Un acueducto de 500 kilómetros en Formosa, entre las obras acordadas con China

El gobernador de Formosa Gildo Insfrán confirmó que la denominada en esa provincia “La obra del siglo” fue incluida en los acuerdos que suscribieron el presidente de la Nación, Alberto Fernández y su par de China, Xi Jinping.

El emprendimiento propuesto por Formosa figura entre las obras prioritarias del Gobierno Nacional coincidentemente con el ingreso de la Argentina a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFYR) y los acuerdos que podrá encarar con China dentro de ese mecanismo de financiación. El primero de la lista es el nuevo puente entre Chaco y Corrientes; el segundo el Acueducto del Norte Santacruceño y el tercero el Acueducto del Desarrollo Formoseño. Este proyecto-– cuya ejecución fue incluida en el presupuesto nacional por Cristina Fernández y postergada durante la administración de Mauricio Macri- se desarrolla en una longitud de casi 500 kilómetros, entre la capital  formoseña y la localidad de Ingeniero Juárez.
Tiene como objetivo garantizar el abastecimiento de agua dulce a todas las poblaciones ubicadas a la vera de la ruta 81 y para la puesta en producción de cultivos bajo riego, lo que promoverá la transformación de esa amplia Región del Subtrópico Norte en Formosa. De todos modos, las autoridades aclararon que para lanzar la ejecución de esta emblemática obra primero hay que resolver el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El objetivo de esta obra es mejorar la calidad de vida y los índices de producción de los habitantes de los departamentos Formosa, Pirané, Patiño, Bermejo y Matacos. Significa la puesta en valor productivo de 60.000 hectáreas bajo riego y la provisión de agua dulce para el consumo humano para más de 180.000 personas en su área de influencia. Se ha previsto la construcción de una obra de toma en el Río Paraguay para transportar agua a través de un Acueducto principal de 452 kilómetros de longitud y de 1.700 milímetros de diámetro máximo hasta la localidad de Ingeniero Juárez con fines sociales  y productivos. Además, habrá dos acueductos secundarios de 133 kilómetros en conjunto para proveer de agua a las plantas potabilizadoras y a los emprendimientos productivos ubicados en los principales beneficiarios del proyecto. La ejecución del proyecto demandará una inversión de unos 1.200 millones de dólares e incluye el conducto principal, conductos secundarios tres estaciones de bombeo y un nuevo reservorio, entre otras obras anexas. El plazo de ejecución estimado para la construcción de “La obra del siglo” es de 36 meses, interviniendo el gobierno nacional a través de los ministerios  del Interior ; de Obras Públicas y de Viviendas y la subsecretaría de Recursos Hídricos, además del ministerio de Economía, Hacienda y Finanzas de la provincia de Formosa. El Servicio Provincial de Agua Potable-. SPAP- tendrá a su cargo la operación y mantenimiento del Acueducto y se autofinanciará con la venta de agua. Asimismo, tendrá a su cargo la administración del suministro del agua para el consumo humano y para fines productivos en todas las localidades beneficiadas. Localizacion de obras El Acueducto principal se extenderá a lo largo de la ruta nacional número 81 con una longitud de 452 kilómetros desde el Río Paraguay en la ciudad de Formosa hasta Ingeniero Juárez. Los acueductos secundarios nacerán del Acueducto principal y se extenderán a lo largo de 133 kilómetros. Se harán de acuerdo con la siguiente distribución geográfica: Ruta 81 de Laguna Yema a Ingeniero Juárez; de Pozo del Tigre a Laguna Yema; de Palo Santo a Pozo del Tigre y de Formosa a Palo Santo. En el tramo Pirané, a partir de una estación de bombeo ubicada en esa localidad, se impulsará a la zona Sur y en el tramo Riacho Montelindo, Riacho Porteño  y San Martín Dos- a partir de una estación de bombeo instalada  en la intersección de Riacho Montelindo con la ruta provincial número 24- se impulsará a la zona Norte. El financiamiento Se estableció que el financiamiento del Acueducto para el Desarrollo Formoseño se hará con recursos del gobierno nacional y créditos acordados ya con China. Pero según explicó Gildo Insfrán, es imposible para la Argentina realizar acuerdos bilaterales con otros países ya que se impone la intervención previa del Fondo Monetario Internacional del que forman parte decenas de países del mundo, entre ellos China.
«Esta es la razón por la que los formoseños deben aguardar lo que acontezca con el tratamiento en el Congreso de la Nación a partir del 2 de marzo próximo del proyecto de ley referido al preacuerdo alcanzado entre el PEN y el FMI para que sea considerado y eventualmente aprobado por el organismo internacional». De ocurrir ello, inmediatamente se pondrán en marcha todos los procedimientos y mecanismos orientados a los pertinentes llamados a licitación y adjudicación de los trabajos, confiándose que la ove largamente esperada se inicie en 2022 y se complete en 2024 ya que demanda un plazo de ejecución de 36 meses. Realidad hídrica En la justificación del proyecto se hace referencia, entre otras cosas, a la situación conflictiva que se genera para el uso humano y la producción el desvío de agua de grandes ríos como el Pilcomayo y el Bermejo para abastecimiento ganadero, por ejemplo. Se admite que se han generado inconvenientes de tipo geopolítico ya que los ríos existentes constituyen límites naturales entre Formosa – Paraguay – Salta y Formosa – Chaco -Salta, respectivamente. Se menciona, asimismo, la sedimentación de algunos ríos, como el Bermejo , además de producir reacciones hidrológicas y geomorfológicas también resulta en alteraciones en campos de cultivo y pastoreo, interfiriendo directamente en la fertilidad de las áreas asignadas debido a su sedimentación. De allí que el potencial para el Acueducto se lo encuentra, por sus características, el Río Paraguay: volumen y cualidad y con un caudal suficiente para abastecer de riego a la provincia. Además, se resalta que sus aguas están libres de sustancias contaminantes, sales disueltas, sedimentos u otros agentes por lo que resulta ideal para constituir el punto de partida y abastecimiento de este relevante proyecto provincial.

Taiana inauguró el Instituto de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas argentinas

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«La tarea que se va a desarrollar aquí es estratégica para proteger a nuestra población, nuestra infraestructura y nuestra soberanía de ataques cibernéticos», señaló el ministro de Defensa durante la puesta en marcha del Instituto.

El Ministerio de Defensa inauguró ayer lunes el nuevo Instituto de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas, el cual «funcionará en las dependencias del Instituto Geográfico Nacional de la República Argentina» en la ciudad de Buenos Aires. Taiana expresó que ese centro de formación «está a la vanguardia de la región y tendrá un rol orientador en la formación de las FFAA nacionales y regionales. Remarcó, además, que el ministerio está «formando al personal de Defensa mirando hacia el futuro». «La tarea que se va a desarrollar acá es estratégica para proteger a nuestra población, nuestra infraestructura y nuestra soberanía de los ataques cibernéticos que se puedan producir». Desde el ministerio se dio un comunicado que detalla: «En noviembre se dio inicio al desarrollo de este instituto que tiene como objeto la formación de personal tanto militar como civil en la temática de ciberdefensa, lo que representa un hito y un paso más hacia la especialización dentro de las Fuerzas Armadas». «El ICFFAA (por Instituto de Ciberdefensa de las Fuerzas Armadas) se posiciona como un referente a nivel nacional y dentro de la región sudamericana, al ser único en su propuesta formativa», indicó Defensa en su portal. «Esta primera cohorte de cursos especializados conformará luego de forma integral una Licenciatura en Ciberdefensa«,agrega el Ministerio. «Actualmente, la oferta académica cuenta con tres cursos básicos: «Curso básico de homologación de competencia en ciberdefensa», «Curso básico conjunto de ciberdefensa oficiales» y «Curso básico conjunto de ciberdefensa suboficiales». Según informaron desde el Edificio Libertador, cada uno de los cursos «está conformado por 25 materias y un plantel docente integrado por 17 personas». Además, a esta propuesta educativa «se sumarán a futuro múltiples actividades académicas, de investigación y de extensión que permitirán continuar formando de manera coordinada los recursos humanos necesarios para el instrumento militar». La iniciativa fue impulsada en el marco de la décima reunión del consejo de dirección de la Universidad Nacional de Defensa (UNDEF), realizada en el mes de marzo del 2021, en el que «se expuso la necesidad de contar con recursos humanos adecuados en esta especialización». En la inauguración estuvieron presentes el titular del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Juan Martín Paleo; de la Armada, Julio Guardia; el jefe de Gabinete del Ministerio de Defensa, Héctor Mazzei; el secretario de Estrategia y Asuntos Militares, Sergio Rossi; el subsecretario de Ciberdefensa, Oscar Niss; el presidente del Instituto Geográfico Nacional, Sergio Cimbaro; el rector de la Universidad de la Defensa, Jorge Battaglino; el presidente de Coviara (Construcción de Vivienda para la Armada), Sergio Salazar, y el director del Instituto de Ciberdefensa, Ernesto Claudio Balloffet; entre otros invitados civiles y militares.

América Latina y la nueva Guerra Fría

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Jordana Timerman, una periodista de amplia trayectoria, es la editora del Latin America Daily Briefing, una publicación para lectores de lengua inglesa con intereses en Latinoamérica que reúne y resume la información relevante que los medios estadounidenses publican sobre nuestros países. La edición del 18 de este mes contenía un sector dedicado a un resumen de lo que esos medios habían publicado sobre el tema del título (con énfasis en la visita de Bolsonaro a Moscú, porque coincidía en la fecha). De cualquier forma, es la visión desde Washington y Nueva York «mirando al Sur». Lo traducimos, y a continuación copiamos el original, conservando los vínculos a las notas mencionadas, para los lectores que dominan el idioma inglés (y en un caso, el portugués).

