Se inaguro el Museo Oficial del «Fitito» en 3 de Febrero, Buenos Aires

Gracias a una iniciativa de la Municipalidad de Tres de Febrero, Buenos Aires, el emblemático automóvil argentino ahora cuenta con un espacio dedicado a repasar su historia y el impacto que dejó en la localidad de Caseros y en todo el país. El viernes 13 de octubre, Stellantis Argentina acompañó a la Municipalidad de 3 de Febrero en la presentación del Museo del Fitito. Un espacio conmemorativo que honra a las más de 297 mil unidades producidas en la antigua fábrica de Fiat en la localidad de Caseros y que cuenta con imágenes de la planta, cartas, documentos y distintas versiones del vehículo que movilizó a más de una generación de argentinos. También se exhiben publicidades de la época, vestimenta de los trabajadores y piezas mecánicas donadas por fanáticos y coleccionistas. Además, cuenta con un sector conmemorativo para que cada admirador pueda dejar su recuerdo vinculado al 600 y un simulador que recorre diferentes lugares a bordo del icónico vehículo. Complementando esta presentación, el Museo realizará el 5 de noviembre, la Fiesta del Fitito, un evento que reunirá a centenares de ejemplares del Fiat 600. Comenzará en el Autódromo de la Ciudad y finalizará en el Playón Municipal de Caseros, a pocas cuadras de la fábrica de donde salieron todas las unidades producidas en el país. Próximamente, se conocerán los días y horarios de visita para el público en general. El Fiat 600 en Argentina Los inicios de la década del ’60 en la Argentina estuvieron signados por marcados contrastes que transcurrieron entre luces y sombras. Mientras el país caminaba hacia el autoabastecimiento petrolero, uno de los pilares de la estrategia de desarrollo del Presidente Arturo Frondizi, que también hacía foco en la promoción de la siderurgia, la petroquímica, el sector celulósico y la industria automotriz, complementado por la asignación de un rol fundamental al capital extranjero para dinamizar las inversiones en dichas actividades, no cesaban los enfrentamientos internos que erosionaban las bases de sustentación de la administración desarrollista. Pese a ello, el gobierno de Frondizi logró sentar las bases para que se diera un nuevo ciclo de desarrollo de la industria automotriz en el país. Con la prioridad puesta en darle impulso a un sector con fuerte poder multiplicador y como fruto de la sanción del decreto 3693/59, llamado «Régimen de Promoción de la Industria Automotriz», Fiat definió la construcción de una planta en la localidad bonaerense de Caseros dedicada al core business de origen: la producción de autos. Puntualmente el 8 de abril de 1960 salió de la línea de producción de la planta de Caseros el primer vehículo de la marca fabricado en el país y, por si fuera poco, uno de los más exitosos y referencia de la motorización masiva de los argentinos: el Fiat 600 d. Diseñado en 1951 por Dante Giacosa, el Fiat 600 d tenía peso y dimensiones casi iguales a su antecesor, el Fiat 500 c, pero su precio a la venta se fijó por debajo, aunque sus prestaciones mecánicas y de carrocería fueron superiores. Aquel primer 600 color gris claro marcó el comienzo de un prolongado «romance» entre los argentinos y el recordado Fitito que se extendió por más de dos décadas y se prolongó hasta 1982, año en que se discontinuó con leves mejoras y retoques estéticos, pero sin abandonar el diseño y filosofía con que fue presentado en Italia en 1955. En total se produjeron 294.197 unidades de lo que es uno de los vehículos más fabricados por la marca en nuestro país.

CAREM, el proyecto nuclear argentino para el mercado mundial de pequeños reactores modulares

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En un contexto inmejorable a nivel internacional, nuestro país cuenta con grandes posibilidades de posicionarse en este nuevo nicho del mercado de los reactores nucleares. Reproducimos la entrevista de DEF a Alejandra Calvo, responsable del área de Gestión Estratégica del Proyecto CAREM

Los reactores nucleares modulares están llamados a ocupar un lugar destacado en la estrategia de descarbonización de la economía y de transición energética. Conocidos como small modular reactors (SMR, por su sigla en inglés), esta nueva tecnología viene a dar respuesta a dos grandes limitantes que tenían hasta ahora los proyectos de reactores nucleares convencionales: los altos costos y los prolongados tiempos de construcción.

Un nuevo paradigma

Tal como señaló la doctora Alejandra Calvo, responsable de Gestión Estratégica del Proyecto CAREM, se trata de un “nuevo paradigma” que da paso a “un nuevo modelo de negocio de reactores más pequeños, de fabricación más sencilla y de un escalado industrial”. En cuanto a la licencia social, indispensable para la viabilidad de este tipo de proyectos, añadió: “Son reactores muchísimo más seguros, imposibles de sufrir un accidente, y su acoplamiento a las energías renovables permite conformar un dúo perfecto para la transición energética”.

En este contexto global, al que se suma la invasión de Rusia a Ucrania y la aparición de potenciales nuevos clientes, el reactor CAREM –sigla de “Central Argentina de Elementos Modulares”– está en pole position para disputar un nicho de mercado muy apetecido. “Somos los únicos que tenemos una obra real que se puede ir a ver, con un grado de avance muy significativo”, destacó Calvo, en referencia a la planta demostrativa de 32 megavatios que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) está construyendo en la localidad bonaerense de Lima, en un predio ubicado en las inmediaciones del complejo nuclear Atucha. “Contamos con estudios que nos muestran que el mercado internacional que tenemos es muy atractivo”, enfatizó.

– ¿Por qué son tan atractivos los reactores modulares en términos de su ecuación económica?

-Los reactores modulares son una forma de reinventar la energía nuclear en términos de su modelo económico. La fabricación modular es más sencilla y baja los costos, ya que no se necesita hacerlo in situ. También cambia la ecuación económica respecto de cómo se instala y cómo financia su construcción. Los modelos más elaborados hablan de un sistema de “cascada de inversiones”; es decir, se instala el primer módulo y con la producción de electricidad se financia un segundo módulo. De esta manera, se autofinancia el crecimiento de la capacidad de la planta.

Fabricación del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)Fabricación del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)

– ¿Cuáles son sus principales aplicaciones?

– Los grandes nichos que tienen los reactores de esta escala son, por un lado, complejos industriales que pueden o no estar conectados a la red. También puede ser el primer reactor de países pequeños que quieren incursionar en el mercado nuclear y que tienen matrices energéticas de menores dimensiones. La escala de este tipo de reactores también es muy buena para la generación de hidrógeno rosa, tal como se conoce al producido a partir de energía nuclear. La huella de carbono asociada a ese hidrógeno es quizás un poco menor a la del hidrógeno verde, obtenido de fuentes renovables, si consideramos toda la cadena de producción, algo que en los análisis se suele omitir. Este tipo de proyectos no necesita gran uso de tierras y suele estar cercano a la red eléctrica. El área de exclusión de una planta nuclear es menor al de un proyecto eólico o solar.

Un proyecto competitivo

– En este marco, ¿por qué es tan competitivo el CAREM?

– Estamos en un momento único en el mundo. Argentina ha venido desarrollando un proyecto durante muchos años y el CAREM tiene un grado de madurez importante. En este momento, dadas las cuestiones geopolíticas que vivimos, se ha generado un mercado. Hay entre 20 y 30 proyectos competitivos de SMR, que no tienen la historia del CAREM. Muchos de ellos no pasan de ser renders (representaciones gráficas) y grandes estrategias comerciales. Nosotros estamos cabeza a cabeza con los proyectos más competitivos.

– ¿Qué nos falta todavía?

-No hay ningún proyecto que tenga el estadio de avance del CAREM. Podemos partir de un análisis de la Agencia para la Energía Nuclear (NEA, por su sigla en inglés), que toma seis parámetros totalmente objetivos. Comparado con otros cuatro proyectos (Nuward de EDF, BWRX-300 de GE Hitachi, Rolls-Royce SMR y VOYGR de NuScale), lo único que nos está faltando son asociaciones y vínculos con terceros. Tengamos en cuenta que el CAREM ha sido un proyecto íntegramente financiado por el Tesoro Nacional. Los otros proyectos son modelos distintos, en general consorcios público-privados. Por eso, hace un año y medio, se armó el área de Estrategia de Proyecto que yo estoy liderando.

Render del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)Render del recipiente de presión del reactor CAREM (Germán Cornejo)

– ¿Qué importancia tiene el prototipo que se está construyendo en Atucha?

-Vamos a demostrar, por primera vez en el mundo, ciertos avances tecnológicos de los SMR. Esto es un hito no solamente para el CAREM, sino para la historia nuclear en general. Todos los avances van a ser disruptivos. Ahí se va a evaluar el funcionamiento del núcleo, los generadores de vapor, las barras de control, etc. Estas innovaciones no solo nos ponen a la vanguardia del desarrollo nuclear, sino que además nos generan un mercado nuevo en la venta de cada uno de esos componentes.

En carrera hacia 2030

– ¿Es correcto afirmar que va a haber un 70 % de componentes de industria nacional?

– El espíritu del proyecto es que tenga la mayor proporción de componentes nacionales posible. Hasta ahora, la inversión mantuvo esa proporción. Todo lo que se pudo desarrollar acá fue estratégico para generar el know-how y la cadena de valor local. Tenemos una cadena de proveedores enorme. Todos son actores fundamentales en distintas etapas. En los casos de INVAP, NA-SA, CONUAR-FAE e IMPSA, más que proveedores, son socios estratégicos. Son parte de la estrategia del proyecto y, para salir al mundo, la idea es que sean nuestros socios explícitos para salir a competir en el mundo en el mercado de los SMR.

El predio del CAREM en las inmediaciones del complejo nuclear Atucha (Germán Cornejo)
El predio del CAREM en las inmediaciones del complejo nuclear Atucha (Germán Cornejo)

– ¿Tienen algún plazo previsto para la finalización del prototipo o planta demostrativa?

– Preferimos no hablar de una fecha exacta. Lo importante es llegar a la ventana comercial, en el año 2030. Para esa fecha, el que tenga el primer reactor demostrativo va a poder quedarse con una parte importante del mercado. Por eso, debemos tener terminado el prototipo, a fin de poder aprovechar la ventana de oportunidad comercial. Además, hay que salir con un fuerte aparato de marketing a vender el proyecto. Estamos preparando el despegue comercial del CAREM.

Mariano Roca

El castor, la plaga que arrasa los bosques de Tierra del Fuego

Lo que van a leer es bastante apasionante y poco mentado fuera de Tierra del Fuego.
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Típicamente, el artículo de Mongabay es muy ecologista y no mira las cosas desde ninguna industria, y en este caso hay dos imposibles de obviar: el turismo receptivo y la madera.
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Los castores, traídos en 1946 por la Armada Argentina, la autoridad real en Tierra del Fuego hasta 1983, colonizaron todas las cuencas fluviales y al hacerlo derribaron directa e indirectamente 140.000 hectáreas de lengal primario.
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Directamente, para hacer diques con los árboles que tumban. Indirectamente, porque la creación de embalses por los castores eleva la altura de las napas y pudre a los árboles desde la raíz, tras matarlos por anoxia radicular.
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La enorme superficie de orillas desnudadas de árboles, antes forestadas, contribuye a la erosión de los arroyos y el sedimento mata las huevas de los salmónidos, que serán muy exóticos y habrán barrido con los puyenes, percas y madrecitas nativos, pero le hacen ganar mucha plata a la isla. Una apertura de tranquera para que vengan gringos con plata a pescar truchas de 10 kg. y otras rarezas fueguinas se cobra a U$ 1000 dólares por cabeza y por noche.
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La madera de lenga que se pierde ocupa el doble de la que pensaba derribar la Trillium Corporation en la parte argentina de la isla. Esa corporación  fue echada de la isla por la movilización común de los hoteleros y los madereros locales, y el apoyo de los medios nacionales, que se desmarcaron del gobierno nacional y provincial.
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La empresa estadounidense traída por María Julia Alsogaray pensaba transformar 75.000 hectáreas de lengal primario en montañas de chips de madera para fabricar papel de fax en Japón. Los americanos se tuvieron que ir de la isla en 1998.
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Los castores, sin ninguna colaboración de vendepatrias y con ayuda de centenares de especies locales de hongos de la tierra, transforman en gelatina mohosa miles de toneladas anuales de una de las mejores maderas de mueblería y construcción que quedan en Argentina. Ahí hay puestos de trabajo locales legítimos, y posibles exportaciones industriales, que se pierden.
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Los castores, según Mongabay, causan daños anuales de U$ 66 millones en la parte argentina de Tierra del Fuego, U$ 73. La campaña binacional para exterminarlos ha sido discontinuada en la Argentina, lo que significa que la plata que Chile gasta en cumplir su parte se desperdicia. Los castores no se detienen en las fronteras, y repueblan la parte chilena de la isla grande desde la Argentina.
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Como son muy acuáticos, tampoco se detienen en esa frontera interglacial que es el Estrecho de Magallanes. Ya están colonizando bosque y estepa magallánica en Chile y Argentina, donde con algunas adaptaciones geniales a un medio ambiente muy distinto del bosque, estropean pastizales y tierras de ganadería con sus diques. Los construyen de piedra y barro. Son ingenieros de paisajes, bichos increíbles. Pero tenemos intereses muy contrapuestos.
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Una de las causas por las que fueron traídos por la Armada desde Canadá es que se esperaba que dieran origen a una industria peletera. No sucedió, porque el frío fueguino está muy atemperado por el mar, que rodea la isla y no permite descensos extremos de temperatura invernal. Eso hace que los castores acriollados a tantas décadas de traidos tengan un pelaje de menor densidad en cantidad de pelos por superficie de piel, es decir de calidad poco peletera.
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Si los castores siguen subiendo hacia el Norte, los 2 millones de km2 de bosque fueguino de Argentina van a estar en problemas, porque por el cambio climático, la disminución de lluvias, los incendios y el avance de la ganadería, están en retroceso. Para más datos, en el censo forestal de 1911 eran 5 millones de km2.
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Daniel E. Arias
 

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Sucesos Argentinos” era el nombre de un breve resumen de noticias que se proyectaba en los cines y era el aperitivo a la emisión de las películas. Nacido en la década de los treinta, en tiempos anteriores a la televisión, era el único registro audiovisual de hechos políticos, deportivos, económicos o sociales al que se podía acceder. Fue en uno de esos resúmenes donde, en 1946, se incluyó una novedad que, según decía la voz en off, apuntaba a “enriquecer la fauna fueguina”. Las imágenes mostraban la llegada de los 20 primeros ejemplares de castores introducidos en Argentina, más concretamente en las muy lejanas y solitarias latitudes de Tierra del Fuego. “El imaginario social de la época concebía como más valioso el modelo de desarrollo del hemisferio norte y traer especies desde allí se veía como una oportunidad de crecimiento económico”, explica Christopher Anderson, biólogo doctorado en Ecología y profesor asociado de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. De esa manera, la Patagonia a ambos lados de los Andes se fue poblando de animales hasta entonces desconocidos, como el castor, el visón americano y la rata almizclera, en todos los casos pensando en explotar comercialmente sus pieles. “Sería injusto juzgar a quienes tomaron aquellas decisiones. No había estudios suficientes para entender lo que podía ocurrir en un futuro”, señala Alejandro Valenzuela, bioecólogo especializado en manejo de especies invasoras e investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
El castor es 100 % vegetariano y tiene hábitos familiares, ya que vive en pareja junto a una o dos camadas de crías. Cada pareja suele tener un par de descendientes al año. Este roedor puede vivir entre cinco y seis años. Foto: Cristopher B. Anderson.
Por supuesto, nadie podía imaginar en esos tiempos que, menos de un siglo más tarde, el castor (Castor canadensis), un roedor natural de los bosques estadounidenses y canadienses, sería considerado una plaga a exterminar en el archipiélago más austral de América. En Argentina, la especie fue oficialmente declarada como exótica e invasora en 2014, aunque ya en 2006 la provincia de Tierra del Fuego le había dado tratamiento legal de “dañina y perjudicial”. Chile, por su parte, decretó que los castores eran “dañinos” en 1992. “En general, los ecosistemas de las islas suelen ser más simples, menos resilientes. Es decir, se adaptan peor a un disturbio como el que puede provocar la explosión de un volcán, la actividad humana o una especie exótica”, comenta Valenzuela y explica que “algo parecido ocurre con las zonas frías, porque la cantidad de especies nativas es menor respecto a las que hay en regiones tropicales. Tierra del Fuego posee ambas cualidades: es una isla en una región subantártica. Un ‘nuevo invitado’ cuenta con muchas más probabilidades de éxito que en ecosistemas similares [a nivel continental]”, agrega. Sin depredadores nativos que los molesten y rodeados de un entorno que durante miles de años fue ajeno a una especie con sus características, los castores se multiplicaron sin ningún tipo de oposición. Hoy se estima que su número absoluto estaría entre los 100 000 y 150 000, aunque se le otorga más trascendencia al hecho de que la invasión afecta el total de las cuencas hídricas. Los efectos pueden verse ahora. Primero colonizaron toda la Isla Grande del archipiélago, luego hicieron lo mismo con las ínsulas más pequeñas y, desde los años ochenta, incluso las franjas más al sur de las tierras continentales sudamericanas. “En Tierra del Fuego la frontera es un alambre, no hay barrera física entre los países. Tenemos múltiples cuencas hídricas compartidas, y el castor cruzó de Argentina a Chile sin necesidad de pasaporte”, señala Cristóbal Arredondo, coordinador del programa Conservación Terrestre en Wildlife Conservation Society (WCS) en Chile. El proceso de invasión fue progresivo e imparable. En el norte, osos, lobos y águilas ejercen una función limitante para el crecimiento de la población de castores. En el sur no existe ninguno de esos depredadores y a esto se le sumó el rotundo fracaso del proyecto de desarrollo económico. “En ningún lugar del mundo los castores se crían en granjas. Están sueltos y para aprovechar su piel hay que salir a cazarlos con trampas, pero aquí no existe esa cultura y nadie sale a hacerlo espontáneamente”, cuenta Anderson con conocimiento de causa, ya que proviene de tierra de castores. Nacido en Carolina del Norte, Estados Unidos, este investigador del Conicet se instaló primero en Puerto Williams, Chile, en 1999, para más tarde trasladarse a Ushuaia, en el lado argentino. La reproducción libre y la falta de incentivos para la caza facilitó la expansión del castor.

