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Es cierto que los expertos han cambiado de opinión, y eso es un hecho normal y positivo en la investigación científica. Pero queremos apuntar que hace 6 meses, el Dr. Andrés Kreiner, físico, decía en AgendAR: «Estudios provenientes de los mejores centros del mundo sugieren que inclusive al hablar se emiten microgotas que portan virus que pueden contribuir al contagio. Además de experimentos convincentes realizados, un simple cálculo muestra que una microgota de agua de 1 micrón de diámetro tarda más de una hora en caer 10 centímetros. En otras palabras el tiempo de residencia en el aire de estas partículas es muy grande. No es suficiente mantener una distancia de un metro y medio (basada en el hecho de que gotas grandes caen al suelo rápidamente). Por ejemplo, si uno está en una cola y alguien esta infectado, al avanzar uno va a respirar el aire con una cierta carga viral y se puede contagiar.»«Hay evidencias que muestran que el COVID-19 se transmite en el aire a distancias mayores a 2 metros»
Dos jóvenes de 16 años crearon un dispositivo para medir el distanciamiento social
Trump volvió a la Casa Blanca y se sacó el barbijo
Trump salió en forma sorpresiva a saludar a sus seguidores frente al hospital
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) October 4, 2020
Siguen los incendios en 14 provincias argentinas
Comenzó a fabricarse el primer respirador desarrollado en Argentina
El Likhen Rod es un ventilador mecánico de terapia intensiva con un solo modo ventilatorio, el indicado para asistir a los pacientes de COVID-19. Posee la ventaja de que utiliza válvulas que habitualmente no se usan en otros respiradores por lo que hay gran disponibilidad de piezas y materiales para fabricarlo en grandes cantidades.Todo el proceso fue durante la pandemia. Está aprobado por ANMAT. Se puede producir a bajo costo y a gran escala. Y, como dice su impulsor, fue desarrollado en toda la Argentina.
La idea de diseñarlo nació para ayudar y finalmente Likhen Rod se convirtió en el primer nuevo respirador argentino nacido durante la pandemia. A mediados de marzo, Jeremías Butto, un ingeniero nuclear oriundo de Las Rosas, Traslasierra, Córdoba, estaba en ExpoAgro, en San Nicolás, por el lanzamiento de un nuevo producto de su empresa de tecnología.
Mientras estaba en la feria, se decretó la cuarentena. Como era imposible regresar a Bariloche, la ciudad donde vive, se dirigió a la casa de sus padres en Las Rosas. En una conversación con los industriales locales, se enteró que Las Rosas podría no contar con los respiradores necesarios si la situación se agravara por la pandemia.
Con el apoyo de varios industriales locales investigaron si era posible fabricarlos en Argentina cumpliendo con las exigencias sanitarias y al precio más bajo posible. Para hacerlo debían desarrollar un diseño “no convencional” y así reducir costos y tener disponibilidad de los componentes necesarios.
A las 4 semanas, ya habían desarrollado el primer prototipo. Este primer diseño fue capaz de ingresar y extraer aire/oxígeno de un pulmón artificial y eso demostró que la idea era factible. Para fabricarlo, se utilizaron componentes que se producían en el país para otras industrias, por lo que se aseguraba la posibilidad de fabricarlo a escala rápidamente.
El prototipo fue testeado en la Asociación Rosarina de Anestesiología (ARA), donde concluyeron que era capaz de superar todas las pruebas que el simulador le impuso. Después, construyeron un segundo prototipo con interfaz de usuario táctil, sistema de seguridad auxiliar y alarmas, como son los respiradores que se ofrecen actualmente, para facilitar su uso a los profesionales de la salud.
Posteriormente se testeó en los instrumentos que tiene la Asociación de Anestesiólogos de Buenos Aires, utilizando los diferentes equipos con los que cuenta la la entidad, como su servosimulador de pulmón, para evaluar adecuadamente la parte clínica. Las pruebas fueron exitosas y eso permitió avanzar a la etapa final de diseño.
Así nació el Likhen Rod. El diseño final ya contó con mejoras en seguridad, alarmas y software que completaron las normas exigidas para un ventilador mecánico de uso profesional en las unidades de terapia intensiva.
Antes de su presentación en la ANMAT para su aprobación, se requirió la certificación en 3 laboratorios especializados que dieron el visto bueno al equipo. Luego de efectuar ciertos ajustes requerido la Anmat homologó el nuevo respirador con la categoría Clase 3, la más exigente para este tipo de equipamiento.