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La reunión del presidente ruso, Vladimir Putin, esta semana con su homólogo brasileño, Jair Bolsonaro, es el ejemplo más reciente de cómo el líder de Rusia busca forjar relaciones más sólidas en América Latina, lejos de la esfera de influencia tradicional de Rusia, informa el Washington Post. Bolsonaro, a su vez, ha tratado de presentarse como un actor geopolítico relevante y atribuyó a su influencia la supuesta retirada de tropas de Rusia de la frontera con Ucrania. (Folha de S.Paulo) Bolsonaro se reunió ayer con el presidente húngaro Viktor Orbán. Hicieron hincapié en su acuerdo sobre los enfoques conservadores de temas como la migración, el cristianismo y los valores familiares. Bolsonaro llamó a Orbán su “hermano” y dijo que sus valores compartidos están englobados en “Dios, Patria, Familia y Libertad”. (Folha de S. Paulo, Associated Press) China ha centrado cada vez más su mirada en América Central, un bastión tradicional de Washington, como un contrapeso estratégico a las inversiones estadounidenses en Asia, escribe Kate Linthicum en Los Angeles Times. Y «a diferencia de Estados Unidos, que a menudo condiciona su ayuda al desarrollo en función de la adhesión de un país a la democracia al estilo occidental, China tiene una política de lo que llama ‘no interferencia’«. Vale la pena señalar que los líderes latinoamericanos tienen agendas nacionales que persiguen, separadas de las nuevas luchas por el poder geopolítico. «La presión de Estados Unidos sobre Brasil para que cancelara el viaje fue vista en Brasilia como una injerencia indebida en los asuntos de Brasil, y puede haber tenido el efecto involuntario de alentar a los países latinoamericanos a preservar sus vínculos con otras grandes potencias mundiales», escribe Oliver Stuenkel en un artículo de America´s Quarterly que insta a la administración estadounidense de Biden a trasladar los debates sobre China y Rusia a reuniones a puertas cerradas en la próxima Cumbre de las Américas, en lugar de presionar por declaraciones públicas. Si bien el momento de la visita de Bolsonaro fue particularmente tenso desde el punto de vista geopolítico, ella «también demuestra la continuidad en las relaciones entre Brasil y Rusia… De hecho, uno de los defensores más enérgicos de la decisión de Bolsonaro de realizar el viaje fue el ex ministro de Relaciones Exteriores de Lula y actual asesor de política exterior, Celso Amorim. Amorim defendió el viaje como un método para evitar “someterse a una agenda de Washington”, un lema que resume los lazos entre Brasil y Rusia de manera más amplia”, escribe Catherine Osborn en el Latin America Brief. Estados Unidos tampoco debería asumir que los gobiernos de izquierda en la región son necesariamente más pro China que pro Estados Unidos, argumenta. «En varios frentes, como la lucha contra el cambio climático, es probable que líderes como Gabriel Boric de Chile o Lula da Silva de Brasil sean socios mucho más constructivos que Jair Bolsonaro o el candidato presidencial derrotado en Chile José Antonio Kast«. (Americas Quarterly).
  • Russian President Vladimir Putin’s meeting this week with his Brazilian counterpart Jair Bolsonaro, is the latest example of how Russia’s leader is angling to forge stronger relationships in Latin America, far from Russia’s traditional sphere of influence, reports the Washington Post.
  • Bolsonaro, in turn, has sought to portray himself as a relevant geopolitical player, and ascribed Russia’s alleged troop withdrawal from the Ukrainian border to his influence. (Folha de S. Paulo)
  • Bolsonaro met with Hungarian President Viktor Orbán yesterday. They emphasized their agreement on conservative approaches to issues like migration, Christianity and family values. Bolsonaro called Orbán his “brother,” and said their shared values are encompassed by “God, Fatherland, Family and Liberty.” (Folha de S. PauloAssociated Press)
  • China has increasingly trained its sights on Central America, a traditional Washington stronghold, as a strategic counterbalance to U.S. encroachments in Asia, writes Kate Linthicum in the Los Angeles Times. And «unlike the United States, which often conditions its development aid based on a country’s adherence to Western-style democracy, China has a policy of what it calls ‘non-interference.'»
  • It is worth noting that Latin American leaders have national agendas they are pursuing within the new geopolitical power struggles. «U.S. pressure on Brazil to cancel the trip was seen in Brasília as an undue interference in Brazil’s affairs, and may have had the inadvertent effect of encouraging Latin American countries to preserve their ties to other major global powers,» writes Oliver Stuenkel in an Americas Quarterly piece that urges the U.S. Biden administration to move debates on China and Russia to closed-door meetings in the upcoming Summit of the Americas, rather than pushing for public declarations.
  • While Bolsonaro’s timing was particularly fraught geopolitically, the visit «also demonstrates continuity in Brazil-Russia relations … In fact, one of the most vocal defenders of Bolsonaro’s decision to take the trip was Lula’s former foreign minister and current foreign-policy advisor, Celso Amorim. Amorim defended the trip as a method of avoiding “submitting to an agenda of Washington,” a motto that sums up Brazil-Russia ties more broadly,» writes Catherine Osborn in the Latin America Brief.
  • Nor should the U.S. assume that leftist governments in the region are necessarily more pro-China than U.S., he argues. «On several fronts – such as the fight against climate change – leaders like Chile’s Gabriel Boric or Brazil’s Lula da Silva are likely to be much more constructive partners than Jair Bolsonaro or Chilean right-wing presidential runner-up José Antonio Kast.» (Americas Quarterly)

VENG describe su trabajo en el desarrollo del lanzador satelital Tronador de la CONAE

Casi todos en Argentina saben de la CONAE, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales. Pero son menos los que conocen a VENG SA. Una empresa que creó el gobierno argentino cuando cedió a presiones internacionales y desmanteló el proyecto Cóndor. Esa iniciativa fue pensada, casi medio siglo atrás, como un lanzador para poner en órbita satélites argentinos. Pero tenía potencialidades militares -y posibles compradores interesados en ellas. Después de la guerra de Malvinas, la presión para descartar el proyecto fue demasiado fuerte para los gobiernos que siguieron a continuación. Pero quienes querían desarrollar las capacidades aeroespaciales de nuestro país no renunciaron por completo a ese sueño. Nació VENG -las iniciales son de Vehículo Espacial Nueva Generación– una firma de propiedad del Estado argentino, controlada por la CONAE. Se trata de una empresa de servicios y desarrollos tecnológicos de alto valor agregado, con especialidad en la actividad espacial, con fines y potencialidades exclusivamente pacíficas. El domingo publicamos las declaraciones del director ejecutivo y técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, en las que señaló los objetivos del organismo, entre los cuales se cuenta del Tronador II, un lanzador que tendrá la posibilidad de colocar en órbita satélites o conjuntos de satélites de hasta 500 kilos de peso, en órbitas bajas de entre 400 y 700 kilómetros de altura, y del Tronador III, con una capacidad de hasta 750 kilos”. Ayer VENG describió los avances en este video:

Matías Kulfas: “No existen actividades contaminantes, sino tecnologías contaminantes y malos empresarios”

