La letra chica del CUIT digital
La AFIP ya permite tramitar y obtener CUIT y clave fiscal a las personas humanas en forma digital a través del sitio web del organismo. Así lo establece la Resolución General 4.320 publicada en el Boletín Oficial.
Pero al mismo tiempo, la misma norma crea un nuevo estado administrativo del CUIT “Limitado por solicitud de CUIT digital observada”.
El artículo 1 de la resolución general mencionada establece que las personas que posean un DNI argentino y Código Único de Identificación Laboral (CUIL) o Clave de Identificación (CDI), podrán tramitar y obtener la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) en forma digital, sin concurrir a alguna de las dependencias de la AFIP.
El trámite digital deberá efectuarse accediendo a “Inscripción Digital” en el sitio web de la AFIP. Dentro de “Inscripción Digital”, los contribuyentes para obtener el CUIT deberán:
a) Ingresar el Código Único de Identificación Laboral (CUIL) o la Clave de Identificación (CDI) y la Clave Fiscal nivel 2 o superior. En caso de no poseer o recordar la Clave Fiscal, debe solicitarla o recuperarla, según corresponda.
b) Informar, los siguientes datos:
1. Domicilio real.
2. Domicilio fiscal.
3. Dirección de correo electrónico y número de teléfono (fijo y/o celular).
c) Adjuntar en archivo digital legible:
1. El documento nacional de identidad (frente y dorso).
2. Una fotografía color del rostro (de buena calidad, alta resolución, reciente, en fondo claro y de frente, sin lentes u otros accesorios que tapen la cara u orejas).
3. Una de las constancias de domicilio indicadas en los puntos 2. al 8. del inciso g) del Artículo 3° de la Resolución General N° 10, en caso que el domicilio fiscal no coincida con el domicilio real consignado en el DNI.
d) Constituir el Domicilio Fiscal Electrónico.
Al enviar la solicitud y los archivos mencionados, el sistema validará en línea la información remitida en función de las bases de datos del Registro Nacional de las Personas (RENAPER).
Superadas las validaciones del sistema, se generará la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) y el correspondiente legajo electrónico. Caso contrario se rechazará la solicitud indicando el motivo.
Sin embargo, la misma resolución dispone que sin perjuicio de haberse asignado la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT), la dependencia de AFIP en cuya jurisdicción se halle el domicilio fiscal del contribuyente, controlará los datos ingresados y que la documentación oportunamente remitida en la solicitud sea conforme a lo establecido en la normativa.
De detectarse inconsistencias, se procederá a la limitación de la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) y se notificará al contribuyente en su Domicilio Fiscal Electrónico para que las subsane. Para ello, deberá ingresar al servicio “Sistema Registral”, seguir las indicaciones de pantalla y modificar datos y/o remitir la documentación requerida. Posteriormente la dependencia efectuará un nuevo control que derivará en la activación de la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) o en una nueva notificación de inconsistencias al Domicilio Fiscal Electrónico.
Si el CUIT queda “limitado por solicitud de CUIT digital observada”, el contribuyente solo contará con servicios mínimos habilitados para operar en la página web de AFIP, y le resultará imposible dar el alta en los impuestos y/o regímenes que le correspondan al mismo momento de haber obtenido el CUIT.
Acuerdo con el F.M.I.: las tasas no bajarán del 60%
Según el columnista de Clarín Ezequiel Burgo, usualmente bien informado, la conducción de la economía se comprometió ante el FMI: esta vez no se apurarán a bajar las tasas de interés en pesos hasta no ver signos claros de que la inflación y la percepción sobre ella ceden.
Fuentes del equipo económico encargadas de negociar con el staff, aseguran que el stand by aclarará que las tasas sólo bajarían del 60% si se registraran dos meses consecutivos de caída en las expectativas inflacionarias. No descartan incluso que ese piso sea 65%.
En Hacienda hacen el siguiente razonamiento: el Índice de Precios al Consumidor registrará tasas de 4,5%, 3% y 2% en octubre, noviembre y diciembre respectivamente. La tensión sobre los precios descenderá y las expectativas acompañarán. Así, las tasas tendrán margen para perforar el piso de 60% y llevar oxígeno a las empresas y pymes. Las que estén vivas para ese entonces, claro.
Los economistas privados, en cambio, no ven un panorama así de despejado. Creen que la inercia inflacionaria (remarcaciones y otros efectos de segunda ronda que aún se demoran) retrasarán los planes para bajar la tasa.
En materia de política monetaria y cambiaria, el equipo económico busca no repetir algo que el FMI habría comentado a varios funcionarios en privado: un apresuramiento del Banco Central a la hora de relajar las tasas de interés, allá por 2016.
