domingo, 28 junio, 2026 - 2:36 am

A 54 años de la fundación de la Base Marambio en la Antártida Argentina

El 29 de octubre de 1969, hacen hoy 54 años, la Fuerza Aérea Argentina, siendo su comandante el brigadier general Jorge Martínez Zuviría durante el gobierno del presidente de facto Juan Carlos Onganía, fundó la Base Aérea Vicecomodoro Marambio, hoy Base Marambio, generando un importante asentamiento en el territorio de la Antártida Argentina como parte clave de la soberanía nacional en un disputado continente del que pretenden apropiarse tradicionales estados colonialistas del hemisferio norte.

La base lleva el nombre del pionero de la aeronáutica argentina sobre el territorio antártico, el vicecomodoro Gustavo Argentino Marambio, y está situada en la isla que también lo tiene como epónimo, antes denominada Seymour, en el mar de Weddell, situada a 64 grados, 14 minutos y 42 segundos de Latitud Sur y 56 grados, 29 minutos y 25 segundos de Longitud Oeste, con un territorio de unos 14 kilómetros de largo por otros 8 de ancho.

Está construída a unos 200 metros sobre el nivel del mar y su distancia con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanza a los 3.304 kilómetros. La temperatura llega a extremos de los 30 grados bajo cero mientras que los vientos soplan con una fuerza enorme propia de sus normales 120 kilómetros por hora. Esa violencia de los vientos es la que impide la acumulación de la nieve que habitualmente cae sobre la meseta donde está instalada la base. La temperatura promedio anual es de 8,8 grados bajo cero, llegando en verano a una máxima de 10 grados sobre cero en tanto que la sensación térmica alcanza los 40 grados bajo cero.

Se trata de una base que amén de lo específicamente militar se ocupa de cuestiones científicas, entre ellas la medición de ozono en la atmósfera y todo lo relacionado con la protección del medio ambiente. Varias de las tareas de carácter científico se encuentran agrupadas en el Laboratorio Antártico Multidisciplinario en Base Marambio denominado con la sigla LAMBI. Dado que las tareas se desarrollan a lo largo de todo el año la base está permanentemente ocupada por una dotación que, según los momentos, oscila entre las 75 personas en invierno y las 160 en verano.

Los servicios que allí se prestan son los de alojamiento, aeropuerto, biblioteca, capilla, casino comedor, central de comunicaciones, correo, estación ozono, gimnasio, hospital, lavandería, sala de juegos, teléfono público y televisión e Internet. Para ello cuenta con una infraestructura de 5208 metros cuadrados cubiertos, con 102 m2 de laboratorios científicos, una sala de conferencias con capacidad para 63 asistentes, un área logística de 5012 m2 y 170 camas. Además posee una ambulancia, un autoelevador, un buldócer, un camión normal, cuatro camiones todo terreno, una camioneta, seis cuadriciclos todo terreno, tres palas cargadoras, un tractor y cinco vehículos de bomberos.

Se comunica con otras bases utilizando un avión De Havilland DH-6 y durante el verano utilizaba dos helicópteros Bell 212, luego reemplazados por otros MI-171E de fabricación rusa, para las tareas científicas. Su torre de vuelo de doce metros de altura es desde donde se organiza la navegación aérea a través de instrumentos visuales y radioeléctricos. Posee dos pistas para el despegue y aterrizaje de las aeronaves; una original de 1200 metros y otra construida en 2015 de 1600 de largo por 30 de ancho. Ambas con balizamiento eléctrico y una línea de luces estrobocópicas y pueden operar en ellas los aviones Hércules C-130. Sus instrumentales técnicos permiten los aterrizajes aún en circunstancias de escasa visibilidad.

Desde la base se presta apoyo a la Campaña Antártica de Verano del Programa Antártico Argentino y, llegado el caso, se pueden encarar operaciones de rescate en la región. En cuanto a sus actividades científicas opera en colaboración con la Dirección Nacional del Antártico y el Servicio Meteorológico Nacional.

La Base Marambio, que forma parte de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, apareció como una necesidad cuando a partir de 1940 fue cobrando importancia la presencia argentina en el sector antártico sobre todo luego de los vuelos del vicecomodoro Mario Luis Olezza al Polo Sur y las tareas desde la entonces Base Teniente Benjamín Matienzo, ahora redenominada Base Matienzo.

Esa necesidad se hizo más presente cuando con el gobierno de Juan Domingo Perón entre 1946 y 1955 se incrementó esa presencia y en ese sentido fue importante que en diciembre de 1951 el vicecomodoro Marambio sobrevolase la Bahía Margarita, en el noroeste de la Antártida. Al año siguiente el mismo Marambio estudió los lugares más apropiados para el aterrizaje de aeronaves en el Sector Antártico Argentino. Estudios que se profundizaron en la década de 1960.

Así fue como el 25 de noviembre de 1968, ya en tiempos del gobierno de facto de Onganía, una delegación de la Fuerza Aérea, transportada por el rompehielos ARA General San Martín, de la Armada Nacional, llegó a la ahora Isla Marambio con dos helicópteros Bell UH-1. Sus estudios fueron decisivos para tomar la decisión de construir la base. Una de las cuestiones más tenida en cuenta fue la falta de nieve en la meseta isleña gracias a los vientos.

Meses después, el 30 de agosto de 1969, la isla fue ocupada por la Fuerza Aérea con un equipo de 23 oficiales y suboficiales encabezado por el vicecomodoro Olezza que conformaron la “Patrulla Soberanía”. Desde la Base Matienzo se trasladaron los materiales necesarios y los aeronáuticos, distribuidos en los campamentos “Alfa” y “Beta”, bajo la conducción de los tenientes Francisco Florencio Mensi y Mario Víctor Licciardello, fueron quienes a pico y pala construyeron la primitiva pista de aterrizaje.

Fernando Del Corro

La CONAE y la Universidad de Córdoba analizan vínculos entre salud y medioambiente

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El Instituto Gulich y la Escuela de Nutrición de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), publicaron un trabajo científico donde explican, con información espacial, el vínculo que existe entre el ambiente y las enfermedades cardiometabólicas, como diabetes, hipertensión y síndrome metabólico. Hasta ahora no había reportes científicos que comprobaran la relación entre estas variables, como sí existe en otras enfermedades, como las infecciosas, zoonóticas y vectoriales, que vinculan directamente la afección con el entorno. El trabajo, publicado en la edición de noviembre de 2023 de la revista científica Geospatial Health, tiene como autores principales a Matías Scavuzzo y Micaela Campero, investigadores del Instituto Gulich, perteneciente a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y a la UNC; y Daniela Defagó, docente de la Escuela de Nutrición de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC e investigadora asistente del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (INICSA)-CONICET. Según Scavuzzo, se trata de “un estudio innovador en el área de la epidemiología panorámica, debido a que no hay muchos trabajos que exploren las asociaciones entre las dimensiones ambientales y de la salud, en particular de las enfermedades cardiometabólicas”. “No encontramos otros estudios a nivel local que se enfoquen en el entorno, desarrollados a partir de índices satelitales”, agregó Campero. Lo novedoso es que se trata de patologías que hasta ahora no se consideraba que fueran sensibles al ambiente. En cambio, se las vinculaba más con el estilo de vida.

