Argentina e Inglaterra discuten sobre «comercio libre sin restricciones»

El canciller británico Boris Johnson y el presidente Mauricio Macri mantuvieron un encuentro de trabajo en Casa de Gobierno, donde discutieron las posibilidades de aumentar el comercio bilateral a través de un acuerdo especial. Este se celebraría una vez que el Reino Unido abandone la Unión Europea, como consecuencia del Brexit, y que concluya el proceso de accesión a la OCDE por parte de Argentina. Según fuentes ministeriales, podría mostrar avances «en los próximos días». Antes de arribar a la Casa Rosada, Johnson mantuvo un encuentro privado de aproximadamente 30 minutos con su par, el ministro de Exteriores Jorge Faurie, donde repasaron la agenda bilateral en las áreas de común interés, pero sin discutir algún avance específico en la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.

Lea la opinión de AgendAR sobre estos acuerdos haciendo click aquí.


«El diálogo que hoy hemos tenido ha demostrado los resultados concretos y los avances que llevamos adelante en estos más de 24 meses de trabajo, con objetivos constructivos que nos permitan crear en diversos sectores un clima propicio para recuperar la confianza mutua y mirar oportunidades y beneficios para las dos poblaciones”, afirmó en el Palacio San Martín el Canciller Jorge Faurie junto a su par británico, Boris Johnson, en conferencia de prensa. Faurie destacó «estamos muy satisfechos y sensibilizados por los resultados que hemos tenido en el marco del comunicado de 2016 que permitió la identificación de los restos de tantos compatriotas que estaban enterrados en el cementerio de Darwin como ‘soldado argentino sólo conocido por Dios”. Reconocemos los esfuerzos que, con el apoyo de la Cruz Roja, pudimos llevar adelante en entendimiento con el Gobierno británico».

El gobierno elevó al 15% las retenciones al biodiésel

El gobierno nacional resolvió aumentar las retenciones a las exportaciones de biodiésel, a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial. En diciembre pasado, el Ejecutivo había eliminado un sistema de retenciones móviles para el biodiésel aplicado desde de la anterior gestión y los derechos de exportación, que en ese momento estaban en el 0%, pasaron al 8% en enero último. Ahora, con el decreto 486, las retenciones serán del 15 %. Según la norma, el incremento es para «continuar propiciando la convergencia» entre los derechos de exportación del aceite de soja y el del biodiésel, un derivado del anterior. Este aumento se registra en un momento en el que sigue cerrado el mercado de los Estados Unidos. También avanza una investigación en Europa contra el producto argentino por supuestos subsidios. Entre enero y marzo pasado, las exportaciones de biodiésel de nuestro país a los mercados de Europa, Canadá y Perú alcanzaron las 320 mil toneladas. Argentina es el mayor exportador de aceite de soja del mundo. Y el biodiésel es un eslabón añadido a esa cadena de valor del poroto de soja, que no influye en el precio interno de los alimentos, ya que la dieta argentina casi no contempla la soja. Otra historia es con el bio-etanol de maíz, que puede mezclarse con naftas o sustituirlas enteramente en motores nafteros con adaptaciones mínimas. Las «alconaftas» de maíz (o de caña de azúcar) sí empujan hacia arriba el precio de los alimentos. Pero, como vemos, hay barreras para-arancelarias muy fuertes. A la Argentina no resulta fácil acceder a los mercados externos con sustitutos biológicos del diésel y la nafta, los derivados clásicos del crudo de origen mineral. Por lo menos, hasta que el barril de petróleo no vuelva a subir.

Aseguran que falta coordinación entre los proveedores de Internet y el Estado para combatir el ciberdelito

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Durante los recientes actos realizados por el International Internet Day en la Argentina,  Víctor Chamenko, Jefe del Departamento de Cibercrimen de la Policía Federal, dijo que en Argentina uno de los mayores problemas es que las compañías no denuncian los ataques cibernéticos que soportan, y eso para no perder prestigio. En el panel de Ciberdelito, Pedro Janices, Secretario de Fundación Capa 8 y Eduardo Acosta de la Oficina del Crimen de Interpol, fueron quienes aseguraron que no está aceitada la relación entre los ISPs (los proveedores de servicio de los consumidores finales de Internet) y las oficinas del Estado que investigan el ciberdelito para que brinden información precisa. También reclamaron protocolos de acción.  

