domingo, 5 julio, 2026 - 9:44 am

«No se puede prescindir de la agrobiotecnología ni en Buenos Aires, la Argentina, ni en el mundo»

0
«Que sean políticas de Estado que vayan más allá del gobierno de turno.» Con esas palabras, el rector de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), Marcelo Aba, celebró la apertura del noveno Congreso Nacional e Internacional de Agrobiotecnología, Propiedad Intelectual y Políticas Públicas. El acto de presentación se llevó a cabo en el municipio de Azul y tuvo al Teatro Español como sede. Allí, el gobernador Axel Kicillof remarcó que la importancia del Congreso radica «en la planificación de un modelo de innovación tecnológica que cuente con una mirada soberana, productiva y social». La convención, que arrancó este miércoles y se extenderá durante esta jornada, cuenta entre sus organizadores con la presencia del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de las Semillas y la Facultad de Agronomía. Según Aba, «la importancia de este Congreso está en la combinación de los aspectos que aborda». Se refiere el rector a las tres temáticas centrales. Agrobiotecnología, Propiedad Intelectual y Políticas Públicas: «En esa combinación de temáticas está la trascendencia del congreso, que por su puesto para la Universidad Nacional del Centro tiene una muy alta trascendencia», subraya Aba en diálogo con este medio. El rector de la UNICEN destaca que los desarrollos en agrobiotecnología son «claramente lo que viene en materia de producción». «Buscan satisfacer una demanda cada vez más intensa, pero el Congreso entiende que se debe hacer dentro del marco de la preservación del ambiente, y de contribuir a la mejora social. Todo eso requiere dejar de lado prácticas que no eran tan eficientes e ir hacia producciones que sí lo sean», remarca Aba. Pero «si todo lo que hablamos con anterioridad no viene acompañado de un Estado presente, que acompañe con sus políticas y con una infraestructura que contribuya a la producción, se vuelve muy difícil», explica el rector. La agrobiotecnología está catalogada como una serie de técnicas que, con los organismos vivos o con porciones de estos, trabaja para obtener productos, modificar los existentes, y desarrollar microorganismos que tienen como objetivo mejorar el estado de las plantas, favoreciendo así a la producción. Además, la agrobiotecnología permite desarrollar mejores adaptaciones al estrés hídrico, un sufrimiento recurrente para los suelos por estas épocas. «La idea es aumentar la producción, pero hacerlo cuidando el ambiente y cuidando a quienes producen. Y, a su vez, pensando en que tampoco debemos ser productores de materia prima, o sea que todo lo que se produzca debería tener agregado de valor en origen para que realmente las economías regionales y los sitios de producción reciban un ingreso que le permita vivir mejor a la población. La materia prima se paga poco y el consumidor paga mucho. Todo lo que se avance en este proceso en origen, es riqueza social que queda acá. De otra forma, queda solo el dinero de la venta, el producto se industrializa en otro país y el agregado de valor se da en otra economía», explica Aba. El rector, un médico veterinario graduado en Tandil con un doctorado en Suecia, sostiene que «la agrobiotecnología es  –en la provincia, en el país y en el mundo–  el camino hacia una producción que debe responderle a una humanidad que cada vez necesita más alimentos y que no tiene superficie para agrearle a la producción». Y agrega: «Hay que ir hacia producciones más eficientes en calidad y en cantidad, siempre preservando el medio ambiente». Para Aba esa combinación, «que no es sencilla es justamente la que entrega la agrobiotecnoogía, porque logra especies resistentes, ya sea a la sequía, a las enfermedades y a otras patologías». El segundo eje del Congreso está basado en sustentar la práctica mencionada a través de la Propiedad Intelectual. «A las universidades les llega por varios lados estos temas, uno de ellos es que somos generadores de conocimiento. Cuando se desarrollan las variedades y los avances, a veces están desprotegidos y quedan en manos de las empresas. El Congreso hace hincapié en que buena parte del conocimiento nacional nace de las universidades -ya sea por personal propio o por personal de los organismos de ciencia y tecnología, como el CONICET, la CIC, que desarrollan sus actividades dentro de la Universidad-«, explica Aba. En la actualidad, las partes que componen el entramado agrobiotecnológico ya trabajan en la materia, a través de distintos tipos de producción vegetal y diversas variedades que son comercializadas por el INTA, o por las empresas suscritas a sus convenios. Además, el Instituto Nacional de la Semilla es otra de las entidades que pisa fuerte en este tema. Pese a ello, Aba destaca la importancia del Congreso al señalar que «en la medida que más se avance en todos los cambios biotecnológicos, esto va a ser más cotidiano y va ocurrir a una alta velocidad. Esto generará que la interacción entre estas partes sea más necesaria». En sintonía con las declaraciones de Marcelo Aba, al finalizar su discurso en el acto de presentación del noveno Congreso de Agrobiotecnología, Propiedad Intelectual y Políticas Públicas, el gobernador Axel Kicillof remarcó: «Cuando hablamos de recuperar la identidad de nuestra provincia en base a su integración, lo hacemos con el convencimiento de que el factor central que nos une como pueblo, nos brinda prosperidad y futuro, es la producción. Nosotros creemos que la educación, la ciencia y la tecnología, son elementos centrales para el desarrollo de nuestra provincia y nuestro país. No hay modelo productivo sin investigación e innovación, y su impulso solo es posible cuando hay un Estado presente”. «Lo importante del Congreso, más allá de reforzar lo que viene, es preparar a los jóvenes, los estudiantes y las nuevas generaciones para estar mucho más atentas a cómo desarrollar estos cambios que llegaron para quedarse. Nosotros, como Universidad, somos formadores de profesionales que van a aplicar esas nuevas variedades y las nuevas tendencias», sintetiza el rector, tras remarcar que la Universidad también es quien se encarga de «promover la llegada a los productores, generando una tarea de extensión que hace que el desarrollo no termine en algo meramente científico y se transforme en una tecnología de aplicación». Otro de los puntos centrales que impulsa el fomento de los avances mencionados es el contexto global. El trabajo, la producción y el comercio a nivel mundial vivencia actualmente un proceso de cambios históricos en materia tecnológica. Ante esta situación, Aba explica que al desarrollo con vistas internacionales «hay que ponerle criterio y estrategia, para saber hacia dónde se va y para qué se va». Si bien el hecho de que el gobierno bonaerense acompañe, organice y presencie el Congreso focaliza la mirada en términos regionales, Aba destaca que «lo que aquí se discute es de alcance nacional». «Un país que pretende soñar con un futuro mejor debe tener, entre sus objetivos, grandes lineamientos que sean trascendentes a cualquier cambio de gestión. De lo contrario, siempre vamos a estar en un péndulo, y sabemos que eso no funciona. Allí es donde los argentinos tenemos que encontrar puntos de contacto, puntos en común, y generar políticas donde no haya discusión. Sí hay que discutir cuando no alcanzamos acuerdos, pero aquellos aspectos que podemos trazar como grandes lineamientos de un país potente, deberían ser acuerdos que no dependan del gobierno de turno», sentencia. El evento, que se lleva a cabo en una ciudad gobernada por Hernán Bertellys, de Cambiemos, cuenta con paneles y mesas de trabajo donde expondrán diversos referentes nacionales e internacionales. Los temas estarán divididos en agrobiotecnología y propiedad intelectual; innovación biotecnológica nacional y transferencia; investigación y desarrollo a la agrobiotecnología en institutos públicos; propiedad intelectual en variedad vegetal y biotecnología; y economía, innovación y desarrollo.

San Isidro: La inteligencia artificial empieza a ser usada en los hospitales públicos

0
El Municipio de San Isidro incorporó a su sistema de salud la inteligencia artificial (IA) en el área de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Central. A través de esta nueva herramienta se logrará mayor precisión y rapidez para detectar enfermedades en forma precoz y decidir el mejor tratamiento. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, señaló: “Ganar tiempo en medicina salva vidas. Estamos viviendo una revolución digital y los datos automatizados y algoritmos de la IA nos ofrecen grandes oportunidades en la medicina. Es un complemento clave para nuestros especialistas”. Acerca de las ventajas que ofrece la inteligencia artificial, Juan Viaggio, secretario de Salud Pública de San Isidro, explicó: “Reduce un 70% el error en diagnóstico y es de gran ayuda para el plantel médico. Además de ahorrar un 30 % del tiempo para hacer el diagnóstico en los casos más urgentes, sobretodo en el área de emergencias”. Por último, el jefe comunal, destacó que San Isidro es el primer distrito de la Provincia de Buenos Aires en incorporar la inteligencia artificial al servicio de la salud pública. “Somos un municipio que mira hacia el futuro. Cómo utilizar la IA y cuál es el sentido de este progreso es el debate que se viene. Las respuestas saldrán de regulaciones ideadas por humanos y no por algoritmos”, reflexionó Posse. Comentario de AgendAR: No nos consta si el hospital de San Isidro es el primero entre nosotros en utilizar la inteligencia artificial como herramienta de diagnóstico o si hay otros que, por el habitual conservadurismo de los médicos, prefieran no anunciarlo públicamente por temor a una posible desconfianza de los pacientes. Nosotros pensamos que es una herramienta valiosa que no reemplaza al médico clínico ni tampoco al especialista, por supuesto, pero ayuda a integrar la inmensa cantidad de datos con que se maneja la medicina moderna.

