INDEC: La pobreza alcanza al 52,9%. Afecta a casi 25 millones de argentinos

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La pobreza saltó del 40,1% al 52,9% en el primer semestre de 2024 frente al mismo período del año previo, lo que representa la cifra más alta en 20 años, mientras que la indigencia escaló del 9,3% al 18,1%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)Extrapolado a la población total, esto implica que unos 24,8 millones de argentinos son pobres, mientras que unos 8,5 millones están en situación de indigencia.

El 42,5% de los hogares se encuentran bajo situación de pobreza, unos 4.319.760, donde vive el 52,9% de las personas. Dentro de ese conjunto, se distingue un 13,6% de hogares por debajo de la línea de indigencia (LI), unos 1.378.142, que incluyen al 18,1% de las personas. «El nivel de pobreza es sumamente alto, un dato pésimo. Pero dada la crisis en la que estamos, nadie puede sorprenderse», aseguró a Ámbito el economista Juan Graña.

En ese sentido, el experto destacó que dentro de este dato, «lo más preocupante es el crecimiento de la indigencia», que fue mucho mayor al de la pobreza, ya que se duplicó en el último año y mostró un alza de 52% frente al segundo semestre 2023«Vemos que no sólo hay más argentinos pobres, sino que la pobreza se agudizó y allí la falta de políticas estatales se siente mucho más», analizó.

Al cierre de 2023, unos 19,5 millones de argentinos estaban bajo la línea de la pobreza, mientras que ahora se sumaron unos 5,3 millones más y alcanzaron los 24,8 millones. En tanto, la cantidad de indigentes aumentó en cerca de 3 millones, teniendo en cuenta la radiografía social del primer semestre del Gobierno de Javier Milei.

«Los voceros oficiales del Gobierno tratan de abrumar todos los días con números y cifras planteando que ya está llegando la recuperación, que en realidad vinieron a salvar al país de una etapa de decadencia, que no tiene ningún correlato con la realidad, ninguna verificación con los números. Estas son las cifras oficiales del propio Instituto Nacional de Estadística y Censos del país, lo que visibiliza una situación cada vez más compleja y más grave. Mucha más gente está cruzada por múltiples necesidades insatisfechas«, aseguró el economista Isaac Rudnik.

Dos tercios de los niños, niñas y adolescentes son pobres

En cuanto a los grupos de edad, se destaca que dos tercios (el 66,1% del total) de las personas de 0 a 14 años forman parte de hogares bajo la línea de pobreza.

El porcentaje total de personas bajo la línea de pobreza para los grupos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años es de 60,7% y 48,6%, respectivamente. En la población de 65 años y más, el 29,7% de las personas se ubicó en hogares bajo la LP.

Las mayores incidencias de la pobreza en personas se observaron en las regiones Noreste (NEA), 62,9%; y Noroeste (NOA), 57,0%. Las menores, por su parte, se registraron en las regiones Patagonia, 49,1%; y Pampeana, 49,9%.

En los aglomerados de 500.000 y más habitantes se observó un aumento de la pobreza de 11,0 p.p., en tanto que en los aglomerados de menos de 500.000 el incremento fue de 12,3 p.p. con respecto al segundo semestre de 2023,

Pobreza en Argentina: ¿qué se espera hacia adelante?

Según datos del propio INDEC, el índice de salarios promedio para los trabajadores formales fue, entre enero y junio de este año, 15% inferior, en términos reales, al promedio del segundo semestre de 2023, tomando en cuenta la inflación que tuvo la Canasta Básica Total (CBT) desde julio del año pasado.

Sin embargo, el economista en jefe de Fundación Libertad y Progreso, Eugenio Marí, destacó que «durante 2024, la fuerte baja de la inflación y la mejora de los salarios reales, que fueron acomodándose tras el shock inicial, auguran que en el segundo semestre la tasa de pobreza volverá a bajar. En esta línea, si tomamos algunas estimaciones mensuales, como las que realiza la UTDT, vemos que la pobreza ya empezó a bajar, aunque sigue en niveles muy altos».

La pérdida de empleo, un dato clave

El director del observatorio, Agustín Salvia, remarcó que la pérdida de puestos de trabajo en el sector informal de la economía y el bajo salario en el sector privado son dos factores cruciales a la hora de los altos niveles de pobreza e indigencia.

»El sector de los trabajadores informales pobres, que cayó en la indigencia y que depende en gran medida de los programas sociales, no se recuperó. Es en este contexto que se observa una mayor desigualdad entre los distintos sectores trabajadores», agregó.

Vale recordar, no obstante, que el indicador de la UCA no es estrictamente comparable con el del INDEC, dado que tienen metodologías distintas.

Matan el futuro de FAdeA: los Pampa y la actualización de los Pucará

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La presentación del Informe N° 140 de la Jefatura de Gabinete de Ministros al Congreso de la Nación aportó diversas novedades sobre el presente y futuro de la Fuerzas Armadas Argentinas. Una de las preguntas formuladas por los legisladores estuvo centrada en la actualidad y prospectivas del programa IA-63 Pampa de la Fuerza Aérea Argentina, como de la entrega de nuevas aeronaves por parte de la Fabrica Argentina de Aviones Brigadier San Martin (FAdeA).

Al respecto, yendo directo al grano, la pregunta N° 1661 del informe aborda esta cuestión al solicitar “… cuál es plan que tiene el Ministerio de Defensa respecto a la continuidad de los programas de producción de la Fábrica Militar de Aviones (FADEA), en particular los productos IA-63, Pampa III, Bloque II e IA-100 Malvina”. La respuesta emanada del informe arrojo un manto de dudas sobre el presente del IA-63 Pampa y su futuro inmediato.

En este sentido, la Jefatura de Gabinete de Ministros detalló parte de la actual situación que atraviesa FAdeA con la asunción de un nuevo directorio y la realización de una auditoria sobre el estado de la firma cordobesa. Esta última arrojó las siguientes conclusiones, expresando que: “La auditoría, realizada por Deloitte & Co. S.A., concluye que existe un desequilibrio financiero toda vez que el cumplimiento de las entregas pendientes requiere la compra de materiales y la provisión de horas por un valor que, se ha estimado, supera los cobros pendientes”.

Añadiendo: “el Directorio concluye que existe muy escasa probabilidad de obtener los fondos presupuestarios para la ejecución de los citados contratos, con excepción de hitos que a la fecha de su asunción evidencian un alto grado de avance, tal como la entrega de la aeronave Pampa SN 1036 – finalmente entregada en junio de 2024– o el desarrollo del prototipo y la adecuación del BOM (Bill of Materials) de la aeronave Pucará, hitos que también se finalizaron en julio 2024”.

Esto último señalado hace referencia a la última entrega de aeronaves para equipar a la Fuerza Aérea Argentina registrada en el pasado mes de junio, la cual consistió en las aeronaves IA-63 Pampa III Bloque II matriculados A711 y A712, tratándose de una aeronave de nueva factura y otra modernizada en las instalaciones, siendo destinados X Brigada Aérea con asiento en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.

Como señaláramos en dicha ocasión, esta entrega forma parte del contrato plurianual formalizado en el año 2021, el cual comprende los siguientes trabajos y estructuras: “… Av 1034 a la Av 1039; La conversión de tres IA-63 Pampa II a Pampa III Bloque II; La Certificación de la versión Pampa III Bloque II, para lo cual se realizará la campaña con los EX-03 y EX-04; la adquisición y entrega de Estaciones de Planificación a la empresa israelí Elbit, compra que incluye una Estación de Planificación de Misión Fija y dos Estaciones Móviles de Planificación de Misión. FAdeA realizará la certificación; y la adquisición del 35% de materiales para la fabricación de tres IA-63 Pampa III Bloque II”.

