Cómo las empresas de EE.UU., Europa y China se dividen los negocios en la Argentina

Con la industria nacional golpeada por la desregulación, Occidente asegura recursos estratégicos y patentes, mientras cede a Beijing el monopolio del consumo masivo.

Una silenciosa guerra comercial redefine el mapa de negocios del mundo en la Argentina. Lejos de una disputa frontal, las potencias globales avanzan bajo una lógica de loteo del mercado doméstico. El Gobierno de Javier Milei consolida un alineamiento estratégico con un Estados Unidos que ve en el país un modelo de blindaje frente al avance de China en América Latina. En simultáneo, Europa busca reforzar su presencia garantizando la provisión de bienes de capital y productos tecnológicos estratégicos.

A través del impulso a los acuerdos comerciales, tanto Washington como el bloque europeo asumen una realidad: es imposible competir contra los precios asiáticos en los bienes industriales. Como resultado, Occidente concentra sus fichas en los recursos extractivos y le cede a Beijing el control del consumo masivo, dentro de un país que se abrió aceleradamente al mundo dejando a la industria nacional de lado como parte central de su modelo económico.

El próximo 1° de mayo entrará en vigencia provisional el pilar comercial del acuerdo Mercosur-Unión Europea. La medida habilita una reducción arancelaria inmediata para más del 90% de los bienes comerciados, conformando un área de libre comercio de 780 millones de consumidores. De aplicación temporal al abarcar la competencia exclusiva de la Comisión Europea, el bloque busca mejores condiciones para que sus automotrices, productoras de maquinaria y químicas ingresen con aranceles nulos o reducidos. Como contrapartida, el Mercosur consigue mayor acceso para la carne vacuna, la soja y la miel.

El «efecto Shein» y el consumo

El avance asiático es, sobre todo, en la industria liviana. La consultora Biglobal cuantificó este fenómeno al analizar el rubro de bienes despachados mediante servicios postales, que registró un salto interanual del 291,8%. Según el documento, esta expansión está impulsada por plataformas de e-commerce como Shein y Temu. Su impacto, indica el informe, «se concentra especialmente en la industria textil e indumentaria, donde la brecha de precios frente a la oferta local es significativa». Ante esta asimetría, las potencias de Occidente evitan la confrontación directa de precios.

En Washington, la postura es pragmática. Un interlocutor directo de la administración estadounidense explicó a PERFIL que, si bien Estados Unidos se encargó de blindar legalmente sus negocios puramente estratégicos en el país frente al avance chino a través del último acuerdo bilateral, la directiva es dejar que Beijing opere y haga sus propios negocios sin mayores obstáculos en los rubros vinculados al consumo general. Para el país de Donald Trump, la clave es asegurarse recursos estratégicos, así como los minerales críticos o la energía, puntos que están más que claros en el acuerdo comercial.

Europa también apela al financiamiento estatal para sortear la desventaja en costos productivos. Días atrás, el Gobierno de Alemania presentó, junto con la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana, un plan que financia directamente las exportaciones de sus empresas hacia la Argentina, enfocado en asegurar la venta de bienes de capital. El bloque EFTA (Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein) funciona como un indicador de esta especialización. El informe detalla que las principales exportaciones europeas hacia el país bajo este paraguas son netamente tecnológicas: productos farmacéuticos por 509 millones de eurosquímicos orgánicos por 101 millones y máquinas y aparatos mecánicos por 36 millones.

Seguridad nacional y extractivismo

Sin embargo, la estrategia del Viejo Continente tiene fuertes matices defensivos. «Hoy, más que estar Europa en una estrategia de competirle a China, está más a la defensiva de exportaciones industriales, en especial por todos los últimos movimientos que hizo con respecto a autos eléctricos y algunas otras medidas que tomó con respecto a aranceles», analizó ante PERFIL Dante Sica, exministro de Producción y socio fundador de la consultora Abeceb.

El economista relativizó el impacto inmediato de la apertura birregional como plataforma de ventas para Europa: «No veo que ellos estén pensando en el acuerdo Mercosur-Unión Europea como un apalancamiento de exportaciones. Nosotros diseñamos una estrategia en la parte industrial donde para gran parte de bienes hay una baja inmediata de Europa hacia el Mercosur, y mucho más pausada en lo que es la Unión Europea. Esa asimetría, que está bien explícita, no les genera hoy un gran diferencial. Por ahí, pensando en el mediano plazo, sí puedan apalancarse en inversiones y sociedades«.

Por su parte, la Casa Blanca aplica un enfoque de seguridad económica a través del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproca (ARTI). Según el análisis de la consultora Biglobal, este pacto institucionaliza la revisión de inversiones extranjeras priorizando explícitamente «sectores estratégicos: energía, minerales críticos, infraestructura y telecomunicaciones«. Además, el texto introduce mecanismos de coordinación para evaluar «prácticas comerciales de terceros países», una herramienta diseñada a medida para monitorear la participación de empresas estatales chinas en la economía local.

El perfil extractivista de esta inversión occidental se corrobora en los proyectos canalizados mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). “No resulta casual que el mayor volumen de inversiones se concentre en minería y energía», indicó la consultora. Los capitales se orientan masivamente a proyectos de GNL por USD 6.878 milloneslitio por USD 2.941 millones y cobre por USD 2.672 millones.

Esta necesidad de asegurar el subsuelo trasciende a Norteamérica. Según detalló Sica, las urgencias del bloque europeo responden a una clave geopolítica idéntica: «Están más preocupados por tratar de frenar un poco algunos avances industriales de China, y más preocupados por su estrategia de aumento de gasto militar. Ahí buscan tratar de controlar eslabones críticos en términos de energía y minerales, que hacen a su necesidad de bienes industriales basados en la defensa».

Asimetrías y saldo comercial

Para garantizar el acceso a estos recursos en plena transición energética global, Washington estructuró un acuerdo de características marcadamente asimétricas. Mientras mantiene sus defensas arancelarias, Estados Unidos forzó la apertura de contingentes arancelarios libres de derechos en el mercado argentino. Obtuvo cupos específicos para ingresar 10.000 vehículos comerciales livianos y agroalimentos de nicho, como almendras (870 toneladas)papas congeladas (690 toneladas) y quesos (1.000 toneladas).

Este esquema impacta directamente en la producción nacional, que reflejó un retroceso sostenido en 2025 dentro del PBI de la industria manufacturera local frente a la oferta extranjera. La balanza comercial mostró que las importaciones totales alcanzaron los USD 70.235 millones, con un incremento del 26,8% interanual. El principal capitalizador de esta apertura es China, origen de USD 16.432 millones en importaciones, lo que genera un déficit bilateral de USD 7.413 millones.

El escenario local de esta reconfiguración es el modelo económico libertario, que fomenta la desregulación externa mientras las grandes potencias reacomodan sus negocios en un entorno global cada vez más fragmentado.

Eugenia Muzio

El consumo masivo cayó 6,3% mensual en febrero, con fuerte retracción en supermercados

0

El consumo masivo continúa deprimido y no levanta cabeza. Pese a que el año pasado tuvo un leve rebote, en el inicio de 2026 volvió a su nivel más bajo desde septiembre 2024.

Esto se produjo después de una caída interanual del 3,4% en febrero (y del 2,1% en el primer bimestre) en las compras en supermercados, autoservicios, farmacias, e-commerce, mayoristas y kioscos, según datos de la consultora Scentia. Aunque la tendencia mensual fue aún más pronunciada, ya que las ventas se hundieron 6,3% entre los diferentes canales.

Entre los canales más afectados se encuentran los supermercados, donde el consumo se desplomó 5,9% frente a febrero de 2025 y un 6,3% en comparación con enero; mientras que el que tuvo un mejor desempeño fue el e-commerce con un avance anual del 26,5%, aunque con una baja del 2,6% mensual.

En tanto, en farmacia el consumo cayó 9,1% mensual, en autoservicios 6,4%, en kioscos un 6,2% y en mayoristas 5,8%. De esta manera, en febrero todos los canales marcaron bajas. Fuentes del sector confirmaron que «las ventas llevan meses cayendo bastante».

Inflación sostenida, salarios en baja y avance de la mora

La caída de las ventas se da en el marco de una creciente inflación, que en los últimos nueve meses mostró una tendencia sostenida de avance. Por el contrario, los salarios no están acompañando ese recalentamiento de precios.

Vale destacar que los salarios registrados, que incluyen privados y públicos, sufrieron una pérdida de 7,3% real del poder adquisitivo entre septiembre de 2025 y enero 2026, último dato oficial de INDEC.

A la par de la caída de salarios, también el mercado laboral está sufriendo un aumento del desempleo: avanzó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, con un fuerte deterioro también de las condiciones de trabajo, ya que hubo una pérdida sustancial de puestos de trabajo registrados, que se reconvirtieron a monotributo.

En este contexto, la mora en las familias no para de crecer y alcanzó el 10,6% en entidades bancarias, su nivel más alto en más de 20 años, según datos oficiales del Banco Central (BCRA). Aunque el dato más alarmante está por fuera del sistema tradicional, debido a que en las entidades no financieras la irregularidad ya supera el 27% y comienza a golpear con dureza en las fintech.

Fuerte caída del consumo en súper y mayoristas, y avance del e-commerce

Entre supermercados y autoservicios, la caída en el primer bimestre acumuló un recorte de 4,3% en comparación con el mismo período del año previo, mostrando así una peor performance que otros canales de venta. En los primeros dos meses del año, el recorte de los argentinos fue más pronunciado entre las bebidas sin alcohol (-11,2%), perecederos (-8,6%), desayuno y merienda (-4%) e higiene y cosmética (-3,2%).

Solo en supermercados, en el primer bimestre la venta de bebidas sin alcohol se desplomó 11%, impulsivos un 8,3%, perecederos un 7,2% e higiene y cosmética un 5,5%.

Pese a las caídas de los canales tradicionales, el que tuvo un buen desempeño -más allá de caer en la comparación mensual- fue el e-commerce que avanzó 29,7% en el primer bimestre. El impulso llegó proveniente de las transacciones en alimentación (+35,9%), desayunos y meriendas (+34,4%), bebidas con alcohol (+33,7%), limpieza de ropa y hogar (+31,6%) y bebidas sin alcohol (+27,8%).

Erika Cabrera

Los laboratorios científicos se enfrentan al ‘RAMmagedón’

0

Los jugadores de videojuegos fueron de los primeros en quejarse cuando el año pasado comenzaron a escasear los suministros de chips de memoria de acceso aleatorio (RAM), lo que provocó que los precios se dispararan. Pero la crisis actual, que ha sido bautizada como RAMmageddon y se espera que se prolongue hasta bien entrado 2027, también está afectando a algunos científicos.

La escasez se debe al auge de los sistemas de inteligencia artificial, que ha creado una demanda voraz de chips de memoria de alta velocidad. A lo largo de 2025, algunas formas de RAM se triplicaron en precio, lo que causó problemas a los laboratorios con recursos limitados que ya enfrentaban barreras para acceder a potentes herramientas informáticas. La escasez también está impulsando a los investigadores a desarrollar algoritmos y hardware más eficientes para reducir la cantidad de memoria necesaria.

«La investigación científica depende cada vez más de infraestructuras informáticas a gran escala», afirma Matteo Rinaldi, director del Instituto de Innovación en Nanosistemas de la Universidad Northeastern de Boston, Massachusetts. «Y muchas de estas cargas de trabajo requieren una capacidad de memoria considerable».

Pérdida de memoria

Los chips de RAM ayudan a proporcionar almacenamiento a corto plazo para los datos que se utilizan activamente, lo que permite que el procesador de un ordenador acceda rápidamente a la información que necesita. La IA utiliza chips de memoria más complejos que los que se encuentran en las computadoras personales, y el aumento de la demanda ha impulsado a los fabricantes a trasladar la mayor parte de su producción a los de alta capacidad necesarios para entrenar los modelos de IA.

El resultado son precios más altos tanto para los chips estándar como para los ordenadores personales que dependen de ellos: la memoria ahora representa más de un tercio del costo de construir un ordenador, frente a aproximadamente el 15% hace solo unos meses, según el gigante informático HP, en Palo Alto, California.

Incluso con el cambio en la producción hacia chips de alta capacidad, todavía no hay suficiente memoria compleja necesaria para entrenar la IA para satisfacer la demanda, dice Tom Coughlin, un consultor de tecnología en Atascadero, California. Los fabricantes podrían tardar 18 meses o más en aumentar el suministro. «La demanda es enorme y la oferta está fijada en este momento», afirma. «Si eres un actor más pequeño o un profesor universitario, es posible que puedas o no utilizar esos recursos».

Los laboratorios con buena financiación probablemente puedan asumir el coste adicional, dice Rinaldi. Pero es probable que los altos precios de los chips de memoria y la infraestructura informática basada en la nube intensifiquen las barreras que ya dificultan que los investigadores de entornos menos acomodados accedan a los recursos para la IA y otros modelos informáticos sofisticados.

Reducir

Por ejemplo, Pravallika Sree Rayanoothala, patóloga vegetal de la Universidad Centurion de Tecnología y Gestión de Paralakhemundi, India, afirma que la escasez la llevó a ella y a sus colegas a reducir el número de cultivos que estudian como parte de un proyecto que utiliza modelos construidos a partir de grandes conjuntos de datos para predecir el riesgo de enfermedades en los cultivos agrícolas.

Para reducir aún más su necesidad de adquirir servicios de memoria cada vez más caros en la nube, Rayanoothala y sus compañeros dividen sus datos en fragmentos para modelarlos por separado. Cumple su función, dice, pero ralentiza el análisis de datos. «El cronograma del proyecto se está alargando y los gastos operativos están aumentando», dice ella. El lento desarrollo de modelos está retrasando las herramientas para la predicción temprana de enfermedades.

En Sudáfrica, Abejide Ade-Ibijola afirma que la escasez de RAM no ha supuesto un problema para el instituto de investigación sin ánimo de lucro que fundó, GRIT Lab Africa, en Johannesburgo (Sudáfrica). Allí recibe el apoyo de la industria por su trabajo con la IA. Pero los investigadores de África que no tienen acceso a financiación internacional a veces viajan a universidades más ricas para realizar sus investigaciones, dice. «Se quedan seis meses, analizan sus datos y se van con un PDF», dice Ade-Ibijola. «Está polarizado».

RAM en demanda

Incluso en entornos más ricos, los investigadores buscan formas de mejorar la eficiencia. Los científicos que dependen de los datos de los sensores, por ejemplo, han pasado de sensores que generan datos continuamente a sensores que se activan solo cuando es necesario, dice Rinaldi.

Otros están analizando más de cerca sus algoritmos para ver si hay formas de reducir la demanda de RAM. «La memoria era muy barata, por lo que la gente no tenía incentivos para ahorrar memoria», dice Eben Upton, fundador y director ejecutivo de Raspberry Pi, una empresa de tecnología en Cambridge, Reino Unido. «Ahora sí lo son».

Otra forma de hacer que la computación sea más eficiente es combinar la memoria RAM y los procesadores capaces de realizar cálculos en el mismo chip. Ese enfoque, denominado diseño de memoria cercana, podría reducir la necesidad de que las máquinas muevan datos mientras ejecutan cálculos, una ineficiencia en los diseños actuales que aumenta la demanda de memoria, afirma Onur Mutlu, que estudia arquitectura informática en el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zúrich.

Mutlu y sus colegas han informado de que la combinación de un diseño de memoria cercana con algoritmos mejorados puede aumentar la eficiencia de los análisis genómicos y reducir la cantidad de energía y hardware que el trabajo requiere. Sin embargo, es probable que la adopción más generalizada de estos enfoques resulte difícil, ya que requeriría una fuerte inversión por parte de los fabricantes.

Aun así, RAMmageddon podría ser el empujón que algunas personas necesitan, dice Rinaldi. «La escasez es perjudicial, pero también puede acelerar los esfuerzos para diseñar modelos más eficientes en cuanto a memoria y crear más oportunidades para la comunidad investigadora», afirma. «Cuando hay escasez, la gente se vuelve creativa».

Heidi Ledford

El caso Embraer: cómo Argentina desaprovechó una enorme oportunidad industrial

0

La historia que cuenta esta nota es la metáfora más perfecta de una oportunidad perdida. De cómo un mismo proyecto puede llevar al éxito a unos y al olvido a otros. Alfonsín y Sarney firmaron un protocolo de cooperación en industria aeronáutica. Pero después, en lugar de engancharse en la fabricación de lo que podría haber sido un Airbus sudamericano, Menem se desenganchó de Brasil. Y así le fue a la Argentina.