A.B.F

Una vacuna de ARN exhibe promesa en el tratamiento del cancer de pancreas

0

De los más de 100 tipos de cáncer conocidos, el de páncreas es el más letal. El 88% de los pacientes mueren a pesar de haber recibido los tratamientos disponibles, principalmente cirugía y quimioterapia. Esta terrible estadística tiene un reverso luminoso: un 12% de enfermos sobreviven. Algunos viven años, incluso más de una década, sin sufrir recaídas. En términos médicos están curados. ¿Cómo lo consiguen?

Esa pregunta inspiró el desarrollo de una vacuna contra el cáncer de páncreas basada en ARN, la misma molécula que permitió crear en tiempo récord las inmunizaciones contra el Covid. Los resultados de las primeras pruebas en pacientes –apenas 16 personas en una primera tanda de ensayos– acaban de mostrar resultados prometedores. La vacuna consiguió activar el sistema inmune de la mitad de los pacientes. Ninguno de ellos tuvo una recaída en el tiempo que duró el ensayo: 18 meses. En cambio, todos los enfermos en los que la vacuna no provocó reacción sufrieron recaídas.

Los resultados son aún muy preliminares, pero marcan un importante hito en un campo en el que los tratamientos y la supervivencia de los pacientes apenas han mejorado en los últimos 40 años.

El cáncer de páncreas es el tumor frío por antonomasia. En jerga oncológica, esto significa que el sistema inmune es incapaz de detectarlo y provocar inflamación –calor– para matarlo. Por eso en el páncreas no funciona la inmunoterapia, el tratamiento oncológico más exitoso de los últimos años. Lo sorprendente es que los tumores de sobrevivientes a largo plazo están “ardiendo”: en ellos hay hasta 12 veces más células inmunes que en el resto de los pacientes. Esas células inmunes son linfocitos T asesinos, un tipo de glóbulo blanco capaz de matar a otras células. Los linfocitos T de los sobrevivientes aprendieron a identificar las proteínas aberrantes que produce el tumor, llamadas neoantígenos, y aniquilarlo.

El 88% de los pacientes con tumores de páncreas mueren a pesar de haber recibido los tratamientos disponibles
 

“Tras analizar muestras de sobrevivientes a largo plazo, nos preguntamos si podíamos emularlo en el resto de los pacientes”, explica a este diario Vinod Balachandran, médico del Centro de Cáncer Sloan Kettering de Nueva York y líder del equipo que desarrolló la vacuna. Lo más importante, opina, es que al contrario de lo que se pensaba hasta ahora, el cáncer de páncreas sí produce moléculas que permiten lanzar al sistema inmune contra él.

Los resultados se publicaron ayer en la revista Nature, referente de la mejor ciencia mundial. Junto a Balachandran firman Ugur Sahin y Özlem Türeci, el ya célebre matrimonio de origen turco que fundó BioNTech y creó la exitosa vacuna de ARN contra el Covid en colaboración con Pfizer. Lo cierto es que ambos montaron su empresa, precisamente, con la idea de conseguir las primeras vacunas efectivas contra el cáncer.

Una vacuna para cada paciente

En este complejo ensayo clínico hubo que fabricar una vacuna para cada paciente. Tras extirpar los tumores del abdomen de los 16 participantes, los investigadores secuenciaron su genoma e identificaron hasta 20 neoantígenos. Luego crearon vacunas de ARN que contenían la receta para que cada uno sintetizase en su organismo las moléculas específicas de su tumor.

En este punto se les administró atezolizumab, un fármaco de inmunoterapia; una dosis de vacuna y, por último, mFolfirinox, un tipo de quimioterapia. Luego dieron una dosis de refuerzo. Además de los resultados positivos en el 50% de los pacientes ya mencionados, los investigadores observaron que aumenta en su organismo la cantidad de linfocitos asesinos, lo que probablemente esté detrás de la ausencia de recaídas. Balachandran explica que esperan comenzar “pronto”, junto a BioNTech, la segunda fase de pruebas más detalladas y con más pacientes, algo esencial para esclarecer la efectividad real de la vacuna.

Vinod Balachandran, médico del Centro de Cáncer Sloan Kettering de Nueva York y líder del equipo que desarrolló la vacuna
 

“Estos resultados son muy prometedores y sientan la base para una segunda fase de ensayos clínicos”, resaltan Amanda Huff y Neeha Zaidi, investigadoras de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.) que no participaron en el estudio, en un comentario también publicado. Estas especialistas en vacunas oncológicas resaltan una observación sorprendente. Uno de los pacientes que respondieron a la vacuna tenía linfocitos asesinos no solo en su páncreas, sino también en el hígado, que aparentemente estaba sano, ¿por qué? Al parecer tenía una lesión no cancerígena caracterizada por una mutación en el gen TP53, que es la misma que había en su cáncer de páncreas. Esto hace pensar que el sistema inmune activado por la vacuna podría combatir no solo el tumor primario, sino también la metástasis en otros órganos.

Ignacio Melero, experto en inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra, destaca el avance. “Cuando el cirujano extirpa estos tumores suele quedar enfermedad residual. Estos resultados nos muestran que puede tener sentido añadir esta vacuna, que es la primera de ARN que mostró resultados positivos en el páncreas, a los tratamientos convencionales. Una supervivencia de 18 meses sin recaída es un tiempo muy respetable”, resalta. Pero el oncólogo también advierte que, por ahora, “la tecnología para desarrollar estas vacunas es muy compleja, especialmente porque hay que hacer una por paciente”. Aunque el tumor de páncreas no es uno de los más comunes, solo en 2020 se diagnosticaron más de 9000 casos en España.

Ana Fernández-Montes, portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica, cree que esta es una “aproximación muy esperanzadora”. “Hablamos de un tumor que tras una cirugía solo puede recibir quimioterapia para evitar recaídas, tratamiento a su vez con un elevado índice de fracasos y con una toxicidad muy importante”, explica. “Este tratamiento es un hito en los pacientes en los que se consigue estimular el linfocito T. Estamos convirtiendo un tumor frío, que no responde a inmunoterapia, en uno caliente, que potencialmente sí lo hará”, añade.

Deutsche Welle: Practicas agrícolas en América Latina – Video

0
La agencia alemana Deutsche Welle trae este interesante video sobre la agricultura y ganadería en América Latina, agregando la visión ecologista europea, conviene tenerlo presente porque estos planteos forman parte de las medidas parancelarias de la UE.

Lacalle Pou teme un complot de Argentina y Brasil para frenar el TLC con China

0

El presidente, que afirmó no tener pruebas, lanzó una acusación que atraviesa la coyuntura económica de Uruguay.

