Taiana: «Una prioridad argentina es consolidar un puente logístico con la Antártida»

El ministro de Defensa afirmó que busca lograr que nuestro país desarrolle una mirada integrada hacia la Antártida para no quedar rezagados frente a otros paises. Y consideró que esta estrategia es fundamental para sostener vigente el reclamo sobre Malvinas.

La Argentina busca consolidar su estrategia de desarrollo en la Antártida a partir de la reactivación de la Base Petrel, la construcción del polo logístico antártico en Ushuaia, el desarrollo de un buque polar y la compra de dos helicópteros navales para «no quedar rezagados frente a otros países que también están desarrollando puentes desde el Atlántico Sur». Es el resumen de las declaraciones recientes del ministro de Defensa, Jorge Taiana, que puso como ejemplo de esto último las acciones desarrolladas por Gran Bretaña. El Gobierno aprobó, en las últimas semanas, el financiamiento para la construcción de dos pistas aéreas y un muelle para cargas y personal en la Base Antártica Petrel; la creación del observatorio oceanográfico a bordo del rompehielos «Almirante Irízar», el desarrollo de un buque polar en conjunto entre el astillero Tandanor y la finlandesa Aker Arctic y la compra de dos helicópteros navales SeaKing en una de sus versiones más modernas. El ministro de Defensa sostuvo que «la reactivación de la Base Petrel es una modificación del esquema estratégico de desarrollo argentino en la Antártida que acelera nuestra presencia en el continente, es una manera de demostrar que para el país es una prioridad y no quedar rezagados frente a otros países que también están desarrollando puentes hacia la Antártida desde el Atlántico Sur. Está muy bien que todos los países se propongan cosas así, pero nosotros no nos podemos quedar atrás».
«Es obvio que el Reino Unido utiliza la ocupación de las Islas Malvinas para intentar fortalecer su reclamo sobre nuestro territorio Antártico, por eso es fundamental que Argentina avance en su desarrollo antártico y no quedar rezagados», añadió Taiana.
En efecto, el Reino Unido avanza desde las Islas Malvinas con un nuevo puerto de aguas profundas y el rompehielos «RRS Sir David Attenborough», que lleva bandera de la administración británica del archipiélago, participa este verano de su primera campaña antártica.
Base antártica Petrel de la Armada Argentina
El ministro de Defensa remarcó que «hay que pensar la reactivación de la Base Petrel en relación con el sostenimiento del resto de las bases argentinas en la Antártida y con una mirada integrada al polo logístico que se construye en la ciudad fueguina de Ushuaia; Petrel y Ushuaia son las dos patas de un puente que estamos construyendo«. «Por su ubicación, -agregó- la Base Petrel es la que debe ser la entrada principal a la Antártida para la Argentina. Esto era así hasta que un incendio la dejó fuera de servicio en la década de 1970 y desde entonces ese rol fue asumido por la Base Marambio que está en una meseta a 200 metros sobre el mar lo que hace más costoso el desembarco de materiales». «Petrel está a nivel del mar y ya está allí la primera dotación de 18 militares que tienen el objetivo de consolidar la infraestructura para que este mismo verano pueda ser rehabilitada como base de invernada. Hace muchos años que Argentina no habilita una base de verano como permanente, y es sorprendente que hayamos estado 50 años sin reactivar esas instalaciones».
«La reactivación de la Base Petrel es una modificación del esquema estratégico de desarrollo argentino en la Antártida que acelera nuestra presencia en el continente»Jorge Taiana
«Este verano se van a recuperar de allí residuos y chatarra, mientras que en el astillero Tandanor se está trabajando en unos pontones que van a facilitar el desembarco de los materiales y el equipamiento necesario para recuperar la habitabilidad de la base y el hangar. Además se van a llevar adelante los estudios preliminares necesarios para definir la ubicación del muelle en el que podrían operar los buques de la Armada y los vinculados al trazado de la pista principal y la auxiliar en las que podrían operar distintos tipos de aeronaves». El titular de la cartera de Defensa también resaltó que «el desarrollo de un nuevo buque polar acordado entre Tandanor y Aker Arctic es imprescindible si Argentina entiende que va a ir aumentando su actividad antártica mientras el ‘Almirante Irízar’ va a consolidar sus capacidades científicas».
El ministro de Defensa sostuvo que la reactivacin de la Base Petrel es una modificacin del esquema estratgico
«El ‘Irízar’ es un rompehielos extraordinario porque, además de su potencia para romper hielo, tiene una enorme capacidad de carga. Y su reconstrucción después del incendio de 2007 permitió repensarlo, para que la modernización lo dotase de los laboratorios y el alojamiento para científicos sobre los que en diciembre presentamos su nuevo observatorio oceanográfico. Por eso es necesario que volvamos a contar con un buque polar como el que tuvimos en la década de 1980 para que lo complemente en el abastecimiento de las bases». Adicionalmente, Taiana subrayó que «en diciembre también se habilitaron los fondos para la compra de dos helicópteros navales SeaKing que son fundamentales para operación antártica; lo demuestran cada vez que están embarcados en el rompehielos y también el nuevo buque polar debe contar con esta capacidad».
«El desarrollo de un nuevo buque polar acordado entre Tandanor y Aker Arctic es imprescindible si Argentina entiende que va a ir aumentando su actividad antártica
«La campaña antártica pasada fue reducida en actividades debido a la pandemia de Covid-19. Este año hemos vuelto a la normalidad con las campañas de grandes despliegues que desarrolla Argentina en la Antártida, pero sosteniendo todos los protocolos y medidas de cuidado que nos han permitido que hasta el momento no se registre ningún caso de la enfermedad en ninguna de las bases ni campamentos argentinos. En este sentido, es necesario destacar y reconocer el enorme compromiso de todos los militares, científicos y técnicos que cumplen con rigurosas cuarentenas y chequeos antes de viajar, especialmente los chicos que van a ir este año a Base Esperanza donde vamos a reabrir la escuela.
El ministro recordó que «iniciativas como la reactivación de Petrel, el desarrollo de un buque polar o la construcción del polo logístico antártico de Ushuaia fueron puestas en marcha durante la presidencia de Cristina Kirchner» y advirtió que «la única manera de entender que hayan sido paralizadas durante cuatro años es por una falta de visión estratégica de hacia dónde va el mundo. No se tuvo en cuenta que Argentina es el octavo país en extensión, uno de los pocos bicontinentales, con una de las fronteras terrestres más extensas y una vasta plataforma marítima». «La Antártida es un continente que dispone de la mayor masa de agua dulce del mundo, además de recursos renovables y no renovables. Aunque todo está bajo el paraguas del Tratado Antártico, es razonable para Argentina como país antártico sostener su presencia y avanzar en el conocimiento de todo lo que a ese territorio respecta; estamos allí de manera ininterrumpida desde 1904 y no podemos quedarnos atrás o con una presencia limitada», concluyó Taiana.

Hoy Roberto Feletti y las empresas alimenticias sellarán el convenio de Precios Cuidados

La Secretaría de Comercio Interior del Ministerio de Producción a cargo de Roberto Feletti renovará hoy lunes hasta el 7 de abril el programa «+ Precios Cuidados», con un surtido total de 1321 productos en supermercados. Las subas serán de hasta 6% trimestral, y se aplicarán de manera escalonada a partir del miércoles. Feletti convocó a las empresas de productos de consumo masivo como Unilever, P&G, Quilmes, Coca Cola, Grupo Arcor, La Serenísima y Molinos Río de La Plata, entre otras, a que se acerquen al Ministerio entre el lunes y el martes para firmar el acta que sellará el acuerdo durante un año. La medida se enmarca en la búsqueda del Gobierno de contener la inercia inflacionaria, en un 2022 que comenzó caliente en materia de precios, y ante el visto bueno del FMI de avanzar en acuerdos de precios y salarios como una herramienta más para combatir la “inflación multicausal”. La Secretaría de Comercio Interior trabaja en tres nuevas medidas para contener precios. LA ESTRATEGIA DEL GOBIERNO El congelamiento de precios de más de 1.300 productos de consumo masivo que se realizó mediante una resolución de precios máximos en octubre finalizó este viernes 7 de enero, pero los precios se mantienen en los supermercados, sin cambios. Esto ocurre debido a que todavía las empresas no firmaron el acta de Precios Cuidados. A partir de hoy a las 10 las compañías irán al Ministerio de Desarrollo Productivo a sellar el acuerdo. Esta parte administrativa finalizará recién mañana, por lo que el relanzamiento sería recién el miércoles. La modalidad de la medida será igual que siempre: el mismo listado deberá mantenerse durante un año, con subas trimestrales aprobadas por el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti. La diferencia de este Precios Cuidados con los anteriores será la cantidad de productos: habrá 1321, entre los que se incluyen alimentos, bebidas, productos de limpieza y de higiene personal. Además, el aumento de precios será distinto: los productos, muchos de los cuales venían congelados por precios máximos, o por el anterior precios cuidados, tendrán distintos aumentos y en diferentes momentos durante el trimestre, y no todos en enero, como solía ocurrir. Así, si bien el aumento trimestral será de 6% promedio, a partir de esta semana muchos de los ítems seguirán con el mismo precio, y recién en febrero o marzo se les habilitará una suba. Otros tendrán subas del 2% en enero y luego en febrero y marzo se les habilitará otra. Los productos con mayores subas son la leche, con algunas marcas que suben entre 10-20%, debido a que tenían el precio congelado desde julio, en $59 el litro. Nuevos esquemas La Secretaría de Comercio Interior trabaja en nuevos mecanismos para contener precios, en un contexto donde aumenta la expectativa de inflación, que podría cerrar 2022 en 54,7%, según el REM. Buscarán ampliar Precios Cuidados para que no llegue solo a supermercados, sino también a comercios de cercanía, como almacenes y supermercados chinos. Esta semana o la próxima convocarán a los referentes de estos sectores, que concentran más de la mitad del consumo del país. Una alternativa es que tengan un precio diferenciado en los mayoristas para que puedan aplicar un margen de rentabilidad y sumarse a Precios Cuidados. Esta semana también continuarán las reuniones con el Ministerio de Agricultura para avanzar en un mecanismo de subsidios cruzados entre privados. El primero en implementarlo fue el sector aceitero, en enero del 2021 y con una duración de un año. La Secretaría de Comercio descuenta que se renovará, y buscará trasladar este mecanismo al trigo y al maíz, pese a la resistencia que manifiestan en el sector agropecuario. El mecanismo consiste en un fideicomiso, en el que los exportadores inyectan dinero, que se les traslada a las empresas que venden al mercado interno, y en donde el Estado no interviene. Al tratarse del trigo y el maíz, la medida impactaría en productos frescos, como la carne, y en alimenticias productoras de alimentos, como los fideos. “Hay mucha resistencia, pero la medida va a salir, así que nos estamos preparando”, manifestaron desde la industria alimenticia. Si bien el sector privado rechaza cualquier tipo de intervención estatal, ven en este tipo de mecanismos “el mal menor”, debido a que implicó que no hubiera ningún tipo de suba en las retenciones, pese a que el Gobierno podía hacerlo sin pasar por el Congreso y en un contexto de precios elevados de commodities. “No van a bajar los precios, pero al ser un fondo anti-cíclico, puede contener el precio en caso de ocurrir una disparada de los precios internacionales o frente a una devaluación”, agregaron desde el sector privado. Por otro lado, finalizado el congelamiento de precios de medicamentos, Feletti trabaja con el Ministerio de Salud para implementar precios de referencia de medicamentos, que se actualicen mensualmente por un promedio entre el aumento de precios y salarios. Será para 85 drogas que implican aproximadamente 230 precios de referencia y 1.200 presentaciones farmacéuticas.

China enciende su ‘sol artificial’ a 70 millones de grados durante 1.056 segundos

El reactor prototipo chino EAST ha conseguido mantener el plasma estable por más de 17 minutos, si bien a temperaturas más bajas que en anteriores experimentos y por debajo de la temperatura de fusión.

