Los factores que pueden retrasar el envejecimiento
«La máxima expectativa de vida de los humanos viene aumentando unos tres meses por año, desde mediados del siglo XIX»
Recientes investigaciones científicas indican que las modificaciones en la dieta, la actividad física y actitud mental pueden retrasar el proceso de envejecimiento y las enfermedades relacionadas con el avance de la edad, sin los riesgosos “biohacking” o reprogramaciones extremas, como las terapias de genes de eficacia no demostrada.
Un abordaje multidisciplinario de esas estrategias basadas en la evidencia “puede enderezar las cosas”, dice Valter Longo, bioquímico y director del Instituto de Longevidad de la Escuela de Gerontología Leonard Davis de la Universidad de Sur del California.
Pero el debate sigue siendo hasta qué punto puede extenderse la longevidad humana. Todos los seres humanos compartimos el 99,9% de nuestros genes. Eso explica por qué hasta los “súper-agers” —las personas nacidas con ínfimas diferencias genéticas que potencian la longevidad— casi nunca superan los 110 años de vida. (La supercentenaria francesa Jeanne Louise Calment fue un caso aparte y vivió hasta los 122 años, un récord que sigue vigente.)
Algunos animales superan holgadamente esa marca, señala Jan Vijg, genetista molecular de la Escuela de Medicina Albert Einstein. Los científicos conocen un solo método para que un humano viva 170 años, como las tortugas gigantes: convertirse en una tortuga gigante.
Pero algunos expertos creen probable que alguien de nuestra especie marque un nuevo récord antes de que termine este siglo. Los estadísticos han observado que en las personas muy ancianas se produce “una meseta de mortalidad”: aunque las chances de morir en cualquier momento aumentan con el paso de los años, esa posibilidad parece dejar de aumentar a partir de los 105 años. Superada esa meseta, cada año es básicamente como arrojar una moneda al aire: si sale “cara”, volveremos a cumplir años, y si sale “seca”,
Pero esa meseta de mortalidad es objeto de debate, porque si bien es cierto que el riesgo de morir se achata, eso no necesariamente implica que los supercentenarios actuales vivan más que los de antes. Susan Alberts, primatóloga de la Universidad de Duke, publicó un informe comparativo de la tasa de envejecimiento de los primates, incluido el humano. El informe revela que la máxima expectativa de vida de los humanos viene aumentando unos tres meses por año desde mediados del siglo XIX, pero que eso puede explicarse simplemente por la disminución de muertes en etapas más tempranas de la vida.
Alberts descubrió que la tasa de deterioro durante la vejez se ha mantenido igual, como en el resto de las especies animales. La investigadora también cree que la expectativa de vida máxima de los humanos puede seguir aumentando “si cada vez se evitan más muertes durante la juventud y mediana edad”, porque eso simplemente aumenta la cantidad de gente que llega a la vejez, y por lo tanto, que puede vivir realmente muchos años.
El tiempo dirá quién tenía razón respecto del lapso de vida de nuestra especie. Pero queda claro que ciertos estilos de vida hacen que las personas vivan más, incluso que los bendecidos por la genética. Los investigadores de Harvard descubrieron que los hábitos saludables agregan casi 15 años de expectativa de vida. “Y representa un ahorro de más de 100 mil millones de dólares en gastos en salud”, dice el biólogo David Sinclair, de la Universidad de Harvard.
En Estados Unidos, sin embargo, no todos pueden acceder a un estilo de vida saludable, y los norteamericanos de todas las franjas socioeconómicas se enferman y mueren antes que en otros países. En las zonas más ricas de Estados Unidos, por ejemplo, la tasa de mortalidad de los menores de 65 años es más alta que en las zonas más pobres de Europa, según un estudio publicado en septiembre.
Los resultados de la investigación sobre la longevidad podrían contribuir a una mejor salud durante la vejez, con menos enfermedades y discapacidades relacionadas con la edad. Y lo más curioso es que muchos científicos creen que debido a factores evolutivos, cierta cantidad y tipo de estrés puede contribuir a un mejor envejecimiento. Como escribió Sinclair en Lifespan, su libro de 2019: “Nuestros genes no evolucionaron para una vida de mimos y comodidades. Y es probable que de vez en cuando ayude mucho un poco de estrés, para inducir la hormesis.”
La hormesis es un proceso en el que varios factores de estrés, como los relacionados con la dieta y el ejercicio, parecen activar genes que ralentizan el crecimiento y el envejecimiento celular.
