Sin novedad en el frente financiero, podría decir el presidente del Central, Sandleris, si tuviera un impulso literario. El dólar volvió a bajar, moderadamente, por sexta jornada consecutiva, quedando en $ 38,19. Y no se vio obligado a subir las tasas.
El índice Merval, que mide el valor de las acciones en la Bolsa de Comercio, bajó un 3,06%. Pero el precio del dólar es el índice que marca el nerviosismo de los argentinos pendientes del mercado, y de buena parte de la sociedad. Puede hablarse entonces de un momento de calma.
De todos modos, no encontramos motivos para variar nuestro diagnóstico negativo: en estas condiciones, es imposible pensar en una reactivación de la economía. La recesión seguirá, entonces… hasta la próxima tormenta. Ninguno de nuestros interlocutores, fuera del gobierno, afirma otra cosa.
Las garrapatas pueden transmitir enfermedades causadas por microorganismos que circulan en la sangre de los animales: la anaplasmosis y la babesiosis, conocidas comúnmente como tristeza bovina. Investigadores del INTA trabajan en una fórmula contra la enfermedad que provea suficiente protección a los rodeos ganaderos del Noreste Argentino.
La nueva inmunización apunta a controlar un problema sanitario que genera importantes pérdidas económicas.
Para fortalecer la protección de los rodeos ganaderos del NEA, las investigadoras Mónica Jacobsen –del Instituto de Patobiología Veterinaria, INTA-CONICET– y Silvina Wilkowsky –del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular, INTA-CONICET– trabajan en distintos abordajes para el desarrollo de vacunas recombinantes para la babesiosis bovina.
“Nuestra investigación se basa en la obtención de un producto que no esté apoyado en microorganismos vivos, sino en algún componente celular que, al inocularlo en los bovinos, provea la protección suficiente para que el animal no presente signos clínicos frente a la picadura de una garrapata infectada”, explicó Jacobsen.
TRISTEZA BOVINA. Es una enfermedad que causa una merma en la productividad de los bovinos, afecta la longevidad y la reproducción y puede ser letal cuando se trata de cuadros severos. “Los signos clínicos de un animal infectado son inapetencia, elevada temperatura corporal, rápida caída de la producción láctea en vacas, anemia y debilidad, ictericia, deshidratación y abortos”, describió Jacobsen.
En la actualidad, las vacunas disponibles en el mercado se basan en cepas atenuadas de Babesia bovisy Babesia bigemina, y bacterias de Anaplasma centrale que provee protección cruzada contra Anaplasma marginale.
“Estas vacunas requieren una sola aplicación y se recomienda su uso en bovinos menores a un año de edad, debido a que cuando se aplican a animales mayores, pueden enfermar y morir por efecto de la vacunación”, afirma Jacobsen,
CONTROL. La elaboración exitosa de vacunas vivas seguras implica un sistema de control estricto para evitar la posibilidad de transmitir conjuntamente otros microorganismos patógenos. Para sumar a la complejidad de este tipo de vacunas, “las vacunas vivas deben ser mantenidas refrigeradas o ultracongeladas, lo cual es particularmente difícil cuando se necesitan utilizar en zonas alejadas de los centros de producción”, señaló Wilkowsky.
Por esto, el equipo de investigadores del INTA trabaja con técnicas de ingeniería genética en el desarrollo de vacunas para la tristeza bovina que se obtengan utilizando sistemas bacterianos u otros que no impliquen riesgo alguno para la salud animal.
“Estas formulaciones tienen como ventaja que la elaboración es más sencilla y económica, poseen una vida media más prolongada y, como no se basa en el parásito vivo, no tiene riesgo de escape o falla de inactivación, por lo que posee una mayor seguridad, con respecto a las vacunas actualmente disponibles”, aseguró Wilkowsky quien aclaró que “es importante estudiar qué tipo de formulación vacunal es adecuada, ya que una misma proteína preparada de diferentes maneras puede generar respuestas inmunes distintas”.