Muchos países se encuentran experimentando con futuros reactores de fusión, que prometen la energía de las estrellas, limpia e ilimitada. Una de las naciones que está llevando a cabo un mayor esfuerzo en los últimos años es China. Si apenas hace seis meses anunciaba que su reactor tokamak superconductor avanzado experimental (EAST) había sido capaz de mantener una temperatura del plasma de 120 millones de grados Celsius durante 101 segundos, ahora el mismo equipo ha logrado otra hazaña: sostener el plasma durante 1.056 segundos (17 minutos). Eso sí, a temperatura más baja: 70 millones de grados Celsius. «Logramos una temperatura de plasma de 120 millones de grados Celsius durante 101 segundos en un experimento en la primera mitad de 2021. Esta vez, la operación del plasma en estado estable se mantuvo durante 1.056 segundos a una temperatura cercana a los 70 millones de grados Celsius, lo que ha dejado una sólida base científica y experimental para comprender mejor el funcionamiento de los reactores de fusión», afirmó en un comunicado Gong Xianzu, investigador del Instituto de Física del Plasma de la Academia de Ciencias de China (ASIPP), que está a cargo del experimento realizado en Hefei, capital de la provincia de Anhui, en el este de China. El objetivo es emular la fusión que la fuerza de la gravedad produce en las estrellas -entre ellas, nuestro Sol- y crear ingentes cantidades de energía inyectando una pequeña cantidad de gas deuterio y tritio (hidrógeno), que se calienta a altas temperaturas y se convierte en un plasma ionizado. Sin embargo, para que se produzca una reacción de fusión en cadena ese plasma se tiene que calentar hasta los 150 millones de grados Celsius, más del doble al que ha llegado el reactor chino que, además, ha realizado los experimentos solo con deuterio, sin llegar a introducir tritio.
Observación de AgendAR: Hemos comentado otras veces una evaluación, con algo de ironía, que se suele hacer sobre los esfuerzos por alcanzar fusión nuclear estable «Hace medio siglo que estamos a 10 años de conseguirla». Pero debemos agregar -pese al escepticismo del cronista español- que la meta parece estar más cerca.

ARSAT proveerá de Internet gratuita a localidades alejadas en las 24 jurisdicciones del país

La empresa nacional de telecomunicaciones Arsat proveerá Internet a diferentes localidades de las 24 jurisdicciones del país, para «reducir la brecha digital en el territorio nacional», informó la Jefatura de Gabinete.

La medida se hizo efectiva a partir de la firma de la Decisión Administrativa 5/2022 por parte del jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el ministro del Interior, Eduardo De Pedro, que dispone una inversión estatal de unos 289 millones de pesos. Así se concretó la contratación de Arsat para la instalación, puesta en marcha y distribución de conectividad digital «con el objetivo de asegurar el acceso a Internet libre y gratuito en localidades de todas las regiones del país que aún no cuentan con este servicio. «La contratación de Arsat es parte de un plan de políticas públicas del Estado nacional» para «potenciar el acceso a Internet de calidad, generar inclusión a nivel federal y acercar una herramienta de comunicación que permita, entre otras cosas, mantener a la Argentina conectada» señala el comunicado oficial. «Reducir la brecha de conectividad e impulsar el fortalecimiento de las telecomunicaciones con una mirada federal garantiza la democracia digital para millones de argentinas y argentinos», destacó Manzur. El informe reportó que con una inversión de «más de 289 millones de pesos del Estado nacional, a partir de esta adjudicación se brindará un servicio logístico consistente en la instalación, puesta en marcha y distribución del servicio de enlaces de datos y/o conexión para acceso a Internet libre y gratuito». El servicio se brindará «en diferentes localidades de Buenos Aires; y de las regiones del NEA, NOA, Centro, Cuyo y Patagonia, mediante la utilización de enlaces satelitales, terrestres, bajo la modalidad de Fibra Óptica». El equipamiento que involucrará Arsat cuenta con Antenas VSAT, un equipo que es usado para establecer redes de comunicación vía satélite compuesto de una Antena, plato parabólico y un LNB (Low Noise Block), y un receptor satelital. Además, cuenta con Local loop terrestre, que es un tipo de conexión de red que permite acceso a Internet y que puede utilizarse a través de fibra óptica, ADSL u otras tecnologías, y un equipo Meraki, un Access Point necesario para brindar conexión inalámbrica a celulares y computadoras, entre otros, mediante el protocolo 802.11a/b/g/n (WiFi), desarrollado por la empresa Cisco, precisó el informe. «A través de esta inversión se fortalece y da continuidad al programa Punto WIFI que lleva adelante la Subsecretaría de Gobierno Abierto y País Digital de la Secretaría de Innovación Pública, a cargo de Micaela Sánchez Malcolm«, destacó el comunicado.

Europa pierde la serenidad, y muchos la sensatez, frente al nuevo «tsunami» de contagios

Argentina en su «3° ola» del covid. Pero muertes e internaciones golpean, en mayoría, a no vacunados

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Ayer fue el tercer día en el que los contagios de covid detectados en nuestro país superaron los 100 mil casos. Esta nota da un cuadro de situación a hoy

El Ministerio de Salud de la Nación informó el 3 de marzo de 2020 sobre el primer caso confirmado de la pandemia de Covid-19 en la Argentina. Casi dos años. Durante ese tiempo transcurrieron diferentes escenarios, algunos más dramáticos que otros, y la sociedad se acostumbró a vivir de otra forma, con restricciones, requisitos, nuevas costumbres y hábitos.

En la última semana la explosión de casos certificó la marcha de la tercera ola con cifras que fueron rompiendo récords históricos y días que superaron ampliamente la barrera de los 100.000 contagiados. El rebrote, sin embargo, hasta el momento es menos grave que las dos situaciones similares transcurridas hasta aquí.

La vacunación y la barrera de protección que generó frente a la amenaza del Covid-19 es la gran diferencia de un año a otro. Con siete de cada diez argentinos con los esquemas completos y la administración de la tercera dosis de refuerzo en ascenso, los niveles de contagios disparan alertas, pero no preocupación porque aún no impacta en la atención de cuidados intensivosLos no vacunados, en este contexto, son los más expuestos a desarrollar cuadros graves que provoquen la muerte con la circulación de delta y ómicrom.

Este es un momento considerado como de quiebre para muchos expertos porque podría significar la transición hacia la endemia, una hipótesis que también sigue con atención la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti.

“La vacuna nos encuentra mejor parados porque al inicio de la pandemia irrumpió un virus de una capacidad destructiva indetenible y totalmente desconocido. Ahora suben las atenciones sanitarias por los no vacunados: los que se mueren en la Argentina son los no vacunados o los mal vacunados, sin completar los esquemas”, sostiene el infectólogo Hugo Pizzi, de la Universidad Nacional de Córdoba.

La curva de contagios y la de muertes, de marzo 2020 a enero 2022

Las terapias intensivas tienen enfermos no vacunados, lo mismo pasa en Italia y en otros países de Europa. Los médicos de Francia están en una disyuntiva porque no quieren atender a los no vacunados. El cerco se está cerrando hacia los no vacunados que tienen falta de empatía, de criterio y de solidaridad”, agrega el experto.

El ministro de Salud de la ciudad de Buenos Aires, Fernán Quiros, aportó ayer un dato contundente al revelar que el 65% de las camas ocupadas de terapia intensiva tienen pacientes no vacunados contra el Covid-19. Esto tiene aún más peso si se tiene presente que en la C.A.B.A. sólo el 5% de la población porteña no está vacunada o tiene una sola dosis.

En el peor momento de la pandemia, durante la segunda ola y a mitad del año pasado, se combinó la elevada cantidad de contagios con la cifra alta de decesos y las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) al límite, con ocupaciones que superaban el 90% de la disponibilidad de camas. Los sistemas sanitarios de las principales ciudades estuvieron saturados y al borde del colapso, con derivaciones entre provincias y readecuaciones de las instalaciones para generar nuevos espacios de cuidados críticos.

Fue el segundo gran rebrote que vivió la Argentina, en plena campaña de vacunación, que comenzó en marzo de 2021 después de una larga meseta tras la temporada de verano. A fin de ese mes se inició la pendiente más pronunciada en el número de casos al pasar de una media diaria de 7000 casos a los 24.000 de abril y los 32.000 de julio, con días de hasta 41.000 contagiados. El promedio semanal de muertos por día llegó a 620.

Después del pico de la segunda ola la curva comenzó un descenso sostenido hasta octubre y tras más de 20 semanas a la baja se produjo un quiebre y se invirtió la tendencia para comenzar a subir nuevamente. Aunque era previsible que la expansión de la variante delta provocara mayor cantidad de casos nadie esperaba la explosión de diciembre cuando se rompieron todos los récords de la pandemia en el país con días que superaron los 110.000 nuevos contagios. A diferencia de lo que ocurrió el año pasado, la tasa de mortalidad se mantiene baja (el pico fue una media semanal de 42 decesos por día) y también las internaciones en las UTI con una ocupación del 37,5% en todo el país y del 38,7% en el área metropolitana. En la ciudad, el sector público la ocupación es del 10,5% (63 camas sobre 600 disponibles) y en el privado del 16,2% (199 sobre 1222).

Vacunas aplicadas en la Argentina

“La tremenda contagiosidad de ómicron hizo que se diseminara con una velocidad inusual. En la Argentina hay un escenario bastante menos nocivo que las olas anteriores porque estamos en presencia de mucha población vacunada; no sería lo mismo si no hubiera tanta gente vacunada por eso estamos viendo que la tasa de internación de terapia intensiva aumentó, pero no con un ritmo tan grande”, explica Luis Camera, secretario de la Sociedad Argentina de Medicina.

“Esta ola es movilizada por ómicron y delta, en su gran mayoría, ambas con un comportamiento biológico diferente: delta es más agresiva (más que gamma y lambda) y ómicron es la menos agresiva y lesiva porque es muy menor la posibilidad de generar neumonía. De alguna manera se trata de un virus más benigno”, agrega Camera. Y anticipa: “En esta tercera ola la letalidad será mucho menor, habrá diez veces menos de pérdida de vidas. Es un análisis que ya se está haciendo”.

La diferencia entre las diferentes olas no solo está en la ocupación de camas de terapia intensiva, en los fallecimientos y casos, sino también en distintas situaciones de la vida diaria. En el primer gran brote la cuarentena estricta modificó todas las conductas sociales con ciudades vacías, desoladas, como nunca antes. La saturación de los hospitales, en las áreas de cuidados críticos, se convirtió en la imagen más recurrente de ese momento. La actualidad muestra centros de testeos colapsadosmédicos agredidos por pacientes y la positividad altísima en las ciudades turísticas más importantes, como Mar del Plata o Córdoba.

Dosis por provincia

“La tercer ola es diferente: al tener el 85% de la población con una dosis y el 73,6% con dos, ómicron hace una enfermedad leve a moderada sin una tasa tan alta de complicaciones ni mortalidad [además hay un 16% con una tercera dosis]. Sin embargo, ómicron, en pacientes no vacunados, se comporta igual que otras variantes. Los no vacunados son personas con mayor probabilidad de enfermarse grave y son transmisores de la enfermedad. Hay estudios que demuestran que cada 200 personas que se internan en terapia intensiva en el mundo entre 190 y 195 son no vacunados”, informa el infectologo Roberto Debbag.

“Esta ola al ser tan explosiva y de alta transmisibilidad, provoca la disrupción social y sanitaria. El problema de los testeos que no alcanzan y la ocupación de las emergencias que tapona las atenciones de otros pacientes, los vuelos suspendidos, el ausentismo laboral y las reuniones suspendidas. La diferencia a favor es la baja en la internación y la hospitalización”, agrega.