A mediados de los 80, bajo las presidencias de Raúl Alfonsín y José Sarney, Argentina y Brasil firmaron una serie de protocolos de integración bilateral. El Protocolo N°12 del PICE (Programa de Integración y Cooperación Económica) apuntaba a la colaboración en el campo de la industria aeronáutica.

En esa época, Embraer ya era un fabricante consolidado. Su producto estrella era el EMB-120 Brasilia, un turbohélice para 30 pasajeros que, desde su primer vuelo en 1983, se convirtió en un éxito comercial global.

Paralelamente, la Fábrica Militar de Aviones (hoy FAdeA), en Córdoba, poseía recursos humanos de amplia experiencia y maquinas-herramientas destacables. Mientras producía el avanzado IA-63 Pampa, había ganado una pericia notable en el diseño y construcción de alas. Por ello, se propuso que FMA fabricara esos componentes para el EMB-120, e incluso se barajó la posibilidad de desarrollar un nuevo avión regional conjunto: el CBA-123 Vector.

En 1991 se creó el Mercosur, profundizando la dinámica integracionista. La idea subyacente es que, si esta colaboración inicial se hubiera reforzado con un proceso que fomentara las ventajas dinámicas de los socios, podríamos haber pensado con algo similar a un «Airbus sudamericano».

Llega la Lockheed

Sin embargo, en sintonía con las políticas neoliberales, el gobierno de Menem intervino, socavó el presupuesto de FMA y, en 1995, la entregó en concesión por 25 años a la estadounidense Lockheed Martin. La llegada de este gigante global evidenció un conflicto de intereses: se limitó a una lógica de mantenimiento, congelando la capacidad de diseño y desarrollo de la fábrica. Sin incentivo para colaborar con Brasil, la incipiente cooperación quedó sepultada.

Mientras tanto, Brasil, a pesar de estar bajo el mismo influjo, mantuvo una política de estado de apoyo a Embraer. Incluso al privatizarla en 1994, retuvo una «golden share» y una presencia estratégica a través del BNDES. Deja paso a la inversión privada, pero el estado no se retira, sino que se transforma en accionista que vela por los intereses nacionales de largo plazo, permitiendo que estos no se diluyan en la expansión hacia lo global.

Un gran jugador

Así, en Sudamérica, la cooperación fue reemplazada por la competencia. El proyecto conjunto CBA-123 «Vector», tecnológicamente avanzado, no cuajó por problemas propios. Pero lo relevante es lo que vino después: Brasil capitalizó la inversión y el conocimiento para desarrollar su exitosa familia de jets ERJ-145, reafirmándose como jugador internacional. Argentina, en cambio, quedó fuera y su industria fue inducida a una crisis de la que aún no se recupera.

Frente a esto, es necesario refutar la falacia de que nuestro destino se limita a la producción primaria. El problema no es un «destino manifiesto» sino de voluntad política. Es cierto que en los últimos cincuenta años nuestra industria ha sido dinamitada sistemáticamente. Lo más grave es que las fuerzas políticas que buscan un país dinámico no han sabido plasmar una estrategia clara para detener ese ataque y construir las políticas públicas que nos ubiquen en una trayectoria de fortalecimiento constante.

Una segunda oportunidad para revitalizar nuestra industria

Dada la creciente relevancia económica, política y social del transporte de pasajeros y carga en la región —y considerando las características geográficas de nuestro país y sus vecinos (distancias, cadenas montañosas, cursos fluviales)—, el medio aéreo resulta fundamental para ciertas coordenadas, así como el ferroviario para otras por las mismas razones.

Sea cual fuere el criterio que se adopte, la industria aeronáutica «es una de las más importantes del mundo, así como una de las más variadas y de mayor trascendencia» (Todd, 1995).

El alto nivel de I+D que exige —muy por encima de la media industrial— , la cantidad y calidad de profesionales que emplea, sus elevadas remuneraciones y las exigencias a sus proveedores (que replican una cadena similar a la de autopartes) generan en los países con vocación industrial un interés equiparable al despertado por la industria automotriz.

Por ello, aunque los sectores de punta de esta industria eleven las barreras de entrada y generen diversas concentraciones, queda expedita una amplia gama de productos en la que países como Brasil, Japón, Canadá, Suecia, Suiza, España, India, Corea del Sur, Singapur e Indonesia realizan esfuerzos públicos y privados para ingresar a este mercado.

La demanda actual y prevista para las próximas décadas en América Latina y el Caribe (ALC) de aeronaves comerciales —especialmente de pasajeros de un solo pasillo y de carga— se estima que hacia 2040-2044 alcanzará entre 1500 y 2300 unidades, y no se debe descartar otros mercados, tal cual hace Embraer. A esto debe sumarse la creciente utilización de aviones y helicópteros con fines pacíficos, científicos, comerciales y de control.

Entre realidades y quimeras

Reparemos tan sólo en el mercado de la aviación agrícola, de control marítimo, de ambulancias aéreas o contra incendios, que requerida un flujo de todo tipo de aeronaves (aviones y helicópteros), y ello sin contar nuevas derivadas tecnológicas como son los drones y aeronaves eléctricas, campo donde Embraer también esta incursionando (Eve Air Mobility).

En una ampliación lógica, podemos incluir toda otra gama de actividades que son una realidad hoy, no una quimera, como los radares desarrollados por INVAP, nuestros productos satelitales o aeroespaciales, y cuya vitalidad es duramente atacada por el actual gobierno (Ver ATE-Cordoba sobre situación CONAE).

¿Pueden existir problemas de escala para realizar o reflotar estos emprendimientos? Puede. Pero para eso están los procesos de integración como el Mercosur, un mercado en sí mismo de unos 280 millones de habitantes y de 15 millones de km2), y que debería servir para desarrollar potencialidades que permitan saltar hacia terceros mercados.

¿Es la experiencia aquí relatada un acontecimiento del pasado? Sí, pero ese carácter no la hace excepcional: de manera lacerante, se repite. Obsérvese, a modo de ejemplo, lo que estaría sucediendo en el sector automotor.

Importaciones del sector automotriz en Brasil

Fuente: CEPAL

El Mercosur se gestó para incrementar el comercio intra-regional como uno de sus principales objetivos, es decir, que sus socios se compraran/vendieran mutuamente en todo lo posible en pos de un mejor vivir de sus sociedades. En algún momento, este comercio llego a un nivel inédito para la región (cerca del 25% de todo su comercio) pero con mucho camino por recorrer (en la UE, por ejemplo, se sitúa en torno al 58%), aunque al final ha terminado retrocediendo ampliamente. La diferencia no se ha esfumado. Son oportunidades perdidas por nosotros y ocupadas por terceros.

Comercialismo

Pero existen problemas más graves. El Mercosur, ante la ausencia de un eje vertebrador endógeno, derivó hacia un mero comercialismo. Se ha llamado la atención sobre un amplísimo número de áreas —todas ellas respetables—, pero casi nunca sobre la productiva, salvo contadas y honrosas excepciones que suelen pasar desapercibidas. Se ha dejado librado al mercado a unas dinámicas que han reforzado relaciones asimétricas hacia el interior del proceso, justamente lo contrario para lo cual debería servir.

La cuestión, entonces, es desprendernos de las dudas que nos inoculan a diario desde el discurso dominante y elaborar un Proyecto Nacional realista pero ambicioso. Un proyecto que fortalezca nuestra decisión política y que cuente con instrumentos activos —prioridades, objetivos, plazos— para apoyar nuestros recursos humanos y desarrollar las fuerzas productivas sobre la senda de las ventajas dinámicas. Y para llevarlas, bajo la metodología de la colaboración horizontal, al trabajo conjunto con las demás naciones del Mercosur.

No es difícil imaginar que, así como en estas líneas nos hemos centrado en la industria aeronáutica, existen otras áreas —transporte ferroviario, energías renovables, industria aeroespacial, entre tantas— donde se podría trabajar en idéntica línea.

Martin Aguirre

Elon Musk confirmó que Neuralink fabricará a gran escala implantes cerebro-computadora

0

Elon Musk confirmó que la empresa Neuralink inició formalmente su etapa de producción masiva de dispositivos durante este 2026. El anuncio se dio en una actualización sobre los avances en el desarrollo de interfaces cerebro-computadora. La transición marca el final de la fase experimental para dar paso a un modelo de fabricación industrial que busca escalar el acceso a esta tecnología.

El objetivo central es la fabricación en serie de los hilos y chips que componen el implante conocido como «Link». La empresa busca estandarizar los procesos de ensamble para garantizar la disponibilidad del hardware en centros médicos. Según detalló Musk, la infraestructura de la compañía permite proyectar una distribución global de los dispositivos en el corto plazo, bajo normas de calidad internacionales.

La prioridad se mantiene en el ámbito médico para pacientes con cuadriplejia o lesiones de la médula espinal. El sistema permite que los usuarios controlen computadoras o prótesis a través del pensamiento. La producción a gran escala pretende reducir los costos y acelerar los tiempos de espera para las personas que califican para los ensayos clínicos y procedimientos aprobados por los organismos de salud.

¿Cómo funciona el robot quirúrgico de Neuralink en la fase industrial?

Un componente clave es el robot quirúrgico encargado de la inserción de los electrodos en el tejido cerebral. El autómata tiene la capacidad de maniobrar hilos microscópicos con una precisión que supera las capacidades manuales de un cirujano. La automatización de este proceso es fundamental para el plan de Musk de realizar miles de intervenciones anuales con un margen de error mínimo.

El robot utiliza sistemas de visión artificial para identificar los vasos sanguíneos y evitarlos durante la inserción. Esto reduce el riesgo de hemorragias y trauma tisular durante el procedimiento. La intención de la compañía es que la intervención sea mínimamente invasiva y que el tiempo de recuperación del paciente se reduzca a pocas horas tras la operación, facilitando el alta médica rápida.

La tecnología de Neuralink capta señales neuronales que se decodifican mediante algoritmos de aprendizaje automático. Los datos se transmiten de forma inalámbrica a una aplicación que traduce la intención del usuario en comandos digitales. Con la producción masiva, la empresa inició la actualización de su software para mejorar la velocidad de respuesta y la precisión del sistema de control.

¿Cuál es el alcance de la interfaz cerebro-computadora para 2026?

A pesar de que el enfoque es terapéutico, la compañía contempla aplicaciones más amplias para el público general en el futuro. Musk señaló que la infraestructura actual sienta las bases para una integración entre la inteligencia humana y la artificial. No obstante, las regulaciones limitan el uso de estos dispositivos a casos de necesidad clínica extrema bajo supervisión médica y ética estricta.

La FDA mantiene un seguimiento riguroso sobre los resultados de los pacientes implantados hasta la fecha. Los informes técnicos indican que los usuarios lograron navegar por internet y utilizar videojuegos con una latencia mínima. Estos resultados impulsaron la decisión de escalar la producción para cubrir la demanda de nuevos voluntarios en los programas de investigación extendidos en diversos hospitales.

Los nuevos módulos cuentan con una mayor densidad de electrodos, lo que permite captar más neuronas individuales simultáneamente. Este avance técnico busca incrementar el ancho de banda de la comunicación entre el cerebro y la máquina. La empresa trabaja en la certificación de plantas de manufactura que cumplan con los estándares internacionales de dispositivos médicos de clase III.

Neuralink confirmó que los datos de las cirugías automatizadas se centralizan en optimizar los algoritmos del robot. Cada procedimiento aporta información técnica que permite al sistema adaptarse a las variaciones anatómicas de los pacientes. La empresa cerrará el ejercicio fiscal con un informe detallado sobre la capacidad de sus nuevas líneas de montaje en una conferencia de prensa en diciembre.

La extensión de vida de Atucha I se retrasará hasta la segunda mitad de 2027

0

La central nuclear Atucha I volverá a operar en la segunda mitad del próximo año, según lo informado por el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, unos cinco meses después de lo proyectado inicialmente. Desde Nucleoeléctrica Argentina confirmaron a EconoJournal que habrá un nuevo cronograma con una fecha tentativa de vuelta en julio de 2027.

Atucha I se encuentra fuera de servicio desde 2024 por el proyecto de extensión de vida. Si bien la fecha estimada de vuelta a operación de la central nuclear estaba pautada para marzo de 2027, Ramos Napoli informó a medios presentes en el IEFA Latam Forum que el proyecto lleva una demora de cinco meses por distintos motivos, según publicó El Post Energético.

Lo indicado por el secretario de Asuntos Nucleares confirma lo anticipado por EconoJournal dos meses atrás. En efecto, en enero de este año este medio reportó la existencia de una nota emitida por la gerencia del Proyecto de Extensión de Vida de Atucha I a las gerencias de Proyectos y de Operaciones, en la que se daba cuenta de un probable retraso en la ejecución del proyecto debido a los cambios en la política de compras de insumos adoptados bajo la presidencia de Demian Reidel.

De acuerdo con Ramos Napoli el presupuesto para el proyecto está garantizado. Desde Nucleoeléctrica, la empresa estatal operadora de las centrales nucleares, confirmaron que el proyecto se estirará unos meses más de lo previsto.

«Actualmente se está revisando el cronograma general, con vistas a que la central retome operación en julio de 2027. El proyecto continúa en ejecución y presenta un avance físico del 52%. Las tareas principales finalizarán el 31 de diciembre de 2026, tras lo cual se iniciará el proceso de carga de combustible y puesta en marcha», respondieron a este medio.

Extensión de vida de Atucha I

La primera central nuclear de Latinoamérica, Atucha I, concluyó en septiembre de 2024 su primer ciclo de vida útil tras 50 años de operación. Para continuar con su operación, Nucleoeléctrica comenzó con el proyecto para extender su vida operativa por 20 años más, con una inversión estimada en cerca de US$ 700 millones.

El proyecto engloba dos obras centrales: la extensión de vida del reactor de Atucha I y la construcción del Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados de Atucha II (ASECG II). Este segundo proyecto es necesario para que la central Nuclear Atucha II pueda seguir operando luego del 2027.

Para que Nucleoeléctrica pueda volver a operar Atucha I, la empresa deberá cumplir con el Documento Marco de Licenciamiento (DML) aprobado por la ARN. El documento involucra cinco líneas de trabajo que implican la ejecución de 41 subproyectos fundamentales para recibir una nueva licencia de operación.

A la empresa le bastaría con cumplir con el DML para que la ARN apruebe la vuelta a operación de Atucha I. Pero en NA-SA quieren implementar un total de 251 subproyectos o tareas no obligatorias que facilitarían la operación cotidiana y permitirían que la central sea mucho más eficiente en la generación de electricidad, alcanzando un factor de carga del 88%.

Nicolás Deza

La ilusión de la inteligencia: por qué la IA debe ser regulada

0

La ilusión de la IA: por qué las máquinas no son creativas Luc Julia Wiley (2026)

El informático franco-estadounidense Luc Julia ha trabajado en la interfaz de la inteligencia artificial y las tecnologías de consumo durante más de tres décadas. Actualmente es director científico del fabricante de automóviles Renault Group y anteriormente trabajó en Samsung Electronics, Apple y Hewlett-Packard. Realizó trabajos pioneros en las herramientas de procesamiento del lenguaje natural que subyacen a los modelos actuales de IA generativa. En su libro, La ilusión de la IA, traducido del francés, argumenta que la expectación y el miedo que rodean la inteligencia y las capacidades creativas de los modelos de IA son exagerados.

¿Qué es la «ilusión de la IA»?

El término pretende abordar un malentendido fundamental sobre la IA que ha persistido durante casi 70 años, desde 1956, cuando comenzó formalmente la investigación en IA. El término «inteligencia» es ampliamente incomprendido, lo que a menudo lleva a las personas a antropomorfizar las herramientas de IA, atribuyendo cualidades humanas a las máquinas. Esta ilusión ha sido perpetuada por la ciencia ficción y las representaciones mediáticas, que describen los sistemas de IA como potencialmente peligrosos o capaces de desarrollar emociones y habilidades de toma de decisiones similares a las humanas.

En realidad, los sistemas que llamamos IA se centran más en el procesamiento de información que en mostrar una inteligencia similar a la humana. La ilusión radica en nuestra tendencia a sobreestimar las capacidades de la IA y las amenazas potenciales, en lugar de entenderla como un conjunto de herramientas sofisticadas pero limitadas, diseñadas para tareas específicas.

