Elecciones en Estados Unidos: Trump se proclama ganador. Biden pide esperar a que se cuenten todos los votos
Argentina acumuló este año 69.632 focos de incendios hasta el 30/10. En el 95% hay responsabilidad humana
Arde Argentina
En nuestro país, según el INPE, el récord en la cantidad de incendios (no de superficie quemada) se había registrado en 2003, con 69.317 puntos calientes. En lo que va de 2020 -hasta el 30 de octubre-, la cifra es de 69.632.Pronósticos locales para el resto de 2020
«En lo que va del año, hubo más de un 15% más de incendios que en igual período de 2003 (año récord)», afirmó el meteorólogo Mauricio Saldívar, uno de los especialistas locales en gestión de riesgo de desastres. Consultado por Clarín apuntó que, además, la tendencia al alza no tiene previsión de descender, por las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en relación a la llegada del fenómeno “La Niña” durante la primavera y parte del verano de 2021. “El escenario de ‘La Niña’ favorecerá el déficit de precipitaciones al menos hasta fin de año”, agregó Saldívar. Se trata de un fenómeno estructural, explicó el experto: “Estamos en un proceso de calentamiento global que ha hecho que el período que va de enero a septiembre de 2020 haya sido el segundo más cálido en los registros a nivel global, y septiembre de 2020, el septiembre más cálido. Probablemente 2020 termine como el segundo año más cálido”.
Incendios en Córdoba: Piedras Grandes, entre Villa Giardino y Huerta Grande. Foto: La Voz
Las mediciones en la Argentina
Por su parte, el Ministerio de Ambiente de la Nación indicó que el país acumula, en lo que va de 2020, 318.181 “focos de calor”, que pueden ser incendios o puntos de altas temperaturas del suelo de otro origen. La cifra representa casi el doble (un aumento de un 93%) respecto del promedio de números de incendios registrados en los ocho años anteriores. En ese ministerio se informó que actualmente la Argentina utiliza el Sistema de Información sobre Incendios para la Gestión de Recursos (Firms) de la NASA, para medir los focos de calor. Además, el país usa dos mecanismos de sensores: el Modis que sirve para ver los datos históricos, y el Viirs, más preciso, que comenzó a funcionar en la Argentina a partir de 2012. “Antes de ese año, el país utilizaba el mecanismo Modis, que es lo que muestra el informe de Brasil”, apuntaron.
El trabajo de aeroaplicadores contra el fuego.
Si bien “la cantidad de focos de calor es alta”, desde Ambiente resaltaron que «no siempre hay una correlación directa entre los focos de calor y la superficie realmente afectada por esos fuegos”. Y puntualizaron que en las regiones Centro, NEA y NOA, en los últimos cinco años el registro de focos de calor es superior a la media, pero en el período 2016-2017, los daños fueron muy superiores respecto a la superficie afectada.“Ecocidio” intencional
Más de la mitad de las provincias de la Argentina tuvieron focos de incendios activos en septiembre, según datos del SNMF. Las más afectadas fueron Salta, Entre Ríos y Córdoba. En la provincia mediterránea se quemó una superficie que equivale a más de diez veces la de la Ciudad de Buenos Aires: más de 300 mil hectáreas; de ellas, 182.724 hectáreas eran de bosques. “Ecocidio masivo y deliberado”: así se refieren al hecho muchas asambleas ambientales y organizaciones que luchan contra el fuego y que les apuntan a “los intereses económicos que pretenden reemplazar áreas de bosque nativo por explotaciones agropecuarias, negocios inmobiliarios y desarrollos urbanísticos”. Desde el Gobierno nacional coinciden con esa lectura. “Está claro que más del 95% de los incendios a escala mundial son de origen humano”, destacaron desde el Ministerio de Ambiente. “Independientemente de la cantidad de focos, hay una fuerte similitud entre los incendios de los últimos dos años en Brasil, en la zona del Amazonas y regiones cercanas, y lo que está ocurriendo en la Argentina, particularmente en el Delta”, apuntó Sergio Federovisky, secretario de Control y Monitoreo Ambiental de la cartera de Ambiente nacional.
El grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina patrulla islas en Entre Rios. Foto: Juan José García.
Falta de estrategia nacional
Para el meteorólogo Mauricio Saldívar, más allá de los efectos de la crisis climática -que agudiza las sequías en las zonas donde ya falta el suministro hídrico y las vuelve material combustible-, existe “un problema de educación ambiental y de falta de una estrategia nacional de gestión del riesgo de incendios, con planes a largo plazo”.La gestión de incendios volvió a Ambiente
La gestión del Sistema Federal del Manejo del Fuego volvió al Ministerio de Ambiente el 29 de agosto de 2020. Había sido transferido a la órbita de Seguridad en 2017 desde la dependencia comandada por Sergio Bergman, tras su aparición vestido de planta y algunas declaraciones poco felices. Como cuando, en torno a los incendios y después de un recorte presupuestario en su área, sugirió que lo más “útil” era “rezar”.
Quema en islas de Entre Rios a la vera de una ruta. Foto Juan José García
Aunque la nota original no lo menciona, la CONAE, la agencia espacial argentina provee información satelital actualizada a organismos provinciales y nacionales para la gestión de los incendios.

Las ventas de autos crecieron 13,9% en octubre. Proyectan un piso de 320.000 unidades para 2020
La empresa argentina ARCOR se consolida en los mercados africanos
La IPBES advierte: «Hay unos 850 mil virus no estudiados. Uno de ellos podría originar la próxima pandemia»
«Prevenir pandemias a través de la lucha contra la crisis climática y la pérdida de biodiversidad es cien veces más barato que enfrentar brotes como el de covid-19″.