Una marca textil argentina desembarcó en el mercado de Nueva York

La marca argentina de moda infantil Baby Cottons se internacionaliza de la mano de Rapsodia y L Catterton. Adquirida en marzo pasado por ambas empresas, entra al mercado chileno y vuelve a Nueva York, Estados Unidos. El próximo paso es el desembarco en Uruguay y lanzar su plataforma de ecommerce en Perú. Baby Cottons cuenta con una facturación anual de US$ 19 millones.

Facebook promete mejorar la protección de datos personales de todos sus usuarios

Facebook anunció que aplicará el nuevo reglamento europeo de Protección de Datos Digitales Personales, a la totalidad de sus 2 mil millones de usuarios de todo el mundo. Así lo informa Erin Egan, su Director General de Privacidad: «A partir de esta semana, estamos pidiéndole a todos en Facebook que revisen la información importante sobre privacidad y cómo controlar su experiencia. Las personas nos han dicho que ellos quieren explicaciones más claras sobre qué información recolectamos y cómo la utilizamos. Luego de actualizar nuestra política de datos y de facilitar el acceso a los controles de privacidad, ahora les estamos mostrando a las personas una notificación cuando ellos visitan el News Feed para que puedan revisar detalles sobre publicidades, reconocimiento facial, e información que han escogido compartir en su perfil. Introdujimos una experiencia similar en la Unión Europea como parte de nuestra preparación para sus regulaciones, y actualmente lo estamos armando para que esté disponible en todas partes«. Sabemos que un porcentaje importante entre los lectores de AgendAR ha visto inundada su casilla de correo con mensajes anunciando cambios en las políticas de privacidad. De Facebook, Linkedin, Twitter, de revistas a las que están suscriptos… llegan mensajes informando que sus datos personales están ahora más seguros. En parte, esto se debe al reciente escándalo sobre el uso que ha venido haciendo de datos de usuarios de Facebook la consultora Cambridge Analytica en más de 100 campañas electorales, y sin autorización alguna de los dueños de tales datos. La tormenta política tuvo un resultado legislativo: El Reglamento General de Protección de Datos (GDPR por sus siglas en inglés) que puso en vigor la Unión Europea a partir de ayer, viernes 25 de mayo. El alud de mensajes que aseguran vagamente términos de mayor privacidad a los cibernautas son el resultado de ese resultado. Esta reglamentación estricta, que fija multas millonarias en euros, alcanza a cualquier compañía del mundo que le brinde servicios pagos, o gratuitos, a ciudadanos europeos. Es decir, tiene alcance extrazona. Un europeo en Katmandú, Nepal, que considere que sus datos han sido objeto de uso no autorizado, puede infligir daños a los operadores de su red social. Dada la importancia del mercado europeo, todas las empresas que de un modo u otro reúnen datos personales, han evaluado que es necesario ajustar sus procedimientos al nuevo estándar UE. Facebook, por supuesto, está entre las primeras que lo han hecho.  

Para darse de baja en telefonía o en cable: por Internet

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Darse de baja de una empresa telefónica o compañía de cable, lo saben los usuarios que lo intentan, es engorroso y consume mucho tiempo. Por eso, la resolución 316/2018 de la Secretaría de Comercio, publicada hoy en el Boletín Oficial, da un plazo de 60 días para que las compañías que brindan telefonía, internet o cable incorporen en su página web, a simple vista y en el primer acceso, el link mediante el cual el consumidor podrá solicitar la interrupción del servicio contratado. Además del link, el horario de atención por teléfono o chat no podrá ser inferior a ocho horas diarias, de lunes a viernes, y deberán informar en sus páginas web y en todos sus puntos de atención al usuario, el número telefónico o sitio electrónico para la formulación de consultas y/o reclamos. Quienes no cumplan serán sancionados según lo dispone la ley 24.240 de Defensa del Consumidor.

