la desaceleración en rubros transables. Pero, al mismo tiempo, coincidió con un retroceso en la producción y el empleo en los sectores más expuestos. La incógnita hacia 2026 es si el crecimiento en otros segmentos —energía, agroindustria y servicios basados en conocimiento— podrá compensar la caída de la producción manufacturera o si la tensión entre precios más bajos y empleo industrial seguirá marcando el rumbo de la economía.

Agustín Maza

Actualizamos esta nota: Hoy cierra la histórica Fate; 920 despidos

Que hay detrás de la salida de Demián Reidel

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La eyección de Demián Reidel de la presidencia del directorio de la empresa pública Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) por presuntos sobreprecios en una licitación por servicios de limpieza clausura una maratón de anuncios disparatados dentro del sector nuclear.

En los días previos a la tarjeta roja al amigo del Presidente ya habían sido expulsados dos miembros del directorio de NA-SA que habían llegado con él. Como reemplazos se recurrió a profesionales de carrera, con la esperanza de recuperar cierto orden en los circuitos administrativos de la empresa que opera las centrales nucleares de Atucha I, Atucha II y Embalse.

A Reidel lo reemplaza el bioquímico Juan Martín Campos, que tiene varios años de desempeño en la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN). Campos viene de un paso previo por la presidencia de la empresa Dioxitek. Al cargo accedió cuando Ramos Nápoli, el publicista de Karina Milei, que había saltado a la presidencia de Dioxitek a mediados de 2025, fue en diciembre nombrado titular de la recién creada Secretaría de Asuntos Nucleares. La calesita de funcionarios es vertiginosa: a Campos le tocó ser el cuarto presidente libertario de Dioxitek (por un par de meses) y ahora es el quinto presidente de NA-SA en 26 meses de gobierno de Milei. Es decir, hasta la fecha nadie parece hacerse cargo de NA-SA.

El patrón es claro: se nombra un presidente, proclama grandes objetivos para justificar su nombramiento, cobra un sueldo de alrededor de 15 millones de pesos por unos meses y se las pica sin mover un cenicero de lugar. Campos dilapidará el capital simbólico acumulado en su carrera y será reemplazado dentro de siete a diez meses por otro muñeco de corbata, que también proclamará sus metas y así hasta 2027. Despidos, degradación de los salarios y privatización en curso del 44% de la propiedad de la empresa aparecen como las metas comunes que enhebran estas cinco gestiones.

La fuga hacia adelante de un mitómano

Propia de un aspirante argento a lobo de Wall Street, la saga de promesas alucinadas de Reidel, el Tartufo amigo del Presidente eyectado de NA-SA, muestra el patrón de conducta de un apostador compulsivo. Su primer golpe de efecto, como jefe del Consejo de Asesores del Presidente, fue haberle hecho decir a Milei, a los pocos meses del inicio de su gestión, que ambos iban a ganar el premio Nobel de economía.

La inmensidad del paisaje austral, que excita desde el siglo XIX la fantasía de locales y extranjeros, no solo atrajo las afiebradas excavadoras del partido judicial en busca de tesoros ocultos en el subsuelo de Santa Cruz. A mediados de 2024, la dupla Milei-Reidel sumó el espejismo de “un hub de IA en la Patagonia”. La energía necesaria para alimentar a los voraces centros de datos, nos prometieron, iba a ser provista por reactores nucleares desarrollados en la Argentina.

Luego de un paseo del dúo dinámico por la costa oeste de Estados Unidos, Tartufo sostenía: “A Javier Milei lo aman en Silicon Valley”. Durante más de un año, los infladores mediáticos se sumaron a la fiesta. En el diario La Nación se habló de “fundar una ciudad nuclear en la Patagonia”, desconociendo que ya existe, que la impulsó Perón y que hoy alberga el Centro Atómico Bariloche, el Instituto Balseiro y la empresa INVAP. Otros medios arrojaron títulos como “Argentina entra en las grandes ligas de la IA” y “OpenAI y Sur Energy invertirán hasta 25.000 millones de dólares para construir un mega data center para inteligencia artificial en la Patagonia”.

Seis meses más tarde, en la noche del 20 de diciembre de 2024, el dúo dinámico anunció un “Plan Nuclear Argentino” y, para impulsarlo, la creación de un Consejo Nuclear Argentino, a cargo de Reidel. El paso inicial sería la construcción de un pequeño reactor modular –el ACR-300 que la empresa pública INVAP había patentado en Estados Unidos– en el Complejo Nuclear Atucha, “gracias al estado avanzado de la ingeniería”. En los hechos, el “estado avanzado de la ingeniería” era un diseño que la empresa pública INVAP había patentado en Estados Unidos.

Entre los muchos disparates, Tartufo sostuvo esa noche: “Este hito no solamente asegurará nuestra soberanía energética, sino que también nos permitirá replicar este éxito en el territorio nacional y exportar esta tecnología al mundo”. Entre otras gansadas, también explicó: “Los cortes de luz serán un mal recuerdo de una época en que la Argentina desaprovechaba sus enormes recursos”, o también que los pequeños reactores modulares van a permitir “industrializar zonas que hoy están despobladas”.