El presidente Luis Lacalle Pou volvió a subir el tono en la relación con los vecinos al acusar abiertamente a los gobiernos de Alberto Fernández en Argentina y de Lula da Silva en Brasil de realizar maniobras diplomáticas para entorpecer las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China.
“No lo puedo comprobar, pero me imagino que ha habido gestiones diplomáticas, tanto de Argentina como de Brasil, para manifestar que no ven con buenos ojos que Uruguay avance en solitario. No sé qué atención le presta a eso el gobierno chino”, aseguró durante su entrevista con el diario español El Mundo. Se trata de un fragmento que no fue publicado y que hoy difundió el diario El País.
Actualmente el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)Fernando Mattos, está en China en una gira de suma importancia para las ambiciones del Ejecutivo de avanzar en el TLC. Se trata de una visita que durará 20 días y en la que está acompañado por empresarios de sectores clave de la economía que esperan mejorar el acceso al mercado chino. Semanas atrás el canciller Francisco Bustillo había viajado al gigante asiático para tratar de desbloquear las negociaciones por el acuerdo comercial que enfrentó a Uruguay con sus socios del Mercosur. El jefe de la diplomacia volvió sin anuncios al respecto, pero con el compromiso de Pekín de diseñar una agenda de cooperación comercial, aunque de otro tipo. El viaje de Bustillo casi coincidió con el del presidente Lula da Silva a China donde, más allá de relanzar la relación bilateral entre los dos países, el tema del TLC uruguayo estuvo sobre la mesa. El presidente brasileño rechaza el camino en solitario de Uruguay y promueve que el acuerdo comercial sea entre el Mercosur y la potencia. La posición de Brasilia no es secreta, pese a lo que sugiere el presidente Luis Lacalle Pou. Fue discutida por ambos en su encuentro en Montevideo a fines de enero. Entonces, acordaron que cada gobierno jugaría sus fichas a favor de sus posiciones y se vería cuál tenía más suerte. Se sabe que China presta atención a la opinión de Brasil. Es un socio clave en la geopolítica regional y también en las relaciones comerciales. Desde el lado de Brasilia, valoran que Pekín ha sido su principal socio comercial ininterrumpidamente desde 2009. El congelamiento de las negociaciones por el TLC, de hecho, ocurrieron mucho antes de que el gobierno de Lula da Silva iniciara las gestiones diplomáticas para frenarlo de las que habla Luis Lacalle Pou. El parate coincidió con el proceso electoral en Brasil, incluso cuando el estudio de factibilidad del lado uruguayo había sido presentado en junio pasado. La demora de casi un año en avanzar con las negociaciones –en medio del cual Ecuador selló un TLC exprés con China- no sólo generó fastidio dentro del Ejecutivo, sino que también comenzó a sentirse en el plano económico local. Las ventas a China cayeron en casi todos los rubros del sector agroexportador, un sector que además sufre el golpe de la sequía histórica. Pekín ha limitado su ritmo de importaciones y, en esa decisión, Uruguay que no es un socio preferencial ha sentido el impacto. Solo como ejemplo, las exportaciones de carne desde Uruguay a China se derrumbaron 37,7% en abril, el nivel más bajo en 32 meses. A su vez, en el acumulado del primer cuatrimestre del año, se vendieron casi 70.000 toneladas, lo que significa una disminución de 30.000 toneladas, es decir del 30%, en comparación con el mismo período de 2022. Paralelamente, Brasil se convirtió en el principal destino de colocación de bienes uruguayos los últimos dos meses. En abril representó un mercado de 730 millones de dólares (+33%), dejando detrás al país asiático (-41%; 526 millones de dólares). Casi como una ironía, el aumento de colocaciones de productos uruguayos en Brasil estuvo facilitado por la ausencia de aranceles por ser ambos países miembros del Mercosur. A ello se suma que las exportaciones son más diversificadas e incluyen también a la energía eléctrica y productos lácteos, y no solo soja y carne como en el caso de China. El presidente Luis Lacalle Pou, que siempre tuvo una relación disonante con el argentino Alberto Fernández, parece sumar ahora cierto grado de tensión con Lula da Silva. Cabe destacar que estas acusaciones de gestiones diplomáticas secretas ocurren en la antesala de un encuentro que los tendrá cara a cara en Brasil para un retiro de mandatarios latinoamericanos. Los tiempos políticos no siempre coinciden con los económicos.

Santiago Pérez Ghiglia (INVAP): “Satélites propios te permite tomar decisiones soberanas sobre las comunicaciones”

