¿Testeo masivo con ayuda humanitaria china?

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En medio del debate sobre la cantidad de testeos que deben realizarse en Argentina para detectar los contagios por coronavirus, el gobierno nacional avanza para poner en marcha antes de fin de mes un estudio epidemiológico con testeos rápidos para medir el nivel de circulación del virus en la población. Se trata del primer análisis de este tipo que se hará en el país desde que empezó la pandemia. El estudio, que se desarrollará con 170.000 kits donados por el gobierno de China, consistirá en someter a pruebas serológicas (análisis de sangre en busca de anticuerpos) a un grupo de personas que no haya presentado ningún síntoma de la enfermedad en los últimos 30 días y que no haya estado en contacto con personas que hayan regresado desde uno de los países considerados de riesgo. El objetivo es determinar el nivel de circulación del virus entre personas asintomáticas y sin presunción de portar el virus. Esto establecería una «línea de base» nacional, y sus equivalentes regionales y provinciales. Este resultado se comparará contra un testeo en grupos humanos específicos de alto nivel de exposición, para determinar el nivel de contagio. Se contempla incorporar en este grupo al personal de transporte público y a los empleados de aeropuertos, por dar ejemplos. Inevitablemente, el personal sanitario estaría en este lista. La fecha de inicio de este estudio comparativo está supeditado a la llegada de los kits desde China, que en el gobierno nacional esperan para la semana próxima. Hoy, en tanto, llegó desde Pekín un cargamento con otros insumos médicos, pero los kits para los testeos vendrían en un segundo vuelo. En un gesto elegante de la diplomacia china, las cajas que llegaron llevaban la leyenda: «Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea», en referencia al clásico de José Hernández, «El gaucho Martín Fierro«. En el Ministerio de Salud aclararon que el empleo de testeos rápidos no implica un cambio en la política que se viene desarrollando hasta el momento. Fuentes del organismo argumentaron, en ese sentido, que las detecciones de anticuerpos no pueden reemplazar a las pruebas RT-PCR que se hacen en el país en la actualidad, y que hasta hoy han sido nuestro único método para detectar los contagios. El RT-PCR tiene muy poco margen de error porque detecta directamente el ARN viral. En cambio, los testeos serológicos detectan anticuerpos contra el Covid-19 en el suero sanguíneo. Tienen un período de «ventana inmunológica» de entre 7 y 14 días, que es el tiempo en que el sistema inmune del portador va armando su respuesta antiviral. En ese lapso, un test de anticuerpos puede dar falsos negativos, porque no los detecta. Esto limita su utilidad no sólo para el individuo testeado, sino como herramienta gubernamental de gestión de crisis: da un panorama del estado de cosas que atrasa al menos una semana respecto del real. El ministro de Salud, Ginés González García, diferenció el uso de los dos testeos cuando expuso en la Cámara de Diputados el 1° de abril: «El reactivo rápido (el de anticuerpos) se usa en forma lenta con la evolución de la enfermedad. Es decir, trabaja sobre si existen o no anticuerpos. Si bien es mucho más rápido que el otro, en realidad es tardío en el momento que puede hacerse, luego de siete u ocho días de incorporación del virus en el cuerpo humano y habiéndose desarrollado los anticuerpos». González García anticipó que estaba previsto la realización de un estudio epidemiológico con casi 200.000 kits de pruebas serológicas. «Serán utilizados para la investigación de circulación epidemiológica, no para el diagnóstico, porque no podemos decir a nadie que espere siete u ocho días para ver si es positivo o no». La aclaración del ministro es oportuna porque, como ya se había señalado en AgendAR, en la discusión pública sobre los tests hay mucho de ignorancia: el test que se realiza en el Malbrán, y ahora en otros laboratorios provinciales, es el RT-PCR, lento, centralizado y caro pero confiable, con bajísima probabilidad de negativos o positivos falsos. Los kits chinos de anticuerpos son portátiles, instantáneos y baratos (gratis en este caso, porque son donados), pero dan falsos negativos hasta un período de entre 7 y 14 días después de la infección.  La panoplia de detección usada en el mundo se volverá mucho más eficaz cuando surjan kits portátiles y baratos que detecten antígenos, es decir alguna o algunas de las 19 proteínas virales del Covid-19, y que lo hagan con muy poco margen de error. Hay decenas de laboratorios públicos y privados detrás de esta meta, por ahora inalcanzada. Es necesario tener claro que los tests son herramientas para la toma de decisiones, pero no reemplazan a las decisiones. No son soluciones mágicas.

