De Malvinas a Ucrania: la guerra robótica

UN MISIL INESPERADO -PERO ESPERABLE- MOSTRÓ QUE EL MAR NEGRO NO ES UN LAGO RUSO. ALGO PARECIDO SUCEDIÓ EN MALVINAS.

Daniel E. Arias

Foto de la agencia turca Anadolu: una fragata de la flota rusa del Mar Negro al auxilio del crucero Moskvá, que arde al fondo tras el impacto de al menos dos misiles ucranianos Neptuno. Hace exactamente 40 años, el 1ro de Mayo de 1982, el crucero británico HMS Glamorgan fue averiado en hélices y timón ser horquillado por dos bombas de 1000 libras que le surtieron los IAI Dagger de la Fuerza Aérea. Pero lo más importante le estaba por llegar. Reparado en altamar y regresado al rol de cañoneo nocturno, el Glamorgan fue la pesadilla periódica e impune de nuestros colimbas durante dos meses, hasta que el 12 de junio, a sólo dos días de la rendición argentina, la Armada y el Ejército le armaron una emboscada misilística. Se salvó por muy poco de irse al fondo, en buena medida por la baquía de los Brits en el control de daños. Según el Reino Unido, el Glamorgan fue la única nave de la Task Force en “comerse” un Exocet argentino y seguir a flote. Según la Argentina (la polémica sigue en pie), hubo otra que también zafó del naufragio: el portaaviones HMS Invincible. En Ucrania, el mes pasado hubo otra emboscada parecida pero a mayor escala y con mayores consecuencias geopolíticas. El 14 de abril a la mañana ocurrió el hundimiento del crucero misilístico Moskvá, núcleo de la flota rusa en el Mar Negro. Alrededor de las 20:00 de la noche anterior había sido misileado por una batería móvil del Ejército Ucraniano desde algún lugar tierra adentro de la costa de Odessa. Ucrania usó entre 2 y 4 exponentes de una “remake” local del viejo misil naval soviético KH-35. La OTAN lo llamaba en joda “Tomahawksky”, por ser copia fiel del vetusto y eficaz Tomahawk estadounidense. A su copia de esa copia Ucrania la renombró “Neptuno”, un misil crucero del que hasta el 19/04 casi nadie sabía casi nada pero este mes se hizo súbitamente famoso.   Neptuno con aletas recién desplegadas y la unidad de lanzamiento todavía pegada. Cuando se desprenda, toma la posta un motor turbofan atmosférico que le da su alcance de casi 300 km. Mide 5,05 metros y se propulsa con un jet turbofan que le da unos 1000 km/h. A diferencia del Exocet MM38 con el que en 1982 sacudimos al Glamorgan, el turbofan respira oxígeno atmosférico en lugar de cargar algún agente oxidante en el combustible. Eso le da mayor alcance: es subsónico, pero llega a unos 280 km, contra los 42 km de alcance del Exocet viejo. El Neptuno pesa 870 kilos (de los cuales 145 kg. se los lleva la cabeza explosiva de fragmentación), tiene varios perfiles de vuelo posibles y radar semiactivo para apuntamiento terminal. Nada tan nuevo ni tan sofisticado para estos tiempos, pero funciona bien. La ingeniería inversa tiene tradición y futuro en esa parte del mundo. En el mundo, en general. Ucrania dice que antes del hundimiento del Moskvá, el 3 de abril un primer Neptuno había dañado a la fragata rusa Admiral Essen. Eso Rusia lo niega. Para el caso, tampoco admite el ataque al Moskvá. Según Moscú, el crucero habría tenido la delicadeza de incendiarse y hundirse espontáneamente, sin ayuda alguna del enemigo. Rusia no podía ignorar la existencia de este misil: Ucrania lo exhibe en salones de armas desde 2015, e Indonesia firmó un MOU (Memorandum of Understanding) por su compra. Hoy ese cliente debe estar felicitándose por los efectos destructivos del Neptuno incluso si no pega, y aún más, si no se lo dispara. A fecha de su empleo contra el Moskvá, dos países más que no dan sus nombres estaban haciendo pedidos. Pero las entregas se atrasarán: a dos días del ataque, la Marina Rusa le surtió 5 vengativos misilazos a Vizar, la planta de producción del Neptuno en Vyshneve, inmediaciones de uno de los aeropuertos de Kiev. 2. Emboscadas navales desde Malvinas al Mar Negro   Un Unimog enganchado para llevar en marcha atrás el carretón 1 con las dos canastas de Exocet de la ITB rumbo a la playa de Hooker’s Point. Atrás, el carretón 2 con el grupo electrógeno alemán. Con algunas reservas, la emboscada misilística del Moskvá recuerda a la del 12 de Junio de 1982, cuando la Armada Argentina le embocó un inesperado Exocet MM38 mar-mar al crucero británico HMS Glamorgan. Lo hizo desde Hooker’s Point, un escondrijo costero, con la hasta entonces secreta ITB (Instalación de Tiro Berreta), cuya construcción ha ganado tanta admiración y elogios acrítico-patrióticos hacia la Argentina, sobre todo en Argentina (ver este video).
Compartimos los elogios, con reservas. Las reservas: el Glamorgan sobrevivió, no era un activo capital, la guerra ya estaba perdida y nuestra rendición sobrevino 48 horas después, pero lo realmente malo es que la ITB, aquella indescriptible batería costera fuera una pieza única, improvisada e irrepetible. La ITB es consecuencia de una cadena previa de decisiones de las 3 fuerzas de NO tener un misil crucero propio e interfuerzas, para así poder llenar el carrito de compras de cada fuerza en el supermercado de la OTAN. Si ésta quiere. En cambio el Neptuno es un tozudo desarrollo tecnológico que, poco sofisticado o no, copiado o no, le tomó 5 años de trabajo a 5 empresas de defensa ucranianas. La ITB surgió del cancelamiento de desarrollos tecnológicos locales viables, como el misil Martín Pescador. De toda acusación de autonomía tecnológica e industrialismo, la Armada Argentina se declara inocente fundacional y vocacional. Por eso mismo, como artillería de costas, la ITB fue –como admite su nombre- demasiado berreta y tardía como para cambiar el juego malvinero. El contexto del Mar Negro es bien diferente. Heredera del sistema educativo y las plantas aeronáuticas y astilleros soviéticos, Ucrania no rifó ese patrimonio ni decidió volverse un edén extractivo-financiero y un desierto industrial. Sorprendentemente, tiene el puesto décimosegundo entre los estados exportadores de armas. A ese escalón bajó desde el noveno, que detentaba en 2015. Y bajó únicamente por el furioso autoconsumo actual de su propio armamento en su propia guerra. Al igual que Israel pero en un grado menor, Ucrania no podía depender de hoy amigables, mañana andá a saber, proveedores occidentales de sistemas de armas. Eso la vuelve un exportador. Esa república, sin pergaminos ni antecedentes para ello, hoy la OTAN la nombró campeona de la democracia representativa contra la autocracia rusa. Con ese aval precario está comprando tecnología bélica avanzada y pesada a la OTAN, sin límite de crédito y sin preguntar los precios. Lo que no se entiende es que Rusia, que debería conocer tan bien a ese país como cualquier metrópolis a una provincia secesionista o excolonia, según quien mire, se haya dormido en los laureles de su superioridad tecnológica. Sea por los Neptunos de cosecha propia ya entregados a la Marina Ucraniana, o por cualquier otro misil de crucero importado y de mayor alcance, el Mar Negro ya no es un lago ruso. La inteligencia naval rusa no deslumbra. El Moskvá (ver después) no estaba en aparentemente ningún grado de alerta. Vladimir Putin, hombre de la vieja KGB soviética y del FSB, su organización sucesora, no es el primer espía que llega a presidente de una superpotencia: George Bush padre tuvo similar recorrido desde la CIA. Pero sus excolegas le mentían menos. Este hundimiento deja 1 muerto declarado, 27 desaparecidos, 396 evacuados a salvo, y en el fondo del mar, apenas a 55 metros de profundidad, a una de las cuatro naves capitales de Rusia. Como todo gran incendio con mucho cable eléctrico ardiendo, el del Moskvá podría dar lugar a bastantes muertes ulteriores por neumonitis química, secundaria a la aspiración de humo tóxico. Sobre esto, cero noticias. El catamarán de salvamento submarino ruso Kommuna, un enorme barco construído en tiempos del zar Nicolás II, zarpó de Sebastopol y ya está operando en el sitio del naufragio, probablemente para recuperar armas, radares, sistemas de encriptación y quizás cadáveres. No debe ser muy grande el stock de Neptunos en Ucrania o se reserva para presas de mayor puntaje, porque este fósil flotante está muy expuesto a más ataques y por ahora, no los recibe. 3. Historias de la Argentina pre-radárica A izquierda, Luis Torelli y Antonio Shugt, en 1982 dos veinteañeros de ingeniería electrónica de la Universidad Nacional de la Plata. A derecha, muchos años, ascensos y condecoraciones más tarde, su jefe, el entonces capitán Julio Pérez. Una comparación reveladora entre ambas emboscadas (la del Glamorgan y la del Moskvá) muestra el diferente uso del radar por parte del atacante: en 1982 la Argentina fue a la guerra con la 3ra potencia aeronaval del planeta sin haber fabricado jamás un radar. Lo dicho: Dios libre a nuestros almirantes de fabricar nada. Pero para programar desde tierra la navegación de los Exocet MM38 desmontados del destructor ARA Seguí hizo falta que se juntaran tres cabezas fierreras en un galpón. La más conocida es la del entonces capitán de navío Julio Pérez, una de esas rarezas intelectuales que la línea de mando más cuartelera y cuadrada de nuestra tres armas solía sepultar en CITEFA (Centro de Investigaciones Tecnológicas de las Fuerzas Armadas), donde los dejaban jugar a desarrollar sistemas de armas que luego jamás se construían. Lógico: no fueran a estorbar negocios de importación, o enojar a la OTAN. Pérez, antes de volverse un “Exocetólogo” en el 37 del Boulevard Montmorency, sede parisina de Aérospatiale, había sido uno de los creadores del misil antibuque argentino filoguiado Martín Pescador. Este fue un raro proyecto interfuerzas con la Fuerza Aérea y el Ejército al que la Armada le puso unos desganados morlacos en los ’60 y ’70 del que se bajó no bien lo hizo la Aviación. Y ésta se fue con la excusa de que los barcos no serían jamás “su business” específico. La profecía, parece, tampoco. Más información, aquí. Las otras dos cabezas en la conversión a misil terrestre del Exocet marino MM38 fueron dos laderos civiles de Pérez, los ingenieros electrónicos Luis Torelli y Antonio Shugt, veinteañeros egresados de la Universidad Nacional de La Plata. Ya eran baquianos en misilística gracias al programa Martín Pescador, pero se iniciaron en los misterios del misil francés en el mismo curso de capacitación en París que atravesó su jefe, Pérez. Con la Flota de Mar refugiada de los submarinos ingleses en Puerto Belgrano, la Marina era el arma políticamente más cuestionada por su inacción. Debía hacer algo inesperado y espectacular sin arriesgar barcos. Recibida esa orden, Pérez, Shugt y Torelli se encerraron 3 días con 2 Exocet MM38 en un hangar de puerto Belgrano. Allí con cables, cinta aisladora, soldadura y circuitos impresos de anaquel comercial, improvisaron la primera computadora de tiro misilístico diseñada en el país. 40 años después, sigue siendo también la única. Este desprolijo sistema de apuntamiento tomaba datos de posición de blanco de un minúsculo radar francés RASIT del Ejército, con apenas 2 kW de potencia y 30 km. de alcance. La ITB tenía al menos tres “procesadores húmedos”. Me explico: se necesitaban tres humanos (Pérez, Torelli y Shugt) que tradujeran, calculadora en mano, los datos cartográficos cartesianos del radar a un pseudolenguaje analógico que iban inventando, hecho de ajustes de reóstatos y potenciómetros, algo digerible y almacenable por el navegador inercial del misil francés. Estamos hablando de programación en un mundo pre-digital. La batería tenía que ser móvil y desplegable en cualquier costa desierta. Por ello incluía un grupo generador eléctrico alemán de los años ’30: había pertenecido a los reflectores de una batería antiaérea de Puerto Belgrano. Por el peso del motor, debían ser unos reflectores tremendos. Interminables pruebas y errores después empezaron a arrimar algunos resultados tabulables, hasta que se consideró que aquel rejunte podía funcionar. Entonces se subió todo a un par de carretones capaces de cargar 5 toneladas cada uno. Cada misil pesaba casi 800 kg., sin su canasta. De modo que con 2 canastas y una rampa de despegue armada con caños soldados, se llenó el primer carretón. Lo más masivo eran los equipos periféricos, que iban en el dos. Ambos carretones se subieron a dos Hércules en la Base Aeronaval Espora, y tras esquivar los radares de la Task Force bajaron 4 horas más tarde en la BAM Malvinas, la Base Aérea Militar vecina de Puerto Argentino. Tras ser remolcados por el único camino isleño libre de turba y barro (el que conecta la BAM con la ciudad) los carretones terminaron en un galpón de una estancia costera sobre Hooker’s Point, una saliente vecina del istmo que conecta la pista aérea con la capital isleña. Era el 31 de Mayo. La ubicación secreta de una batería misilística costera igualmente secreta, precaria y de corto alcance. Pérez viajó con los equipos, pero Shugt y Torrelli no fueron de la partida: eran personal civil, defecto irremediable. Prefiriendo galones a pergaminos, la Armada los reemplazó por los tenientes de fragata Edgardo Rodríguez y Mario Abadal. El Tte. de Corbeta (RE) Carlos Ries Centeno, un ex infante de Marina, operaba el RASIT. De noche se sacaban los carretones y se ensamblaba el conjunto, escondido del mar tras una línea de médanos, a unos 300 metros de las rompientes. La maniobra requería mucha musculosa y joven soldadesca de Ejército y al menos una grúa. Pérez prefería que cada componente (generador, radar, computadora de tiro, canastas lanzamisiles, radio para comunicarse con el radarista de la BAM Puerto Argentino) estuviera alejado de los otros. Eso le complicaba la vida al operador de la grúa y a los técnicos tirando y empalmando cables coaxiles bajo la lluvia o la nevisca para interconectarlos. El trabajo se parecía un poco al de “los plomos” en los recitales de rock de los ’70, los forzudos que lidiaban antes y después del evento con aquellos parlantes y amplificadores gigantescos. Pero la idea era exactamente no sonar, es decir no morir todos debido al impacto de un misil antirradar Shrike.   La Skyguard, buen ejemplo de mala ingeniería que mata a su dueño, aunque se haya comprado a Suiza. Arriba la antena del radar, y metro y medio debajo, el alojamiento de los operadores. Exactamente eso sucedió el 3 de Junio con el módulo director de tiro Skyguard de una batería antiaérea de cañones Oerlikon de la Fuerza Aérea en la BAM Malvinas. Si mira críticamente la foto, Ud. se pregunta quién firmó aquella compra: el habitáculo móvil de comando tiene la antena de radar montada en el techo. Esa antena está literalmente pidiendo un misil antirradar, y los operadores trabajaban un metro y medio debajo. En ese habitáculo las esquirlas de un Shrike acribillaron como un enorme escopetazo al teniente Alejandro Dachary, el sargento Pascual Blanco y los soldados clase 62 Oscar Daniel Diarte y Jorge Alberto Llamas. Si Ud. cree que en AgendAR rompemos demasiado los hipocondrios con nuestra obsesión por reconstruir la industria argentina de defensa, piense que esa improvisación criolla, la ITB, era menos suiza pero también menos suicida. Los errores de diseño son inevitables. Lo evitable es comprar los ajenos.

