jueves, 23 julio, 2026 - 8:26 am

Reciclar el aceite vegetal usado: beneficios económicos y ambientales

  • Un trabajo de la FAUBA y la empresa DH-SH estimó que se generan casi 200 millones de litros de aceite vetetal por año.
  • Advierten que gran parte se tira por las cañerías y resaltan que una buena gestión puede reducir sus impactos negativos y convertirlo en insumo para biocombustibles.
Terminamos de comer las milanesas o las papas fritas y el aceite usado sigue en la cocina. ¿Qué hacemos con él? Aunque contamina aguas y suelos, una parte sustancial se descarta. Por eso, un trabajo de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y de la empresa de servicios de saneamiento DH-SH analizó cuánto aceite de cocina usado generamos y reciclamos, y cómo mejorar su gestión y aprovecharlo para producir biocombustibles. Estiman que la población argentina genera 124 millones de litros al año de este residuo en sus casas y que menos de la mitad recicla, mientras que los locales gastronómicos producen 62 millones de litros anuales y que el 80% lo recicla. Destacan el interés creciente por manejar este residuo de manera adecuada para disminuir sus impactos ambientales negativos y por su potencial para producir biocombustibles. “El aceite vegetal usado es un residuo de generación universal, lo que significa que se genera en la mayoría de las casas del país y también a nivel gastronómico e industrial. Como es un líquido, tendemos a tirarlo por la pileta de la cocina, pero es un residuo muy contaminante para aguas y suelos. Además, tirarlo por las cañerías perjudica la infraestructura del desagüe y el tratamiento de efluentes”, señaló Camila Rastelli a partir del trabajo con el que egresó de la Licenciatura en Ciencias Ambientales de la FAUBA. Para conocer cuánto aceite vegetal de cocina usado se genera a nivel domiciliario en la Argentina, la FAUBA y DH-SH diseñaron y enviaron una encuesta a todo el país. “A partir de casi 4.500 respuestas, encontramos que cada persona genera cerca de 2 litros y medio de aceite vegetal usado por año. Si extrapolamos a los 47 millones de habitantes, la generación del residuo podría alcanzar los 124 millones de litros cada año”, indicó Rastelli. La encuesta también les ayudó a entender en cuántos hogares se separa el aceite para reciclarlo. “Encontramos que el 56% de las personas nunca lo separa, el 22% lo hace a veces y el 24% lo hace siempre. Entre quienes tienen el hábito de separarlo, menos de un tercio lo logra reciclar. Un 38% lo almacena en su casa porque no existe un sistema de reciclaje local, y otro 34%, después de separarlo, lo deposita al lado de un contenedor. Entre quienes no lo separan, el 34% afirmó que no sabe a dónde llevarlo, el 21% que no tiene un sistema de reciclaje en su localidad y el 15% que no sabía que era posible”. Rastelli recalcó que la falta de sistemas de reciclaje y de información representa una traba para gestionar de forma adecuada el residuo, pero que hay mucha voluntad por hacerlo. “Aunque estimamos que se desechan entre 64 y 91 millones de litros de aceite vegetal usado por año, el 70% de todas las personas que encuestamos estaría dispuesta a separarlo. A este grupo le gustaría tener cerca puntos de acopio y que separarlo colabore con alguna causa benéfica o emprendimiento”, agregó. Entonces, ¿qué podemos hacer? Rastelli respondió que después de hacer la fritura debemos dejar que el aceite se enfríe y luego ponerlo en cualquier recipiente plástico con tapa. Puede ser una botella de agua, de gaseosa o de aceite vacía. Una vez que la llenamos, se puede acercar al sistema de reciclaje de la localidad, si es que existe. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, los puntos verdes reciben el aceite vegetal usado. En el resto del país hay otros puntos adonde podemos llevarlo, como los de DH-SH, que también trabaja a escalas mayores.

Las diferentes escalas

Como parte del estudio también encuestaron a más de 800 establecimientos gastronómicos que usan volúmenes altos de aceite, como restaurantes y confiterías. María Semmartin, docente de Ecología en la FAUBA e investigadora del CONICET, informó: “Hallamos que, en promedio, producen 937 litros de aceite vegetal usado por año, y que el 80% siempre separa el residuo. En la Argentina hay por lo menos 66.000 establecimientos gastronómicos; entonces, el volumen de residuos podría ascender hasta 62 millones de litros cada año”. La docente vinculó el alto porcentaje de reciclaje en el sector a los controles y la fiscalización. En ese sentido, agregó que evaluaron las políticas públicas de fomento a la gestión y la valorización del aceite vegetal usado en 70 localidades de distintas provincias. “Del total, 34 localidades tienen normativa para la gestión del residuo, pero solo 9 incluyen a los domiciliarios además de los gastronómicos. Concluimos que las políticas favorecen el manejo correcto, pero que también requieren de la articulación con empresas o con sistemas de logística privados o municipales que hagan la recolección, además de regulaciones claras. Su mala gestión también implica perder la oportunidad de aprovechar su gran potencial”.

Desde la sartén a los autos y aviones

Diego Wassner, docente de Cultivos Industriales de la FAUBA, remarcó que el aceite vegetal usado tiene muchísimo potencial para producir biocombustibles y traer divisas a la Argentina. “Hoy, en el país existen empresas con tecnologías para aprovechar este residuo; generan alrededor de 100 millones de dólares en exportación. Todavía hay mucho margen para crecer, ya que diferentes países lo demandan para biocombustibles con una huella de carbono más baja que los elaborados con aceites vírgenes. Además, nos ahorramos el impacto de producir el aceite virgen en hectáreas de campo cultivadas y la inversión de energía para extraerlo”. “El mercado del biocombustible para aviones —llamado biojet— podría demandar un volumen gigantesco de aceite vegetal usado. El desafío es cómo hacemos para que lo poquito que uno genera en cada casa y lo que sale de los grandes generadores tenga un tratamiento correcto”, sostuvo Diego. Asimismo, aclaró que la limitante para que el mercado interno se desarrolle es la falta de estímulo económico. “Cuesta lo mismo producir el biocombustible con el aceite virgen que con el reciclado. Entonces, el flujo del residuo se dirige hacia afuera, donde hay un precio diferencial. Esto se explica en cómo lo regula el Estado, que establece el porcentaje de biodiesel que debe tener el gasoil. Hoy es 12%, mientras que en otros países oscila entre 20 y 30%”. Diego afirmó que este enfoque se enmarca en la economía circular. “Cierra por todos lados. Tenemos cerca de 186 millones de litros de residuo que se generan en el país, y solo una parte se gestiona. Convertirlos en combustibles alternativos a los fósiles reduce las posibles consecuencias de descartarlos en el agua, en el suelo, en animales o en las personas”.

