La enfermería durante la pandemia: de los aplausos a la discriminación

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Un estudio liderado por Karina Ramacciotti, del CONICET y la Universidad Nacional de Quilmes, abordó la formación y las condiciones laborales del sector a partir de la irrupción del covid.

Se trata de una de las 19 investigaciones ganadoras –de 90 proyectos posibles– que estudiaron diferentes sectores sociales para reflexionar y elaborar políticas públicas de cara al futuro. Desde una perspectiva federal, de género e interdisciplinaria, las ciencias sociales navegaron por el complejo entramado surgido en 2020 a partir del Programa de Investigación sobre la Sociedad Argentina Contemporánea (PISAC COVID-19). Esta se llama La enfermería y los cuidados sanitarios profesionales durante la pandemia y la postpandemia del COVID 19. La investigación analizó los cambios y las continuidades de la formación y las condiciones de trabajo en el sector de la enfermería a partir de marzo de 2020. El trabajo fue comandado por Karina Ramacciotti, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Quilmes y del Conicet, quien estuvo al frente de un equipo conformado por más de 130 personas de 16 universidades de todo el país. “A lo largo de un año, realizamos más de 250 entrevistas en diez provincias, obtuvimos 1500 respuestas de una encuesta online y tuvimos 30 encuentros con funcionarios de diferentes niveles. Además, elaboramos una búsqueda y análisis de prensa nacional, provincial y normativa. Con la combinación de datos cualitativos y cuantitativos, llegamos a un montón de hallazgos tanto en el ámbito de la formación como en las condiciones de trabajo”, destaca Ramacciotti, en diálogo con la Agencia de noticias científicas de la UNQ. Cosa de mujeres La enfermería es un sector históricamente feminizado. Según datos de la Organización Internacional de Trabajo y la ONU, en Argentina, las mujeres constituyen el 70 por ciento del empleo en el sector de la salud. De acuerdo a un estudio del Observatorio Sindical de la Salud Argentina realizado en 2018, el porcentaje en enfermería alcanzaba el 74 por ciento. En América Latina, los ingresos de las mujeres que trabajan en el sector salud son un 25 por ciento inferiores a los de los varones del mismo sector. Esto las obliga a realizar más horas extras y las expone a episodios de violencia laboral por motivos de género. Durante la pandemia, tuvieron muchas dificultades para compatibilizar sus tareas laborales y domésticas, algo que repercutió en la dinámica de las familias. Desinversión y precarización laboral Las condiciones laborales empeoraron a partir de 2020. Hubo carencia de infraestructura, insumos y equipos de protección. También, los bajos salarios y la amplia demanda dieron lugar a becas y contratos temporales. Casi el 70 por ciento de las personas encuestadas cobró menos de 60 mil pesos el primer año de la pandemia, dinero que no alcanza a cubrir la canasta básica. Así, el pluriempleo y la intensificación de los trabajos impactó en la calidad de vida de los enfermeros y las enfemeras. “Cerca de un 92 por ciento del personal encuestado afirmó que sus tareas se habían intensificado durante la pandemia y el 85 por ciento tuvo que realizar trabajos de otros compañeros que se habían contagiado. En los momentos de mayor demanda, trabajaron de lunes a lunes entre diez y doce horas por turno”, afirma Ramacciotti. Reconocimiento y jerarquización Señalar las dificultades que tuvo el sector de la enfermería durante la pandemia no es suficiente. Por eso, el equipo comandado por Ramacciotti elaboró una serie de propuestas destinadas a mejorar la formación, los espacios de trabajo y la calidad de vida de los trabajadores del sector. Pese a algunos estereotipos y estigmas que pesan sobre los enfermeros y las enfermeras, constituyen un sector calificado. Una de las cuestiones pasa por terminar con las contrataciones precarias para convertirse en empleo formal acompañado de un refuerzo salarial. De hecho, enfermeros y enfermeras de la Capital Federal marcharon y realizaron diferentes acciones para ser reconocidos como profesionales de la salud. A fines de 2021, el gobierno porteño no renovó más de 1.000 contratos, algo que fue denunciado por asociaciones gremiales como despido encubierto. El pico de popularidad de los enfermeros y las enfermeras pandemia duró las noches de aplausos a las 21 horas. Después, fueron víctimas de un sistema agobiante y discriminador. Por eso, reflexionar sobre las condiciones históricas y actuales del sector es el puntapié inicial para armar un futuro mejor, donde los trabajadores ‘esenciales’ sean tratados como tales.

La primera victoria de Biden en un año: firma una ley que trata el calentamiento global, salud e impuestos