(Continuará mañana)

Daniel E. Arias

Los mini-satélites que desarrolla una pyme argentina, Innova Space, para dar conectividad

La empresa Innova Space diseña y construye pequeños satélites que pueden brindar conectividad para industrias en zonas alejadas.  El proyecto, que surgió en una escuela técnica de Mar del Plata, ya tiene un prototipo en órbita y recibió financiamiento del Ministerio de Ciencia. Planean realizar alrededor de 100 lanzamientos para el año 2024.

Cada vez son más las industrias que automatizan sus procesos mediante el uso de sensores que permiten enviar señales para avisar de desperfectos o cuando, por ejemplo, hay que reponer materia prima. Pero esa conectividad que ya es algo común en las grandes ciudades no está disponible de igual manera en áreas productivas como el agro, la minería o la actividad marítima. La proliferación de satélites de bajo costo está haciendo que estas industrias ya no estén tan lejos de poder acceder a esa conectividad a costos hasta hace poco muy altos, quizás no con la misma velocidad que en una ciudad pero lo suficientemente confiable como para poder recabar la información de sensores críticos que puedan ayudar a hacer más eficiente la producción. La pyme argentina Innova Space apunta a estos sectores mediante el desarrollo y el lanzamiento de picosatélites, que tienen 10 centímetros de altura y pensan alrededor de medio kilo. El proyecto surgió en las aulas de la Escuela Técnica Número 5 de Mar del Plata, donde su actual director, Alejandro Cordero, se desempeña como docente de electrónica. Los picosatélites de Innova Space orbitan la Tierra a 500 kilómetros y podrían brindar conectividad en distintas partes del mundo. Una constelación de estos satélites podría brindar una conexión de un mega por segundo, bastante bajo en comparación a los estándares de una ciudad pero suficiente para recabar información de sensores, con una latencia de cinco minutos. La mayoría de sus potenciales clientes dijeron que con tener un dato por día ya era suficiente pero hay algunos pocos, como los sensores de seguridad de silobolsas, que requieren datos cada algunos minutos. Para hacerlo deberán lanzar entre 75 y 100 de estos mini satélites, lo cual proyectan para el año 2024. Sobre el tiempo que estará en órbita cada uno de estos picosatélites, Ignacio Pintos, jefe de Ingeniería de Innova Space, dijo: “Los primeros satélites estamos previendo que se mantengan en órbita entre dos y tres años, y podríamos tener la posibilidad de extender el plazo si mejoramos la plataforma. Eso dependerá de lo que requiera el mercado y cuán rápida sea la renovación de las plataformas que necesitemos. Hoy en día, con la renovación tecnológica que estamos viviendo, dos o tres años ya es mucho”. Los componentes con los que se hace el satélite están disponibles comercialmente, es decir, se trata de sensores, memorias y antenas que pueden conseguirse en el mercado y ya tienen certificación satelital. Esto ahorra pasos y costos a la hora de armarlos. Ciertas plaquetas y el software son diseñados y construidos por Innova Space. “Hoy en día hay una crisis global de componentes en general, sobre todo en semiconductores, y eso nos obliga a trabajar con los componentes que están disponibles y tienen una provisión acorde con los tiempos con los que nos estamos manejando. Por suerte, hasta ahora no hemos tenido que modificar demasiado la plataforma por estas cuestiones». «Trabajamos con componentes de este tipo porque si nos ponemos a hacer componentes de grado espacial ultra certificados posiblemente los costos se eleven demasiado y por la expectativa que tenemos del uso de cada satélite no está justificado. Está previsto que la crisis de semiconductores se extienda y muchas empresas están construyendo plantas para producirlos en otros continentes debido a los problemas de abastecimiento”, explicó Pintos. A principios de año, Innova Space lanzó en un cohete de la empresa Space X el satélite MDQubesat-1 San Martín, que ya está enviando información para probar su rendimiento. Y, en octubre, se lanzará el MDQSAT-1A Juana Azurduy. La información que transmite es recibida en la estación terrena que Innova Space tiene en Mar del Plata y, en pocos días, también en la estación terrena de la UNSAM, en el Campus Miguelete. “Tenemos previsto empezar a abrir otros lugares para bajada y subida de datos a medida que tengamos las autorizaciones de la Unión Internacional de las Comunicaciones (UIT). Igualmente, hay varios servicios que nos permitirían hacerlo mediante contratos”, dijo Pintos. El proyecto contó con financiación inicial de la aceleradora de empresas marplatense Neutrón y en el año 2020 recibió un ANR (aporte no reembolsable) del Ministerio de Ciencia por 14,5 millones de pesos, además de diversos reconocimeintos.
Innova Space es parte de un conglomerado de empresas que se están desarrollando tecnologías en el país con aplicación en el espacio.
Un ejemplo es la empresa Satellogic, que ya lanzó 22 satélites que proveen imágenes de la Tierra para aplicaciones en áreas como agro y seguridad. También hay numerosas empresas que hacen análisis de imágenes satelitales, especialmente para la industria agropecuaria. “La fortaleza de la Argentina es el capital humano, la formación científica y tecnológica de muchos especialistas que están por todo el mundo generando valor agregado y después trayéndolo de nuevo al país. También es importante la cooperación internacional, que el país ha sabido mantener para que esos lazos se mantengan”, destacó Pintos.

Congresistas de EEUU quieren trasladar actividad de empresas desde China a América Latina

Congresistas estadounidenses -el Republicano Mark Green y el Demócrata Albio Sires- presentaron un proyecto de ley para estimular el desplazamiento de la actividad comercial o de manufactura de algunas empresas desde China a América Latina.

El proyecto de ley, presentado el jueves, «aumenta el nivel de vida en América Latina a través de inversiones extranjeras» y crea un programa de préstamos a bajo interés para que las empresas trasladen sus fábricas de China a Latinoamérica, afirmaron los promotores en un comunicado. Está planteado como «Nearshoring» (acercar la producción a los mercados finales), y «tiene tres beneficios distintos», afirma Green.
  • «Primero, hace que Estados Unidos sea menos dependiente de la manufactura china.
  • En segundo lugar es una victoria para América Latina porque generará más empleos y crecimiento económico sin costar un centavo de dólar a nuestros contribuyentes: se financiará con los aranceles a los productos chinos.
  • En tercer lugar, a medida que aumentan las oportunidades, el Nearshoring «disminuirá la migración» en la frontera con México, afirma este congresista republicano.
El otro impulsor del proyecto de ley, el demócrata Albio Sires, estima en un comunicado que «es una parte fundamental de nuestra estrategia para competir con China». «Al incentivar a los productores a mudarse a América Latina y el Caribe, podemos contener la influencia de China mientras creamos oportunidades económicas, abordando las causas fundamentales» de la migración a Estados Unidos, procedente sobre todo de Centroamérica, añadió. Ambos congresistas pertenecen al Subcomité del Hemisferio Occidental, Seguridad Civil, Migración y Política Económica Internacional de la Cámara de Representantes. Manifiestan estar convencidos de que esto frenaría la influencia del país asiático en la región. China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, es el primer o segundo socio comercial de muchos países de América Latina y el Caribe. En febrero, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley para relocalizar en Estados Unidos la manufactura de los chips electrónicos, esenciales para la producción de teléfonos inteligentes y automóviles.

Hallaron en la Patagonia los restos de un nuevo dinosaurio gigante: un megarraptor carnívoro

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Paleontólogos argentinos identificaron huesos fósiles de una especie de dinosaurio no clasificada hasta ahora: un megarraptor carnívoro. Vivió en la Patagonia Sur hace unos 70 millones de años.

Esta semana un grupo de paleontólogos argentinos publicó en una prestigiosa revista científica Nature el hallazgo de los restos de un nuevo dinosaurio: se trata del mayor ejemplar identificado hasta el momento perteneciente a la familia de los megarraptóridos Sus descubridores lo bautizaron Maip macrothorax y era un carnívoro que vivía en las tierras que hoy conforman la Patagonia; las recorría cazando sus presas hace alrededor de 70 millones de años. Los huesos encontrados en una zona de la estepa ubicada a unos 30 kilómetros de la ciudad de El Calafate fueron identificados por un grupo de investigadores del Conicet que trabajan en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, coordinados por el doctor Fernando Novas. Se trata de un equipo de expertos argentinos que tiene una larga trayectoria en materia de descubrimientos paleontológicos relevantes. Mauro Aranciaga Rolando, responsable del hallazgo de los primeros fósiles del Maip mientras caminaba por el yacimiento fosilífero es tan joven que aún está completando su doctorado. Según dijo, “apenas levantamos del suelo los primeros huesos fosilizados nos dimos cuenta que se trataba de algo nuevo y que podría llegar a ser muy relevante en nuestro campo”. Esto ocurrió durante la campaña que realizaban en el año 2019. Pero la excitación y entusiasmo del equipo por el inminente trabajo de desenterramiento y recuperación de nuevos fósiles quedó trunco debido a la llegada de la pandemia que suspendió todos los trabajos de campo.
el maip MEDÍA CASI DIEZ METROS DE LARGO Y PESABA UNAS CINCO TONELADAS
Cuando pudieron regresar y completar el levantamiento y estudio de los huesos fosilizados dedujeron que los restos se correspondían con un flamante ejemplar de la familia de los megarraptóridos, que en vida medía casi diez metros de largo y pesaba unas cinco toneladas, lo que marca un nuevo récord: es el más grande de su tipo de los hallados hasta el momento. Para soportar esos 5 mil kilos de peso, su columna vertebral estaba constituida por grandes vértebras interconectadas por un complejo sistema de músculos, tendones y ligamentos, que el equipo pudo reconstruir en parte a partir de la observación de una serie de rugosidades y estrías en sus regiones articulares, particularidades que son muy poco usuales de observar en restos fósiles tan antiguos. Pero, según la deducción de los expertos, su sistema corporal le permitía mantenerse erguido sobre sus patas traseras mientras caminaba o corría detrás de sus presas.
Se muestra el tamaño del nuevo ejemplar comparado con una persona parada.
No es lo único que saben del Maip. También dedujeron que estos ejemplares tenían cola y patas largas, lo que corrobora que eran animales relativamente ágiles. Lo más característico de estos dinosaurios, explicó Aranciaga Rolando, era que “también sus brazos eran excepcionalmente largos y estaban rematados por unas garras de hasta 35 centímetros de extensión, con las que inferimos que agarraban y despedazaban a sus víctimas. Eran su arma principal, ya que sus dientes eran afilados, pero pequeños”. Algo llamativo es el nombre con que fueron bautizados estos restos fósiles. Según explicó Novas durante la presentación oficial del hallazgo que se hizo el miércoles pasado en el Museo Bernardino Rivadavia. “Maip es una palabra originada en la mitología tehuelche y se trataba de un ser maligno que mata usando el frío. El término macrothorax, por otra parte, hace obvia referencia a la gran cavidad torácica que desarrollaron estos dinosaurios”. El experto finalizó destacando que la zona donde se recuperó el Maip es muy prolífica en todo tipo de restos de la biota de la época. Y si bien los huesos recuperados brindan mucha información, todavía quedan muchas preguntas sin respuesta. “Aún desconocemos varias partes del esqueleto de estos dinosaurios, como el cráneo y los brazos, por eso mismo estamos planificando volver, a principios de 2023, para buscar nuevos fósiles”. Antecedentes:  No es el primer dinosaurio de gran tamaño que se encuentra en la Patagonia. De hecho, toda la zona al sur del río Colorado ha sido prolífica en los últimos años en hallazgos de estos restos fósiles de millones de cuando la región tenía temperaturas medias altas, mucha mayor precipitación y una fauna y flora abundante y rica.