El IPBES (Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services) es un organismo intergubernamental independiente creado en abril de 2012 en Ciudad de Panamá por los representantes de más de 90 países, en el marco de la Organización de las Naciones Unidas. Su informe señala que la mayoría (70%) de las enfermedades emergentes (como el ébola, el zika o la encefalitis de Nipah) y casi todas las pandemias conocidas, como la influenza y el VIH / SIDA, son zoonóticas, es decir, tienen origen animal. Se propagan debido al contacto entre la vida silvestre, el ganado y las personas. Los expertos alertan que hay unos 1,7 millones de virus actualmente «no descubiertos» que viven en mamíferos y aves. De ellos hasta 850.000 podrían tener la capacidad de infectar a los seres humanos. La de covid-19 es al menos la sexta pandemia desde la Gran Pandemia de Influenza de 1918 y, aunque tiene sus orígenes en virus transportados por animales como todas las anteriores, su aparición ha sido impulsada enteramente por actividades humanas, afirma el estudio. “No existe ningún gran misterio sobre la causa de la pandemia de covid-19 o de cualquier pandemia moderna. Las mismas actividades humanas que impulsan el cambio climático y la pérdida de biodiversidad también generan riesgo de pandemia a través de sus impactos en nuestro medio ambiente”, alertó Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance y presidente del taller de IPBES del que surgió el informe. Según Daszak, los cambios en la forma en que usamos la tierra, la expansión e intensificación de la agricultura, y el comercio, la producción y el consumo insostenibles, perturban la naturaleza y aumentan el contacto entre la vida silvestre, el ganado, los patógenos y las personas. “Este es el camino hacia las pandemias», aseveró. Y es que los científicos explican que el riesgo de pandemias está aumentando rápidamente, con más de cinco nuevas enfermedades que surgen en las personas cada año, cualquiera de las cuales tiene el potencial de propagarse y convertirse en pandemia. Más de veinte expertos coinciden en que el riesgo de amenazas de salud pública mundiales puede reducirse significativamente disminuyendo las actividades humanas que impulsan la pérdida de biodiversidad, a través de una mayor conservación de las áreas protegidas, y reduciendo la explotación insostenible. De esa manera, se puede disminuir el contacto entre animales, animales y humanos y ayudara prevenir la propagación de nuevas enfermedades. Explotación, cambio climático y pérdida de biodiversidad La explotación insostenible del medio ambiente debido al cambio de uso de la tierra, la expansión e intensificación de la agricultura, el comercio y el consumo de vida silvestre y otros factores, interrumpe las interacciones naturales entre la vida silvestre y sus microbios, aumenta el contacto entre la vida silvestre, el ganado, las personas y sus patógenos, aumentando el riesgo de la aparición de nuevos virus en humanos. Asimismo, el cambio climático ha estado implicado en la aparición de enfermedades (por ejemplo, de encefalitis transmitida por garrapatas en Escandinavia) y probablemente causará un riesgo sustancial de pandemia en el futuro al impulsar el movimiento de personas, la vida silvestre, los reservorios y los vectores, y la propagación de sus patógenos, en formas que conducen a nuevo o mayor contacto entre especies. También puede llegar a alterar la dinámica natural del huésped y el patógeno. Además, la pérdida de biodiversidad asociada con la transformación de paisajes puede conducir a un mayor riesgo de enfermedades emergentes en algunos casos, donde las especies que se adaptan bien a paisajes dominados por humanos también pueden albergar patógenos que presentan un alto riesgo de transmisión zoonótica. Los patógenos de la vida silvestre, el ganado y las personas también pueden amenazar directamente la biodiversidad y emerger a través de las mismas actividades que impulsan el riesgo de enfermedades en las personas. Por ejemplo, la aparición de quitridiomicosis, una infección causada por hongos en anfibios que apareció en todo el mundo debido al comercio de vida silvestre. La crianza de vida silvestre se ha expandido sustancialmente, particularmente en China antes del covid-19, donde la cría de «animales no tradicionales» generó 77 mil millones de dólares y empleó a 14 millones de personas en 2016. Costos masivos que se pueden evitar El informe indica que las pandemias y otras zoonosis emergentes causan un sufrimiento humano generalizado y más de un billón de dólares en daños económicos al año. Esto se suma a la carga continua para la salud humana de otros padecimientos que han aparecido históricamente. Los expertos aseguran que el verdadero impacto del covid-19 en la economía global solo puede evaluarse con precisión una vez que las vacunas se hayan implementado por completo y la transmisión entre las poblaciones esté contenida. Sin embargo, su costo se ha estimado entre 8 a 16 billones de dólares a nivel mundial para julio de 2020 y puede llegar a ser de 16 billones solo en los Estados Unidos para el cuarto trimestre de 2021 (asumiendo que ya existe una vacuna efectiva). El verdadero impacto del covid-19 en la economía global solo puede evaluarse con precisión una vez que las vacunas se hayan implementado por completo y la transmisión entre las poblaciones esté contenida El estudio delinea estrategias globales para prevenir pandemias, basadas en la reducción del comercio de vida silvestre, el cambio de uso de la tierra y el aumento de la vigilancia, que costarían entre 40.000 y 50.0000 millones de dólares al año, mucho menos de lo que cuesta una pandemia. «La abrumadora evidencia científica apunta a una conclusión muy positiva. Tenemos la capacidad cada vez mayor de prevenir pandemias, pero la forma en que las estamos abordando en este momento ignora esta herramienta. Nuestro enfoque se ha estancado: todavía confiamos en los intentos de contener y controlar las enfermedades después de que surgen, a través de vacunas y terapias. Podemos escapar de la era de las pandemias, pero esto requiere un enfoque mucho mayor en la prevención además de la reacción”, agregó Daszak, uno de los autores del informe. Un cambio de la reacción a la prevención El informe recalca que depender de las respuestas a las enfermedades después de su aparición, como las medidas de salud pública y las soluciones tecnológicas, en particular el diseño y la distribución rápidos de nuevas vacunas y terapias, es un «camino lento e incierto», lo que subraya tanto el sufrimiento humano generalizado y las decenas de miles de millones de dólares en daños económicos anuales a la economía global por reaccionar a las pandemias. El riesgo de una pandemia está impulsado por cambios antropogénicos que aumentan exponencialmente. Por lo tanto, culpar a la vida silvestre por la aparición de enfermedades es erróneo, porque la emergencia es causada por las actividades humanas y los impactos de estas actividades en el medio ambiente.El gobierno argentino adquiere 25 millones de dosis de la vacuna rusa «Sputnik V». Se aplicará desde diciembre
El coronavirus atacó de nuevo a una Europa exhausta
«París.- Ya está aquí. La segunda ola —el temido regreso con fuerza de la pandemia que en el último invierno (del hemisterio norte) apareció en China, que obligó a la reclusión de media humanidad, que paralizó la economía y ha dejado más de un millón de muertos— se ha instalado en Europa, epicentro global del coronavirus en el otoño de este largo 2020. Todo parece un mal sueño, una repetición de lo que se vivió entre los meses del pasado marzo y mayo, cuando la primera ola de la covid-19 golpeó el continente.
Johnson es el último en sumarse a los confinamientos y otras medidas adoptadas para restringir la libertad de movimiento ante el avance imparable de una segunda ola que, según el presidente francés, Emmanuel Macron, “sin duda será más dura y letal que la primera”, y que ha admitido que ha dejado “desbordados” a los europeos. Desbordados y exhaustos, como ha dicho otra dirigente, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al hablar de un “doble enemigo”: el coronavirus y el cansancio por el coronavirus y las medidas preventivas.
La segunda ola evidencia los fallos en las desescaladas: la estrategia de los test, el rastreo y el aislamiento visiblemente no ha funcionado en todos los países. Planea un interrogante sobre la capacidad de las democracias occidentales para gestionar una crisis de tales dimensiones. El golpe económico y moral: un regreso a la casilla de salida. Si en la primera ola el libro de moda fue la novela La peste, de Albert Camus, en esta podría ser un ensayo del mismo autor, El mito de Sísifo, personaje de la mitología griega condenado a subir una roca a una montaña y a ver cómo, al acercarse a la cumbre, la roca cae y debe volver a subirla eternamente.
La segunda ola en Europa
Macron anunció en su discurso un nuevo confinamiento, algo más laxo que el de la primavera, pues, como el de Johnson, permite la apertura de las escuelas. Otros países —Austria y Portugal también se sumaron este sábado— imponen otras restricciones, si no tan estrictas, sí encaminadas a frenar la expansión acelerada del virus en el continente que acapara casi la mitad de los nuevos casos confirmados en el mundo y un tercio de las nuevas muertes.
“Si se deja que las cosas avancen sin freno, vamos hacia la catástrofe, hacia una saturación insostenible de los sistemas de sanidad”, dice el epidemiólogo Antoine Flahault, director del Instituto de Salud Global de la Universidad de Ginebra, en Suiza. “No hay alternativa. Hay que tomar medidas contundentes, las medidas que toda Europa está tomando en este momento”.
En Alemania, el mismo día que Macron decretaba el nuevo confinamiento, la canciller Angela Merkel pactaba con los Estados federados un cierre parcial de la vida pública a partir del lunes. Los bares y restaurantes cerrarán, excepto para vender comida para llevar. Los eventos culturales se cancelarán y los deportistas profesionales jugarán a puerta cerrada. Los colegios permanecen abiertos y también las tiendas, siempre que los clientes respeten la distancia física.
En las últimas 24 horas, se han registrado 19.059 contagios y 100 muertes, nuevo récord en este país de 83 millones de habitantes que despertó la admiración internacional por su gestión de la pandemia. “Hay que actuar ahora”, subrayó Merkel.
No hay país que resista
En la segunda ola, no hay país que resista. Ni la Europa central y oriental, menos afectada por la primera ola. En la República Checa, uno de cada tres test de la covid-19 da positivo. Es el país europeo con más pacientes hospitalizados por 100.000 habitantes.