Tras la violenta devaluación del peso y su consiguiente impacto sobre los índices de precios, la Argentina se ubicará a fin de año entre los cinco países con más alta inflación del mundo, según el último informe «Perspectiva Económica Mundial», elaborado por el F.M.I.
El organismo estima que la suba del costo de vida en el país llegará a 40% a fin de año (una cifra inferior al consenso de los economistas locales, que la estiman en el orden del 45%. Argentina escala tres posiciones respecto del anterior informe (de abril último) cuando, con una inflación estimada en torno del 20%, la economía argentina se ubicaba en el octavo lugar.
Sólo 17 países, sobre un total de unos 190, registran una inflación anual de dos dígitos.
Primero se encuentra Venezuela, en medio de una hiperinflación: el FMI calcula que la suba de precios alcanzará en 2018 a dos millones y medio por ciento.
Los siguientes lugares corresponden a Sudán del Sur (con casi 100%), Sudán (64%) e Irán (48%).
Entre los países desarrollados el promedio de la inflación llegaría en el año en curso a un 2%. Ningún país de este grupo llega a una inflación anual de 5%.
Para los emergentes, la inflación promedio se ubica, según estima el Fondo, en 5%, es decir cerca de la octava parte de la tasa que registraría la Argentina.
En Latinoamérica, excluyendo Venezuela y Haití (13%), todas las naciones tienen tasas de inflación menores al 10%. Entre los vecinos de la Argentina, la mayor variación corresponde a Uruguay (7,9%) y la menor a Chile (2,9%).
La inflación ha sido una constante de la historia argentina de las últimas décadas. Según un estudio de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, salvo períodos excepcionales, la economía argentina registró un nivel inflacionario elevado.
Tan sólo cinco de las últimas veintiséis presidencias registraron variaciones de precios menores a los dos dígitos, mientras que en el extremo opuesto, seis presidentes tuvieron inflaciones anuales que alcanzaron los tres dígitos.
Argentina convive con alta inflación desde hace 70 años. Entre 1943 y 2013, la Argentina registró tasas inflacionarias anuales menores al 10% sólo 14 veces, señala un trabajo del economista Mario Rapaport. Agrega que durante ese periodo la baja de la inflación de 8 años se dio durante 1994 hasta 2001 cuando se implementó el Plan de Convertibilidad.
En tanto, el promedio de inflación de la década del 50 fue del 30,4%; el de la década del 60 fue del 22,8% y el de la década del 70, 133%, de acuerdo al trabajo de Rapaport.
Los años 80, señala el trabajo, fueron los peores en términos inflacionarios donde la tasa más moderada se ubicó en 90% en el año 1986. La hiperinflación del 89 llevo la tasa anualizada a 3079% siendo la más alta de la historia ya que durante el gobierno de Carlos Menem la hiperinflación alcanzó a 2.314%.
La venta de insumos para la construcción cayó en septiembre de este año un 14,4% en comparación al mismo mes de 2017, según determina el Índice Construya (IC).
Este índice, que elabora el Grupo Construya, “mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción que fabrican las empresas que conforman el Grupo (las más grandes del ramo): ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua”.
El informe agrega que “en los primeros nueve meses del año el Índice Construya acumuló un crecimiento de 0,4% en comparación con el mismo período del año anterior”. Lo que muestra que -como en la mayoría de las actividades- la caída se dio en estos últimos meses.
Después de dos jornadas intensas en la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea de los
Estados Unidos, sobre la costa de California, Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y
técnico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), no podía ocultar su
entusiasmo: minutos antes acababa de completarse una de las maniobras cruciales de la
puesta en órbita del nuevo satélite científico argentino, el Saocom 1A: el despliegue delos siete paneles de la antena del radar de 35 m2, una operación que se realizó durante varias horas enviando los comandos desde la base terrena de la Conae, en Córdoba.
«Hace 14 años que trabajo en el Saocom. No termino de caer: es una emoción enorme –
coincidió eufórico desde Falda del Carmen Roque Bevilacqua, ingeniero en sistemas de
Saocom por Invap, donde se desarrollaron el corazón y el cerebro del satélite-.
