El empleo formal está frenando su crecimiento

Por el achique de la actividad independiente, la mayor morosidad entre los cuentapropistas y recortes en el sector público, desde fines de 2017 se registra una desaceleración en la creación del empleo formal. De acuerdo al Ministerio de Trabajo, “en comparación con los datos semestrales de 2016 y 2017, el promedio del primer trimestre del año arroja un cambio neto mensual negativo de 1.900 trabajadores explicado principalmente por la categoría de monotributistas y, en menor medida, por los autónomos y los asalariados del sector público”. Y el empleo formal -que en el último cuatrimestre de 2017 estaba creciendo a tasas anuales de entre el 2 y 2,2%- desaceleró a una tasa de crecimiento del 1,5% en la comparación anual.

El próximo radar meteorológico de INVAP se instalará en Termas de Río Hondo

  Las Termas será una de las ciudades donde se instalará este radar de los 18 que se están emplazando en todo el país. Así Santiago del Estero se sumará al Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame), operado por el Servicio Meteorológico Nacional con equipos de la compañía INVAP, con el objetivo de desplegar una red nacional con un sistema de centralización de la información en tiempo real. Según el secretario de Infraestructura y Política Hídrica, Ing. Pablo Bereciartua, «este tipo de innovación es un aspecto sustancial para la adaptación de nuestro país y nuestras economías regionales al clima». Y agregó: «nos permitirá contar con información técnica para prevenir distintos tipos de eventos extremos climáticos, como ser inundaciones o sequías» y que «la forma de atacar ese desafío por un lado es con obras, que controlan las inundaciones, pero el segundo componente es tener sistemas de alerta temprano, para poder anticiparnos a los eventos y tomar decisiones inteligentes que vayan a la seguridad de las personas, y disminuyan los impactos negativos», resaltó.