Un año después de la desastrosa retirada de Estados Unidos de Afganistán, y sufriendo el descenso en las encuestas de la aprobación de su administración por sus ciudadanos, el presidente Biden obtuvo una importante victoria legislativa: ante el unánime rechazo de los Republicanos, el Senado aprobó por un voto, el de la vicepresidencia Kamala Harris, la Ley de Reducción de la Inflación. (El nombre es una astuta estrategia de marketing político. Pero no demos ideas…) Con esta ley, su gobierno invertirá $ 370 mil millones en energía de bajas emisiones, extiende los subsidios federales de seguro de salud, permite que el gobierno negocie los precios de los medicamentos recetados para las personas mayores en Medicare y se espera que reduzca el déficit en alrededor de $300 mil millones en 10 años. Recogemos la nota de Los Angeles Times, que pone el énfasis en el aspecto que con más consecuencias para el resto del planeta, el combate contra el calentamiento global: El presidente estadounidense Joe Biden firmó una iniciativa de ley sin precedentes, impulsada por los Demócratas, en materia de cambio climático y atención médica, cumpliendo con lo que describió como la pieza final” de su reducida agenda nacional, en momentos en que busca fortalecer la posición de su partido entre los votantes a menos de tres meses de las elecciones intermedias. La ley incluye la mayor inversión federal en la historia para combatir el cambio climático, unos 375.000 millones en una década, y limitaría los costos de los medicamentos por receta a 2.000 dólares anuales para los beneficiarios del programa Medicare. Ayudaría además a unos 13 millones de personas en el país a pagar por seguros médicos al extender los subsidios otorgados durante la pandemia de coronavirus. La medida es financiada con nuevos impuestos a las grandes compañías y una mayor atención del Servicio Interno de Impuestos (IRS) en el cumplimiento de obligaciones fiscales de individuos y entidades acaudalados, donde los fondos adicionales se destinarían a reducir el déficit federal. La Cámara de Representantes aprobó la medida el viernes en una votación en proporción partidista de 220-207. Días atrás fue aprobada en el Senado con el voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris. “En épocas normales, conseguir la aprobación de esas propuestas sería un gran logro”, dijo el líder de la mayoría demócrata en la cámara alta, Chuck Schumer en la ceremonia en la Casa Blanca.

Licenciado en Geografía: una carrera con mucha demanda y muy pocos alumnos

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Aunque crece la búsqueda de geógrafos en el sector privado y en el público, el número de estudiantes que se anotaron al CBC está entre los más bajos de todsa la universidad. Surge una reflexión ¿a los argentinos nos falta conciencia geográfica?

Cursar en la Universidad de Buenos Aires (UBA) suele traducirse en trámites engorrosos y aulas que —al menos, en un principio— están repletas de gente. Así es en carreras como Medicina, Psicología o Abogacía, que lideran el ranking de las más elegidas. Pero en el caso de Geografía, pese a su creciente importancia en el mundo laboral, la realidad es inversa: a principios del 2022, solo 37 personas se anotaron para cursar el Ciclo Básico Común (CBC).
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El dato se conoció hace unos meses atrás luego de que las autoridades de la universidad hicieron público el número de ingresantes. Pero la cifra, lejos de mostrar una situación atípica, confirma un escenario que se sostiene en el tiempo: en el AMBA, pocas personas están interesadas en esta tradicional ciencia social encargada del estudio de la superficie de la Tierra, pese a que la demanda laboral ha crecido a través de los años.
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Geografía es una carrera pequeña en general, no es que tenía grandes cantidades de ingresantes y decayó abruptamente. En los últimos 20 años, osciló entre 55 o 60 personas y 30 y pico. No diría que hay una tendencia decreciente generalizada, porque son números que fluctúan año a año entre esas cifras, que se mantienen así desde hace dos décadas”, explica el geógrafo Jorge Blanco, director del Instituto de Geografía de la UBA.
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Sobre las causas, el especialista enumera que los factores son múltiples. En primer lugar, dice, continúa instalada en el imaginario una Geografía más ligada a la visión tradicional de la escuela que a lo universitario y no hay una concepción del geógrafo como profesional, aun cuando muchos profesores de secundaria ya enseñan una geografía renovada. Además, aclara que no tiene que ver con la propuesta académica, ya que las mayores problemáticas y preocupaciones socioambientales y territoriales en el mundo aparecen trabajadas en la carrera.
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En cuanto al perfil, rango etario y orígenes socioeconómicos, Blanco —que también cuenta con una Maestría en Políticas Ambientales y Territoriales en la Facultad de Filosofía y Letras— asegura que no hay un estereotipo. “Es bastante variado ya que ronda los sectores medios, pero alcanza a los medios-bajos. Suelen venir de la ciudad, pero también del conurbano, y todos tienen en común una especie de activismo social que pretende dar respuestas a los problemas del uso del territorio”.
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Un grupo minúsculo
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El Instituto de Geografía de la UBA funciona en el cuarto piso de la Facultad de Filosofía y Letras, ubicado en Puán 480, en Caballito. De los casi 15.000 alumnos que estudian en esa casa universitaria, solo un minúsculo grupo conoce el acceso: una rampa, varias puertas y un pasillo. “Es una carrera espectacular que la descubrimos los que cursamos”, dice Malena Vagnenkos, que recorre ese trayecto tres veces por semana y eligió la carrera cuando entendió “que era mucho más que pintar montañas y ríos”.
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Oriunda del barrio porteño de Villa del Parque, tiene 25 años e ingresó al Instituto de Geografía de la Universidad de Buenos Aires en el año 2017. En su experiencia, el promedio de la cursada rondó los 20 estudiantes, con picos de 40 personas. Sin embargo, cuenta que también afrontó instancias en las que apenas tuvo cuatro o cinco compañeros. Si bien destaca que la baja de la matrícula es un tema pendiente, en su opinión, lejos estuvo de desanimarla, le permitió “no ser un número más”.
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Respecto de los factores de la baja demanda de inscriptos, Malena dice que “algo está pasando” y que “se pueden hacer un montón de análisis” pero coincide con Blanco respecto de la existencia de una visión cuasi preadolescente de la carrera. “Si bien hoy los diseños curriculares en la secundaria se renovaron, la Geografía aún es descriptiva, con poco estudio y se limita a marcar ciertos elementos naturales del territorio y memorizar capitales, algo que tiene que ver poco y nada con el tránsito de nuestra carrera”.
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Actualmente, en la UBA, tanto la Licenciatura como el Profesorado de Geografía son carreras que rondan los cinco años, incluyendo el CBC. Por otra parte, en los Institutos de Formación Docente la duración del trayecto de formación suele ser más corto. Respecto de si a la baja demanda se repite en otros países, Blanco explica que “depende de las trayectorias institucionales que hizo la disciplina en los distintos lugares y también cómo se articulan con el sistema de formación de profesores”.
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Un mercado próspero
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“En otros países de América Latina y de Europa, hay una tradición muy larga de investigación y de trabajo profesional, con temáticas como la planificación territorial donde la mayor parte de los profesionales que allí se desempeñan son geógrafos. En la Argentina, en cambio, debido a la masa pequeña que tenemos y cómo hay otras disciplinas que se ocuparon del campo territorial y ambiental, nuestra inserción viene siendo más tardía”, añade el director, quien también es profesor asociado de las materias Geografía de la Circulación, y Planificación y Ordenamiento Territorial.
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Resulta paradójico que los geógrafos ocupen un lugar tan marginal entre las carreras de la UBA. Como contrapartida a los problemas para llenar las aulas, los especialistas dan cuenta de que en los últimos años ha registrado un aumento de la demanda laboral como consecuencia de las dificultades crecientes de las sociedades por la explotación de su entorno natural. Incluso, dice Blanco, en la Argentina hoy existe un mercado de trabajo próspero que al que le falta capital humano.
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“En el sector público hay una demanda muy importante: en el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, en el Ministerio de Economía, en el INDEC, en Ministerio de Ambiente. También investigadores y becarios en el CONICET. Pero también en el sector privado: muchas empresas están incorporando los análisis del impacto ambiental y territorial. Todo lo que son los sistemas de información, la cartografía temática, urbanismo, bases de datos georreferenciadas e imágenes satelitales”, sostiene el geógrafo.
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Mientras la situación social y económica de la Argentina naufraga en la incertidumbre, Blanco se anima a dar un parámetro casi impensado para el contexto del país: “El sector de los profesionales de la Geografía en el país tiene desempleo cero”.
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Además, dice que “muchos de los estudiantes con cierto trayecto en la carrera ya están inmersos en el mercado laboral” y que, si bien el número de inscriptos por ahora es bajo, promete un mejor futuro para esta disciplina en la UBA: “No estamos conformes con las cifras que manejamos hoy, pero estamos trabajando para incrementarlas”.