Alimentos para «engañar» al cuerpo
Ese estrés bueno para la longevidad puede lograrse a través de los alimentos que comemos. En condiciones ideales, nuestros antepasados lograban un pico de energía y rendimiento con el consumo de carne roja rica en proteínas. Pero cuando las expediciones de caza fallaban y volvían sin ninguna presa, la gente recurría al consumo de plantas resistentes. Actualmente, si consumimos muchos vegetales, nuestro cuerpo infiere que hay escasez de proteína y se activan los genes de la longevidad. De hecho, y según el estudio de Harvard, esa dieta está asociada a una vida más larga. Tal vez no sea necesario volverse 100% vegetariano, pero para maximizar eso que los expertos en longevidad llaman “período de vida sana” (Healthy Life Expectancy, HALE, por sus siglas en inglés), al menos el 50% de la proteína debe provenir de fuentes vegetales, dice Longo, el experto en longevidad de la Universidad del Sur de California.
Longo aconseja que el resto de las proteínas provengan de pescados grasos de aguas frías, y moderar la ingesta de carbohidratos de almidón, como pastas y papas. La investigación también muestra que las personas mayores que consumen regularmente ese tipo de carbohidratos son más propensas al deterioro cognitivo. Es importante intentar reemplazarlos por legumbres o más vegetales, que contienen más fibra y minerales que los carbohidratos refinados, dice Kris Verburgh, gerontólogo nutricionista y autor de The Longevity Code.
Otra señal de escasez que parece activar los genes de la longevidad es la restricción de todos los alimentos, que según han demostrado varias décadas de estudios en animales, alarga la vida útil. Aunque el ayuno total con solo ingesta de agua durante varios días puede ser peligroso, se ha demostrado que las dietas que “simulan” el ayuno —planes a cinco días de mínima ingesta calórica que engañan al cuerpo haciéndole creer que está ayunando, pero que permiten algunos alimentos y nutrientes— son más seguras. Longo cree que estas dietas “desempeñarán un papel importante para llevar al máximo la longevidad”.
Ya hay investigaciones en marcha sobre varios regímenes de ayuno. En un estudio aún no publicado, Matt Kaeberlein, biogerontólogo de la Universidad de Washington, encontró evidencia limitada de que evitar la ingesta de alimentos durante períodos específicos del día, sin disminuir la ingesta diaria total de calorías, prolonga la vida útil de los ratones. Cuando se reducen las calorías, algunas cepas genéticas de ratones parecen beneficiarse, pero otras en realidad mueren más rápido. La restricción calórica “podría mejorar la longevidad en algunas personas y acortar la vida útil en otras”, advierte Kaeberlein.
“Hemos empezado a encontrar las fallas de algunas dietas extremas”, dijo Campisi, y agrega que el mejor enfoque “es la restricción dietaria sin desnutrición”. Los beneficios reales del ayuno, señala, podrían derivarse simplemente de la pérdida de peso que conlleva. “La obesidad es un importante factor de riesgo inflamatorio”, y la inflamación crónica de bajo grado puede acelerar el envejecimiento en un proceso conocido como inflammaging, el “envejecimiento inflamatorio”.
Sinclair come solo una vez al día, a la hora de la cena. “Es más importante cuándo se come que lo que se come”, dice Sinclair en referencia a los estudios en animales. “Es obvio que los ratones no son humanos, pero hay varias lecciones generales que podemos aprender de ellos.”
Ejercitarse, pero moderadamente
Algunos expertos dicen que el ejercicio físico también sirve para “simular” las situaciones estresantes que vivían nuestros antepasados, engañando a los genes para extender su “período de salud”. Pero moderadamente.
Una investigación de la Clínica Mayo publicada en agosto sugiere una cantidad óptima de ejercicio físico: las personas que practicaron deportes de 2,6 a 4,5 horas por semana desde la década de 1990 tuvieron un 40% menos de probabilidades de morir hasta el día de hoy que quienes hicieron ejercicio con menos frecuencia. La gimnasia “cardio” puede prolongar la longevidad, ya que favorece la multiplicación de las mitocondrias, las “centrales eléctricas” de las células. Campisi señala que la disfunción mitocondrial provoca inflamación en los humanos, y que cuando se dañan las mitocondrias en ratones, los animales mueren más rápido.
El entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT, por sus siglas en inglés) puede ser especialmente efectivo para aumentar la longevidad. El endocrinólogo K. Sreekumaran Nair, de la Clínica Mayo, descubrió que 12 semanas de HIIT revirtieron muchas diferencias relacionadas con la edad en la forma en que las personas mayores sintetizan proteínas, protegiendo así sus mitocondrias. El entrenamiento de fuerza también puede revertir parcialmente otros aspectos del envejecimiento.
Al igual que con el ayuno, no hay que excederse. “Algunos jóvenes quieren hacer demasiado de todo —dice Nair—. No hay evidencia de que ejercitarse más allá de cierto punto siga mejorando la función mitocondrial”. Estar en buena forma aeróbica puede reducir el riesgo de mortalidad, pero la investigación publicada en agosto por la Clínica Mayo sugiere un punto óptimo: ejercitarse más de 10 horas a la semana parece relacionado con una esperanza de vida más corta. Y existían investigaciones previas que vinculan el ejercicio extremo con ciertos problemas de salud, como el envejecimiento prematuro del corazón.
Nair sugiere hacer 35 minutos de HIIT tres días a la semana, dos días no consecutivos de entrenamiento de fuerza, enfocándose en los músculos centrales, brazos y piernas, con tres series para cada grupo muscular; y caminatas de 7000 a 10.000 pasos en los otros dos días de la semana. También recomienda intentar hacer al menos tres minutos de movimiento después de cada hora de estar sentado.
Pero no hay que olvidar que estos regímenes de dieta y ejercicio no pueden deshacer mágicamente toda una vida de errores. El estilo de vida de un joven “tendrá repercusiones durante toda su vida”, advierte Sinclair.
Dieta, ejercicio, ¿y después…?
Sinclair señaló otro potenciador de la longevidad: las relaciones amorosas a largo plazo. En un estudio realizado a lo largo de casi 80 años, los investigadores encontraron que el factor más importante para una vida larga y saludable era tener pareja estable. Lynne Charnay, una actriz de 96 años que todavía se sube al escenario, atribuye su longevidad a la felicidad conyugal, una dosis doble. “No tuve un marido fabuloso, ¡tuve dos!”, dice Charnay, y agrega que practicar regularmente boxeo con su entrenador personal también ayuda.
Otro factor benéfico: el optimismo. En 2019, la psicóloga Lewina Lee, de la Universidad de Boston, descubrió que unas de las constantes de los casos de longevidad excepcional es el optimismo. Y lo mejor es que el optimismo se puede cultivar con intervenciones concretar. “Si bien en un 25% el optimismo es hereditario, el resto responde a influencias del entorno”. Al menos en parte, eso podría explicar por qué las personas sumidas en la pobreza, con pocas razones para el optimismo, mueren mucho más jóvenes.
Pero las personas de bajos ingresos también tienen pocas posibilidades de acceder a una alimentación saludable y demás oportunidades antes mencionadas. Por eso los expertos en envejecimiento reclaman políticas que mejoren el acceso a un estilo de vida saludable, especialmente a medida que la ciencia descubre la forma en que el ejercicio, la nutrición y otras intervenciones antienvejecimiento pueden prometerles más años de salud a quienes pueden afrontarlos.
“En lo que respecta al estudio de la longevidad, todavía estamos en la época del biplano de los hermanos Wright”, dice Sinclair. “Estamos a la espera del 747 y del Concord, que ojalá lleguen en el transcurso de nuestras vidas.”
«La Niña» está de regreso: inviernos duros y grandes sequías en todo el mundo
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos anunció que el fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y hará sentir sus efectos por varios meses.
Según la NOAA, tras un periodo de relativo equilibrio atmosférico desde inicios de año, La Niña se intensificará durante las próximas semanas y no comenzará a debilitarse hasta la primavera (del Hemisferio Norte) de 2022, lo que puede tener un impacto en las lluvias, el final de la temporada de huracanes y la intensidad del próximo invierno boreal.
“Las condiciones de La Niña se han desarrollado y se espera que continúen con un 87% de probabilidad entre diciembre de 2021 y febrero de 2022″, indicó la agencia.
- Temperaturas de la superficie del mar por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial
- Anomalías térmicas en la mayor parte del Océano Pacífico central y oriental
- Anomalías en vientos del este en niveles bajos y en los vientos del oeste en los niveles superiores de la atmósfera.
Aunque generalmente los signos de su activación comienzan a detectarse en el verano boreal, ahora, como ocurrió en 2017, La Niña comenzó a manifestarse entrado el otoño.
