Un paso en la lucha contra el cáncer de hígado

0

Este artículo que reproducimos aquí ha tenido gran repercusión en los medios locales, y también ha sido traducido al inglés. Es explicable: el cáncer de hígado es uno de los más letales. Pero la responsabilidad periodística nos obliga a advertir que se trata de un experimento «in vitro». Mide la respuesta de las células del hepatocarcinoma al ser privadas de gluocosa en un medio de cultivo.

Faltan tres fases (en las que el fracaso suele más del 90%) para alcanzar un licenciamiento para su uso en humanos. La inicial seguramente se probará en un estudio con ratones cancerizados. Si una nueva droga o enfoque superan las pruebas, puede tardar hasta una década para que esté disponible para los médicos.

Esto no disminuye, al contrario, el valor de la investigación. Se trata de ciencia básica, y es el paso necesario para todos los avances que ha logrado la humanidad en los últimos siglos.

Científicos del Conicet y de la Universidad Nacional de Rosario lograron -mediante el quite de glucosa y la administración de una droga- detener la migración de células vinculadas al hepatocarcinoma, uno de los cánceres de hígado más letales.

El estudio fue realizado por un equipo de investigadores del Instituto de Fisiología Experimental (IFISE, Conicet-UNR), que lidera el biólogo Christian Favre. Por la relevancia del trabajo, el estudio fue publicado por la revista Scientific Reports.

«El carcinoma hepatocelular o hepatocarcinoma es un cáncer de hígado que ocupa el segundo puesto entre los cánceres más letales. Esto se debe, en gran parte, a su alta velocidad metastásica intra y extra hepática», señaló Favre.

Explicó que en este caso «estudiamos la migración y la invasión de células, cómo se modificaban ante un estrés de energía, que es, básicamente, sacarle a las células su comida».

«En medio del cultivo les limitamos la cantidad de azúcar y estudiamos los procesos que desata la célula tumoral, ante esa señal de quitarle azúcar», agregó el científico.

Favre precisó que «desde 2009 venimos estudiando a nivel molecular de qué manera las células normales y tumorales del hígado toman distintos caminos cuando son sometidas a estrés energético».

«Por ejemplo -añadió-, dejan de dividirse o, en este caso, disminuyen su velocidad de movimiento. Analizamos cuáles son las proteínas que detectan estos cambios metabólicos y desatan estas respuestas», destacó.

Y añadió que en células de hepatocarcinoma, «probamos como estrategia de activación de AMPK usar metformina, una droga usada como hipoglucemiante en pacientes diabéticos, en combinación con la condición metabólica de restringir la glucosa del medio de cultivo celular».

AMPK son las siglas que hacen alusión al conjunto enzimático capaz de regular el organismo al nivel energético celular, explicó el científico.

«Logramos así que AMPK, que parece estar especialmente inactiva en este tipo de tumor, se hiperactive a niveles que no se alcanzan de otra forma y pueda entonces conducir a nuevas respuestas antitumorales», amplió Favre.

Cuando se analizó la capacidad migratoria e invasiva de esas células, se comprobó que «ante la falta de glucosa, más la presencia de metformina en su medio de cultivo, las células migraban e invadían en menor medida que en condiciones normales», apuntó.

«O sea, que al darle una crisis de energía a la célula tumoral, ésta responde de varias maneras, pero una de las formas en que responde es migrando, moviéndose a menor velocidad, lo cual reduce la capacidad de metástasis de las células».

El viernes fue el Día Mundial del Agua

0

Cuando publicamos un tweet en AgendAR, elegimos una imagen distinta, para no repetirla. Pero esta es tan clara… La Tierra, desierta; a su lado, una pequeña esfera azul, el agua de todos los óceanos; y un punto a su derecha, el agua potable de ríos y lagos.

Se lanzan candidatos a gobernador en Córdoba y Río Negro

0

En Córdoba se lanza la candidatura de Juan Schiaretti para las elecciones del 12 de mayo. El actual gobernador aparece con fuertes chances de ser reelegido, de acuerdo a los datos de hoy. Su candidato a vice es Manuel Calvo, de 41 años, Secretario de Comunicaciones y Conectividad en su gobierno.

La Unión Cívica Radical, con la histórica lista 3, promueve al actual intendente capitalino y presidente del radicalismo provincial, Ramón Mestre, y para vice al intendente de la ciudad de Bell Ville, Carlos Briner.