El organismo bregó desde el principio de la gestión de Macri, por una política monetaria más dura a la hora de enfrentar el rebrote inflacionario que suponía el descongelamiento de las tarifas y del dólar que habían pisado el kirchnerismo. Washington está favor de un dólar que flote y una política monetaria dura mientras se avanza hacia el equilibrio fiscal.
En AgendAR reiteramos una observación de sentido común, que hemos hecho a menudo: el «equilibrio fiscal» al que se refieren es uno que no toma en cuenta el pago de los intereses de la deuda pública. Con estos intereses, esa deuda crece y crece, y aumenta los intereses que el Estado deberá pagar. Con una recaudación fiscal disminuida por la caída en la actividad de las empresas. Como el horizonte, ese «equilibrio fiscal» se aleja a medida que se camina.
Bienes Personales: se espera duplicar la recaudación
En la semana pasada, el proyecto para elevar la alícuota de Bienes Personales se presentó en la Cámara de Diputados . Esta semana se puede tratar en la Comisión de Presupuesto y Hacienda.
A partir de los ejercicios fiscales de 2019 en adelante, el proyecto propone que el mínimo no imponible pase de los $ 1.050.000 actuales a $ 2.000.000, y establece un esquema de progresividad del tributo: Quienes declaren bienes por entre $2 millones y $5 millones pagarían una tasa del 0,25%. Para entre $5 y $10 millones, el porcentaje para el excedente sería del 0,50%. A partir de los $20 millones, la tasa se ubicaría en el 0,75%.
El gobierno había iniciado una senda de reducción el impuesto de Bienes Personales, pero se interrumpió para lograr el objetivo de «déficit cero» hacia 2019.
Habrá que ver cómo sigue el proyecto, frente a las resistencias que despierta. Pero en el Congreso estiman que al menos 400 mil propietarios de inmuebles pasarán a estar afectados desde 2019 por el Impuesto a los Bienes Personales y el fisco duplicará en 2020 la recaudación por este tributo, debido a las modificaciones que los bloques de Cambiemos y el PJ Federal consensuaron.
El Estado recaudó $ 14.043 millones por este impuesto en 2017. Este año, hasta septiembre ingresaron $ 11.584 millones y 2018 cerraría con unos $ 17.000 millones. En 2019 se recaudarían $ 20.000 millones y, en 2020, unos $ 35.000 millones por las nuevas escalas y alícuotas. Al menos, esa es la expectativa en el gobierno.
Según la AFIP, actualmente están alcanzados por este tributo unos 900 mil contribuyentes en el país. Este número se engrosaría el año que viene si avanza el revalúo inmobiliario que dispuso el Pacto Fiscal firmado el año pasado.
En ese Pacto Fiscal se acordó la creación de un organismo federal para la actualización del impuesto inmobiliario. Hasta ahora, el gobierno de Mauricio Macri no cumplió, pero los gobernadores lo reclaman para que aumente la recaudación.
Se sumarían a los contribuyentes de bienes personales propietarios de los inmuebles rurales que estén arrendados, inexplotados o afectados a explotaciones unipersonales. En enero de 2019, las viviendas rurales perderán la exención que tenían porque estaban afectadas al Impuesto a la Ganancias Mínima Presunta (IGMP), que será derogado tal cual estaba previsto en el Pacto Fiscal.
Las entidades rurales ya han levantado su voz para condenar este proyecto. Dicen que para quienes tienen un campo “aparece un nuevo tributo”, y el sector rural deberá soportar una mayor presión fiscal.
Es que el Impuesto a las Ganancias era abonado a cuenta del IGMP (Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta). Entonces, si el arrendamiento daba ganancias, no se pagaba el IGMP. A partir de ahora, estos contribuyentes tendrán que pagar Bienes Personales y también Ganancias.
Fuentes legislativas que trabajaron en los cambios para el impuesto indicaron que, si avanza el revalúo inmobiliario, al menos entre el 20% y el 30% de los 14 millones de viviendas que hay en el país deberían pasar a pagar Bienes Personales porque tendrán cotizaciones fiscales superiores a dos millones de pesos.
Y el tributarista Fernando López Chiesa, del estudio Lisicki Litvin & Asociados, afirmó que “hay un enojo muy grande” en aquellos que blanquearon fondos en 2016 porque les cambian las reglas de juego. “Les aumentan las alícuotas de Bienes Personales y, en paralelo, las rentas financieras que obtienen en el exterior pasan a estar gravadas a tasas del 15% o del 35% según la inversión”.
¿Quiénes deben declarar Bienes Personales?
