Un Consejo Nacional que debe expresar una política de Estado para las Malvinas y el Atlántico Sur

0
La Cámara de Diputados convirtió en ley un proyecto que ya había sido aprobado por el Senado -en ambos niveles por unanimidad- creando un Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La noticia apareció en todos los medios, pero sin demasiado énfasis, ni tampoco repercusión, aunque es uno de los temas que había sido anunciado por el presidente Fernández en su discurso de apertura del Congreso el 1° de marzo. Es posible que muchos hayan asumido que era otro gesto simbólico, en un tema importante para los argentinos pero que no se ve posibilidades de avances en el futuro cercano. No es así, al menos en la intención. Se trata de elaborar una «política de Estado», algo de lo que se habla mucho y se ve poco. Una política que no dependa del gobierno que esté en el poder en ese momento sino que se perciba, y sea, una política permanente de la Nación. Facundo Rodríguez, docente de la Universidad de Buenos Aires y del Instituto de Servicio Exterior, lo explica en esta columna que publicó hace algunos días:

ooooo

«La Cuestión Malvinas es el conflicto de política exterior más antiguo e importante de la República Argentina. En los 187 años que lleva la disputa de soberanía, se han avanzado distintas opciones para solucionar la controversia, sin que ninguna haya dado resultados.f Argentina ha intentado desde el ofrecimiento del arbitraje internacional, una opción rechazada sistemáticamente por el Reino Unido, hasta encarar la negociación bilateral de conformidad a lo establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, un camino que recorrió durante más de 50 años, aunque sólo durante 17 pudo abordar, y sin éxito, el punto central de la disputa: la soberanía. La relación con el Reino Unido atravesó varias etapas, a veces tan cambiantes y contradictorias como la vida política argentina misma. Así, los distintos gobiernos han endurecido o ablandado la posición dependiendo el color político de turno. Esto, sin dudas, ha generado hasta ahora debilidad en la posición argentina. Debilidad que se evidencia en la relación bilateral que, ante el accionar pendular de la política nacional invita al gobierno británico a mantener su intransigencia hasta que un gobierno nacional con una vocación soberana menos firme -y dispuesto a “remover los obstáculos”- llegue al poder, sino que también se hace presente ante las demás naciones que ven en el fluctuante accionar argentino una dificultad para fortalecer los tan necesarios apoyos. Sin embargo, el 23 de julio pasado ha marcado un nuevo hito en la larga historia de la disputa. Por primera vez se ha establecido, por medio de una ley aprobada por unanimidad de todas las fuerzas políticas, la piedra basal para el establecimiento de una verdadera política de Estado en torno a la Cuestión Malvinas. Es un claro ejemplo de la madurez y de la voluntad del pueblo argentino, y la dirigencia política nacional, para poder dar aquellos debates y consensuar las estrategias a corto, mediano y largo plazo, que nos permitirán avanzar de forma coherente y coordinada en la búsqueda de la solución de la disputa de soberanía, sin importar el color político de turno. Similar ejemplo han avanzado aquellas naciones que han procurado la búsqueda de la solución de sus diferendos internacionales; Chile, Bolivia, la República de Mauricio, son ejemplos de ello. La creación del Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, con participación del Ejecutivo nacional, los bloques parlamentarios, los veteranos de la guerra de 1982, el mundo académico, especialistas en derecho internacional y la provincia de Tierra del Fuego, A. e I.A.S. (a la cual pertenecen las Islas), generarán la masa crítica que adopte definiciones de envergadura en la Cuestión Malvinas. Esta iniciativa no resolverá per se la disputa de soberanía, pero es un paso esencial hacia ese objetivo. La certeza de que la Cuestión Malvinas se ha convertido, por fin, en una política de Estado consagrada por todo el pueblo argentino será el puntapié para romper la inercia y enfrentar el objetivo central e irrenunciable de la recuperación del ejercicio efectivo de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.»

En la Ciudad de Buenos Aires la contaminación atmosférica volvió a niveles pre cuarentena

0
La contaminación del aire es uno de los principales problemas que disminuyen la calidad de vida de la población en las grandes ciudades. Por eso, el monitoreo es permanente. En CABA, al establecerse en marzo la cuarentena por el COVID, los niveles de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y partículas sólidas menores a 10 micrones bajaron hasta un 70% su concentración. Sin embargo, poco duró aquel azul profundo en el cielo: a mediados de mayo, el tránsito vehicular aumentó y la contaminación volvió a los valores ‘normales’. Leonardo Serio, investigador de la FAUBA, analiza la calidad del aire de la ciudad y advierte sobre la necesidad de contar con más y mejores mediciones. “La idea fue estudiar la calidad del aire en CABA antes y después de instaurada la cuarentena por el COVID. Para esto comparé el período del 1 de marzo al 31 de mayo de este año con el mismo período del 2019. Como indicadores tomé tres contaminantes que en altas concentraciones pueden ser nocivos para la salud, como el monóxido de carbono, los óxidos de nitrógeno y las partículas sólidas menores a 10 micrones. Estos datos surgieron de las mediciones periódicas que realiza el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”, dijo Leonardo Serio, docente de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la FAUBA. Los resultados de Serio pusieron en evidencia que en los primeros diez días de la cuarentena ocurrió una caída notable de la concentración de los tres contaminantes, en comparación con los niveles ‘normales’. La disminución fue del 70% en los óxidos de nitrógeno, del 30% en el monóxido de carbono y del 40% en el material particulado. Esto se mantuvo los últimos 10 días de marzo y todo abril, salvo para los óxidos de nitrógeno, que luego achicaron la diferencia al 40%. “Lo llamativo es que este fenómeno sólo duró hasta el final de abril. A partir de mayo, la concentración de los tres contaminantes volvió a los valores normales pre-cuarentena, lo cual tiene que ver directamente con el aumento de la circulación de vehículos en la ciudad. Al principio de la cuarentena estaba clarísimo que había mucho menos movimiento. En ese momento, desde el balcón de mi departamento podía ver la avenida como si fuera un domingo permanente, con muy pocos autos. Pero al arrancar mayo, prácticamente hubo un aumento muy importante del tránsito en la ciudad”, sostuvo.

Buen aire en la Reina del Plata

El nivel de contaminación del aire en la Ciudad de Buenos Aires es —según Serio— mucho más bajo que en otras grandes ciudades de América Latina como México y San Pablo, algo que se explica en parte por su ubicación geográfica. Otras —como Santiago de Chile y Bogotá—, a pesar de ser más pequeñas tienen problemas graves de polución. Por su condición geográfica, éstas tienen menos posibilidades de que el aire se mezcle y se ‘limpie’. A juicio del docente, y a la luz de la comparación, el aire de CABA está ‘bastante bien’. “La concentración de cada contaminante en el aire se contrasta con los límites máximos admisibles que establecen la Ley 1356/2004, el Decreto 198/06 y los niveles guía de la OMS. Cuando analizamos el período 2016-2018, encontramos que el nivel máximo de monóxido de carbono en la Ciudad de Buenos Aires fue 3,3 partes por millón, un valor muy inferior al límite máximo admitido por el país y por la OMS, que en ambos casos es 9 partes por millón. Apenas la tercera parte”, destacó Serio.
Estos resultados están publicados en «Agronomía & Ambiente» la revista científica de FAUBA
Además de afectar la salud de las personas, los óxidos de nitrógeno también corroen materiales y afectan la capa de ozono. En este marco, el investigador puntualizó que la concentración de estos óxidos en el aire para los tres años en estudio presentó valores medios anuales entre 16 y 20 partes por billón. Esto demuestra que el nivel de este contaminante en CABA se encuentra en menos de la mitad del límite máximo que admite la legislación nacional —que es 53 partes por billón—, aunque se acerca al nivel guía de la OMS, que es 21 partes por billón. En cuanto al material particulado de menos de 10 micrones, que genera complicaciones respiratorias, Serio especificó: “Las concentraciones medias anuales de este contaminante estuvieron entre 24 y 30 microgramos por m3. Aunque son inferiores al límite máximo admitido por la Argentina —50 μg/m3—, algunos días se supera el límite de 20 μg/m3 que recomienda la OMS”. Las partículas menores a 10 micrones incluyen algunas de origen natural, como el polen, las sales marinas o las cenizas volcánicas, y otras típica de zonas urbanas, originadas en el tránsito vehicular, como el hollín de los escapes o el material que levanta la fricción entre los neumáticos y el pavimento. “Entre 2016 y 2018 vimos un efecto marcado de los fines de semana, cuando la concentración de estos contaminantes en el macrocentro es mucho menor, mientras que durante los días laborales se distinguen dos picos, uno a la mañana y otro al final de la tarde y comienzo de la noche”.

Mediciones insuficientes

Leonardo Serio comentó a «Sobre La Tierra» que desde hace 10 años el GCBA mide continuamente la calidad de aire en tres lugares de la ciudad, con estaciones automáticas que se ajustan a los estándares internacionales de la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. Estos puntos de monitoreo están ubicados en los barrios de Caballito, San Nicolás y La Boca. Desde 2018, se sumó una cuarta estación en Villa Soldati. “Esta cantidad de estaciones sería insuficiente si nos comparamos con otras ciudades grandes de América Latina. Por ejemplo, Santiago de Chile tiene una red con 13 estaciones de medición, Bogotá también tiene 13 y México posee más de 20. Además, no sólo es cuestión de cantidad, en CABA no tenemos registros oficiales de mediciones de material particulado menor a 2,5 micrones, que es el más perjudicial para la salud, ni tampoco se publican datos de ozono o de dióxido de azufre”, aseguró. Actualmente, la tecnología brinda alternativas para aumentar la información sobre la calidad del aire que respiramos. Serio señaló que a través de sensores remotos —como las imágenes satelitales MODIS— se podría estimar la concentración de aerosoles atmosféricos en toda CABA. Y una segunda opción es usar modelos de simulación en combinación con inventarios de emisiones, que permitirían visualizar los niveles y la distribución espacial de los contaminantes. “Sin embargo, el nuevo paradigma en el monitoreo de la calidad del aire en espacios urbanos son las redes de sensores de bajo costo. Con estos dispositivos se podría ampliar la red de medición hacia otros barrios, principalmente a aquellos los que, mediante los métodos alternativos que mencioné antes, ya se detectaron focos de mayor concentración de contaminantes atmosféricos”, concluyó el investigador.