Enrique Garabetyan

Coca-Cola apuesta al Metaverso y lanza una gaseosa virtual

Llegó a las góndolas y kioscos la Coca Cola Byte, que la empresa ya había lanzado hace un mes dentro del juego Fortnite. Busca conquistar el universo gamer.

Si hay algo que Coca Cola sabe hacer muy bien es reinventarse. Además, por supuesto, de haber creado y recreado la bebida más exitosa de la historia. Así, parece lógico que haya sido la primera en presentar una nueva variedad de su gaseosa en el Metaverso antes que en el mundo real.
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Hace un mes lanzó Coca-Cola Byte en un espacio dentro del popular juego en línea Fortnite. Y recién ahora está llegando a los comercios físicos en la Argentina. Se destaca por su lata colorida, de medio litro, que invita también a ser coleccionada dado que se trata de una edición limitada hasta agotar una serie equivalente a dos meses de producción local.
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Coca-Cola Byte es una nueva versión (bajo este concepto Byte habrá tres o cuatro novedades al año), en este caso sin azúcar y con sabor frutado, pensada para las nuevas generaciones vinculadas al fenómeno del metaverso, ese mundo virtual paralelo al real donde los gamers pasaron a ser los nuevos influencers, para aquellos que encuentran que las redes sociales tradicionales ya son una antigüedad.
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La flamante Byte irrumpe en el reino digital con Pixel Point, una isla creada en Fortnite. Así, al entrar en el portal, los jugadores descubrirán Byte en el metaverso y podrán interactuar con sus compañeros mediante cuatro minijuegos. Además, la campaña incluye una experiencia de juego de realidad aumentada, a la que se puede acceder escaneando una lata de la gaseosa.
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La idea surgió en medio de la pandemia, como parte de una búsqueda por generar nuevas oportunidades de expansión del mercado. “En crisis como las de la pandemia es imposible salir neutros. O ganas o pierdes. Y nosotros trabajamos para salir ganando. Y lo hemos logrado”, aseguró el ecuatoriano Javier Meza, vicepresidente de Marketing para América Latina, que visitó Buenos Aires especialmente para esta presentación.
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Coca Cola decidió optimizar recursos dando de baja algunas de las 400 marcas que tienen a nivel global. “Nos dimos cuenta que el 98% de nuestras ventas provenía de la mitad de esas marcas. Iniciamos un proceso de depuración gradual, en dos o tres años, de productos en todo el mundo”, destacó Meza. En Estados Unidos, por ejemplo, se dejó de producir Tab, la primera gaseosa sin azúcar de la compañía, anterior incluso a Diet Coke.
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«Cuando trabajamos en el diseño empezamos por preguntarnos qué sabor tendría un píxel, la unidad más pequeña en el universo de la gráfica digital. Y a partir de ahí avanzamos con este nuevo producto de Coca Cola Creations», explicó Meza.
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En Argentina el consumo de Coca Cola sin azúcar ya llega al 30% y está por encima de la media de América Latina. En Estados Unidos ese ratio es de 50%. Pero en términos globales, el consumo de Coca Cola en América Latina es mayor que en Estados Unidos y el resto del mundo.
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-¿Eso tiene que ver con una tendencia al consumo saludable?- se preguntó a Meza durante un encuentro con periodistas.
No. El consumo saludable es una tendencia que ya llegó a todo el mundo. Lo que pasa es porque allá se concretó la segmentación de la oferta de productos mucho antes que acá. Entonces los consumidores tienen más opciones que nosotros mismos les ofrecemos, desde aguas a leches y jugos- respondió.El metaverso es la nueva gran “oportunidad” a la que apuesta la estrategia global de Coca Cola. Esto incluye también los e-sports, eventos artísticos y musicales y todo lo que cuente con poder de convocatoria en ese universo digital.
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Descubren el papel fundamental de una proteína en la renovación de las células

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En experimentos con células de mamífero, investigadores argentinos comprobaron que el gen FKBP8 y su correspondiente proteína son necesarios para que tenga lugar la autofagia, un proceso biológico relevante tanto para la salud del individuo en general, como en infartos, accidentes cerebrovasculares, tumores y otros eventos patológicos. Un estudio liderado por científicos de Mendoza comprobó el rol crucial que cumple un gen en la autofagia, un mecanismo que poseen las células para renovar sus componentes como proteínas y organelas y que se activa ante situaciones de estrés como falta de nutrientes que proveen energía y aminoácidos o en condiciones de hipoxia o falta de oxígeno. La bioquímica María Isabel Colombo, líder del trabajo e investigadora del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM), que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de Cuyo, explicó: “La autofagia participa de forma activa en la prevención de innumerables condiciones patológicas que van desde enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer hasta cuadros infecciosos como la tuberculosis. Su estudio a nivel de ciencia básica puede aportar información para el desarrollo futuro de diversas herramientas terapéuticas”. En un estudio previo realizado en moscas Drosophila melanogaster, en colaboración con investigadores del Instituto Leloir, los científicos del IHEM comprobaron que una nueva proteína, a la cual se denominó “Zonda”, era necesaria para la activación de la autofagia. El nuevo estudio, publicado en “Biochimica et Biophysica Acta. Molecular Cell Research”, se basó en experimentos con células de mamífero.Los científicos encontraron un gen análogo a Zonda denominado FKBP8. Asimismo, comprobaron que ese gen cumplía una función similar en la regulación de una etapa muy temprana de la vía autofágica cuando se requiere su activación en situaciones de ausencia de nutrientespuntualizó el biólogo molecular Milton Aguilera, primer autor del trabajo e investigador del CONICET en el laboratorio de Colombo. De la misma manera que descompone componentes de la célula, la autofagia puede degradar agentes patógenos que hayan invadido el interior de las células como virus y bacterias, siendo un mecanismo de defensa que funciona como parte de la respuesta inmune. “Debido a esto, la autofagia participa de forma activa en la prevención de innumerables condiciones patológicas que van desde enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer hasta cuadros infecciosos como la tuberculosis”, explicó Colombo. Por otro lado, en algunos casos particulares la activación de la autofagia puede ser contraproducente para ciertas terapias. “Un ejemplo es el tratamiento de algunas formas de cáncer, donde las células tumorales utilizan la autofagia para evitar los efectos nocivos de la quimioterapia”, agregó Aguilera. “Entender como la autofagia es regulada en las células en condiciones fisiológicas nos permite desarrollar fármacos o estrategias terapéuticas para inhibir o activar la vía según las necesidades particulares”, indicó Colombo. Otro gran campo de estudio donde se ha puesto el foco sobre la autofagia es el envejecimiento. “En este proceso, las células se vuelven incapaces de renovarse, en parte debido a una pérdida de la actividad autofágica. En este sentido, encontrar terapias que nos permitan revertir esta pérdida ayudaría a disminuir o retrasar los efectos del envejecimiento en el organismo”, destacó Colombo. Del trabajo también participaron Esteban Robledo, del IHEM; y Pablo Wappner y Mariana Melani, del Instituto Leloir y del CONICET.

Los investigadores comprobaron que la proteína FKBP8 regula la vía autofágica en etapas muy tempranas de la misma. En ese proceso se forman vesículas denominadas autofagosomas (marcadas con rojo en etapas tardías a la derecha y tempranas a la izquierda) donde se degradan y reciclan los materiales de todas nuestras células lo cual es absolutamente necesario para que la célula continúe viviendo especialmente cuando los nutrientes escasean.

América Latina: desigualdad, poca inversión en salud, 28% de todas las muertes por covid

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Con el 8,4% de la población mundial, América Latina ha sufrido el 28% del total global de muertes a causa de Covid-19.

Así dice el informe «Desigual y letal: Cinco claves para recuperarse de la crisis de derechos humanos que desató la pandemia en América Latina y el Caribe» presentado por Amnistía Internacional y el Centro por los Derechos Económicos y Sociales (CESR). El reporte expone los factores que explican el número desproporcionado de muertes por coronavirus en la región si se la compara con otras partes del mundo. “Desigual y letal” concluye que los países con mayor desigualdad y menor gasto público en salud fueron los que más sufrieron durante la pandemia, y que los efectos devastadores recayeron en los grupos históricamente marginados, tales como las mujeres, los pueblos indígenas y las personas afrodescendientes, entre otros. “El Covid-19 nos dejó una dolorosa lección: la profunda desigualdad socioeconómica en las Américas agravó las consecuencias de la pandemia. Es fundamental reconsiderar las políticas públicas vinculadas a la salud y a la protección social basándose en los derechos humanos para evitar futuras adversidades en nuestra región, la más desigual del mundo. Los gobiernos de América Latina y el Caribe, incluido el de Argentina, deben aumentar el gasto y asegurar una implementación eficaz de las políticas sanitarias”, señaló Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina. A pesar de los altos niveles de pobreza en América Latina y el Caribe, en los últimos decenios los gobiernos no recaudaron suficientes ingresos por impuestos ni combatieron la desigualdad, ni siquiera en épocas de expansión económica, señala el informe. El resultado es un escaso gasto en servicios de atención de la salud y protección social —incluidos desempleo, pensiones y apoyo a la infancia—, que son indispensables para una vida digna y para defender de verdad los derechos humanos. Aunque muchos países latinoamericanos hicieron transferencias monetarias durante la pandemia, ninguno amplió el seguro médico ni tomó suficientes medidas para implementar mecanismos de seguridad social universal o extender las coberturas a fin de garantizar que las personas más desfavorecidas estuvieran atendidas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) establece que debe dedicarse, como mínimo, un 6% del producto bruto interno (PBI) a la salud. Sin embargo, casi todos los países de la región gastan mucho menos en servicios de salud pública. En Perú, por ejemplo, en el decenio que precedió a la pandemia, las autoridades no aumentaron el gasto público en salud a pesar de su crecimiento económico, y sólo invirtieron el 3,3% de su PBI. Países como México, Brasil y Perú, donde el 1% más rico de la población acapara más del 30% de la riqueza nacional, registraron las cifras más elevadas de muertes por Covid-19 en la región en proporción a su población. Chile, donde el 20% más rico de la población acumula 10 veces más ingresos que el 20% más pobre, también tiene una de las tasas de mortalidad per cápita más altas de la región. Además, el país comparte con el resto de la región la enorme desigualdad económica. El 20% más rico concentra casi la mitad del ingreso total de los hogares (47%), mientras que el 20% más pobre sólo el 6%, lo que significa que los ingresos del primer grupo son 8 veces mayores que los del segundo. A este panorama desigual se le suma el sistema de impuestos regresivos: 50% de los ingresos por esa vía provienen de tarifas al consumo, como el IVA. “Argentina aún tiene enormes deudas para combatir las desigualdades y el acceso equitativo a derechos. Aun cuando se tengan políticas adecuadas, los gobiernos fallan en la implementación para garantizar el efectivo goce de los derechos humanos”, dice el informe.

El dólar «blue» se desplomó. Termina abril en el «piso» de $ 200, en el microcentro porteño

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El dólar billete extraoficial o «blue» -el que se compra y se vende sin registros- que venía en alza, hace sólo tres días atrás registró una abrupta subida y llegó a valores que no se observaban desde mediados de febrero. El blue se vendió a $ 212,50 y quedó a 10 pesos de distancia de su récord histórico, y los dólares financieros llegaron a tocar los $ 215. Pero la tendencia alcista que se registró durante seis ruedas consecutivas, se vio interrumpida el miércoles. Y ayer viernes, el último día hábil de abril, el tipo de cambio paralelo cayó por tercer día consecutivo, y volvió a una barrera que parecía haber dejado atrás: los $ 200. Este viernes las cuevas y arbolitos de la city porteña cerraron el día vendiendo el dólar blue a $ 200,50, $ 3,50 pesos menos que ayer (-1,7%). En los últimos tres días acumuló una caída de $ 12, por lo que borró gran parte del recorrido ascendente que registró en la última semana. En abril cerró estable. Como repetimos muchas veces en AgendAR, con el dólar «blue» se mueven cifras insignificantes insignificantes, comparadas con los montos de las importaciones y exportaciones declaradas, que no tienen otro remedio que liquidarse al dólar oficial. Su importancia es psicológica. Que no quiere decir que no sea real. Para el común de la gente -incluso empresarios, y titulares de cuentas en el exterior- el del «blue» es el «verdadero» valor del dólar. Y actúan en consecuencia.