En Italia, que superó el verano sin sobresaltos, la epidemia se dispara. En algunas zonas se ha rebasado el umbral del 40% de ocupación de camas en los hospitales. En todo el país están clausurados desde hace una semana los cines, teatros y gimnasios; y los bares y restaurantes deben cerrar a las seis de la tarde. Estas restricciones han desatado en varias ciudades protestas, que en algunos casos han desembocado en disturbios. Regiones como Lacio, Campania, Lombardía, Calabria o Sicilia han ordenado un toque de queda nocturno.
Y en el Reino Unido, el número de muertes diarias por la covid-19 se sitúa ya en un promedio de unos 300, y supera los 60.000 fallecidos por la enfermedad. Bajo las restricciones anunciadas el sábado, vigentes a partir del jueves y hasta el 2 de diciembre, los pubs, bares y restaurantes permanecerán cerrados. Las tiendas y comercios, salvo aquellas que vendan bienes de consumo necesarios cesarán su actividad. Se urgirá a los ciudadanos a permanecer en sus casas y a optar por el teletrabajo. El Gobierno quiere preservar abiertos a toda costa colegios y universidades.
“Vamos corriendo detrás del virus, por el momento, el virus corre más rápido que nosotros”, constata François Heisbourg, consejero del laboratorio de ideas International Institute for Strategic Studies. “En lo que respecta a los Gobiernos francés, español y británico, está claro que se adoptan las medidas adecuadas con una o dos semanas de retraso, y suelen ser las semanas cruciales. En gran parte esto explica que las cifras de mortalidad sean más elevadas que en otros lugares. Pero incluso los países sin este retraso, como Alemania, Polonia o la República Checa, sufren una segunda ola más fuerte que la primera. Y no se vislumbra el final”.
Todo va rápido. Hace unas semanas, palabras como toque de queda o confinamiento eran tabú. Hace seis meses, al final del primer encierro domiciliario se anunciaba una “nueva normalidad”. “Lo más duro ha pasado, lo más difícil ha quedado atrás”, decía en mayo el presidente español, Pedro Sánchez, y un mes después, al culminar la desescalada francesa, Macron celebró “esta primera victoria contra el virus”. Pero llegó el verano. Y muchos bajaron la guardia ¿Los ciudadanos? ¿Los Gobiernos?
“Me cuesta aceptar la noción de error o de falta de previsión respecto a la gestión de las epidemias. En una democracia, la política es el reflejo de la opinión pública”, dice Flahault. “Cuando una gran parte de la población decide ir a la playa, a los bares y restaurantes y celebrar un poco la libertad reencontrada, es difícil imponerle algo más que ponerse la máscara en el tren y el bus”.
Las medidas llegan
Las medidas han acabado llegando, aunque Europa ha aprendido algo: un rasgo común en los nuevos confinamientos es la voluntad de mantener abiertas en lo posible la actividad educativa y económica. En medio de la pandemia que nunca acaba, es arriesgado sacar conclusiones sobre el impacto geopolítico, sobre los efectos en la credibilidad del modelo europeo tras una gestión desigual.
“En abril, durante la primera ola, habría dicho que Europa no estaba reaccionando de manera solidaria. Ahora creo que este problema no lo tenemos. Lo demuestra la respuesta europea con el plan de recuperación adoptado en julio con los 750.000 millones de euros. Los avances de estos meses son históricos”, dice Nathalie Tocci, directora del Instituto Affari Internazionali de Roma. “Quizá en el verano habríamos tenido que coordinarnos ante los confinamientos de la segunda ola. La responsabilidad no es tanto de las instituciones europeas, sino de los Estados miembros”.
“Por ahora podemos decir que a China no le va tan mal como a otros, pero no sabemos dónde estaremos en un año”, apunta Heisbourg. “Los chinos tampoco lo saben, lo que explica que China esté muy nerviosa sobre este asunto. Desde el momento en que se detectan algunos casos en una ciudad, como en Qingdao hace unos días, se hacen test a todos los habitantes para intentar aplastar el virus antes de que se inflame de nuevo. Los chinos son conscientes de la fragilidad de la situación, y esto es una verdadera ventaja. Nosotros quizá no tengamos suficiente miedo”.
Con información de Ana Carbajosa (Berlín), Rafa de Miguel (Londres) y Lorena Pacho (Roma).»
Martín Guzmán: «El Fondo de Garantía – FGS – es una herramienta valiosa para el desarrollo»
Defensa analiza la compra del blindado brasileño Guaraní. Tiene componentes cordobeses
El ministro de Defensa argentino, Agustín Rossi, visitó el lunes pasado la planta de Iveco en Sete Lagoas (Minas Gerais). Allí se fabrican los vehículos blindados 6×6 Guaraní en asociación con el Ejército brasileño. Desde el Ministerio se enfatizó la relación estratégica en política de defensa entre Argentina y Brasil.
Según informa Defensa, los Iveco Guaraní son una de las opciones que está evaluando adquirir Argentina para uso del Ejército Argentino. «También se están analizando las opciones de vehículos de combate Stryker (EEUU) y Norinco (China)», indicaron desde el Ministerio. La opción brasileña tiene un interés especial para la industria cordobesa. El ministro Rossi destacó que “una parte de los vehículos blindados (su motor y el chasis) se fabrica en Argentina, más precisamente en la planta Iveco de Córdoba”. El motor en cuestión es un diesel de 383 HP. Para dar un marco de referencia, IVECO no es una firma argentina y tampoco brasileña: se trata de una multinacional dirigida por FIAT desde Italia, y surgida en 1975 una fusión de varias marcas europeas de vehículos de carga, de maquinaria vial, agrícola, de obra y transportes militares. Tiene 155 puntos de reventa en todos los continentes, excepto la Antártida, y sus plantas intercambian componentes, forman cadenas internacionales de valor y fabrican de todo. El Guaraní, entonces, no es «un carrier Mercosur». Es de IVECO, con sede en Turín. Pero se fabrica en la región. Eso, en estos tiempos globalistas, no es poco. Dicho esto, si Defensa elige el Guaraní, estará haciendo algo más de «compre nacional» que si opta por el Stryker (opción favorita en tiempos del ministro Jorge Aguad) o un vehículo de Norinco. En AgendAR entendemos la industria de defensa argentina como una defensa de la industria argentina: nuestra elección estaría cantada. Veamos si se justifica técnicamente. El Guaraní es un vehículo 6×6 (6 ruedas de tracción), pero hay también una versión 8×8. Es una plataforma sumamente flexible, capaz de distintas misiones con distinto armamento e incluso diferente tracción. Constituye un punto avanzado de la evolución de una vieja idea que Brasil desarrolla desde los ’60: con una superficie nacional enorme y estados donde casi no hay red vial, un tanque con orugas termina siendo inútil porque, por velocidad, no llega a tiempo al combate, y por logística, quizás no llegue nunca. Un blindado con orugas suele ser una bestia sedienta. No es imposible que se quede sin combustible a medio camino, como le pasó a los tremendos Tiger II alemanes en la Ofensiva de las Ardenas, en diciembre de 1944. Por blindaje y armamento estos monstruos eran imparables y literalmente barrieron con los Sherman aliados a su paso, pero con su pésimo rango operativo de 170 km., muchos quedaron abandonados intactos y cubiertos por la nieve en las rutas belgas: no pudieron capturar combustible a su paso, y no tenían un abastecimiento seguro desde retaguardia. Por esta causa, el Ejército Brasileño tiene más vehículos multirruedas de tracción integral que tanques, y con décadas de experiencia en su desarrollo, los ha vendido exitosamente a países con características similares. La Argentina de los ’50 y ’60 descubrió bastante tarde que, con su afición algo europeísta por los tanques con orugas, tiene un problema severo de despliegue. Pero al menos no es un problema de autonomía: antes de comprar la licencia de fabricación del Marder alemán, en los ’70, los expertos del Ejército Argentino le impusieron 1452 adaptaciones al clima, suelos y grandes zonas vacías de la Argentina, y obtuvieron la rareza de un tanque mediano de 30 toneladas como el TAM con 550 km. de autonomía. Para entender la hazaña, el AMX-13, su tanque liviano francés comprado «as is», aunque sólo pesaba 13 toneladas se quedaba sin combustible a los 400 km. En un avance, los tanques no van solos: sin soldados detrás y alrededor, son fácilmente liquidados por la infantería enemiga con bazucas, lanzagranadas portátiles de carga hueca, o cañones «de hombro» sin retroceso. Por eso, para su infantería motorizada, el Ejército Argentino intentó hacer sus