Habíamos probado la maniobra varias veces en tierra, y viene saliendo todo tal como
estaba planeado».
«En efecto -corroboró Jorge Medina, jefe de ingeniería del proyecto-, la antena se
desplegó por completo varias horas antes de lo previsto. El Saocom se está portando de
maravillas, dentro de los valores previstos y más. Las campañas de ensayo, tanto en
Bariloche como en Vandenberg, fueron un trámite».
Tras un lanzamiento impecable, el quinto satélite científico de la Conae fue puesto en
órbita por un lanzador Falcon 9 de la empresa Space X. Miembro de una familia de
aparatos de nueva generación, el Falcon 9 se recuperó minutos más tarde ¡a 200 metros
de donde había partido! gracias a un aterrizaje vertical que por primera vez se realizó en
la costa oeste del continente.
El portal de ventas y subastas electrónicas eBay acusó a su competidor Amazon de robarle a los vendedores que promocionan productos en su plataforma.
En un comunicado, la empresa con sede en San José (California). explicó que representantes de Amazon contactaron a través de la mensajería de eBay a varios vendedores y les ofrecieron cambiar de plataforma.
Desde eBay aseguraron que se trata de una práctica «ilegal» que atenta contra las condiciones de servicio de la compañía, y que intimaron por carta a sus competidores.
Uno de los vendedores contactados por Amazon fue quien alertó a la compañía, tras lo cual eBay identificó a por lo menos 50 representantes de Amazon que habían enviado cientos de mensajes a vendedores durante los últimos años.
Una anécdota ¿pintoresca? en el medio de un fenómeno que crece en todos los países: el comercio electrónico ya es un mecanismo que ningún sistema de distribución ni ninguna empresa comercial puede ignorar. Y que, como publicamos hace poco en AgendAR, interactúa con los locales físicos de las grandes tiendas, que más que puntos de venta, hoy son formas de hacerse más visible a los clientes a conquistar.
El crecimiento de la base monetaria en el mes pasado se origina en la cancelación parcial del stock de LEBACs. Al mismo tiempo, disminuyeron mucho los créditos en pesos al sector privado.
En resumen, la base monetaria tuvo un incremento del 6,2% mensual y del orden del 43% interanual. Esto implica una expansión monetaria de $ 41.381 millones en el mes, y en lo que va de 2018 se acumula un aumento de $ 256.459 millones.
Esto ocurrió antes de la entrada en vigencia del nuevo programa monetario que fija como meta el crecimiento cero de la base monetaria hasta junio de 2019. De modo que el nuevo plan comenzó con un pequeño colchón monetario. Pero no en la actividad económica.
Una preocupación siempre presente en la mente de todo aquel que trabaja en cualquier nivel -más allá de la coyuntura, buena o mala, de la economía- es el desempleo tecnológico. La posibilidad que una máquina, o un programa, lo reemplace en sus tareas.En este tema han opinado sociólogos, políticos, y, por supuesto, las organizaciones gremiales. Ahora, en AgendAR nos pareció interesante acercarles estas reflexiones, en un reportaje que hizo Martín Bidegaray, de David Cruickshank, el presidente de Deloitte, una del puñado de consultoras globales que están desde hace largos años en la cima de la profesión.Naturalmente, Deloitte mira la situación desde el punto de vista de las grandes empresas que son sus clientes (Que no es el mismo de las pymes, claro). En ese sentido, habrá algunos que se sorprendan con lo que afirma.
«Aunque la actual recesión local tape los debates de largo plazo en la economía, las empresas siguen buscando ideas sobre cómo será el empleo en el futuro. En ese sentido, se estima que hasta un 30% de la fuerza laboral estadounidense podría ser reemplazada por robots u otra forma de automatización hacia 2030. David Cruickshank, presidente de la consultora Deloitte -que asesora a empresas de todo el mundo en varios sectores- cree que esa tendencia llegará, tarde o temprano, a los países emergentes, como Argentina.
«Entre el 36% y 43% de los empleos en América latina están sujetos a cambios a raíz de la automatización», explicó en una conferencia sobre la evolución de la fuerza laboral.