0
Santiago Pérez Ghiglia es IT manager de INVAP, empresa en la que trabaja hace unos 15 años en la que comenzó como programador, se desarrolló en el área satelital, después en comercialización y hoy trabaja en el área de sistemas. Conversó con Agencia Paco Urondo sobre las posibilidades de desarrollo que ofrece la empresa y su importancia para la soberanía nacional. Agencia Paco Urondo: ¿Qué es INVAP y cómo funciona? Santiago Pérez Ghiglia: INVAP es una empresa del Estado, una sociedad del Estado de Río Negro que se dedica, especialmente, a hacer proyectos tecnológicos complejos desde hace más de 45 años. Como sociedad del Estado tiene representación en el directorio de la Comisión Nacional de Energía Atómica y una representación en el directorio de la provincia. INVAP no tiene participación de socios privados como dueños o como tenedores de acciones, pero sí tiene interacción con un montón de empresas privadas que hacen al ecosistema de producción y desarrollo en el que estamos insertos. Muchas veces se ve un proyecto y aparece el nombre de INVAP, medio como mascarón de proa de un logro, y atrás hay todo un ecosistema. Por un lado, lo que tiene que ver con el desarrollo del conocimiento: todo el sistema de Ciencia y Técnica nacional, CONICET, la Comisión de Energía Atómica, la Comisión de Actividades Espaciales. O sea, un montón de actores que son indispensables para que pueda ocurrir el producto que, finalmente, se lanza, o la puesta en marcha que se hace. Y después hay todo una red de proveedores, empresas que trabajan haciendo partes, haciendo desarrollo, empresas de software, empresas que mecanizan para nosotros. Hay un montón de trabajo que ocurre en este ecosistema. De cada peso en sueldo que ponemos, hay otro peso que gastamos en contratación, mano de obra o de servicio en Bariloche o en el resto del país. APU: ¿Cómo se compone INVAP, dónde se desarrolla? S.P.G.: Hoy, empleados o empleadas directos somos unos 1600, más o menos. Estamos distribuidos la mayoría acá, en Bariloche, y tenemos 2 sedes bastante grandes, una en Córdoba y una en Buenos Aires. Después, hay algunas oficinas en el resto del país y en algunos lugares del mundo donde tenemos proyectos. Por ejemplo, una oficina pequeña en Australia, una en Holanda. Una cosa bastante importante para nosotros es tratar de participar en el ciclo de vida entero de los productos que hacemos. INVAP no es que hace un desarrollo, entrega ese producto o esa instalación que desarrolló, y da por terminada la relación. Buscamos seguir vinculados, de participar en la parte de mantenimiento de ese producto, su desgaste, en cómo hay que actualizarlo. En los países en los que hacemos proyectos tenemos una oficina que tiene un tamaño considerable cuando estamos en la etapa de desarrollo y puesta en marcha, pero después, siempre, nos queda una oficina a través de la cual nos relacionamos con ese cliente y conseguimos que esa tecnología siga vigente.
APU: Y me imagino que el conocimiento universitario se vuelve importante. S.P.G.: Tenemos muchísimos empleados de la universidad pública. Hay, obviamente, empleados que vienen de la universidad privada, otros con una multiplicidad de recorridos y gente de todo el mundo. Hay personas que vienen de otros países y los empleamos porque les parece relevante, o porque se vinieron a vivir a Bariloche y les parece interesante. Hicimos convenios con CONICET y con varias universidades con las que intentamos sostener un vínculo; hay un equipo que se dedica específicamente a eso. Entendemos que es la manera de mejorar esta idea de transferencia tecnológica y que, de alguna manera, todos esos conocimientos que se producen en el sistema de Ciencia y Técnica, podamos aplicarlos. Y que, a su vez, podamos orientar algunas de las investigaciones o desarrollo de conocimiento que ocurre en ese sistema en línea con, lo que entendemos, son los desafíos del mañana. Ese ida y vuelta tratamos de hacerlo a través de nuestro departamento de vinculación. Otra cosa que hacemos es tratar de entusiasmar a los jóvenes con que es una realidad que se puede hacer desarrollo tecnológico en Argentina, que pasan cosa muy interesantes. Ahora, por ejemplo, tenemos un concurso de tesis de ingeniería que premia a las mejores. La intención es generar estas vocaciones de trabajar para el desarrollo, de hacer tecnología en Argentina. Esa es otra de las patas que tenemos, no siempre es para hacer trabajo, un montón de veces son para ir a dar charlas a las universidades, que haya una conciencia de que ocurre desarrollo tecnológico en Argentina. No sólo, monolíticamente, dentro del INVAP, sino que hay todo un ecosistema de desarrollo tecnológico. APU: ¿Qué distingue a INVAP como empresa de investigaciones tecnológicas aplicadas? S.P.G.: En el manejo de proyectos tecnológicos complejos, que contienen un alto riesgo tecnológico, en los que está presente la multidisciplinariedad y la visión sistémica. En algunas disciplinas técnicas somos muy buenos, en esta cosa de poder hacer proyectos en los que tenés esta multidisciplinariedad, creo que es lo que nos mantiene relevantes. Lo más importante para nosotros es dedicarnos a hacer proyectos que son estratégicos. En esos proyectos, un montón de veces, no es necesario ser “los primeros en el mundo” que lo hacen. Sí es relevante desarrollar esa tecnología o un sistema complejo alineado a la idiosincrasia de nuestro país, a los recursos que tenemos disponibles, a sus posibilidades. Y poder sostener, dentro de nuestro territorio, todo el ciclo de vida de ese producto. En ocasiones, esos desarrollos generan conocimientos o tecnologías que son susceptibles de ser exportados. En algunos casos como en los reactores de investigación, terminan volviéndose tan buenos que competimos a nivel mundial, ganamos varios contratos internacionales en los que la tecnología que desarrollamos es apreciada por su calidad. Si vos me preguntás ¿está a la vanguardia tecnológica en todos los aspectos? Mi respuesta es no. Pero habría que resignificar esta idea de vanguardia en que lo que hacemos es relevante para los desafíos que tiene nuestro país, que nos permita elegir qué desarrollar y hacerlo adaptado a nuestra idiosincrasia. Inclusive, se vuelve muy interesante para otras naciones y susceptible de ser exportado. En general, cuando exportamos, no lo hace INVAP, lo hace el país. Se concreta de la mano de Cancillería y un montón de veces, esos proyectos que exportamos, traen embebidas un montón de tecnologías, de desarrollos que se hicieron junto con la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales, etc. Los sistemas que hacemos son tan grandes que, a la larga, los que los compran son naciones, más que empresas. Después hay empresas que son el instrumento. Somos bastante cuidadosos en esto, de no subirnos a la idea de que es sólo INVAP, sino que es un ecosistema el que está trabajando para que pueda suceder.
“Los ciclos de desarrollo tecnológicos suelen ser más largos que los presidenciales”.
APU: ¿Por qué, para un país, se vuelve importante hacer sus reactores, radares, satélites? S.P.G.: Esa importancia podemos marcarla en 2 ejes. El más directo tiene que ver con la capacidad de hacer tu propia tecnología, de poder elegir cuál desarrollar. Hubo como una evolución en este concepto de soberanía tecnológica. Hay muy pocos países que pueden hacerlo de punta a punta, desde decir hago el silicio del chip que voy a usar hasta el sistema que lo explota. Pero sí es importante el poder elegir qué tecnología desarrollar, adaptarla a tu propia idiosincrasia y generar un impacto social que, además, implica trabajo de mucho valor agregado. Después hay otra cara, que es la geopolítica. Para un país, el poder dominar el ciclo de combustible nuclear, desarrollar tus propios satélites, tus propios radares que te permiten el control de tu cielo con tu tecnología, es fundamental. Son dos caras complementarias, a nosotros nos pone muy contentos de poder participar en las dos. APU: ¿Cuáles son los proyectos en los que está inmerso INVAP, en estos momentos? S.P.G.: Hoy se está modernizando los radares que INVAP vendió hace bastantes años. Ese proyecto es muy importante, porque le permite a Argentina tener control sobre su cielo. Haber tomado la decisión de hacer los radares en nuestro país te permite actualizarlos y no tener que comprar radares nuevos. Vos, con mano de obra argentina, podés hacer que avancen tecnológicamente, que mejoren la perfomance, que tengan nuevas capacidades, basándote en un montón de material que ya tenés desplegado. Ahí está la idea de poder sostener todo el ciclo de vida de los productos. Además, acabamos de hacer la puesta en marcha de una planta de producción de radioisótopos en India. Otra vez, es un proyecto que exportamos a India, el diseño y la puesta en marcha de una planta de producción de radioisótopos. En este caso, el proceso original es un desarrollo de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Y en la puesta en marcha trabajamos todos como un equipo: el cliente, nuestro personal, el personal de la comisión, todos juntos en esa puesta en marcha que es como un hito muy singular y que genera equipo, como cuando lanzamos un satélite. Es donde se forjan esos lazos que trascienden un poco la idea de la pertenencia a las empresas o a qué organización pertenece cada uno, está por encima ese objetivo que vamos a lograr. También tenemos un proyecto muy importante de hacer un reactor de investigación para Holanda. Este país que produce el 30 % de los radioisótopos que se usan en el mundo y que, cuando tuvo que salir a comprar un reactor, hizo una licitación y terminó eligiendo nuestra capacidad para hacerlo. Digo esto porque no es que un reactor de investigación es un producto de estantería. Terminan confiando en nuestra capacidad de que vamos a entender su necesidad y hacer un desarrollo que esté alineado con ellas, con su idiosincrasia, con su idea de operación y producción. Estamos haciendo, también, con Turquía, un satélite geoestacionario, de propulsión eléctrica. Llevamos adelante el desarrollo de esa tecnología junto con Turquía, es un lindo ejemplo de cómo logramos encontrar maneras novedosas de hacer negocios y de asociarnos con otra nación para conseguir, si querés, el próximo salto evolutivo en materia de este tipo de satélites. El ARSAT SG1, que es el próximo ARSAT, es un desarrollo en esa línea, vamos a volver a lanzar un satélite nacional habiendo dado un salto tecnológico. APU: No debe ser sencillo sostener el desarrollo a través del tiempo… S.P.G.: Desarrollar un satélite, un radar, por ahí, lleva 7 años. Los ciclos de desarrollo tecnológicos suelen ser más largos que los ciclos presidenciales. Hemos tenido suerte de lograr transmitir la importancia de su sostenimiento y que sean proyectos que se materializan en resultados. Tener ejemplos en el pasado ayuda bastante a dar esta conversación. Hacer este desarrollo conlleva riesgo y, un montón de veces, para los funcionarios es incómodo. Hace falta correrlo en pro de obtener toda esa cosa extra, que es poder mantenerlo en el país. El costo en el ciclo de vida, muchas veces, es 4 a 1. O sea, hacer un producto tiene un costo equivalente a 1, pero en toda su vida útil vas a gastar 4 más de mantenimiento. Es el juego que queremos y nos gusta jugar. No el de un INVAP monolítico que corre todos los riesgos solo y hace todo adentro. Sería imposible para nosotros. Buscamos poder convencer tomar estos riesgos y ver los beneficios, juntos. Que esto que hacemos está ligado a poder sostenerlo acá dentro, que en vez de salir a gastar un millón de dólares afuera, tenés un proyecto en el que importás 200 mil dólares de partes y los otros 800 mil son de plata en Argentina que paga sueldos nuestros o que compra fabricaciones o servicios de todo un ecosistema que va creciendo. Y que, para el próximo desarrollo, tenés ya armado un ecosistema más grande que te permite hacer cosas más complejas.
APU: ¿Eso cómo nos coloca en el mapa mundial? S.P.G.: Mi impresión es que la geopolítica se vuelve cada vez más compleja. El desafío más importante es poder elegir en qué tecnología vas a tratar de invertir, que todo tu aparato de ciencia y técnica se alinee con esas tecnologías, la relación con tu matriz productiva y las posibilidades reales de desarrollo, para materializar todo eso en proyectos que te vayan acercando a ese desafío. En un mundo que se está digitalizando cada vez más, donde prepondera una retórica de que no hay más fronteras, que todo pareciera estar oblicuamente disponible, es importante estar afilados en la mirada de qué tecnologías necesitás dominar. Porque son indispensables en el tema comunicaciones, para que funcione tu país. Hay algunas cosas en las que podés decir “en esto no me voy a desarrollar”, pero en otras, por una matriz determinada, se vuelve indispensable. En un mundo que evoluciona tecnológicamente cada vez más rápido, si no estás atento es fácil no verla pasar. APU: ¿Cómo está nuestra capacidad de construir satélites y qué competitividad tienen? S.P.G.: Hoy se ha vuelto bastante más accesible. En el momento que lanzamos el ARSAT 1 y 2, había sólo 8 países en condiciones de hacerlo. La Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales tiene hoy un proyecto de hacer un lanzador propio. De vuelta, es otro club aún más chico, el de los países con capacidad de ponerlos en órbita por sus propios medios. El tema de poder tener tu propio satélite de comunicaciones te permite, a la larga, tomar decisiones sobre ese servicio. Estamos en un mundo digitalizado donde, la información cobra cada vez más relevancia y se vuelve indispensable para que tu país funcione. Si uno mira la pandemia y trata de imaginar qué hubiera sido sin Internet, sin comunicaciones, qué hubiera implicado productivamente. Supongamos que se decide no tener tu propio satélite, alquilarlo. Tendrías todas tus comunicaciones dependiendo de la voluntad de una empresa de otro país, si te lo quiere vender o no y a qué precio, con poco poder de negociación. La posibilidad de tener tus propios satélites te permiten tomar decisiones soberanas acerca de esas comunicaciones y te para en un mejor lugar para salir a contratar. Podés elegir, por ejemplo, cuál es la pisada de ese satélite. Los satélites se diseñan y tienen como un mapa de potencia y de dónde dan servicio. Decidir que tu satélite va a tener una cobertura que llegue a lugares donde la densidad poblacional es muy bajita, te saca la lógica de un resultado económico. Por ahí, para otra empresa no tiene sentido; para vos como país, sí lo tiene. Obviamente, podrías salir a comprar un satélite hecho que tuviera esa pisada y operarlo vos. Te perdiste dar ese salto de aprender a hacerlo y conseguir que el próximo sea un poquito más complejo y tenga más tecnología. Es necesario hacer uso del poder de compra del Estado en forma inteligente, para que ocurra el desarrollo con el mismo recurso con el que compra una cosa totalmente cerrada y hecha afuera. Es importante ese diálogo para tratar de que Argentina, cuando compra, también se desarrolle tecnológicamente.