propios «carriers» multirrueda en los ’70, los VAE y VAPE, construidos respectivamente en los astilleros TENSA y ASTARSA. Pero tras la Guerra de Malvinas se quedó sin plata para desarrollarlos más y construirlos en escala. El Guaraní brasileño, sin embargo, ahora lo conoce bien: compró sus primeros 14 en 2012, y «salieron buenos». Este «carrier» de 6,9 metros de largo puede llevar 11 personas (9 soldados y 2 operadores). Pesa debajo de las 18 toneladas, según el tipo de armamento que lleve, y se están construyendo más de dos mil unidades para el Ejército Brasileño. Como en este vehículo se prioriza la velocidad de despliegue (hasta 90 km/h en ruta) y la autonomía (600 km), el blindaje no es muy grueso: soporta impactos de bala 7,62 mm. como la del fusil FAL o la ametralladora MAG, o de esquirlas de munición de artillería de hasta 155 mm. que revienten cerca. Ésta protección se puede aumentar, pero vuelve más lento y gastador el vehículo, y más caro: un Guaraní es entregado con aproximadamente 2000 horas de trabajo, y en general por las muchas y difíciles soldaduras. Un comparación, un automóvil se hace en 100 horas. El chasis del Guaraní -también hecho en Córdoba- es muy alto: tiene un despeje de 78 cm. respecto del suelo y la forma de la quilla de un barco, para deflectar hacia los costados y adelante la onda expansiva de minas. Los portamazas, frenos, suspensiones y transmisión de este blindado están hechas para soportar estallidos de cargas de hasta 6 kg., según IVECO Sete Lagoas (aunque no aclara a qué tipo de explosivos se refiere). El «look» del Guaraní es resueltamente feo, con su blindaje frontal que se proyecta agresivamente en extraplomo, y que desvía gases supersónicos de explosión hacia arriba y tiros hacia abajo. Pero además, con el piso en «V» y la morfología vagamente naval de los cajones de sus pasarruedas, tiene flotación: el Guaraní puede pasar ríos anchurosos con corrientes de hasta 4 nudos, el tipo de cursos de agua que uno encuentra en las llanuras y estepas argentinas. El armamento es muy polivalente. El Guaraní puede llevar hasta 14 configuraciones distintas de armas, desde una torreta con cañón de 105 o 90 mm., en configuración cazatanques, hasta morteros de 120 u 81 mm., o las variantes de despliegue más frecuente, que son antipersonales o antiblindado liviano: una torreta telecomandada con un cañón de tiro rápido de 30 mm. y ametralladoras de 12,7 y 7,62 mm. Los brasileños salpimentaron algunos de sus Guaraní con sistemas israelíes de armas provistos por Elbit y Rafael, entre los que se destacan una adaptación de cañón antiaéreo multitubo de 30 mm. con munición inteligente, llamada TORC, y el uso de lanzamisiles antitanque Spike, capaces de perforar blindajes de hasta 70 cm. Las versiones que compre el Ejército Argentino, si se decide por la única opción regional, quizás sean más básicas. Rossi se reunió con su par de Brasil, Fernando Azevedo e Silva, para repasar otros asuntos de mutuo interés. “Es de carácter estratégico la relación con Brasil en materia de política de Defensa, como así también los lazos de unidad entre nuestras Fuerzas Armadas”, destacó Rossi, en el encuentro con el funcionario brasileño, al que calificó “de muy productivo”. Durante la jornada, estuvo acompañado también por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA, general de Brigada Juan Martín Paleo; el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Francisco Cafiero, la subsecretaria de Planeamiento Operativo y Servicio Logístico de la Defensa, Lucia Kersul; y el subsecretario de Investigación Científica y Política Industrial para la Defensa, Mariano De Miguel. Los «carriers» del Ejército Argentino todavía son pocos y harán falta más, si se piensa que deben llegar rápido a casi cualquier punto de un país de 2,78 millones de km2, el 9no de la Tierra en superficie, pero muy malo de caminos, y con un Ejército y una Fuerza Aérea que ya casi no tienen aerotransporte pesado. En 2015, la información era que se habían comprado 200 unidades del Norinco VN1, muy popular en Venezuela, cosa que no sucedió: no figuran en el orden de batalla del Ejército. Tal vez para bien: su blindaje no ha gozado de elogios en la prensa argentina especializada. Norinco y Stryker (y éste por calidad puntúa alto, aunque no por precio) tienen dos problemas insalvables: en una guerra regional que dure más de unos pocos días, sin componentes de fabricación local, estos carriers se quedan rápidamente sin repuestos.Estuve en #IVECO Brasil, una parte de los vehículos blindados que allí se fabrican (su motor y el chasis) se producen en nuestro país, en la planta de Córdoba.
— Agustín Rossi (@RossiAgustinOk) November 1, 2020
Es de carácter estratégico la relación con #Brasil en materia de política de Defensa. #UnamosNuestrasFuerzas t.co/OK2USVD5ar
Hay 50 elecciones en los Estados Unidos. El escrutinio es lento y complicado
A 31 años de la primera llamada por celular en Argentina! El aparato que nos cambió la vida
?Hoy se cumplen 31 años de la primera llamada realizada con celular en Argentina. Un buen día para recordar la evolución de las comunicaciones móviles en nuestro país, que hoy son un servicio esencial. pic.twitter.com/rqsY5mTfAt
— Micaela Malcolm (@micasmalcolm) November 1, 2020
Corea no acude a nuestro rescate aéreo. Mejor
Si la pelota la tiene Maradona, el problema es de los europeos (belgas, en este caso)
Creo que le puedo atribuir parte de la razón a cada uno de estos tres amigos. Gustavo siente cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día nuestro estado de indefensión aeronáutica. No fue a Malvinas porque la colimba le tocó un año después. Su obsesión no es ingenua: no quiere cazas que nos puedan defender de los 4 viejos Eurofighter Typhoon que Gran Bretaña tiene aburriéndose en las Malvinas, porque no cree que nos ataquen jamás. Pero piensa que si Argentina trata de volver a hacer sentir su peso en el Atlántico Sur, la diplomacia inglesa fogoneará al gobierno chileno de turno para que tengamos un despelote armado por límites, glaciares, las cabeceras de algunos ríos, acceso al agua, ese tipo de cosas. En ese caso, cree Gustavo, en pocos días los argentinos perderíamos Tierra del Fuego y el Sur de Santa Cruz. Por ende, su idea de qué caza necesita la Argentina es: todo aquello que se pueda comprar hecho, se pueda mantener en vuelo sin deterioros, y en caso de pifostio pueda atajar a los 44 F-16 chilenos. Pedro entiende a la industria de defensa como una defensa de la industria. La patria es que haya laburo, y lo más calificado posible. Se emociona cuando la Dra. Raquel Chan presenta semillas recombinantes argentinas resistentes a la sequía, canta el himno cuando INVAP exporta un reactor nuclear, construye un satélite o desarrolla un nuevo radar. De comprar una flota de cazas “llave en mano” no le hablen. Fabricar aquí bajo licencia, se sienta a negociar. Es un médico muy famoso y un docente entre respetado y temido. Si le digo que no tenemos nada que le pueda hacer frente a los 44 F-16 chilenos, me pregunta cuántas escuelas u hospitales costaron esos cazas. Añade, desganado de guapo, al decir de Borges, que si hay líos con vecinos, el que pierde es el primero que se queda sin repuestos. Por eso prefiere fabricar. No, no sabe qué avión, no es lo suyo. Go, FAdeA, go!! Meyer Lansky se puso de la nuca cuando al toque de asumir Mauricio Macri, intervino la FAdeA con una abogada y luego con un lechero, que procedieron a echar a gente experta a carradas y a suspender todo programa de construcción independiente. Se amargó especialmente con la discontinuación del SARA, el Sistema Aéreo Robótico Argentino, un pedido del Ministerio de Defensa a INVAP firmado en 2010, y que en 2014 ya tenía un VANT (Vehículo Aéreo No Tripulado) de demostración tecnológica volando en inmediaciones de Córdoba. No cree que la Argentina deba gastar un mango en cazas coreanos: misiles antiaéreos si nos atacan, misiles crucero y/o balísticos si queremos contraatacar. Eso, y una radarización militar exhaustiva del suelo y el mar argentino. Quiere que INVAP y Defensa hagan una cadena de radares costeros OTH (transhorizonte) a todo lo largo de la costa atlántica argentina hasta Tierra del Fuego, que registre en tiempo real todo lo que sucede en el Mar Argentino hasta más allá de la Zona Económica Exclusiva. Que los kelpers y las flotas pesqueras piratas sepan que no les sacamos el ojo. Ya dije qué quieren mis amigos. Ahora digo qué quiero yo. Lo que quiero yo
En azul, los países que son operadores del KAI T-50. Argentina seguiría gris.