De bosques a praderas de pasto

De tamaño mediano —unos 75 centímetros de largo más una cola de 25 centímetros, y entre 15 y 20 kilos de peso—; 100 % vegetarianos; con hábitos familiares, ya que viven en parejas junto a una o dos camadas de crías (cada pareja suele tener un par de descendientes al año); territoriales y con una longevidad limitada a cinco o seis años, los castores no hacen más que reproducir en el extremo sur del mundo el comportamiento que evolutivamente aprendieron a hacer en sus hábitats del norte. Estos roedores construyen sus madrigueras con la boca de acceso sumergida para dificultar el acceso de sus depredadores, sin importar que no tengan alguno en Tierra del Fuego. Para ello necesitan aguas más o menos tranquilas, que consiguen a partir de la creación de pequeñas represas. Con sus cuatro poderosos dientes incisivos roen los troncos de los árboles hasta voltearlos y con ellos fabrican los diques. La diferencia, con respecto a su entorno original, es que la naturaleza circundante no responde del mismo modo. La consecuencia es un profundo desequilibrio ecosistémico.
El anillo blanco alrededor del lago indica la muerte del bosque de ribera, en la Isla Navarino de Chile. Foto: Cristopher B. Anderson.
“Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género Nothofagus que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. En cambio los pinos en Estados Unidos o Canadá crecen en cinco años”, subraya Alejandro Valenzuela. El resultado es demoledor: una vez que las lagunas artificiales se van drenando, los pastos —algunos también exóticos— ocupan el lugar del bosque, convirtiéndolo en lo que se denomina una “pradera de castor”. “Como se trata de un animal cuya vida transcurre junto a los cursos de agua, el principal impacto ecológico que ha producido es una transformación del paisaje de todo el archipiélago en las riberas de ríos y arroyos. Los castores son ‘ingenieros de ecosistemas’, construyen diques con troncos, crean lagunas y, en definitiva, fragmentan el bosque ribereño”, resume Anderson. El cambio es tan considerable que el propio investigador lo considera “el mayor impacto en el paisaje de la isla desde el retroceso de la última glaciación. Se estima que hay unas 40 000 hectáreas de bosque afectadas”. Pero la presencia de los castores no se detiene en las zonas arboladas. En áreas sin tanta vegetación, como las estepas del norte de Isla Grande o las alturas montañosas, modelan sus espacios con piedras y barro, y satisfacen su necesidad roedora con los postes que sostienen los alambrados de las haciendas. Su actividad también afecta a las turberas, humedales compuestos por material orgánico muerto o en descomposición, de enorme valor por su capacidad para retener dióxido de carbono. Y en pueblos como Porvenir, el más populoso del sector chileno de la Isla Grande, se ha detectado que pueden contaminar el agua de consumo con Giardia lamblia, un parásito intestinal transmisible de animales a humanos. Las consecuencias que ha provocado la presencia del castor en estas tierras promueve un caso sin antecedentes en el mundo: toda campaña destinada a combatir a esta especie invasora y restaurar los bosques tiene que ser compartida por Argentina y Chile. “Los esfuerzos sí o sí deben ser binacionales. Si Chile no actúa, a Argentina no le valdrá nada lo que haga, y viceversa”, confirma Arredondo, de WCS Chile.
Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género Nothofagus que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. Foto: WCS Chile.

Controlar o erradicar, el gran debate

La primera voz de alarma acerca de la invasión de castores surgió en Chile en la década de los ochenta, cuando se tuvieron evidencias de que la especie había cruzado el Estrecho de Magallanes rumbo a la península de Brunswick, en la Patagonia continental. Unos años más tarde comenzaron los intentos —frustrados— de eliminarlos en el Parque Nacional Tierra del Fuego, en el sector argentino. Pero se tuvo que esperar hasta este siglo para que ambos países empezaran a valorar la necesidad de encarar un trabajo conjunto. “El primer debate se planteó en 2008 y fue sobre la actitud a tomar: controlar o erradicar la especie”, recuerda Erio Curto, biólogo y magíster en manejo de vida silvestre, quien por entonces trabajaba en la Dirección de Fauna de la provincia argentina de Tierra del Fuego. La opinión de los expertos consultados en esa época llevó a tomar la decisión de eliminar por completo a los invasores. En ese año, los dos países firmaron un Acuerdo Binacional sobre la Restauración de los Ecosistemas Australes Afectados por el Castor Americano. El siguiente paso fue plantearse la posibilidad de solicitar el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) para implementar pruebas piloto y comprobar si la erradicación era factible. Con algunas diferencias de enfoque, y en distintos momentos, ya que en Argentina comenzó en 2016 y en Chile en 2017, la iniciativa se concretó a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Andrés Schiavini, biólogo e investigador del Conicet, fue el encargado de diseñar el proyecto argentino: “La idea consistió en aprender a hacer una remoción experimental de animales en siete áreas diferentes, combinando por un lado tierras fiscales [de la nación] y propiedades privadas; y por el otro, ambientes diversos: bosque fueguino, estepa magallánica y la zona de transición entre ambos”, explica el experto que se encargó de coordinar las tareas desde su inicio en 2016 hasta 2018. Erio Curto, su reemplazo durante el año siguiente, confirma que “estaban representadas todas las situaciones de tenencia de la tierra y todos los paisajes de la isla, abarcando una extensión aproximada de 180 000 hectáreas”. Ambos coinciden en la valoración de los resultados: “Fue un éxito”. “Seleccionamos diez cazadores, algunos con experiencia en castores y otros con conocimientos de campo. El objetivo se alcanzó en las siete áreas piloto y removimos, en total, más de 1000 ejemplares. Es decir, comprobamos que técnicamente la erradicación es posible”, asegura Schiavini. El experto considera que la especie ya ha alcanzado el límite de individuos que pueden habitar el archipiélago, o está muy cerca de hacerlo. “Por lo tanto, si se caza con la conciencia de eliminar a todos los ejemplares de cada valle o área en los que se trabaje, a largo plazo las islas podrían quedar liberadas de castores”, afirma.

Pruebas exitosas, pero sin continuidad

El millón de dólares aportado por el GEF sirvió para la compra de todo el instrumental necesario, la capacitación y el pago de los cazadores, y para hacer frente a la logística que incluyó valles cerrados de muy difícil acceso y no se detuvo ni siquiera con la crudeza del invierno fueguino. “Todo quedó registrado”, enfatiza Curto, “los costos de kilómetros recorridos en vehículo, la cantidad de vuelos de helicópteros, las distancias de las caminatas… Pero también se midieron indicadores ambientales, el número de árboles afectados aguas arriba y abajo de un embalse, los cambios en la sedimentación y el fondo de los estanques, o qué pasaba con la ictiofauna [peces] o los invertebrados en esos ríos y arroyos”. En Chile se llegó a la misma conclusión, más allá de que el proyecto se manejó de una manera distinta. “El GEF argentino estaba centrado en especies exóticas invasoras en general, y el castor era uno de los componentes. Aquí estaba enfocado solo en el castor por lo que la financiación fue más alta, unos dos millones de dólares”, comenta Cristóbal Arredondo, que comenzó su participación en el proyecto instalando las trampas —el método que se utiliza para la caza— y acabó siendo su coordinador general. Contar con más fondos ayudó a prolongar el tiempo de trabajo, porque si bien las tareas de campo duraron poco más de un año, los análisis continuaron hasta septiembre de 2022. “El impacto del castor en bosques y turberas es igual del lado chileno que del argentino, solo que para nosotros [chilenos] la mayor preocupación es el avance hacia el norte en la Patagonia continental”, indica Arredondo y agrega que “por eso nuestro GEF constó de tres áreas piloto y una de ellas estuvo ubicada en el continente, en la Reserva Nacional Laguna Parrillar”.
Vista aérea de los diques levantados por los castores. Foto: WCS Chile.
Que la invasión comience a dañar los valiosos bosques andinos es el gran temor en ambos lados de la cordillera de los Andes, aunque los datos señalan que, de ocurrir, sería un proceso más lento que en el archipiélago fueguino. “La hipótesis es que en el continente hay más presencia de depredadores [pumas, perros, otros carnívoros] que están frenando la progresión de la especie”, sugiere Arredondo. De hecho, Chile ya ha trazado un plan de gestión a partir de las enseñanzas obtenidas en el GEF. Se propone comenzar la erradicación de arriba hacia abajo. Arredondo lo explica en detalle: “Se determinó que la prioridad número uno es sacar a los castores del continente. El inicio de las tareas debería estar en la zona límite, a la altura de la ciudad de Punta Arenas, para ir descendiendo hacia el Estrecho de Magallanes. El costo estimado está entre 700 000 y un millón de dólares anuales en un trabajo que necesariamente tiene que ser continuo y a largo plazo”. Como suele suceder en estos casos, conseguir la financiación es el gran obstáculo para poner en marcha el programa. En ese sentido, Argentina ha quedado un paso atrás. Si bien en los últimos dos años se realizaron reuniones y talleres bilaterales para encarar el problema de manera conjunta, las autoridades argentinas todavía no han elaborado una estrategia concreta de trabajo. “La realidad es que desde 2018 prácticamente no se hizo nada. La pandemia fue un argumento perfecto para poner todo en el freezer. No tenemos información de cuál es la idea macro ni mucho menos qué se piensa hacer en el corto plazo”, sostiene Schiavini. “No hay políticas de Estado que permitan que este tipo de tareas se mantengan durante el tiempo que la especie demande. Habría que plantear un proyecto a 15 o 20 años”, añade Curto. Mongabay Latam buscó insistentemente a la Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego para preguntarle si avanzan en la elaboración de una estrategia para controlar la población del castor, pero hasta la publicación de este reportaje no se obtuvo respuesta.
En Argentina se calcula en 66 millones de dólares anuales las pérdidas por daños directos a los bosques ocasionados por esta especie. Y en Chile, en 2020, se estimó en 73 millones de dólares el perjuicio económico provocado por los castores. Foto: WCS Chile.

Pérdidas de 66 millones de dólares anuales

Según los cálculos realizados por los coordinadores del GEF argentino, la erradicación del castor necesitaría una inversión de 15 millones de dólares en el transcurso de 15 años, es decir, un millón anualmente. “Esa cifra representa el 0,14 % del presupuesto provincial de 2021”, dice Schiavini para dejar en claro que la falta de decisiones es más por razones políticas que económicas. “El error”, subraya Erio Curto, “es que a la hora de tomar una decisión no se consideran los impactos ecosistémicos que genera el castor, como los vinculados con la fijación de carbono que realizan las turberas, no se les da valoración económica, aunque estén cuantificados”. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible argentino estima en 66 millones de dólares anuales las pérdidas por daños directos a los bosques ocasionados por los castores, en tanto que en Chile, un informe de 2020 calculaba en 73 millones de dólares el perjuicio económico provocado por la especie. Lucila Apollinaire es la presidenta de la Asociación Rural que agrupa a los productores y dueños de haciendas en el lado argentino de la Isla Grande, y enumera los problemas que provocan esas pérdidas: “Los castores destruyen el bosque, anegan zonas enteras, cambian los regímenes de los acuíferos. Su presencia afecta la rentabilidad de la producción ganadera y la forestal”, dice antes de esgrimir las mismas quejas de los científicos: “El plan de trabajo conjunto con Chile suena muy bonito en leyes y discursos, pero en la práctica no se sostiene en el tiempo y todo depende de lo que quiera o pueda hacer cada propietario”. “El 70 % de los productores preferiría que el gobierno saque a los castores”, estima Christopher Anderson, refiriéndose al sector argentino, aunque aclara que “para ellos, la prioridad son los perros asilvestrados, porque les matan las ovejas”. Al otro lado de la frontera, Cristóbal Arredondo aporta una mirada distinta: “Una de las áreas piloto del GEF fue una zona ganadera que pertenece a 14 o 15 propietarios. Dialogamos mucho con ellos para que entendieran el proyecto y se crearon dinámicas conjuntas de trabajo muy interesantes. Incluso, algunos nos facilitaron ayuda logística gracias a su conocimiento del lugar. Llegamos a buenos acuerdos y resultados”. Christopher Anderson, especialista en socioecología, va un poco más lejos en la comprensión de la “desidia” en la puesta en marcha de un plan a largo plazo en el lado argentino: “En Tierra del Fuego, el 98 % de la población es urbana, por lo general llegada desde fuera de la isla, y su vínculo con el paisaje es puramente estético. Nadie tiene una abuela en el campo. El castor no afecta la vida cotidiana en Ushuaia o Río Grande. Esto disminuye el conocimiento y el apoyo que puedan recibir esfuerzos como la erradicación de una especie invasora”. A 26 kilómetros de la capital fueguina, en un cerro de 1 000 metros de altura se encuentra el centro de esquí más austral del planeta, que congrega buena parte del turismo que recibe el archipiélago. Su nombre explica por sí solo el desapego de la población local a las cuestiones medioambientales y su incomprensión de los desequilibrios que provoca una especie exótica invasora. El lugar se llama Castor.

La fábrica de vajillas DURAX recuperada en 2002 se proyecta al mercado europeo

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Una propuesta de AgendAR:

Esto es una noticia mejor de lo que podría imaginarse el lector. Un tercio de los Durax que me regaló mi viejo en 1977 cuando empecé a vivir solo siguen intactos, cosa que no se puede decir de la vajilla vítrea de presunta alta resistencia termomecánica francesa Arco-Roc que me compré en tiempos de Cavallo. La vieja marca criolla es claramente superior. No hace falta ser un león para vender Durax. Tener una fábrica local de vidrios borosilicados alcalinos, o al fosfato sódico de aluminio, o al fosfato de hierro (ignoro qué base química volvía tan resistente al Durax) puede ser importante para la gestión definitiva de residuos tóxicos perdurables, sean químicos o nucleares. Los productos de fisión y metales transuránicos originados en las centrales nucleoeléctricas suelen diluirse en vidrios especiales en Bélgica, China, Alemania, India, Japón, Rusia, Eslovaquia, el Reino Unido y los EEUU. La idea es que el vidrio solidificado resista el calor y sus propias emisiones radioactivas, y evite que el agua subterránea pueda diluir las sales de metales radioactivos. Casi medio siglo de testeo físico y de simulaciones computadas muestran una resistencia predecible mayor a 10.000 años. Es bueno que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) sepa de esta fábrica de vidrios especiales. La fábrica probó ser tan resistente como sus platos. Y como la propia CNEA.

