El registro de las muertes por coronavirus en Buenos Aires, en Argentina y en el mundo

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Reproducimos esta importante columna de Nora Bär: «Como era de esperar, el anuncio de las últimas horas de que (mediante la digitalización de las partidas de defunción y un nuevo sistema informático que cruza tres bases de datos) la Provincia de Buenos Aires detectó 3523 muertes por Covid que todavía no fueron cargadas al Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA) causó conmoción e indignación. Algunos lo interpretaron como que se había dejado acumular adrede un gran número de personas muertas para justificar una cuarentena eterna, otros lo atribuyeron a ineptitud en el manejo de las estadísticas y otros, a un fraude político. Sin embargo, como suele suceder, la realidad es mucho más compleja. El subregistro de muertes por Covid es motivo de preocupación en todo el mundo. El 14 de abril Nueva York sumó de un día a otro 3.778 defunciones y se transformó en la ciudad con más muertos per cápita del mundo. «Cualquiera sea el número registrado en una jornada cualquiera será una gruesa subestimación», le dijo el demógrafo Tim Riffe, del Max Planck Institute para la Investigación Demográfica, a The New York Times. Algo similar sucedió en otros países, incluso del mundo desarrollado. Y, si se tienen en cuenta los problemas de larga data de la información sanitaria, la Argentina no podía ser la excepción. El último informe de muertes anuales es de 2018 y se publicó en marzo de este año. Aunque desde 1960 rige una ley de notificación obligatoria de enfermedades infecciosas, en rigor, no se cumple al pie de la letra. Es sabido que, incluso en tiempos «normales», el sistema adolece de muchos sesgos. En el caso del Covid-19, la notificación está descentralizada: cada centro (muchos de ellos sobrepasados por el volumen de trabajo) es responsable de cargar la información en el SISA, tanto en lo que hace a los diagnósticos como a los exámenes de laboratorio, las altas, los ingresos a terapia intensiva y los fallecimientos. Pero, además, a esto se agrega una dificultad sistémica. La información del Registro Nacional de las Personas, que recibe las actas de defunción, no va a los ministerios de Salud (ni a la Anses ni a la AFIP). Varios de los especialistas que analizan los números de las bases de datos venían advirtiendo hace semanas que había más muertes que las cargadas en el SISA. Ante un salto muy pronunciado en el número de notificaciones, el ministro Fernán Quirós explicó hace unas semanas que se debía precisamente a que había hablado con los sanatorios privados para que pusieran al día la carga de datos. De hecho, CABA tiene una base propia que registra más fallecidos que los informados por el Ministerio de Salud de la Nación (3264 contra 3095, según el sitio Covidstats, de Mauro Infantino). En los informes que se distribuyen a diario, hay muertes de abril, de junio, de julio. En la Provincia, el problema era aún más acentuado porque muchos hospitales municipales venían con demoras sensibles. El trabajo realizado permite actualizar esos números. En Nueva York se hizo en abril. ¿Debería haberse hecho antes? Sí. ¿Les caben sanciones a quienes no hayan cumplido con la ley de notificación obligatoria? Probablemente. ¿Desvirtúa esto el retrato que se estaba realizando de la pandemia? Sin duda. Pero lo peor es que permite suponer que en el resto de las jurisdicciones está pasando algo comparable. De hecho, son estos indicios que advierten los analistas de la curva pandémica local lo que inspira la preocupación, a veces difícil de comprender por parte de la sociedad, de médicos e investigadores. Todas las jurisdicciones deberían revisar y cruzar sus bases de datos. Puede haber miles de muertes más que las reconocidas. Es imposible desconocer la gravedad de estos errores, pero lo importante es que se hagan públicos los números reales y no alentar una indignación que promueva el ocultamiento, aliente la idea de que la situación está controlada e impida trazar una imagen real de lo que está pasando. Ojalá la solución esté en camino con el Certificado Digital de Hechos Vitales que está desarrollando el Renaper y debería estar operativo en 90 días, cuando todos los médicos tengan firma digital. Eso debería agilizar la notificación y dar acceso a los datos de manera inmediata.» Además de la necesidad de llevar bien los registros -una obligación básica del Estado- debe contemplarse la preocupación y el desánimo que la noticia causó. Desde AgendAR, sugerimos visitar las páginas de las estadísticas globales. Seguramente, con tantos subregistros como podemos encontrar entre nosotros. Pero para comparar, son adecuadas. La tabla de las muertes por COVID por millón de habitantes, por ejemplo, que puede consultarse aquí, muestra que el manejo local de la pandemia no ha sido tan exitoso como nos gustaría creer, pero tampoco un desastre.

