NA-SA vuelve al CAREM: este viernes 2 de julio se firmó contrato entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) para la terminación del edificio del reactor, cuya excavación de cimientos data de 2011 y sigue aún en obra en Lima, provincia de Buenos Aires.
El contrato lo firmaron la nueva presidenta de la CNEA Adriana Serquis y el nuevo presidente de NA-SA José Luis Antúnez, hombre que ya ocupó ese puesto y fue el artífice de la terminación de Atucha II. Así, la empresa operadora de las centrales nucleares argentinas vuelve a su rol de arquitecta nuclear. Estará a cargo de terminar el CAREM, de 32 MWe, como contratista de la CNEA.
Adriana Serquis
Fue el rol que ejerció entre 2014 y 2017, con un avance de obra sostenido. Pero en 2017 el entonces ministro de Energía, ing. Juan C. Aranguren, histórico CEO de la Shell, exigió que la obra recayera en una constructora privada (TECHINT) y la CNEA, con su presupuesto demediado desde 2016 y el dólar disparado desde 2018, se fue quedando sin plata real para pagarle. En 2018, la construcción prácticamente se detuvo y así sigue, sin grandes avances, hasta hoy.
José Luis Antúnez
Esta pequeña central nuclear fue presentada por primera vez en 1984 y se la consideró un proyecto «freak»: entre los reactoristas de casi todo el mundo, la idea era que el modo de bajar el costo de la electricidad nuclear pasaba por el gigantismo de las centrales. Esta idea tayloriana no era argentina, sino mundial. Pero a partir de 1982 la CNEA se había quedado sin presupuesto para terminar sus obras más críticas y costosas (Atucha II y la Planta Industrial de Agua Pesada), de modo que no tenía recursos ni predisposición para una planta tan experimental y divergente como parecía entonces el CAREM.
Las ideas de construcción modular, fabricación estandarizada de componentes y seguridad inherente del CAREM, sin embargo, le ganaron adeptos en INVAP, que se echó el proyecto a espaldas. Junto con la Gerencia de Combustibles de la CNEA, INVAP resolvió los avances más importantes de la ingeniería: el diseño de sus elementos combustibles, y su testeo en un pequeño reactor construído por la CNEA exclusivamente para ensayarlos, el RA-8 de Pilcaniyeu.
En 1988, dos años tras el accidente de Chernobyl en la URSS, el CAREM, entonces con una potencia planificada de 25 MWe, ingeniería básica resuelta y componentes críticos testeados, era la única propuesta de central nucleoeléctrica argentina madura capaz de suscitar la atención de posibles compradores externos, entre otras cosas por su enfriamiento pasivo del núcleo. Un reactor que se enfría por convección, sin bombeo, no puede sufrir un derretimiento de núcleo: una bomba puede romperse o quedar sin electricidad, pero la convección ocurre sola, por leyes de la Física. La Física no se rompe.
Finalizando los ’80, el CAREM se había vuelto la primera y entonces única propuesta mundial con diseño a prueba del derretimiento de núcleo, el mayor accidente nuclear posible en la escala de gravedad INES. Y el costo del kilovatio/hora se podía bajar con fabricación industrial y masiva de componentes, montando casi toda la «isla nuclear» en fábrica, trasladándola en una sola pieza hasta el sitio de la central, y sumando varios módulos de baja potencia conectados a una única turbina, o a dos.
Esto, además, resolvía el problema que ya había paralizado el mayor programa nucleoeléctrico del mundo, el estadounidense: la enorme inversión inicial. La repartía en el tiempo: una central multimódulo como ésta podía ir pagando su propio crecimiento en potencia vendiendo electricidad, sumando módulos hasta alcanzar su potencia tope programada. Era y sigue siendo una idea excelente desde lo financiero.
Era inevitable que parte del mundillo nuclear internacional descubriera el CAREM. Desgraciadamente, también era inevitable que lo imitara. Aprovechando no sólo la pobreza sino la eterna indecisión del país hacia su propio proyecto, Japón primero y Corea después se quisieron llevar la tecnología a casa por la bicoca -para ellos- de financiar la construcción de un prototipo en Argentina. La CNEA no aceptó y creo que fue lo adecuado: ¿qué náufrago es tan idiota de vender su salvavidas, estando en el agua?
En aquel entonces había otra propuesta mayor y más convencional también en oferta: el ARGOS 380 de ENACE, una «joint venture» entre la CNEA y SIEMENS. El ARGOS era una versión muy optimizada de Atucha I en la que se interesaron varios países del norte africano, atraídos por la solidez técnica de la propuesta, pero también por la independencia diplomática que aseguraba entonces (y también hoy) el uranio natural, combustible que evita importaciones y boicots.