Histórica bajante del Paraná. Argentina evalúa un reclamo a Brasil

El Gobierno argentino realizaría un planteo a Brasil por la bajante de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, para que reabra compuertas de decenas de represas aguas arriba. La situación está afectando la actividad de represas, puertos, vías fluviales y tomas de agua en Argentina. Y a sus exportaciones: la mayor parte de la soja y el aceite sale por vía fluvial desde Rosario. El faltante de agua en los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay (tienen los caudales más bajos de los últimos 90 años) podría desembocar en los próximos días en un reclamo formal de la Argentina ante Brasil por el cierre de las compuertas de sus numerosas represas, acción que impactó -aunque no fue determinante- en que se encarecieran la logística en el puerto de Rosario y, obligara al sistema de energía eléctrica local usar gas natural, una fuente de generación más cara. El miércoles 8, las representantes de Misiones ante el Parlamento del Mercosur (Parlasur), Cecilia Britto y Julia Argentina Perié, presentaron un proyecto en el que pidieron articular acciones con Cancillería para solicitarle al gobierno de Brasil que reabra las compuertas de sus represas instaladas en las cuencas afluentes de esos tres ríos. Estos cursos de agua muestran una bajante histórica, que provocó, entre otras cosas, que prácticamente se secaran las Cataratas del Iguazú y que las ciudades misioneras de Puerto Iguazú y Jardín de América se quedaran sin provisión de agua potable, ya que las bombas están ubicadas ahora por encima del nivel del río. Aguas abajo este problema generó que las represas hidroeléctricas argentinas Yacyretá (que se comparte con Paraguay sobre el río Paraná, frente a Corrientes) y Salto Grande (con Uruguay, frente a Entre Ríos) operen a media capacidad, mientras que los puertos de Rosario, Santa Fe, mostraron bancos de arena. Yacyretá y Salto Grande son las dos mayores fuentes puntuales del Sistema Argentino de Interconexión. Esto produjo mayores costos energéticos y logísticos para la Argentina en las últimas semanas. En los puertos de Rosario se redujo la bajante determinó que algunos barcos tuvieran que partir con apenas un 75% de la carga que pueden transportar. Esto encarece los costos logísticos y las exportaciones argentinas. El reclamo llegó al ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Felipe Solá, quien analizará esta semana las medidas a tomar, luego de que le solicitaran desde Misiones «arbitrar los mecanismos legales pertinentes» para que se reabran las compuertas de sus represas y regular el caudal del agua. Fue el gobernador misionero, Oscar Herrera Ahuad, el que se puso a la cabeza esta iniciativa, en una conversación que mantuvo con el canciller. En una sesión virtual de la Cámara de Diputados, el canciller contestó la semana pasada preguntas de los legisladores que forman parte de la Comisión de Relaciones Exteriores y tomó el planteo de la diputada de Entre Ríos por el Frente de Todos, Blanca Inés Osuna, sobre la «preocupante baja en el Río Paraná». Solá respondió que estaba al tanto del tema, que las Cataratas del Iguazú están con bajísimo caudal (unos 280 metros cúbicos por segundo, contra 1500 en épocas de normalidad) y que se debe a una menor cantidad de precipitaciones en el estado brasileño de Paraná. Este fin de semana se reunieron los técnicos que fiscalizan la represa Itaipú. La comparten Brasil y Paraguay y cierra el río Paraná: es la hidroeléctrica más grande del mundo. Tras la reunión, el canciller adelantó por videoconferencia ante el Congreso que pedirá un informe a Brasil. La falta de agua viene de un verano seco en los cursos superiores de la Cuenca del Plata, mayormente en territorio brasileño. Desde el cordón montañoso de la Serra do Mar, pegado al Océano Atlántico en el este brasileño, nacen los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay, y allí escaseó el agua monzónica, una situación que se volvió crítica a partir de mediados de febrero. Solo en el Río Iguazú, que nace cerca de la ciudad brasileña de Curitiba, hay seis represas hidroeléctricas: Foz de Areia, Salto Segredo, Salto Santiago, Salto Osorio, Salto Caxias y Baixo Iguazú. Si se suman las del Paraná y del Uruguay con sus subafluentes, son más de 40 cerramientos, y todos en Brasil. Las represas tienen la función de producir electricidad y regular el caudal de agua. Si los lagos hidroeléctricos tienen capacidad de almacenamiento, como suele suceder en enclaves montañosos, el cierre de las compuertas es muy útil cuando hay excesos hídricos. No sucede lo mismo con las represas en llanura (como nuestra Yacyretá), carentes de orillas lo suficientemente altas y fuertes como para almacenar una temporada de lluvias, y tener el agua como reserva ante una posible seca. Yacyretá no puede hacer esto, pero las 40 represas brasileñas sobre la alta Cuenca del Plata, sí. Brasil estuvo aprovechando lo poco que llovió para generar generar energía hidroeléctrica, que es la fuente más abundante en ese país (con alta dependencia del agua en su matriz), además de ser la más barata. Pero es posible que estén «encanutando agua», para ponerse a cubierto de posibles «brown outs» (bajones de tensión en la red eléctrica), o de apagones. Brasil tiene la mejor red eléctrica de distribución de la región, pero en materia de generación, tras medio siglo de desaciertos en política energética, depende linealmente del clima, mala idea en épocas de cambio climático, que exacerba las máximas y mínimas pluviales. Todo esto, como vecinos aguas abajo, nos perjudica. En Misiones aseguran que esa conducta brasileña (secuestrar agua) es habitual, pero que ahora se puso crítica debido a la sequía. Este tema es, curiosamente, una consecuencia directa del fracaso del Programa Nuclear Brasileño, y de las consecuencias políticas de ese fracaso (la caída del Partido Travalhista), y de las consecuencias ambientales de esa caída (el recrudecimiento de la tala y quema de la Amazonía por parte del gobierno de Jair Bolsonaro). El tema fue analizado en AgendAR en una serie de tres notas «Brasil: átomos, represas y deforestación. El camino a Bolsonaro«. Pueden leerse en orden aquí, aquí y aquí.