El frente Córdoba Cambia impulsa para la gobernación al presidente del bloque de diputados nacionales de Cambiemos, Mario Negri (UCR) y lleva como compañero de fórmula al diputado nacional y ex árbitro internacional de fútbol, Héctor Baldassi (PRO).

Estas dos últimas listas son el resultado de la ruptura de Cambiemos en Córdoba.

El Frente Córdoba Ciudadana que impulsaba la candidatura del diputado nacional y dirigente de la Asociación de Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba, Pablo Carro, decidió solo un par de horas antes del plazo de presentación de listas retirarse del proceso electoral de la provincia. Esto se lee como una decisión del sector que se referencia en Cristina Kirchner de no poner obstáculos a una posible unidad del peronismo en el ámbito nacional.

Como anticipó AgendAR, una sentencia de la Corte Suprema obligó al gobernador de Río Negro, Alberto Weretineck, a renunciar a la posibilidad de reelección. Para los comicios del 7 de abril -dentro de 2 semanas- apoyará a la ex ministra de turismo Arabela Carreras para la gobernación y al ex ministro de Hacienda Alejandro Palmieri para acompañarla. Este cambio de último momento hace muy difícil contar con estimaciones de los posibles resultados. Parece probable que el gobierno nacional apoyará a esta fórmula, antes que a candidatos propios, ante el posible triunfo de Martín Soria, un duro opositor.

En La Rioja pasó lo mismo. La Corte canceló la posibilidad de una nueva reelección. En esta provincia se han postergado los comicios. El radicalismo considera que la medida mejora sus chances.

El caso Boeing: El cielo es de los robots

Daniel Arias sigue analizando las prácticas imprudentes de Boeing -por las que hoy la firma está pagando un alto precio: ayer otra aerolínea, la indonesa Garuda, canceló la compra de 49 aviones. Examina también la negligencia de la agencia regulatoria más prestigiosa del globo. Pero también explora otro fenómeno menos coyuntural: la robotización de los vuelos comerciales. (De los vuelos militares, hoy publicamos otra nota en AgendAR).

Al parecer, una costumbre oculta de márketing de Boeing Aircraft con su modelo 737 MAX fue la causa de dos accidentes idénticos ocurridos en cinco meses. Ambos sucedieron casi “al toque” de despegue, y en uno y otro caso estos aviones robotizados parecieron luchar furiosamente contra sus pilotos, quienes intentaban ganar altura. Pero a los 13 y a los 6 minutos respectivos de desatada esta pugna los aparatos terminaron picando y clavándose de nariz,  uno contra el Mar de Java, el otro contra el desierto al este de Adis Abeba. Los impactos fueron brutales: destrucción completa, 346 víctimas y cero sobrevivientes. El 2do accidente no dejó siquiera cadáveres reconocibles.

El último episodio de esta saga de robots contra hombres la publicó la semana pasada el New York Times. Boeing, dice el Times, estuvo vendiendo sus modelos 737 MAX con un sensor de seguridad en realidad demasiado básico, el AOA (Angle of Attack sensor), que debería funcionar duplicado. Pero Boeing ofrecía “el avión base” con un único detector, como si tener dos fuera equipamiento optativo de lujo, un exceso tan para ricos como aplaudir con las dos manos en lugar de con una sola. Contra lo esperable, esta oferta desquiciada no fue únicamente aprovechada por las vituperadas aerolíneas “low cost”.

En cualquier enfoque regulatorio rústico pero sensato, el AOA (Angle of Attack Sensor) debería funcionar con al menos dos sensores, porque cada uno hace de “back up” del otro. Aún así, un sistema de control verdaderamente robusto de una misma variable crítica (la actitud del avión en este caso) exigiría al menos tres sensores, los tres de distinta raíz tecnológica (es decir, no todos pueden ser aerodinámicos, como el AOA). Además, deberían ir ubicados en tres sitios diferentes del aparato.

Si ante un peligro de evolución rápida hay que disparar acciones correctivas instantáneas, entra en juego la capacidad de “votación”: cuando 2 sensores están de acuerdo en una medición, el 3ro en discrepancia está equivocado. Y por supuesto, aunque la computadora de control se notifique y suministre una respuesta automática rápida, pone en autos del desacuerdo a los pilotos, quienes tendrán los votos decisivos. Esto, cuando hay juego limpio entre humanos y robots.

