Otro empresario se declara «decepcionado por este gobierno»
El empresario y ex presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) -por tres períodos- Héctor Méndez, declaró que se siente «totalmente decepcionado por este Gobierno. Social, política, económica, administrativa y judicialmente».
«La gente esperó tres años a ver si algo cambiaba y lo que cambió fue poco y nada. Me afectó patrimonialmente muy mal la crisis. He pagado el precio de perder acciones y empresas con el gobierno anterior. Pensé que este Gobierno iba a tener más éxito, pero veo que pasa el tiempo y eso no ocurre».
«Esto no es la administración de un club de fútbol. tampoco una municipalidad. Goles son amores y acá goles no hay. Vos no podes decir que tenés el mejor equipo en 50 años y tenés jugando un equipo de la B».
«Es irracional que piensen que pueden tener alguna chance (de reelección) cuando hacen las cosas tan mal. Yo no creo que Cristina pueda volver a ser presidenta. Pero puede ser. Esa perspectiva igual para mí sigue siendo dramática».
«Hay mucha mala praxis. Es mala praxis no haber pensado que podía pasar esto. Cuando hay tanta mala praxis uno no sabe qué va a pasar a futuro. Empresarios muy serios me dicen: ‘Estamos lisa y llanamente sin conducción'».
Héctor Méndez fue muy crítico del gobierno kirchnerista. En febrero de 2011 renunció a la presidencia de la UIA para «preservar la integridad de la institución». Entonces aclaró que nadie lo «apretó del Gobierno» para presentar su renuncia al cargo, aunque estimó que «eso no quiere decir que no estén contentos con la dimisión».
En enero de este año quebró su empresa autopartista ITEC, que había comprado en 2015, y perdieron sus puestos 359 obreros. Esa firma había sido por 31 años proveedora de Peugeot.
El debate por la central nuclear china
Con la modestia que cabe a una publicación digital, corresponde decir que AgendAR fue el primer medio no especializado que se esforzó en hacer conocer el tema, el 4 de abril de este año. Y desde entonces hemos insistido en la importancia, económica, tecnológica y geopolítica del asunto, como pueden comprobar usando el Buscador (la lupa, arriba a la derecha). Resumimos nuestra posición aquí: 4° central nuclear argentina: arrancar perdiendo : no objetamos que se compre a China, pero sí la cancelación de la compra previa de una central tipo CANDU, factible de una construcción casi íntegramente nacional, que en la central Hualong-1 la Argentina no use «de movida» elementos combustibles de fabricación local, y por último que la máquina se compre «llave en mano», sin lugar para los técnicos y las empresas tecnológicas argentinas.
Recientemente Infobae publicó una nota de Martín Dinatale, que enfatiza el aspecto geopolítico del asunto. Y hoy lo incluye Clarín en su edición de la fecha. Se ha despertado el interés, en muchos lugares.
«Energía está alistando el contrato para que China construya la cuarta central nuclear, obra estimada en alrededor de US$ 7500 millones para la que se empleará la tecnología de uranio enriquecido, diferente a la que utilizó el país hasta el momento. Esta decisión, que consolidaría al país asiático como un socio de fuste, podría ser anunciada formalmente en la inminente de visita del presidente chino, Xi Jiping, a Buenos Aires en el marco de la cumbre del G20 y promete animar un fuerte debate sobre sus implicancias científicas y económicas.
La intención de Javier Iguacel es que en ese evento se firme la carta de intención entre los dos gobiernos, iniciativa que lleva semanas de gestiones febriles en esta Capital y en Beijing, con avances concretos pero aún sin consenso cerrado dentro del propio ministerio de Hacienda.
Nicolás Dujovne necesita tener certeza de que la singular fórmula prevista para el financiamiento no comprometa el déficit 0.
Cristina Fernández de Kirchner había rubricado con aquel país un convenio marco que sólo oficiaba de paraguas inicial en el rubro. Luego, las conversaciones apuntaron a contratar bajo el sistema de llave en mano dos centrales por un monto total aproximado de US$14.500 millones. Una se construiría utilizando la tecnología CANDU, sobre la base del uranio natural, recurso que el país dispone. La segunda, en cambio, emplearía uranio enriquecido, insumo más costoso del que China es uno de los pocos proveedores mundiales, junto con Rusia y Estados Unidos.
