«Cabildo Abierto por la Soberanía Energética»

En el parque urbano de Lima -la ciudad bonaerense cercana a la emblemática central nuclear Atucha, y donde se debate si se construirá o no la que China ofrece financiar- una cantidad importante de gremios, movimientos sociales y grupos de izquierda realizarán un Cabildo Abierto para este viernes 7 de diciembre. Se han reunido en la Multisectorial Zárate-Campana-Baradero-Lima, y plantean una definición terminante: «Hace 90 días, cuando el gobierno decidió dar de baja al plan nuclear y la construcción de la cuarta y la quinta central, anunciaron que iban a despedir 1000 compañeros efectivos de NA-SA …, los sindicatos de ATE, Luz y Fuerza de Zárate, Luz y Fuerza del Parana, UOCRA, etc. que representan a los trabajadores del complejo nuclear de Lima, con el apoyo de esta Multisectorial, enfrentaron los primeros 237 despidos con un extraordinario paro desde el 27 de junio al 1º de julio, y movilizaciones desde Atucha hasta la rotonda de Zarate, rechazando los despidos y defendiendo la soberanía nacional y la construcción de la cuarta central … Ahora parece haberse frenado el plan de los 1000 despidos, y la empresa pública NA-SA SA, titular de las Centrales Nucleares, hace trascender información sobre la posible iniciación de las Obras Civiles para la construcción de la proyectada quinta central comprada llave en mano a China. Esta Multisectorial valora el haber logrado con la lucha parar parcialmente el plan de 1000 despidos, y la posibilidad de que con las obras civiles el año próximo se logren puestos de trabajo en la construcción. Y al mismo tiempo tenemos una necesidad imperiosa de denunciar las consecuencia de no construir la cuarta central nuclear con tecnología Candu en nuestra ciudad. Discutir en serio la soberanía energética y la defensa de la industria nuclear afectada por la compra llave en mano de la quinta central.nuclear a China. La industria nuclear desarrollada en nuestro país con la tecnología Candu, la planta industrial de Agua Pesada en Neuquen, etc, son una herramienta fundamental y parte del desarrollo de la industria nacional que le de valor agregado a los productos que producimos en vez de comprar llave en mano una central nuclear que se fabrica en China. Este desarrollo es el que nos permitirá generar trabajos para realmente combatir la pobreza estructural que sufre más de un 30% de los argentinos, y así lograr soberanía energética».

El «riesgo país» argentino sube y alcanza los máximos de septiembre

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El riesgo país de Argentina, medido por el banco J.P. Morgan, subió 28 unidades ayer martes hasta 726 puntos básicos, nivel que no registraba desde mediados de septiembre. La sensación de «renovada confianza» que buscó transmitir el gobierno, hasta de cierta euforia, es evidente que quedó limitada a los funcionarios y algunos operadores políticos. Los mercados financieros siguen escépticos frente a la economía local. Y tampoco parecen muy entusiasmados con la situación global.

La Comisión Europea pide que se vuelvan a poner aranceles al biodiésel argentino

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La Comisión Europea, presionada por los productores europeos, rectificó su decisión del pasado septiembre y pide ahora reimponer aranceles al biodiesel argentino. El brazo ejecutivo de la Unión Europea (UE) propondrá a los gobiernos del bloque imponer otra vez aranceles al biodiesel nacional, esta vez en un rango que iría del 25% al 33,4%. Este giro de la Comisión Europea se da después de una denuncia de  los productores, principalmente italianos y españoles, que usan aceites vegetales y reciclados. Alegan que las importaciones de biodiésel barato argentino los ponen contra la pared porque está subsidiado. La Comisión acepta sus alegatos y dice ahora que “a la vista de las conclusiones alcanzadas, debería imponerse un arancel definitivo para prevenir la materialización de la amenaza inminente de daño material en la industria de la UE por parte de importaciones subsidiadas”. El fin de los aranceles en septiembre llevó a un aumento de la exportación argentina del biocombustible a Europa. La bronca europea con el biodiésel argentino se arrastra desde hace años. El 9 de noviembre del año pasado los productores europeos denunciaron y el pasado 31 de enero Bruselas anunciaba que habría una investigación sobre los subsidios de Buenos Aires. Al mismo tiempo, los productores de EE.UU. piden a Donald Trump que no le quite los aranceles al biodiésel argentino. ¿No era que el proteccionismo era una cosa del pasado?

Noviembre negro: La venta de 0 km tuvo la mayor baja desde 2002: cayó 46%

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El patentamiento de autos 0 km sufrió la mayor baja interanual desde 2002, al desplomarse un 45,9% en noviembre frente a noviembre 2017, según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). Los vehículos patentados durante el mes pasado alcanzaron una cifra de 39.565: una baja de 18,5% frente a octubre, cuando se habían vendido 48.571 unidades. En noviembre del año pasado se habían patentado 73.145 rodados.

El grupo dueño de Marlboro explora el negocio de la marihuana

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Cronos Group, una firma canadiense de cannabis, confirmó conversaciones con Altria, la compañía productora de Marlboro, sobre posibles inversiones. Altria Group, con sede en Richmond, Virginia, es la casa matriz de Philip Morris, el mayor productor de cigarrillos en el mundo. No es la primera compañía grande de Estados Unidos que explora el sector y pudiera estar entre las mejor colocadas en lo que se refiere a infraestructura para involucrarse directamente en las ventas si prosigue la tendencia a la legalización. Canadá legalizó este año el uso recreativo de marihuana y en Estados Unidos las cosas se están moviendo en esa dirección a nivel estatal. Más firmas estadounidenses parecen estar dispuestas a ponderar su ingreso al negocio de la marihuana a medida que se establece más en los dos países norteamericanos. Tilray, una compañía de marihuana medicinal con sede en Columbia Británica, Canadá, se convirtió en el primer negocio de cannabis en cotizar públicamente sus acciones en una bolsa en Estados Unidos. Su valor de mercado está alcanzando rápidamente 10.000 millones de dólares, aproximadamente la misma que empresas como The Gap y Macy’s.