Ciencia ciudadana para gestionar residuos

Semmartin contó que desde la Facultad, y en particular desde el Laboratorio de Ciencia Ciudadana, trabajan con diferentes residuos a través de la ciencia ciudadana. “Nos aliamos con los ciudadanos para generar preguntas y conseguir respuestas. La línea del aceite vegetal usado podría crecer mucho con esta herramienta. Una parte de nuestras actividades consiste en poner el tema en la agenda a través de la concientización ambiental y el compromiso con las personas”. Además, añadió que el tema despierta interés en ámbitos como la academia, los municipios y las empresas. “Cada vez hay más programas de gestión de residuos, y desde la FAUBA podemos hacer un aporte importante tanto con el aceite vegetal usado como con el resto de los residuos”. Para finalizar, Camila Rastelli reflexionó: “La mayoría de las personas entiende el problema del aceite vegetal usado y está dispuesta a gestionarlo de forma adecuada. Es un tema que puedo conversar con mis abuelos, amigas o familia porque en muchas casas se fríen alimentos, y todos nos encontramos con la pregunta de cómo desechar este residuo”. (Sebastián M. Tamashiro / SLT-FAUBA)

Instituto Leloir: descubren que el cerebro genera neuronas para “remodelar” memorias

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Investigadores de Conicet en la Fundación Instituto Leloir (FIL) descubrieron que las neuronas que nacen en un animal adulto son capaces de desestabilizar y modificar una memoria existente -aunque pueden hacerlo sólo una vez-, lo que podría ser la explicación acerca de por qué el cerebro sigue generando estas células a lo largo de la vida para no perder esa capacidad de adaptación. El trabajo, que fue publicado recientemente en la prestigiosa revista Cell Reports, fue realizado por el Laboratorio de Fisiología y Algoritmos del Cerebro y el Laboratorio de Plasticidad Neuronal, ambos de la FIL. “Lo que descubrimos fue que las neuronas que nacen en el hipocampo del cerebro adulto, en este caso de un animal adulto, tienen la capacidad para desestabilizar y modificar una memoria que ya existía”, explicó a Télam Emilio Kropff, jefe del Laboratorio de Fisiología y Algoritmos del Cerebro de la FIL y uno de los autores del artículo. Para comprender qué significa esto, el investigador explicó que “es bastante conocido que en el cerebro de los mamíferos adultos no hay casi neuronas nuevas, sino que uno tiene las que heredó del desarrollo”. “Sin embargo -continuó- hay unas pocas áreas del cerebro en donde sí se producen neuronas nuevas y una de ellas es el hipocampo, donde se generan las memorias cotidianas”.

MEMORIAS NUEVAS

Kropff señaló que “ya se sabía que estas neuronas generadas en el hipocampo están bastante relacionadas con la formación de memorias nuevas, pero no se sabe exactamente qué es lo que hacen, cómo actúan, cómo se activan y cuál es la consecuencia de esa activación”. “Lo que nosotros hicimos -continuó- fue proponer un proyecto bastante ambicioso que involucró introducir tecnología que antes no existía en el país, que se llama optogenética, y esto nos permitió estimular selectivamente un pool de neuronas que habían nacido en una determinada semana y ver cuáles eran las consecuencias de esa estimulación donde estas neuronas impactaban, que es el área CA3 del hipocampo (donde se generan las memorias)”. Para esto, Kropff y su equipo hizo que ratones investigaran y exploraran un espacio hasta que estuvieran muy familiarizados con él: “Lo que pasa en ese momento en CA3 es que se forman memorias de este lugar y esas memorias tienen forma de mapa, esto quiere decir que cada neurona se activa en zonas específicas del espacio y eso forma una especie de mapa”, detalló. Y siguió: “Lo que vimos es que, al estimular las neuronas nuevas, al otro día esos mapas eran distintos, habían cambiado. Además, observamos que es un proceso bastante largo que involucra que estos mapas primero se desestabilicen y después vayan cambiando”. Otra observación que realizaron es que “esto pasa en las neuronas cuando son jóvenes, es decir, cuando están a la mitad de su proceso de maduración, pero esta capacidad la pierden cuando maduran y también con el uso”.
Emilio Kropff, jefe del Laboratorio de Fisiología y Algoritmos del Cerebro de la FIL. (Prensa/Télam)
Emilio Kropff, jefe del Laboratorio de Fisiología y Algoritmos del Cerebro de la FIL. (Prensa/Télam)
Según los investigadores, “el hecho de que la neurona pierda la capacidad de modificar el mapa del espacio después que ya lo hizo una vez, puede estar relacionado con que el cerebro esté todo el tiempo generando nuevas neuronas para poder mantener esa capacidad intacta”. Esa capacidad de las neuronas “jóvenes” se ha asociado a tareas que requieren discriminación “espacial fina”, como, por ejemplo, recordar dos locales de ropa similares que visitamos o el poder encontrar dónde estacionamos el auto cada mañana. Para comprender esto, Kropff brindó otro ejemplo: “Si vas a una fiesta y conocés a cinco personas y dos años después te las cruzás, quizás puedas recordarlas; si yo guardara la información así como la percibo, lo que puede pasar es que se mezcle con memorias anteriores porque las caras de las personas son más o menos iguales, entonces yo necesito generar una representación distinta que la natural para que estén bien separadas”, describió. Y continuó: “Este mecanismo de esas neuronas jóvenes podría jugar un rol fundamental que es cambiar la representación ‘natural’ para generar una distinta y gracias a eso poder tener una memoria específica de esta experiencia y hacer que las memorias no interfieran unas con otras”. Kropff recordó que esta investigación es ciencia básica y como tal “las implicancias que pueda tener en el futuro hoy las desconocemos”. “Sin embargo -concluyó- entender cómo funciona nuestro cerebro puede tener impacto en muchísimas áreas. En particular, el hipocampo es una de las primeras áreas que son atacadas por la enfermedad de Alzheimer; entonces, entender cómo funcionan estas redes neuronales es clave para después comprender cómo dejan de funcionar”. Los otros autores del trabajo son Matías Mugnaini, del Laboratorio de Fisiología y Algoritmos del Cerebro de la FIL; y Mariela Trinchero, Alejandro Schinder y Verónica Piatti, los tres del Departamento de Fisiología, Biología Molecular y Celular Dr. Héctor Maldonado de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA).