El presidente visito la obra del reactor nuclear CAREM

0
El presidente Alberto Fernández y el ministro Daniel Filmus visitaron la obra en construcción del prototipo del primer reactor nuclear de potencia 100 por ciento argentino que la Comisión Nacional de Energía Atómica construye en Lima, provincia de Buenos Aires. Fueron recibidos por la presidenta de la CNEA Adriana Serquis y el vicepresidente Diego Hurtado, con quienes recorrieron las instalaciones. También tomaron parte de la visita el secretario general de la Presidencia Julio Vitobello; la portavoz de la Presidencia Gabriela Cerruti; la subsecretaria de Coordinación Institucional de la Secretaría de Energía María Florencia Álvarez Travieso y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina José Luis Antúnez. Previo a la recorrida, el presidente Alberto Fernández mantuvo una reunión de trabajo de la que también participaron el director de Energía Eléctrica de Salta Jorge Giubergia; la responsable de Gestión Estratégica del Proyecto CAREM Alejandra Calvo y el gerente de Dirección de Obra Juan Cattaneo, quien especificó que el avance de obra civil del edificio es el 78% y el avance físico general del proyecto es del 62%. Luego se dirigieron a la obra e ingresaron por el ala sur, donde funcionarán las oficinas administrativas. Pasaron a la zona supervisada de circulación, en el nivel -5,8 donde pudieron ver en persona las características de la construcción con explicaciones del personal de CNEA. A continuación, se dirigieron al canal de supresión (nivel -12) y, por último, al recinto seco central que es el lugar que va a contener la vasija del reactor nuclear propiamente dicho. Tecnología argentina El CAREM es el primer reactor nuclear de baja potencia íntegramente diseñado y construido en la Argentina, y su construcción muestra la capacidad del país para el desarrollo y puesta en marcha de centrales nucleares. Este desarrollo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) coloca a la Argentina en el camino de liderar el segmento de reactores modulares de baja y media potencia SMR, que son la tendencia mundial en materia de energía nuclear, porque se trata de reactores mucho más pequeños, con un diseño más simple y seguro. Esta primera versión de los reactores tipo CAREM podrá generar 32 megavatios eléctricos y se destaca por un riguroso estándar de seguridad aplicado desde el diseño, obtenido mediante soluciones de alta ingeniería que simplifican su construcción, operación y mantenimiento. Se prevé que alrededor del 70% de sus insumos, componentes y servicios vinculados sea provisto por empresas argentinas certificadas bajo los exigentes estándares internacionales de calidad, supervisados por la CNEA. En paralelo al desarrollo del prototipo, la CNEA avanza en el diseño conceptual del módulo comercial del CAREM, que tendrá una potencia mayor (de entre 100 y 120 MWe), y será la base de una central multi-reactor que permitirá alcanzar costos muy competitivos para el mercado internacional.

El 40% de los argentinos no se hace controles de salud en forma periódica

0
  • El trabajo destaca que quienes menos consultan al médico son los jóvenes y más pobres.
Si en algo hay consenso entre todos los expertos en salud pública es que la pasada pandemia afectó fuertemente múltiples dimensiones de la salud. Y explican que fue mucho más que los casos de contagios y muertes por coronavirus o long covid. En realidad, golpeó a todos, aun los que atravesaron estos años sin enfermarse. Pero ¿cómo y cuánto afectó la salud de los argentinos? Un reciente estudio realizado por un equipo de profesionales de la Universidad Católica (UCA) le pone algunos números concretos a esa situación de deterioro durante 2022. Por ejemplo, uno de cada seis argentinos afirmó “tener bastantes problemas de salud o padecer alguna enfermedad crónica grave”. Y lo peor es que también está en crisis la prevención: el 40,6% de los consultados confesó que “durante 2022 no se realizó ninguna consulta anual con un médico”.
.
El informe se denomina “Estado de salud y acceso a la atención médica en la Argentina urbana en 2022” y fue realizado por investigadores del Observatorio de la Deuda Social Argentina, que encuestaron a las personas de 5.800 hogares. Solange Rodríguez Espínola, una de las autoras del trabajo, resumió: “Entre los parámetros que más nos llamaron la atención se destaca el ‘efecto pandemia’ sobre los chequeos anuales con su médico de cabecera. Estos, lógicamente, cayeron”.
.
Así, del informe de la UCA se desprende que –en 2019– tres de cada diez adultos informaban no haber hecho una consulta anual con un profesional. Obviamente, esa cifra se disparó debido al aislamiento social de 2020 y con el covid como tema excluyente. Así, 2021 culminó con un enorme crecimiento en la falta de consultas periódicas, hasta llegar a una cifra imposible: setenta de cada cien personas no vieron a su médico de cabecera.
.
“Con el paso del tiempo, la situación mejoró”, dijo la experta. “Pero lo preocupante es que, en 2022, encontramos que el 40,6% de las personas no se hizo su chequeo. O sea, continuamos en un franco deterioro de salud y ni siquiera hemos regresado a los valores previos a la crisis sanitaria”, comentó Rodríguez Espínola, que realizó el trabajo junto con los investigadores María Agustina Paternó Manavella y Francisco Lafferriere.
.
Por otra parte, la profesional de la UCA recordó que las consecuencias de esta situación de desatención actual se harán notar más en unos años, cuando se registre un aumento de la incidencia de situaciones que podrían haber sido prevenidas o tratadas en forma prematura. Y aclaró que a esto no se llegó solamente por falta de conciencia de los ciudadanos, sino también porque el sistema de salud está colapsado y no logra dar una respuesta adecuada. Esto se ve, entre otras cosas, en las demoras para sacar turnos, situación en que la que se volvió al pasado, ya que dejó de ser por internet o celular y pasó a ser personal.
.
Inequidad
Por otra parte, la experta advirtió que las consecuencias de esta situación de desatención actual se hará notar en el futuro. Y destacó que quienes menos consultan al médico son las personas más jóvenes y más pobres. De hecho, en las clases menos favorecidas socioeconómicamente, la falta de consulta anual preventiva se dispara hasta el 70% de los pobres que afirma no haber hecho chequeos anuales. Y también se acentuó la brecha por edad.
.
Entre las razones que explican esta situación de falta de controles anuales se destaca la dificultad en el acceso a los profesionales de la salud. Uno de los valores que muestran esta tendencia preocupante es el dato de que un 20,2% de los encuestados refirió haber tenido que esperar un turno con un especialista al menos más de dos meses. Pero al cruzar dicho parámetro con el nivel socioeconómico, la situación se agrava: en el nivel medio-alto disminuye a uno de cada diez personas, pero en el nivel bajo la espera se triplica y tres de cada diez personas dijeron haber tenido que esperar al menos 60 días antes de poder consultar a un médico.
.
También se refleja la inequidad en la atención a la salud en el sistema privado y público: el 67,4% de los pobres recurrió a la atención pública. Y entre las personas clasificadas como “no pobres”, solo el 19,5% se atendió en un hospital o salita pública.
.
En este mismo rubro, también se observaron diferencias en la calidad de atención en la consulta médica según la cobertura en salud. Así, los afiliados del PAMI y quienes solo cuentan con cobertura pública, también afirmaron tener “mala calidad de atención y una espera de dos meses o más para la consulta”.
.
Para revertir algo de todo esto, la profesional de la UCA propone mejorar las campañas de prevención y concientización. A esto se le suma cortar la burocracia y facilitar al máximo el acceso a los profesionales. Y, finalmente, estimular la formación y la incorporación de recursos humanos al sistema de salud, desde enfermeros hasta médicos generalistas y especialistas.
.
Barajar y dar de nuevo en el sistema de salud
Para el especialista en salud pública Ignacio Katz –director académico de la especialización en Gestión Estratégica en organizaciones de Salud en la Universidad Nacional del Centro–, en este tema el problema argentino es gravísimo y también de larga data: lleva cinco décadas de deterioro: “Hoy hacemos ‘como si’ tuviéramos un sistema de salud”. Para este experto, la única solución es una adecuada planificación integral, que intente revertir a este sistema atomizado. Eso implica comenzar por crear un observatorio nacional de salud capaz de hacer una radiografía y diagnóstico actual del sistema. Desde los recursos médicos disponibles hasta las principales enfermedades del país. Adosarle luego un reordenamiento territorial en temas de salud por grado de complejidad. Todo eso debe funcionar con una aceitada articulación en red y, finalmente, lograr una nueva ley que organice la labor de los profesionales de la salud. Con eso y un plan de largo plazo que se mantenga y se respete, se podría desarrollar un nuevo sistema federal de salud. En estas políticas podría trabajar un renovado Cofesa, organismo que reúne a los ministros de salud de todas las provincias. (Enrique Garabetyan).

Massa viajará a China a una reunión de los BRICS para fortalecer reservas

El ministro de Economía, Sergio Massa, fue invitado a viajar a China para participar de una reunión del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), banco de los BRICS, donde se analizará la posibilidad de modificar uno de los artículos de la entidad financiera con el objetivo de que se le permita avanzar con el compromiso asumido por el presidente Lula da Silva con el mandatario Alberto Fernández de financiar las importaciones brasileñas.
La invitación fue realizada directamente por el embajador de China, Zou Xiaoli, esta tarde durante un encuentro con Massa en el Salón Scalabrini Ortiz. La cumbre del directorio del banco de BRICS se llevará a cabo el 30 y 31 de mayo, en la sede del Nuevo Banco de Desarrollo, en la ciudad de Shanghái.
Se trata de la octava reunión anual del banco de los BRICS que congregará a los ministros de finanzas de los países miembros, representantes de gobiernos nacionales y organismos internacionales, banqueros, líderes empresariales y representantes de organizaciones de la sociedad civil.
A principio de mes, Massa acompañó al presidente Fernández a Brasil, donde Lula da Silva asumió el compromiso de ayudar a que las empresas de su país sigan exportando a la Argentina mediante la prefinanciación de esas operaciones.
El respaldo político de Lula incluyó además un llamado telefónico a la expresidenta brasileña Dilma Rousseff, titular del NDB, en la que le pidió que se comprometa a reunir a los ministros de Economía de los países que integran la entidad multilateral para cambiar un artículo que impide funcionar como banco de compensaciones, para favorecer a la Argentina.