La decadencia de la industria nacional

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Habitualmente en AgendAR abreviamos la mayoría de las noticias que reproducimos. Como se indica en nuestra carta A Todos, nuestro objetivo es «buscar, destacar y resumir todas las noticias que pueden interesarle a un argentino vinculado con actividades productivas». No alcanza el tiempo para leer todo… Pero en este caso queremos reproducir íntegra la nota de Alcadio Oña; el tema lo merece. Y agregamos breves observaciones al final. «Los economistas de la Fundación Fiel Juan Luis Bour y Guillermo Bermúdez han aportado un dato de la decadencia de la industria nacional que es, también, una muestra de la decadencia argentina. Dice que en el segundo semestre la producción manufacturera será un 14% más baja que la del mismo período de 2011 y que, aun cuando ésta hubiese sido récord, queda claro que desde entonces han pasado nada menos que siete años. Otros ejemplos semejantes, ahora surgidos de las estadísticas del INDEC: durante septiembre en el sector se destruyeron 7.300 puestos de trabajo, y 39.000 desde diciembre. Hoy ocupa la misma cantidad de personal y hasta un poco menos que en 2008, esto es, una década atrás. Más de lo mismo: en los años 90, el financiamiento a la industria representaba 30% del financiamiento privado total; en 2011 había bajado al 17% y ahora está en el 16%. Y como los números de Brasil y de Chile cantan 70 y 106% respectivamente, el contraste dice que acá el crédito es poco, caro o, al fin, que no hay inversión. Miradas a través de estas carencias y retrocesos, algunas de las grandes ventajas que históricamente se le han atribuido a la industria quizás debieran ser colocadas entre paréntesis o consideradas antigüedades. Para el caso, la de constituir una fuente indiscutida de empleo calificado, bien remunerado, de ser una garantía de ascenso social y de contribuir en cierto grado a la independencia económica. Claro que este conjunto no brotó de la nada, porque aquello que se afirmaba de la industria sigue siendo cierto. Entre varias explicaciones de especialistas una dice que acá faltaron políticas públicas puestas a desarrollar y articular una estructura industrial sólida y sustentable. Pariente directa, otra clave fue no contar con un empresariado nacional amplio apostando a un proyecto productivo que sea asumido, además, como un proyecto político. Y lo de siempre: poner las cargas en otro lado, sin arriesgarse o arriesgando sólo bajo un paraguas oficial seguro. De vuelta al presente, dicen Bour y Bermúdez: “No está claro aún cuál será la profundidad del ajuste en la industria en los próximos meses, pero el piso de la contracción se encuentra en torno del 6% durante la segunda mitad de 2018”. La estadística del INDEC ya anota cinco meses consecutivos de caída, y uno, septiembre, desplomándose 11,5%. La Fundación Fiel acaba de agregar a la lista un 3,6% para octubre y un relevamiento de la Unión Industrial plantea que el 65% de las ramas fabriles viene en pendiente: “Las que crecen, afirma, es respecto de una muy baja base de comparación”. ¿Y qué prevén los propios empresarios? Nada muy diferente a esto que hay, según una muy reciente encuesta oficial. El 61% espera que la demanda siga bajando a corto plazo y solo un 8,4% estima que puede subir. Tres de cada diez directivos piensa recortar la plantilla de personal, el 40% prevé eliminar las horas extra y poco menos que nadie se imagina invirtiendo. Aún en visible retroceso, la industria todavía es una palanca importante: representa alrededor del 16% del PBI, lo cual significa que mucho de lo que pase en la economía depende lo que pase con ella. Entonces nada hay de casual en los seis meses de signo negativo, sobre trece, que acumula el indicador general del INDEC. Números sobre números, algunos analistas miden el impacto del ajuste fiscal, monetario y cambiario que “puso” el Fondo Monetario y corren el repunte hasta el segundo trimestre de 2019. Eso sí, con una aclaración: que nadie festeje a cuenta ni festeje demasiado hasta no ver qué magnitud real tiene la mejora. Gente cercana al Banco Central apuesta a un reordenamiento general de las grandes variables, hacia las vísperas de las elecciones. Suman: achicamiento del déficit de las cuentas externas; aumento del stock de reservas; correcciones en precios relativos, como tarifas y tipo de cambio; déficit cero y baja de la relación deuda-PBI. “Todo quedará alineado para ingresar a una etapa de crecimiento equilibrado”, dice uno de esos especialistas. Así es, también, la música que se escucha cerca de Nicolás Dujovne, solo que la temporada de noticias oscuras sigue viva y aconseja no ir más rápido de lo que van las cosas. Ayer mismo se supo que en noviembre, contra el mismo mes de 2017, la venta de autos se derrumbó un 45,9% y aterrizó en los niveles de 2002. Esta vez tocó devaluación, tasa de interés, salarios caídos y precios subidos; más o menos lo mismo que toca por todas partes. La industria ya entró de lleno en la que será su quinta recesión en diez años. Va para atrás en toda la línea, obviamente, aunque el problema es que la estructura económica retrocede casi sin excepciones. Escenario dual para quienes plantean jugarse a fondo con los servicios, viendo allí un estadio superior de la evolución económica. Ni tanto ni tan poco. Es cierto que recién en 2011 la Argentina recuperó el PBI industrial por habitante que tenía en 1974, pero para entonces Japón ya lo había sobrepasado en un 150%; Italia lo había duplicado; EE.UU. casi duplicado y Brasil lo superaba en un 70%. Por algo países como estos siguen aumentando la capacidad de sus industrias«. En su último tramo, este informe rescata un discurso que estuvo de moda 25, 30 años atrás. Y sirvió entonces para justificar políticas de desindustrialización: La presunta «mayor modernidad» del sector terciario -los servicios- sobre la industria (Recordemos que en ese tiempo también se consideraba a la producción primaria -el agro- como irreversiblemente atrasada. En otros países ya estaba en marcha la Revolución Verde). El informe cuestiona ese discurso, con razón. Pero sucede que quedó atrasado: hoy lo que se vende como «moderno» no son los servicios en sí, sino la precariedad: los «empleos basura», que son los que muchas veces se encuentran en ese sector. También es necesario aclarar que la decadencia a que se refiere es de la industria en su conjunto, y del empleo industrial. Algunos sectores, al contrario, desbordan vitalidad y son una prueba de la competitividad argentina. El complejo agroindustrial del Gran Rosario es uno de los ejemplos.

Las Pymes van al Congreso

Un millar de Pymes -agrupadas en las numerosas entidades que convocan desde el «banner» de arriba- irán al Congreso este jueves 6 de diciembre para conseguir su respaldo. Quieren que se implemente una serie de medidas urgentes que les permitan afrontar una situación de crisis terminal por la que atraviesan los sectores industriales, del comercio, de los servicios y del agro. Los motivos son conocidos: los elevados costos de la energía, la ausencia de financiamiento, la fuerte presión impositiva, los embargos y una ausencia de control en las importaciones de productos con sustitución nacional, entre otros temas. El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, anunció una presencia masiva de empresarios y trabajadores “ya que existe una preocupación muy grande en todo el sector productivo por la falta de un plan para desarrollar la economía nacional”. El encuentro se realizará en la puerta del Congreso desde las 10.30 y tiene como finalidad poder dialogar con los representantes de los bloques legislativos, tanto del oficialismo como de la oposición, con el objetivo de plantearles los problemas que afectan a todas las Pymes y además presentarles una serie propuestas con medidas para evitar la profundización de la crisis de los sectores.

¿Prometen a China Atucha III?