Quiero tener un país con muchos doctores en informática, matemática y ciencias. El resto, se resuelve. Empiezo por lo que NO quiero: otro avión de entrenamiento avanzado, como el KAI T-50 Golden Eagle. Ya tenemos uno, el Pampa III, y si me voy a patinar U$ 240 millones en equiparme, prefiero mi propio avión, aunque no sea supersónico. ¿Por qué? Porque es mío, y por ende exportable. Con 240 palos verdes saco no menos de 18 Pampas. ¿Me quieren presentar el T-50 como aparato de combate? Según los términos en que se acordó comprarlo, no me sirve por varios factores:- Alcance: ideal para países del tamaño de Corea (superficie: 100.210 km2). Pero la Argentina es 28 veces mayor, el noveno del mundo, por superficie. El T-50 no tiene suficiente autonomía para una misión antiaérea o de ataque a tierra o contra buques en semejante país. Carece hasta de lanza de reabastecimiento en vuelo.
- Sensores: a U$ 20 millones por aparato, no tiene un radar AESA (de gran barrido, pantalla inmóvil y 200 o 300 km. de alcance). Sólo puede guiarse por datos de estaciones terrestres. En el mar, volaría a ciegas.
- Armas: viene con un cañón rotativo tritubo de 20 mm., pero sin misiles infrarrojos (IR) modernos de combate cercano (hasta 35 km), y no tiene aviónica propia para usar misiles aire aire radáricos de largo alcance, para combate BVR (Beyond Visual Range). Depende de estaciones de radar terrestres, pero en el mar está ciego. Y si le queremos poner Sidewinders para superioridad aérea, o misiles AIM 120 para combate antiaéreo a gran distancia, o Mavericks para ataque a tierra o buques, ésa son otras tres compras. Y no parece que Gran Bretaña (en realidad, EEUU) vaya a permitirlas.
- Tren: hecho para pistas en buen estado, pero no para operar desde aeródromos bombardeados o desde carreteras, como un Saab Gripen sueco o brasileño. Y eso es desaprovechar dos ventajas estratégicas del país: su enorme tamaño, que permite dispersar e invisibilizar la propia flota y reunirla para golpes sorpresivos, y nuestra capacidad privilegiada de observación con satélites propios ópticos y de radar de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, construidos por INVAP.
- En suma, para lo único que me sirve el T-50 es para capacitar en vuelo y navegación supersónicos a nuestros pilotos egresados del Pampa III. Pero no en combate aire-aire o aire-superficie. Medio caro, ¿no?
Daniel E. Arias
Se sancionó la ley de defensa del Fondo de Garantía de jubilaciones y pensiones
La ley, impulsada por el gobierno nacional, dispone la refinanciación de las deudas que las provincias tienen con la ANSES y cambia el sistema de financiamiento de la «Reparación Histórica», para evitar se utilicen los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para saldar los retroactivos.
El Senado convirtió en ley el proyecto de Defensa de los activos del FGS -Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Sistema integrado Previsional Argentino. La iniciativa tuvo el apoyo unánime del Frente de Todos y también de Juntos por el Cambio, que manifestó algunas objeciones respectos a tres artículos en los que se abstuvo en la votación en particular. El principal bloque opositor propuso una serie de cambios a los mismos que no fueron aceptados por el oficialismo, cuya intención era que la ley quedase aprobada hoy sin cambios para evitar el retorno a la Cámara de Diputados. El proyecto de defensa de los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Sistema integrado Previsional Argentino, enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, contempla la refinanciación de las deudas que las provincias tienen con la ANSES. Las provincias podrán renegociar los préstamos otorgados con el respaldo del FGS con un bono a mediano y largo plazo y mientras se desarrolle la negociación no se le descontarán fondos de la coparticipación. Otro punto clave es que se cambia el sistema de financiamiento de la ley de Reparación Histórica, para evitar que se utilicen los activos del FGS para pagar los retroactivos, y se fija que deberá ser cubierto con recursos del Tesoro nacional. También se constituye el fondo fiduciario público denominado Programa de Inversiones Estratégicas, cuyo objeto será invertir en sectores estratégicos para el Estado nacional, «fomentando la generación de empleo como política de desarrollo económico en pos de la sostenibilidad de la economía real». El mismo tendrá una duración de veinte 20 años, contados desde la fecha de su constitución. A su vencimiento, la propiedad de los bienes fideicomitidos quedará en poder de la ANSES-FGS en su carácter de fideicomisario. Al abrir el debate el senador oficialista, Daniel Lovera, indicó que “la idea del proyecto es poner orden a una realidad acuciante”. “La actual normativa prevé la cobertura de un flujo, como es la Reparación Histórica, con un stock, como es el FGS, tornándola de imposible cumplimiento”. “La desaparición del FGS sería la destrucción de la principal herramienta del sistema previsional», añadió y aseguró que la refinanciación de las deudas de la ANSES con las provincias se “empieza a recorrer un camino para ponerse de pie de la mano del Estado”. También señaló que el objetivo de esta iniciativa es «sostener el poder adquisitivo de todas las jubilaciones”. “Pero especialmente proteger a quienes menos ganan, que siempre son los que necesitan, y más en estos tiempos, del acompañamiento del Estado, por eso este proyecto es fundamental». A su turno, el senador de Juntos por el Cambio, Víctor Zimmermann, adelantó que el interbloque que integra acompañará “en general y en particular el proyecto”, a excepción de tres artículos, entre los que se encuentra el que cambia el sistema de financiamiento de la ley de Reparación Histórica. Observación de AgendAR: Como este portal no piensa presentarse en las próximas elecciones, puede insistir en un dato obvio: las jubilaciones no se pagan de fondos acumulados que se retuvieron a sus beneficiarios. Es un sistema de reparto, lo que significa que las jubilaciones actuales las están pagando las contribuciones actuales de todos. No hay forma de pagar buenas jubilaciones, entonces, si la economía no está bien. Y aún las jubilaciones mínimas, que son la gran mayoría, representan el gasto principal del Estado. El FGS es una herramienta de inversión, y es correcto que se impida «quemarlo» en gastos corrientes. Es un buen síntoma que oficialismo y oposición reconozcan esto. No fue así hace 4 años, cuando se aprobó la llamada «Reparación Histórica». Esta aprobación implica también que dl gobierno nacional refinanciará deudas con las provincias por $ 26.632 millones. Pero la contradicción de un país federal con una economía unitaria la sobrellevamos desde hace muchas décadas.Bélgica al borde del colapso sanitario
#Belgica al borde del colapso. Uno de cada 4 médicos en la ciudad de Lieja está enfermo de Covid. Pero se les pide q si son asintomáticos vayan a trabajar xq no hay personal para reemplazarlos.