El uso de la capacidad industrial instalada llegó a 69,1%, el valor más alto en 5 años

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La utilización de la capacidad instalada en la industria, en junio de 2022, mostró un nivel de 69,1%, algo superior al de junio de 2021 (64,9%), alcanzando el valor más alto en casi 5 años, según informó esta tarde el INDEC.

Los sectores con niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general son industrias metálicas básicas (84,2%), productos minerales no metálicos (82,7%), refinación del petróleo (81,2%), papel y cartón (78,4%), y sustancias y productos químicos (73,3%). Los que se ubicaron debajo del nivel general fueron productos textiles (67,6%), productos alimenticios y bebidas (65,4%), edición e impresión (64,1%), metalmecánica excepto automotores (59,8%), industria automotriz (59,8%), productos del tabaco (55,9%), y productos de caucho y plástico (55,6%). Estos datos muestran que en todos los sectores se mantiene -con diferente impulso- la recuperación pospandemia que se registró en la industria en 2021.

Argentina no está protegiendo su propio territorio

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Entre el 27 y el 30 de julio de este año, 5 aeronaves provenientes de Chile, presuntamente con destino a Malvinas violaron el espacio aéreo argentino. Tal incursión muestra la indefensión argentina producto de la desinversión crónica en la Defensa Nacional. Desde hace cuatro décadas hemos llevado a cabo una “exitosa” política no escrita: el desarme unilateral. Las reducciones sistemáticas en los presupuestos del aérea han resultado en una falta de adquisiciones de sistemas de armas para nuestras Fuerzas Armadas. Gradualmente el país ha perdido la capacidad básica de controlar sus espacios soberanos, en el aeroespacio, la tierra y el mar. Mientras que los países vecinos han continuado su proceso de inversión en Defensa incorporando nuevas capacidades. Chile en particular ha sumado a su Fuerza Aérea los aviones Boeing E-3D Sentry de alerta temprana, hace días y casualmente con el apoyo del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Los ingresos aéreos fueron detectados por la reciente instalación del radar RPA-170M comprado al INVAP, lo que torna evidente que han existido otros vuelos violatorios del espacio aéreo nacional antes de contar con este equipamiento. Todos los que seguimos de cerca estas cuestiones sabemos, casi se trata de una «vox populi«, que los ahora denunciados y corroborados vuelos violatorios de nuestro espacio aéreo no son los primeros, ni los únicos. En segundo punto, una vez detectadas las aeronaves, no contamos con los medios para poder responder a esta potencial amenaza. La Fuerza Aérea tiene solo dos bases en la Patagonia, una en Río Gallegos y la IX Brigada Aérea en Comodoro Rivadavia Ambas carecen de aviones artillados. Argentina no posee aviones de intercepción supersónicos, ni ninguno de características ofensivas en la Patagonia. Este hecho nos muestra que el país debe contar con una presencia efectiva de las Fuerzas Armadas en la Patagonia. A su vez debe poseer los medios para la vigilancia y control del aeroespacio, mar y tierra. Argentina está incumpliendo sus obligaciones más básicas como nación independiente, esto es, poder controlar su propio territorio. Es necesario poder avanzar con la radarización del país, puesto que, con cada radar nuevo, podemos ver todo lo que no hemos estado controlando y las violaciones al espacio aéreo que ocurren en consecuencia. El recientemente instalado radar es un buen paso, pero insuficiente. Hacen falta más unidades para poder completar la radarización del país. Los radares son los que nos permiten diagnosticar el problema. La solución debe ir por el camino de la recomposición de los medios con los que cuentan las Fuerzas Armadas para poder garantizar la Defensa Nacional. Ahora, de ninguna manera, este grave estado de situación puede servir de excusa para generar decisiones apresuradas para la compra de equipamiento, sobre la base de situaciones reales, pero que se dan desde hace mucho tiempo. Sabemos del apuro de algunos para definirse por algunas ofertas sobre aviones supersónicos, con invitaciones para observar el funcionamiento tanto de aviones como de submarinos ofertados por China, o la aparición de una oferta de aviones cazas que casualmente no tiene restricciones absolutamente injustificadas por parte de Reino Unido, a punto de desactivarse de su vida activa en un país europeo. Cualquier decisión estratégica que se adopte debe ser el producto de una política de estado necesariamente consensuada. Eso hoy está ausente en el país.

