miércoles, 1 julio, 2026 - 10:19 pm

Desde la Secretaria de Energia analizan la explotación offshore

La explotación de hidrocarburos en el mar es una práctica común a nivel mundial. Al contrario de lo que se cree, también tiene peso en la Argentina, ya que casi el 20% del gas que se consume proviene del offshore.

Las primeras exploraciones costas afuera en el país fueron en la década de 1970. En 1989 comenzó la producción de gas en el yacimiento Hidra, frente a Tierra del Fuego. Hasta el momento se perforaron en el Mar Argentino alrededor de 400 pozos. Reproducimos esta entrevista de El Destape a Verónica Tito, consultora legal y regulatoria de la Secretaría de Energía de la Nación, que acaba de publicar el libro La exploración y explotación de hidrocarburos offshore en la República Argentina: su marco legal: oportunidades y desafíos. Tito remarcó que la producción de hidrocarburos costas afuera “podría cambiar rotundamente la matriz energética del país”. Rescató el trabajo de científicos y académicos y afirma que “el desarrollo debe darse en un marco de estricto cuidado del ambiente y las personas”. Todos los hitos del offshore argentino se hicieron en aguas de hasta 400 metros de profundidad. Sólo YPF (en un consorcio con PAE y Petrobras) perforó a 500 metros en el área Malvinas 1 en 2011. En la actualidad, se está avanzando con una licitación en la qued se adjudicaron 18 áreas a 13 petroleras para buscar petróleo en las cuencas Argentina Norte (CAN), Malvinas Oeste (MLO) y Austral (AUS), es decir, en aguas profundas o ultra profundas, que van hasta los 4.000 metros. En el largo plazo, la expectativa de las compañías petroleras como del gobierno, las provincias y el ámbito académico es que en el Mar Argentino podría haber recursos similares a Vaca Muerta. Según un informe de Ecolatina, el offshore podría representar exportaciones por US$ 20.000 millones (3,5% del PBI actual). – ¿Cuáles son los hitos más importantes para sintetizar la historia del offshore en la Argentina? – El primero puede ser en la década del ´70, que se adjudicaron dos bloques offshore ubicados frente a la provincia de Santa Cruz, al norte de Río Gallegos y al sur de Magallanes, y otros dos bloques exploratorios frente a Tierra del Fuego. En el año 1994 el Poder Ejecutivo Nacional otorgó la concesión de explotación de varios lotes de explotación pertenecientes al área Cuenca Marina Austral I (CMA 1). Otro hito puede ser en 2005, cuando se pone en producción el yacimiento de gas natural Carina y un año después también entra en producción Aries. Ya más cerca en el tiempo, en 2016 entra en producción el yacimiento offshore de gas y condensado Vega Pléyade, ubicado a 20 kilómetros (km) de la costa de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. – ¿Cuál es la situación actual de los proyectos offshore en producción en la Argentina y qué importancia tienen? – La única cuenca productiva offshore actualmente es la Austral, donde se encuentran en concesión de explotación el área Magallanes y el área CMA 1. Entre ambas aportan aproximadamente el 18% del gas natural que se consume en el país. La novedad es el proyecto Fénix encarado por el consorcio constituido por Total Energies, Pan American Energy (PAE) y Wintershall-Dea, el cual consiste en la instalación de una nueva plataforma de producción que cuando se ponga en marcha suplirá el declino natural de la cuenca y aportará más gas natural para la Argentina. – ¿Cómo analizas el avance hasta el presente de los proyectos offshore adjudicados en el Concurso Público Internacional Costas Afuera N° 1 lanzado en 2018 y adjudicado en 2019? – Si bien las tareas exploratorias en los bloques adjudicados en el año 2019 han tenido alguna demora principalmente por la pandemia del Covid-19 que se suscitó apenas ser habían iniciado los trámites de otorgamiento de permisos ambientales, actualmente ya se han otorgado varios permisos de prospección sísmica y un permiso para la perforación de un pozo exploratorio que se estima se realice hacia fines de diciembre de este año, principios de enero de 2024. – ¿Qué se puede esperar para el segundo semestre en el offshore? – El hito más importante va a ser la perforación del pozo exploratorio Argerich x-1 en el área CAN-100 que se proyecta realizar hacia fines de este año o principios del próximo. La información que sea recabada y evaluada de este pozo podría darnos alguna proyección acerca del potencial del área y, eventualmente, de la cuenca. – ¿A largo plazo qué potencialidad tiene el offshore para la Argentina? – Hay mucha expectativa al respecto. Hay que ser pacientes y aguardar los resultados de las actividades exploratorias, pero tanto la industria como el gobierno nacional y provincial, los distintos gremios y los sectores científicos y académicos están muy expectantes y trabajando desde ahora en planificar acciones en torno al desarrollo de la cadena de valor local, capacitación y desarrollo científico tecnológico. Un desarrollo del offshore argentino como todos esperamos, podría cambiar rotundamente la matriz energética del país con el consecuente desarrollo económico y bienestar para la población. – ¿Para avanzar en la exploración y explotación offshore, es necesario implementar alguna medida desde el punto de vista regulatorio? – El marco regulatorio actual permite el desarrollo de las actividades. Siempre es criterioso hacer una periódica revisión, especialmente en función de las nuevas prácticas y tecnologías. – En los últimos dos o tres años hubo un debate entre el desarrollo offshore y posturas ambientalistas críticas. ¿Qué visión tenés de esta discusión y cómo se puede superar? – El desarrollo, en todos los ámbitos, debe darse en un marco de estricto cuidado del ambiente y especialmente de las personas, teniendo como eje rector la sustentabilidad y el principio de preservación para generaciones futuras. Las posturas ambientalistas extremistas, que esgrimen se dejen absolutamente de lado las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos son muchas veces sesgadas y carentes de información, lo cual daña severamente el derecho de los ciudadanos a informarse adecuadamente. Creo que justamente con profusa y adecuada información, y un trabajo conjunto entre todos los actores del sector y la ciudadanía, siempre con una activa participación, es posible superar la cuestión y lograr una licencia social sostenida en el tiempo.