— Andrea Gentil (@Andrea_Gentil) October 31, 2020
Locura total.
El 30% de las personas testeadas da positivo. t.co/eH0JasfJJY
Un seminario sobre «Política Nuclear para el desarrollo nacional»
? Este martes 03/11 a las 19:00hs realizaremos el primer encuentro del Ciclo de Conferencias de Sectores Estratégicos. En este primer encuentro abordaremos la "Política Nuclear para el desarrollo nacional" ☢️ ??
— OCIPEx (@OCIPEx_arg) October 30, 2020
En vivo por: t.co/BqD3G9eMFl pic.twitter.com/C3Lu6yEq5D
¿Qué piensan les argentines del uso del lenguaje inclusivo?
Conclusiones:
• Se observa un bajo nivel de uso del Lenguaje Inclusivo: sólo el 8% de los encuestados manifiesta que lo utiliza siempre que puede o con mucha frecuencia. • Se identifica que el uso del Lenguaje Inclusivo está poco extendido en la sociedad, incluso entre los jóvenes y sin variaciones importantes en términos de rangos etarios, aunque con una leve tendencia a la baja a medida que se avanza en edad. • Cuando se pregunta por la expresión que utiliza para referirse a un grupo con personas de distintos géneros, 7 de cada 10 encuestados prefiere utilizar “todos”, tanto en el lenguaje escrito como en el oral. Uno de cada 4 participantes señala utilizar la opción “todos y todas” del lenguaje inclusivo. La opción menos utilizada es “todes”. • En cuanto al uso de Lenguaje Inclusivo en diferentes ámbitos institucionales, 7 de cada 10 encuestados están en desacuerdo con su uso en comunicaciones oficiales del gobierno y en universidades. • Ocho de cada 10 encuestados se manifestó en desacuerdo con respecto a la obligatoriedad de uso del Lenguaje Inclusivo a nivel institucional, y 6 de cada 10 se expresaron completamente de acuerdo con su prohibición a nivel institucional. • Tres de cada 10 encuestados se manifiesta con algún grado de acuerdo respecto del uso de LI para dirigirse hacia individuos que se identifican con algún género no binario. Frecuencia de uso de Lenguaje Inclusivo (LI) En primer lugar, se les preguntó a los encuestados con qué frecuencia utilizan el Lenguaje Inclusivo (LI), pudiendo elegir entre las opciones “Siempre que puedo”, “Con mucha frecuencia”, “Con poca frecuencia” y “No utilizo Lenguaje Inclusivo”. Aproximadamente, 8 de cada 10 encuestados afirman que nunca utilizan LI. El 13% lo hace con poca frecuencia y sólo el 8% manifiesta que lo utiliza siempre que puede o con mucha frecuencia. En cuanto a la utilización del Lenguaje Inclusivo según la edad, se observa que está poco extendido, incluso entre los jóvenes. Si bien el uso decrece en los segmentos de mayor edad, no hay diferencias significativas entre los diferentes grupos etarios. Ejemplos de utilización de Lenguaje Inclusivo (escritura) A continuación, se indagó sobre formas de utilización de Lenguaje Inclusivo (LI) en la expresión escrita cotidiana. Así, se preguntó qué expresión utilizaría para manifestar por escrito su agradecimiento a un grupo donde hay personas de distintos géneros. Los encuestados podían elegir entre las opciones “muchas gracias a todos”, “muchas gracias a todos y todas”, “muchas gracias a todxs”, “muchas gracias a tod@s” y “muchas gracias a todes”, con posibilidad de elegir más de una opción. Los resultados muestran un predominio de la expresión “todos”, elegida por casi 7 de 10 encuestados. La expresión “todos y todas” es la que sigue en preferencia, elegida por el 26% de los encuestados. La expresión “todxs” tiene el tercer lugar de preferencia, relegando a expresiones como “tod@s” y “todes”. Ejemplos de utilización de Lenguaje Inclusivo (oralidad) En segundo lugar, se inquirió sobre ejemplos de utilización de Lenguaje Inclusivo (LI) en la expresión oral cotidiana. Se preguntó qué expresión utilizaría para manifestar verbalmente su agradecimiento a un grupo donde hay personas de distintos géneros. Los encuestados podían elegir entre las opciones “muchas gracias a todos”, “muchas gracias a todos y todas” y “muchas gracias a todes”, pudiendo elegir más de una opción. Los resultados muestran un predominio de la expresión “todos”, elegida por 7 de 10 encuestados. La expresión “todos y todas” es la que sigue en preferencia, elegida por 3 de cada 10 encuestados. La expresión “todes” fue elegida sólo por 1 de cada 10 personas. Uso del Lenguaje Inclusivo (LI) en diferentes ámbitos En tercer lugar, se consultó sobre el nivel de acuerdo/desacuerdo con respecto a la utilización de Lenguaje Inclusivo (LI) en diferentes ámbitos institucionales como universidades, administración pública, publicidades, comunicaciones oficiales de gobierno, así como también en las comunicaciones habituales entre familiares y/o amigos. Los resultados muestran que al menos 6 de cada 10 encuestados están en desacuerdo con la utilización del LI en estos ámbitos. El uso en publicidades y en comunicaciones entre amigos/familiares es el que cuenta con mayores niveles de acuerdo. En el extremo opuesto se encuentra el uso de LI en comunicaciones oficiales de gobierno y universidades: 7 de cada 10 encuestados están en desacuerdo con su uso. Opiniones sobre el Lenguaje Inclusivo (LI) Finalmente, se analizó el nivel de acuerdo/desacuerdo con respecto a diferentes afirmaciones sobre el Lenguaje Inclusivo (LI). Las afirmaciones con más alto grado de acuerdo fueron: “el uso del lenguaje inclusivo es ridículo” (7 de cada 10 encuestados se manifestaron completamente de acuerdo o algo de acuerdo), “la utilización y difusión del LI responde fundamentalmente a intereses particulares de grupos políticos” (6 de cada 10 encuestados se manifestaron completamente de acuerdo o algo de acuerdo) y “el uso de LI debería estar prohibido a nivel institucional” (6 de cada 10 encuestados se manifestaron completamente de acuerdo o algo de acuerdo). En el otro extremo, las afirmaciones con más alto nivel de desacuerdo fueron: “el uso de lenguaje inclusivo debería ser obligatorio a nivel institucional” (8 de cada 10 encuestados se manifestaron en contra).Gran Bretaña prohibió a una empresa de Corea del Sur vender un avión militar a Argentina
El ministro de Defensa argentino, Agustín Rossi, denunció que Gran prohibió a una empresa de Corea del Sur -Korea Aerospace Industries, KAI- vender a la Argentina un avión caza según venían negociando desde hace tiempo. El motivo aducido por la empresa fabricante es porque la nave tiene componentes producidos por el Reino Unido, y éste debe dar su aprobación previa pues «tiene un embargo de armas contra Argentina».