7.854.316 personas cobrarán los 10 mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia

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El Director Ejecutivo de la ANSeS, Alejandro Vanoli, informó ayer que hasta ahora 7.854.316 personas han quedado habilitadas para cobrar el bono de $ 10.000 del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Este bono fue dispuesto para paliar parte de las consecuencias económicas provocadas en los sectores más vulnerables por el coronavirus y la cuarentena. Representa una erogación de 78.543 millones de pesos. Estos datos surgen de la primera etapa de inscripciones, luego de los cruces que se hicieron para verificar quiénes cumplían con las condiciones. Entre los cerca de 8 millones aprobados están los 2.389.764 de padres que perciben la AUH por sus hijos y las mujeres que perciben la Asignación por Embarazo, que ya cobraron los $ 10.000. El resto de los beneficiarios empezará a cobrar desde el 21 de abril. Este beneficio de $ 10.000 lo percibe uno por familia que va desde una persona mayor de 18 años, soltera/o sin hijos- hasta un matrimonio o convivientes con sus hijos menores de 18 años. El número de 7,8 millones no es definitivo porque la ANSeS abrirá una etapa de reconsideración para todos los que consideran que el rechazo no es correcto y pueden aportar documentación que lo demuestre. «Estamos habilitando a partir del dia 22 de abril una nueva instancia para que todos aquellos que tengan que actualizar datos, que hayan tenido alguna novedad de tipo personal o socioeconómico, que amerite ser incluido en este beneficio, puedan hacerlo”, dijo Vanoli. La reconsideración puede comprender, por ejemplo, el caso de matrimonios que no informaron que están separados y la ANSeS rechazó la solicitud porque figuran como casados y uno de los miembros de esa ex-pareja es Monotributista de la Categoría C o trabaja en relación de dependencia, razones para ser excluidos del beneficio. También se contemplarán casos en los que haya cambiado la situación laboral, por ejemplo, por despidos recientes que aún no están asentados en la AFIP o el Ministerio de Trabajo. Con 2.832.340 beneficiarios la Provincia de Buenos Aires encabeza el ránking, seguida de Córdoba con 651.560, Santa Fe con 608.620, Tucumán 359.516, Salta 322.416, Chaco 319.356 y Mendoza 311.940.  En el final de tabla están Tierra del Fuego con 20.720 beneficiarios y 41.012 Santa Cruz. Ya en AgendAR habíamos dicho que cuando esto termine, nuestro país habrá actualizado el mapa, territorial y demográfico, de la informalidad, la pobreza y la exclusión. Seguramente válido después que termine la pandemia.

Coronavirus en Argentina, 14 de abril – 2.277 casos. Transmisión comunitaria y circulación local

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El Ministerio de Salud de la Nación informó que ayer se reportaron 69 casos nuevos de Covid-19. Con este dato, la cifra total de contagiados en nuestro país llegó a 2.277. De ese total de casos, 830 (36,5%) son importados, 790 (34,8%) son contactos estrechos de casos previamente detectados y 354 (15,6%) son de circulación comunitaria. El resto, 303 casos, se encuentra en investigación epidemiológica.  Se registraron 3 nuevas muertes. Dos hombres, uno de 70 años residente en Córdoba; otro de 86 años residente en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); y una mujer, de 75 años residente en Buenos Aires. Al momento la cantidad de personas fallecidas por el coronavirus es 98. Se contabilizan 515 pacientes que ya recibieron el alta. Este gráfico ha sido actualizado al 13 de abril por Juan Andres Fraire @TotinFraire. Los expertos señalan un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. Y frente a la crítica que el número de testeos es inferior -en relación a la población- que el realizado en donde, aparentemente, se está teniendo éxito en la disminución de contagios, contestan que los testeos, si bien proporcionan información valiosa, sólo detectan nuevos casos asintomáticos. Los casos que someten a prueba el sistema hospitalario son. es obvio, los que presentan síntomas. De todos modos, ambos lados de la discusión están de acuerdo que todavía es muy temprano para señalar una tendencia definida. Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*: Buenos Aires 29 | 601 Ciudad de Buenos Aires 10 | 596 Catamarca 0 | 0 Chaco 3 | 153 Chubut 0 | 0 Córdoba 4 | 210 Corrientes 7 | 31 Entre Ríos 0 | 21 Formosa 0 | 0 Jujuy 0 | 5 La Pampa 0 | 5 La Rioja 3 | 22 Mendoza 2 | 59 Misiones 0 | 3 Neuquén 2 | 88 Río Negro 3 | 81 Salta 0 | 3 San Juan 0 | 2 San Luis 0 | 11 Santa Cruz 0 | 40 Santa Fe 2 | 205 Santiago del Estero 0 | 12 Tierra del Fuego 4 | 99** Tucumán 0 | 30 **: se trata de 4 positivos que habían sido asignados previamente a otra jurisdicción. Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés)