El gobierno de Biden notificó al Congreso de EE.UU dos ofertas de aviones de combate a la Argentina

El gobierno de Joe Biden envió dos notificaciones al Congreso de Estados Unidos sobre dos propuestas de transferencia de equipo de defensa a la Argentina, una operación de venta de hasta 38 aviones de combate F-16 en poder de Dinamarca, y otra de cuatro aviones de patrulla marítima P-3 de Noruega, uno de ellos con capacidad para combatir submarinos.

Las notificaciones fueron enviadas por el Departamento de Estado y detallan dos operaciones de compra de armamento propuestas a la Argentina. Una operación contempla la transferencia de aviones de combate F-16 de Dinamarca y tiene un valor de venta aproximado de US$338.695.634. Se trata de los modelos más antiguos del avión caza norteamericano, de las que se prevé dos transferencias de hasta seis F-16 de la versión “Block 10″ y hasta 32 aviones “Block 15″. La transacción propuesta con Noruega involucra el traspaso de tres aviones turbohélice de patrulla marítima P3-C y un avión P3-C Orion para patrulla marítima, reconocimiento y combate antisubmarino, por un valor total de US$108.448.910.

Ambas notificaciones indican que Estados Unidos “está preparado para autorizar esta transferencia teniendo en cuenta consideraciones políticas, militares, económicas, de derechos humanos y de control de armas”, y que la transferencia “es consistente con los objetivos de asistencia de seguridad de Estados Unidos”. La aprobación por parte de ambas cámaras del Congreso es un paso previo para la autorización definitiva de la venta. Las notificaciones indican que la fecha propuesta para la transferencia es “inmediatamente después de que el período de notificación esté terminado”. Una vez aprobada la transferencia, la Argentina quedaría en condiciones de adquirir los aviones.

Las operaciones, indican los documentos, son parte de los planes de adquisición en curso de la Fuerza Aérea Argentina y la Armada para reemplazar la flota de aviones Mirage III y V, A-4 y aviones de patrulla P3-B.

La notificación fue enviada por el Departamento de Estado a los Comités de Relaciones Exteriores del Senado y de la Cámara de Representantes, y al presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy. Ambas notificaciones llevan la firma de Naz Durakoğlu, secretaria Asistente de la Oficina de Asuntos Legislativos, y fueron enviadas con apenas una semana de diferencia, el 7 de julio, en el caso de la operación con Dinamarca, y el 13 de julio, en el caso de la transacción con Noruega.

Las notificaciones del Departamento de Estado al Congreso ofrecen la señal más nítida del interés de la Casa Blanca por la transferencia de armamento a la Argentina, a la vez que brindan detalles desconocidos hasta el momento sobre las opciones que baraja el gobierno nacional para renovar los aviones de patrullaje y combate de las Fuerzas Armadas.

La compra de aviones para modernizar la flota de la Fuerza Aérea y de la Armada se ha convertido en un tema de enorme interés geopolítico para Estados Unidos. Además de estas operaciones con Dinamarca y Noruega –en las que aparece involucrado Estados Unidos porque se trata de aviones de diseño norteamericano–, la Argentina evalúa ofertas de India, y de China y Pakistán.

En Washington se sigue con enorme inquietud el avance de China en América latina, y la compra de aviones y de armamento en general tiene profundas consecuencias en las relaciones bilaterales de los países porque implica un salto en la cooperación militar y tecnológica, y, por ende, un vínculo mucho más amplio y estrecho. De hecho, las notificaciones enviadas por el Departamento de Estado dejan en claro que “la transferencia permanente” de las aeronaves involucra también equipo de soporte, y cooperación técnica y de mantenimiento.

Y al aceptar una oferta en detrimento de otras, las transferencias de equipamiento militar también suelen dejar trazos profundos en los vínculos globales.

A principios de mayo, el embajador norteamericano en Buenos Aires, Marc Stanley, había dejado varias advertencias sobre el avance de China en un evento en Washington junto con el embajador argentino, Jorge Argüello.

Una de las principales: Stanley dijo que China “quiere tener más presencia militar” en América latina. Y también dijo que están preocupados por la licitación de la red 5G, que podría quedar en manos del gigante Huawei, un destino que Washington cree que dejaría información sensible que circula por la red en manos del gobierno chino.

“El hemisferio occidental es un hemisferio desmilitarizado. A China le gustaría cambiar eso y tener más presencia militar y control. Y si ponen aviones chinos allí, estamos creando un problema que no está ahí ahora”, dijo Stanley.

El ministro de Defensa argentino, Jorge Taiana, en un helicóptero militar de la empresa Hindustan Aeronautics Limited (HAL); Taiana está al frente de las negociaciones para equipar a las fuerzas
El ministro de Defensa argentino, Jorge Taiana, en un helicóptero militar de la empresa Hindustan Aeronautics Limited (HAL); Taiana está al frente de las negociaciones para equipar a las fuerzasMinisterio de Defens

Además de la oferta de aviones F-16 de Dinamarca, el gobierno de Alberto Fernández tiene en carpeta desde hace tiempo la posibilidad de adquirir aviones JF-17 producidos por China y Pakistán. La propuesta de los JF-17, que tendría mejores condiciones financieras, comprende 15 unidades, con la posibilidad de negociar un segundo lote y, eventualmente, un tercero.

“Son aviones nuevos y China ofrece un paquete de armamento y sensores muy completo y con pocas restricciones. Los condicionamientos serían, más bien, políticos por el giro que implicaría una operación con China”, confiaron fuentes militares. Las aeronaves de origen chino-paquistaní estarían equipadas con motores chinos, a diferencia de las versiones que operan Myanmar y Nigeria con motores rusos.

Las Fuerzas Armadas argentinas han estado históricamente alineadas con Estados Unidos y con los aliados europeos en el último siglo, que además han dado un fuerte respaldo a la Argentina para encarrilar las múltiples negociaciones que ha tenido el país en el Fondo Monetario Internacional (FMI). China, a la vez, ha comenzado a tener un rol mucho más activo en el desarrollo de la infraestructura y es uno de los mayores socios comerciales y se está convirtiendo en uno de los principales acreedores del mundo emergente y en desarrollo.