Una firma coreana desembarca en el negocio del litio en Argentina

El mapa del negocio del litio en Argentina no para de agitarse y nuevas compañías están buscando su posición en un mercado que, a nivel mundial, está en alza: el grupo surcoreano Posco acaba de pagar US$ 280 millones al productor de litio Galaxy Resources por un yacimiento en la zona norte del Salar del Hombre Muerto. En cuanto a Galaxy, no deja del país sino que usará esta inyección de dinero para financiar el desarrollo de otro de sus proyectos, «Sal de Vida», de litio y potasio. El litio es el más liviano de los metales y el de mayores capacidades de conducción y almacenamiento eléctrico. El de fácil extracción está repartido en un triángulo de salares y lagunas en los valles de altiplano de Bolivia, Chile y Argentina. La mayor parte de las pilas y baterías recargables del mundo, incluídas las que propulsan automóviles híbridos y puramente eléctricos, hoy por hoy se fabrican con materiales que salen del «Triángulo del Litio». Hay salares en otros países, de todos modos, pero no son comparables. La vida de estas baterías es larga: las automotrices admiten recargas durante entre 8 y 10 años. La de las baterías estáticas, grandes como containers, que hoy se ven a pie de torre en algunas granjas eólicas o solares, aparentemente pueden durar hasta 20 años, pero son demasiado nuevas como para saberlo. Esas almacenan electricidad solar o eólica ya generada, esperando el pico de demanda de la red eléctrica para venderla al mejor precio en el mercado «spot». Pese a la rampa vertiginosa de demanda del «oro blanco», como se ha llamado al litio, lejos de haber formado un cártel como la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo), que logró regular el precio mundial del crudo a favor de sus integrantes, los tres países dueños del «Triángulo del Litio» tienen cada cual su política. La de Bolivia, la más restrictiva, es de reserva nacional del recurso, investigación y desarrollo en productos, y exportación únicamente con alto valor agregado local: este país exporta baterías, no sales de litio. Las mineras están obligadas a su fabricación local. Las retenciones son altas y financian el desarrollo de posibles futuras marcas locales con tecnologías mejoradas: las baterías de ion de litio todavía tienen potencias específicas relativamente bajas (menos de 300 Watts/hora/kg), y con la inclusión de nuevos materiales materiales como el grafeno, podrían aumentarlas a cifras por ahora sólo teorizables, pero además disminuir también su propensión al sobrecalentamiento y el incendio espontáneo. Hay mucha tela para cortar en precio. Una batería común como la de arranque de su auto, de plomo-ácido, cuesta U$ 150 por kilovatio/hora. Una de propulsión «full-electric» costaba aún U$ 3000 por kilovatio/hora a principios de siglo, pero con gigantes como Tesla mejorando la tecnología, están llegando a U$ 190 por kilovatio/hora. En términos energético-económicos, ya la están pisando el poncho al viejo motor de combustión interna. Bolivia, sin gran tradición científico-técnica y exportadora primaria, con el litio está haciendo sus primeros pasos en formación de recursos humanos tecnológicos, y en la dirección de tener una economía del conocimiento. Chile consideró correctamente que el litio debía ser catalogado como material estratégico, pero por motivos erróneos: en tiempos del gobierno del general Augusto Pinochet lo pensó como sustancia físil utilizable en bombas y reactores nucleares de fusión. Eso no ha sucedido, pero la nacionalización del recurso quedó firme, y le permite a Chile negociar con las mineras desde el estado nacional, evitar los altos impactos ambientales y obtener altas retenciones, como hace con el cobre desde la década del ’70. Desde esa posición de fuerza heredada y como dueña del recurso, Chile tiene diversas opciones. Pero no ha tratado en absoluto de consensuarlas con Bolivia o Argentina. Con Bolivia podría, pese a que ambos estados tienen demasiadas guerras y temas fronterizos pendientes en su pasado. Con Argentina, paradójicamente, le es imposible. La Argentina, con un 30% del stock del Triángulo del Litio, es el único país donde los salares dejaron de pertenecer al estado nacional al mismo tiempo que en el mundo automotriz sucedía la primera revolución para «descarbonizar» el transporte, que fue la aparición de los automóviles híbridos, que con el liviano litio podían liberarse de los acumuladores de plomo y cadmio anteriores. Con los salares en manos de provincias invariablemente pobres y sin capacidad de negociación, las multinacionales mineras gozan de un «laissez faire» absoluto sobre el recurso, lo exportan en forma de sales sin valor agregado local y pagan cánones locales muy bajos. El estado nacional es un testigo distraído. Más notable aún, la cesión de áreas a demasiadas compañías y el carácter líquido del recurso base (salmueras subsuperficiales), hace que las concesiones colindantes entren en frecuentes conflictos tratando de drenar la máxima cantidad de líquido posible en sus periferias, para agotar antes las existencias del vecino que las propias. Son usos y costumbres que se vieron en la industria petrolífera en sus épocas salvajes y poco reguladas, allá por los ’30. En los salares del NOA, las compras y pases de manos entre las mineras son constantes. En la práctica, la Argentina no puede acordar políticas en común con Bolivia o Chile porque no tiene ninguna propia. El litio argentino ha generado un fiebre del «oro blanco», y también una suerte de atmósfera de negocios que parecen un «Far West» puneño. Con la diferencia de que las fiebres del oro del siglo XIX, en los EEUU, terminaron afianzando el poder del estado federal en áreas donde no llegaba y beneficiaron a la nación. Aquí ésta se retiró de escena.

Por la devaluación se pagarán casi $ 30 mil millones extra de deuda

El rubro «intereses de deuda en moneda extranjera» de los gastos nacionales será el más afectado por la reciente devaluación, con un dólar que ya pasó los $ 25. Esto lo calculó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Según el informe, se espera para este año que por la devaluación el vencimiento de los intereses aumente $ 29.409 millones, lo que hará subir la participación de los intereses de deuda respecto al PBI a 0,2%.

Alerta en Zárate ante posibles despidos por la cancelación del proyecto Atucha III

Por medio de una conferencia de prensa, encabezada por dirigentes de ATE y trabajadores del Sector Nuclear de Nucleoelectrica Argentina S.A, alertaron sobre los inminentes despidos que implicará la decisión que tomó el gobierno nacional de cancelar la construcción de ATUCHA III. 

Sobre la cancelación de Atucha III, AgendAR alertó sobre las posibles consecuencias. Para leerlo hacer click aquí


En la actividad participaron Oscar de Isasi, secretario general de ATE provincia de Buenos Aires; Daniel Pérez, secretario general de la seccional Zárate; Cesar Baliña, secretario gremial provincial; Dabel Roblín dirigente del sector nacionales y Claudio Arévalo, secretario general de ATE Quilmes. Daniel Pérez, destacó la «voluntad de construir distintos niveles de unidad para sostener la protesta ante la cancelación de la construcción de ATUCHA III. Esta decisión provoca la pérdida de aproximadamente 1500 puestos de trabajo entre las 5 empresas estatales dependientes del Ministerio de Energía y en el sector privado la pérdida de unos 500 puestos de trabajo». Ante la situación, los trabajadores elaboraron un plan de acción que comenzará el 1 de junio con presencia de delegados de ATE en todos los molinetes de la empresa, en provincia de Buenos Aires, Capital y Córdoba.