El futuro después del coronavirus: cambios en los espacios de trabajo

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Compartimos esta extensiva nota del New York Times sobre los inevitables cambios que se producirán en los lugares de trabajo en EE.UU., y también sobre los cambios que se produjeron en la década pasada, porque pensamos que es relevante para nosotros, para la atención de empresarios y sindicalistas. Y no sólo porque un buen porcentaje las las grandes empresas en nuestro país son filiales de compañías norteamericanas. «Muchos estadounidenses están a muchas semanas de regresar a sus oficinas y recuperar su rutina de trabajo habitual. No obstante, los propietarios de edificios y los líderes empresariales (y quienes les ayudan a administrar propiedades y diseñar espacios de trabajo) han comenzado a anticipar el momento en el que se suspendan las cuarentenas y las personas comiencen a regresar a la oficina. Aquellos que están en medio de la planeación sugieren que las oficinas “pospandemia” podrían lucir radicalmente distintas. Los trabajadores que estén de vuelta pueden esperar ver una limpieza más profunda y un reforzamiento del distanciamiento social. Es probable que se coloquen estaciones de gel antibacterial en los vestíbulos. El personal de mantenimiento limpiará las manijas de las puertas. Es probable que se establezcan límites en cuanto a la cantidad de personas que pueden ingresar a un ascensor. Podría haber algunos cambios significativos a largo plazo en los centros de trabajo, incluyendo una nueva disposición de asientos y el uso de materiales de construcción que no fomenten la propagación de los microbios. Nuevas tecnologías podrían dar acceso a espacios y elevadores sin que los trabajadores tengan que tocar una manija o apretar un botón. A corto plazo, tal vez se coloquen anuncios que le recuerden a todo el personal que se lave las manos (y quizá continuar saludando con el codo en lugar de un apretón de manos y un abrazo). Las toallitas desinfectantes estarán por todos lados. Algunas empresas están considerando reintegrar a los trabajadores escalonadamente para limitar la cantidad de personas en las instalaciones y facilitarles el regreso a la vida de oficina después de un periodo prolongado de aislamiento en casa. “El objetivo es generar confianza y una sensación de seguridad”, comentó Matthew Barlow, vicepresidente de Savills, una empresa de bienes raíces. Es probable que las prácticas de trabajo a distancia que adoptaron muchas empresas en las semanas recientes continúen de alguna manera en el futuro próximo, lo cual dejará algunas oficinas menos pobladas y facilitará que los trabajadores permanezcan separados. También se está considerando alternar grupos de trabajo en la oficina. “Podría haber equipos A y B que trabajen en días distintos”, aseguró Scott Rechler, director ejecutivo y presidente de RXR Realty. Alejar los escritorios también podría darles a los trabajadores mayor espacio vital. A lo largo de la década pasada, muchas empresas eliminaron las oficinas privadas para favorecer esquemas abiertos, pero la extensión del espacio por trabajador se redujo un 25 por ciento, comentó Janet Pogue McLaurin, arquitecta y directora de la firma de diseño Gensler, que ha llevado un registro de los cambios en los lugares de trabajo mediante encuestas anuales desde 2008. La oficina clásica de hace diez años (el cubículo) medía 2,4 por 2,4 metros. Para 2015, el cubículo se redujo a 1,8 por 2,4 metros y, en años recientes, la reducción ha continuado. La