Un estudio científico chino sugiere que los pacientes recuperados mantienen anticuerpos durante 6 meses

0
Científicos de la Universidad Huazhong afirmaron que los “datos indican una inmunidad humoral sostenida en pacientes de Covid-19 sintomáticos y recuperados, lo que sugiere una inmunidad prolongada”.
.
Los especialistas llegaron a esta conclusión a través de una investigación llevada a cabo en 349 pacientes de Covid-19 durante un período de seis meses, un trabajo que fue explicado en un artículo publicado en el repositorio de artículos científicos medRxiv que aún no fue sometido a revisión por parte de otros investigadores.
.
Según el texto, los científicos “cuantificaron en distintos momentos subtipos de las inmunoglobinas M (IgM) y G (IgG), dos de los cinco anticuerpos que el organismo fabrica para defenderse de patógenos y que están vinculados al SARS-CoV-2, coronavirus que causa la Covid”.
Según el informe el 70 % de los pacientes sintomáticos mantiene anticuerpos neutralizantes durante al menos seis meses.
“Los primeros anticuerpos que el cuerpo genera frente al coronavirus son los IgM y después los IgG, y se sabe que los niveles de IgM caen significativamente antes que el segundo tipo de inmunoglobinas”, precisó el documento.
.
Tras finalizar el seguimiento de seis meses a estos más de 300 pacientes, “los índices de positividad de los anticuerpos neutralizantes todavía estaban por encima del 70 por ciento; en concreto, en los niveles de las inmunoglobinas IgG”.
.
Las respuestas de IgG específicas para el SARS-CoV-2 fueron “muy similares a las respuestas de los anticuerpos contra muchos otros virus: un pico de actividad unas semanas después de la infección, seguido de una fase de contracción varias semanas y, finalmente, una respuesta de anticuerpos estabilizada que podría ser detectada por lo menos durante seis meses”, precisó el estudio.
.
“En conjunto, nuestros datos indican una inmunidad humoral sostenida en pacientes de Covid-19 sintomáticos y recuperados, lo que sugiere una inmunidad prolongada”, concluyen los autores.
Nota de AgendAR: más allá de los anticuerpos IgM de corta vida y los IgG normalmente más duraderos, la inmunidad a largo plazo es celular: reside en los linfocitos T llamados «de memoria». Son muy pocos pero decisivos: viven en estado de pre-activación contra la reaparición de los antígenos del patógeno que causó la enfermedad, o con el cual se elaboró la vacuna.
Lo que hacen esos linfocitos «de memoria» cuando detectan re-infección es organizar una respuesta rápida y masiva del sistema inmune en pleno: activan los linfocitos B específicamente dedicados a fabricar anticuerpos contra ese invasor, y por otro a los linfocitos T-8 o NK, «natural killers», que destruyen las células propias que han sido colonizadas por el virus.
Es perfectamente posible que esta inmunidad celular latente contra el SARS CoV-2 se prolongue años, aún sin anticuerpos circulantes. Pero eso es una especulación que todavía debe probarse.

«El cuello de botella no son las camas sino enfermeras, kinesiólogos y médicos intensivistas»

0
Rodrigo Quiroga, docente en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador asistente en el CONICET, acerca esta advertencia. Debemos tenerla en cuenta.

Polémica nuclear: Alfredo Caro cuestiona la tecnología CANDU para las centrales argentinas

0
Alfredo Caro, un hombre del Balseiro con impresionantes credenciales en el campo de la física y la ingeniería nuclear, cuestiona la aplicación de la tecnología CANDU -el uso de uranio natural en las centrales nucleares-, que otras autoridades también muy destacadas, José Luis Antúnez, Gabriel Barceló, Andrés Kreiner, defendieron recientemente en nuestras páginas (Vale señalar que esa ha sido también la posición de AgendAR a lo largo del tiempo). Sabemos que esta polémica va a ser seguida sólo por una parte de nuestros lectores. Pero es importante para todos los argentinos. «El futuro de la generación nucleoeléctrica en Argentina es con o sin nuevos CANDU?