Daniel E. Arias

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Se trata de la fabricante de la mítica marca de vajillas Durax. Hoy cuenta con 300 trabajadores, exporta a Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia, y es una de las más de 300 empresas distinguidas en la 12° edición del Sello de Buen Diseño argentino. Cuando en 1999, la fábrica Cristalux, fabricante de la mítica marca de vajillas Durax, cerró sus puertas, pocos podían imaginar que sólo unos años después un grupo de trabajadores lograrían convertir una de las tantas experiencias de desindustrialización argentina de los años 90 en un virtuoso ejemplo de recuperación industrial y esfuerzo productivo. Hoy, 21 años después, Durax recobró el brillo de sus mejores años: cuenta con 300 trabajadores, exporta a Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia, se proyecta al mercado europeo, y es una de las más de 300 empresas distinguidas en la 12° edición del Sello de Buen Diseño argentino (SBD), una iniciativa de la Secretaria de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación que reconoce a aquellos proyectos que mediante procesos innovadores, lograron ampliar su productividad y abrir nuevos mercados internacionales. “El caso de Cristalux es emblemático por muchas razones. Representa el impacto demoledor de las políticas desindustrializadoras de los años 90 que nos dejaron con miles de fábricas cerradas, representa también el ímpetu que se recuperó a partir de 2002 cuando el país apostó por políticas productivas y no por alquimias financieras, y ahora con este reconocimiento y el crecimiento exponencial que tuvo en estos últimos años, encarna lo que puede hacer una pyme argentina cuando cuenta con el apoyo de políticas concretas, como las que impulsa el ministro Sergio Massa, que apuestan por la industria y el trabajo argentino”, subrayó el secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, José Ignacio de Mendiguren. La Cooperativa Cristal Avellaneda nació en 2002 sobre los restos de la vieja fábrica de Cristalux en la localidad bonaerense de Avellaneda, una planta que había superado dos intentos de remate y se encontraba inoperativa desde su quiebra en 1999. Cuando un grupo de trabajadores ingresó en el predio, constató que la fábrica no disponía de servicio eléctrico por lo que solo se podía trabajar de día. Sin embargo, decidieron apostar por el proyecto y ponerlo nuevamente en funcionamiento. De a poco se fueron ampliando, primero con un pequeño horno donde elaboraban elementos de decoración, y luego con uno más grande donde ya podían fabricar platos y vasos. El problema comenzó cuando empezaron a crecer, no sabían cómo manejar la gerencia y volvieron a quedar al borde del abismo. En ese momento, convocaron a un gerenciamiento encabezado por Antonio Bucci y Cora Pena, quienes se encontraron con un aviso de corte de gas, un insumo fundamental para la fabricación del vidrio. 14 años y mucho trabajo después, la cooperativa recuperó las marcas Durax-Cristalux, lidera hoy más del 55% del mercado de vajillas, pasaron de 50 a 300 trabajadores, y operan con un horno de 90 toneladas y 4 líneas de fabricación lo que les permite tener una capacidad productiva de más de 250.000 unidades diarias y stock permanente en productos de línea. “La nuestra es una historia de superación; estamos orgullosos de dónde salimos y hasta dónde llegamos. Nos llena de emoción y nos hace generar más compromiso y redoblar los esfuerzos para nunca bajar los brazos, aún en los momentos más adversos”, destacó Pena. Actualmente, Durax-Cristalex exporta sus productos a Paraguay, Uruguay, Brasil y Bolivia. Además, a partir del reconocimiento otorgado por el SBD a sus platos de alta gama de la línea Firenze, Firenze-Malbec y Milano, la firma estuvo presente en la exposición Maison et Objet en París, la feria de diseño de interiores más grande del mundo, lo que les permite avanzar en un contrato de distribución con un posible representante para Francia y otros países europeos interesados en su producción. “Vimos que un público tan selecto como el europeo recibió de una muy buena manera nuestros productos y todos los productos argentinos que estaban en la mesa, eso nos demuestra que estamos a la altura de cualquier país en el diseño. Somos un gran país y esa es nuestra motivación para hacer más grande la industria nacional de la que formamos parte”, agregó la subgerenta.

China se prepara para la cumbre de la Franja y la Ruta a la sombra de la guerra en Gaza y en Ucrania

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China acogerá a representantes de 130 países en un foro sobre su Iniciativa de la Franja y la Ruta, que probablemente se verá eclipsado por la guerra en Medio Oriente y el conflicto que persiste en Ucrania. El presidente ruso, Vladimir Putin, encabeza la lista de invitados al Foro, en su primer viaje a una gran potencia mundial desde que la invasión de Ucrania desató las sanciones de EE.UU. y la U.E.l, y llevó a la Corte Penal Internacional a emitir una orden de arresto contra él. Los líderes comenzaron a llegar a Pekín ayer lunes para asistir a un evento en el que se mostrará el alcance mundial de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, un proyecto emblemático del Presidente Xi Jinping. Aunque China espera que el foro contribuya a reforzar su posición como potencia mundial, es probable que los continuos bombardeos de Israel sobre la Franja de Gaza, gobernada por Hamás, y el agravamiento de la tensión en la fronteran norte de Israel, dominen los titulares.

Presentación del libro “prospectiva del siglo xxi”

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Para entender las megas-tendencias y la nueva globalización para construir futuros desde la Prospectiva Estratégica. 18 de octubre, 18 hs. (arg.) actividad presencial y virtual con inscripción previa presencial en av. corrientes 1723 – aula 107

India descarta la agricultura mecanizada, para conservar el empleo de cientos de millones de sus habitantes

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Enrique Erize, director de la consultora Nóvitas, había estado en India en 2006 para observar que la mayor parte del área agrícola se produce de manera manual. Es decir: cientos de millones de personas siembran, riegan, cuidan y cosechan los cultivos con sus propias manos en pequeñas unidades productivas Este año Erize regresó a India, junto con un grupo de empresarios agropecuarios argentinos en un viaje también organizado por Nóvitas, para observar que nada había cambiado. “La mayor parte de la población, que supera los 1400 millones de habitantes, vive de la agricultura y no tienen ninguna intención de cambiar eso porque de lo contrario no sabrían qué hacer con la gente”, explicó Erize. Lo mismo sucede en el ámbito comercial: la distribución y venta de los granos se hace de manera artesanal y no existe nada que muestre que eso vaya a cambiar en lo inmediato. “Las empresas transnacionales que operan en India e hicieron grandes inversiones en instalaciones con el propósito de implementar un sistema moderno fracasaron de manera estrepitosa”, expresó. “En cada ciudad y pueblo de India existe algo así como una ‘plaza de las carretas’, como podía haber en la Argentina cien años atrás, donde llegan los productores con carros con tracción a sangre que llevan sus granos en bolsas de arpillera y, por turnos, descargan los mismos en galpones para discutir los precios de venta a los gritos”, añadió. Ese sistema, que está diseñado para sostener a una gran población que vive –vale recordar– en una nación democrática, ha permitido, con la ayuda de subsidios estatales y una férrea intervención estatal, lograr la autosuficiencia alimentaria e incluso transformarse en exportador de legumbres y cereales. India es actualmente el mayor productor mundial de leche –los bovinos son sagrados para el hinduismo y no pueden ser sacrificados– y legumbres y el segundo en el ranking global de trigo, arroz y caña de azúcar. “El único producto que no han podido producir para autoabastecerse son los aceites vegetales, razón por la cual son grandes importadores de aceite de palma en primer lugar, seguido por aceite de soja y, por último, aceite de girasol”, comentó Erize. El presidente de Nóvitas indicó que, si bien India no está en el radar usual de los factores internacionales que hacen a la formación de precios de los principales granos, al tratarse de un gigante agrícola, cada cambio circunstancial que se produce en el país democrático más poblado del mundo promueve sacudones importantes. El ejemplo más reciente es la prohibición de exportar arroz que tomó este año y que provocó un alza extraordinaria en el precio internacional del cereal (algo que tuvo repercusiones en las góndolas argentinas). Y entre 2021 y 2022 generó también oportunidades en el mercado oleaginoso porque, al no habilitar en su territorio la siembra de soja modificada genéticamente, los “premios” ofrecidos por la harina de soja sin transgénicos hicieron irresistible la exportación de ese producto hacia Europa y EE.UU., lo que hizo por entonces que el país se quedara sin reservas internas de ese insumo. Como los exportadores de harina de soja –fundamentalmente Argentina, Brasil y EE.UU.– sólo elaboran el producto en base a granos modificados genéticamente, entonces India no tuvo otra salida que autorizar de manera temporaria la importación de harina elaborada en base a soja transgénica para poder recomponer reservas. Y eso contribuyó a generar una oportunidad comercial para la Argentina (que es el mayor exportador mundial de ese commodity) “Mucho de lo que vimos diecisiete años atrás lo volvimos a apreciar este año. La agricultura en India está enfocada no solamente a consolidar la seguridad alimentaria, como es el caso de China, sino también a dar empleo a la mayor parte de la población de ese país”, resumió Erize.

Año 2023: firme candidato a ser el año más caluroso registrado en la historia de la Tierra

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La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos prevé que 2023 puede ser el año más caluroso jamás registrado a nivel mundial, con una probabilidad superior al 99%, anunció este viernes luego de un mes de septiembre con temperaturas récord en el hemisferio norte.
«Existe una probabilidad superior al 99% de que 2023 sea el año más caluroso jamás registrado», aseguró este viernes el organismo estadounidense. La «predicción fatídica» llega semanas antes de que los líderes mundiales se reúnan en noviembre en Dubái para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2023 (COP28), cita en la que abordarán el futuro de los combustibles fósiles, considerados como los principales culpables del calentamiento global, explicó la agencia de noticias AFP. Septiembre fue el mes más caluroso en 174 años de registros globales, según datos de la NOAA, a la vez que el Observatorio Europeo Copernicus confirmó el mismo récord a principios de octubre. «Septiembre de 2023 fue el cuarto mes consecutivo con temperaturas récord», afirmó en un comunicado Sarah Kapnick, científica jefa de la NOAA.
Septiembre fue el mes más caluroso en 174 años de registros globales
En este sentido, precisó que «no sólo fue el mes de septiembre más caluroso registrado, sino, el más atípicamente caluroso» en los registros de la agencia. «Para decirlo de otra manera, septiembre de 2023 fue más caluroso que el julio promedio de 2001 a 2010», añadió Kapnick. La temperatura global en septiembre fue 1,44 grados por encima del promedio del siglo XX, según la agencia estadounidense. En tanto, el Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea Copernicus también estimó -a principios de septiembre- que 2023 sería probablemente el año más caluroso de la historia.

Un editorial de AgendAR, ante la elección del próximo domingo

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Hemos dicho muchas veces que el único compromiso que asume nuestro portal es con la producción argentina y con las capacidades de nuestros compatriotas. Y hoy lo reiteramos.
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Pero parte de ese compromiso es afrontar, como ciudadanos, las opciones que la democracia ofrece, y exige, a quienes comparten la ciudadanía de un país. Por eso hoy este portal anuncia su apoyo a la fórmula del frente Unión por la Patria, Massa-Rossi.
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En AgendAR colaboramos hombres y mujeres con distintas historias y pensamientos políticos. Así, tomo la responsabilidad como editor de anunciar este apoyo. Se puede decir, y es cierto, que por mi historia personal y mi actividad, no soy «neutral». No, no lo soy, y creo que nadie podría ni debería serlo.
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Pero al plantear este apoyo no se está pasando por alto los errores y los aciertos de los últimos años -muchos de unos y otros los publicamos aquí. Y, por encima de todo, en AgendAR somos conscientes que desde hace casi medio siglo Argentina no encuentra el camino de un crecimiento industrial estable que mantuvo hasta el año 1975, Y que hace 10 años que no crece el conjunto de nuestra economía.
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El hecho que nos parece indiscutible es que de las tres principales opciones electorales -que hace dos meses han sumado la mayor cantidad de botos -por muy lejos- en todo el territorio de nuestro país, una –La Libertad Avanza– plantea propuestas que, o no se aplican en ningún país de la Tierra, o se han ensayado, con dudosa viabilidad, en países pequeños y empobrecidos.
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Y Juntos por el Cambio… nos aparece hoy sólo unida por la campaña electoral. Sabemos que en las sociedades actuales ninguna fuerza política numerosa mantiene un pensamiento uniforme y rígido. Pero cierta mínima coherencia y disciplina política es necesaria para gobernar. Pese a sus notorias diferencias, algunas muy recientes, Unión por la Patria las está mostrando.
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Nos definimos entonces en esta contienda electoral. Y desde las 18 horas del próximo domingo, y en adelante, nos definimos por la unidad nacional. Valen las palabras de un gran estadista conservador «Sepa el pueblo votar». Por nuestra parte, estamos convencidos de que sabe.
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Abel B. Fernández

Satélites argentinos de observación de la Tierra. La CONAE ampliará la familia SAOCOM

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A poco más de tres años de haber completado la Misión SAOCOM 1, con la puesta en órbita de dos satélites gemelos, únicos en el mundo, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) está trabajando en el desarrollo de una nueva generación de satélites con Radar de Apertura Sintética (SAR) en banda L, denominada SAOCOM 2, los cuales incorporan tecnologías innovadoras para mejorar la performance y la calidad de la información que se brinda a los usuarios. Su lanzamiento está previsto para 2030. El proyecto aúna las capacidades de diversas instituciones públicas y empresas del sistema de ciencia y tecnología de la Argentina, como INVAP, principal proveedor, que estará a cargo del diseño y la construcción de la plataforma de servicios de los satélites y de la electrónica central del radar. El diseño del instrumento SAR y la antena seguirán a cargo de la CONAE y de la firma VENG junto a múltiples contratistas, como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). “Buscamos volver a trabajar con los equipos que participaron en la misión SAOCOM 1, para aprovechar su experiencia”, dijo Juan Pablo Cuesta, jefe de Proyecto SAOCOM de la CONAE. “Además apuntamos a nacionalizar algunos componentes, desarrollando las tecnologías en el país y reforzando el derrame tecnológico en otras áreas no espaciales, como se logró con la primera generación de SAOCOM”, agregó, y subrayó que se busca incrementar el conocimiento de la tecnología de radar en Argentina. La nueva generación de los satélites SAOCOM brindará información útil para la producción y para la gestión de emergencias de origen ambiental y antrópica a través del Mapa de Humedad de Suelo y otros productos derivados, como la identificación de cultivos y enfermedades para la agricultura como fusiariosis y la estimación de rendimientos, entre otros, que se mantendrán como objetivos de la misión. Además se sumarán otros productos de interés. “Vamos a reforzar las aplicaciones vinculadas con la interferometría, en todos los modos del satélite”, indicó Cuesta. Esta incorporación permitirá generar información valiosa para desarrollar a mayor escala, por ejemplo, modelos de elevación digital y hacer mediciones de desplazamientos en la tierra, para prevenir y monitorear catástrofes naturales a escala global, e incluso monitorear obras de ingeniería, como edificios y puentes, e infraestructura relacionada con diferentes industrias, como la petrolera, entre otros aspectos.  
Modelo Digital de Elevación (DEM) de la zona de El Leoncito, en San Juan, realizado mediante Interferometría SAR, a partir de la banda VV de un par interferométrico de SAOCOM 1A de fechas 16 de febrero de 2019 y 4 de marzo de 2019. Imágenes StripMap Dual Pol, en órbita descendente, con Polarización VV-VH. Las tonalidades muestran la altura de la región, desde azul (más bajo) a rojo (más alto). Fuente: Gerencia de Observación de la Tierra, CONAE.
  Uno de los objetivos centrales de la nueva misión satelital será brindar una continuidad de la información radar en banda L que hoy ofrece la CONAE a sus usuarios a partir de la Constelación SAOCOM 1, con una mejora en la resolución espacial, que aumentaría de 10 a entre 3 y 5 metros. Hoy existen proyectos de otras agencias internacionales que apuntan a lanzar nuevas misiones en la banda L del espectro electromagnético, como la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), con las cuales podrían establecerse convenios de cooperación para el intercambio de datos. Los nuevos satélites SAOCOM tendrán dimensiones similares a sus hermanos mayores, con una enorme antena de 10 por 3,5 metros. Uno de los cambios previstos va a ser la aviónica de la plataforma de servicios, debido a que se va a utilizar una más moderna desarrollada para el satélite SABIA-Mar, que cuenta con las últimas tecnologías disponibles. Este segmento del satélite incluye el sistema de propulsión, la batería, los paneles solares y la computadora principal, que brinda servicios a los instrumentos, como el radar SAR. “Si bien vamos a hacer algunas adaptaciones porque un radar necesita más energía para funcionar, respecto de los sensores ópticos, con esta decisión apuntamos a reducir costos y tiempos, porque el diseño ya fue desarrollado para otra misión”, sostuvo Cuesta.