China aprobó hoy la soja HB4, desarrollada en Argentina. Esa no es la noticia más importante

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El Ministerio de Agricultura de China aprobó hoy 29 de abril la soja HB4, el evento tolerante a sequía desarrollado por Raquel Chan y su equipo para la empresa argentina Bioceres.

El trámite de aprobación de la soja HB4 fue presentado en China en 2016 y hoy se publicó la Resolución que autoriza su cultivo en el país. Desde Bioceres (su acción se disparó en el Nasdaq con la noticia) repasan que la soja tolerante a sequía fue aprobada en 2015 por Argentina y luego también por los países de mayor producción mundial de este cultivo: Estados Unidos (agosto 2019), Brasil (mayo 2019), Paraguay (2019) y Canadá (2021). Estos países representan aproximadamente el 85% de la producción global de soja. Pero China es además el principal importador de soja del mundo. Por eso su aprobación es un elemento decisivo en el competitivo mundo del comercio internacional, para este producto de una empresa rosarina y de la biotecnología argentina. En este portal tratamos de seguir de cerca, y de alentar en la humilde medida de nuestras posibilidades, estos desarrollos. Y de señalar las barreras que enfrentan. Por ejemplo, el reportaje a Raquel Chan que publicamos en marzo de 2019, ¿Quién es Raquel Chan, la científica argentina que desarrolló el trigo “anti-sequía”? , muestra bien la oposición regulatoria, empresarial e institucional que tuvo que atravesar no la soja sino el trigo HB4. Y en la introducción a este otro reportaje a la Dra. Chan que reproducimos el 19 de enero de este año hicimos algo de historia: «En abril de 2018, a 20 días de entrar online AgendAR, publicamos una nota que comenzaba así «En un escenario donde se producen pérdidas de toneladas de alimentos por las sequías…» Y continuaba: «En 2012 el equipo dirigido por Raquel Chan logró repercusión internacional con la primera tecnología transgénica desarrollada íntegramente en Argentina». Nos enfocamos sobre todo en el caso del trigo genéticamente modificado, porque es lo que despertó más resistencia. La aceptación regulatoria de la soja HB4 por China es menos dramática. Por algo muy sencillo: es un forraje, el alimento de nuestro alimento. Con el trigo se muestra cómo lo más anticientífico y antinacional del ecologismo le hicieron perder más de una década de recaudación a esta patente «por miedo a alienar al cliente number one», en este caso Brasil. Hasta que en noviembre de 2021 Brasil no aprobó el trigo HB4, la Mesa de Enlace y la Federación de Acopiadores sugerían quemar los campos sembrados con esta variedad experimental, no fuera que se mezclaran con trigo no transgénico en un silo o una bodega de barco, los ecologistas detectaran el hecho y la cosa terminara con un escándalo de medios y el rechazo brasileño masivo del trigo argentino. Lo de hoy es entonces un paso importante pero no decisivo. Si China no comprara soja HB4 o sus derivados, la India y el Sudeste Asiático entero son clientes. En el mercado de los alimentos, hoy el poder lo tienen los oferentes. Esta pequeña victoria final no debe tapar el hecho de que lo importante no es tener cultivos industriales que se ríen de las sequías y las inundaciones gracias a sus genes HB4 sacados del girasol. Lo importante es haber sabido generar esa patente y defenderla de sus enemigos naturales, de los cuales el primero es la ignorancia científica entre quienes están en posiciones de poder en gobiernos y en empresas. Y el segundo son los lobbistas de las firmas multinacionales de biociencias. Estas empresas no están muertas de ganas de que empecemos a dejar de ser clientes pagadores de sus patentes, y nos volvamos competidores cobradores de las nuestras. Cada sequía desde 2018 nos salió alrededor de U$S 7.000 millones/año en cosechas. Pero no asumir a la Argentina como potencia biotecnológica emergente nos sale más caro, llueva, truene o brille el sol.

Estados Unidos advierte a Argentina sobre la seguridad de Atucha III, que construirá China

Las advertencias de una alta funcionaria del Departamento de Estado que nos visitó recientemente sobre seguridad nuclear de las empresas chinas, despertaron la indignación de nuestro Daniel Arias, casi de proporciones bíblicas («Hipócritas, que veis la paja en el ojo del vecino y no la viga en el propio»). Pero eran esperables, en estos tiempos de la Guerra Fría II, y tomar precauciones siempre es bueno. Y este editor, que durante varios años publicaba breves notas con el título común «Para la autoestima argentina»,  encuentra que el reconocimiento de la trayectoria y el liderazgo argentino en tecnología y seguridad nucleares, es estimulante. Los dejo con el reportaje a Ann Ganzer y el comentario de Arias.

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El Departamento de Estado de EE.UU., a través de una de las visitas recientes a nuestro país, acercó a varios ministros las preocupaciones del gobierno de Biden sobre la seguridad de la central nuclear que financiará y construirá China.

«La decisión de la Argentina de avanzar en la construcción de una cuarta central nuclear con tecnología y financiamiento de China no pasó desapercibida en el gobierno de Estados Unidos. A principios de este mes, una comitiva importante de 15 funcionarios, comandada por Ann Ganzer, subsecretaria de Política de No Proliferación del Departamento de Estado, visitó Argentina y alertó sobre sus preocupaciones “acerca de la calidad del control de seguridad de China”.

Ganzer le transmitió este mensaje de manera directa a los ministros Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), Daniel Filmus (Ciencia y Tecnología) y Jorge Taiana (Defensa); al jefe de Gabinete, Juan Manzur, al secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, y al vicecanciller, Pablo Tettamanti.

“Es una decisión soberana de la Argentina elegir con quién asociarse para ampliar la generación de energía nuclear, pero queremos advertir que China tiene una mirada menos estricta en lo que se refiere a seguridad y protección que nosotros; ellos toman atajos. Les hemos hablado a los reguladores para que estén seguros y entiendan cómo es el reactor chino y que verifiquen bien esa tecnología para que se aseguren que funciona”, dijo Ganzer.

En febrero pasado, Argentina firmó un acuerdo con China por el cual confirmó la construcción de una cuarta central nuclear que se llamará Atucha III. Esta negociación llevó más de 10 años e involucró también al gobierno de Mauricio Macri, quien decidió avanzar con el reactor de tecnología china Hualong One, de agua liviana y uranio enriquecido, en vez del de tecnología canadiense Candu, que se tenía como alternativa.

Ann Ganzer, subsecretaria adjunta de Política de No Proliferación en la Oficina de Seguridad Internacional y No Proliferación del Departamento de Estado, en una entrevista con LA NACION.
Ann Ganzer, subsecretaria adjunta de Política de No Proliferación en la Oficina de Seguridad Internacional y No Proliferación del Departamento de Estado. .

El acuerdo incluye que China aporte el 85% del financiamiento de la obra, presupuestada en US$ 8.300 millones, aunque las autoridades de la empresa estatal Nucleoeléctrica, encargada de la operación y mantenimiento de las centrales nucleares, están negociando para que los bancos chinos cubran el 100% del costo.

La construcción de Atucha III demoraría 99 meses (un poco más de ocho años). El repago comenzaría una vez que esté en operación y se extendería durante 12 años.

China tiene 54 centrales nucleares en funcionamiento en su país y está construyendo otras 15 más. Sin embargo, fuera de su territorio solo se probó la tecnología china en Pakistán; la Argentina sería el segundo país donde se exportaría el reactor Hualongo One.

“Sabemos que la Argentina está trabajando en el diseño de un reactor más chico, el Carem, y nos encantaría ver que construyan eso en vez [de la central nuclear con tecnología China, pero es una decisión de la Argentina. Solo le estamos comunicando al gobierno argentino algunas de las preocupaciones que tenemos sobre la calidad de control de seguridad de China. Es una alerta de nuestras preocupaciones”, hizo hincapié la funcionaria, que optó la visita a nuestro país como su primera salida internacional luego de dos años de pandemia.

Ganzer señaló a la energía nuclear como una herramienta clave para combatir el cambio climático y en ese sentido indicó que los reactores pequeños, como el que está diseñando la Argentina, son el futuro.

Creemos que los reactores pequeños pueden ser una significativa fuerza multiplicadora para ayudar al cambio climático. Todos los países están buscando energía limpia y muchos se enfocan en energías renovables, que son muy buenas, como la energía solar, eólica e hidráulica, pero no son consistentes, porque el sol no brilla siempre. La matriz energética necesita potencia de línea base y pensamos que pequeños reactores pueden ser la solución para parte de América Latina. Queremos asociarnos con la Argentina para proveer estos reactores al resto de la región. Tal vez el que está diseñando la Argentina o alguno nuestro o de algún otro país”.

Centrales nucleares Atucha I y Atucha II
Centrales nucleares Atucha I y Atucha II .

La funcionaria destacó el liderazgo argentino en el sector nuclear y lo ejemplificó en Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). “Deben estar muy orgullosos de Rafael Grossi. Valoramos mucho sus esfuerzos para asegurar la seguridad nuclear de los reactores, sobre todo el de Chernobyl, donde estamos muy preocupados por la toma de Rusia de esas operaciones».

«Hay establecidas reglas internacionales para mantener el orden, como el tratado nuclear de no proliferación, la convención de armas químicas y los tratados multilaterales de controles. Pero a Rusia no le importó. Estamos muy preocupados con la posibilidad de que Rusia utilice armas nucleares. Estamos mirando la situación de cerca, pero esperamos que no se llegue a eso”.

El reactor nuclear de Atucha II
El reactor nuclear de Atucha II .

«La Argentina y Estados Unidos tienen una relación de más de 40 años en materia de energía nuclear. El país fue el primero de todo América Latina en construir la primera central, Atucha I, que entró en operación en 1974. Hace 20 años se creó entre ambos países el Comité Permanente Conjunto de Cooperación en Energía Nuclear (Jscmec). (A los americanos nos encantan los acrónimos).»

«Hacemos estas reuniones una vez al año y alternamos el lugar. La última vez nos reunimos en Estados Unidos, en 2019. Después se suspendió por Covid los últimos dos encuentros y este año nos tocó en la Argentina. Tenía una delegación de 45 personas que quería venir, que tuvimos que cortar. Todos querían estar porque es una relación muy importante. La Argentina es líder en energía nuclear y en seguridad nuclear”.

Finalmente, volvió a dejar en claro la advertencia sobre la construcción de la central nuclear con tecnología china. “Lo importante es que la energía nuclear no es como construir otra fábrica, hay mucho de preocupación sobre seguridad y protección que va con ello, requiere regulaciones, pericia, entrenamiento especial, y esperamos trabajar en sociedad con la Argentina para traer esta información y capacidad en otros países de América Latina. La Argentina es la líder de la región y nos encantaría trabajar con ella para ayudar a otros países a construir esa infraestructura, para que cuando los reactores pequeños estén listos para la comercialización y exportación, los países de la región puedan comprarlos, operarlos y tener energía limpia en sus matrices”, concluyó.»

Comentario de AgendAR:

Me resulta inevitable recordar que las autoridades regulatorias nucleares de los EEUU, que «no toman atajos en materia de seguridad», licenciaron la central GE MK-1. Lo hicieron pese a las muchas objeciones internas de los revisores de esa tecnología. Aquí en los ’60 la GE-MK1 se rechazó a libro cerrado. La lista de objeciones era casi tan larga como la carpeta de presentación. Pero en EEUU se construyeron 23 de estos reactores cuyos sistemas de seguridad no son únicamente insuficientes, sino claramente malos, y al menos uno de ellos (la correlación de la potencia térmica del núcleo con el volumen del edificio de contención), incorregible. No es que eso lo hayamos descubierto aquí. En 1972 Stephen Hanauer, experto en seguridad radiológica de la AEC (Atomic Energy Commission) de los EEUU, pidió discontinuar la construcción de los GE-MK1, que la industria eléctrica estadounidense adoraba: eran TAN baratos… Aquel mismo año Joseph Hendrie, posteriormente director de la NRC, (Nuclear Regulatory Commission), el organismo federal que otorga o niega licencias a instalaciones nucleares, fue un poco más lejos que Hanauer y dijo que «era atractivo prohibir esos sistemas». Los cuestionamientos fueron «in crescendo»: en 1980 Harold Denton, otro directivo de la NRC, dijo que los GE MK-1 tenían un 90% de posibilidades de reventón del edificio de contención, en caso de derretimiento del núcleo. Ese edificio es la última línea pasiva de defensa entre los elementos combustibles y el medio ambiente, y en el GE-MK1 no sólo es de escaso volumen sino estructuralmente débil. General Electric y las «utilities» le cayeron a Denton con los tapones de punta, y luego pasaron años tratando de mitigar silenciosamente ese defecto intratable. No lograron mucho. España compró un GE-MK1, y la Tokyo Electrical Power Company (TEPCO) de Japón los 4 que se hicieron puré radioactivo en Fukushima, en el accidente de 2011. Además de problemas estructurales de diseño, estas centrales tenían tres agravantes independientes en sus sistemas de back-up para garantizar el enfriamiento de sus núcleos en caso de inundación:
  • eran pocos,
  • eran malos
  • y estaban mal ubicados.
Eso, en el país donde se acuñó la palabra «tsunami». El accidente de Fukushima llegó al tope de la escala de severidad en la escala INES: el 7. Sólo la URSS, con el accidente de Chernobyl en 1986, había llegado a esas alturas. Y para eso les hizo falta el peor diseño de central de la historia, el RBMK. También le recordaría a Mrs. Ganzer que el único derretimiento de núcleo de una central nuclear en las Américas la tuvo un reactor B&W, Babcok & Wilcox, mucho mejor que el GE-MK1, por la construcción. Pero eso sí, muy pobremente instrumentado, porque en su país, Mrs. Ganzer, «no toman atajos» con la seguridad nuclear para bajar costos. Tal vez el nombre del reactor le suene: Three Mile Island, en Harrisburg, Pennsylvania. ¿Recuerda, Mrs. Ganzer? La unidad 2 de ese complejo nuclear se accidentó en 1979. Sin víctimas, pero aquel fue el primer accidente nucleoeléctrico de la historia en alcanzar la categoría 5 en la escala INES, hubo una ola de terror nacional, y se tuvo que cerrar esa planta para siempre. Su gemela, Three Mile Island 1, tiene licencia del NRC para seguir operando hasta 2034. De modo que en materia de centrales nucleares el único país que licenció dos máquinas que sufrieron accidentes de categoría 7 y 5 en la escala internacional INES (7 es el máximo) fue EEUU, su país. Que nunca toma atajos, Mrs. Ganzer. Tal vez los chinos sean incluso peores que los estadounidenses en seguridad nucleoeléctrica, pero todavía no hay indicios de ello, pese a que desde 1991 tienen una flota activa de 54 reactores en operación, casi todos bastante grandes. Y como Ud. sabe, ni la física ni la química ni la meteorología permiten esconder un accidente INES 6 o 7 en una gran instalación nuclear, aunque las autoridades nacionales traten de disimularlo. El accidente de la unidad 4 del complejo de Chernobyl fue denunciado por los expertos en radioprotección de Forsmark, una central nuclear sueca distante 1100 km, cuando detectaron niveles anormales de cesio 137 y iodo 131 en los zapatos de un empleado. Hicieron una recorrida a fondo de seguridad de Forsmark y todo andaba normal. Salieron al parque que rodea la planta y había cesio 137 y 131 en el pasto. Acababa de llover, y el viento había soplado dos días seguidos desde Ucrania. Miraron el mapa: Chernobyl. Dieron la alarma. A las pocas horas, el gobierno de Gorbachov dio oficialmente la noticia. Si los chinos hubieran tenido algún problema grave de seguridad nuclear, el planeta entero se habría enterado, Mrs. Ganzer. Y si lo llegan a tener, nos enteraremos. De todos modos, si la ARN, la Autoridad Regulatoria Nuclear de nuestro país observa algo que no le guste en el diseño de la Hualong-1 que se está comprando a China, tiene suficiente autonomía como para detener la adquisición. Y en ello le puede pasar por encima incluso al presidente de la Nación. No es un invento, es historia. Si Ud. no lo sabe, será porque estaba distraída, Mrs. Ganzer. Pero conviene repasar esas cosas antes de bajar a darnos consejos. El CALIN, o Comité de Licenciamiento, antecesor institucional de la actual ARN, hizo parar Atucha I en 1987 porque el gobierno del doctor Raúl Alfonsín venía retrasando paradas de mantenimiento a la central. Alfonsín hacía esto porque se le venía encima un verano de apagones: faltaba electricidad en todo el país, pero el problema era peor en el AMBA, ya que el parque de generación térmico de SEGBA e ITALO era viejísimo y no había modo de sostenerlo en línea. Como la dirección de la CNEA trataba de colaborar con el gobierno y los apagones son muy impopulares, para la Secretaría de Energía lo ideal era que las 2 robustas centrales nucleares cargaran con el peso muerto de todo un sistema eléctrico que se había derrumbado ante sus ojos. Para el Ministerio de Economía, esa situación también era ideal: el país estaba endeudado y los repuestos nucleares son importados y caros. Pero en 1987 Chernobyl era un recuerdo recientísimo. El CALIN perdió la paciencia, informó a la prensa, y el escándalo subsiguiente permitió que Atucha I hiciera rápido y bien su muy atrasada parada de mantenimiento. ¿Alguien fue echado? Nadie. ¿Represalias institucionales? Tampoco. ¿Carreras estropeadas? En absoluto. Para la cúpula de la CNEA al hacer su trabajo el CALIN estaba garantizando que en Argentina la energía nuclear siguiera siendo una opción. En EEUU, ya desde antes del accidente de Three Mile Island, había dejado de serlo tiempo atrás: las plantas se habían vuelto endemoniadamente complejas y caras. Después del accidente se volvieron también anatema político. Hoy la seguridad nuclear en nuestro país está a cargo de la ARN, que es externa al organigrama de la CNEA y de NA-SA, se maneja con presupuesto propio y depende únicamente del Poder Ejecutivo Nacional. Es otra gente de otra generación, pero con la misma formación científica y legal, y un grado aún mayor de independencia institucional. Haciendo historia, esto no es algo que se pueda decir de la Nuclear Regulatory Commission de los EEUU, según los hechos, Mrs. Ganzer. ¿Puedo llamarla Ann? Have a good trip, Ann.

Daniel E. Arias

Covid-19: leve aumento de casos y de positividad en Argentina, pero pocos pacientes en terapia intensiva

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  • Los casos detectados de coronavirus aumentaron levemente y también la positividad (el % de casos confirmados sobre las pruebas realizadas) en la última semana en nuestro país.
  • Esto podría indicar un cambio en la tendencia de la curva, que según especialistas es “esperable” frente al comienzo del frío y la circulación de la variante Ómicron BA.2, pero las internaciones en terapia intensiva y las personas fallecidas continúan bajas.
“Comenzamos a ver un aumento muy muy leve. Esto está dentro de lo esperable porque estamos entrando en el otoño-invierno”, indicó Analía Rearte, directora nacional de Epidemiología e Información Estratégica del Ministerio de Salud. La especialista y funcionaria señaló que “desde el Ministerio sabemos que es esperable que haya un aumento de casos de Covid -no sabemos si este incremento implica que ya empezó o no- y lo que no sabemos es cómo será con la co-circulación de otros virus respiratorios, que también es esperable que aumenten su presencia”. “Se empieza a notar en las estadísticas un crecimiento de los casos detectados. Sin dudas, con los cambios de criterio en el testeo va a ser cada vez más compleja la detección, pero aún así en algunos distritos como la Ciudad de Buenos Aires ya comienzan a verse leves aumentos en las notificaciones y también en la positividad”, indicó el contador Martín Barrionuevo, que analiza datos desde el inicio de la pandemia. De acuerdo a su trabajo que toma como base las cifras del Ministerio de Salud, a nivel nacional la positividad pasó de 7% a principio de abril a estar hoy cerca del 10%, y lo mismo sucede en la Ciudad Buenos Aires. Por su parte, el físico e investigador del Conicet Jorge Aliaga detalló que “el promedio de confirmados semanales a nivel nacional, ordenados por fecha de inicio de síntomas, entre el 10 y el 16 de abril fue de 637, mientras que la semana pasada (entre el 17 y el 23 de abril) fue de 699”. “Hay que tener en cuenta que estas cifras son por fecha de inicio de síntomas, que es una manera de evitar las variaciones de las fechas de cargas, pero que también pueden ser incompletas porque puede haber casos que se notifiquen dentro de un tiempo que corresponden a estas semanas”, indicó Aliaga. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el investigador señaló que “desde hace unas semanas se ve una curva que sube muy lentamente pero en forma sostenida”. El médico infectólogo Martín Hojman, quien trabaja en el Hospital Rivadavia, en el barrio de Recoleta, también observó “un incremento leve en las consultas y las confirmaciones en los últimos días”; en tanto que señaló que “los casos en las UTI continúan bajos”. Este cambio en el comportamiento de la curva de casos de Covid, que venía descendiendo en forma sostenida, también es esperable para Aliaga. “Por un lado, está la variante Ómicron BA.2 circulando en CABA, por el otro las personas están más encerradas como consecuencia del frío y con más actividades presenciales”. Según el último reporte de la sala de situación del Ministerio de Salud, al 18 de abril se habían detectado 154 casos de variante ómicron BA.2 (más transmisible aún que la Ómicron original), de los cuales 27 eran personas con antecedente de viaje internacional y 127 se encontraban en investigación. Frente a este escenario, Barrionuevo sostuvo que “tenemos que aprender a mirar estas nuevas ‘olas’ o incremento de casos con un prisma diferente porque con la vacunación y la enorme cantidad de contagios previos hay mucha población con inmunidad y esto es clave para tratar de comprender cuál será el impacto de esos crecimientos”. “Hoy tenemos niveles muy bajos de personas internadas en terapia intensiva y también tenemos pocas personas fallecidas por Covid-19; si se ordenan por fecha de fallecimiento debemos estar en 5 personas diarias a nivel país”, completó. A modo de ejemplo, Barrionuevo describió que en Corrientes “hace más de 20 días que no hay ningún fallecido por Covid en el Hospital de Campaña”. En el mismo sentido, Aliaga señaló que “si el aumento de casos no es tan alto, el impacto en el crecimiento de muertes va a ser bajo porque la letalidad bajó muchísimo como consecuencia de las vacunas”. “No obstante -señaló- si se desatara otra ola como la última causada por Ómicron, igual tendríamos muchas personas fallecidas, aunque el número sea significativamente menor en proporción a los casos que las olas anteriores”. Desde 18 de abril, el Ministerio implementó una nueva estrategia de transición para integrar la vigilancia de Covid-19 a la de las enfermedades respiratorias agudas de presunto origen viral. Se definió que se priorizará el diagnóstico en personas con enfermedades respiratorias que pertenezcan a los siguientes grupos: mayores de 50 años y con condiciones de riesgo; poblaciones especiales que residan, trabajen o asistan a ámbitos que por sus características presentan mayor riesgo de transmisión o generación de brotes.

IEASA ya contrató 9 barcos de gas natural licuado por u$s 657 millones

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La empresa estatal Integración Energética Argentina (IEASA, ex Enarsa) adjudicó nueve cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) por unos u$s 657,8 millones para superar el inicio del invierno 2022. El Estado nacional pagó un precio promedio u$s 28,729 por millón de BTU, un 27,6% menos que en la licitación anterior, cuando por ocho barcos regasficadores se pagó u$s 39,666 el millón de BTU en promedio. Con este nuevo cargamento ya suman 17 los navíos contratados desde fines de marzo. Cinco atracarán en el puerto de Escobar y los otros cuatro en el de Bahía Blanca. La terminal Escobar puede regasificar hasta 10 barcos por mes, mientras que Bahía tiene capacidad para cinco. Se estima que para toda la temporada invernal serán necesarios entre 50 y 60 en total, por lo que desde ahora la empresa estatal deberá contratar unas 40 embarcaciones más. En IEASA no solo celebraron el precio promedio de u$s 28,729, sino que resaltaron que al momento de la apertura de la oferta el precio del GNL de referencia TTF cotizaba a u$s 32,25. O sea, que en medio del conflicto por la guerra en Ucrania y la disparada de los precios de la energía se pagó menos y, encima, por más volumen. Pero el año pasado, sin guerra ni sanciones a Rusia, IEASA había pagado u$s 8,33 por millón de BTU para abastecer de GNL el invierno 2021. Es que el total adjudicado con los nueve barcos fue de 22,9 trillones de BTU, por encima de los 19,8 trillones de BTU de la licitación anterior con ocho. Esta compra representó 3,1 TBtu adicionales y u$s12,4 millones menos. Una explicación a la reducción de los precios fue la menor demanda de GNL en Europa y el nuevo confinamiento en China.
Para pasar el invierno y sostener la demanda de electricidad y gas el Gobierno diseñó un plan energético. Estas adjudicaciones de GNL se complementan con un aumento de la producción subsidiada de gas natural que llegó a 125 MMm3/ en marzo, particularmente con el shale gas de Vaca Muerta, más un acuerdo de provisión de gas desde Bolivia, que está dispuesto a enviar 14 MMm3/d en plena temporada fría, de mayo a septiembre. En el Gobierno confían que el gas boliviano, un invierno menos frío y una mejora de la producción hidroeléctrica podrían ayudar a una menor adquisición de cargamentos de GNL, causarán una menor necesidad de regasificación. En 2021, Argentina alcanzó casi los niveles de importación de GNL previos a la pandemia, con un total de 56 cargamentos. Casi todos los envíos que recibió el país el año pasado provinieron de Estados Unidos, que aumentó rápidamente la producción ante la mayor demanda, Qatar y Trinidad y Tobago. Por primera vez desde 2013 llegarán dos cargamentos de GNL de Egipto. Los dos buques, el BW Brussels y el Stena Clear Sky, se dirigen al puerto argentino de Escobar después de embarcar GNL en los puertos egipcios de Damietta e Idku. Con estas medidas y en medio de la crisis energética global por el conflicto entre Rusia y Ucrania, los analistas calcularon que el desbalance entre exportaciones e importaciones de la Argentina se multiplicará casi por ocho al pasar los u$s 600 millones del año pasado a unos u$s 4.700 millones en este, como estimó consultor Daniel Gerold en IDEA Neuquén. Otras evaluaciones más pesimistas hablan de un déficit energético de más de u$s 5.500 millones al terminar el 2022.