Regresando al informe, la respuesta de la Jefatura de Gabinete de Ministros aclara que: “Por todo lo expuesto, el Directorio considera que no podrá dar cumplimiento a los mencionados contratos por carecer la Empresa – en las condiciones recibidas al asumir estas autoridades -, de los recursos suficientes para ello. Como consecuencia, se encuentran temporariamente suspendidas las ejecuciones de los contratos referenciados, salvo en lo referido a los hitos ya citados por su bajo nivel de inversión pendiente”.

Sin mayores datos aportada en el Informe N°140, la actual situación de cara a cumplimiento del contrato mencionado del año 2021 es incierta, a la espera de mayores datos de como FAdeA podrá dar cumplimiento para finalizar las entregas de IA-63 Pampa III Bloque II a la Fuerza Aérea Argentina.

Comentario AgendAR:

Nuevamente, matan la fabricación de Pampas Block 3 clase 2 nuevos, y la actualización a ese estándar de la veintena operativa de Block 2.

Pero además liquidan por 5ta vez la actualización de los 20 últimos Pucará intactos al standard Fénix. Ésta lo vuelve un avión de patrulla armada con hora de vuelo barata, gran autonomía y sensores avanzados, algo que no existe en el mercado mundial.

En lugar de aprovechar esta oportunidad, van a chatarrear la flota remanente de Pucas de ataque a tierra. Hoy están en hangar porque tienen turbinas Astazou pasadas de años.

Hasta 2023, la idea era al menos remotorizar estos Pucas con la misma turbina Pratt & Withney PT-6 que se usa en los Pampa, de modo de poder hacer compras conjuntas para ambos aviones y así conseguir mejor precio y disponibilidad de motores en FAdeA. Lógica simple y fordista de producción.

Ahora quedan eliminados por una aparente decisión administrativa de cagatintas, siempre cubiertos bajo el paraguas de una consultora yanqui, y siempre la misma, los tres últimos desarrollos de la fábrica desde los ’70 hasta hoy: el Pucará, el Pampa y el proyecto de drones SARA.

Desgraciadamente el Pampa en su última versión, un avión colosal por sus capacidades, es difícil de defender de tanta puñalada cercana porque está muy dolarizado, y de yapa, sujeto a vetos de la OTAN. Su pecado original fue nacer con un 100% de componentes importados, lo cual fue un obstáculo formidable para poder fabricarlo en series más o menos aceptables, de 12 aviones/año. El total de componentes de un Pampa anda por 20.000 aviopartes, de las cuales entre 2011 y 2015 se logró la provisión nacional de no más de 3000, un 15%, y no de las más complejas y caras.

Es más, el avión se hizo aún más dependiente de la buena voluntad de terceros cuando se fue llenando de aviónica Elbit. Que es excelente, pero una parte demasiado fundamental -y nada barata- de la actualización Pampa III block 2. Ya en ocasión de la posible exportación de 3 Pampas a la Bolivia de Evo Morales, la cancillería israelí tocó silbato, vetó la venta por considerar a Morales un antisemita (????) y amenazó con cortar el abastecimiento de componentes electrónicos e informáticos a FAdeA.

Desde la guerra por las islas demasiado famosas, la OTAN hará cualquier cosa con tal de que no volvamos a fabricar aviones militares, y tampoco aviones a secas. Se la hicimos demasiado fácil. Pero en consecuencia, el Pampa ni se construye adentro ni se vende afuera.

Lectores, matar el Pampa y además el Puca es medio siglo de trabajo argentino experto tirado a la basura, incluidos 220 Pucas pedidos por una decena de países a los que ni se les contestó. Paradójicamente, el Puca fue el mayor éxito de fabricación de la historia de la fábrica cordobesa (110 aviones) y de pedidos de exterior.

El Puca es un avión casi totalmente nacional, no un proyecto «off the shelf» como el Pampa. Y siempre fue demasiado buen avión para limitarse a su rol inicial de COIN, es decir de avión de contrainsurgencia. Tampoco es el avión ideal para CAS, porque la infantería enemiga regular, incluso la más pobre, puede tener misiles lanzables desde el hombro, o MANPADS, dicho en miliqués-otanés.

Esto hace forzoso buscarle aplicaciones no previstas a este avión de gran autonomía y enorme resistencia mecánica. Remotorizado y con los radares de INVAP y el pod óptico e infrarrojo de FixView, ambas empresas argentinas, se llegó al Puca Fénix. Este avión podría ser una patrulla armada para todo tiempo y todo terreno. Hoy mismo, si estuviera disponible, generaría centenares de pedidos. Con un data link que lo conecte a otros activos militares terrestres y marinos, es un AWACS de mediana altura y para bajos presupuestos, y de yapa, con armamento propio.

Eso es algo que sencillamente no existe en el mercado mundial de armas aéreas.

¿Puedo ser sincero? La larga lista de cipayos, zapallos y cretinos que viene boicoteando este proyecto está adentro del país. Venía de antes, pero no faltó durante ningún gobierno civil desde 1983, y en buena medida opera dentro de la propia Fuerza Aérea. A los pilotos militares, el trabajo de patrulla, al parecer tan poco heroico, los aburre, y a la cúpula le gusta más importar aviones de prestaciones un poco inferiores y con cero industria argentina, como en su momento el Tucano y luego el Texan II. Eso deja buenas jubilaciones.

Hay un último y cuarto programa, el del entrenador primario argentino IA-100 Malvina, también discontinuado desde 2016, y retomado penosamente y sin plata durante el gobierno de Alberto Fernández.

Para éste gobierno, queda despejado el campo de toda enojosa fabricación nacional: se avecina un futuro venturoso en importación de chatarra voladora de la OTAN de total inutilidad bélica. Como anticipo de lo que se viene, los 24 F-16 de 44 años de decrepitud, y de yapa, sin armas de combate. Se acaban de comprar a Dinamarca. Iban a ser 44, pero afortunadamente para la Argentina y para mal de Ucrania, 19 fueron a dar a ese país.

Alguno de ellos mató al Cnl. Oleksy Mes en su primer despegue.

Buenos únicamente para desfile. Pero con precauciones.

Daniel E. Arias

PS: Me corrije un lector. Me dice que ningún Pampa, viejo o nuevo, tuvo motor Pratt & Whitney. Se les puso inicialmente un turbofan Garret, y después otro de Honeywell. Tiene razón.

¿Adónde va la basura de las ciudades?

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Todos los días, en la Argentina, se generan alrededor de 53.000 toneladas de residuos, principalmente en los lugares más poblados del país como en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia homónima, al igual que las de Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Anualmente, esos desechos alcanzan unas 19 millones de toneladas, de las cuales alrededor de la mitad son residuos orgánicos, que pueden ser restos de alimentos o de podas, por ejemplo, mientras que el resto está compuesto por lo que se denominan residuos secos, que incluyen papel, plástico, metales y vidrio, entre otros.

Los datos figuran en el libro «¿Qué hacer con los residuos? Desafíos y propuestas para gestionar distintos materiales: secos, orgánicos, aceites, electrónicos, baterías, pilas, neumáticos, textiles, medicamentos y de construcciones», que compila diversas experiencias, tanto exitosas como fallidas, de recuperación y tratamiento de residuos, junto con una revisión de normativas y políticas públicas que se han ido implementando durante las últimas décadas.