Así como un mago utiliza el juego de manos para crear la ilusión de magia, la terminología en torno a la IA crea la ilusión de una inteligencia similar a la humana. Esto se debe al doble significado de la palabra inteligencia, que puede referirse tanto al procesamiento de información como a la agudeza cognitiva. Esto último se proyecta a menudo sobre la IA, lo que genera expectativas y temores exagerados. La IA, en su forma actual, funciona con algoritmos y datos, realizando tareas con precisión, pero carece de la conciencia y la creatividad inherentes a la inteligencia humana. Esta distinción es esencial para comprender las verdaderas capacidades y limitaciones de la IA.

¿A quién se está engañando?

El público en general, por las empresas y organizaciones tecnológicas que se benefician de la expectación en torno a la IA. Estas empresas están en una carrera para desarrollar la tecnología y están incentivadas a promover la idea de una inteligencia general artificial similar a la humana para asegurar la financiación y el dominio del mercado. Los miembros de la comunidad científica, en particular aquellos que no están directamente involucrados en la carrera por la financiación de la IA, reconocen la realidad de que la IA es un conjunto de herramientas especializadas, en lugar de una entidad inteligente unificada. Esta distinción es crucial, pero se difumina por intereses comerciales que amplifican la ilusión para obtener ganancias monetarias.

La narrativa de la IA como un reemplazo inminente de la inteligencia humana alimenta tanto la fascinación como la aprensión. Genera entusiasmo e inversión, impulsando los avances tecnológicos y el crecimiento económico. Pero también genera expectativas y temores poco realistas, que influyen en la percepción pública y en las decisiones políticas. Es importante reconocer que, si bien la IA puede aumentar las capacidades humanas, no es una entidad sensible preparada para reemplazar los roles humanos. Comprender esta dinámica es fundamental para fomentar debates informados sobre el papel de la IA en la sociedad.

¿Qué es la inteligencia en el contexto de la IA?

La inteligencia es un término polémico porque carece de una definición única y universalmente aceptada. En el contexto de la IA, la «inteligencia» a menudo se refiere al procesamiento de información en lugar de a una capacidad cognitiva genuina. Una calculadora realiza los cálculos más rápido que un ser humano, lo que podría parecer inteligente, pero en realidad solo está ejecutando operaciones predefinidas. Del mismo modo, los sistemas de IA están diseñados para sobresalir en tareas específicas, superando a los humanos en esas áreas, pero carecen de la creatividad y la adaptabilidad inherentes a la inteligencia humana. Los filósofos y psicólogos ofrecen diversas perspectivas sobre la inteligencia, pero la IA, tal como está, no tiene la creatividad innata ni la conciencia que se asocia con la verdadera inteligencia.

El debate sobre la inteligencia de la IA pone de manifiesto la complejidad de definir la inteligencia en sí misma. La inteligencia humana abarca una serie de capacidades cognitivas, entre las que se incluyen el razonamiento, la resolución de problemas y la comprensión emocional. La IA opera dentro de los límites de los algoritmos y los datos con los que se entrena, careciendo del aprendizaje experiencial y la profundidad emocional de la cognición humana.

Sin embargo, ¿los sistemas de IA son potentes?

Sin duda, los sistemas de IA son impresionantes en sus funciones designadas. El poder de la IA radica en su capacidad para procesar grandes cantidades de datos de forma rápida y precisa. Esta capacidad ha transformado industrias como la sanitaria, la financiera y la del transporte.

Sin embargo, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. La eficacia de los modelos de IA depende de la calidad de los datos con los que se entrenan y del contexto en el que se aplican. El uso indebido o la incomprensión de la IA pueden dar lugar a errores, sesgos y problemas éticos, lo que pone de manifiesto la importancia de la supervisión y la regulación humanas. La clave para aprovechar el potencial de la IA radica en reconocerla como una herramienta que complementa las capacidades humanas en lugar de sustituir la inteligencia humana.

A mutli-limbed Da Vinci surgical robot on display during a demonstration of its capabilities.
AI can be used to support medical applications including robotic surgery.Credit: Costfoto/NurPhoto/Getty

¿Cómo te imaginas una IA verdaderamente inteligente?

Necesitaría tener una forma de inteligencia general similar a la de los humanos, capaz de un pensamiento continuo y creativo en diversos dominios. Esto significa que el sistema tendría que reflexionar y actuar sobre cualquier tema, innovar espontáneamente y crear nuevos conceptos o soluciones de forma independiente. Actualmente, la IA carece de los aspectos biológicos y creativos de la inteligencia humana. Un sistema diseñado para jugar al ajedrez, por ejemplo, puede vencer a grandes maestros humanos, pero es incapaz de comprender o escribir un poema.

¿Por qué argumentas que la IA y el aprendizaje automático son diferentes?

Esta distinción es importante para comprender los diversos componentes y capacidades de los sistemas modernos de IA.

La IA es un término general que incluye varias técnicas, como los sistemas expertos, las redes neuronales y la lógica difusa, cada una de las cuales contribuye al desarrollo de sistemas inteligentes. El aprendizaje automático es una metodología de la IA que consiste específicamente en entrenar algoritmos para reconocer patrones y hacer predicciones basándose en los datos de entrada. Se ha convertido en la fuerza impulsora de muchos avances en la IA, lo que permite a los sistemas mejorar su precisión y eficiencia a través de la experiencia. Estos modelos son tan buenos como los datos con los que se entrenan, y requieren un diseño y una validación cuidadosos para garantizar un rendimiento fiable.

¿El hecho de tratar la IA como una herramienta cambia la forma en que debe regularse?

Independientemente de si la IA se considera inteligente, la regulación es esencial para garantizar su uso seguro y ético. Entender la IA como una herramienta en lugar de como una entidad autónoma pone de manifiesto la necesidad de educar y concienciar sobre sus capacidades y limitaciones. Los malentendidos sobre la IA pueden generar miedo y respuestas inadecuadas. Una regulación eficaz debe basarse en una comprensión clara de la funcionalidad de la IA y sus riesgos potenciales. El enfoque regulatorio debe centrarse en la transparencia, la rendición de cuentas y la prevención de daños.

Esto incluye garantizar que los sistemas de IA se diseñen teniendo en cuenta la equidad y la inclusión, evitando sesgos que puedan perpetuar la discriminación. También implica establecer directrices claras para la privacidad y la seguridad de los datos. La percepción de la IA como no inteligente también subraya la importancia de la supervisión humana.

El papel de la IA en la atención médica, por ejemplo, ha sido transformador al ayudar a los médicos a predecir los resultados de los pacientes, diagnosticar enfermedades y tomar decisiones más precisas y oportunas. En el sector financiero, los algoritmos de IA analizan las tendencias del mercado más rápido que cualquier ser humano, identificando patrones que sirven de base para las estrategias de inversión. En el transporte, la IA es el elemento central de los vehículos autónomos, que prometen revolucionar los viajes. Sin embargo, cada una de estas aplicaciones conlleva su propio conjunto de desafíos y consideraciones éticas que deben evaluarse y gestionarse de acuerdo con los valores y el juicio humanos.

¿Es la IA creativa?

Su aparente creatividad suele ser una ilusión que surge de la novedad de sus resultados, más que de una innovación genuina. Los sistemas de IA generan resultados basándose en datos y modelos existentes, careciendo de la creatividad y la intuición innatas presentes en los seres humanos. Pueden producir combinaciones o variaciones inesperadas, pero estas se derivan de información preexistente en lugar de un pensamiento original. La creatividad humana implica la capacidad de concebir algo completamente nuevo, a menudo fuera de los marcos existentes, lo que las herramientas de IA no pueden emular actualmente.

Esto se observa en los modelos de IA generativa que pueden crear arte, música o texto imitando los estilos y estructuras que se encuentran en sus datos de entrenamiento. Estos resultados pueden ser impresionantes e incluso inspiradores, pero en última instancia están limitados por las limitaciones de su programación. Sin embargo, la IA puede ser una herramienta valiosa para los creadores humanos, ya que ofrece nuevas posibilidades y mejora el proceso creativo a través de la colaboración y la exploración.

Además, solo la creatividad humana puede abordar adecuadamente las cuestiones éticas y filosóficas que surgen con el avance de la IA. A medida que estas tecnologías se integren más en la sociedad, necesitaremos ese pensamiento creativo para navegar por la compleja interacción entre la tecnología, la ética y los valores humanos. La realidad es que la IA es una herramienta creada por humanos, para humanos, y sus capacidades están definidas por los parámetros que establecemos.

David Adam

¿Conviene que Vaca Muerta sea la locomotora de la economía argentina?

0

La idea de que Vaca Muerta puede ser la locomotora de un tren que empuje a otros sectores de la economía está instalada en el país. Sin embargo, generar esta expectativa para el sector de oil & gas puede ser contraproducente. Consultores y economistas reflexionaron sobre las posibilidades que se abren a partir del desarrollo de Vaca Muerta y qué rol puede tener en la economía del país.

El debate formó parte panel “Vaca Muerta: ¿Una locomotora para aumentar exportaciones primarias o una oportunidad para generar capacidades en otras cadenas?” del Vaca Muerta Insights el evento organizado por EconoJournal, LM Neuquén y Más Energía. Participaron Nicolás Gadano de Empiria Consultores, el economista Juan Carlos Hallak y Marianela Villegas, founder de Consultora MV.

Vaca Muerta como locomotora

El economista jefe de Empiria, Nicolás Gadano, advirtió que “Vaca Muerta es una locomotora y eso ya es algo muy positivo. Pero está instalada la idea de sumarle distintos vagones de otros sectores como las pymes, proveedores, el empleo, la tecnología, entre otros aspectos. Si nos pasamos de sumarle vagones, muchos con riesgos de no tener las características que se necesitan para desarrollarse, corremos el riesgo de que ese tren que es Vaca Muerta vaya muy despacio, ni siquiera pueda arrancar o directamente descarrile. Tenemos ejemplos en la historia de la Argentina de proyectos que nunca pudieron arrancar”.

“Para pensar en el interrogante del panel hay que incorporar al RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones). Las reglas económicas, impositivas, cambiarias, arancelarias que hoy tenemos en el país no son las condiciones normales que se aspira para la Argentina. El RIGI originalmente no tenía sectores. Era otorgarles a las inversiones grandes ciertas condiciones a las que aspiramos a que tengan todas las empresas argentinas en el futuro”, sostuvo Gadano.

“El sector oil & gas no necesita ayuda para ser competitivo. El éxito del RIGI es que en el futuro las condiciones que hoy parecen excepcionales sean condiciones generales. Por ejemplo, que no haya cepo, que es algo que se habla poco. Necesitamos que en el país no haya cepo para ningún sector de la economía o que el impuesto al cheque no lo pague nadie”, señaló Gadano.

Por su parte, Juan Carlos Hallak coincidió en que “si le cargamos todos los vagos de la economía argentina a Vaca Muerta, la locomotora no va a arrancar”. Para graficar la afirmación, el economista remarcó que “Noruega exporta 30.000 dólares per cápita por año de recursos naturales, principalmente petróleoAustralia 13.000 dólares per cápita, pero sobre todo del sector minero. Canadá suma 7.000 dólares, Chile 3.600 dólares. Sin embargo, la Argentina realiza exportaciones basadas en recursos naturales per cápita por 1.200 dólares”.

“Con 40.000 millones de dólares que podría exportar Vaca Muerta en un futuro, la Argentina pasaría a realizar exportaciones per cápita por 2.000 dólares, ya que se sumarían 800 dólares per cápita. Incluso duplicando las exportaciones máximas estimadas para la próxima década por parte de los proyectas de Vaca Muerta, el cálculo nos da 3.000 dólares per cápita de exportaciones de recursos naturales”, graficó Hallak.

“Es verdad que va ayudar mucho, pero no podemos pedirle a Vaca Muerta que traccione a toda la economía del país. Tampoco tiene sentido desarrollar a la locomotora sola, es decir, podemos cargarle a Vaca Muerta algunos vagones, pero hay que calibrar cuántos y cuáles”, enfatizó.

Vaca Muerta, empleabilidad y un cuello de botella inminente en la oportunidad

En tanto, Marianela Villegas incorporó un aspecto nuevo: “Vaca Muerta es una gran oportunidad para la zona donde está y para el país. En cuanto a la empleabilidad, si vemos el primer anillo, que tiene que ver con las operadoras de Vaca Muerta, se calculan para 2030 alrededor de 40.000 empleos directos. En el segundo anillo, que son las empresas de servicio y proveedoras, se calculan 140.000 empleos”.

La consultora advirtió que “estamos en un cuello de botella, porque hoy no tenemos a esa cantidad de personas para abastecer a la demanda que se estima para 2030. Desde mi punto de vista, el foco tiene que estar puesto en la formación técnica y profesional y en darle impulso en la zona a este aspecto”.

“Tenemos el know-how, los equipos y la tecnología. Pero hay algo fundamental que es la gente, que es la que hace la diferencia en los resultados. Por eso creo que hay que sumar a todo este análisis que se está haciendo, la pregunta sobre qué foco le estamos dando a la gente. El Instituto Vaca Muerta es un buen indicador de lo que se está necesitando, pero la necesidad es todavía mayor”, concluyó.

Vaca Muerta y la agenda nacional

Nicolás Gadano subrayó que “el camino de coordinación entre Nación y las provincias para mostrar un horizonte unido y homogéneo que respeta la visión de largo plazo al resto del mundo es muy importante”.

Además, afirmó que “con los distintos tipos de políticas que venimos teniendo, a veces cuesta ver que, en materia de políticas en hidrocarburos y energía, hace bastantes años que tenemos continuidad en el país. Hay una especie de política de Estado en relación a esta industria. Pasaron cuatro gobiernos distintos como el de Cristina, Macri, Alberto y Milei y tenemos, en términos generales, las mismas reglas para el sector que son positivas. Por supuesto que siempre hay cambios y mejoras. También tenemos las mismas reglas para YPF”.

En este sentido, Juan Carlos Hallak destacó que “la Argentina está construyendo la confiabilidad, pero la principal confiabilidad es la sostenibilidad macroeconómicaEn el fondo eso es lo que da confianza a largo plazo. Estamos mejorando, pero falta mucho para consolidarlo», indicó.

Y agregó: «Este es un buen momento para que no solo desde el Estado se implementen políticas a largo plazo, sino entre los distintos actores del sector privado se pueden organizar para construir bienes colectivos. Este es el momento de oportunidad donde está todo por construirse”.

Por último, Villegas también enfatizó que “este es un momento clave. Hay muchos actores que se tienen que sentar para trabajar mancomunadamente, desde el gobierno nacional, las operadoras, las empresas de servicios, las universidades, las instituciones técnicas, entre otros, para poder alcanzar las metas que se tiene para 2030”.

Roberto Bellato

La guerra económica de Irán

0

Este artículo fue publicado, con otro título, en el blog personal de este editor, con otras notas sobre el conflicto en Medio Oriente. Lo reproducimos aquí porque las consecuencias económicas de esta guerra ya se están haciendo sentir en Argentina. Y se sentirán mucho más, si esta guerra se prolonga.

A. B. F.

OOOOO

«Mientras la administración Trump lucha por definir sus objetivos —ya sea decapitar el liderazgo iraní, destruir la capacidad nuclear de Irán o buscar un cambio de régimen—, debe enfrentarse a una nueva realidad.

Estados Unidos e Israel están luchando contra la República Islámica. Irán está luchando contra la economía global.

Desde el inicio de la guerra, Irán ha paralizado prácticamente el transporte marítimo comercial a través del estrecho de Ormuz. Ahora, según se informa, está explotando este punto de estrangulamiento vital a través del cual pasa aproximadamente una cuarta parte del petróleo mundial, una cuarta parte de los fertilizantes nitrogenados comercializados a nivel mundial y una quinta parte del gas natural licuado (GNL) mundial cada día. Irán conserva la gran mayoría de sus pequeñas embarcaciones navales y sus naves de colocación de minas, lo que significa que la guerra económica puede intensificarse incluso cuando la guerra militar disminuye. 

Casi 3 millones de barriles diarios de la producción iraquí siguen varados. El petróleo ha oscilado entre 77 y 119 dólares por barril en una sola semana, el tipo de volatilidad que paraliza las decisiones de inversión y se extiende en cascada por todas las economías conectadas. Los consumidores estadounidenses ya lo están viendo en el surtidor; los mercados financieros de EE. UU. han perdido miles de puntos desde que comenzó la guerra.