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El periodista Carlos Burgueño afirma en el Ámbito de hoy que el Gobierno le hizo a Xi Jinping dos promesas concretas, respondiendo a las mayores inquietudes de China en el país. Las dos principales obras que los orientales tienen en la Argentina, la represa Condor Cliff-La Barrancosa y la futura central nuclear Atucha III, se definirán positivamente en el primer trimestre del año próximo. Mauricio Macri habría avalado la resolución de los proyectos. Y el acuerdo por la ampliación del swap con China hasta un total de u$s 19.000 millones sería la prueba que el país asiático confía en el compromiso. La necesidad de obra pública por parte del Gobierno nacional mirando las elecciones de 2019 y la obligación de acelerar gestos con Xi Jinping luego de la ayuda financiera aceleraron las decisiones políticas. En el caso del proyecto Condor Cliff-La Barrancosa, sólo queda un detalle por solucionar: eliminar del listado de socio local Chino a Electroingeniería, y reemplazarlo por otra compañía constructora de capitales argentinos. En el caso de la central nuclear, se buscará el momento para hacer el anuncio, sin que éste genere suspicacias internacionales. El Complejo Condor Cliff-La Barrancosa ya comenzó, aunque de manera muy tenue y sólo para que la obra no se paralice, aunque ya tiene un año de demora. Comenzará ahora la selección de la empresa que se asociará el casting para rearmar la sociedad con la china Gezhouba, y el andamiaje judicial para que la reformulación de la nueva compañía constructora no sufra trabas en Comodoro Py. No será fácil: el grupo que quedó segundo lugar en aquella licitación de abril de 2013, fue el que habían formado para la ocasión la también china Sinohydro con Iecsa en ese entonces de la familia Caputo, Chediak, Esuco de Carlos Wagner y Austral Construcciones de Lázaro Báez, todas empresas implicadas en la misma causa de los Cuadernos. El otro proyecto que se destrabó en Buenos Aires, y que también será presentado en sociedad en el primer trimestre del próximo año, es la construcción de una central nuclear del tipo Power Hualong, sistema de agua liviana y uranio enriquecido, que los chinos construirán en Lima, provincia de Buenos Aires junto a las dos Atucha, y financiarán integralmente con 8 años de gracia para pagarla. Será el proyecto bautizado Atucha III, una idea que generó ciertas inquietudes desde los Estados Unidos y que Macri se encargó de explicar durante su presentación ante Donald Trump. Para China, ese negocio es clave: será la primera exportación de ese tipo fuera de su territorio. Hay un tercer interesado en acelerar este acuerdo: el Gobierno de María Eugenia Vidal, ávido de noticias sobre obras públicas para anunciar durante el electoral 2019″. Hasta aquí, la información de Burgueño. Por nuestra parte, sólo cabe repetir lo que dijimos cuando la comunidad nuclear, y otros sectores, tuvieron la información que el proyecto se mandaba al «freezer»: la Argentina tiene una experiencia de casi 70 años en la construcción de centrales nucleares. Puede y le conviene hacer acuerdos con otros, pero siempre que exista una significativa participación de sus técnicos y sus empresas.

En tres años, se perdieron 108 mil empleos industriales

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La industria emplea hoy 107.900 trabajadores registrados menos que tres años atrás. De haber contado con 1.257.000 asalariados formales en septiembre de 2015, en igual mes de este año empleó a 1.149.100, de acuerdo a los datos de la Secretaria de Trabajo. Esta caída del empleo fabril se fue produciendo sin freno a lo largo de todo estos años por la baja de la producción como consecuencia de la caída de la inversión y del consumo domésticos, mayores importaciones, suba de la tasa de interés y tercerización de actividades. “El descenso del peso del empleo industrial es un fenómeno que se observa en la mayoría de los países desarrollados durante las últimas décadas , debido a la relocalización productiva en países de salarios bajos y el proceso de automatización y robotización. Sin embargo, la velocidad y profundidad del proceso de destrucción local permite afirmar que se está frente a una situación de crisis y ajuste de empleo del sector industrial, que no se explica por el fenómeno detectado en las economías desarrolladas”, dice un Informe del Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior de la UMET. Otro factor de achique del empleo formal es el proceso de  tercerización laboral a través del traspaso de parte de las cadenas de producción a contratistas y hasta el empleo de trabajadores como monotributistas, personal de agencias o en contratos por “tiempo determinado”. También se observa un aumento del empleo informal a costa del formal. Pablo Dragún. Director del Centro de Estudios de la UIA, dice que la caída del empleo fabril se debe “ a una dinámica que venía en baja para algunos sectores hasta 2017, con presión importadora, a lo que se acentuó desde mediados de este año con el salto cambiario y la fuerte suba de las tasas de interés, que trajo aparejada una caída en la demanda y dificultades de financiamiento de capital de trabajo”. Además, «los datos de transición de empleo en la provincia de Buenos Aires marcan que las condiciones de ocupación de los trabajadores industriales que se pierden, un 16% pasa a estar desempleado, un 19% pasa al cuentapropismo y el resto un 22% van al comercio, seguido por otros sectores como construcción o transporte (7% cada uno). La pérdida de empleos industriales  implica una alta probabilidad de que se establezcan trayectorias laborales descendentes en lugar de ascendentes, por menores salarios en promedio o por pases a la informalidad o el desempleo”.

Confirmado: no habrá bono de fin de año para los jubilados

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El presidente Mauricio Macri reiteró lo que sus funcionarios ya habían dicho: los jubilados no tendrán este año un bono que compense la pérdida de poder adquisitivo. Al ser consultado, en conferencia de prensa, Macri dijo que existen «limitaciones presupuestarias» para otorgar la compensación a los jubilados, aunque agregó que «siempre son prioridad» y recordó la sanción de la ley de Reparación Histórica que impulsó el Gobierno en 2016. El mandatario puso así punto final a una discusión que, en rigor, no fue tal, ya que la negativa del Gobierno a otorgar el bono se manifestó desde el primer momento.