Lecciones del Hot Sale 2018: las transacciones crecieron casi un 20%

Una compañía de análisis de mercado, First Data, acaba de publicar un estudio comparativo sobre la performance del HotSale 2018 Vs Hot Sale 2017, tomando diversas variables como cantidad de transacciones, volumen, plazas, rubros, medios de pago y tipo de compra masculina/ femenina El estudio es interesante porque muestra tendencias que cualquier comerciante debe tomar en cuenta. Con todas las transacciones, sin importar el tipo de medio de pago pasó lo siguiente:
  • Aumentaron un 17,1%,
  • Mientras que en el caso del volumen ($) el aumento fue de un 65,2% (cifra que no contempla la variación por inflación).
El ranking de las principales plazas en cuanto al consumo en dichas fechas fue el siguiente: Capital, GBA, Córdoba, Pcia. Bs As, Santa fe, Mendoza, Chaco. Es destacable la performance del Chaco que logro escalar al 7mo puesto, por arriba de Neuquén, Corrientes, Salta y Tucumán. Respecto de los medios de pago podemos decir que las compras con tarjeta de crédito en cuotas fueron las que más crecimiento tuvieron respecto al Hotsale 2017, acumulando una suba de 84,6% en volumen ($) y un 21,2% en transacciones, mientras que las compras realizadas con tarjeta de débito aumentaron un 53,6% en volumen ($) y un 17,6% en transacciones.

Sorpresa: los ejecutivos argentinos entre los que menos ganan en América Latina

Los ejecutivos argentinos están entre los que ganan menos en la región, según un estudio realizado por Spring Professional del Grupo Adecco sobre los salarios, bonos y beneficios que perciben estos cargos. En Argentina, un Director Ejecutivo percibe, en promedio, un salario bruto anual entre US$ 180.000 y US$ 250.000. En el caso del Director Financiero es entre US$ 120.000 y US$ 140.000, y el Director de Recursos Humanos entre US$ 90.000 y US$ 130.000 anuales. Los CFO argentinos y colombianos comparten el final de la tabla en lo que refiere a ingresos anualizados en la región. Y en el caso del Director de Recursos Humanos, los lugares más bajos los ocupan Colombia y México, seguido por Argentina y Uruguay que comparten el mismo salario promedio.  