práctica del benching o de agrupación de mesas de trabajo (donde los escritorios alineados uno junto al otro) ha sido otra manera de apretujar a los trabajadores. Un escritorio de este tipo con un ancho de 2,4 metros cumpliría con las normas actuales de distanciamiento social de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, pero muchos escritorios no son tan anchos. Además, con frecuencia, las filas de escritorios se encuentran una frente a otra, de modo que los trabajadores están directamente frente a sus colegas. De acuerdo con los expertos, para crear un radio de 2,4 metros alrededor de cada trabajador, las empresas tendrían que separar los escritorios o escalonar a los trabajadores para que no se encuentren uno frente a otro. CONFERENCIAS Una sala de conferencias pensada para doce personas podría ser reacondicionada como una sala de juntas para seis. En las áreas de descanso, las sillas podrían estar más separadas. Las sillas con ruedas podrían permitirles a las personas alejar sus asientos a una distancia segura de sus colegas. “El objetivo principal del mobiliario cinético era reunir a la gente”, afirmó Kelly Griffin, directora de NBBJ que lidera el grupo de estrategia en el lugar de trabajo de la firma de arquitectura. “Ahora tiene una función diferente: separar a las personas”. El 10 de los oficinistas estadounidenses ya no tienen asientos asignados, de acuerdo con Gensler. La práctica de compartir escritorios, llamada “hot-desking” o “hoteling” en inglés (en la que los trabajadores no tienen escritorios asignados, sino que entran y buscan un lugar disponible para sentarse cada día), podría entrar en pausa, al menos hasta que el temor al contagio se desvanezca. “Tal vez no nos movamos tanto”, dijo McLaurin. «Ni nos reunamos en grupos numerosos. Es probable que las reuniones de equipos completos no se reanuden de inmediato, comentó Michael Kleinberg, presidente y socio de MKDA, una empresa de diseño de interiores. “Nadie va a querer asistir”, añadió. “Creo que habrá una continuación de las reuniones en la plataforma de Zoom durante un tiempo”. No obstante, la pandemia podría dar lugar a cambios fundamentales que estarán presentes en el futuro, pues podría modificar la forma en que se diseñan los edificios de oficinas. Así como los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 crearon medidas de seguridad más estrictas en los edificios de oficinas y las inundaciones provocadas por el huracán Sandy en 2012 motivaron la elevación de los sistemas mecánicos, el coronavirus podría centrar la atención en la circulación y la filtración del aire. Los controles activados por sensores también podrían aumentar, reduciendo la cantidad de superficies que es necesario tocar en una oficina y permitiendo que los trabajadores utilicen los ascensores y abran las puertas con el movimiento de una mano. Incluso las empresas que anteriormente insistían en que todo el mundo estuviera en la oficina, ya fuera por la costumbre o por la sospecha de que los empleados iban a holgazanear si no estaban bajo el ojo vigilante de sus supervisores, han descubierto que el experimento de trabajar desde casa que ha impuesto la crisis a grandes sectores de la fuerza laboral estadounidense ha resultado mejor de lo esperado. Kate Lister, presidenta de Global Workplace Analytics, espera que más del 25 por ciento de los trabajadores continúen trabajando desde casa varios días a la semana, un aumento comparado con menos del 4 por ciento que lo hacía antes de la pandemia. “Ya no hay marcha atrás”, dijo.»