Nucleoeléctrica Argentina ratificó la actual conformación de su Directorio por un nuevo período

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Este martes 26 de abril se realizó la Asamblea de Accionistas de Nucleoeléctrica Argentina, en la que se ratificó la actual conformación del Directorio de la empresa, por un nuevo período.

Así, la constitución del Directorio continúa siendo la siguiente: – Presidente: Ing. José Luis Antúnez – Vicepresidente: Lic. Jorge Sidelnik – Director: Ing. Alejandro Estévez – Director: Lic. Isidro Baschar – Director: Dr. Gabriel Barceló Como síndicos fueron nombrados: Síndicos titulares: – Hebe Cereseto – María Valeria Fortti – Gustavo Alberto Macagno Síndicos suplentes: – Silvia Alejandra Rodríguez – Marcelo Daniel Pinceti – Juan Leonardo Sevilla Nucleoeléctrica Argentina, NA-SA, es la empresa a cargo de la operación de las tres centrales nucleares en funcionamiento en el país, Atucha I, Atucha II y Embalse. La potencia instalada total de sus tres plantas es de 1763 MW. La compañía está a cargo de la comercialización en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) de la energía producida por sus plantas y del gerenciamiento de los proyectos que aseguren la normal operación de sus instalaciones, así como de aquellos que tengan por objetivo la construcción de futuras centrales nucleares en territorio nacional. La empresa es una sociedad anónima cuyo capital social accionario se encuentra distribuido entre el Ministerio de Economía de la Nación (79%), la Comisión Nacional de Energía Atómica (20%) e Integración Energética Argentina S.A (IEASA).

Desde la OMS, advierten a Elon Musk por su compra de Twitter: «La mala información cuesta vidas”

Al mismo tiempo que el multimillonario Elon Musk cerró un acuerdo para comprar Twitter, un funcionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre los peligros que representa la desinformación sobre la salud y vacunas en las redes sociales.

«La mala información cuesta vidas”, dijo el martes Mike Ryan, director ejecutivo del programa de emergencias sanitarias de la OMS, en respuesta a la pregunta de un reportero sobre la oferta de Musk, un autodenominado absolutista de la libertad de expresión, para comprar Twitter por unos US$ 44.000 millones. “Cuando alguien alcanza una posición en la vida en la que tiene tanta influencia sobre la forma en que se comparte la información con las comunidades, asume una gran responsabilidad”, señaló Ryan en la conferencia de prensa en Ginebra. Durante la pandemia, la OMS ha trabajado con plataformas de redes sociales para brindar la información más reciente y precisa sobre el covid y las vacunas. “Le deseamos suerte al Sr. Musk con sus esfuerzos para mejorar la calidad de la información que todos recibimos”, agregó Ryan. “En el caso de esta pandemia, la buena información salva vidas. La mala información te lleva a lugares muy malos”. Las muertes globales relacionadas con el covid fueron alrededor de 15.000 la semana pasada, dijeron funcionarios en la sesión informativa, la más baja desde marzo de 2020. Aun así, indicaron, la pandemia no ha terminado. Comentario de AgendAR: Estamos de acuerdo con el directivo de la OMS en cuanto a la responsabilidad de las empresas propietarias de las redes sociales, que deben, necesariamente, equilibrar sus beneficios, la libertad de expresión, y desalentar los mensajes de odio o ignorancia que circulan en ellas. Pero estaríamos más impresionados por sus declaraciones si la Organización Mundial de la Salud, hubiera sido más acertada y oportuna en su comunicación sobre la pandemia.

Porqué el Estado argentino decidió financiar las pruebas de la ARVAC «Cecilia Grierson»

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¿Cómo y por qué se eligió financiar a la vacuna argentina que acaba de iniciar la primera fase de ensayos clínicos? En un reportaje de la agencia TSS, el biólogo molecular Lautaro Zubeldía, asesor del MinCyT durante la selección de proyectos, señala la importancia de diseñar una estrategia local de desarrollo de fármacos y los condicionamientos geopolíticos que enfrentan este tipo de iniciativas. Lautaro Zubeldía es biólogo molecular especializado en Desarrollo de la Biotecnología en el área de Vacunas preventivas y Terapéuticas. Después de dedicarle más de una década a la investigación en el laboratorio, decidió que los ensayos los haría con su propio trabajo: se preguntaba por qué la mayoría de las investigaciones que llevaban a cabo “no pasaban nunca de la frontera de la mesada a un producto que llegue a manos de la gente y que le solucione algún tipo de problemática”. Fue así como se volcó a las ciencias sociales y, particularmente, a cuestiones de política científica y tecnológica, lo que lo llevó a dedicar su posdoctorado al análisis del desarrollo y la producción nacional de vacunas. En medio de ese proceso, se desempeñaba como asesor en el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MINCYT) cuando durante la pandemia se abrió la convocatoria que buscaba financiar proyectos locales de investigación en vacunas contra el SARS-Cov-2, entre los cuales resultó seleccionado el de la denominada “ARVAC Cecilia Grierson”. Así, se convirtió en la primera en pasar a la fase de ensayos clínicos a través de un consorcio público-privado entre el CONICET, la UNSAM y el Laboratorio Cassará. ¿Qué características distinguían a la ARVAC para que recibiera financiamiento público? Varios, como la característica de la plataforma, cómo está diseñada y cómo se elige el antígeno, por ejemplo. Cuando evaluamos qué plataformas debíamos apoyar, vimos que ARVAC no usa el Spike entero sino otra fórmula más pequeña, el denominado Receptor Binding Domain (RBD), que es una fracción del Spike. Es decir, restringe la porción del antígeno, algo que a mí, como biólogo, de alguna manera, me da más de seguridad. ¿En qué sentido? Históricamente, fueron apareciendo una sucesión de virus: SARS 1, MERS, Chikungunya, Zika, Ébola y las gripes aviares, que tenían un 30% de letalidad aunque no eran tan contagiosas. Pero, ya desde la aparición del SARS 1, se hablaba de que el target para una posible vacuna ideal era la proteína Spike. Por eso, cuando comenzó la pandemia hice una revisión de la literatura disponible y encontré publicaciones del año 2010 que advertían que ese antígeno entero, en experimentos in vitro, había generado efectos fisiológicos. Entonces, cuando vi la plataforma de subunidad –que es la que utiliza ARVAC– me pareció una buena opción, porque esa tecnología, ese modo de abordar una vacuna, ya se probó en muchas otras y se conoce que, en general, los efectos secundarios que puede tener esa plataforma no serían peligrosos.
La ARVAC Cecilia Grierson es la primera candidata vacunal argentina en pasar a la fase de ensayos clínicos a través de un consorcio público-privado entre el CONICET, la UNSAM y el Laboratorio Cassará.
De todos modos, la proteína Spike completa es la que se está utilizando en la mayoría de las vacunas que hoy están disponibles contra la Covid. Sí, son la tercera generación de vacunas, las de RNA y las de vector viral, como la Sputnik V, la de Cansino y la de Astra Zeneca. Las vacunas de vector viral se caracterizan porque no inyectan un pedacito del antígeno sino un vector, que es un virus que también está incapacitado de reproducirse, que lleva el gen Spike o una porción del antígeno que vos quieras introducir. Ese virus vector introduce su ADN a determinadas células del cuerpo y las obliga a fabricar el antígeno. La estrategia de estas vacunas es valerse de la maquinaria molecular de las propias células del cuerpo, para obligarlas a fabricar el antígeno contra el cual el sistema inmune va a reaccionar. Y entre las vacunas que se están investigando en el país, también hay algunas que usan la tecnología de vector viral. Sí. Las vacunas de vector viral permiten dar una respuesta rápida frente a una amenaza que se esparce muy rápidamente. Desde el punto de vista del análisis de una pandemia, ante la aparición de un virus que empieza a contagiarse agresivamente, las vacunas de vector viral son más fáciles de producir y escalar que las vacunas a subunidad. Además, en este tipo de vacunas, al igual que en las de ARN, frente la aparición de mutaciones, se puede modificar más rápido el antígeno. Entonces, si estamos en una situación donde va a haber más pandemias, es importante tener una plataforma de vacunas que permita una respuesta rápida. ¿Las vacunas tradicionales de virus inactivado, como la de Sinopharm, no son una opción? Sí, esas son muy buenas, lo que pasa es que son muy complejas y caras de producir, porque se necesitan fabricar grandes cantidades de virus y luego inactivarlos. Para eso es imprescindible tener al menos tres o cuatro laboratorios de alta bioseguridad, porque hay que ser muy cuidadosos de que no se escape el virus. Además, montar esos laboratorios tiene dos complejidades: por un lado, es muy costoso, y por otro, despierta suspicacias, porque cualquiera que tiene esos virus también puede fabricar armas biológicas. Entonces, desde otros países pueden empezar a cuestionarse qué hace la Argentina con eso. Si algo ha dejado en claro la pandemia es que no se puede diseñar una estrategia de desarrollo de fármacos y vacunas sin leer el momento geopolítico. Lo que pasa hoy con los desarrollos biotecnológicos es similar que lo que pasó con la tecnología nuclear después la Segunda Guerra Mundial.
“No se puede diseñar una estrategia de desarrollo de fármacos y vacunas sin leer el momento geopolítico”, dice Zubeldía.
Volviendo a ARVAC, se dice que para fin de año podría estar aprobada. ¿Es posible concluir las tres fases de investigación clínica en tan poco tiempo? Sí, es rápido. En cuanto a las fases, hay que decir dos cosas: una es que se van a hacer las tres fases como vacuna de refuerzo, lo que de alguna manera acorta el camino, porque, según las regulaciones de ANMAT, se necesitan menos personas. Lo otro es que luego habrá que hacer fármaco-vigilancia de la gente a la que se le aplicó la ARVAC: ver qué les pasó y qué no, si tuvieron efectos secundarios. Todo eso se comprueba en las tres fases de pruebas clínicas pero después tiene que continuar en el campo. No es que después de la fase tres ya se terminó. Eso es lo que nos metieron en la cabeza durante la pandemia, pero no es así. Por eso, antes se tardaba cinco años en poner una vacuna en el mercado, porque había que vigilar qué estaba pasando con los cuerpos de las personas. Entonces, las fases 1, 2 y 3 son rápidas, pero también es importante la fase 4. Pero, entonces, ¿son suficientes las tres primeras fases para empezar a aplicar la vacuna en personas? Sí, lo son, si después se hace fármaco-vigilancia. Es decir, si se hace un seguimiento a las personas por un tiempo prudencial. ¿Cuál es la relevancia de este desarrollo? Haber iniciado el camino de tener plataformas vacunales realizadas en el país, con tecnología propia y, en la medida de lo posible, con empresas nacionales o estatales. Hoy no hay un laboratorio público que pueda hacer el trabajo que está haciendo Cassará, pero con inversión se podría realizar. Me parece indispensable tener varias plataformas distintas para afrontar este tipo de amenazas que pareciera que van a seguir estando. Es lo que creo que el Estado, con todas las dificultades del caso, está haciendo. Me parece importante que tengamos una vacuna propia.

«No podemos mitigar el cambio climático sin la sociedad civil organizada»