Las declaraciones juradas deben ser presentadas ante la Afip por todos aquellos que al 31 de diciembre de 2017 hayan tenidos bienes valuados en al menos $ 950.000 o que a la misma fecha de 2018 tengan bienes por $ 1.050.000. Desde 2019, les corresponde a los que tengan un patrimonio igual o superior a $ 2 millones.
En la Afip, aclaran que todas las personas inscriptas en el impuesto deben presentar declaración jurada aunque no tengan que pagar nada.
Bienes gravables: Inmuebles cuyo valor fiscal o al valor de compra iguale o supere el mínimo no imponible; automóviles y otros rodados, de acuerdo con los valores que publica la Afip; billetes: pesos, dólares u otras monedas. También se deben declarar cuentas corrientes bancarias, cuotapartes de fondos comunes y otras inversiones no exentas, obras de arte, antigüedades acuñadas y objetos que estén en el hogar.
Bienes exentos: Los saldos de plazos fijos bancarios y cajas de ahorro, los títulos públicos y los bienes inmateriales como, por ejemplo, marcas y patentes.
La Historia del Pulqui – 1°
Impactante Imagen del 5to prototipo del Pulqui II, por el diseñador gráfico Alex Klichowsky, con todas sus evoluciones tardías. Las alas de anclaje alto son “húmedas” (tienen tanques internos de combustible para dar 3000 km. de autonomía). La raíz alar en el fuselaje es muy fuerte y sus dorsos y el cono de cola tienen canalizadores de flujo que vuelven más controlable el vuelo lento y la maniobra cerrada. La perspectiva los oculta. Atrás, frenos aerodinámicos desplegados. Al frente, los 4 cañones Hispano-Suiza de 20 mm.
Somos el único país del Hemisferio Sur que diseñó un caza a reacción, y el único derribado por una chata gasolera. Efectivamente, el Pulqui II murió para que viviera el Rastrojero, pero esa idea no es mía sino del investigador en culturas industriales Alejandro Artopoulos y requiere de explicaciones complejas. Se darán.
Esto no hace menos cierto que (como dice el primer y contundente historiador del Pulqui, Ricardo Burzaco) este avión lo bajaron también el golpe de estado de 1955 y un cierto comodoro de la Fuerza Aérea Argentina cuyo nombre uno quisiera olvidar (fue Heriberto Ahrens).
Pero como subraya Artopoulos, el hombre no estuvo solo. Detrás de él, se encolumnó en silencio una pequeña legión de pilotos argentinos de caza que estimaban más sus vidas que la marca “Industria Argentina”, ninguneada como “Flor de ceibo” por el cholulaje proclive a importar tecnología.
En el caso de aviones de combate del Atlántico Norte, la compra viene con “perks”, discretos privilegios: estadías de entrenamiento a EEUU o Europa con todo pago, y de yapa la adquisición o pulimiento del “inglés aeronáutico Tarzán internacional” del viajero. Esa “lingua franca” farfullada por los torreros de control de todo el mundo sigue siendo clave para una jubilación dorada y voladora en las aerolíneas civiles.
¿Y por qué nuestros pilotos en 1956 consideraban sus vidas en peligro? Sacarle los defectos a una máquina de matar enemigos como el Pulqui cuesta siempre la vida de varios propios. Especialmente cuando se pasa a despliegue de 100 o más unidades, las horas/hombre de vuelo (a cargo de pilotos menos expertos que los de prueba) se multiplican, y por la fuerza de los grandes números, empiezan a aparecer las últimas fallas ocultas.
Cuando Ahrens le bajó el pulgar al Pulqui en 1956, a los pilotos de bombardero de la FAA los estaba matando como moscas otro desarrollo nacional del Instituto Aerotécnico (Institec), el Calquín, cuyos problemas de control en vuelo lento eran incorregibles. 50 muertos mayormente en despegue o aterrizaje le cambian la perspectiva a más de un nacionalista, ¿o no? Y el Calquín no salió torcido por una mala decisión aerodinámica de sus diseñadores, sino por una zaina decisión política de Winston Churchill respecto de los motores pistoneros Rolls Royce Merlin. Esto, después.
El bello Calquín, que prometía ser el Mosquito Argentino y fue en cambio un “hacedor de viudas”.
El Pulqui a todo esto ya tenía 2 muertos a lo largo de 4 prototipos. Si se desplegaba, seguro habría más. ¿Pero y si en cambio se compraba “llave en mano” el F-86 Sabre, ya “desembichado” de defectos por 9 años de empleo masivo, 3 de ellos en guerra? Habría una interna aeronáutica fuerte. El Pulqui tenía defensores juramentados incluso entre pilotos muy antiperonistas, y siguieron militando por él hasta 1960, en el mayor exilio intrafuerza imaginable.