LOS NUEVOS TERRITORIOS ARGENTINOS – 2° parte

(Esta nota fue publicada en tres partes; la 1° está aquí, y la 3° aquí) En un trabajo de 20 años, la República Argentina ha ganado 1.700.000 kilómetros cuadrados de fondos marinos profundos, un 35% más sobre los territorios continentales y marinos someros sobre los que ya tenía soberanía. Empezamos aquí la crónica de esta epopeya. La llevó adelante un organismo poco conocido del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Comité sobre Límites Externos de la Plataforma (COPLA). En este capítulo se relatan las aventuras políticas y marinas que se tuvo que sobrellevar. Pueden quedar al lado de las de Guillermo Brown e Hipólito Bouchard. Científicos argentinos, al agua En 2001 la COPLA cargaba con otro problema nada ajeno al Dr. Domingo Cavallo, cuya opinión de los científicos argentinos sigue siendo famosa. Debido a más de una década de atraso tecnológico en los sensores de los barcos oceanográficos del CONICET, COPLA debía alquilar las naves de prospección de las petroleras. Éstas tienen mucho y muy buen equipo para “ecografiar” e incluso sacar muestras de fondos profundos. COPLA también venía acumulando datos “de ocasión”, vendidos y a veces donados por las potencias oceanográficas cuyos buques curiosean nuestros ámbitos, pero ya se sabe: a veces uno encuentra plata tirada en la calle. Lo que no se puede es vivir de encontrar plata tirada en la calle. Y sorpresa, en sus infinitos ajustes del gasto estatal, el mencionado Dr. Cavallo le acababa de recortar sus 40 «palos verdes» de presupuesto a la COPLA. Las tormentas del estado argentino son perfectas. El 20 de diciembre de 2001, tras la mayor fuga de capitales al exterior de su historia y el robo de los ahorros de millones de pequeños ahorristas, el presidente Fernando De la Rúa decretó el estado de sitio, subió en helicóptero y hundió al país en asesinatos policiales (39 personas, 9 de ellas adolescentes, la menor una nena de 13). Aquel día de saqueos, incendios y caos, un capitán noruego le pasó un mensaje al canciller saliente o el entrante, le daba igual, a saber: que COPLA abonara de una vez lo debido o tiraba a los científicos argentinos al mar (sic). Por suerte los noruegos de hoy son gente “cool”. De otro modo, nuestros científicos todavía seguirían lavando platos a bordo, para cubrir la deuda. Lo que se pactó en 2002 con aquella empresa de geofísica de fondos fue pragmático. Zarpado desde Mar del Plata el 10 de diciembre de 2001, el 20 de aquel mes el barco con los científicos de COPLA avanzaba despacio hacia el Sur. Cuando el capitán mandó su elocuente mensaje a un país acéfalo, navegaba a 400 millas de la costa, frente a la desembocadura del Río Colorado. ¿Para qué hacerlo volver? Eso no evaporaría la deuda, argumentó COPLA, casi hablando sola ante la puerta giratoria por la que 4 presidentes interinos entraban y salían de la Casa Rosada en 10 días. Quedó Eduardo Duhalde al frente del incendio social, con pronóstico presidencial reservado. Sobre esa base, COPLA acordó con los noruegos que la prospección continuara hacia el Sur. Si la Argentina implotaba, la firma podría apropiarse de los datos generados: interesados sobrarían, especialmente si aparecían evidencias de cosas valiosas. Como sabe el mundo entero, (ver Somalía), lo primero que pierde un estado costero fracasado son sus mares, empezando por los peces. Si en cambio la Argentina sobrevivía y pagaba, los estudios volvían a su propiedad. En 2003 COPLA puso la plata y manoteó la data. Pero se necesitaba mucha más geofísica para mover el amperímetro en nuestra dirección en CONVEMAR. Cancillería cambió. Y con Néstor Kirchner llegó el reequipamiento en investigación para el CONICET y un espíritu de “¿Y por qué no?” que se creía muerto. El país cambió: se retomó el Programa Nuclear tras 23 años de abandono, se creó ARSAT para poner satélites propios en las únicas 2 posiciones geoestacionarias argentinas: la mejor, la 81o Oeste, estaba a un tris de ser otorgada al Reino Unido… En 2006 la nave oceanográfica insignia del CONICET, el ARA Puerto Deseado, operado por el Servicio de Hidrografía Naval para el organismo científico, fue reequipado con sensores respetables en potencia y resolución: desde minúsculas sondas descartables que se arrojan por la borda y bajan reportando en tiempo real la temperatura del agua y la profundidad, hasta “sacabocados” que recuperan “cores”, o cilindros de 6 metros de largo con muestras de los barros de fondo, así estén a 4000 o a 6000 