El ministro de Desarrollo Productivo apuesta a impulsar sectores de la economía que en los últimos meses generaron fuertes reacciones ciudadanas, como la minería y la exploración off shore. En esta entrevista, Kulfas propone un debate que supere los términos del “vale todo” productivista y el “prohibicionismo” y anticipa la convocatoria a una mesa de discusión «abierta a la comunidad, bajo la única consigna del respeto y la no violencia». «Construir confianza». Ese es el desafío que el ministro Kulfas, se plantea como instancia fundamental para poder avanzar con su plan de impulsar los sectores de la economía que, considera, podrían mejorar las cuentas del país. Especialmente aquellos que en los últimos meses generaron fuertes reacciones ciudadanas en distintos puntos del país. En diciembre la movilización popular obligó a dar marcha atrás con la habilitación de la explotación minera en una zona de Chubut –lo que Kulfas atribuye en gran parte a la impericia del gobierno provincial para liderar la iniciativa– y la semana pasada la Justicia de Mar del Plata suspendió un proyecto de exploración petrolera en el Mar Argentino, medida que el propio Ministerio de Ambiente apeló. Kulfas apunta contra las organizaciones que “son efectistas en generar terror en base a información falsa”. Según su punto de vista, todas las actividades tienen un margen de riesgo y no por eso se descartan. “En el turismo todos los años se quema un bosque por algún turista que deja mal apagado el fuego en un bosque y nadie propone prohibir el turismo”, ilustra. Frente a las críticas, el ministro asegura que el gobierno de Alberto Fernández es “el primero en involucrarse en serio con la problemática ambiental” y propone un debate dónde se amplíen los matices entre el “vale todo” productivista y el “prohibicionismo”. “Si pensamos que ambientalismo es sinónimo de prohibir cosas, estamos en el horno. Ambientalismo es producir, generar oportunidades de desarrollo cuidando el ambiente”, apunta. -Es evidente que en los últimos años la agenda ambiental ha incrementado su relevancia en la agenda mediática y en las preocupaciones de la gente. ¿Con qué cree que tiene que ver y cómo lo evalúa? -Nosotros vemos con muy buenos ojos que este tema haya tomado un lugar central; la problemática del calentamiento global y otros flagelos ambientales requiere un lugar en la agenda política y un conjunto de políticas públicas. Después, están los diferentes enfoques. Nuestra mirada es la de un esquema de desarrollo productivo verde, de hecho, hemos sido el primer gobierno en poner en la agenda un plan en ese sentido, que lo que busca es salir del vale todo productivo que fue preponderante durante mucho tiempo. Pensamos que todos los sectores, y no solamente en la minería o el petróleo que por ahí son los que tienen más peso en la discusión pública, tienen que hacer una reconversión productiva, tecnológica. Lo que uno ve es que no existen los sectores contaminantes, sino las tecnologías contaminantes o los malos empresarios. -Con el modelo extractivista llegamos hasta este escenario: más 40% de pobreza y sin poder sortear la restricción externa. ¿Por qué esta misma senda podría llevarnos a otro lado? -Primero me parece que hay que discutir el concepto del modelo extractivista, que ahora lo retomo. Segundo, nuestra posición no es que hay que trabajar determinados sectores en desmedro de otros; Argentina necesita que todo su potencial se ponga en marcha, se desarrolle, porque tenemos un problema serio de creación de empleo y de pobreza que viene desde hace mucho tiempo. Después, respecto de la discusión de las actividades primarias, nuestra visión está lejos del extractivismo. El extractivismo uno lo podría definir como la explotación, sin ninguna consideración ambiental y sin ningún engranaje en el sistema productivo local. Es decir, te puedo conceder que una actividad minera o petrolera es extractivista si lo que hace es extraer el recurso, descuidando completamente el ambiente y sin dejar nada en la comunidad, ningún desarrollo de proveedores, ningún desarrollo comunitario. Nuestro modelo no tiene nada que ver con eso: es el desarrollo de proveedores locales, o sea pymes que crecen mientras se desarrolla la minería, el petróleo, el gas. En segundo lugar, nuestro modelo es mejora de las comunidades, que tienen que ver con claridad que hay una mejora en infraestructura, en los hospitales, en los caminos, etc. Y luego, obviamente un cuidado ambiental. -¿Eso es lo que se ve, efectivamente, en las comunidades con desarrollos de este tipo? -No es teoría, es la realidad. La semana pasada estuve en Cerro Vanguardia y es innegable el impacto positivo que ha tenido para Santa Cruz, no solamente en términos de empleo. Por ejemplo Puerto San Julián, una localidad de muy poca relevancia, creció muchísimo gracias a la minería. En el caso de San Juan, antes de la aparición de la explotación minera era una provincia que estaba, en términos de pobreza, diez puntos arriba el promedio nacional y hoy está cinco puntos por debajo. Y así podemos seguir con muchos ejemplos. En el caso de la minería hay toda una red de proveedores que explica aproximadamente el 50% de lo que factura una empresa minera. En el sector petróleo y gas hay 10.000 empresas, casi todas pymes, que trabajan en todo el país. No hay ninguna provincia que no tenga al menos algún proveedor que le venda servicios o bienes industriales al sector petróleo, gas. Esto no es extractivismo, eso es el desarrollo. -¿Cuál es la garantía de que eso suceda? En muchos casos son proyectos con un tiempo de vida útil acotado, explotado por empresas extranjeras y existe el riesgo o al menos el temor de que una vez usufructuado el recurso levanten campamento y dejen a las comunidades peor que antes. -Eso ha cambiado sustancialmente en los últimos años. Hoy lo que vemos es mayor compromiso en el sector empresario, justamente por los cambios que se han introducido. Tenemos un programa para desarrollar y calificar proveedores, para darle financiamiento, apoyo técnico y para generar mayores controles ambientales. Creo que se ha mejorado muchísimo en este aspecto. El caso de San Juan, por ejemplo, después de lo que fue el accidente Veladero, que sin duda fue un accidente importante, aunque en impacto mucho menor de lo que todos dicen.. -¿No se contaminaron cinco ríos con solución cianurada? -No hay cinco ríos contaminados, como se dice. Eso es falso. Esto es una información incorrecta. Sí es cierto que el momento generó un impacto que pudo ser morigerado y que no genera un impacto permanente, como se dice. -Consta en el expediente que por la rotura de una válvula del circuito se contaminaron ríos. -No, eso es falso, pueden verificarlo. El problema es que hay una confusión y que algunos sectores con mala información refuerzan esa mala comunicación. En las zonas mineras es muy habitual que existan ríos que tienen un alto contenido de metales, pero no es de ahora y no pasa por la minería. Uno ve los registros de algunos ríos de 1940 y tenían la misma composición; tiene que ver con las cualidades del suelo, del lecho del río. De hecho, hay lugares de San Juan donde el agua potable llegó gracias a perforaciones que se hicieron justamente con inversiones de la minería, pero no tenían agua potable antes. Después ha habido información que realmente ha sido absolutamente falsa y que ha circulado. He leído en algún medio que en (la ciudad catamarqueña) Andalgalá la mitad de la gente tiene cáncer. Eso es totalmente falso. No hay ningún informe que diga eso. El único reporte que hay respecto a incidencia de cáncer en esa zona es del año 2012 y dice que la incidencia de cáncer ahí es igual al promedio nacional. Por eso nosotros estamos saliendo en los próximos días con una iniciativa muy fuerte para poner toda esta información de manera pública, poder discutir. -Por más que se intenten minimizar los riesgos con controles, no se pueden anular… -En cualquier actividad económica. En el turismo todos los años se quema un bosque por algún turista mochilero que deja mal apagado el fuego en un bosque. Nadie propone prohibir el turismo. -Aún así, ¿qué le diría a una persona que vive en esos pueblos en los que se propone iniciar ciertos desarrollos y tiene el miedo de que algo malo suceda? -Que tiene razón en preocuparse. Lo que hay que hacer es involucrarse en exigir buenos mecanismos de control y que también participe la ciudadanía. Yo creo que esa es la respuesta. Entre el vale todo productivista, que nosotros lo rechazamos, y el prohibicionismo, hay una amplia gama de matices que tenemos que trabajar. Nosotros queremos construir confianza en torno a estas actividades económicas y obviamente sacarle todo el jugo posible. Lo que queremos es que generen la mayor cantidad de puestos de trabajo posibles, que efectivamente eso permita desarrollo en las comunidades. Creo que ahí tiene que haber un involucramiento. A mí me parece me parece válida esa preocupación. -¿Cómo evalúa lo que sucedió en Chubut, donde se aprobó la zonificación minera en la Legislatura y luego se debió derogar por la presión de la ciudadanía? -El caso de Chubut para mí tiene dos aspectos. Uno es esto: mucha gente decía pero cómo, si estamos en una provincia donde durante mucho tiempo no hubo clases, no se aseguraban el pago de los salarios de los maestros, y ¿ese mismo Estado es el que va a controlar a las mineras? Me parece una pregunta válida, pero la respuesta no debería ser prohibámoslo, sino hagamos que los controles sean realmente efectivos, que participe la comunidad. La segunda cuestión que me genera empatía es, obviamente, si me pongo en la piel de un chubutenses al que le dijeron que si se desarrolla la minería se va a quedar sin agua, es lógico que reaccione. -Más cuando la provincia está atravesando una situación de crisis hídrica. -Si te dicen que te vas a quedar sin agua, es lógico que reacciones mal, pero la información es falsa. El proyecto Navidad, que se está discutiendo en la meseta, a cien kilómetros del Río Chubut, no tiene nada que ver con el río. El agua que iba a utilizar es un agua que viene de un acuífero subterráneo endorreico, que lo descubrió la propia minería, con lo cual la información que se dio es falsa y generó un miedo totalmente injustificado, que es un poco lo que hace Greenpeace cuando pone una foto de la playa de Mar del Plata con dos actores empetrolados, cuando sabemos que eso es imposible que ocurra porque las plataformas offshore que se están programando, por ahora en fase de exploración, están a 300 kilómetros de la costa, con lo cual es como es como pensar que algo que ocurra en Buenos Aires o Chascomús va a tener incidencia en Mar del Plata. Las organizaciones como Greenpeace pueden ser efectistas en meter miedo, en generar terror, pero hacerlo en base a información falsa me parece una actitud complicada en una sociedad democrática. -De todos modos, son efectivos comunicando. ¿Hay un mea culpa o una crítica a los gobiernos que, en todo caso, no saben hacer llegar esta mirada o involucrar a los ciudadanos en proyectos que consideran virtuosos? -Permíteme un comentario sobre lo que dijiste de que son efectivas comunicando. Yo creo que la mentira es algo delicado. Sí, pueden ser efectistas en meter miedo, en generar terror, pero hacerlo en base a información falsa me parece una actitud complicada en una sociedad democrática. Una sociedad democrática tiene que discutir, debatir públicamente, pero hacerlo con datos y con verdades, no generando miedo a la gente para obtener un resultado en ese sentido. Respecto al otro. Sí, yo soy crítico de las empresas mineras y se los he dicho más de una vez, que deberían comunicar mucho más, deberían explicar mucho más cómo son sus métodos productivos. Hay mucha gente que piensa de verdad que una empresa minera está pegada a un río y tiene un caño que vuelca cianuro; eso es falso. La semana pasada estuve en Cerro Vanguardia, en Santa Cruz, y la verdad es que estaba lleno de guanacos merodeando la mina, zorritos, patos.. ¿dónde toman agua? Ahí, en las lagunas y los arroyos que están en torno a la mina. Si estuviera contaminada, obviamente esos animales no podrían tomar agua, no vivirían ahí o estaría lleno de animales muertos en torno a la mina. -No me refiero solo a la comunicación de las mineras, sino sobre todo a la de los gobiernos. En Chubut, por ejemplo, ¿le parece que fue atinada la manera en la que intentó llevar el proyecto adelante el gobernador Mariano Arcioni? -Evidentemente en Chubut hay un fracaso muy grande de la política, porque lo que