El 20 de marzo de 2020, el inicio de la cuarentena en la Argentina, había 31 casos activos de Covid-19 que fueron aumentando en forma progresiva día a día. En junio la curva comenzó a subir (con 564 casos por día y un promedio diario semanal de 684) y puede tomarse como el inicio de la primera gran ola. El ascenso más vertiginoso se produjo a partir de agosto, con entre 7000 y 10000 nuevos enfermos por jornada, hasta el pico máximo que llegaría dos meses después.

Los 18.326 casos del 21 de octubre marcaron el techo de ese primer rebrote cuando todavía no había vacunas disponibles, para luego entrar en un retroceso que se extendió hasta mediados de diciembre con un nuevo repunte. Sin embargo, el pico no llegó a superar los 14.000 casos diarios en enero contra las expectativas que auguraban un verano complicado por la estampida de contagios y la posible saturación de los sistema de salud. Los decesos llegaron a un promedio semanal de 419 muertos por día.

En esa primera ola los fallecimientos comenzaron a subir en julio y desde mediados de septiembre tuvieron un salto abrupto cuando pasaron de una media diaria de 240 a 400, para luego ir bajando en forma escalonada hasta fin de año y mantener una evolución intermitente durante el primer trimestre de 2021. Desde ese momento, en abril, el crecimiento no se detuvo y atravesó el peor momento de la pandemia con cifras superiores a 700 muertos diarios y más de 600 de promedio semanal por jornada entre mayo y julio.

Dejado atrás ese momento y a pesar de la escalada de casos de las últimas semanas queda esperar hasta cuándo podrán subir los contagios y comenzar a retraerse la pandemia. “Es posible que ómicron sea una transición rumbo a endemia. En marzo o abril se agotaría en forma significativa a nivel mundial aunque depende del comportamiento individual y colectivo”, arriesga Camera. Por su parte Debbag argumenta: “Si no aparece una nueva variante en el semestre actual el fin de la pandemia se acerca porque hay poblaciones que tienen muchos asintomáticos, lo que hace que el planeta se vaya inmunizando”.

El Ministerio de Desarrollo Productivo informa sobre la promoción a la Economía del Conocimiento en 2021

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 La cartera que encabeza Matías Kulfas destinó más de 12 mil millones de pesos durante 2021 para promover empresas y proyectos de la Economía del Conocimiento, lo que benefició a casi 1.000 entidades, entre las cuales hay universidades, polos tecnológicos y empresas.

La cartera de Desarrollo Productivo informó que, del total de beneficiarios, 360 son compañías que emplean a casi 25.000 trabajadores de las industrias audiovisual, del software, satelital y aeroespacial, la biotecnología, los servicios TIC, de nanotecnología y de servicios profesionales. El aporte del Estado Nacional corresponde a $ 4.000 millones de Aportes No Reembolsables (ANR) para acompañar 620 proyectos del sector de la Economía del Conocimiento, y otros $ 8.600 millones en beneficios fiscales para 360 empresas relacionadas a esta actividad. En 2021, 730 grandes, medianas y pequeñas empresas se postularon para acceder al Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento. Esta ley apunta, en términos generales, a promover mediante beneficios fiscales a las empresas que utilicen de manera intensiva actividades de la Economía del Conocimiento. Los beneficios son un bono de crédito fiscal correspondiente al 70% de la reducción de las contribuciones patronales del personal dedicado a dichas actividades; y una reducción de impuesto a las ganancias gradual (60%, 40% y 20%), según el tamaño de las empresas. Las empresas que ingresan al Régimen tienen requisitos de calidad que elevan los estándares de productos y servicios, nivel de exportaciones y un porcentaje de inversiones en capacitación e I&D respecto a la facturación. Con la misma Ley se creó el Fondo Fiduciario para la Promoción de la Economía del Conocimiento (FONPEC) que se puso en marcha en 2021 y que será un componente fundamental de las políticas destinadas a fortalecer la industria nacional de productos y servicios basados en el conocimiento.

Por qué Gran Bretaña trajo armas nucleares a las Malvinas en 1982 – Conclusión

(La primera parte de esta nota está aquí; la segunda, aquí) 3. Del presidente Carlos Menem como arma antisubmarina En la posguerra, el país líder de la OTAN, EEUU, en plan contrafáctico, quería saber si podríamos haber sido realmente de peligrosos, habida cuenta de las experiencias pasadas y los nuevos activos de la Marina. Invitó a ejercicios combinados con la US Navy en 1993 y 1994 a nuestros únicos dos TR-1700 alemanes, obviamente diésel-eléctricos, entonces recién llegados al país y de capacidades no muy conocidas. Los johnnies estaban preocupados porque Argentina, en su astillero porteño, entonces llamado Domecq García, ya tenía los componentes, las máquinas, los recursos humanos y el know-how para fabricar 4 TR-1700 más, aunque la construcción venía lenta. ¿Cuánto valían en combate? Bueno, hicieron desastres. Oceánicos antes que costeros y sin embargo, pequeños, los TR-1700 fueron una rareza setentosa, con sus 960 baterías de plomo y ácido sulfúrico de media tonelada cada una, el doble de las que lleva un T-209. Sumaban una entonces insólita reserva de potencia para navegación silenciosa sin snórkel. No eran defensivos: podían llevar la guerra a cualquier lado. ¿Pero por qué 480 toneladas de baterías? La contestación es que esas baterías rinden 8614 HP en la hélice, lo que hacen muy veloz a un TR-1700 en inmersión, por ejemplo, en un escape después de atacar. Usando las baterías de modo más conservador, en patrulla a 4 o 5 nudos, las baterías evitan bastante el uso de snórkel y así bajan la llamada “tasa de indiscreción”. Y es que la indiscreción mata. Con los radares aerotransportados actuales  un snórkel en el oleaje destaca tan claro como el Obelisco en la 9 de Julio. Pero sin el snórkel, no hay oxígeno para la tripulación ni para los motores diésel. Como plan B, navegar a batería pura debajo de la profundidad de snórkel y de los remezones del oleaje disminuye no sólo la indiscreción sino también las fracturas de huesos. Hacerlo en plan A a diésel con snórkel y en un mar con olas de 6 a 8 metros, como las habituales en el Mar Argentino cualquier día de “pesto”, es como vivir en la coctelera de un barman gigante. Cuando las válvulas automáticas taponan el snórkel al paso de una ola, la demanda de oxígeno de los motores baja de golpe la presión de aire dentro del sub, y a la gente se le inflan los tímpanos a reventar. Ser submarinista a veces es muy doloroso. Las opciones de no asumir riesgos de ingeniería son peores: en guerra y en superficie, un sub diésel-eléctrico moderno exhibiendo el snórkel dura algunas horas hasta ser detectado y destruido. Y las horas en superficie ya no son plácidas: los cascos con forma de V, muy marineros en la superficie, como el que tenía el viejo S-21 ARA Santa Fe, desaparecieron tras la 2da Guerra. Tenían largas cubiertas caminables, y hasta un cañón de proa. Y es que eran buenos para cruzar rápidamente un océano por superficie hasta el sitio a atacar, y sumergirse antes. Pero en inmersión, por su forma, eran menos hidrodinámicos y por ende más ruidosos. Con submarinos nuevos de cascos externos cilíndricos y lisos, esbeltos y silenciosos, sucede lo contrario: son más rápidos en profundidad, y también menos audibles, al precio de navegar mal en la superficie. Si hay oleaje bravo, la nave rola, guiña y cabecea como una boya. El snórkel, para ir debajo de la superficie pero a diésel, supone otros peligros, además de la detección, pero también -dado que los efectos de un «pesto» llegan a varios metros de profundidad – de las contusiones y fracturas. Si las válvulas automáticas que cierran el snórkel no lo hacen bien o a tiempo, esas tremendas baterías de los TR-1700 pueden ser la muerte instantánea para la gente. Si el tubo ingiere agua de mar por mal cierre de una válvula, y las baterías se mojan, entran en cortocircuito, se incendian e inundan instantáneamente la nave de sulfuro de hidrógeno. Tal parece haber sido el fin del ARA San Juan en 2017, con sus 44 tripulantes, la máxima pérdida naval argentina desde el hundimiento del Belgrano. El riesgo químico implícito en semejantes baterías como llevaban los TR-1700, sin embargo, hubiera sido muy bajo con un mantenimiento decente. Y por diseño, estaba más que compensado por el rendimiento en combate: esto no se puede perder de vista. El TR-1700, un diseño exclusivo de ThyssenKrupp para la Argentina, era el submarino correcto para el país. Sucedió que éste fue el país incorrecto para el submarino. El 17 de Octubre de 1993, durante el ejercicio UNITAS, el gemelo del San Juan, el ARA Santa Cruz confrontó al USN “Pintado”, un submarino nuclear de caza clase Sturgeon, con 4460 toneladas sumergido. Fueron prácticas de búsqueda, detección y destrucción que se prolongaron todo el día. Y con primer y segundo tiempo, como en el fútbol. Gracias a sus baterías XXL, a su tamaño pequeño (2400 toneladas) y formas redondeadas, el fantasmal diésel-eléctrico argento dominó el primer tiempo. El segundo fue más peleado. La nave argentina venía ganando 3 a 2 cuando, a 5 minutos «del silbato del referí», los hidrofonistas de la nave norteamericana escucharon el “gluglú” del Santa Cruz que llenaba sentinas para enderezarse y apuntarle con la proa. El Pintado despachó al Santa Cruz “con un torpedo virtual” cuando estaba a uno o dos segundos de ligarse uno.

El US SSN 672 “Pintado”, un submarino nuclear yanqui de caza que no salió bien parado de su agarrada con el ARA Santa Cruz.

Los autodenominados “americanos” esperaban ganar por goleada, lejos de tener que arañar un empate. El lema del Pintado era esa vieja expresión de alarde en idioma español que los viejos a veces usamos: “El más pintado”. Y le dimos razón. Pintado… en la pared. En octubre del año siguiente, durante el FLEETEX 94, el ARA San Juan participó en un encuentro más complejo. Junto con dos subs nucleares de caza yanquis clase “Los Ángeles”, más modernos que los clase Sturgeon, formaba la parte submarina del “equipo rojo”, que debía impedir un desembarco. Esta vez había que jugar de defensor e incluso de arquero. La Fuerza de Tareas azul venía en patota con 2 portaaviones protegidos por más de 30 naves, incluidos destructores, helicópteros antisubmarinos, y de yapa 3 submarinos de caza, también clase Los Ángeles. En aquella gallera naval, en una zona delimitada frente al cabo Hatteras, con aguas profundas y otras someras, el único diésel-eléctrico era el mínimo San Juan, con sus 2400 pobrecitas toneladas. Daría trabajo incluso zafar sin ser chocados por algunos de los 5 submarinos nucleares yanquis de casi 7000 toneladas. El San Juan, quieto y al acecho en el fondo, escuchó en su sonar pasivo el trueno continuo del avance de la flota azul en su dirección, logró colarse silencioso y diagonal como un alfil a través de la cortina defensiva de destructores, subió a profundidad de periscopio, como en las películas de la 2da Guerra, sin ser oído ni visto, y fotografió (es decir, hundió) el barco de comando y control “Mount Whitney”. Éste era el núcleo de esa fuerza de tareas, su “capital ship”.

El USN Whitney, barco de comando y control de operaciones anfibias que en 1994 tuvo el honor de ser hundido por el ARA San Juan.