Más allá del estrecho, los misiles y drones iraníes han atacado la infraestructura económica del Golfo. Esto no es una represalia indiscriminada. Es una estrategia deliberada para hacer que la guerra sea económicamente insostenible para los Estados Unidos, sus socios en el Golfo y la economía mundial en su conjunto.

Teherán ahora está atacando sistemáticamente no solo los activos de hidrocarburos de sus vecinos, sino también los sectores centrales de sus planes de diversificación económica para 2030: logística, generación de energía, centros de datos, agua, turismo y finanzas. Durante décadas, los estados del Golfo han tratado de convertir la riqueza petrolera en economías diversificadas: centros logísticos globales, centros financieros y plataformas tecnológicas. Irán pretende poner en riesgo toda esa transformación, a pesar de las vacías disculpas del presidente iraní Masoud Pezeshkian a los mismos vecinos cuya infraestructura Teherán está destruyendo.

A medida que la guerra se expande, la campaña militar de Irán producirá rendimientos decrecientes; cada día, tiene menos capacidad para contraatacar. Sin embargo, la guerra económica se agrava: Las primas de los seguros se disparan, el desvío de los envíos se vuelve más difícil, los contratos se desmoronan y la confianza de los inversores se desvanece. Cuanto más dure la campaña cinética, más permanente será el daño económico.

A continuación, se presentan tres implicaciones de gran alcance para el poder económico de Estados Unidos.

En primer lugar, se está poniendo en tela de juicio la credibilidad del paraguas de defensa de EE. UU. Desde la llegada del sistema del petrodólar, Estados Unidos ha garantizado la seguridad del Golfo, y esa garantía ha sido la base sobre la cual billones de riqueza soberana se han denominado en dólares estadounidenses y se han invertido en la base tecnoindustrial a ambos lados del Atlántico. A medida que los estados del Golfo observan cómo se agotan las existencias de interceptores de EE. UU. y las defensas se ven sometidas a un ataque sostenido, esa confianza podría erosionarse, y rápidamente. Los estados del Golfo que prometieron grandes inversiones en la industria y las cadenas de suministro estadounidenses ahora pueden desviar el capital soberano hacia la reconstrucción y el rearme. La cartera de proyectos de capital destinada a financiar el futuro industrial de Estados Unidos corre el riesgo de ser redirigida.

En segundo lugar, las interrupciones se extienden a los aliados más importantes de Estados Unidos. Japón y Corea del Sur, pilares de las cadenas de suministro de semiconductores más avanzadas del mundo, dependen del Golfo para el 80 por ciento de su petróleo y otros recursos críticos, y los fabricantes de chips surcoreanos ya están informando de escasez de helio, ya que Qatar detiene las entregas. La prevista desviación de los interceptores estadounidenses de la península coreana solo profundiza estos riesgos y da a Seúl incentivos para acercarse a Pekín. En todo el Sur Global, la combinación de crisis alimentarias y energéticas, la incertidumbre comercial y la deuda insostenible dan a los países todas las razones para buscar alternativas, y China está lista para proporcionarlas. El reciente informe Tech Edge del CSIS argumentó que Estados Unidos debe defender sus redes aliadas. Esta guerra corre el riesgo de socavarlas.

En tercer lugar, una guerra sin un final definido y con objetivos cambiantes podría ceder influencia a los principales adversarios de Estados Unidos. El aumento de los precios del petróleo beneficia a Rusia, y las indicaciones de que el Tesoro de los Estados Unidos aliviará las sanciones sobre las ventas de petróleo ruso a la India le dan a Putin una ventaja que Estados Unidos pasó años tratando de negar. Mientras Pekín compra más del 80 por ciento del crudo enviado por Irán con un fuerte descuento y la guerra pone eso en riesgo, unos Estados Unidos consumidos por el Golfo presentan oportunidades para China. Es probable que aproveche esta oportunidad para continuar suministrando los componentes de los drones que los contribuyentes estadounidenses están gastando miles de millones en interceptar, así como para presionar su posición en el Indo-Pacífico. A medida que la guerra económica de Irán se expande, Rusia y China tratarán de recoger los despojos.

Los costes económicos en casa

Los costes de la guerra no se limitan al Golfo. Ya están fluyendo a través de los surtidores de gasolina, las tiendas de comestibles y los balances de todo Estados Unidos. Cuanto más tiempo persista el conflicto, más profundos serán los daños a la seguridad económica estadounidense. 

El esfuerzo bélico ya le está costando a los contribuyentes estadounidenses casi 900 millones de dólares al día. Cada dólar adicional para municiones compite con la inversión en la fabricación de semiconductores, el procesamiento de minerales críticos y otras industrias estratégicas. Los precios más altos del petróleo se propagan rápidamente por la economía, lo que aumenta los costos de transporte, alimentos y fabricación. La combinación del gasto bélico y los ya elevados niveles de servicio de la deuda solo agravará las presiones fiscales e inflacionarias. El resultado puede ser un ajuste de cuentas que obligue a Washington a recortar el gasto justo cuando el país está tratando de financiar un esfuerzo largamente esperado para reconstruir su base industrial.

Desde la Ley CHIPS y Ciencia hasta los esfuerzos para asegurar minerales críticos y ganar la carrera de la IA, Estados Unidos ha estado construyendo la arquitectura de seguridad económica necesaria para competir con China —para jugar el juego a largo plazo— durante las últimas tres administraciones. Esta arquitectura todavía está en sus inicios. Para madurar, se requiere un enfoque sostenido, financiación y colaboración entre los sectores público y privado. Una guerra prolongada podría asfixiarla en su infancia.

Mientras la atención, las municiones y los recursos navales se consumen en Oriente Medio, China está sondeando las vulnerabilidades en el ciberespacio, las cadenas de suministro y la disuasión en el Indo-Pacífico. Mientras Estados Unidos genera volatilidad, China se posiciona como un socio económico estabilizador en partes de África y el sur de Asia, promoviendo los intereses de Pekín sin disparar un solo tiro.

Estrategia, no solo supremacía

La campaña militar ha dado resultados, pero la guerra está lejos de terminar. Los riesgos de una escalada siguen siendo reales, incluida la posibilidad de que Estados Unidos se vea arrastrado a una guerra terrestre prolongada. 

Esa perspectiva hace que la disciplina estratégica sea urgente. Las ganancias militares son reales y lo suficientemente sustanciales como para servir de base para un giro estratégico. Estados Unidos necesita reducir los objetivos, declarar la degradación de la capacidad ofensiva de Irán como un resultado estratégico y reducir la escalada antes de que se afiance la lógica del cambio de régimen, con su precio de una década y un billón de dólares. Irán ya ha nombrado un nuevo líder supremo y el régimen se está reconstituyendo. La ventana para traducir las ganancias militares en influencia estratégica se está cerrando.

La administración necesita al Congreso, no como una formalidad, sino como un salvavidas. La autorización del Congreso obliga a definir los objetivos de una campaña cuyos fines han pasado de la decapitación a la desnuclearización y al cambio de régimen en 12 días. La Constitución de los Estados Unidos lo exige, y la estrategia lo demanda.

Mientras Washington y Pekín se preparan para conversaciones de alto nivel, es probable que Xi intente aprovechar la distracción de Estados Unidos presionando sobre Taiwán, los controles tecnológicos y los términos de la competencia. Estados Unidos debería llegar primero presionando fuertemente a China para que frene sus flujos de tecnología de doble uso hacia Teherán, cortando el acceso al petróleo iraní y presionando para obtener concesiones relacionadas con el comercio, incluida la eliminación de las barreras no arancelarias y los controles de exportación. Cambiar el apalancamiento por la moderación es una estrategia. Escalar sin fin no lo es.

El proyecto de seguridad económica de Estados Unidos requiere fortaleza tecnológica e industrial y redes de aliados. Pero, lo que es más importante, requiere un enfoque estratégico sostenido durante décadas. La agenda de reindustrialización de la administración, su Plan de Acción de IA, la Misión Génesis y otras iniciativas reflejan esa ambición, y ahora podrían estar en riesgo. Una guerra sin un final a la vista privaría a estos esfuerzos de la atención nacional indivisa que necesitan para tener éxito.»

Navin Girishankar

Presidente del Departamento de Seguridad Económica y Tecnología del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, D.C.

Argentina acepta lo que EE.UU. pide en patentes de medicamentos. Mala noticia para viejos y pobres

0

Federico Sturzenegger logró, después de muchos intentos fallidos, flexibilizar las normas para facilitar el otorgamiento de patentes farmacéuticas y le aplicó un durísimo golpe a Hugo Sigman y los laboratorios nacionales. La medida, que era una de las exigencias del acuerdo con Estados Unidos, también era resistida por Mario Lugones.

El ministro de Desregulación anunció la derogación de una resolución de 2012 que imponía fuertes trabas para patentar medicamentos y favorecía el monopolio de los laboratorios nacionales que lideran Sigman y Daniel Sielecki. La norma de 2012 había sido impulsada por el entonces ministro de Salud, Juan Manzur, muy cercano a Sigman.

Como contó LPO, hace meses que Sturzenegger firmó una resolución anulando la resolución de Manzur, pero Mario Lugones la cajoneó. El ministro de Salud y su hijo Rodrigo, socio de Santiago Caputo, son muy cercanos a los jefes de los laboratorios locales y venían jugando a su favor.

Pero la firma del acuerdo comercial con Donald Trump dejó sin margen a los funcionarios que frenaban los cambios en las patentes. Una de las tantas exigencias de EE.UU. era que Argentina modernizara su sistema de patentes y adhiriera al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). LPO ya había adelantado el año pasado que esa era una de las exigencias de Trump y Bessent para el rescate económico.

La pelea por las patentes ya le había costado caro a Diana Mondino. La excanciller era partidaria de desregular y adherir a la normativa de EEUU, pero chocó con la resistencia de Javier Milei. Esa contradicción ideológica del presidente acaso estuvo motivada por los generosos aportes de campaña de los laboratorios liderados por Sigman y Sielecki. Los empresarios ya habían sido premiados con la embajada de Francia para Ian Sielecki, sobrino de Daniel, y con una muy buena influencia en la de España para Sigman, que tiene en ese país grandes negocios.

Mario Lugones

El régimen que funcionaba hasta ayer complicaba severamente el patentamiento de productos de laboratorios extranjeros con el argumento de proteger a la industria local. Se trataba de una legislación muy restrictiva similar a las de Venezuela o China. 

«Con la derogación Argentina se alinea con los estándares internacionales de propiedad intelectual que respetan todos nuestros socios comerciales – incluyendo Estados Unidos, con quien avanzamos en un acuerdo que como contraparte de esta normalización le abre todo su mercado doméstico a nuestra industria farmacéutica», festejó Sturzenegger.

Los laboratorios nacionales nucleados en Cilfa, que habían lanzado una fuerte campaña mediática, lograron que al menos Sturzenegger les concediera que no será retroactiva, por lo que los medicamentos que venían siendo comercializados no quedarán sujetos a reclamos de compensaciones económicas por parte de los dueños de las patentes originales.

Comentario de Agendar:

El artículo de LPO no preanuncia la tragedia médica inminente para pobres y viejos, pero al menos pinta bien la trampa regulatoria.

En EEUU las patentes exitosas son como Matusalén: no se mueren nunca. Podés renovarlas con cambios casi cosméticos de excipientes, posologías y packaging, y una molécula activa con 20 años de vieja vuelve a nacer como nueva y sin arrugas.

Para una obra social o un paciente con una enfermedad crónica, es un desastre, porque el acceso a la medicación aquí es posible por la fabricación nacional de drogas que excedieron su tiempo de protección. Queda eliminada la libre copia de la patente a los 20 años, porque la original no muere nunca. ¿Como pisarle el precio?

Los EEUU no tienen problema alguno en encarecer exprofeso la medicación para sus propios habitantes, cuya expectativa de vida, y es el efecto de esa causa, suele ser inferior a la de los europeos o los japoneses. En oncología y cardiología esto es muy evidente.

La industria farmacológica argentina podría hacer lo mismo con sus desarrollos propios y volverlos legalmente más inmortales que Gilgamesh. Pero son menos laboratorios, menos opulentos, cuentan con menos abogados que hagan magia a su favor, y tienen en contra a la autoridad regulatoria actual del estado.

Con la cancha inclinada en contra, sin ese paraguas de un ente regulador que defienda a los argentinos, las pocas novedades farmacológicas nacionales mueren en la cuna. Y las ajenas te matan con precios que jamás bajan.

Es un asunto de «tradición de la casa». La ANMAT fue diseñada durante el primer gobierno de Menem para el licenciamiento automático de toda autorización de medicamentos librada por la Food and Drug Administration. Fue dibujada en estatutos y autoridades a pedido de las multinacionales de CAEME.

Eso rompió la tradición anterior del Instituto Nacional de Bromatología, con larga fama de imparcial y exigente hasta entrados los ’80. La Argentina tiene a veces estos cisnes negros, y generalmente los mata.

En oposición, la ANMAT le hace la vida imposible a todo laboratorio argentino que venga con una novedad, aunque ésta mitigue una catástrofe sanitaria.

El caso más reciente son los dos años de atraso que le impuso Salud Pública al inicio de los estudios de fase de la vacuna anticovid de la UNSAM, la Universidad Nacional de San Martín.

Sólo se autorizaron los estudios de fase 2 y 3 a fines de 2023, bien pasada la pandemia. Fue como cerrarle puertas al enemigo después de que te incendió la ciudad.

A esa altura de las cosas, se habían muerto de Covid 130.000 argentinos, al menos la mitad al cuete porque el personal sanitario no estaba vacunado. Mientras aquí se aplicaban las vacunas de Sputnik V, Astra-Zeneca, Sinofarm y las de Pfizer,, que además de costar hasta 9 veces más, no llegaban nunca.

A espera de una luz verde regulatoria para entrar en fabricación masiva, el laboratorio Cassará perdió 11 millones invertidos en una planta nueva para fabricar masivamente la vacuna de la UNSAM. ¿Qué fabricante nacional se atrevería a repetir esa patriada, según terminó?

Dicho esto sin ninguna voluntad de defender a CILFA. Hasta hoy lleva más de 30 años en que no fue políticamente capaz ni una sola vez de dar batalla de frente contra la mafia de la ANMAT y las multis.

No lo hizo siquiera entre desde 2003 y 2015, cuando era difícil pero menos cuesta arriba, y tampoco en el incendio desde 2019 a 2022, era moralmente inevitable no poner el pecho.

Si nos tienen que defender personajes como Hugo Sigman o Mario Lugones, es que ya estamos en el horno.

Daniel E. Arias

EE.UU. quiere asegurar una reserva de minerales críticos. Un proveedor clave es América Latina

0

En cavernas subterráneas excavadas en sal de roca, Estados Unidos guarda desde los años 70 casi 714 millones de barriles de crudo en su enorme «Reserva Estratégica de Petróleo», construida tras una aguda crisis energética provocada por el corte de suministro por parte de los países árabes.

Medio siglo después, el gobierno estadounidense quiere construir una nueva reserva bajo el nombre de Proyecto Bóveda (Project Vault), pero esta vez será de minerales críticos y no de oro negro.

El plan, con un valor cercano a los US$12.000 millones, pretende disminuir la enorme dependencia de China en su producción y procesamiento de minerales críticos.

«Hoy lanzamos lo que se conocerá como Proyecto Bóveda para garantizar que las empresas y los trabajadores estadounidenses nunca se vean perjudicados por la escasez», declaró Donald Trump a comienzos de febrero en la Casa Blanca.

En medio del conflicto arancelario entre EE.UU. y China, Xi Jinping arremetió en 2025 contra Donald Trump restringiendo la exportación de tierras raras, dejando en claro que el poderío chino en la minería estratégica era una de sus principales armas de negociación comercial.

«No queremos volver a pasar por lo que pasamos hace un año», declaró Trump.

Las tierras raras son apenas una parte de la enorme lista de 60 minerales críticos definidos por Washington.

Estos minerales son esenciales para la fabricación de productos tan estratégicos como aviones de guerra, semiconductores, vehículos eléctricos, inteligencia artificial, dispositivos médicos, computadores, teléfonos; en fin, prácticamente toda la tecnología que mueve al mundo.

Se estima que un solo avión de combate F-35 necesita más de 400 kilos de tierras raras para su fabricación. ¿Quién extrae el 70% de las tierras raras del mundo y procesa químicamente el 90% del suministro global? Pues sí, China.