Justamente, cuando esta semana describimos aquí y aquí nuestro modernizado avión de entrenamiento Pampa III, dijimos «le da a los cadetes aeronáuticos una transición inmediata hacia cualquier caza de superioridad aérea moderno como los KIA Golden Eagle coreanos que el Reino Unido impide que Corea nos venda«. La opción de los Golden Eagle en particular ha quedado descartada, aparentemente. Da razón a la insistencia de AgendAR en que nuestro país debe tener industrias de defensa, que no nos dejen por completo a la merced de los proveedores. Brutalmente como en este caso, o en forma más sutil, no entregándonos repuestos. Pero también debemos ser realistas. No es posible para un país mediano producir todo el equipamiento militar moderno. Acercamos estas reflexiones de Mariano Gonzalez Lacroix, uno de los editores del portal especializado Zona Militar: «… Un bombazo a un planeamiento de años dentro de la Fuerza Aérea Argentina que apelaba a cubrir, dentro de un marco de costo-calidad, el enorme bache que dejo el sistema de armas Mirage tras su salida en el año 2015. … La gestión de Rossi ha blanqueado la incidencia que tiene la política exterior dentro del Ministerio de Defensa. La historia del FA-50 en el país comienza su desarrollo mas que nada como una aspiración. Una aspiración a restituir una capacidad perdida y altamente necesaria para una extensión de territorio de tamaño semi continental como la de Argentina, aunque con su cuota de realismo. El caza ofrecido y negociado de la Korean Aerospace Industries (KAI) se posicionaba como un caza complementario moderno y relativamente económico que iba a tener el peso en sus hombros de hacer operar a las tripulaciones con sistemas de alta performance hasta que finalmente la Argentina se encuentre en condiciones de ir por un caza definitivo. A raíz del análisis que realizara la propia Fuerza Aérea Argentina, comenzaron los contactos entre Corea del Sur y la Argentina poniendo sobre la mesa algunas consideraciones importantes. Por un lado, nuestro país mencionaba que era impresindible acceder a una fuente de financiamiento blanda que permita un buen prorrateo de los pagos. Corea del Sur propuso a uno de sus bancos y accedió a ofrecer una línea de pagos que terminó por poner al sistema como el mas accesible frente a sus competidores. Por otro lado, la Argentina solicitó garantías de que los insumos o partes de la aeronave con ascendencia británica no generarían impedimento a la hora de una eventual adquisición y posterior soporte. KAI informó que estudiaría el asunto y deslizó que encontrarían una solución industrial. Referentes de la gestión de defensa del gobierno anterior mencionan que la negociación no sufría impedimentos con la cuestión veto y que Corea del Sur solamente exigía capacidad de pago de nuestro país para eludir ciertos bloqueos británicos. Sin caer en frases características del colectivo argentino, el poder de la chequera superaría cualquier dificultad con el Reino Unido. Este punto de acuerdo no fue exclusivo de la gestión pasada, sino que se mantuvo durante la actual. Los contactos entre cancillería y defensa con sus pares coreanos mantenían los mismos términos negociados con anterioridad, implicando que el derrotero del FA-50 continúe dentro del planeamiento de la Fuerza Aérea Argentina. Para nada menor resulta un dato: el 3 de julio de este año el Presidente Alberto Fernández mantuvo contacto con su par coreano y en la charla se puso sobre la mesa a la aeronave de combate. El Fighting Eagle se sumaba otro poroto tras la buena recepción de la Argentina a la propuesta coreana. Sin embargo, los últimos meses han tensado la relación entre los británicos y argentinos en torno a la política nacional sobre el Atlántico Sur y los europeos nuevamente hicieron uso de una herramienta que incide directamente en nuestra Defensa Nacional, el veto. La problemática con respecto a esta acción es que siempre se activa cuando la Argentina alinea su política exterior hacia el Atlántico Sur y sus reclamaciones de soberanía. Por el contrario, parece no existir cuando el país le da la espalda al mar. El poder aeroespacial de la Nación se encuentra en una encrucijada en la actualidad tras el blanqueo del veto británico. Uno de los caminos implica continuar poniendo la mira sobre aeronaves occidentales, siempre pasibles de tener algún componente británico. Camino tortuoso que no ofrece garantías. Otro de los caminos implica romper tradiciones, doctrina y conocimientos adquiridos buscando material no occidental. Camino tortuoso también, por sus fuertes implicancias en materia de relaciones exteriores y desde ya en lo económico. Quien busque polemizar con el anterior párrafo mencionará que existe un tercer camino, que se enfoca en el desarrollo aeronáutico y olvidarse de incorporar capacidades de control aeroespacial en el corto y mediano plazo. Sin embargo, la defensa debe ser abordada de manera equilibrada y sin consideraciones maniqueas. Este camino es imprescindible, pero no debe omitir la necesaria responsabilidad y necesidad actual de que la octava superficie del mundo pueda garantizar poder aéreo creíble frente a un Atlántico Sur pujado y a un escenario internacional altamente volátil. La defensa aeroespacial blanquea el molesto veto surgido post 1982. ¿Que camino tomará el país ahora?«Veniamos dialogando con la empresa KAI, coreana, para la compra del avión caza FA 50 para la FAA. Hoy, nos comunican que Gran Bretaña, quien produce 5 componentes del FA 50, prohíbe la venta a nuestro país. Nueva muestra de soberbia imperial ??#MalvinasArgentinas pic.twitter.com/XBjq2bExHb
— Agustín Rossi (@RossiAgustinOk) October 30, 2020
Argentina mira hacia arriba: una escuela para despegar
El Instituto Civil de Tecnología Espacial fue creado en la década del 60 para hacer lanzamientos de cohetes de manera aficionada. Su principal actividad son los vectores con fines educativos pero también desarrollaron un proyecto de cohetes antigranizo. Realizan convenios con universidades y empresas para generar un conglomerado de instituciones para el acceso al espacio, y planean un vector para poner en órbita satélites de órbita baja.
En 1957, se lanzó el primer satélite artificial que orbitó la Tierra, el Sputnik. En ese entonces, la carrera espacial estaba reservada solo a las grandes potencias que podían enfrentar los altos costos y los riesgos de fallas de estas misiones, que obligaban a planificaciones de muy largo plazo. Actualmente, la situación es distinta: los costos bajaron y el sector privado ingresó en este mercado. Muchas empresas son capaces de operar satélites en el espacio y compañías como SpaceX brindan el servicio de puesta en órbita de satélites con un lanzador propio, como sucedió en en caso de los SAOCOM. También es cada vez más factible el acceso al espacio con satélites pequeños, lo que baja sensiblemente la barrera de entrada en este sector. En la Argentina, el Instituto Civil de Tecnología Espacial (ICTE) fue creado en la década del 60 para realizar actividades de lanzamiento de cohetes de manera aficionada. Con el paso del tiempo desarrollaron un proyecto comercial de cohetes antigranizo y, más recientemente, dieron forma al proyecto Pampa Cielo, mediante el cual quieren desarrollar un vector para poner en órbita satélites de órbita baja, a unos 100 kilómetros de altura. Actualmente, su principal actividad es el desarrollo de vectores con fines educativos, sobre todo mediante la vinculación con escuelas técnicas. El primer convenio fue con la escuela Otto Krause y, luego del éxito de esta experiencia, continuaron con actividades en escuelas de las localidades de Bavio, Magdalena, Chascomús, Tornquist y Pehuajó. En el programa se propone a las escuelas que desarrollen una parte del proyecto según las posibilidades de cada institución. Así, algunas pueden desarrollar la parte electrónica, otras el mecanizado del motor o el cuerpo de materiales compuestos, mientras que el ICTE coordina el lanzamiento. Alejandro Yaya, vicepresidente del ICTE, afirma: “Los estudiantes experimentan distintas facetas de la actividad de la cohetería, no con un fin amateur sino con un fin técnico. No es solo lanzar un cohete por diversión, sino para aprender todo lo que está asociado a un programa espacial”. El instituto también firmó un convenio con la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF) para colaborar en el área de los combustibles para cohetería. “el ICTE les puede proveer un cohete para la realización de pruebas y podemos trabajar en simulaciones de programas de lanzamiento”, dijo Yaya.Dos vectores
El ICTE trabajó en dos tipos de vectores diferentes: uno antigranizo y otro con instrumental, tipo sonda, para analizar la atmósfera a 10 kilómetros de altura. Para la propulsión usan motores cohete con dos tipos de combustible diferente, según el objetivo del proyecto. El más común es conocido como micrograin y es un compuesto de sulfuro de cinc. También están experimentando con combustibles en base a polímeros, como el PVC, y otros con agua oxigenada. Estos últimos se hacen en colaboración con la empresa LIA Aerospace.