Dimensión geoespacial

El objetivo de la investigación fue explorar las prevalencias de las enfermedades cardiometabólicas, con hincapié en la diabetes y el síndrome metabólico, analizar los factores de riesgos asociados y la relación con las características del ambiente, en base a información generada con sensores remotos y datos de campo. El equipo de investigación viene trabajando en esta área desde hace más de 10 años. Defagó, directora del proyecto, advirtió que estas patologías se extienden en las personas principalmente por una mala alimentación y por la falta de actividad física. Pero aún no estaba determinado cómo el ambiente también influía en la problemática. “Así que empezamos a pensar cómo analizar el entorno en el cual crecemos y nos desarrollamos, y decidimos incorporar a nuestro proyecto la dimensión geoespacial, más allá de las mediciones clásicas que hacemos a los pacientes”, explicó. Para avanzar en los estudios, el proyecto involucró al Servicio de Cardiología del Hospital Nacional de Clínicas, de la UNC, ubicado en la ciudad de Córdoba, donde se analizaron 345 pacientes por su historia clínica y alimentaria, provenientes de Córdoba capital y del Área Metropolitana. “Indagamos acerca de qué comen, cuál es su actividad física y si consumen tabaco o alcohol, por ejemplo. Además incorporamos otras variables para estudiar el entorno, consultando dónde viven y cómo es ese espacio, y geolocalizamos a cada paciente”, dijo Defagó. En base a este trabajo, hallaron que la mayor parte de los pacientes tenían una calidad de dieta pobre y hacía poca actividad física. Además, la mayoría tenía antecedentes de enfermedades no transmisibles: 22% tenía diabetes y 44% síndrome metabólico. Teniendo en cuenta estos resultados, el equipo de investigación se concentró en analizar la característica de los ambientes donde viven estas personas. Se evaluó el entorno de cada paciente en base a un índice de vegetación, un índice de urbanización o de área construida, y un índice de unidades de suelo. Además se incorporaron imágenes satelitales de la misión Landsat 8 sobre un área de 50 metros alrededor de cada domicilio geolocalizado.

Las petroleras aumentaron hasta un 14,5% sus precios en surtidor

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  YPF, el mayor jugador del mercado de combustibles, incrementó este fin de semana el precio de las naftas y gasoil en sus estaciones de servicios. La suba, en el caso de la súper, llegó hasta un 14,5% con relación al precio que estaba vigente. La del gasoil premium fue de un 11,5%. Como suele suceder una vez que la empresa bajo control estatal actualiza sus importes, el resto de las empresas —Raízen (Shell), Axion Energy y Trafigura (Puma)— avanzaron en la misma dirección. El aumento se apoya en dos elementos: por un lado, en la recomposición del margen de refinanción de las petroleras, que se ubicaba en niveles negativos, y explica un 10% del incremento aplicado ayer. Por el otro, en el incremento del precio de los biocombustibles regulado por la Secretaría de Energía, que representa entre un 2% y un 4,5% según el tipo de combustible. Es la segunda vez en 25 días que YPF ajusta sus precios. Ya lo había hecho el 1º de noviembre tras la derrota del oficialismo en el balotaje. El aumento acumulado en dos tandas trepa, en el caso de la nafta súper, hasta casi un 30 por ciento. El plan de utilizar a los combustibles como ancla para intentar controlar -fallidamente- a la inflación, una deformación de la política cada vez que debe transitar un proceso electoral, llegó a su fin, tal vez de la peor manera posible. Lo que viene es una recomposición inevitable de los precios relativos de la economía, de la que los precios de las naftas y gasoil no sólo no estarán ajenos, sino que, por el contrario, serán un actor protagónico.

A presión

Los importes de los combustibles aumentaron en lo que va de 2023 cerca de un 85%, muy por debajo de la inflación, que se ubica en un 140%. El ministro de Economía y ex candidato presidencial Sergio Massa optó por mantener deprimidos en términos reales el precio en las estaciones de servicio desde fines de 2022. La salida de ese esquema no será ordenada. Al parecer, no hay margen para transiciones limpias. La nafta súper es la que acumula un mayor atraso. A fines de octubre la demanda de ese combustible creció este año casi un 7%, precisamente por mantener pisados los precios en surtidor por debajo de la paridad de importación. Por eso, el precio de la súper fue el que más aumentó ayer. La suba en las estaciones de YPF llegó al 14,5%. La Infinia, de calidad premium, fue del 13%. Mientras que el gasoil grado 2 se encareció un 12,5% y el premium, un 11,5%. “En promedio para todo el mercado, la suba fue de 45 pesos por litro”, explicó el operador de una estación de servicio.

Se completó la obra física del nuevo radar meteorológico en Villa Reynolds

Tras la puesta en marcha brindará datos en tiempo real, y permitirá emitir alertas de corto plazo de tormentas, particularmente de granizo o vientos fuertes, con mayor precisión. El radar meteorológico es posible gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de Obras Públicas de Nación, el Gobierno de la provincia y la V Brigada Aérea.

Este jueves el equipo de trabajo instaló el radomo, una esfera que sirve de protección del radar, en lo alto de la torre de 33 m instalada en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds. De esta forma se concluyó con la última etapa de instalación física de la obra, y se comienzan con las tareas de calibración. Este radar forma parte del Proyecto SINARAME (Sistema Nacional de Radares Meteorológicos), el cual tiene como objetivo gestionar, integrar y operar todos los radares meteorológicos del país. La obra, financiada por el Ministerio de Obras Públicas de Nación a través de INVAP, contó con el apoyo fundamental de la V Brigada Aérea que brinda el lugar físico y seguridad al radar, y el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología, que brinda los servicios eléctricos y de conectividad.   El responsable de la REM, Guillermo Concha, explicó el próximo paso es la puesta a punto del radar, donde los datos de las 59 estaciones meteorológicas de la REM, distribuidas en toda la provincia, servirán para constatar la información que brinde el radar para hacer los ajustes correspondiente. Una vez en marcha, la operación del radar estará a cargo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), y este proporcionará los datos a distintos organismos, entre ellos la REM. “Dispondremos de los datos del radar para mejorar las alertas meteorológicas, la información que brinda REM incluirá estos datos”, indicó el funcionario. Por su parte, Ricardo Valenti, Jefe de la división Meteorología Militar, destacó que con el nuevo radar “podremos contar con ojos en la región para poder ver en tiempo real el desarrollo de tormentas y sistemas meteorológicos, y brindar mayor seguridad a las operaciones aéreas de la Fuerza Aérea Argentina”.  

