El freno a la obra pública y al acceso a la energía eléctrica
(El periodista Martín Bidegaray escribió hace un par de días una informada necrológica de los célebres PPP, que seguimos con mirada crítica desde su comienzo. Resumimos lo central.
Para evitar que se piense en una oposición maliciosa, aclaramos que fue publicada por 1° vez en Clarín).
«Nacieron como un vehículo para atraer miles de millones de dólares. Eran la esperanza oficial para mejorar rutas, trenes, autopistas y tendidos eléctricos. En un primer paso, las empresas iban a destinar US$ 6.000 millones en corredores viales, para luego destinar otros US$ 4.500 millones en otras obras de infraestructuras.
El Gobierno apostó a que los programas de Participación Público Privada (PPP) serían su tabla de salvación para obtener dólares frescos en medio de la devaluación y el parate de la economía. Con la adjudicación de los corredores viales, arrancó la carrera para desembolsar US$ 6.000 millones. Los consorcios ganadores ya arrancaron con el capital propio, pero les falta la financiación a «largo plazo», es decir con préstamos de bancos internacionales.
El gobierno estima que cuentan con dinero para bancar el 10% de las obras, pero les falta el otro 90%. «Todavía quedan 7 meses para que obtengan ese dinero», tranquilizan desde fuentes oficiales.
La decisión de poner «en espera» compromete otros proyectos. Uno de los principales es la Red de Expresos Regionales (RER), presupuestada en US$ 2.300 millones. También una línea de transmisión eléctrica que uniría Mendoza (en la localidad de Río Diamante) con el noroeste de Buenos Aires (Charlone), a la que se iban a destinar US$ 650 millones.
Por el tren norpatagónico (también denominado Vaca Muerta, ya que unirá Añelo con Bahía Blanca) hay versiones contrapuestas. En el Ministerio de Transporte, de Guillermo Dietrich, dicen que «sigue en pie». Otras fuentes oficiales especifican: «Todos los pasos previos, de convocatorias a las petroleras, integración con las líneas de trenes de carga y trabajos previos, continuarán. Pero no hay fecha para el llamado a licitación». Allí se calculaba un desembolso de US$ 780 millones.
Dietrich, era uno de los principales impulsores de estos PPP. El secretario de Energía, Javier Iguacel, también los alentaba en su área.
Además de los RER, Transporte esperaba avanzar en la modernización de las líneas Urquiza y Belgrano Norte, junto con la segunda etapa de los corredores viales. En la Secretaría de Energía contaban con otras cinco líneas de transmisión en sus planes. Todo deberá esperar.
El Gobierno realizó presentaciones ante inversores del exterior buscando fondos para PPP. Fue entre fines de 2017 y comienzos de 2018, cuando el dólar estaba calmo y el riesgo país parecía controlado. La devaluación carcomió esas expectativas. Los bancos que se comprometieron a financiar los PPP viales ya no están seguros de poner plata en Argentina».
Compañías chinas mantienen su interés en participar de la obra pública
Con el riesgo país en un nuevo récord, China continúa como el único país interesado en participar de licitaciones de obra pública. Así lo dejó en claro la primera apertura de sobres para la construcción de la represa El Tambolar en San Juan, en la que en tres de las cuatro ofertas aparecen compañías con ese origen junto a socias locales.
Se trata de las firmas China International Water & Electric Corp, que fue en Unión Transitoria de Empresa (UTE) con Eisa Energía SA y Boetto y Buttigliengo SA; Sinohydro, que se presentó en conjunto con Sacde (ex Iecsa, ahora en manos de Marcelo Mindlin), Panedile y Petersen; y China Gezhouba Group, que ofertó junto a Green y Dumandzic.
Las cuarta UTE fue la que conformó Techint con Tecnología en Servicios Urbanos Tesur SA.
El comunicado oficial sobre el acto que encabezaron el ministro del Interior Rogelio Frigerio y el gobernador sanjuanino Sergio Uñac no precisaba cuáles habían sido las compañías que planeaban llevar adelante el proyecto, acaso por el manto de sospecha que levantó sobre todas las constructoras la «causa de los cuadernos».