Carlos Alberto Fernández

El Dr. C. A. Fernández es médico y diputado nacional por el Frente de la Concordia, de Misiones. Integra la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados.

1950, el Año del Libertador General San Martín

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El 1º de Enero de 1950, con motivo del centenario de la muerte del prócer, el entonces Presidente de la Nación, Juan Domingo Perón proclamó, en una ceremonia oficial a la que fueron invitados los representantes diplomáticos acreditados ante el gobierno argentino, el año 1950 como «Año del Libertador General San Martín».
Prisma es la plataforma web que permite el acceso al acervo audiovisual y sonoro del Archivo Histórico de RTA, Radio Televisión Argentina. Su coordinador, Julio Fernández Baraibar, nos hizo llegar este video, que reproduce el cortometraje original de 8 minutos, «San Martín, antorcha de la libertad».

Buenos Aires es la primera de las cuatro grandes ciudades del mundo «super emisoras» de metano

Un nuevo estudio internacional determinó cuales son las zonas urbanas del mundo que más cantidad de metano emiten a la atmósfera.

Los científicos utilizaron datos satelitales de Delhi y Mumbai en India, Lahore en Pakistán y Buenos Aires en Argentina, e identificaron ubicaciones específicas en cada ciudad que emiten persistentemente altos niveles de metano, todos eran «landfills», los vertederos de basura. En el caso argentino, el CEAMSE. Las emisiones totales de metano de las ciudades de todas las fuentes fueron de 1,4 a 2,6 veces más altas que las estimaciones anteriores. vertederos El vertedero de CEAMSE es el emisor puntual más grande del mundo de metano. A medida que las concentraciones de metano en la atmósfera aumentan a un ritmo récord es extremadamente necesario identificar las fuentes de emisión que tienen un alto potencial de mitigación. Especialmente si se considera que este gas es 30 veces más potente que el dióxido de carbono para retener el calor. Con esta premisa, un equipo de científicos utilizó herramientas satelitales con diferentes coberturas y resoluciones espaciotemporales para detectar y cuantificar las emisiones individuales alrededor de todo el mundo. Los principales focos provienen de vertederos. Las emisiones del sector del petróleo y el gas han recibido una atención considerable, pero también existen grandes oportunidades para disminuir las emisiones en el sector de los desechos, que representa aproximadamente el 18 % de las emisiones antropogénicas mundiales. El estudio reveló 3 sorpresas. La primera fue que se demostró que los basureros están emitiendo mucho más metano a la atmósfera por la descomposición de desechos de lo que se pensaba hasta ahora. Además, encontraron que las emisiones a nivel de ciudad son de 1,4 a 2,6 veces mayores que las reportadas en los inventarios de emisiones de uso común y que los rellenos sanitarios aportan del 6 al 50 % de esas emisiones.
Hay cuatro ciudades que se pueden denominar super emisoras de metano: Buenos Aires, Delhi, Lahore y Mumbai
“Los satélites tienen la capacidad de observar las concentraciones de metano atmosférico en todo el mundo. Se pueden utilizar para detectar y cuantificar fuentes puntuales fuertes y caracterizar las emisiones a escala regional y nacional para compararlas con las emisiones notificadas”, aclaran los autores en el estudio. Y la tercera sorpresa es que la mitad de las emisiones de la Ciudad de Buenos Aires, la de mayor emisión, provienen de un solo basural: el Complejo Ambiental Norte III del Ceamse. Pero además, es importante remarcar que supera por mucho a las otras ciudades de la lista. La capital argentina emite 250.000 toneladas de gas metano al año, mientras que Mumbai libera solo 85.000 toneladas, dice el estudio. Las emisiones de desechos sólidos son causadas por la descomposición anaeróbica del material orgánico en los vertederos.