«En Latinoamérica vamos a ver lo mismo que en el resto del mundo, quizás a un ritmo diferente», define este consultor escocés. «La tecnología, a través de inteligencia artificial, sensores y datos van a provocar una transformación de la fuerza de trabajo, con el crecimiento de maneras de empleo alternativas», define.
Cruickshank confía en que las sociedades latinoamericanas tienen más adaptación a los cambios de lo que se cree. Destaca que en Brasil hay 100 millones de cuentas de Facebook. En Uruguay, dos de cada tres personas poseen una PC. Y que, en Chile, hay 50.000 conductores de Uber.-¿Es posible la automatización en países con altos niveles de sindicalización, como Argentina y Brasil?, le preguntó Clarín.
Es un desafío. Lo primero que suelen suponer los sindicatos es que esto representa una reducción de sus empleos y reniegan de esta tendencia. Pero el cambio es más profundo. Las compañías tienen que hacerles ver que tienen que tienen que comprometerse con estos cambios. Porque si las compañías no cambian y no son competitivas, la resistencia (de los sindicatos) no tendrá sentido.
-¿Por qué la resistencia no tendrá sentido?
-Porque las empresas que no son competitivas pierden mercado y eso afecta al empleo. Todas las disrupciones tecnológicas cuestan. En 1979, cuando empecé a trabajar, se instalaban las primeras computadoras de escritorio. En ese momento, se hablaba del «teletrabajo», que íbamos a trabajar 3 días a la semana, que nos iba a quedar un montón de tiempo libre. Y no pasó. El cambio puede ser manejable y sostenible.
-¿Pero cómo se hace con sectores enteros, como conductores de autos y camiones, qué pueden quedarse sin empleo?
-Es curioso. Leía que en los Estados Unidos hay ausencia de conductores. No pueden encontrarlos. Pero miremos la industria de automóviles en su conjunto. Es una industria que está creando empleos con la incorporación de tecnologías.
-¿Qué pueden hacer las empresas para adelantarse a este cambio de tendencia?
-Reentrenamientos, adquisición de nuevas habilidades y capacitación permanente. Es difícil que la gente que transita entre los 40 y 50 años vaya a reentrenamientos y actualización, pero las compañías tienen que fomentarlos. Es más, creo que los sindicatos tienen que estar a la cabeza de esta búsqueda.
-¿Qué países entendieron esto?
-Los sindicatos están en proceso de reentrenamiento o adquisición de nuevas habilidades en Reino Unido, Alemania, en Escandinavia, en Japón. En 1800, un tercio de la población de Europa trabajaba en agricultura. Hoy, es menos de un 2%. Los cambios pasan y las sociedades se van adaptando.
-En la Argentina, hay un alto nivel de informalidad laboral. ¿Costará más desarrollar los cambios?
-Hay un 55% de empleo informal en América latina contra un 25% en Europa. Por supuesto que es más complicado. Pero la globalización y digitalización alcanza a todos. Las empresas organizan sus cadenas de abastecimiento de la mejor forma, aprenden una de las otras sobre las mejores prácticas y eso continuará.
-¿Sabe que está diciendo eso en un país que se resiste a legalizar Uber, por ejemplo?
-La economía «gig» (empleos esporádicos, para tareas puntuales, sin relación de dependencia) baja los costos. A veces, las sociedades no están listas. Pero la gente ve los beneficios de pagar menos por distintos servicios y demandará tener esto.
Desde que la Food and Drug Administration (FDA), la autoridad sanitaria de los Estados Unidos, aprobó en el año 2000 el uso de tecnologías no térmicas –basadas en principios diferentes al calor- para el procesamiento de alimentos, se abrió en el mundo la posibilidad de explorar múltiples aplicaciones en una industria ávida de encontrar soluciones para mejorar la conservación de sus productos.