Al rato los oponentes, no enterados, «hundieron» un submarino nuclear del equipo rojo y lograron desembarcar 2000 marines: aparente victoria de los azules. Pero cuando el ARA San Juan llegó a puerto y el capitán, Gustavo Trama presentó las fotos ante el jurado, se reveló que si el enfrentamiento hubiera sido real, el Mount Whitney, coordinador de la operación anfibia, en realidad a esa altura de las cosas estaría durmiendo con los peces. Ergo, el desembarco no podría haber sucedido. Triunfo de los rojos. Si fue una idiotez ir a la guerra contra la 3ra potencia naval del mundo y dirigidos por una cáfila de ineptos, casi igual de bobo fue participar en aquellas dos maniobras. Las consecuencias políticas de tanto sopapo dado a la primera potencia de la OTAN por el Santa Cruz y el San Juan fueron rápidas. En 1994 el presidente Carlos Menem ordenó cerrar el astillero Domecq García donde se construían otros dos TR-1700. Eran (son) el S-43 Santa Fe, con un avance del 71% y el S-44 Santiago, con el 30%. Allí también se estoqueaban los componentes para otros 2 TR “nonatos”, los S-45 y S-46, sin nombre. Si se construían 6 TR-1700, mientras duraran en operaciones la Armada Argentina sería la más peligrosa del Hemisferio Sur. Y según la autonomía y velocidad de esta flota, sería peligrosa a medio planeta de distancia.

El presidente Carlos Saúl Menem y «su» Ferrari

A pedido quizás del Gobierno de Su Graciosa, nuestro no menos monárquico presidente Menem clausuró el Domecq García y remató como chatarra todo lo suelto en materia de herramientas y máquinas de precisión en el astillero. Para más inri, vendió los terrenos a sociedades fantasma para construir «in situ» un barro cheto. Pero el personal se negó a desocupar el astillero, y los cascos de acero HY-80 del Santa Fe y el Santiago son infernalmente tenaces. Es difícil trocearlos a soplete, y justamente las máquinas alemanas de corte de Thyssen acababan de ser vendidas…

ARA Santa Cruz encallado en el barro del Plata en la boca del acceso a TANDANOR, en Puerto Nuevo, junio de 2014

28 años más tarde, el astillero, reabierto en 2004, sigue trabajando de modo militarmente casi inocuo, pero económicamente rentable en reparaciones de naves civiles. Su trabajo militar de mayor fuste fue la reparación y modernización del rompehielos ARA Irízar, devastado por un incendio en 2007. En 2011 se lo empezó a reparar en TANDANOR, a contramano de opiniones irritadas que decían que un barco tan exquisitamente especializado que sólo podía diseñarse y construirse en los talleres Wärtsyllä, de Finlandia, no podía arreglarse aquí. Requirió de mucho taller, y como siempre, la plata era poca. Pero volvió a navegar en 2017, repotenciado de máquinas y generadores, con un radar de INVAP, un aumento de 245 a 313 plazas y una ampliación del área de laboratorios de 74 a 415 m2. Desde entonces viene probando que sigue siendo el más poderoso rompehielos del Hemisferio Sur: logra cortar hielo viejo (el más duro) de hasta 6 metros de grosor. Los rompehielos árticos rusos, los de mayor potencia motriz del mundo por su propulsión nuclear, cortan hielo de 3 metros, nomás. El hielo antártico es otra cosa. El 11 de marzo de 2018, el Irízar rescató a cinco científicos estadounidenses desplegados al Norte de la Península Antártica: no podían volver desde la isla Joinville al continente por las condiciones del hielo marino, y el rompehielos  estadounidense Laurence M. Gould, 21 años más nuevo que el Irízar y sin historial de incendios, con el frío agravándose día a día, no se animaba a entrarle a la banquisa por temor de quedar atrapado. Para el Irízar, pan comido. Operación exitosa. Ahora por fin TANDANOR vuelve a hacer remolcadores para la Armada, que no serán barcos de la Flota pero ya no tiene ninguno, y vive alquilando. Inútil buscar en los inmensos talleres a «los submarinos nonatos»: fueron canibalizados como repuestos del Santa Cruz y el San Juan hace décadas. Los dos TR-1700 incompletos siguen ahí, esperando que se los termine, en un astillero diseñado ad-hoc para construir esa marca y ese modelo… pero nadie en la Armada quiere asumir el riesgo técnico. Máxime tras la trágica pérdida del ARA San Juan. Lógico, no faltaron idiotas (del mismo palo que quienes se oponían a una reconstrucción local del Irízar) que intentaron cargarle las tintas al astillero, donde el submarino se venía salteando mantenimientos. Como si uno pudiera culpar al mecánico de su auto de un accidente generado justamente por NO llevarlo al taller. Y del riesgo geopolítico, ni te cuento: la jugada de resucitar la construcción del S-42 Santa Fe y del S-42 Santiago caería mal en Whitehall y un par de cancillerías más. Tampoco nadie en Argentina quiere arriesgarse a terminar la reparación de 2/3 de vida del S-40, Santa Cruz, aquel que fue capaz de hundir “Al más pintado”. Ahora en la Marina hay quienes quieren comprarle a Brasil un clase Tupí (adaptación local del Type 209 de Howaldswerke Deutche Werft), del cual los brasucas se están desprendiendo para renovar su flota con Francia. Y empiezan por revolear el más viejo (justamente el S-30 Tupí), muy caminado y casi sin vida útil remanente. El Tupi es como el viejo San Luis: igual fabricante, más toneladas, mejores sensores y armamentos… desgraciadamente en buena parte de BAE, es decir británicos. Algo me dice que no conseguiremos repuestos ni partes para ellos. El Tupí era una nave excelente en 1989, cuando se lo comisionó, y hoy es exactamente lo que NO hay que comprar, si nuestro destino es ir de la nada hacia la chatarra. Otra gente del ámbito sueña con un submarino diésel-eléctrico francés tipo Scorpene nuevo. El problema es que no se regalan. Y además, un único sub resuelve el problema de formación de submarinistas, que por ahora se hace con ayuda de marinas amigas (Perú). Pero no cambia el desequilibrio naval básico del Cono Sur: con Brasil, todo bien. Pero Chile tiene 4 Scorpene, y para mantenerlos, o construir más, un astillero muy especializado como el que supimos tener hasta 1993. ASMAR, se llama, por Astilleros y Maestranzas de la Armada, haciendo gala de castellano viejo e ideas nuevas. Chile no viene siendo históricamente un país industrial. Miralos ahora. Con Gabriel Boric en La Moneda, habrá tranquilidad con los citados primos durante 4 años. Pero el 44% del electorado chileno votó a José Kast, quien está bastante ganoso de una guerra de límites con Argentina, y lo dijo en campaña. Guerra que de suceder hoy, Chile ganaría caminando. Incluso sin apoyo inglés (aunque lo tendría). El problema de fondo con nuestros activos navales es que el negocio, para los Almirantes, ha sido siempre comprarlos, no mantenerlos. Y los submarinos son barcos muy complejos, más aún que las aeronaves, y  exigen cantidades infernales de reparaciones y actualizaciones. Y sobre todo, piden recursos humanos expertos que tardan una década en foguearse, pero se pierden en meses. Por eso, un astillero que sabe reparar bien es el que sabe construir bien. Razón por la cual en AgendAR no queremos ninguna compra que no repotencie o refunde el astillero TANDANOR como sitio de excelencia en ingeniería naval compleja. Hubo algún cabeceo alemán para ello, pero “niente piú”. Y es que a la Armada hay que cambiarle algunos chips: una revisión somera del excelente catálogo Histarmar de buques de la Armada entre 1900 y 2013 arroja un total acumulado de 318 naves de todo tipo. De estas 318, sólo 56 fueron construidas en la Argentina. Si dejamos fuera las ensambladas aquí bajo licencia extranjera, quedan 47 naves realmente Nac & Pop, y entre ellas hay sólo 12 de combate. Pero si estrechamos la búsqueda a barcos exclusivamente de guerra de diseño y construcción local, la lista se abrevia a 10. Y son muy chicos: 8 rastreadores y 2 patrulleros. 10 barcos sobre 318.  Sí, el 3,78% del catálogo. Como dijimos en los anteriores capítulos de esta nota, si en 1980 Maggie Thatcher quería vendernos las Malvinas porque, en su visión, le costaban plata al Exchequer británico, el único modo en que dejarán de ser inglesas es haciendo que le cuesten mucho al tesoro inglés. Eso es imposible si no desarrollamos al máximo nuestra industria argentina de pesca, si no reconstruimos la flota mercante argentina, cuya ausencia nos salía U$ 5000 millones/año en 2014, si no desarticulamos los mil recovecos legales e ilegales que transformaron al Mar Argentino en una metrópolis de la pesca pirata, con pérdidas de entre U$ 3000 y U$ 14.000 millones/año, según quien calcule y cómo. Jamás tendremos las islas, y mucho peor, tampoco los 1,7 millones de km2 de Zona Económica Exclusiva que perdimos con ellas. No sucederá si no reconstruimos nuestra industria de armamento, en general. Y si no volvemos a reparar, repotenciar y construir naves de guerra, y entre ellas, submarinos. Hablo de ocupar nuestro mar. Nada de esto es una receta para ganar guerras. Es como alimentarse bien, correr, hacer fierros en el gimnasio y practicar box para echar lomo y cambiar de actitud. Con la idea de no dejarse patotear y desvalijar más por el runfla del barrio, ése que se vino a reocupar las islas con 31 armas antisubmarinas nucleares. Lo mejor es que no te vuelvas a agarrar con el tipo. Pero más allá de que suceda o no, todo ese ejercicio industrial te hace bien. Construye país.

Daniel E. Arias

«La bajante del Paraná continúa. El río está muy por debajo del nivel de aguas bajas

Juan Borús, Subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituo Nqacional del Agua, informa sobre la situación:

La fuerte variabilidad climática regional, presente en la cuenca del Plata en los últimos quince años, se manifestó desde la segunda mitad del año 2019, comenzando por la cuenca del río Paraguay. Desde entonces prevalecieron las tendencias descendentes en todos los grandes ríos de la cuenca, con una sensible disminución de los aportes de los afluentes menores. Esta disminución del caudal tiene un impacto directo en el abastecimiento de agua para consumo humano, la generación de energía y la navegación, entre otros. Manteniéndose el período de sequía se dificulta la reproducción y alimentación de la fauna y se condiciona fuertemente toda la logística relacionada con el mantenimiento de la vía fluvial y la logística de la navegación, además de los procesos de potabilización del agua urbana.

Llevamos 296 días con niveles inferiores al límite de aguas bajas

En todos los meses transcurridos desde entonces se observó con frecuencia que una sequía predominaba en casi toda la cuenca del Plata. Como resultado, el déficit hídrico se fue agudizando, reduciendo la disponibilidad del recurso en todos los países de la región. A la sensible disminución en el aporte a los numerosos cursos fluviales de la alta cuenca se sumó una disminución gradual de las reservas en los embalses emplazados en la mitad norte de la alta cuenca del río Paraná en Brasil, situación que no  ha mejorado durante este mes de diciembre, en plena temporada de lluvias estacionales. Los caudales entrantes al tramo compartido del río Paraná con Paraguay sufrieron una fuerte reducción al comienzo del mes de marzo de 2020, motivando al sistema de alerta del Instituto Nacional del Agua (INA) a realizar un seguimiento especial ante un escenario muy poco frecuente que pronto se constituyó en extraordinario. A partir de ese momento se distinguen los siguientes hitos:
  • Comienzo de las reuniones bilaterales con Brasil y con Paraguay para hacer frente a la problemática común y acordar acciones para su mitigación.
  • Por parte de Argentina se definió que el descenso de niveles fluviales frente a las tomas de agua urbanas sería el impacto principal a ser considerado en la atención de la bajante, así como las oscilaciones de nivele en aguas extremadamente bajas.
Desde mayo de 2020, el INA, avanzó en la modelación para pronóstico de tales niveles, al tiempo que se ajustó la modelación hidrodinámica en los cursos del Delta del Paraná para atender los requerimientos de corto y mediano plazo. Este avance apuntó en especial a las tomas de agua para refrigeración de procesos industriales, en especial los de generación eléctrica. Para atender los requerimientos de información de las actividades que demandan una antelación importante, superando el horizonte confiable de pronóstico, se trazaron “escenarios alternativos” de la evolución fluvial a partir del mes de fines de julio del presente año. Se trata de trazas posibles de evolución fluvial en los sitios de interés desde la sección Corrientes – Barranqueras y hasta el Paraná de las Palmas. Esta modalidad se mantiene, considerando que el escenario de sequía y su bajante asociada no tienen visos de terminar en los próximos meses.