“Nuestros científicos han estado rastreando el desarrollo potencial de La Niña desde este verano, y fue un factor en el pronóstico de la temporada de huracanes por encima de lo normal que hemos visto desarrollarse”, dijo Mike Halpert, subdirector del Centro de Predicción del Clima de la NOAA.
¿Qué es la Niña y cómo afecta al clima de nuestro planeta y a América Latina?
Para entender qué es La Niña es preciso explicar el fenómeno más general en el que se engloba: el llamado evento ENOS o El Niño-Oscilación del Sur.
El Niño es un patrón climático que causa un debilitamiento de los vientos alisios en el hemisferio sur del Pacífico.
Esos vientos, cuando son normales, arrastran las aguas superficiales desde las costas hacia el océano y esto provoca que las aguas frías de las profundidades surjan allí. Esa agua fría es lo normal en la zona de la costa oriental de Sudamérica.
Cuando esos vientos alisios se debilitan cesa ese proceso, al agua caliente se acumula y se produce un aumento de la superficie del mar en la costa de Perú y Ecuador, principalmente.
Ahora bien, cuando los alisios son muy fuertes y se refuerza la subida de esa agua fría en la zona ecuatorial y la temperatura del mar está por debajo de lo normal, comienza a manifestarse el fenómeno de La Niña, que viene a ser un patrón climático opuesto a las condiciones de El Niño.
Generalmente, entre las dos fases, ocurre un periodo llamado “zona neutra” (en la que nos encontrábamos hasta hace poco) en la que ninguno de los dos eventos están notablemente activos y las temperaturas están sobre el promedio.
¿Cuáles son sus efectos?
Los efectos de La Niña y el Niño, que van desde sequías a inundaciones, de lluvias intensas a huracanes, dependen siempre de la zona de la oscilación: puede producir indistintamente sequías en Latinoamérica, nevadas intensas en la zona norte de Estados Unidos o sequías en Australia o en las islas del Pacífico.
Y aunque siguen patrones, esto no implica que cada vez que se activen las condiciones se manifiesten de la misma manera: ningún evento de La Niña es como otro.
Cómo afectará a América Latina
Generalmente, La Niña se manifiesta en dos formas totalmente diferentes en América Latina: lluvias intensas y abundantes, aumento del caudal de los ríos y posteriores inundaciones en Colombia, Ecuador y el norte de Brasil; y en condiciones de sequía en Perú, Bolivia, el sur de Brasil, Argentina y Chile.
Varios de estos últimos países viven desde el pasado año una intensa sequía, que ha afectado los cultivos, ha secado ríos e impactado la generación hidroeléctrica.
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Ahora se teme que La Niña retrase aún más la temporada de lluvias en el Cono Sur y haga de 2022 un año aún más seco.
Mientras, en el noreste de América del Sur han ocurridos deslaves en varios países y en otros, como en Colombia, las represas se encuentran en un 86% de capacidad, casi el doble de los niveles de hace un año, lo que es considerado históricamente alto.
La NOAA ha señalado que La Niña puede influir en los últimos meses de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, que ha sido particularmente activa.
En México, las autoridades meteorológicas indicaron que una nueva activación del evento podría traducirse en una extensión del periodo de lluvias hasta finales de noviembre, así como precipitaciones intensas en algunas partes del país en las que no son frecuentes y luego, un invierno más seco.
En Centroamérica, por su parte, el Comité Regional de Recursos Hidráulicos había pronosticado desde el verano que La Niña podría traer a la región “condiciones más lluviosas que lo normal”, principalmente en la frontera de México con Guatemala, el sur de El Salvador; la parte central de Honduras y en el Pacífico de Costa Rica y Panamá.
La Niña anterior ocurrió durante el invierno de 2020-2021 y con anterioridad, entre 2017 y 2018. El último evento El Niño tuvo lugar entre 2018 y 2019.
Just in: A La Nina has developed and will extend through the 2nd winter in a row, according to NOAA's @NWSCPC.
— NOAA (@NOAA) October 14, 2021
What does that mean?
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Por el alza de precios los productos de desayuno y merienda están reemplazando a los del almuerzo y cena
La investigación de una consultora Scentia ó un dato alarmante: el rubro “Desayuno y merienda” ya representa en la Argentina el 35% del consumo masivo de alimentos.