ARSAT no puede venderse, porque su infraestructura de comunicaciones no tiene precio

El que compre ARSAT, si sucede (y sería trágico para el país) no puede pagarla. Cualquier cifra es una estafa al estado. No puede porque más allá del puro prestigio, ARSAT tiene demasiados activos demasiado estratégicos. Pero hay uno que sencillamente no tiene tasación posible: la REFEFO, Red Federal de Fibra Óptica. Es una estructura anillada de enorme ancho de banda y 38.000 km de extensión lineal, pero cubre todo el país continental. Es la mayor obra de integración territorial de la Argentina en el siglo XXI. A diferencia de los ferrocarriles, transporta información en lugar de bienes y personas, no tiene estructura lineal sino es una malla de enormes anillos regionales, se hizo con plata e ingeniería propias, cubre todo el país continental con inclusión de la Patagonia, se hizo sin ingleses, no tiene acreedores y no hay modo de que el país funcione sin ella. Ésa es la causa por la que no se puede pagar. ¿Cuánto vale que el país funcione? Antes de la construcción de la REFEFO, que empezó alrededor de 2010, internet y la telefonía celular eran pésimas incluso en el AMBA. Y del interior, ni hablar. Entre 2004 y 2015, la velocidad promedio de internet en Argentina se multiplicó casi 400 veces, y eso nos alineó un poco con la región. Antes dábamos vergüenza. Sin la REFEFO, Watsapp y Telegram, por citar 2 servicios IP gratis y muy populares, hoy serían imposibles. Salir sin billetes y pagar con el celular, también. Operar cuentas bancarias, ver películas por streaming, ser Tik-Tokker o Youtubber, lo mismo. El que se quede con la REFEFO, será además el dueño de las comunicaciones hiperveloces 5G. Además de cobrarnos el uso de una autopista construida con plata federal, el posible dueño privado de la REFEFO tendrá el mismo control de la información que adquirió el grupo Clarín, durante el Proceso, cuando se hizo con las acciones de Papel Prensa. Su capacidad de abastecer o desabastecer de papel, de financiar, endeudar o ejecutar al resto de la prensa gráfica del país con su insumo básico se hizo inmensa. Eso le permitió comprar otros medios de papel y de aire, y le posibilitó incluso un control fino de la línea editorial de sus competidores, lo que habilitó un negocio fabuloso: vender no información sino silencio. Los mayores estafadores nacionales e internacionales del país, agradecidos. Esta película la venimos viendo «non stop» desde 1977. Pero la secuela, adueñarse de la REFEFO, da acceso a poderes de exacción y control ilimitados sobre otras empresas y la ciudadanía, y una capacidad de silenciamiento mucho mayores que el monopolio del soporte papel. Privatizar ARSAT pasa necesariamente por canibalizarla. Hay activos estratégicos serruchables como para enriquecer a muchos empresarios amigos.
Cámara anecoica (que no contiene ecos reflejados en su interior) de CEATSA en testeo de las antenas del ARSAT 2, poco antes de su disparo.
Están los satélites geoestacionarios de telecomuniaciones ARSAT-1 y 2, cuyo diseño y construcción le dieron fama a la empresa. Funcionan impecablemente, ganan unos U$ 40 millones/año, dan internet a escuelas rurales, comisarías, municipios, hospitales de ciudades chicas y destacamentos militares en zonas despobladas, incluídas las bases antárticas argentinas. Lanzados en 2014 y 2015 y con una construcción excepcionalmente robusta, los ARSAT-1 y 2 tienen vida útil planificada hasta pasando 2030. Está el satélite SG-1 en diseño en INVAP. Tiene la tecnología que se había esbozado para el ARSAT-5, a la que se habría llegado paso a paso si el gobierno de Mauricio Macri no hubiera cancelado los ARSAT desde el 3 al 6 al toque de desembarcar en la empresa. El ancho de banda de este satélite nuevo satélite será fenomenal, si Milei no impide su desarrollo. Sus satélites 1 y 2 son lo que volvió bruscamente conocida a ARSAT. Y sin embargo, necesitaríamos centenares de SG-1 para acercarnos siquiera al ancho de banda de la REFEFO. Eso no lo tiene ningún país desde el Río Grande hacia el sur. E incluso con una flota de SG-1 el servicio sería inferior, porque a 36.586 km. de altura sobre el cinturón ecuatorial, la distancia de los catetos del triángulo formado entre hablante y oyente en tierra y el satélite en su sitio orbital raramente anda debajo de los 100.000 km, y eso sin siquiera salir del país. Es un trayecto muy largo, incluso para las señales de radiofrecuencia, que tienen la velocidad de la luz. De modo que una conversación telefónica por satélite se hace difícil, por ese segundo y medio de demora de la señal en recorrer el ascenso y descenso de la señal. Pero participar en un videojuego, hacer cirugía robótica a distancia o controlar un dron civil o militar, cosas que requeren reacción rápida y tiempo real, eso por satélite es imposible. Ahí, en la comunicación bidireccional prácticamente instantánea, es donde talla la REFEFO. Afanarse los satélites ARSAT para armar una corporación a beneficio de la Hughes, como intentó Macri (y el Parlamento lo impidió), es un premio consuelo en comparación. Para resumirlo: los ARSAT-1 y 2 nos pusieron en el mapa de los 10 países espaciales «top». La REFEFO nos permite algo más básico: integrar nuestro propio mapa. Somos el 8vo país del planeta, por superficie, y con poca población y mal distribuida. ¿Qué precio tiene sujetar entre sí 24 provincias? Otro activo son las 104 inmensas antenas de la TDA, la televisión digital de alta definición directa al hogar. Apuntaladas por la REFEFO en sus bases, reparten señal gratis en áreas donde vive el 90% de la población argentina actual, dentro de un radio que llega a los 90 km. si están situadas en sitios altos. Lo único que requiere el usuario es pedir un decodificador a ARSAT, que acreditando jubilación o bajos ingresos, también es gratis. Es cierto que la gente sub 40 mira cada vez menos TV de aire, pero la cifra se compensa con la cantidad creciente de gente que ya no puede pagarse un proveedor privado de CATV, o televisión por cable. O que no quiere, porque transmite cantidades de contenido inútil o indeseable para el usuario con intereses específicos, y eso que no se usa se paga igual. Las antenas de la TDA no son vendibles por poco apetecibles: sirven a argentinos sin un mango. El distraído negocio de las cableras como Flow o Supercanal será eliminarlas, pero sin apropiárselas. Tras colonizar y/o descuartizar ARSAT, simplemente se las dejará sin mantenimiento, lo que irá generando un apagón gradual, isla por isla, de televisión gratis por aire. ¿Cómo lo sabemos? Porque es lo que hizo Macri. ¿Qué otro activo hay para choriarse en ARSAT? El data center, el nodo central de la REFEFO. Hace 10 años era el de mayor seguridad informática, capacidad y disponibilidad del país y de la región. Cuando la empresa la colonizó la gavilla cordobesa de JxC, se fue apartando cada vez más de su perfil original (50% de usuarios estatales, 50% de privados) y se fue brotando de quintitas y kioskitos particulares de