La provincia de Río Negro apuesta al proyecto del hidrógeno verde

El Gobierno de Río Negro y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) acordaron mejorar las condiciones territoriales y de infraestructura necesarias para el desarrollo del proyecto de Hidrógeno Verde en esta provincia patagónica.

Por un lado, el gobierno provincial realizará aportes de acuerdo con los recursos humanos y materiales que disponga, mientras que el CFI aportará recursos técnicos y financieros hasta un total de $ 25.000.000. La gobernadora Arabela Carreras rubricó  este jueves el convenio para el desarrollo de la infraestructura junto con el secretario general del CFI, Ignacio Lamothe.
El acuerdo se enmarca en las polticas pblicas implementadas por la provincia para promover el desarrollo de energas verdes como forma de mitigacin de los efectos del cambio climticoFoto Marcelo Ochoa
En esta foto, el ministro Matías Kulfas, la gobernadora Arabela Carreras y la CEO de Fortescue Future Industries, la empresa que planteó el proyecto, Julie Shuttleworth
El acuerdo establece el avance de «un plan base para el desarrollo urbano y territorial del área de Punta Colorada, y un proyecto de análisis y diseño de una red de conectividad en telecomunicaciones para la zona Sur y Este de la provincia». «Es por ello que estamos contratando a 18 urbanistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la provincia de Río Negro para planificar la intervención e inversión del hidrógeno verde en la provincia; sabemos que estas grandes inversiones afectan a las localidades y queremos que esto sea virtuoso», apuntó Lamothe. El acuerdo se enmarca en las políticas públicas implementadas por la provincia para promover el desarrollo de energías verdes como forma de mitigación de los efectos del cambio climático, especialmente en lo referido a la producción de hidrógeno verde.
la gobernadora Arabela Carreras rubric hoy el convenio para el desarrollo de la infraestructura junto con el secretario general del CFI Ignacio Lamothe Foto Marcelo Ochoa
Esta acción estimulará la creación de entornos innovadores para potenciar el futuro desarrollo de la provincia, proyectándola hacia el exterior de la mano de la generación energética alternativa y sustentable. Al mismo tiempo que se irá motorizando la actividad productiva, turística y empresaria local, lo que redundará en generación de empleo y mejora de la calidad de vida de todos los habitantes.

Ola de calor extremo: el anuncio del Servicio Meteorológico Nacional

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La semana que viene la región central de la Argentina estará envuelta en una ola de calor extremo, según las previsiones del SMN. El aumento de temperaturas sería generalizado y abarcaría desde el norte del país hasta Viedma. En algunas regiones, especialmente en Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y la Provincia de Buenos Aires, la temperatura podría rebasar los 40°C.

Según esas previsiones, los lugares del país más afectados podrían convertirse por unos días en las zonas más cálidas del planeta, especialmente durante el pico térmico del martes 11. Pero la ola de calor no finalizaría ahí, sino que se extendería por lo menos hasta el jueves.

El Servicio Meteorológico Nacional brinda estos pronósticos para las diferentes ciudades afectadas por el fenómeno:

  • En la ciudad santafesina de Rosario, el organismo estatal prevé máximas de 38°C y 39°C para el martes 11 y los miércoles 12 y jueves 13, respectivamente. Números similares pasaría la capital provincial, Santa Fe.
  • La provincia de Córdoba también será afectada y su capital sufrirá temperaturas máximas de 39°C que comenzarán el martes y seguirían hasta el jueves.
  • La temperatura en Paraná, capital de Entre Ríos, se estabilizará en 39°C de máxima desde el martes hasta el jueves
  • La capital de La Pampa, Santa Rosa, tendrá máximas de 38°C desde este domingo hasta el jueves, cuando habría tormenta. La única excepción sería el miércoles, cuando la temperatura vespertina rondará los 36°C.
  • En la Provincia de Buenos Aires, la ciudad de Pergamino, por ejemplo, se mantendrá por encima de los 39°C desde el martes hasta el jueves.
  • La temperatura en Capital Federal oscilará entre los 36 y los 39 grados centígrados y durará por lo menos hasta el viernes, con el ingreso de un frente frío.

Características de la ola de calor y recomendaciones

Según publicó el SMN en su cuenta oficial de Twitter, “hacia comienzos de la próxima semana, las altas temperaturas irán extendiéndose hacia el este, a las provincias de Bs As, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Corrientes y Misiones. Además, habrá pocas lluvias, lo que intensificará las condiciones de sequía”.

“Los valores de temperatura desde el norte de Patagonia hasta el norte argentino se mantendrán entre los 35 y 40°C, pero es posible que se superen los 40°C en zonas en las que no es muy frecuente que eso ocurra, como por ejemplo la provincia de Buenos Aires”, agregó el organismo.

“En general predominarán altas presiones en el país, que favorecerán el ingreso de aire muy caluroso y seco, con días soleados y de poca nubosidad. Pero es posible que algunos frentes fríos traigan alivios temporales, especialmente en zonas cercanas a la costa atlántica”, concluyó sobre las razones que alimentan el fenómeno.

En este contexto, el SMN sugirió seguir las recomendaciones brindadas por el Ministerio de Salud para estos casos, que incluyen: aumentar el consumo de agua, no exponerse al sol, evitar las bebidas con cafeína, alcohol o azúcares, y usar ropa ligera.

Por qué Gran Bretaña trajo armas nucleares a las Malvinas en 1982 – 2° parte

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(La primera parte de esta nota está aquí) 2. Lo que no sabían los Admirals sobre nuestros almirantes Los subs nucleares tienen esa capacidad superlativa de estar en cualquier lado del planeta sin que te enteres, porque son muy veloces y no necesitan salir a la superficie salvo para repostar comida. Pero en proximidad no son silenciosos, debido al murmullo de las bombas que refrigeran los núcleos de sus reactores. En cambio algunos diésel-eléctricos, sí lo son. Y si son suecos o alemanes, ni te cuento. En 1982, la inteligencia naval británica leía a sus anchas las comunicaciones navales cifradas argentinas. Por eso, la alegre muchachada de la Task Force tenía una idea aproximada del paradero del S-32 ARA San Luis. Además, como el archipiélago forma parte de la Plataforma Continental Argentina, las profundidades en torno a las islas son modestas: raramente hay más de 120 metros. Así las cosas, los Brits creyeron ver al San Luis en sus sonares en varias ocasiones. Y en sucesivos lances durante semanas, le surtieron más de 200 cargas de profundidad y 50 torpedos MK 46 autoguiados por sonar, de un total de 200 que les suministró, magnánima, la US Navy para aquella emergencia sudaca que fuimos durante 10 largas semanas. Los súbditos de su Gloriosa protagonizaron un total de 2253 despegues de helicópteros antisubmarinos en misión de búsqueda y destrucción del “bloody old San Luis”. Es más, perdieron 2 helicópteros pesados Sea King en el mar por desperfectos de motores en tales misiones, y jamás encontraron el “fucking Argie sub”, aunque a veces lo tuvieron a no más de 150 metros verticales bajo la nariz, iluminándolo con sonoboyas.

La imponente proa del S-32 AEA San Luis, con sus 8 tubos lanzatorpedos, en medio de una reparación que se interrumpió definitivamente en 1997.

Debajo de ellos, el capitán interino Fernando Azcueta practicaba el viejo truco de los submarinistas alemanes en el Mediterráneo o donde hubiera poca profundidad: pegate al fondo, apagá todo salvo el suministro de aire, quien no esté de guardia se va a la cama para no hacer ruido. Y confiá en disimularte bajo la termoclina donde el mar se pone a 3 grados de temperatura. Esa interfase del mar refleja parcialmente el sonar, y debajo de ese espejo sónico y apoyado en el fondo, a lo sumo te traslucís, con suerte, como otra rugosidad de un lecho geológicamente rugoso. Trompicado, además, por los muchos pecios de barcos balleneros y loberos hundidos. Y tan hábil fue Azcueta en esto de parecerse al fondo marino que los británicos no lo encontraron nunca. El pequeño San Luis sí los encontró a ellos. Este Tipo 209 costero, mal mantenido, con capitán y tripulación sustitutos y apenas 1200 toneladas de porte, todavía se dio el lujo de intentar dos ataques, el 1ro de Mayo y el 10 de Mayo. Los 3 torpedos empleados, los Telefunken SS4 alemanes, fallaron, quizás de 2 modos distintos. Y es que el San Luis entró en guerra por falta de otra cosa. En total la Armada tenía 3 submarinos activos, pero eran 2 los que no servían: uno era el viejo S-21 Santa Fe, un clase Guppy construido en 1945, comprado de 2da mano a EEUU y que ya no podía siquiera sumergirse. El Santa Fe fue cruelmente sacrificado como transporte y soporte logístico de la pequeña fuerza de comandos mandada a las Georgias. En ese rol imposible, fue detectado, misileado y ametrallado sin escape por helicópteros Lynx y Wessex de las fragatas Brilliant, Plymouth y el crucero Antrim en Caleta Vago, un amarradero en la isla de San Pedro, la mayor del archipiélago. El capitán Horacio Bicaín tuvo pésimas cartas en la jugada. La precaria defensa antiaérea se hizo con una ametralladora y armas portátiles desde la vela, donde cabían apenas 4 personas sin tropezar. Un misil AS-12 perforó la torreta de lado a lado sin explotar, pero se llevó la pierna de un suboficial que, subido a la escalerilla, reabastecía de munición a los tiradores. Ya inutilizado, sostenido por el fondo, arrumbado contra el muelle y evacuado, al Santa Fe lo capturaron los marines británicos sin más resistencia. Al día siguiente, decidieron liberar el muelle remolcando al submarino mar adentro, y en la maniobra, los Brits mataron a otro suboficial argentino porque creyeron que intentaba inundar la nave. El otro submarino argento inservible tampoco debió estar como estaba. Me refiero al Tipo 209 S-31 Salta, mellizo del San Luis, ambos comprados de primera mano a Howaldswerke Deutsche Werft. Para la época, eran dos joyas, barcos de apenas 1200 toneladas de desplazamiento y 51 escasos metros de eslora, pero que sin embargo daban una autonomía de 20.000 km. a 10 nudos, y podían hacer misiones de hasta 50 días de duración, cargando 22 torpedos. Aquí, una pequeña defensa del torpedo, tan aparentemente superado por el misil antibuque. Lector, lectora, es simple física: un torpedo moderno en general explota no en el casco, sino debajo. El agua es 833 veces más densa que el aire, y no es elástica: pega como un ariete. La onda de choque levanta al barco por el medio y la quilla generalmente se parte en dos. A diferencia de un misil antibuque, que discapacita o incendia pero raramente hunde, un torpedo bien puesto manda al fondo a barcos bastante grandes. Los torpedos de los Type 209 argentinos eran los STT-4 filoguiados (es decir, teledirigidos desde la nave). Eran armas 55,3 cm. de diámetro (bastante pesadas) tenían un alcance máximo de casi 60 km. y portaban 220 kg. de explosivos. El mejor torpedo del mundo, según Telefunken, el fabricante alemán. La Armada Argentina le cree mucho a Telefunken, porque nomás llegar sus obras maestras al país, se hicieron 19 lanzamientos de prueba (15 desde subs, 4 desde lanchas) y sólo funcionaron 8, un 42%. En ningún caso se usó cabeza de combate. El dictamen: arma homologada. En cristiano común, dada por buena y aceptada. Nada de reclamos a Telefunken. Si uno aprecia su carrera naval, da menos problemas creerle al inteligente proveedor externo que a la estúpida evidencia interna. Entre diciembre de 1975 y mayo de 1980, no hubo lanzamientos, salvo tres de prueba en 1977 y a muy corta distancia. Ignoro cómo salieron. Desde 1975, el Comando de la Fuerza de Submarinos le pedía a la DIAN (Dirección de Armas Navales) que se hiciera un ensayo de tiro de combate, pedido reiterado en 1977, denegado en ambas ocasiones. En la DIAN, de pelearse con el almirante Emilio Massera, cero ganas. Ignoro si fue por eso que Massera pasó a la historia como “El Comandante Cero”. Tuvo otros nombres menos publicables.