Nuevas tecnologías

Los trabajos para avanzar en la nueva generación de satélites SAOCOM 2 comenzaron a llevarse a cabo en diciembre de 2021. Durante 2022 se hizo un análisis de la obsolescencia y viabilidad de construcción del satélite. Para esto se relevaron las distintas piezas que se usaron en los satélites radar argentinos de la primera generación, se contactaron a todos los proveedores y se investigó si aún se siguen fabricando o si existen tecnologías novedosas para reemplazarlas. En este aspecto, Cuesta destacó: “Cuando revisamos la carga útil del satélite (el radar de apertura sintética), encontramos una obsolescencia en ciertos componentes que ya no están disponibles en el mercado. Por eso ahora estamos trabajando en modernizar el diseño electrónico de la computadora central del radar, incorporando una nueva tecnología, denominada Radio Definida por Software (SDR, por sus siglas en inglés), que también nos permite abrir un camino de evolución para una siguiente generación SAOCOM, y que a futuro va a simplificar el diseño y la construcción del radar, incluso aumentando sus prestaciones”. “Esta tecnología se está usando en telecomunicaciones y, de manera incipiente, en satélites de radar, como el que desarrolla la NASA para su próxima misión. Entre sus beneficios, se destaca por tener un hardware genérico y versátil, posible de configurar por software, que evita la necesidad de realizar diseños específicos. Además, la SDR es el paso previo para alcanzar otra tecnología que se viene a futuro, denominada Digital Beam Forming (Formado Digital de Haces), que permitiría lograr imágenes más grandes y con mejor resolución”, aseguró. En el caso de la antena de los SAOCOM, al realizar el análisis de obsolescencia y viabilidad, los profesionales de la CONAE comprobaron que las tecnologías implementadas continúan vigentes, debido a que su diseño representó, ya en la primera versión de los satélites argentinos, una innovación para la industria espacial. “Su diseño es estado del arte, en cuanto a lo que está orbitando en el espacio”, afirmó Cuesta. “SAOCOM 1 logró el desarrollo de transmisores de radio y receptores muy pequeños y de muy alta potencia (MTR), que fueron financiados por la Agencia Espacial Italiana (ASI) en el marco del Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE). Fue un logro tecnológico alcanzado por el acuerdo de cooperación entre la CONAE y la ASI, que no se quedó ahí, porque a partir de esta innovación la ESA se encuentra desarrollando su misión en banda L, que se inspira en SAOCOM, y siguió invirtiendo para evolucionar aún más en la tecnología MTR. Ahora esa inversión de la Agencia Espacial Europea también va a ser aprovechada por la CONAE para el desarrollo del SAOCOM 2”, detalló. En 2023 se estuvo trabajando más profundamente en el diseño de la plataforma de servicios de SAOCOM 2, adaptando, combinando y modernizando conceptos de los satélites SABIA-Mar y SAOCOM1. En esa línea, iniciamos en octubre un proceso de revisión de diseño preliminar de esa plataforma, algo que en la jerga espacial se denomina PDR (Preliminary Design Review).  
Equipo de profesionales de INVAP y de la CONAE que integraron el proceso de revisión de diseño preliminar de la plataforma de servicios de la nueva generación de los satélites SAOCOM. También participaron profesionales de la CNEA por videoconferencia.
 

Más instrumentos

Además del radar de apertura sintética, la segunda generación SAOCOM llevaría a bordo otros instrumentos. Uno de ellos se denomina Sistema de Identificación Automática (AIS, por sus siglas en inglés), que permite detectar barcos que pescan ilegalmente en Mar Argentino. Otra de las cargas útiles en evaluación es un sistema de comunicaciones con tecnología láser, que permite enviar la información a un satélite geoestacionario (en vez de hacerlo a una estación terrena), con una mayor ventana de tiempo para trasmitir y bajar datos a más velocidad. También se analiza la posibilidad de realizar concursos de proyectos orientados las universidades y otras instituciones del sistema científico y tecnológico nacional, para luego seleccionar las propuestas que sean de interés para la CONAE y subir sus instrumentos de demostración tecnológica al satélite.

Sinergia con la serie SARE

El desarrollo de nuevas tecnologías que llevarían a bordo los nuevos SAOCOM 2 también se vincula con otros proyectos de la CONAE, como la serie SARE, de arquitectura segmentada, que estará conformada por una constelación de pequeños satélites capaces de compartir recursos y combinar información de sus instrumentos. Con esta iniciativa apuestan a validar las tecnologías y disminuir costos, haciendo una sinergia entre el desarrollo de diferentes proyectos espaciales de la agencia espacial nacional. Este concepto también incluye al satélite SABIA-Mar. La Misión SAOCOM 2 incluirá uno o varios segmentos SARE que vuelen alrededor, llamados “compañeros”, con un pequeño receptor de radar en banda L, que es muy útil para diferentes aplicaciones nuevas e innovadoras. El vuelo en formación y el trabajo conjunto de los satélites SARE y SAOCOM 2 permitirá tomas de datos del terreno denominadas “tomográficas”, que proporcionan una tercera dimensión a las imágenes y mapas clásicos de dos dimensiones; y “biestáticas”, que permiten ver la señal de eco de radar desde diferentes ángulos, con lo cual se genera información adicional y complementaria, útil para la identificación y caracterización de los terrenos observados. Además “prevemos adaptar la electrónica central que estamos desarrollando para SAOCOM, con la nueva tecnología SDR, para subirla a un satélite de la serie SARE, con un radar más pequeño en banda X. También estamos planteando hacer un primer prototipo del detector de barcos AIS para que vuele con SARE”, dijo Cuesta. Este sistema permite consultar información sobre el barco con la cooperación de la tripulación, para saber si se trata de una embarcación habilitada para pescar o no. “A su vez, la tecnología AIS podría complementarse con la cámara de alta sensibilidad que llevará a bordo el SABIA-Mar, para detectar la pesca ilegal de calamares, por las noches, y con las tecnologías del SAOCOM 1, que también pueden detectar barcos en el agua, ya sea de día o de noche. O sea, de manera combinada, el radar del SAOCOM podría detectar los barcos y, con el AIS, podría saberse si están habilitados o no”, finalizó Cuesta.

Las pymes productoras de biodiesel paralizan su actividad. Sus reclamos

De las 27 pymes productoras de biodiesel del país, 20 ya pararon sus plantas en septiembre y las restantes operan a un 10% o 20% de su capacidad por el aumento de los costos y el congelamiento del precio regulado que rige desde agosto. Las pymes utilizan como materia prima el aceite de soja y el producto final es el biodiesel que se mezcla con el gasoil que se vende en todo el país. Diversas fuentes del sector señalaron que la totalidad de las empresas dejará de producir por completo en noviembre si no hay respuesta a sus reclamos.
La crisis del biodiesel está inserta en el escenario de faltante de gasoil, sobre todo en las provincias del NOA y NEA. En las últimos días, las tres cámaras que agrupan a las pymes de biodiesel, CEPREB, CASFER y CAPBA, le enviaron una carta a la secretaria de Energía, Flavia Royón, donde advierten que, si no hay una respuesta urgente, el sector, que emplea a 2.000 trabajadores directos y 8.000 indirectos, quedará totalmente paralizado. “Estamos produciendo por debajo del punto de equilibrio, hoy estamos operando a pérdida”, contó Federico Martelli, director Ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB). El directivo explicó que necesitan medidas urgentes para volver a operar y evitar el desabastecimiento de los combustibles.

Reclamos

El sector reclama que se resuelvan tres demandas centrales para retornar la producción:
  1. El cobro de las primas excesivas de las principales aceiteras como Cofco, Bunge, Dreyfus, Aceitera General Dehesa (AGD), Cargill, ADM, Molinos, Agricultores Federados Argentinos (AFA) y Viterra a las pymes de biodiesel para adquirir el aceite de sojal “La Ley de Biocombustibles 27.640 establece que el Estado tiene que velar por la provisión del aceite de soja a precio de mercado razonable, que es igual al precio de paridad de exportación más los costos locales”, explicó el directivo de Cepreb. Una cerealera exporta a un precio de alrededor de US$ 1.000 dólares la tonelada de aceite de soja. Con el descuento de 31% de retenciones, termina recibiendo US$ 700 por cada tonelada vendida al exterior. Pero en el mercado local, las principales aceiteras les venden a las 27 pymes, que muchas veces tienen sus plantas a 50 o 100 kilómetros de los establecimientos de acopio de las grandes aceiteras, a un precio de US$ 940 por cada tonelada. La prima que le cobran las aceiteras a las pymes de biodiesel siempre fue más cara y se ubicó en un 10% o 15% que el precio de exportación. Ahora ese monto es de más del 30% y el impacto a las productoras de biodiesel pone en jaque su producción. “Estamos pagando nuestra materia prima más de lo que corresponde. Hay un abuso de posición dominante por parte de las grandes cerealeras exportadoras”, afirmó Martelli.
  2. Precio y cobro a tiempo. Las pymes reclaman que la cartera energética aumente el precio regulado del biodiesel. La suba podría ser de 15%, aunque si se resuelven los otros puntos estarían dispuestas a prescindir del aumento, explicaron desde el sector. El 23 de agosto, un día después de las PASO, se actualizó el precio de adquisición de biodiesel por última vez e implicó una suba de 20%, justo después de la devaluación. Hoy la tonelada está $ 434.006 y desde ese momento está congelado. Es relevante porque es un producto que se mezcla de manera obligatoria con el gasoil en un 7,5%, según la regulación, aunque las pymes productoras aseguran que, en los hechos, termina siendo de 5%.
  3. Las pymes compran el aceite de soja al tipo de cambio oficial, pero cuando venden el biodiesel a las petroleras lo hacen en pesos a 40 días. “Por ejemplo, si un productor le vende hoy a una petrolera que necesita adquirir biodiesel para mezclarlo con el gasoil, la pyme lo cobra recién el 20 de noviembre en pesos y al valor de hoy 9 de octubre”, explicó Martelli. “Cobramos a 40 días en pesos, pero tenemos que volver a comprar aceite de soja. Las aceiteras nos van a cobrar en dólares. Es una descapitalización del sector”, explicó. “Le pedimos a la Secretaría de Energía que publique una resolución para que las petroleras nos paguen a las 24 horas”, remarcó Martelli.
“Entendemos que en este contexto el Ministerio de Economía necesite pisar precios para combatir la inflación, pero no el de las pymes de biodiesel. Le estamos pidiendo a la Secretaría de Energía que corrija estos tres puntos o al menos alguno cuanto antes”, finalizó el directivo de Cepreb.

Comenzó la exploración de hidrocarburos en la costa bonaerense

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La operación en búsqueda de los pozos de petróleo, que también abarcará los bloques CAN 108 y 114, a 307 y 443 kilómetros de Mar del Plata, se extenderá al menos por tres meses y contará con un equipo de profesionales que analizarán los datos, así como también biólogos para monitorear el impacto en la fauna marina.

Con la llegada del buque petrolero BGP Prospector, comenzó la exploración sísmica para determinar la presencia de hidrocarburos en el bloque de la Cuenca Argentina Norte (CAN), una zona ubicada a 300 kilómetros de la costa de Mar del Plata. De esta manera, las tareas de exploración sísmica estarán a cargo de la empresa Equinor, asociada a Yacimientos Petrolíferos Federales (YPF) y Shell, que utilizará el buque petrolero que llegó desde Ghana y navega bajo la bandera de Bahamas, así como también el buque de apoyo Geo Service I. Según informó Diputadosbonaerenses, la operación en búsqueda de los pozos de petróleo, que también abarcará los bloques CAN 108 y 114, a 307 y 443 kilómetros de Mar del Plata, se extenderá al menos por tres meses y contará con un equipo de profesionales que analizarán los datos, así como también biólogos para monitorear el impacto en la fauna marina. Así, el buque petrolero llevará adelante la exploración sísmica mediante el rastreo del suelo marino que, con unos sifones de aire comprimido, liberan una onda de sonido que viaja en las profundidades y de acuerdo a las capas que encuentra, rebota y se capta mediante micrófonos de 12 kilómetros de largo que funcionan en el agua. Después de seis meses de análisis, con el registro sonoro de la exploración sísmica se puede generar un mapa del lecho marino para determinar la ubicación del petróleo en la zona, que permite la realización de un pozo exploratorio con el objetivo de terminar de confirmar la presencia de hidrocarburos, que puede ser cualquiera, no necesariamente petróleo. Es preciso mencionar que, las ondas afectarían a la mayoría de la fauna, precisamente a aquellos animales que tienen vejigas natatorias y a los mamíferos, motivo por el cual habrá biólogos marinos que supervisarán todo el proceso, además de que se utilizarán micrófonos para detectar la presencia de seres vivos y reducir el impacto. En ese marco, el proyecto tiene expectativas en el pozo exploratorio Argerich-X1, que ya reconoció hace cinco años YPF junto a otras compañías, por lo que el presidente del Cluster de Energía de Mar del Plata, Marcelo Guiscardo, explicó que en esa zona hay 20% de encontrar petróleo. Por este motivo, el Gobierno nacional proyecta que, con ese posible pozo petrolero, YPF podría duplicar su producción anual, que produce unos 200.000 barriles de petróleo por día y podría tener un impacto económico de 100.000 millones de dólares.

Estados Unidos insiste en autorizar una venta de cazas F-16 a la Argentina

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Estados Unidos dio luz verde a una venta de 24 aviones caza F-16 equipados con misiles aire-aire de Dinamarca a la Argentina y está trabajando en un paquete de financiamiento por 40 millones de dólares para facilitar la compra por parte del gobierno argentino, una operación de enorme impacto geopolítico en la cual Washington compite directamente con China, que ha ofrecido la venta de aviones JF-17 de Pakistán.

El Gobierno debe decidir ahora si concreta esta operación, si acepta la oferta de China, o si posterga cualquier decisión para modernizar la flota de la Fuerza Aérea y la Armada. Además de la venta de F-16, el gobierno norteamericano también autorizó una venta de cuatro aviones P-3 de Noruega.

La vicesecretaria adjunta de Seguridad Regional del Departamento de Estado, Mira Resnick, dijo que el Departamento de Estado aprobó la transferencia de aviones a la Argentina luego de haber informado al Congreso, donde no se levantaron objeciones a la operación. Resnick remarcó que la transferecia es “de interés nacional para Estados Unidos”, y si bien afirmó que la decisión final es de la Argentina, insistió en que la oferta norteamericana es “superior” a la de China, y que, de concretarse, servirá para profundizar la relación a largo plazo entre ambos países.

“El F-16 es una plataforma confiable y probada que permitirá entrenamientos y ejercicios regulares para incrementar la interoperabilidad de la Argentina con sus vecinos y Estados Unidos”, afirmó la funcionaria.

Esto construye relaciones. Es una oportunidad para que ambos países enfrenten amenazas mutuas juntos, y este es una nave que operan muchos países alrededor del mundo operan y ha demostrado su capacidad para la modernización militar”, completó.

Dominar a la perfección un F-16 puede llevar años incluso para un piloto experto

La aprobación de la transferencia de aviones marca un nuevo hito en la relación bilateral entre Estados Unidos y la Argentina y llega luego de meses de gestiones por parte de Washington, donde se ve con particular inquietud el avance de China en América latina. Resnick aclaró que esta transferencia en particular no requiere ninguna aprobación por parte del Reino Unido, que mantiene un veto a la Argentina para la compra de equipamiento militar desde la guerra de las Malvinas.

“Trabajamos muy duro para asegurarnos que no haya obstáculos para la transferencia”, dijo la funcionaria, que remarcó que la decisión ahora depende del gobierno argentino.