Massa anunció la licitación del 5G, por unos u$s 900 millones

El ministro de Economía, Sergio Massa, junto al titular de Enacom, Claudio Ambrosini, anunciaron la concreción de la subast aa de las bandas de frecuencias para el despliegue y prestación del servicio de quinta generación (5G). El Estado recibirá u$s875 millones en los próximos 21 días por proveer el espectro.

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“A diferencia de lo acontecido con el traspaso del 3G al 4G, el desarrollo del 5G tendrá un impacto más allá de un mero cambio tecnológico”. Así definen desde el Enacom la adjudicación de este servicio a las empresas Claro, Personal y Movistar. Cada una realizó su oferta y lograron comprar la porción del espectro correspondiente por u$s350 millones las dos primeras, que adquirieron 100 megahertz, y u$s175 la tercera, que compró 50 megahertz.
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La implementación de la tecnología de quinta generación tiene una importancia funcional, pero también en términos fiscales. Los dólares requeridos como pago por el uso de un bien público, como el espectro, ingresarán al Tesoro Nacional. “El ingreso de casi u$s900 millones es muy importante en términos fiscales y de confianza en el sector privado. Nos da mayor respaldo fiscal para el cierre del año y la certidumbre de que los argentinos a la hora de tomar decisiones que son trascendentes podemos desapegarnos de la disputa electoral y mirar a largo plazo, como requiere una industria de estas características», aseguró el ministro.
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Según informan en el Enacom, las prestadoras calculan alrededor de un año y cuatro meses para colocar mil radio bases que servirán para brindar el servicio 5G. Luego, las empresas adjudicatarias de este proceso tendrán la potestad del uso de las frecuencias por un plazo de 20 años, obligadas a desplegar las estaciones en cinco etapas, por un lapso de 85 meses, en localidades de hasta 30.000 habitantes. A su vez, tendrán que establecer un plan de servicio para sectores de bajos ingresos, cuando la tecnología sea adoptada por más del 50% de los usuarios del servicio.
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El impacto más fuerte se sentirá en el ámbito industrial. La tecnología 5G se diferencia por un mayor ancho de banda, mayor capacidad de transmisión de datos, conexiones simultáneas “ultra densas” y latencias del orden del milisegundo. En general, es un servicio que mejorará la conexión móvil e inalámbrica. Particularmente en Argentina, en la industria de la seguridad alimentaria. Como explican dentro del organismo, este sector depende mucho del desarrollo de contenidos de información y la velocidad de conectividad, por eso la importancia de la competencia en términos de calidad y despliegue de las redes tecnológicas a nivel nacional. A su vez, aseguran que esta nueva tecnología, sumado a la sexta versión del Wifi, contribuirá a reducir la informalidad en la economía, que ronda el 42%, a través de mecanismos de evasión, elusión o bien por la caída del mercado formal de empleo y comercio.
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“Mayor conectividad representa mayor federalismo para la Argentina, octavo en territorio a nivel global. Esto permite que un chico en Barrio Norte, en la Puna o Ushuaia estén vinculados con el mundo y con mayor velocidad a la hora de competir en la construcción de desarrollo y tecnología”, enfatizó Massa en el acto realizado en el Centro Cultural Kirchner.
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El próximo paso será el despliegue de la infraestructura territorial que deberá hacer cada una de las tres compañías, las cuales tendrán que invertir más de u$s1100 millones. Para los protagonistas del acto, la conectividad es parte de la pulseada de los próximos cinco años en la venta de capital humano, la disputa global y económica. “Es parte de los nuevos derechos con los que hoy convive nuestra sociedad. La conectividad y la velocidad es clave en el contacto y comercio entre pueblos y sociedades, y el Estado se hace presente en aquellos sectores donde la oferta y demanda no resuelve para desarrollar la infraestructura. No todo lo resuelve el mercado”, concluyó Massa.