Alfredo Caro*

10 de Agosto de 2020

Cierta volatilidad en las políticas de Estado en materia nuclear a lo largo de los últimos años ha dado origen a cambios de dirección tan significativos que hoy parece haber cierta incerteza respecto a cuál es el camino que el país debería seguir para continuar afianzando sus ventajas comparativas en este campo. La razón, en parte, es la irrupción de China con su oferta de financiar una o dos centrales nucleares dentro de un acuerdo amplio que involucra otras variables; esto ha puesto la disponibilidad de un producto antes que se analice la necesidad del mismo, desconcertando a la comunidad nuclear que se expresa inorgánicamente en voces muchas veces antagónicas. Este artículo analiza algunos aspectos de esta problemática y sugiere la necesidad de abocarse a un estudio profundo de las opciones que existen para invertir recursos públicos en el sector nuclear, en particular considerando que la compra del reactor chino CANDU podría afectar negativamente la financiación del CAREM, un proyecto de la industria nacional con potencial de generar divisas a través de la exportación. Un análisis abarcativo de las opciones que tiene Argentina para su futuro nuclear no puede soslayar el hecho que la industria nucleoeléctrica mundial se encuentra en dificultades. En efecto, a pesar de ser una fuente de base, limpia y segura, y de que muchos actores relevantes piensan que los objetivos de des-carbonización de la biosfera sólo se podrán lograr con el incremento de la participación nucleoeléctrica, su contribución a la producción mundial de energía se ha mantenido constante desde hace dos décadas, mientras que la producción global se ha casi duplicado en igual período. Para sintetizar la razón de esta situación en un sólo factor, el más importante, diremos que este es el costo. La seguridad remarcable de la industria nuclear tiene su contrapartida en los costos de capital de la instalación, que son hasta cinco veces más grandes que sus contrapartes convencionales. Es posible que mientras no se implementen tasas a la producción de gases de efecto invernadero, la expansión de la industria nuclear esté comprometida. Esta situación es más grave aún para los reactores de uranio natural, que, por unidad de energía producida, resultan más costosos que sus contrapartes a uranio enriquecido; la oferta china para las dos centrales confirma a esta característica (6,000 MUSD para 700 MWe de CANDU y 7,500 MUSD para 1,100 MWE de Hualong-1). La producción industrial de bienes responde tanto a la habilidad de capturar un nicho de mercado como a la capacidad de generar riqueza o beneficios a la sociedad que la alberga. Esas capacidades son normalmente fruto de la experiencia acumulada, muchas veces promovida por la inversión pública en I&D. Por ejemplo, Francia fabrica aviones, pero no teléfonos celulares, Finlandia fabrica celulares, pero no aviones, Suiza fabrica instrumental de medición, pero no radares, etc. Esos son los nichos que cada país supo conquistar y lo que determina la especialización, y viceversa. Es oportuno ver qué sucede cuando la evolución tecnológica hace desaparecer la demanda de un producto. Por ejemplo, Kodak, el gigante de las películas fotográficas vio su negocio desaparecer frente a la llegada de la fotografía digital; emergió de la quiebra en 2013 reciclada en una compañía con diferentes objetivos; similarmente, Nokia, el gigante de la telefonía celular, desapareció de ese rubro con la llegada de los smartphones, y vendió la filial a Microsoft también en 2013. Similarmente, AECL Canadá, la desarrolladora del diseño CANDU, abandonó en 2009 todo esfuerzo por modernizar el diseño CANDU-6 para llevarlo a CANDU-9, y lo mismo hizo con el Advanced CANDU Reactor, ACR. El gobierno de Canadá la vendió en 2011 a precio residual a SNC-Lavalin, empresa de servicios que en la actualidad se encarga de ofrecerlos a plantas CANDU existentes y, en sociedad con la empresa China CNNC, ofrece CANDU-6 a potenciales compradores, hasta ahora inexistentes. Esto es consecuencia de que el mercado para reactores CANDU desapareció. Diez de los 19 reactores CANDU en operación en Canadá serán puestos fuera de servicio en los próximos 5 años, quedando 9, de los cuales 5 ya han tenido trabajos de extensión de vida, y 4 lo tendrán en breve. En los últimos 50 años, Canadá vendió́ dos reactores de uranio natural a India, y esta construyó 13 más con tecnología propia basados en el diseño canadiense; además, acaba de inaugurar uno y tiene otro en construcción. Corea tiene 3, que serán desactivados en 2026; vale la pena mencionar que Corea realizó entre 2009 y 2011 la extensión de vida de un CANDU-6, similar a lo hecho en Argentina, pero en 2017 el reactor fue cerrado por inviabilidad económica. China tiene 2 que comenzaron su operación en 2002/3, Rumania 2, del 1996 y 2007, Pakistán 1, de 1971, Argentina 1, de 1984, con extensión de vida en 2015. Esto hace 31 reactores de uranio natural y agua pesada operando en el mundo, un número inferior a los ~44 en su apogeo, y en franca disminución en los próximos años. No existe en la actualidad en el mundo un diseño post-Fukushima (es decir, adaptado a las nuevas normas de seguridad) de reactor CANDU listo para ser licenciado en países otros que los que los fabrican para sus mercados domésticos (India y China), ni existe país con economía de mercado y democracia pluripartidaria que sea potencial comprador de dicha tecnología, excepto Argentina, a quien China le ofrece el financiamiento. Efectivamente, como con los films fotográficos, no existe más mercado para reactores tipo CANDU. Las razones de tal situación pueden atribuirse en parte a la presión de algunas potencias nucleares por dificultar la comercialización de reactores proliferantes, o a las razones técnico-económicas mencionadas anteriormente, o a una combinación de ambas. Ahondando en las razones económicas, hay que resaltar que el valor de la energía que producen esos reactores no cubren el costo de la instalación, es decir, el costo de capital más operación y mantenimiento durante su vida útil (por detalles ver (1)). Esta introducción nos sirve para analizar el sector energético nuclear en Argentina. Hace 40 años Argentina compró a Canadá un reactor CANDU-6, y hace 2 años finalizó su extensión de vida. La industria nuclear argentina domina la tecnología y está en condiciones de contribuir con una fracción significativa de las componentes de una eventual nueva central de ese tipo. Entonces: ¿Debe Argentina continuar invirtiendo en esa tecnología, con la compra de un segundo reactor CANDU? ¿Qué hacer con las capacidades desarrolladas? Es de notar la ausencia de estudios detallados con respuestas a estas preguntas en el contexto particular que atraviesa nuestro país que, sin mucha disponibilidad de divisas, necesita proveer energía eléctrica a precios competitivos para relanzar su industria. Esta falta de análisis está en fuerte contraste con la experiencia en el pasado, en particular en la época de la opción por la tecnología de uranio natural, cuando el gobierno, la CNEA, y las organizaciones profesionales del sector jugaron roles fundamentales para arribar a una decisión. En un reciente artículo los Dres. Andrés Kreiner y Gabriel Barceló, y el Ing. José Luis Antúnez, profesionales de larga trayectoria en el área nuclear, manifestaron su firme apoyo a la posibilidad de adquirir una nueva central de uranio natural tipo CANDU a China con gran participación de la industria nacional (2).  Nos parece oportuno analizar este artículo, con la intención de contribuir a establecer un debate en torno al tema, en particular al constatar la ausencia en el mismo de consideraciones de tipo costo/beneficio como las mencionadas anteriormente. ¿Cuáles son los argumentos que utilizan para apoyar la adquisición de un nuevo reactor CANDU? Comienzan con razones tales como el dominio de la tecnología y la calidad del diseño y continúan con que ‘garantizaría miles de puestos de trabajo argentino de calidad’. Ambos argumentos son temas medulares, aunque constituyen condiciones necesarias, pero no suficientes: debe haber también un beneficio social, adecuadamente definido. Surge así una pregunta clave: ¿La industria nucleoeléctrica argentina debe ser vista como una actividad madura capaz de generar riqueza, o como una en desarrollo que necesita aun recursos del estado para afianzarse? Hay indicios que sugieren una confusión en este tema, tal vez motivada por el hecho que la generación nucleoeléctrica en Argentina está en manos del Estado y así la frontera entre actividad industrial y de I&D es difusa. Hay consenso en que el Estado debe contribuir al desarrollo de nuevas capacidades; la industria nuclear argentina hoy es el mejor ejemplo del resultado de un esfuerzo continuo de décadas, y los proyectos actuales como el CAREM, el enriquecimiento de uranio, el RA-10, la medicina nuclear, son ejemplos del apoyo del Estado en el desarrollo de esas nuevas capacidades. Sin embargo, hay una diferencia entre el poder de compra del Estado, que ayuda a una actividad industrial a afianzarse, y la inversión del Estado en I&D para desarrollar nuevas capacidades. La compra de un reactor CANDU forma parte del primero de estos casos, mientras que el CAREM es claramente parte del segundo. CANDU no abre las puertas a un mercado exportador porque, como se dijo, no hay compradores, y el precio del producto (electricidad) no cubre los costos de capital, operación y mantenimiento. En efecto, un reactor de 700 MWe a 6,000 millones de dólares de costo de capital, a lo que se suman los costos de operación y mantenimiento, lo convierte en la fuente energética más cara de todas las disponibles en el parque energético argentino en la actualidad, renovables o convencionales. Como se detalla en (1), la energía producida no paga el costo; resumidamente, el valor de la energía eléctrica producida y vendida en el mercado mayorista es de alrededor e 500 MUSD/año, los costos de operación en igual período son de alrededor de 250 MUSD/año y la cuota del crédito de compra es de alrededor e 500 MUSD/año por 20 años; es decir: la compra de ese reactor producirá un déficit de ~250 millones de dólares por año, por 20 años, que se suma a la deuda externa argentina. Como se ve, generar ‘miles de puestos de trabajo argentino de calidad’ a través del poder de compra del Estado es una condición necesaria para evaluar una inversión, pero no suficiente: la actividad debe generar riqueza, y este no es el caso. La desaparición del mercado de los reactores CANDU ciertamente penaliza a Argentina, que invirtió en esa tecnología importantes recursos materiales y humanos.  Esto nos lleva a la Planta Industrial de Agua Pesada, PIAP. Afirmar que la construcción de CANDUs en India hará ‘faltar agua pesada en el mercado mundial’ es una especulación con poco sustento: India declaró en 1961 el objetivo de ser autosuficiente en ese insumo y eventualmente exportadora del mismo. En la actualidad posee 8 plantas industriales de agua pesada con que alimentar su flota presente y futura, y es el principal productor mundial. Por su parte, Canadá inauguró en 2015 una planta moderna de agua pesada a la escala del mercado mundial actual estimado para las aplicaciones no-CANDU (biología, high tech, medio ambiente) donde el desafío técnico fue precisamente reducir la escala para hacerla mucho más viable económicamente, habiendo cerrado todas las precedentes. La escala de la PIAP, en el contexto actual del mercado, la hacen económicamente difícil de sustentar. Mas débil aún es el argumento presentado en (2) que vinculan a la PIAP y al reactor CANDU con el proyecto multinacional de reactor experimental de fusión ITER: la PIAP es una planta industrial de 200 toneladas por año, la escala de las necesidades de moderador para nuevos reactores CANDU; los requerimientos de deuterio como combustible para las plantas de fusión que existirían dentro de 30-40 años son órdenes de magnitud menores (equivale a 300 litros de agua pesada al año para una planta de fusión de 800 MWe). Las necesidades de deuterio de ITER, que es una planta experimental, para los 20 años de explotación planificados, no supera los 100 litros de agua pesada. Resulta así difícil de justificar la operación de una planta industrial como la PIAP para un mercado que en el mejor de los casos demandaría una ínfima fracción de su capacidad de producción. Finalmente, vincular los CANDU con las necesidades de tritio de ITER y los posibles reactores de fusión del futuro, es tal vez el argumento más difícil de justificar. En efecto, hay dos conceptos en desarrollo para una planta comercial de fusión, confinamiento magnético y confinamiento inercial. ITER y NIF (National Ignition Facility) son dos instalaciones experimentales destinadas a avanzar esas tecnologías. Los diseños conceptuales de versiones comerciales de ambas tecnologías (LIFE para NIF y ‘después-de-DEMO’ para ITER) consideran el ciclo de combustible ‘cerrado’, es decir, el tritio se producirá en la planta a través de una cobertura de litio que se coloca en la primera pared que enfrenta la fusión; los neutrones de fusion transforman el litio en tritio mas helio. El consumo de tritio de una planta comercial de fusión de 800 MWe sería de 300 g/día. En el caso de ITER, una planta experimental, el tritio necesario para los 20 años de operación planeados es sustancialmente menor a la cifra indicada arriba, y se planea obtener del stock disponible internacional (el tritio tiene un pequeño mercado para diversas aplicaciones no-nucleares). Por otra parte, la producción industrial de tritio para fines militares e industriales está basada en la introducción de compuestos de litio en reactores de uso militar o civil, en ningún caso se propone obtenerlo a través del procesamiento del combustible o del moderador o refrigerante de un reactor de uranio natural. El tritio en todos los reactores nucleares se produce en el combustible en cantidades pequeñas y en forma indeseada, pero en las plantas CANDU se produce aún más, inevitablemente, en el refrigerante y el moderador. La misma debe ser tratada para la extracción de tritio, que en parte se libera a la atmósfera en forma controlada, en cantidades no dañinas. En síntesis, el tritio en las plantas CANDU es una carga y una molestia, más que un subproducto de interés comercial. Así, justificar en parte la construcción de un reactor CANDU porque podría devenir proveedor de tritio para las futuras plantas de fusión es un argumento notable, que parece infundado. La actividad nuclear argentina se encuentra en una encrucijada generada por la falta de consenso acerca del futuro de la generación nucleoeléctrica. Proveer asesoramiento técnico fundamentado al gobierno, que exponga la multiplicidad de voces, es el mejor aporte que la CNEA, las empresas y asociaciones profesionales del sector, y la academia, podrían realizar, contribuyendo así a resolverla.  El mundo cambia a un ritmo vertiginoso; en vez de leer el diario de 40 años atrás, parece prudente tratar de escribir el que se leerá en los próximos 40 años. Referencias: *Bio: El Dr. Alfredo Caro es físico, egresado del Instituto Balseiro (1976), doctorado en el Swiss Federal Institute of Technology, Suiza (1981). Trabajó en el Centro Atómico Bariloche (1983-1987 / 1993-2003) donde fue Gerente del Centro Atómico y Director del Instituto Balseiro (1993-1995), en el Paul Scherrer Institute, Suiza, para el European Fusion Program (1987-1993), en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, California, USA, para NIF, la National Ignition Facility, (2003-2010) y en el Laboratorio Nacional Los Alamos, New México, USA, como jefe del grupo de Science of Nuclear Materials and Fuels (2010-2015). Durante el período 2015-2017 fue Program Director de la National Science Foundation en Washington, responsable del programa Materials Science and Engineering Centers, MRSEC. Actualmente es Research Professor en George Washington University. Es autor de 200+ publicaciones científicas, mayoritariamente sobre materiales nucleares y nano-materiales; puede ser contactado a través de [email protected]

Coronavirus en Argentina: el invierno de nuestro descontento

0
Los sectores de la sociedad argentina que se expresan en los medios gráficos, la TV, o las redes sociales se muestran en estos días preocupados, angustiados y/o furiosos. Con razón; las cifras de contagios y fallecimientos crecen todas las semanas. Ahora, como son las voces de la sociedad argentina que se hacen oír, es casi inevitable que estén divididas por la «grieta» entre quienes apoyan al gobierno actual y quienes lo detestan. Para conservar cierto equilibrio (no «objetividad»: en temas humanos y sociales, ese animal no existe), publicamos un diagnóstico duro sobre la situación actual y las medidas que llevaron a ella que subió a las redes sociales Daniel Feierstein, sociólogo y doctor en Ciencias Sociales, investigador del CONICET y profesor en la UBA y en UNTREF, y que se puede contar entre quienes apoyan a este gobierno. A continuación agregamos algunas observaciones de AgendAR.