Enfermeras, en tiempos de coronavirus (y también en otros tiempos)

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Compartimos este homenaje que subió a las redes sociales el publicista Ramiro Agulla.

Cómo se difunde el virus en el aire

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Un video de 48 segundos de investigadores del Centro Meteorológico de Finlandia, Universidad de Helsinki y la Universidad Aalto, modela como y por cuánto tiempo se esparcen las partículas virales en un espacio cerrado cuando una persona portadora tose. Se hizo la simulación mostrando lo que ocurre en un los pasillos de un supermercado. Refuerza la idea de que todos usen barbijos en lugares cerrados.

Líneas de desarrollo de vacunas para el SARS-2 – COVID-19

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Ayer AgendAR publicó el extracto de un artículo de Nature en el que un equipo de investigadores de la coalición internacional que financia su desarrollo informa sobre las vacunas que se están probando: 78 vacunas en diseño. De esas, 5 ya se ensayan en humanos. De esas, 2 estadounidenses y 3 chinas. Prácticamente, un parte desde el frente de batalla. Ahora, desde la Sociedad Argentina de Infectología el Dr. Ricardo Rüttimann, Médico Pediatra Infectólogo (SAP-FUNCEI-SADI), Coordinador de la Comisión de Vacunas de la SADI y Miembro de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), nos explica en 7 minutos la visión del tema desde Argentina:

Un proyecto argentino para asistencia respiratoria en emergencia

Como parte del proyecto RespirAr se está diseñando un dispositivo que pueda asistir a pacientes con insuficiencia respiratoria, ante la posible escasez de equipamiento durante la pandemia. La idea surge de la automatización electrónica de los ventiladores manuales usados en las ambulancias. Tiene menor complejidad que los respiradores artificiales tradicionales y su costo es muchas veces menor. Se plantea como una alternativa de emergencia.