El criterio para aquella doble contratación mixta fue que comprándoles a los chinos la tecnología que ellos quieren vender sería más sencillo conseguir financiamiento para la otra a través de créditos concesionales por el 85% del valor total del emprendimiento, con desembolsos “pari pasu” en relación con los que haga Argentina por el 15% restante. Pero las restricciones fiscales, entre otras, limitaron la contratación a sólo una.
En los primeros tramos de su gestión, el Gobierno puso énfasis en revisar en detalle los pactos suscriptos por sus antecesores con China y no tuvo apuro por cerrar ninguno. Así se abrió una instancia de frialdad aparente en el vínculo bilateral que, sin embargo, ahora la Casa Rosada tiene necesidad e interés en alimentar.
Si las avanzadas conversaciones se plasman en papel, la central a emplazar en territorio bonaerense sería contratada a la China National Nuclear Corporation (CNNC), firma estatal de primer orden, cuyo presidente es dirigente de alto rango del Partido Comunista. Sería financiada por un consorcio bancario liderado por el ICBC y el Eximbank, que aportará unos US$ 6500 millones a repagar en veinte años, con ocho de gracia y 4,5% por ciento de interés anual.
Otras condiciones sustantivas ya consensuadas son que el 40% de la obra será de integración local —entre obra civil, montaje y componentes— y que se reforzó el nivel de responsabilidad de la contratista china que, según un esquema preliminar de obligaciones, era difusa y acotada sólo al 1% del valor de contrato.
Pero el punto medular es que el préstamo se devolverá con la energía que genere la central. La obra estará a cargo de la estatal Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima, que tomará la deuda (con el aval del Tesoro) y la cancelará con la venta de la electricidad de la propia usina.
La deudora es NA-SA y al repago aportarán los usuarios de electricidad mediante la tarifa y no todos los contribuyentes como ocurriría si el préstamo hubiese sido otorgado a la Nación. Un cambio de esquema clave respecto al modelo de acuerdo que se había empezado a discutir con el gobierno anterior y que incidirá en los cuadros tarifarios eléctricos, pero dentro de al menos dos mandatos presidenciales.
Para la culminación de Atucha II y la prolongación de la vida útil de Embalse ya se instrumentó una modalidad de contratación diferente a la que prevé la obra pública convencional: NA-SA asume la ingeniería del proyecto y dispone de mayor libertad para elegir a sus proveedores, actuando como sociedad anónima.
Estas usinas utilizan como combustible al uranio natural y al agua pesada. Virar al uranio enriquecido implica abandonar parte del capital que Argentina consolidó con esa experiencia. Pero a decir de los militantes nucleares del Gobierno, no sólo alinea al país con la tendencia mundial más firme sino que ayudaría a desarrollar la tecnología del Carem25, un reactor de menor porte que el país está fabricando con miras a exportar a partir del 2022, cuando esté alistado el prototipo, y en el que se invierten $ 2.500 millones por año, según presupuesto.
Un ex funcionario del área nuclear aseguró que la tecnología china tiene atributos superadores respecto a la de otros países líderes, según coincidieron varios estudios que se hicieron en la órbita pública. Con la construcción de veintiocho centrales,Beijing se consolida como potencia y parece un proveedor confiable.
La nueva central con reactor Hualong One aportaría 1200 megas más al sistema eléctrico local, casi el doble que otra en base a uranio natural. Las dudas surgen en torno a cómo amortizar el alto costo que siempre tienen estos emprendimientos.
Para sus defensores, esa electricidad costaría alrededor de 70 dólares el mega, muy cerca del precio promedio mayorista actual. Pero a ese número sólo se arriba si se hiciera un cálculo de todos los costos e ingresos del sector nuclear en el que hay tres usinas ya amortizadas: es muy caro construir una usina, pero relativamente económico generar luego.
Más allá de la decisión oficial de erradicar subsidios y darles protagonismo a los privados en el rubro, el gobierno de Mauricio Macri descuenta que este es un renglón de inversiones que sólo puede ejecutar el Estado por su magnitud. Este concepto, así como la elección de un proveedor chino, establece un punto de contacto fuerte con la visión del kirchnerismo, que tuvo como prioridad estratégica tender un puente con el país asiático, segundo socio comercial y buen proveedor de financiamiento para infraestructura. Cancillería debería saber a cambio de qué».
Algunas aclaraciones: 40% de participación nacional en la construcción de la Hualong es «llave en mano». Significa que nos toca PARTE de la obra civil (hormigón y ladrillos), que normalmente significa el 50% del costo de la central. Con esa cifra, queda claro que la obra específicamente nuclear se la reserva China. Clarín debería conocer esos «detalles».