«El libro es un estado del arte sobre las diferentes corrientes del residuo en las principales ciudades del país y constituye un hito en la investigación en este tema, ya que es la primera vez que se hace un análisis de este tipo», afirmó el antropólogo Francisco Suárez, que es investigador y docente en las universidades nacionales de Buenos Aires (UBA) y de General Sarmiento (UNGS), durante la presentación de este trabajo, que se realizó a principios de septiembre, y agregó que este texto también «invita a dialogar con la política pública» y a repensar, dentro de unos años, qué sucedió con las experiencias que en allí se reflejan.

Se trata de una publicación de descarga gratuita, coordinada por investigadores de la Escuela de Politica y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín (EPyG/UNSAM), que reune trabajos de investigadoras e investigadores de distintas universidades públicas del país, que en su mayoría integran la Red de Investigación y Acción sobre Residuos (RIAR). «Esta compilación fue posible gracias al financiamiento público, tanto del CONICET como de la Agencia (I+D+i), a través de dos Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT) y un Proyecto de Investigación Plurianual (PIP)», agradeció la investigadora Mariana Saidón, compiladora de esta publicación junto a su colega Santiago Sorroche.

El mecanismo formal de gestión de residuos dominante en la Argentina es la recolección tradicional e indiferenciada de la basura, para su posterior disposición final en rellenos sanitarios controlados, adonde llega alrededor del 65% de los desechos, o en basurales a cielo abierto, que en el país rondan los 5000, adonde termina el resto de la basura. Apenas el 6% de los residuos es reciclado en circuitos formales, a lo que habría que agregar la actividad de los denominados «recuperadores» o «cartoneros», que creció luego de la crisis de 2001, como modo de subsistencia de “un alto número” de familias que viven en centros urbanos o alrededores, tal como lo describe el libro.

«Hace 20 años que tratamos de reintegrar los residuos a la industria, y a veces es infrahumano trabajar sin recursos», cuestionó Susana Izaguirre, cartonera de la cooperativa Madreselva, que se inició en esta actividad hace más de dos décadas, y advirtió que es necesaria una política que acompañe a esta actividad. Además, detalló que actualmente hay más de 620 personas que participan en la cooperativa, en la que «no solo se reutilizan los residuos secos sino que también cumple un rol social».

A lo largo de 12 capítulos, el libro repasa cómo es la gestión de los distintos tipos de residuos y propone acciones posibles para gestionarlos, teniendo en cuenta no solo el peso estimado en toneladas generadas, sino también evaluando alternativas para su manejo que contemplen la posible incidencia ambiental y sobre la salud de los residuos, ya que algunos materiales varían de peso con el tiempo (como los residuos orgánicos que pesan menos a medida que se secan), mientras que otros tienen poco peso pero contienen componentes que son peligrosos, como las baterías, los medicamentos o los termómetros con mercurio.

«Estamos muy atrasados respecto de aquella ley de 2004, pero tenemos que avanzar en la discusión sobre la valorización y todos los instrumentos de la gestión pública para crear esos mercados», destacó Gutierrez.

Para el abordaje de estas problemáticas, el texto se basa en el enfoque de gestión integral de residuos sólidos urbanos, conocida como GIRSU, que propone trabajar de manera sistémica, considerando todas las etapas de la gestión y sus relaciones. Además, analiza las posibilidades de inclusión social asociadas a cada alternativa de manejo de residuos analizada. «Nos parecía importante empezar a distinguir, porque cada tipo de residuos tiene sus particularidades, entonces nos separamos en sus grupos y convocamos a especialista en esos residuos», recuerda Saidon, que es coordinadora del área de Ambiente y Política en la EPyG/UNSAM.

En paralelo, la publicación también repasa la legislación vigente y las normativas y políticas públicas que se han ido tomando en distintos niveles de gobierno, ya sea nacional, provincial y municipal. «Pero también habla de la economía de los residuos”, subraya Ricargo Gutierrez, decano de la EpyG/UNSAM, y destaca que “una de las grandes virtudes del libro es combinar el análisis de la gestión pública con el de la economía de los residuos, entendidos como cualquier otro producto», adonde se incluye a los recuperadores urbanos como parte de los actores de esa economía.

Además, recordó que la ley 25.916, de presupuestos minimos de protección ambiental para la gestión integral de residuos domiciliarios, se aprobó en el año 2004 con un amplio apoyo pero de manera muy rápida y sin una discución sólida entre distintos actores sociales intervinientes, mientras que en Brasil, por ejemplo, la sanción de una normativa similar solo fue posible luego de un proceso de «muchísima discución» y tras años de debate.

«Esa ley sí incuye la responsabilidad del productor, que surgió justamente de esas discusiones”, dijo Gutierrez y comentó que así como se habla de la necesidad de una regulación que establezca la denominada «responsabilidad extendida al productor», también es relevante pensar en algún tipo de incentivos fiscales para las empresas que participen en estos procesos productivos. «Estamos muy atrasados respecto de aquella ley de 2004, pero tenemos que avanzar en la discusión sobre la valorización y todos los instrumentos de la gestión pública para crear esos mercados», destacó Gutierrez.

Fuente: «¿Qué hacer con los residuos? Desafíos y propuestas para gestionar distintos materiales: secos, orgánicos, aceites, electrónicos, baterías, pilas, neumáticos, textiles, medicamentos y de construcciones».

Por su parte, el especialista Oscar Oslak, que en su libro «Merecer la ciudad. Los pobres y el derechos al espacio urbano” analiza la creación del CEAMSE durante el último gobierno militar en Argentina, se refirió a la relevancia de realizar evaluaciones de las políticas públicas implementadas, para poder modificarlas y mejorarlas en función de los resultados obtenidos, y coincidió en que este trabajo evidencia «los enormes déficit de capacidad institucional que existen en los distintos niveles jurisdiccionales del Estado para lograr una gestión integral, circular e inclusiva de los residuos sólidos urbanos», pero advirtió que si bien el Estado es un actor central no es el único que interviene en estos procesos, que atraviesan a toda la sociedad.

«El éxito de esa gestión también depende de una efectiva coordinación entre industria, comercio, logística de transporte, recuperadores y consumidores, cuya integración además se modifica en función de la especificidad que tiene cada una de las corrientes o flujos de residuos», detalló Oslak y concluyó: «Además de la necesaria y compleja coordinación intra e interinstitucional debe sumarse la exigencia de establecer fluidos canales de comunicación con los distintos actores no estatales que intervienen en este proceso orientado a una gestión integral».

Vanina Lombardi

Escenario preelectoral en Estados Unidos

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La ingeniería electoral

El número necesario de delegados en el Colegio Electoral y no la cantidad de votos, será lo que defina al ganador. Como hay estados “estables” en cuanto a sus preferencias electorales, sean demócratas o republicanos, por su permanente apoyo a unos u a otros, la cuestión electoral se centra en algunos estados oscilantes, cuyos delegados terminan decidiendo la presidencia de EEUU. El número “mágico” del Colegio Electoral es llegar o superar los 270 delegados. Por eso es que los grandes estados como California (siempre demócrata) o Texas (siempre republicano) deben esperar los resultados electorales de unos siete (o algo más) estados; espera que puede ser de varios días cuando en alguno de ellos el resultado final se complica judicialmente.