La pregunta del millón era: ¿por qué este anuncio se refería al reactor ACR-300, que estaba en papel, si el prototipo del reactor CAREM estaba avanzado en un 64%? Como se explicó en ediciones anteriores de El Cohete a la Luna, el único objetivo del supuesto Plan Nuclear Argentino era disimular la paralización del prototipo de pequeño reactor modular CAREM. Este proyecto, a cargo de la CNEA, había demandado hasta la fecha alrededor de 590 millones de dólares de inversión pública y participación de decenas de empresas nacionales.

Si se considera que la principal meta del sector nuclear argentino –el desarrollo autónomo de un reactor nuclear de potencia (para producción de electricidad)– fue demolida durante el menemismo por presiones de Estados Unidos, se entiende por qué el desarrollo del prototipo CAREM es una de las dos o tres apuestas tecnológicas más importantes de la historia de la Argentina. Las fantasías patagónicas de la dupla Milei-Reidel fueron la pantalla para volver a clausurar esta meta, otra vez por presiones explícitas del hegemón decadente.

La saga continúa con el nombramiento de Reidel como presidente de NA-SA en abril de 2025. Otra ráfaga de anuncios actualiza la fuga hacia adelante. Lo que llamó la “fase 1” del Plan Nuclear Argentino prometía la construcción de cuatro reactores ACR-300 –de 300 MW de potencia cada uno– en el predio de Atucha. La suma de 1200 MW de los cuatro módulos además desplazaba los 1150 MW de la central que la Argentina se había comprometido a comprar a China.

La fase 1 se concretaría en cinco años, un plazo irrealizable. Pero estamos frente a un ignorante enfático: “El deadline original para la construcción de estos reactores eran cinco años. La verdad es que hablé con muchos de los ingenieros que están involucrados con la parte regulatoria y dijeron que es absolutamente imposible hacerlo en cinco años, que no hay ninguna manera de hacerlo en cinco años. Yo, la verdad, que los escuché y ahora el deadline es de cuatro años y medio. Como sigan jodiendo con que es imposible, vamos a seguir bajando. Mi objetivo de verdad es ganarle a ese deadline”. Es un misterio imaginar cómo pensaba reducir los plazos mientras se reduce el personal, se pierden competencias y se recortan salarios.

En el camino, también se sacó fotos, a mediados de junio de 2025, con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y el presidente roquista de YPF, Horacio Marín, cuando anunciaron la creación de YPF Nuclear para impulsar la minería de uranio para exportación.

Hasta la salida de Reidel de NA-SA no tenemos noticia de un dólar de inversión para el hub de IA o para la ciudad nuclear en la Patagonia, o de alguna excavación en Atucha para el inicio de la “fase 1” –la instalación de los cuatro ACR-300–; nunca más se escuchó hablar del Consejo Nuclear Argentina, ni tampoco hay novedades de YPF Nuclear.

El frío bisturí del imperio

Mientras que en la superficie del sector nuclear se despliega este carnaval carioca de recambio de muñecos de corbata y de promesas fantásticas para la tribuna de libertarios y crédulos, en los subsuelos trabaja, incansable y preciso, el bisturí del Departamento de Estado de Estados Unidos en una cirugía mayor. Cortan los nervios y arterias vitales del sector nuclear argentino y avanzan sobre los minerales críticos en territorio argentino.

En agosto de 2024, la Cancillería argentina firmó el memorándum de cooperación con el Departamento de Estado de los Estados Unidos que propone “cooperar en el fortalecimiento de la gobernanza y la inversión en el sector de los recursos minerales críticos en la República Argentina”. Con este acuerdo, la Argentina se sumó al Mineral Security Partnership Forum (MSP Forum). A fines de septiembre de 2024, se difundió la bienvenida que Estados Unidos y la Unión Europea dieron a los siete nuevos miembros del MSP Forum –la Argentina, Groenlandia, Kazajistán, México, Namibia, Perú, Ucrania y Uzbekistán–, que se suman al resto de los miembros: República Democrática del Congo, República Dominicana, Ecuador, Filipinas, Serbia, Turquía y Zambia.

Esta saga de entrega de los minerales críticos se completó el 4 de febrero pasado, durante la reunión ministerial sobre minerales críticos convocada en Washington por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. En esta ocasión, la Argentina y el país del norte suscribieron un “Instrumento Marco”. Dice el comunicado de la Cancillería argentina que ratifica la “asociación estratégica” y el “compromiso con el desarrollo de un suministro seguro, resiliente y competitivo”.

En septiembre de 2025, la Argentina firmó con Estados Unidos su ingreso al programa de Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños, o programa FIRST, por el cual la Argentina se embarca en la compra de tecnología de pequeños reactores modulares de la industria nuclear estadounidense.