metros. Hay más chiches (en realidad, los habituales): redes de arrastre que recogen neuston (organismos macroscópicos móviles) y plancton (microscópicos) en la columna de agua, así como el ya mentado bentos (fauna abisal inmóvil) en los misteriosos fondos. Con tanta patria por ganar, equipamiento decente y 18 laboratorios a bordo, el Deseado «reloaded» era un “sueño húmedo” para nuestros científicos. Muy húmedo, porque se tiraron al agua en un mar de pésima y merecida reputación, a bordo de un barco bastante chico (71 metros de eslora, 12,2 de manga). Igual, es preferible bailarse “un pesto” (tormenta, en jerga naval criolla) en un barquito propio a que un capitán vikingo te haga caminar la planchada. El Deseado fungió de “gap filler” entre el “éramos tan pobres” y un buque oceanográfico moderno que todavía no tenemos. Y monopolizó vorazmente la tarea. Basta de contratos externos y datos prestados. Pero había que correr: quedaban dos años para completar la presentación ante las Naciones Unidas. Nuestro nuevo-viejo barco ya tenía un gravímetro y un magnetómetro útiles para detectar y medir la posición de la corteza basáltica terrestre. Lo que se consiguió de yapa fue una ecosonda monohaz informatizada y coordinada a GPS. Eso es un sonar de alta frecuencia y con una potencia muy grande, capaz de generar mapas 3D de las “emersiones” de esos barros, derrumbados por gravedad a pie de talud en las zonas abisales, y que recubren el fondo pétreo. Es como medir desde la terraza del Alvear Tower el espesor del dulce de leche de una tostada en la vereda, y eso con un ecógrafo. Las emersiones gruesas de sedimento fino son infrecuentes. Con taludes empinados, como los de la Plataforma Continental Argentina, pueden tener grosores kilométricos. En revancha, el 90% de las planicies abisales del mundo están tapizados por no mucho más de entre 0,1 y 1 metro de sedimentos gruesos (arena, canto rodado), en general económicamente menos interesantes. Lo que le falta todavía hoy al Deseado para dejar de ser un pesquero dignificado y devenir un buque oceanográfico “world class” es la capacidad de operar ROVs (robots submarinos a control remoto) y una ecosonda multihaz, que en lugar de leer “líneas” en vertical sobre el fondo, lo “ilumine” en abanico con su haz sónico y levante “calles” de información de un ancho kilométrico. Hoy se está dotando al 2do barco del CONICET, el ARA “Austral”, con un multihaz. Durante 2007 y 2008, con el Puerto Deseado levantando data a todo vapor, COPLA fue haciendo un macramé informático de la nueva data con la disponible en bancos de datos oceanográficos de libre acceso, más la info “de oportunidad” que ya tenía acumulada. Esto culminó en un mapa resultante de más de 20 millones de sondajes constatables e indiscutibles, todos georreferenciados con GPS mucho más precisos que los automovilísticos. En aquella masacre de trabajo, el Deseado sólo paró unos meses, por reparaciones, después de que otra tormenta perfecta, esta vez meteorológica, tratara de hacerlo naufragar. Eso sucedió a 1500 millas de la costa en el Estrecho de Drake, al Sur de Tierra del Fuego y sobre la falla de Shackleton. ¿El día? El 17 de mayo de 2008. En un excelente documental de Canal Encuentro que subiremos pronto a este portal, los protagonistas directos narran sus odiseas ante cámara. El comandante Maximiliano Mangiaterra sabe, como todo marino criollo, que desde otoño en más, el Drake fabrica “depresiones ciclónicas”. Sólo excepcionalmente llegan a las velocidades de viento de los huracanes caribeños “clase 1” en la escala Saffir Simpson, que arranca en los 64 nudos. Pero nuestras depresiones casi ciclónicas se suceden cada 36 o 40 horas: salís de una, te agarra la otra. Aquel 17 de mayo vez sucedió la peor vista jamás por gente del SHN. Todo barco en zona se había refugiado en tierra. El Deseado, tan en altamar, con sus 14 nudos de velocidad máxima no llegaba a puerto ni dibujado. Empezó una solitaria huida al Sur: era la única nave en zona. Si sucedía lo peor no lo auxiliaría nadie. Empezó el baile, y el teniente de fragata médico, Roberto Genaro, por una vez no se dedicaba a mitigar vomitaderas con dramamina. La gente que no estaba en servicio prefería apalancarse en las cuchetas y deshidratarse a chorros por boca, siempre mejor que terminar fracturada. Hay momentos en que un marinero sabe que el planeta lo odia y va a exterminarlo. Foto mala de una ola peor. Ya alejándose cien metros de la popa, la ola claramente sobrepasa en altura el puente de pastecas usado para levantar redes. ¿18 metros en la cresta? Una coctelera, la cubierta del Deseado aquel 17 de mayo de 2008, y el fotógrafo podía ser enjuagado de ella por la siguiente ola, que se venía desde proa, o por el viento, cuya velocidad nunca se pudo medir porque literalmente «rompió el reloj».  