ooooo

1) Sin tomar en cuenta los comportamientos sociales, las muertes siguen subiendo. Ahora entramos a una etapa «animista» de explicación del COVID. Pero los picos no llegan solos. Sale hilo a ver si se entiende, ya q falta un buen tiempo hasta la vacuna. 2) China aplicó cuarentena estricta y logró cortar el ciclo de propagación del virus en Wuhan. Italia y España necesitaron más muertos para cumplirla, lo que Roberto Etchenique bautizó como «inmunidad de cagazo». Argentina está en una situación que no se parece a ninguna de esas. 3) La cuarentena temprana argentina ralentizó la propagación y evitó miles de muertes de abril a julio pero su cumplimiento «relativo» no logró nunca revertir la curva de contagios en AMBA o llevar el R a menos de 1. Subió más lento, pero siempre siguió subiendo. 4) La eficacia de las cuarentenas no radica en su extensión en el tiempo sino en la baja drástica de la circulación por un ciclo de vida del virus (3-4 semanas). Eso no se logró nunca en AMBA, ni siquiera en marzo, pero de abril en adelante la circulación cada vez fue mayor. 5) No es cierto que tengamos la cuarentena más larga ni más estricta del mundo. Al contrario, los niveles de circulación en Argentina son los más altos de la región. Eso explica que nuestra tasa de duplicación de muertes también sea la más alta, 6) La importancia del ciclo de 3 semanas se comprendió aquí recién en julio, pero el intento del 1 al 17 en AMBA fue absolutamente fallido, por el boicot permanente de medios y sectores políticos, la pésima comunicación y el nulo cumplimiento. 7) Como resultado de eso, las curvas siguieron creciendo, siendo que ya no conocemos el número de casos diarios por el altísimo nivel de positividad, pero la tasa de duplicación de muertes cada 20 días nos colocó en el top 25 de muertes a nivel mundial… y subiendo. 8) Aun los países con más muertos y picos altísimos se ha logrado distanciar la tasa de duplicación, siendo que en USA es hoy de 91 días, en Brasil de 46 y en México de 44. España e Italia más de 100 pero nosotros seguimos sin lograr subir de 20 días. 9) Para entender ese dato y lo que significa «crecimiento exponencial», con la misma tasa tendríamos 10.000 muertes el 1/9, 20.000 el 22/9, 40.000 el 13/10 y 80.000 el 3/11. Pero parece no haber preocupación porque «el pico ya llega y va a bajar». 10) Sin embargo, en ningún país del mundo el pico llegó y bajó solo. Llegó producto de la presión estatal (China), trazabilidad (Corea) o cagazo (España, Italia, NYC). Fue el cambio de comportamientos sociales lo que logró crear el pico y bajar el nivel de propagación y contagio. 11) Pero los comportamientos sociales dependen de las representaciones. Cambiamos nuestro comportamiento cuando consideramos, por ejemplo, que nuestra vida y la de nuestros seres queridos puede estar en peligro o que resulta más importante que el confort, el hastío o el ejercicio. 12) Por el contrario, en Argentina circula un discurso de post-pandemia, donde lo que prima es la sensación de que «lo peor ya pasó» y que es hora de movilizarnos, justo en el momento en que tendríamos que guardarnos tres semanas para intentar generar el pico y bajarloñ 13) Es por eso que vamos acomodándonos con rapidez en el top de muertes, pero con la sensación de que «somos los mejores», a diferencia de lo que pasó en Italia o España, lo cual augura semanas difíciles si continúa el nivel de movilidad actual. 14) Las alternativas son difíciles ya que no da la sensación de que exista viabilidad política para una nueva cuarentena intermitente de 3 semanas y el último intento (1 al 17 de julio) fracasó estrepitosamente no logrando bajar la movilidad ni los contagios. 15) Por otro lado, la apelación a la responsabilidad individual cae en saco roto ante la percepción de que «lo peor ya pasó» y queda apenas como discurso de ocasión sin efecto en los comportamientos. 16) El efecto que se comienza a dar en Argentina es una naturalización de la muerte que solo podemos observar en USA y Brasil, con resultados tremendos (la continuidad de 1000 muertes diarias o más a lo largo de varios meses). 17) ¿Estamos dispuestos a aceptar ese resultado? Si la respuesta es no, se requiere por una vez la necesidad de comprender que los comportamientos son sociales y variables y dependen de las representaciones colectivas. 18) Sin quebrar el anonimato y naturalización de las muertes, sin revertir el clima de pospandemia y aperturas (y el consiguiente aumento de la circulación), nos esperan meses muy duros hasta la llegada de la vacuna.

ooooo

Observaciones de AgendAR: Creemos que estas opiniones de Feierstein muestran que no sólo epidemiólogos y sanitaristas pueden aportar conclusiones válidas. En particular, creemos que lo que dice sobre «el anonimato y naturalización de las muertes» se profundamente relevante. Los medios, y también la comunicación oficial, han alejado las tragedias concretas, las víctimas. Salvo para ellas y sus familias. Sabemos de números y de catástrofes en países lejanos, pero vemos muy poco de lo que está pasando en Jujuy, o en hospitales en la C.A.B.A. El gobernador de Buenos Aires, Kicillof, acertó ayer cuando habló de la angustia que produce una sala de hospital. Pero las mismas precauciones nos alejan de esa realidad. Eso sí, también pensamos que el autor, como sociólogo -como a la mayoría de los que somos profesionales con ingresos más o menos regulares- puede resultar difícil aprehender la necesidad de romper la cuarentena que mueve a muchísimos, más allá de las representaciones colectivas. La necesidad de ganarse la vida. El apoyo del Estado es bienvenido, pero no alcanza. Además, hay que tener en cuenta la diferencia entre una cuarentena estricta, como la del primer mes, y una cuarentena total, que es imposible. ¿Quién distribuye los alimentos, las medicinas, el combustible,…? Algunas sugerencias hemos hecho en AgendAR, pero hace falta dejar claro que no creemos tener «soluciones». No las hay. Pero si la cuarentena estricta es inviable ahora, el aislamiento social es posible, y necesario. Los gobiernos -porque creer que el gobierno nacional puede imponerlo por sí en todo el país es una fantasía- pueden hacer mucho por imponerlo, si hay una política inteligente.

Servicios de Internet: se levanta la «Muralla de EE.UU.» frente a la «Muralla China»

Estados Unidos anuncia un veto a los servicios de Internet con sede en China: operadoras, apps, almacenamiento en la nube.

A las empresas tecnológicas chinas cada vez les será más difícil operar en Estados Unidos. O al menos, esa es la intención explícita de las nuevas políticas del gobierno norteamericano. El ataque a TikTok por parte del gobierno estadounidense era sólo el inicio. Ahora se quiere limitar prácticamente todos los servicios de Internet que tengan sede en China. Así lo han anunciado mediante su nuevo programa Clean Network. El Secretario de Estado del gobierno estadounidense, Mike Pompeo,  ha anunciado una «Internet limpia«, las nuevas medidas que van a tomar para evitar que la información «más sensible» de empresas y ciudadanos estadounidenses llegue a «actores malignos como el Partido Comunista Chino». En esencia, un veto a empresas con sede en China que están obligadas a ofrecer información a las autoridades en caso de ser pedida. El Secretario de Estado hace una llamada a los países «aliados» para sumarse a esta iniciativa, evitando la ingerencia de compañías chinas para «asegurar nuestros datos de la vigilancia del Partido Comunista Chino y otras entidades malignas». El programa bajo el nombre Clean Network es en realidad la continuación de una iniciativa anterior. Los EE.UU. han estado vetando la inclusión de operadoras chinas para la instalación del 5G; su logro más reciente, e importante, fue la marcha atrás de Gran Bretaña, que canceló el contrato que sus empresas telefónicas habían firmado con sus equivalentes chinas para el despliegue de 5G en la isla. También pueden verse bajo esta luz los diferentes bloqueos a Huawei a lo largo del último año. Compañía a la que Mike Pompeo acusa de «abusador de los derechos humanos». «Clean Network» cubre los siguientes apartados:
  • Operadoras: Afecta a empresas que ofrecen sistemas para el funcionamiento de las comunicaciones por operadoras, como es el caso de Huawei y su sistema 5G.
  • Tiendas de apps: Pide eliminar de tiendas de apps y servicios las que sean «no confiables» y «apps del Partido Comunista Chino que atentan contra la privacidad, difunden virus (informáticos) y despliegan propaganda y desinformación». En este apartado en teoría entraría TikTok, aunque en ningún momento es mencionada, probablemente por el hecho de que esté en proceso de compra por parte de Microsoft.
  • Apps en móviles chinos: Veto a que las apps «confiables» se instalen en las tiendas de apps chinas o vengan preinstaladas en móviles provenientes de fabricantes chinos.
  • Almacenamiento en la nube: Busca evitar que datos sensibles de ciudadanos estadounidenses se almacenen en servidores a los que tiene acceso empresas chinas como Alibaba, Baidu o Tencent.
  • Tráfico por cables submarinos: Planean asegurar que los cables submarinos que conectan el mundo no sean accesibles para el Partido Comunista Chino.
Atención: por ahora, este es un catálogo de intenciones. No hay medidas concretas que se van a tomar ni fechas exactas; este anuncio es una forma de oficializar la línea que ha decidido seguir Estados Unidos en la particular guerra tecnológica con China. El país asiático ya tiene su gran «firewall» desde hace años; en China no se usa el buscador de Google, ni Facebook (por ahora). EE.UU. se muestra dispuesto a instalar otro gran «firewall». Las entidades que tienen que ver con Internet temen que la red ya no será universal; que habrá una Internet «balcanizada». Desde AgendAR apuntamos que técnicamente, es posible. Política y económicamente, pronto lo veremos.

Con los grandes centros comerciales cerrados, nacen nuevos shoppings online

0
Si bien en la Ciudad y el Conurbano, lentamente y en plena pandemia de coronavirus​ se fueron reabriendo los comercios no esenciales, los grandes shoppings aún siguen cerrados y no tienen una fecha para volver a la actividad. En ese marco y ante la explosión de las compras electrónicas que se produjo con la extensa cuarentena en el AMBA, aparece una nueva modalidad de compra que incluso ya tiene competencia: la de los shoppings online. Prácticamente al mismo tiempo, en los últimos días subieron sus plataformas a la red pasajeenlínea.com y Shop on dos propuestas para comprar artículos de marcas reconocidas en un mismo sitio. Con una inversión de $ 7 millones pasajeenlínea.com fue creado por un grupo de emprendedores de la ciudad de La Plata. Tiene como objetivo a corto plazo consolidarse con la creciente demanda online que se generó por la pandemia. Y a mediano plazo poder incrementar la oferta de marcas. «La digitalización de las diferentes esferas sociales está transformando el panorama de comercialización y los usuarios pasan cada vez más tiempo frente a sus pantallas, sobre todo en sus teléfonos móviles, por lo que el e-commerce se ha transformado en una gran oportunidad para estar presentes y ofrecer productos y servicios de forma remota», indicó a  Carlos Rodrigo, presidente de pasajeenlínea.com. La plataforma fue diseñada pensando en el usuario, con un lenguaje sencillo e imágenes originales, que permiten visualizar rápidamente lo que el consumidor necesita. Se trata de una estructura fácil para la navegación lo cual favorece tanto a clientes como visitantes. Como objetivo, se busca continuar acercando a los locatarios y usuarios entre sí en un mismo lugar, bajo el concepto “contact free” para que puedan realizar sus compras. El otro lanzamiento fue del grupo Fortín Maure, propietaria del Recoleta Urban Mall y El Solar de la Abadía, con Shop On, una plataforma que requirió u$s 1 millón para estar online. Su socio en este emprendimiento es la española Moddo, que tiene sede en Madrid y gran experiencia en el mercado europeo. Todas las marcas de los dos shoppings que están cerrados coexisten en esta web, con lo cual el usuario puede comprar en un solo lugar productos de las distintas empresas.