En medio de la profunda crisis que atraviesa la economía, una de las principales trabas potenciales para concretar la adquisición de aviones de Dinamarca –o, por caso, también de China– es el costo de los aviones F-16. Resnick no dio precisiones acerca de cuál sería el costo final de los aviones porque, dijo, el precio “cambia”. Las notificaciones que envió el Departamento de Estado al Congreso en junio último colocaron el costo de la operación con Dinamarca en un valor de venta aproximado de US$338.695.634 por la transferencia de hasta 38 aeronaves, seis F-16 de la versión “Block 10″ y haMosta 32 aviones “Block 15″.

“Estamos trabajando en la financiación ahora y esperamos notificar pronto 40 millones de dólares en financiación militar al Congreso y creemos que esto ayudará a aumentar la competitividad de esta solución para modernizar su envejecida flota de la Fuerza Aérea y apoyar su seguridad nacional”, agregó Resnick.

La competencia con China

Además de la oferta de aviones F-16 de Dinamarca, el gobierno de Alberto Fernández tiene en carpeta desde hace tiempo la posibilidad de adquirir aviones JF-17 producidos por China y Pakistán. Alberto Fernández tiene previsto viajar este jueves a China.

La propuesta de los JF-17, que tendría mejores condiciones financieras, comprende 15 unidades, con la posibilidad de negociar un segundo lote y, eventualmente, un tercero.

“Son aviones nuevos y China ofrece un paquete de armamento y sensores muy completo y con pocas restricciones. Los condicionamientos serían, más bien, políticos por el giro que implicaría una operación con China”, confiaron fuentes militares. Las aeronaves de origen chino-paquistaní estarían equipadas con motores chinos, a diferencia de las versiones que operan Myanmar y Nigeria con motores rusos.

El teniente Coronel Thomas Kanewske de la Fuerza Aérea especificó en la llamada que los F-16 que se ofrecen a la Argenitna incluyen misiles aire-aire AIM-120 AMRAAM y AIM-9, los dos principales misiles aire-aire utilizados por la Fuerza Aérea norteamericana. Kanewske remarcó además que el F-16 es una plataforma de “última generación” que se sigue fabricando, y que son “comparativamente iguales en tecnología a los F-16 que se han desplegado activamente en todo el mundo y en situaciones de conflicto mundial”.

El F-16 es una plataforma de última generación y el gobierno de Dinamarca está operando un paquete integral. Entonces, lo que es único acerca del F-16 es la relación con la Fuerza Aérea de los EE. UU. Es nuestro “enfoque de paquete completo”. No es sólo el avión, es el entrenamiento, es el mantenimiento, es la logística, es todo lo que implica mantener un avión en condiciones de volar y con tecnología de punta durante 40 años”, indicó Kanewske sobre las implicancias de la operación.

Las Fuerzas Armadas argentinas han estado históricamente alineadas con Estados Unidos y con los aliados europeos en el último siglo, que además han dado un fuerte respaldo a la Argentina para encarrilar las múltiples negociaciones que ha tenido el país en el Fondo Monetario Internacional (FMI). China, a la vez, ha comenzado a tener un rol mucho más activo en el desarrollo de la infraestructura y es uno de los mayores socios comerciales y se está convirtiendo en uno de sus principales acreedores del mundo emergente y en desarrollo.

Rafael Mathus Ruiz

Comentario de AgendAR

Distintas agencias del gobierno de EE.UU. vienen anunciando la autorización de esta venta desde hace meses. Nuestra opinión ha sido expuesta en un artículo que recientemente republicamos:

Argentina necesita cazas supersónicos, pero no ahora

 

3 premios Nobel de Medicina destacaron la excelencia científica del CONICET

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  • El CONICET se ubica en el primer puesto de las instituciones gubernamentales de ciencia en América Latina y en el puesto trece entre 1747 instituciones gubernamentales a nivel mundial. 
En el marco de la reciente entrega de los Premios Nobel, tres galardonados en Medicina que han realizado estudios con especialistas del CONICET –Michael Rosbash, Phillip A. Sharp y Edvard Moser–, destacaron la excelencia científica del principal organismo gubernamental que impulsa el desarrollo de la ciencia y la tecnología en Argentina. De acuerdo con el prestigioso ranking internacional de instituciones científicas Scimago, el CONICET se ubica en el primer puesto de las instituciones gubernamentales con mayor impacto social en la región latinoamericana, y en el puesto trece entre 1747 instituciones gubernamentales de todo el mundo. La metodología de medición se basa en diecisiete indicadores agrupados en tres factores principales: investigación, innovación e impacto social. “Conozco a muchos científicos de Argentina y del CONICET, son profesionales extraordinarios. Siento el mayor respeto y admiración por sus logros científicos”, señala Rosbash, científico estadounidense que ganó el premio Nobel de Medicina en 2017 por el descubrimiento de genes y factores claves en la regulación del reloj biológico, cuya disfunción influye en la susceptibilidad al cáncer, las enfermedades cardíacas, la diabetes tipo 2, las infecciones y la obesidad. Durante décadas Rosbash ha tenido diversos intercambios con especialistas del CONICET, tanto en el marco de reuniones científicas, como de cooperaciones en investigaciones científicas internacionales. Asimismo, ha visitado la Argentina en diferentes ocasiones; por ejemplo, unos días antes de ganar el máximo galardón de ciencia en 2017 participó del Congreso Anual de la Sociedad Argentina de Neurociencias y en 2018 recibió el doctorado Honoris Causa de la UBA. “En lo que respecta al prestigio internacional de los científicos del CONICET, cabe destacar que la Argentina cuenta actualmente con nueve miembros electos (casi todos del CONICET) en la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Ningún otro país latinoamericano tiene más miembros”, destaca Rosbash, investigador de la Universidad Brandeis y del Instituto Médico Howard Hughes, en Estados Unidos. Sharp, ganador del Nobel de Medicina en 1993 por ser uno de los descubridores del splicing del ARN mensajero, afirma que “las sociedades modernas como la argentina se enfrentan a desafíos cada vez mayores para mejorar el bienestar y la salud de sus ciudadanos y ciudadanas. Esto incluye desarrollar su economía, la atención médica y brindar oportunidades educativas. Los científicos del CONICET han realizado aportes fundamentales que benefician al país y se los reconoce internacionalmente”. El splicing del ARN mensajero, descrito por Sharp y colegas, es un mecanismo molecular que permite que un mismo gen pueda guardar instrucciones para la fabricación de distintas proteínas. Su descubrimiento y continuo estudio abrió caminos para comprender muchas enfermedades y explorar nuevas terapias. “Es fundamental contar con una comunidad científica y tecnológica vibrante para que Argentina pueda enfrentar los desafíos futuros y en ese sentido es esencial el apoyo continuo al CONICET”, agrega Sharp, profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), quien publicó trabajos científicos con especialistas del CONICET y ha visitado Argentina. Edvard Moser, científico noruego, es uno de los ganadores del Premio Nobel de Medicina de 2014 por descubrir el circuito de neuronas que funcionan como “GPS interno” en el cerebro; y además de publicar estudios científicos con especialistas del CONICET, varios investigadores del organismo han trabajado o se han formado en una etapa de sus carreras en su laboratorio en la ciudad de Trondheim. Argentina es un centro de referencia en neurociencias a nivel mundial. He visitado el Instituto Balseiro en Bariloche, donde trabajan muchos investigadores del CONICET y se han formado muchos neurocientíficos talentosos que han estado en mi laboratorio”, afirma Moser. Y agrega: “El CONICET es clave para que muchos jóvenes investigadores tengan oportunidades para iniciar una carrera científica, y también para la comunidad mundial de neurocientíficos que depende de las contribuciones de los institutos argentinos de neurociencia. La Ciencia y Tecnología son de vital importancia para el desarrollo de la sociedad, la salud y la economía de los países”.
Cooperación científica Uno de los especialistas del CONICET con los que tanto Sharp como Rosbash han publicado estudios científicos en revistas internacionales es Alberto Kornblihtt, líder de un equipo de investigación en el Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE, CONICET-UBA) de Buenos Aires. El laboratorio de Kornblihtt se centra principalmente en splicing alternativo. En junio de 2022 un estudio liderado por el investigador del CONICET fue tapa de la prestigiosa revista Cell por describir hallazgos útiles para explorar tratamientos que logren un mayor efecto terapéutico en personas que padecen atrofia muscular espinal (AME), una grave enfermedad hereditaria que en Argentina afecta a unos 400 niños y niñas y a 1 de cada 10 mil nacimientos a nivel mundial. “Este trabajo se inició por iniciativa e impulso de la organización Familias AME Argentina (FAME). Lo que logramos es mejorar la eficacia de un tratamiento existente en un estudio preclínico. El siguiente paso es poner a prueba esta estrategia en humanos”, indica Kornblihtt quien por su trayectoria y trabajos es miembro extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y de la Academia de Ciencias de Francia. “El profesor Alberto Kornblihtt ha realizado importantes descubrimientos sobre la actividad genética en células humanas que resultan clave para mejorar la asistencia sanitaria y la biotecnología”, afirma Sharp. Por su parte, Rosbash indica que “Kornblihtt ha sido un creador de tendencias, reconocido a nivel internacional como un científico excepcionalmente creativo y productivo. Se le atribuye la creación de algunos de los conceptos más importantes en nuestra comprensión de la expresión génica, más concretamente del splicing alternativo”. Emilio Kropff, investigador del CONICET, trabajó en Noruega entre 2008 y 2011 en el laboratorio de Edvard Moser, y desde entonces siguen colaborando en estudios sobre el GPS cerebral que se publican en revistas científicas internacionales. “Bajo la dirección de Edvard Moser y May-Britt Moser, participé en el descubrimiento de algunas de las piezas clave del GPS cerebral, como las neuronas de velocidad y las de borde. Este tipo de trabajo no sólo permite conocernos mejor, sino que sienta las bases para estudiar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, que forman una parte cada vez mayor de los presupuestos de salud en todo el mundo”, explica Kropff, investigador del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET-Fundación Instituto Leloir), quien en 2018 recibió el máximo galardón que entrega el Centro Internacional Abdus Salam de Física Teórica, que opera bajo un acuerdo tripartito entre el Gobierno italiano, la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). “Kropff ha seguido publicando importantes estudios sobre la codificación neuronal en el cerebro después de su regreso a la Argentina, y seguimos cooperando con él en diferentes líneas de investigación”, indica Moser.

Denuncian que agroexportadoras evaden millones de dólares vía Uruguay

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“El sector que más divisas ingresa al país: casi el 50% del total de sus exportaciones”, sostiene —escrito en inglés— el Centro de Exportadores de Cereales en su página web. El dato privado se puede contrastar con el último informe de Comercio Exterior del Indec: en agosto pasado, la exportación de productos primarios y las de manufacturas de origen agropecuario representaron el 60% del total, con gran protagonismo de granos, aceites y harinas. Pero ¿las ganancias de esas exportaciones quedan todas en la Argentina? En el informe “Cruzar fronteras para cosechar ganancias”, los investigadores del Conicet Alejandro Gaggero y Gustavo Zanotti estudiaron los datos contables de una docena de empresas cerealeras y aceiteras, nacionales y multinacionales, que tienen empresas en Uruguay, donde declararon ganancias por 3.954 millones de dólares entre 2017 y 2021, por producciones que no tocaron suelo uruguayo. En el caso de las firmas uruguayas pertenecientes a empresas argentinas del agronegocio, el 40% del total de su facturación lo hicieron en el país vecino. ¿Cómo eluden impuestos las empresas del agronegocio argentino? Es la pregunta que guía el informe de Gaggero y Zanotti. La respuesta: las firmas del agronegocio tienen radicadas en Uruguay “empresas cáscara”, que no tienen actividad productiva y cuyo único objetivo es comercializar desde suelo uruguayo gran parte de lo producido en otros países —la Argentina y Brasil, en el caso de las estudiadas— para aprovechar los beneficios de un régimen impositivo especial que reduce los impuestos por ganancias a menos del 1%. “Cabe destacar que las ventas de las empresas uruguayas en realidad son una ficción contable y en los hechos las mercaderías de ningún modo zarpan del puerto uruguayo”, subrayan los investigadores, y advierten cuál es el beneficio fiscal que los impulsa a crear esas empresas: “En 2021, las firmas del agronegocio destinaron solo 2% de sus ganancias brutas al pago de todo tipo impuestos”. ¿Cómo es la operatoria? Las firmas uruguayas adquieren la producción de sus contrapartes radicadas en la Argentina, donde la empresa productora vende a las respectivas empresas cáscara de Uruguay a precios menores a los de mercado y, posteriormente, estas últimas comercializan la producción con compañías extranjeras. El pago de retenciones a la exportación se sigue cobrando en el país, lo que se busca evadir es, principalmente, el pago del impuesto a las ganancias. Las empresas estudiadas —analizando las ganancias declaradas en la Argentina, donde tienen producción; y las declaradas en Uruguay, donde hay poco más que una dirección fiscal— son las multinacionales Cargill, Bunge, Nidera, Cofco, ADM, Monsanto, Viterra y Syngenta; y las empresas de capitales argentinos Vicentin, Molinos, Aceitera General Deheza (AGD), Adecoagro y la Asociación de Cooperativas Argentina (ACA), que en tierras uruguayas está registrada con el nombre de Fisway SA, a diferencia del resto que mantienen su nombre original o parte de él en la “empresa cáscara”. La mayoría integran el Centro de Exportadores de Cereales, organización que impulsa una Ley Agroindustrial con el objetivo incesante de pagar menos impuestos. El oficialismo la respaldó y la oposición también, pero aún no pasó el debate de comisiones.

Uno, dos, tres, diez Vicentines

“Hicimos este estudio porque habíamos hecho un trabajo anterior sobre Vicentin y la estructura que tenía como grupo empresarial, en la que había una empresa muy importante que era su filial en Uruguay, con un rol contable y no productivo. La filial uruguaya era utilizada para comercializar buena parte de lo que exportaba, pero además las empresas argentinas estaban en manos de un holding formado en Uruguay. El caso de Vicentin deja muy claro los problemas que le generan al Estado argentino estas empresas con estructura internacionalizada”, reseña Gaggero en diálogo con Tierra Viva, sobre la punta del ovillo que los llevó a investigar la ingeniería fiscal de las cerealeras. El caso de Vicentin volvió a la agenda en las últimas semanas debido a que el juez civil y comercial N°2 de la ciudad de Reconquista, Fabián Lorenzini, declaró abierto el periodo de concurrencia, tras un extenso proceso de concurso de acreedores abierto en febrero de 2020. Sin embargo, la Cámara de Apelaciones volvió a fallar a favor de la empresa del agronegocio y revirtió la decisión, dándole más tiempo para negociar su deuda. La empresa declaró su estado de cesación de pagos por una deuda de 1.300 millones de dólares en 2019, a pesar de haber liderado los rankings de exportaciones y haber recibido créditos millonarios por parte del Banco Nación durante el gobierno de Mauricio Macri. El proceso involucra un vaciamiento de la empresa hacia Vicentin Family Group, al otro lado del Río de La Plata. En paralelo al proceso de quiebra, en el que los acreedores van desde el Banco Nación —con el que Vicentin tiene una de deuda de 300 millones de dólares— hasta productores chacareros, 12 integrantes del directorio de la empresa local fueron imputados por asociación ilícita y estafas. El informe de Gaggero y Zanotti da cuenta de que el caso de Vicentin no es una excepción sino una regla y ocurre desde principios de siglo. De acuerdo a las informaciones obtenidas del Boletín Oficial de Uruguay, las “empresas cáscara” estudiadas comenzaron a conformarse en 2000. Los investigadores enmarcan este entramado de abuso fiscal en un contexto global iniciado a mediados del siglo XX, cuando la producción de alimentos y derivados se dejó de realizar de forma local, de la producción al consumo, y tuvo lugar un proceso de concentración económica dominado por grandes corporaciones multinacionales en una clara tendencia a “universalizar” los alimentos, entendiéndose por “agronegocio” un sector que se extiende a insumos biológicos destinados a diversos usos, incluyendo alimentos, forraje, biocombustibles y materias primas en otras industrias. En el caso particular de la Argentina, Gaggero y Zanotti marcan que la expansión del agronegocio estuvo encabezada por grandes multinacionales (Bunge, Cargill y Dreyfus) y ciertos grupos económicos locales (Vicentin y AGD), que estaban presentes en el país pero crecieron de la mano de algunos hitos con el modelo económico instalado por la última dictadura cívico-militar, como una modificación de la Ley de Granos y la autorización para la construcción de puertos privados, lo que le dio a las firmas de molienda una ventaja en sus costos de logística respecto a otros países de la región producto de la reducida distancia entre los puertos. En la década de 1990, en el gobierno de Carlos Menem, la sanción de la ley de actividades portuarias afianzó el modelo privado. Esa decisión fue acompañada por la aprobación de la soja transgénica, en 1996, lo que cambió el modelo agropecuario argentino.  