Pero los posibles compradores del ARGOS se enfriaron totalmente cuanto Atucha I, entonces con 14 años de operación, se rompió. Sin embargo, se enfriaron más aún por los atrasos de construcción de Atucha II, cuando fue evidentemente que el gobierno de Raúl Alfonsín no tenía propósitos de terminarla. Peor aún, los espantó el modo en que la CNEA tuvo que reparar Atucha I sin asistencia alguna del proveedor original, SIEMENS. Fue una reparación impecable, pero dejó en evidencia que la firma alemana, secretamente, ya tenía planes de retirarse del rubro nuclear, donde los secretos no duran nada. El sólido «joint venture» argentino-alemán había perdido credibilidad mundial súbitamente.
Sin embargo, había un enorme interés de Turquía por asociarse a INVAP para testear el CAREM en ambos países, con dos prototipos, y luego salir a venderlo en Medio y Extremo Oriente. Los turcos no pensaban alfombrar de CAREMs su territorio. La veían fundamentalmente como planta «off-grid», hecha para funcionar aislada de redes eléctricas nacionales o regionales en sitios como islas, o en parajes geográficamente poco accesibles de otros países de desarrollo mediano, pero deseosos de entrar a lo nuclear por una puerta financieramente accesible y con seguridad inherente.
Turquía, país bien electrificado en todo su territorio, tenía una idea bastante más clara del CAREM que Argentina: serviriía fundamentalmente para exportar a países con territorios muy grandes y/o complicados, y con redes eléctricas subdesarrolladas como Filipinas, Indonesia o Malasia, tan insulares… o como era entonces la propia Argentina.
Lo vimos «prima facie»: en Turquía la palabra CAREM estaba en toda la prensa y toda la TV, y los 4 grandes partidos políticos apoyaban unánimemente el proyecto. Argentina, madre de este borrego, en cambio, no se enteraba siquiera de su existencia. El gobierno de Alfonsín se limitaba a dejar que los negociaciones avanzaran casi solas, sin interferirlas. Turcos fuera de la neblina. Nosotros no.
Ya con propuestas muy avanzadas, propulsadas entonces por el infatigable embajador argentino en Turquía, Adolfo Saracho, el parlamento turco había alocado con voto unánime un presupuesto entonces importante para la obra en territorio propio.
En 1989 empezaban a viajar a Bariloche algunos físicos y reactoristas de la TAEK (la CNEA turca) para discutir la transferencia de tecnología con la CNEA e INVAP. Entonces sobrevino la presidencia de Carlos Menem. Bajo la presión conjunta de la diplomacia de la OTAN y del nuevo canciller Guido Di Tella, el nuevo presidente de la CNEA, Manuel Mondino, espantó a los turcos con demoras irritantes y luego precios de fantasía. Tardaron en entender qué pasaba. Pero cuando lo hicieron, no quisieron saber más nada con nosotros.
La importancia de Turquía en los ’80, como baluarte Sur de la OTAN para contener a la URSS, era enorme. La asociación nuclear de Turquía con Argentina era diplomáticamente imperdonable para esta alianza militar. Pero que además el Programa Nuclear Argentino, en decadencia desde 1982 por falta de fondos, se salvara gracias a esta asociación, era directamente intolerable. Máxime cuando Argentina había estado en guerra con el Reino Unido, la potencia número 2 de la OTAN, y era un país con capacidad propia -aunque de pequeña escala- de enriquecimiento de uranio.
Con avances milimétricos y cuidando el centavo, el proyecto CAREM siguió milagrosamente vivo, exiliado en Bariloche, durante ambos períodos de Menem. Mientras duraron, el peligro para el CAREM era que la propia INVAP estaba repetidamente al borde del cierre, y debió achicar su planta de 1300 personas a 300, que cobraban sus sueldos, en cuotas y a veces.
Durante el gobierno de la Alianza, un viejo aliado de la CNEA y de la tecnología nacional, el economista keynesiano Aldo Ferrer, consiguió hacer pasar una ley de financiamiento del CAREM prototipo. Pero el exsecretario de Energía, Jorge Lapeña, paró el proyecto con tres evaluaciones sucesivas de factibilidad del modelo CAREM de negocios. Cuando cada estudio iba saliendo a favor del mismo, Lapeña ordenaba otro más. En los dos años que tomó hacer los tres, la hiperinflación evaporó la partida otorgada en pesos por el Legislativo sin que se pudiera gastar un centavo en inicios de obra. Misión cumplida.
Éste fue la primera «acción de guerra» abierta de un personaje del mundillo argentino «Oil & Gas» no contra el CAREM en sí, sino contra el programa nuclear en su conjunto, porque el CAREM se había ido transformando en su único salvavidas, por default de otros. Por supuesto, nos faltaba todavía ver a Aranguren en acción. La explicación no es compleja: 1000 MWe nucleares evitan el quemado de 1600 millones de m3 anuales de gas. Varios miles de megavatios nucleares no sólo estropean negocios: resquebrajan el poder político de las petroleras sobre cualquier gobierno débil. Eso es lo peligroso.
En 2006, en medio del renacimiento nuclear argentino, la presidenta de la CNEA, Norma Boero, hizo volver el proyecto «a casa», y creó una gran gerencia para refinar su ingeniería. La Dra. Boero dice que la CNEA en 2006, desmoralizada por entonces 33 años de malos salarios, construcciones detenidas y la pérdida sin regreso de centenares de expertos, necesitaba un proyecto «de bandera» para salvarse, uno que juntara tras él todas sus gerencias y laboratorios. Y el CAREM era el único posible.
Boero tenía absoluta razón, pero al mismo tiempo, aquella no fue fue una gran idea: a fuerza de rediseños y mejoras (nuevos generadores de vapor, robots de recambio de combustibles, etc), los cimientos, como se dijo, recién se excavaron en 2011.
Aún así, era razonablemente esperable que la obra se pusiera crítica en 2017. No sucedió. A fines de 2015, cambió el gobierno nacional y llegó otro más decididamente pro-petrolero y antinuclear, que transformó a la CNEA en un organismo de cuarta, dependiente de una subsecretaría, amén de reducir su presupuesto a cifras ridículas. De modo que cuando la obra se detuvo en 2018 no le extrañó a nadie. Hoy este proyecto, a fuerza de más de 4 décadas de demoras, tiene no sólo imitadores y competidores afuera (ver el NuScale estadounidense o el SMART coreano) sino más enemigos adentro, cuya presión se vuelve mayor conforme el prototipo se corporiza.
Hoy existen más de 50 proyectos de SMR (Small Modular Reactors) en el mundo, y algunos son tan innovadores y divergentes que el CAREM se volvió casi una idea «mainstream». Después de todo, sigue refrigerándose con agua (en lugar de sodio, o sales de plomo, o helio), y usa combustible de uranio poco enriquecido (no más del 3,4%), en lugar del 20%, y tiene recipiente de presión, raro, pero lo tiene. Hoy es un PWR muy compacto, muy modular, muy pagable y muy a prueba de accidentes.
Por lo demás, es posible que el prototipo de 34 MWe en eterna construcción no sea la oferta comercial final. Ésta podría ser una planta de 4 módulos de 120 MW por pieza que comparta al menos 2 turbinas, también para ir añadiendo módulos, y con una idea de costo final de U$ 5000 por kilovatio instalado. Es muy barato, más o menos la mitad de lo que sale el kilovatio instalado de un PWR convencional gigante de 1000 a 16000 megavatios.
Pero ya no estamos solos: hay proyectos estadounidenses en danza con seguridad inherente como el mentado NuScale y Natrium que se proponen llegar a los U$ 3000 (nadie dice que lo logren). China, Rusia y el Reino Unidos tienen proyectos de SMRs propios. En este nuevo contexto internacional e interno, el CAREM se salva, avanza y se exporta, o se muere. Y para que muera, alcanza con pararlo. Una vez más.
Se esperaba que el avance de obra del CAREM prototipo y la ingeniería del modelo comercial renacieran casi automáticamente cuando llegó el presidente Alberto Fernández. Pero éste dejó en su lugar a las autoridades nucleares anteriores, es decir los encargados durante años de NO construirlo.
La llegada de Serquis a la CNEA y de Antúnez a NA-SA es una señal de que parte de la coalición gobernante acaba de redescubrir el átomo. La dirección anterior de NA-SA en 2018 echó a la calle a la Unidad de Gestión de la empresa, los constructores y diseñadores de centrales. Antúnez, en cambio, es quien la había creado para terminar Atucha II, retubar Embalse y encarar las centrales que seguirían. No son diferencias de estilo. Son de propósito.
Pasó algo parecido entre 2003 y 2006, con los entonces nuevos gobiernos kirchneristas. Formados políticamente en una provincia petrolera, no sabían muy bien qué hacer frente al Programa Nuclear. Los despertaron dos cosas: la epidemia de cortes de luz por falta de gas natural cuando la economía argentina volvió a crecer, y los terminó de ilustrar la inauguración del reactor OPAL en Sydney, Australia. Vendido por INVAP en 2000, hizo de Australia el dueño del 40% del mercado mundial de radioisótopos. Sigue siendo la exportación de tecnología avanzada argentina más importante de la historia, todavía hoy.Como explicó repetidamente desde este portal el Dr. Carlos Aráoz, lo importante del átomo no es la venta de electricidad barata, sino la transferencia de tecnología cara. Y su exportación.
Este viernes pasado Adriana Serquis comentó: “La firma del contrato encomendando a NA-SA finalizar la construcción de la obra civil del CAREM25, es un hito muy importante en el comienzo de la reactivación del sector nuclear”. La presidenta de la CNEA agregó que “es un excelente auspicio para un camino conjunto en el que podamos fortalecer los vínculos para que la CNEA pueda continuar llevando a cabo otros proyectos. Nos apasiona la posibilidad de volver a tener un rol de articulación de las capacidades existentes”.
Y José Luis Antúnez afirmó: «El objetivo de colaboración con la CNEA forma parte de nuestro Plan de Acción, aprobado recientemente por el Poder Ejecutivo Nacional. Como lo hicimos anteriormente, volvemos a acompañar a la CNEA en el Proyecto CAREM».
En esta nueva etapa se busca aprovechar el mayor grado de avance de la ingeniería y, en general, toda la experiencia obtenida por la CNEA y NA-SA durante los últimos años, y también consolidar la buena relación que se ha ido forjando entre los equipos de trabajo y con los grupos de trabajadores, factores que favorecerán el cumplimiento del objetivo fundamental de poner en marcha el prototipo del CAREM.
La gerenta de Área CAREM, Sol Pedre, dijo: «Es una alegría que hayamos podido lograr, al fin, la firma de este contrato. Vemos buena predisposición de parte de NA-SA para colaborar con la terminación del CAREM. Lo considero una muy buena señal para el proyecto y para la CNEA en su conjunto».
Sol PedréOración de AgendAR:Que esta vez podamos, compatriotas.
El laboratorio argentino Richmond, encargado de la producción local de la vacuna contra el Covid-19 Sputnik V, anunció ayer a la tarde que finalizó la producción de 153.441 dosis correspondientes al componente II.
«En el día de hoy finalizamos la producción de las primeras 153.441 dosis del componente II de la vacuna Sputnik V. Seguimos trabajando», comunicó en Twitter.
Richmond produjo hasta el momento casi un millón de dosis del componente I de la vacuna rusa en dos lotes, 448.625 el 18 de junio y otras 550.000 el 2 de julio.
En Pilar Richmond realiza un proceso de la formulación, el filtrado y el rellenado de viales (envasado), como parte de la primera etapa. «Este proceso no es un ‘embotellado’ simple, requiere un conocimiento técnico y científico de mucha complejidad y de mucha importancia e implica el trabajo de muchos profesionales tanto para la producción como para el control; es decir, no es un proceso mecánico o tecnológico simplemente, es un trabajo científico», señaló Marcelo Figueiras, el presidente de la compañía.
Todo lo producido se envía al Centro de Investigación Gamaleya para su aprobación y, posteriormente, lo debe autorizar la ANMAT.
Hasta el momento, los números obtenidos de la productora van en línea con las 500 mil dosis anunciadas para cada semana , de acuerdo a la capacidad que tiene la planta ubicada en el partido bonaerense de Pilar y «siempre y cuando no haya demoras en el transporte, los controles de calidad, etc, que son factores que no dependen de nosotros», aclaró el empresario.
La firma también planifica una segunda etapa que consistirá en la elaboración total de la vacuna en una nueva planta que construyen también el partido de Pilar que «tendrá la capacidad de realizar productos biotecnológicos y de producir vacunas de diferentes tipos de plataforma como, por ejemplo, la de Pfizer y la Sputnik, que usan diferente tecnología», afirmó Figueiras.
«La nueva planta está pensada para producir hasta 500 millones de dosis por año y ahí se podría hacer desde el principio activo hasta el envasado, es decir, la producción completa.
Un colosal cometa, el más grande jamás registrado, se desplaza a través de nuestro sistema solar. Los astrónomos estiman que este cuerpo helado tiene un diámetro de entre 100 a 200 km, lo que lo hace unas 10 veces más ancho que un cometa típico. 10 veces más grande que el que, se estima, provocó la extinción de los dinosaurios.
Esta estimación es bastante aproximada, ya que el cometa sigue estando muy lejos de la Tierra y su tamaño se calculó en función de la cantidad de luz solar que refleja. El cometa hará su máxima aproximación a nuestro planeta en 2031, pero incluso entonces permanecerá a bastante distancia.
El objeto, designado oficialmente como cometa el 23 de junio, se llama cometa C/2014 UN271 o Bernardinelli-Bernstein en honor a sus descubridores, el estudiante de posgrado de la Universidad de Pensilvania Pedro Bernardinelli y el astrónomo Gary Bernstein.
Los cometas son cuerpos helados que al acercarse al calor del Sol se evapora parte de su masa, haciendo crecer su cola. Las imágenes de Dark Energy Survey (DES) del objeto en 2014-2018 no mostraban una cola típica de cometa, pero un día después del anuncio de su descubrimiento a través del Centro de Planetas Menores, los astrónomos que utilizan la red del Observatorio de Las Cumbres tomaron nuevas imágenes del cometa Bernardinelli-Bernstein que revelaron que ha crecido una coma en los últimos 3 años. convirtiéndolo oficialmente en un cometa.
Así lo informó el 25 de junio el Laboratorio Nacional de Investigación de Astronomía Óptica-Infrarroja de la Fundación Nacional de Ciencias, o NOIRLab.
«Tenemos el privilegio de haber descubierto quizás el cometa más grande jamás visto –o al menos más grande que cualquier otro bien estudiado– y de haberlo detectado con la suficiente antelación para que la gente pueda observar su evolución a medida que se acerca y se calienta», dijo Bernstein en el comunicado de prensa del NOIRLab.
El cometa Bernardinelli-Bernstein se encuentra ahora a una distancia equivalente a la de Urano, aproximadamente 20 unidades astronómicas (UA) del Sol. (Una UA es la distancia entre la Tierra y el Sol, unos 150 millones de kilómetros).
Ahora que se conoce el cometa, los astrónomos tienen la certeza de que procede de la nube de Oort, una esfera de objetos antiguos y helados que rodean el sistema solar.
Es normal que los cometas sean expulsados de la nube de Oort y atraviesen nuestro sistema solar. En su punto más cercano a la Tierra, éste pasará cerca de la órbita de Saturno, a más de mil millones de kilómetros del sol, en 2031.
Sin embargo, no se trata de un tránsito frecuente. Lo que hace que el cometa Bernardinelli-Bernstein sea tan especial es el hecho de que no ha visitado el sistema solar interior en tres millones de años y, sobre todo, que es inusualmente gigante. La mayoría de los cometas tienen un tamaño de un kilómetro o menos, y a menudo solo son perceptibles para nosotros porque comienzan a derretirse cuando se acercan al sol, dejando una icónica «cola» o coma.
Esta imagen del Dark Energy Survey (DES) está compuesta por algunas de las exposiciones de descubrimiento del cometa Bernardinelli-Bernstein recogidas por la Cámara de Energía Oscura (DECam) de 570 megapíxeles montada en el telescopio Víctor M. Blanco de 4 metros del Observatorio Interamericano de Cerro Tololo (CTIO) en Chile.
El cometa Bernardinelli-Bernstein será objeto de un seguimiento intensivo por parte de la comunidad astronómica para comprender la composición y el origen de esta enorme reliquia.
Los astrónomos sospechan que puede haber muchos más cometas de este tamaño por descubrir en la Nube de Oort, mucho más allá de Plutón y del Cinturón de Kuiper. Se cree que estos cometas gigantes fueron dispersados hacia los confines del Sistema Solar por la migración de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno al principio de su historia.
«Este es un anclaje muy necesario sobre la población desconocida de grandes objetos en la Nube de Oort y su conexión con la migración temprana de los gigantes de hielo/gas poco después de la formación del Sistema Solar», dijo el astrónomo de NOIRLab Tod Lauer.
«Estas observaciones demuestran el valor de las observaciones de sondeo de larga duración en instalaciones nacionales como el telescopio Blanco», dice Chris Davis, director del Programa de la Fundación Nacional de Ciencias para NOIRLab. «Encontrar objetos enormes como el cometa Bernardinelli-Bernstein es crucial para nuestra comprensión de la historia temprana de nuestro Sistema Solar».
Todavía no se sabe cuán activo y brillante será cuando alcance el perihelio. Sin embargo, Bernardinelli afirma que el Observatorio Vera C. Rubin, un futuro programa de NOIRLab, «medirá continuamente el cometa Bernardinelli-Bernstein hasta su perihelio en 2031, y probablemente encontrará muchos, muchos otros como él», lo que permitirá a los astrónomos caracterizar los objetos de la Nube de Oort con mucho más detalle.
Since our announcement of 2014 UN271 got some traction, let me say a few words about its discovery and what we know so far. Here’s the MPEC:t.co/d98XBmG1mTpic.twitter.com/v39vkH8VFU
— Dr. Pedro Bernardinelli (@phbernardinelli) June 20, 2021
Los trabajadores que a partir de ahora inicien un vínculo laboral deberán permanecer un año como mínimo en la obra social de su actividad. Así lo establece el decreto 2021/438 que firmó este martes el presidente Alberto Fernández. La norma establece además un límite de una opción de cambio por año calendario de prestadora de salud.
Los trabajadores deberán permanecer un año en la obra social del sindicato de la actividad a la que está asociado su empleador, tal como reclamaba hace años la CGT. El gobierno lo dispuso a través del decreto 438 que firmaron anoche Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti..Se trata de una medida que busca proteger a las obras sociales tradicionales de la competencia que la desregulación de los años ‘90s inauguró con las empresas de medicina privada en alianza con gremios más chicos..Ese tipo de entendimientos convirtió a algunos sindicatos en virtuales gestores de las prepagas para la captación de sus afiliados más jóvenes y con mejores salarios en desmedro de las prestadoras gremiales más tradicionales..El traspaso de afiliados de las obras sociales a las prepagas mediante acuerdos con gremios forma parte de un proceso que en el rubro se denomina “descreme”. Y fue la puerta de acceso de las empresas de medicina privada al cobro de los reembolsos que el sistema de salud argentino contempla para los tratamientos y remedios más costosos y para las coberturas de las llamadas “enfermedades catastróficas” por el desastre financiero que un caso individual puede representar para una prestadora..En el almuerzo que compartió con la CGT en Olivos a principios de mayo el Presidente prometió dos medidas: el decreto que firmó anoche y un aporte extraordinario del Tesoro nacional por 11.400 millones de pesos a las obras sociales sindicales para compensarles los gastos extras que realizaron durante la pandemia para la atención de sus pacientes discapacitados..Esta última medida permanece demorada en el área de Economía y es una de las razones por las cuales la CGT comenzó a criticar al ministro Martín Guzmán.
El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza, dijo que varios países «combinaron vacunas» contra el coronavirus y que con esa estrategia «uno esperaría tener mayor respuesta inmune», luego de la convocatoria a investigadores por parte del Ministerio de Salud de la Nación para realizar estudios clínicos en esa dirección.
“Hay varios países que hicieron combinación de vacunas como el Reino Unido, España, Italia, Alemania donde ya se combinaron vacunas de Pfizer y AstraZeneca”, señaló el funcionario.
Señaló que no debería haber mayores problemas en cuanto a seguridad, y que con la combinación de vacunas “esperaría tener mayor respuesta inmune”.
El ministro recordó que la Carla Vizzotti convocó la semana pasada a investigadores para que se comience a analizar y a realizar ensayos y estudios clínicos para determinar cómo se pueden combinar las vacunas que adquirió la Argentina.
Sobre los plazos para obtener un resultado manifestó: “Los estudios pueden ser relativamente rápidos; la Ciudad de Buenos Aires ya está reclutando a los voluntarios y hay que tener en cuenta que las capacidades nosotros ya las hemos instalado en el Ministerio de Ciencia porque tenemos grupos que han estado trabajando para determinar anticuerpos”.
“Es posible hacer el ensayo en un tiempo relativamente razonable», señaló y agregó que, «primero, hay que conseguir voluntarios para los ensayos clínicos, hay que suministrar la segunda dosis y esperar los 21 días para la respuesta autoinmune».
Indicó que «los estudios de combinación de vacunas pueden estar en aproximadamente dos meses».
Agregó que «por ahora la variante Delta no está circulando» de manera comunitaria en el país, y que, por esta razón, hay tiempo de realizar los ensayos.
Finalmente, comentó que «esta semana se empieza a producir el segundo componente de la Spuntik V en la Argentina».
El salario mínimo aumentará 35% en septiembre, cinco meses antes de lo previsto para febrero. En esa momento se evaluará un aumento en línea con las paritarias.
Ese es el acuerdo que impulsó el gobierno con sindicatos y empresarios durante el fin de semana. Se prevé también el anticipo de los cuatro tramos que restaban del piso formal de ingresos y su concentración en tres etapas, en julio, agosto y septiembre.
El adelantamiento de la suba tendrá impacto en un número reducido de trabajadores formales -la mayoría gana por encima del salario mínimo- pero lo dará en los casi 900 mil planes sociales que pagan la mitad del mínimo y en otros 4,5 millones de programas destinados a poblaciones vulnerables, que se rigen por el mismo parámetro para su monto.
La administración de Alberto Fernández negoció con la CGT, la CTA de los Trabajadores y representantes patronales, en particular de la Unión Industrial Argentina (UIA) un esquema para dinamizar el piso salarial.
El acuerdo alcanzado cumple con los objetivos «de mínima» de todos los protagonistas: para el Ejecutivo es un reconocimiento de la escalada inflacionaria pero sin alterar de momento el valor pactado en abril; para los empresarios fue clave diferir el ajuste en el número para poner a resguardo las paritarias cerradas en los primeros meses del año; para las centrales sindicales representó un avance político haber acomodado la pauta.
En abril el Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil votó por absoluta mayoría una mejora de 35% en siete tramos de los cuales se pagaron hasta ahora los tres primeros, con un ajuste de 17% hasta ahora. Los cuatro que faltaban y que se completaban en febrero se resumirán en tres: 9% en julio, 4% en agosto y 5% en septiembre, cuando alcanzará los 29.160 pesos.
En septiembre está previsto revisar el acuerdo a la luz de las paritarias cerradas en las últimas semanas en valores más cercanos al 45%, como sucedió con Camioneros y varios gremios del sector público. En cada aumento, los nuevos valores tendrán el impacto proporcional sobre el pago por horas y en las prestaciones por desempleo.
Así, el Gobierno se reservará para la previa de las elecciones legislativas el anuncio de un eventual nuevo aumento del salario mínimo, ya sea por acuerdo en la negociación tripartita o bien por decreto. También en ese aspecto, está tomada la decisión de asimilar el ajuste a los valores negociados en las últimas paritarias como parte de la prédica oficial de que este año los salarios, las jubilaciones y los planes sociales deberán ganarle “con amplitud” a la inflación.
Las conversaciones se mantuvieron en estricta reserva durante el fin de semana. Participaron entre otros el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, los líderes sindicales Héctor Daer (CGT) y Hugo Yasky (CTA de los Argentinos) y el nuevo presidente de la UIA, el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja.
Un planteo que inicialmente se asoció a Cristina Kirchner: el de estimular la economía por la vía de la demanda y el consumo interno
El acuerdo impulsado por el Gabinete económico también plasmó como política de Estado un planteo que inicialmente se asoció a Cristina de Kirchner: el de estimular la economía por la vía de la demanda y el consumo interno. Pareció en principio el reclamo aislado de la accionista mayoritaria del Frente de Todos que las primeras paritarias firmadas en 45%, cuando hasta entonces la pauta privada estaba diez puntos por debajo, surgieron en entes controlados por esa línea: el PAMI de Luana Volnovich, Anses, de Fernanda Raverta, y el personal del Congreso, con la firma de la propia Cristina junto a Sergio Massa. Luego vendría el retoque discursivo del ministro Martín Guzmán y del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, para empezar a hablar de que este año el triunfo de ingresos sobre precios debería ser sustantivo.
El Senado de la Nación está analizando un proyecto de ley que establece un marco regulatorio de la cadena de producción, industrialización y comercialización de la planta de cannabis, sus semillas y sus productos derivados para uso industrial y medicinal, incluyendo la investigación científica, para el mercado local y para exportar.
En AgendAR recordamos hace dos días que en nuestro país hasta 1975 se cultivó la planta de cannabis sativa para uso industrial. En este caso, textil. Los temores asociados a su uso recreacional hicieron que la dictadura dictó en 1976 la ley 21671, que prohibía la “siembra, plantación, cultivo y cosecha” de la planta de cáñamo. Esa ley aún está vigente, y es la que se proyecta modificar ahora.
Reproducimos esta columna de Pablo Fazio, presidente de laCámara Argentina de Cannabis (Argencann).
«El miércoles 3 de junio del 2021, el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación presentó ante el Consejo Económico y Social el proyecto de un nuevo marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial.
Será una jornada que muchos guardaremos en nuestro recuerdo. Pudimos participar de un hecho histórico, pues no todos los días se anuncia la intención de crear un nuevo sector dentro del entramado productivo nacional.
La iniciativa es la exteriorización de una visión estratégica que interpreta la oportunidad que la economía del cannabis le está planteando al mundo y a nuestro país.
Los números son inapelables. En los últimos diez años, el mercado legal del cannabis a nivel global se ha expandido de cero a 9.100 millones de dólares en la actualidad y se proyecta que el mismo se multiplique diez veces hasta el 2030. Así, en la próxima década, diversas formas de utilización de los derivados del cannabis formarán parte de las rutinas diarias de los consumidores en infinidad de productos tanto medicinales como de consumo masivo.
Nos enfrentamos a un desafío que supone el desarrollo de una agenda de inversión, producción, innovación, generación de empleo y divisas, de la mano de la dinamización y diversificación de la matriz productiva de nuestras economías regionales.