No lo hay. Y cada vez menos.

Es cuestión de costos

Si estos sistemas triples “con votación” son norma desde hace décadas para controlar variables como reactividad, presión y temperatura en centrales nucleares o en algunas plantas químicas, ¿cómo es que no los tiene el 737 MAX, el mayor éxito de ventas no sólo de la Boeing, sino de la historia aeronáutica? Peor aún, cómo es que la Federal Aviation Authority (FAA) de los EEUU, que por défault de otras agencias regulatorias pobres solía decidir quién volaba y quién no en el mundo, le dejó vender a Boeing un sistema tan destripado? 

Comparados con una tríada votante, sólo dos sensores idénticos del ángulo de ataque ya de suyo resulta insuficiente en número y variedad. Pero sigue siendo menos peor que uno solo. Al no poder cruzar sus datos con el otro AOA, un solo sensor que sea sub o sobrerreactivo dará lecturas exageradas. Entonces el avión podría creer que está con la nariz demasiado “cabriada” y por ende a punto de entrar en pérdida de sustentación alar. Por encima de un ángulo crítico y por debajo de una velocidad crítica de aire sobre sus superficies, las alas ya no levantan en peso al avión, y éste se cae. Cómo lo hace depende bastante de cada avión, pero la peor pérdida es la brusca, asimétrica y cercana al piso.

Para prevenir eso el 737 MAX tiene un “parche informático” de fabricante llamado MCAS, cuya existencia hoy dicen desconocer casi todos los compradores de este modelo y también los pilotos. El MCAS dispara la respuesta instantánea correcta para salir de una pérdida: picar la nariz, de modo de acelerar el flujo de aire sobre las alas y garantizar que éstas vuelen.

Sin embargo, en ambos aviones siniestrados, el indonesio y el etíope, la nariz no estaba ni remotamente cerca del ángulo crítico de pérdida. Dichos aparatos estaban simplemente acelerando despacio tras despegues normales, y trataban de ganar altura de seguridad en trepada suave. La “respuesta correcta” del MCAS engañado por un único dato incorrecto de un único sensor AOA descompuesto, en ambos contextos, no fue equivocada sino fatal. Sin altura de seguridad (y ésta varía según el relieve), una picada, necesaria o innecesaria, termina en estrellamiento.

Los dos 737 MAX estrellados con pérdida total de vidas (e incluso de cadáveres) desaparecieron a toque de despegue: el de la “low cost” indonesia Lion Air se clavó en el mar de Java el 29 de octubre de 2018 a 13 minutos de su despegue desde Jakarta, como se puede ver aquí,  y el de Ethiopian, se incrustó en el desierto a 6 minutos de haber dejado Addis Ababba, el 10 de marzo de 2019. China tiene 96 de estos aviones y su autoridad regulatoria decretó de inmediato su “grounding”, la prohibición de volar, mientras medios como la CNBC gruñían que esto formaba parte de la guerra comercial entre EEUU y China, como se ve aquí.

Guerra sí que hubo, pero entre humanos y robots, más desigual. En las dos cabinas se libró una lucha desesperada de los tripulantes contra el MCAS por controlar la actitud de vuelo de las naves, que no habían logrado ponerse a salvo a altura de seguridad. En aeropuertos encerrados en urbanización tupida, como Sao Paulo, Buenos Aires o Córdoba, los desastres en tierra habrían sido inmensos.

El MCAS en sí también es otro súcubo del márketing de Boeing: además de secreto, es “overriding”: puede más que los pilotos, y si estos de algún modo logran desconectarlo, se reconecta y vuelve al combate por bajar la nariz del avión hasta el amargo final. Luego explicaremos el por qué de su existencia, y el por qué de que se la ocultara.

Hoy la Boeing está por primera vez en su siglo y monedas de historia bajo escrutinio público hostil, y sus modelos de la línea MAX, desterrados en cascada de casi todos los cielos del mundo: no despegan, no aterrizan, no pueden siquiera cruzar el espacio aéreo. Hasta la Administración Nacional de Aeronavegación Comercial (ANAC) de la Argentina se plegó al “vade retro MAX” planetario… aunque esperó, prudente, que antes lo hiciera el presidente (Donald Trump, no Mauricio Macri).