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La bióloga Mercedes María da Cunha Bustamante es especialista en el área de mitigación, es decir, en estudiar las posibilidades para reducir los impactos de la crisis climática. Por esta razón forma parte del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), del que se ha publicado recientemente la tercera parte del Sexto Informe de Evaluación, que corresponde precisamente al Grupo de Trabajo III sobre mitigación. Estos trabajos alertan de que está en manos de las políticas públicas y de los planes gubernamentales presentados por los países que se pueda frenar la catástrofe climática que ya está azotando al planeta y que irá a más.
Mercedes María da Cunha Bustamante
Mercedes María da Cunha Bustamante
¿Qué es lo más urgente que subraya este nuevo informe respecto a los anteriores? El mensaje central es claro: a menos que se produzcan reducciones inmediatas y profundas de las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores y regiones, el objetivo de 1,5 °C está fuera de alcance. También se trata con contundencia el tema de la de mitigación del cambio climático y de los costes. ¿Cuál es el coste-beneficio que tenemos al invertir en el cambio? Cada vez hay más pruebas de la acción climática como políticas y programas específicos para reducir las emisiones. Hay opciones disponibles ahora en todos los sectores que podrían reducir dichas emisiones a la mitad para 2030. Los próximos años serán críticos. Existen oportunidades para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en torno a la mitad del nivel de 2019 para 2030, con un coste inferior a 100 dólares por CO2 equivalente (tCO2eq) y con las opciones que cuestan menos de 20 dólares tCO2-eq, que constituyen más de la mitad del potencial de 2030. Para la gran mayoría, los beneficios monetarios de la mitigación superan sus costes. Usted es de Brasil, uno de los países con mayor masa forestal del planeta. ¿Qué le debemos a las comunidades indígenas que están protegiendo las áreas mejor conservadas? Es fundamental que una gobernanza climática basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluya todas las voces y, en particular, las de estos grupos para que tengan sus derechos garantizados y se beneficien del apoyo para proteger sus territorios. Los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales protegen una gran parte de los espacios naturales del mundo y contribuyen así a la lucha contra el cambio climático. Por otro lado, se encuentran entre los grupos más vulnerables a esta crisis. ¿Cómo vamos a abordar esa reconversión si la industria y los consumidores seguimos con hábitos parecidos a hace una década? El informe incorpora un capítulo específico sobre el papel de los consumidores, el comportamiento y el estilo de vida en la mitigación de las emisiones. Los resultados indican que pueden desempeñar un papel importante si se actúa junto con las políticas públicas y el sector privado, para que los consumidores puedan tomar decisiones sostenibles. Este último trabajo también pone de manifiesto la desigualdad y la importancia de impulsar una transición justa. Lo que está claro es que no podemos mitigar el cambio climático sin trabajar en la producción y el consumo. En su país las políticas ambientales son esenciales debido a la gran biodiversidad y riqueza natural que existe. ¿Cómo afectan las decisiones políticas a estas resoluciones que tienen que ser globales? ¿Son los políticos y la industria los únicos responsables? El papel de las políticas nacionales, los sistemas de gobernanza, el desarrollo tecnológico, las inversiones y la cooperación internacional se analiza en profundidad en el informe en varios capítulos. En los diferentes sectores hay actores relevantes que forman parte de la solución a la crisis climática. En concreto, las emisiones del uso de la tierra son importantes para América Latina y el Caribe. Esta región también concentra algunos de los llamados países megadiversos. Integrar las estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático con la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad puede generar múltiples cobeneficios para las regiones y atraer nuevas inversiones, tan necesarias en este momento. La participación de la sociedad civil organizada es muy relevante para hacer avanzar el proceso y los compromisos políticos Los objetivos del Acuerdo de París parecen lejanos y los límites de aumento de temperatura se están incrementando, según los modelos climáticos y si se tiene en cuenta el peor o el mejor escenario. ¿Cómo se debe trasladar esto a la sociedad, que informe tras informe no ve cambios reales? La participación de la sociedad civil organizada es muy relevante para hacer avanzar el proceso y los compromisos políticos. Lo vemos con el aumento de los litigios sobre el clima en varios países y la creciente implicación de los jóvenes en estas cuestiones que tanto afectan a su futuro. La prensa también desempeña un papel fundamental a la hora de dar a conocer las mejores pruebas científicas disponibles y de advertir de la escasa ventana de oportunidad que aún tenemos.

Exportaciones e importaciones llegaron a un máximo histórico en el primer trimestre de 2022

Entre enero y marzo, Argentina vendió por u$s 19.342 millones y compró por u$s 17.958 millones, según informó el INDEC. Las subas se dieron fundamentalmente por la escalada en los precios internacionales, pero también crecieron las cantidades comercializadas.

De acuerdo con los datos oficiales, en marzo el país vendió por u$s 7.352 millones, debido a un incremento del 23% en los precios y del 5% en las cantidades. Las exportaciones que entre enero y marzo sumaron unos inéditos u$s 19.343 millones crecieron un 25,5% anual (= +u$s 3.396 millones). El anterior máximo para este mismo período se había verificado en 2012. Aunque la suba en los precios, impulsada en gran parte por la guerra entre Rusia y Ucrania, fue el principal factor que explicó el nivel de comercio internacional, desde el Ministerio de Economía también destacaron que las cantidades exportadas fueron las segundas más altas de la historia. En la segmentación por rubros, las que más se dispararon en términos anuales durante el primer trimestre fueron las ventas externas de combustibles y energía (+94%). También crecieron fuerte los envíos de productos primarios (+57,7%) y de manufacturas de origen industrial (+32%). La única división que arrojó una caída fue manufacturas de origen agropecuario (-4,2%). En cuanto a los tipos de productos, los que más incidieron en las exportaciones adicionales respecto de 2021 fueron cereales (+84,6% ó u$s 2.112 millones), petróleo crudo (+207,3% ó u$s 653 millones) y productos químicos (+65,9% ó u$s 616 millones). Los principales destinos durante el primer trimestre fueron:
  1. Brasil (12,7%)
  2. Estados Unidos (7,5%)
  3. Chile (6,6%)
  4. China (6,5%)
  5. Países Bajos (5,5%)
Paralelamente, en el tercer mes del año las importaciones totalizaron unos u$s 7.073 millones, por un alza anual de 16,7% en las cantidades y de 13,7% en los precios. De este modo, en el acumulado del primer trimestre se observó una suma histórica de u$s 17.958 millones, aumentando un 39,5% (= u$s 5.083 millones). Las importaciones que más repuntaron en relación al primer trimestre de 2021 fueron las de combustibles y lubricantes (+190,7%). Las de bienes intermedios, el rubro de mayor participación en el total, treparon 32%. Solo cayeron las adquisiciones de vehículos y autopartes (-16,5%). Por tipo de productos, las subas de mayor incidencia fueron las de suministros industriales elaborados (+u$s 1.509 millones ó 39,9%), combustibles y lubricantes elaborados (+u$s 1.374 millones ó 296,8%), y bienes de capital, excluídos equipos de transporte (+u$s 549 millones ó 31,9%). Los principales proveedores en el primer trimestre fueron:
  1. China (24,5%)
  2. Brasil (19,2%)
  3. Estados Unidos (8,3%)
  4. Alemania (3,5%)
  5. Paraguay (2,6%)
Debido al mayor aumento relativo de las importaciones, el superávit comercial se desaceleró a u$s 279 millones, el nivel más bajo desde diciembre de 2020.

Olvídense de twitter, Elon Musk va por el litio. Automóviles eléctricos y geopolítica

LONDRES.- Las ganancias y los precios  de Tesla acapararon la atención de la industria automotriz la semana pasada, pero un hecho posiblemente crucial para el sector pasó casi desapercibido.

Quien encabeza, por muy lejos, el mercado de los autos eléctricos reveló que casi la mitad de los vehículos que ensambló en el primer trimestre estaban equipados con baterías de litio-fosfato de hierro (LFP), más baratas que las celdas basadas en níquel y cobalto que dominan en Occidente.

El CEO de Tesla, Elon Musk, junto al canciller alemán, Olaf Scholz, en una fábrica en Gruenheide, cerca de Berlín. (Photo by Patrick Pleul / POOL / AFP
El CEO de Tesla, Elon Musk, junto al canciller alemán, Olaf Scholz, en una fábrica en Gruenheide, cerca de Berlín. .

La revelación, eclipsada por los ingresos de 19.000 millones de dólares del fabricante de automóviles y la oferta de Elon Musk por Twitter, fue la primera vez que Tesla da a conocer datos tan concretos sobre la composición de sus baterías.

Fue una fuerte señal de que las celdas electrolíticas basadas en el hierro están empezando a ganar atractivo en el mundo, en un momento en que el níquel ha sido golpeado por las preocupaciones de suministro debido a la guerra de Rusia -el principal productor- en Ucrania. Además, el cobalto ha estado en entredicho por los reportes sobre las peligrosas condiciones de las minas artesanales en la República Democrática del Congo.

Tesla no es la única que apuesta a que las baterías LFP, ya populares en China, puedan abrirse paso en los mercados occidentales.

Más de una docena de empresas están estudiando la posibilidad de establecer fábricas de baterías y componentes de LFP en Estados Unidos y Europa en los próximos tres años, según un estudio de la agencia Reuters sobre el panorama para los vehículos eléctricos y entrevistas con varios empresarios del sector.

Junto con Bolivia y Chile, la Argentina conforma el “triángulo” que posee el 63% de las reservas de litio en el planeta. Mineral con alta conductividad eléctrica, el litio es fundamental para producir las baterías que, se espera, permitirán al mundo cortar la dependencia a los combustibles fósiles y migrar a energías renovables más limpias.

“Ventaja clara”

“Creo que el fosfato de hierro y litio tiene una nueva vida”, dijo Mujeeb Ijaz, fundador de la empresa estadounidense de baterías Our Next Energy, que dice estar buscando un centro de producción en Estados Unidos. “Tiene una ventaja clara y de largo plazo para la industria del vehículo eléctrico”.

Ijaz ha trabajado en este campo el tiempo suficiente como para ver cómo una tecnología que no logró imponerse en Estados Unidos hace una década cobra un nuevo impulso. Fue director de tecnología de A123, de Michigan, uno de los primeros productores de baterías LFP que quebró en 2012 y fue adquirido por una empresa china.

Ijaz y otros promotores de las LFP citaron la relativa abundancia y los precios más baratos del hierro como un factor clave que empieza a compensar los inconvenientes que han frenado la adopción de las células LFP en todo el mundo: son más grandes y pesadas, y generalmente conservan menos energía que las células NCM, lo que les da una menor autonomía.

Sin embargo, hay que subir una enorme montaña. La química LFP representó solo el 3% de las baterías para vehículos eléctricos en Estados Unidos y Canadá en 2022, y el 6% en la Unión Europea, mientras que las células de níquel-cobalto-manganeso (NCM) son el resto, según datos de Benchmark Mineral Intelligence (BMI).

La carrera es mucho más reñida en China, donde el LFP tiene el 44% del mercado de los vehículos eléctricos frente al 56% del NCM.

Podría ser un camino largo y difícil para los fabricantes occidentales de células de LFP que quieran prosperar frente a sus rivales de China, que representa alrededor del 90% de la producción mundial.

Una preocupación de corto plazo para estas empresas, según el director de datos de BMI, Caspar Rawles, es la continua dependencia de los proveedores chinos para los materiales refinados.

Las celdas de LFP también contienen más litio que sus rivales de NCM, y los expertos del sector temen que la ventaja histórica de las baterías basadas en el hierro, por ser más baratas de producir, pueda verse mermada e incluso borrada por el aumento del costo del metal.

¿Sin salir de Los Ángeles?

Tesla lleva utilizando LFP en algunas versiones básicas de su Model 3 fabricadas en Estados Unidos desde el año pasado, ampliando el uso de la tecnología fuera de China, donde hace unos dos años empezó a usar en algunos Model 3 baterías LFP de CATL de China, el mayor fabricante de baterías para vehículos eléctricos del mundo.

Sin embargo, dado el dominio histórico de las baterías basadas en níquel y cobalto en Estados Unidos, la magnitud del uso de células LFP por parte de Tesla en el primer trimestre de 2022 -instaladas en unos 150.000 autos producidos- tomó por sorpresa a algunos analistas y especialistas en baterías.

Mitra Chem, cofundada por el antiguo director de la cadena de suministro de baterías de Tesla, Vivas Kumar, está trabajando en la fabricación de materiales para baterías LFP, inicialmente en California. Kumar dijo que esperaba que los precios del níquel sigan siendo volátiles debido a los problemas en la cadena de abastecimiento.

El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, habla en la Conferencia y Exhibición SATELLITE en Washington, el lunes 9 de marzo de 2020. (Foto AP/Susan Walsh, Archivo)
El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, habla en la Conferencia y Exhibición SATELLITE en Washington, el 9 de marzo de 2020. .

“La mejor póliza de seguro que tienen los fabricantes de automóviles (…) es incorporar más cátodos a base de hierro en su cartera”, añadió.

La empresa estadounidense de vehículos eléctricos Fisker, que planea usar baterías de LFP en sus SUV de gama baja, tiene previsto abastecerse de células de CATL. Sin embargo, su presidente ejecutivo, Henrik Fisker, dijo que estaba en conversaciones con proveedores de baterías fabricadas en Estados Unidos, Canadá o México a partir de 2024 o 2025.

El abastecimiento local es importante porque el envío de los pesados paquetes desde Asia es caro, especialmente para los vehículos de bajo costo y gran volumen, según Fisker. Además, no es respetuoso con el medio ambiente, añadió el presidente ejecutivo, que confía en que habrá un lugar importante para las baterías de LFP en la oferta global de vehículos eléctricos.

“Si nunca salgo de Los Ángeles, nunca salgo de San Francisco, nunca salgo de Londres (…) Creo que ahí es donde el LFP es realmente útil”, dijo sobre los propietarios de vehículos eléctricos urbanos que recorren distancias más cortas.

Otros fabricantes de automóviles de gama alta también están estudiando la química tras el estallido de la guerra de Ucrania, como Audi, de Volkswagen,, que no ha usado antes baterías LFP.

“Es muy posible que veamos las baterías LFP en una mayor parte de la flota a medio plazo”, dijo el presidente ejecutivo de Audi, Markus Duesmann, en marzo. “Después de la guerra, surgirá una nueva situación; nos adaptaremos a ella y elegiremos las tecnologías y especificaciones de las baterías en consecuencia”.

El jefe de compras de BMW, Joachim Post, también dijo recientemente que la empresa estaba examinando las ventajas de la LFP. “Estamos estudiando diferentes tecnologías para minimizar el uso de recursos y también estamos estudiando la optimización de la química”.

Entre sus ventajas, las celdas LFP suelen presentar menos riesgo de incendio que las NCM y pueden cargarse continuamente sin perder tanto rendimiento durante de la vida de la batería.

A medida que el mercado mundial de los vehículos eléctricos se expande, se espera que esta química se introduzca en más vehículos comerciales y de consumo básicos en los que una mayor autonomía no es tan importante.