Uruguay, paraíso para la evasión

¿Por qué el suelo charrúa es tan tentador para estas prácticas ilegales de las empresas del agronegocio? Según detalla el informe, Uruguay tiene un trato especial para los holdings —sociedades que administran la propiedad de otras compañías— extranjeros que se radican en el país: no cobra el impuesto a la renta de las actividades económicas (gravado en 25% para quienes producen en Uruguay). Tampoco el impuesto al patrimonio (1,5%), o a las ganancias provenientes, por ejemplo, de los dividendos percibidos por las firmas extranjeras o de la liquidación de una de sus firmas en el exterior. Además cuenta con un régimen especial para las empresas de intermediación en la compraventa internacional de mercaderías y servicios (trading), tanto para productos como para servicios que se generen en otro país y no toquen suelo uruguayo. A estas, la resolución de la Dirección General Impositiva 51/97 les permite pagar aproximadamente el 0,75% de sus ganancias. Junto al andamiaje legal, el informe —publicado en agosto por la Fundación Friedrich Ebert— precisa información de las empresas que permiten evidenciar que el único objetivo de su radicación en Uruguay es realizar la intermediación de sus productos y servicios e incrementar los saldos contables para liquidar en ese país las ganancias (con una carga impositiva casi nula). Como muestra, los investigadores aportan dos datos:
  • En el caso de las empresas cáscara estudiadas, el gasto en empleados constituye el 0,14% de lo facturado;
  • El 1,1% corresponde a activos fijos (maquinaria, plantas o inmuebles).
Es por eso, como también marca el informe, que Uruguay está incluido en el listado de países que no adoptaron el conjunto de reglas de transparencia fiscal de la Unión Europea, aludiendo principalmente a la ausencia de acuerdos internacionales de intercambio de información tributaria. Esos beneficios para empresas extranjeras Uruguay los aporta a cambio de un escaso pago de impuestos, cuando lo facturado por las “empresas cáscara” del agronegocio, solo en 2021, fueron 42.000 millones de dólares. La cifra representa el 43% del valor bruto de producción de Uruguay y el 72% de su PBI. ¿Cuánto representaría para la Argentina? Si bien el total de la facturado también incluye movimiento de otros países —en particular Brasil— por las triangulaciones hechas por multinacionales como Cargill y Bunge, la economía argentina atraviesa en este 2023 el impacto de la sequía: según la Bolsa de Cereales de Rosario, la pérdida por ese fenómeno fue en 2023 de 14.140 millones de dólares, que ascienden a 19.000 millones si se toma el impacto en toda la cadena. Estas maniobras de “abuso fiscal”, como lo denominan Gaggero y Zanotti, se extiende más allá del agronegocio, pero para dimensionarlo el informe aporta una estimación de la organización Global Alliance for Tax Justice y Tax Justice Network (Alianza Global por la Justicia Fiscal y Red por la Justicia Fiscal), según la cual en 2021 el Estado argentino dejó de recaudar entre 1.200 y 2.400 millones. En marzo pasado, la AFIP informó que tenía en investigación una supuesta maniobra de evasión por 44.206 millones de pesos que involucraba a 20 cerealeras. “La creación de firmas en distritos de baja o nula tributación les ha permitido a las grandes corporaciones eludir el pago de impuestos, privando a los Estados —especialmente a los más pobres— de recursos que podrían ser destinados al desarrollo económico y social”, sentencia el informe. “Es una pérdida de recursos muy relevante en uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina”, resalta Gaggero, y suma un ejemplo de 2021: una firma uruguaya, perteneciente a una empresa argentina del agronegocio, facturó ganancias por dos millones dólares en la Argentina, donde tiene su producción, y 93 millones en Uruguay. El informe arroja otras conclusiones reveladoras a partir del estudio de los datos contables de las empresas en ambos márgenes del Río de la Plata:
  • Las empresas del agronegocio en Uruguay tuvieron ganancias por 475 millones de dólares en 2021 y por 3.954 millones en los últimos cinco años. Su procedencia está relacionada tanto a la actividad de intermediación a través de los desvíos de precios de transferencia —el cobro por productos y servicios entras las firmas de la misma empresa— como de operatorias con los contratos en el mercado financiero de commodities.
  • Las firmas uruguayas pertenecientes a grupos locales argentinos representan más del 40% de la facturación total del grupo.
  • “En particular, las firmas de ACA, Cargill, AGD y Pérez Companc acumularon gran cantidad de activos líquidos. Especialmente las firmas uruguayas de capitales argentinos (ACA, AGD, Pérez Companc, Vicentin) concentran gran parte del total del efectivo del grupo en las filiales radicadas en Uruguay. Es decir, los dólares constantes y sonantes de los grupos argentinos son mantenidos en Uruguay a través de las firmas estudiadas”.
  • “El patrimonio del grupo argentino Pérez Companc (a través de Molinos Agro) se encuentra especialmente explicado por su filial en Uruguay. Es decir, dicha rama de negocio del grupo posee su patrimonio casi enteramente resguardado en Uruguay. Por otro lado, las firmas de Bunge, Dreyfus, ACA, Adecoagro, AGD, Vicentin, representan entre 4 y 9% del patrimonio total del grupo o conglomerado”.
 
Foto: Télam.
—¿Funciona distinto la ingeniería de abuso fiscal de una multinacional como Bunge o Syngenta, que tienen filiales en todo el mundo, que la de empresas nacionales como ACA, Molinos, Pérez Companc o Vicentin? Alejandro Gaggero: En general, el mecanismo es el mismo. Hay una empresa radicada en la Argentina que produce y una empresa en Uruguay que funciona como comercializadora y se asocia con empresas de otras partes del mundo, ya sean países con los que comercian o guaridas fiscales, donde también hay transacciones. En la actualidad, la estructura de una empresa como Molinos (Pérez Companc) no es tan diferente a la de una empresa multinacional. Todas tienen una estructura offshore, con empresas en países de baja tributación o guaridas fiscales. —En el informe marcan cómo América Latina, ubicada en el lugar global de proveedora de productos primarios, tiene enormes dificultades para enfrentar eficazmente el control de estas estructuras corporativas. ¿Cuál es la imposibilidad del Estado argentino para perseguirlas? —La manipulación de los precios de transferencia no es legal, es un delito perseguido por el Estado. La AFIP es la encargada de generar los mecanismos para evitarlo. En la práctica, es una tarea muy difícil porque estas diferencias de precio se pueden camuflar de diferentes formas, con los distintos factores que inciden en el precio: la fecha de venta, la fecha de embarque, las variables de transporte o condiciones de venta. De los procesos iniciados por la AFIP son muy pocos los que terminan con un fallo que condene a las multinacionales. El Poder Judicial, en lo fiscal, tiene problemas para enfrentarse a una maquinaria administrativa judicial de firmas que defienden a estas empresas, que no son un adversario fácil. No ha sido eficaz el Estado para controlar esto, incluso en la venta de granos, cuya trazabilidad es fácil de seguir, pero las empresas multinacionales también tienen muchos servicios para facturar y realizar una planificación que los esconda: uso de marca, patentes por innovaciones tecnológicas, que suelen tenerlas en guaridas fiscales. ¿Cuánto le tiene que pagar la empresa a su filial en un paraíso fiscal por el uso de marca o por una consultoría interna? En las transferencias intra-firma no hay regla de mercado para los precios. —¿Qué alternativas pueden buscarse para frenar estas estrategias de abuso fiscal? —En el mundo se están discutiendo alternativas de cómo gravar a las multinacionales. Una es la de poner un impuesto mínimo, que sería equivalente, por ejemplo, al 15% de las ganancias. La discusión se está dando al nivel de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), o sea, son los mismos países ricos los que están poniendo en discusión el rol que tienen las guaridas fiscales y estos sistemas tributarios especiales, porque erosionan la base imponible sobre la que cobran impuestos los Estados. En los últimos años se ha avanzado en ese aspecto, aunque todavía no se llegó a una implementación. —¿Qué podría mejorar la Argentina a partir de trabajos como el que realizaron ustedes para poner freno a estas estrategias ilegales? —Una de las soluciones posibles, a nuestro entender, es que la Argentina y Brasil negocien con Uruguay sobre sus regímenes especiales, porque son muy perjudiciales para las arcas públicas, mientras que el efecto para la economía uruguaya es muy marginal y concentrado en los sectores financieros e inmobiliario. Por otro lado, sería necesario pensar en cambios de regulación que graven de una forma diferencial las relaciones de intercambio entre empresas productivas argentinas y sus “empresas cáscara”. Se puede hacer, por ejemplo, poniendo impuestos a las transacciones de servicios con filiales en Uruguay. El Estado viene poniendo la lupa un poco más sobre estos mecanismos, pero debe avanzar en formas inteligentes de enfrentar estos perjuicios no desde el discurso sino con medidas concretas. Los mecanismos de abuso fiscal siguen siendo un problema grave. —El debate sobre lo fiscal y el pago de impuestos es una constante en las propuestas de campaña presidencial, en particular del candidato de ultraderecha Javier Milei, que apunta contra todo impuesto. ¿Qué análisis hacen a partir del trabajo que realizaron? —El informe busca incidir en ese debate mostrando que hay una gran inequidad en el sistema fiscal actual, porque los sectores de más altos ingresos no pagan lo que deberían. Ya no se trata de una reforma fiscal que eleve las tasas imponibles, sino que existen mecanismos por los que los más ricos pueden pagar menos impuestos a las ganancias, o por los que una gran empresa agroindustrial –en términos relativos por su facturación– paga menos impuestos que una ferretería o una pyme metalúrgica que está en blanco. Es un gran problema para el Estado porque implica desfinanciarse. Si el objetivo es no tener déficit fiscal hay que ver de qué forma se busca saldarlo: si a través de impuestos progresivos o de impuestos regresivos, como el IVA, que perjudica a los más pobres. —¿Y qué ocurre con planteos como los de Milei de eliminar los impuestos? —El planteo de Milei es muy extremo y va contra los consensos que se construyeron en los países centrales, países que él reivindica, para gravar a las grandes empresas que utilizan guaridas fiscales o regímenes especiales. Pero Milei y el movimiento libertario reivindican las guaridas fiscales y valoran a los países que tienen esos regímenes. Sin embargo, es un planteo tramposo porque esos beneficios se aplican solo para extranjeros, no para residentes de esos países, que pagan impuestos en un nivel estándar. Es una admisión tácita de que estos esquemas son perjudiciales. Los libertarios hablan del concepto de “competencia fiscal”, que implica que cada quien elige dónde pagar sus impuestos, suponiendo que forzaría a todos los países a bajarlos. Eso no es lo que están diseñando los países ricos en espacios como la OCDE. Las propuestas libertarias están a contramano de lo que se está haciendo en el mundo. —Si Milei ganara las elecciones, ¿se puede deducir que dejaría de perseguir estas estrategias fiscales ilegales de las empresas cerealeras? —Las dejaría de perseguir porque considera que el impuesto a las ganancias es un robo e, incluso, premiaría a quienes lograron hacer estrategias de evasión de este tipo. La última propuesta de La Libertad Avanza, frente a los debates de blanqueos fiscales, fue pedir perdón por haber perseguido a las personas que evadieron impuestos. El razonamiento es pedirles perdón por obligarlos a evadir. El esquema que plantean va contra las bases del Estado.

Nahuel Lag

Huellas de pies fosilizadas, el indicio más antiguo de humanos en América

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Una nueva investigación confirma que unas huellas humanas fósiles halladas en Nuevo México son probablemente la prueba directa más antigua de la presencia humana en América, un hallazgo que pone en entredicho lo que muchos arqueólogos creían saber sobre el momento en que nuestros antepasados llegaron al Nuevo Mundo. Las huellas fueron descubiertas al borde del lecho de un antiguo lago en el Parque Nacional de White Sands y datan de hace entre 21.000 y 23.000 años, según una investigación publicada el jueves en la revista Science. La edad estimada de las huellas se publicó por primera vez en Science en 2021, pero algunos investigadores plantearon dudas sobre las fechas. Las preguntas se centraron en si las semillas de plantas acuáticas utilizadas para la datación original podrían haber absorbido carbono antiguo del lago, lo que, en teoría, podría desviar la datación por radiocarbono en miles de años. El nuevo estudio presenta dos líneas adicionales de pruebas a favor de la datación más antigua. Utiliza dos materiales completamente distintos hallados en el yacimiento, polen de coníferas antiguas y granos de cuarzo. La antigüedad de las huellas pone en tela de juicio la creencia de que los humanos no llegaron a América hasta unos miles de años antes de que el aumento del nivel del mar cubriera el puente terrestre de Bering entre Rusia y Alaska, quizá hace unos 15.000 años. «Se trata de un tema que siempre ha sido controvertido porque es muy significativo: se trata de cómo entendemos el último capítulo del poblamiento del mundo», declaró Thomas Urban, científico arqueólogo de la Universidad de Cornell, que participó en el estudio de 2021 pero no en el nuevo.Thomas Stafford, geólogo arqueólogo independiente de Albuquerque, Nuevo México, que no participó en el estudio, dijo que «antes era un poco escéptico», pero ahora está convencido.»Si tres métodos totalmente distintos convergen en torno a un mismo rango de edad, eso es realmente significativo», afirmó. El nuevo estudio aisló unos 75.000 granos de polen puro de la misma capa sedimentaria que contenía las huellas.»La datación del polen es ardua y complicada», afirma Kathleen Springer, geóloga investigadora del Servicio Geológico de Estados Unidos y coautora del nuevo estudio.Los científicos creen que la datación por radiocarbono de las plantas terrestres es más precisa que la de las acuáticas, pero se necesita una muestra lo suficientemente grande para analizarla, añadió.Los investigadores también estudiaron los daños acumulados en las redes cristalinas de los antiguos granos de cuarzo para obtener una estimación de la edad. Las huellas antiguas de cualquier tipo -dejadas por humanos o megafauna como grandes felinos y lobos huargos- pueden proporcionar a los arqueólogos una instantánea de un momento en el tiempo, registrando cómo caminaban o cojeaban las personas o los animales y si se cruzaban en el camino. En White Sands también se han encontrado huellas de animales. Aunque otros yacimientos arqueológicos de América apuntan a fechados similares -incluidos colgantes tallados en restos de perezosos terrestres gigantes en Brasil-, los científicos siguen cuestionándose si tales materiales indican realmente la presencia humana. «White Sands es único porque no hay duda de que estas huellas fueron dejadas por personas, no es ambiguo», dijo Jennifer Raff, genetista antropológica de la Universidad de Kansas, que no participó en el estudio.

Llega la turbina! Y se concretan los avances de las represas Kirchner y Cepernic

Finalmente hay avances decisivos en la contrucción de las dos represas del rio Santa Cruz. Seguramente el projecto hidroelectrico más importante que ha encarado Argentina en este siglo.