no se hizo fue un buen trabajo en las comunidades explicando. En la meseta sí. Justamente una de las grandes paradojas que tenemos hoy en la Argentina es que en los lugares donde se desarrolla la minería, la sociedad la recibe muy bien. ¿Cuántos conflictos tuvimos en Santa Cruz? Hace 25 años que hay minería y no hubo ninguno. Porque la gente lo ve como algo positivo que le ha generado desarrollo, que pagan muy buenos salarios, que hay una red de proveedores. En San Juan pasa algo parecido. En los lugares donde hay asambleas en contra de la minería son lugares donde históricamente se ha impuesto Sergio Uñac en las elecciones, lo mismo pasa con Catamarca. Ahí hay una discusión donde, insisto, falta más información. Yo creo que hay mucha gente muy bien intencionada que está por ahí con un grado de información parcial. Por eso en los próximos días vamos a poner en marcha una mesa de trabajo abierta a la comunidad para que se debata con la única consigna del respeto y la no violencia. Porque la violencia que vimos en Chubut me pareció terrible y creo que se ha banalizado un poco eso. Haber destruido, destrozado, incendiado tres edificios públicos, quemado un diario, me parece de una gravedad que por algún motivo no tuvo el repudio suficiente. -¿Qué opina de la suspensión, por parte de la Justicia, de la exploración para offshore en Mar del Plata? ¿Ya se hizo la apelación? -Sí, ya se hizo la apelación. Es una medida suspensiva, no es una medida de fondo. Vamos a insistir porque estamos convencidos de los beneficios que tiene esto. Si se confirmara la existencia de esa riqueza petrolera, se podrían generar cerca de 200.000 puestos de trabajo y, luego de un tiempo explotación, exportaciones por US$25.000 millones de dólares, con lo cual cambiaría por completo el problema de Argentina en términos de restricción externa, con una balanza comercial mucho más superavitaria que haría que probablemente no sea necesario tener un cepo tan fuerte como el que tenemos ahora. También desarrolla una red de proveedores que es enorme y es el sector con los salarios más altos de la economía. Por otro lado, pensamos que los resguardos ambientales están muy bien tomados. Estamos hablando en este caso de una empresa, Equinor, con los mejores estándares productivos, tecnológicos y ambientales del mundo. Es una empresa noruega líder mundial en producción offshore y en compromiso ambiental productivo. En tercer lugar, quiero destacar que este tipo de explotación no es nueva; Argentina ya tiene 20% del gas producido offshore, y esta vez el ministro de Ambiente se involucró, participó en la discusión e impuso condiciones adicionales. -Al suspender la exploración, la Justicia entendió que la discusión previa para habilitarla no fue suficiente. -Se hizo la audiencia pública. Me llamó la atención un argumento planteado por el intendente Mar del Plata diciendo que no habían participado en la discusión. Hubo una audiencia pública de dos días, si el intendente no participó fue porque no quiso o no estaba atento a algo que es relevante. Y por otro lado, esto no es un proyecto de Mar del Plata. Sí va a generar un impacto enorme en toda la economía marplatense, en lo que significa el desarrollo de la industria naval, el desarrollo de proveedores. Y está, insisto, a 300/400 kilómetros de la costa; esto no es Mar del Plata. -Está justo en el límite con las aguas de Uruguay. ¿Se discutió también con el gobierno vecino, porque en caso de que hubiera algún problema también los involucraría? -No, no ha habido ningún tipo de inconveniente. Creo que lo que hubo fue una reacción. Se basan en muchos casos en prejuicios o preocupaciones que están infundadas. Vi alguna persona que decía «Mira este paisaje hermoso, acá nomás vas a tener una plataforma offshore». No la vas a ver, hay una distancia enorme. Además hay un montón de ciudades turísticas, como Río de Janeiro, que tienen plataformas offshore. -El argumento más fuerte no es el tema paisajístico sino del impacto en la fauna marina. -Yo no escuché eso. Fijate que la foto (de Greenpeace) no es esa; la foto son dos chicos empetrolados en la playa, lo cual es falso y es propagandismo. Es solamente un objetivo que no es decir la verdad. -¿Ha tenido reuniones con Greenpeace, con las organizaciones que enarbolan estas banderas? -Con Greenpeace, no. Con otras organizaciones sí, muchísimas, como Jóvenes por el Clima, Eco House. Hicimos una reunión el año pasado, les presentamos el Plan de Desarrollo Productivo Verde y fue un diálogo súper interesante. Yo lo digo con todas las letras: somos probablemente el primer gobierno que se involucre en serio en la problemática ambiental. Lo que pasa es que si pensamos que ambientalismo es sinónimo de prohibir cosas, estamos en el horno. Ambientalismo es producir, generar oportunidades de desarrollo cuidando el ambiente. Eso para mí es un ambientalismo real, efectivo. Ya tenemos en el mundo un montón de experiencias fallidas, fruto de visiones extremas. Hace poco se conoció el problema de Sri Lanka, que prohibió la producción con agroquímicos, se fue una producción orgánica y significó la quiebra de los productores. Y además eso agrava el problema del cambio climático porque requiere una mayor explotación del recurso, pérdidas económicas. Si siguiéramos con producción orgánica no exportaríamos nada y tendríamos que estar importando maíz, trigo, lo básico. -¿Considera una idea romántica esto de buscar volver a las bases, a la pequeña escala, a lo agroecológico? Lo considero algo inviable. Tenemos una población de 7.500 millones de habitantes en el mundo. En el año 1900, cuando la Argentina era el granero del mundo, producíamos 8 millones de toneladas de granos, obviamente orgánicos porque no existían los agroquímicos. Hoy producimos 140 millones de toneladas. Si siguiéramos con producción orgánica no exportaríamos nada y tendríamos que estar importando maíz, trigo, lo básico. Hay que trabajar con seriedad, con verdades científicas. Yo me peleo mucho cuando escucho el término agrotóxicos, ese término es falaz. Lo que hay son agroquímicos que bien implementados no generan ningún riesgo para la salud humana. Mal implementados, sí, igual que un producto farmacéutico. El desarrollo que hizo Raquel Chan me parece un orgullo para Argentina: desarrolló el trigo HB4, que es resistente a la sequía. Le está ofreciendo a la humanidad una solución frente a problemas climáticos y en lugar de ser la persona más aplaudida del país, recibe agresiones y críticas de un montón de gente. -¿Qué pasos está dando Argentina en transición energética? Esta semana supimos de la baja de 33 proyectos de energía renovable que se licitaron bajo el programa RenovAr. -Nosotros tenemos una apuesta muy fuerte por las energías renovables. Hemos lanzado un cluster productivo para producir equipamiento, darle sostenibilidad a esa medida. Hemos generado la mayor inversión en la historia del siglo XXI, que es la del hidrógeno verde, que está en marcha en la provincia de Río Negro, y apuntamos a que Argentina sea uno de los referentes mundiales en hidrógeno verde en las próximas décadas. En litio hay nuevas inversiones todas las semanas, que estamos trabajando estimulando. El caso RenovAr es otra cosa. Lo que pasó fue que el plan RenovAr del gobierno de Macri desvirtuó la Ley de Energías Renovables del 2015, en la que se basó, porque lo terminó transformando en un negocio financiero basado en dos pilares: financiamiento externo y la adquisición de paquetes tecnológicos completamente importados. Entonces, mientras Argentina tuvo financiamiento externo arrancó bien. Cuando en abril de 2018 Argentina entró en esta crisis de deuda y empezó la gran fuga de capitales el plan se quedó sin combustible. Entonces, esta presentación de baja son proyectos que ni siquiera se iniciaron. Nuestro plan es un plan de energías renovables con fabricación nacional, con financiamiento en moneda local a largo plazo. Pensado justamente para el desarrollo de la industria y desarrollo de energías renovables y no en un negocio financiero de corto plazo. -¿Para el financiamiento va a ayudar que el Gobierno cierre con el FMI? -El acuerdo con el FMI para nosotros no es un parteaguas ni lo vemos como una solución a los problemas de Argentina. Pensamos que es la manera de disipar incertidumbre y de generar un poquito más de certezas para adelante, pero después depende de nosotros. Nosotros nunca apostamos a que el Fondo Monetario Internacional o el financiamiento internacional nos saque la crisis. De la crisis salimos con nuestras políticas, que son políticas de desarrollo productivo. -En conjunto con la transición energética, ¿se está trabajando desde el Estado para hacer cambios en las pautas de consumo, para eficientizar el consumo de los argentinos? -Estamos trabajando mucho en lo que es economía circular. Me parece un tema importantísimo porque sin duda vivimos en una economía muy consumista que a veces derrocha demasiados recursos, que no reutiliza los residuos. Tenemos también un debate pendiente con la Ley de Envases, que me parece un tema nodal. -A las empresas no les gusta mucho la idea de esa ley. -Yo creo que le faltó debate, porque yo recibí a las empresas y algunas de las críticas que hacían me parecen que eran fruto de una mala interpretación de la ley y otras eran temas que se podían discutir. Yo hoy veo un compromiso importante y que también hay un prejuicio respecto de “las empresas de que no quieren saber nada con esto”. Muchas ven o negocios para hacer con esto, y bienvenido sea que hagan negocios mejorando el ambiente, y otras por ahí no ven un negocio, pero si que necesitan hacer acciones ambientales por una cuestión de políticas corporativas. -¿Cree que el aumento de tarifas y la segmentación va a contribuir a reducir el consumo de energía o incluso a promover la autogeneración en los sectores de mayores ingresos? -La segmentación tiene por objetivo central la justicia social. Tenemos un sistema que ya lleva mucho tiempo, que lamentablemente está generando subsidios a hogares que no lo necesitan. Eso hay que corregirlo y por eso la segmentación es la herramienta. Pero esto de penalizar por precio me parece una práctica que no nos gusta, fue lo que ocurrió en el período Macri. Yo lo que quiero es que la gente consuma menos energía porque tenga conciencia de que es un bien escaso, que hay que cuidarlo, que el país no le sobran recursos para andar dilapidando y porque aparte es necesario realizar algunos cambios de equipamiento y eso también son oportunidades para que la industria nacional tenga un espacio preponderante en esta estrategia. -Los servicios del conocimiento son otro sector con potencial que depende de su cartera, pero tiene el problema de la brecha cambiaria, que genera que muchas personas que ofrecen servicios para el exterior no liquiden las divisas en el país. ¿Hay una solución pensada para eso? -Sabemos que hay un problema, estamos discutiendo alternativas morigerarlo. Es un programa macroeconómico. Está claro que lamentablemente nos tocó iniciar el gobierno con un problema externo importante. Entendemos que esto se va a ir mejorando y aparte estamos viviendo una etapa de crecimiento de exportaciones, crecimiento de ingreso de dólares por inversión extranjera directa, así que todo esto va a ser parte de la solución. En el mientras tanto, vamos a generar un mecanismo que estamos discutiendo con el sector, con el Banco Central, con Economía. -¿Qué podría ser? -No lo puedo anticipar. Estamos viendo alternativas. -¿Existe la posibilidad de un desdoblamiento del tipo de cambio para el sector? -No, desdoblamiento no, pero estamos viendo alternativas que cuando las tengamos listas y consensuadas, las vamos a comunicar. -¿Van a estar los dólares para que las empresas importen y para acompañar el crecimiento? -Sí, está totalmente garantizado por varios motivos. Primero, porque vamos a tener un superávit comercial importante, con lo cual ahí ya tenés la primera fuente de superávit de divisas para el país. En segundo lugar porque si efectivamente avanzamos en la firma del acuerdo con el FMI vamos a tener más certidumbre financiera, otro cronograma de pagos, con lo cual muchos factores que el año pasado debilitaron las reservas este año no van a estar; vamos a tener un mayor nivel de acumulación de reservas por parte del Banco Central. Así que no va a haber ningún faltante de divisas, eso tiene que quedar claro. Está totalmente coordinada la proyección de demanda de dólares para importaciones con el Banco Central, con lo cual no habrá ninguna dificultad.  