Trump, a su vez, –dice el New York Times- estuvo desde el 10 al 13 de marzo prendido al teléfono con Dennis Muilenburg, el mandamás de Boeing, sin decir “esta boca es mía” respecto del accidente, mientras la Unión Europea, Rusia, Medio y Lejano Oriente y África iban votando la excomunión progresiva del MAX. Pero cuando Brasil y Canadá se sumaron a la cruzada y el avión se quedó encerrado en EEUU, el Donald le pasó por encima a la FAA y comunicó que lo aterrizaba “de prepo”.

Desde 2012, ante el endurecimiento del mercado mundial y la aparición de competidores presentes o inminentes (el Airbus A-320 y el jet de cabotaje largo chino COMAC), la FAA depuso su inmemorial frialdad de reguladora y se puso “Boeing cozy” como nunca antes. Hizo cosas antes impensables, como tercerizar parte del proceso regulatorio del MAX en Boeing, que tenía unas 1000 personas dedicadas únicamente a moverle el papeleo a la agencia. En Avellaneda, a esto lo llaman dejar al perro cuidando los chorizos.

Por eso la FAA no objetó la instalación en secreto del MCAS, o que éste tuviera un único sensor AOA, y tampoco que Boeing vendiera como un capricho de ricos un AOA doble, algo que a un partidario del control robusto y con votación le provocaría urticaria. El equivalente automotriz de todas estas matufias sería que los fabricantes ofrecieran a las concesionarias sus autos con o sin frenos.

En estas pampas la flota de cabotaje y vuelo regional de Aerolíneas (5 unidades 737 MAX) la dejó en tierra el 11 de marzo el voto de APLA, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, 1 día tras el accidente de Ethiopian y 6 antes de que la ANAC saliera de su estado contemplativo para desterrar, desganada, a este avión de los cielos criollos. Título de la película: “¿Adónde está el estado?”.

Llamativamente, los países de respuesta más rápida (China, le UE, Brasil y Canadá) son todos grandes compradores del MAX (es decir, se perjudican en plata). Pero también son constructores aeronáuticos independientes.

(Continuará)

Daniel E. Arias

Un viernes negro en el casino global. En Argentina, como otros viernes: malo

0

Hace tres días nada más, el anuncio de Jeromy Powell, mandamás de la Reserva Federal de los EE.UU., que no aumentaría las tasas en todo 2019 fue recibido con satisfacción por inversores y especuladores en todo el planeta. En Argentina se llegó a decir que era «una bocanada de aire fresco». Duró poco la alegría.

Ayer fue un día de «oscuridad y rechinar de dientes», como en las viejas historias. El índice S&P 500 de EE.UU. perdió 1,7% y los de Francia, Gran Bretaña y Alemania cayeron más de 1%. Por supuesto, el índice local, el Merval, también.

Los motivos aparentes: Las señales de una desaceleración mundial mayor a la esperada. Un reporte del producto industrial europeo mostró la caída más alta en seis años. La industria en EE.UU. retrocede al nivel más bajo en dos años.

Estos datos provocaron temor en el mercado, que se retroalimenta. El rendimiento del bono alemán a diez años cayó a terreno negativo por primera vez desde 2016 y el del bono del Tesoro de EE.UU. bajó a 2,45%, el más bajo en este año. Casi todas las monedas del mundo se depreciaron respecto al dólar y la curva de rendimientos del bono del Tesoro quedó ‘invertida’ -no ocurría desde 2007-, una señal que para muchos predice una desaceleración mayor del PBI global.

Lo que se teme: se cree que en el primer trimestre de 2019 EE.UU. crecerá a tasas de entre 1,1% y 1,3% tras hacerlo al 2,6% en el cuarto trimestre de 2018. El Banco Central Europeo recortó por su parte el pronóstico de PBI de la zona a cerca de 1%. Y China tendría su menor expansión en 30 años (Su crecimiento sigue siendo alto, pero ya no puede hablarse de «tasas chinas»).

En realidad, el aparente buen estado de los mercados financieros globales se debía en gran parte a que los bancos centrales mantuvieron flexibles sus políticas monetarias. Este mismo miércoles la Reserva Federal y el Banco Central de Brasil anunciaron que no subirían la tasa de interés.

Pero, si bien las tasas de interés reales son mortales para la actividad productiva -como demuestra hasta el absurdo la política del Banco Central argentino- lo contrario no es necesariamente cierto: no alcanza con mantener tasas de interés bajas para mantener un crecimiento sostenido y sustentable. Habrá nuevamente buenas rachas, como en cualquier casino, pero no se vislumbra ningún boom permanente.