El avión de combate estadounidense F-35 en vuelo en el 55º Salón Internacional del Aire y del Espacio en Francia.
Pie de foto,Se estima que un avión de combate F-35 necesita más de 400 kilos de tierras raras para su fabricación.

Ahora bien, los minerales considerados como críticos por EE.UU. -que van mucho más allá de las codiciadas tierras raras- no solo son la llave para las nuevas tecnologías, la industria militar o la seguridad energética. Son también esenciales para algo tan básico como el funcionamiento diario de un país.

Basta con mirar la lista definida por la Casa Blanca. Ésta incluye minerales históricamente esenciales como el cobre -la sangre que corre por las venas de la infraestructura eléctrica, las telecomunicaciones, la industria de la construcción, el transporte y todo tipo de dispositivos tecnológicos- o el níquel -clave en la fabricación del acero inoxidable, las baterías o la industria aeroespacial.

Washington también quiere abastecerse con reservas de minerales como el cobalto, el litio, el grafito o el galio.

Si bien el Pentágono cuenta con una reserva nacional de minerales críticos que está almacenada en seis ubicaciones, estos depósitos están reservados exclusivamente para situaciones de emergencia nacional, de acuerdo a información divulgada por el Departamento de Estado.

Estados Unidos tendría que haber almacenado minerales críticos con mucha antelación, dice Jeff Dickerson, consultor principal en minerales críticos de la empresa especializada en investigación energética Rystad.

Pero como no lo hizo, ahora «la lucha por recuperar el terreno perdido es real» y no es nada fácil movilizar capital cuando hay incertidumbre, apunta en diálogo con BBC Mundo.

Uno de los grandes desafíos en la actualidad, afirma Dickerson, es precisamente convencer a los inversores a que entren al juego.

En el otro lado de la balanza está China, que tiene una gran capacidad de extracción pero, sobre todo, controla el procesamiento de los minerales críticos.

«Es necesario construir un puente entre las materias primas y el procesamiento final. Ese es el componente clave que falta», para disminuir la dependencia del gigante asiático, explica el experto.

A final de cuentas, las materias primas no son realmente útiles hasta que se conviertan en materiales terminados, apunta.

Qué rol juega América Latina

El hambre estadounidense por estos minerales no es algo nuevo, pero el reciente interés de la Casa Blanca en Latinoamérica -tanto por razones geopolíticas como económicas- ha puesto en la mira del gobierno de Trump los minerales críticos que tiene la región.

América Latina cuenta con una vasta riqueza que incluye minerales más convencionales como el cobre, hasta el litio y las tierras raras. Esa variedad le da a la región un atractivo especial para los inversores, pero también para los gobiernos.

Con la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, EE.UU. ha dado un giro más amplio hacia la región, dice Henry Ziemer, investigador asociado del Programa Américas del estadounidense Center for Strategic and International Studies (CSIS).

En ese contexto, el gobierno estadounidense le está prestando mucha más atención a la riqueza mineral del hemisferio occidental y de Latinoamérica, afirma.

América Latina, precisa, «se ha convertido cada vez más en un campo de batalla entre China y Estados Unidos en materia de minerales».

Esta batalla se ha estado librando en varios países y China, que hace décadas ha ganado contratos mineros en la región, lleva una ventaja indiscutible, especialmente en el Cono Sur.

«Estados Unidos está llegando tarde», señala Tilsa Oré Mónago, investigadora del Centro de Estudios Energéticos del Instituto Baker para Políticas Públicas y docente de Economía en la Universidad Rice en Houston.

El «descuido» de las alianzas con Latinoamérica, le dice a BBC Mundo, le fue dejando el camino más despejado a China.

Una alianza con Brasil, por ejemplo, sería un paso importante para EE.UU. en su intento por disminuir la dependencia de China, afirma la especialista, en el nuevo contexto de urgencia por conseguir minerales críticos.

Brasil ha surgido como un mercado minero especialmente atractivo al tener la segunda reserva más grande del mundo de tierras raras.

Un trabajador sostiene una muestra de suelo en un proyecto de exploración de tierras raras de Meteoric Resources en Caldas Novas, estado de Minas Gerais, Brasil.
Pie de foto,Brasil tiene las mayores reservas del mundo de tierras raras después de China.

Días después del anuncio del Proyecto Bóveda, el Departamento de Estado firmó 11 acuerdos sobre minerales críticos que declaran la intención de otros países de colaborar con la Casa Blanca.

Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú fueron los cuatro países latinoamericanos firmantes, mientras que México acordó un Plan de Acción sobre Minerales Críticos.

Cuando faltan pocos meses para el inicio formal de la revisión del acuerdo de libre comercio T-MEC entre EE.UU., México y Canadá, el pacto con México incluye «identificar proyectos de extracción», procesamiento y fabricación de minerales críticos de interés para los dos países, señaló el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer.

México tiene reservas -o en algunos casos operaciones- de litio, plata, cobre, zinc, plomo, manganeso y grafito, como también de algunos depósitos de tierras raras.

Se calcula que la mina Bacadehuachi, en Sonora, tiene unos 8.8 millones de toneladas de litio. Hasta ahora, no ha entrado en operaciones por litigios pendientes con la empresa china Ganfeng Lithium, luego de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunciara la nacionalización del mineral hace tres años, generando incertidumbre entre los inversores.

Y hace unos días el gobierno de Chile, con una de las mayores reservas de litio y el primer productor de cobre del mundo, firmó una declaración con Washington para establecer consultas bilaterales sobre recursos estratégicos.

Aunque los países latinoamericanos tienen muchos de los minerales críticos que el mundo necesita, aún hay un eslabón perdido.

En ese sentido, Jeff Dickerson de Rystad plantea que la gran pregunta de EE.UU. sigue siendo qué hacer para que los minerales críticos latinoamericanos no tengan que pasar necesariamente por su fundición y refinación en China.

La región «puede jugar un papel clave como proveedor potencial», particularmente por su proximidad a EE.UU, afirma.

Es por eso que en la construcción de ese «puente» entre la extracción y el mineral final, agrega, reside uno de los factores que puede determinar el éxito del plan de EE.UU. para disminuir su dependencia de China.

Cecilia Barría

La industria nacional y China: «Si no podés vencerlos, arreglá con ellos»

0

Aunque la industria no cede en el pedido de alivio fiscal al ministro de Economía Luis Caputo -para «nivelar la cancha» con los importados-, en paralelo, se activa un plan de supervivencia que paradójicamente tiene a China como protagonista. La estrategia se teje en las fábricas tras el shock de importaciones que combinado con la baja de consumo fue letal en 2025 y «ya no queda margen».

El diagnóstico sobre la competencia con China ya no pasa por el histórico reclamo arancelario, sino por una cruda aceptación de la asimetría estructural. «Competirle a un sistema que planifica a 30 años con subsidios cruzados y una escala inalcanzable para el capitalismo occidental es una batalla perdida antes de empezar», admiten por lo bajo referentes del sector.

La preocupación hoy no es solo el costo, sino el salto de calidad: China dejó de ser el taller de terceros para imponer marcas propias —como Xiaomi en telefonía o sus nuevas automotrices— que en solo cinco años pasaron de la irrelevancia a liderar mercados globales.

Ante este escenario, y frente a lo que describen como una falta de interlocución clara con el Gobierno para coordinar una política industrial, los empresarios están activando sus propias misiones de «salvataje».

La estrategia que gana terreno es el modelo de asociación: convencer a los gigantes asiáticos de que producir en Argentina —aunque sea bajo un esquema de ensamblado, moldes compartidos e integración de partes chinas— es un negocio viable para abastecer la región. La hoja de ruta ya tiene fecha: en abril, una delegación de industriales viajará a la Feria de Cantón no solo a comprar insumos, sino a negociar alianzas que permitan mantener las persianas levantadas, buscando replicar el esquema de integración que Brasil ya empezó a consolidar.

Belén Ehuletche

Cuánto se usa en Argentina la inteligencia artificial, Youtube y el conjunto de las apps

0

Argentina se ubica en el promedio de la región en la adopción de tecnología, al considerar al universo de la población que siente que las herramientas tecnológicas mejoran su calidad de vida, y lidera en el uso de aplicaciones de servicios financieros y en el acceso a la información frente a México, Brasil y Colombia.

El dato es una de las conclusiones de la tercera edición del Índice de Innovación Regional, que elabora el Hub de Innovación del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). El estudio, publicado en exclusiva por LA NACION, compara la adopción de tecnología entre los países y menciona cuáles son las apps más usadas por la gente para comunicación, entretenimiento, educación, compras y otros servicios. Como uno de los datos destacados, el relevamiento correspondiente a 2025 refleja el avance arrollador de la inteligencia artificial.

Según la tercera edición del índice, la Argentina registra una adopción general de tecnología del 26,22%, por detrás de México (27,16%) y de Colombia (26,82%) y por delante de Brasil (24,07%). El promedio regional es 26,07%.

El informe se hizo a partir de encuestas diseñadas por un grupo de profesores y estudiantes del ITBA y aplicadas por la agencia Voices Consultancy. El relevamiento abarcó 4000 personas en la región (1000 por cada país), en un muestreo representativo por género, edad y nivel socioeconómico.

A diferencia de la primera edición del indicador, que midió el porcentaje de adopción de tecnología en la población, esta vez el Hub de Innovación del ITBA sólo tomó en cuenta el uso que le dan a las apps quienes dicen que la tecnología genera un impacto positivo en sus vidas. Dentro de ese universo, el país está levemente por encima del promedio regional y encabeza el ranking en el empleo de aplicaciones de servicios financieros, con un 37%. Ahí, Mercado Pago –la app de Mercado Libre- aparece al tope.

Porcentaje de adopción de tecnología
Porcentaje de adopción de tecnología

“Antes, el índice se medía en función del porcentaje de la población que quería y tenía acceso a herramientas tecnológicas. Este año, eso cambió para incluir que las personas, además de quererlas y tener acceso, están de acuerdo en que esas herramientas tecnológicas les resuelven una necesidad. No basta con ofrecer herramientas; estas deben resolver problemas reales”, señala a LA NACION Fernando Fabre, director del Hub de Innovación del ITBA.

Bajo esa mirada, la región anota un índice de innovación del 26% en promedio, con áreas de la vida cotidiana con guarismos superiores al 60%, como comunicación, entretenimiento y educación. Un índice del 100% significa que la población tiene acceso a herramientas de tecnología en todas sus actividades cotidianas, con un impacto positivo generalizado, explica el informe. México aparece en el primer puesto de la comparación, con un índice de innovación del 27%, y la Argentina en el tercero, con 26,2%.

Satisfacción con las apps

El estudio divide las áreas de la vida cotidiana en las que la gente utiliza la tecnología en tres prioridades. En el primer caso, incluyó las de mayor relevancia en cuanto a una calidad de vida digna y básica: educación, salud, empleabilidad, servicios financieros y seguridad. Todas, “áreas prioritarias para cualquier ciudadano y para los gobiernos a través de políticas públicas”, resaltó.

En el segundo grupo de prioridad, ubica aquellas herramientas que facilitan las actividades relevantes y que toda persona aspira a obtener, como tecnologías en Comunicación, Entretenimiento, Productividad, Transporte, Acceso a la Información y Trámites con Gobierno. Por último, las áreas de prioridad tres, que mejoran la calidad de vida al proporcionar comodidad sin ser absolutamente necesarias para vivir con dignidad, incluyen aplicaciones para la compra de bienes (delivery de comida, supermercado, durables), seguros, automatización de tareas en el hogar y otras tecnologías ligadas con lo social, como apps de citas. Respecto de las necesidades de prioridad uno, la región tiene un índice de innovación del 30% con una diferencia mínima entre los países, según el informe. Para las áreas de prioridad 2 y 3, el índice es del 39% y 9%, respectivamente.

Dentro de las áreas de mayor prioridad, la región sorprende con el uso de tecnología, destaca el estudio. En particular, de Youtube (la aplicación más empleada), ChatGPT y Google Classroom. El 60% de la población emplea tecnología en educación y está de acuerdo en su efecto beneficioso.

En cuanto a las actividades de segunda prioridad, como la comunicación y el entretenimiento, los índices de adopción son los más altos de todas las áreas estudiadas, con 79% y 67%, respectivamente. WhatsApp, Gmail, Instagram, Facebook, Youtube y Netflix dominan las preferencias.

“Las herramientas tecnológicas tocan vidas de todas las edades y estratos sociales en la región. Sorprende mucho la habilidad que tiene la gente para encontrar herramientas para problemas específicos con los que se encuentra en el día a día. Los ejemplos más claros son la salud y la educación”, analiza Fabre, y completa: “Hoy, el “Dr. ChatGPT” es más popular que los doctores reales en Colombia, mientras que YouTube se ha convertido en la escuela más grande del continente. También sorprende que la mayoría de la población está de acuerdo en que la tecnología mejora su calidad de vida. Sirve como un buen “buffer” ante tanto discurso que asegura que las apps y los teléfonos celulares son un problema. Si le preguntas a la gente en la calle, no son un problema; son una gran herramienta”.

El uso de la Inteligencia Artificial
El uso de la Inteligencia Artificial

El país frente a la región

Como se mencionó, la Argentina figura en primer lugar en el uso de tecnología en servicios financieros, con un 36,6%. Es el área donde existe la mayor brecha en la comparación regional con el peor ubicado, en este caso México, con 22,5%. El país también está al frente en el acceso a la información (40,1% de la población utiliza tecnología para informarse, incluida en ese caso Google y ChatGPT) y en el empleo de aplicaciones vinculadas con gestiones gubernamentales, como Mi Argentina (20,3% de los consultados recurre a ellas).

Como contracara, se ubica por detrás del promedio regional en el uso de aplicaciones de compra de comida (11,1% frente a un 14,4%), supermercados (8,8% contra 9,7%) y tecnología para el hogar (internet de las cosas, con 6,4% versus 7,6%). Asimismo, muestra un leve retraso en el uso de aplicaciones para la búsqueda de trabajo en el contraste con la región (las emplea el 6,4% de la población contra un promedio del 7,8%).

En educación, el 55,1% de los argentinos apela a la tecnología, por debajo del uso que les dan otros países a aplicaciones como Youtube o ChatGPT (Colombia llega casi al 64% y México araña el 65%). También ocurre lo mismo en el caso de la tecnología ligada con la seguridad, donde México (21,4% de uso) y Colombia (17,4%) se ubican por delante de la Argentina (15,1%).

En el resto de las áreas (salud, transporte, comunicación, entretenimiento, compra de bienes durables), los argentinos que tienen una visión favorable a la tecnología están en línea con el promedio regional.

“En términos generales, las diferencias entre países son muy escasas, lo que nos lleva a creer que el índice es una medida de adopción general”, refuerza Fabre.

Avanza la IA

La irrupción de la inteligencia artificial hace poco más de tres años –con el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022- está transformando todas las esferas a pasos agigantados. Y su importancia en ascenso no resulta indiferente para los usuarios. De ahí que uno de los datos salientes del estudio fueron los comportamientos ligados con la IA.

Para el 84% de la población de la región, las herramientas tecnológicas tienen un impacto positivo y, dentro de ese grupo, casi la mitad ya conoce y utiliza aplicaciones de IA, destaca el informe. En el caso de la Argentina, el 64% dice estar mucho o bastante informado sobre aplicaciones tecnológicas en general, y el 38,5% afirma conocer herramientas de IA (ChatGPT, Gemini, Claude, Copilot y otras).

El cambio queda plasmado en un número: el 51% de los que emplean aplicaciones de IA en la región dijo que al empezar a usar esas herramientas disminuyó el uso de otrasEn la Argentina, el 49% de los usuarios de IA dice haber reducido el uso de otras aplicaciones.

Un ejemplo claro de cómo la IA gana terreno en la región es el área de la salud, según el reporte. ChatGPT se posiciona como la app en salud más utilizada, impulsada principalmente por su uso en Colombia (donde la emplea el 20% de los consultados para temas médicos). Otra área con disrupción es la educación, donde la creación de OpenAI se encuentra en segundo lugar entre las aplicaciones más utilizadas, después de YouTube. Al respecto, el 60% del total de la población indica que utiliza YouTube para fines educativos; el 30%, ChatGPT, y el 24%, Duolingo.

¿Y en la Argentina? ¿Dónde se utiliza? El 21% de la población emplea IA en el trabajo, mismo porcentaje para la escuela y la universidad. A la hora de buscar información personal, el 45% de los argentinos que recurren a la tecnología acude hoy a la IA.