Clarín supone asimismo un respaldo unánime de las autoridades nucleares a la suspensión de la compra de una CANDU de uranio natural, moderada por agua pesada. Eso es exclusivo de la dirigencia de la Subsecretaría de Energía Nuclear implantada entre las reparticiones y empresas nucleares públicas y privadas, y el secretario de energía, Javier Iguacel. Los sectores históricos de la CNEA, NA-SA y más de 140 empresas privadas que completaron Atucha II en 2014 y «retubaron» Embalse entre 2015 y 2018, no han renunciado a que, después de este gobierno y con la Hualong-1 en inicios de construcción, la Argentina trate de retomar la construcción de otra central CANDU. Lo que no creen es que encuentren una oferta tan buena como la que CNNC nos hacía hasta mayo de este año, cuando prácticamente nos regalaba la financiación de la CANDU con tal de que dos años después iniciáramos la obra de la Hualong-1.
Asombra la liviandad con que esta dirigencia transitoria condenó la decisión estratégica tomada en 1967 por el uranio natural y trata de imponer el enriquecido, como si fuera una cuestión de moda. Sabemos, sin embargo, que eso no será sostenible. Las centrales CANDU, como dijo Agustín Arbor Gómez, dirigente del empresariado metalúrgico privado del sector nuclear, son:
- Las que podemos hacer sin dependencia tecnológica. Las conocemos al dedillo. Las que permiten una participación de hasta el 100% de proveedores nacionales,
- Las que nos permiten mantener la Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito, Neuquén, en funcionamiento y ser primeros proveedores mundiales de este insumo,
- Las que no requieren importar uranio enriquecido ni ampliar la pequeña planta de enriquecimiento de Pilcaniyeu (asunto caro y diplomáticamente ripioso).
Mientras llega el G20: Multilateralismo
Los países que no son Grandes Potencias -evidentemente la Argentina es uno de ellos- tienden a considerar que la existencia de organismos, de espacios multilaterales es más favorable para sus intereses que la lógica desnuda del poder.
Y es cierto, sin duda. Pero… eso no los libra de la necesidad de ejercer una vigilancia lúcida y constante de las discusiones y de los acuerdos que se dan en ellos. Porque los países más fuertes lo hacen -por eso han llegado a serlo- y esos organismos o reuniones son otro lugar donde imponen sus intereses.
En estos días, la ex subsecretaria de Comercio Exterior, Paula Español, contó su experiencia en un medio local: “Participé en reuniones del G20. En los espacios de negociación multilateral se limitan las herramientas de políticas productivas industriales que los países hoy desarrollados utilizaron para desarrollarse en su momento. Los lineamientos apuntan a cómo tener una mayor apertura de la economía, como si eso fuera a generar desarrollo”.
El economista coreano Ha-Joon Chang recreó un concepto interesante al respecto, en su libro “Qué fue del buen samaritano”, en el que se dedicó a reseñar las políticas proteccionistas que llevaron a Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón, Corea, entre otros, al desarrollo. El concepto es el de “patear la escalera”.
Chang lo explicó así: “Al mismo tiempo que imponían el libre comercio a naciones más débiles, los países ricos mantenían aranceles altos, especialmente aranceles industriales. Ya en 1841, un economista alemán, Friedrich List, criticó a Gran Bretaña por predicar el libre comercio a otros países, pese a que había conseguido su supremacía económica por medio de aranceles altos y subvenciones considerables. Acusó a los británicos de ‘patear la escalera’ por la que habían subido para alcanzar la posición más alta de la economía mundial. Hoy las naciones ricas predican el libre mercado y el libre comercio a las naciones pobres con la finalidad de capturar porciones más grandes de los mercados y evitar la aparición de posibles competidores”.
San Luis inaugura la primera ruta eléctrica de la Argentina
El Gobierno puntano inaugura la primera ruta eléctrica de Argentina. En la traza de la Autopista de las Serranías Puntanas, más precisamente en los peajes de Desaguadero, La Cumbre y Justo Daract, habilitarán seis estaciones de carga eléctrica.