Pero la nueva “nomenklatura” de la FAA desarmó a casi todos los potenciales rebeldes con la promesa (falsa) de Ahrens: se venían 100 Sabre repotenciados y remotorizados… de los cuales llegaron sólo 28, unos 5 años tarde y “hechos fruta”. Fue un engaño al que más de uno se prestó por desesperada resignación y/o conveniencia. A volar chatarra, amigos. ¿Qué puede ser más seguro?
De modo que añado otros tres victimarios del Pulqui: una embajada, obvia, detrás de los Sabre derrengados, un primer ministro británico majestuoso que nos negó el motor Merlin y que la Inglaterra obrera se sacó de encima en cuanto pudo (porque sólo seguía ofreciendo sangre, sudor y lágrimas), y también nuestro único bombardero Nac & Pop, diseñado PARA el Merlin y ser “el Mosquito Argento”.
También –como dice Artopoulos- hubo una ciudad, Córdoba Capital, que pasó de soñolienta ciudad postcolonial a eje de la industria argentina, especialmente la automotriz. Su producto nacional más perdurable fue el famoso Rastrojero, una pick-up gasolera literalmente indestructible. Eso se hizo con plata del estado y vampirizó un proyecto aeronáutico quizás demasiado diversificado. Hernán Longoni, otro historiador del Pulqui, asegura que el proyecto aeronáutico que más plata le sacó al caza fue el bimotor pistonero logístico Huanquero. Prometo un mayor análisis de los argumentos de Artopoulos, y añadir alguno de cosecha propia.
Pero… hubo más de 300 pedidos de Pulquis “llave en mano” de Egipto y Pakistán. Cayeron ante la indecisión argentina de dotarse de 12 y luego de 100 aparatos propios. Hubo –esto es quizás más grave- ofertas de la Lockheed Aircraft, que necesitaba un caza para Corea, y de la holandesa Fokker de las que se sabe poco. También se dejaron caer. Las de Fokker abrían caminos para venderle el Pulqui a buena parte de Europa del Norte: Dinamarca, Finlandia y por supuesto Holanda, parte de clientela de preguerra de esa constructora.
Mirando por sobre el hombro, hoy surge que el derribo del Pulqui es un episodio intrincado y multicausal de nuestra historia institucional, industrial y militar. Se simplificó durante décadas en un relato de peronistas patrióticos contra gorilas vendidos que tiene su lado cierto, pero el asunto es mucho más complejo y exige análisis más oblicuos.
Estas no son divagaciones para nostálgicos. Nuestro país vuelve a tener un proyecto tecnológico exportable en el cual primerea al resto del planeta: la central nucleoeléctrica compacta CAREM. Su prototipo está en construcción, pero el proyecto se expuso en 1984. Este “fierro” apunta a un nicho nuevo del mercado nuclear, el de los reactores chicos, modulares y con seguridad inherente (SMR, o Small Modular Reactors), cuyo techo de ventas podría estar en centenares de miles de millones de dólares. En su escenario “de máxima” para 2035, la OCDE estima que podría haber unos 23.000 MW instalados con diversos SMRs mayormente en el Sur y el Sudeste Asiático, África, Europa y Medio Oriente.
En un país menos bobo al CAREM se lo habría testeado en los ’90 y hoy se lo estaría exportando de a decenas. Con el paso de las décadas, su diseño de base ha sido imitado por varios países menos idiotas: todavía le lleva 2 o 3 años de ventaja a su competidor inmediato, el reactor estadounidense NuScale, pero éste pica apalancado por la enorme firma de ingeniería Fluor y tiene autorización regulatoria para empezar a construirse en una “granja nuclear” de una decena de reactorcitos en Idaho. Lo que es tenerse confianza como país: la firma no tiene construido siquiera un recipiente de presión y ya está vendiendo toda la instalación y la idea. Nosotros estamos en obra desde 2011, pero con la sucesión de recortes que se comió el presupuesto nuclear…
El CAREM en obra, un proyecto urgente. ¿Fecha de puesta en marcha? Ya atravesó varias.
Si no queremos que al CAREM le pase lo que al Pulqui, tenemos que repasar esa vieja historia. Será inevitable cometer errores, pero que sean otros. (Continúa)
El bello Calquín, que prometía ser el Mosquito Argentino y fue en cambio un “hacedor de viudas”.