Los desarrollos de Inteligencia Artificial en Argentina

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Se conoce -lo repiten los medios, y además es cierto- que la Inteligencia Artificial es uno de los campos, tal vez el más sensitivo, en que compiten Estados Unidos y China. Es menos conocido que en Argentina también se trabaja en el área. Lejos de ambos gigantes, y muy lejos en los recursos que se destinan. Pero aquí se hacen aportes propios. Reproducimos esta nota del Conicet, con su video incluido: «Computadoras que juegan al ajedrez, semáforos inteligentes, comunicación hablada entre computadoras y seres humanos, motores de búsqueda de Internet cada más precisos, sistemas que analizan miles de imágenes para detectar melanomas y programas informáticos educativos para fomentar el aprendizaje. Esta capacidad que tienen las máquinas de emular el razonamiento humano se denomina Inteligencia Artificial (IA) y está en todas partes. Agustín Gravano y Luciana Ferrer, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) son parte del Laboratorio de Inteligencia Artificial Aplicada del Instituto de Ciencias de la Computación (ICC, CONICET-UBA). Allí trabajan en la línea de investigación del procesamiento del habla, específicamente en sistemas de diálogo hablado y en la detección de metainformación. “En nuestra área específica dentro de la inteligencia artificial, trabajamos para que las computadoras puedan ser capaces de procesar el habla de los seres humanos. Por ejemplo, que reconozcan las palabras que uno está diciendo, algo que a nosotros nos resulta extremadamente natural, pero que no es para nada sencillo. Esa tarea de reconocimiento del habla no es lo único que podemos extraer de la señal de habla; también se extraer emociones, la identidad de la persona que habla o información como la edad o el género, todas cosas que a los humanos nos resultan muy fáciles de reconocer pero requieren de procesos sofisticados de computación y de ingeniería”, explica Gravano, quien trabaja en el mejoramiento de la naturalidad de los sistemas de diálogo hablado, en los cuales una persona interactúa con una computadora mediante la voz. Por ejemplo, uno puede pedirle asistencia a un sistema de información turística, bancaria, a un asistente virtual como tienen los smartphones. “Para que eso pueda ocurrir tenemos que tener cuidado con cómo se sintetiza la voz artificial, para que suene natural, que no suene como una voz robótica». Tenemos que darle inflexiones a la voz de acuerdo a lo que se está diciendo, poner pausas, modular el tono, cambiar la forma en que suena esa voz artificial para que la persona que interactúa con el sistema se sienta a gusto”, explica el investigador que completó su doctorado en Ciencias de la Computación en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. En el caso del habla analizan grabaciones para aprender qué sonidos corresponden a determinados fonemas del lenguaje, luego aprende las palabras, luego las oraciones, y así el aprendizaje automático es la piedra angular que permite desarrollar las diversas tareas de procesamiento del habla.
Por su parte, Luciana Ferrer dentro del Grupo de Procesamiento de Habla realiza tareas de detección de metainformación basado en la señal de habla. “No de bajo nivel como qué fue dicho sino de alto nivel como cuál es la emoción del hablante, qué idioma está siendo hablado o la identidad de las personas entre un grupo de personas que uno puede conocer previamente. Es decir, metainformación del contenido de la señal”, explica Ferrer. En la actualidad, hay bancos que utilizan para reforzar su seguridad y la de los usuarios una contraseña adicional como la voz. “Lo que pasa es que todavía no tiene el nivel de precisión como las huellas digitales por eso es que se usa como complementario a otros métodos”, explica Ferrer, quien realizó un doctorado en Ingeniería electrónica en la Universidad de Stanford, Estados Unidos. Al estar en el Departamento de Ciencias de la Computación se basan en la informática, pero para llevar a cabo estas investigaciones en temas tan relacionados con lo social, en cómo nos comunicamos hace falta conocer mucho de psicología social, psicología del comportamiento. “Nuestro trabajo es fuertemente interdisciplinario, en el equipo hay colaboradores psicólogos, lingüistas, fonetistas, físicos e ingenieros electrónicos”, dice Gravano. Los investigadores señalan que aún estamos lejos de que las computadoras detecten emociones y metainformación de alto nivel tan bien como los humanos, aunque “si miramos para atrás lo que se hizo en los últimos diez años es alentador. Tenemos una vasta cantidad de datos que no se puede analizar a mano. ¿Cómo hacemos para sacar la información útil e interesante? La única manera es automáticamente y para eso estamos los científicos de datos, para ayudar al humano”, concluye Ferrer».

Qué se acuerda con China. Y qué no

Los gestos públicos -la visita de estado del presidente Xi, las entusiastas expresiones del presidente Macri «Mientras mejor le vaya a China, mejor le irá a Argentina, a la región y al mundo»- son importantes, aunque transitorios: son señales en las relaciones internacionales (y un mensaje al nuevo canciller brasileño). En la coyuntura actual del gobierno argentino, también es clave la ampliación del «swap» con China por 9 mil millones de dólares. Además del F.M.I., Argentina hoy no tiene otro prestamista internacional. Pero lo que aspira a fortalecer vínculos permanentes es la firma de una treintena de acuerdos bilaterales, que van desde lo económico hasta lo cultural. Enmarcados en el Plan de Acción Conjunta 2019-2023, una hoja de ruta que indica las acciones a realizarse en las áreas política, económico-comercial, inversiones, infraestructura, agricultura, minería, energía, asuntos financieros, transporte, turismo, cultura, educación, ciencia y tecnología, salud, asuntos espaciales, deportes, cooperación Sur-Sur, defensa, … Así se busca dar un horizonte de cumplimiento y viabilidad a los acuerdos, más allá de los cambios políticos que puedan producirse. Una lista de los principales acuerdos:
  • Prórroga de la Validez del Memorando de Entendimiento para el Establecimiento de un Mecanismo de Diálogo Estratégico para la Cooperación y Coordinación Económica (DECCE).
(Es una instancia del más alto nivel para planificar y orientar los aspectos económicos y comerciales de la relación bilateral. En este ámbito se tratan cuestiones referidas a los proyectos prioritarios de infraestructura: las represas patagónicas Condor Cliff y La Barrancosa, la estación de energía fotovoltaica «Cauchari», los proyectos ferroviarios, etc.)
  • Convenio para la Eliminación de la Doble Imposición con respecto a los Impuestos sobre la Renta y sobre el Patrimonio y la Prevención de la Evasión y Elusión Fiscal (CDI).
  • Memorando de Entendimiento para el Fortalecimiento de la Cooperación Fiscal y Financiera.
(Para plasmar consensos en cuestiones tales como el G-20, la gobernanza económica global, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras, impuestos internacionales, la administración de la tesorería, etc.)
  • Memorando para la Promoción de la Cooperación Comercial y de Inversiones. Y otro similar sobre Infraestructura
Además, se firmaron convenios para la exportación de cerezas, comercio electrónico, comercio de servicios; también un protocolo sanitario para la exportación de carne ovina y caprina, un convenio para la prevención del tráfico ilícito de bienes culturales, un plan de cooperación cultural, un acuerdo sobre reconocimiento recíproco de certificados de educación superior, sobre cooperación en materia de medios públicos, y otro sobre la lucha contra la corrupción. Junto con los convenios entre los dos estados, hubo acuerdos con empresas, como el firmado entre el Ministerio de Hacienda y el Banco de Desarrollo de China para la creación de un Fondo por un monto estimado de hasta US$ 1.000 millones para financiar «Capital de Trabajo» , otro para la compra de porotos y aceite de soja que podría alcanzar un valor de entre 1.100 y 1.500 millones de dólares (fue anunciado antes de ayer en AgendAR), un contrato entre el Ministerio de Transporte y la empresa china CRCC para la recuperación del Ferrocarril San Martín Cargas, con el fin de renovar y mejorar 1.020 kilómetros de vías por un total US$ 1.100 millones. Parece evidente que Argentina no renuncia a la posibilidad de ser un socio estratégico de China, como le propone el embajador Yang Wanming. A lo que sí se renuncia, por las exigencias del «déficit (primario) cero», y/o la presión estadounidense a construir la central nuclear que financiaba China. De eso, hablamos en otra nota.