Desde Rusia no solo llegaría una vacuna, también autos eléctricos baratos

Zetta, el auto eléctrico más barato del mundo. Costará unos 6.100 dólares y tendrá una autonomía de 200 kilómetros.

Rusia está en el centro de todas miradas. El reciente anuncio de Moscú sobre el registro de la primera vacuna contra el coronavirus ocasionó que todo el mundo centrara su atención sobre el país presidido por Vladimir Putin. Si bien es la noticia más trascendente de las últimas horas, Rusia también se anotó primero en la lista conformada por los autos eléctricos más económicos del mundo. El Zetta (Zero Emission Terra Transport Asset), desarrollado por la start up Russian Engineering and Manufacturing СCompany (REMC), cuesta 6.126 dólares y su versión definitiva estará lista a fines de 2020, aunque aún debe ser homologado. De cumplir con el precio anunciado, el Zetta se convertirá en el automóvil eléctrico más económico en llegar al mercado, con un precio inferior a otras propuestas low cost de cero emisiones entre las que se encuentran la empresa argentina Volt Motors y su auto de 12.000 dólares. El Zetta tiene unas dimensiones similares a las de un smart EQ fortwo (es 30 centímetros más corto): 3,03 metros de largo; 1,27 m. de ancho y 1,60 m. de alto. Cuenta con cuatro motores eléctricos, una en cada rueda, que poseen una potencia individual de 20 kW (equivalentes a 27 caballos de fuerza) y de 80 kW (107 caballos) de manera conjunta, que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 120 km/h. Los motores se alimentan de una batería de 10 kWh que, según la compañía rusa, permite que el vehículo consiga una autonomía de 200 kilómetros, bastante por encima de los 130 kilómetros del smart EQ fortwo, que además tiene una batería de casi el doble de capacidad (17,6 kWh). Aunque habrá que esperar a las cifras de homologación finales. REMC anunció que la producción anual inicial del Zetta será de 15.000 unidades, y que estará destinado a varios mercados además del ruso. Sólo resta el inicio de su fabricación, para la cual REMC ha solicitado un préstamo al gobierno ruso de 1.367.000 dólares.

Vacuna de Oxford en la Argentina: un logro que se nutre de la capacidad científico-tecnológica local

0
.

«Ocasiones como ésta, en la que se logra acordar una transferencia de tecnología para que el país produzca una de las vacunas contra el coronavirus, es la respuesta para aquellos que se preguntan de qué le sirve al Estado invertir en formar científicos.

.
Fabricar vacunas es una capacidad de la que, en la región, solo disponen la Argentina y Brasil, y que exige no solo contar con infraestructura, sino también con personal capacitado para cumplir con las normas de altísima exigencia que regulan esa actividad. (Chile, que la tenía hace 20 años, la perdió y debe comprar todas sus inmunizaciones en el extranjero). Esto permite ahorrar sumas ingentes en comisiones, fletes, impuestos, tasas. Y lo más importante: se cuenta con independencia para acceder a un suministro vital en este momento sin depender de las decisiones de productores externos.
.
En 2012, por otra pandemia, la de la gripe A H1N1, que recorrió el mundo en 2009, se creó Sinergium Biotech, una instalación de 20.000 metros cuadrados situada en Garín, provincia de Buenos Aires. Entre su maquinaria se cuenta un robot japonés capaz de llenar 300 jeringas por minuto vigiladas por 10 cámaras ópticas que si detectan un error disponen de inmediato su descarte. Costó 80 millones de dólares y en este momento podría producir entre 50 y 60 millones de dosis anuales. Desde su inauguración, el 12 de diciembre de 2012, esta planta en la que trabajan 280 personas lleva producidas 160 millones de dosis. «Y no hubo un solo lote rechazado», se enorgullece su presidente, Alejandro Gil.
.
Ahora, es otra empresa del mismo grupo (Insud, encabezado por Hugo Sigman), mAbxience, la que tendrá el desafío de elaborar en el país y para toda América Latina (el acuerdo firmado con la Fundación Slim prevé que en México se fraccione) la inmunización desarrollada por Oxford/AstraZeneca, una de las que se encuentra más avanzada en su desarrollo y con resultados alentadores de Fase I y II. Mabxience inauguró no hace mucho una nueva planta, también en Garín, con una inversión de 40 millones de dólares, donde produce anticuerpos monocolonales biosimilares que exporta a América Central, América del Sur, África, Asia y Medio Oriente.
.
La vacuna de Oxford/Astra Zeneca utiliza un vector viral, un adenovirus de chimpancés modificado para que sea inocuo para los seres humanos, que lleva hasta las células una proteína del virus para despertar la respuesta inmune (igual que la Sputnik, presentada este martes por Vladimir Putin, la CanSino, desarrollada por China, y la de Johnson & Johnson).
.
La fase III de los ensayos se está realizando actualmente en Gran Bretaña, Brasil y Sudáfrica, y empezará pronto en Estados Unidos. De acuerdo con los estudios en 1077 personas de entre 18 y 55 años, produjo anticuerpos humorales y respuesta de linfocitos T. En virtud de su propio acuerdo, Brasil ya anunció que espera comenzar la producción masiva en diciembre. En ese caso, el laboratorio estatal que se hará cargo, BioManguinhos, se ocupará del «procesamiento final, a partir del ingrediente farmacéutico activo, que es el concentrado de la vacuna y llegará congelado».
.
Hay más de 24 vacunas candidatas para prevenir el coronavirus actualmente en ensayos clínicos y más de 140 que están en etapas preliminares de investigación. Pero habrá que tener paciencia. Si todo sale como se espera, tras los ensayos clínicos, deberán ser aprobadas por los organismos regulatorios, algo que agregará algunos meses a su desarrollo antes de que puedan ser producidas y distribuidas.»
.
Nora Bär

Los nuevos contagios y un llamamiento anónimo

0
La cifra del título se refiere a la cantidad de casos registrados en Argentina ayer, 13 de agosto. El llamamiento… es un mensaje de whatsapp que circula profusamente entre nosotros, firmado por «Médicos del Hospital Militar», pero no proviene de nuestros médicos en ese hospital. Hemos detectado que se originó en junio, en España, y luego también circuló en México, en Cuba… Puede atribuirse en cualquier lugar donde hay muchos contagios: es la naturaleza de las redes y también de esta pandemia. Pero eso no desmiente lo que se dice ahí. En AgendAR hemos reconocido que la cuarentena se está deshilachando porque un porcentaje alto de la población ya no la obedece. A los gobernantes no les quedan demasiados recursos. Y al virus no se le puede poner «un horizonte temporal». Hay medidas sensatas que pueden aminorar los contagios, y vale la pena debatirlas. Pero también conviene enfrentarse a la realidad. Aunque sea muy dura. «Queremos hacer un llamamiento cordial al sentido común de las personas que han tomado el desconfinamiento como si se hubiese terminado la pandemia y como si hubiésemos vuelto a la normalidad anterior al comienzo de esta crisis. Infectarse con el coronavirus no es un resfriado común: hay fiebres altas, dolores de garganta y opresión en el pecho a tal punto que se siente como si se le fuera la vida y ahí llega lo peor; se necesita reanimación. Se habla de ventilación, pero NO es una máscara de oxígeno puesta en boca y nariz mientras usted disfruta acostado pensando en su vida, no! La ventilación invasiva para el COVID-19 es la intubación que se hace bajo anestesia general y que consiste en quedarse mínimo 2 a 3 semanas sin moverse, muchas veces boca abajo (decúbito prono) con un tubo en la boca hasta la tráquea, que le permite respirar al ritmo de la máquina a la que se está conectado. Usted no puede hablar, ni comer, ni hacer nada de manera natural porque la molestia y el dolor que siente necesitan de la administración de sedantes y analgésicos para asegurar la tolerancia al tubo. Durante el tiempo que el paciente necesite la máquina para respirar, estará en un coma inducido, esto es, un coma artificial. En 20 días con este tratamiento, un paciente joven llega a tener una pérdida de masa muscular de un 40% y la posterior reeducación será de 6 a 12 meses, asociado a traumatismos severos de la boca o de las cuerdas vocales. Es por esta razón que las personas ancianas o frágiles en su salud, no aguantan. Si llegaron a leer este mensaje hasta aquí, le agradeceríamos que lo compartiera para que entre todos nos tomemos en serio esto, ahora que se está volviendo a salir. Sigan por favor las indicaciones y recuerden que es necesario que se lo tomen mucho más en serio. Está pandemia termina cuando la vacuna este lista, distribuida y aplicada a toda o la mayor parte de la población, y se observé la disminución importante de contagios y muertes por COVID19, NO ANTES. Gracias por difundirlo. ?»

Mercado Pago ahora cobra impuestos municipales

Provincias y municipios usan la plataforma para recaudar online. Y el pago QR se expande entre las cadenas.