Malos aires

La fina resolución de las observaciones de los sensores satelitales permite atribuir las emisiones a diferentes secciones de los vertederos. Si bien las fuentes de los basurales de India y Pakistán parecen estar ampliamente distribuidas en la zona, las emisiones del vertedero Norte III de Buenos Aires se originan principalmente en el módulo activo del lado occidental. Esta parte descubierta del vertedero representa el 87% de las emisiones detectadas. Las emisiones se originan específicamente en las dos superficies activas al noroeste y suroeste del módulo activo que reciben residuos de la ciudad y provincia de Buenos Aires, respectivamente. En las superficies activas, los desechos se depositan continuamente y la cubierta intermedia se reubica debido a la adición de desechos. Se han instalado varios pozos de ventilación como herramientas de mitigación temporal en el módulo activo. Estas tienen la única finalidad de evitar explosiones del enterramiento por sobrepresión interna: el metano venteado no supone merma alguna en su impacto sobre el clima). Pero las superficies descubiertas proporcionan ventanas aún mayores para que escape el gas del vertedero. Por otro lado, las áreas al este que fueron cubiertas y cerradas en 2014 y 2018, incluyen un sistema activo de recolección de gases que impiden la emisión de metano a la atmósfera. “Encontramos que esos basureros, que son relativamente pequeños en comparación con las ciudades, son responsables de una fracción grande de las emisiones totales de un área dada. Esto muestra lo importante que es administrar mejor los basureros”, agregó Joannes Maasakkers del Instituto Holandés de Investigación Espacial. Lo contradictorio de la situación es esto: el país está importando gas natural, es decir metano, lo que dispara el precio de la electricidad, porque en la Argentina se genera básicamente en centrales a gas de ciclos combinados. El CEAMSE es una creación del entonces intendente porteño -por fuerza- Brigadier Osvaldo Cacciatore y el gobernador -por fuerza- de la Provincia de Buenos Aires, general Ibérico Saint Jean. La idea básica es ésta: el AMBA produce basura sin clasificar ni reciclar, y las municipalidades cercanas con áreas de baja densidad de habitantes ponen sus tierras para vertedero. Ambos oficiales no consultaron siquiera con los respectivos intendentes. Cuando llegó la democracia eso dio lugar inevitablemente a conflictos de las municipalidades contra este peludo de regalo, que ha ido agigantándose junto con la población del AMBA. El agua subterránea en las zonas del CEAMSE está contaminada y el aire -especialmente en verano- es a veces irrespirable para los vecinos. Sin embargo, al menos en lo que se refiere a emisiones de metano, no se ha visto ninguna voluntad del CEAMSE en producir electricidad «in situ», y transformar un problema en una solución.

Viruela del mono: EE.UU., Canadá y Brasil concentran casi un tercio de los casos en países no endémicos

Los casos confirmados de viruela símica en las Américas sumaban hasta el 26 de julio 5.284 en 18 países y territorios de la región. Así, hace 3 semanas ya representaban cerca de un tercio de todos los informados en el mundo desde la aparición en mayo de la enfermedad en países no endémicos, según el registro oficial de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
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«Si bien el crecimiento ha sido gradual en algunos países, no ha sido exponencial», contextualizó en una rueda de prensa Andrea Vicari, Ph. D., jefe de la Unidad de Gestión de Amenazas Infecciosas de la OPS.
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Europa sigue siendo el continente más afectado por el brote de viruela símica, pero la participación relativa de las Américas va en aumento, con tres países que al día 26 superaban los 600 casos: Estados Unidos (3.478), Canadá (744) y Brasil (696).
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Hacia el 20 de mayo, los contagios confirmados en la región representaban solo 4% del total. Y para mediados de junio, esa cifra era cercana a 12%.
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«La aparición de la viruela símica como emergencia de salud pública de importancia internacional debería servir como recordatorio para que los países permanezcan alertas y aúnen esfuerzos para controlar este brote», instó la directora de la OPS, la Dra. Carissa F. Etienne.
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Según la cuenta de Twitter @Monkeypoxtally, a fines del mes pasado Estados Unidos había pasado a ser el país con mayor cantidad de casos confirmados en el mundo (4.639), por encima de España (4.001), Alemania (2.459) y Reino Unido (2.367). En la lista de los diez países con más casos confirmados también entra Brasil, sexto, que llegó a 978 y superó a Canadá, octavo, con 745.
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¿Quiénes son los más afectados?
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Los casos en 99% de los pacientes son en hombres y casi todos declaran tener relaciones sexuales con hombres, siendo el rango de edad principal entre 25 y 45 años. «El riesgo para la población general sigue siendo bajo», aseguró Vicari. «Sin embargo, debemos tener claro que cualquier persona, independientemente de su sexo u orientación sexual, puede contraer viruela símica», expuso Valdez, quien también advirtió a los países sobre la posibilidad de estigmatización, homofobia y discriminación sobre personas y comunidades LGTBIQ+, lo que también puede afectar la respuesta sanitaria frente a este brote.
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¿Cuál es la principal vía de transmisión?
De los pacientes de los que se disponen datos, 98% informan de una exposición por contacto sexual, sobre todo en entornos urbanos y con múltiples parejas, destacó Vicari. «Si bien hay otros mecanismos de transmisión que en teoría son posibles, el contacto estrecho de piel a piel en personas que tienen lesiones cutáneas parece ser la modalidad con la cual se mantiene la transmisión en la actualidad», aseguró.
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¿Cuáles son los signos y síntomas?
«A diferencia de la descripción clínica clásica, en este brote de viruela símica se observan lesiones en piel y mucosas, como sarpullido, granos o ampollas en la boca, manos, pies, pechos, genitales y ano. También aparecen síntomas generales concurrentes, como fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor de cabeza y muscular», informó Vicari.

«Falta gasoil porque faltan trenes»

«Desde hace varios años, el déficit en el abastecimiento de gasoil dentro del país y particularmente en época de cosecha gruesa, ha sido recurrente, convirtiéndose en un problema estructural.

En la campaña actual, dicho desbalance se agravó por la reducción del contenido mandatorio de biodiésel en las mezclas con combustible diésel, establecida por ley 27.640, por la enorme brecha existente entre los precios en los mercados internacionales comparados con los precios locales, hecho que restringe la oferta derivada de importaciones, en medio de una importante aumento de las cantidades demandadas, por el encarecimiento del precio relativo del gas natural licuado, y por otros motivos de variados orígenes.