Carga de torpedos STT4 Telefunken en un submarino Type 209 argentino

Entre mayo de 1980 y marzo de 1982 se realizaron 8 lanzamientos de SST-4, y funcionó uno solo: 12,5% de eficacia. Un torpedo se perdió y en otras 6 instancias, el SST-4 cortó cable y dejó de obedecer. La DIAN no dijo “esta boca es mía”. En suma, James Bond no lo sabía y tal vez el Almirante Armando Lambruschini, su sucesor, tampoco, y el siguiente a Lambruschini, Jorge Anaya tampoco, pero fuimos a la guerra sin torpedos. O con, pero no andaban, da lo mismo. Lo que sedujo a decenas de clientes del Tipo 209 en todo el mundo era que se llevaban a casa un submarino costero, es decir defensivo, pero con las prestaciones de un oceánico, capaz de atacar al enemigo en sus propias costas, o al menos en sus líneas logísticas. Con torpedos decentes, al menos, o en estado decente. Los tipo 209 son capaces de disparar en ráfagas, para lo cual tienen 8 tubos en una proa insólitamente alta y cuadradota. Los SST-4 no se disparan con aire comprimido, por no delatar el ataque ni la posición del submarino. Se inundan los tubos, los motores arrancan y los torpedos salen navegando casi silenciosamente, en «swim off». La puntería está atendida por un combo de sonar pasivo y computadora de tiro que los guía por cable hasta 3 blancos diferentes en forma simultánea. Se entiende que Su Graciosa Majestad, aunque dueña entonces de la 3ra flota de guerra del mundo, estuviera preocupada por estas 2 naves argentinas. “44 torpedos casi inaudibles en naves muy silenciosas y chicas, y un índice de aciertos bajito, digamos del 20%, da 9 barcos de los nuestros que no vuelven”, pensaron acaso los Admirals. Ignoraban que si un 58% de torpedos nuevos habían fallado en 1975, en 1982 el 87,5% estaba knock-out: se los había conservado en ambientes de temperatura y humedad no controlados, y no se había hecho prácticamente ninguna de las recorridas, mantenimientos y reemplazos indicados por el proveedor. Nuestros almirantes en aquella época estaban demasiado absortos en sus funciones naturales de dirigir el país y matar civiles en desacuerdo. Los Admirals gringos no sabían que tenían semejantes aliados, y como saben su física, le temían más a estos dos Type 209 que a la Fuerza Aérea Argentina. De su temor por nuestras naves de superficie nunca sabremos: los Brits no manifestaron ninguno: “We’ll blow their tin-pot Navy out of the water”, trompeteó el Almirante Sandy Woodward, jefe de la Task Force y ex submarinista, antes de embarcar para las islas. “Volaremos del agua su Armada de latitas”, para los no shakeaspeareanos. Fue difícil probarles lo equivocados que estaban, porque la Flota de Mar se refugió en Puerto Belgrano al toque de que el HMS Conqueror hundiera al crucero ARA Belgrano. Que se había vuelto una nave lenta: de su velocidad inicial de 32,5 nudos ya no daba ni la mitad, por el estado de sus máquinas. ¿Suena familiar? En cuanto al S-31 ARA Salta, no pudo siquiera entrar al ruedo: tenía un chirrido de eje que lo volvía totalmente detectable para naves y helicópteros antisubmarinos. Se quedó testeando los horribles STT-4 en inmediaciones de Puerto Belgrano y estuvo a punto de ser volada por dos de tales torpedos, trancados inexplicablemenhte en sus tubos pero con el motor funcionando, es decir activados y con las baterías recalentándose al rojo. Minga de «swim off». La situación se subsanó por la sangre fría del capitán Roberto Salinas, pero su nave jamás pudo combatir. En cuanto al único submarino argentino que servía para algo, el S-32 ARA San Luis, nave nuevecita y asignada en 1974, su estado técnico habla pestes del mantenimiento de la Flota de Mar durante el Proceso, cuando el Almirantazgo literalmente cagaba dólares. Fuimos a la guerra contra la 3ra potencia naval mundial con 5 de 8 aviones de ataque A4 Skyhawk embarcados con fisuras en la raíz alar, con el único portaaviones, el 25 de Mayo, fundido de máquinas, con el único crucero en estado de motorización similar, con sólo 5 misiles AM39 Exocet entregados del total de 15 que venían en camino y sobre todo, antes de haber recibido un par de revolucionarios submarinos oceánicos alemanes TR-1700. Y habría 4 más, porque ya teníamos casi equipado al astillero Domecq García para construir los TR-1700 “en casa”. Nada de todo esto habla maravillas del Almirante Anaya, la fuerza motriz que empujó la Junta del general Leopoldo Galtieri a la Guerra de Malvinas. Al San Luis, antes de mandarlo a guerra en solitaria representación del resto de la Flota de Mar, ausente sin aviso, hubo que rasquetearlo una semana entera de moluscos adheridos al casco y a la hélice. Estas incrustaciones lo hacían no sólo lento sino más ruidoso que una murga acuática. Estaba, como casi todo en aquella Armada, hecho percha por falta de mantenimiento, esa palabra mágica. El snórkel tenía fugas, las bombas de sentina no funcionaban, y uno de los cuatro motores diésel estaba kaput. Y obviamente los torpedos SST-4 alemanes que disparó el San Luis no explotaron y además cortaron cable… salvo uno. Sobre ése, más datos a continuación. Cuando por fin el San Luis volvió a puerto en Marpla, 40 días más tarde, lo hizo sin un arañazo. Señoras y señores, me saco el sombrero ante el capitán Azcueta: un submarino al que le habían tirado con 200 cargas convencionales, mayormente de morteros de tipo “Hedgehog”, amén de medio centenar de torpedos antisubmarinos lanzados desde helicópteros. Eso sí, con tanto sonarista inglés buscando grandes bultos bajo el agua, mal año fue, aquel 1982, para ser ballena. No es imposible que el propio Azcueta, harto de ser bombardeado, torpedeado y no devolver atenciones, se haya cargado un cetáceo, el 2 de mayo, al confundirlo con un submarino nuclear inglés. Como sea, ése fue el torpedo que sí estalló. Ley de Murphy, la más vigente de las leyes de guerra. Había al menos 4 subs nucleares de Su Graciosa Majestad, el Conqueror, el Spartan, el Splendid y el Valiant, todos en buen estado, tratando de encontrar al San Luis. A la cacería se añadió también el Ónix, un diésel-eléctrico. Esto, para mostrar hasta qué punto Su Graciosa estaba preocupada por el solitario y disfuncional pero emperrado San Luis. Con los torpedos STT-4 bien cableados y mantenidos, otra habría sido la historia de esta nave, así como de las fragatas antisubmarinas HMS Brilliant, Yarmouth, Arrow y Alacrity: el San Luis les tiró a todas ellas, y lo único que oyeron los hidrofonistas británicos fue el suave susurro de hélices de los 3 torpedos. Al submarino en sí no lo detectaron. Su Graciosa sea mi testigo: ese enano, el San Luis, ERA silencioso. Por algo hay todavía hay 58 submarinos Type 209 como el San Luis operativos en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Grecia, India, Indonesia, Perú, Sudáfrica, Corea, Turquía y Venezuela, todos en armadas que le dan más bola al mantenimiento. El único Tipo 209 en el mundo que entró en guerra es nuestro San Luis. Dicho esto, la seguimos mañana. Si mientras tanto quiere una historia con más detalles, está aquí.

(Concluirá mañana)

Daniel E. Arias

Informe del consorcio científico PAIS: en Argentina circulan todas las variantes; ómicrón aún no se impuso

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El equipo de científicos argentinos nucleados en el grupo PAIS(PROYECTO ARGENTINO INTERINSTITUCIONAL DE GENÓMICA DE SARS-COV-2), dedicado a la vigilancia genética del coronavirus, acaba de publicar su último informe: «REPORTE N°29: Vigilancia activa de variantes de SARS-CoV-2 en la CABA, provincias de Buenos Aires, Chaco, Neuquén, Santa Fe y Tierra del Fuego.

El resumen ejecutivo explica lo siguiente: Primer análisis evolutivo de la variante Omicron de Argentina (en conjunto con el Laboratorio Nacional de Referencia de Enfermedades Respiratorias Virales y el Centro Nacional de Genómica del ANLIS Malbrán). Con el objetivo de estudiar las variantes circulantes del virus SARS-CoV-2 en el período comprendido entre el 01/10/21 y el 31/12/21, se analizaron un total de 1534 muestras, de las cuales 1082 fueron seleccionadas al azar y corresponden a individuos sin antecedente de viaje al exterior o contacto estrecho con viajeros: 431 correspondieron a casos de la CABA, Gran Buenos Aires y alrededores y Gran La Plata, 123 a la provincia de Buenos Aires (no AMBA), 41 a la provincia de Chaco, 92 a la provincia de Tierra del Fuego, 127 a la provincia de Neuquén y 268 a la provincia de Santa Fe. Las 452 muestras restantes correspondieron a casos especiales (nexo con  viajero y confirmación de casos detectados por la técnica de RT-qPCR específica para variantes o estudios especiales). En 745 casos se realizó la secuenciación completa del genoma del SARS-CoV-2. En total, se identificó la variante Alpha en 17 casos, Gamma en 64 casos, Lambda en 107 casos y Delta en 1140 casos. Por último, la variante Omicron se detectó en 203 casos, la mayoría de estos corresponden a infecciones adquiridas en la comunidad. A la fecha, sobre un total de 6790 muestras analizadas a través de la vigilancia activa por secuenciación de Spike o de genoma completo, las variantes más frecuentemente detectadas en nuestro país fueron: Gamma en 2379 casos, seguida de Delta en 1392 casos, Lambda en 1200 casos, Alpha en 344 casos, Mu en nueve casos y Omicron en 203 casos. En este reporte, se detectó la variante Omicron en casos de infecciones adquiridas en la comunidad y seleccionadas al azar en la SE 50 en la CABA (7,7%) y en la provincia de Santa Fe (12,1%), alcanzando el 50% de los casos secuenciados en la SE 51 en ambas jurisdicciones. En la provincia de Tierra del Fuego en la SE51 se detectó en el 61,9%, alcanzando el 87,3% en la última SE del 2021. Asimismo, en el periodo analizado en este reporte, la variante Delta ha sido la única variante detectada en circulación comunitaria en la región GBA (hasta las SE 49-50) y en las provincias de Neuquén (hasta las SE 47 48) y Chaco (hasta la SE 51). En estas últimas jurisdicciones hasta las SE analizadas, la variante Omicron fue detectada en casos esporádicos, muchos de los cuales tienen antecedente de viaje al exterior o a alguna provincia argentina con circulación comunitaria de esta variante. El análisis evolutivo de la variante Omicron mostró que todas las secuencias de Argentina correspondieron al linaje derivado BA.1, que es el más extendido a nivel mundial. A su vez, se observaron múltiples introducciones al país, aunque aún con limitados eventos de diversificación. El análisis evolutivo de la variante Delta mostró que los linajes derivados AY.20, AY.25, AY.75, AY.100 y AY.103 constituyeron el 85% de los linajes detectados en nuestro país en el periodo desde el 4 de julio a 8 de noviembre del 2021. Estos linajes derivados se encuentran asociados principalmente con muestras de los Estados Unidos, México, Brasil y Perú, entre otros. Los resultados aquí presentados están en consonancia con la situación epidemiológica observada en varios países del mundo, caracterizada hasta el momento por un incremento abrupto de la frecuencia de detección de la variante Omicron, en simultáneo con el reporte de un número muy elevado de casos de detección de SARS-CoV-2 asociados a nuevas olas de infecciones a nivel mundial.