¿La famosa «grieta es una realidad sólo en los medios y en Twitter? En cualquier caso, aunque Marcos Galperin es un símbolo de los que critican desde la libertad de empresa al gobierno actual y a los sindicatos, el hecho es que para amortiguar la baja en la recaudación, alrededor de 20 municipios del GBA, oficialistas y opositores, acaban de implementar un sistema para cobrar impuestos online a través de Mercado Pago. Calculan que con los pagos digitales podrán reducir hasta 15% la morosidad, que se disparó desde el inicio de la pandemia. En forma simultánea, la compañía creada por Marcos Galperin también viene sumando como socios a supermercados, autoservicios chinos y cadenas mayoristas, y a la fecha ya son más de 9.300 locales que están habilitados para el pago de las compras con código QR. Ambos datos ratifican la mayor penetración del canal digital y los pagos móviles, dos alternativas que se popularizan impulsados por la pandemia y las restricciones de las cuarentenas. El que mejor lo capitaliza es Mercado Pago, la pujante pata financiera de Mercado Libre, que contabiliza a la fecha 3,5 millones de billeteras digitales y más de 700.000 comercios adheridos. Lo más novedoso es el cobro de impuestos desde los portales oficiales en provincias, ciudades y municipios, como Jujuy, Córdoba, La Rioja y Neuquén, Trelew y Puerto Madryn. En las últimas semanas se sumaron varias intendencias bonaerenses, entre ellas Tigre, San Fernando, Pilar, San Isidro, Lomas de Zamora y Vicente López. El mecanismo consiste en acoplar el sistema de Mercado Pago para procesar online los pagos de tasas y tributos desde la web. Con miras a mejorar la recaudación, por un lado, y de incrementar la base de usuarios, por el otro, pusieron como anzuelo la posibilidad de obtener «un descuento del 10% en el primer pago de tasas municipales, con un tope de $500″ a los que abonen a través de esas plataformas. El único requisito es estar registrado en Mercado Pago, «un trámite totalmente online y que demora 3 minutos en promedio», señalaron desde la compañía.

Los negocios de Mercado Pago representan cerca del 40% de los ingresos de Mercado Libre.

En simultáneo, Mercado Pago trata de expandir su influencia en el comercio minorista, con especial énfasis en el consumo masivo. Sin ir más lejos, Coto anunció esta semana que ya está implementado «el pago QR en sus más de 120 sucursales», como medio de pago alternativo a las tarjetas de crédito, débito y efectivo. Según Mercado Pago, «entre febrero y julio de este año, los pagos con QR en supermercados crecieron más del 500%», en paralelo con el auge de las compras online y la opción del delivery. En este sentido, en el sector reconocen que Coto es la cadena más avanzada en eCommerce: sus ventas digitales ya representan el 15% de sus ingresos. El pago QR se expande en forma horizontal. En Mercado Pago señalan que ya fue implementado en la mitad de los autoservicios chinos, y en gran parte de los mayoristas, como Vital, Makro, Diarco, Caromar, Yaguar y Nini. También en Carrefour (30% de sus puntos de venta), en el 10% de los locales de Día, entre otras. «A inicios de este año hicimos el lanzamiento en algunas sucursales para probarlo y durante la cuarentena lo llevamos al resto de tiendas para evitar los posibles puntos de contacto y contagio», dicen desde Walmart.  

Se recupera, lentamente, la actividad industrial. Se utilizó la capacidad instalada un 7% más

0
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INDEC, informó que las industrias utilizaron en junio pasado el 53,3% de su capacidad instalada. Es un incremento de casi siete puntos respecto a mayo por la flexibilización de la cuarentena. Y es la medición más alta desde el inicio del aislamiento obligatorio, a fines de marzo. Pero en la comparación con el mismo período de 2019, es una caída de 5,8%. A continuación se resume el informe del INDEC: «Las principales incidencias positivas que explican la recuperación de la utilización de las plantas productivas en junio, respecto de mayo, se observan en la metalmecánica excluida la industria automotriz, las industrias metálicas básicas, la industria automotriz, los productos minerales no metálicos, los productos de caucho y plástico, los productos alimenticios y bebidas, la refinación del petróleo, los productos textiles y los productos del tabaco”. En junio, con respecto a mayo, el mayor uso de la capacidad instalada de los fabricantes de aparatos de uso doméstico y de maquinaria agropecuaria incidió positivamente en la utilización de la capacidad instalada de la metalmecánica excluida la industria automotriz, que alcanza en el mes bajo análisis un nivel de 43,1%, superior al registrado en mayo (31,7%), aunque inferior al de junio del año pasado (48,2%). Con respecto a la utilización de la capacidad productiva de las fábricas de aparatos de uso doméstico, en junio respecto de mayo se observó un mayor nivel de actividad de heladeras y freezers, cocinas, lavarropas y secarropas, calefones y termotanques, y estufas. Las industrias metálicas básicas exhiben un mayor uso de la capacidad instalada en junio (48,4%) respecto de mayo (39,0%), a partir principalmente de la mayor producción de acero crudo, aunque en el mes bajo análisis el nivel es inferior al de junio del año pasado (80,2%). Según datos difundidos por la Cámara Argentina del Acero, la elaboración de acero crudo se incrementó un 24,1% en junio respecto del mes anterior, aunque registró una disminución de 41,4% respecto del nivel de elaboración de acero crudo de junio del año pasado. En el caso de la industria automotriz se registra en junio un nivel de utilización de la capacidad productiva de 23,0%, mientras que en mayo el nivel de utilización de las terminales automotrices alcanzó solamente 6,2% y en abril todas las terminales automotrices estuvieron sin actividad productiva por el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Durante mayo las terminales automotrices fueron habilitadas para operar; la mayor parte de las fábricas reinició paulatinamente las actividades productivas entre mayo y junio. En junio del año pasado, el uso de la capacidad en las terminales automotrices se ubicó en 34,0%. Los productos minerales no metálicos exhiben un mayor uso de la capacidad instalada en junio (61,8%), respecto de mayo (38,5%), a partir de los incrementos registrados en las producciones de vidrio, cemento y otros materiales de construcción. La recuperación observada en la utilización de las plantas productivas en junio respecto del mes anterior se vincula principalmente con el mayor nivel de la actividad de la construcción. Sin embargo, el uso de la capacidad productiva de los establecimientos que elaboran productos minerales no metálicos en el mes bajo análisis es inferior al registrado en junio del año pasado (67,1%). Los productos de caucho y plástico exhiben un incremento en el uso de la capacidad instalada en junio (46,6%) respecto de mayo (36,4%), a partir del mayor nivel de actividad de los fabricantes de neumáticos y de manufacturas de plástico, aunque en el mes bajo análisis la utilización de las plantas es inferior a la alcanzada en junio del año pasado (50,1%). En el caso de los productos alimenticios y bebidas, la utilización de la capacidad instalada exhibe un nivel de 60,1% en junio, superior tanto al de mayo (57,0%) como al de junio del año anterior (59,8%). Las principales incidencias positivas que explican la recuperación de la utilización de las plantas productivas en junio, respecto de mayo, se observan en carne vacuna, bebidas y productos lácteos. Respecto a la refinación del petróleo, el mayor uso de la capacidad instalada en junio (67,3%) respecto de mayo (57,0%) se vincula con el incremento en el procesamiento de petróleo. Sin embargo, el uso de la capacidad productiva de las plantas refinadoras en el mes bajo análisis es inferior al registrado en junio del año pasado (73,8%).

Inflación de julio: contenida. Pero la brecha entre dólar oficial y «blue» preocupa

0
La inflación de julio fue del 1,9% según lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos, INDEC. A continuación, el detalle de los distintos rubros: Los precios regulados y los estacionales subieron por debajo del nivel general. Elevaron el índice los aumentos en equipos electrónicos y electrodomésticos: 3,9% en el rubro Equipamiento y mantenimiento. Detrás lo siguieron Recreación y Cultura, y Prendas de vestir y calzado, con aumentos del 3,3%. En este último hubo menores incrementos en Capital y Gran Buenos Aires que el resto del país. Las estimaciones de las consultoras privadas preveían una aceleración en la suba de alimentos, el rubro con mayor incidencia en el índice, luego que el gobierno autorizara aumentos en los planes de Precios Máximos y en los Precios Cuidados. Pero alimentos y bebidas apenas mostró una variación del 1,3%. Según lo explicado en el informe del INDEC, fue porque «los incrementos observados en infusiones, frutas, carnes y derivados, y pescados y mariscos fueron parcialmente compensados por la retracción en verduras, tubérculos y legumbres». En línea con una mayor apertura de actividades y un mayor relevamiento de precios, luego de las estrictas cuarentenas para prevenir los contagios de Covid-19, la inflación se había acelerado en junio hasta el 2,2% y se esperaba una cifra similar para julio, tras exhibir en mayo y abril los niveles más bajos desde 2017. Por el contrario, se desaceleró. Al igual que  desde comenzó el año, el congelamiento de los precios regulados por el Gobierno volvió a contribuir para que la inflación no se dispare. La estabilidad en las tarifas de servicios públicos, planes de telefonía celular y servicios educativos explican por qué estos precios crecieron solo un 0,5% en julio. Los precios estacionales tampoco sufrieron saltos importantes y redondearon una suba promedio del 0,9%. Las mencionadas bajas en verduras, tubérculos y legumbres. En resumen, la caída en el consumo está moderando la inflación, como podría haberse anticipado sin conocimientos técnicos de economía. El problema es lo que puede suceder con una reactivación, en el marco de una disparada del valor del dólar no oficial, que influye en forma decisiva en las expectativas de la gente común, aunque no se dedique a la especulación financiera. Como se señala en AgendAR desde hace tiempo, es necesario que los ciudadanos comunes tengan una alternativa al dólar, una forma de ahorro simple y flexible. Los instrumentos aptos para los gerentes financieros de grandes empresas pueden prevenir corridas, pero no modifican las expectativas de la mayoría de la población.