La inteligencia artificial en la Argentina

En un año en el que la inteligencia artificial ganó protagonismo gracias a sitios como Chat GPT y Dall-E, que permiten dialogar con computadoras como si fueran personas, se presentaron adelantos de una investigación de la UBA en el marco del programa Argentina Futura, sobre los desafíos e impactos de estas tecnologías y el análisis de posibles regulaciones locales y regionales, al igual que sucede en otras partes del mundo. El programa Argentina Futura, dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros de Presidencia, encargó a la Universidad de Buenos Aires (UBA) el estudio “Desafíos e impactos de la Inteligencia Artificial. Marcos normativos, riesgos y retos para la calidad democrática en la Argentina”, cuyos resultados preliminares se presentaron este martes 17 de octubre en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, en el marco del Seminario de Informática y Sociedad, cátedra Kozak. Durante la presentación de los primeros resultados de este estudio, el sociólogo Nahuel Sosa, titular Argentina Futura, aseguró: “Vemos al Estado como una parte de la sociedad que planifica los cambios que plantea la IA. Los efectos positivos o negativos que tenga esta tecnología dependerán del involucramiento de los actores”. Sobre todo, esto cobra todavía mayor relevancia cuando se piensa en el efecto que puede tener analizar y gestionar áreas críticas para las poblaciones, como el acceso a la salud, a la justicia o la educación, mediante estas tecnologías. Esto es porque los sistemas basados en herramientas de inteligencia artificial no están libres, en su diseño, de la influencia de sesgos y prejuicios de quienes los han desarrollado o de la información con la que fueron entrenados. Por ejemplo, es conocido el caso del reconocimiento facial de prófugos de la justicia en el que se ha demostrado que las personas de color tienen 100 veces más posibilidades de ser confundidas y así detenidas injustamente.
«Para las políticas públicas que monitoreen esos sistemas los expertos no pueden venir solo de la informática, sino que los especialistas de las ciencias sociales son muy importantes». dijo Costa. Foto: Prensa Facultad de Ciencias Sociales UBA.
A nivel internacional y regional, se está trabajando para diseñar marcos que regulen o al menos orienten el desarrollo e implementación de las IA generativas, entendidas como aquellas que pueden crear nuevos conceptos e ideas en diversos formatos, desde texto hasta imágenes, video y música. Frente a cómo regular el desarrollo y la implementación de estas tecnologías aparecen actualmente dos posiciones internacionales muy definidas. La estadounidense, que busca liderar el desarrollo de la inteligencia artificial y busca generar un marco muy flexible para las empresas privadas que trabajan con este sector, para que actúen dentro de un marco de recomendaciones comerciales. La europea, en cambio, pone en el centro a los derechos de los ciudadanos, con lo que es más restrictiva con respecto a la capacidad de acción de las empresas que actúan sobre este campo. También existen recomendaciones sobre ética de la IA de la Unesco y el programa de IA de la OCDE. En América Latina, la Argentina, al igual que otros países de la región, está comenzando la discusión sobre posibles normativas que puedan aplicarse al diseño y al uso de herramientas de inteligencia artificial, como es el caso de la Guía de Recomendaciones y Principios para la Implementación de Proyectos de IA, que se publicó a mediados de este año. Un sistema robusto de IA debe contar con tres elementos fundamentales: cantidades masivas de datos, una gran potencia computacional para el procesamiento de esos datos, y contar con sistemas de aprendizaje automático, además de capacidades para usarlos. Son pocas las organizaciones en el mundo que logran unir estos tres aspectos. Por ejemplo, China acumula muchos datos de sus 1500 millones de habitantes, pero ese potencial no se compara con la cantidad y variabilidad de datos que tiene Facebook con 4500 millones de usuarios de todo el mundo, de diferentes culturas, idiomas y costumbres. Las posibilidad de generar imágenes falsas también han planteado nuevos desafíos sobre cómo gestionar el uso de estas aplicaciones, tanto éticas como relacionadas al derecho. Estudiantes de una escuela secundaria de España denunciaron que sus compañeros estaban vendiendo fotos de ellas desnudas aunque ellas nunca se habían sacado esas fotos. Para hacerlas sus compañeros había usado fotos de sus caras y pedido a una herramienta de inteligencia artificial que hiciera sus cuerpos desnudos. Este caso plantea la necesidad de límites a este tipo de producciones, agravado por el hecho de que se trataba de menores de edad, y aunque esos no fueran sus cuerpos reales el hecho generó un daño real. Casos similares sucedieron en una escuela del conurbano bonaerense y en una universidad de San Juan.
“Vemos al Estado como una parte de la sociedad que planifica los cambios que plantea la IA. Los efectos positivos o negativos que tenga esta tecnología dependerán del involucramiento de los actores”, dijo Nahuel Sosa, titular del programa Argentina Futura. Foto: Prensa Facultad de Ciencias Sociales UBA.
Este tipo de riesgos no suelen ser previstos por los programadores y generan consecuencias importantes a la hora de usar estos sistemas. También se suele señalar los riesgos a que genera la IA por su capacidad de generar deep fakes, videos o audios falsos en los que se imita a una persona y se la hace decir lo que se desee, lo que tiene impactos en la viralización de noticias falsas y en su capacidad de socavar el debate público y el funcionamiento del sistema democracia. El investigador Pablo Manolo Rodríguez, otro de los integrantes del equipo de investigación a cargo del estudio, advirtió que hay que cuestionar los preconceptos alrededor de estas herramientas: “Se dice que son un hecho técnico y que no se pueden gobernar”. Del estudio emergió también la necesidad de colaborar con ordenar la conversación pública sobre los posibles impactos –desde benéficos hasta riesgosos o incluso catastróficos– de estos sistemas. También se trabajó en organizar la descripción de las IA en la escala macro (como las iniciativas de IA generativas de las grandes transnacionales como Open IA, Google, Amazon), la escala meso (desde desarrollos nacionales hasta implementaciones locales), y la escala micro, que incluye sistemas de IA específicos para diversas industrias. El proyecto es dirigido por la investigadora Flavia Costa, quien dijo: “Cuando los ingenieros hacen un sistema llaman a un grupo de expertos para cada tema en particular, como salud, o sonido, pero no perciben que sus sistemas tengan que tener, por su naturaleza, un trato permanente con otra áreas. Creen que con un programa que registre sesgos es suficiente. Para las políticas públicas que monitoreen esos sistemas los expertos no pueden venir solo de la informática, sino que los especialistas de las ciencias sociales son muy importantes. La IA no es una herramienta, es un mundo ambiente, no es elegible usarlas o no. la IA generativa es una sociedad artificial”.

Matías Alonso

Economia lanza otro tipo de cambio para incentivar exportaciones

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El ministro de Economía y candidato a presidente por el oficialismo, Sergio Massa, anunció este lunes que las exportaciones de bienes primarios, intermedios y servicios tendrán la posibilidad de liquidar un 30% del total a valor del dólar financiero, con el fin incentivar la liquidación de divisas. La medida regirá por 30 días a partir de ayer martes.
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Así, lo anunció Massa en una conferencia de prensa ante corresponsales extranjeros en el Salón Belgrano del Ministerio, tras su triunfo en las elecciones generales.
En ese contexto, Massa aseguró que para 2024 espera un superávit primario del 1%, que la economía crezca y que las exportaciones se incrementen en US$ 31.000 millones.
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«Para fortalecer las reservas vamos a ampliar el Programa de Fortalecimiento Exportador a todas las actividades. Todo complejo exportador argentino: bienes intermedios, bienes terminados, productos primarios y servicios van a tener por los próximos 30 días un régimen de liquidación de 70% ingresados por lo que se denomina el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y 30% ingresando por lo que se denomina sistema de dólares financieros o contado con liquidación», dijo el ministro, vencedor de las elecciones presidenciales de este domingo.
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Con el anuncio, Massa amplía a todo el sector transable la posibilidad de liquidar a un tipo de cambio más alto un porcentaje de las divisas generadas por los envíos externos.De esta manera, los exportadores terminan recibiendo una mayor cantidad de pesos que los que obtendrían si tuvieran que liquidar el 100% de sus exportaciones al tipo de cambio oficial minorista, que se ubica alrededor de los $367 por dólar.

Críticas de deuda al canje de deuda de Guzmán

Respecto de la deuda soberana, el ministro de Economía expresó que «Argentina hizo un pésimo canje de deuda a tal punto que es el único canje en la historia económica mundial que al día siguiente que se terminó cayó el valor de los bonos en lugar de subir». En este sentido, el funcionario indicó «vamos a estudiar mecanismos de premio y anticipación de pagos en algunos bonos argentinos a los efectos de garantizar que recuperemos profundidad y confianza en el mercado soberano de bonos». «Vamos a intentar que el Estado de aquí al 10 de diciembre que es cuando termina esta etapa y obviamente desde el 10 de diciembre en adelante tenga mayores signos de austeridad porque es muy importante», explicó.

La Losa de Saint-Bélec, un mapa de hace 4000 años

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Investigadores de la Universidad de Bretaña Occidental, Francia, dieron a conocer los últimos datos que arrojaron sus análisis acerca de la tabla conocida como “Losa de Saint-Bélec”, del cual su origen se remonta a la Edad de Bronce, unos 4000 años atrás. Fue descubierta hace 100 años pero quedó, hasta el 2014, abandonada en un sótano. Desde entonces, desvela a los arqueólogos.