Hay, sin embargo, brechas importantes entre los distintos segmentos de la población, aclara el estudio. La franja de mayor nivel socioeconómico y mayor nivel de educación utiliza la IA en mayor proporción que la de menor nivel en la región. Esto se nota aún más en el uso de la IA para el trabajo, donde la diferencia en el uso de herramientas de IA es del 39% frente al 22% entre el nivel socioeconómico ABC y el nivel D, y del 43% vs 19% entre aquellos con educación superior completa versus solo educación primaria.

Fabre destaca el uso combinado de aplicaciones. “Por un lado, las herramientas de IA para resolver dudas o realizar tareas; por otro, el uso de YouTube para aprender temas nuevos. La herramienta más utilizada por los jóvenes de la región para la educación es YouTube y, en segundo lugar, ChatGPT”, dice. “Creemos que esa combinación es lo realmente poderoso: se puede aprender en YouTube cómo escribir prompts más claros y obtener mejores respuestas con IA”, agrega.

Las apps más usadas

Entre los argentinos de 16 a 29 años, las apps más utilizadas son:

• Educación: YouTube

• Salud: ChatGPT

• Servicios financieros: Mercado Pago

• Empleabilidad: Linkedin

• Comunicación: WhatsApp

• Entretenimiento: YouTube

La segunda app más usada en cada caso, también para ese grupo etario, corresponde a:

• Educación: ChatGPT

• Saludapp de fitness

• Servicios financieros: otras billeteras digitales

• Empleabilidad: Computrabajo

• Comunicación: Instagram

• Entretenimiento: Instagram

Las cosas son diferentes cuando se posa la mirada sobre los mayores de 65 años. En contraste con los más jóvenes, ChatGPT no aparece como primera ni como segunda opción. En educación, lo más usado es Youtube y Zoom; en salud, el portal del sanatorio y de la prepaga (un reflejo de la etapa de la vida); en servicios financieros, Mercado Pago y la app del banco; en empleabilidad, Computrabajo y Linkedin; y en entretenimiento, Facebook y Netflix. En comunicación, primero es WhatsApp, pero segundo, también Facebook.

El informe destaca que “la mayoría de la población en la región utiliza plataformas de Meta (Facebook, Instagram, y WhatsApp) más que ninguna otra. Es posible que las personas utilicen Facebook como plataforma de entretenimiento, comunicación, acceso a la información, citas, compras, y aunque no domine en ninguna categoría, la suma de veces que un usuario accede a esa plataforma la coloca en los primeros lugares”.

Añade que “la plataforma de Alphabet le sigue de cerca. Lo interesante es la suma de Google (buscador) con Gemini suma 5,8%, que es el mismo porcentaje de uso que ChatGPT. Al mismo tiempo, la suma de uso de ChatGPT, Gemini, Copilot y Deepseek es de 12,3%. Es decir, si estas herramientas pertenecieran a una sola plataforma, sería ya la tercera plataforma detrás de Meta y Alphabet”.

Dónde mejorar

El análisis no se limitó a quienes están satisfechos con la tecnología y la usan. Al enfocarse en la falta de accesibilidad –el porcentaje de la población que no tiene acceso a la tecnología, pero querría tenerlo-, el trabajo indica que esa carencia puede deberse a falta de conocimiento, una cuestión de precio o falta de calidad en la oferta. “Desde una perspectiva de política pública, o bien para un emprendedor, las oportunidades más claras están en que más del 40% de la población solicita accesibilidad a tecnologías para seguridad, empleabilidad, productividad, trámites con gobierno, acceso a seguros, automatización de tareas en el hogar y algunas compras. Le siguen en prioridad la demanda no cubierta de tecnologías para servicios financieros, transporte y movilidad, acceso a la información y algunas compras. Las áreas de comunicación y entretenimiento están plenamente cubiertas”, consigna.

Entre los argentinos, un 31% no tiene acceso a aplicaciones de servicios financieros y le interesaría tenerlo y un 41% vería con buenos ojos herramientas ligadas a la seguridad.

Pablo Ortega

Brasil desarrolla con IA un sistema de alerta personal para riesgos climáticos

0

Brasil no es ajeno a las inundaciones catastróficas y otros desastres naturales. En febrero, decenas de personas murieron y cientos perdieron sus hogares después de que las fuertes lluvias provocaran inundaciones y deslizamientos de tierra en el estado de Minas Gerais, en el sureste del país. En 2024, las inundaciones en el sur de Brasil afectaron a 2 millones de personas y mataron a casi 200. Gestionar las respuestas a este tipo de desastres es un deber colectivo y personal. A medida que el clima cambia y los fenómenos meteorológicos extremos se vuelven más frecuentes e intensos, los miembros de la comunidad deben ser capaces de comprender los riesgos y gestionarlos por sí mismos.

Se necesita una herramienta para compartir información sobre desastres a nivel comunitario, información que todos puedan consultar y en la que puedan confiar. Los residentes deben saber cuáles son sus riesgos, cómo detectar las señales tempranas de un desastre natural y dónde encontrar orientación local confiable sobre qué hacer.

Con este fin, Brasil está desarrollando un agente de inteligencia artificial que proporcionará información y asesoramiento sobre desastres climáticos a sus residentes. Esta es una de las primeras iniciativas nacionales a gran escala que integra la IA, las simulaciones y la participación ciudadana en una herramienta de preparación ante desastres dirigida a las personas. Está dirigido por el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología en Simulación y Monitoreo para Asistencia Individual en Eventos Climáticos Extremos (INCT-SIM-AI).

Para cada hogar, la herramienta almacenará datos, incluida una dirección y cualquier necesidad particular relacionada con posibles evacuaciones. Estos se combinarán con datos públicos a través de la agencia de gestión de emergencias de cada estado para proporcionar a los residentes información precisa y actualizada.

Desarrollar una herramienta de este tipo es un desafío humano tanto como técnico. Ninguna comunidad es homogénea: las personas difieren en sus condiciones sociales, económicas y educativas, y en la forma en que confían en la tecnología e interpretan las advertencias. Los científicos deben escuchar a la gente local y comunicarse con ellos de forma clara.

Y así, en julio de 2025, el gobierno lanzó un instituto interdisciplinario para reunir a investigadores de todo Brasil y del extranjero en informática, IA, psicología y ciencias sociales, con una inversión de 11 millones de reales (2 millones de dólares) durante cinco años. Una herramienta preliminar proporciona información sobre la inundación de 2024 en Porto Alegre. Se espera que el proyecto piloto se ponga en marcha a finales de este año. Funcionará como un «Google Maps del pasado», que los residentes podrán utilizar para consultar los niveles de agua de una dirección y fecha específicas. Proporcionar acceso a los datos sobre desastres pasados es el primer paso para informar a las personas sobre cómo la lluvia y las inundaciones pueden afectar los lugares donde trabajan y viven.

El proyecto tiene tres pilares.

Primero, las simulaciones. Este es el aspecto que coordino, utilizando mis décadas de experiencia en el estudio de la simulación de multitudes. Los modelos de alta resolución simulan cómo podrían evolucionar los fenómenos climáticos extremos, como inundaciones, deslizamientos de tierra y olas de calor, en ciudades y barrios. Los gemelos digitales, modelos actualizados con datos en tiempo real, combinarán mediciones meteorológicas, información del terreno y modelos hidrológicos para estimar los impactos en ubicaciones específicas. Los investigadores simularán escenarios de evacuación para comprender los tiempos de reacción de las poblaciones y adaptar las recomendaciones en consecuencia.

En segundo lugar, la supervisión. Para ello, la participación ciudadana es clave. A través de los teléfonos inteligentes, los usuarios pueden compartir datos en tiempo real —como fotos o lecturas de sensores— que se incorporan a los mapas de riesgos en vivo. Estas aportaciones generadas por la comunidad permitirán al sistema refinar su comprensión de las condiciones sobre el terreno, tendiendo un puente entre los modelos a gran escala y las realidades locales. También convertirá a los ciudadanos en colaboradores activos de la seguridad colectiva, no en víctimas pasivas de los desastres.

En tercer lugar, traducir datos complejos en recomendaciones personalizadas y comprensibles. Investigadores en psicología y medicina dirigirán esta parte del trabajo. El modelo de IA deberá interpretar los datos integrados de simulación y supervisión para generar mensajes relevantes para la situación de cada individuo: alertas sobre el aumento de los niveles de agua, rutas hacia el refugio más cercano o explicaciones de por qué se producen inundaciones en una calle específica. La comunicación deberá adaptarse al contexto, el idioma y el nivel de alfabetización digital del usuario.

El instituto está buscando colaboraciones con agencias de defensa civil, organizaciones de salud y comunidades locales para garantizar que el sistema sea técnicamente sólido, socialmente relevante y psicológicamente sensible. Por ejemplo, mientras los ingenieros diseñan la infraestructura de simulación, los psicólogos y los expertos en comunicación estudian cómo las personas perciben y responden a la información sobre riesgos.

Este proyecto explora la conexión entre la tecnología y los seres humanos, y se basa en ella. Comprender el miedo, la confianza y la atención es crucial: una alerta que sea técnicamente correcta pero psicológicamente ineficaz podría no salvar vidas. La herramienta deberá agregar una gran cantidad de información generada a través de la colaboración colectiva. Pero para desarrollarlo, los científicos deberán comprender cómo las personas perciben, gestionan y confían en esta información.

Más allá de este agente de IA en particular, es crucial que la preparación ante desastres evolucione de los sistemas de alerta centralizados a enfoques que empoderen a las personas con información oportuna y personalizada. Los gobiernos, los investigadores y las organizaciones internacionales deben adoptar este enfoque y tender puentes entre los distintos campos y entre las personas.

Soraia Raupp Musse

Techint escala el conflicto con Milei. Inicia un juicio al Estado por u$d 96 millones

0

La productora de hidrocarburos Tecpetrol, subsidiaria del Grupo Techint, entabló días atrás una demanda por $134.200 millones (US$96 millones) contra la empresa estatal Energía Argentina SA (ENARSA), dependiente de la Secretaría de Energía, a raíz de supuestas facturas impagas e intereses punitorios, según la agencia estadounidense de noticias financieras REDD, que accedió al expediente judicial.

La denuncia de la empresa de Paolo Rocca fue radicada en el juzgado 6 del fuero Contencioso Administrativo Federal de la Ciudad de Buenos Aires, y ya pasó por una mediación prejudicial, que fracasó. El reclamo de US$96 millones se suma a otro por US$640 millones en concepto de subsidios a la producción de gas que fue entablado en 2019, originado en un presunto cambio en las condiciones de un contrato decidido por el Gobierno de Mauricio Macri, cuando le tocó enfrentar una crisis financiera.

Tecpetrol alega que ENARSA acumuló decenas de facturas impagas o abonadas parcialmente por el gas natural entregado u ofrecido en el segundo semestre de 2023, y a lo largo de 2024 y 2025, en el marco del programa Plan Gas Ar, informó el periodista Sebastián Lacunza en REDD.

La firma de Rocca no respondió consultas sobre su presentación judicial.

El Plan Gas Ar fue lanzado en diciembre de 2020 y estableció un precio en el orden de los US$3,5- US$4 por millón de BTU, la unidad de medida que se utiliza para la comercialización del gas. Ese precio fue mucho más economico que el costo de importar desde Bolivia o a través de barcos con gas licuado y, a la vez, reactivó la producción porque a las empresas del sector (YPF, Totalenergies, Tecpetrol, Pampa Energía y otras) les resultó redituable.

Diferentes rondas del programa extendieron contratos hasta diciembre de 2028. La llegada de Javier Milei a Casa Rosada supuso el final de las licitaciones del Plan Gas Ar, porque el Ejecutivo se propone transitar a un esquema de libre comercio entre privados. Sin embargo, la Secretaría de Energía se comprometió a cumplir los contratos ya firmados.

Inicio de la nueva demanda presentada por Tecpetrol, radicada en el fuero Contencioso Administrativo Federal
Inicio de la nueva demanda presentada por Tecpetrol, radicada en el fuero Contencioso Administrativo Federal Facsimil de la presentación

El silencioso reclamo de la subsidiaria de Techint se da tras meses en los que Milei acusó a Rocca y otros empresarios “prebendarios” de ser “chorros”“coimear” a Gobiernos y organizar un golpe de Estado en 2025. La última andanada de acusaciones contra “Chatarrín” (Rocca) y Javier Madanes Quintanilla (Aluar, Fate) por supuestamente perpetrar un “ataque a los argentinos” tuvo lugar el 10 de marzo pasado, en la apertura de la Argentina Week que organizó el Gobierno en Nueva York para atraer inversiones.

Rocca, dueño de una fortuna de US$ 7.300 millones según la revista Forbes, prácticamente no respondió en público a las agresiones del mandatario, pero la demanda judicial de Tecpetrol tiene una lectura inequívoca de que el grupo se prepara para acelerar la batalla.

La presentación a la que tuvo acceso REDD, incorporada al expediente el 3 de marzo pasado, indica que la firma solicitó una mediación prejudicial con la Secretaría de Energía, que no llegó a buen puerto, algo previsible porque esas negociaciones se dieron en el momento en que el Presidente puso al dueño de Techint en la mira.

El texto de la demanda indica que ENARSA transfirió “de manera tardía montos parciales de las facturas emitidas y en algunos casos, no ha cancelado facturas íntegras”.

El núcleo del reclamo se origina en que el Plan Gas Ar estipula la modalidad take-or-pay. Ello significa que las productoras tienen la obligación de ofrecer un volumen determinado y que, si no se consume en su totalidad, igual debe ser pagado, porque el despacho de gas varía, por ejemplo, por razones climáticas. Según el texto de Tecpetrol, el Estado no le abonó el equivalente a cerca de 313 millones de metros cúbicos de gas. Sobre el monto supuestamente adeudado, la presentación calcula intereses de 150% anual, según lo acordado en el contrato.

El presunto no pago por parte del Estado dejó a “la empresa gravemente perjudicada por la falta de retiro y pago de los volúmenes comprometidos”, indicó la agencia estadounidense citando documentos judiciales.

Desde 2024, primer año del Ejecutivo ultraderechista, la Cámara de Exportación y Producción de Hidrocarburos (CEPH) realizó varios reclamos administrativos ante la Secretaría de Energía por supuestas demoras en el pago del gas de “demanda prioritaria”, que es el que se entrega para consumo domiciliario y las centrales térmicas de generación eléctrica, y cuyo precio fijó el Plan Gas Ar.

Dentro de la organización que agrupa a empresas nacionales y extranjeras hay posturas agresivas y otras amigables hacia el Gobierno, lideradas estas últimas por YPF, cuyo presidente, Horacio Marin, muy cercano a Milei, fue casualmente directivo de Tecpetrol durante tres décadas. En general, las compañías coinciden en que la demora afecta la liquidez para afrontar inversiones y el flujo normal de trabajo, y los más críticos argumentan que el Gobierno usa esos fondos que presuntamente no paga para maquillar el superávit fiscal.

Una fuente del sector disocia el reclamo juidicial de Tecpetrol/Techint del conflicto entre Rocca y Milei, y en cambio le da un marco netamente económico y jurídico. La misma fuente apunta que hay otras productoras de gas en proceso de negociación e incluso algunas están formalizando la queja.

Ante los reclamos de las empresas, el coordinador de la Secretaría de Energía y virtual encargado del área, Daniel González, dijo meses atrás que el Gobierno no respondería “operaciones”.

Según el escrito de Tecpetrol, ENARSA habría incumplido sus obligaciones de compra mínima por 61,7 millones de metros cúbicos de gas en 2023, 40,1 millones en 2024 y 212,5 millones en 2025.

El monto reclamado de US$96 millones incluye intereses hasta el 26 de enero pasado. A partir de entonces, Tecpetrol sostiene que deben sumarse nuevos sobrecargos.

La nueva demanda se monta sobre un juicio que Tecpetrol inició en 2019 contra el Estado nacional, en reclamo por US$640 millones de otro plan de subsidios organizados durante el Gobierno de Mauricio Macri para la producción de gas, conocido como Resolución 46. Ese programa benefició a Tecpetrol por sobre ninguna otra empresa. La productora de Rocca se transformó entre 2016 y 2018 en el principal productor privado argentino de gas.