los nuevos funcionarios. Cuando Macri fletó a los cordobeses y los reemplazó por gente del PRO y de su propia guardia pretoriana, ARSAT toda se fue al requinto. Pero el data, que había llegado a 2015 con U$ 70 millones de inversión, en 2019 se había vuelto sencillamente disfuncional por su transformación en un bolsa de pequeños negocios de grandes gatos, y viceversa. Y además se había vuelto tecnológicamente menos competitivo por 4 años de falta de inversión y escaso mantenimiento. Recuperarlo era como limpiar los establos de Augías, y el nuevo presidente Alberto Fernández no parecía Hércules. De todos modos, una revisión interna de currícula, experiencia y aptitudes profesionales de los funcionarios más paracaidistas, particularmente los venidos con Andrés Ibarra y su Ministerio de Modernización, le devolvió cierta vida y funcionalidad tras el despido de los susodichos. Aún si sigue siendo por su naturaleza tecnológica un sitio donde es fácil hacer negocitos, en cualquier futuro troceo y reparto de ARSAT, el Data dista de ser pata o pechuga. Un premio grosso, pero no en términos económicos sino políticos, es la empresa CEATSA, un «joint venture» de ARSAT y de INVAP, con un 90 y un 10% de capital accionario respectivos. ARSAT e INVAP son firmas estatales emblemáticas, cuya cabeza el macrismo ambicionó poner en una pica, porque logran el milagro de exportar reactores nucleares, radares y servicios satelitales con poquísimo personal, aunque muy experto, y una administración muy austera. Eso va a contracorriente de la visión macrista de la economía, y como las exportaciones son innegables, tan innegables como que ambas empresas viven de sus ganancias, le arruina el relato. Si se le saca CEATSA a INVAP a través del cierre o expropiación de ARSAT, INVAP se queda sin sala de testeo de prevuelo para satélites de gran tamaño y potencia. Entonces también se jode por extensión la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, CONAE, otro pedazo de estado argentino libre de ñoquis y con demasiados satélites de observación de la Tierra exitosos. Tres pájaros de un tiro. ARSAT sin la REFEFO es como YPF sin Vaca Muerta. ¿Los lectores notaron cómo se aceleró internet en Argentina entre 2010 y 2012? Bueno, es que ARSAT en aquellos 2 años había metido más fibra óptica que Telefónica en 20 años, y del doble de ancho de banda. Nuestra red informática federal no la tienen ni Brasil ni México. ¿Y se la va a llevar el oligarca mexicano Carlos Slim? ¿Por 900 y pico de palos verdes?
En 2014, comparados en ancho de banda con la región, no éramos la potencia comunicacional que es Uruguay, y tampoco Brasil. Pero ya no dábamos lástima. Hoy ya subió a 16 mega. Eso es lo que da la REFEFO.
La REFEFO (yo no le puse ese nombre disfónico) es la mayor obra de infraestructura federal en los que va del siglo, costó un Perú, se hizo con gente y plata argentinos, funciona bárbaro, es imprescindible, casi todos los argentinos la usan, y casi ninguno tiene siquiera idea de que existe. No tiene idea porque la REFEFO está enterrada a dos metros de profundidad promedio, sino justamente porque funciona bien. Y funciona bien porque las camionetas de ARSAT salen como un tiro desde las cabeceras regionales a repararla cada vez que algún arquitecto o intendente la rompen con retroexcavadoras, aunque su traza está muy señalizada. Los cables de vidrio son muy blindados y aguantan bien los ataques de otros animales más subterráneos. También se defiende bien de raíces de árboles y arbustos. Pero aún sin esa suma de atacantes externos, la fibra óptica va perdiendo su transparencia casi perfecta, y en 20 años hay que sustituirla. Si se pierde la REFEFO a malas manos, cuando regrese a lo que quede de país algún partido más industrialista y menos «market friendly» (antes se decía «vendepatria»), nos exponemos a que esté hecha percha. Como lo estaba YPF cuando se rajó a REPSOL, después de que el vampirismo ibérico vaciara Loma de la Lata. Aún si el que manotee la REFEFO la cuida (sería raro), e incluso si invierte en su crecimiento, le estaremos pagando peaje a algún otro vampiro nacional o internacional cada vez que la usemos. Que viene a ser siempre, como ahora que Ud. está leyendo este artículo en AgendAR. O yo cuando lo mandé. Si el artículo le llegó rápido a AgendAR, si Ud. lo pudo descargar en menos de un segundo, es porque la REFEFO es un tiro. Toda lentitud o corte de servicio son añadidos de su proveedor de internet, que es pura iniciativa privada, pero privada de iniciativa. Una autopista puede ser muy veloz, pero si el concesionario del peaje abre dos cabinas de pago en hora pico, las colas y los bocinazos son cosa de él. Dice mi excompañero de ARSAT, el Dr. en Informática Alfredo Moreno, titular de las cátedras de TICS en las Universidades de Avellaneda y de Moreno (del partido, no la persona), el nombre de Slim como próximo Señor de los Anillos de la REFEFO podría ser real. Hemos discutito que también una falsa bandera, para que le ladremos al árbol equivocado. Por ahora, el grupo empresario que más ganaría de esta expropiación al fisco sería Clarín. Ante todo, evitaría la posibilidad, que siempre fue remota, de pagar tarifas reales por su uso. Por ahora, paga tarifas de chiste -es decir subsidiadas- a través de fachadas como Red Intercable, formada por por 230 PyMES de 580 ciudades en 21 provincias argentinas. Ergo, el 2do mayor multimedio de Sudamérica hoy paga como si fuera una flaca cooperativa pueblerina. Si te volvés el dueño de la REFEFO, no pagás nunca más y los demás usuarios te pagan a vos.
Las Toninas, provincia de Buenos Aires, punto de enlace de la REFEFO con el resto del mundo.
Pero además, y perdón por repetirme, sería una adquisición que daría acceso a poderes ilimitados sobre ese nuevo órgano del cuerpo humano: el celular, el soporte físico por el cual el argentino de a pie se informa o desinforma. Hay dos problemas con esto de ser el nuevo amo de la REFEFO: si no se la mantiene, y eso cuesta plata, se cae, y sólo la puede mantener un grupo que se sabe a prueba de todo. Clarín califica, Slim no sé. Aquí al mexicano le va bien, pero no juega de local. El otro problema es que ARSAT gana plata, no la pierde. Razones para robársela al estado, no hay, salvo que da un muy mal ejemplo. Pero hay un tercer problema: ARSAT es propietaria legal y efectiva de todos sus activos, no una gerenciadora. Para enajenarlos, se requiere una ley aprobada por ambas cámaras del Congreso, donde las cosas son resbaladizas porque no hay mayoría segura. No es imposible que veamos repetirse casos como el de la «Ley Banelco», la reforma laboral de Patricia Bullrich en tiempos de De la Rúa. No hubo que rascar mucho para descubrir que desde tiempos de Menem se pagaban cifras siderales y por sobrecito en ambas cámaras por levantar la mano a favor del gobierno o faltar a sesión. Sólo que si se destapa otra olla de gusanos como aquella, hoy no hay un o una vice que se vaya a ir del cargo con un portazo indignado, como el Chacho Álvarez.