Qué se acuerda con Rusia. Y qué no

Señalamos un hecho curioso. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, es uno de los actores más destacados del escenario político internacional. Y, cabe destacar, despierta fuertes simpatías en los sectores de la sociedad descontentos con la globalización. En Europa, hacia la «derecha», y en América Latina, hacia la «izquierda». (Una indicación más que esas categorías han perdido mucha relevancia). Pero en la reunión del G20 en Buenos Aires recién terminada, Vladimir Vladimirovich tuvo un papel relativamente opaco. Puede haber sido una decisión suya: es evidente que no buscó oportunidades para figurar en esta visita. Sin embardo, hubo desarrollos importantes. La Argentina y la Federación Rusa firmaron un acuerdo de colaboración científico-técnica en materia pesquera que forma parte de un «combo» que Putin y Macri conversaron durante el encuentro que mantuvieron en enero en Moscú, que incluyó la apertura del mercado ruso para la pesca y la habilitación de plantas y buques que se fue concretando a lo largo del año a excelente ritmo. En efecto, ya hay 120 plantas pesqueras argentinas que están habilitadas para exportar a Rusia, y las exportaciones de langostinos, merluza hubsi, vieras y centolla crecen mes a mes, con fuerte inversión de empresarios rusos enfocados, más que nada, en acuicultura. Además, crecieron fuertemente las exportaciones de carne de cerdo , al punto que hoy la Federación Rusa es el principal destino exportador de cerdo argentino. Se sigue trabajando para lograr el cierre de un acuerdo entre YPF y GAZPROM. Rusia y Argentina también firmaron un acuerdo de prórroga entre RTA y TV Novosti por tres años para la emisión de la señal Russia Today en la Argentina. Y se renovó el mecanismo de consultas políticas entre ambas cancillerías que fue suscripto por Faurie y por el mítico Sergei Lavrov. El embajador argentino en Moscú, Ricardo Lagorio, anunció que el 17 de este mes se firmará un memorando entre el Mercosur y la Unión Económica Euroasiática (UEEA), que integran Rusia, Kazajistán y Bielorrusia desde el 2014, que sería el primer paso de un acuerdo de libre comercio entre ambas regiones. «Se trata de un mercado potencial de casi 500 millones de personas». Sin embargo, se produjo otro episodio de descoordinación entre el anfitrión y el invitado, esta vez después del encuentro entre Mauricio Macri y Vladimir Putin. Cuando, después de la cena que tuvo lugar en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, se dirigieron a hacer la declaración ante los medios. El presidente de la Federación Rusa anunció: «Hablamos sobre la creación de una estación de energía atómica en Argentina (para lo cual) tenemos un acuerdo firmado por el uso de energía atómica con fines pacíficos que va a ser muy importante». Pero luego, cuando el canciller Jorge Faurie fue consultado dijo que «en relación a la posibilidad de crear una central nuclear, ellos han ofrecido en distintas oportunidades esa posibilidad, pero la situación económica de nuestro país no permite encarar un proyecto de estas características, mucho menos en el corto y mediano plazo». La firma de un «documento estratégico sobre cooperación en materia nuclear entre la Secretaría de Energía y ROSATOM, junto a una hoja de ruta de Cooperación en proyectos concreto en el ámbito de uso pacífico de la energía nuclear, y la cooperación de la producción y suministro de uranio y radioisótopos, reactores de de investigación, centrales nucleares de alta y baja potencia», hacen razonable la declaración de Putin. Pero, como en el caso chino, las exigencias del “déficit (primario) cero”, y/o la presión estadounidense la hacen inviable. De eso hablamos en otra nota de hoy. Igual, el presidente ruso no tomó a mal la cosa.»Existe el deseo de fortalecer la relación entre ambos países en todos los ámbitos, y hacer crecer la balanza comercial que a fin de año llegará a 1000 millones de dólares», expresó Putin, que gobierna Rusia desde hace 18 años y se plantea políticas de largo plazo.

«Los salarios en China ya están por encima de los de Brasil, Argentina y México»

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Queremos compartir con nuestros lectores párrafos de un artículo del Financial Times -no sospechable de simpatías «populistas»- de 21 meses atrás. Creemos que subraya un dato clave de la economía moderna: los salarios bajos no pueden servir como una ventaja competitiva permanente. (El título es del FT). «Los salarios promedio en el sector manufacturero de China se han disparado por encima de los de países como Brasil y México y están alcanzando rápidamente a Grecia y Portugal después de una década de crecimiento vertiginoso que ha triplicado los sueldos en China. Según la información de Euromonitor International, un grupo de investigación, en la fuerza laboral de China en su conjunto, los ingresos por hora ahora superan los de todos los principales estados latinoamericanos … y se encuentran en alrededor del 70% del nivel en los países más débiles de la eurozona. Las cifras indican el progreso que China ha logrado en la mejora de los niveles de vida de sus 1.400 millones de personas, y algunos analistas sostienen que el aumento de la productividad podría impulsar los salarios de fabricación aún más allá de lo que tradicionalmente se considera un país de ingresos medios. Pero el rápido aumento de los niveles salariales significa que China también podría comenzar a perder puestos de trabajo en comparación con otros países en desarrollo dispuestos a socavarlo. Los datos también resaltan los problemas a los que se enfrenta América Latina, donde los salarios se han estancado y algunas veces han disminuido en términos reales, y Grecia, donde los salarios medios por hora se han reducido a la mitad desde 2009, según Euromonitor.»