Lo cierto es que el Gobierno planea gastar u$s 750 millones en esta represa, que generará 310,9 GWh por año. En ese sentido, Uñac ya cuenta para la etapa inicial con u$s 50 millones provenientes de un fideicomiso creado a partir de la venta de energía del complejo hidroeléctrico Caracoles – Punta Negra.
El avance en la licitación para construir El Tambolar se dio en el marco de la sepultura para todas las iniciativas que el Ejecutivo pretendía licitar por medio de contratos de Participación Público Privada (PPP), que esta semana confirmaron los funcionarios ante la imposibilidad de las compañías de salir a buscar financiamiento por la disparada en el riesgo país. Incluso, según publicó el Cronista, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich adelantó que a las UTE ganadoras de los seis corredores viales adjudicados bajo PPP les exigirán los fondos sólo para los 18 meses próximos y no para el período total de construcción que es de cuatro años.
Con el Tambolar, el Gobierno sumó el segundo anuncio relacionado a proyectos hidroeléctricos de la semana, después del lanzamiento de los pliegos para la represa mendocina de Portezuelo del Viento, que finalmente se hará bajo el mecanismo tradicional y no como PPP.
El FMI aprobó la marcha del plan y confirmó desembolso de US$ 7.600 millones
La Junta Ejecutiva del Fondo Monetario Internacional (FMI) completó la segunda revisión del desempeño económico de Argentina en virtud del acuerdo stand-by de 36 meses que se aprobó el 20 de junio de 2018 y otorgó su aval para el desembolso de un nuevo tramo del crédito por u$s 7.600 millones.
En un comunicado de prensa, David Lipton, director adjunto del FMI, dijo que en la Argentina “hay indicios tempranos de que el programa de reforma económica rediseñado, incluido un nuevo marco de política monetaria, está dando resultados«.
«El peso se ha estabilizado y la inflación, aunque sigue siendo alta, ha comenzado a disminuir, a medida que disminuye el traspaso de la depreciación del peso anterior. Sin embargo, la economía argentina aún se está contrayendo y sigue siendo vulnerable a los cambios en el sentimiento del mercado. Se espera que la actividad económica comience a recuperarse en el segundo trimestre de 2019».
Desde junio el monto total percibido ascenderá a aproximadamente algo más de US$ 28.000 millones.
Prorrogan por 15 años la concesión de rutas de Aerolíneas y Austral
El Gobierno nacional prorrogó por 15 años el permiso a las compañías Aerolíneas Argentinas y Austral para cubrir varias rutas que vinculan en forma directa a ciudades del interior.
De acuerdo con la resolución, ambas empresas podrán hasta esa fecha seguir explotando servicios regulares internos de transporte aéreo de pasajeros, correo y carga con aeronaves de gran porte y con facultad de omitir escalas en una serie de rutas que conectan directamente a diversas ciudades.
Cómo se sale de una recesión
El periodista Carlos Burgueño publicó ayer una breve lista de las últimas recesiones argentinas. Hoy, que hemos subido como nota de Opinión un diagnóstico muy duro de la actual, resumimos lo que nos parece la moraleja central:
«Los datos oficiales confirman que los argentinos están viviendo la segunda recesión del Gobierno de Mauricio Macri. Y la quinta en 10 años.
De los últimos diez años, la economía argentina habrá caído en cinco.
En 2009 la baja fue de 6%; en 2012 1,1%; 2014 2,6%; 2016 2,2% y en este año 2018 los cálculos oficiales oscilan entre 3% y 3,5%. En todos los casos, las contracciones del PBI fueron producto de dos trimestres consecutivos (o más) de caída en la economía, la definición convencional de recesión.
La primera de esta serie se inicia en 2008, con Cristina de Kirchner en el poder y luego de la irrupción en la economía mundial de la crisis de las hipotecas en los Estados Unidos. A este fenómeno se le agregó una brutal sequía interna, una caída feroz en los precios de la soja y hasta las consecuencias de la Gripe A. Fue, hasta aquí, la recesión más dura (y la más justificada por los factores endógenos y exógenos) de las cinco registradas en el período.
La salida de la crisis (Argentina fue uno de los países que más rápido pudo despegar su economía) fue producto de la decisión de aplicar políticas activas sobre la economía real que aceleraron la reacción del mercado interno».
En el marco de las políticas actuales, se miran con desconfianza las políticas activas y se descarta el efecto dinamizador del mercado interno. La solución obvia pasa por descartar, más temprano que tarde, estas políticas actuales.