Otra consideración geopolítica es el llamado veto británico. Después de la Guerra de Malvinas, el gobierno del Reino Unido mantiene la presión sobre la industria militar para evitar que se autorice la venta de material militar a la Argentina, lo que frena la adquisición de materiales con componentes británicos o de aliados de Londres. Pero los observadores de las Fuerzas Armadas han dejado entrever que el veto es un obstáculo que puede ser sorteado.

Rafael Mathus Ruiz

Comentario de AgendAR:

La posición de AgendAR ha sido desde el comienzo desaconsejar la compra de aviones de combate. Somos conscientes que la Fuerza Aerea Argentina esta desguarnecida y que necesita imperiosAmente renovar su material. Pero nuestro pais no esta en condiciones de hacerlo ahora. Deberia ser en todo caso una decision del proximo gobierno. Hay un factor mas que debe tomarse en cuenta para esa decisión: «Argentina  deberia comprar aviones a quien los venga a fabricar aca. Y que aproveche que venimos produciendo aviones desde 1927, con algunos modelos propios notables, y que podemos dar servicio técnico de cercanía en la región. Sobre todo, seria conveniente comprarle a quien nos dé la transferencia de tecnología para fabricar la turbina aquí. ¿Por qué? Porque la vamos a necesitar mañana para fabricar otra cosa: drones argentinos.» Estas consideraciones no estan, obviamente contempladas en la oferta estadounidense pero no se trata de un prejuicio ideologico. Recientemente deciamos:

«Estimados pakistaníes, la Argentina necesita volver a diseñar y construir drones. Respecto de cazas de superioridad aérea, tan caros en todos lados, por el momento recomendamos a nuestros compatriotas esperar y ver si algo se nos pone a tiro en prestaciones, precio y fabricación nacional.»

AgendAR

 

El gigante suizo Glencore se hace dueño de un proyecto minero clave para el NOA

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Glencore controlará la totalidad del proyecto minero argentino MARA. Este lunes, la multinacional anunció la adquisición de las acciones que poseía la canadiense Pan American Silver en este emprendimiento ubicado en Catamarca destinado a producir cobre, molibdeno, oro y plata a 2600 metros de altura y que promete ser clave para la entrada de dólares al país. Glencore ya tenía un 43,75% del paquete accionario y ahora compró el 56,25% restante por u$s 475 millones. El acuerdo estipula que esta cifra se pagará en efectivo al cierre de la transacción y que además la compañía abonará derechos del 0,75% en calidad de ‘retorno neto de fundición de cobre’ (una tasa sobre los ingresos por la venta de los minerales extraídos). Aún resta la aprobación de la operación por parte de las autoridades de competencia, sujeta a las condiciones habituales y los trámites reglamentarios de estos deals. Se espera que se complete en el tercer trimestre. MARA surgió como la integración de la infraestructura minera de Alumbrera y el proyecto Agua Rica cuando se identificó la posibilidad de generar un plan conjunto, conectando la planta de procesamiento de Alumbrera con el yacimiento Agua Rica en un momento en el que el desarrollo Bajo la Alumbrera atraviesa el proceso de cierre debido al agotamiento de su vida útil (estuvo activo entre 1997 y 2017). A partir de la formación del consorcio, la explotación fue compartida por Glencore, la estadounidense Newmont y la canadiense Yamana Gold desde diciembre de 2020 hasta mediados del año pasado. En septiembre, Glencore adquirió el 18,75% de las acciones de Newmont, que se retiró del emprendimiento. Pagó u$s 124,9 millones y elevó así su participación al 43,75%. En tanto, Pan American Silver compró en marzo el 56,25% de las acciones de Yamana Gold, como parte de su adquisición de Yamana Gold Inc.
El 84% de las exportaciones de Catamarca provendrían de MARA, que aportaría el 35% de las exportaciones del NOA.
«Glencore tiene un amplio conocimiento institucional del activo y de la jurisdicción, basado en su historial de gestión de las operaciones de Alumbrera antes de la integración con Agua Rica en 2020″, destacó la multinacional en un comunicado que emitió.

Qué es el proyecto MARA

Según los estudios preliminares, el proyecto MARA tiene unas reservas de, al menos, 5,4 millones de toneladas de cobre y 7,4 millones de onzas de oro contenidas en 1105 millones de toneladas de mineral, que se calcula que son suficientes para explotar los yacimientos por al menos 27 años con 86 kilómetros de perforaciones. Contempla un capital de u$s 2700 millones para la etapa de construcción y u$s 1500 millones durante su vida útil. Ya se encuentra en exploración avanzada y en esta fase se generaron 900 puestos de empleo directos e indirectos. Así como la Argentina se posiciona como un destino atractivo para la explotación de litio -el país integra el llamado ‘Triángulo del Litio’ con Chile y Bolivia- el cobre también tiene una oportunidad. Se trata de una actividad clave para atraer inversiones y generar divisas en un contexto en el que escasean dólares. Actualmente, la Argentina no cuenta con producción de cobre, Por eso, MARA representa una oportunidad para el sector, por su «alta calidad, larga duración y bajo riesgo». Se espera que cuando entre en operación, se convierta en uno de los 25 mayores productores del mundo de este mineral, con una producción media prevista en 200 kt anuales (con créditos adicionales por subproductos significativos) para los 10 primeros años. En ese sentido, el 84% de las exportaciones de Catamarca provendrían de MARA, que aportaría el 35% de las exportaciones del Noroeste Argentino (NOA). El proyecto tiene potencial para exportar u$s 2080 millones a partir de 2026 y u$s 2495 millones al año siguiente, según adelantó su gerente general, Nicolás Bareta. Según Glencore, MARA es uno de los proyectos de cobre con menor intensidad de capital a nivel global debido al «buen mantenimiento de la planta de Alumbrera y su infraestructura asociada». Por eso, se utilizará parte de los activos reciclados que quedaron de la Alumbrera, que tiempo atrás le dio trabajo a 1953 personas. La apuesta pretende alcanzar hasta un 30% más de las ganancias que antiguamente dio el lugar, con la generación de 3500 puestos de trabajos locales. La unión no requiere la construcción de una planta: el mineral triturado se trasladará en una cinta transportadora terrestre que conectará a lo largo de 35 kilómetros los dos puntos para el posterior procesamiento del recurso. La mayor parte de la inversión se destinará a la máquina trituradora y la cinta trasportadora. Así, se busca disminuir el impacto ambiental con un modelo sustentable.