En Argentina se fabricará la vacuna contra el coronavirus

0
Ayer 12 de agosto el presidente Alberto Fernández hizo el anuncio de mayor impacto, hasta ahora, de  su gestión. Y como corresponde a un mandatario en estos tiempos, lo sintetizó en Twitter: «El laboratorio AstraZeneca y la biotecnológica mAbxience del Grupo INSUD confirmaron que la Argentina estará a cargo, junto con México, de la producción y distribución en toda Latinoamérica de la potencial vacuna contra el Covid-19 que desarrolla la Universidad de Oxford.» «El acuerdo, que prevé la transferencia de tecnología para la producción inicial de entre 150 y 250 millones de dosis, permitirá un acceso oportuno y eficiente para toda Latinoamérica y en particular para nuestro país, que la tendrá disponible entre 6 y 12 meses antes.» «Esto nos asegura que la Argentina dispondrá de la vacuna cuando lo requiera y a un precio razonable a partir del primer semestre de 2021, si los resultados de los estudios fase III son positivos y se aprueban las regulaciones correspondientes.» «Aunque es una gran noticia, no se trata de una solución para el presente sino un alivio para el futuro. Hoy seguimos sufriendo la pandemia, con un fuerte aumento de contagios y muertes. Por eso, hasta que esté la vacuna debemos ser responsables y extremar las medidas de cuidado.» Antes, en Olivos, a las 19, el Presidente, acompañado por los máximos funcionarios a cargo de la Salud, el ministro Ginés González García y la secretaria Carla Vizzotti, había dado una conferencia de prensa. Al pie de esta nota está el video. Aquí resumimos los conceptos y agregamos algunos datos reunidos ante una noticia que nos sorprendió, como a casi todos los argentinos. Y empezamos por corregir una confusión que se produjo en las primeras horas en las redes sociales. La vacuna contra el coronavirus desarrollada por Astra Zeneca junto a la Universidad de Oxford no será producida en Argentina por esa compañía farmacéutica, que en 2019 redujo su presencia en nuestro país. Esa firma, fruto de la fusión de la compañía sueca Astra AB y la británica Zeneca Group PLC transferirá la tecnología correspondiente al laboratorio mAbxience, del Grupo Insud, encabezado por el empresario argentino Hugo Sigman. La producción del ingrediente activo de la vacuna se hará, entonces, en su planta ubicada en Garín, provincia de Buenos Aires. En AgendAR habíamos informado de su inauguración en febrero, a la que asistieron Alberto Fernández y Axel Kicillof, sin imaginar nosotros -y tal vez ellos tampoco- que iba a cumplir esta misión. El objetivo de la planta era producir anticuerpos monoclonales de alto costo, a un precio menor que los de referencia, que se usan en el tratamiento de distintos tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes como la artritis, o en la degeneración macular. Esa nueva planta duplica la capacidad de otra de mAbxience, en Munro, inaugurada en 2012 con la presencia de Cristina Kirchner. Desde allí las vacunas -entre 200 millones y 250 millones de dosis- serán despachadas en sachets hasta el laboratorio mexicano Liomont, que las fraccionará y envasará en frascos de vidrio. Esas dosis de vacuna serán vendidas por Astra Zeneca a un precio entre 3 y 4 dólares por unidad a todos los gobiernos de América latina. Con la excepción de Brasil, que ha hecho otros arreglos. Este ambicioso acuerdo de transferencia tecnológica, producción y distribución a escala continental fue financiado -lo señaló Alberto Fernández en la conferencia de prensa- por la fundación del empresario mexicano Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo. La gestión para una producción nacional de una vacuna contra el COVID-19 comenzó -se dice- en la visita de Alberto Fernández a su par de México, Andrés Manuel López Obrador, donde también cenó con Carlos Slim. Allí se empezó a armar un emprendimiento de varias puntas: la Universidad de Oxford, el laboratorio Astra Zeneca y el Grupo Insud de Sigman. El presidente Fernández señaló que este acuerdo “pone a la Argentina en una situación de tranquilidad y de poder disponer de la vacuna cuando lo requiera y a un precio razonable”. Del total de vacunas a producir, el gobierno nacional informó que unas 22.400.000 de dosis serán destinadas a personal de la salud y seguridad, adultos mayores y personas en grupos de riesgo. Y que la intención es abastecer a Argentina y a otros países de Latinoamérica a partir del primer semestre de 2021, sujeto a los resultados de los estudios Fase III y aprobaciones regulatorias. Agustín Lamas, presidente de AstraZeneca para el Cono Sur declaró: “Este acuerdo destaca el gran nivel de profesionales, la calidad de la ciencia y las capacidades de fabricación que tiene nuestro país. Si los ensayos clínicos resultasen positivos, esta alianza estratégica proporcionará acceso temprano a la potencial vacuna COVID-19 para Argentina». Hugo Sigman, CEO de mAbxience Biotech Argentina (Grupo INSUD) participó en forma virtual (reside en España) y dijo: “Estamos honrados que AstraZeneca haya confiado en el grupo mAbxience para la transferencia tecnológica para la fabricación de la sustancia activa de la vacuna” en el marco de un “destacable trabajo colaborativo que hemos generado para enfrentar juntos esta pandemia». El Presidente Fernández manifestó estar “muy orgulloso que nuestro país haya sido elegido para la producción de la sustancia activa de la potencial vacuna Covid-19”. Pero también expresó su preocupación: “Esto es para el futuro; en el presente el número de contagios y el número de fallecimientos crece. Eso a esta altura de los acontecimientos depende esencialmente de la conducta ciudadana, porque todos vemos que la actividad se ha liberado en gran medida». (Hasta el momento de publicar esta nota online, no había un video oficial de la conferencia de prensa. Pero esta versión de LaNación es completa)

La industria farmacéutica argentina y la vacuna de Oxford

0
Daniel Arias explica porqué AstraZeneca decidió acordar la fabricación de su vacuna en la Argentina: Argentina es el único país de la región con una industria farmacológica propia y tecnológicamente independiente (en el caso de algunas firmas con I&D -investigación y desarrollo- propias). Si decidió fabricar la vacuna Oxford de AstraZeneca es para estar adelante de todo en la cola, cuando se la licencie y empiece la fabricación y distribución. Pero tiene MUCHAS otras opciones. En farmacología convencional (farmoquímica) la Argentina domina el 65% del mercado nacional desde hace décadas y además exporta con marcas propias a casi toda la región. En el caso de drogas recombinantes (es decir hechas por ingeniería genética) y biosimilares (anticuerpos monoclonales), exporta al mundo entero y desde los ’80, asunto que empezó Sidus, al fundar Biosidus, y que sumó luego a otras empresas argentinas, entre las que hoy destacan las del grupo Elea-Insud. Muchas sustancias terapéuticas de gran sofisticación -por ejemplo, citoquinas del sistema inmune- vendidas en la UE, EEUU o Japón bajo marbete de alguna multinacional farmacológica, en realidad se fabricaron aquí, como genéricos. Una lectura bondadosa del asunto: las «multis» confían en nuestra calidad. Una más malvada: los médicos europeos o yanquis que prescriben nuestros fármacos no saben adónde queda la Argentina ni cuáles son sus capacidades. Problemas de «marca país». Pero ésta república tan al Sur del mapamundi tiene capacidad industrial instalada y recursos humanos formados en todos los campos de la farmacología. Y eso está relacionado con 3 premios Nobel salidos de la universidad pública en el área biomédica (Bernardo Houssay, Federico Leloir, César Milstein), y con los profesores que tuvieron cuando se estaban formando, y con la mucha gente que ellos formaron después durante décadas en los institutos del CONICET. Lo realmente impresionante, lo poco conocido incluso para el argentino de a pie, son esos recursos humanos en el área biomédica del país, y esa capacidad industrial. Para fabricar moléculas de todo tipo por ingeniería genética, antes hay que saber «fabricar sus fábricas», y éstas son células quiméricas inexistentes en la naturaleza, llamadas genéricamente hibridomas. Si hay que sintetizar un anticuerpo monoclonal, la base de esa célula quimérica industrial suele ser una célula linfática, un linfocito B activado de un clon preseleccionado, que sólo se dedica a sintetizar un único anticuerpo químicamente libre de todas las muchas variantes de ese anticuerpo propias del sistema inmune. Se seleccionó el más potente o eficaz o seguro y se lo fabrica en cantidades industriales: es un agente inmunológico de acción predecible y tabulada, un producto estandarizado, formulable y dosificable. Nuestra industria empezó a hacer estas cosas sin comprar ni copiar patentes, a comienzos de los ’80. No es tan extraño: César Milstein, uno de los dos inventores de los hibridomas como fábricas vivientes de anticuerpos monoclonales, es nacido y criado en Bahía Blanca. Le dieron el Nobel en 1984 por ello, y lamentablemente parte de esa investigación don César la tuvo que hacer en Inglaterra porque aquí lo perseguían por zurdo y/o judío o ambas cosas. Perseguir a los Milstein que producimos, o más sencillamente ignorarlos, siempre nos salió caro. En 2015, el mercado mundial de anticuerpos monoclonales valía U$ 85.400 millones. Está previsto que en 2024 llegue a U$ 136.800 millones. Fabricar una vacuna con antígenos del virus SARS CoV-2 está muy dentro del repertorio de cosas que la Argentina domina bien, no sólo a nivel de laboratorio sino de producción industrial de proteínas terapéuticas. En este caso, es lo que ha hecho el equipo de la doctora Juliana Cassataro en la Universidad de San Martín (UNSAM). Suponemos que la vacuna de la UNSAM debería estar dentro de las más seguras entre las más de 150 en desarrollo: la idea no es inyectar virus enteros SARS-CoV-2  inactivados o atenuados. Tampoco es la de inyectar adenovirus del resfrío humanos o de chimpancé recombinados para que infecten tejidos humanos y los pongan a fabricar antígenos virales, lo cual a su vez desate un contraataque del sistema inmune. Más sencillamente, la idea en la UNSAM es inyectar antígenos virales sin capacidad de codificar nada, pero que irriten y movilicen brevemente la furia viricida del sistema inmune humano a través de una expresión de anticuerpos G, y cuando ésta remita, le dejen, como recuerdo, algunas linfocitos «T» de memoria preactivados para neutralizar rápidamente al SARS CoV-2 si se atreve a aparecer en sangre o en tejidos. La idea es maravillosamente simple. Lo que hace avanzada a esta vacuna es el proceso industrial: el hecho de que esos antígenos se fabriquen por ingeniería genética. Nos hace originales el estar usando más de un antígeno, como para que el virus sea atacado por el cuerpo humano con muchos tipos distintos de anticuerpos, y por muchas «células asesinas» T8, que matan a las células infectadas. Pero no somos los únicos en esta vía «sencilla»: tenemos competencia china, y de otros países. Sin embargo, lo que todavía no tenemos hecho en el país son los estudios completos «de fase» con humanos de nuestra propia vacuna. Estos nos pueden decir si es eficaz y segura, y si cumple con ambos requisitos, el ANMAT la licenciará. Entre tanto, habrá que poner a punto un sistema industrial de producción masiva de la misma. Pero ésa es una vía lenta: el equipo de Cassataro (12 personas) estaba trabajando con un fondo de U$ 100.000, que debe ser lo que gasta el «international team» de AstraZeneca en café. Y el ANMAT, se sabe, responde más rápido a las multinacionales, porque vienen con licenciamientos previos de las agencias regulatorias de EEUU o de la UE. Por eso Argentina optó por negociar con AstraZeneca: el gigante farmacológico ya está produciendo su vacuna en masa, aunque no terminó sus estudios de fase ni recibió la licencia de ninguna autoridad regulatoria, famosa o no, para usar su vacuna ChAdOx, llamada también «la fórmula Oxford». Sin embargo, por la marcha de sus testeos de fase 2/3, esa empresa ya huele el triunfo. Y ésta sí es una vacuna compleja: lo que se inyecta a quien pone el brazo es un adenovirus del resfrío de los chimpancés. Normalmente no infecta a los humanos. De ahí el raro nombre ChAdOx, acrónimo de «Chimpanzee-Adenovirus-Oxford». Este virus artificial, el ChAdOx, tiene trastocado el genoma para expresar el célebre «antígeno Spike», o «proteína espiga» del SARS CoV-2, una especie de garfio molecular que el virus usa para pegarse a una célula y tomarla por abordaje. El antígeno Spike es el blanco inmunológico favorito de casi todos los aspirantes a vacunadores. Los testeos de la ChAdOx hasta ahora muestran una fuerte capacidad inmune de respuesta medible en anticuerpos IgG, y también en la aparición de linfocitos «T» movilizados contra el virus. Si AstraZeneca acepta transferirnos la tecnología de fabricación es porque sabe que podemos asimilarla y producir con calidad como ningún otro país de la región. Y, obviamente, prefiere que esa capacidad biotecnológica e industrial argentinas queden fuera del alcance de Moderna, de Merck o Johnson y Johnson, por mencionar otras rivales con vacunas que van saliendo bien puntuadas en estudios de fase. Por supuesto, en AstraZeneca también preferirían -si pudieran- frenar el desarrollo de la UNSAM, un competidor más en un campo donde no hay rivales chicos, si son talentosos y tienen respaldo industrial avanzado en su propio país. Esto es lo que las autoridades científicas y sanitarias argentinas no deben olvidar: hay una vacuna propia, y hay que empujarla a través de los estudios de fase, y del licenciamiento, que son procesos engorrosos y caros. Pero no creemos que ese tipo de olvidos esté en el ADN de estas autoridades. Esto, para poner las cosas en su lugar: negociar con AstraZeneca no es un privilegio para nuestro país, es una opción, y ni siquiera es una opción excluyente. Con el nivel argentino en biociencias y en farmacología, somos la niña bonita de Sudamérica. Así como negociamos con AstraZeneca podemos hacerlo con las otras «multis» bien posicionadas. Lo importante de esta transferencia de tecnología es que, para alivio de nuestra economía, tendremos al menos una vacuna que pinta bien unos meses antes que el resto de la región. Pero bien puede ser más de una. Y no está dicho que en algún momento no tengamos la nuestra. Y que sea buena. Como dicen los paisanos en Santa Teresita: «Más vale tranco que dure que galope que canse».