El capitán Hernán Mon recuerda tres cosas: el anemómetro llegó a su máxima de diseño (65 nudos) y dejó de registrar: el viento probablemente estaba en 90 nudos, lo que te da un huracán categoría 2 en la escala Saffir Simpson. Pero en su huída hacia el Sur buscando los bordes externos del huracán, Mon se encontró rodeado de una intempestiva patota de témpanos. En la oscuridad, son pésima compañía: prefirió recular para el Norte y batirse cuerpo a cuerpo con el dios Eolo. Al rato los frentes de oleaje que podía ver Mon, uno tras otro, llegaban al nivel mismo de la timonera: 12 metros en las crestas. Luego la altura subió a 14 y luego a 18 metros. Había que sostener los vidrios blindados de la timonera con las manos para que la presión de agua no los rompiera, cuando aquellas olas pasaban por encima del Deseado. Las naves de la Armada en general son muy estancas y se bancan pasar a través de una ola sin embarcar agua, pero el Deseado tuvo que salirse del libro para conservar la estabilidad. En lugar de atacar la ola que llega por proa en un ángulo de 30º, el modo más ortodoxo de subirla y bajarla por una pendiente atenuada por la diagonal, Mon tenía que lidiar con rachas cruzadas que le podían tumbar el barco y dejarlo panza para arriba. Para impedirlo, debía escalar la pared de cada ola que se le venía encima enfrentándola a 90º, en ángulo recto, e iba trepando despacito y «a lo sherpa» aquel cerro de agua color negra a la velocidad más baja a la cual el barco retuviera comandos de timón. Cuando sobrepasaba el pico de la ola, el Deseado se quedaba varios segundos levitando en el aire huracanado, como dudando de ser (o no ser) un zepelín. Luego se precipitaba de panza en el valle entre la ola dejada atrás y la que ya se venía. Las repetidas caídas terminaban en planchazos que iban doblando costillas, arrancando tuberías y destartalando cuadernas. A evitar como la peste: caer demasiado de proa e “irse por ojo”, es decir seguir viaje en picada hacia el fondo. Para que nadie se aburriera, en medio de la zarabanda estallaron focos de incendio y se abrieron rumbos de inundación. Ya nadie se acordaba de vomitar. Las reparaciones duraron meses, y al mar otra vez. Había que llegar con los mapas antes del 13 de marzo de 2009. Lector@s, se llegó. Entregada en la ONU, la presentación argentina pesó 840 kilos. Perdió hace poco el título de la mayor biblioteca cartográfica de fondos del mundo: los australianos se vinieron con otra mayor. Es competencia desleal: tienen 18.000 km. lineales de costa y una plataforma aún mayor que la nuestra. El reclamo argentino, calculado inicialmente en 1,5 millones de km2, se amplió a 1,78 millones, y tuvo suficiente geofísica como para que se reconociera como legal de toda legalidad ante la ONU. Y ojo: hoy, la OTAN y Rusia están pulseando por “real estate” marítimo en el Mar Ártico. Entre tanto, Vietnam, Filipinas, Japón (con EEUU detrás) se patotean con China por el Mar del Sur. Los incidentes de intercepción entre cazas, buques y patrullas de infantería armadas son tan frecuentes que no salen en los medios. Es una nueva guerra fría, sólo que más territorial, marina y con más actores. Huele a pólvora de tal modo que la legalidad internacional vuelve a valer, para evitar que un casi inevitable choque local se extienda y vuelva global. Hay tantos posibles contendientes con armas termonucleares… Los territorios abisales otorgados a Argentina chocan con reclamos de otros países, el Reino Unido a la cabeza. Para poner en mayor valor aún nuestros fondos abisales y fundamentar su posesión habrá que estudiarlos mucho más. Pero sobre todo, habrá que desarrollar toda una tecnología de explotación abisal, que por ahora no pasa de planos, cálculos y conjeturas. Es tarea de muchas generaciones. En esta primera patriada, el jefe científico del Deseado fue el Dr. Sergio Osiroff, ingeniero naval en la UTN, capitán de ultramar y profesor en diseño de pesqueros en la regional académica de Río Grande. Osiroff cree que los que se pueden beneficiar de esa base de datos no somos nosotros: son los hijos de nuestros hijos. Resume el teniente de navío técnico, Néstor Casanova: Eso lo hicimos nosotros. Eso no tiene precio. Daniel E. Arias