«Nature»: se destaca la seguridad de la vacuna argentina contra covid-19 «ARVAC Cecilia Grierson»

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«Los resultados del ensayo clínico de fase 1 de la vacuna nacional contra covid-19 «ARVAC Cecilia Grierson» fueron publicados este viernes 28 de julio en la revista científica Nature Communications, tras ser evaluados por expertos internacionales que destacaron su seguridad e inmunogenicidad contra todas las variantes del virus. «Hoy una revista de prestigio destaca los resultados de la vacuna. La ciencia argentina sigue cosechando logros», dijo Daniel Filmus, titular de esa cartera, sobre los resultados del ensayo clínico de fase 1 que fueron presentados en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) en octubre pasado y dieron lugar a la fase 2 y 3. «Estamos cada vez más cerca para que Argentina sea el primer país de América del Sur que tenga una vacuna de desarrollo propio. Esto responde a múltiples factores: la calidad de nuestros científicos y científicas, la articulación público-privada, la inversión del Estado y apostar sostenidamente en la investigación básica», remarcó Filmus en un comunicado. Respecto al estado actual del ensayo clínico de la vacuna desarrollada por el Conicet, la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y el laboratorio Pablo Cassará, desde la cartera de ciencia informaron que el ensayo clínico de fase 2 y 3 está «muy cerca de finalizar». Durante la fase 1 se probó la vacuna en 80 personas y en ese escenario de variantes solo se evaluaba su versión monovalente, mientras que en la fase 3 se evalúan tres versiones de la vacuna, una de ellas bivalente. Sobre la fase 2 y 3, en curso, la investigadora de la Unsam e integrante del equipo que desarrolló la vacuna Arvac Cecilia Grierson, Karina Pasquevich, dijo a Télam: «Estamos trabajando a todo pulmón para tener los resultados cuanto antes y el ensayo se termina cuando terminemos de reclutar a los voluntarios», En ese aspecto, detalló que «ya se reclutaron todos los voluntarios menores de 60 años y ahora estamos reclutando a los mayores de 60 años que se siguen llamando». Pasquevich, «primera autora» del trabajo, es quien analizó los datos y lo escribió, pero eso «no le resta importancia a los demás autores», aclaró y destacó que «es un trabajo enorme de mucha gente, de muchas partes, super interdisciplinario». «Que haya una vacuna de producción nacional es importante porque podemos hacerla. Teniendo las capacidades de producirlas acá, no se le ve tanto sentido a tener que importarlas y depender de otras empresas multinacionales extranjeras que nos vendan las vacunas. Es tener independencia en el caso de necesidad urgente de muchas vacunas o de variantes virales», consideró la inmunóloga. «Nosotras como inmunólogas estamos desde el diseño de la vacuna al análisis de los resultados, pero también hay otros inmunólogos con los que se hicieron los ensayos, la puesta a punto, la validación de los ensayos más todos los médicos que participan del reclutamiento de los voluntarios y de toda la parte de seguridad que es la de más peso de la vacuna, porque si bien por el tipo de vacuna sabíamos que era segura, había que demostrarlo», reconstruyó. Asimismo, resaltó la importancia de la publicación en la revista científica y explicó que de manera anónima otros científicos del mundo evaluaron la significancia de los resultados aprobados por Anmat en octubre pasado. «La vacuna está pensada para cambios de variante», aseguró la científica. El paper que se publicó es la variante Gamma que fue la que circulaba en el momento en que empezaron con el desarrollo clínico de la vacuna, pero ahora en la fase clínica actual están probando una vacuna bivalente que es Ómicron y Gamma; y también una vacuna monovalente Ómicron. «Estamos pendientes de esos resultados que, en principio, son prometedores», adelantó Pasquevich. Y precisó que «los resultados de fase 1 ya muestran cómo la vacuna, como vacuna de refuerzo, genera una respuesta muy amplia que cubre no solo la variante de la vacuna, sino otras. Eso lo vamos a corroborar ahora con el ensayo en más personas». Por último, la especialista de Unsam resaltó que este trabajo es «super emocionante» y que el equipo, del cual también forma parte la científica Juliana Cassataro, lo llevan adelante «pensando en mejorar la salud pública». «Juliana es uno de los grandes motores. Ella dijo al principio de la pandemia ‘nosotros podemos y lo vamos a hacer, hagámoslo para que suceda'», concluyó Pasquevich. Por su parte, Cassataro, investigadora del Conicet en el IIB y una de las autoras del artículo, dijo: «Estamos muy contentos, todo el equipo del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIB) de la Unsam y el Conicet, el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (Inbris), el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Clinical Pharma, Nobeltri, Fundación y Laboratorio Pablo Cassará porque la publicación de este paper evaluado por expertos internacionales confirma que los resultados que obtuvimos en la fase 1 son muy buenos». A partir de los resultados de la fase 1 se obtuvo información que demostró que la vacuna es segura y muy «inmunogénica», lo que implica que genera una alta respuesta en el sistema inmune. «La vacuna es segura y lo que es muy importante para nuestra región es que, luego de la aplicación de ARVAC, se observa un importante refuerzo de la respuesta inmune en individuos vacunados con diferentes plataformas de vacunas», subrayó Cassataro. Hasta el momento hay 1.812 voluntarios vacunados de 2.000 que se necesitan y solo quedan reclutar personas mayores de 60 años (que pueden hacerlo en la página web de ARVAC arvac.com.ar/). En el texto se precisó que «próximamente se solicitará la aprobación final a la Anmat para que pueda ser aplicada como vacuna de refuerzo en territorio argentino, marcando un nuevo hito para la ciencia y la tecnología del país y la región». El desarrollo se basa en la tecnología de proteínas recombinantes, la misma que se utiliza desde hace décadas para fabricar la vacuna contra Hepatitis B que se usa en niños recién nacidos o contra el Virus del Papiloma humano (VPH) que se aplica a adolescentes. Además, es una plataforma que puede adaptarse fácilmente ante el surgimiento de nuevas variantes a nivel regional o mundial.» Para acceder al artículo de Nature de este viernes 28/7 (en inglés), cliquear aquí.