Este dato era previsible: los mayores aumentos de precios en septiembre fueron en “Prendas de vestir y calzado” (6,0%), seguidos por “Bebidas alcohólicas y tabaco” (5,9%) -en la que incidió la suba de cigarrillos-, y en tercer lugar “Salud” (4,3%), que tuvo el alza de gastos de prepagas. Pero el incremento en “Alimentos y bebidas no alcohólicas” (2,9%) fue el de mayor incidencia en todas las regiones. Esto se debió al aumento en “Frutas”, “Verduras, tubérculos y legumbres”, “Azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc”, “Café, té, yerba y cacao” y “Leche, productos lácteos y huevos”. A estos datos, se sumó la cifra del 3,5% de inflación en septiembre según datos del INDEC y una retracción en el consumo del 4,7% respecto de 2020, según un estudio realizado por la consultora Scentia. Uno de los datos más alarmantes que sacó a la luz el informe de Scentia sobre las variaciones en la canasta es que el rubro “Desayuno y merienda” hoy representa el 35% del consumo masivo de alimentos. Es decir que productos como pan, galletitas, café, leche y yerba reemplazaron a los alimentos tradicionales de un almuerzo o cena. Esto ocurre porque muchas personas, tanto jóvenes como adultos, no pueden realizar las cuatro comidas diarias y las suplantan con este tipo de productos. Estos cambios en la alimentación pueden tener graves consecuencias en la salud de las personas, ya que no es lo nutricionalmente recomendado. Según Cynthia Rubinstein, Licenciada en Nutrición especialista en obesidad y sobrepeso, el consumo de estos alimentos para reemplazar otros afectará a cada uno dependiendo su estado de salud general: si presenta patologías previas, el tipo de alimentación durante el resto del día, la frecuencia con la que los consume y su porción. La profesional advierte que “el exceso de grasa, sal y azúcares simples que tienen las galletitas y panes genera aumento del colesterol, de la glucemia y de la tensión arterial”. “Esto predispone a enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, obesidad, osteoporosis, anemias, caries, entre otras”, detalló. Por otro lado, Rubinstein manifestó que si no se consumen ciertos alimentos durante el día, podrían faltar nutrientes en la alimentación: “Por ejemplo las proteínas, que son necesarias para el crecimiento, mantenimiento y reparación de los tejidos y músculo; las grasas insaturadas, que previenen enfermedades cardiovasculares, nivelan la presión arterial y aumentan las defensas; y las vitaminas y minerales”. ¿Qué pasa con los niños? La alimentación en los menores es fundamental para su crecimiento. Es por eso que una falta de nutrientes en su alimentación puede “afectar su desarrollo cerebral, interferir con su aprendizaje y crecimiento”. Para tener una alimentación saludable, la licenciada recomienda una combinación de la dieta mediterránea con la dieta DASH. “Esto incluye frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutas secas, pescado; en menor cantidad aceite de oliva, carnes rojas, lácteos y vino tinto. Este tipo de alimentación es baja en sodio, harinas, dulces, grasas saturadas, grasas totales y colesterol. Es alta en fibra y minerales como el calcio, magnesio y potasio”.Las rocas lunares traídas a la Tierra por la misión china indican un vulcanismo tardío
La misión china Chang’E 5 a la Luna regresó el pasado diciembre con dos kilos de muestras de rocas, entre ellas basalto que tiene unos 2.000 millones de años y que indican que el satélite fue volcánicamente activo durante más tiempo de lo estimado hasta ahora.
Un estudio que publicó Science recoge los primeros resultados del análisis de dos rocas recuperadas por la misión china que aterrizó en Oceanus Procellarum, una zona de lava solidificada procedente de una antigua erupción volcánica. Estas son las primeras muestras llegadas a la Tierra desde la década de 1970. Un equipo internacional encabezado por Xiaochao Che, de la Academia China de Ciencias Geológicas, determinó que esas rocas se formaron a partir de un magma que entró en erupción hace unos 2.000 millones de años, más tarde que otras muestras volcánicas lunares conocidas. Los autores consideran que debió existir una fuente de calor en la región, aunque no encontraron evidencias de altas concentraciones de elementos radiactivos productores de calor en el manto profundo de la Luna, que se había sugerido como causa de esa lava, por lo que se requieren explicaciones alternativas. Las rocas traídas a la Tierra por la Chang’E 5 proceden de una superficie lunar «joven», en comparación con las muestras de la misión estadounidense Apolo durante el siglo pasado, que tenían más de 3.000 millones de años. Conocer con certeza la edad de las rocas procedentes de Oceanus Procellarum permite a los científicos calibrar con mayor precisión sus importantes herramientas de cronología, explicó uno de lo autores del estudio, Brad Jolliff, de la Universidad de Washington en San Luis.Eurnekian encabeza el consorcio que construirá la central hidroeléctrica Chihuido I, en Neuquén
La inversión superará los 1.800 millones de dólares y será fondeada por un crédito directo de la Agencia de Crédito a la Exportación Euler Hermes, de Alemania.