(Para descargar el Reporte 29 completo, cliquear aquí)

«Finanzas sustentables»: Uruguay lanza un bono con interés ajustable según el nivel de emisiones de carbono

Uruguay será el primer país de de la región y el segundo del mundo en endeudarse con una una tasa de interés mayor o menor de acuerdo al cumplimiento de sus compromisos de emisiones de gases de efecto invernadero. Informamos también de otros proyectos financieros «verdes» impulsados en otros países de América del Sur.

En el caso uruguayo se trata de uno de los nuevos instrumentos que impulsan expertos en finanzas sustentables y, entre otros beneficios, apunta a impactar positivamente en las inversiones privadas para los sectores verdes. Los países «en vías de desarrollo» son especialmente vulnerables a la crisis climática y de biodiversidad, y necesitan de apoyo financiero para cumplir con sus compromisos ambientales o climáticos. Es allí donde aparecen las finanzas sostenibles como un instrumento para apoyar la transición de sus economías Los fondos de inversión «sustentables» se expanden en el mundo y en América Latina, aprovechando el creciente interés de los inversores en estos instrumentos para obtener beneficios y a la vez mejorar su imagen pública protegiendo la biodiversidad y respondiendo a la crisis climática. En 2020 se emitieron más de 16.000 millones de dólares de bonos verdes, sociales y sustentables en la región. Estos bonos comparten las mismas características: una empresa o gobierno se endeuda y los fondos deben ser destinados exclusivamente para cumplir con una determinada meta ambiental o social, como desarrollar infraestructura de transporte limpio, expandir las energías renovables o cumplir con Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Y ahora han surgido nuevos tipos de instrumentos de deuda todavía más innovadores, tal como el ahora propuesto por Uruguay. El Gobierno de Luis Lacalle Pou está trabajando en un bono cuyos fondos no tendrán un destino específico -como los que emitió Chile- pero que pagará una tasa de interés variable. La tasa dependerá de si Uruguay cumple con un objetivo ambiental previamente establecido, como su contribución climática (conocida como NDC en inglés). Es decir, si el país reduce sus emisiones tal como se comprometió tendrá un premio con una tasa más baja. Y si no cumple tendrá una penalización con una tasa más alta. Hasta ahora, el único país en haber desarrollado un instrumento de este tipo ha sido Luxemburgo, emitiendo deuda por 1.500 millones de dólares en 2020. En el caso de Uruguay, el bono sería por un monto entre 800 y 1.000 millones de dólares, todavía sin fecha exacta para la emisión, sostuvo el ministro de Ambiente de Uruguay Adrián Peña.

«Finanzas sustentables» en América Latina

Argentina y Colombia han pedido recientemente una expansión de los canjes de deuda por naturaleza, una herramienta ya utilizada que les permitiría reducir sus deudas y también cumplir con metas ambientales. En cambio, expertos en finanzas han impulsado la creación de nuevos instrumentos, como el ahora propuesto por Uruguay. “Los canjes de deuda fueron muy populares hace décadas. Pero ahora el panorama ha cambiado mucho. Es más complicado en términos de quién tiene la deuda y cómo se negocia”, dijo Jochen Krimphoff, líder del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) sobre bonos soberanos verdes. «A largo plazo, cuanto más sostenible sea la gestión de tus recursos naturales como gobierno, más podrá prosperar tu economía de forma sostenible”. Un bono soberano verde indica el compromiso del país con sus estrategias de crecimiento sostenible y con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, lo que tendrá un impacto positivo en las inversiones del sector privado para los sectores verdes. Además, permitirá una colaboración entre diferentes áreas del gobierno, tal como señaló Peña. “Nos parecía que teníamos mucho conocimiento que aportar al ministerio de Economía, que no sabía tanto de nuestros temas. A partir de ahí surge la idea del bono”, sostuvo Peña. “Es una deuda común pero la tasa está atada al cumplimiento de un objetivo ambiental. Exploramos varias opciones y seguramente sea la NDC”. Chile ha sido el primer y único país en América Latina en emitir un bono verde en 2019 y hasta ahora ha obtenido 7.440 millones de dólares luego de sucesivas emisiones. El país también ha emitido bonos sociales y sostenibles, al igual que lo han hecho Ecuador, México, Guatemala, de acuerdo a la organización Climate Bonds Initiative. Los sectores de energía y transporte han sido los más beneficiados del financiamiento, al igual que el sector del uso del suelo. En el caso de Chile, los fondos de su bono verde fueron destinados a impulsar el transporte limpio, como los buses eléctricos de Santiago y la construcción de nuevas líneas del subterráneo. “Hay muchos inversores que quieren invertir en estos instrumentos”, destaca Pablo Cortinez, consultor en finanzas sostenibles. “El deber fiduciario y perfil de los inversores está cambiando y cada vez más se autodenominan verdes. Las economías más grandes de la región como Brasil y Argentina deberían apostar a bonos soberanos verdes”. Para que el bono sea exitoso, los gobiernos deberán poder justificar ante sus inversores la elección de la meta específica por sobre otras posibilidades, la NDC en el caso de Uruguay. Además, la meta debe ser alcanzable durante la vida del bono y se deberá definir una tercera persona a cargo de monitorear el real cumplimento de la misma. “Con el bono que estamos diseñando, Uruguay tendrá un mandato fiduciario de cuidar el ambiente y reducir las emisiones de dióxido de carbono,” sostuvo la ministra de Economía de Uruguay Azucena Arbeleche en una entrevista. “Los incentivos del inversor y emisor estarán alineados para el cumplimiento de un determinado indicador”. Es probable que se confirmen más detalles sobre el bono verde soberano de Uruguay, incluida una fecha para la primera emisión, a principios de 2022. Si tiene éxito, puede ser un catalizador para su crecimiento y aceptación en América Latina, y proporcionar un impulso a las transiciones sostenibles en toda la región.

Inversores, y especuladores, no parecen asustados por el triunfo electoral de Gabriel Boric en Chile

Este gráfico corresponde a un índice de base amplia compuesto por valores de renta variable de Chile (Chile’s index tracking ETF (ECH), desde el 20 de diciembre hasta ayer. El balotaje, en el que Boric obtuvo un claro triunfo, fue el domingo 19.

(agradecemos el gráfico a IKN News)

En opinión de AgendAR, esto no se debe a las «señales» del presidente electo (hasta ahora ha dado pocas. Ha sido prudente y discreto. Lo que en sí es una buena señal, cierto). Creemos que se debe a los «fundamentals» de Chile: una gran riqueza minera, y técnicos y trabajadores con experiencia. Los «fundamentals» de Argentina también son muy buenos, quizás aún mejores. Pero por algún motivo no se reflejan en los mercados financieros.

Argentina donará un millón de vacunas AstraZeneca a Egipto

El Gobierno nacional oficializó la donación de un millón de dosis de vacunas contra el coronavirus producidas por la firma Astrazeneca a la República Árabe de Egipto, a través del Decreto 1/2022 publicado en el Boletín Oficial.

Se trata del fármaco ChAdOx1 nCov-19, también designado como AZD 1222 que serán entregadas a Egipto mediante un contrato de donación que tendrá al Ministerio de Salud que encabeza Carla Vizzotti como organismo ejecutor, según se consignó en los fundamentos de la norma. Además, se especifica que la donación se efectúa «en virtud de que «el 81,9 % de la población (argentina) cuenta con al menos una dosis de la vacuna contra la Covid-19 y el 67,9 % con el esquema completo de vacunación». Además recuerda que «la pandemia constituye un desafío global que exige una estrategia de solidaridad orientada al acceso equitativo de las vacunas destinadas a generar inmunidad contra la Covid-19″. En los considerados se remarca también que de acuerdo a lo informado por la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, «el Ministerio de Salud cuenta con stock suficiente para efectuar la donación de un millón de dosis sin afectar los objetivos delineados en el «Plan Estratégico para la Vacunación». Asimismo se encomienda a la Cancillería «la ejecución de todas las acciones conducentes a la donación» y se exime «al Ministerio de Salud del pago de los derechos de exportación que gravan la exportación para consumo de la mercadería».

Por qué Gran Bretaña trajo armas nucleares a las Malvinas en 1982 – 1° parte

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Chocolate por la noticia: se destapó por enésima vez que el Reino Unido mandó a la Task Force a la Guerra de Malvinas con bombas nucleares. Se sabe desde 1983, y desde entonces que los ministros de Su Graciosa Majestad explican al mundo –con toda intención de no ser creídos- que fue demasiado el apuro en juntar la flota en Ascensión y zarpar hacia las islas. No hubo tiempo de sacar esas molestas bombas de los fragatas antisubmarinas. Pero no pensaban usarlas, qué va. Sólo atinaron a mudarlas de las fragatas antisubmarinas a los dos portaaviones. Como núcleo de flota, las tendrían mejor defendidas contra los ataques de la aviación argentina. Era preferible a dejarlas en los más sacrificables barcos de escolta. No querían que una bomba expusiera al aire, dentro de un barco incendiado, su “primer” o espoleta de fisión de plutonio 239, o que algunas de estas armas quedaran regadas en el fondo del Atlántico Sur. Re-ecologistas, los Brits. Las bombas del caso eran termonucleares antisubmarinas tipo WE-177A, bastante viejas pero temibles. Con 272 kg, eran demasiado aparatosas como para volar bajo el ala de un caza liviano de ataque Harrier, pero se adaptaban joya para lanzarse con paracaídas desde los helicópteros navales Westland Wasp, Lynx y Wessex. La utilidad principal o secundaria, según el caso, de tales helicópteros era cazar submarinos. Como cazadores, tales helicópteros en realidad operan mejor en la cubierta amplia y relativamente estable de portaaviones de entre 18.000 y 20.000 toneladas, como los HMS Invincible y Hermes. Si hay que despegar de apuro para un ataque nuclear antisubmarino, mejor hacerlo desde el Invincible que desde la ínfima plataforma de popa de una fragata Type 21 de 3600 toneladas, cuantimás sacudida por los oleajes y ventoleras despiadadas de nuestro Atlántico Sur. Los Brits no estaban cuidando el ecosistema marino. Más bien, cuidaban sus portaaviones. Y se cuidaban de nuestros submarinos. La WE-177A era una bomba “sesentosa”, algo anticuada en 1982 por grandota. Tenía un punto a favor: la potencia se podía regular antes del lanzamiento, entre un mínimo de 0,5 kilotones y un máximo de 10 kilotones. Como referencia, la bomba de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, rindió 16 o 17 kilotones. En una explosión submarina, y máxime con poco fondo, los efectos mecánicos son enormes: la onda de choque la transmite el agua, que es 830 veces más densa que el aire, y además es inelástica o “incompresible”: un ariete. Incluso a potencia mínima, una vieja WE-177A aplasta instantáneamente cualquier estructura hueca de acero –como un sub- a centenares de metros del centro de la explosión.  

Una WE177A antisubmarina, modelo que muestra pedagógicamente sus interioridades en el Museo de Aviación de Boscombe Down.