Este avance está impactando en el mercado internacional dada la creciente tendencia en el consumo de alimentos más frescos, ricos y saludables, los que, a su vez, han sido recomendados recientemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Dentro del abanico de estas tecnologías están las vinculadas a campos eléctricos pulsados (PEF), cuyos tratamientos son eficaces en la preservación de alimentos extendiendo su vida útil, conservando sus características nutricionales y de aspecto y gusto. Y que consumen menos tiempo y energía que los tratamientos convencionales.
“El procesamiento con PEF, también llamado electroporación, es una tecnología emergente que se posiciona como una alternativa a las térmicas, que están basadas en altas temperaturas para la pasteurización y esterilización de alimentos. Esos procesos que afectan al valor nutritivo y las propiedades sensoriales de los alimentos”, explica el investigador del CONICET Nahuel Olaiz, que se desempeña en el Instituto de Física del Plasma (INFIP, CONICET- UBA).
EN QUE CONSISTEN: descargas eléctricas de muy corta duración y muy alta intensidad que inducen cambios de permeabilidad en cualquier tipo de membrana celular, sin aumento considerable de temperatura.
Esto permite una inactivación microbiana y enzimática – aspecto clave para la seguridad de los alimentos- sin alterar la calidad del producto y una mayor extracción de nutrientes o compuestos bioactivos como antioxidantes y pigmentos.
Algunos ejemplos para graficar la relevancia de la tecnología son las bebidas naturales, el procesamiento de papas y los vinos.
En jugos de frutas, “está comprobado que se conserva el sabor fresco y el valor nutricional, y puede extender la vida útil hasta noventa días conservado en heladera”, asegura Olaiz. En el procesamiento de papas –para consumirlas fritas- la permeabilización de la membrana modifica la estructura celular y reduce la presión de turgencia (presión osmótica) obteniendo mejoras en la calidad de corte, superficies más lisas, menos absorción de aceite, secado más rápido y menos roturas. Aplicada en vinos, se extrae más producto del mosto y se obtiene un vino de mayor calidad.
Dr. Nahuel Olaiz. Foto: CONICET Fotografía/ Cristian Rodríguez
El experto, junto a un equipo de especialistas está desarrollando un sistema de nano-filtros inteligentes para procesamiento de alimentos. “Es una tecnología innovadora no térmica, basada en microfluídica y pulsos eléctricos pulsados que nos permite obtener alimentos más frescos y saludables sin pérdida de nutrientes”, explica el investigador.
Los beneficios de estos nanofiltros son varios: permiten purificar a bajo costo, es un sistema de procesamiento muy versátil, y tienen el potencial –aún no desarrollado- de detectar contaminantes y hasta saber de qué están hechos los alimentos en tiempo real para mejorar su calidad.
Actualmente, Olaiz trabaja de la mano de varias empresas nacionales en el desarrollo de tecnologías disruptivas y de bajo costo ya que las disponibles en el mercado son muy costosas y llegan desde el exterior. “Estoy avanzando en un proceso de pasteurización para un producto de la empresa Porta Hnos. y hay otros compromisos tomados con otras compañías sobre los cuales no puedo ahondar debido a cuestiones de confidencialidad, algo muy común cuando se trabaja en transferencia tecnológica”, señala. (Fuente: Ingrid Lucero Parada / Conicet)
Para fomentar el uso de la tarjeta de débito, el Gobierno impulsa, a través de las empresas Prisma y First Data, premios para quienes realicen transacciones con esos plásticos.
Habrá 20 premios de $ 5000 por día y uno de $ 500.000 por semana, en un sorteo que abarcará a todos los que realicen transacciones con las tarjetas de débito Visa, Mastercard Maestro y Cabal.
Regirá desde el 29 de octubre hasta mediados de diciembre.
«Es un incentivo que quiere el Gobierno y coordinarán Prisma y First Data para fomentar el uso de la tarjeta de débito en su función de compra e impulsar la inclusión financiera», detalló un banquero. Se implementará mediante «publicidad fuerte para dar a conocer esta iniciativa, que -se espera- servirá para remontar el consumo, que viene muy flojo». También, es obvio, el gobierno la ve como una herramienta para disminuir la evasión tributaria, las ventas sin factura.