Daniel E. Arias

Premio L´Oréal-UNESCO 2023 a Juliana Cassataro por el desarrollo de la vacuna argentina contra el COVID-19

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En 2020, apenas declarado el confinamiento por la pandemia del coronavirus, Juliana Cassataro sintió que no era momento de quedarse en su casa. Como científica del CONICET, ella se había especializado en el desarrollo de vacunas: tenía que poner en acción lo que había estudiado a lo largo de toda su formación. Hacia mediados de abril, se instaló junto a su equipo de trabajo en el laboratorio del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIBIO, CONICET-UNSAM) para estudiar los papers internacionales sobre COVID-19 que se iban publicando y pensar de qué modo unir su expertiz científico con las de la industria farmacéutica. Tres años después, la líder del desarrollo de “ARVAC Cecilia Grierson” -la primera vacuna diseñada y producida íntegramente en Argentina como refuerzo contra el COVID-19- acaba de ser reconocida con el Premio L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia”. “Quisimos hacer lo máximo que pudiéramos con nuestra capacidad. Sabíamos que Argentina tenía buena ciencia y buena industria farmacéutica, así que nos propusimos contactar esas capacidades para hacer una vacuna propia”, dice la investigadora que lideró el desarrollo de una vacuna de industria nacional contra el COVID-19. En el proyecto participaron más de quinientos profesionales y técnicos de distintas disciplinas de veinte instituciones públicas y privadas del país. Entre ellas se encuentra la Fundación y el Laboratorio Pablo Cassara, en cuyas plantas se está produciendo actualmente la vacuna, que ya fue aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). “Evaluación de la respuesta de anticuerpos contra antígenos de SARS-COV-2 en una subpoblación de participantes del ensayo fase 2/3 de la vacuna ARVAC Cecilia Grierson”, se titula el proyecto por el que fue premiada Cassataro. “En este proyecto en particular, con la vacuna ya aprobada, queremos evaluar la respuesta inmune de un subgrupo de voluntarios en mucosas –explica la científica de 49 años, que también es profesora de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM)-. Porque de la vacuna en general ya se presentaron los resultados de respuesta inmune de anticuerpos en sangre y ya vimos que es muy buena. Ahora queremos identificar si además hay una respuesta en saliva”. Y agrega: “Ser líder de este proyecto siendo mujer es un desafío constante. Lamentablemente no tenemos tantos ejemplos de liderazgo femenino. Pero creo que las mujeres tenemos que sacarnos la culpa y hacer lo máximo que podemos siempre, ocupar los lugares que nos interesan, porque nadie nos va a esperar cuando no estemos”. El camino elegido El derrotero de Cassataro desde su infancia hasta el desarrollo de la vacuna contra el COVID-19 estuvo marcado por dos rasgos: la vocación temprana y la influencia de la educación pública. “Yo desde el jardín de infantes cursé todo en la educación pública. Soy una agradecida de esa educación, que me llevó hasta acá. Ya desde muy chica me interesaba muchísimo todo lo que era ciencias de la vida, los animales, las plantas, leía mucho”, dice la investigadora, que pasó su infancia en Mar del Plata. El primer incentivo hacia la carrera científica le llegó de la mano de sus abuelos, que le compraban libros de biología. En la secundaria, que cursó en el Colegio Illia de la ciudad balnearia, la inspiraron sus profesores de biología, química y matemática. “Eran docentes apasionados. Creo que eso es lo que me hizo estudiar Biología en la Universidad de Mar del Plata, donde tuve una formación excelente”, recuerda. Como siempre le habían interesado las Ciencias Médicas, una vez que terminó de cursar se mudó a Buenos Aires para cursar materias relacionadas con genética y biología molecular y hacer su tesis de licenciatura. Al egresar, hizo un doctorado en inmunología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, orientado específicamente al desarrollo de vacunas, que cursó gracias a una beca del CONICET. “Era sobre vacunas a DNA, que en ese momento era bastante de ciencia ficción, algo muy desconocido. Esa formación en el desarrollo de vacunas fue clave para mi futuro”, advierte. Otra constante a lo largo de su carrera, según Cassataro, fue “la suerte, por llamarla de algún modo. Porque logré que todos mis proyectos fueran avanzando a diferentes grados. Una vez que finalicé el doctorado tuve financiamientos de la Fundación Bill y Melinda Gates por siete años para desarrollar compuestos para mejorar la aplicación de vacunas orales. También trabajé con el laboratorio TSK (Trust in Science). Creo que todo ese conocimiento y formación, con un formato de trabajo científico, especializándome en vacunas y con una relación muy fuerte con el ámbito empresarial, es lo que hizo que en pandemia, cuando pudimos trabajar con el laboratorio Cassará, fluyera muy bien y avancemos bastante rápido”, asegura. La última de las características que signaron su carrera es el esfuerzo. “Siempre tomé con muchísima responsabilidad al trabajo. Quizás por el hecho de ser mujer y madre, cuando hice el proyecto financiado por la Fundación Bill Gates, por ejemplo, mis hijas eran pequeñas y yo sentía que tenía que trabajar más por si un día se enfermaban y tenía que faltar. Tenía un tema con la autoexigencia muy grande, que siempre lo tuve, y que creo que lamentablemente hay que tenerlo para llegar a los lugares que una quiere. Sumado a que la maternidad es un momento muy fuerte para todas las trabajadoras, y se juega un conflicto muy fuerte entre tener que estar mucho tiempo en la casa y a la vez tener que estar en el trabajo”. La científica añade que “lo que aprendí de mi experiencia es si uno hace lo que quiere y disfruta de lo que hace lo tiene que transitar con la menor culpa posible. La vida se trata siempre de elegir algún camino, y nunca nada sale perfecto, pero hay que hacer lo máximo posible. De eso se tratan los fracasos, los errores. No hay previsión posible. Es caminar, seguir, avanzar. Si yo miro para atrás, creo que eso es lo que hice siempre”. Un sueño hermoso Con todo su expertiz a cuestas y el mundo en confinamiento, en 2020, Cassataro reunió a su equipo de trabajo en el laboratorio dispuesta a trabajar a contrarreloj para encontrar una vacuna que contrarreste los devastadores efectos del coronavirus. “Para ese entonces mis hijas tenían 16 y 13, edades en la que ya se podían manejar solas en la casa y yo venir todo el tiempo al trabajo. Pero otras compañeras sí tenían chicos más chicos que yo, y si bien fue mucho más complicado para ellas, lo hicieron igual, no faltaron al laboratorio ni un día”. Ya habían desarrollado plataformas para otras vacunas. Se asociaron con el Laboratorio Casará en un codesarrollo. “Sabíamos que nosotros no podíamos ir tan rápido como en otras partes del mundo, donde comenzaron a aparecer las primeras vacunas, pero sí podíamos trabajar para lo que justamente se necesita ahora, que son los refuerzos de las vacunas”. Cuando en 2021 comenzaron a aparecer las mutaciones del coronavirus, como Alpha, gamma, Delta y Ómicron, supieron que estaban en el camino correcto. “Era necesario trabajar en vacunas de refuerzo que sirvieran para las nuevas variantes”, rememora Cassataro. “Nos planteamos un trabajo que iba a durar más, pero pensado en una producción nacional, una vacuna que se pueda desarrollar desde cero acá”. El objetivo que se propusieron fue diseñar una vacuna similar a las que se usan para la hepatitis B o para el HPV, que se llaman de proteínas recombinantes. Son vacunas seguras, que se aplican incluso en bebés y embarazadas. “Las elegimos porque había plantas de producción de estas vacunas en Argentina en laboratorios como el de Fundación Cassará. Y además, inducen anticuerpos que evitan que el virus ingrese, se llaman anticuerpos neutralizantes, contra diferentes variantes. Y otro punto importante es que son estables a temperatura heladera por hasta 18 meses. Eso, en lo que es la logística, también era una ventaja en comparación con otras”. Para llegar a la vacuna atravesaron todas las fases de rigor: la fase preclínica, en la que estudiaron los efectos de la vacuna en el laboratorio en sistemas de cultivos y modelos animales; la fase uno de primeras pruebas en seres humanos; la segunda fase clínica, donde repitieron la prueba en seres humanos en más cantidad de población; la tercera fase, en la que cotejaron la respuesta inmune en una porción más grande de personas. Para todas esas fases reunieron dos mil voluntarios de lugares como Salta, Córdoba, Mar del Plata, La Plata. Los resultados positivos en cada una de esas fases derivaron en que el 18 de octubre pasado se presentara en sociedad la primera vacuna de fabricación argentina: “ARVAC Cecilia Grierson”. “Mucha gente nos pregunta qué necesidad hay de hacer una vacuna argentina si ya están disponibles otras del exterior, o en un momento en el que ya estamos la mayoría vacunados. Pero la realidad es que el virus sigue mutando. Entonces, por un lado, aunque estemos vacunados si el virus muta la respuesta inmune que se indujo por la vacuna previa deja de reconocerlo. Sobre todo los adultos mayores y las personas de riesgo es posible que necesiten refuerzos, y a la vez es necesario prepararse para un cambio muy importante en variantes, que podía derivar en una nueva pandemia. Ojalá que no pase, pero nosotros ya tenemos todas las capacidades logradas y estamos preparados para futuros desarrollos contra COVIC-19, además de tener ya la capacidad instalada para pensar en nuevos desarrollos”, asegura Cassataro. Con el premio L´Oréal, ahora van a evaluar en una nueva fase de la vacuna su eficacia a través de las mucosas, es decir la saliva, de un nuevo grupo de voluntarios. “Me enteré que había ganado este premio el mismo día que presentamos la vacuna ARVAC. Yo ese día estaba eufórica”, admite Cassataro. “Ganar un premio como el L´oréal para mí es un orgullo. Una siempre vio quiénes fueron las otras premiadas, siempre fue gente que admiré. Es un premio que visibiliza el trabajo de muchas mujeres y la importancia que tiene trabajar en ciencia, que además es algo realmente hermoso”, concluye la científica.