EE.UU. habría vetado las centrales nucleares que China y Rusia ofrecen financiar

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Según La Política Online, un portal que suele tener acceso a información confidencial, «Washington comunicó durante la reciente visita de Trump al país su oposición a las centrales nucleares que la Argentina había acordado construir con la ayuda de Rusia y China. Se trata de temas muy sensibles para la geopolítica norteamericana, y se hizo saber su malestar con esos proyectos al canciller Jorge Faurie y el asesor presidencial Fulvio Pompeo. En las sucesivas bilaterales que el presidente Macri tuvo con los líderes de esa potencia este fin de semana, la Casa Rosada dejó en claro que ambos proyectos se daban por cancelados, con la excusa de la falta de fondos. Se buscó así evitar una escalada mayor, que acaso ya se reflejó en el desplante de Trump al presidente en el escenario del G20, un incidente que sigue rebotando en algunos de los principales medios del mundo, como reflejó este domingo el diario The Independent que consiguió una grabación en la que se escucha claramente al presidente norteamericano decir «sáquenme de acá». El anuncio de la construcción de Atucha III con capitales chinos era prácticamente un hecho unos días atrás, pero al llegar la comitiva estadounidense, pasó factura de su estratégico apoyo que permitió el nuevo acuerdo con el FMI y la administración de Macri se quedó sin margen para sostener el proyecto. Al igual que en el caso de Rusia, el Canciller Jorge Faurie justificó la suspensión de la central asiática por motivos presupuestarios: «Como todos los argentinos conocemos, en este momento tenemos dificultades económicas y financieras y eso nos obliga a asegurar niveles de déficit que son los pautados por los compromisos ante el FMI». Pero en este caso, por lo menos se tuvo la delicadeza de dejárselo en claro previamente a la delegación china para que no se haga ninguna mención al respecto y evitar que, como sucedió con Putin, se lance a hacer un anuncio para después contradecirlo en público. De hecho, más allá del especial énfasis en estas obras, Washington no ve con buenos ojos ningún proyecto de infraestructura que sea financiado por Beijing o Moscú. Como contrapartida, Trump ofreció una línea de créditos que se presume podría alcanzar los 800 millones de dólares, para invertir en infraestructura. Mediante la agencia gubernamental OPIC, se propone financiar parques eólicos y solares, el gasoducto Neuquén-Rosario y el PPP de la ruta 7, a cambio de permitir el ingreso de constructoras norteamericanas. Pero se trata de proyectos que deben pasar pesados filtros burocráticos en esa institución». No estamos en condiciones de confirmar o negar esta información. La comunidad nuclear argentina estaba enterada ya la semana pasada que la construcción de Hualong-1, la central china, se postergaba al menos hasta el 2022, y suponía que era una victoria del lobby petrolero y de la «Embajada». Por nuestra parte, sabemos que la Argentina tiene una experiencia de casi 70 años en la construcción de centrales nucleares. Puede y le conviene hacer acuerdos con otros, pero siempre que exista una significativa participación de sus técnicos y empresas.

¿La hora de la sericultura?

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Un consultor especializado, Marcelo Posada, propone en un medio local que el sector privado encare, por primera vez en nuestro país, la sericultura, la cría del gusano de seda, con un criterio industrial moderno. Por nuestra parte, creemos que es un desarrollo interesante para las regiones que no son aptas para las producciónes agropecuarias convencionales. «Ya en el primer tercio del siglo XIX hubo iniciativas de difundir la producción de seda a partir de la cría del Bombyx mori -el gusano de seda- y el cultivo de morera para su alimentación. En la segunda mitad del siglo previo fue introducido en el actual territorio argentino por un misionero jesuita, pero ni entonces ni luego esa producción se afianzó. A partir de la década de 1930 y hasta la de 1950 se llevaron adelante diversas iniciativas desde el ámbito nacional para difundir y afianzar esa actividad, destacándose entre ellas la Comisión Nacional de Sericultura -en 1930- y el Registro Nacional de Fiscalización de Huevos de Gusanos de Seda -en 1942-. A partir de los años «50, la introducción y difusión de tejidos sintéticos restó espacio de mercado para los textiles de seda, con lo cual, la producción nacional -que nunca había logrado satisfacer plenamente a la demanda interna- decayó notoriamente, incluso cerrándose dependencias públicas dedicadas a la temática (como un centro de reproducción en Córdoba).
  • La sericultura consiste, básicamente, en la cría del Bombyx mori antes mencionado, y colateralmente, dadas las exclusivas necesidades alimentarias de ese gusano, en la plantación de moreras, de cuyas hojas se alimenta dicho gusano.
TRES ETAPAS. Esta producción contiene tres etapas principales: el cultivo y cosecha de las hojas de la morera, la cría del gusano de seda, y el procesamiento de los capullos para la obtención de la fibra de seda que finalmente se industrializa y/o comercializa. La interrelación entre fases es muy estrecha, puesto que sin una producción adecuada -en tiempo, cantidad y calidad- de hojas de morera no puede desenvolverse una cría con buenos resultados -también en cantidad y volumen- en los capullos producidos, influyendo esto, a su vez, en la inserción final del filamento en el mercado. La cadena productiva de la seda comprende, sucintamente, a las siguientes fases: a) la producción de la línea paterna de los Bombyx mori. b) la producción de huevos polihíbridos. c) la cría del gusano y producción de capullos. d) el hilado de la seda. e) la industrialización en tejidos y sus aplicaciones (confección de indumentaria, fundamentalmente). Las fases a) y b) son llevadas a cabo por laboratorios especializados, que en Argentina están en manos de universidades públicas, mientras que en otros países (como en Brasil) las desarrollan departamentos especializados de grandes empresas textiles. En estas etapas se seleccionan y manejan las variedades de gusanos de mejor calidad, de los cuales se obtienen los huevos híbridos que rindan, al cabo del proceso de crianza, los mejores capullos y volúmenes de seda. La fase de cría del gusano reúne las dos actividades antes mencionadas: por un lado, el cultivo de moreras, y por el otro, la cría en sí del gusano. Si bien la cría requiere ciertas condiciones ambientales medias, la variable determinante para la instalación de esta actividad es la disponibilidad de hojas de morera, por lo cual, en definitiva, el asiento de la cría estará determinado por las condiciones agroclimáticas que exige el cultivo de la morera. En la Argentina, ese cultivo se da en buenas condiciones desde los 36º de Latitud Sur hacia el Norte. UNIDAD PRODUCTIVA. La unidad productiva que se propone en nuestro país como modelo para difundir esta cría se compone de 1 ha. de cultivo de morera y las instalaciones de cría conexas (un galpón de cría de alrededor de 100 , más el espacio para el devanado de los capullos). Dicha unidad productiva requeriría el trabajo de tres personas, si bien no a tiempo completo y en forma regular a lo largo de todo el ciclo productivo, por lo cual se considera a la actividad como una más dentro de un esquema de pluriactividad (productores que tienen otra actividad generadora de ingresos dentro o fuera de la propia unidad: agricultura en la misma unidad, trabajo asalariado extraagrario, etc.). El modelo productivo que se difunde en la Argentina cubre un ciclo de alrededor de 60 días (15 días de incubación de los huevos y 45 días de cría propiamente dicha), con intensidad de dedicación variable según el momento de dicho ciclo. Se estima que una unidad de producción como la señalada (con 1 ha. de morera y tres ocupados a tiempo parcial) puede producir hojas suficientes para alimentar a sucesivas camadas de gusanos que produzcan unos 750 kg de capullos frescos al año, equivalentes a entre 200 y 250 kg de seda natural. El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en interacción con universidades nacionales y una red internacional de promoción de la sericultura han focalizado la estrategia de difusión de esta actividad en el modelo productivo de pequeña escala como el mencionado. De hecho, en 2007 el INTI organizó, junto al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, un proyecto de sericultura cuyo objetivo fue Fomentar la cultura del trabajo y el trabajo de personas, familias y grupos en situación de pobreza, desocupación y/o vulnerabilidad social en la República Argentina. Incluso en la actualidad, el mismo INTI encabeza un nuevo proyecto, esta vez con financiamiento de la Unión Europea, denominado Contribución a la reducción de la pobreza regional de América Latina y el Caribe, a través de la sericultura con enfoque sustentable y agregado de valor local. Del mismo modo, el INTA, en conjunto con el Programa ProHuerta, difunde este modelo sericultor entre los pequeños productores como alternativa de diversificación y generación de ingresos . Esta orientación en el desarrollo de la sericultura se deriva de cierto imaginario social, en el cual el eje es la unidad de producción familiar, diversificada, que trabaja en articulación con otras unidades de su misma escala, conectadas al mercado como oferentes de un producto con valor agregado en la misma unidad (en este caso, los capullos devanados o, incluso, transformados en hilados y textiles), y siempre contando con el acompañamiento protector del Estado. En el discurso y en los hechos, se releva que esta visión es la que guía la acción de los organismos como el INTA o el INTI y es la que marca la impronta de desarrollo actual de la sericultura argentina. La sobrevaloración de la autosuficiencia de la pequeña unidad productiva, del interés de esos productores por trabajar en forma asociativa, y de la capacidad que poseen esas unidades para agregar valor en origen constituye un bloque ideológico sólido que signa las intervenciones públicas en esta temática. UN CASO TESTIGO. Ante esto, resulta interesante observar, a modo de ejemplo, cómo se desarrolló un núcleo sericultor en la Provincia de La Pampa. Surgido hacia el año 2000, también como búsqueda de una alternativa generadora de empleo, una asociación local, sumada a una dependencia del gobierno provincial y a técnicos de la universidad, difunde los rudimentos de la actividad serícola. Varios pequeños productores se inician en ella, al tiempo que se los insta a organizarse cooperativamente. Al cabo de unos dos años, esta organización no pudo consolidarse, por lo cual una productora decide avanzar por sí misma, constituyéndose en el núcleo dinámico del entramado: entrega los huevos a los productores y les compra los capullos producidos, que luego ella se encarga de devanar, hilar y comercializar. La actividad allí fue creciendo a partir de la asociación de dicha productora con una diseñadora de moda que apostó al trabajo con textiles de seda. Ese emprendimiento encuentra su punto de inflexión positiva cuando se desprende de la impronta antes mencionada y comienza a organizarse y operarse como una empresa moderna, aunque aún incipiente y de pequeña escala. Su consolidación dependerá del volumen de seda que pueda manejar y ese, a su vez, es dependiente de la cantidad de productores primarios de seda que se integren al circuito. La seda es un commodity a nivel mundial, pero la muy escasa producción nacional permite entrever al mercado interno como un primer destino para guiar el crecimiento del sector, y luego de consolidado éste, analizarse la posibilidad de ingresar al mercado internacional con alguna seda diferenciada (por origen, calidad, etc.). Mientras el INTA y el INTI difunden un modelo productivo sericultor como el descrito anteriormente, la experiencia de ese emprendimiento pampeano y, en particular, la experiencia de Brasil y Paraguay muestran que la modalidad organizativa para una sericultura competitiva es otra. Brasil es, según datos de la FAO, el sexto productor mundial de seda, con algo más de 2.800 tn, pero representando solo el 0,5% de la producción mundial, que es hegemonizada por China (65%) e India (25%). Pese a esa posición relativa, la producción serícola en Brasil tiene importancia regional relevante (como en el conocido Valle de la seda, del estado de Paraná). La producción brasileña de hilos de seda está en manos, fundamentalmente, de una empresa que concentra el 70% del volumen: Bratac S.A. Pese a la evidencia de lo ocurrido en otros países de América Latina, en la Argentina se sigue intentando por una vía que está orientada más hacia lo artesanal que hacia lo industrial. Aún sin perder de vista la potencialidad que tiene el sector para ocupar mano de obra, al menos a tiempo parcial, el eje debe estar puesto en su crecimiento competitivo y sostenible, con capacidad de desenvolverse por sí mismo sin la aya del aparato estatal sosteniéndolo permanentemente. Y eso solo es posible cuando se lo incentiva y estimula para que se oriente hacia el mercado, con tácticas y estrategias modernas y adecuadas a las condiciones locales e internacionales.