Sin embargo, la causa primera de semejante imperfección está vinculada al progresivo abandono de los ferrocarriles que fueron operando en las últimas seis décadas –en coincidencia con la racionalización propuesta por la consultoría contratada por el Estado Nacional en 1960, liderada por el general –R- del Ejército de EE.UU., experto en temas de transporte, Thomas B. Larkin.

Mientras, las inversiones en el parque refinador de petróleo no acompañaron el incremento de las cantidades demandadas, principalmente por la existencia de graves problemas estructurales en la economía nacional.

En la práctica, la pérdida de participación de nuestros ferrocarriles con relación al total de cargas transportadas, representa un significativo aumento en el consumo de combustible diésel, proceso asociado a una mayor contaminación y a mayores problemas en materia de salud pública, como así también, en el elevado nivel de vidas humanas que se pierden por siniestralidad, en un importante deterioro del desarrollo territorial, en la contaminación sonora, en la congestión vial, y en los costos de los fletes de mercancías para distancias superiores a 350 kilómetros, entre otros efectos colaterales negativos.

Estimamos que el aumento de consumo de combustible diésel por esta cuestión es mayor a 1.000.000 m3 anuales, o sea, cerca de la mitad de las necesidades anuales de importación de gasoil –excepto el que se destina a generación eléctrica-.

El papel de Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado

El artículo 1 de la ley 27.132, de 2015, declara de interés público nacional y como objetivo prioritario del país, la política de reactivación de los ferrocarriles de pasajeros y de cargas, la renovación y el mejoramiento de la infraestructura ferroviaria y la incorporación de tecnologías y servicios que coadyuven a la modernización y a la eficiencia del sistema de transporte público ferroviario.

En ese contexto, Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado (FASE) fue creada por el artículo 5 de la citada ley. Entre sus facultades, el siguiente artículo de esta ley, en su inciso b ordena a la misma a “Aprobar las políticas, planes, programas y proyectos tendientes a la mejora constante del transporte ferroviario que lleven adelante la sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado, la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado y la Sociedad Belgrano Cargas y Logística Sociedad Anónima y supervisar su implementación.

El Decreto 1924/15, entre otras cuestiones, establece el estatuto de FASE. En el artículo cuarto del mismo, se incluye dentro de su objeto, la articulación de todo el sector ferroviario nacional a los fines de lograr un funcionamiento más integrado del mismo; y en el artículo 5 punto 5 se le otorga la facultad de “Ejecutar las políticas públicas de transporte ferroviario, prescriptas en general o en particular por las autoridades competentes, en cuanto forme parte de su objeto social”.

FASE asume un rol estratégico, puesto que constituye el nexo del sector ferroviario en su conjunto, con el Ministerio de Transporte, el cual es el eslabón jerárquico superior en materia de política ferroviaria. Recién a partir del 10 de febrero de este año, con la asunción de Damián Contreras a cargo de la presidencia de esta compañía, FASE comenzó un proceso de gestión positiva y relevante. En su seno existe un equipo gerencial y técnico de primer nivel, que trabaja allí muy profesionalmente desde hace varios años y que es la base indispensable para sostener una “reparación histórica de los ferrocarriles argentinos”, en los términos que propusimos en anteriores columnas de opinión publicadas por este diario.

Esta política debe instrumentarse a través de una ley nacional, la que a su vez debe contar con un sólido respaldo del Ministerio de Transporte de la Nación y otros naturalmente interesados –como las carteras de Agricultura, de Producción, de Ambiente, etc.-. FASE a su vez debe traccionarla de manera principal, articulando una amplia y fundamental participación de distintas áreas del Estado Nacional, de las provincias, de los trabajadores, universidades, institutos, profesionales especializados y entidades relevantes del sector transporte, entre otros. Entre otras actividades relevantes, ese trabajo permitirá definir las prioridades de inversión, en el marco de la “Cláusula del Progreso”, definida en el artículo 75 inciso 18 de la Constitución Nacional.

Debe planificarse una integración entre los distintos modos de transporte, a través de la creación de eficientes nodos logísticos, al tiempo que se debe incluir en los beneficios de esta legislación, la modernización del transporte automotor de cargas y de pasajeros. Tenemos la convicción que esta política se puede convertir junto a los distintos planes de vivienda, en la de mayor relevancia en términos económicos para las próximas dos o tres décadas.

Una mejora en los trenes permitiría un mayor transporte de la producción
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Claro está, tanto Nación como las provincias que adhieran a la misma deberán comprometer un porcentaje determinado del PBI a lo largo de su vigencia (en el marco de los artículos de la Constitución Nacional antes mencionados) para lograr que se pueda hacer realidad esta iniciativa. La gestión de FASE debe ser sostenida con una visión de faros largos.

La experiencia previa al 10 de febrero de 2022 nos demuestra que hay fuertes intereses que se ubican en una zona de confort, toda vez que esta empresa resulte inoperante. Debemos salir de esta trampa y evitar cambios relevantes en la actual conducción, porque de lo contrario se corre el riesgo de volver a empezar, o peor, abortar el trabajo ya realizado.

Entre las acciones de F.A.S.E que merecen ser destacadas, corresponde citar a las siguientes:

  • La articulación de todo el sistema ferroviario para su modernización.
  • La incorporación de nuevas tecnologías.
  • La incorporación de la dimensión ambiental en la planificación.
  • El uso de capacidades científicas y tecnológicas.