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AgendAR agrega:

Me acaban de dar esta vacuna, «La Cecilia», en el CEMIC de Saavedra, CABA, como voluntario integrante de la fase 3 del estudio de licenciamiento. Todavía ignoro si lo que me inyectaron fue placebo (solución salina) o vacuna real. Pero me dijeron que no me enteraría de ello hasta dentro de tres meses, cuando se abra el «doble ciego», se sepa qué me ligué hoy y me vacunen de veras si era placebo. En noviembre de 2020 estuve en la fase 3 internacional de la vacuna de Jenssen, y aunque el doble ciego se abrió recién a fines de 2022, me di cuenta «sobre el pucho» de que no había sido placebo. Los efectos adversos leves fueron inmediatos: mucho cansancio y síntomas pseudogripales. En 2022 recibí Moderna, la primera vacuna recombinante contra el COVID aprobada por la FDA, como parte  de la campaña vacunatoria nacional, que ya venía de repliegue. Literalmente me planchó dos días en la cama. Pero ésta, La Cecilia, me dijo hoy el infectólogo Pablo Bonhevi, parece estar bastante libre de esos efectos y sin embargo los números de eficacia están dando muy bien, aunque todavía no están cerrados. Como balance del COVID-19, el gobierno de Alberto Fernández hizo tres cosas: permitió que aquí se fabricaran decenas de millones de dosis de la vacuna de Astra Zeneca, y que se fueran en tambores hacia México, sin fraccionar, y sin que retornara ninguna. El gobierno inventó una excusa ridícula: no había filtros ni frasquitos para el «filtering-filling», es decir la formulación de las dosis individuales. Sí los había: a 450 metros de la puerta de la planta mAbxience, en Garín, provincia de Buenos Aires, donde se fabricaba la vacuna a granel la vacuna de AstraZeneca, está Biogénesis Bagó, otra planta de vacunas en copropiedad del mismo dueño, el grupo ELEA, que abastece de vacunas contra la aftosa a casi todo el subcontinente. Todas con su filtrado y su frasquito. «No entiendo cómo no hay un circuito de fraccionamiento para uso local», se frustró cuando lo entrevisté Jorge Geffner. Virólogo e inmunólogo, Geffner dirige el INBIRS, Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida, que pertenece a la Universidad de Buenos Aires y al CONICET. Expresaba el asombro de muchos de sus pares. Entre las vacunas PAGADAS por la Argentina que viajaron a México «one way trip» estaban los 12 millones de dosis que necesitaban los grupos de mayor riesgo, entre ellos médicos, enfermeros y todo el personal de salud. Entre la primavera de 2020 y el otoño de 2021 se enfermaron muchísimos. Muchos de ellos se murieron en cumplimiento de su trabajo. «Porque no había frasquitos». Luego siguió la fase de importación. La nueva ministra de Salud, Carla Vizzotti, se jugó el prestigio y el cargo en la compra de la Sputnik-V rusa, que resultó tremendamente efectiva, y de la Sinopharm china, que también salió buena, pero inevitablemente llegó con cuantagotas y bastante tarde, porque la lista internacional de espera era larga. Después, durante 2021 vino la libre importación de vacunas buenas pero caras de Moderna y Pfizer, cuando el médico Juan Mansur estaba de Jefe de Gabinete. Durante todo ese tiempo, las autoridades sanitarias a la vacuna Cecilia Grierson, de la UNSAM, no la habilitaban a iniciar una fase 1, de bioseguridad. Olvidate de financiar una fase 2 y una fase 3. Eso con el laboratorio Pablo Cassará ya plenamente equipado para entrar en producción. Ahora parece que ya no va a haber más remedio que licenciarla. Debería haber hecho los estudios de fase «a velocidad warp» y estaba en la calle en el momento más siniestro y trágico del COVID criollo, el pico de contagios y muertes entre la primavera de 2020 y el otoño de 2021. Hay veces en que tener una política de salud fijada por las multinacionales mata a tanta gente como El Proceso. Alguien debería hacer las cuentas. Bueno, aquí está «La Cecilia», me la dieron hoy (tal vez), no siento efectos secundarios. Esta vez había frasquitos.

Daniel E. Arias

PS: Abel Fernández, mi jefe, me sugiere que firme como Daniel «Hamster» Arias, por tanta participación en «trials» de fase 3.