La minera canadiense Yamana y la argentina Cardero exploran por oro y plata en Salta

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La minera canadiense Yamana Gold plantea un acuerdo con la local Cardero Argentina S.A. sobre una mina ubicada en la provincia de Salta. El proyecto se llama Organullo, debido a un río de la zona. Allí ambas compañías iniciarán una etapa de exploración sobre el yacimiento donde se espera extraer oro y plata. Según Mario Hernández, vicepresidente de Yamana, «el monto de la inversión se decidirá según los resultados del trabajo de campo». Yamana Gold es una compañía de exploración de oro con sede en Canadá con una producción en su país, Brasil, Chile y Argentina. Aquí operó hasta hace poco la mina Gualcamayo, en San Juan, que luego vendió. Actualmente produce en la provincia de Santa Cruz con Cerro Moro, y en Catamarca, en el proyecto Agua Rica. Cardero Argentina S.A es una empresa minera con asiento en la ciudad de Salta, que tiene los derechos de Organullo. La firma fue fundada en el año 2002 y opera en las provincias de Salta, Jujuy, San Juan y Chubut. Fuera del país, realiza extracciones en lugares como Arizona, Estados Unidos. Este año su presidente fue imputado por un fiscal salteño por responsabilidad indirecta -negligencia en los controles- en la muerte de un estudiante en un trabajo de exploración a 4000 metros de altura, en Cachi.