El Pulqui a todo esto ya tenía 2 muertos a lo largo de 4 prototipos. Si se desplegaba, seguro habría más. ¿Pero y si en cambio se compraba “llave en mano” el F-86 Sabre, ya “desembichado” de defectos por 9 años de empleo masivo, 3 de ellos en guerra? Habría una interna aeronáutica fuerte. El Pulqui tenía defensores juramentados incluso entre pilotos muy antiperonistas, y siguieron militando por él hasta 1960, en el mayor exilio intrafuerza imaginable.
Pero la nueva “nomenklatura” de la FAA desarmó a casi todos los potenciales rebeldes con la promesa (falsa) de Ahrens: se venían 100 Sabre repotenciados y remotorizados… de los cuales llegaron sólo 28, unos 5 años tarde y “hechos fruta”. Fue un engaño al que más de uno se prestó por desesperada resignación y/o conveniencia. A volar chatarra, amigos. ¿Qué puede ser más seguro?
De modo que añado otros tres victimarios del Pulqui: una embajada, obvia, detrás de los Sabre derrengados, un primer ministro británico majestuoso que nos negó el motor Merlin y que la Inglaterra obrera se sacó de encima en cuanto pudo (porque sólo seguía ofreciendo sangre, sudor y lágrimas), y también nuestro único bombardero Nac & Pop, diseñado PARA el Merlin y ser “el Mosquito Argento”.
También –como dice Artopoulos- hubo una ciudad, Córdoba Capital, que pasó de soñolienta ciudad postcolonial a eje de la industria argentina, especialmente la automotriz. Su producto nacional más perdurable fue el famoso Rastrojero, una pick-up gasolera literalmente indestructible. Eso se hizo con plata del estado y vampirizó un proyecto aeronáutico quizás demasiado diversificado. Hernán Longoni, otro historiador del Pulqui, asegura que el proyecto aeronáutico que más plata le sacó al caza fue el bimotor pistonero logístico Huanquero. Prometo un mayor análisis de los argumentos de Artopoulos, y añadir alguno de cosecha propia.
Pero… hubo más de 300 pedidos de Pulquis “llave en mano” de Egipto y Pakistán. Cayeron ante la indecisión argentina de dotarse de 12 y luego de 100 aparatos propios. Hubo –esto es quizás más grave- ofertas de la Lockheed Aircraft, que necesitaba un caza para Corea, y de la holandesa Fokker de las que se sabe poco. También se dejaron caer. Las de Fokker abrían caminos para venderle el Pulqui a buena parte de Europa del Norte: Dinamarca, Finlandia y por supuesto Holanda, parte de clientela de preguerra de esa constructora.
Mirando por sobre el hombro, hoy surge que el derribo del Pulqui es un episodio intrincado y multicausal de nuestra historia institucional, industrial y militar. Se simplificó durante décadas en un relato de peronistas patrióticos contra gorilas vendidos que tiene su lado cierto, pero el asunto es mucho más complejo y exige análisis más oblicuos.
Estas no son divagaciones para nostálgicos. Nuestro país vuelve a tener un proyecto tecnológico exportable en el cual primerea al resto del planeta: la central nucleoeléctrica compacta CAREM. Su prototipo está en construcción, pero el proyecto se expuso en 1984. Este “fierro” apunta a un nicho nuevo del mercado nuclear, el de los reactores chicos, modulares y con seguridad inherente (SMR, o Small Modular Reactors), cuyo techo de ventas podría estar en centenares de miles de millones de dólares. En su escenario “de máxima” para 2035, la OCDE estima que podría haber unos 23.000 MW instalados con diversos SMRs mayormente en el Sur y el Sudeste Asiático, África, Europa y Medio Oriente.
En un país menos bobo al CAREM se lo habría testeado en los ’90 y hoy se lo estaría exportando de a decenas. Con el paso de las décadas, su diseño de base ha sido imitado por varios países menos idiotas: todavía le lleva 2 o 3 años de ventaja a su competidor inmediato, el reactor estadounidense NuScale, pero éste pica apalancado por la enorme firma de ingeniería Fluor y tiene autorización regulatoria para empezar a construirse en una “granja nuclear” de una decena de reactorcitos en Idaho. Lo que es tenerse confianza como país: la firma no tiene construido siquiera un recipiente de presión y ya está vendiendo toda la instalación y la idea. Nosotros estamos en obra desde 2011, pero con la sucesión de recortes que se comió el presupuesto nuclear…
El CAREM en obra, un proyecto urgente. ¿Fecha de puesta en marcha? Ya atravesó varias.
Si no queremos que al CAREM le pase lo que al Pulqui, tenemos que repasar esa vieja historia. Será inevitable cometer errores, pero que sean otros. (Continúa)
Daniel E. Arias
Macri en IDEA: la crisis, los cuadernos y la legislación laboral
El presidente Macri participó ayer viernes del cierre del 54° Coloquio de IDEA en el Sheraton de Mar del Plata. Insistió en la necesidad de trabajar por la «competitividad» y apuntó a los gremios para generar cambios en la legislación laboral.