Mónica García premiada por sus desarrollos en nanomedicinas contra el cáncer de mama

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La investigadora del CONICET Mónica García fue reconocida con el Premio Beca L’Oréal-UNESCO 2023 por un proyecto que apunta a desarrollar tratamientos oncológicos que puedan hacer blanco en el sitio tumoral sin afectar negativamente otros tejidos. El cáncer de mama es una enfermedad que lleva a que células de la mama con alteraciones se multipliquen de manera descontrolada y formen tumores, que, en caso de no tratarse a tiempo, pueden propagarse por diferentes partes del cuerpo y llegar a producir la muerte. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer de mama es en la actualidad el cáncer de mayor prevalencia en el mundo. Solo en 2020, a nivel global, 2.3 millones de mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de mama y cerca de 700 mil fallecieron por esa enfermedad. Aunque puede afectar también a los hombres, solo ocurre entre un 0,5 % y un 1 % de los casos. Dada la importancia de esta patología, la OMS ha lanzado una Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama que tiene el objetivo de reducir en un 2,5 % anual la mortalidad mundial por esta causa, lo que implicaría que entre 2020 y 2040 se eviten 2,5 millones de muertes por cáncer de mama en todo el mundo.  En la Argentina, donde la enfermedad tiene gran incidencia al igual que en el resto de la región de las Américas, en 2021 se registraron 5.806 muertes en mujeres por cáncer de mama, de acuerdo con cifras del Ministerio de Salud de la Nación.
Este tipo de cáncer es la primera causa de muerte por tumores en mujeres.
La investigadora del CONICET Mónica Cristina García acaba de ser distinguida con el Premio  L’Oréal –UNESCO “Por las mujeres en la ciencia” 2023, categoría Beca, por un proyecto que tiene el objetivo de desarrollar nanomedicinas que incorporen simultáneamente agentes quimio en inmunoterapéuticos para el tratamiento del cáncer de mama. Según explica la científica, que lidera un equipo en la Unidad de Investigación y Desarrollo en Tecnología Farmacéutica (UNITEFA, CONICET-UNC), las nanomedicinas son medicinas (o medicamentos) de tamaño diminuto -un nanómetro es un millón de veces más pequeño que un milímetro- que ofrecen la posibilidad de atravesar membranas celulares y vasos sanguíneos para poder ser dirigidos con mayor facilidad hacia un blanco específico, como puede ser un sitio tumoral. Estas nanomedicinas están, generalmente, constituidas por una o más drogas o principio activos, que son los que ejercen la acción terapéutica, y un nanovehículo o “nanotaxi” que facilita su transporte hacia un sitio patológico, como el tumor, y su retención en ese lugar. Además, en su diseño incorporan la posibilidad de reconocer ciertos estímulos o señales que les permitan detectar la presencia del tumor, para liberar los agentes terapéuticos solo en ese punto, y evitar así los efectos secundarios sobre tejidos y órganos sanos. “Aun cuando se han hecho muchos esfuerzos por optimizarlas, las terapias convencionales contra el cáncer, como la quimioterapia, suelen conllevar efectos adversos. Muchas pacientes padecen síntomas como la caída del cabello, náuseas y vómitos; lo que repercute negativamente en la aceptación de los tratamientos por parte de las personas. Por eso, nos parece importante desarrollar nanosistemas que funcionen como una especie de tiro blanco, que direccionen los agentes terapéuticos al sitio de acción tumoral, y evitar así que se esparzan por el resto del organismo y afecten tejidos sanos”, señala la investigadora laureada, que es también Profesora Adjunta en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba. García destaca, además, que en este caso, uno de los desafíos es sumar, al agente quimioterapéutico clásico, un agente que estimule la respuesta del sistema inmune del paciente contra el tumor maligno, con el objetivo de potenciar el tratamiento y hacerlo más eficaz. “En trabajos previos hemos desarrollado nanomedicinas con la misma nanoestructura, pero hasta el momento solo hemos logrado vehiculizar un fármaco quimioterapéutico. El desafío ahora es poder cargar en el mismo ‘nanotaxi’ un agente inmunoterapéutico, para de esa manera sinergizar su acción y hacer más efectivo el tratamiento”, indica García. El proyecto apunta a que estas nanomedicinas puedan ser administradas por medio de una inyección endovenosa.