El Gobierno aprobó el financiamiento alemán para la construcción de la central hidroeléctrica Chihuido 1, en Neuquén. Se trata de una obra que había sido adjudicada en 2014 y que estará a cargo de un consorcio encabezado por Corporación América, el holding argentino que preside Eduardo Eurnekian, por medio de Helport, su constructora.
El acta que aprobó el Gobierno instruye a la Secretaría de Asuntos Estratégicos, el organismo que está a cargo de Gustavo Beliz, para que convoque a los bancos para la concreción del crédito y para comenzar los trámites tendientes a la firma del contrato comercial de la obra.
“Atento el pronunciamiento de la Oficina Nacional de Crédito Público (ONCP) dependiente del ministerio de Economía”, el acta recomienda a “la secretaría de infraestructura y política hídrica, tener por aceptada la propuesta de financiamiento alternativo presentada por la UT adjudicataria”.
El documento oficial está firmado por funcionarios de Neuquén, Economía, Asuntos Estratégicos, Cammesa, la secretaría de Gestión Administrativa, la secretaría de Infraestructura y Política Hídrica y la subsecretaría de Obras Hidráulicas.
Eduardo Eurnekian, presidente de Corporación AméricaEl crédito directo de la República Federal de Alemania a Argentina, a través de la Agencia de crédito a la Exportación Euler Hermes, es uno de las más grandes del mundo en su historia y el mayor para la región. “Las condiciones son muy favorables, ya que permiten la contratación de mano de obra local por encima de la media para este tipo de créditos”, destacaron fuentes cercanas al negocio.
El crédito financiará el 85% del costo total del proyecto, con un plazo de 20 años y un período de obra de 5 años.
Helport, el brazo constructor de Corporación América, en su carácter de líder de la UTE junto a Voith Hydro, llevó adelante la gestión del financiamiento con Hermes Euler y el gobierno alemán. Voith Hydro, subcontratista nominada y gestora del crédito ante Heuler Hermes, es una empresa especialista en tecnología para la generación hidroenergética con más de 150 años de trayectoria.
“Alemania ha mostrado un alto nivel de compromiso y continuidad con su promesa de apoyar a la Argentina para la realización de esta obra. El gobierno federal de ese país, a través de sus altos mandos, sus ministerios y Euler Hermes, ha demostrado una excelente capacidad de gestión y apoyo a Argentina para esta obra”, destacaron allegados. Los bancos liderando la transacción financiera son Santander y Credit Suisse.
.La Unidad Técnica Mixta de Evaluación y Seguimiento (Utmes), el Consorcio Adjudicatario cuyo líder es Helport, también está integrado por Panedile Argentina, la empresa de Hugo Dragonetti, Eleprint, José J. Chediack e Hidroeléctrica Ameghino, quien será el operador de la central hidroeléctrica.
Características técnicas generales
El conjunto de obras que integran el proyecto Chihuido I se ubica sobre el curso medio del río Neuquén, en esa provincia, y está previsto un plazo de construcción que durará 60 meses. La obra tiene el objeto de regular del río para controlar crecidas, asegurar la provisión de agua para consumo humano, riego, uso industrial del agua y generación de energía eléctrica.
Según el detalle técnico del emprendimiento, estará ubicado a 5,5 kilómetros aguas debajo de la confluencia del río Neuquén con el Río Agrio. La central hidráulica es de diseño tradicional, tendrá 4 turbo grupos de 159,25 MW cada uno, con una potencia total de 637 MW. Generará una media anual de 1.750 GWh. Además, según los constructores, habrá “obras complementarias del complejo hidroeléctrico con una estación transformadora de 500/132 Kv, una Línea de Extra Alta Tensión de 500 Kv, y 160 km de longitud, obras y acciones de Mitigación y Compensación Ambiental, incluyendo las relocalizaciones de poblaciones y áreas de desarrollo productivo”.
El proyecto incluye la operación y mantenimiento de la central hidroeléctrica por un plazo de 15 años: “la comercialización de la energía producida, será realizada por el comitente a través de la constitución de una sociedad a tal fin”.