La recesión sin plazo
Este análisis de Pablo Challú (economista, empresario, dirigente) es desolador. Pero no es negativo. Dice como seguirá la economía, la producción argentina, si seguimos aplicando las políticas que nos llevaron hasta aquí. Depende entonces de todos nosotros.
«El país está sufriendo una fuerte recesión de naturaleza atípica ya que están operando no uno sino varios mecanismos recesivos. Influyen el déficit del sector externo, las dificultades de financiamiento de una abultada deuda de corto plazo en cabeza del Banco Central pero también de la Tesorería, la política de ingresos que afecta negativamente el consumo y la política monetaria que ahora ha tomado una forma más contractiva al propugnarse un crecimiento nulo de la Base Monetaria hasta junio del año entrante.
Por lo general, cuando se discute sobre la magnitud y duración de la recesión se recurre al análisis de los componentes de la oferta global (la actividad por sectores de actividad) o los de la demanda global (a través de la evolución del consumo, inversión y exportaciones). Obviamente ambos enfoques son pertinentes y deberían arrojar los mismos resultados.
.
Aquí ofreceré otro enfoque para tratar de dar luz a las dos cuestiones involucradas en el tema: primero, si ya llegamos al piso de la recesión y, luego, cuál es su probable extensión. Para ello, analizaré los mecanismos o las fuerzas dinámicas que están actuando en la economía, ya sea que apunten a la recesión o la reactivación o el crecimiento.
.
En cuanto a las fuerzas que favorecen la reactivación, diríamos que las cartas ya están echadas y se refieren a la producción cerealera y a la minera. Los incentivos están sobre la mesa y puede calcularse su impacto sobre la actividad económica tal como habitualmente se lo hace. Esta situación se corresponde con cierto aumento de las exportaciones por el lado de la demanda global.
.
En cuanto a las inversiones, por más que algunos apelen a la posibilidad de su dinamismo, no hay nada que indique un comportamiento de tal tipo, más bien, como lo indica la experiencia reciente de nuestro país, todo lo contrario. Diferente es el caso cuando se analizan las fuerzas dinámicas que están empujando a la economía al agravamiento y mantenimiento de la recesión.
.
Primero, está el tema de las tasas reales de interés. Una política de baja nominal de las tasas fijadas por el BCRA puede implicar un aumento real de las mismas en la medida que las expectativas de inflación disminuyan más velozmente o en mayor magnitud que las mismas, lo que es el caso en la actualidad. Una tasa del 75% en las LELIQS tiene un significado cuando la tasa de inflación mensual es del 6% y otro cuando esta se aproxima al 3 o 4%. Ahora una tasa de interés del 60 o del 50% (efectiva anual del 90%) con expectativas de aumentos de precios del 30% implica tasas reales de más del 50%. O sea que, a medida que bajen las expectativas de inflación más velozmente que las bajas nominales de las tasas decretadas por el BCRA, es muy probable que tengamos muy altas tasas reales de interés. Y esta es la situación actual ya que el BCRA debe contemplar no sólo la tasa de inflación cuando fija la tasa de interés sino también el manejo de los stocks de las LELIQS.
.
Este mecanismo continuará operando hasta que el BCRA y el Gobierno encuentren una solución satisfactoria al stock de deuda de cortísimo plazo del BCRA y de la Tesorería. Luego tenemos la política de aumento cero de la Base Monetaria: el efecto se irá sintiendo progresivamente a medida que la inflación y la inflación inercial (aunque sus porcentajes bajen) disminuyan los saldos monetarios reales. Este mecanismo recesivo está en plena vigencia y, todavía, no se ha visto el total de su impacto.
.
Al mismo tiempo, si la baja de los ingresos del Sector Público en términos reales supera la baja programada del Gasto Público, entonces el Gobierno se verá obligado a nuevas disminuciones en el Gasto, generándose un nuevo mecanismo recesivo. Esta es claramente la situación actual motivada por la fuerza y la profundidad de la recesión. Finalmente, la situación de las empresas revela pérdidas en aumento y situaciones patrimoniales muy comprometidas, con lo que es muy probable que el salario real continúe deteriorándose (por la menor cantidad de horas trabajadas, el aumento de la desocupación y las bajas acordadas de remuneraciones), agregándose, entonces, una nueva fuerza recesiva. Así que puede concluirse que la recesión no ha llegado aún a su piso y que no hay motivos para suponer que tenga fin en el corto plazo, o sea, durante el 2019″.