Todo ello aplicando la transversalización de la perspectiva de género. El abordaje de los ejes señalados se desarrollan en Mesas de Trabajo. Dicha metodología permite que cada eje sea tratado de forma integral en donde cada área de FASE, en forma conjunta con representación de las empresas, asociaciones sindicales y otras instituciones desarrolla e implementa acciones tomando la visión y la necesidad del conjunto plasmándose en políticas públicas.

Las temáticas que se trabajan actualmente son: integridad, políticas de género y diversidades, accesibilidad, ambiente y desarrollo sostenible, articulación y coordinación para la capacitación ferroviaria, articulación de políticas de innovación tecnológica, armonización de criterios contables, impositivos y presupuestarios, articulación para la gestión de activos físicos, abordaje de intrusiones y asentamientos en zonas operativas ferroviarias, articulación con la Junta de Seguridad del Transporte, Pasos fronterizos.

Acerca del “Open Access”

La referida ley 27.132 dispuso en su artículo 4° la modalidad de acceso abierto a la red ferroviaria nacional para la operación de los servicios de transporte de cargas y de pasajeros, estableciendo también que el Poder Ejecutivo Nacional creará un Registro de Operadores de Carga y de Pasajeros a dicho efecto, medida esta última que se implementó a través de la Disposición 219/21 de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, en la que se aprobó el reglamento de dicho registro. El Decreto 1027/18, reglamentario de la Ley 27.132, abordó varias cuestiones vinculados al instituto que nos trata.

Sin embargo, será fundamental que muy pronto se aborden con normativa complementaria, distintas cuestiones sensibles, entre ellas las referidas a la:

  • Caracterización jurídica, semejanzas y diferencias en su caso, con un servicio público.
  • Solicitud de uso de infraestructura a ADIF.
  • Formas de instrumentar la recuperación y reparación de un ramal en desuso, a partir de la solicitud que efectúe un operador registrado.
  • Distintos plazos de las autorizaciones de operación.
  • Forma de determinar el canon respectivo.
  • Acceso igualitario al alquiler de material rodante de propiedad del Estado Nacional. Condiciones.
  • Equidad en la asignación de uso en las terminales de carga y descarga, y de los centros de acopio que sean propiedad del Estado Nacional, como así también de los talleres y servicios complementarios.
  • Formas de determinar las prioridades de tráfico.
  • Protocolo en caso de obstaculización de la vía férrea por rotura de una formación.
  • Uso de playas comunes.
  • Responsabilidad en pasos a nivel.
  • Tipos de seguros y quienes los afrontarán en cada caso.
  • Responsabilidad en accidentes, distintos tipos.
  • Procedimientos de control para asegurar la transparencia de todos los actos vinculados a esta figura.
  • Constitución de uno o más tribunales arbitrales para dirimir controversias.

FASE debe ser el principal garante de la transparencia de este proceso, cuyo éxito depende de la posibilidad concreta que ejerza este rol principal, mientras se avanza al mismo tiempo con la mencionada “Ley de Reparación Histórica de Ferrocarriles Argentinos”, indispensable para revertir del proceso de decadencia de la infraestructura y material rodante ferroviario, con el consiguiente aumento sostenible en su participación en el transporte nacional, y una necesaria y coordinada modernización del transporte automotor de cargas y pasajeros.

Durante julio pasado, Belgrano Cargas y Logística SE abrió un concurso nacional e internacional para seleccionar a un operador que colabore con ella durante diez años –contrato prorrogable por diez años más-, en la zona de operaciones que fuera concesionada a Ferroexpreso Pampeano, hasta el vencimiento de dicho contrato, que operó por más de tres décadas. La fecha para la presentación de las propuestas, expira el próximo 3 de octubre.

A la luz de la legislación vigente, ese proceso debería ser revisado. Se torna fundamental que FASE, en cumplimiento de su rol, intervenga, realizando un estudio profundo de la cuestión y rectifique este camino. De lo contrario, las señales que se envían al mercado, a la luz del Open Access, no son las más recomendables.

Cómo se distribuye actualmente la carga ferroviaria

El Sistema Ferroviario de Cargas posee una extensión de 37.000 kilómetros, de los cuales 17.818 kilómetros están operativos, y con muy baja densidad de carga (menor a 0,4 millones de Tns.-Km. por km.), lo que implica la necesidad de realizar grandes erogaciones, con una contrapartida en ingresos por transporte que no pueden solventarlos.

 Recordemos que nuestra red total, sin contar a la de ferrocarriles económicos, alcanzó alrededor de 43.900 kilómetros en la década del cincuenta.

La infraestructura se encuentra deteriorada y posee una baja eficiencia operativa, requiriendo de inversiones muy importantes para su recuperación.

De los 17.818 Kms. antes citados, 3203 corresponden a la Línea Mitre (operada por Nuevo Central Argentino S.A. – NCA), 2828 a la Línea Sarmiento (operada por Ferroexpreso Pampeano SA-FEPSA), 2847 a la Línea Roca (operada por Ferrosur Roca SA), 2475 de la Línea San Martín, 1498 a la Línea Urquiza y 4967 a la Línea Belgrano (un total entre estas tres últimas, de 8940 kilómetors de vías operadas por Belgrano Cargas y Logística).

En los noventa, se entregaron a concesionarios privados, un total de 29.039 kilómetros de extensión, de los cuales las líneas activas como expresamos antes, suman los 17.818 kms. antes citados (63%). Sin embargo, el estado de los 11.221 kilómetros inactivos no es homogéneo, dado que hay líneas que podrían ser reutilizables de mediar un previo trabajo de mantenimiento intensivo, pero también las hay no utilizables (por haber sido muy dañada o depredada la infraestructura respectiva).