Esos siete estados oscilantes y la cantidad de delegados, son: Pensilvania (20), Michigan (16), Wisconsin (10), Arizona (11), Georgia (16), North Carolina (15), Nevada (6). Pero tampoco deben descuidar lo que ocurre en estados que en el pasado también han cambiado de signo como Florida (29), Ohio (18), Virginia (15), Iowa (6), New Hampshire (4) y Colorado (10). En el 2016 Trump ganó en Michigan, Wisconsin, Pensilvania, Arizona, North Carolina, Ohio, Florida, Georgia, Iowa. En el 2020 Biden ganó en Michigan, Wisconsin, Pensilvania y Arizona. Actualmente hay empate técnico o mínimas ventajas relativas, casi dentro del error del método de medición. Y quedan pocos votantes indecisos.

Los demócratas intentarán ahora, dado que el voto es opcional y hay que inscribirse, incorporar más votantes mujeres, aprovechando la presencia de Kamala, la de la eterna sonrisa, quién sustituyendo al probable perdedor, Biden, creó una nueva ventana de esperanza, mostrándose presidenciable y amortiguando el evidente malestar social contra Biden. Ese nuevo potencial de votantes intentará sacar ventaja de la brecha de género, estrechamente relacionado con el tema del aborto, donde cada candidato deberá responder a sus bases electorales. El universo progresista de Hollywood y en particular, Taylor Swift, ya han dado su apoyo a Harris, quien, además, aprovechará, frecuentemente, los escándalos y el carácter irritable del republicano.

Como es tradicional, la mayoría no universitaria del centro del país, tradicionalista y más conservadora, dará su apoyo a Trump, mientras las élites cosmopolitas de las grandes ciudades, situadas en ambas costas oceánicas, donde habitan el grueso de sus ciudadanos universitarios, darán su apoyo a Harris.

Los temas importantes para el electorado

Los principales son de índole económica, en particular la baja del ingreso real disponible, que, según especialistas, es uno de los mayores predictores del resultado de las elecciones presidenciales. A favor de Harris juega actualmente un menor desempleo y un leve crecimiento económico. Pero todos recuerdan el aumento de los ingresos populares durante el anterior período de Trump (hasta la pandemia). El auge de la inflación durante el período Biden y el aumento de las tasas de interés (Reserva Federal) hizo caer el ingreso real, o bien éste se estancó. Pese a los aumentos salariales nominales, el dinero hoy rinde menos que antes; no sólo en el supermercado, sino cargando combustible, o pagando intereses inmobiliarios (tema masivo) o en la compra de autos o simplemente, con las tarjetas de crédito. El sueño de la casa propia y el auto como señal de ascenso social se fue complicando y eso ha causado mal humor social. Aunque Jerome Powell, el titular de la Reserva Federal, anuncie ahora mismo el primer recorte de tasas de interés en años, será tarde para calmar el malestar social. Los republicanos ya están preparando sus acusaciones de interferencia electoral contra Powell y la Fed.

Las encuestas muestran claramente esta problemática, así como también le dan importancia al empleo y su relación con los inmigrantes ilegales; la seguridad preocupa, pero en un segundo plano.

Las propuestas electorales

Trump propone impuestos más bajos, recorte del gasto público y desregular el Estado (de la mano de Elon Musk). Harris, a su vez se enfoca en aumentar los impuestos para los ricos y las grandes empresas, engrosando los fondos a la seguridad social; ofrecer créditos fiscales para el cuidado infantil y darles beneficios fiscales a las pymes. Cualquier comparación con Argentina no es pura casualidad. Ambos exponen, visiones bastante diferentes sobre el papel del Estado; quienes deberían pagar sus cuentas, cómo disminuir el alto costo de vida y cómo competir con China.

Trump propone frenar la inflación impulsando la producción de energía, que ya está en un nivel récord, para reducir el precio interno del combustible, aunque exportando más; propone bajar el gasto del gobierno federal y con Musk buscarán eliminar regulaciones innecesarias; también ampliaría los recortes de impuestos aprobados en 2017 (que expirarían en 2025) y luego recortaría aún más. El plan de Trump de derrotar rápidamente la inflación, reducir los precios y reactivar un crecimiento económico explosivo, están en línea con permitir a la industria local poder competir (internamente) con los productos industriales importados desde China (más baratos), que hacen que la balanza comercial sea tan deficitaria con ese país. Además, esta política nacionalista la reforzaría con protecciones arancelarias de importación para China y otros.

Comparemos estas propuestas con nuestra realidad local. Sin desconocer nuestra historia política, llena de mala praxis de la gestión financiera y del presupuesto nacional, ahora se ven más claramente las “inspiraciones doctrinarias” de Milei. Es evidente que ha hecho una copia burda o ideológica de las propuestas básicas de Trump, pero sin ningún análisis estratégico, pese a las enormes diferencias entre EEUU y Argentina; de dimensión, de potencia, de desarrollo, del nivel de pobreza, del respaldo de su moneda y de la relación de fuerzas políticas dentro de cada país. Es obvio que las medidas correctivas a tomar no pueden ser copia de lo que se podría hacer en EEUU. ¿O podemos nosotros emitir dólares? EEUU tiene una enorme deuda financiera, pero el resto del mundo, no parpadea; simplemente porque es un país muy desarrollado. La clave de todo esto es ser lo suficientemente desarrollado como para tener múltiples alternativas de pagos y no depender de las exportaciones de productos primarios, sin valor agregado. Reducir todo a un problema estático de caja, es desconocer cómo funciona el mundo. Copiar modelos externos es incoherente, desde lo doctrinario y lo práctico. Un detalle importante; Milei copia sólo esta parte de Trump; las propuestas nacionalistas y proteccionistas no las copia porque son contrarias a su visión libertaria; visión sesgada y contraria al interés nacional. No toma la parte nacionalista y protectora e incentivadora de la industria nacional del “paquete Trump”, la que agrega valor a su producción. Por el contrario, lo relega a lo último, lo desprecia, porque en su exposición sobre el presupuesto nacional, reconoce otras prioridades: primero el pago de los intereses de la deuda financiera, luego los gastos “sociales” obligatorios del Estado y finalmente se verá qué hacer con lo que quede. Milei nunca habla de desarrollo nacional. En cambio, tanto Trump como Harris, seguirán implementando el proceso de reindustrialización y del desarrollo tecnológico, solventado por el Estado Nacional. Lo mismo que hace China u otros países soberanos, en la medida de sus posibilidades.

Volviendo a EEUU. Harris se mantendrá fiel al enfoque de los demócratas para disminuir los costos de vida, tomando medidas puntuales por parte del Estado, en orden a reducir los precios de ciertos artículos (medicamentos recetados, alimentos, entre otros). Es un plan de regulación con controles especiales para las empresas formadoras de precios. Los demócratas insistirán en que la conversión a un país más verde (autos eléctricos, paneles solares, menos carbón) generará empleo y buenos salarios; también indicaron que no van a prohibir el fracking, la técnica petrolera que convirtió a EEUU en el primer productor del mundo. Ambos coinciden en implementar un plan para reducir el costo de las viviendas, y Harris promete ayudas de hasta 25.000 USD a primerizos. Harris propone legislar para romper la dependencia norteamericana de los proveedores extranjeros y recientemente Biden impuso nuevos aranceles a algunas importaciones chinas.

Trump es más agresivo en materia de aranceles, proponiendo gravámenes del 10-20% a todas las importaciones y del 60% a las de China, medidas que podrían reavivar las guerras comerciales; propuesta criticada por economistas del ámbito financiero, porque sostienen que el proteccionismo afectaría el crecimiento y elevaría la inflación; que en la propuesta Trump se compensaría con la baja del gasto federal y otras medidas compensatorias. Otros especialistas opinan que los altos aranceles a China afectarían la inflación sólo en un 0,5% anual. Los planes de ambos candidatos aumentarían el déficit, pero el plan de Trump agregaría USD 5,8 billones a lo largo de una década, frente a los USD 1,2 billones de Harris. Aunque hay que recordar que los grandes cambios fiscales dependen de quien obtenga finalmente el control del Congreso.