La vacuna de Johnson & Johnson muestra posibilidades que despiertan esperanzas

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New York Times – Carl Zimmer y Katie Thomas «La carrera febril por una vacuna contra el coronavirus recibió una infusión de energía el miércoles cuando Johnson & Johnson anunció que ha comenzado la etapa final de sus ensayos clínicos, la cuarta compañía en hacerlo en los Estados Unidos, ahora que el país alcanza un sombrío hito de 200,000. muertes por la pandemia. Johnson & Johnson está un par de meses por detrás de los líderes, pero su ensayo de vacuna avanzada será, con mucho, el más grande, con 60.000 participantes. La compañía dijo que podría saber a fines de este año si su vacuna funciona. Y su vacuna tiene ventajas potenciales sobre algunos competidores. Utiliza una tecnología que tiene un largo historial de seguridad en vacunas para otras enfermedades. Su vacuna podría requerir solo una inyección en lugar de dos, lo que es importante teniendo en cuenta que toda la población del mundo necesita vacunación. Y no es necesario mantenerlo congelado ya que se entrega a hospitales y otros lugares donde se administrará a los pacientes, simplificando la logística de cientos de millones de dosis. «Grandes noticias«, tuiteó el presidente Trump sobre el anuncio el miércoles por la mañana. «¡@FDA debe actuar rápido!» agregó, refiriéndose a la Administración de Drogas y Alimentos, que supervisa la aprobación de la vacuna.»

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En lo central, la vacuna de J&J tiene estas ventajas decisivas sobre la competencia: 1) Es conceptualmente avanzada, pero no avanzadísima. Usa un adenovirus recombinante como vector de genes del SARS-CoC-2. Pero ese virus, como «plataforma de entrega» de genes antigénicos, tiene mucho kilometraje: ya se suministró a más de 100.000 personas sin efectos adversos, en trials de vacunas de zika, dengue y ebola, y en esa última enfermedad, la vacuna ya tiene autorización regulatoria de la Unión Europea. Importante diferencia con el adenovirus de chimpancé (un vector totalmente nuevo). Es el que usa la vacuna ChAdOx de AstraZeneca, cuyo despliegue se canceló en EEUU por un segundo caso de neuropatía espinal. 2) La vacuna de J&J no necesita frío extremo, como las avanzadísimas vacunas a ARN de Moderna (-70 C) y la de Pfizer (-20 C). Se mantiene bien a entre 2 y 7 grados Celsius sobre cero, lo que implica una cadena de frío «de última milla» tan simple como la de una heladería. Logística aparte, esto facilita mucho el acto vacunatorio en el mundo pobre: alcanza con un enfermero, una caja térmica de telgopor, hielo seco y una moto o bici. 3) Va a hacer su fase 3 con 60.000 casos, no con únicamente 30.000 como casi todos los competidores, y entre los países donde se testea va a estar Argentina (vayan preparando el brazo). El «corte» del doble ciego, el momento en que se devela el secreto de quién recibió la vacuna y quién un placebo, se hace cuando haya 164 pacientes enfermos. Si al menos el 60% de esos casos están en la rama placebo es que la vacuna funciona, aunque modestamente. Y como los países sudamericanos incluidos son -desgraciadamente- de alta circulación viral comunitaria, se sabrá muy rápido si esta vacuna es pato o gallareta. 4) La vacuna de J&J levanta grandes niveles de anticuerpos con una sola dosis (lo que no significa necesariamente que frene al virus, eso se intenta demostrar con el trial). La fase 3 va a incluir, dentro del grupo activo que recibe vacuna y no placebo, una sub rama con doble dosis para comparar el rendimiento contra otra de dosis única. Si esta vacuna funciona bien con monodosis, la ventaja de despliegue y distribución sobre las otras competidoras del pelotón de punta se vuelve muy significativa. Especialmente en el mundo pobre. Es decir, en la mayor parte del mundo.

Daniel E. Arias

Casi 4 millones de argentinos comparon dólares «ahorro» en agosto

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La cantidad de argentinos que compraron el llamado «dólar ahorro» alcanzó un nuevo pico en agosto. Según los datos publicados el viernes en el balance cambiario del Banco Central (BCRA), fueron casi cuatro millones de «personas humanas», una cifra algo por encima de los 3.900.000 que habían acudido en julio al mercado oficial. El total de las divisas compradas alcanzó a u$s 768 millones, un monto también algo superior a los u$s 753 millones de julio. Es evidente que no es una suma muy importante, aún en el marco de un comercio exterior disminuido por la pandemia. Pero suficiente para despertar la preocupación del Central por sus escasas reservas. El hecho es que estas cifras están 10 veces por encima de las anteriores la irrupción del Covid-19 en el país, cuando la compra de dólares sumaba un monto total en torno a los u$s 70 millones, distribuido entre cerca de 450.000 ahorristas.

Compras y ventas de moneda extranjera, de enero ´17 a agosto ´20:

El informe del BCRA para agosto precisa «que las Personas humanas registraron compras netas de moneda extranjera por u$s 920 millones, básicamente por billetes para atesoramiento (u$s 750 millones), y para gastos efectuados con tarjetas por consumos en el exterior (u$s 137 millones). Esta última cifra significó una caída de 64% respecto de igual mes del año pasado, básicamente por el cierre de fronteras que mantuvo a los argentinos fronteras adentro.

El principal proveedor de dólares  fue el sector “Oleaginosas y Cereales”, que registró ingresos netos por USD 1.503 millones, por cobro de exportaciones netas de pago por importaciones, “en línea con su condición de principal sector exportador de la economía”. Pero aunque le reconoce esa condición, el informe del Central subraya que las ventas del sector fueron en agosto 31% inferiores a las del mismo mes de 2019 y 27 % inferiores para los primeros ocho meses del año.