El BID propone un área de libre comercio para toda la región

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estimó en diversos papers y presentaciones que una integración entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico, no solo impulsaría la competitividad de la región frente a otros países del globo, sino que también desarrollaría cadenas de valor e incrementaría el comercio intrarregional. Según publicó el diario LA NACION, los acuerdos de comercio preferencial (ACP) fueron «muy inefectivos para materializar su principal motivación económica: impulsar la competitividad en el exterior», afirmó un informe especial llamado «Conectando los puntos», coordinado por Mauricio Mesquita Moreira, especialista del BID. «Los ACP subregionales, de poca envergadura y cuyos miembros tienen ventajas comparativas similares, no están bien preparados para generar ganancias de escala y especialización lo suficientemente grandes como para mover la aguja de la competitividad en el mercado global», indicó el estudio, para referirse a la efectividad de acuerdos aislados como el Mercosur o la Alianza del Pacífico. En cambio, para obtener mejores resultados, el BID promueve un «acuerdo de libre comercio panregional» y estima que existe para eso «un contexto político favorable». Otra ventaja es que el 90% del intercambio intrarregional ya se encuentra libre de aranceles. Además del libre comercio, un acuerdo de estas características podría ir acompañado -según el BID- de mejoras en temas como la propiedad intelectual, el trabajo, el medio ambiente o la facilitación de comercio. En ese sentido, requiere también bajas en los costos del transporte, de transacción, de logística y mayor sintonía entre los firmantes en normas técnicas y fitosanitarias. Para el BID, no se necesita -por lo menos en una primera instancia- de todos los países. La Argentina, Brasil y México generarían la suficiente «fuerza gravitatoria» para arrastrar a los demás. Sumados, el Mercosur y la Alianza del Pacífico reúnen mercados por US$4,3 billones y representan el 81% del PBI. La impresión de AgendARweb es que las agencias multilaterales de crédito, radiadas de la planificación estratégica regional y nacional en años anteriores, plantean revivir tratados de libre comercio (TLCs) panamericanos dominados fuertemente o por los EEUU o el Sudeste Asiático, como los fallidos ALCA o Transpacífico, aunque con otros nombres y algunos cambios. Todas las propuestas suponen el desguace, en la práctica, del Mercosur. Sin embargo, las nuevas propuestas ocurren en un contexto de proteccionismo unilateral empeorado. Ya está escalando a guerra comercial entre países y bloques (caso EEUU-China). En la Argentina esto redunda en hechos concretos aún antes de que se haya firmado ningún documento: se aceleran las barreras aduaneras y para-aduaneras ante nuestras commodities industriales. EEUU le cerró puertas a la mitad (en valor) de las exportaciones habituales de acero y aluminio argentinas. Europa se niega a seguir comprándonos biodiésel. China expande su industria de «crushing» de porotos en detrimento de nuestras exportaciones de aceite de soja, y hasta España sólo se lleva nuestra pesca congelada y fileteada. China acaba de aceptar sin restricciones nuestras carnes, como lo hizo Inglaterra durante 80 años, lo que quizás reconfigure el mapa productivo de la llanura chacopampeana: más ganadería, menos agricultura. Con el trabajo manufacturero en vías de extinción en todo el mundo, las grandes potencias y bloques tratan de retener como sea su capacidad residual de generación de empleo. Y las economías que ya eran exportadoras de materia prima, se primarizan aún más. Esto hace que aún más que en la década anterior, los nuevos megatratados propuestos excluyan con «letra chica» restrictiva (y por lo general secreta) a buena parte de la industria manufacturera y mucha de la agropecuaria en las economías periféricas. Entre tanto, la Unión Europea presiona a las cancillerías claves del Mercosur (Itamaraty, el Palacio San Martín) para la firma de un TLC similar con la UE, y el Reino Unido, tratando de sobrevivir al Brexit, su divorcio de Europa, corteja inesperadamente a la Argentina, instándola a firmar un TLC exclusivo entre países. Y a contramano de lo que piden nuestras PyMES textiles, del calzado, metalmecánicas, culturales e incluso farmacológicas y de ingeniería, nuestra cancillería exulta. Y sufre de «lapicera fácil». Jamás la Argentina fue tan cortejada. No son necesariamente malas o buenas noticias. El contexto ambiguo aconseja examinar y consultar, antes de firmar nada. El rol de contrapeso del poder legislativo será esencial en esta extraña etapa.  

El fin de semana largo dejó $ 1945 millones en las economías regionales

Las 870 mil personas que viajaron por Argentina durante el cuarto fin de semana largo del año realizaron un gasto directo de $ 1.945 millones, informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Según la entidad, la cifra representa «un gasto medido y con poco desembolso» fuera de los gastos habituales que requiere el turismo y que, en esta ocasión, el turista se comportó «más como espectador que como consumidor». «El fin de semana fue muy tranquilo. Prevaleció el buen tiempo, pero el turismo fue modesto y las familias gastaron lo justo y necesario», sostuvieron, aunque aclararon la incidencia de «otro fin de semana en el mes», en referencia al del 1 de mayo. El gasto diario promedio por persona se ubicó así en $ 860, una cifra «menor al de los fines de semana largos anteriores». En cuanto a la estadía promedio, el documento la ubicó en 2,6 días, «con la mayor parte de la gente trasladándose el mismo viernes y volviendo el domingo».

No importa el veto: las tarifas de gas y energía son impagables para muchos

El Gobierno se enfrenta a un problema más serio que el proyecto de ley sobre tarifas que está en el Congreso y que en última instancia, si se sanciona, puede ser vetado por el presidente Mauricio Macri. La cuestión más urgente es que con inflación creciente, las facturas de energía pueden resultar impagables para pequeños comercios, hoteles y pymes, y sobre todo para los hogares que deberán afrontar la boleta de gas por los consumos de invierno, generando una situación de incobrabilidad que se extendería por la economía. La razón es que el esquema de ajustes de tarifas que pensó el ministro Juan José Aranguren se basó en supuestos que hoy no se cumplen: tipo de cambio en leve flotación hacia $20 a fin de año, inflación en retroceso y un crecimiento económico moderado.