Cuidar las reservas del BCRA

El objetivo del ministro es lograr que el NBD funcione como garante financiero de las importaciones de Brasil para evitar utilizar las reservas de BCRA. La carta de invitación que recibió Massa, firmada por Rousseff y por el ministro de Finanzas chino, Kun Liu, manifiesta que el desarrollo mundial se enfrenta a retos cada vez mayores «como el debilitamiento del crecimiento económico, el aumento de la volatilidad de los mercados financieros, el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas, la fragmentación de las redes comerciales y el deterioro de las perspectivas climáticas. El mundo está experimentando grandes cambios que no se veían desde hace un siglo”. El ministro participará de la octava reunión anual de la entidad que en esta oportunidad llevará el lema “Dar forma a una nueva era para el desarrollo global”. Allí se debatirá cómo el NBD puede mejorar «su rol en la conexión de los BRICS y otros mercados emergentes y economías en desarrollo para trabajar colectivamente por esa nueva era de desarrollo global”. Massa y Fernández viajaron a Brasil a principios de mes y mantuvieron reuniones con Lula y el ministro de Economía brasileño, Fernando Haddad, quienes le manifestaron su compromiso por ayudar pero les explicaron las trabas existentes para llevar a cabo la financiación de las importaciones: por un lado, contar con el apoyo de los empresarios locales, por otro recibir el respaldo del Congreso y por último la traba vinculada al banco de los BRICS. Un informe de la consultora Abeceb reveló que en abril el déficit comercial con Brasil fue de u$s 776 millones, un crecimiento de 221% interanual. En el primer cuatrimestre, la balanza cerró con cifra negativas por u$s 1.774 millones, un 79% del que hubo en todo el 2022. La principal causa del incremento fue la importación de soja desde Brasil a raíz de la sequía que afectó a la región pampeana.

En Pakistan escuchan el sonido del Trueno(JF-17) en Argentina

0
Este informado y completo articulo del Tribune de Pakistan nos ofrece una mirada lejana pero aguda acerca de la geopolitica de una conversada compra de aviones de combate por Argentina. Daniel Arias comenta el tema en nota aparte, aquí.

Cuando se trata de material militar, nada atrae tanto la imaginación del ciudadano de a pie como los aviones de combate. Son, en muchos sentidos, objetos carismáticos elevados a menudo a la categoría de fuentes de orgullo nacional. Esto es doblemente cierto si el avión en cuestión puede calificarse hasta cierto punto de autóctono.

En Pakistán, no hace falta ser un entusiasta de la aviación para desarrollar al menos cierto grado de fascinación por los aviones de combate. Desde los Sabre que se trenzaron en «riña de perros» sobre Lahore en 1965 hasta los F-16 que han formado la punta de lanza de la Fuerza Aérea de Pakistán durante cuatro décadas, varios tipos se han ganado cierto estatus icónico.

El JF-17 Thunder («Trueno»), aunque sólo sea porque Pakistán puede reclamarlo como propio, ocupa un lugar similar. Así que no es de extrañar que cualquier informe o rumor de venta se convierta en objeto de discusión y especulación.

Recientemente, algunos cuchicheos desde el otro lado del mundo han disparado estas especulaciones. Un país de Sudamérica con muchos paralelismos con el nuestro -algunos superficiales y otros trágicos- ha manifestado su interés por nuestros reactores, quizá por las mismas razones que llevaron a Pakistán a desarrollarlos.

Argentina, con problemas de liquidez y afectada por el embargo de armas británico, es el último país que declaró su deseo de adquirir el caza JF-17. Si la venta se concreta, podría convertirse en el operador más importante de nuestros aviones fuera del propio Pakistán.

Pero, ¿esto tiene algún fundamento o estamos haciendo una montaña de un grano de arena? El Express Tribune recurrió a destacados expertos internacionales y locales en defensa para que explicaran qué podrían ganar Argentina, China y Pakistán con un acuerdo de este tipo, y si es probable que se lleve a cabo.

Problemas de la Aeronáutica

Para analizar el estado actual de la Fuerza Aérea Argentina y la dinámica militar en América Latina, The Express Tribune se puso en contacto con el Dr. Carlos Solar, investigador senior del equipo de Estudios de Seguridad Internacional de RUSI (un «think tank» experto en defensa del Reino Unido fundado en 1831 por el duque de Wellington). Solar nos contó que el estado actual de los tres servicios armados argentinos pone en duda su capacidad de despliegue de fuerzas.

«Si se piensa en el estado actual del Ejército Argentino… en su día estuvo fuertemente armado en los años ’70 y ’80, dada la geopolítica de la época», dijo el Dr. Solar. Es investigador de la dinámica de seguridad en las Américas, especialmente en lo militar, lo civil y lo que atañe a relaciones diplomáticas con Occidente. «[Pero ahora] la Armada se encuentra en una situación desesperada… como demuestra el accidente que provocó el hundimiento de un submarino. [Y] si se miran los documentos del balance militar del IISS (International Institute for Strategic Studies, otro «think tank» en seguridad fundado en 1965), todo lo que tiene Argentina son unos 20 A-4 Hawk de fabricación estadounidense y 10 aviones de entrenamiento y otros aviones que no son de combate.»

Para establecer un contraste, el Dr. Solar comparó las Fuerzas Armadas de Argentina con las de su vecino Chile, del que dijo que el primero estuvo casi a días, si no a horas, de declararle la guerra a finales de los 70. «Tanto Argentina como Chile eran dictaduras en aquella época y los generales [de ambos bandos] pusieron mucho empeño en mantener sus respectivas Fuerzas Armadas».

La situación actual entre las dos aeronáuticas militares es muy diferente, dijo el Dr. Solar, con Chile capaz de sostener una flota de F-16 como el pilar de la FACH, la Fuerza Aérea de Chile.  Los problemas de la FAA, la Fuerza Aérea Argentina, explicó el analista de RUSI, se deben a dos hechos. «Por supuesto, Chile jamás entró en guerra con el Reino Unido. Así que Argentina está todavía hoy bajo un embargo de armas del Reino Unido que vino recortando severamente cualquier posibilidad de reequipamiento sin censura previa del gobierno británico», dijo, refiriéndose a la guerra por las Malvinas/Falklands a principios de los 80.

Pero otro factor también obstaculizó gravemente la capacidad de Argentina para mantener una aeronáutica militar que en su día fue ampliamente respetada en la región y en el resto del mundo.

«Las Fuerzas Armadas no tienen tanto poder de lobby en Argentina, a diferencia de Brasil -donde las vimos ayudando al gobierno con Jair Bolsonaro- o de Colombia -donde luchan desde hace 60 años-«, compartió el doctor Solar. Las Fuerzas Armadas de Chile, en cambio, retuvieron su poder y cuando el país se democratizó, pudieron mantener privilegios corporativos militares que les permitieron nueva inversión en armas y equipamiento. «Argentina estaba en el otro extremo del espectro. Las autoridades civiles no presupuestaban nada para sus Fuerzas Armadas».

El camino hacia el Trueno

A pesar de sus escasos medios, la Fuerza Aérea Argentina ha explorado varias opciones para adquirir aviones más capaces para su ejército del aire, ya sean nuevos o de segunda mano. A principios de la década de 2010, el país puso sus miras en los cazas Mirage F1M de fabricación francesa que las fuerzas aéreas españolas estaban desprogramando de a poco. Sin embargo, bajo la presión del Reino Unido, el Gobierno español desechó el acuerdo en marzo de 2014 y, desde entonces fueron operadores privados quienes compraron aquellos cazas en cuestión.

Otro avión que los argentinos consideraron fue una versión muy modificada del avión israelí Kfir, que Colombia aún utiliza y Ecuador empleó en el pasado. Las negociaciones se interrumpieron abruptamente en 2017, sin que hubiera noticias oficiales al respecto, pero los informes citaban problemas técnicos y de precio relacionados con el motor y otros sistemas del caza.

El Gripen sueco, que según su fabricante (SAAB) es el avión de combate más barato de operar, fue otro de los que atrajo la atención de Argentina. Pero mientras Brasil, la potencia sudamericana vecina, firmaba un acuerdo para producir localmente este caza, el Reino Unido bloqueó cualquier venta a Argentina con un embargo de exportación de subsistemas británicos utilizados en el avión.