En este contexto, antes de la eyección de Reidel, a mediados de diciembre de 2025, un decreto de Milei creó la Secretaría de Asuntos Nucleares. Esta nueva intermediación burocrática se propone, según un tuit del Ministerio de Economía, transformar al país en la “Arabia Saudita del uranio”. Al frente de esta Secretaría fue puesto el abogado y magíster Federico Ramos Nápoli, un punto de Karina Milei.

Finalmente, el candado se cierra con las exigencias externas explicitadas en el informe del FMI, presionando para que Milei acelere la privatización de activos públicos, y los dichos del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, exigiendo uranio argentino a cambio del salvataje económico, en pleno proceso electoral en octubre pasado. La subordinación energética aparece así como contracara de la subordinación financiera.

Hace pocos días, entre los numerosos condicionamientos que impuso a la Argentina el acuerdo comercial con Estados Unidos, se puede leer en su artículo 4.3: “La Argentina no comprará reactores nucleares, barras de combustible ni uranio enriquecido de ciertos países”. La expresión “ciertos países” parece absurda en un acuerdo bilateral, al margen de que resulta clara la referencia a China y Rusia.

Mientras las fantasías del Tartufo nuclear quedarán como materia para futuros cuentos o novelas, los puntos de llegada que se propone ocultar el caleidoscopio de falsos anuncios son la paralización de proyectos nacionales, salarios por debajo de la línea de pobreza, recortes de personal, extranjerización de IMPSA, privatización del 44% de Nucleoeléctrica, minería de uranio para la industria nuclear de Estados Unidos y desconexión de China y Rusia.

Diego Hurtado y Nicolás Malinovsky

Comentario de AgendAR:

Es desopilante pero muy cierta la chicana contra «la ciudad nuclear» de Reidel en la Patagonia. Ya existe, la fundó Perón y coincide geográficamente con Bariloche. Pero es otra cosa.

Malinovsky y a Hurtado dicen lo mismo que nosotros desde 2024: uno del los dos objetivos del Nuevo Programa Nuclear Argentino es que no haya ningún programa nuclear argentino, salvo el de exportar uranio a los EEUU.

El problema es que en Argentina el uranio es más bien escaso y de bajo grado. Con un programa nucleoeléctrico de sólo de tres centrales, una chica y dos medianas, el uranio que hay se nos acaba en 30 años. El que diga que es un commodity libremente exportable, o es un ignorante o un hijo de puta, pero se llenó la plana mayor atómica de personajes que son ambas cosas.

El otro objetivo es de decapitación: impedir la construcción del reactor compacto modular CAREM, y privatizar NA-SA para impedir que Argentina compre centrales nucleares, o mejor aún, desarrolle las suyas.

A Hurtado y Malinovsky se les escapan dos cosas: el pintoresco desastre de Milei en NA-SA tiene dos objetivos. Uno es diplomático y obvio, sacar a China como financista del programa de centrales de NA-SA.

Pero el segundo objetivo de los EEUU y de la murga que integra es eliminar a Canadá como socio de un programa de resucitamiento de las centrales canadienses CANDU. Los canadienses nos piden agua pesada y ofrecen darnos plata para reabrir la Planta Industrial donde se fabricaba. También precisan ayuda técnica para extensión de vida de sus centrales más viejas.

Hay más cosas que les podemos dar en trueque -elementos combustibles físicos, por ejemplo, o tecnología de «spiking» del uranio natural- a cambio de que nos ayuden con plata con una nueva CANDU como la que tenemos en Embalse, Córdoba. Dicho sea de paso, es la mejor que tenemos y la única que podemos construir 100% con industria argentina.

Y sin maldad, Reidel, las CANDU son, por ahora, las centrales más modulares del mundo. Tanto como la que cerraste.

Canadá está tratando de dejar de ser una provincia económica y un «che pibe» diplomático de los EEUU. Es el momento justo para negociar con ellos como iguales, porque en el terreno nucleoeléctrico retrocedieron tanto desde los ’90 que en más de un ítem, lo somos. Y por primera vez, quieren recuperar su tecnología original, y decirle a los EEUU y al mundo que están de regreso.

La otra opción con Canadá es negociar como perdedores. En la nube de vertiginosos humos, pedos y más humos de su administración, Reidel dijo que podemos ser la Arabia Saudita del uranio.

Srents y seis años de estudios geológicos de la CNEA en toda la Argentina dicen que ése es otro verso más de un versero como no hemos visto ninguno.

Pero a Canadá le sobra uranio en la cuenca de Athabasca, es el de mayor ley del planeta (hasta 200 veces mejor que el nuestro) y aquel es un país de mineros, lo ha sido y lo será. Siempre estamos a tiempo de hacer con ellos un acuerdo no de pares tecnológicos y diplomáticos, si no uno típicamente extractivo, sometido y de mierda.

Lo que no podemos olvidar de ningún modo, cuesta abajo en nuestra rodada, es que tenemos dos posibles socios nucleares. Ambos en el hemisferio norte.

Y ninguno de los dos es EEUU.

Daniel E. Arias