Daniel E. Arias

Una pediatra argentina explica la vacuna de la Universidad de Oxford (Video)

0
Volvemos a publicar, con mucha satisfacción, esta nota de hace 3 semanas, del 23 de julio pasado. La Dra. Marta Cohen, patóloga pediátrica en el hospital de niños de Sheffield explica, con mucha claridad y en menos de 3 minutos, los detalles de un artículo publicado en The Lancet sobre las pruebas de la vacuna de vector viral ChAdOx1, comúnmente llamada «de la Universidad de Oxford». Es una de las esperanzas más firmes.

Cancillería impulsa la exportación de maquinaria agrícola

0
El presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA), Nestor Cestari, se reunió de forma virtual con el canciller Felipe Solá y trabaja de cerca con el equipo del ministerio en un plan de aumento en las exportaciones de la maquinaria agrícola. Cestari indicó a la periodista Belkis Martínes que «La intención de Cancillería es que se comiencen a desarrollar proyectos para trabajar con países de África como Congo y Angola, y Bulgaria en Europa. Los embajadores argentinos de varios países también me han llamado para empezar a ver estos proyectos porque Cancillería está empujando mucho para exportar a esos destinos». La Argentina ya envía maquinaria a países de África como Angola, Mozambique, Sudáfrica y el Congo. La intención del Gobierno es ampliar ese mercado a través de la tecnología nacional y desarrollos agrícolas. En el caso de Bulgaria, en Europa, ya hay ocho empresas que envían productos. En 2012 la Argentina recibió divisas por US$ 250 millones por la exportación de maquinaria agrícola (Venezuela fue un comprador importante con los acuerdos país a país que hizo el gobierno kirchnerista). Desde esa fecha hasta ahora ingresan apenas entre 50 y 60 millones de dólares. «Hoy, con el proyecto de exportación que se propone junto a Cancillería se busca duplicar esa exportación y llegar a los 100 o 110 millones de dólares», se esperanzó Cestari. «Hace mucho tiempo que no me pasaba que me llamaran de Cancillería para decirme que tienen proyectos para vender nuestra maquinaria o que hicieran referencia a proyectos agronómicos que se tienen que coordinar con el INTA y AAPRESID», afirmó el titular de Cafma. En Bulgaria se va a hacer un día de campo con siembra directa y los especialistas argentinos podrán seguir todo el proceso vía Zoom con las autoridades de allá para intercambiar experiencias. «El mundo está interesado en el equipo, maquinaría y tecnología agrícola argentina. Nosotros actualmente estamos exportando de forma directa, pero Cancillería está empujando para impulsar las ventas al exterior. Los embajadores están incentivando con el tema también. Esto no es muy común en los gobiernos». El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, y el subsecretario de Promoción del Comercio e Inversiones, Pablo Sívori, se han encargado de llevar adelante el proyecto de exportaciones de maquinaria junto al actual presidente de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, Juan Usandivaras. La maquinaria argentina se exporta a países de Sudamérica, Estados Unidos, México, además de Europa, Asia y Oceanía, pero por diversos temas que aquejan al sector las exportaciones fueron disminuyendo. «La Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional ya comenzó a trabajar junto con Cancillería y eso potencia la acción y la intención. A nosotros nos interesa exportar y que ingresen dólares porque el trabajo de la maquinaria agrícola es temporal y esto para nosotros es fundamental; es mantener el equipo vivo todo el año», resumió Cestari.

Los números más duros de la pandemia: fallecimientos por millón por país

0
Es inevitable que los datos que tengamos sobre la extensión del COVID-19 sean imprecisos. La Organización Mundial de la Salud reúne las cifras oficiales de los gobierno. La Universidad John Hopkins recopila también información no oficial, pero no es posible asegurar exactitud en un mundo tan diverso. Y hay un factor que contribuye mucho a la incertidumbre, aún dentro de un mismo país: puede haber distintos criterios para considerar los contagios. Pero las internaciones, y sobre todo las muertes, son datos definitivos. Es cierto que se puede «truchar» la causa, si las autoridades y cada médico se ponen de acuerdo. Pero entonces las estadísticas registrarán un aumento sin causa de los fallecimientos por «neumonía», o «falla cardiorespiratoria»… Entonces, no por una compulsión morbosa de seguir la marcha de la pandemia, sino para medir mejor los resultados de nuestro país en la lucha contra este virus, publicamos este gráfico de Martín Barrionuevo @mmbarrionuevo.

La cuarentena argentina no interrumpió el desmonte de bosques nativos

0
A un ritmo de 210 hectáreas por día entre el 15 de marzo y el 31 de julio de este año se deforestaron 29.229 hectáreas de bosque nativo en Santiago del Estero (12.488), Salta (7755), Formosa (5294) y Chaco (3692).
.
Mediante la comparación de imágenes satelitales, se muestra que el desmonte no se detuvo durante la cuarentena. En el norte argentino, en solo cuatro meses y medio, se perdió el equivalente casi a una ciudad de Buenos Aires y media.
.
Según un informe presentado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, entre 1998 y 2018 se deforestaron 6,5 millones de hectáreas de bosques nativos en la Argentina. «Principalmente fue para cultivar soja en los primeros años y ahora ha crecido mucho el desmonte por ganadería. Se empezó a deforestar en los años 90 fuerte porque era muy rentable: la tierra es muy barata en esas provincias», asegura Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace, en relación con la actividad en Salta, Chaco, Formosa y Santiago del Estero. Estas cuatro provincias concentran el 80% de los desmontes registrados a nivel nacional y representan el segundo foco de deforestación más importante en América del Sur, después del Amazonas, para la expansión de la frontera agropecuaria. Sobre lo ocurrido este año el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, afirmó: «Es un problema serio. Hay que reflexionar al respecto porque no vamos a llegar a los objetivos 2030″.
El 15% de la emisión de gases efecto invernadero de la Argentina son provenientes de la deforestación según un informe del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable
«Estamos sacrificando bosques nativos y lo que nos brindan en pos de un desarrollo que es mentira y no llega. En el último tiempo se han abandonado más de 2 millones de hectáreas desmontadas y usadas para la agricultura. Esto demuestra que se desmontan tierras para usar para ganadería y agricultura que no tienen condiciones necesarias para desarrollar estas actividades», alertó Manuel Jaramillo, director de Fundación Vida Silvestre. Los bosques nativos están protegidos en la Argentina por la ley 26.331 de «Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos» sancionada en 2007. Esta obliga a las provincias a hacer un Ordenamiento Territorial de sus Áreas Boscosas (OBTN), a través de un proceso en el cual se categoriza los posibles usos de sus bosques. La deforestación solo está permitida en las «zonas verdes», que son los sectores de bajo valor de conservación. Sin embargo, la falta de controles, el incumplimiento de la ley y el bajo precio de las multas a infractores, atentan contra la preservación de estos ecosistemas. Un informe de la Fundación Ambiental Recursos Naturales (FARN) y la Fundación Vida Silvestre reveló que el 50% de las tierras deforestadas en 2018 estaban clasificadas como zonas donde el desmonte está prohibido. «Evidentemente, debemos hacer modificaciones en la ley 26.331», aseguró Cabandié.

¿Qué pasa cuando se tala un bosque?

Los bosques nativos son fundamentales para la conservación del suelo y de calidad del agua y para asegurar la fijación de carbono. Además cumplen una función clave en la regulación hídrica. Sin ellos, aumenta el riesgo las inundaciones en zonas cercanas. Según fuentes oficiales la Argentina se encuentra dentro de los 30 países que más gases efecto invernadero emiten (0,6 % del total mundial) y un 15% de ellos son provenientes de la deforestación.