Según coincidieron los científicos de la mencionada academia, que estudiaron de manera preliminar la piedra, junto con otros colegas del Instituto Nacional de Estudios Arqueológicos Preventivos de Francia y la Universidad de Bournemouth, señalaron en 2021 que se trataría de un mapa, el más antiguo de Europa, con el que se conduciría a un tesoro.

La losa de Saint-Bélec pesa una tonelada y media, y mide un metro y medio de largo
La losa de Saint-Bélec pesa una tonelada y media, y mide un metro y medio de largo(Fuente: Denis Glicksman, Inrap)

La tabla, que pesa una tonelada y media y mide 1,5 metros de largo por 1,8 metros de ancho, tiene grabadas diferentes formas en su superficie, con relieves y marcas que simularían montañas y ríos. Yvan Pailler, de la primera universidad nombrada, señaló: “Usar el mapa para tratar de encontrar sitios arqueológicos es un gran enfoque. Nunca trabajamos así. Es un mapa del tesoro”.

El estudio reveló que el presunto mapa se basa en una superficie de 30 x 21 kilómetros, lo que tomaría casi dos décadas abarcar esa área para investigar en profundidad. Sin embargo, el equipo de arqueólogos, que también incluye al colega de Yvan, Clement Nicolas, del Instituto CNRS, no se dará por vencido. Asimismo, aseguraron que la precisión de la superficie recreada es de un 80% en comparación con los mapas actuales.

La piedra hallada tiene marcas talladas correspondientes a la geografía de Roudouallec, parte de la región de Bretaña occidental
La piedra hallada tiene marcas talladas correspondientes a la geografía de Roudouallec, parte de la región de Bretaña occidental(Fuente: Universidad de Western Brittany)

La piedra fue descubierta en el túmulo de Saint-Bélec, una fosa prehistórica en Leuhan, Francia, en el 1900, por Paul du Châtellier, un historiador local que, sin entender a qué se referían aquellos símbolos impresos allí, la abandonó en el sótano de su castillo hasta que sus hijos la vendieron en 1924 al Museo Arqueológico Nacional. En aquel sitio permaneció en el olvido durante casi 100 años, hasta su salvataje en 2014. Acerca de la región a la que se refieren las marcas talladas allí, serían de la región de Bretaña, a unos 500 kilómetros de París.

La losa presenta una rotura en la parte superior, por lo que se supone que se partió al momento de enterrarla. De no ser por ello, mediría unos 3,9 metros. En cuanto a su material, es de esquisto gris azulado, un tipo de piedra procedente de afloramiento rocosos del Precámbrico cercanos a la localidad de Douarnenez.

“Todavía tenemos que identificar todos los símbolos geométricos, la leyenda que los acompaña”, sostuvo Clement Nicolas al tiempo que su colega, Yvan Pailler, remarcó: “Estamos intentando contextualizar mejor el descubrimiento, encontrar una forma de fechar la losa”.

Analizar y comprender los terrenos a los que se refiere específicamente el mapa llevaría dos décadas, advirtieron los investigadores
Analizar y comprender los terrenos a los que se refiere específicamente el mapa llevaría dos décadas, advirtieron los investigadores(Fuente: Denis Glicksman, Inrap)

Además, desde la universidad afirmaron que se estarían realizando excavaciones en sitios específicos en donde se encontró la pieza, con el motivo de hallar alguna referencia hacia la misma. En especial en el valle del Odet.

Los investigadores aludieron que las líneas marcarían una parcela de terreno, con túmulos, campos y asentamientos, lo que significaría la precisión de un presunto rey o jefe de la Edad de Bronce. Lo cierto es que, a causa de revueltas o rebeliones, la comunidad habría quedado disuelta y la placa fue utilizada como material de construcción, antes de que fuera enterrada por siglos.

 

En la Argentina hay un 15% del territorio continental bajo protección ambiental

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El 17 de octubre se celebro el Día de las Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe con el objetivo de reconocer la importancia de las áreas protegidas para el bienestar de las personas y el desarrollo sostenible en la región. Las áreas protegidas son territorios destinados a la protección de la flora y fauna, los valores culturales y los servicios ecosistémicos. Debido a esto, su creación y gestión ha sido incluida a nivel mundial en el Convenio de Diversidad Biológica, el mayor acuerdo entre países que busca garantizar la conservación de la biodiversidad. En el recientemente firmado “Marco mundial Kunming-Montreal de la diversidad biológica” se plantea  “Conseguir y hacer posible que, para 2030, al menos el 30% de las zonas terrestres, de aguas continentales y costeras y marinas, (…) se conserven y gestionen eficazmente mediante sistemas de áreas protegidas ecológicamente representativos, bien conectados y gobernados de forma equitativa, y otras medidas eficaces de conservación  basadas en zonas geográficas específicas, el reconocimiento de los territorios indígenas y tradicionales (…)”. Según ONU, al 2020, el 16,64% de la superficie de áreas terrestres y aguas continentales del planeta está dentro de áreas protegidas y conservadas, lo que equivale a 22.5 millones de km2. Sin embargo, el Informe Planeta Vivo indica que hoy tan solo el 10 % de las áreas protegidas terrestres están conectadas, y poco se conoce sobre cuán bien gestionadas están. Por ello, además de promover la creación de áreas protegidas, es importante fortalecer la conectividad y su implementación. Solo de esta forma, se podrá hacer frente a la fragmentación de hábitats y mejorar la resiliencia climática. “En la actualidad enfrentamos problemáticas ambientales que tienen consecuencias negativas directas en lo social y económico del país. Las áreas protegidas poseen un papel muy importante no sólo para la conservación de los ecosistemas, sino también para asegurar el bienestar de las personas y un desarrollo sostenible por los servicios ambientales que brindan. Por eso, es importante que las comunidades locales, gobiernos y empresas participen en promover áreas de protección”, detalló Fernando Miñarro, director de conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina. ¿Por qué son importantes las áreas protegidas?
  • Son esenciales para brindar soluciones naturales para la adaptación a los efectos del cambio climático.
  • Son importantes para la investigación y educación.
  • Contribuyen a las economías locales y regionales.
  • Mejoran la salud y calidad de vida de las personas.
  • Proveen servicios ambientales como el agua, alimentos y medicinas.
  • Permiten el desarrollo de actividades turísticas y recreativas sustentables que habilitan el desarrollo social y económico, local y regional.
¿Cuál es la situación de las áreas protegidas en Argentina? En la Argentina, según el Sistema Federal de Áreas Protegidas (SiFAP), actualizado en el sitio a octubre 2023, hay 616 áreas protegidas a nivel nacional, de estas, 556 son terrestres y protegen 16,17% del territorio continental, 57 Áreas Protegidas costero marinas y las 3 Áreas Marinas Protegidas que representan el 7,11% de la plataforma submarina. Pero poco se conoce sobre el nivel de implementación, es decir, por ejemplo, si disponen de personal y equipamiento suficiente para atender sus problemáticas, entre otras. Existe en el Congreso un proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos de Áreas Protegidas que espera ser tratado. Si bien tenemos leyes a nivel nacional y provincial para estas áreas, el objetivo de esta ley busca establecer los requisitos mínimos que promuevan la creación e implementación de áreas protegidas terrestres y costero-marinas. Con la aprobación de este proyecto, se lograría contar con mayor presupuesto y articular mejor la gestión para que estas áreas cumplan con sus objetivos. Lamentablemente el proyecto perdió estado parlamentario en dos oportunidades anteriores (2019 y 2017). En nuestro país integran el Sistema Nacional de Áreas Protegidas las áreas bajo la Administración de Parques Nacionales, las integradas por los sistemas de cada provincia y la ciudad de Buenos Aires, aquellas con reconocimiento internacional como las Reservas de la Biosfera o los Sitios RAMSAR. A su vez, y en el último tiempo, ha tomado también protagonismo la creación de reservas municipales impulsadas por la comunidad y también las reservas privadas, creadas por la voluntad de sus propietarios. Para llegar a la meta del 30% del territorio protegido será imprescindible promover la figura de reserva privada para que más propietarios se sumen, así como también otras medidas eficaces de conservación basadas en áreas (zonas que sin ser áreas protegidas garantizarían la conservación de la biodiversidad).