La represa Jorge Cepernic es la más chica del dúo hidroeléctrico Cepernic-Kirchner sobre el río Santa Cruz, y está situada corriente abajo de esta última. La noticia es que está por recibir la segunda de sus tres turbinas chinas la proxima semana. Desembarcaría el domingo 15 en Punta Quilla, proveniente de Shanghai. Con ello, el avance de esta obra llegará al 50%. Es un turbinón importante: 5 días al menos para descargarlo y llevarlo 200 km. al lugar de emplazamiento. Pero blanco sobre negro, el represamiento, al menos parcial, del Santa Cruz empieza a ser un hecho, llueve, truene o brille el sol. Entre tanto, la represa Néstor Kirchner, la mayor de ambas en capacidad instalada y situada corriente arriba de la Cepernic, está a espera de definiciones geológicas. Se está re-estudiando la resistencia de sus anclajes de pared en las barrancas del inmenso valle fluvial del Santa Cruz, cavado por un glaciar durante la última deglaciación, cuando ese río debe haber tenido el módulo del Paraná y el Uruguay sumados. Si esas viejas bardas son proclives a deslaves, habrá que fijarlas con mucha ingeniería. Luego de construida la represa mayor, presumiblamente en 2028, ese valle se transformará en un embalse. Aguas abajo quedará el segundo embalse, el de la represa Cepernic, la primera en terminarse. Ambos embalses funcionarán en tándem de un modo bastante ingenioso que se explica luego. El cronograma de obra para la Cepernic ahora queda así: instaladas sus tres turbinas tipo Kaplan, de 120 MWe la pieza, podría estar operativa en 2025. Tendrá una pared interesante, casi 2,5 km. de punta a punta y 41 metros de altura hasta el coronamiento. La potencia  total instalada aquí será de 360 MWe, el equivalente de la pequeña central nuclear de Atucha 1 de NA-SA en la provincia de Buenos Aires. Y esa pared estará 170 km. aguas arriba de la ciudad de Comandante Piedrabuena. Si hubiera población a pie de represa, esto daría para iluminar a 1 millón de habitantes. Y si el próximo gobierno no interfiere la obra (spoiler alert, ya sucedió entre 2015 y 2019), la Cepernic debería estar entrando en línea en 2025. La obra más grande del río, la Néstor Kirchner, tendrá más turbinas, esta vez de tipo Francis, más eficientes con saltos importantes de nivel. Las de la serán 5 y de mayor módulo, de 190 MWe cada una, con una capacidad sumada de 950 MWe. La financiación de todas estas obras está asegurada desde 2014, y si todavía no están inauguradas y dando potencia, geología de orillas aparte, es por denominación de origen del crédito original, de U$ 4714 millones: viene del China Development Bank Corporation (CDB), Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) y Bank of China Limited (BOC). En tiempos de Silvina Batakis como ministra de Hacienda, se amplió en U$ 300 millones más. Este trío bancario no tiene obviamente problemas de chequera. Pero el State Department ve esta obra como un aumento de la influencia china sobre esta parte del planeta, y tiene razón, y no es problema nuestro. Es una obra necesaria: falta potencia de base en la segunda provincia mayor de toda la Argentina, igual al Reino Unido por superficie (243.000 km2), pero tan primaria y falta de desarrollo industrial que su población entera (333.500 habitantes) cabe en el estadio de River Plate, si se amontonan como en el subte B y ocupan también el pasto. En el Reino Unido, en cambio, hay 67,5 millones de habitantes. Mirando el caso de las islas demasiado famosas, no les demos motivos para seguirse mudando aquí. ¿EEUU tal vez ofreció algún crédito igualmente blando y pagadero en electricidad, como China, para hacer ambas represas? No. Prefirió actuar como el perro del hortelano, al decir castizo: ni come él ni deja comer al amo. Nada hacer creer que cambiará de costumbres. «Old dogs don’t learn new tricks», como dicen en Avellaneda. Pero éste el el último gran río argentino sin represar, y por muchas causas, es nuestro río más perfecto para represar, libre de todo problema que no sea diplomático. No hay población a desalojar en sus orillas: están enérgicamente deshabitadas en sus 385 km. de recorrido desde el desagüe del inmenso y profundo lago Argentino hasta el Atlántico. ¿Excepciones? Los campos de regadío de Pérez Companc y la ciudad de Comandante Piedrabuena en la barranca de la orilla izquierda, amén de Puerto Santa Cruz (5000 habitantes) en la derecha. A añadir, 500 habitantes más en el puerto de aguas profundas de Punta Quilla, donde empieza el mar. Y se acabó. Todos esos compatriotas quedan aguas abajo de los lagos. No se inundarán. No hay que desalojar a nadie, más bien lo contrario: hay que poblar, o esa provincia la terminaremos perdiendo. Entre 1877 y 1878 Chile envió barcos de guerra aquí para campear en la zona. Cambió de idea cuando Buenos Aires mandó la flota de mar del Comodoro Py. Dado que no hubo tiros y para no desaprovechar el viaje, don Py fundó Puerto Santa Cruz. Al año siguiente llegó Piedrabuena y fundó… bueno, Piedrabuena, 17 kilómetros aguas arriba. En 1881 y casi en vísperas de una guerra con Chile, se firmó un tratado de paz a ultimísimo momento, y se demarcaron límites. Pero no pasa año sin reclamos chilenos: Laguna del Desierto, los islotes atlánticos sobre el Beagle, los Hielos Continentales, desde hace dos años un considerable pedazo de Mar Argentino sobre el Estrecho de Drake, y la lista sigue y seguirá. Por la letra del tratado de 1881, Argentina consideró siempre suyos territorios que luego jamás pobló. Por ocupación unilateral de los mismos por Chile, hubo varias situaciones de pre-guerra durante el siglo XX. La última grave fue el 22 de diciembre de 1978. Los Airmacchi de la Armada Argentina, con las coheteras Zuni bajo las alas, estaban por salir a misilear la base naval de Punta Arenas, calentando turbinas en cabecera de pista de Ushuaia, cuando llegó contraorden. Que cortaran motor y se bajaran muchachos, Picton, Lennox y Nueva, los islotes sobre el Beagle, iban a fallo papal. En esta parte de Santa Cruz sobran, desaprovechadas de modo suicida por la Argentina, tres cosas que faltan en casi todo el mundo: espacio, agua dulce y fuentes de potencia. ¿Qué más hace este río un activo a represar? Después del Paraná, el Uruguay y el Negro, es el cuarto río más caudaloso del país. Ambas orillas son argentinas, no hay ningún país vecino con el que negociar la obra, y la electricidad y obras de regadío son todas para nosotros, gran diferencia con Yacyretá y Salto Grande. No atraviesa varias provincias, lo que evita litigios como el que tiene históricamente la Pampa contra Mendoza por haberse quedado ésta con casi todo el caudal del Atuel. No hay sedimento que vaya a entarquinar los embalses o bloquear sus turbinas, porque el lago Argentino es frío, glaciario, profundísimo, casi abiótico, e intercepta limos y arcillas. El agua fluye por él como por un caño, muy fría, pura y transparente a grado potable, con un majestuoso caudal promedio de 790 metros cúbicos por segundo anuales. La salida al mar, justamente por falta de sedimentos, es un estuario profundo y no un pequeño humedal a proteger como el de los otros (y pocos) ríos patagónicos argentinos. Regulado su caudal no por uno sino por dos grandes lagos glaciarios (el Viedma, cauce arriba, desagua en el Argentino a través del río La Leona), controlados estos lagos a su vez por el derretimiento lento de los Hielos Continentales Patagónicos, el río Santa Cruz no depende linealmente de las lluvias en su alta cuenca. Y por ende tampoco de los cada vez más frecuentes y agudos ciclos Niño-Niña. En esta última «superniña» que duró tres años, en 2021 y 2022 el fondo del Paraná se volvió un medanal caminable, como no sucedió jamás en tiempos históricos, y la represa de Yacyretá perdió hasta 2/3 de su producción eléctrica. En la Patagonia Norte, más dependientes de lluvias, los embalses de la cadena de 7 represas sobre las nacientes del Limay-Río Negro estuvieron en mínimos de nivel, y turbinando agua con cuentagotas. Pero en su remoto ostracismo austral, el río Santa Cruz ni se enteró de la sequía. Siguió como siempre, rápido, transparente y con su profundidad de entre 6 y 15 metros. Es ver esa correntada y entender por qué el Perito Moreno tuvo que arrastrar sus botes desde la orilla y a la sirga para llegar a las nacientes y descubrir el lago Argentino. A remo eso no lo subís, salvo en kayak, y con unos brazos de patovica. Las dos represas, coinciden los hidrólogos, no afectarán el régimen anual de crecida y estiaje del Santa Cruz, que de suyo es moderado en altibajos. Es el río perfecto, tan predecible como una central nuclear o térmica: puede funcionar a potencia nominal casi todo el año, y por ahora (tocamos madera) parece a salvo del cambio climático. Contra la opinión de algunos amigos ecologistas, el embalsamiento del Santa Cruz no va a afectar al macá tobiano, bicho lindo y en declinación, si los hay. Pero el tobiano no es pájaro de este río sino de las lagunas de la Estepa Central Santacruceña, bastante lejos y al Norte.  Agarren el mapa, chicos: no muerde. Y si quieren conservar la fauna endémica del río llegaron un siglo tarde. La actual es importada: la invasión de salmónidos «sembrados» en los lagos y ríos patagónicos es una obra de nuestros tatarabuelos, y estos voraces bichos del Pacífico Norte se comieron casi todo puyén, pejerrey, perca, madrecita y todo otro pececito criollo que hubo antes de aquel lejano entonces. Ese cambio es irreversible. Las represas no afectarán a los salmónidos, que son exóticos, ahora acriollados, poco migratorios y bastante indestructibles. La única especie nativa en peligro debido a las represas es la lamprea, un pez parásito que se prende como una ventosa a los salmónidos (hoy, plato único) y se los va devorando vivos durante años. Cambio lamprea por megavatios, regadío y trabajo industrial cuando quieran. Llame ya. Este es un río bastante abiótico, como descubrió con asombro extenuado su primer visitante europeo, Charles Darwin. Este jovencito inglés -bueno, los marineros a sus órdenes- lucharon bravamente por remar a contracorriente, buscando un paso al Pacífico. Hasta que el Santa Cruz, no muy lejos del lago (no llegaron a verlo), les dio vuelta el bote en sus muchos remolinos. El naturalista británico se volvió, estoico y como pudo, hasta la desembocadura, donde lo esperaba el bergantín HMS Beagle. Pero el 22 de abril de 1834, seguramente con la ropa mojada y mucha mala leche, escrachó al río con esta descripción. «El país seguía siendo igual, y era sumamente. La similitud completa de la producción en toda la Patagonia es una de sus características más llamativas. Las llanuras uniformes de árida gravilla sostienen las mismas plantas enanas y cohibidas, y en los valles crecen los mismos arbustos espinosos. En todas partes vemos las mismas aves e insectos. Incluso las mismas orillas del río y de los arroyos que entran en él, apenas se animan con un tono más brillante de color verde. La maldición de la esterilidad cubre la tierra, y el agua que fluye sobre un lecho de guijarros participa de la misma maldición. Por lo tanto el número de aves acuáticas es muy escaso, porque no hay nada para mantener la vida en la corriente de este río estéril». Nada cambió en el Santa Cruz desde que Darwin lo bendijo así, salvo la llegada de los salmónidos y la fundación de las ciudades de Comandante Piedrabuena en la orilla izquierda de su curso inferior, y la de Puerto Santa Cruz en su estuario. Hoy también está Punta Quilla, 17 km. al Sur de Puerto Santa Cruz, donde termina el estuario. «Quilla» es el mejor puerto continental de la Patagonia Argentina, abrigado de ese viento que te saca el gel del pelo y también el pelo. Es apto para buques Panamax y tiene unos insólitos 26 metros de fondo. Fuera de los obvios poteros dizque españoles no es muy activo, dado que en el interior de Santa Cruz no hay población capaz de generar movimiento comercial. El proyecto de las dos represas nació en 1970, con el gobierno militar de Marcelo Levingston y Aldo Ferrer como ministro de Economía. Luego no pasó más nada hasta que el país sangró, se privatizó, endeudó, estalló, ardió, llegó un santacruceño adoptivo a presidente y se desempolvaron viejos planos, se hizo la licitación, pintaron los bancos chinos ofreciendo financiación y empezaron los estudios de suelos y primeros movimientos de tierra. En 2015, ahí ya había una obra. Entre 2016 y 2019 el ministro de Energía, Juan Carlos Aranguren, auditó -es decir paralizó- las dos represas, y se tomó todo el tiempo del mundo para decidir que había que bajarle la potencia instalada total inicial, que era de 1830 MWe a los 1310 MWe. Según Aranguren, para no interferir el desagüe hacia el río del lago Argentino (hidrológicamente, eso no tiene sentido alguno), y para preservación de la fauna nativa (¿cuál?) en su desembocadura. Cuando un cacique petrolero de la Shell se pone ecologista, hasta el santo desconfía. Hubo más. A las represas el presidente Mauricio Macri las regresó a sus nombres topográficos y originales: Cóndor Cliff y Barrancosa. Fuera de ello, el expresidente se fue con los deberes hechos: las dos obras paradas, aunque sumando nombres. Luego al macrismo lo suplantó la pandemia con todo éxito. Con Fernández las cosas se pusieron nuevamente en marcha, con su peculiar estilo inmóvil. La renegociación con los bancos chinos data recién de agosto de 2022. La única buena noticia es que incluso con la baja de potencia instalada desde 1800 a 1310 MWedel complejo, se cree que la cosecha eléctrica anual seguirá inalterable. Cuando estén ambas represas, Cepernic usará su embalse, mucho menor, para generar «punta», es decir el consumo eléctrico que en Argentina hace pico desde las 17:00 a las 23:00 horas, la electricidad que se vende más cara. El resto del día, dejará que el embalse Kirchner, un monstruito de 250 km2 represado por una pared de 2 km. de largo y 73 metros de altura en el coronamiento, vaya rellenando el nivel perdido. En la casa de máquinas de esa pared habrá 5 turbinas Francis, más eficientes en grandes desniveles, con 950 MWe instalados. El embalse Kirchner generará «base», es decir la provisión 24x7x365 que pide un país con consumo eléctrico ciudadano e industrial. La potencia de base se vende más barata, es la que más falta en el país. Se se creía bien anclada por Yacyretá, Salto Grande, las 7 represas del Comahue, las del Atuel y un centenar y medio más de obras menores que dan un 33% del consumo eléctrico nacional. Y supusimos que lo harían siempre, hasta que entendimos que todas ellas fueron construídas en base a las estadísticas climáticas de los primeras 7 décadas del siglo XX, pero ahora las lluvias se volvieron una montaña rusa, y hay más sequías y son más frecuentes, más duraderas y peores. Funcionando en tándem, la Kirchner dando base y la Cepernic dando punta, la cosecha energética anual estará en 5000 gigavatios/año, equivalentes a los de la Central Nuclear de Embalse, de 656 MWe, e igualmente firmes. Y Embalse ilumina a 3 de cada 4 cordobeses, en una provincia muy industrial. Represas Patagonia es la unión transitoria de empresas (UTE) conformada por las empresas China Gezhouba Group Corporation, Eling Energía S.A. e Hidrocuyo, que tiene a su cargo la construcción de las dos represas hidroeléctricas, una cerca de El Calafate y la segunda a la altura de Comandante Luis Piedra Buena. El avance de las obras permite en la actualidad la realización de tareas de hormigonado en zona de vertedero y casa de máquinas, a su vez también tareas de construcción de terraplén de cierre de presa en margen izquierda y margen derecha, en el caso de la represa Jorge Cepernic. Sumando gente en la obra y subcontratistas, inspección y supervisión, hay unos 3000 trabajadores relacionados de forma directa al proyecto. Y estos generan otros 5.000 puestos indirectos de servicios y materiales de obra.
Telam SE
Habrá un hito fundamental durante 2024 con el desvío de río, lo que permitirá iniciar el llenado del lago de la represa Cepernic, en tanto para lo que resta de este 2023 se continuará con los trabajos de movimientos de suelo y de hormigonado masivo según las etapas simultáneas. En cuanto al financiamiento de la obra, en junio, en el marco de la visita a China del ministro de Economía, Sergio Massa, junto con la secretaria de Energía, Flavia Royon, y el presidente de Energía Argentina, Agustín Gerez, se acordó la continuidad de lo desembolsos por una inversión total de US$ 5.000 millones. Para entonces se trabajó en la nueva adenda de los acuerdos bilaterales para que se pudiera concretar un desembolso de US$ 524 millones antes del 15 de junio y otro importe similar para lo que resta del año. En diciembre, el mismo consorcio transfirió a la Argentina US$ 288 millones para restituir fondos del Tesoro por los avances de obras durante 2021 y 2022. Y en enero de este año concretó otro desembolso por US$ 212, que se vienen utilizando para los pagos actuales del componente nacional de la obra La empresa china Gezhouba Group está al frente del consorcio que también integra la nacional Eling -ex Electroingeniería- con el financiamiento del conjunto de bancos integrado por China Development Bank Corporation, Industrial and Commercial Bank of China Limited (ICBC) y Bank of China Limited. El crédito se repaga con la generación de energía que producirán las centrales, es decir que el Contrato de Venta de Energía es el que reúne los fondos para afrontar el Crédito. Es una generación anual importante en una provincia despoblada. ¿Venderle la electricidad a quién? El enlace con el Sistema Argentino de Interconexión es la línea de alta tensión (500 kilovoltios) que se tiró hacia la Patagonia Sur en tiempo de De Vido, y llegar hasta Patagonia Norte, que está unida más sólidamente con la Región Centro, la de mayor consumo eléctrico. Como parece inevitable en la geografía hidroeléctrica argentina, los sitios de producción y los de consumo nunca distan menos de 1000 km., parte de la potencia generada se pierde como calor debido a la resistencia de los cables de aluminio, y estos son vulnerables a tornados e incendios, especialmente en verano. Queda en los gobiernos nacional y santacruceño crear proyectos industriales electrointensivos (acero, aluminio, vidrio, cobre, cemento) que radique población permanente y genere educación y empleo registrado y de calidad. Si son industrias de exportación, tendrán el probablemente mejor puerto del país para sacar su producción al mundo por AMBOS océanos. Espero verlo. Una vez concluido el periodo de amortización estimado en un plazo de diez años, quedarán para el Estado Nacional dos instalaciones que ahorrarán millones de dólares/año por sustitución de máquinas térmicas, y ni te cuento de importaciones de gas y de combustibles líquidos. También espero verlo. La pelota la tiene el próximo gobierno.