Qué deja la reunión del G20 en Buenos Aires

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El primer resultado que corresponde mencionar es que hubo un acuerdo. Esto es menos y más importante de lo que suena: es un comunicado final con consenso, que no obliga a nada concreto a los firmantes. Pero, como ya se hizo notar, en las otras reuniones de Jefes de Estado que hubo este año -el G-7 y el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico- no se logró acordar una declaración final. Entonces, que en Buenos Aires se consiguió hacerlo (diez minutos antes de que terminara la cumbre, pero eso no es sorpresa) es un éxito diplomático. Se puede preguntar si sirve de algo, pero sería la misma pregunta que ¿sirve el G20? o ¿sirve la diplomacia? La respuesta es sí, en la medida que se tenga claro que su función no es gobernar el mundo, ni mucho menos luchar por la justicia. Sirve para moderar y negociar los conflictos de intereses entre los que participan, y evitar -en lo posible- que se agraven. También es necesario señalar que fue un éxito de alguien tan poco «diplomático» como el presidente de los EE.UU., Trump: En la declaración no se rechaza el proteccionismo y se reconoce que la OMC (Organización Mundial del Comercio) no alcanza sus metas y es necesaria una reforma. Ambas cosas se dan por primera vez en las reuniones del G20 desde que participan los Jefes de Estado.  En la Casa Blanca dijeron que el G-20 «adoptó un comunicado por consenso que apoya muchos de los grandes objetivos de Estados Unidos”. Y es cierto. No se debe tanto a su dureza como negociador, como al reconocimiento del poder de su país. Un tercer resultado no es explícito, ni se refleja en ningún documento. Pero en esta reunión del G20 se ha hecho evidente que hay dos Grandes Potencias globales que están en una categoría distinta a las demás: EE.UU. y la República Popular China. Otros actores, poderosos sin duda, la Rusia de Putin, la Unión Europea, con Merkel y Macron en el escenario, Gran Bretaña con una debilitada Teresa May, están en una segunda fila. Al texto completo del comunicado final (cinco carillas, en inglés) se puede acceder cliqueando aquí. A los que prefieren evitarse ese trabajo, sintetizamos algunos puntos principales: Comercio En línea con las quejas de Trump, el comunicado afirma que las organizaciones multilaterales de comercio no cumplen sus objetivos de promoción del crecimiento y generación de empleo. Se menciona explícitamente a la Organización Mundial de Comercio (OMC), a la que quiere reformar «para mejorar su funcionamiento». FMI Se lo considera crucial para la seguridad económica global. El texto aboga por proveerle fondos adecuados y culminar el proceso de reforma de cuotas, para las reuniones de primavera (del hemisferio norte) del organismo en 2019. Las cuotas determinan el peso (derecho a voto) de cada miembro. Corrupción El G20 «se compromete a prevenir y luchar contra la corrupción y predicar con el ejemplo». Menciona como actividades a perseguir el lavado de dinero y el soborno a funcionarios de países extranjeros. Igualdad de género El G20 volvió a comprometerse en la reducción de la brecha de género en el mundo del trabajo en un 25% para 2025. Asimismo, sus integrantes harán mayores esfuerzos para mejorar la educación de las niñas. Futuro del trabajo Señalando que las nuevas tecnologías transformarán el mundo del trabajo, el G20 hace un llamado por un escenario laboral «inclusivo, justo y sostenible». Cambio climático Al ser el único punto en que EE.UU. y todos los otros participantes dejan registrada su posición por separado, lo tratamos en una nota distinta de AgendAR. Igual, vale la pena indicar que los miembros del G20 tomaron nota, sin asumir compromisos, de los llamados de científicos en las Naciones Unidas a adoptar una meta más ambiciosa de reducción del calentamiento global en 1,5 grados Celsius por encima de los niveles previos a la revolución industrial.

A. B. F.

Trump y Xi acuerdan una tregua de 90 días en la guerra comercial

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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el de China, Xi Jinping, acordaron ayer sábado en Buenos Aires una tregua de 90 días en su guerra comercial, en una reunión que fue llamada por la Casa Blanca «muy exitosa». La cena, con solomillo y vino Malbec, reunió a los funcionarios claves de ambas delegaciones en el Palacio Duhau, y algunos periodistas afirmaron que se escucharon aplausos una vez que finalizó y que ambas delegaciones parecían satisfechas. Según informó Estados Unidos, el presidente Trump accedió a que este 1° de enero los productos por 200.000 millones de dólares que los EE.UU. importan de China seguirán con un arancel del 10% en lugar de elevarlo al 25%, como había amenazado. A cambio, China acordó comprar un monto aún no acordado, pero que denomina «muy sustancial», de energía, productos agrícolas e industriales desde Estados Unidos para reducir el desbalance comercial. El estadounidense y el chino acordaron comenzar negociaciones inmediatamente para hacer cambios «estructurales» respecto a las transferencias tecnológicas y protección de propiedad intelectual, otra de las exigencias de EE.UU. Esto debe solucionarse en el lapso de 90 días. Si no, Washington subirá las tarifas al 25%. Además, Xi acordó designar al fentanilo –una droga que está causando estragos en Estados Unidos– como una sustancia controlada, para que los que vendan ese producto a los Estados Unidos sean pasibles de ser penados por la pena máxima en China. La reunión había comenzado en un clima optimista. En un breve diálogo con los periodistas luego de saludar a Xi y minutos antes de la reunión, Trump había sido optimista al decir que “vamos a discutir sobre comercio y creo que en algún punto vamos a terminar haciendo algo que será grande para China y para los Estados Unidos”. Trump dijo también que había establecido “una maravillosa relación” con Xi y dijo que “eso será una razón muy importante por la que probablemente terminemos consiguiendo algo bueno para China y para Estados Unidos”. A su turno, Xi habló brevemente con la prensa y dijo que era “un gran placer” tener la posibilidad de reunirse con el estadounidense y resaltó la “amistad personal” con Trump. “Ha pasado cierto tiempo desde nuestro encuentro anterior…muchas cosas han pasado en el mundo”, dijo el mandatario chino. “Solo con cooperación entre nosotros vamos a servir a los intereses de paz y prosperidad”, dijo. “China y Estados Unidos, dos países importantes con una gran influencia en el mundo, mostraron responsabilidades importantes para la paz y la prosperidad internacional”. «Fue un un encuentro increíble y productivo con posibilidades ilimitadas para Estados Unidos y China», dijo Trump, con su típico entusiasmo. El New York Times, en su edición de hoy, dice -entendemos que con más realismo- que antes que un avance debe considerarse que se evitó una ruptura. Y que ambos gobiernos siguen teniendo posiciones muy diferentes en temas básicos.

Cambio climático: Estados Unidos y el resto del mundo

En otra nota de AgendAR damos acceso al texto original -en inglés- del comunicado final con consenso que dejó esta cumbre del G20. Nos parece importante ver por separado el único punto -en ese listado de buenas intenciones- que uno de los países -los EE.UU.- consideró necesario dejar escrito que no lo compartía. Estas son las posiciones (nuestra traducción): «20. Los signatarios del Acuerdo de París, que también se han unido al Plan de Acción de Hamburgo, reafirman que el Acuerdo de París es irreversible y se comprometen a su plena aplicación, asumiendo responsabilidades comunes pero diferenciadas, y sus capacidades respectivas, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales. Continuaremos abordando el cambio climático, mientras promovemos el desarrollo sostenible y el crecimiento económico. . 21. Los Estados Unidos reiteran su decisión de retirarse del Acuerdo de París y reafirman su fuerte compromiso con el crecimiento económico y el acceso y la seguridad energéticas, utilizando todas las fuentes de energía y todas las tecnologías, a la vez que protegen el medio ambiente.» El cambio climático no es para los argentinos, sólo una preocupación de meteorólogos y ambientalistas. El tema tiene implicancias muy concretas, en un país donde la agro y la ganadería son actividades de importancia económica decisiva. Entonces, vale la pena pensar porqué, en un catálogo de buenas intenciones, que incluye desde mejorar los sistemas fiscales a luchar contra la corrupción, este sea -repetimos- el único punto donde los EE.UU. decidieron separarse públicamente del consenso ¿Los mineros de carbón de West Virginia y los petroleros de Alaska pesan tanto electoralmente? ¿O los que piensan en serio en el tema saben que para hacer algo en serio con la emisión de carbono y otros «gases de invernadero» -si alguna vez se deciden a hacerlo- será necesaria una autoridad internacional con fuertes poderes? Si es así, es posible que EE.UU. quiera sentar el precedente que a ellos no les cabe. Como sucede con la Corte Penal Internacional.