«La Autopista de las Serranías Puntanas será la primera en la Argentina, y la segunda en Sudamérica (hay una igual en Uruguay), que va a tener en toda la traza tres puntos de carga para vehículos eléctricos, con dos estaciones por cada uno», anunció el jefe del Ente Control de Rutas, Nicolás Anzulovich, y amplió: «Ahí se podrán cargar vehículos eléctricos, pagando en la cabina de peaje (en un futuro se podrá pagar con el saldo de la tarjeta Sanluiseña) el tiempo que desee el usuario».
«En el Ente Control de Rutas vamos a poner en funcionamiento mañana dos vehículos con estas características, que son dos Kangoo, 100% eléctricos. Son autos que estarán destinados a distintas tareas».
La OCDE empeoró su previsión para Argentina en 2019: el PBI caería un 1,9%
Las recientes turbulencias financieras en el mundo y las presiones generadas por disputas arancelarias han tenido efectos dispares en las economías de América Latina, señaló la Organización para el Comercio y el Desarrollo (OCDE) en su último informe, en el que pronosticó un mayor deterioro de la actividad en Argentina y Brasil en 2019.
En contraste con la proyección anterior de una expansión de un 0,1%, la entidad ahora estima que el PIB local se contraerá un 1,9% en 2019, como consecuencia de desequilibrios fiscales y de las políticas de ajuste del Gobierno de Mauricio Macri. Para este 2018 calcula una contracción de un 2,8%
Para el caso de Brasil, en su reporte de noviembre, la OCDE mantuvo su previsión de crecimiento durante este año en un 1,2%, pero ahora prevé que la mayor economía de América Latina se expanda un 2,1% en 2019, menos que el 2,5% que había anticipado.
Respecto al escenario global, recortó por segunda vez en dos meses sus previsiones de crecimiento para 2019, instando a los Estados a prepararse para «tiempos más difíciles» y a reforzar su colaboración por temor sobre todo a la guerra comercial.
La OCDE es el «club de países desarrollados» al que el gobierno de Macri espera acceder después de la reunión del G20. No hay nada negativo en eso, por supuesto, pero sería mucho mejor llegar a ser un país desarrollado.
A pesar del desempleo, las pymes industriales no encuentran el personal que necesitan
Con casi dos dígitos de desempleo, más de 1,6 millones de desocupados y 7,4 millones de personas que son potencialmente activas, además de 5 millones que tienen un empleo no registrado y 400.000 monotributistas sociales, el 81% de las pymes industriales buscan contratar a operarios calificados y técnicos no universitarios (especialistas en electricidad y metalmecánica, por ejemplo).
Así lo indica un informe de la Fundación Observatorio Pyme (FOP). «Es la manifestación más clara del problema estructural que tenemos», dice Vicente Donato, director ejecutivo de la FOP. «Hay una caída de la búsqueda de trabajadores por la recesión, pero al mismo tiempo 26.000 empresas que emplean a entre 10 y 200 trabajadores, lo que llamamos la clase media industrial, no pueden contratar los perfiles que necesitan».
¿Qué requieren las empresas? Algo de experiencia, competencias técnicas y habilidades blandas (comunicación, capacidad para trabajar en equipo, responsabilidad y compromiso). Yolo un 28% de las compañías manifiestan que los salarios que ofrecen están por debajo de la demanda de los candidatos.
Las prácticas de formación profesional son una herramienta para capacitar en el trabajo de manera complementaria a la educación formal. La Ley de Educación Técnico Profesional 26.058, reglamentada en 2013, establece que los estudiantes del último año de las escuelas técnicas necesitan acreditar 200 horas de prácticas profesionalizantes en empresas o ambientes reales de trabajo, para poder graduarse.
«Es un avance», dice Donato. Pero advierte que hay que construir puentes entre las empresas y las escuelas. «Necesitamos que se conecten mejor. Hoy están totalmente desconectados».
Es por eso que, según el informe de la FOP, el 85% de las firmas considera importante promover una mayor vinculación entre las instituciones de educación técnica profesional (escuelas técnicas, institutos superiores y centros de formación profesional) y las empresas, y al 50% también le interesaría recibir estudiantes bajo la modalidad de prácticas profesionalizantes.
«Tenemos suficientes escuelas técnicas , pero no una sistemática conexión de escuelas con empresas. La escuela técnica es el motor para profesionalizar a las pymes industriales», agrega el directivo de la Fundación.
El proyecto de ley de formación laboral duerme en el Congreso. Allí se sugiere la
implementación de prácticas formativas y pasantías a partir de los 18 años. Un probleman es que en la Argentina quedó el estigma de los llamados «contratos basura» de los años 90.