Primeras pruebas de los paneles solares para el satelite SABIA-Mar

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El Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT) de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en la provincia de Córdoba, recibió la semana pasada los paneles solares que llevará a bordo la próxima misión satelital SABIA-Mar. Actualmente avanza en un ensayo de ciclado térmico en vacío junto a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y a las empresas VENG e INVAP para someter el equipamiento a las temperaturas y a la presión a las que estará expuesto en el espacio, cuando el satélite esté en órbita.  
  El satélite SABIA-Mar se enfocará en el estudio de los mares a nivel global, y especialmente en las regiones costeras de la Argentina y Sudamérica. La misión avanza en su fase constructiva tras superar, en abril de este año, la Revisión Crítica de Diseño (MCDR, por sus siglas en inglés), que constituye uno de los hitos más relevantes del proyecto. Su lanzamiento está previsto para principios del 2025. “Los paneles solares son un subsistema del satélite, cuya tarea es obtener energía eléctrica a partir de la luz solar”, explicó Araceli Barrera, profesional de la Unidad de Servicios de Ingeniería, de la Gerencia de Proyectos Satelitales de la CONAE, y responsable del subsistema de paneles solares durante la fase D (constructiva) de la misión SABIA-Mar. En relación a los ensayos que se están llevando a cabo esta semana, afirmó: “Hasta ahora estamos cumpliendo en tiempo y forma con el cronograma estipulado, con un muy buen trabajo de colaboración y coordinación de las instituciones involucradas. El balance es positivo”, sostuvo. Las tareas incluyen la participación de más de 20 profesionales.  
  Para la fabricación de estos paneles, los trabajos comenzaron en INVAP, en Bariloche. Allí se fabricó el material de soporte para trasladar, izar e inspeccionar los paneles, que miden 1,80 x 1,20 metros y pesan aproximadamente 12 kilogramos. “Debido a su volumen y a su delicadeza no es recomendable manipularlos a mano, entonces se los levanta suavemente con una grúa para poder inspeccionarlos y trabajar cómodamente”, indicó Barrera. Además, en INVAP se fabricó el sustrato, que es la parte que sostiene a las celdas solares, elaborado con aluminio y fibra de carbono para aligerar la estructura sin perder resistencia.  
  Una vez finalizada esta etapa, el sustrato se envió a la CNEA, en Buenos Aires, donde se realizó el pegado de las celdas solares. “Es decir, las celdas de calidad espacial se pegan sobre el sustrato que fabricó INVAP. Además se realizó el conexionado eléctrico, acorde a la corriente y la tensión que requiere nuestra misión”, explicó la profesional de la CONAE. El viernes 21 de julio los paneles llegaron al centro espacial de la CONAE, en Falda del Cañete, provincia de Córdoba, para llevar a cabo un ensayo de ciclado térmico en vacío, en la Sala de Termovacío del Laboratorio de Integración y Ensayos (LIE). “Este trabajo nos permite colocar a los paneles, con las celdas y el cableado eléctrico, a las temperaturas y a la presión que va a haber en el espacio, para ver cómo se va a comportar la estructura y las conexiones y verificar los requerimientos necesarios para que pueda volar”, detalló. Este ensayo está a cargo de personal de VENG, bajo la supervisión de CONAE. También están presentes profesionales de CNEA, para realizar las inspecciones eléctricas sobre las celdas solares; y de INVAP para supervisar las tareas de montaje, instrumentación y ensayo. Los trabajos se van a extender a lo largo de 21 días. El 15 de agosto los paneles volverán a la sede de INVAP en Bariloche, para realizar otra serie de ensayos.-

Un nuevo puerto exportara el petróleo de Vaca Muerta

La empresa Trafigura anunció que esta semana realizó la primera exportación de crudo Medanito a través de Puerto Galván. Fue una carga de 200.000 barriles de petróleo. De esta forma se suma un nuevo punto de exportación para el crudo de Vaca Muerta. La operación se concretó por las inversiones en infraestructura realizadas dentro de la refinería Bahía Blanca de Trafigura, ya que permitió una conexión directa a la posta 3 en Puerto Galván. Según la empresa, se logró a través del trabajo conjunto con el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB), encargado de administrar y operar esta posta. «Esta operación marca el inicio de un importante proyecto de infraestructura que aumentará la capacidad exportadora de Bahía Blanca y ofrecerá a los productores de Vaca Muerta un nuevo punto de exportación a los mercados internacionales a través de un servicio logístico desde el yacimiento hasta el puerto», subrayaron desde la firma en un comunicado. «Una vez finalizadas las obras en 2025, las nuevas instalaciones ubicadas en el mismo predio de la refinería podrán exportar 4,8 millones de barriles por mes, con una capacidad de almacenamiento de 130.000 metros cúbicos», expresaron. En la actualidad, Puerto Rosales es el mayor exportador de crudo de Vaca Muerta. Ubicado en Bahía Blanca, se conecta con la formación a través de la red de Oleoductos del Valle (Oldelval). En la actualidad, se están llevando a cabo trabajos para duplicar su capacidad. Además, una vez superadas las restricciones de calado, también podrán cargar en Puerto Galván los buques Suezmax, que cuenta con una capacidad de 1 millón de barriles, «permitiendo optimizar los despachos y otorgando flexibilidad para poder llegar a otros mercados internacionales», indicó la compañía en un comunicado. El gerente General de Trafigura en Argentina, Martín Urdapilleta señaló que «con estas inversiones, nuestro objetivo es reforzar la infraestructura de exportación de Medanito en Argentina, acompañando el crecimiento de Vaca Muerta y ofreciendo una alternativa logística para los productores». Y agregó: «como empresa comercializadora de materias primas a nivel mundial, nuestra función principal es gestionar las cadenas de suministro para hacerlas más eficientes y responsables y, en este caso, conectar a los productores de Medanito con los consumidores». En los últimos años, la empresa se posicionó es una de las principales compañías comercializadoras de hidrocarburos. Adquirió 1,4 millones de barriles de más de 14 productores de Vaca Muerta desde octubre pasado. Con ellos llegó a nuevos mercados en diferentes países de América Latina, Estados Unidos y Europa. Como sucede con Puerto Galván, los complejos portuarios apuestan al crecimiento para exportar más crudo. Oiltanking Ebytem, cuenta con instalaciones de bombeo ubicadas en Puerto Rosales y a fines del año pasado lanzó un plan de ampliación por más de 310 millones de dólares para aumentar la capacidad de almacenaje hasta los 250.000 metros cúbicos, un 50% más del actual.

Otro nuevo puerto en marcha

Desde YPF también se avanza en el proyecto para crear un nuevo puerto petrolero de aguas profundas en la zona de Punta Colorada, al sur de Río Negro. Una vez en marcha, se proyecta concretar una exportación por semana, de unos 2,4 millones de barriles o 390.000 metros cúbicos. Este proyecto superará ampliamente la capacidad del actual sistema de acopio que hoy tiene Ebytem Oiltanking

CAME: «Estas vacaciones de invierno fueron las mejores desde 2017»

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Las vacaciones de invierno implicaron un impacto económico en las economías regionales de 1.500 millones de dólares y fueron las mejores desde 2017, estimaron desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El presidente de la CAME, Alfredo González, analizó con el ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, la temporada de vacaciones de invierno que finaliza este domingo, en la que se han movilizado más de cinco millones de turistas y 10 millones de excursionistas. Según la entidad, implicó un impacto económico en las economías regionales de 1.500 millones de dólares (a moneda constante, a dólar oficial). “Estos 21 días reflejan la mejor temporada invernal desde 2017″, dijo el titular de CAME, según un comunicado de la entidad difundido hoy. González agregó: “El turismo es un gran derramador en varios sectores, ya que en las localidades que reciben visitantes no sólo se benefician los emprendimientos ligados a la actividad, sino todos los demás comercios”.