Fuera de las seis redes mencionadas existen otros tramos del sistema ferroviario argentino que no integran las redes del Sistema Ferroviario de Cargas, pero que lo complementan en forma necesaria. Tal es el caso de la red suburbana de Buenos Aires, cuya extensión es de 817 km; estos ramales son utilizados por los trenes de cargas para acceder a las estaciones logísticas y a los puertos del Área Metropolitana, estando restringido su acceso a ciertos horarios, para no obstaculizar el tráfico de pasajeros.

Existen un conjunto de líneas que fueron transferidas a distintas provincias: Salta, Chaco, Córdoba, Mendoza, Entre Ríos, Jujuy, Río Negro, Chubut, Santa Cruz. De ellas unas pocas están activas con servicios de pasajeros y éstas, en general, no prestan servicio de cargas.

El tonelaje transportado por ferrocarril en 2021 alcanzó las 24,3 millones de toneladas. Las cantidades expuestas en el mismo, representaron alrededor de dos terceras partes del total transportado por ferrocarriles en dicho año. La citada carga se haya concentrada en ocho corredores, a lo largo de alrededor de 2350 kilómetros, o sea, en tan solo aproximadamente el 12,6 % de la red activa total.

El tren es un pilar para un armónico desarrollo territorial
El tren es un pilar para un armónico desarrollo territorial .

El transporte de cereales, oleaginosas, aceites, harinas proteicas, harinas y otros subproductos, representó el año pasado, alrededor de dos terceras partes del total general transportado por ferrocarril. A partir de los registros de 2021, antes referidos, se puede estimar que la participación de los ferrocarriles argentinos sobre el total de la carga transportada en el país, es de alrededor del 4,4%. Esa participación debería ser no menor al 40%, por lo que debe crecer más del 800%.

Parece una utopía, aunque el hecho que en 1927 se hayan transportado alrededor de 44 millones de toneladas y que la actividad económica debe recuperar su senda de crecimiento, sostienen la razonabilidad de dicho objetivo. Y más aún, toda vez que existe un nuevo paradigma energético, y es prioritaria la necesidad de cumplir con los compromisos asumidos por la Argentina con la comunidad internacional, para lograr un transporte mucho más sustentable en términos técnicos, económicos, ambientales, de salud y sociales.

A partir de todo lo expuesto, no quedan dudas que el ferrocarril es indispensable para nuestro país, siendo un pilar para un armónico desarrollo territorial, entre otras virtudes que posee. Pero en las actuales condiciones, es inviable.

La Constitución Nacional ordena al Congreso de la Nación proveer lo conducente a la prosperidad del país y para ello, entre otros mandatos, promover la construcción de ferrocarriles. Es por ello que debe tratar muy pronto, un proyecto de ley de reparación histórica de los ferrocarriles argentinos, el que en nuestra opinión, debe abordar la temática que venimos proponiendo. El aporte de los ferrocarriles debe ser justipreciado incorporando sus externalidades positivas, que son muchas como hemos visto.

FASE debe liderar este proceso, articulando todas las acciones necesarias entre el Poder Ejecutivo –con el Ministerio de Transporte a la cabeza-, el Congreso de la Nación, provincias, trabajadores, entidades y profesionales del sector privado, etc., como así también, coordinando todo lo relacionado con la implementación de la figura del “Open Access”.

Se trata de una tarea de enorme valor para el país. Confiamos en que se lograrán las mayorías parlamentarias en su caso, para que esta política de Estado se haga realidad, y que la gestión de FASE –la que hemos resaltado por lo que nos viene ofreciendo este año- trascienda las necesidades de política partidaria de la próxima elección.

Por otra parte, FASE debe intervenir también a la brevedad –hecho que implicará sortear una serie de conflictos de intereses que se presentan y obran como importantes barreras a superar-, para encaminar un exitoso proceso vinculado a la implementación de la figura del “Open Access”, evitando la consolidación de otras figuras híbridas, no previstas por la ley 27.132.

No perdemos las esperanzas de revertir la decadencia de nuestra Patria y esta es una gran oportunidad para que las principales fuerzas políticas que interactúan en nuestro territorio, comiencen a ponerse de acuerdo en grandes políticas de largo plazo, fortaleciendo al mismo tiempo el rol de FASE, que tomó dinamismo a partir del presente año.»

El autor, Claudio Molina, es analista ferroviario. Colaboró Pablo Martorelli, presidente del Instituto Argentino de Ferrocarriles

Las ventajas de combinar distintas vacunas contra el covid, explicada por Andrea Gamarnik – Video

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Un estudio realizado por científicas y científicos argentinos confirmó que combinar vacunas contra COVID-19 produce altos niveles de anticuerpos. Hoy es tapa de la revista internacional Cell Reports Medicine.

Fue un trabajo federal coordinado por el Ministerio de Salud de la Nación, en el que participaron investigadores del CONICET y profesionales de la salud de diversas provincias. Luego de evaluar quince combinaciones diferentes en 1314 voluntarios, los investigadores encontraron que produce una respuesta inmune igual o mejor que si se usaran dos dosis de la misma vacuna. Los niveles de anticuerpos más elevados de todas las combinaciones se vieron entre quienes recibieron Sputnik V, AstraZeneca o Sinopharm en la primera dosis, y Moderna en la segunda. Además, los especialistas comprobaron la importancia de aplicarnos las dosis de refuerzos para estar protegidos contra la variante ómicron. Hoy, el conocimiento generado en la Argentina servirá para exportar evidencia a los países que aún no lograron vacunar ni a la mitad de su población.