Esta etapa de la economía global, hegemonizada por el criterio de valorización financiera, está demostrando su agotamiento. China mantiene su crecimiento, aunque no al ritmo anterior, a través del keynesianismo elemental de las grandes obras públicas. «One Belt, One Road», el paquete más gigantesco de todos. A EE.UU., con el proteccionismo tosco de Trump, no le ha ido tan mal, hasta ahora. Pero ninguno de esos dos grandes mercados es la locomotora del crecimiento global, en el nivel que lo habían sido hasta hace algunos años.

Creemos que la visión ingenua de «ingresar al mundo» se demuestra inviable en sí, más allá de errores y del irresponsable endeudamiento. La autarquía es un proyecto absurdo, en una época de cadenas de valor globales, pero es necesario planificar una estrategia para insertarnos en el comercio internacional.

A. B. F.

Boeing muestra sus músculos: presentó su primer avión autónomo de combate

Con diversos prototipos, los vehículos autónomos aéreos también avanzan en el plano militar. Y Boeing es una de las compañías aeroespaciales que evalúa el uso de estas tecnologías para el desarrollo de aviones de combate no tripulados.

Denominado Airpower Teaming System, el prototipo de Boeing emplea sistemas de inteligencia artificial en vuelos no tripulados con el rendimiento de un avion de combate tripulado, con una autonomía de vuelo de 3704 kilómetros. Si la cifra corresponde al avión cargado con municiones, es un incremento de casi 1000 km. más de lo habitual en los cazas «monoposto» multipropósito de hoy. Ahorrarse el peso de un piloto y sus sistemas de soporte vital aparentemente paga en alcance.

A su vez, el ATS está equipado con sensores para realizar tareas de vigilancia, inteligencia y reconocimiento, además de ser apto para situaciones de guerra electrónica, ya que puede neutralizar ataques informáticos enemigos dirigidos contra sus sistemas electrónicos y de energía.

Diseñado y desarrollado de forma completa por el equipo de Boeing “es un hito para la compañía, ya que es una plataforma creada fuera de Estados Unidos, y que se puede adaptar a las necesidades locales y específicas de cada pais», dijo Marc Allen, presidente de Boeing International. Efectivamente, el nuevo «drone» de combate se diseñó y construyó en Australia.

Fuera de la evidente falta de una cabina de pilotaje tipo burbuja, como la de los cazas contemporáneos, llama la atención el hecho de que Boeing no haya roto con la morfología tradicional de los aviones tripulados modernos: fuselaje claramente diferenciado de unas alas con una flecha moderada, de geometría aparentemente no variable, y un empenaje de cola de dos planos oblicuos, como los de un F-18, que busca no elevarse demasiado sobre la línea del fuselaje para hacer menos reflectivo el conjunto al ser «iluminado» por radar. En ese sentido, todas las formas son redondeadas, sin ángulos duros que generan ecos de radar. Lo único típico de un caza de dotacion de los ’80, sin intenciones «stealth» en el diseño, son las tomas de aire laterales, grandes, cuadradas y abruptas como las de un Grumman F-14. Para un sistema tan rupturista, el esquema estructural de la célula parece demasiado conservador… hasta que uno tiene una visión lateral. Sin ser un «ala volante», este fuselaje tiene un perfil alar que claramente genera sustentación por sí mismo, adicional a la de las alas. Es lo que las traducciones brutales llaman «un cuerpo de elevación». Con una cabina tipo burbuja, habría sido imposible lograr esa integración perfecta de curvas convexas entre el borde de ataque y el extradós, o superficie superior del fuselaje.

Boeing espera que su avión autónomo de combate realice su primer vuelo autónomo en algún momento de 2020.

Ecología y heladeras: proponen un plan canje

Las heladeras antiguas consumen el doble que las nuevas con etiquetas A. Una investigación realizada por el INTI y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) destaca que el recambio de estos electrodomésticos podría generar un ahorro del 4% en el consumo eléctrico del país, cifra comparable a la generación total de una central eléctrica como Atucha II.

Según una investigación realizada por especialistas del INTI y de la UNSAM, las heladeras representan un consumo energético del 24% a nivel residencial y del 8% del total de todo el país.