Los incidentes en River-Boca: La opinión de AgendAR
AgendAR está comprometido a informar, opinar y defender en el tema de la producción argentina. Como tenemos pensamientos y posiciones diferentes en muchos temas, nos concentramos en aquello en lo que estamos de acuerdo.
Pero también somos ciudadanos argentinos, y eso es un compromiso. A la cabeza del comité editorial, me siento obligado a expresar una posición sobre lo que pasó ayer, en la «superfinal» que no fue.
Ha sido un bochorno, sin duda. No corresponde cargar las tintas sobre la «sociedad»; hay una cuota de fanatismo gratuito, y un sector de lumpenaje violento, al que no se cuestiona cuando no aparece en los medios. Pero eso sucede en muchos, muchísimos países; la anomia es de las sociedades modernas en general, no de la nuestra en particular.
Hacer responsable a la «sociedad» disimula, oculta la responsabilidad de los dirigentes, que están para enfrentar y acotar la violencia gratuita y el delito violento, o son estafadores de esa sociedad que les paga y les da privilegios. Los dirigentes deportivos y los funcionarios a cargo de la seguridad pública, y quienes deben supervisarlos, han fracasado vergonzosamente en sus tareas, en una ocasión no tenía nada de imprevista.
Hay algo más que debe decirse: el desempeño de las fuerzas de seguridad fue lamentable. Y eso apunta a un problema más general, más allá de la falencia de quienes están por arriba de ellas que señalamos recién. Un país no puede tener fuerzas de seguridad eficientes y profesionales si no está dispuesto a pagarles muy bien y a ofrecerles una carrera, un lugar en la sociedad digno y una disciplina estricta.
Todo eso debe ir junto. De nada sirve pagar buenos sueldos, si no se logra un espíritu de cuerpo en las fuerzas y, fundamental, un control externo severo. Impedir que se financien «por izquierda», como con demasiada frecuencia el poder político lo permite o se aprovecha.
Se trata de conceptos sabidos, nada originales, y no valdría la pena repetirlos si no fuera que en el mundo empresario y profesional de nuestro país -adonde pertenecen la mayoría de los lectores de AgendAR- es un lugar común quejarse de los impuestos y del «gasto público improductivo». La educación, la salud y la seguridad son las funciones básicas del Estado. No cabe el ajuste en ellas, y sí la exigencia.
A. B. F.
Macri firmará con China 40 convenios y el 2° plan quinquenal de acción conjunta
El embajador chino en la Argentina, Yang Wanming, anunció que el presidente Xi Jinping, firmará junto al mandatario argentino un nuevo plan de acción entre los dos países para los próximos cinco años. Y suscribirá más de 40 convenios en temas específicos con Argentina.
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La firma del plan será el 2 de diciembre, un día después del cierre del G20, durante el encuentro bilateral en la residencia presidencial de Olivos. «Es el segundo plan quinquenal de acción conjunta firmado entre nuestros países», dijo el embajador, y destacó que las relaciones «están transitando por su mejor momento histórico». Yang, que habló en una conferencia de prensa con medios locales y chinos, detalló que ambos países firmarán «alrededor de 40» acuerdos bilaterales, que abarcan comercio, política, economía y finanzas, transporte, ciencia, energía y tecnología hasta educación y cultura.
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Varias veces, durante la charla con los periodistas, Yang insistió en que «la Argentina se convirtió en uno de los socios estratégicos más importantes en América Latina».»Los acuerdos muestran la confianza y las expectativas que tienen las empresas chinas en el mercado argentino».
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El embajador adelantó que la mayoría de los acuerdos serán comerciales. «Son de infraestructura, financieros y de comercio electrónico. Hay uno que pondrá fin a la doble tributación entre las empresas que comercian, y también sobre inspección de calidad, protocolos sanitarios y fitosanitarios. La gran mayoría de los acuerdos ya se acercan a la recta final y hay algunos que están en proceso de negociación».
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Uno de los más esperados por el gobierno argentino será la formalización del intercambio de monedas (swap) con China por US$ 8.500 millones, negociado en persona por Guido Sandleris, que se suma al que ya existe por US$ 11.000 millones.