Creció la compra de dólar ahorro en junio. Y sigue siendo una cifra insignificante: u$s161 millones

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Los argentinos compraron en forma neta durante junio u$s161 millones, un 4% más que en mayo, según se desprende del informe de la Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario, publicado este viernes por el Banco Central.
En cuanto a la cantidad de personas que operaron, 778 mil individuos compraron billetes, mientras que unas 19 mil vendieron, resultando así en compras y ventas per cápita por unos u$s200 y u$s160, respectivamente.
«Las personas compraron de forma neta u$s537 millones, principalmente para gastos por viajes y otros consumos efectuados con tarjetas con proveedores no residentes (con un resultado neto de u$s334 millones) y para atesoramiento (con un neto de u$s158 millones por compras de billetes)«, informó el BCRA.
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En junio las reservas internacionales del BCRA disminuyeron u$s5.075 millones, finalizando el mes en un nivel de u$s27.926 millones.
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«Esta disminución fue explicada principalmente por los pagos de capital al Fondo Monetario Internacional por unos u$s2.683 millones (2.014 millones de DEG), por la disminución de las tenencias en moneda extranjera de las entidades por u$s717 millones, por la caída de la cotización en dólares estadounidenses de los activos que componen las reservas por u$s445 millones, por las ventas netas del BCRA en el mercado de cambios y por los pagos netos liquidados del BCRA a través del Sistema de Pagos de Moneda Local», cerró el informe.

Los Acuerdos Artemis. Argentina, EE.UU., China y la Luna

Reproducimos esta nota del blog personal de nuestro editor: Esta última semana de julio recibimos la visita de Bill Nelson, ex astronauta, ex senador, y actual Director de la NASA. Su objetivo anunciado como principal -que consiguió- fue que nuestro país se sumara a lo que los gringos llaman los Artemis Accords, una lista de buenas intenciones vinculadas a la exploración espacial, que hasta ahora han firmado el gobierno autor de la propuesta, el de Argentina y los de otros 26 países. Enrique Garabetyan informa a fondo sobre el tema aquí, y Fabiola Czubaj da detalles de la conferencia de prensa de Nelson aquí. Ahora, gente suspicaz piensa que un objetivo no explícito es que autoricemos una base espacial de EE.UU.  en nuestro territorio. ¿Los motivos? Bueno, la NASA tiene 3 bases distribuidas en distintos lugares de nuestro planeta para mantener contacto directo con satélites, naves y misiones en general en cualquier lugar del espacio. 2 en el Hemisferio Norte, en California y en Madrid, y 1 en Australia, en el Hemisferio Sur. Como la tierra gira, tal vez sería funcional tener otra al sur, en una ubicación casi exactamente opuesta a la australiana. Eso es por acá. En realidad, esa misma gente suspicaz cree que el principal motivo, por lejos, es que China tiene una base espacial con ese mismo propósito explícito, en Neuquén. ¿Y por qué nosotros no, eh? Sería la actitud en Washington. Puede ser, o no. En cualquier caso, siento el impulso de dar desde este humilde blog algunas reflexiones sobre lo que puede verse como el aspecto geopolítico del asunto. Más bien, astropolítico. Ya había hecho algo así antes. Para el 40° aniversario del descenso de Armstrong y Aldrin en la Luna, el 20 de junio de 1969, escribí «El viaje que NO cambió la historia». Pues ya a fines del siglo XIX y principios del XX, soñadores prácticos en Rusia, Alemania y Estados Unidos habían empezado a estudiar medios de salir de nuestro planeta. «La tierra es la cuna de la humanidad. Pero no se vive siempre en la cuna«, decía el ruso, Tsiolkovsky. Y en 1957, 1961 y, por supuesto, en 1969, se dieron pasos importantes, que permanecerán en la Historia. Se hablaba, recuerdo, de la Era del Espacio. Pero, no. Las dificultades eran mucho mayores que las que se suponían sólo 50 años atrás, para los frágiles seres humanos. Atención: los satélites hoy son una parte imprescindible de la economía y la sociedad global. Pero todo lo que no orbita nuestro planeta es el equivalente de los barquitos vikingos de los siglos antes del viaje de Colón. Ni la NASA ni sus pares soviéticos fletaron carabelas. Para la conquista y la colonización… falta mucho. Puede ser que esa etapa esté comenzando ahora. En todo caso, a pasos muy lentos. Pero es probable que en un lapso de 10 a 15 años EE.UU.  y China instalen bases permanentes en la Luna (Una por cada superpotencia, claro). Y el satélite natural de la Tierra será para ellas lo que es hoy la Antártida para una veintena de países (entre ellos el nuestro): un lugar para establecer presencia, desarrollar las capacidades técnicas y humanas necesarias, y explorar oportunidades de explotación… en otras décadas. ¿Le conviene a nuestro país participar y colaborar con las misiones espaciales de las superpotencias, si se lo proponen? Por supuesto que sí! Preferentemente, con ambas. Las capacidades técnicas que se adquieran tienen múltiples usos industriales y hasta médicos, como lo demostró la «carrera espacial» en los ’70 y ´80. (Eso sí, la hipotética base espacial yanqui no debería tener extraterritorialidad, como se cometió el error de conceder a la base china). Pero la CONAE, y en general la tecnología y la industria argentinas, tienen tareas fundamentales a cumplir aquí en la Tierra y en el espacio cercano. Para esto último, el desarrollo del lanzador propio -el Tronador II- es un paso necesario.