Son los electrodomésticos que más consumen, por encima de los aires acondicionados y la iluminación, porque permanecen encendidos las 24 horas los 365 días del año. Las actuales tarifas eléctricas dan una motivación importante a los consumidores familiares.

El estudio, realizado sobre una muestra del Conurbano y Ciudad de Buenos Aires, señala que los equipos nuevos tienen consumos hasta 10 veces menores que los de hace tres décadas y casi un tercio de los de hace 15 años. A su vez detectó que la que la mayoría de los hogares utiliza aparatos viejos, en muchos casos de más de 8 o incluso 15 años de antigüedad.

En cuanto al número de heladeras que se utilizan actualmente en Argentina, no hay un dato preciso, pero se estima que alcanzan los 11,7 millones. Sobre este valor total, se calcula que el 65% tienen una eficiencia energética baja porque excede los 600 kWh/año.

Con estos resultados, los especialistas proponen que se impulse un plan canje de heladeras para reemplazar aquellos artefactos no etiquetados por otros con etiqueta A.

“El potencial ahorro que se podría lograr con un plan canje sería del orden del 4,5% de consumo eléctrico total, es decir unos 5,7 TWh/año. Esta energía es comparable a la generación de una gran central eléctrica como Atucha II”, precisa Jorge Fiora, especialista en Transferencia de Calor y Materia del área de Energía del INTI, que participó de la investigación.

“Un programa de recambio de equipos, produciría una mejora en la calidad de servicio de preservación de alimento de las familias, reduciría el costo de sus facturas de electricidad, permitiría demorar las inversiones en expansión de redes, contribuiría a la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero y promovería la producción industrial”, concluye Fiora.

Los salarios de programadores en Argentina

0

La Cámara de la Industria Argentina del Software publicó los datos de una encuesta entre 201 empresas que en total emplean a 19.600 personas, para tomar un promedio del salario bruto pagado. A enero, los salarios promedio en la Argentina, según la CESSI, eran los siguientes:

  • Programador sin experiencia (junior): $ 30.471
  • Programador con alguna experiencia (semi-senior): $ 43.471
  • Programador con experiencia (senior): $ 58.880

Esto representa un aumento promedio en los salarios del 40,2% respecto de marzo de 2018, según los datos de la Cámara. Los interesados en ahondar en el tema también pueden consultar la encuesta que llevó adelante Sysarmy, la comunidad de administradores de sistemas de la Argentina, que publicó un relevamiento con un nivel de detalle mayor, analizando tareas realizadas, estudios y más.

La cuarta central nuclear: vienen los chinos

0

Como publicó AgendAR el sábado pasado, una delegación china se encuentra en la Argentina desde hace casi dos semanas para mantener conversaciones de carácter técnico sobre la construcción de la cuarta central nuclear en territorio nacional. Ayer se dieron a conocer más detalles -en una nota en Clarín-, pero en los puntos fundamentales no se sabe más que lo ya conocido: la central, llamada tentativamente Atucha III, la construye China “llave en mano”, la tecnología es de uranio enriquecido, se levantará en Lima, provincia de Buenos Aires y el monto total del proyecto alcanzaría a 8 mil millones de dólares.

La informada periodista Natasha Niebieskikwiat agrega algunos datos valiosos. Pero deja abierta una pregunta que debe preocuparnos. Dicen N. N.: entre abril y mayo los dos gobiernos sellarán el trato, en 2020 comenzarán los trabajos preparatorios (remoción del terreno, «adaptaciones» ambientales, drenajes) y en 2021 la obra en sí.

El año pasado, cuando la crisis financiera golpeó fuertemente a la Argentina y el Gobierno recurrió a un rescate financiero millonario del FMI, desde Economía frenaron iniciativas como esta de Atucha III. Para China, que a nivel interno y externo reactivó sus planes nucleares, esta fue siempre una prioridad. Y puso la central nuclear en todas las mesas de conversación. Pero, además de la renuencia en el equipo de Macri, el acuerdo con el FMI no permite que el Estado sume más deuda pública. La construcción de la planta sumaría U$S 1000 millones por año durante siete años.

La presión china pudo más. Una posibilidad que se baraja es que la deuda se traslade a Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA). Es una empresa del Estado pero para el Fondo Monetario, es una deuda que no se cargará sobre el Tesoro, sino que se irá saldando con los aumentos de tarifas en la energía eléctrica a los usuarios. Una vez que esté firmado el contrato, los desembolsos del préstamo vendrán en 2021.