La pregunta es qué tenía en la cabeza a Maggie Thatcher cuando se trajo esas armas hacia aquí. En sus planillas, las Malvinas eran improductivas, un gasto inútil: le interesaban menos aún que las unidades de superficie de la Royal Navy. Tan improductivas, en la visión de Thatcher, que según el historiador Federico Lorenz, dos años antes de la guerra, en 1980, había ofrecido secretamente el archipiélago entero con sus más de 200 islas, islotes y rocas al dictador argentino de turno, general Roberto Viola, con una fórmula de retrocesión medio rara: “Mire, quedan argentinas a sola firma, don Bob… pero (ejem) Ud. adquiere la soberanía plena tras garpar 99 años. Joya nunca taxi”. Viola no contestó. Doña Maggie sabía que con lo de las WE-177A estaba violando frontalmente un tratado redactado entre EEUU, Gran Bretaña, Francia y China con algo de ayuda soviética –probablemente en la traducción al castellano- para uso de aborígenes sud y centroamericanos, el de Tlatelolco, de 1967. Este declaraba nuestras tierras como libres de armas nucleares. Incluidas las de ellos, je. Como todo violador, Maggie tenía una excusa: los argentinos habíamos firmado Tlatelololco (puteando), pero sin ratificarlo. Si Lady Britannia, la que reina sobre los mares, nos tenía que soltar un cuetazo nuclear, lo teníamos bien merecido. Maggie se cuido de aclarar que le había insistido a sus almirantes de no entrar con esas armas a menos de 3 millas de las costas “de las Falklands”. Debían de abstenerse de llevarlas a aguas territoriales para ella inglesas, pero geográficamente sudamericanas (todavía no tenían vigencia las 200 millas). Y eso los Admirals lo hicieron de mil amores. Odiaban ponerse a tiro de las islas. Sólo una vez –el 25 de Mayo- arriesgaron los portaaviones muy dentro del radio de acción nuestros aviones, y les salió mal. El Hermes casi se come un par de misiles Exocet aquella tarde. Tras gran gasto de chaff y otras contramedidas, los misiles franceses reengancharon un blanco secundario y terminaron impactando en el igualmente grande pero más inofensivo STUFT Atlantic Conveyor. Era una pacífica conteinera, pero llena de carpas, equipos de purificación de agua, munición de todo tipo, combustible ídem y muchos helicópteros pesados. Se encendió como un fósforo. Esa hoguera naval, y la consiguiente la falta de helicópteros pesados, atrasaron entre 2 y 3 semanas el triunfo de la infantería británica. No todas las 31 bombas antisubmarinas que admite la “desclasificación” del Ministry of Defence (MoD) estaban en los portaaviones. 21 días antes del incendio del Atlantic Conveyor, otros 2 Exocet habían sido lanzados contra el destructor clase 42 HMS Sheffield, uno de los cuales pegó y lo incendió sin recuperación posible.

4 de mayo de 1982, evacuación del HMS Sheffield, que se fue al fondo 5 días más tarde y probablemente con armás nucleares a bordo

Es raro que el Sheffield siguiera a flote, 5 días después, cuando se hundió de pronto. Pero más raro aún es que los ingleses lo estuvieran arrastrando todo ese tiempo a la sirga. ¿Para llevarlo adónde y hacerle qué? Estaba irreversiblemente rostizado. Algo debía tener a bordo que no convenía dejar “in situ” en el fondo. Me resultaron cómicas las declaraciones del exvicecanciller británico, Sir Antony Acland, cuando se entera con alivio, ufff, de que en el Sheffield no había siquiera un simulador de una WE-177A. No fuera que lo usáramos para hacer bombas en serio por ingeniería inversa. Pero las bombas nucleares son artículos que nosotros, los argentinos atrasados, teníamos y tenemos la física y el know-how para haberlos desarrollado a principios de los ’60, de haber querido. Nos detuvo la decisión de evitarnos una carrera armamentista con Brasil, no el temor a Su Graciosa Majestad, Sir Tony. Iba a añadir: «Duerma sin frazada», pero viendo que Ud. se murió en 2021, mi jefe, Abel Fernández, prefirió un sobrio «Descanse en paz». Parte de aquella guerra se explica por la genial obstinación de Maggie Thatcher en no caerse de la palmera: no estaba en mínimos históricos de aprobación. Más bien en máximos de desaprobación: Liverpool y Londres se habían llenado de cosas tan poco británicas como piquetes y barricadas de nuevos desocupados pidiendo su cabeza. Y hablando de cabezas, los “Bobbies” se dedicaban a reventar a palos todas las que pudieran, de un modo absolutamente poco elegante. La Dama de Hierro no podía perder aquella guerra sin destruir no sólo su carrera, sino la primera chance seria del Partido Conservador, en la posguerra, de transformar a Inglaterra, antes país industrial en problemas, en lo que es hoy, un paraíso fiscal con vista a los pozos de gas del Mar del Norte. La Royal Navy tenía a la dama ferruginosa atravesada en el garguero, porque ésta, con sus cuentas de almacenero, quería vender las unidades de superficie y reducir la fuerza a sus submarinos de ataque y misilísticos. A esta chica la tendríamos que haber contratado nosotros. Pero los del Admiralty no son de arrearlos con la vaina: si hubieran objetado lo de las armas nucleares, habrían filtrado la cosa a los medios y se publicaba seguro. Si se callaron no fue sólo por patriotismo: suponían que tras triunfar en esta guerra la Royal Navy quedaría fuera de todo ajuste y sería reconstruida a estándares casi imperiales. Y en eso acertaron bastante. Pero temían a los submarinos argentinos. Sabían que teníamos sólo 3, ninguno nuclear, y que al menos uno no servía para nada de puro viejo. Los otros dos eran dos joyitas infernales alemanas y nuevas, y los Admirals a estas máquinas type 209 les tenían un razonable julepe. Sobre todo, por lo silenciosas y por su capacidad de disparar salvas de hasta 8 torpedos filoguiados, es decir teledirigidos, contra 3 blancos a la vez. El suficiente miedo como para que la Royal Navy se bancara el odio eterno de casi toda América Latina contra Inglaterra, y Whitehall, la cancillería, una crisis en su relación con los EEUU. Y EEUU se habría tenido que bancar la denuncia del Pacto de Tlatelolco de muchos de sus firmantes. Todo eso era casi seguro si la Task Force se veía obligada a eliminar sí o sí estos 3 submarinos usando alguna de sus bombas WE-177A. Los Admirals no contaban con el Almirantazgo argentino. Que los eliminó con una eficacia mucho mayor. Vamos a eso.

(Continuará mañana)

Daniel E. Arias

«La energía nuclear emite menos durante todo su ciclo de vida que cualquier tecnología renovable»

La producción automotriz creció un 69% en 2021; las exportaciones, un 88%

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La fabricación nacional de vehículos alcanzó el año pasado las 434.753 unidades, un 69 por ciento más que en 2020, mientras que en el mismo período las exportaciones crecieron un 88 por ciento interanual, según informó la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA).

“Son números auspiciosos, las automotrices son la nave insignia de la industria argentina”, aseguró el presidente Alberto Fernández, cuando ayer recibió en la Casa Rosada al presidente de Adefa, Martín Galdeano, a los titulares de las terminales automotrices que operan en el país y al secretario general de SMATA, Ricardo Pignanelli. Producción Con 18 días hábiles de actividad, las terminales produjeron un total de 39.849 unidades en diciembre, un volumen 14,3% menor al que se registró en noviembre y 32,1% superior a las 30.172 unidades de diciembre del año pasado. El desglose muestra que el mes pasado se produjeron 19.901 automóviles, lo que significó una caída de 5,1% contra noviembre, pero una suba interanual de 98,8%. Por el lado de los utilitarios la producción fue de 19.948, un 21,1% menos que en noviembre y un 1,1% menos que en el mismo mes de 2020. En el acumulado del año, el sector contabilizó 434.753 unidades producidas, lo que marcó el crecimiento de 69% en comparación con las 257.187 unidades de 2020. En el caso de los automóviles la producción escaló hasta las 184.106 unidades, con una mejora interanual de 98%, pero el crecimiento promedio del conjunto de las unidades terminó siendo menor porque los utilitarios treparon solo 52,7% interanual al alcanzar la cifra de 250.647 unidades producidas. Exportaciones El volumen de vehículos exportados en diciembre fue de 19.615 unidades, lo que mostró una caída de 39,7% en su comparación con noviembre, aunque al comparar el resultado con el mismo mes del 2020, el sector registró una mejora en los envíos de 14%. En el acumulado 2021, el sector exportó 259.287 vehículos de pasajeros y utilitarios, con lo que registró un crecimiento de 88% en comparación con el año anterior cuando se enviaron 137.891 unidades a diversos mercados. El desglose por tipo de vehículo muestra que se exportaron 91.965 automóviles, un 154,2% más que en 2020, y 167.322 utilitarios, un 64,5% más que un año atrás. Adefa destacó que el crecimiento sostenido de las exportaciones permitió que la industria automotriz cierre el año representando el 34,3% del total de las exportaciones de Manufactura de Origen Industrial (MOI) y el 71,7% del total MOI a Brasil. Al analizar el destino se las exportaciones, los envíos a Brasil lideran cómodamente con un 66,3% y muy por detrás se ubica Chile con un 6,6%, Perú con 5,4, Colombia con 5,1, México con un 2, Uruguay 1,3, Paraguay 1,3, Ecuador 0,9 y Venezuela 0,2%. Ventas a concesionarios Sobre ventas mayoristas, el informe de Adefa arrojó que en diciembre el sector automotor en su conjunto comercializó a la red de concesionarios 32.723 unidades, un 17,7% más respecto de las entregas de noviembre y 16,1% por debajo del volumen del mismo mes del año pasado. De esta forma, el acumulado del año arrojó que la venta mayorista (a la red comercial) fue de 334.389 unidades, es decir, un 6,9% más respecto del mismo período de 2020 en el que se comercializaron 312.789 vehículos. A lo largo de todo el año se vendieron 224.678 automóviles a las concesionarias, apenas un 0,6% más que en 2020, mientras que se colocaron 109.711 utilitarios, lo que representó una suba interanual de 22,8%. “A pesar del difícil contexto tanto global como regional, el sector logró liderar el crecimiento industrial en 2021 y también mejoró su comportamiento al comparar la actividad con los niveles pre-pandemia”, destaca Adefa en su informe mensual.

Comentario de AgendAR:

La industria automotriz argentina está aún lejos de las cifras alcanzadas en sus mejores años. ES que desde 2011, y en especial desde 2018, la economía argentina no atraviesa buenos años, por cierto. Por otro lado, la industria automotriz muestra que comparte la recuperación económica que empieza a verse, luego de la pandemia. Y sigue incorporando tecnología a sus productos. La inevitable transición energética es un desafío, y también un estímulo.

Una señal para el agro: un técnico de la Mesa de Enlace será el nuevo Secretario de Agricultura

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Una nueva jugada en medio de la larga partida de ajedrez que viene disputando el Gobierno y los  productores rurales. Horas después de que la Mesa de Enlace confirmó que este sábado participará de la protesta del sector rural, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, nombró a un técnico de la Mesa de Enlace como secretario de Agricultura en reemplazo de Jorge Solmi.

Ayer se anunció que Matías Lestani, economista y director del Departamento Económico de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), asumirá hoy jueves como nuevo secretario de Agricultura de la Nación. Es la principal autoridad en el sector de agricultura, donde en este momento se están desarrollando las principales discusiones como la creación de un fideicomiso para reducir el precio del trigo y el maíz. Lo sorpresivo, es que CRA históricamente fue una de las más opositoras a muchas de las medidas del Ministerio de Agricultura, que según ha reiterado la entidad perjudican al campo. Lestani es ingeniero Agrónomo, con un Máster en Administración de Negocios. Formado previamente en la escuela secundaria agrotécnica de Alternancia CFR «El Tejado», productor agropecuario y actual Presidente de la Asociación Internacional de Movimientos Familiares Agropecuarios (AIMFR) una entidad internacional que vela por la educación agropecuaria y el desarrollo territorial en más de 40 países. Desde CRA remarcaron hace dos días que el sector necesita clarificar y dar previsibilidad en el futuro: «Es responsabilidad del Gobierno, lo que no nos puede pasar es volver a tener un año como el 2021, no sabíamos qué iba a pasar, no puede volver a suceder».