«No podemos tener un costo logístico que es el doble de la región, no podemos tener métodos mafiosos. Si esto no cambia, cientos de miles de puestos de trabajo no se van a generar. No es una cuestión personal, limita nuestro futuro. Lo mismo con la legislación laboral».
Recordó que el Gobierno logró poner en marcha la ley de ART, pero resaltó que «no alcanza» y aseguró que se preocupa «más que ninguno en la historia» por la creación de empleo. «Me obsesiono todos los días».
Al dirigirse a cientos de empresarios concentrados en el Sheraton Hotel, Macri indicó: «Con la autoridad que tienen de haber hecho el aporte patriótico de los cuatro pesos, tienen que estar en la discusión del Presupuesto».
«Sabemos que hemos tenido que pedirle un esfuerzo al sector privado con un impuesto que es totalmente distorsivo», pero señaló que para tener una ley de leyes equilibrada es necesario «bajar los impuestos».
El Presidente reiteró que los últimos meses han «sido muy duros» y que conoce la «angustia» de todos los argentinos. «La crisis nos agarró en una transición, durante el cambio. Algunos se quejaban de la velocidad de las transformaciones, estábamos recibiendo inversiones, pero vino abruptamente. Por eso tuvimos que recurrir al Fondo y también vinieron los cuadernos».
«Los bonos cayeron uno y cayeron tres veces más después de los cuadernos y eso precipitó todos los debates. Las cosas que no se querían hablar salieron a la luz y yo creo que de eso vamos a salir fortalecidos. Nos fortalecimos nosotros como sociedad».
«Hay bases que empezamos a construir que son para siempre y eso es lo que hay que abonar y cuidar. Yo siento que hemos fortalecido la sociedad. Hay una sensatez mayor en el ciudadano de a pie, mucho mayor que en la dirigencia», dijo.
También insistió en la necesidad de trabajar en conjunto «entre los argentinos y el mundo». «Esta dinámica es la que tenemos que lograr fortalecer, lamentablemente uno todavía encuentra mucho enojo y resentimiento con cosas que no funcionaron», y llamó a fortalecer la herramienta del diálogo para conseguirlo.
Para Ratazzi «el valor del dólar todavía no está en equilibrio»
En las reuniones de empresarios -cuando hay periodistas presentes- la proporción de banalidades en sus discursos es muy alta (A los políticos les pasa lo mismo). En el marco del 54° Coloquio de IDEA, ante la situación política (como ya se comentó en AgendAR) y la judicial… la cosa se acentúa.
Por suerte, para no aburrirnos demasiado, siempre se hace presente el titular de Fiat en Argentina, Cristiano Rattazzi, que en su estilo tan italiano -nos hace recordar a personajes de Vittorio de Sica- habló sobre nivel de tasas, el valor del dólar, el acuerdo con el FMI y el presente del sector automotriz.
Periodista: La encuesta de IDEA habla de un mal 2018 y una mejora para el año próximo, ¿cuál es su visión?
Cristiano Rattazzi: Ojalá se dé esa mejora el próximo semestre. Este año ya está jugado seguramente a lo malo. Para eso necesitamos que baje la tasa de interés y que el dólar encuentre el equilibrio de alguna manera más lógica que con estas tasas de interés.
P.: ¿No ve equilibrado todavía el tipo de cambio?
C.R.: Si tenés una tasa superior al 70% y querés tener un dólar a cierto nivel, entonces no está equilibrado. Es un equilibrio estático, pero dinámicamente tiene que estar equilibrado con una tasa de interés un poco más alta que la inflación, de 40% o 45%.
P.: ¿Cuál es la situación en el sector automotriz?
C.R.: El mercado este año va a ser 800.000 unidades vendidas, que es una baja con relación a los 960.000 del año pasado. El 2018 empezó fuerte y después bajó fuerte, hoy con esta tasa el impacto fue fuerte. El año que viene puede ser de 700.000 autos, que no es un mercado tan malo, es un mercado interesante.
P.: ¿El nuevo acuerdo con el FMI la va a dar mayor estabilidad a la economía?
C.R.: Seguramente. El FMI es el mejor auditor que puede tener un país. Pero el esfuerzo tenemos que hacerlo nosotros. Y obviamente sin el FMI no llegábamos a hacerlo. Entonces bien venido sea que venga el FMI a auditar todo. Pero no es sólo el FMI, somos nosotros que tenemos que decidir y hacer para tener estabilidad, que para nosotros tiene un valor enorme hacer un país normal y serio.