Y aquí está el punto, todavía oscuro, que tiene preocupada a la comunidad nuclear, y a los gremios del área: Uno de los dos grupos técnicos de funcionarios y empresarios chinos que están en el país se dedica a explorar las compras que harán y que se negocian con el subsecretario de Energía, Julián Gadano y miembros del Ministerio de Producción. El segundo grupo es de CNNC, la empresa de combustibles nucleares chinos, que estará cargo de la construcción y en la que estarán la CNEA y posiblemente la argentina Perez Companc. La planta, deja caer la nota de Clarín, tendrá un 40 % de mano de obra local y el resto, de China.

¿De qué se está hablando aquí? ¿De los técnicos nucleares que pondrán en marcha la central? Es el precio inevitable de comprar una obra «llave en mano», con tecnología no probada en Argentina. La CNEA siempre trató de minimizar ese costo, pero los tiempos y los gobiernos cambian, y la comunidad nuclear local está satisfecha por la oportunidad de trabajo que representa, a pesar que considere que abandonar la tecnología de uranio natural, en que nuestro país tiene sobrada experiencia, es un error.

Pero para algunos ese 60 % chino de la mano de obra se refiere a todo el personal de la planta, inclusive la obra civil, que en todos los países corresponde a la mano de obra local. Si fuera así, estamos hablando de 4.200 empleados chinos, seguramente en los estamentos superiores.

Autoridades y altos funcionarios de los organismos técnicos y de regulación no están informados. Y ambas versiones están circulando. Las tratativas las llevan adelante Gadano, aquí, y el embajador Diego Guelar, en Beijing, y por encima de ellos, el presidente Macri. Y ninguno de los tres ha considerado necesario consultar o informar a la comunidad nuclear. Pero harían bien en tener en cuenta a los gremios del área.

El Fondo Monetario abre el paraguas

0

El vocero principal del FMI, el «spokesperson» Gerry Rice, usó la habitual conferencia de prensa en la sede en Washington para hablar del caso argentino y dejar en claro dos puntos importantes:

En contra de las expectativas que manejaba el gobierno argentino -y que tomamos todos los medios- que el próximo desembolso para la Argentina, por USD 10.870 millones, estaría disponible en marzo, Rice afirmó que el directorio del Fondo Monetario Internacional podría demorar varias semanas su determinación final. Aclaró que el proceso de aprobación sigue su curso habitual de consultas internas. «Estamos en un cronograma standard», dijo.

También, quizás por algunas críticas que se han hecho en Argentina, minimizó el arribo de los fondos en un contexto electoral y señaló que el organismo no busca beneficiar al oficialismo en detrimento de la oposición. “Tengo que clarificar este tema. El FMI apoya a sus países miembros y a su gente, y lo hacemos más allá de la situación política. El FMI está dispuesto a trabajar con cualquier gobierno argentino para ayudar al país a moverse en el camino del crecimiento sostenido y de alto empleo. Quiero ser claro en este punto”, enfatizó el delegado del Fondo.

Además, el vocero hizo precisiones sobre el destino de los fondos que girará el FMI: “Los fondos que están disponibles en el programa son para apoyar el Presupuesto y han sido pedidos por las autoridades. Esto es la esencia de lo que hace el FMI y esperamos de cubrir la necesidades financieras del gobierno en los próximos meses”.

Rice negó que el organismo haya solicitado un mayor ajuste fiscal. “No hay nuevos requerimientos ni objetivos. El objetivo del Gobierno argentino es lograr déficit fiscal cero para este año. Esto demandará un férreo control de los gastos primarios, pero esto no es nuevo. Esto es algo que estuvo en el programa desde el principio y nuestra visión es que las autoridades argentinas están comprometidas en lograrlo”.

También manifestó, como siempre, la preocupación del Fondo por el impacto social y ratificó que otro destino de los fondos del stand by es para los más lo necesitan, con un incremento del gasto social autorizado que pasó de 0,2% al 0,3% del PBI, unos $ 20.000 millones. “Es importante destacar que (la situación) es crítica, que el impacto social es alto. (Los fondos) están preservados para este año y más allá, y se incluyeron medidas para fortalecer esta situación”.

El ministro de Hacienda argentino, Nicolás Dujovne, había anticipado que a partir de abril podrán subastar hasta u$s 60 millones de dólares diarios para mantener el tipo de cambio bajo control.