El 7 de septiembre se inició el proceso de planificación de la producción, que inicialmente será en un establecimiento fabril especializado en productos de salud, localizado en la ciudad de Buenos Aires debido a la urgencia de contar con los equipos en la actual situación de pandemia. El ensamblaje y el control final de calidad se realiza en Bariloche. En el futuro, el proceso completo se realizará en esa ciudad.
Los primeros tres respiradores serán donados al Hospital de Las Rosas, uno adicional será donado a la Asociación de Anestesiólogos de Buenos Aires y otro a la Asociación de Anestesiólogos de Rosario, en agradecimiento por la ayuda recibida en el proceso de diseño y control.
En una primera etapa se fabricarán 25 equipos, planificando una siguiente fase de 100. Todo lo realizado hasta el momento se encaró con financiación propia.En el futuro, está planificado el desarrollo de un equipo con las funcionalidades de un respirador completo, que cuente con todas las posibilidades de modo ventilatorio. Pero el objetivo inicial se ha cumplido, contar con un respirador de bajo costo y disponible en forma inmediata.

Los empresarios y profesionales que desarrollaron el proyecto
Llega una misión del FMI a la Argentina. 64 años ¿no es nada?
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El ARA Piedrabuena, un patrullero para la Armada Argentina «made in Francia»
El Piedrabuena estará listo para su incorporación a la Armada en el segundo trimestre de 2021. En simultáneo, el astillero francés trabaja en el tercer patrullero (P53) ARA Almirante Storni, cuyo comandante es el capitán de fragata Oscar Latorre y se entregará en el tercer trimestre del mismo año. El cuarto navío (P 54) ARA Bartolomé Cordero se encuentra en proceso de ensamble y será recibido por la Armada en abril de 2022.
El Gobierno de Macri autorizó la cifra de 319.034.689 euros para la compra de los cuatro OPV (sigla inglesa de ocean patrol vessel). El astillero francés ofreció financiar el 100% con 5 años de gracia, a tasa soberana. Tocó a la gestión de Alberto Fernández desembolsar cuotas en pago del contrato financiero, en junio, 13 millones de euros que se repetirá en diciembre venidero con el mismo monto.
Miradas actuales apuntan que los argentinos se endeudaron para darles trabajo a los franceses. En otra etapa de la Argentina que no es el presente, Astilleros Río Santiago construyó buques de mayor complejidad tecnológica, como las corbetas Meko 140, aunque el programa de entrega de los 2 últimos buques de la serie de 6 estuvo paralizado casi 10 años por el eterno problema presupuestario.
Estas compras se decidieron en el marco del denominado Proyecto de Recuperación de la Capacidad de Patrullado Naval Marítimo. El objetivo del proyecto es mejorar la vigilancia y control marítimo con esos navíos en el área oceánica de interés, cuya extensión es de 1.159.063 km² en la Zona Económica Exclusiva.
(Este navío recupera el nombre de un marino ilustre, Luis Piedrabuena, que ya habían llevado cuatro buques anteriores. El último de la saga, el destructor (D 29) ARA Piedrabuena, retirado del servicio en 1986, participó en el conflicto del Atlántico sur. Formaba parte del grupo de tareas 79.3 junto con el destructor (D 26) ARA Bouchard y el crucero (C 4) ARA General Belgrano, rescató 278 tripulantes del crucero luego de que fuera torpedeado por el submarino británico HMS Conqueror). El parque solar Caucharí, en Jujuy, de tecnología china inició operaciones comerciales
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Observaciones de AgendAR: Como es inevitable en el caso de la energía solar, también en Caucharí debe considerarse el factor de carga, dado que no hay sol de noche y el de los crepúsculos, por oblicuo, tiene baja potencia. Los 300 MW fotovoltaicos instalados podrían tener una generación anual efectiva equivalente a la de 70 MW térmicos, a inicios de operaciones y antes de que se note la lenta degradación de las placas. El punto es que 70 MW térmicos en un salar de la Puna jujeña a 4200 m. de altura es una producción importante. Especialmente, si el salar tiene litio. Y hay litio muy cerca. Son los salares de Olaroz, que pertenecen a Exar Corporation, que a su vez pertenece a la Gangfeng Lithium, una minera china. Con una fuente de potencia prácticamente vecina, pueden pasar de 25.000 a 40.000 toneladas/año de producto (carbonato de litio. Esta materia prima para baterías puede llegar al Paraná a través del ferrocarril Belgrano Cargas, reconstruido parcialmente durante el gobierno de Cristina Fernández con préstamos chinos, y embarcar hacia China en algún barco chino en algún puerto privado del Gran Rosario. Tal vez propiedad de una cerealera china. Como se ha señalado otras veces en AgendAR, la relación con la República Popular apunta a ser como la que una vez mantuvimos con Inglaterra.Daniel E. Arias