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Seguramente también estará sobre la mesa el acuerdo por la compra «llave en mano» de la central nuclear china Hualong-1, sobre el que AgendAR ha expresado con insistencia su opinión negativa. No tanto por tratarse de un tipo de central nuclear que todavía no funciona en ningún otro país fuera de China, sino por ser, justamente, una compra «llave en mano». Pero sobre la relación en su conjunto con la Potencia emergente, hemos advertido en China: ¿nuestra nueva Inglaterra?. Como sucedió hace 150 años, hay un país que, como cliente e inversor, es un socio decisivo. Pero debemos transitar con cuidado esa relación, o nos condicionará el desarrollo futuro.
Toyota alquilará sus autos. Un cambio en el modelo de negocios de las automotrices argentinas
Toyota, una empresa que demostró no tener miedo a diferenciarse de sus pares en Argentina, lanzó Toyota Mobility Services, una plataforma que se basa en un concepto nuevo entre nosotros. La marca japonesa sale a competir con las empresas de alquiler de autos con un servicio que incluye a toda su gama de productos y una serie de ventajas que la diferencian de las propuestas tradicionales.
«Es el primer paso de Toyota Argentina en la transición a largo plazo de Toyota Motor Corporation para convertirse de una compañía fabricantes de autos en una empresa de movilidad», anuncia la firma. La idea responde a un nuevo concepto en la industria automotriz donde se pasa de un bien de propiedad a un bien de uso. Gente que no utiliza el vehículo diariamente y no quieren cargar con el peso de mantener un auto. Un buen ejemplo son los «millennials».
Una de las novedades del servicio que ofrece la marca japonesa es la posibilidad de alquilar un vehículo (todos con menos de un año de antigüedad) por hora. También, obviamente, por día.
Se podrán abordar en una amplia red de puntos de todo el país y devolverlo en otra de las concesionarias habilitadas. Incluye a toda la gama de productos: Etios, Yaris, Corolla, Prius, Camry, 86, Innova Hilux (cabina simple y doble, GR Sport), SW4, RAV 4, Land Cruiser Prado, Land Cruiser 200. También incluirá a modelos de la marca de lujo Lexus, que se lanzará en los próximos días. A esto se suman vehículos adaptados especialmente como una pick-up Hilux con grúa o el modelo Hiace, configurada para transportar personas con movilidad reducida. Comenzarán con una flota de 90 unidades que se ampliará a 120 para el verano. A partir de entonces, el crecimiento dependerá de la demanda.
Para tener una idea de los valores, alquilar un Etios por hora costará $402 mientras que por día valdrá $1.600. En el caso de un Corolla serán $730 y $2.919, respectivamente, y para una pick-up Hilux 4×4 unos $849 y $3.397. Estos valores incluyen la cobertura contra todo riesgo
El servicio, que se podrá acceder a través de una aplicación, apunta a dos perfiles de clientes: uno son aquellos que tienen un auto y van a seguir teniendo pero excepcionalmente van a requerir otro tipo de vehículo para un determinado propósito.
El otro es quien no tiene y no quiere tener un auto. Por ejemplo, muchos chicos jóvenes que tienen otras prioridades a la de comprarse su primer auto, pero en algún momento van a necesitarlo, ya sea porque no lo usan en forma diaria porque utilizan el transporte público pero quieren irse de vacaciones con amigos a algún lado
Además, habrá un sistema de atención las 24 horas, todos los días, para que la persona que tenga una consulta, una inquietud, desde Toyota prometen darle respuesta.
En AgendAR lo vemos como un cambio de paradigma en el modelo de negocio de la industria automotriz. Hasta puede pensarse como la posibilidad de un cambio en el hecho cultural más significativo de los últimos 100 años: la relación entre el hombre o la mujer y SU auto propio.
Habrá que ver si la idea camina (o rueda). Especialmente entre nosotros. Los argentinos nos aferramos mucho a ciertas cosas. Seguimos construyendo con ladrillos…
Argentina está oficialmente en recesión. La 2° vez en el gobierno de Macri
La actividad económica registró en septiembre una caída interanual del 5,8%, la segunda más alta del año y la sexta consecutiva, con lo que la Argentina entró oficialmente en recesión por segunda vez en la gestión de Mauricio Macri.
Según los datos divulgados el viernes, la actividad se contrajo un 1,5% en los primeros 9 meses del año contra igual período de 2017, en un 2018 marcado por la crisis cambiaria, las altas tasas de interés y una fuerte retracción del consumo.
La economía alcanzó así seis meses consecutivos de indicadores negativos y dos trimestres consecutivos con retracción, por lo que técnicamente ingresó en proceso recesivo. Según las proyecciones privadas la tendencia se extenderá.