Estamos en condiciones inmejorables para hacerlo realidad. Argentina ostenta un liderazgo global en producción agropecuaria. Somos un país agroindustrial, con capacidad instalada, recursos humanos idóneos, una institucionalidad tecnoproductiva muy potente, un ecosistema académico y científico de excelencia, y una de las comunidades emprendedoras más vibrantes de Latinoamérica.
El proyecto de ley propone la creación de una «Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal» (Ariccame), que tendrá la función de otorgar autorizaciones para producción (licencias), comercialización interna y exportaciones, así como regular, administrar y fiscalizar toda la cadena productiva de cannabis y cañamo, coordinando acciones con las distintas instituciones del Estado para fomentar el desarrollo del sector, poniendo a los emprendedores, pequeñas y medianas empresas y cooperativas como protagonistas de ese tiempo.
El proyecto ya comenzó su recorrido en el Congreso de la Nación y está siendo debatido ante el plenario de comisiones de la Cámara de Senadores, donde se recoge la valiosa propuesta de crear de un Consejo Consultivo de carácter federal con la participación de representantes de las provincias, del sector privado y de las organizaciones de la sociedad civil.
La velocidad que se ha dado al inicio del trámite parlamentario es una muy buenaseñal y nos permite ilusionarnos con una pronta sanción. Todos tenemos la sensación de que se han construido los consensos necesarios para hacerlo realidad.
Parece haber llegado la hora tan esperada. El sueño de una industria cannábica de base nacional se está poniendo de pie.»
Este sistema portátil de desinfección por UV-C es un método para eliminar microorganismos sin contacto y a seco
“Nuestro sistema portátil de desinfección por UV-C es un método para eliminar microorganismos sin contacto y a seco. Esto otorga ventajas al método tradicional de limpieza con productos químicos, entre las que se destacan: ser seguro para el operador y ser apto para la desinfección de tableros de comando y teclados de equipamiento crítico en estado de funcionamiento, donde el método tradicional húmedo es inaplicable”, rescató Gabriela Leiton, Secretaria de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Morón, quien formó parte del equipo que desarrolló el proyecto, junto a Marcelo Mignone, Claudio Cervino, Jorge Almandoz, Martín Salinas y Alfredo Irusta.
Cabe destacar que en los LED UV-C con longitud de onda de 280 nm, como la que utiliza el sistema desarrollado por la Universidad de Morón, son una opción óptima para lograr una alta eficiencia de inactivación con un consumo mínimo de energía.
Actualmente, hay diversos sistemas de esterilización mediante luz UV para superficies, utilizados principalmente en la industria alimentaria y en los hospitales. Este equipamiento de desinfección es voluminoso y debe permanecer un tiempo prolongado en el lugar para que la radiación UV haga efecto.
No tan desarrollados están los sistemas portátiles de luz UV para uso rápido y eficiente en ámbitos donde la instalación de sistemas UV no es factible (como hoteles, restaurantes, casas particulares) o donde la desinfección debe ser asidua y efectiva (lugares públicos y de alto tránsito). Estos espacios pueden ser tratados con rayos UV-C, alcanzando porcentajes de esterilización cercanos al 100%.
La cantante y actriz italiana Raffaella Carrá murió ayer, y se ha ido uno de los íconos de Italia. También un ícono de los argentinos algo mayores, que recordamos su impacto entre nosotros a fines de los ’70. La alegría, la exuberancia, una sensualidad vital…
Sus canciones también despertaron la censura en esa época, aquí -por supuesto- y aún en Italia, donde el Vaticano la miraba con reservas. Tal vez la reacción de una parte de la sociedad, que no le gustaba que le mostraran como aturdía su vacío. Elegimos entonces para evocarla en AgendAR su tema en una película de Paolo Sorrentino que ganaría un Oscar «La grande bellezza».
La construcción del #RA10 ya se encuentra en la etapa final de su obra civil y estos serán pasos a seguir: ?️Se realizará el montaje de todos los componentes ⚛️Comenzarán a fabricarse los combustibles del reactor ?La Autoridad Regulatoria Nuclear formará al plantel de operación pic.twitter.com/uopnme3bi9
— Comisión Nacional de Energía Atómica (@CNEA_Arg) July 2, 2021
?? Una vez en marcha, el reactor multipropósito #RA10 ⚛️ asegurará el autoabastecimiento local de radioisótopos para uso médico, brindará nuevas herramientas para la investigación básica y la industria basadas en técnicas neutrónicas. #SomosCNEA#ReconstrucciónArgentina ⬆️ pic.twitter.com/iRRcaHphzF
— Comisión Nacional de Energía Atómica (@CNEA_Arg) July 2, 2021