Energías renovables: el grupo Techint invertirá u$s 190 millones en un parque eólico

La siderúrgica de Techint construirá un parque eólico de 100,8 Mw de capacidad en González Chaves, provincia de Buenos Aires. El grupo compró el proyecto a una empresa alemana en diciembre. Abastecerá el 50% de la electricidad que usa en su planta de Campana.

Tenaris, la holding de fabricantes de tubos de acero sin costura del Grupo Techint, invertirá u$s 190 millones para construir un parque eólico en la localidad bonaerense de Adolfo González Chaves. El proyecto, según informó la empresa, abastecerá cerca del 50% de la energía eléctrica requerida por el Centro Industrial de la compañía en la ciudad de Campana. El plan de desarrollo contempla una capacidad instalada total de 100,8 megawatts (24 turbinas de 4,2 Mw cada una), con un factor de utilización del 58% y una producción eléctrica total anual de 509 GWh. Se espera que el parque esté en funcionamiento pleno a mediados de 2023. En diciembre pasado, Tecpetrol, la empresa energética de Techint, le compró a la alemana ABO Wind el proyecto eólico Buena Ventura, localizado en esa ciudad bonaerense. El precio pactado fue de u$s 1,89 millones, entre u$s 524.500 ya desembolsados y u$s 1,36 millones que se cancelarán a futuro. Al momento de la transacción, el Parque Eólico de la Buena Ventura (PEBV) estaba en su etapa inicial de desarrollo, con una capacidad proyectada de 100,5 Mw. El 5 de noviembre, Cammesa, la empresa mixta que administra el mercado mayorista eléctrico, le había asignado prioridad de despacho en el Mercado a Término de Energías Renovables (Mater), para una potencia de 100,8 Mw. El proyecto Buena Ventura había sido adjudicado a ABO Wind -empresa alemana fundada en 1996 y presente en la Argentina desde 2006- en las rondas Renovar de 2017. Su inversión comprometida, en ese momento, fue de u$s 131 millones. Con la compra de ese proyecto, Techint, el mayor grupo industrial del país, dio un paso clave para desembarcar en el negocio de energías renovables, en el que está particularmente involucrado Andrea Rocca, bisnieto del fundador, Agostino, e hijo de Gianfelice, hermano del actual conductor del grupo, Paolo, quien, a su vez, es CEO global de Tenaris. Tenaris informó que, con el abastecimiento de su propio parque eólico, reducirá en 152.000 toneladas anuales sus emisiones de dióxido de carbono (CO2). «González Chaves es una ubicación favorable para la producción de energía eléctrica», ponderó la empresa, en us comunicado. «Con esta adquisición estratégica, damos un gran paso en la reducción de emisiones vinculadas al uso de energía renovable en nuestro proceso productivo», expresó Javier Martínez Álvarez, presidente de Tenaris para el Cono Sur. «La posibilidad de obtener energía a partir de fuentes renovables es un componente clave de los esfuerzos para reducir la huella de carbono en la producción industrial a nivel mundial, y es uno de los ejes del plan 2030 de Tenaris, cuyo objetivo es disminuir la intensidad de sus emisiones», agregó el comunicado. Precisó que, en febrero de 2021, la compañía anunció su plan de reducir las emisiones de CO2 por tonelada de acero en un 30% (comparado con su nivel en 2018) hacia 2030, a través del incremento del uso de chatarra -el acero es un material 100% reciclable-, el logro de una mayor eficiencia energética y un plan de inversiones en energías renovables, entre otras acciones. «Esta adquisición es un gran hito para Tenaris. La construcción de un parque eólico, que podrá suplir casi la mitad del consumo eléctrico de nuestra mayor planta argentina, es un paso firme e inequívoco hacia la reducción de emisiones y la producción de acero con bajos niveles de CO2», manifestó Carolina Bengochea, directora global de Medioambiente de Tenaris.

FAdeA realiza el vuelo de verificación del primer avión Pampa III AR-005

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Este 10 de febrero la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” realizó desde la pista de la Escuela de Aviación Militar el primer vuelo de verificación funcional con el IA-63 Pampa III Block II AR-005 (1034).

Como es usual para este tipo de actividad, la fábrica contó con el apoyo de personal perteneciente al Centro de Ensayos en Vuelo, tanto con piloto como ingeniero.

De acuerdo con lo informado por FAdeA, el vuelo de poco menos de 30 minutos consistió en …la ejecución de la primer tarjeta de vuelo de alta de fabricación, verificando las condiciones de apertura al vuelo, performance en aceleración parada y despegue. Se alcanzó una altitud de 6500 Ft y se verificó además el comportamiento de los comandos de aeronave en diferentes configuraciones de FLAPS…”.

El 1034 se mantuvo en las proximidades de la Escuela de Aviación Militar, realizando una serie de circuitos próximos al instituto de formación de la Fuerza Aérea Argentina.

Vale recordar que el Av 1034 corresponde a las seis aeronaves que tiene previsto finalizar y entregar FAdeA para el período 2021-2023. Esta decisión se confirmó en octubre de 2021 con la aprobación por parte de la Jefatura de Gabinete de Ministros del procedimiento interadministrativo “Provisión de Aeronaves PAMPA III para la FUERZA AÉREA ARGENTINA (FAA)”.

El contrato no solo contempla la entrega de seis Pampa III Bloque II, sino que también incluye la conversión de tres IA-63 Pampa II a Pampa III Bloque II, la certificación Pampa III Bloque II, la adquisición, la entrega de Estaciones de Planificación de una Estación de Planificación de Misión Fija y dos Estaciones de Planificación de Misión Móvile y la adquisición del 35% de materiales para la fabricación de tres Pampa III Bloque II en 2024. El monto total por estos trabajos es de U$D 76.628.724 en concepto de Materiales y $2.506.853.504 en concepto de Mano de Obra.

Esta es la primera aeronave desarrollada con recursos del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF). El tema, que hace a la recuperación de la Fábrica Argentina de Aviones y a las industrias de defensa en general, lo hemos seguido en AgendAR en una diversidad de notas. Por ejemplo, aquí.

En lo que hace al hito de certificación del Bloque II, FAdeA y el Centro de Ensayos en Vuelo iniciaron las actividades a mediados del año pasado, utilizando los dos prototipos actualmente a disposición: el EX-03 y el EX-04.

Durante la campaña de ensayos en vuelo se evaluaron aspectos tales como la respuesta del hardware y software a las envolventes de vuelo del Pampa III, las capacidades del enlace, y su integración a la aviónica actual del avión, entre otros.

FAdeA confirmó que, previo a su entrega, el Av 1034 / AR-005 tiene que completar actividad complementaria entre la cual está prevista “…la realización de un nuevo vuelo para el alta de motor, donde se alcanzará una altitud de 20,000 pies…”.

En 2021 Argentina exportó el mayor volumen de granos en toda su historia

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La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó que durante 2021 los embarques de granos desde puertos argentinos totalizaron 60,66 millones de toneladas (Mt), alcanzando un récord histórico al superar la marca del 2019, año en el que se despacharon 60,3 Mt.