P.: Durante el Coloquio se habló mucho del rol de los empresarios y de la causa de los «cuadernos», ¿qué piensa sobre ambas cuestiones?
C.R.: Tienen que pagar los que tienen que pagar. Punto. Nada más. Obviamente, hay cosas que no fueron correctas en la causa de los cuadernos. Pero no me meto en terreno de otros.
Por la devaluación, las compras de los argentinos en Chile siguen derrumbándose
Las compras de los argentinos en Chile quedaron en el olvido. Así lo demuestra un informe del Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile, que indica que los visitantes del otro lado de la cordillera de Los Andes pasaron a representar un 10,9%, bajando su participación, considerando que en igual período de 2017 detentaron un 34% del gasto.
Basándose en cifras de Transbank, los datos indican que durante el tercer trimestre de este año las compras de argentinos en el país vecino, con tarjeta, cayeron un 77,5%, tras haber descendido un 52,4% real el trimestre previo.
Con este resultado, se marca un tercer trimestre de caída que evidencia una fuerte tendencia negativa desde el primer trimestre de 2017 a la fecha, en el país trasandino. La gran caída, al igual que en los trimestres previos, se explica por la desaceleración en la entrada de turistas extranjeros al país vecino que registró una merma de 7,8% anual entre enero y agosto.
Se aleja el sueño del 0 Km en cuotas: los planes de ahorro de autos cayeron un 51%
El sector automotor atraviesa un duro momento en la Argentina. Luego de una primera mitad de año que pintaba para récord, los últimos tres meses vienen mostrando una fuerte caída en las ventas de unidades cero kilómetro. Y esto también se ve reflejado en las opciones para comprar autos en cuotas.
Durante septiembre la caída de las suscripciones de planes de ahorro para un vehículo nuevo en nuestro país cayó un 50,9 %, respecto del mismo mes del año pasado, de acuerdo con los datos brindados por la Asociación de Concesionarios de la Argentina (ACARA).
Esta fuerte desaceleración en esta modalidad de compra viene mostrando números rojos desde mayo de este año, cuando comenzó a caer un 14 %. Pero los meses siguientes mostraron bajas del 26,7 % en junio, 28,4 % en julio y 39,9 % durante agosto.
El plan de ahorro se había convertido en la herramienta financiera más elegida para comprar un 0 km en nuestro país. Del total de las ventas, menos de la mitad de las operaciones (48,5 %) se realizan utilizando algún tipo financiación. El resto de las operaciones son en efectivo.
El ocaso de los bancos: avanzan las «fintech»
En AgendAR discutimos si esta nota era relevante para los argentinos. Es cierto que un porcentaje cada vez más alto de las transacciones bancarias se hacen por Internet, en la PC o en el celular: el homebanking. Pero son las páginas de los bancos.
Bueno, eso está cambiando. Hace poco publicamos de las fintech Moni y Wilobank, empresas financieras «domiciliadas» en plataformas y apps. Y ahora Mercado Libre permite hacer inversiones financieras: un Fondo Común regulado por la Comisión Nacional de Valores (Eso sí, administrado en conjunto con el Banco Industrial BIND). Cambia, todo cambia…
«Modernizarse o extinguirse, parece ser el lema. Así como Amazon revolucionó la industria del retail, Uber modernizó la manera de viajar y Netflix transformó el mundo del entretenimiento, cada industria está atravesando su transformación de la mano de la tecnología. A esta tendencia no escapa el mundo de los negocios y los bancos. Las cifras hablan por sí solas: a nivel mundial, el 20% de los pagos ya es acaparado por las fintech.
«Los bancos argentinos están haciendo un gran esfuerzo para desarrollar propuestas de este tipo, tomaron nota de que deben reconvertirse y la batalla la están librando. En la transformación digital, lo más difícil es crear productos totalmente nuevos, que nazcan digitales», explica Francisco Nelson, Director de Transformación Digital de Axxon Consulting, que asesora a empresas de servicios financieros, retail, sector público, manufactura, logística y distribución para que inicien y desarrollen su proceso de reconversión.
«Cuando pienso en el banco del futuro pienso en Amazon», afirma. «No es un banco, no tiene sucursales, pero desde hace 15 años viene lanzando productos que casi lo convierten en uno. Incluso compró un banco y lo utiliza para emitir tarjetas de crédito. Podés pagar con su moneda propia, tener una caja de ahorro, guardar tus saldos, tener la tarjeta Amazon con beneficios en las compras… todos servicios que brinda un banco tradicional».