Reactor RA-10: los detalles de la nueva joya nuclear argentina

“Si uno mira al complejo en su conjunto, se trata de una cosa muy única, en el mundo inclusive. Porque acá se van a conjugar actividades que van desde la investigación hasta la producción y áreas tan distintas como salud, paleontología e industria del transporte. Es una instalación que va a producir una sinergia que hace más impactante cualquier esfuerzo que se haga”, sostiene con inocultable orgullo Hermann Blaumann, gerente del proyecto RA-10 en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
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Más allá de los cargos formales, Blaumann es considerado el verdadero “padre de la criatura” y así se lo hacen saber. “Mirá, yo tengo tengo tres hijos y muchos me dicen que este reactor es mi cuarto hijo. Y, la verdad, es que tienen razón”, relata con una sonrisa. Y no es para menos, porque Blaumann acompañó este proyecto desde su nacimiento, cuando sólo eran dos las personas que elaboraron el primer documento de la iniciativa y su diseño conceptual. Lo fue ayudando a crecer  y ahora está cada vez más cerca de verlo en pleno funcionamiento.
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El proyecto es, sin duda, fruto de los setenta años de experiencia de la CNEA en la actividad nuclear y de la inauguración, en 1958, del primer reactor de investigación de América Latina. A partir de allí, Argentina construyó siete reactores en el país y exportó otros cinco a Perú, Argelia, Egipto, Australia, Arabia Saudita. A mediados de la década del 80 surgió la iniciativa de construir en Córdoba el Reactor RA-9 para la producción de radioisótopos, pero todo quedó en la piedra fundamental. La idea, sin embargo, quedó flotando y recobró impulso en 2006 con el resurgimiento del plan nuclear y en el 2010 se tomó la decisión política de avanzar en su construcción.
Argentina construyó siete reactores en el país y exportó otros cinco a Perú, Argelia, Egipto, Australia, Arabia Saudita.
La etapa de diseño implicó una inversión de más de un millón de horas hombre y más de diez mil documentos técnicos hasta obtener las licencias de construcción y la ambiental. En 2016 comenzó la obra civil y en mayo de 2017 se realizó la primera colada de hormigón de la losa de fundación del edificio del reactor. Actualmente, la obra civil tiene un avance del 99 por ciento y el avance global del proyecto ronda el 80 por ciento. Se estima que en 2024 se terminará la construcción y comenzará la etapa de puesta en marcha. “Eso implica una serie de ensayos en diferentes niveles. Primero se prueban los sistemas por separado, después la planta funcionando con los sistemas integrados pero sin combustible nuclear y, finalmente, se incorpora el combustible. Todas esas etapas duran un año, o año y medio. O sea que el reactor estaría comenzado a operar en 2026”, anticipa Blaumann, y completa: “Son muy pocos los países que tienen la capacidad de diseñar y construir un reactor como el RA-10 y el nuestro es uno de ellos”.