En suma, Tecpetrol recibió US$ 1.500 millones en subsidios por la Resolución 46 e invirtió US$ 1.900 millones. Cuando, en 2018, Macri se enfrentó a la crisis de deuda externa y debió pedir auxilio al FMI, la Secretaría de Energía intentó poner un freno a los subsidios ilimitados que había acordado el ministro Juan José Aranguren. Tecpetrol entendió que le cambiaban las reglas de juego e inició una demanda ante el fuero contencioso administrativo federal, y citó a su favor la opinión de Aranguren y de su sucesor, Javier Iguacel, quienes resistieron la interpretación de la Resolución 46 que hizo Gustavo Lopetegui, uno de los funcionarios más allegados a Macri que intentó frenar la canilla abierta de fondos desde el Estado hacia la productora de gas de Techint. Fue una de las internas más sonoras del Ejecutivo de Cambiemos.

Milei llegó a Casa Rosada cargado de elogios de Rocca y de sus aportes durante la campaña electoral. La demanda por US$ 640 millones, resistida durante los Gobiernos de Macri y Alberto Fernández, hibernó hasta la segunda mitad del año pasado, que se empezó a mover.

En diciembre pasado, Rocca se quejó de que uno de sus principales competidores con los que convive en la CEPH, Pan American Energy (PAE), manejado por la familia Bulgheroni, organizara una licitación para la construcción de tubos para la exportación de gas en la que habilitó propuestas de empresas de una docena de países, algo inédito en un mercado en el que Tenaris, firma de Techint, reinó durante décadas. La adjudicataria para el proyecto Southern Energy, liderado por PAE, resultó la india Welspun por US$ 200 millones, y a partir de allí se inició la cadena de agravios del Presidente al accionista de Techint.

No obstante, Tecpetrol, tercera generadora de gas detrás de YPF y Totalenergies e incipiente actor en el mercado del petróleo, es una de las beneficiarias de la reducción de impuestos para la producción de hidrocarburos establecida en el régimen integral para grandes inversiones (RIGI), por lo que el balance de su relación con el Gobierno es mixto.

En siderurgia, corazón histórico de Techint, el negocio en Argentina retrocede, pero en gas y petróleo, abre nuevos horizontes de ganancias.

Guerra en Oriente Medio: también los centros de datos están en la línea de fuego

El domingo primero de marzo millones de personas en Dubái y Abu Dabi se despertaron con una sorpresa inesperada: no podían pagar un taxi, pedir comida a domicilio ni consultar el saldo de sus cuentas desde sus aplicaciones móviles. Durante algunas horas, la vida digital que sostiene gran parte de la actividad cotidiana en estas ciudades simplemente dejó de funcionar.

La causa no era una falla técnica ordinaria. En la madrugada de ese mismo día se habían producido tres ataques contra dos instalaciones en los Emiratos Árabes Unidos y una en Baréin. La televisión estatal iraní informó que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán había lanzado la operación «para identificar el papel de estos centros en el apoyo a las actividades militares y de inteligencia del enemigo».

El episodio marca un antecedente inquietante: el primer ataque militar conocido contra la infraestructura de un proveedor estadounidense de computación en la nube —un hiperescalador— y un hecho que pone en cuestión las ambiciones regionales de construir gigantescas instalaciones digitales como parte del nuevo mapa tecnológico global.

Los daños provocados por drones contra tres instalaciones de Amazon Web Services en Medio Oriente expusieron, además, la vulnerabilidad de los centros de datos que constituyen la base material del procesamiento algorítmico utilizado por los servicios militares de Estados Unidos e Israel.

Según la versión difundida por medios iraníes, el complejo ubicado en Baréin habría funcionado como «plataforma de inteligencia y espionaje» del Pentágono contra la nación persa. De acuerdo con esa narrativa, desde esas infraestructuras se habría brindado apoyo logístico y tecnológico a operaciones estadounidenses en el entorno del Golfo.

La división de computación en la nube de la compañía —propiedad de Jeff Bezos— informó el lunes 2 de marzo que dos centros de datos en los Emiratos Árabes Unidos fueron «atacados directamente» y que otra instalación en Baréin también resultó dañada luego de que un dron impactara en el área donde se encuentran los complejos que sostienen gran parte de las transacciones digitales de la región.

«El ataque supuso un duro golpe para la infraestructura tecnológica y de información del enemigo», señalaba un mensaje difundido a través de Telegram, uno de los pocos canales de comunicación que mantiene el país con el exterior en el actual contexto de tensiones.

Desde Amazon confirmaron que los impactos produjeron daños estructurales e interrupciones eléctricas. «Estos impactos han causado daños estructurales, interrumpido el suministro de energía a nuestra infraestructura y, en algunos casos, requirieron actividades de extinción de incendios que resultaron en daños adicionales por agua», informó la empresa en una actualización publicada en su sitio web.

Hacia el martes por la noche se indicó que los sistemas de respaldo estaban siendo reubicados en otros centros de datos, aunque el proceso implicó casi cinco días de interrupciones para numerosos servicios locales.

Una arquitectura pensada para resistir

La red global construida por Amazon está diseñada precisamente para tolerar fallas parciales. Puede absorber la destrucción de un centro regional y continuar operando. Pero no necesariamente soportar la pérdida simultánea de varios nodos estratégicos. El ataque coordinado tuvo consecuencias inmediatas. Millones de personas en Dubái y Abu Dabi no tenían servicio de internet.

Uno de los puntos críticos fue el sistema de almacenamiento S3, el servicio de objetos en la nube de AWS que permite guardar y recuperar enormes volúmenes de información por medio de internet. Su arquitectura puede gestionar la caída de una zona dentro de una región geográfica determinada, pero enfrenta limitaciones cuando varios nodos se ven afectados al mismo tiempo.

Amazon Web Services aloja gran parte de los servicios en línea más utilizados del mundo y proporciona, detrás de escena, infraestructura de computación para organismos gubernamentales, universidades y grandes empresas. La compañía dispone además de redes propias de fibra óptica que interconectan sus centros de datos y permiten trasladar cargas de procesamiento de un nodo a otro con gran rapidez.

Actualmente Amazon opera centros de datos en 39 regiones geográficas, tres de ellas en Oriente Medio: Emiratos Árabes Unidos, Baréin e Israel. Cada región se divide en varias «zonas de disponibilidad», conjuntos de centros de datos físicamente separados —a distancias que pueden superar los cien kilómetros— pero conectados por redes de latencia ultrabaja que minimizan el tiempo de transmisión de datos.

La arquitectura está diseñada para que el fallo de una instalación no afecte al conjunto. Sin embargo, la pérdida simultánea de varias infraestructuras dentro de una misma zona puede generar cuellos de botella severos: simplemente puede no existir capacidad suficiente para absorber toda la carga de procesamiento y almacenamiento. Incluso en la era de la nube, la computación sigue enfrentando límites físicos.

El nuevo frente de la geopolítica digital

Tras este golpe a infraestructuras que constituyen materia prima para el análisis de inteligencia y operaciones militares de Israel y Estados Unidos, varias empresas del sector podrían enfrentarse a un problema que trasciende a AWS.

Durante la última década, Medio Oriente se convirtió en un polo creciente de inversiones en centros de datos. Países como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos impulsaron estos proyectos como parte de estrategias destinadas a diversificar sus economías y reducir la dependencia del petróleo.

Según la base de datos global de DataCenterMap, actualmente existen alrededor de 326 centros de datos en la región, con la mayor concentración en Israel, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Gran parte de estas instalaciones son operadas por gigantes tecnológicos estadounidenses como Google, Microsoft, Amazon y Oracle, que prestan servicios tanto a empresas privadas como a organismos gubernamentales y estructuras militares.

La propia Guardia Revolucionaria iraní reivindicó el ataque a través de medios estatales como la agencia Fars News. Según esa versión, las instalaciones en Baréin alojaban cargas de trabajo vinculadas a operaciones militares estadounidenses, incluyendo sistemas de inteligencia basados en modelos de inteligencia artificial desarrollados por la empresa IA Claude de Anthropic.

Ecos políticos más lejanos

Para la Argentina, la situación adquiere una dimensión particular. El presidente Javier Milei declaró recientemente: «Soy el presidente más sionista del mundo», durante una conferencia en la Universidad Yeshiva, reafirmando su alineamiento con Estados Unidos e Israel y calificando a Irán como enemigo.

En el mismo contexto, el mandatario mencionó a la provincia de Chubut como un posible destino para inversiones vinculadas a grandes centros de datos.

El episodio ocurrido en Medio Oriente introduce así una advertencia adicional: estas infraestructuras, concebidas como motores del desarrollo digital, también pueden convertirse en objetivos estratégicos dentro de conflictos internacionales.

El fin de la inocencia digital

Lo sucedido parece señalar el fin de una cierta inocencia tecnológica. La infraestructura de datos ya no es solo un soporte económico o comunicacional: es también un componente central de la guerra contemporánea.

El director ejecutivo de Palantir Technologies, Alex Karp, ha defendido abiertamente la integración entre inteligencia artificial, análisis de datos y operaciones militares. En esa visión, los algoritmos permiten observar y anticipar movimientos estratégicos a miles de kilómetros de distancia.

La cuestión de fondo, sin embargo, excede la coyuntura militar. Si la información y los algoritmos se convierten en herramientas decisivas para anticipar y dirigir conflictos —como la capacidad de ver a través de los muros de un palacio presidencial a miles de kilómetros de distancia— también plantean una pregunta más amplia: qué significa para la condición humana que sistemas automatizados participen cada vez más en decisiones que afectan el destino de sociedades enteras.

En esa lógica, el presidente argentino parece inscribirse en la lectura geopolítica formulada por Samuel P. Huntington en su libro The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order : la expansión de Occidente no habría respondido únicamente a la superioridad de sus ideas, sino también a su capacidad histórica para organizar y aplicar la violencia.

Alfredo Moreno

El gobierno quiere más IA en el Estado: cómo es el plan

0

La compañía estadounidense Salesforce Inc. anunció un acuerdo estratégico de colaboración con la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación para acelerar la eficiencia del Estado, fortalecer la competitividad del sector productivo y promover el talento digital en el país mediante el uso de la Inteligencia Artificial (IA).

El Memorando de Entendimiento (MoU) se firmó en el contexto de la “Argentina Week 2026”, una iniciativa impulsada por el gobierno de Javier Milei que convoca en Nueva York, hasta este 11 de marzo, a referentes del sector público y privado para promover inversiones en la Argentina.

Un plan con foco en la IA

Según detallaron desde Salesforce, el acuerdo busca impulsar iniciativas que promuevan el desarrollo económico y social de Argentina, potenciando el uso de inteligencia artificialagentes autónomos y programas de formación de talento.

Se contempla la adopción de inteligencia artificial y agentes de IA en procesos del Estado para optimizar la gestión pública, fortalecer la capacidad institucional y mejorar la experiencia ciudadana. Al mismo tiempo, prevé el desarrollo de iniciativas orientadas a acelerar la digitalización, competitividad e innovación del sector productivo, con foco en pymes y emprendedores.

Como tercer pilar estratégico, se impulsarán programas de capacitación y certificación en habilidades de IA y tecnología Salesforce, con el objetivo de promover la empleabilidad y preparar talento argentino para navegar la nueva ola de transformación tecnológica impulsada por la IA agéntica.

Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, expresó: “La colaboración con Salesforce es un paso fundamental para la visión de una Argentina innovadora y competitiva. Esta alianza nos permitirá acelerar la eficiencia de nuestro Estado, dotar a nuestras Pymes de herramientas de vanguardia y, lo que es más importante, capacitar a nuestra gente en las habilidades del futuro. Estamos construyendo los cimientos para una economía digital robusta que genere oportunidades y bienestar para todos los argentinos”.

“Argentina tiene el potencial para ser protagonista y prosperar en la nueva economía global, y la inteligencia artificial es un acelerador clave para el desarrollo económico y social del país”, afirmó Alejandro Anderlic, Director de Asuntos Gubernamentales y Externos de Salesforce para América Latina. “Este acuerdo refuerza nuestro compromiso de largo plazo con el país y nos permite trabajar juntos, gobierno y sector privado, para impulsar una transformación digital inclusiva y sostenible”, agregó, por su parte, Silvia Tenazinha, country manager de Salesforce en Argentina.

Una estrategia para fortalecer el ecosistema digital argentino

Estas iniciativas se ven respaldadas por el anuncio de Salesforce, realizado en el Foro Económico Mundial de Davos en 2025, de un plan de inversión de 500 millones de dólares en el país durante los próximos cinco años. Esta inversión estratégica busca consolidar a Argentina como un referente en inteligencia artificial, centrando sus esfuerzos en la preparación de la fuerza laboral, la transformación digital del sector público y el impulso de tecnologías de vanguardia como la plataforma de agentes autónomos Agentforce.

En materia de formación, la compañía impulsa a nivel global, Trailhead, su plataforma de aprendizaje en línea, que ofrece capacitación en habilidades digitales e IA. En el país, esta estrategia se fortaleció con iniciativas concretas como el programa “Desarrollador y Administrador Salesforce del Futuro | Talento Tech”, lanzado en 2025 junto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que capacitó a 1.000 personas en competencias digitales. También se desarrolló “IA para Todos”, en alianza con Potrero Digital, orientado a acercar el conocimiento en inteligencia artificial a 100.000 personas y Pymes en todo el territorio nacional.

En el ámbito del sector público, Salesforce ha colaborado con la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, en instancias de formación en IA para funcionarios de la administración pública en 2025, así como en la primera edición de la Semana de la IA en Argentina en 2024.

Asimismo, la compañía ha promovido el debate sobre la adopción de inteligencia artificial como ventaja competitiva para el país, desarrollando estudios y encuentros regionales que analizan el nivel de preparación de Argentina y los desafíos en talento y adopción de IA.

Argentina Week: trata de vender un país. Y no se lo compra nadie

0

Un lector de Econo Journal leyó la nota sobre la Argentina Week organizada por la Secretaría de Asuntos Nucleares, y tuvo el siguiente comentario:

Esta gente no termina de entender en qué consiste el desarrollo nuclear en Argentina. Arman una feria de stands que no sirven para nada, como si se vendiera un producto terminado.

 Lo complejo acá no es el marketing empresarial, no es un tema de unicornios, de marketing o cuestión convencer inversores privados, lo complejo es construir reactores de potencia, desde su ingeniería hasta su financiamiento, no hay productos terminados, hay proyectos que hay que sacarlos adelante y ponerlos en operación, y para eso se necesita un Estado presente con proyectos claros, sustentados con políticas de estado y con instituciones fuertes. 

De nuevo vienen con los bolazos nucleares, sale Reidel y entra Napoli pero el humo sigue, no aprendemos más.

Santiago

————————————————————————————————-

Concordamos bastante con Santiago, aunque se queda corto. La Argentina Week no fue sólo una venta de humo del mileísmo nuclear. Fue una venta de la Argentina.

Fuera de la Argentina misma y de lo que le queda de Estado, Javier Milei no está vendiendo nada porque no tiene nada en el mostrador. 

Habría algunas cosas concretas y materiales para mostrar en un stand (dotado protecciones radiológicas) si en Ezeiza estuviera en línea el reactor de producción de radioisótopos RA-10.

Pero no está en línea. No se terminó siquiera la construcción, salvo la de obra civil. Terminado y operativo, este reactor podría estar empezando a ganar U$ 90 millones/año.

Pero la nueva cúpula nuclear mileísta bajó de U$ 344 a 155 millones/año el presupuesto de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), diseñadora y dueña de la instalación.

Reventó cantidad de otros proyectos estratégicos en centrales de potencia (una argentina de 700 MW, otra también criolla de 32 MW, y una china de 1160 MW). 

Pero este reactor de Ezeiza lo agarró tan adelantado, tan a metros de salir en Instagram con Milei cortando la cinta de inauguración, tan a tiro de manotear los U$ 90 millones/año que va a producir, que las pocas chirolas que no saqueó de la CNEA las concentró en el RA-10. Que promete terminar en 2027, haceme reír. 

Haceme reír porque el 80% del personal de la CNEA está bajo la línea de pobreza, y porque la malaria afecta indirectamente a todos sus proveedores de obra y baquía en resolución de problemas de obra, ensayos en frío y en caliente, puesta en marcha, y márketing en el exterior. 

En primer lugar, INVAP. Tiene la dirección de obra. Es estatal y rionegrina, ha diseñado, construido y entregado 8 reactores, 1 en Argentina y 6 en Perú, Argelia, Egipto, Australia, Holanda y Arabia Saudita. Sólo tuvo apoyo financiero del Estado con el primero. 

Alfonsín, Macri y De la Rúa trataron de hacerla quebrar suspendiéndole obras, y negándose a pagar por obra hecha. Con lo que estuvo 3 veces al borde del cierre.