Una venta de aviones de combate FA-50 coreanos corrió una suerte similar. «En 2017, Argentina intentó comprar FA-50 a Corea del Sur, pero no lo consiguió debido al embargo de armas del Reino Unido, ya que utiliza componentes fabricados en el Reino Unido que estaban sujetos al embargo», dijo el Dr. Solar. «Como ya lo han intentado antes sin éxito con todo posible socio occidental… creo que el Gobierno argentino, independientemente de su color, sea de izquierda o de derecha, está en un proceso de entender que nunca podrá comprar nada a Occidente y que sus únicos proveedores vendrán de Oriente».

El caso de los JF-17

En declaraciones a The Express Tribune, el Comodoro (RE) Jamal Hussein afirmó que uno de los principales argumentos de venta del JF-17 es que su adquisición y utilización son un 50% más baratas que las de cualquier otro avión de combate de capacidad similar. «El precio unitario de la última versión del bloque 3 del JF-17 es de sólo unos U$ 50 millones, y esta versión viene con un radar AESA», señaló.

Explicó que hubo un tiempo en que lo más importante a la hora de evaluar un caza multirrol era su velocidad o maniobrabilidad. Pero ahora, lo más importante es la calidad de su radar y la gama de misiles que puede llevar.

«Hubo un tiempo en que China estaba muy atrasada en materia de aviónica. Así ocurrió cuando la Fuerza Aérea de Pakistán adquirió los cazas F-6 de fabricación china», explicó Hussein, refiriéndose a la versión china del viejo MiG 21 soviético. «Ahora la situación es completamente diferente. Los radares, la aviónica y otros subcomponentes chinos se han puesto al día. Puede que aún no sean tan buenos como los estadounidenses, pero ofrecen una capacidad competitiva por un precio mucho menor.»

Hussein dijo que, al menos en teoría, el misil aire-aire PL-15 con el que puede armarse el JF-17 Block 3 tiene un alcance mucho mayor que los misiles AMRAAM de fabricación estadounidense y MICA franceses. Estos últimos son los que llevan los cazas Rafale recientemente adquiridos por India.

«Para una operación ofensiva, el JF-17 no es ideal. Pero si se busca el factor de defensa aérea y se dispone de poco dinero, el JF-17 es la mejor compra», observó. «Para el combate aéreo, el JF-17 es más que capaz y, como caza de defensa aérea, se adaptaría perfectamente a una aeronáutica como la argentina. El único problema que preveo con esta adquisición es cuánta influencia puede ejercer Estados Unidos».

El Dr. Lukas Fiala es un investigador de la LSE, London School of Economics. Se ocupa de los avances de la industria de defensa china de alta gama, la estrategia militar y las nuevas relaciones de seguridad con los países del Sur. Fiala reconoció que China está plantándose ante la puerta misma de las grandes firmas de defensa occidentales. «Probablemente, en general, aún no lo hayan conseguido, pero, en términos generales, el progreso relativo de China es impresionante. Negar ese progreso sería distorsionar un poco el panorama», afirmó.

El Dr. Fiala, Coordinador de Proyectos de China Foresight, un programa de investigación centrado en China del grupo de reflexión sobre política exterior IDEAS de la LSE, consideró el JF-17 un proyecto interesante. «Es uno de los pocos proyectos de compensación industrial en defensa que tiene China y que ha tenido éxito a largo plazo. El último modelo del caza (el block 3) es muy importante y demuestra que China es cada vez más capaz de desarrollar armamento bastante avanzado y también muy capaz».

Según el Dr. Fiala, si China es capaz de presentar el JF-17 como una opción más económica, obviamente mejorará la percepción internacional de este avión. «China vende de dos modos: o bien ofrece un préstamo de Estado a Estado para la adquisición de la aeronave, y luego, a veces, ese préstamo se paga en materia prima. La otra opción es dar créditos a los compradores, algo que AVIC (China Aviation Industry Corporation) ya ha hecho anteriormente en Sudáfrica. [Es] esencialmente acreditar ante la empresa un crédito con compromiso de devolución».

Dado que AVIC es una firma del estado chino y que el mismo tiene obviamente el mayor crédito soberano de todo el mundo en desarrollo, está en una posición única para hacer acuerdos presupuestarios con otros países, dijo el Dr. Fiala.

Comparando la posible venta con la vía de los F-16 usados con la que Estados Unidos está presionando a Buenos Aires para su compra, destacó los inconvenientes de esta última para los planificadores militares argentinos. «Si Argentina adquiriera F-16, ¿cuál sería el inconveniente? Es que al fin y al cabo, el Reino Unido y EE.UU. son aliados muy cercanos y EE.UU. puede limitar el uso de esos aviones o influir (el estado de la flota vendida) a través del mantenimiento, reparación y operaciones (MRO). Pero la postura del Reino Unido es más inamovible: quiere embargar toda compra argentina que mejore su capacidad militar».

Dados sus retos actuales, el Dr. Fiala afirmó que cualquier modelo de avión sería útil para la Fuerza Aérea argentina. «Aunque el JF-17 no sea una opción tan bien recibida como los F-16, viene con misiles bastante avanzados y capaces».

Por último, llamó la atención sobre el componente industrial de defensa. «Evidentemente, China podría ofrecer a Argentina algún tipo de «offset», una compensación en industria de defensa, en virtud de la cual partes del avión se fabriquen localmente o la plataforma se ensamble en destino. Eso podría disipar cualquier duda por parte de Argentina», afirmó. «China también podría ofrecer algún tipo de transferencia de capacidad local, para asegurarse de que los ingenieros y técnicos locales sepan realmente cómo funciona el avión y cómo ensamblarlo, mantenerlo, etc.».

Los argumentos contra los JF-17

A pesar de que, sobre el papel, los Thunder parecen ser los más adecuados para su fuerza aérea, el Dr. Solar afirmó que existe una fuerte presión para que el gobierno argentino no compre ningún equipo militar chino. «Una posible venta de JF-17 cambiaría las reglas del juego… no sólo para Argentina, sino para todo el mundo meridional», afirmó. «Pondría equipos militares importantes de China en América Latina, lo que se percibe en las potencias occidentales, el Reino Unido y EE.UU. especialmente, con mucha desconfianza».

El analista de RUSI señaló que la diplomacia de defensa se mueve en un carril diferente al de la diplomacia política. «En términos de diplomacia entre militares, los argentinos han sido muy claros. Están muy cerca de Chile, que ya tiene F-16. Desde un punto de vista estratégico, si los argentinos y los chilenos tienen F-16, básicamente toda la esquina sur de América Latina puede ser vigilada con aviones interoperables. Tiene mucho sentido que Argentina cuente con equipamiento occidental, aunque sólo sea un submarino, dos fragatas o un puñado de F-16, porque crea una fuerza interoperable que es más grande e internacional.»

Sin embargo, una venta de JF-17 colocará a Argentina en una clara relación a largo plazo con China, debido al compromiso de prestarles servicio. Los chinos podrían incluso utilizarlo como punto de entrada para ejercicios militares con y en Argentina. «Es la relación a largo plazo lo que preocupa a Estados Unidos y a todos sus socios», afirmó.

Dado el papel de los ejercicios bilaterales entre Chile y Argentina en la consecución de una paz y una amistad duraderas entre dos naciones que en su día estuvieron al borde de la guerra, es posible que el primero vea con resquemor el realineamiento de Argentina hacia China, señaló el Dr. Solar. «Podría incluso afectar a esa paz, que se creó con cierta ayuda indirecta de EE.UU. y de otras potencias occidentales. Básicamente, con esa compra, Argentina se despide de esas relaciones».

La otra cuestión que podría bloquear la venta es puramente económica. «Alrededor de U$ 640 millones es mucho para un país que necesita esa cantidad de dinero para política social, ya que su población sufre una inflación de más del 100%. El Ministerio de Defensa defenderá cualquier inversión en las Fuerzas Armadas porque son su responsabilidad. Pero esto se verá como un gran problema dado que el mismo dinero podría destinarse a sanidad o a las regiones más pobres del país», explicó el Dr. Solar.

La alternativa del F-16 y la cuestión del Reino Unido

Mientras Argentina y China exploran una posible venta de JF-17, Estados Unidos ha intentado facilitar una alternativa. Se han ofrecido a Argentina los F-16 usados que la Fuerza Aérea Danesa pretende retirar progresivamente en favor de los F-35 de quinta generación, aunque el Reino Unido sigue presionando en contra de dicha venta.

Para el Dr. Solar y el Dr. Fiala, la postura del Reino Unido lleva a la pregunta del millón: decidir si Argentina comprará JF-17 o F-16 para su Fuerza Aérea.

Según Fiala, al Reino Unido no le convendría tener los JF17 en Argentina. «Si el Reino Unido cree que China es un desafío sistémico y que Pekín utiliza todos los niveles del poder estatal para hacer avanzar su agenda, le convendría más tener los F-16 en Argentina, sólo porque habría alguna forma de rendición de cuentas», dijo el Dr. Fiala.