Pablo Challú
.

Agroindustria: la molienda aceitera trabaja al 50% de su capacidad
La periodista Silvia Naishtat lanza la alarma: los pequeños y medianos productores agrarios prefieren tener los granos en los silo bolsa, antes que liquidarlos, en estas condiciones del mercado. Eso significa que habrá menos divisas, en un año electoral. Muy mala noticia para Macri, y no solamente para él.
En CIARA, la cámara que aglutina a los mayores exportadores agroindustriales, describen a 2018 como un año con “varias calamidades”. Puestos a enumerar mencionan la sequía que arrebató 22 millones de toneladas a la cosecha, unos US$ 8.000 millones. Luego las lluvias intensas que deterioraron la calidad de los granos y la crisis cambiaria que les modificó el negocio con nuevos impuestos.
“Nos estamos primarizando porque se castiga a la exportación de valor agregado, a tal punto, que este año las exportaciones de soja en grano crecerán 211%, a 16 millones de toneladas mientras los embarques de harinas, aceites, biocombustibles y glicerina caen de 45 millones a 33 millones de toneladas. El mayor polo aceitero del mundo que está en Rosario trabaja hoy al 50% de su capacidad”.
Agrava el escenario la guerra comercial entre China y EE.UU. que impacta y mucho en la Argentina. “Desde que EE.UU. redujo sus ventas de soja a China, Trump reparte subsidios y la soja que mandaba a China comenzó a dirigirse a menor precio a mercados que abastecía la Argentina”.
Regalo de reyes: el primer aumento del año será el agua
La factura de agua subirá 48,6 por ciento en 2019, un aumento que se efectuará en dos tramos de 17% en enero y 27% en mayo, de acuerdo se confirmó en una resolución del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda en el Boletín Oficial.
El aumento definido por el Gobierno contempla los pedidos de AYSA en la audiencia pública celebrada el 15 de noviembre último. En esa audiencia se destacó que cerca de 20 millones de argentinos no tienen cloacas y que entre 7% y 10% no tiene agua potable.
En noviembre la canasta básica de alimentos llegó a $ 10.122
Durante noviembre, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que releva el INDEC, aumentó 4% con respecto a octubre. La misma variación registró la Canasta Básica Total (CBT), que incluye -además de los alimentos básicos- un conjunto de servicios. De esta manera, las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron del 54,1% y 57,3%, respectivamente.
De acuerdo con los datos oficiales, para comprar una canasta básica de alimentos, una persona necesitó el mes pasado $ 3,276,02. Mientras que para comprar, la canasta total necesitó $ 8.157,29.
Según el relevamiento oficial, una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos menores, requirió ingresos por $ 10.122,9 para comprar los alimentos básicos para subsistir. Esa misma familia, precisó $25.206,03 para adquirir los productos que integran la Canasta Básica Total.
Uber (aún ilegal en C.A.B.A.) lanza nueva función: «UberPool»
Uber lanzó un servicio de viajes compartidos en la Ciudad de Buenos Aires, territorio donde a pesar de fallos favorables de la Justicia, su legalidad está cuestionada.
La nueva función, llamada “Uber Pool”, está disponible en la C.A.B.A. y en las zonas norte y oeste del Gran Buenos Aires. La nueva modalidad permitirá a las personas compartir un viaje con otros usuarios que se dirijan en la misma dirección, compartiendo el costo del viaje.
Para la Secretaría de Transporte de la Ciudad, la aplicación “es ilegal y no cumple con las normas correspondientes”. “Uber es legal bajo el Código Civil y Comercial”, ratificó Juan Labaqui, gerente de Comunicaciones de Uber para el Cono Sur, durante una presentación para la prensa.
En las redes sociales, inmediatamente surgieron las dudas en torno a dos cuestiones: la seguridad de los usuarios, al compartir vehículos con desconocidos (además del chofer) y sobre su efectividad, que depende de hallar a dos usuarios que partan del mismo lugar y se dirijan al mismo destino en un momento determinado.