¿Se puede confiar en que este gobierno pague? 

La otra empresa es NA-SA, diseñadora, montajista y asesora en construcción y capacitación de RRHH de la CNEA.

La malaria cundió. Le pegó incluso a la constructora Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA). Ésta imperdonablemente estatal y terminó 2023 con un superávit de U$ 245 millones (nada inhabitual), del cual por legislación (Menem la hizo) no puede disponer.  

NA-SA fue la que terminó y puso en marcha Atucha 2, abandonada durante 27 años por 12 gobiernos. Era una obra innecesaria, estúpida e imposible si no venía a completarla “gente que sabe”. Debían ser SIEMENS, o Électricité de France, según el macrismo, el grupo Clarín, La Nación y otros baquianos en toques de atención y tribunas de doctrina. 

Y como no puede tocar un centavo de lo que recauda para el estado, NA-SA financia sus obras públicas mediante fideicomisos que compran los particulares, y que están apalancados por contratos de venta de electricidad.

Pero ese mismo sector privado, el que inventó a Milei y lo vota no es enteramente idiota. Cuando vio el “Nuevo Programa Nuclear Argentino”, una Disneylandia atómica dirigida por una caterva de pánfilos, vampiros financieros, procesados por choreo y algún psicótico o dos, clavó el freno. 

Desde que llegó esta legión, la venta de fideicomisos de NA-SA bajó del 22% de las ganancias de la empresa al 7%. 

La Libertad Avanza avanza como Michael Jackson cuando hacía el “moonstep”: para atrás. 

INVAP y NASA movilizan una cadena de abastecimiento que suma unas 160 empresas privadas argentinas, calificadas a normas nucleares de calidad, y que hoy también clavan el freno y despiden ingenieros. 

Ninguna parece fanáticamente interesada en ser acreedora “sine die” del estado argentino, como le pasó a INVAP, por adelantar trabajo para la terminación del RA-10. No en una economía en recesión provocada por un estado en demolición.

Bueno, había que explicar por qué en Argentina Week ningún ejecutivo de Westinghouse, de General Electric, de Bechtel, de Kairos Power o de Terra Power se arrojó a los pies de Milei para suplicar que se los dejara construirnos nuevas centrales nucleares. 

Por ahora, los tipos parecen felices de que este año les regalemos NA-SA y sus tres máquinas a alguno de ellos, y por chirolas.

Pero según les va y según quiebran desde 1980 las firmas nucleares estadounidenses, NA-SA necesita tanto de capital y administración privados como Ud. o yo de un agujero en la cabeza. 

Lo notable es que pese a tanta agachada con los calzones a media asta, los medios mundiales no le dieran maldita la bola a la Argentina Week. 

En mi inexperto juicio, esto se debe a un viejo axioma periodístico.

Que la Argentina le haga regalos inauditos a los otrora poderosos países del 7G, como el río Paraná, el Canal de Beagle o sus últimos glaciares, nada de eso es noticia. Nunca lo es si un perro muerde a un hombre. 

Sí lo es cuando un hombre muerde a un perro.

No es lo que estaría sucediendo. Es mi explicación de por qué al abogado Federico Ramos Nápoli, flamante Secretario de Energía Nuclear, lo dejan gastarse una torta en ese evento turístico, Argentina Week, pero a la hora de los bifes no hay maldita la cosa qué poner en el mostrador. 

Salvo a la Argentina misma, como a un cacho de carne.

Daniel E. Arias

El vaciamiento del Senasa le da excusa a la UE para frenar exportaciones argentinas

0

 El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abrió expectativas en el sector exportador, pero también dejó expuesto déficit estructurales por el ajuste de Milei: mientras Bruselas impone estándares sanitarios, ambientales y de trazabilidad cada vez más exigentes, el Gobierno avanzó con recortes y desregulaciones que debilitaron a los organismos técnicos encargados de garantizar esos controles.

Europa no sólo fija aranceles. A través de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y del sistema de alerta rápida RASFF, aplica monitoreos permanentes en puertos y aeropuertos y puede bloquear cargamentos ante la mínima sospecha de presencia de residuos, contaminantes o incumplimientos sanitarios. Un lote observado no es solamente un problema administrativo sino que puede significar la suspensión inmediata del envío y con ello producir el cierre automático de las exportaciones.

El nuevo reglamento europeo contra la deforestación (EUDR) agrega otra capa de exigencia. Desde diciembre de 2020, la carne y otros productos agropecuarios que ingresen al bloque deben demostrar que provienen de tierras no deforestadas, con trazabilidad completa y georreferenciada del lote. Ese nivel de control requiere información técnica, sistemas de monitoreo y validación oficial que históricamente articularon el Senasa y el INTA.

En el caso de la miel, por ejemplo, la varroosis -la enfermedad más grave que afecta a las abejas, causada por el ácaro Varroa- se trata en Argentina con ciertos prohibidos en Europa. La detección de residuos en un embarque puede activar alertas en toda la Unión Europea. Algo similar ocurre con la gripe aviar: ante un riesgo mínimo, los países europeos activan sistemas tempranos de restricción. La reacción sanitaria debe ser inmediata y con respaldo técnico sólido.

 Europa no sólo fija aranceles. A través de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y del sistema de alerta rápida RASFF, aplica monitoreos permanentes en puertos y aeropuertos y puede bloquear cargamentos ante la mínima sospecha de presencia de residuos, contaminantes o incumplimientos sanitarios 

Esto quedó en evidencia en las últimas semanas, cuando Argentina debió suspender exportaciones avícolas tras la detección de un foco de influenza aviar en una granja comercial. El Senasa activó el protocolo sanitario y aisló el establecimiento afectado, pero la confirmación del brote alcanzó para que varios mercados interrumpieran las compras hasta verificar la contención del virus. «Estamos al límite», se lamentó un especialista de años en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria.

Muchos países importadores sólo aceptan productos provenientes de territorios declarados libres de influenza aviar, por lo que la aparición de un foco obliga a suspender envíos y a iniciar un proceso sanitario para recuperar el estatus internacional.

El vaciamiento del Senasa le da la excusa a Europa para frenar las exportaciones argentinas

Además, se sabe que en el comercio internacional de alimentos un episodio sospechoso puede convertirse en restricciones automáticas. De hecho, muchas veces estas medidas funcionan como barreras paraarancelarias para atacar importaciones que pongan en jaque la producción local. El problema se agranda porque una suspensión después requiere de años para revertirla.

Para carnes bovinas, porcinas o avícolas, la UE exige certificaciones oficiales que acrediten que el país de origen está libre de enfermedades como peste porcina africana o aftosa, además de controles estrictos sobre residuos de medicamentos veterinarios, aditivos y cadena de frío. En muchos casos, los frigoríficos deben estar específicamente habilitados para exportar y sin una autoridad sanitaria fuerte el negocio corre riesgos grandes.

 Muchas veces estas medidas funcionan como barreras paraarancelarias para atacar importaciones que pongan en jaque la producción local. El problema se agranda porque una suspensión después requiere de años para revertirla. 

En paralelo a estas exigencias, el gobierno impuso una agenda de desregulación que lleva adelante Sturzenegger y que ya generó tensiones internas en el Senasa que sufrió el recorte de presupuesto y muchas renuncias por los retiros voluntarios.

Desde la Junta Interna del Senasa en Rosario advirtieron que «estos acuerdos obligan a un nivel sanitario acorde a las nuevas exigencias europeas, que no van a bajar sino a aumentar», y señalaron que «la credibilidad sanitaria cuesta años construirla y puede perderse en un solo evento mal gestionado».

La historia ofrece un antecedente sensible y en el organismo recuerdan que a fines de los noventa una decisión política de levantar la vacunación contra la aftosa debilitó los controles y provocó la pérdida de mercados externos, que sólo pudieron recuperarse tras años de trabajo técnico y fuertes costos económicos. Lo curioso que son los mismos sectores que también pretenden flexibilizar la vacunación de terneros.

 Hoy, trabajadores del organismo denuncian desfinanciamiento, centralización de recursos en el Ministerio de Economía y una caída del poder adquisitivo que empuja a técnicos capacitados hacia el sector privado. 

El combate contra esa enfermedad, así como el reconocimiento sanitario frente a episodios como la vaca loca o la apertura de mercados para frutas, miel y carnes, fueron logros asociados al fortalecimiento institucional del Senasa y su personal especializado.

Hoy, en cambio, trabajadores del organismo denuncian desfinanciamiento, centralización de recursos en el Ministerio de Economía y una caída del poder adquisitivo que empuja a técnicos capacitados hacia el sector privado.

En un escenario donde las barreras sanitarias funcionan como herramientas paraarancelarias, la capacidad de estos organismos de poder dar respuesta inmediata deja de ser un detalle burocrático y se convierte en un factor central de competitividad, mal que le pese al ideario libertario. El acuerdo con la Unión Europea puede ampliar mercados, pero también eleva la vara.

Fabricio Navone

¿Se harán realidad los grandes proyectos de cobre en Argentina? Que dejó la PDAC

0

Los protagonistas de la industria minera coinciden en que la concreción de los grandes proyectos de producción de cobre va a significar un punto de inflexión para el desarrollo del sector en el país. Lo que todavía no termina de estar claro es si Argentina va a lograr dar ese salto.

Si se toma como guía la mayoría de las declaraciones públicas de políticos y empresarios durante la convención PDAC, que concluyó este miércoles, el cumplimiento de ese objetivo resulta inexorable. El optimismo pareciera irradiarlo todo. Sin embargo, más allá de las ventajas que ofrece el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, algunos son más cautelosos, sobre todo por los problemas de infraestructura y las dudas que todavía existen en torno a la consolidación de la estabilidad macroeconómica.  

Los FID de los proyectos de cobre siguen pendientes

Si bien el diseño de los grandes proyectos de cobre ha ido avanzando, ninguna de las empresas tomó aún la decisión final de inversión (FID, según la sigla en inglés). No es un dato menor. El FID es el momento en que el directorio de la compañía aprueba formalmente invertir miles de millones de dólares para construir la mina. Antes de ese punto puede haber exploración avanzada, estudios, permisos e incluso anuncios optimistas, pero la inversión fuerte todavía no está comprometida.

A partir del FID, el proyecto pasa de la fase de estudio a la fase de construcción. Esa decisión es crítica porque compromete el desembolso de capital durante décadas con un piso que en estos casos no baja de los US$ 3000 millones.

EconoJournal le preguntó el lunes al viceministro de Economía, Daniel González, si el hecho de que no se hubiera firmado ni un solo FID era motivo de preocupación y el funcionario lo negó. “Solamente es un tema de maduración. Los proyectos mineros son de larguísimo ciclo y solo firman el FID cuando tienen absolutamente todas las aprobaciones. (…) No veo para nada señales de cautela”, aseguró.

En la misma línea se manifestó el empresario Martín Pérez de Solay. “El FID llega una vez que se cumplieron un montón de etapas. El proyecto debe tener la aprobación del RIGI, las declaraciones de impacto ambiental, los permisos sectoriales, etc. Cuando todo eso se completa se produce el FID. Ahora, normalmente cuando el FID llega a la mesa se aprueba. El FID es una consecuencia lógica de un montón de pasos previos y en la actualidad la minería está avanzando”, aseguró el CEO de Glencore Argentina en la entrevista que concedió a este medio en Toronto.

La infraestructura como cuello de botella

Es cierto que la minería es una actividad de largo plazo y que ha venido registrando un avance de la mano del RIGI. Desde ese punto de vista, lo dicho por González y Pérez de Solay, por citar solo dos ejemplos, es atendible, pero todavía hay varios cuellos de botella sin resolver y el más relevante de todos pareciera ser la falta de infraestructura.

En el gobierno son conscientes de ese déficit estructural, pero no están dispuestos a que los recursos para las obras salgan del presupuesto público. “Nosotros estamos hablando con todos para ver qué es lo que necesitan, pero no nos vengan a pedir plata porque plata para eso no hay”, remarcó González. El esfuerzo oficial estuvo puesto en estos dos primeros años en garantizar estabilidad macroeconómica y ofrecer incentivos sectoriales como el RIGI para que sean las empresas privadas quienes pongan los fondos.

Las mineras, por su parte, valoran las transformaciones que impulsó el gobierno nacional y ven a la política en su conjunto alineada con este proceso, pero se resisten a hacerse cargo de la infraestructura. En sus planes de inversión contemplan las obras directamente ligadas al proyecto –camino de acceso a la mina, líneas eléctricas, mineroductos, etc.–, pero no la construcción de rutas, caminos e instalaciones portuarias ya que eso no forma parte de su core business y además suelen ser obras que después utilizan muchos otros actores económicos.

Geoff Streeton, vicepresidente ejecutivo y director de desarrollo de Eramet, lo dejó claro el lunes en el Argentina Day. «La competitividad no se limita a las condiciones fiscales. También es infraestructura, suministro energético y mano de obra capacitada. Esos son desafíos muy grandes para la Argentina», sostuvo, aunque en Argentina el foco de la minera francesa no está en el cobre sino en el litio.  

«La competitividad no se limita a las condiciones fiscales. También es infraestructura», aseguró Geoff Streeton, vicepresidente ejecutivo y director de desarrollo de Eramet.

El tema de la falta de infraestructura se trató en las distintas reuniones reservadas que González mantuvo con los ejecutivos de las principales mineras en Toronto, pero todavía no hay un acuerdo sobre ese punto. También ha habido reuniones entre funcionarios del Consejo Federal de Inversiones, las empresas y representantes del gobierno de Canadá para explorar distintas alternativas. 

¿Cuál es la inversión que se necesita en caminos, rutas, vías de ferrocarril y servicios portuarios para los distintos proyectos mineros de cobre? ¿Cuánta carga habrá que mover? ¿Están esos datos sobre la mesa de negociación? ¿Hay una estrategia logística asociada a la explotación del cobre?

No es casualidad que el proyecto de producción de cobre que está más cerca de concretarse es la reactivación de Alumbrera, donde la infraestructura ya está montada. Con la mejora que han venido registrado los precios de este mineral algunas fases productivas que habían quedado sin concreción ahora son viables desde el punto de vista económico. Incluso el proyecto MARA podría acelerarse porque también tiene previsto procesar el mineral de Agua Rica en las instalaciones de Alumbrera.

Para el resto de los proyectos la incertidumbre es mayor. El distrito Vicuña, por ejemplo, que integra a los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, evalúa la posibilidad de que el cobre sea exportado a través de Chile, lo que requeriría acuerdos complementarios al Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile ya que el volumen sería muy significativo. ¿Le interesa a Chile recibir todos esos camiones transportando minerales argentinos? ¿Quién le va a mejorar las rutas y los puertos a Chile para que esto ocurra? 

Un dato citado en el último informe sobre cobre de la Secretaría de Minería permite entender el impacto que tendrán estos proyectos a nivel logístico: la cantidad total de mineral extraído y roca estéril promedio removida para producir una tonelada de cobre refinado es de 510 toneladas de material, de las cuales, unas 255 toneladas corresponden a mineral de cobre, que es el volumen aproximado efectivamente trasladado a las concentradoras.

Otros factores que inciden en la toma de decisiones

La falta de infraestructura es el problema más visible hoy, pero las empresas suelen evaluar todo un conjunto de variables antes de tomar el FID y dentro de ese paquete sobresalen también la situación macroeconómica y los riesgos regulatorios.

“La estabilidad macroeconómica es absolutamente clave”, subrayó en el Argentina Day la directora global de Asuntos Corporativos de Glencore, Anne Edwards. Las empresas elogian lo hecho por el gobierno en este aspecto porque saben que, por más garantías que les otorgue el RIGI, si hay una corrida cambiaria y el Banco Central se queda sin dólares no hay RIGI que valga.

Es cierto que, si el inversor termina teniendo un problema, el RIGI le garantiza que puede llevar la disputa a arbitraje internacional, por ejemplo, ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), pero las mineras no entran como inversores de un determinado proyecto con la expectativa de ir a litigar.

“La estabilidad macroeconómica es absolutamente clave”, subrayó la directora global de Asuntos Corporativos de Glencore, Anne Edwards.

Otro elemento que incide es el riesgo regulatorio. La incertidumbre que supuestamente les genera la Ley de Glaciares a los distintos proyectos sobresale en este punto. Por eso el gobierno impulsa su modificación.  

Por último, las dificultades en el acceso al financiamiento y la evolución de los precios del cobre también inciden al momento de tomar una decisión final de inversión. 

Fernando Krakowiak