Con el tipo de capacidades que el JF-17 puede proporcionar a Argentina, el Dr. Solar cree que la fuerza aérea del país podría ampliar su alcance al territorio de las Malvinas/Falklands. «Esto obligaría al Reino Unido a replantearse su presencia militar en el Atlántico Sur. Para el Reino Unido, mantener las Malvinas ya es bastante caro. Imagínese si tiene que duplicar su huella militar».

Entonces, ¿por qué no querría el Reino Unido que Argentina tuviera equipos occidentales para que pudieran ser controlados fácilmente por ellos o por los estadounidenses? El Dr. Solar señaló que, para Estados Unidos, sin duda tiene mucho sentido mantener a Argentina de su lado en lugar de permitir que caiga en manos chinas. «Pero creo que el Reino Unido ve estratégicamente que los argentinos siguen insistiendo en la cuestión de la soberanía territorial sobre el Atlántico Sur. Ésa es la clave», observó.

Aunque Argentina mantiene actualmente una buena relación con el Reino Unido y firmó un tratado en el que ambas partes acordaron una especie de status quo respecto al reclamo de las Malvinas/Falklands, el Dr. Solar señaló que sería un suicidio político para un gobierno argentino, independientemente de su color, renunciar a su postura sobre las islas. «Eso pone en alerta al Reino Unido y es un obstáculo importante para que el gobierno británico diga que vamos a dejar que los argentinos se rearmen, aunque sea con equipamiento militar occidental».

El analista de RUSI compartió que probablemente por eso EE.UU. también está en la cuerda floja sobre el suministro de F-16 a Argentina. «Políticamente, una vez que sale del alcance de los militares y depende de los políticos electos en el Congreso o en la Casa Blanca, dirían ¿qué debemos priorizar? ¿Nuestra asociación con el Reino Unido, con quien estamos poniendo todo nuestro esfuerzo en la lucha contra los rusos y para contener a China? ¿O damos la espalda a los británicos y vemos qué pasa?».

Tango del año electoral

El Dr. Solar trató de situar todos los relatos relativos a la defensa de Argentina en el contexto de las elecciones que se celebrarán a finales de este año en la nación latinoamericana. «Estamos en un año electoral, con elecciones presidenciales en diciembre, así que todas estas narrativas apuntan claramente a ganar un punto extra hacia el final de la carrera», dijo, señalando que el Gobierno está aprovechando todas las agendas que puede. «Un día fue ganar la Copa del Mundo, reclamar la soberanía sobre las Malvinas, etcétera».

Según él, los vínculos con el JF-17 sólo han sido noticia recientemente porque el Ministro de Defensa argentino, Jorge Taiana, viajó a China y dijo que su país tenía por fin un acuerdo para los aviones. En virtud de ese acuerdo, se destinarían unos 20 millones de dólares a la construcción de la infraestructura necesaria para los cazas, lo que constituyó una señal de que Argentina podría mantenerlos en condiciones de volar». Actualmente, los aviones que opera la fuerza aérea argentina tienen severas limitaciones… los A-4, por ejemplo vuelan una vez al año para el día nacional argentino y eso es todo».

«Anunciando esta compra militar masiva, que mantendrá a su audiencia militar bastante contenta… se están enviando señales políticas con esta posible compra», explicó. Pero este tipo de señales, según el Dr. Solar, también son responsables de la aprensión en Londres. «Tiendo a creer que hay preocupación en el Reino Unido sobre si Argentina se convertirá definitivamente en un país más antioccidental, más anti-Reino Unido, independientemente del color».

El punto de apoyo chino

El Dr. Solar señaló que Argentina ya tiene algunos compromisos tecnológicos anteriores con China. «Tomemos el caso de la antena espacial militar de 16 pisos de altura en la Patagonia. Ese proyecto suscitó muchas preguntas: de dónde salió el dinero, cuánto invirtió China, quién tiene la responsabilidad, etc. El Congreso argentino ha mantenido un secretismo total sobre ese movimiento. Hay muchas voces en el Reino Unido y Estados Unidos que han expresado su preocupación», afirmó.

También explicó que existe un fantasma de no alineamiento en la región, que juega un papel importante en cuanto a todas estas guerras en otras partes del mundo yde  la geopolítica. «Las naciones latinoamericanas dicen que estas cosas no son asunto de América Latina, pero EE.UU. y el Reino Unido están enviando una señal de que es mejor que reconsideren esa idea».

Pero aunque ahora mismo hay equipamiento militar chino en la región, hasta ahora no ha sido suficiente para que los estadounidenses lo consideren un cambio de juego. «Han sido sobre todo donaciones de cantidades muy pequeñas de equipos a países como Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, que se han alejado del lado estadounidense».

Según el Dr. Solar, los ejércitos latinoamericanos suelen comprar tecnologías de segunda mano o que no son de primera línea. Pero la adquisición del JF-17 por parte de Argentina también podría desencadenar una carrera armamentística al proporcionarles algunas tecnologías de alta gama.

«China ofrece básicamente plataformas que una nación con dinero y necesidades limitadas es capaz de adaptar a lo que necesita, y que puede permitirse. No se necesitan tantos equipos para patrullar las fronteras en busca de problemas como la pesca potencialmente ilegal, y los chinos lo saben», afirmó (Solar). Con la venta de nuevas tecnologías, China estaría enviando el mensaje de que está dispuesta a compartir los resultados del enorme salto tecnológico que ha dado y de que puede ser un socio fiable.

«Los chinos también juegan la carta del comercio y las inversiones, que es bastante importante en regiones como la nuestra», añadió. «Así que puedo ver cómo podrían caer en manos de los chinos los países que están pensando en ahorrar costos de tecnologías caras».

Para Argentina, la relación con Estados Unidos ha sido buena si se considera únicamente en términos de diplomacia entre militares, dijo el Dr. Solar. «Los militares de ambas partes han sabido navegar la ola incluso cuando los políticos revuelven la olla. América Latina es también una región que actualmente está en paz. No hay razón para que EE.UU. haya expulsado a Argentina de su esfera».

Pero cualquier venta que Argentina acepte (de China) enviará una señal enorme al resto de la región de que hay una clara separación de esta histórica relación militar entre EE.UU. y América Latina, añadió.

¿Qué gana China (y quizá Pakistán)?

Para el Dr. Fiala, cualquier venta del JF-17 a Argentina supondría definitivamente un punto de inflexión para el éxito de China en la industria mundial de defensa, para empezar. «Creo que China ha sido capaz de ascender en la cadena de valor en los últimos 10 o 15 años en equipos de defensa en general y en el sector aeroespacial en particular».

En su opinión, esto se debe sobre todo a la reforma de la industria de defensa china, dirigida por el gobierno a partir de mediados de los años ’90, pero que se aceleró a mediados de la década de 2000. «Luego se aceleró aún más con Xi Jinping. Como vemos en programas como el caza furtivo J-20 e incluso el J-10 [de cuarta generación], China ha sido capaz no sólo de adaptar los equipos rusos, sino también de innovar cada vez más sobre tecnologías heredadas».

El Dr. Fiala también imaginó que una gran cantidad de gobiernos latinoamericanos están interesados en diversificar sus relaciones diplomáticas, lo que es particularmente evidente en el caso de las respuestas a la guerra de Ucrania que vienen desde la región. Ya sea a través de acuerdos de defensa o no, es fácil concluir que se trata de una oportunidad que China querría aprovechar.

Pero aunque siempre hay un importante componente político en los acuerdos de defensa, el Dr. Fiala señaló que, en última instancia, los principales agentes son las empresas que intentan acceder a estos mercados. «Tienen que obtener beneficios, ¿verdad? Para ellas, obviamente, América Latina sería, si se presenta la oportunidad, un mercado bienvenido».

¿En qué situación quedaría Pakistán si Argentina adquiriera los JF-17? En relación con esta cuestión, el Comandante de Ala (RE) Naseem Ahmed destacó una faceta única del programa JF-17. Según él, aunque Pakistán y China comparten la coproducción del avión, su comercialización mundial se llevó a cabo de forma independiente por ambas naciones. «Pero a pesar de ello, si aparece una propuesta exitosa de venta a otra nación, venga desde Pakistán o de China, ambas naciones participan en la producción del pedido».

«Aunque Argentina sólo esté negociando con China la compra de JF-17, es algo muy positivo para Pakistán», añadió el Comodoro (RE) Jamal Hussein. «Aunque el motor del JF-17 procede de Rusia y otros componentes importantes, como el radar, vienen de China, la mayor parte de la fabricación del caza se lleva a cabo en Kamra (Pakistán). «En costos, Pakistán representa entre el 10% y el 40% del JF-17».

Aún así, para el Comandante Naseem, una venta final dependería de cuánta influencia tenga EE.UU. sobre el gobierno argentino, de cuán capaz sea China de contrarrestarla, y de los argentinos de resistirla.

ZEESHAN AHMAD