Herman Blaumann. Foto: Luiza Cavalcante

De la Argentina al mundo
Uno de los objetivos centrales del proyecto esta dirigido a asegurar la provisión nacional de radioisótopos para estudios de medicina nuclear. En ese sentido, el RA-10 producirá molibdeno 99 del cual se obtiene el tecnecio, utilizado para estudios muy habituales como los centellogramas.  Actualmente, el molibdeno en Argentina se produce en el RA-3, un reactor que está en operaciones desde la década del 60 y que sigue en funcionamiento gracias a las reformas y actualizaciones que prolongan su vida útil. Pero el RA-10, con sus 30 MW, es un reactor mucho más potente que el RA-3. Eso, sumado a que su ciclo de operación en forma continua es de 29,5 días, lo que evita muchas jornadas de parado, da como resultado que esta nueva instalación producirá, por semana, cuatro veces más molibdeno que su antecesor. De esta manera, el RA-10 no solo permitirá el autoabastecimiento de este radioisótopo sino que abre la posibilidad de que nuestro país se convierta en un actor importante en el mercado mundial. “Para la Argentina se abre una ventana de oportunidad porque en el mundo hay varios reactores que están saliendo de servicio –detalla Blaumann–. Ya ha dejado de funcionar un reactor de Canadá y en los próximos años se sumarán los de Bélgica, Holanda y República Checa. Es cierto que varios países están construyendo nuevos, como Francia, Corea y Holanda. Pero, por una vez, rara vez, hemos hecho las cosas con tiempo y los que estamos más cerca de estar listos para producir somos nosotros. Ahora bien, exportar es un desafío enorme que no depende solamente de la capacidad de producir, sino del desarrollo de una logística y de un plan, con un modelo de negocios asociado”. Una vez que alcance plenamente su capacidad operativa total el RA-10 estará en condiciones de producir una cantidad de molibdeno capaz de abastecer alrededor del 20 por ciento de la demanda de un mercado global que alcanza los 300 millones de dólares anuales.
El RA-10 producirá una cantidad de molibdeno capaz de abastecer alrededor del 20% del mercado global.
Pero, además del molibdeno, existe otro producto de alto valor agregado que, elaborado por el RA-10, resulta clave para el país y el mundo: el silicio dopado. El silicio al doparse, por irradiación neutrónica, se convierte en un material semiconductor de alta calidad. La demanda mundial de este producto se encuentra en constante crecimiento debido a su utilización para el desarrollo de nuevas tecnologías vinculadas con las energías alternativas (generadores eólicos y celdas solares) y y con los vehículos híbridos y eléctricos. La demanda global de este producto se ubica en la actualidad en alrededor de 150 a 200 toneladas anuales pero se espera que esa cifra se multiplique por 10 a lo largo de la próxima década. El principal productor de silicio dopado es Australia con su reactor Opal (desarrollado y construido por la CNEA e INVAP) con unas 80 toneladas anuales. El RA-10 tendrá la capacidad de elaborar una cantidad similar. “Hay una avidez de este producto en el mundo. De hecho tenemos tres interesados que ya han anticipado su voluntad de contar con toda la capacidad de irradiación del RA-10. Lo bueno es que se trata un producto se puede empezar a ofrecer apenas el reactor empiece a funcionar. Es decir, que ese sería el primer producto comercial del reactor, que se exportará casi en su totalidad. Calculamos que puede significar un ingreso de entre 8 y 10 millones de dólares por año”, se entusiasma Blaumann.
Combo completo
Al día de hoy el Estado nacional lleva invertidos unos 340 millones de dólares en un proyecto que involucra 1.500 puestos de trabajo directo y reúne a 80 empresas nacionales, muchas de ellas pymes. Al mismo tiempo, se calcula que un 80 por ciento de los componentes utilizados para su construcción son de origen nacional.
El Estado lleva invertidos unos 340 millones de dólares en un proyecto que involucra 1.500 puestos de trabajo directo y reúne a 80 empresas nacionales.
“No existe en toda América Latina un complejo similar al RA-10 y en el hemisferio sur el único comparable es el Oppal en Australia, que casualmente lo construyó la Argentina. Pero, a nivel mundial alcanzan los dedos de una mano para contar los reactores de esta envergadura y con este nivel de complejidad. Por eso, nosotros decimos que es una instalación de clase mundial”, asegura Blaumann con indisimulable orgullo. A diferencia de lo que ocurre con un reactor de potencia cuyo objetivo es la producción de energía eléctrica, en los reactores experimentales su principal producto son neutrones. Esos neutrones pueden ser utilizados con distintos fines como la producción de radioisótopos de molibdeno, el dopado de silicio y también para irradiar materiales y combustibles, y para extraer haces de neutrones con los cuales, a partir de una variada gama de instrumentos, se puede estudiar la materia a nivel de su estructura molecular. En ese sentido, alrededor del reactor se están construyendo un conjunto de instalaciones. Una de ellas es Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN) un complejo único en América Latina, donde se estudiarán las más modernas tecnologías y el análisis de materiales gracias a las técnicas de bombardeo de neutrones. El plan es que el LAHN cuente con 14 instrumentos que se irán poniendo en marcha en forma gradual. Dos de ellos, un neutrógrafo y un difractómetro, serán de diseño propio. Otros dos ya fueron donados por instituciones de Alemania y Suiza. Estas herramientas tendrán diferentes aplicaciones, algunas van a ser tecnológicas con impacto en la industria y otras serán destinadas a la investigación básica. Y abarcarán disciplinas tan distintas como biología, química, paleontología, física, geología, farmacología y ciencia de materiales, entre otras. Otra de las facilidades que se está levantando junto al reactor es el Laboratorio de Ensayo de Materiales Irradiados (LEMI) que apunta a estudiar el comportamiento de materiales nucleares ampliando las capacidades para producir y calificar nuevos combustibles y componentes para futuros reactores de investigación y potencia. “Argentina fabrica combustibles para reactores de investigación y de potencia pero, hasta ahora, no tiene instalaciones para probarlos –explica Blaumann–. Los combustibles del CAREM, por ejemplo, se calificaron en un reactor de Noruega que ya salió de servicio. Entonces que el RA-10 tenga la capacidad de calificar nuestros propios combustibles, además del ahorro de divisas, es un paso muy trascendente para el desarrollo nuclear nacional”. Para el funcionario el hecho de que nuestro país logre terminar la construcción y poner en marcha exitosamente el RA-10 constituye una reafirmación internacional del prestigio que la Argentina ha sabido ganarse en el ámbito de la tecnología nuclear. “El área nuclear es una de las pocas en las cuales el país ha logrado pasar de la investigación a la producción y luego a la exportación. No hay muchas, esta es una de ellas. Y esto tiene que ver con muchos años de continuidad en el trabajo y de mantener el compromiso con el desarrollo nuclear. Eso nos permite exhibir un liderazgo y el RA-10 consolida ese liderazgo en el mundo”, sostiene Blaumann y remata: “El RA-10 es un motivo de orgullo y un símbolo muy lindo del inicio de algo nuevo pero también de un punto de llegada de toda una historia”.

Gestión de la Hidrovia: Argentina responde al cuestionamiento de Paraguay

En el marco de las negociaciones por la Hidrovía, se desarrolló en Uruguay la Reunión de Expertos que asiste al Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay – Paraná (CIH) con la participación de los delegados de Uruguay, Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina. Según se informó, los representantes paraguayos despejaron sus dudas en torno a la gestión de mantenimiento por parte de la Argentina, un tema que se había tornado conflictivo semanas atrás. La Administración General de Puertos (AGP), concesionario de la Hidrovía, realizó una exhaustiva presentación acerca de los servicios que efectivamente presta para garantizar las condiciones de navegabilidad, la seguridad de la misma y el cuidado y protección del medio ambiente. En la segunda parte del encuentro, los técnicos de AGP respondieron las preguntas de la delegación paraguaya acerca de las modalidades de prestación de los servicios y las especificidades, frecuencias y especificaciones técnicas de los mismos. Asimismo, a propuesta de la AGP y con la aprobación de las distintas delegaciones, se llevará a cabo un recorrido embarcado de distintos tramos de la Hidrovía para la constatación de los servicios prestados y las modalidades de los mismos por parte de los representantes técnicos de los estados signatarios del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra. La próxima reunión se realizará en Buenos Aires el 31 de octubre.

Se encaminan las posiciones

En el marco del conflicto por el cobro de peaje en la Hidrovía, que llegó a un acuerdo provisorio a fines de septiembre, el embajador de la Argentina en Paraguay, Domingo Peppo, se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Rubén Ramírez, y coincidieron en la «necesidad de mantener el diálogo bilateral, para resolver las diferencias y fortalecer el proceso de integración», se informó oficialmente. «Ambos destacaron la importancia de los mecanismos institucionales existentes que permiten dar un abordaje y seguimiento adecuado a la relación bilateral», sostuvieron desde la embajada argentina en Paraguay. Finalmente, remarcaron la conveniencia de «ajustar las conversaciones al marco institucional», a fin de que se permita «encontrar posiciones que respondan a las necesidades de los diferentes sectores».