En la Argentina había una tradición de trabajo con combustibles sólidos hasta la cancelación del proyecto Cóndor II. Cuando se publicaron los cables de la Embajada de Estados Unidos en el escándalo conocido como Wikileaks, se describieron reuniones en 2009 en las que Conrado Varotto, por entonces titular de la CONAE, se refería a los alcances del proyecto y dejaba constancia de su desconexión con los desarrollos de combustibles sólidos.
Sin embargo, Yaya considera que ese camino sería el más rápido: “La Argentina tiene el 90% del ciclo de combustible sólido resuelto y está en un programa de investigación y desarrollo en combustibles líquidos. Las dos alternativas son buenas, pero, si se quiere acceder rápido al espacio, lo ideal sería retomar el trabajo con los combustibles sólidos, cualquiera de los que hubo en ese programa. Que se desarrolle la capacidad en combustibles sólidos no quiere decir que quieras hacer un misil o un arma, creo que en la cuestión geopolítica en realidad hay mucho de mito. El problema es cuando no tenés un fin diferente al que declarás o no desarrollás lo espacial con fines netamente pacíficos”.
El desarrollo de cohetes antigranizo, una técnica muy usada para proteger los cultivos que consiste en desperdigar yoduro de plata en el interior de las nubes, para reducir el tamaño del granizo, estaba relacionada con que las nubes de granizo de la región cuyana tienen la particularidad de formarse a un poco más de altura que en otras partes del mundo, por lo que los cohetes importados no siempre funcionaban correctamente.
El objetivo es hacer cohetes que cubran esta demanda y con la venta de ellos financiar el proyecto de un vector para satélites en órbita baja. “El proyecto ahora está en pausa dado que una empresa belga comenzó a vender estos vectores en Mendoza, por lo que la oportunidad comercial para la región de Cuyo ya no está. Queda explorar la alternativa del Alto Valle de Río Negro, en particular en zonas en las que no tienen una lucha contra el granizo como en Mendoza y otras regiones del país”.
Mientras tanto, siguen realizando convenios para generar un conglomerado industrial de acceso al espacio con instituciones locales y del exterior. “Se sumó la empresa Nanotec, que va a colaborar con nosotros en dos líneas de trabajo diferentes.
Una es la investigación en combustibles a través de la utilización de nanomateriales, tanto sólidos como líquidos, para potenciar los rendimientos y mejorar la estabilidad de los procesos de combustión. La otra línea, que también es muy importante, tiene que ver con la utilización de nanopartículas en distintos tipos de filtros, dado que en los entornos de actividades espaciales es muy importante la calidad del aire. Queremos hacer distintos filtros para aplicarlos en lugares de trabajo y ropa de trabajo para el sector espacial”, dijo Yaya.
El vicepresidente del ICTE lamentó que la actividad espacial haya estado relegada durante los últimos años, algo que se profundizó con el desfinanciamiento del sector en la gestión de Cambiemos. “Hubo antes un apogeo y hasta se creó la Ingeniería Aeroespacial en la UNSAM, pero después todo quedó en suspenso. Es importante que haya una carrera universitaria porque de lo contrario se entra a este ámbito solo por un camino colateral, desde distintas disciplinas.» Nuestros lectores nos corrigen la nota sobre el Pampa III
PAMPA III – CORRECCIONES AL VUELO
Ingenieros aeronáuticos y aviadores que conocen “prima facie” el Pampa III nos acercaron las siguientes correcciones a nuestro artículo sobre este avión, publicado ayer y anteayer en 1ra y 2da parte. Sobre las presuntas disminuciones de performance del avión con los 3 pods que albergan su armamento de tubo, nos dijeron esto: “Corresponden a los cálculos teóricos, y a los ensayos en tierra y en vuelo. Con el cañón subventral, la envolvente de vuelo del Pampa es la misma que con el avión limpio. En castellano: el avión no se da cuenta de la diferencia. Con los pods subalares con ametralladoras, la reducción existe pero está dentro de las especificaciones MIL (es decir, eso no se publica). “Respecto de las corridas de ametrallamiernto en Tandil, no hay dudas a aclarar sobre el desempeño del avión artillado, sino más bien sobre la operación: en otras palabras, si la computadora de tiro actualizada está bien configurada. Bah, en buen criollo: si los tiros pegan en el blanco o no”. Sobre los cambios de diseño, motorización y aviónica del Pampa “New Generation”, nuestras fuentes nos hacen estas otras correcciones: “Sí, en los ’90 se pensó en darle más ‘nose drop’ al ala, es decir acentuar la curva descendente de su borde de ataque para que fuera aún menos propensa a la pérdida de sustentación. Pero éste es uno de los muchos cambios propuestos para el NG que no se implementaron. El perfil alar del Pampa III es el mismo que el que co-diseñaron a fines de los ’70 el Área Materiales Córdoba y Dornier, y resulta enormemente perdonavidas con los errores de velocidad de los cadetes cuando hacen maniobras lentas de aproximación o entrada en pista. “Tampoco se le dio al ala una mayor resistencia a cargas: sigue soportando 6 g positivas, la misma que la del Pampa I, y en la práctica, aunque a los cadetes les gustan las maniobras emocionantes, es más que suficiente. Tampoco se implementó el aumento de ´hard points’, o refuerzos para cargas en las alas. El Pampa III tiene 2 en cada ala y uno ventral, como el primero en volar allá por 1984”. Respecto de la prosapia del Pampa: “Es cierto que el Alphajet de la Dornier, luego Dassault-Dornier, es ‘el papá del Pampa’, como dicen Uds., pero no por tener dos turbinas y ala en flecha el Alphajet es supersónico. Su velocidad máxima a 10.000 m. de altura anda en 1038 km/h, es decir es transónico, está en Mach 0,86. Y si bien es cierto que el Alphajet ya fue desprogramado en la Luftwaffe, en L’Armée de L’Air francesa sigue operativo”. Genética fuerte, se ve. Respecto de nuestras apreciaciones sobre la viabilidad del avión para nuestra Fuerza Aérea y para otras, el comentario fue éste: “El Pampa nunca va a ser un caza ni un avión de ataque pesado. Pero como aparato de entrenamiento básico/avanzado, ataque liviano, control de frontera y LCAS (light close air support), apoyo liviano a infantería, para un país periférico es de lo mejor que hay en el mundo”. Nos alegra estar totalmente de acuerdo. Por último: “Toda vez que Uds. usan incorrectamente la palabra ‘turbina’, se están refiriendo a un componente de un turborreactor, que es el nombre aeronáuticamente correcto de este tipo de motores. Es como si al turborreactor lo llamáramos ‘compresor’, el nombre de otro de sus componentes. Entendemos que popularmente a los turborreactores se los llama turbinas. Pero sepan que no es lo correcto”. Gracias por las correcciones, turbinas.Daniel E. Arias
¿Qué le espera a América Latina con Trump o Biden?
ooooo
Desde un enfoque diferente al de los expertos consultados, en AgendAR llegamos a conclusiones similares: el triunfo de uno u otro candidato no modificará significativamente la situación actual, donde la importancia relativa de América Latina en el mundo ha disminuido en relación a 10 años atrás. Y eso no cambiará hasta, y si, en los países más grandes de nuestra región -entre los que está Argentina- se afirmen procesos de desarrollo estables y se logre una razonable coordinación de sus políticas exteriores. Trump o Biden, ambos son estadounidenses.