En materia geopolítica, ambos sostienen al gobierno de Netanyahu en Israel, lo cual le trae algunos inconvenientes a Harris, que hasta ahora contó con la simpatía de grupos árabes pro palestinos. Trump ha prometido dejar que Europa siga apoyando a Zelensky, mientras él prefiere que la guerra en Ucrania finalice lo más rápido posible, aceptando su partición geográfica entre las zonas incorporadas a la Federación Rusa y el resto. Ambos contendientes indican que el desafío principal de los EEUU está centrado en China.

Mientras tanto, las encuestas siguen empatadas.

Ricardo Auer

Golar anunció que invertirá US$ 2200 millones para construir una planta flotante de licuefacción de GNL

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Golar, uno de los principales tecnólogos en materia de licuefacción de Gas Natural Licuado a nivel global, confirmó este martes que invertirá hasta US$ 2.200 millones para construir una planta flotante de licuefacción de gas natural (FLNG, por sus siglas en inglés) que podría operar en la Argentina a partir del último cuatrimestre de 2027, según indicaron fuentes privadas. En rigor, Golar anunció ayer que contrató a la firma CIMC Raffles para realizar los trabajos de ingeniería, adquisiciones y construcción (EPC, por sus siglas en inglés) de un buque con capacidad para licuar 3,5 millones de toneladas (MTPA) de GNL por año. La unidad estará operativa a fines de 2027, según precisó la empresa a través de un comunicado publicado ayer bajo la órbita del GasTech, la principal feria de tecnología de gas que se realiza esta semana en Houston.

El proyecto estará equipado con un diseño de tecnología de tipo MK II,  superador del MK I que poseen las unidades Gimi y Hilli, las dos plantas flotantes de GNL que posee Golar. La nueva unidad de licuefacción estará montada sobre el buque carguero de GNL llamado Fuji.

La planta Hilli FLNG, contratada por PAE, que empezará a operar en la Argentina en 2027.

El presupuesto total para la conversión FLNG del MK II es de US$ 2.200 millones, que incluye el buque de conversión, la supervisión, repuestos, tripulación, capacitación, contingencias, el suministro inicial de combustible y los costos relacionados con la entrega de la FLNG a su sitio operativo, excluidos los costos de financiamiento”, explicó la empresa a través de un comunicado.

Un pie en la Argentina

En julio, Golar oficializó un acuerdo con Pan American Energy (PAE), uno de los grandes jugadores del mercado local del gas natural, para licuar GNL a partir 2027 en la planta flotante Hilli, que hoy está operativa frente a las costas de Camerún, en África. La iniciativa —a la que podrían sumarse otras petroleras como Harbour Energy (ex Wintershall Dea), socio de PAE en el consorcio CMA-1 en el offshore de la cuenca Austral, e YPF— prevé la licuefacción de 2,45 MTPA de GNL por año.

Este medio publicó que el proyecto —que prevé el consumo de unos 11 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de gas natural— prácticamente no precisa de obras de infraestructura adicionales para entrar en operación. Sólo contempla el tendido de un gasoducto de conexión de alrededor de 50 Km de extensión con el gasoducto San Martín que se extiende hasta Tierra del Fuego. Las partes no comunicaron aún dónde estará amarrada la Hilli FLNG. En un primer momento, se especuló que podría estar en el puerto de Bahía Blanca, pero aún no hubo confirmación oficial al respecto.

Un modelo de negocios diferente

Si la construcción de una terminal en tierra (onshore) de licuefacción de GNL requiere del hundimiento de inversiones enormes en materia de infraestructura, la contratación de plantas flotantes —floating LNG— trabaja con un modelo de negocios diferente que en lugar de estar basado en el capex (inversiones que se desembolsan por una única vez) se apoya más en los gastos operativos (opex) de esa unidad.

Esta última opción es menos riesgosa y más accesible para una economía como la argentina que todavía maneja altísimos costos de acceso al capital internacional. “En el caso del floating LNG, la inversión importante en materia de licuefacción la realiza el tecnólogo (en este caso Golar) y no las empresas productoras de gas, que sólo deben costear inversiones secundarias en el transporte. Para una empresa argentina es mucho más viable pensar en un esquema de este tipo que en cortar un cheque de 5000 o 7000 millones de dólares para construir una terminal onshore de licuefacción”, analizó un alto directivo del sector.

Segunda etapa

Golar está en conversaciones aún incipientes con productores de gas de Vaca Muerta que están interesados en que la nueva planta flotante que construirá la compañía opere en la Argentina. Si eso sucede, sumadas a las 2,45 MTPA que la empresa acordó con PAE, dentro de tres o cuatro años Golar podría producir unos 6 MTPA de GNL en el país. «Sería una especie de segunda etapa del proyecto acordado con PAE y en total, las FLNG de Golar podrían procesar entre 20 y 25 MMm3/día de gas natural», explicó una fuente que está al tanto de las tratativas. El proyecto demandaría la construcción de un gasoducto dedicado de 30 pulgadas entre Neuquén y algún puerto de la costa atlántica. Una obra de esa magnitud requeriría una inversión cercana a los US$ 1500 millones.

No será sencillo. Ingresar al mercado de productores de GNL es un proceso por demás ambicioso que demandará de una articulación intra-privados y con el sector público que todavía no se avizora con nitidez. Aún así, los fundamentos juegan a favor de las productoras locales de gas natural, que tienen en claro que deberán encontrar nuevos mercados si aspiran a aprovechar el potencial real de producción de gas de Vaca Muerta. El mercado doméstico y el regional no serán suficientes para monetizar las reservas del hidrocarburo atrapadas en la formación no convencional de Neuquén. En esa clave, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, señaló la semana pasada en un evento organizado por el IAPG en Houston que “el GNL es el único proyecto que permitirá monetizar el gas de Vaca Muerta, porque Brasil nunca firmará un contrato de compra de gas a 20 años”.

A quién culpar de los apagones del próximo verano

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Algún ministro y muchas noticias declaran que el próximo verano se producirán apagones, porque habrá temperaturas aún más altas que el verano pasado, y Atucha I estará fuera de servicio. Vale la pena aclarar esto.

Atucha I tiene aproximadamente el 1,2 % de la potencia de lo que se espera sea la demanda de punta máxima en el próximo verano (30700 MW) y mucho menos del 1 % de la potencia total del sistema de generación de electricidad de nuestro país, que es de casi 44 000 MW

Decir que los apagones serán consecuencia de la salida temporal de servicio de Atucha I es ridículo y sirve solo para contar con un chivo expiatorio ante los que no entienden el tema

Además, en la cobertura de la demanda de punta del día viernes 20 había, 6700 MW térmicos y 1100 MW hidráulicos indisponibles, por problemas de todo tipo. Frente a esto, los 362 MW de Atucha I son insignificantes y sirven únicamente para tener a quién echarle la culpa.

En los diarios y en los declaraciones públicas se busca «colgarle el muerto» a la central nuclear. Pero no se dice nada de los 7800 MW fuera de servicio, a los que se debería intentar recuperar, aunque sea una parte; ni de las interrupciones a las ampliaciones del gasoducto NK; ni a la cancelación de las licitaciones de ampliación del parque térmico. Estas dos últimas cuestiones sí podrían solucionar significativamente el problema.