12 obras en rutas de Santa Fe amenazadas por el recorte en la obra pública

El anuncio del presidente electo Javier Milei de reducir las partidas para obra pública a cero y derivar esos trabajos en el eventual interés del sector privado pone en riesgo la continuidad de doce obras en rutas nacionales que pasan por Santa Fe y que están en distintos niveles de ejecución o por iniciar. Según detallaron fuentes de Vialidad Nacional Distrito Santa Fe este año fueron finalizadas dos obras por un monto de 28.684 millones de pesos (en las rutas nacionales 34 y 95). Pero existen cuatro en ejecución, con una inversión pública de 30.949 millones de pesos, que no está claro cómo continuarán sin el apoyo del Estado nacional (en las rutas 34, 1V09, 11 y 7). La inversión ejecutada en la actual gestión (desde enero de 2020 a noviembre de 2023) asciende a 40.420 millones de pesos, siempre según las fuentes oficiales. Más difuso es el panorama por las dos contratadas a iniciar por 40.484 millones (sobre las rutas 34 y 9), otro lote de adjudicadas a contratar por 77.042 millones (dos tramos de la 33 y la 11), una licitada a adjudicar por 9.498 millones y otras tres a relicitar. Todo ese universo, por más de 120 mil millones de pesos, podría quedar en suspenso. Milei adelantó el lunes en declaraciones radiales sobre el ajuste del Estado desde el 10 de diciembre: «Empezamos recortando la obra pública y llevándola a cero, y las que están en curso las licitamos. Los contratos se respetan».  Y este martes agregó: «No tenemos plata. Esas obras pueden ser entregadas al sector privado. Que los intendentes busquen la forma de financiarse». El detalle de los trabajos en rutas que pasan por Santa Fe es el siguiente:

En ejecución ($ 30.949 millones)

RN 34: Construcción de la Autopista de RN 34 entre Ataliva y Sunchales, con un 80 % de ejecución a finalizar en los próximos meses. ($ 12.455 millones). RN 1V09: Recuperación y mantenimiento de la ex Ruta 9 paralela a la autopista Rosario – Córdoba (RN9) entre Roldán y Bell Ville (Cba). Con una ejecución del 62% y trabajos previstos hasta mayo 2025. Inversión $ 10.602 millones de pesos. RN 11: Mantenimiento entre Gobernador Crespo y Reconquista/Avellaneda con trabajos de bacheo y conservación hasta abril 2025. Iniciada en abril lleva un 15% de ejecución. Inversión comprometida $ 4.965 millones. RN 7: Recuperación tramo entre La Picasa y el límite con Córdoba. A retomar trabajos en proceso de ampliación de monto de inversión por mayor cantidad de bacheo y repavimentación, con extensión de plazo de ejecución. Actualmente se cumplió el 70 % del contrato vigente con una inversión vigente de $ 2.927 millones.

Finalizadas en 2023 ($ 28.684 millones) 

RN 34: Finalizada la Autopista de RN 34 entre Angélica y Rafaela, terminada con 45 kilómetros habilitados con una inversión ejecutada de $ 26.990 millones de fondos nacionales. RN 95: Finalizada la reconstrucción de la RN 95, entre San Bernardo y Villa Minetti, sobre 14 kilómetros con una inversión de $ 1.694 millones. Iniciada en agosto 2022 terminada en septiembre 2023.

Contratadas a iniciar ($ 40.484 millones)

RN 34: Construcción Autopista de RN 34 entre Rafaela y Ataliva. 16 kilómetros dejados sin obra por la gestión 2015/2019 al limitar el contrato original Angélica-Rafaela-Ataliva. Con contrato firmado y avances en la liberación de traza por parte de Vialidad Nacional. Sin progresos de la contratista en la instalación el obrador y movilización de equipos. Monto de inversión estimado $ 24.174 millones. RN 9: Construcción tercer carril entre Rosario (RN A008) y Alvear (RN A012), sobre diez kilómetros. Demolición y reconstrucción nuevos puentes sobre arroyo Saladillo. Nuevo Ingreso a Alvear. Proyecto ejecutivo de la obra presentado por la UTE en análisis para su aprobación por parte de Vialidad Nacional para inicio de la obra. Monto a invertir $ 16.310 millones. Esta es una de las obras no ejecutada por las PPP. 

Adjudicadas a contratar ($ 77.042 millones)

RN 33: Construcción Autopista RN 33, tramo San Eduardo – Venado Tuerto – Murphy. 39 kilómetros, 16 por duplicación traza actual, resto por traza nueva, con variante de paso por Venado Tuerto. A la espera de la firma del contrato para su inicio con la Unión Transitoria de Empresas (UTE) compuesta por SE.MI. S.A., VIALTEC S.A. y C&E CONSTRUCCIONES S.A. Monto adjudicación $ 66.714 millones. Esta es una de las obras no ejecutada por las PPP.  RN 11: Modular de recuperación y mantenimiento por dos años para el tramo Rosario – Santa Fe. Tareas de bacheo, repavimentaciones parciales, mantenimiento, corte de pasto. Adjudicada a la empresa LOSI SA – Monto inversión $ 8.153 millones. RN 33: Recuperación tramo Zavalla- Pujato, adjudicada en noviembre de 2023, repavimentación 14 kilómetros. Monto inversión $ 2.175 millones. Esta es una de las obras no ejecutada por las PPP. 

Licitadas a adjudicar ($ 9.498 millones)

RN 33: Modular de recuperación y mantenimiento por dos años de plazo. Tramo Rosario – San Eduardo. Tareas de bacheo, repavimentaciones parciales, mantenimiento, corte de pasto. Mejor oferta recibida $ 9.498 millones.

A relicitar

RN 33: Tramo Rufino – Amenábar, con proyecto ejecutivo aprobado para ser licitada. Tramo de la obra rescindida licitada en 2017 (Rufino-San Eduardo) que no logró ejecutarse desde 2021 en adelante por incumplimientos de la UTE. RN 33: Tramo Amenábar – San Eduardo, con proyecto ejecutivo en revisión final para ser licitada. Tramo de la obra rescindida licitada en 2017 (Rufino-San Eduardo) que no logró ejecutarse desde 2021 en adelante por incumplimientos de la UTE. RN 11: Recuperación y mantenimiento tramo Santa Fe – Gobernador Crespo. Obra de bacheo y repavimentación completa con dos años de recuperación de la calzada y cuatro años más de mantenimiento. Licitada en 2023 y declarada fracasada por sobreprecios ofertas. A relicitar con un monto estimado de inversión de $ 36.000.

Por convenio con provincia

RN 11 – En ejecución. Iluminación accesos a Santa Fe, Circunvalación Oeste. Primera etapa reemplazo y nueva luminarias tramo Autopista Rosario-Santa Fe – Relleno Sanitario Santa Fe. $ 855 millones.