Este desempeño se advierte luego de un 2020 signado por el golpe de la pandemia sobre el consumo y las variables claves de la economía nacional y global, a lo que siguió el 2021 con una fuerte recuperación de la actividad económica mundial y la normalización del flujo de comercio internacional. «Ese incremento del intercambio «decantó en un fuerte aumento en la demanda de alimentos que impactó tanto en los precios como en los volúmenes de granos comercializados», destaca el informe de la BCR. «Así, a pesar de las dificultades que impuso la bajante del Río Paraná y el revés productivo que sufrieron algunos de los principales cultivos durante la última campaña, el país despachó, desde todas sus terminales portuarias, granos por 60,66 Mt en el 2021, un 7% más que todo lo embarcado en 2020 y alcanzando un récord histórico al superar la marca del 2019″.
En 2021 los embarques de granos desde puertos argentinos totalizaron 6066 millones de toneladas
Desagregando por tipo de grano, los despachos de maíz totalizaron 38,4 Mt, más de 2 Mt más que lo embarcado durante el 2020 (↑6%) y alcanzando así el mayor volumen de la historia. Los envíos al exterior en buque de trigo pan sumaron 11,6 Mt, incrementándose un 13% respecto del volumen embarcado en el 2020 y sólo por debajo del récord del año 2017. La soja, en tanto, totalizó embarques por 5,2 Mt, registrando una caída de 22% respecto del guarismo alcanzado en el año previo. Los despachos de cebada sumaron 2,95 Mt, una mejora de 14% con relación a la marca del 2020, mientras que los embarques de Sorgo totalizaron 2,1 Mt, un récord desde el año 2013. Por último, 0,1 Mt de Girasol se embarcaron desde las terminales portuarias del país, un 26% por debajo de lo registrado el año anterior.
Telam SE
Observando lo embarcado por zona portuaria, se observa que las terminales del Gran Rosario son las que mayor participación tuvieron en el total del 2021, sin embargo, es la más baja desde el año 2012 y la segunda menor desde el 2006. En el último tiempo las terminales del Up-River (cuyo fuerte ha sido históricamente el embarque de los productos obtenidos del procesamiento de granos, mayormente harinas y aceites, entre otros) se posicionaron como la mayor puerta de salida de los cereales y oleaginosos argentinos al mundo de la mano del crecimiento de la producción agrícola del centro y norte del país. Si bien este continuó siendo el caso en el último año, los puertos de la región cedieron importancia en el 2021, a costa de los puertos del sur bonaerense principalmente. Por otra parte, es la primera vez desde al menos el 2015 que una terminal del nodo portuario de Bahía Blanca se ubica en el podio de las que mayor volumen de granos despacharon en un mismo año. La hegemonía del Gran Rosario fue tal en los últimos años que entre 2015 y 2021 solamente una vez una terminal de otra zona portuaria se coló en el podio: la Terminal Quequén en el año 2016. Por último, en lo que respecta a los destinos de los granos, Asia fue nuevamente el principal destino de granos argentinos, recibiendo el 52% del total, equivalente a 31,8 Mt (↑ 6% vs. 2020). En segundo lugar se ubicó América, que representó el 26% del total de despachos (16,1 Mt, ↑18% vs. 2020). África se posicionó en tercer lugar con envíos por 12,2 Mt (↑ 2% i.a.) y Europa quedó en cuarta y última ubicación con 616.419 t (↓28% i.a.). (Al aplicar en esta nota la clasificación tradicional por «continentes», vemos que el primer destino de nuestras exportaciones agrarias es Asia; el último, Europa. Una lección de geopolítica aplicada. Y actualizada.)  

El Gobierno ofrece créditos bonificados a los productores afectados por los incendios

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El Gobierno nacional anunció ayer domingo que destinará $ 500 millones en créditos a tasa bonificada para asistir a productores de Corrientes afectados por los incendios, También informó que se trabaja con organismos financieros multilaterales para activar líneas de atención a situaciones de desastre, que permitan colaborar de manera ágil con las regiones comprometidas. Los anuncios fueron encabezados por los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, además del vicejefe de Gabinete, Jorge Neme, quienes estuvieron presentes de forma presencial y virtual en Corrientes, para conocer de cerca la crisis que afecta a sus productores. Según estimaciones de los distintos sectores productivos de la provincia, los perjuicios económicos ya superaron los $25.000 millones en las áreas yerbateras, ganadera, agrícola, maderera y arrocera, entre otras.

La CONAE busca lanzar sus satélites desde Argentina. Y, agregamos, crece como empresa

La CONAE no es una empresa. Es un organismo del estado, sujeto a presupuesto. Ha sido, eso sí, cuna directa de una empresa como VENG SA, o indirecta de su creciente cantidad de proveedores. Pero nos parece importante destacar que sus productos -los satélites argentinos SAOCOM- han encontrado mercados y producen beneficios. Nos extendemos al final de este reportaje a su Director:

«Luego de diseñar y fabricar satélites en el país, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) retoma el desafío de lanzarlos desde Argentina con vehículos propios en el Centro Espacial Manuel Belgrano, ubicado en Bahía Blanca.

Allí se instalará la plataforma y la infraestructura necesaria para el gran objetivo. Se prevé que hacia fines de 2023 se lance uno de los vehículos experimentales.
El lanzamiento del cohete experimental VEX 5 en el Paraje La Capetina cerca de Punta Indio Foto CONAE
El lanzamiento del cohete experimental VEX 5 en el Paraje La Capetina, cerca de Punta Indio. (Foto: CONAE)
. “Tronador II es un vehículo lanzador que tendrá la posibilidad de colocar en órbita satélites o conjuntos de satélites de hasta 500 kilos de peso en su conjunto, en órbitas bajas de entre 400 y 700 kilómetros de altura y Tronador III tendrá una capacidad de hasta 750 kilos”, explica el director ejecutivo y técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky. Desde hace unos años la agencia espacial nacional impulsa la idea de contar con una base y cohetes lanzadores propios que ahora ganó un nuevo impulso. “Estamos retomando la dinámica para acondicionar buena parte de la infraestructura que necesitamos para llevar adelante distintos tipos de ensayos y el desarrollo de motores”, indica el ingeniero a cargo de la CONAE sobre los trabajos que permitirán ganar madurez en la elaboración de vehículos experimentales hasta finalmente contar con los lanzadores Tronador II y III.
El Director Ejecutivo y Tcnico de la CONAE Ral Kulichevsky Foto CONAE
El Director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky. (Foto CONAE)
Según el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación de la Nación para el relanzamiento del programa de Acceso al Espacio destinado a la elaboración de los vehículos experimentales VEx, los lanzadores Tronador II y III, la infraestructura auxiliar asociada y las bases de ensayo y de lanzamiento, para este año se esperan inversiones de unos 4.500 millones de pesos. Con un 2022 dedicado al desarrollo y prueba de los motores y a la mejora de la infraestructura en Centro Espacial Punta Indio en la localidad bonaerense de Pipinas, para realizar los ensayos, “estamos previendo el lanzamiento de algún vehículo experimental hacia fines del año próximo”, estima el ingeniero. El propósito final es brindar un servicio completo de lanzamiento de satélites nacionales, privados o de agencias espaciales de la región a un precio competitivo. Kulichevsky agrega que “en el hemisferio sur hay una empresa con su base de lanzamiento en Nueva Zelanda. Y Brasil tiene una que ofrece para alquilarla pero que aún no está efectiva. Nosotros, además, de la base tendremos el desarrollo de vehículos lanzadores propios”. Para ello, también se acondicionará en Bahía Blanca el Centro Espacial Manuel Belgrano. “Está en una posición bastante interesante para el lanzamiento de satélites de órbita baja, órbitas del tipo polar heliosincrónicas que son las que en general necesitan los satélites de observación de la Tierra”, asegura el ingeniero. El director de CONAE aclara que si bien el mercado es difícil “hoy hay una gran demanda debido a los distintos desarrollos de satélites pequeños que se están haciendo en todo el mundo y una gran necesidad de distintos tipos de vehículos lanzadores”. A esto se le suma que el proyecto posibilita el “crecimiento de una cantidad de Pymes que trabajan con nosotros y pueden estar involucrados en desarrollos que a la larga permiten ofrecer servicios y su experiencia a otras empresas en el exterior”. En el proyecto Tronador intervienen instituciones y empresas del ámbito científico y tecnológico como VENG, que es el contratista principal del segmento de Vuelo del programa Inyector Satelital de Cargas Útiles Livianas. Mientras que en el segmento Tierra participan la Universidad Nacional de La Plata, la Fábrica Argentina de Aviones y la empresa INVAP. El modelo de los lanzadores se compone de dos etapas y tendrá como propelentes oxígeno líquido y kerosene. Para alcanzar el desarrollo tecnológico necesario, se llevarán a cabo ensayos previos con vehículos experimentales tal como se hizo dos veces en 2014, experiencias que permitieron obtener información para hacer cambios en el diseño y comprobar sistemas de propulsión, navegación y de guiado y control.