Atucha I este año cumple 50 años desde que se puso en marcha. Ha sido una maquina noble con un rendimiento excepcional pero que esta llegando al final de su primer ciclo de vida.

Las centrales nucleares requieren que un organismo externo a la misma las audite, controle y autorice su funcionamiento. Y este organismo no debe depender de la misma autoridad política.

La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) de nuestro país le exige a Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA), como condición de que Atucha I siga funcionando, una revisión y reacondicionamiento integral. Es algo similar a lo que se está haciendo en el resto del mundo con las centrales nucleares que finalizan su primer ciclo de vida. Esto se denomina extensión de vida.

NA-SA viene gestionando con la mencionada ARN las tareas para la extensión de vida de Atucha I desde hace años. Tanto la empresa como el organismo tienen aprobado un plan de reacondicionamiento que ya se puso en marcha. Prevé que esta central se detendrá a fin de este mes para comenzar con las obras en el sitio, y tenerla nuevamente operativa en aproximadamente dos años.

Conociendo a la ARN es muy difícil que autorice algo distinto. Siempre priorizó el análisis técnico de seguridad, por encima de las necesidades del mercado y también siempre fue inflexible en este aspecto. Hay informaciones que dicen que la ARN ya rechazó cualquier modificación a lo ya acordado, y que no hay presión política que la haga cambiar de idea.

Ing. Francisco Carlos Rey

PS: El Ing. Químico Francisco Rey fue Vicepresidente de la CNEA. En su juventud dirigió la planta de uranio de Malargüe, Mendoza, ya desactivada y gestionada. La misma transformaba el mineral de las minas mendocinas de Huemul y San Rafael en «yellow cake» destinado a nuestros primeros combustibles argentinos de centrales nucleares. Luego participó en el diseño y la construcción de la Planta Experimental de Agua Pesada (PEAP) en el predio de las Atuchas, provincia de Buenos Aires. Desde fines de los ’80 pasó a la dirección del grupo de la CNEA en Prospectiva del Sistema Argentino de Interconexión, oficina con la que sigue colaborando como «jubilado emérito» (gratis).

FAdeA entregó un Hércules a la Fuerza Aérea tras una intervención integral

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La Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” SA en el hizo entrega del avión Hércules TC-69 «Puerto Argentino» a la Fuerza Aérea Argentina.

Los trabajos de esta aeronave a la que se le realizó una intervención integral incluyeron la revisión y actualización de todos sus sistemas, una nueva pintura exterior y la implementación de mejoras técnicas cruciales. Este logro es un hito significativo para la Fuerza Aérea Argentina, ya que permite la reincorporación del TC-69 a la flota de Hércules C-130 del Grupo I de Transporte Aéreo de la I Brigada Aérea de El Palomar.

Este avión cumple un papel crucial en el puente aéreo que une las ciudades de Río Gallegos y Ushuaia con la Antártida Argentina, realizando transporte de carga y personal, navegaciones tácticas, búsqueda y salvamento, lanzamiento de tropas y reabastecimiento en vuelo.

Luego, el ministro y las autoridades recorrieron las instalaciones de FAdeA, conociendo los programas en curso, como el mantenimiento de aviones Hércules C130, la producción de aeronaves Pampa y la fabricación de componentes para la aeronave C390 de Embraer.

Estuvieron presentes en la ceremonia el subsecretario de Coordinación Administrativa, Pablo Costa y el presidente Magister de FADEA, Fernando Sibila, los jefes del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, brigadier general Xavier Julián Isaac; del Ejército, general de brigada Carlos Alberto Presti y de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Fernando Luis Mengo entre otras autoridades.

5 proyectos de investigación paralizados: de cáncer de mama a microscopios de súper resolución

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Tristeza, desazón e incertidumbre son las sensaciones que cunden entre científicos argentinos. A la caída salarial, la falta de incentivos y el descrédito desde el discurso oficial se le suma la incógnita respecto de qué sucederá con los proyectos que financia(ba) la Agencia I+D+i, que ahora no se sabe si se pagarán, cuándo y cómo. Por la estructura de cómo se hace ciencia en el país, donde el Conicet tiene casi todo su presupuesto destinado a los salarios y las universidades ponen sobre todo lugar de trabajo, es la Agencia la que motorizaba proyectos particulares, de todas las ciencias y todos los colores, con dinero para pagar viajes a campo, recolección de muestras y equipos y reactivos, entre otros ítems. Fueron del orden de las decenas de miles durante las últimas tres décadas (la Agencia fue creada en 1996). Pero este año sus aportes llegan a cuentagotas o directamente no llegan y así se ha parado la ciencia en el país. “Ahora sí somos ñoquis”, bromeaba un científico en un podcast.

Investigaciones sobre cáncer de mama, sobre el cáncer de piel, el valor de la agricultura familiar, la resistencia a los antibióticos y hasta de cómo hacer microscopios de ultra tecnología: estos proyectos están virtualmente detenidos y son solo apenas una muestra de cómo todo un ecosistema que genera conocimiento, valor agregado, reemplaza importaciones (es decir, evita gastar dólares) y contribuye a la productividad de las pymes, entre otros aportes quizá más intangibles, está en riesgo como nunca antes: “Los investigadores ya no solo se van a Europa o Estados Unidos; ni siquiera a Chile, Uruguay o Brasil, ahora se van a Colombia… Mientras nosotros nos detenemos, los demás siguen avanzando”; dijo Fernando Stefani, director del Centro de Investigaciones en Bionanociencias (Cibion/Conicet), también afectado.

La situación resulta en una inmensa cantidad de talento desperdiciada. Los científicos e investigadores de los proyectos mencionados están varados. Mientras, continúa la auditoría que, según fuentes de la Agencia, es la que justifica la parálisis. “Cuando esta termine se comunicará un nuevo plan”, dijeron.

La Agencia se financia sobre todo con préstamos internacionales de bancos como el BID, y en menor porcentaje por fondos del Tesoro Nacional. La dinámica era de convocatorias anuales con cientos de proyectos, a los que se le adjudicaba mérito y puntaje y se financiaban los mejores de cada disciplina, tras pasar por evaluación de pares, una comisión evaluadora y el directorio de la Agencia, que ponía la aprobación final.

Cáncer de mama

Andrea Llera es investigadora del Conicet en el Laboratorio de Terapia Molecular y Celular de la Fundación Instituto Leloir. El proyecto que diseñó y que fue aprobado por las distintas y exigentes instancias previas al financiamiento de la Agencia tenía que ver con el cáncer de mama. Su intención es ver cómo afecta el cáncer de mama a las argentinas que viven por fuera del área metropolitana de Buenos Aires, con sus características moleculares (¿es distinto genéticamente?) y con la intención de determinar cómo es el acceso al tratamiento en el noreste y noroeste del país. La hipótesis es que en las regiones con mayor ancestría indoamericana hay un subtipo de cáncer más agresivo y a su vez hay menor acceso a los medicamentos, que son costosos. Para corroborarla, se había diseñado un trabajo que incluía un ensayo clínico observacional, lo que obligó a armar capacidades en hospitales del norte que son asistenciales, y no hacen por lo general investigación, además de que también sufren recortes por parte de las provincias este año.

“Lo que más me afecta es la incertidumbre sobre la continuidad”, dice Llera. “Mi proyecto requiere un esfuerzo enorme de los hospitales y de los investigadores que lo llevamos a cabo, que hoy no sabemos si vamos a poder hacerlo o no. No sabemos si seguimos o no”, dijo.