Continuará

Inglaterra se interesa en áreas claves de la economía argentina

La economía de Gran Bretaña está enfrentando el desafío del Brexit y la posible pérdida -¿parcial? ¿hasta qué punto?- de su acceso privilegiado al mercado europeo. Entonces, sus funcionarios y los grupos económicos ingleses más dinámicos se proponen reconquistar mercados y oportunidades de negocio en el resto del mundo. Y es natural que se fijen en un país donde los buscaron, y encontraron, en los últimos 200 años. De hecho, lo dijo abiertamente su canciller Boris Johnson, en su reciente visita a nuestro país. Y nuevamente hay argentinos ansiosos de darle la bienvenida. El diario de negocios El Cronista hace una entusiasta crónica de un avance en esa dirección: «Empresarios, economistas y funcionarios argentinos están llegando esta semana a Londres para encontrarse con inversores de distintos puntos del Reino Unido, atraídos por los proyectos que el Gobierno argentino pretende impulsar para el desarrollo de actividades minera, y de extracción de petróleo y gas, a lo que se suma la oferta de obras de infraestructura bajo la modalidad PPP. Es en la residencia del embajador argentino, Carlos Sersale di Cerisano, la base para la misión de la Cámara de Comercio Argentino Británica (CCAB), que aprovecha por estas horas la buena la relación bilateral, definida por ambos lados como una «nueva etapa» enfocada en la cooperación y los negocios, y poniendo en un «parate» la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas. El diputado Eduardo Amadeo (PRO), el subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Pablo Quirno y el economista Mario Blejer fueron los encargados de calmar las inquietudes sobre la corrida cambiaria y la inestabilidad financiera de las últimas semanas, y defender la política de ajuste para bajar el déficit fiscal. Luego arrancaron las rondas de intercambio de los cerca de 90 asistentes, mitad argentinos y mitad británicos, divididos en mesas de trabajo sobre minería, petróleo y gas, y proyectos de infraestructura. El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, junto con otros representantes de su provincia y de Salta y Chubut, fue de los más elocuentes en vender la potencialidad de su provincia, especialmente para proyectos de litio. También hubo anuncios sobre las zonas de exploración on shore y los PPP por licitarse en el plano energético. De esas reuniones participaron representantes de British Petroleum (BP), entre otras firmas. En paralelo, se presentaron proyectos referidos al transporte ferroviario, el desarrollo de rutas y otras obras. La misión, que dura hasta el viernes, incluye en agenda una recorrida por obras ferroviarias y encuentros en el Energy Council. Hace unas semanas nos preguntábamos en AgendAR «China ¿nuestra nueva Inglaterra?»  en referencia al papel que está ocupando como comprador de materias primas y proveedor de artículos industriales. Parece que la vieja Inglaterra tampoco quiere abandonarlo.

Conozca el fixture de los aumentos de junio

Nos referimos, por supuesto, a los aumentos programados. En los próximos días se completará el último tramo de aumento del transporte público que llevará a $10 el boleto mínimo de colectivo, mientras que también se prevé un incremento del 7,5% en las cuotas de las prepagas. Desde que el Gobierno anunció en enero pasado el incremento del transporte, el boleto mínimo de colectivo subió de $6 a $8 durante ese mes, un peso más en abril, cuando pasó de $8 a $9, mientras que en junio llegará a $10. Con este incremento, el boleto aumentará un 66% en el año. En cuanto al subte, estaba previsto que el boleto debía pasar de $7,50 a $11 a partir de mayo y un nuevo incremento hasta llegar a $12,50 a partir de junio. Prepagas: El Gobierno autorizó un aumento del 7,5% en las cuotas de la medicina prepaga, que se suma al 4% que ya habían aplicado en febrero último.

El Banco Provincia amplió los planes de financiación para afectados por la sequía

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En un gesto de apoyo a los productores agropecuarios afectados por la sequía de este verano, el Banco de la Provincia de Buenos Aires acaba de aprobar una ampliación de 200 millones de pesos para el fondeo de la línea especial destinada a afectados. Así lo anunció Juan Curutchet, presidente de la entidad, quien además aseguró que a partir de ahora, la línea de créditos también estará a disposición de contratistas rurales. «Ya otorgamos más de 230 préstamos por 161 millones de pesos, pero la demanda continúa y por eso decidimos redoblar los esfuerzos para que todos los productores tengan la misma posibilidad de acceder a una financiación blanda», indicó Curutchet.