Nuevos satélites argentinos

 
Recreacin artstica del satlite SABIAMar que ser lanzado en el 2021 Foto CONAE
Recreación artística del satélite SABIA-Mar, que será lanzado en el 2021. (Foto CONAE)
Para el estudio del mar y las costas, la agencia espacial nacional también trabaja en el diseño y desarrollo del satélite SABIA-Mar, cuyo lanzamiento está previsto para el año 2024. Con la incorporación de distintas cámaras y sensores estará al servicio del campo científico y del productivo. Así, proveerá información sobre pesca ilegal y manejo de los recursos pesqueros y para el estudio de ecosistemas marinos, cambio climático, y calidad del agua en costas y estuarios. “Está diseñado para dar soporte e información en todo lo que tenga que ver principalmente con el Mar Argentino, pero como también observa de manera global, por lo que podrá generar información sobre el mar y los océanos en cualquier parte del mundo”, expresó Kulichevsky. El director de la CONAE informó que “ya estamos trabajando en la ingeniería de detalles y este año programamos empezar con la fabricación de los distintos tipos de cámaras y en los subsistemas de las plataformas de servicios. Así que en 2022 el SABIA-Mar ya va a empezar a tomar forma física real con la fabricación de las distintas partes que nos van a servir para ir haciendo distintas pruebas en tierra”. En 2021 se hicieron los paneles solares del satélite y los ensayos de despliegue sobre los mecanismos y la estructura. Una vez probados, fueron enviados a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que está trabajando en la integración de las celdas solares en la estructura.
La visita del ministro Daniel Filmus al Centro Espacial de Pipinas provincia de Buenos Aires Foto MCNyT
La visita del ministro Daniel Filmus al Centro Espacial de Pipinas, provincia de Buenos Aires. (Foto: MCNyT)
Por otra parte, y en relación a lo que comentaba Kulichevsky sobre las nuevas oportunidades que habilitan estos proyectos, la CNEA está próxima a firmar un contrato con la empresa privada Innova Space para la integración de los paneles solares de cinco picosatélites (el pasado 13 de enero se lanzó el primero de este tipo) y además ya entregó a INVAP los sensores solares que serán exportados a Italia. Según el director de CONAE, el proyecto SABIA-Mar tiene una inversión de alrededor de 20 millones de dólares que está parcialmente financiada por la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el costo total del proyecto es de alrededor de 120 millones de dólares. En este satélite también participan INVAP, VENG, CNEA, la Universidad Nacional de La Plata y Ascentio. Además, la CONAE planea darle continuidad a la misión SAOCOM de satélites de observación de microondas que cuentan con antena radar que les permite medir la humedad del suelo para brindar servicios al sector agropecuario como así también identificar zonas en riesgo de inundación, detectar suelos muy secos con peligro de incendio, elaborar mapas de desplazamiento del terreno y de glaciares; advertir sobre derrames de petróleo y hacer seguimiento, mitigar y evaluar catástrofes. Actualmente hay dos satélites argentinos de este tipo puestos en órbita a los que en el futuro se les sumaría una segunda constelación.
Telam SE
Los futuros satélites también tendrán como instrumento principal la antena radar que permite poder tener información de la Tierra más allá de los factores climáticos y que sea de noche “pero queremos incorporar una serie de avances tecnológicos que se van dando con los años. Hoy sabemos que podemos hacer un SAOCOM todavía un poco mejor que el que ya tenemos”, detalla el director de CONAE. Kulichevsky calcula que en los próximos cinco o seis años Argentina tendrá la nueva generación de SAOCOM. Las imágenes que proveen los satélites activos de la misión SAOCOM también se comercializan en el exterior y a fines de 2021 la empresa VENG designada por CONAE para ese fin, firmó acuerdos para su uso en Japón y en China. 
Otro de los planes de la CONAE para los próximos años es diseñar una serie de satélites pequeños de alrededor de 200 kilos de peso con distintos tipos de instrumentos.
Finalmente, durante este año se instalarán dos sistemas de antenas de reflector parabólico para comando de satélites y recepción de información en la base antártica Belgrano II y constituir la tercera estación terrena de la CONAE. “Vamos a aprovechar esa ubicación privilegiada ya que los satélites de observación de la Tierra, repiten mucho el paso por los polos”, explica Kulichevsky. Esto es ventajoso para el seguimiento de satélites propios, privados y de otros países. “Son servicios que son muy apreciados y que se cobran a precios muy interesantes”, concluye el director de CONAE.

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Observaciones de AgendAR:

Esta nota de TELAM ha sido reproducida por pocos medios argentinos, pese a su importancia. Eso merece un análisis. Por empezar, la comunicación de la CONAE tiene otros temas más inmediatos y urgentes. Y de yapa, son buenas noticias, aunque menos impactantes que la agencia espacial argentina siga apostando a que algún día lancemos satélites propios y de otros, con vehículos propios y desde suelo propio. Vamos al grano: Efectivamente: dos de los satélites-radar SAOCOM en banda L están vendiendo sus imágenes con éxito a través de Japón y de China. Los SAOCOM 1A y 1B pueden detectar las napas freáticas bajo tierra hasta 2 metros de profundidad en suelos sedimentarios, y predecir cosechas, encharcamientos, inundaciones, incluso deslaves de montañas. Pero como herramienta nueva, las gigantescas antenas de los SAOCOM encuentran nuevos usos antes inexistentes, y algunos son militares: las microondas L de estos satélites son demasiado largas como para dar imágenes definidas de barcos, pero pueden detectar sus estelas, porque son muy sensibles a pequeñísimas diferencias altimétricas, incluso las que genera un derrame de petróleo sobre el agua. Esto significa que probablemente también puedan detectar las estelas de los submarinos a profundidades mayores que las de periscopio. Y la banda L funciona de noche o de día, haya lluvia, viento o brille el sol. Si yo fuera un submarinista de la Royal Navy, me preocuparía. Si fuera un submarinista de cualquier otra marina, también. Más interesante aún, con dos de estos satélites nuestra única competencia por ahora en la radarística espacial en banda L es Japón, con su Alos-Daichi 2. La NASA y la ESA, las agencias espaciales de EEUU y la UE, no tardarán en imitarnos. Pero por experiencia, construir antenas de radar espacial en banda L les resultará difícil y caro incluso a ellos. Todavía tenemos ventaja. Si quieren asesoramiento técnico de la CONAE, por favor, primero tienen que certificar sus intenciones de uso pacífico, y luego pasar por la caja. Aceptamos tarjetas pero hoy no hay promos. Hablando en serio, la noticia más importante que ha dado Raúl Kulichevsky, el director actual de la CONAE, es que se van a construir más SAOCOM de una segunda generación. Los dos primeros, los que hoy reciben elogios y pedidos, estuvieron más de 20 años en sala de integración porque al menos 6 presidentes argentinos al hilo, contando sólo los que duraron más de dos días, no les dieron importancia ni plata. Por lo cual los SAOCOM salieron al espacio con baterías viejísimas, de níquel-cadmio, bien de fines del siglo XX, mucho más pesadas y de menor capacidad de almacenar carga eléctrica que las de iones de litio que dominan la tecnología actual. No por nada, la CONAE no podría, aún quisiera, clonar estos 2 SAOCOM: los componentes electrónicos principales desaparecieron del mundo hace entre una y dos décadas. Hoy habría que rediseñarlos «da capo al fine». Esto muestra no poca estupidez tecnológica entre nuestras clases dirigentes, homogénea y por encima de «la brecha». Máxime en un país cuyo comercio exterior vive de que la napa freática no esté fuera de alcance de las raíces de los cultivos, o demasiado pegada a la superficie y a punto de dar encharcamiento o inundación con la primera lluvia pesada. Examino la web y desde 2008 en adelante no encuentro ninguna queja de La Mesa de Enlace por las demoras de construcción de los SAOCOM. A esta altura, ¿ya sabrán qué son? AgendAR da también la importancia debida a la noticia de que la CONAE va a avanzar con su satélite SABIAMAR, de observación costera y oceánica. Va a ser un satélite diurno. Sus cámaras colorimétricas pueden medir desde alta productividad en fotosíntesis marina (buen lugar para pescar) a baja (mal lugar), pero además predecir fenómenos litorales de importancia capital: ¿cuánto tiempo le queda a tal o cual playa bonaerense hasta que la tape el mar? ¿Habrá que retirar una ruta costera algunos kilómetros tierra adentro? ¿Cuáles son las zonas, según el oleaje, con mejores vientos costeros para turbinas eólicas terrestres y marinas? ¿Qué ciudades costeras están contaminando el mar, y cuánto? ¿Qué impacto sobre el agua genera ese 17% del gas argentino que viene de pozos off-shore? Brasil iba a ser socio en la constelación SABIAMAR con un satélite igual, tras recibir la tecnología, pero -como en todo lo que significa emprendimientos espaciales binacionales- se terminó borrando. Lo que me parece magnífico es que la CONAE se obstine en seguir, aunque sea sola. Es pavoroso lo que la Argentina ignora sobre sus costas atlánticas: el Instituto Geográfico Militar (IGM) dice que, exceptuando las islas demasiado famosas y nuestros reclamos antárticos, miden 4725 km. Pero el Instituto de Hidrografía Naval (IHN) de la Armada mide 5087 km. Y el Instituto Argentino de Oceanografía del CONICET indica 6816 km., 2000 km. y monedas más que el IGM. Esta discrepancia no se resuelve desde… 2005. En revancha, y mientras se acuerda sobre cuánta costa continental tenemos, una buena medición colorimétrica del agua le puede decir a la Armada y a la Prefectura adónde hay que ir a cazar pesqueros piratas, si el país se decide a hacerlo. Entre tanto, el SABIAMAR le puede vender servicios a países que tienen sus mares mejor vigilados y cuidados, e incluso saben a ciencia cierta cuánta costar marina tienen. Y vamos a lo central, causa posible por la cual la nota de la CONAE sobre sus planes coheteriles tarda en circular. Toda nota sobre cohetes argentinos choca con el escepticismo justificado de los periodistas. A principios de los ’90 la Argentina, después de todo, tenía un aparato de estos a punto de volverse viable para usos duales: el Cóndor II. Con un buen sistema de navegación y algunos «thrusters» (microcohetes) de los que usan los satélites para regular su posición y apuntar sus cámaras o antenas, el Cóndor II podría haber sido indistintamente un buen misil balístico con más de 1000 km. de alcance, pero más importante aún para nuestra economía, un inyector de cargas útiles satelitales en órbitas bajas. La historia se sabe: la Fuerza Aérea lo desarrolló más bien para lo primero, y aunque el presidente Raúl Alfonsín lo defendió, no hizo ninguna tentativa de usarlo para lanzar el primer satélite científico argentino, el SAC-B, lo que podría haberle dado un paraguas diplomático más resistente. Como sea, el presidente posterior, Carlos Menem lo hizo destruir a pedido de los EEUU, y además. En sus típicas sobreactuaciones de sumisión, el riojano arrasó con casi todas las instalaciones necesarias para fabricar sucedáneos del Cóndor II, aunque se tratara de cohetes impecablemente civiles y se construyeran bajo vigilancia de los EEUU. A Menem lograron disuadirlo por minutos de dinamitar las instalaciones de Falda del Carmen, hoy el principal centro de comunicación, comando y control (C3, en la jerga) de la escueta flota satelital argentina de hoy, pero también de las flotas de decenas de otras agencias espaciales, a las cuales la CONAE les da servicios de estación terrena. Y son pagos. Pero además, habilitan a que cuando nuestros dos SAOCOM (toda la flota actual de la CONAE) están del lado opuesto de la Tierra, y tenemos que pasarles órdenes urgentes, nuestros socios espaciales desparramados por el planeta «las suban» desde sus antenas. El hecho de que la CONAE vaya a abrir una nueva estación terrena en la Antártida le da una importancia interesante a nuestra agencia espacial. Casi todos los satélites del mundo que hacen observación terrestre desde alturas entre los 300 y 1000 km utilizan órbitas llamadas «polares heliosincrónicas». Se las llama así porque en sus órbitas alrededor de la Tierra, los aparatos vuelan primero sobre uno y luego el otro polo terrestre, con algunos grados de desalineación. Lo de «heliosincrónica» es porque ese giro está coordinado con la rotación de la Tierra sobre su eje para coordinarse con los movimientos aparentes del sol. Por ejemplo, todos los satélites ópticos de la CONAE desde 1996 en adelante pasaban sobre la Argentina en dirección de Sur a Norte a la misma hora matutina promedio, más o menos la del amanecer. Si no hay nubes, la rasante es la mejor luz. Nuestros satélites pasan también de noche y algunos, como el SAC-C o el D, tenían cámaras infrarrojas para ello. A los SAOCOM, que como buenos radares producen su propia iluminación en microondas, que haya o no luz solar les da igual, pero aún así son polares helisincrónicos, porque eso les permite ir sobrevolando todo el planeta en sucesivas órbitas. Es el modo de venderle imágenes a Japón y China, por ahora, pero esto recién empieza: habrá más clientes. La estación antártica como tener una estación de servicio en una ruta donde no sobran, pero con mucho tránsito. Unas antenas de la CONAE bien protegidas de la furia del coma permitirán darle servicio de C3 a casi toda la flota mundial de satélites de observación. Casi, porque no creo que nos contraten para satélites militares ni de espionaje. Pero como los clientes potenciales son muchos, se puede cobrar bien. Más interesante aún, se puede «rosquear» a lo grande, pidiendo servicios espaciales en contrapartida. Cuando Conrado Varotto, el fundador de la CONAE, prefirió que la agencia estuviera en el Ministerio de Relaciones Exteriores era porque rosqueaba tanto que el SAC-C llevó a bordo 11 instrumentos de 7 países. Y lo de pedir servicios en contrapartida nos hace volver al meollo de la cuestión: hasta que no tengamos un lanzador propio, estaremos yendo al espacio «a dedo». El SAC-D subió a órbita gratis, porque para la NASA era simplemente la plataforma de servicios de un instrumento costoso que le implantaron: el Aquarius, para medir la salinidad superficial del mar, asunto determinante de cambios en el clima planetario. Pero además estaba lleno de instrumentos específicamente argentinos y para temas argentinos. Y obviamente el límite de todo esto es comercial: el día que querramos competir con una constelación de servicios de los EEUU, o de la UE, o de Rusia, o de China, o de la India, nos encontraremos con que se acabaron los favores, o con precios inhibitorios, o con un cartelito sin fecha que diga «Vuelva mañana». Por eso necesitamos todos los VEx (Vehículos Experimentales) que le hagan falta a la empresa VENG SA, que es de la CONAE, hasta llegar a un Tronador II creíble, capaz de poner una, dos, tres o muchas cargas de hasta 500 kg. entre los 300 y 1000 km. de altura con un grado de seguridad medible. ¿Es aceptable que falle un 5% de los lanzamientos? Mientras no se trate de vuelos tripulados, sí. Y no remato la frase anterior con un «y para competir en el mercado del lanzamiento a baja altura», porque para eso se necesita escala. ¿La tendremos alguna vez? Para acreditar un 5% de certeza de que su satélite no se va a hacer puré durante el lanzamiento, el cliente tipo nos va a pedir que hayamos lanzado 20 o 30 satélites nuestros. Sin esa estadística y sólo con documentación que muestre que los Tronador fueron hechos bajo normas ISO del número que se le ocurra, va a ser difícil que a nuestros clientes las aseguradoras no les saquen la cabeza. Para llegar siquiera al primer Tronador II y ser primeros clientes de nuestro propio taxi hay que recorrer un camino con inevitables fracasos. El presidente Mauricio Macri hambreó duro a la CONAE, y se debe haber felicitado por ello cuando en 2017 Varotto lo llevó a Pipinas, provincia de Buenos Aires, a ver el despegue de un VEx que terminó en un estallido. Sin embargo, el 7 de Octubre de 2018, cuando se lanzó exitosamente el SAOCOM 1A desde la base de Vandenberg, Macri no dejó de atribuirse cierta paternidad en este vehículo… que estaba en construcción desde principios de siglo, y cuya finalidad no parece haber entendido aún. Aunque es ingeniero. Por lo menos, Macri fue menos letal que Menem: no se propuso destruir los VEx y dinamitar las instalaciones de la CONAE en Pipinas. Y es que los VEx y los Tronador son vehículos a combustible líquido, y en la Primera Guerra del Golfo, 1991, quedó demostrado que no sirven para nada. Si se trata de «storables», propelentes líquidos almacenables como la hidracina y el tetróxido de nitrógeno, que se pueden mantener líquidos a temperatura y presión comunes, son tóxicos, corrosivos y hay que cargarlos durante un par de horas y con mucho cuidado. Los aviadores de la coalición occidental que salió a defender a la monarquía de Kuwait de la tiranía de Saddam Hussein embocaban en tierra y durante la maniobra de carga de combustible a los trenes de camiones que llevaban los viejos cohetes Scud al punto que fuera del desierto iraquí. Poquísimos de ellos pudieron ser lanzados hacia Israel. Los misiles como la gente son de combustible sólido, por lo cual soportan traqueteos, condiciones extremas de viaje y/o almacenamiento, y parten a toque de botón. En su necesidad de demostrar mañana, tarde y noche a los EEUU que los VEx y los Tronador son vehículos industriales y civiles, se los hizo de combustibles líquidos, pero semicriogénicos. Efectivamente, usan esa mezcla de querosene y oxígeno líquido que tenían las primeras etapas de algunos cohetes históricos y célebres, como el Saturno V con que el programa Apolo de la NASA puso a Neil Armstrong y Buzz Aldrin en la Luna. Y no es una mala elección, no sólo diplomática sino tecnológicamente. El oxígeno líquido da un alto impulso específico a este cocktail, o «llegas mucho más lejos con muchas menos toneladas de propelentes», dicho en castellano. Pero manejar oxígeno líquido es como ponerle un babero a un tigre: a presión atmosférica, hierve si la temperatura supera los 182,96 grados Celsius, y además vuelve frágiles como el vidrio a los mejores aceros. Eso quiere decir que almacenarlo en un cohete tiene sus vueltas, pero no tantas como impulsarlo hacia las cámaras de combustión con bombas que deben girar a decenas de miles de RPM. La CONAE eligió un camino particularmente áspero y angosto a órbita, pero es una opción defendible. Y tal vez haya sido y sea el único posible. Compatriotas, mi intención no es bajarle el precio de lanzamiento a Space X. Hay países dedicados a la cohetería desde hace 70 años, y con presupuestos enormes, y no logran pisar las cifras de Elon Musk. Mi intención, y creo que también la de la CONAE, es tener una escalera propia a órbita baja, aunque sea cara. Porque entonces quien decida que la Argentina no tiene nada qué hacer ahí arriba y nos quiera negar SU escalera y «rosquear» con el resto de los países espaciales para dejarnos en tierra, se va a joder. ¿Y por qué? Porque tenemos medios propios. Por supuesto, para dar vuelta la imagen perdedora que tiene nuestro país desde hace décadas, y particularmente desde 1982, quiero ver esa foto de un Tronador II saliendo desde Puerto Belgrano con un satélite de la CONAE bajo la cofia. Tengo mis años, pero creo que mis expectativas de ver eso son razonables. Por último, si mientras los Tronador II no son una realidad tenemos dos centros espaciales de lanzamiento, uno en Pipinas y otro en Puerto Belgrano, valen plata. Particularmente, el último. Tiene todo el vacío del Atlántico hacia el Este, donde puede llegar a caer un cohete accidentado durante el lanzamiento. Y su latitud media es perfecta para lanzar satélites a órbitas polares heliosincrónicas, las favoritas de casi todo el mundo.

Daniel E. Arias