Y agregó: “Lo que propongo es secuenciar genes humanos, y eso es caro siempre. Una vez que el país estaba dando un subsidio para aspirar a eso, con toda una estrategia para usar las instalaciones de Anlis-Malbrán, con costos reducidos, ahora tenemos esta incertidumbre. Todo el esfuerzo puede quedar estéril”.

Durante este año, la investigadora tuvo reuniones con funcionarios de rango intermedio que no le pudieron asegurar cómo seguir y no está claro si va a recibir nuevos desembolsos. El proyecto de Llera es parte de 23 que fueron denominados de “alto impacto” financiados en febrero de 2023, por cuatro años y por el equivalente de 250.000 dólares por año; solo recibió el primer pago, que en parte se perdió por la devaluación y las dificultades para importar equipos; en particular un equipo para analizar ácidos nucleicos que iba a ir a uno de los hospitales. Para el estudio, se armó la Red de Estudio de la Diversidad en Cáncer de Mama (REDICAM), con más de 30 investigadores, médicos y técnicos de cuatro provincias. Cada año unas 20.000 argentinas sufren de este subtipo agresivo del tumor de mama. Y pueden seguir desatendidas.

Cáncer de piel

Nanotecnología para mejorar el tratamiento de un tipo de cáncer, que puede resultar tóxico tal como se usa en la actualidad. Así podría resumirse en lenguaje no técnico el proyecto de Daniel González Maglio, investigador independiente del Conicet y profesor adjunto de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, que había sido aprobado por la Agencia. Ahora “no le alcanza ni para comprar los animales de laboratorio” con los cuales avanzar en el estudio. La idea de González Maglio y su grupo era mejorar la performance de una droga al aplicarla por la vía en la piel a través de nanosistemas, tanto en células tumorales aisladas (conocido como modelos in vitro) y modelos en los mencionados animales de laboratorio (modelos in vivo). El tipo de cáncer de piel que analizan se produce por la exposición crónica a radiación ultravioleta y la droga estudiada se da por vía oral durante mucho tiempo, con algunos efectos adversos; por eso la búsqueda de opciones.

González Maglio escribió el proyecto en diciembre de 2022, se lo aprobaron, pero no tiene ningún recurso. “Queremos mejorar ese tratamiento con nanotecnología para aplicar la droga sobre el tumor. Es un proyecto en colaboración con Universidad de Hurlingham. Y tenemos una becaria con tesis doctoral. Hacemos lo que podemos con lo que nos queda ahora. El tiempo de beca está corriendo y el financiamiento no llega. Eran $1,2 millones por año y usamos muchos insumos importados, así que, aunque me dieran la plata, podría hacer la mitad o menos de lo planeado”.

Agricultura familiar

Silvia Lomáscolo se doctoró en biología, trabaja en el Instituto de Ecología Regional del Conicet y es docente de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Tucumán. Junto con otros 15 investigadores de unas 10 instituciones diferentes presentaron y ganaron un subsidio de la Agencia para estudiar la agricultura familiar en poblaciones rurales del norte argentino para ver cómo contribuye a la seguridad alimentaria y cómo interactúa con el ambiente, para determinar si puede ser una herramienta sustentable.

Obtuvieron un PICT (proyecto de investigación científica y tecnológica) de la Agencia que, les dijeron, iba a ser actualizado con la inflación para comprar los mínimos insumos, algo que no sucedió. “Nos están dando con demora, a montos de 2022 y tarde; ahora deberíamos haber recibido el tercer desembolso en julio y no lo recibimos”, dijo.

Son los mismos $500.000 que en julio de 2023, lo que limita la investigación. “Con ese dinero ya no alcanza. Queríamos también estudiar cómo se da la polinización de las abejas y cómo las acciones locales son o no sustentables, pero no nos alcanza para ir a la zona con frecuencia, como cuando se planificó”, agregó Lomáscolo.

“Redujimos al máximo la metodología: la idea era hacer análisis de laboratorio del contenido nutricional de los productos de la huerta en comparación con productos de la verdulería, por ejemplo. Esos análisis no los podemos pagar de ninguna manera. Hay toda una parte del proyecto que ya no se va a hacer”.

Resistencia a los antibióticos

Es uno de los problemas del siglo: las bacterias se adaptan a los antibióticos, generan resistencia y atacan con libertad, sobre todo en contextos hospitalarios. Como todo asunto actual tiene muchas aristas y tener información de qué pasa en el campo es crucial. El campo, en sentido literal: porque el mal uso de estos fármacos en la producción de animales es una de las fuentes de resistencia.

Camila Knecht primero se licenció en biotecnología de la Universidad Nacional de Rosario, después de doctora en ingeniería de la universidad Otto von Guericke (Alemania); ahora es becaria en el instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica de la UBA-Conicet. Estudia cómo la forma en que se produce leche en Argentina puede modificarse para evitar sumar más resistencia por parte de las bacterias, porque existe evidencia de que esa resistencia llega del ambiente a los hospitales por el mal uso veterinario y en la agricultura en general.

Knecht ganó el ingreso a carrera del Conicet en 2023, pero todavía no le dieron el alta. Su idea particular era analizar qué pasa con la resistencia a los antibióticos en tambos, que suelen reutilizar el agua que a menudo queda estancada en lagunas cercanas a las vacas. Y a su vez ver la interacción entre la resistencia en el estiércol de animales y cómo el uso de herbicidas puede tener que ver; su intención era medirlo en la zona de Rafaela. El nombre del proyecto era “Resistencia a Antimicrobianos: estudio del impacto del uso de herbicidas en la agricultura en el marco conceptual de Una Sola Salud” y también convive con la incertidumbre.

Cómo hacer microscopios

“Yo estoy igual que todos”, completa Fernando Stefani. “Toda la investigación experimental está absolutamente detenida; los de teoría por ahí pueden estirarla un poco, pero el resto, no”, agrega. Stefani trabaja desde hace más de una década con el Premio Nobel de 2014 en física Stefan Hell, justamente premiado por una técnica única para generar microscopios de súper resolución.

Diez años después, la de Hell es una tecnología que está diseminada y resulta muy importante para la biología y las ciencias biomédicas. “Nuestro proyecto planteaba construirlos desde cero con un software que solo teníamos nosotros en nuestro laboratorio. La idea era entrenar personas y crear microscopios para distintos laboratorios del país, como herramienta para potencia otras investigaciones. Y se diseminaba durante cuatro años”, dijo a este diario.

“Es un proyecto que se está copiando en lugares de América Latina; perdemos un lugar en el que podíamos ser líderes. El resto de los países avanza. Colombia, hace diez años no tenía ciencia, hoy está mejor que nosotros. Sumale a eso el desfinanciamiento de las universidades. Entonces se va incrementando una situación de retraso. Y no se termina de comprender que eso es parte de la economía también, nuestro proyecto da positivo en dólares”, agregó.

El grupo de Stefani se había presentado a una convocatoria especial en 2023 de 4 cuotas para redondear un millón de dólares (la misma de la de Llera, contada más arriba), con una asignación de fondos que el investigador califica de “muy eficiente” porque al ser veloz se ganó tiempo y el entusiasmo de los equipos, y se evaluó con jurado internacional de alto nivel. Se les entregó la primera cuota a fines del año pasado, pero se devaluó a las semanas. “No pudimos ejecutar casi nada”, sigue Stefani.