El acuerdo provisorio por el conflicto de la Hidrovía entre Argentina y Paraguay

La Comisión Intergubernamental de la Hidrovía Paraná-Paraguay acordó hoy un plazo de 60 días para llevar adelante discusiones técnicas para consensuar una tasa de peaje en el tramo comprendido entre el puerto de Santa Fe y la confluencia del río Paraguay, período en el cual la Argentina seguirá cobrando la tarifa que se encuentra vigente en la actualidad. Fuentes de la Cancillería precisaron que en un acta -rubricada por las delegaciones de los cincos países que integran la Comisión- la Argentina dejó constancia su «voluntad» de iniciar discusiones técnicas en el CIH sobre la tasa del peaje establecido y que de llegar a un acuerdo en este ámbito sobre la misma en los próximos 60 días, «los montos percibidos se volverán a facturar según la nueva tasa». Durante el encuentro, realizado bajo la presidencia de la Secretaria de Latinoamérica y Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Federativa del Brasil, embajadora Gisela Padovan, cada una de las delegaciones reiteró sus posiciones sobre el tema, remarcando que «los entendimientos logrados en el ámbito de la reunión no prejuzgan las reservas y reivindicaciones ya reflejadas en actas en el ámbito de los órganos del Acuerdo de la Hidrovía».

Control de alcoholemia con tecnología nacional

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  • Además de sustituir importaciones, el objetivo es reducir los siniestros viales que representan la principal causa de muerte en jóvenes menores a 35 años. Podría estar listo en 2025.
En diciembre de 2022, Buenos Aires aprobó la Ley Alcohol Cero al volante. A su vez, en abril de este año el Congreso determinó que la normativa tenga vigencia a nivel nacional. Créditos: Sol Play 91.5 Especialistas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y del ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires diseñan un etilómetro con ingeniería nacional para ser utilizado en controles viales. En el marco de la Ley provincial Alcohol Cero al volante aprobada a fines de 2022, el objetivo no solo pasa por incorporar nuevos equipos que realizan esta tarea como alternativa a los importados, sino que también está ligado a un cambio de paradigma que vaya del castigo a la prevención. “Se trata del desarrollo de un etilómetro que se puede fabricar acá y reemplazar a los importados. También, es el codiseño junto con el ministerio de una tecnología que, además de su fabricación, demandará mantenimiento, calibración y capacitación para su uso. El propósito es crear un instrumento que acompañe y dialogue con las políticas públicas que se implementan y desarrollan en nuestra provincia y nuestro país”, señala Guido Mastrantonio, docente de toxicología en la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y coordinador del proyecto. Si bien el proyecto se encuentra en la etapa inicial de financiamiento y recién ahora comienza su desarrollo, el objetivo es que la herramienta esté lista para principios de 2025 y ayude a disminuir los accidentes y la morbimortalidad consecuente de siniestros viales causados por conductores alcoholizados.

Disociar el alcohol y la conducción

En diciembre de 2022, Buenos Aires se sumó a las provincias que tienen aprobada la Ley Alcohol Cero al volante. A su vez, en abril de este año el Congreso determinó que la normativa tenga vigencia a nivel nacional. El objetivo es disociar el alcohol de la conducción y reducir las víctimas y los daños en accidentes viales provocados por conductores bajo los efectos de esta sustancia. La importancia de la ley es central: la siniestralidad vial es la principal causa de muerte en personas menores de 35 años en nuestro país y el alcohol al volante es el responsable de, al menos, 1 de cada 4 incidentes de tránsito graves. En la actualidad, en el país se utilizan dos tipos de equipos para medir el alcohol en sangre de una persona. Por un lado, está el evidencial, que emite un informe sobre el porcentaje de alcohol y permite sancionar a la persona que conduce en caso de dar positivo; y por el otro, está el indicial. Este último da un indicio de cuál es la concentración de alcohol pero no permite implementar una sanción porque no genera evidencia. Alejandra Rasile, investigadora de la UNLP y una de las responsables del proyecto, aclara: “El etilómetro de tipo indicial le permite a la policía retirar a ese conductor de la ruta porque da el indicio de cuánto alcohol tiene en sangre, pero no implementar una sanción o multa. La lógica detrás tiene que ver con una normativa internacional que aborda la problemática del consumo de alcohol en la conducción desde el punto de vista punitivo, desatendiendo una mirada más sanitaria”. Y agrega: “Estamos hablando de riesgos de morbimortalidad por accidentes de tránsito. Es decir, una persona que consume alcohol y asume una situación de riesgo, como conducir un automóvil, hace que estemos en frente de un consumo problemático de sustancias. No solo es un problema de seguridad, no se resuelve solo desde la sanción, sino que también necesita un abordaje sanitario”.

Nueva ley, nueva tecnología

Rasile explica la Agencia que la nueva normativa busca promover el no consumo de alcohol a la hora de conducir. Desde esta lógica de prevención, se deben desarrollar nuevas herramientas que vayan más allá del punitivismo y de los equipos homologados actuales que poseen un carácter evidencial con objetivos de sanción. Aunque esté en una primera etapa, el equipo de la UNLP ya proyecta distintas aristas a la hora de diseñarlo. Así lo expresa Martín Salibé, responsable en el proyecto por parte del Instituto Argentino de Radioastronomía: “Contamos con referencias técnicas internacionales como punto de partida para el diseño del equipo, para luego pensar en innovaciones tecnológicas que acompañen al estado en sus políticas públicas sobre seguridad vial y consumo problemático de sustancias“. Cuando se menciona el aplicar lógicas sanitarias en el diseño, la referencia es, por ejemplo, a la posibilidad de recopilar datos anónimos de interés epidemiológico que den idea de cuándo, dónde y bajo qué condiciones se detectan conductores con alcohol en sangre. Esto permitiría mapear las incidencias de alcoholemia más allá del interés por sancionar o retirar a un conductor de la ruta porque está violando la ley. Estos mapas otorgarían una herramienta valiosa para las políticas de prevención. El trabajo fue uno de los 63 proyectos seleccionados por el Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires y será financiado a través del Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia. Además del área de Toxicología de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y el Instituto Argentino de Radioastronomía, que depende de la Comisión de Investigaciones Científicas, la UNLP y el Conicet, también participa el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires como impulsor y cofinanciador. (LUCIANA MAZZINI PUGA)