Abel B. Fernández

Tras una reunión del director de la NASA con el presidente, Argentina se sumó a los acuerdos Artemis

El Gobierno nacional oficializó junto al titular de la NASA la adhesión a los Acuerdos Artemis de cooperación espacial internacional

El senador y ex astronauta Bill Nelson –actual Administrador y máximo responsable de la NASA–está de visita en la Argentina. Su viaje incluye visitas y reuniones con el presidente Alberto Fernández, directivos de la empresa estatal de tecnología Invap y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) de nuestro país y con Daniel Filmus, ministro de Ciencia. El objetivo central de esta movida fue la firma de acuerdos de cooperación tecnológica entre los expertos del reconocido organismo espacial de los Estados Unidos y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) de nuestro país. En una conferencia de prensa Nelson refirió que las «áreas de cooperación entre ambas instituciones se enfocarán en diversas temáticas que los científicos de ambos países irán definiendo». En ese sentido el Gobierno dará este jueves un paso estratégico ante Estados Unidos ya que Nelson adelantó que «espero firmar hoy mismo con el presidente Fernández la adhesión argentina al «Programa Artemis«, en el que ya están involucrados 27 países. Creo que Argentina será el país 28». Artemis consiste en una serie de misiones automáticas y tripuladas cada vez más complejas y cuyo objetivo final es volver a enviar a la superficie lunar a un equipo de astronautas e investigadores. Además, dicho programa busca sentar las bases de una nueva «Era» de exploración espacial que incluya el establecimiento de una base lunar permanente; hacer prospecciones para la extracción de recursos lunares y –en el mediano plazo– servir de trampolín para futuras misiones tripuladas al planeta Marte, explotando especialmente el oxígeno y el hidrógeno lunar que se encuentra -en forma de agua- en el polo sur de nuestro satélite. Según explicó el ministro Filmus, «para nosotros la colaboración con la NASA es algo estratégico para avanzar en el diseño y envío de satélites al espacio”. Y recordó que “ya estuvimos reunidos con Nelson varias veces: en marzo del año pasado y en abril de este año, en Estados Unidos. Esta vuelta es un gusto recibirlo en Argentina para profundizar la cooperación internacional en el rubro espacial». El tour completo de contactos del titular de la Nasa, incluye –aparte de la actual visita argentina– sendas reuniones en Colombia, que mantendrá la semana próxima, y en Brasil, donde ya se vio con el presidente Lula.

Agenda local

En nuestro país, la agenda del visitante prevista para los próximos días incluye un evento con estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UBA, varios encuentros con los máximos directivos de la Conae y el mano a mano con el presidente Alberto Fernández en la Casa Rosada para la firma del convenio «Artemis». Luego viajará a Rio Negro para visitar las instalaciones de Invap, la principal firma de tecnología involucrada en diversos aspectos de nuestras misiones espaciales y en el desarrollo de tecnología satelital. Y antes de partir de regreso a EE.UU, el próximo lunes Nelson hará una visita al Centro Espacial Teófilo Tabanera de la Conae, unidad que funciona en la provincia de Córdoba. ¿Que tipo de tecnologías y misiones podría aportar la Argentina a un organismo como la NASA? Según respondió Nelson a la pregunta, «esos detalles los propondran luego los científicos de cada uno de los países. A modo de ejemplo, recuerdo una colaboración ya hecha entre ambos países donde se aprovechó para analizar la salinidad de los océanos. Y los resultados fueron muy exitosos«. Por otra parte, cuando le recordaron que Argentina está desarrollando su propio programa de lanzadores, afirmó que «en los próximos años deberemos acceder cada vez más al espacio con diversas cargas útiles. Y la NASA tiene muchos proveedores para esto, incluyendo empresas privadas como Space X. Pero si Argentina desarrolla su propio lanzador, no veo por que no podríamos aprovechar juntos dicha capacidad en el futuro».

Cuerpos extraterrestres

Como en estos días en Estados Unidos se volvió a afirmar que las autoridades tienen evidencias «ocultas» de extraterrestres, la pregunta sobre la veracidad d esta información caía de maduro. Con una sonrisa en la cara, escuchó atentamente y luego explicó: «En la NASA nos tomamos todo muy seria y científicamente. Por eso ya armamos una comisión de doce expertos que se encargará de elaborar un informe sobre esta temática que espero tener dispoible en las próximas semanas». Pero, pícaro, más allá de la respuesta oficial, agregó: «si me preguntan por mi opinión personal, creo que el Universo es realmente muy vasto en distancias, en galaxias, en sistemas, en estrellas y en planetas. Y los astrónomos me han dicho que han hecho sus cálculos y hay más de un trillón de probabilidades matemáticas de que, en alguna de las incontables galaxias, exista un planeta similar al nuestro donde se haya desarrollado la vida. De hecho, sería rarísimo que no hubiera otras formas de vida en el Universo». Además, recordó que la NASA ya se encarga de buscar vida fuera de la Tierra. «Es uno de nuestros mandatos centrales: por ejemplo, vamos a traer una serie de muestras de polvo de Marte a nuestros laboratorios locales para poder hacer análisis detallados y verificar si no hay evidencias de vida actual, o pasada, en nuestro vecino planeta rojo».

Político y astronauta

Clarence William Nelson fue la apuesta para este puesto del presidente Joe Biden y es el 14° administrador general de la Nasa desde su fundación. Tiene una larga carrera como legislador por el partido demócrata y la particular característica de saber bien de que se trata el organismo que hoy dirige. De hecho, Nelson fue astronauta y voló en la misión del transbordador espacial STS-61C, en 1986. En ese año, a bordo del Space Shuttle «Columbia» orbitó la Tierra 98 veces a lo largo de una  misión de 6 días, en la que se encargó de realizar diferentes experimentos. Entre sus cargos políticos estuvo la presidencia del Subcomité de Ciencia y Espacio que funciona en la Cámara de Representantes de EE.UU y en su equivalente del Senado. Tiene una postura muy clara en materia de cambio climático y es coautor de una variada legislación dedicada a investigar y contrarestar este tema, además de ser un firme defensor de las misiones de la NASA dedicadas a modelar e investigar en detalle esta amenza global.

Enrique Garabetyan