Daniel E. Arias

Alimentos que no se pierden: Programa de recuperación en el Mercado Central

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Más de 8.000 toneladas de alimentos de origen vegetal y residuos orgánicos, provenientes del Mercado Central de Buenos Aires, fueron recuperados entre agosto de 2020 y septiembre de 2023 gracias al Programa de Reducción de Pérdidas y Desperdicios y Valorización de Residuos (PRP) impulsado por esa institución en articulación con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Se trata, en detalle, de 3.617 toneladas de alimentos aptos para consumo humano y con valor nutritivo, que fueron donados a comedores populares y organizaciones sociales, y 4.440 toneladas de residuos de frutas y hortalizas, que fueron destinados a alimentación animal o a compostaje, que también es donado para ser reincorporado al sistema productivo, en cultivos agroecológicos. De otro modo, ese material hubiera terminado convertido en relleno sanitario. “En un primer momento, el programa se implementó en una nave, luego en dos y, actualmente, se está trabajando en 8 de las 18 naves que forman parte del área transaccional”, recuerda Fabián Rainoldi, jefe de Departamento del PRP en el Mercado Central, y explica que el programa tiene tres objetivos. Uno de ellos es la recuperación alimentos aptos para consumo humano; otro, la valorización de los residuos orgánicos para la generación del compost o alimentación de animales. El tercero es la asistencia técnica a operadores y a productores, con el fin de reducir pérdidas en la cadena de producción, comercialización y consumo. Además, este programa atiende tres dimensiones: una social, otra ambiental y una tercera, normativa. A través de este programa, se lograron recuperar alrededor de 6.000 kilos diarios de alimentos frescos para consumo humano, con los cuales se pudo alimentar a entre 38.000 y 40.000 personas por semana. Asimismo, se lograron reducir las pérdidas de alimentos y desperdicios en las naves participantes en casi un 50%. La iniciativa generó empleo para una veintena de trabajadoras y trabajadores que estaban en situación de calle o de volquete, es decir, que ya buscaban frutas y hortalizas entre los desperdicios, no solo para consumo propio sino también para comercilizarlas, y también a personas en recuperación de adicciones, de un hogar que funciona dentro del predio del Mercado Central.
A través de este programa, se lograron recuperar alrededor de 6.000 kilos diarios de alimentos frescos para consumo humano, con los cuales se pudo alimentar a entre 38.000 y 40.000 personas por semana.
“Cuando comenzó esta gestión había 70 comedores. En la época de pandemia, alimentamos a casi 900, y hoy estamos en un promedio de 550”, detalla Rainoldi, y aclara que la selección de las organizaciones destinatarias de los productos recuperados está a cargo de la Unidad de Acción Comunitaria, del Área de Alimentación Sana, Segura y Soberana del Mercado, adonde las organización interesadas pueden registrarse desde la web para poder ser tenidas en cuenta. “Se establece un día para que pasen a buscar la mercadería”, explica el especialista, y adelanta que el objetivo a futuro de este programa es ampliar la cantidad de naves del área transaccional que forman parte del mismo y seguir aumentando el porcentaje de reducción de pérdidas. “Para las 8 naves en las que estamos trabajando, el porcentaje de recuperación y reducción de pérdidas es de un 47%. Queremos aumentar ese porcentaje y que vaya la menor cantidad de desperdicios posibles al CEAMSE o a un relleno sanitario”, dice Rainoldi. Se estima que en la Argentina se desperdicia un 30% de frutas y un 40% de hortalizas por año. A nivel mundial, esta cifra alcanza al 13% de los alimentos producidos, que se pierden entre la cosecha y la venta minorista, mientras que el 17% de la producción total de alimentos se desperdicia en los hogares, la restauración y el comercio minorista. Estas pérdidas también implican el desperdicio de todos los recursos naturales que se utilizaron para su producción, como agua, tierra y energía. Además, generan emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), por lo que impactan en el cambio climático e intensifican la degradación ambiental.
Los productos elegidos son derivados a un galpón adonde hay una cámara frigorífica, y al día siguiente son entregados a las organizaciones beneficiarias.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés), la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos es una alternativa sustentable para disminuir los costos de producción y aumentar la eficiencia del sistema alimentario, mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición y contribuir a la sostenibilidad del medio ambiente, lo que además ayudará a cumplir varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “Para la FAO, este es un programa inédito, muy sólido y consistente, porque hablamos de inclusión laboral de trabajadores que estaban en vulnerabilidad social y que ahora tienen la posibilidad de tener un trabajo formal”, dice Rainoldi. También es un proyecto que apunta a la igualdad de género, ya que hay mujeres que trabajan en este programa y que cumplen roles de coordinación. Otro punto a tener en cuenta es la cuestión normativa vinculada a este proyecto, que se encuadra dentro del Código Alimentario Argentino, la Ley Donal, las resoluciones de SENASA y el Plan Nacional de Reducción de Pérdidas y Desperdicios de  Alimentos, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Para ejecutar esta iniciativa, se diseñaron procedimientos internos para la recuperación de alimentos y la producción de compostaje. Además, el equipo de separadoras y separadores es capacitado permanentemente, con cursos que dictan desde el Área de Calidad y Transparencia en manipulación de alimentos del Mercado. Así, el material es separado siguiendo distintos criterios, como características organolépticas referidas al color, la forma, la textura, el sabor, el olor y el tamaño. También se tienen en cuenta posibles problemas que pueda haber durante el almacenamiento, transporte y embalaje de los productos. “Primero, los operadores del programa reciben las mercaderías que salen del circuito comercial, a través de una donación que les reporta beneficios a quienes adhieren al programa. Luego, la separación pasa por dos etapas, una en el propio volquete, a la salida del galpón, adonde el puestero entrega su mercadería y los operarios hacen un primer repaso del material”, detalla Rainoldi y agrega que luego, lo seleccionado pasa por una segunda selección. Por último, los productos elegidos son derivados a un galpón adonde hay una cámara frigorífica, y al día siguiente son entregados a las organizaciones beneficiarias. “Es un doble repaso, muy importante para garantizar la calidad de los productos que se distribuyen. Así, es casi imposible que puedan entregar alimentos que no estén en condiciones de ser consumidos”, subraya el investigador del INTA Pedro Rizzo, especializado en el tratamiento de residuos orgánicos y efluentes, y aclara que la participación de esa institución, junto con el acompañamiento del INTI, fue principalmente vinculada al tratamiento de la materia orgánica destinada al compostaje.
Volcado de residuos orgánicos en el patio de compostaje del Mercado Central.
“El primer paso que propusimos con el INTI fue cuantificar el volumen de los residuos; es decir, cuánto se genera por día en un galpón, y empezar concientizar a los puesteros para que ya no mezclen los materiales, puesto que iba a haber otra metodología de disposición”, recuerda Rizzo y agrega que, en paralelo, comenzaron a hacer un muestreo sobre el material orgánico que se desechaba, para analizar la composición de los restos de distinto origen, como zanahorias, lechugas, tomates o lo que fuera, según la época del año. “Eso nos permite conocer la calidad de la materia prima que se va a compostar, si tiene deficiencias de carbono o de nitrógeno”, ejemplifica Rizzo, y detalla que, en este caso en particular, como estos residuos contienen un alto contenido de humedad, era necesario que la pila de compostaje estuviera bien aireada para mantener la porosidad dentro de la pila. Por eso, los especialistas de INTA aconsejaron añadirle chips de poda, que el Mercado Central consiguió a través de la Municipalidad de Avellaneda, adonde con la poda del arbolado urbano forman fragmentos de madera de 10 a 15 centímetros. “Ese material es muy buen estructurante y permite generar porosidad en la pila, evitando que se apelmace a medida que se va a degradando, lo que impide que el oxígeno se difunda óptimamente y genere olor a putrefacción”, explica Rizzo, y agrega que, a partir de esos resultados, empezaron a hacer recomendaciones a nivel predial, ya que el mercado cuenta con alrededor de dos hectáreas entoscadas para hacer el compostaje, sin que se contamine la napa de agua. “Empezamos a hacer pruebas ahí, y ahora estamos redactando un informe técnico en el que detallamos que las características de ese compost son de calidad de clase A, en lo que es la normativa de compost a nivel nacional, que es la mejor calidad que se puede obtener”, destaca Rizzo, y agrega que lo más desafiante de este proyecto fue el volumen a administrar. “Estuvo muy bien acompañado por una decisión política del mercado, lo que permitió que los puesteros, acostumbrados durante muchos años a depositar sus residuos en un mismo volquete, lograran hacer esta diferenciación y se apropiaran de la propuesta”, advierte Rizzo, y considera que este es un caso “muy particular, que es necesario mostrar, porque si esto es posible a la escala del Mercado Central, que es uno de los más grandes de América Latina, replicarlo en mercados más pequeños posiblemente sea  más fácil”. Por su parte, Rainoldi agrega que, a partir de mayo del año pasado, también empezaron a recuperar materia inorgánica, como cajones de madera, pallets, cartones y zunchos de plástico, a los que se les puede dar otro uso. Por ejemplo, con los pallets ya están haciendo composteras, que luego son donadas para que sean utilizadas como composteras barriales, comunitarias o escolares. En el caso de la madera, específicamente, desde mayo del 2022 hasta septiembre de este año lograron recuperar 57.305 kilos. “Estos años a cargo del programa me permitieron conocer más a fondo este lugar, que no es solamente un ente comercializador”, destaca Rainoldi. Y concluye: “Son 540 hectáreas en la cual conviven realidades muy diversas. Tener una visión integral del Mercado Central con su función social, ambiental y normativa, más allá de la comercialización, para mí es un desafío constante”.

Vanina Lombardi

Argentina ya tiene la primera fábrica, carbono neutral, de motos

Honda Motor de Argentina e YPF Luz están dando un paso significativo hacia la sostenibilidad y la reducción de las huellas de carbono, al utilizar 100% energía renovable en las operaciones que tiene la compañía de movilidad en la planta de Campana.

“Estamos felices con la implementación de esta nueva etapa de la alianza con YPF, que además se da en el marco de la celebración de nuestros 45 años de presencia en el país. Para nosotros es un orgullo fabricar motos argentinas con energía renovable, de la mano de la principal empresa energética del país con 100 años de historia”, aseguró Takashi Fujisaki, presidente de Honda Motor de Argentina.
Honda fabrica motos en un proceso de producción con energía 100% neutra en carbono (Honda)

La colaboración entre Honda e YPF comenzó a principios de 2022 con el objetivo de desarrollar soluciones de valor para la industria. En una primera etapa YPF Luz construyó el tendido para la provisión de energía renovable para el tramo que va desde el parque solar Zonda en San Juan hasta la planta de Honda en la provincia de Buenos Aires.

Esto permitió que para junio de junio de 2023, la compañía japonesa se transformara en la única fábrica de motos del país en utilizar energía sustentable en todos sus procesos de producción.

“Nos enorgullece acompañar a Honda Motor en su proceso de transición energética, abasteciendo su planta de Campana con energía limpia proveniente de Argentina. Gracias a este logro, Honda opera con energía rentable y eficiente, que reduce el impacto de su huella de carbono. Desde YPF Luz estamos felices de contribuir para que la industria sea cada vez más competitiva energéticamente”, afirmó Martín Mandarano, CEO de YPF Luz.

Este paso hacia la sostenibilidad está en línea con los objetivos de Honda a nivel global de lograr la neutralidad de carbono para 2050. Además de la provisión de energía sostenible, la compañía de movilidad japonesa está implementando medidas para optimizar el uso del agua, aumentar el reciclaje y mejorar el tratamiento de los residuos generados en la planta.

YPF batió su propio récord de perforación en el shale

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YPF registró un nuevo récord de perforación en Vaca Muerta al realizar un pozo de casi 6 mil metros de longitud en apenas dos semanas, producto de la carrera por mejorar la eficiencia en las operaciones, una de las grandes claves del negocio del shale.
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Se trata del pozo ADCH-1188 (h), que alcanzó los 5.935 perforados (3.018 metros de rama horizontal) en sólo 14,4 días: está ubicado en el yacimiento Aguada del Chañar, uno de los principales campos productores de petróleo no convencional de la cuenca, y fue realizado por el equipo Nabors F35.
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La marca máxima de velocidad de perforación está vinculado a la obsesión por alcanzar “la excelencia operacional” para bajar los costos de desarrollo para ganar competitividad, según definió el CEO de la compañía Pablo Iuliano durante su exposición en la AOG 2023, en Buenos Aires. “Así, el año pasado, en nuestro mejor bloque, alcanzamos una marca de casi 7 dólares por barril equivalente de petróleo”, explicó el líder de la empresa.
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YPF registró en el segundo semestre del 2023 un promedio de perforación de 260 metros por día, lo que significa una mejora del 3,1% con respecto al trimestre anterior, y un 4,6% en relación a mismo periodo de 2022. A su vez, se trata de un 43% más que hace dos años atrás, cuando se logró un promedio de 185 metros diarios. En julio de este año, el desempeño de la petrolera nacional en el segmento de construcción de pozos sostuvo una mejoría aún mayor, con un récord de 295 metros perforados por día y más de 235 etapas de fracturas mensuales. Los hitos más trascendentes en materia de velocidad de perforación se logró en un pozo de “diseño delgado” en el bloque Aguada del Chañar, donde logró 400 metros por día; y en un pozo “fat-design” en Loma Campana, que llegó a 365 metros por día, para una longitud lateral de más de 4.000 metros.

Bajar el costo de desarrollo

La mejora de las métricas está relacionada con el concepto de eficiencia de la “máquina crítica”, según se denominan a las plataformas de perforación y los sets de fractura. Es decir, que los equipos ganan más productividad en la medida en que estén perforando o fracturando cada vez más metros, y por ende van a contribuir a reducir los costos de desarrollo. “Los procesos y la tecnología determinan la mejora continua, es lo que necesitamos y lo que hicimos en Vaca Muerta y lo que hace el shale a nivel mundial”, explicó el CEO de YPF. “La tecnología que usamos es la misma que la que se utiliza en Permian. El tema es que esa tecnología no está diseñada para Vaca Muerta sino para Permian, donde la roca es distinta, como las herramientas de perforación, por ejemplo. Necesitamos desarrollar tecnología para diseñar esas herramientas y tener los estándares de perforación del shale americano, y ahí vamos a ser mucho más competitivos”, destacó Iuliano. Además, agregó: “En términos de procesos, hay que asegurar que la interfaz hombre-máquina sea eficiente, basándose en el desarrollo de los factores humanos. También es clave profundizar los modelos industriales o factoría”. En el segundo trimestre de 2023, el costo promedio de desarrollo dentro de las operaciones del hub core de Vaca Muerta fue de 9,8 dólares por barril equivalente de petróleo.