Los adolescentes y El «fenomeno Milei»

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Unas horas antes, a 60 kilómetros de ahí, en el barrio platense de Tolosa, otros pibes cortaban a cada rato el fulbito que jugaban en un cumpleaños con el grito de guerra del ultraderechista: «¡Viva la libertad, carajo!». Acaso se esconda, detrás de esas pasiones infanto-adolescentes, una razón más cultural que política -aunque una cosa siempre es la otra- de un fenómeno que no se agota en -que no solo se explica por- la frustración y la rabia («la desesperación y la revancha»,  de una porción mayoritaria del electorado cansada de esperar soluciones de la dirigencia tradicional.
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«(La joven kirchnerista Ofelia Fernández, la estrella progresista del Partido Démocrata Alexandra Ocasio Cortez, la actriz de Harry Potter y activista humanitaria Emma Watson y el veterano líder «socialista» estadounidense Bernie Sanders son las figuras que más nombraron los jóvenes encuestados cuando se les preguntó a quiénes elegirían como líderes de un partido político al que votarían porque reuniría las condiciones a las que ellos suscriben», escribió Eugenia Muzio en el diario BAE Negocios en septiembre de 2019, al pie de las urnas que consagrarían presidente a Fernández, en la prehistoria del boom  ultraderechista que este año detonó el sistema político. «¿Que pasó en el medio?», inquiere la periodista, ahora integrante de la redacción de Letra P, al autor de esta nota.
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En 2013, en un ciclo de charlas para padres y madres que ofrecía el Colegio Nacional de La Plata, un sociólogo -perdón, este cronista no recuerda el nombre- explicó que la revolución que produjo en los sesentas la irrupción del rock, que todavía entonces regía, en muy buena medida, los patrones culturales de una amplia franja etaria en las sociedades occidentales, había complicado el proceso vital de ruptura que las personas deben transitar entre la pubertad y el ingreso a la adolescencia, porque compartían con sus mayores consumos, estéticas, lenguajes… escuchaban la misma música, usaban las mismas zapatillas, pensaban parecido respecto de las drogas y el sexo…
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Atrapados en esa comunión, la pudrían con comportamientos extremos de los que la mayoría volvía rápidamente o bien rompían por derecha: adoptaban posiciones más conservadoras que las de sus padres y sus madres.
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Por esos años, el kirchnerismo se nutría de la juventud como su motor más poderoso, pero era una juventud que todavía militaba la política dentro de los cauces tradicionales, más en la calle que en las redes, más en los barrios que en los foros de internet. Eran generaciones que reivindicaban como propio el pacto del 83 que habían construido sus pares de la primavera alfonsinista, la otra etapa de estas cuatro décadas marcada por esos liderazgos que surgen de vez en cuando y consiguen despertar encendidas pasiones populares.
Esos años finales de la docena K eran, todavía, prehistoria del estallido digital que fracturó el statu quo cultural con una potencia acaso inédita en medio siglo de hegemonía de la cultura rock; el cimbronazo que modificó sustancialmente la manera en que la juventud vive, se relaciona, construye comunidades y sentidos y adhiere a consensos nuevos que, aunque a las generaciones diezmadas por la dictadura o seteadas por la recuperación democrática les cueste horrores asumir, no incluyen las vacas sagradas del 83. Tampoco adoran al Estado, una institución arcaica y totalitaria que, más que garantía de derechos, les suena a escollo para el ejercicio de la libertad que Milei dice venerar.
Además de interpretar y conducir el hartazgo de las capas sociales castigadas por el encadenamiento de los gobiernos fallidos de Cambiemos y el Frente de Todos, ¿es posible que el presidente electo se haya convertido -voluntariamente o por accidente- en canal de la pulsión disruptiva de las generaciones que están protagonizando una revolución social solo comparable a aquella del rock?Con su estética de videojuego, con su peinado raro de personaje de animé, ¿Milei, a pesar de ser un cincuentón de traje y corbata, es el beatle 3.0 de la política argentina? (Aporta Maira Haunau, también periodista de este portal, la paradoja de la explotación libertaria del manga japones. Una de las series protagonistas de la iconografía mileísta es Chainsaw Man, cuyo protagonista –Denji, que empuña motosierra igual que Pochita, el demonio que lo acompaña- consigue salir de la pobreza extrema, que combatía vendiendo órganos para pagar una deuda de su padre, cuando lo contrata una empresa estatal. ¡Plop!)Aquellos liderazgos que encienden flamígeras pasiones populares, que desatan amores y odios pero nunca indiferencias, aparecen de vez en cuando.E.n Argentina, en estas cuatro décadas, apenas es posible contar el de Raúl Alfonsín y los de la dupla «Néstor y Cristina». ¿Cabe anotar el de Milei?. .Conviene, aunque cueste, tomárselo en serio, primero y fundamentalmente porque casi 14 millones y medio de personas lo eligieron para gobernar el país en el convencimiento de que puede ser quien finalmente corte la cadena de frustraciones; pero es tempranísimo para saberlo. Otros presidentes que llegaron a la Casa Rosada en andas de una robusta legitimidad de origen no supieron construir legitimidad de ejercicio y fracasaron en el intento.- El ultraderechista, además, llega al poder sentado sobre aquella montaña de votos, pero, al mismo tiempo, sobre un castillo de naipes: con un partido en pañales, cero estructura de poder territorial, un aparato prestado por Mauricio Macri, el Gato de las mil mañas, y un programa de gobierno sostenido por desmesuras que pondrán, inexorablemente desde el día 1 de su administración, la conflictividad social al rojo vivo, con perdón del color. Sin gobernabilidad no hay paraíso posible.. .Con todo, si los planetas se alinearan y el panelista pirómano se convirtiera en un estadista medianamente razonable, capaz de transformar dinamita en energía positiva, tendría a su favor un fervoroso semillero silvestre para generar las condiciones de durabilidad de un liderazgo tan disruptivo como los flequillos de Los Beatles.

Juan Rezzano

Rafael Grossi vendrá a la Argentina y quiere hablar con Milei sobre los planes nucleares del país

El director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi, confió en poder hablar pronto con el nuevo presidente de su país, Javier Milei, sobre los planes del nuevo Gobierno en relación a la industria y el programa nuclear de Argentina. “Estaré en Buenos Aires en diciembre, así que quizás tendré la oportunidad de hablar con él y recibir una impresión de lo que va a hacer”, dijo a preguntas de EFE sobre si le preocupa el impacto en la industria nuclear del anuncio de Milei de recortar la inversión pública en sectores como la investigación y la ciencia. Grossi fue elegido en 2019 como director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) con el apoyo del entonces presidente argentino, Mauricio Macri. La energía nuclear en Argentina El jefe del organismo atómico de la ONU recordó hoy que no opina sobre altos cargos o jefes de Estado o Gobierno de ningún país y que no manifiesta su opinión sobre temas nacionales o políticas internas. “Javier Milei ha ganado las elecciones y es el presidente electo. Veremos qué hace cuando asuma el cargo”, indicó Grossi.