Además, el Central señala que “luego de dos meses sin diferencial, en agosto se estima que el sector tuvo un balance comercial de bienes en términos FOB por encima de sus ingresos netos a través del mercado de cambios, lo que implicaría que continuó cancelando deuda por anticipos y prefinanciaciones contraída en periodos anteriores, cuyo stock se encuentra en un nivel mínimo histórico”.

Esa situación originó otra de las medidas recientes del gobierno: limitar la provisión de divisas para el pago de deuda en dólares hasta un máximo del 40%, obligando a las empresas a refinanciar el resto o conseguir dólares sin recurrir a las reservas del Banco Central.

Desde AgendAR, resumimos: mientras haya un brecha de cerca del 80% entre el valor oficial del dólar y el que se consigue fuera del circuito oficial, demasiados agentes económicos, desde ciudadanos comunes que tratan de hacer una pequeña diferencia, hasta grandes empresas, buscarán y encontrarán formas de eludir las reglamentaciones. El Estado debe hacerlas cumplir, teniendo presente que la forma más eficaz es reducir esa brecha.

Costos y desafíos de la pandemia y la post pandemia para las empresas Pyme

Compartimos este duro análisis de Guillermo Siro, Presidente de la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires, CEPBA: «La pandemia ha generado en el país y en el mundo un antes y un después en las lógicas de producción, la logística de comercialización y hasta del consumo. Los protocolos dispuestos para el cumplimiento del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), que incorpora costos como el transporte de personal o impone disponer de más superficies para producción y distintas actividades, obliga a pensar sí o sí en una etapa de “nueva normalidad” que ya está entre nosotros. En buen romance, esto significa que en un taller de producción donde trabajaban doce operarios, tal vez sólo puedan hacerlo cuatro. En un restaurant el personal gastronómico requerido podría ser de un 25 o 30 por ciento y la lista puede seguir. Esto derivará en una obligada reformulación, dado que lamentablemente no será necesaria, ni posible, emplear la cantidad de personas que antes se requerían, en un esquema donde inicialmente se producirá menos y se venderá menos, en un contexto de reducción de la demanda. Por eso, esto no tiene que ver sólo con el cumplimiento de medidas sanitarias. También estará relacionado con una nueva ecuación que dominará las vidas del movimiento empresario y comercial, y que quedará grabada de ahora en más: La nueva estructura de costos y el punto de equilibrio para una mínima rentabilidad. Desde la entidad que presido (CEPBA) somos conscientes de la repercusión social de esta nueva normalidad. Por eso estamos en plena etapa de estudio para reconversión de modelos de negocios, para recrear mercados y, por ende, atender una demanda sostenida en el tiempo.  Con la reconversión reduciríamos el costo social. Además, está en plena ejecución desde CEPBA la capacitación de trabajadores y empleadores.  Pensamos, obviamente, en aquellos que fueron los primeros en recibir las malas noticias de una suspensión o un despido para que pronto puedan acceder a nuevas oportunidades laborales. La pandemia no ha sido gratuita ni para la Argentina, ni para ningún país del mundo.  Obliga a un supremo esfuerzo de imaginación, creatividad y aplicación de experiencia en la cual trabajamos “codo a codo” dirigentes empresarios, trabajadores, estado, universidades  e instituciones en general.   La pasividad y la obsecuencia, ante esta cruda realidad, es la peor de las consejeras.»

Raquel Chan: «Es frustrante que después de 16 años, no se aprueben los cultivos tolerantes a la sequía»

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Hace 16 años, un equipo argentino de investigadores desarrolló semillas de trigo y de soja tolerantes a las sequías e inundaciones. La HB4 es la primera tecnología transgénica desarrollada íntegramente en la Argentina. Sin embargo, a pesar de tener reconocimiento internacional y de ser aplaudida en el mundo académico, en el país que la desarrolló aún no se puede utilizar. En 2017/18 la sequía costó pérdidas por U$ 7000 millones, sin que las autoridades autorizaran el uso comercial de estas semillas. Y en 2020 va a repetirse lo mismo, porque estamos en otra seca igual o peor, y el Estado argentino sigue insólitamente esperando que su responsabilidad regulatoria la asuman Brasil y/o China.
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“Es frustrante”, define Raquel Chan, investigadora superior del Conicet y docente de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). La científica lidera el grupo de investigación que descubrió el gen HB4 del girasol hace ya 16 años, con el cual las plantas -como el trigo y la soja- adquieren mayor tolerancia a la sequía. Un aporte clave al agro argentino.
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Actualmente, y desde 2015, la aprobación del trigo HB4 depende del dictamen de la Dirección Nacional de Mercados Agropecuarios. En caso de avalar la tecnología, la Argentina sería precursora en comercializar un cultivo de estas características. “Ni este gobierno ni el anterior hicieron un análisis con un dictamen positivo o negativo. El problema es que no lo definen y mientras, las tecnologías se duermen. El gobierno tiene que tomar una decisión para decir que si o que no, o que si en forma condicionada a tal o cual evento, como en el caso de soja”, se lamenta la especialista, quien inició sus investigaciones con el objetivo de que en una misma tierra cultivable hubiera mejores rindes para obtener más alimentos a menores precios. “Muchos detractores de esta tecnología dicen que se quiere avanzar sobre la tierra que no era cultivable, pero es al revés. La idea es producir más en el terreno cultivable”, observa Chan.
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Uno de los temores de quienes se pronunciaron en contra de este producto es que los compradores internacionales rechacen el trigo transgénico.
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Sobre los logros alcanzados, la bioquímica apunta: “A nivel científico es una maravilla, el trabajo es sólido y los resultados fueron espectaculares en el campo. Tuvimos repercusión a nivel internacional en países como Estados Unidos y Australia. Tenemos artículos publicados y citados en revistas del mayor prestigio. Ahora, con la política no puedo hacer más nada”.
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«Es el país el que tiene que decidir si es pionero en esto y toma el riesgo o si no lo asume», agrega.
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Respecto de la soja con tecnología HB4, se espera la aprobación de China para su comercialización, una autorización que se cree que llegará a fines de este año. 
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Todo inició en 1995, cuando Chan comenzó a trabajar con genes de diferentes plantas para conocer sus estructuras. Casi 10 años después, en 2003, comenzaron los experimentos aplicados. “Con mi equipo estudiamos por qué las plantas se adaptan al medio ambiente. La pregunta que nos hicimos fue: ‘¿Por qué esta planta x, si no la regamos por tres días, sigue viva, y esta otra no?”, explica. Con experimentos de semillas idénticas tomadas de una misma planta, comenzaron a investigar las diferentes morfologías de las nuevas plantas que nacían. “Estudiando eso aislamos un montón de genes, entre ellos un gen de girasol, que es una planta que se adapta muy bien, respecto de otras como la soja o el maíz, a terrenos con poca agua”, aclara Chan.
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La especialista cuenta que comenzaron a aislar los genes y probar cada uno de ellos (para ver si tenía que ver con la respuesta de adaptación) en una planta modelo llamada Arabidopsis. “Hicimos una planta transgénica, la pusimos en otro ambiente y vimos cómo era su comportamiento en otra condición”, destaca.
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Hasta que dieron con un gen de tolerancia. “Cuando pusimos uno de estos genes de girasol en la planta de Arabidopsis y vimos que esta última podía soportar mejor el déficit hídrico, ahí lo patentamos”.
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En 2004 el Conicet y la UNL patentaron una construcción genética que contenía el gen de girasol Hahb-4 y lo licenciaron -conformando una alianza pública privada- a la empresa argentina Bioceres, una compañía con más de  más de 300 socios, entre los que hay desde productores agropecuarios y cooperativas hasta accionistas minoritarios como Hugo Sigman y Gustavo Grobocopatel.
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De forma conjunta fueron desarrollando primero la soja tolerante a sequía y luego el trigo tolerante a sequía. También hay otros proyectos en curso, pero esos dos son los más adelantados
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A partir de ahí, comenzaron los ensayos en campo. “Vimos que el gen no solo funcionaba muy bien en trigo y soja, sino también en campo, porque una cosa es hacer un ensayo en una cámara de cultivo, que es un ambiente controlado en laboratorio, y otra en campo, donde se  mezclan las condiciones ambientales”, añade.
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Camino burocrático
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Si bien tanto el trigo HB4 como la soja HB4 tuvieron dictámenes favorables de CONABIA (Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agrícola), que concluyó que el cultivo no afecta al medio ambiente, y del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), que determinó que el producto es inocuo para su consumo, ninguna de las dos semillas puede comercializarse aún en el país.
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La soja tolerante a sequía fue aprobada en 2015 en la Argentina, Brasil y Estados Unidos, pero se está a la espera de la aprobación en China. El gigante asiático es clave, porque existe un convenio que indica que la soja transgénica se puede vender en la Argentina sólo si China la aprueba, dado que es el principal importador de la oleaginosa. “Desde Bioceres están optimistas y creen que a fin de año se logrará aprobar”, adelanta Chan.
El trigo, por su parte, depende de la aprobación de la  Dirección Nacional de Mercados Agropecuarios, que analiza el impacto comercial. Si el veredicto es positivo, la Argentina sería el primer país en el mundo en liberar un trigo de estas características. Todavía se espera la autorización.
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El argumento se centra en que antes de aprobarlo quieren consensuar con el principal importador del cereal, que es Brasil.  El punto central es el temor a que si llega un embarque con un producto transgénico no autorizado, se rechace todo el envío. “Es un círculo vicioso, porque desde Brasil consideran que si el propio país de origen no lo aprueba, ellos no lo harán. Y desde la Argentina no se aprueba por miedo a que ellos nos dejen de comprar”, dilucida Chan.
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“Para liberar un evento transgénico hay que demostrar mediante muchos ensayos que no afecta a la flora ni a la fauna y que no tiene consecuencias negativas con el ambiente. Además, se debe demostrar que la planta modificada no tiene tóxicos ni alergenos, y que es segura para la sanidad animal y  la salud humana. Tanto SENASA como CONABIA dijeron que lo que hicimos estaba bien y que la tecnología no es nociva”, sintetiza Chan, quien tras años de investigación considera la actual situación como “frustrante”.
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“Yo no vivo ni dependo de esto, pero sentir que el país no puede ser pionero y que esto no termina de liberarse para mí es frustrante”, completa.
16 años de espera no han sido gratis para el país. Mientras el licenciamiento a campo de la soja y el trigo HB4 resistente a sequías duerme en escritorios, las lluvias en las llanuras chacopampeanas se vuelven cada vez más erráticas por el cambio climático. En la seca de 2017/18 se perdieron casi U$ 7000 millones, se fundieron muchos productores chicos y medianos… y la propiedad agrícola se concentró un poco más.
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El Congreso autorizó la entrada de tropas extranjeras y la salida de nuestras tropas para ejercicios militares

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La Comisión de Defensa Nacional de Diputados, presidida por el diputado Carlos Fernández (UCR), dictaminó a favor del proyecto de ley que autoriza la entrada de tropas extranjeras al territorio nacional y la salida fuera de él de fuerzas nacionales para participar en los ejercicios contemplados en el Programa de Ejercitaciones Combinadas, a realizarse desde el 1 de septiembre de 2020 hasta el 31 de agosto de 2021. La iniciativa que cuenta con media sanción del Senado fue respaldada por todos los bloques parlamentarios. Desde el Ministerio de Defensa, el subsecretario de Asuntos Internacionales, Roberto De Luise, sostuvo que “las Ejercitaciones Combinadas son parte de la formación de nuestros hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas”. Juan López Chorne, de la Dirección Nacional de Cooperación para el Mantenimiento de la Paz, agregó:  «La interacción con las fuerzas militares de otros países se basa en medidas de confianza mutua”. Durante la reunión virtual, Jorge Battaglino, actual rector de la Universidad Nacional de la Defensa (UNDEF), creada a fines de 2014 bajo la ley 27. 015, aseguró que “es fundamental la difusión de la cultura de la defensa a nivel nacional. Creemos que la UNDEF tiene que ser la principal universidad que ofrezca capacitaciones en Defensa para el resto del sistema”. Los ejercicios militares en que participa la Argentina son:
  • ACRUX X
  • ATLASUR
  • FRATERNO
  • IBSAMAR
  • INALAF
  • INTEGRACIÓN
  • PASSEX
  • SAREX
  • UNITAS ANFIBIO
  • UNITAS ATLANTICO
  • EXPONAVAL VIEKAREN
  • ARANDÚ
  • TANQUE
  • RÍO
  • ARPA
  • ARBOL

El Ejercicio Acrux X será desarrollado con Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay y tiene como objetivo especializarse en cuestiones navales con los países limítrofes. El Ejercicio se llevará a cabo en la hidrovía Paraguay-Paraná, rios Uruguay y Río de la Plata e incluirá por parte de la Armada Argentina dos buques auxiliares, una lancha patrullera, dos lanchas menores, una sección de Infantería de Marina, entre otros equipos y personal.

Por el lado del Ejercicio ATLASUR, avanzará con Sudáfrica, Uruguay y Brasil en tácticas navales. En ese sentido el país dispondrá de una corbeta Meko 140 (en caso de realizarse en Sudáfrica), Brasil con dos fragatas, un buque logístico, un submarino y una aeronave de sostén logístico, Sudáfrica con dos fragatas, dos submarinos y 1 buque logístico, Uruguay con una fragata. En el caso de realizarse en Brasil, la Argentina dispondrá de un destructor Meko 360 y una corbeta Meko 140.

Para el Ejercicio FRATERNO se prevé el despliegue de diversos medios navales entre Argentina y Brasil, incluyendo 8 buques argentinos y 3 brasileros. Apunta a mejorar la interoperatividad de ambas armadas, entre doctrina y procedimientos. A su vez, se desplegarán aeronaves entre Sea King o Fennec y P-3B Orion, grupo de buzos tácticos y 1 compañía de Infantería de Marina.

En el caso del ejercicio combinado IBSAMAR, que incluye a Sudáfrica, la Argentina, Brasil y la India, se estima desplegar en las costas de la India una corbeta Meko 140, que operará con 2 fragatas y 1 corbeta brasilera, dos fragatas sudafricanas y 2 fragatas indias.

El INALAF se realizará con la Republica de Chile en el marco de las actividades conjuntas bajo mandato ONU. En este sentido se busca un intercambio de doctrinas y procedimientos navales en zonas de jurisdicción chilenas y argentinas operando unidades de Infantería de Marina de ambas naciones.

El ya clásico ejercicio INTEGRACIÓN entre Argentina y Chile busca también fortalecer la confianza mutua y la integración naval entre los países y se llevara a cabo en costas del país limítrofe. La Argentina desplegaría una corbeta Meko 140 mientras que Chile operaria 3 fragatas, 1 submarino y 1 buque de transporte, con una sección de Infantería de Marina.

El adiestramiento PASSEX, que se realiza desde el año 1999, se realizará en la Argentina con 19 países más, entre participantes y observadores. Para este caso, la Armada Argentina desplegará una corbeta Meko 140 que operará dentro de la orgánica de una Unidad de Superficie internacional.

Por otro lado, el SAREX establece un ejercicio combinado con la República Oriental del Uruguay con la misma intención de intercambiar información, doctrina y procedimientos navales. Los 5 dias de operaciones demandaran el uso de 2 buques y un B-200 argentino, mientras que Uruguay desplegaría un Patrullero y una aeronave de exploración en aguas de la república vecina.

En cuanto a ejercicios anfibios, el UNITAS, que incluirá a Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, México, Estados Unidos, Paraguay, Perú y Uruguay junto a la Argentina tendrá dos fases, por un lado la mencionada etapa anfibia y otra con buques de superficie y submarinos. Para este caso, la Argentina desplegará una corbeta Meko 140, un buque transporte, una compañía de Infantería de Marina, y vehículos de desembarco anfibio (en caso de realizarse en Ecuador). Para el caso de que el ejercicio se efectúe en Perú, la Argentina enviaría un destructor Meko 360 con un helicóptero Fennec.

Para el ejercicio a realizarse en Chile, denominado EXPONAVAL en conjunto con 24 naciones, se pondrá a disposición una corbeta Meko 140. En ese mismo país, en el Canal de Beagle, también se llevará a cabo el ejercicio VIEKAREN e incluirá el uso de un buque auxiliar, 1 lancha rápida y 3 lanchas patrulleras, ademas de un avión de exploración B-200. Por su parte, Chile incluirá 2 lanchas de servicios generales, 2 patrulleros, una aeronave de exploración y una lancha de rescate.

Por el lado terrestre, el ejercicio ARANDÚ 2020, que se realiza de manera combinada con Brasil, busca incrementar los lazos de cooperación entre los ejércitos de ambas naciones. Las actividades se desarrollarán en el Campo de Instrucción Barao de Sao Borja y movilizará tropas blindadas, paracaidistas y aeromóviles.

Para el ámbito aeroespacial, el ejercicio TANQUE busca consolidar los lazos entre la Argentina y Uruguay. Para este caso la Fuerza Aérea Argentina estima movilizar un KC-130, ademas de instructores del sistema de armas A-4AR. Uruguay desplegaría 3 aeronaves CESSNA A-37.

El ejercicio RÍO en conjunto con Uruguay a realizarse durante el primer semestre del 2021 contará con aeronaves de enlace PA-28, Twin Otter, Saab 340, Pampa, Tucano y A-4AR, además de un C-130.

El ARPA, que busca afianzar relaciones con Paraguay, también destinará unidades de enlace y transporte, además de aviones Pampa III y helicópteros Bell 412, 212, Lama y Mi-171E.

Con Bolivia se prevé el ejercicio ARBOL, con unidades Pampa y Tucano argentinas que operarán con aeronaves de vigilancia y control y transporte bolivianos.

 

CONICET, INTI, INTA,… : los salarios en instituciones claves de la ciencia argentina en el nivel más bajo desde 2002

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El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) fue reconocido por el SCImago Institutions Ranking como la mejor institución gubernamental dedicada a la investigación científica de Latinoamérica. Sin embargo, investigadores e investigadoras del organismo sostienen que sus salarios se encuentran en el peor nivel desde el 2002. Y en un estudio preparado por el Dr. Fernando Stefani «Ciencia y Tecnología en el Presupuesto Nacional 2021», disponible aquí, muestra que se frena la caída general en inversión pública en CyT pero queda en un mínimo histórico. La prioridad en el presupuesto aumenta levemente, de 0,9% a 1,13%. Y algunas instituciones claves para la tecnología aplicada a la actividad productiva, como INTI e INTA siguen perdiendo presupuesto. Hace pocos días investigadores del CONICET realizaron una jornada de paro nacional para visibilizar la pérdida de poder adquisitivo. Muchos de ellos perciben sus salarios al borde de la línea de la pobreza. Desde investigadores, personal de apoyo técnico y personal administrativo, que fue el más afectado en este último periodo. La paritaria está congelada desde el año pasado y si bien el desfinanciamiento es un problema de muchos años, es necesario que sea escuchado. “Perdimos 70% del salario real en los últimos 10 años y luego de paritarias a la baja y una caída brutal durante el macrismo, la paritaria 2019 fue de 28% en cuotas y no se aplicó una cláusula gatillo, por eso esa paritaria no está cerrada y hace más de un año que estamos con salarios congelados. En 2020 no hemos recibido ni un peso de recomposición. Las categorías más bajas de investigadores están debajo de la línea de pobreza. La situación salarial es crítica”, explicó Emiliano Salvucci Dr. en Bioquímica e investigador del CONICET- UNC Para entender esta problemática, hay que analizar la evolución del poder adquisitivo de investigadores que tienen al menos 12 años de preparación en su área. El sueldo representa el 50% de aquel de noviembre de 2015, como muestra la figura: A comienzos del 2020 se abrió diálogo con autoridades e incluso con el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Roberto Salvarezza, donde prometieron continuar el diálogo en busca de alternativas. “Si bien tienden a reconocer los problemas que atraviesa nuestro sector, en lo presupuestario y en relación con las condiciones de trabajo y los salarios, por el momento no hay avances concretos”, destacó Victoria García, Investigadora y miembro de ATE CONICET. La respuesta por parte del organismo fue el pago de un “subsidio extraordinario” de $5.000 por dos meses para investigadores y personal de apoyo, y otro de $3.000 por cinco meses para el personal administrativo. Frente a una caída salarial mayor al 50% en los últimos años, esta ha sido la única respuesta de CONICET, que no responde a lo demandado y es meramente coyuntural.

Otras dificultades laborales

A los bajos salarios, se suma el impacto del dólar en la compra de insumos para continuar investigaciones. Para realizar viajes de capacitación o intercambio, suelen buscar otro tipo de financiamiento. Victoria García es doctora en Letras e investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, y contó su experiencia en la actualidad: “Se me presentan dificultades en relación con los materiales de trabajo. En todas las áreas de investigación se plantea la necesidad de acceder a bibliografía producida en otros países, que se comercializa en dólares, y los recursos para adquirirla resultan insuficientes”. Por otra parte, Patricio Santagapita investigador del CONICET y docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA explicó que “el contexto actual arrastra deficiencias a la hora de acceder a la financiación, a la ejecución de proyectos. Entre que el proyecto se presenta, se aprueba y financia pasan más de 2 años, a la enorme diferencia de costos en insumos y equipos importados, que son entre 2 y 3 veces más caros que si se compra en el exterior. Además el monto exiguo en dólares de los proyectos, la devaluación cambiaria y que mayoritariamente no existen las actualizaciones”. Jorge Montanari, investigador adjunto, trabaja en nanotecnología aplicada a la medicina: “En marzo [de este año] me dieron un subsidio que me tendrían que haber pagado en 2016, cuatro años en los que el monto no se actualizó y era en pesos. Lo que en un momento me representaba una capacidad de compra importante para equipamiento, hoy no me sirve para nada aunque me lo dieron porque el precio internacional varió mucho”. Santagapita y Montanari coinciden en que la caída general en Ciencia y Tecnología se dio en los últimos cinco años, y que en este contexto de pandemia mundial, el panorama es mucho más complejo. Para finales de este año sólo esperan que la caída del financiamiento no sea mucho mayor. Hubo pequeñas mejoras en la institución, sin embargo es necesaria una ciencia de calidad, las respuestas deben ser urgentes. Sobre el cambio de gestión, Victoria García hizo una aclaración “Han existido mejoras significativas luego del cambio de gobierno, como el aumento de los salarios de becarixs y el incremento de vacantes para el ingreso a la carrera de investigación”. Los trabajos de investigación, de docencia continúan: “Es importante resaltar que en todo este contexto, las actividades de investigación posibles (no presenciales) así como las docentes nunca han cesado; es más: hemos redoblado esfuerzos para que nadie pierda el año académico buscando nuevas estrategias, continuado con la escritura de proyectos, artículos, evaluaciones y revisiones”, destacó Patricio Santagapita.

La Tierra tendrá una nueva mini luna… por un tiempo

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Pocos podrían haber predicho lo que hemos vivido en el 2020 hasta ahora. Además de una pandemia global, hemos tenido incendios en gran parte del planeta, el Oceáno Ártico se descongela aceleradamente, mientras que dos enormes glaciares en la Antártida se desintegran… Pero los sucesos extraños siguen: en el inminente mes de octubre una nueva Luna podría estar orbitando la Tierra. Para ser más precisos, varios portales científicos han comunicado que entre octubre de 2020 y mayo de 2021 un cuerpo celeste llamado 2020 SO sería atraído por la gravedad terrestre. Esto significa que comenzaría a girar alrededor de nuestro plantea, lo cual lo convertiría técnicamente en nuestra Luna por un determinado período de tiempo. Esto no es tan inusual como suena, según explican los astrónomos. De vez en cuando sucede que una «miniluna» se genera cuando un meteoro es capturado por la gravedad terrestre y termina orbitando alrededor de la Tierra. Lo cierto es que esto puede llegar a durar durante meses o hasta años, hasta que vuelva a derivar hacia el espacio profundo. O caer en nuestro planeta. Lo novedoso aquí es que todavía no se sabe qué es. El objeto 2020 SO es extremadamente pequeño. Las estimaciones varían entre 6 y 14 metros de largo. También tiene una velocidad muy lenta, inferior a incluso la de las rocas lunares arrojadas al espacio cuando un meteoro grande cae en nuestro satélite natural. Además, 2020 SO tiene una inclinación muy baja respecto al plano de la órbita terrestre alrededor del Sol, lo que hace posible que la gravedad de nuestro planeta lo capture. Pero lo que todavía no se sabe si es un asteroide lento o basura espacial de origen antropogénico, el relicto de algún experimento de lanzamiento secreto o, al menos, olvidado. Humano, no alienígena. Una teoría indica que se trataría de una etapa del cohete impulsor de la misión Surveyor 2 Centaur, lanzada por la NASA en 1966. Como parte del Proyecto Apolo, Surveyor 2 fue un robot estático de aterrizaje lunar para analizar la resistencia mecánica de la superficie, el octavo en su tipo, preparatorio del primer intento de descenso humano en la Luna en 1969. El cohete de lanzamiento fue un Atlas Centaur «de alta energía», vehículo todavía experimental en aquel lanzamiento, de muy largo alcance y gran carga útil. Si es así, una etapa de aquel Atlas Centaur ha estado 54 años viajando por el espacio entre la Tierra y la Luna, en una órbita que ahora la aproxima lentamente a la Tierra casi en lo que se llama «una maniobra de estacionamiento orbital», sólo que sin nadie al mando. Lo que sube… baja. Según Alice Gorman, una arqueóloga espacial de la Universidad de Flinders en Australia (profesión original, si las hay), éste sería el caso. Pero son especulaciones y todavía no hay pruebas que confirmen que tendremos una lunita «made in USA». El objeto se estudiará a medida que se acerque cada vez más a la tierra, y entonces, se espera, sabremos su naturaleza real. O su artificialidad, vaya a saber.

Belleza y locura: 200 años del Museo del Prado

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El Museo Nacional del Prado ha cumplido su 200° aniversario, y una de las cosas que se hizo para celebrarlo es este impresionante video, por Rino Stefano Tagliafierro y colaboradores. Queremos compartirlo con ustedes.

Interpretando a Martín Guzmán

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Compartimos este interesante análisis de Julián Guarino. Y agregamos algunas observaciones al final: «Lo más importante de la presentación de Martín Guzmán en el Congreso esta semana no fue lo que dijo, sino lo que sugirió. El ministro dejó claro que, exceptuando la deuda y la reactivación, los esfuerzos más urgentes buscan eludir la devaluación del tipo de cambio oficial porque eso impactaría en la inflación y generaría un fuerte efecto pobreza. Rodeado por diputados que buscaron penetrar en su esfera conceptual, el alumno dilecto de Stiglitz les dijo a todos (pero sobre todo a esa abstracción llamada “mercado”) que él piensa, de alguna forma, y en parte, igual que ellos, o que, como mínimo, sabe en qué están pensando y de qué están hechos los temores y fantasmas que deambulan aquí y allá. Lo más importante de Guzmán fue que en el resumen, dio por entendido que ni medidas oficiales de control cambiario ni el crawling – peg que viene aplicando el BCRA, es decir, la devaluación progresiva y controlada de la moneda, formarán parte del camino que llevará a la economía argentina por el sendero de la estabilidad macroeconómica. En rigor, el ministro les dio a esos instrumentos un papel importante pero circunstancial: están ahí solamente porque, aquí y ahora, se los necesita. La novedad es que Guzmán no trató de defender el corpus de restricciones cambiarias porque sabe de antemano que si ese experimento funciona, lo hará en el cortísimo plazo, pero que de persistir con ese esquema podría abonar una serie de desequilibrios más relevantes; por ejemplo, un rebrote inflacionario. En la exposición de Guzmán quedó claro el subtexto: el problema no es cambiario sino fiscal y monetario y tiene su origen tiempo atrás, pero ahora profundizado por la pandemia. Como buen estudioso de la economía, sabe que a diferencia de las últimas crisis cambiarias argentas (la de 2011 y 2013, pero también la de 2015, 2018 y 2019), la actual tiene detrás un desequilibrio fiscal y monetario más importante, y también una menor cantidad de reservas líquidas en el BCRA para afrontarla. A su favor, en cambio, cuenta con tipo de cambio real alto, y con algo de superávit comercial. De alguna forma, la señal encriptada fue que él sabe que los “métodos” aplicados no serán efectivos en el tiempo: que en sus sueños húmedos, su colega Pesce piensa que el exceso de liquidez macro puede absorberse a través del crédito o que incluso el mercado de capitales puede ayudar. Que los controles cambiarios, desdoblamientos, gestiones para adelantar exportaciones sólo están ahí porque hay que detener la salida de dólares de las reservas y que la alternativa, la devaluación del peso (oficial), podría tener consecuencias sociales que nadie quiere. Por eso, si hay un dólar en la reserva del BCRA, ese dólar tiene que ser para el importador que trae insumos del exterior y que, de lo contrario, deberá ir al otro mercado (liqui, MEP, blue), e incorporar la cotización de ese billete en el precio final de su producto. En rigor, la promesa de Guzmán es que habrá menos gasto público (y emisión) en 2021, es decir, desandar el camino realizado este año. Promete achicar el déficit, respaldar la emisión monetaria y fortalecer las reservas para resucitar el valor del peso argentino. Esa promesa fue, ayer, un pedido de ayuda. Tiempo. Necesita tiempo. Porque a la crisis cambiaria, por ahora, no pudo frenarla el arreglo de la deuda con los bonistas, ni las señales del FMI, ni la presentación del presupuesto. Veremos si funciona el Plan Pesce.» Observaciones de AgendAR: Esta interpretación que hace Guarino del pensamiento íntimo de Guzmán nos parece acertada, en parte también porque quisiéramos que lo sea. Y es probable que lo sea: el ministro ha mostrado ser realista. Pero queremos insistir en algo: tipo de cambio oficial es alto, para la mayoría de las actividades. Pero es alto ahora. Si la inflación continúa, tarde o temprano dejará de serlo. Y obligará a devaluar. El gobierno lo sabe, por supuesto -ahí reside una buena porción de su realismo- y devalúa lentamente. Pero, claro, eso alimenta la inflación, o, al menos, le pone un piso. Porque el dólar no sube. Ni el oficial, ni el «blue». Es el peso que se desvaloriza, porque todos huyen de él. Repetimos algo que venimos diciendo hace 9 meses: un plan antiinflacionario creíble es difícil de lograr. Pero es imprescindible.