Sin embargo, los obstáculos para la adopción generalizada de las pilas LFP incluyen la búsqueda de soluciones para mejorar la densidad energética -reduciendo así el tamaño y el peso- y la lucha contra el creciente costo del litio.

Mientras tanto, la construcción de plantas y el aumento de la producción de LFP en Estados Unidos y Europa llevará tiempo, lo que subraya el reto que supone para los gobiernos occidentales reducir la dependencia de China.

Las nuevas empresas estadounidenses se enfrentan a una ardua batalla para competir con CATL (Contemporary Amperex Technology Ltd), que cuenta con el apoyo de las subvenciones del Gobierno chino y suministra células LFP a Tesla, entre otros.

“Tiene que ser una fabricación disciplinada, sin meteduras de pata”, dijo Bob Galyen, antiguo director de tecnología de CATL que ahora encabeza una consultora de baterías, Galyen Energy. «Una empresa en Estados Unidos no tiene que preocuparse por los problemas geopolíticos que tienen actualmente China y Estados Unidos”.

Reunión de la CNEA con la empresa española TECNATOM

En la sede central de la Comisión Nacional de Energía Atómica su presidenta, Adriana Serquis recibió a una delegación encabezada por Fernando Ortega Pascual, director de Operación Digital y Gestión de Activos de la compañía internacional TECNATOM, especializada en servicios y tecnología a centrales nucleares. Durante el encuentro, ambas entidades expusieron sobre sus principales capacidades científicas tecnológicas y los proyectos en curso. Particularmente, Serquis presentó el grado de avance de los más destacados del plan nuclear argentino, haciendo hincapié en los que lleva adelante la institución, como el CAREM y el RA-10. Además, detalló las diversas capacidades respecto del ciclo de combustible nuclear y el rol que cumple la CNEA como organismo de soporte científico-tecnológico al programa nucleoeléctrico nacional. Asimismo, las autoridades de la CNEA y de TECNATOM manifestaron su interés en mantener un diálogo bilateral fluido para continuar explorando e identificando potenciales áreas de trabajo conjunto. En este sentido, y como corolario del encuentro, celebraron un Memorando de Entendimiento que permitirá evaluar sinergias y fortalezas en áreas tales como herramientas de simulación. TECNATOM es una empresa de tecnología de origen español que ofrece servicios y tecnología a centrales nucleares a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la fase de diseño hasta la puesta en marcha, operación y desmantelamiento. Recientemente -a fines de 2021- cerró un contrato por 35 millones de euros con EDF, el administrador de centrales nucleares y proveedor líder de electricidad en Francia.

Qué pasa con el gasoducto Néstor Kirchner; la obra pública más importante de esta gestión

Reproducimos el informe que preparó el periodista Fernando Krakowiak para el portal especializado en energía EconoJournal: «El presidente Alberto Fernández ratificó el jueves pasado en Vaca Muerta que avanzará con la construcción del gasoducto Néstor Kirchner. El mandatario dijo que espera que la obra comience en julio, pero todavía ni siquiera se publicaron los pliegos de la licitación.

¿Por qué es importante la construcción del gasoducto Néstor Kirchner?

La capacidad de transporte de los tres gasoductos que unen la cuenca Neuquina con los grandes centros de consumo se encuentra en la actualidad prácticamente saturada. Los datos de inyección en cabecera de julio de 2021 -uno de los meses más fríos del año, pero cuando todavía se estaba saliendo de la pandemia de la covid-19- mostraron que el gasoducto Centro Oeste (Transportadora Gas del Norte) se encontraba operando al máximo, mientras que el conjunto Neuba I y II (Transportadora Gas del Sur) registró una capacidad ociosa de poco más de 5 millones de metros cúbicos. Eso implica, según el propio gobierno reconoce, que en estas condiciones los productores de gas de Vaca Muerta no podrán seguir incrementando su producción más allá de unos 5 o 6 millones de metros cúbicos adicionales, precisamente por la imposibilidad de evacuar ese gas. Ese límite estructural impide reemplazar volúmenes significativos del Gas Natural Licuado Importado que se consume en invierno, con el consiguiente impacto fiscal y en la disponibilidad de divisas.

¿Cuándo va a empezar la construcción?

Todavía no hay una fecha precisa porque ni siquiera se publicaron los pliegos de la licitación. Se suponía que el acto que el presidente Alberto Fernández encabezó el jueves en Vaca Muerta era para lanzar esa licitación, pero al final no hubo ninguna novedad concreta, más allá de la promesa de que la obra se iniciará en breve. El secretario de Energía, Darío Martínez, aseguró durante el breve discurso que ofreció ese día que los pliegos se publicarán en “las primeras semanas de mayo”, con la intención de adjudicar en julio y comenzar con la construcción en agosto. Alberto Fernández fue todavía más optimista y, según publicó La mañana de Neuquén, luego del acto declaró ante un grupo de periodistas que “la licitación está en marcha y yo quiero que se empiecen las obras en julio de este año y que los adjudicatarios lo hagan rápido. Que no se demoren porque tenemos una gran oportunidad como país en un mundo que demanda energía, no queremos perder más tiempo”.
Alberto Fernández junto al gobernador de Neuquén Omar Gutiérrez y el titular de YPF, Pablo González.

¿Por qué no se empezó a construirlo antes?

El gobierno de Mauricio Macri avanzó en esa dirección durante su último año de mandato. El 8 de marzo de 2019, el entonces secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, publicó en el Boletín Oficial la resolución 82/2019 convocando a la presentación de manifestaciones de interés para la construcción de un nuevo gasoducto, o la ampliación significativa de la capacidad de transporte existente, para la evacuación de gas natural producido en la Cuenca Neuquina hacia los centros de consumo del Área Metropolitana de Buenos Aires y el Litoral. A partir de los aportes privados y la evaluación del Ente Nacional Regulador del Gas y la propia secretaría de Energía, se decidió construir un gasoducto que conecte la localidad neuquina de Tratayén con la localidad bonaerense de Salliqueló. El 31 de julio de 2019 se convocó a licitación pública, a través de la resolución 437, para la construcción del proyecto. La fecha de apertura de las ofertas se fijó para el 12 de septiembre, pero la derrota del oficialismo en las PASO y la profundización de la crisis macroeconómica forzó al gobierno a postergar esa fecha primero para el 12 de noviembre y luego para el 31 de marzo. En el esquema que había diseñado el macrismo el financiamiento de la obra iba a ser privado y ese objetivo se había vuelto una quimera en medio de la corrida cambiaria y el restablecimiento del cepo. El 31 de marzo de 2020, cuando vencía la prórroga para la presentación de las ofertas, el gobierno de Alberto Fernández volvió a prorrogar la fecha hasta el 30 de diciembre de 2020 y finalmente ese día el actual secretario de Energía, Darío Martínez, derogó la licitación a través de la resolución 448/20. En esa misma resolución, Martínez instruyó a la subsecretaría de Hidrocarburos “a llevar a cabo una evaluación técnica y legal, a fin de considerar las mejores alternativas de construcción de un nuevo gasoducto y/o la ampliación de las capacidades de transporte”, pero durante más de un año no hubo novedades. El jueves pasado Martínez ensayó una explicación para justificar por qué el gobierno actual no avanzó antes. “¿Qué hubiera pasado si tan solo, hace 17 meses, con la producción cayendo al 8 por ciento anual, hubiéramos planteado la construcción de este Gasoducto? Los mismos que hoy nos critican, hubiesen dicho que era una locura construir esta obra sin tener gas”. Más allá del argumento de Martínez, lo cierto es que no fue la caída en la producción de gas lo que frenó la construcción del gasoducto sino las recurrentes internas políticas del área energética que han paralizado prácticamente todas las iniciativas de gestión durante los últimos dos años y medio.

¿Cuándo estaría terminado el gasoducto?

La intención oficial es que esté operativo para “el próximo invierno”. Por lo tanto, debería inaugurarse antes del 21 de junio de 2023. Sin embargo, no está claro que pueda cumplirse con esa fecha ya que ni siquiera se sabe con precisión cuándo comenzará su construcción. Por ahora lo que hizo el gobierno fue declarar de interés público la construcción del gasoducto a través de la resolución 67/2022 del 7 de febrero de este año y otorgarle a IEASA la concesión de transporte para dicho gasoducto por un plazo de 35 años con la firma del DNU 76/22 del 14 de febrero. Además, el 23 de febrero IEASA concretó la primera licitación para la compra de los caños, pero todavía no adjudicó ese contrato. Martínez dijo que el gobierno quiere llamar a licitación en mayo, adjudicar en julio y empezar a construir en agosto. El gobierno de Macri, por ejemplo, había llamado a licitación el 31 de julio de 2019 y la apertura de las ofertas estaba prevista inicialmente para el 12 de septiembre. Para el dictamen de la evaluación del sobre 1 con la propuesta técnica se fijaron 10 días hábiles y otros 5 días hábiles para el acto de preselección. La apertura del sobre 2 con la propuesta económica se fijó dentro de los 3 días hábiles posteriores al acto administrativo de preselección y el dictamen de evaluación dentro de los 3 días hábiles posteriores a la apertura de la propuesta económica, mientras que el acto de adjudicación se estableció dentro de los 5 días posteriores al dictamen de evaluación del sobre 2. Eso significa que, en caso de que todo se hubiera concretado de acuerdo a lo planeado, la adjudicación hubiera sido 26 días hábiles después de la presentación de las ofertas, aproximadamente el 18 de octubre de 2019. Es decir, dos meses y medio después del llamado a licitación. Una vez que la obra esté adjudicada, hay que comenzar a montar los campamentos y eso también va a llevar tiempo porque no se empieza a construir al día siguiente de la adjudicación. Los especialistas sostienen que eso puede demorar unos 30 días más. Por lo tanto, si se avanzara en tiempo record, la construcción podría iniciarse 3 meses y medio después del llamado a licitación. Si se licita a mediados de mayo, la construcción podría comenzar en septiembre. Luego el objetivo sería montar 558 kilómetros de gasoducto para unir Tratayén con Salliqueló en 9 meses para tener concluida la etapa 1 para el invierno. Si se toman como referencia los plazos de construcción del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), habría que ser muy optimista para creer que el gasoducto Néstor Kirchner va a estar listo en esos plazos. En el caso del GNEA, el decreto 267 del 24 de marzo de 2007 declaró de interés público nacional su construcción y designó a Enarsa como la responsable de la obra, pero la construcción se inició recién el 23 de febrero de 2015, casi ocho años después, en la localidad formoseña de Ingeniero Juárez con la primera soldadura de los caños y debido a los numerosos inconvenientes que fueron surgiendo la obra todavía no concluyó.

¿De dónde saldrán los fondos para financiar la construcción?

El gobierno afirma que la obra demandará 2.540 millones de dólares: 965 millones de dólares en la primera etapa y otros 1.575 millones en la segunda. Por ahora, afirman que solo está asegurado el financiamiento de la primera etapa con fondos del Tesoro y del impuesto a las grandes fortunas aprobado por la ley 27.605. En diciembre Economía informó a través de un comunicado que hasta el 17 de diciembre de 2021 se habían recaudado 247.503 millones de pesos provenientes del impuesto a las grandes fortunas y sostuvo que transfirió a IEASA 60.190 millones de pesos destinados a “proyectos de inversión en gas natural”. Este portal consultó en ese momento a fuentes de la secretaría de Energía quienes se limitaron a aclarar que los fondos “están depositados en una cuenta  especial con destino específico a lo dispuesto en la ley. La Secretaría de Energía resolvió girar todo (unos 600 millones de dólares al momento) y el ritmo depende de Hacienda”. Sin embargo, otras fuentes oficiales aseguraron a este medio que Economía nunca transfirió esos fondos a IEASA. No está claro si efectivamente IEASA invirtió esos fondos, preservándolos de alguna forma frente a la inflación, o Economía gastó lo recaudado por el impuesto a las grandes fortunas, aprovechando que el dinero es fungible, y el Tesoro tendrá ahora que hacerse cargo de toda la inversión que demande la obra. Si esto último es lo que pasó, ¿podrá el gobierno financiar este año los 965 millones de dólares que demandará la primera etapa del proyecto solo con recursos propios? Otro problema es que la ley 27.605 establece que  los fondos deben ser destinados “a exploración, desarrollo y producción de gas natural”. En ningún lugar habla de obras de transporte de gas.  Para poder destinar recursos del impuesto a las grandes fortunas a la construcción de un gasoducto, el proyecto de Presupuesto 2022 modificaba en su artículo 101 el inciso 5 del artículo 7 de la ley 27.605 para que los fondos no solo tuvieran que ser destinados a “a exploración, desarrollo y producción de gas natural” sino a “exploración, desarrollo, construcción y mantenimiento de infraestructura, transporte y producción de gas natural”. El problema es que el proyecto de Presupuesto fue rechazado por el Congreso Nacional y esa modificación todavía se encuentra pendiente.»

Actualización:

A última hora de ayer, 26 de abril, Agustín Gerez, el presidente de IEASA, declaró sobre el gasoducto Néstor Kirchner: «Hemos recibido lo que faltaba del aporte solidario. Eso permitirá esta semana adjudicar el abastecimiento de caños y para los primeros días de mayo poder licitar la obra propiamente dicha».