Uno de los grandes desafíos que conlleva la pandemia por coronavirus es su tasa de contagio, tan alta que es capaz de saturar los servicios de salud, hasta los más preparados. Es por esto que la disponibilidad de camas de terapia intensiva y de respiradores artificiales se volvieron un insumo clave para enfrentar al COVID-19. La escasez de respiradores en esta crisis sanitaria mundial provocó que casi todos los países prohibieran su exportación y hasta que algunos decidieran expropiar cargamentos que ya estaban comprometidos.
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En la Argentina, un equipo multidisciplinario encaró el diseño de un dispositivo para asistir a pacientes con insuficiencia respiratoria. Fue bautizado con el nombre de CARE (por ciclador automático de respirador) y su diseño partió de la automatización electrónica de los ventiladores manuales usados en las ambulancias, conocidos como ambu. El equipo no tiene la misma complejidad de un respirador artificial pero puede asistir a pacientes que no tengan reflejo respiratorio y ser una alternativa en caso de que el sistema de salud no pueda dar abasto con el equipamiento tradicional.
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Sebastián Chuffer, parte del equipo de RespirAr que lleva adelante la iniciativa, lafirma: “En la Argentina hay alrededor de 8500 respiradores y se encargaron 1500 más que todavía no llegaron, pero podemos llegar a necesitar 12000 o 70000, depende cómo sea la curva de nuevos casos. Además, hay otros pacientes que hoy necesitan usar los respiradores disponibles”.
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Actualmente, se está trabajando para conseguir la certificación de ANMAT mediante pruebas con un simulador de paciente. El proyecto no tiene fin de lucro y forma parte de la red RespirAr, que busca reunir proyectos y donaciones para ayudar con las crisis desatada por el COVID-19.
Lucas Vassarotto, técnico mecatrónico que colabora en RespirAr, explica: “El equipo está armado con insumos que uno puede conseguir en cualquier local, siempre sin perder la calidad. Se trató de elegir bien cuáles son los componentes para que el dispositivo pueda llegar de una manera rápida y sencilla, y así ayudar con la falta de respiradores”.
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Su ensamblado es muy simple ya que tiene menos de 20 elementos. por lo que puede armarse un equipo en una hora y media entre tres personas.
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El CARE es una máquina que puede dar un flujo de aire, medir las proporciones de oxígeno y dióxido de carbono que hay en el aire entregado y exhalado, la presión y diferentes valores del ciclo respiratorio. Esto permite tener una respuesta sobre las presiones que el paciente necesita y así no dañar sus pulmones. Además, tiene alarmas para detectar alguna desconexión o si hay aumento o disminución de la presión. “Todo esto lo hacemos en un dispositivo compacto, con una carcasa de plástico y una pantalla en la que se pueden controlar los parámetros. El personal de salud podría estar trabajando con cinco equipos a la vez”, dijo Vassarotto.
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El prototipo en el que está trabajando el equipo de RespirAr –del que también forman parte Jannet Acosta y Javier Vázquez– es el séptimo realizado en las dos semanas que lleva el proyecto. Recientemente, las curvas de presión que obtuvieron se han comparado con las de un respirador artificial y el rendimiento es muy similar. Cuenta con una batería que le da una autonomía de entre hora y media y tres horas, y está pensado para poder hacer los traslados de la camilla y para cortes de luz. Podría ser usado con pacientes intubados, pero será la ANMAT y los médicos en la práctica los que decidan si le dan ese uso o solo lo aplican con mascarillas.
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El equipo no tiene la misma complejidad de un respirador artificial pero puede asistir a pacientes que no tengan reflejo respiratorio y ser una alternativa en caso de que el sistema no pueda dar abasto con el equipamiento tradicional.
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La principal diferencia del CARE con un respirador artificial convencional es que, aunque el CARE es capaz de detectar el reflejo respiratorio de un paciente, no logra hacerlo con la exactitud suficiente como para acompañar el compás inspiración-espiración. Por ello, sólo puede ser usado con pacientes sin ese reflejo.
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“Los respiradores de base cuestan 15.000 dólares, mientras que nosotros, con un equipo de menos complejidad, estamos apuntando a un valor de entre 250 y 350 dólares, dependiendo de lo que consigamos en el mercado local y si tenemos que importar insumos, pero es un costo muy menor”. Su ensamblado es muy sencillo ya que tiene menos de 20 elementos. por lo que puede armarse un equipo en una hora y media entre tres personas. . “Para la electrónica arrancamos con la premisa de usar una placa de Arduino (hardware abierto) porque es fácil de conseguir. Si pudiéramos lograr que una empresa nos hiciera una plaqueta específica se simplificaría todavía más el equipo. Queremos llegar a lo más simple posible sin hacerlo inseguro”, explicó Vassarotto. . El equipo también tiene un filtro antibacterial para que el ambu pueda reutilizarse con más de un paciente. De todas formas, el ambu es un elemento descartable del que hay disponibilidad en los hospitales y también se puede adquirir sin mayores problemas. . “Falta la aprobación de ANMAT y también estamos trabajando en la documentación, los análisis de riesgo y los ensayos. Todo el desarrollo está pensado para que sea un equipo seguro”, dijo Chuffer. .