En los últimos 5 años, el ecosistema fintech generó un impacto global con la aparición de alrededor de 5 mil empresas que resuelven distintas problemáticas de los negocios. «La inversión en startups del rubro superó en 2017 los u$s 1.000 millones y seguirá creciendo. Es un volumen muy importante y no tiene límites. Los bancos participan muchas veces como fundadores o inversores para no quedarse afuera».
La tecnología, las finanzas y las nuevas generaciones de usuarios encuentran allí su punto de contacto. «Mi hijo de 18 años tenía una extensión de mi tarjeta de crédito, pero la perdió y empezaron sus complicaciones para conseguir una nueva, debía ir hasta la sucursal, etc. Entonces lo que hizo es dar de alta una cuenta en un banco digital y la tarjeta le llegó al día siguiente, y además cuando viaja le sirve para demostrar que es estudiante. Hay un diálogo perfecto entre las propuestas modernas de los bancos y los millennials».
Nelson afirma que todos los principales bancos de Argentina están en ese proceso, no solo para retener o captar clientes, sino como simple método de supervivencia: «Estos cambios no son fáciles de hacer, pero las grandes organizaciones los emprenden porque entienden que hay una amenaza muy grande sobre el negocio tradicional. Se reconvierten o corren el riesgo de desaparecer».
Comienzan a producir «carne» y «leche» con vegetales
¿Es posible consumir un alimento vegetal con el mismo sabor que el de origen animal? La empresa chilena Not Company anuncia que logró hacerlo, produciendo versiones saludables y sustentables de alimentos, utilizando I.A. (inteligencia artificial).
“Giuseppe”, el programa computacional que diseñaron, es capaz de generar fórmulas de alimentos conocidos basándose sólo en ingredientes vegetales y así poder producir el mismo producto, con igual sabor y comportamiento.
“Not Mayo” es el primer producto que lanzaron en Chile, un aderezo 100% vegetal con la misma textura, sabor y color que la mayonesa original y que “pronto desembarcará en Argentina”, tal como adelanta Sebastián Álvarez, el responsable de la expansión regional.
La empresa fue creada por tres cabezas: Matías Muchnick, fundador y CEO, Pablo Zamora, PhD, Co-fundador y VP Science, y Karim Pichara, PhD, Co-fundador y CTO. Además, en el camino se fueron sumando Isidora Silva, bioquímica, Sergio Aguilera, Food Scientist y Camila Sepúlveda, Head of Sensorial Innovation.
Este año, la startup recibió financiamiento por alrededor de US$ 3 millones de Kaszek Ventures, el fondo de capital de riesgo más importante de la región, comandado por ex ejecutivos de Mercado Libre, de SOS Ventures y de Indie Bio.
“Cada vez es más difícil saber qué estás comiendo, se le agrega conservantes, combinaciones de cosas, si uno da vuelta un producto en el supermercado cada vez se parece más a un prospecto de un medicamento”, explica el Country Manager de NotCo y agrega: “Hasta ahora, la mayoría de los alimentos veganos no consiguen tener el mismo sabor que los alimentos de origen animal. Por eso, el objetivo de la compañía es no cambiar lo que comemos si no, cambiar la forma en que se produce ese alimento. Que el esfuerzo esté puesto atrás y no en el consumidor”.
¿Cómo funciona la IA? El programa “Giuseppe” fue creado a partir de un algoritmo de inteligencia artificial que busca patrones que ocurren en datos de plantas y alimentos tradicionales. Estos patrones permiten a Giuseppe detectar cuáles son las plantas que deberían combinarse para generar el sabor y la textura deseados.
“Lo que hace la empresa básicamente es poner de un lado todos los alimentos que quiero replicar, por ejemplo, una leche. Y del otro lado tengo una base de datos de 4 mil vegetales mapeados molecularmente. Entonces yo sé lo que es una leche molecularmente y qué combinación de todo eso me da la otra columna”, explica Sebastián.
La idea es crear un producto lo más parecido sin conservantes y tratando de replicar no solo el producto en gusto sino en comportamiento. “Por ejemplo, tengo un producto que es igual que la leche en gusto pero ¿la puedo usar igual que la leche? Sí ¿Puedo hacer arroz con leche? Sí ¿Puedo hacer flan? Sí. Es decir, lo valioso es que se aplica realmente como el producto original. No es leche de soja o de almendras”.
Álvarez diferencia el proceso de NotCo con el que se aplica para elaborar carne sintética: “La carne sintética se hace en un laboratorio, la ´cultivan´; acá se trata de mezclar productos, de cocinar ingredientes”.
Este año proyectan desembarcar en Argentina. “Estamos en proceso de registración, de encontrar un socio local para producir. Vamos a empezar con la mayonesa y luego queremos seguir con la leche”.