“No hay interlocutores confiables: las autoridades cambiaron varias veces, te hacen charlas de contención, pero no hay acciones, está todo paralizado. No sabemos si va a haber continuidad, hay parálisis más incertidumbre. Y ya perdimos gente, que se va también por las condiciones de trabajos, los salarios magros. Hay una selección negativa, los mejores se van y se pierde lo hecho durante años”, concluyó.

Martín De Ambrosio

El DNU 846 autoriza al gobierno a canjear deuda en pesos y dólares sin pasar por el Congreso

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El Gobierno parece abrirle una ventana a un nuevo canje de deuda de los títulos globales. Lo hizo mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia que se publicó este lunes en el Boletín Oficial, en el que se modifican las condiciones para futuros intercambios de bonos en moneda extranjera.

El DNU 846/2024 retocó el artículo 11° del Decreto 331/2022, que dice que los futuros canjes, luego del realizado por Martín Guzmán para los bonistas privados en 2021, se tenían que hacer con especies de la misma moneda. Y la nueva norma establece que, a partir de ahora, será indistinto: el Gobierno podrá recibir bonos en dólares y entregar papeles en pesos, o a la inversa.

Un cambio «colado» en otra modificación

La modificación aparece como “colada” dentro del DNU mencionado, que inicialmente establece cambios en las reglas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

Allí, se dispone que el FGS podrá tener hasta 70% de su cartera en títulos públicos, cuenten o no éstos con garantías. Hasta ahora, sólo podía tener el 50%.

A ello se agrega un artículo 3° que se supone que le permitiría al secretario de Finanzas, Pablo Quirno, hacer nuevos canjes de deuda en los que podrá entregar bonos en una moneda y recibir a cambio bonos otros en una moneda distinta a valor de mercado.

En el DNU dice textualmente: “ARTÍCULO 11.- Dispónese que las futuras suscripciones de instrumentos de deuda pública, independientemente de su moneda de pago, se puedan realizar con instrumentos de deuda pública cualquiera sea su moneda de pago”.

El DNU establece que “los precios de los instrumentos serán fijados teniendo en cuenta los valores existentes en los mercados para cada una de las operaciones que se realicen en el marco de las normas de procedimientos aprobadas por la Resolución Conjunta de la Secretaría de Finanzas y de la Secretaría de Hacienda”. Aclara que “dichas operaciones no estarán alcanzadas por las disposiciones del artículo 65 de la Ley N° 24.156 de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional y sus modificatorias”.

La interpretación de la nueva norma para canje de deuda

El financista Ariel Sbdar, fundador de Cocos Capital, explicó en su cuenta de X que “antes, si querías reestructurar deuda en dólares tenías que hacer al menos dos de las siguiente 3 cosas: 1) alargar plazo, 2) bajar intereses y/o 3) reducir capital. En cambio ahora, se pueden hacer canjes en condiciones de mercado sin necesidad de cumplir lo anterior”, explicó.

Para el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la medida infringe la prerrogativa que indica que la deuda pública es materia del Congreso.

Se meten con facultades del Congreso: la renegociación de deuda es materia legislativa. No puede el Poder Ejecutivo auto-habilitarse a renegociar deuda y hacerlo sin las pautas que el Congreso debe facultar”, señale el CEPA.

El reporte señala que “el Gobierno se cansó de decir que tenía los dólares para pagar la deuda, pero, al final del día, está claro que no puede resolver el frente externo: se queda sin dólares y las condiciones no mejoran para acceder a los mercados”.

Quiere renegociar sin ningún tipo de exigencia que evite empeorar las condiciones de endeudamiento de Argentina, como ocurrió con el megacanje de 2001, por el que fue procesado Federico Sturzenegger”, advirtió.

Por otro lado, asegura que “lo hacen a escondidas y por DNU porque no pudieron hacerlo en la Ley Bases (lo intentaron, pero lo retiraron) y aunque lo incluyeron en el proyecto de Ley de Presupuesto 2025, difícilmente el Congreso les apruebe semejante arbitrariedad”.

El artículo 11° del Decreto 331 de 2022, firmado por Martín Guzmán, habilitaba al Poder Ejecutivo a hacer canjes de deuda en pesos a valor técnico, sin pasar por el Congreso. Ahora ,se permite hacer en dólares y a valor de mercado.

Carlos Lamiral

Una plataforma offshore en Tierra del Fuego, «Fénix», aportará el 8% del gas en Argentina

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La sucursal argentina de Total Austral S.A., operadora del consorcio CMA-1 junto a sus socios Winthershall Dea y Pan American Energy (PAE) anunciaron la puesta en producción del primero de los tres pozos del proyecto offshore Fénix.

Fénix es la sexta plataforma del consorcio en el Mar Austral Argentino. Está ubicada a 60 kilómetros de la costa de Tierra del Fuego y a partir de hoy aportará una mayor disponibilidad de gas natural para el país. El desarrollo gasífero costa afuera, con una inversión de 700 millones de dólares, inició su producción el 19 de septiembre, y luego de finalizar los restantes pozos aportará el equivalente al 8% de la producción argentina.

“La realización del proyecto Fénix representa un nuevo hito en la historia del consorcio CMA-1 y fue logrado gracias al apoyo y trabajo junto a las autoridades provinciales y nacionales”, sostuvo Catherine Remy Directora General de Total Austral y Country Chair de TotalEnergies en Argentina. Además, añadió “Estamos muy orgullosos de haber logrado, en tiempo record y con excelente desempeño en materia de seguridad, poner en producción este proyecto tan desafiante, que forma parte del desarrollo energético de la Argentina”.

Cuándo se puso en marcha Fénix

Las actividades en el Mar Austral Argentino se iniciaron en septiembre 2023, representando un gran desafío logístico y operacional. El proyecto desarrollado en tres etapas incluyó: 1) la instalación de 36 kilómetros de gasoducto submarino para conectar la plataforma Fénix con la plataforma Vega Pléyade, también operada por Total Austral, y así poder evacuar el gas producido; 2) la construcción e instalación de la plataforma de producción Fénix; 3) la perforación de tres pozos horizontales, de los cuales el primero comienza actualmente su puesta en producción.

El proyecto Fénix sigue avanzando en la Cuenca Austral.

El proyecto Fénix sigue avanzando en la Cuenca Austral.

El fluido será enviado, a través de gasoductos marinos, y tratado en las plantas de Río Cullen y Cañadón Alfa, ambas pertenecientes al consorcio. Allí se acondicionará el gas para ser inyectado al Gasoducto San Martín y viajar 2.000 kilómetros hasta Bahía Blanca, abasteciendo la cadena de valor nacional hasta llegar a los puntos de consumo en los principales centros urbanos del país.

Fénix es uno de los proyectos con menor huella de carbono, estimado en menos de 10 kilogramos de CO2 equivalente por barril de petróleo equivalente.

El proyecto integra la concesión Cuenca Marina Austral CMA-1 operada por Total Austral, con una participación del 37,5%, junto a sus socios Winthershall Dea Argentina S.A. (37,5%) y Pan American Energy (25%). De este modo Total Austral se convierte en el principal operador privado de gas natural de la Argentina con una producción operada de algo más del 30% del mercado.

Fénix en cifras

• 4 años de estudios, construcción, instalación, y perforación, completación y conexión.

• Más de 700M USD de inversión.

• Uno de los proyectos con menor huella de carbono por m3 de gas (< 10 kgCO2e/boe).

• 70 metros de profundidad de agua en la zona de instalación.

• Ubicado a 60 km de la costa.

• Mas de 3.000 personas involucradas en el proyecto.

• Sustitución de importaciones (el equivalente a 15 Barcos de GNL durante los meses de invierno).