Coronavirus en Argentina, 13 de abril – 2.208 casos. Transmisión comunitaria y circulación local

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El Ministerio de Salud de la Nación informó que ayer se reportaron 66 casos nuevos de Covid-19. Con este dato, la cifra total de contagiados en nuestro país llegó a 2.208. De ese total de casos, 821 (37,3%) son importados, 766 (34,8%) son contactos estrechos de casos previamente detectados y 318 (14,4%) se atribuyen a circulación comunitaria. El resto, 303 casos, se encuentra en investigación epidemiológica. Aunque continúan las medidas para minimizar el ingreso del virus al país, se ha confirmado circulación comunitaria en la región del Área Metropolitana y Chaco, y además se registran cadenas de transmisión local en otros conglomerados urbanos. Se registraron 5 nuevas muertes. Dos mujeres de 67 y 77 años en la provincia de Buenos Aires; y 3 hombres, uno de 80 años residente en Córdoba; uno de 90 años residente en la provincia de Buenos Aires y uno de 64 años de la C.A.B.A. El total registrado a la fecha asciende a 95 muertes por el coronavirus. Se contabilizan 440 pacientes que ya recibieron el alta. Este gráfico ha sido actualizado al 11 de abril por Juan Andres Fraire @TotinFraire. Los expertos señalan un «aplanamiento» de la curva de contagios, en relación a la que se observa en otros países. Y frente a la crítica que el número de testeos es inferior -en relación a la población- que el realizado en donde, aparentemente, se está teniendo éxito en la disminución de contagios, contestan que los testeos, si bien proporcionan información valiosa, sólo detectan nuevos casos asintomáticos. Los casos que someten a prueba el sistema hospitalario son. es obvio, los que presentan síntomas. De todos modos, ambos lados de la discusión están de acuerdo que todavía es muy temprano para señalar una tendencia definida. Para más información visitar el sitio del Ministerio de Salud de la Nación: www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus-COVID-19 Para más información sobre la situación mundial de COVID-19 ingresar al sitio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (en inglés): www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports/