Bioceres pidió que Agroindustria apruebe el trigo resistente a sequía

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El CEO de Bioceres, Federico Trucco, planteó la necesidad de que en la Argentina se apruebe el uso del trigo transgénico resistente a sequía. Lo hizo en Córdoba, en el marco del Congreso de AAPRESID, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa.

Según afirmó Trucco, el trigo resistente a sequía mejora el rinde de 9 a 19%, según las regiones, y podría aportar al país 3 millones de toneladas más del cereal. en una cosecha habitual para el país. Además de la tolerancia a sequía tiene resistencia a glufosinato de amonio.

También señaló que en Bioceres están dispuestos a que el Gobierno haga un listado donde la empresa tendría que hacer inversiones para que se avance en la autorización. El trigo resistente a sequía ya tuvo el visto bueno del Senasa y la Conabia, pero no de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios. Vale recordar que la firma ya tiene aprobada la soja tolerante a sequía, pero el país espera el visto bueno de China. Si China la aprueba, el año que viene multiplicaría entre 10.000 y 20.000 hectáreas. La intervención del habitualmente prudente CEO de Bioceres refleja la impaciencia que los productores rurales y los sectores vinculados han ido acumulando frente a la demora, medida en años, que imponen los organismos encargados de la autorización de nuevos procedimientos, cuando han sido desarrollados por empresas nacionales. Esto ocurre, señalan, con todos los gobiernos.

En algunas provincias por la reforma tributaria subiría el costo laboral

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  • La disposición de un monto no imponible para el cálculo de las contribuciones a la seguridad social;
  • La unificación de la alícuota a cargo de las empresas por esos conceptos,
  • La eliminación progresiva de la posibilidad de contabilizar parte de esos pagos a cuenta del IVA.
Estas son las tres medidas incluidas en la última ley de reforma tributaria que están vinculadas con los costos de una contratación laboral. Combinadas, esas disposiciones tienen diferentes efectos según el lugar del país en que se apliquen. Y según un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el peso de las contribuciones patronales terminará, de hecho, siendo en algunos casos más elevado que el actual en lugares como Santiago del Estero, Salta, Jujuy, La Rioja, Tucumán y Catamarca. Así, por ejemplo, en el caso de un sueldo bruto de $ 36.000 los cambios derivarán, en la ciudad de Buenos Aires, en una caída del costo laboral que será de 0,7 puntos porcentuales este año, de 1,4 puntos en 2019 y que llegará a 4 puntos en 2022 (las medidas se aplican en forma progresiva en cinco años). En cambio, en la ciudad de Santiago del Estero, por ejemplo, el efecto combinado de todo lo dispuesto será un alza del costo de 1,3 puntos porcentuales en 2019 y de 6,8 puntos en 2022 (la comparación es con 2017). Para salarios más elevados, el alza del costo se prevé mayor aún. Los otros aspectos de la reforma tributaria vinculados a las contribuciones tienen consecuencias dispares según la actividad y la zona. Una modificación consiste en el camino de unificación de la alícuota pagada para financiar las prestaciones de la seguridad social. Hoy aportan 21% de las remuneraciones las empresas de servicios y 17% las del resto de las actividades. La ley dispuso que esa imposición baje o suba (según el caso) en forma gradual, hasta unificarse en 19,5% en 2022 (este año las tasas son de 20,7% y 17,5%, respectivamente) «La reducción de contribuciones se siente con un poco más de fuerza en empresas de servicios no pymes, que pasarán gradualmente desde el 21% al 19,5% en 2022 -señala el contador Sebastián Mancuso, del Grupo GNP-. Puede resultar lógico, dado que estas empresas son, en general, mano de obra intensivas». Pero la medida que mayormente impacta en forma diferencial es la reducción gradual, hasta su eliminación, de la posibilidad que existe en diferentes zonas del país de tomar parte de las contribuciones como pago a cuenta del IVA. Hasta 2017 «un salario de $18.000 en Catamarca que tenía una alícuota de 17%, abonaba $3060 pero podía tomar a cuenta del IVA $1368, porque eso le permitía el decreto 814», ejemplifican los economistas Nadin Argañaraz y Daniela Cristina, del IARAF. Entonces, la alícuota efectiva de la contribución era del 9,4%. En cambio, en la ciudad de Buenos Aires si la alícuota correspondiente era del 17%, en ese nivel se quedaba la tasa efectiva, porque en la jurisdicción no existe la posibilidad de tomar parte de las contribuciones como un crédito fiscal.
  • La eliminación de los pagos a cuenta comenzará a aplicarse gradualmente a partir de 2019.
«El sector público ya no podrá actuar de forma contracíclica cuando el sector privado tenga dificultades», señala en esa misma línea Argañaraz. El trabajo del IARAF especifica que, solo para mantener estable la proporción de ocupados respecto de la población total entre este año y 2022, entre 65% y 91% de los puestos laborales (con variaciones según la provincia) debería ser creado por empresas privadas.
  • El problema, plantea el informe, tendría mayor fuerza en las provincias en las que más impacta la reducción y eliminación de los pagos a cuenta.
Mientras que en la ciudad de Buenos Aires esta medida no implica ninguna baja de la carga laboral (porque hoy no pueden tomar nada de las contribuciones patronales como crédito fiscal), en provincias como Santiago del Estero, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca y La Rioja, la reducción en el costo de las cargas que implica la norma todavía vigente es de entre 7,6% y 10,75%, según consigna el informe.

Ahora es General Motors la que suspendió operarios por la baja de ventas

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Para evitar despidos ante la fuerte caída del mercado interno, la automotriz estadounidense General Motors y la conducción de SMATA Rosario acordaron un esquema de suspensiones en la planta de General Alvear, que afecta a 1.500 operarios. En tanto, en la planta de motos Guerrero, ubicada en la localidad de San Lorenzo, se redujeron las horas de trabajo, y los empleados cobrarán, por las horas no trabajadas, el 75 % del monto correspondiente. Hace una semana los carroceros del Gran Rosario, que conforman el principal polo de producción del país, se reunieron en la sede local de la Unión Obrera Metalúrgica ( UOM) para denunciar que trabajaban al 20 % de su capacidad y que hay 3 mil puestos de trabajo, directos e indirectos, en peligro. Tras reunirse con el ministro de Trabajo provincial y con la titular de la cartera de Producción, la semana próxima llevarán su planteo a la cartera productiva nacional.

El empleo más buscado es el estable en relación de dependencia. Y el más escaso

El Informe Global 2018 sobre Excelentes Empleos, de Gallup, destacó que lo más  deseado por los trabajadores es un empleo estable, en relación de dependencia. Es el que se sigue considerando como «excelente» y es el que más escasea. En la clasificación de Gallup se lo denomina «trabajo a tiempo completo para un empleador».
  • En el mundo 3 mil millones de personas siguen buscando un «empleo excelente» pero solo 214 millones lo tiene.
¿Qué se considera un buen empleo? Es el que «todo el mundo quiere», asegura Jon Clifton, Global Managing Partner en Gallup. Un mínimo de 30 horas por semana y un salario pagado por un empleador. Los datos de Gallup para la Argentina hablan de un 71% de personas sin un empleo a tiempo completo; un 22% con buenos pero no excelentes empleos y solo un 7% con excelentes empleos que elevan el compromiso y la productividad. El informe sigue diciendo que las personas comprometidas son las que tienen un excelente empleo, con el equipamiento que necesitan y un fuerte sentido de misión y propósito derivado de ese trabajo. ¿Dónde están los estos empleos? Muchos de ellos, en las pymes. Ellas ofrecen la mayoría de los mejores empleos disponibles aún en los países económicamente desarrollados. Los menos desarrollados tienen pocos grandes empleadores y pocas pymes. «Debido a la falta de buenos empleos en los países menos desarrollados, muchos residentes recurren a actividades de subsistencia», dice el informe. En América latina en su conjunto el promedio de buenos empleos asciende al 26% y el de «excelentes» es igual al de Argentina en particular, el 7% . «Además de buenos empleos, el ideal es crear excelentes empleos, que permitan a los individuos aprovechar al máximo su tiempo y su talento. Esto fomenta el compromiso, que lleva en promedio a un 17% más de productividad», concluye el informe. Según escribe Vicente Donato, de la Fundación Observatorio Pyme, «nuestras pymes son débiles y desde hace años casi no generan nuevos puestos de trabajo, cuando en todo el mundo este segmento es el creador de empleo por excelencia. «Las comparaciones internacionales muestran que la participación de las pymes argentinas en el empleo total está todavía al menos 10 puntos por debajo de los estándares de los países de alto nivel de ingresos, según la clasificación del Banco Mundial. Sin embargo, seguimos retrocediendo. Mientras en Estados Unidos entre 2007 y 2016 las empresas formales de menos de 50 empleados crearon el 53% de los puestos de trabajo, en la Argentina durante el mismo período las empresas formales de la misma dimensión crearon solo el 22%».

Un graduado de la UnLaM creó un sistema de Realidad Aumentada para ciegos

Un graduado de Ingeniería en Informática de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) desarrolló un sistema de realidad aumentada para personas no videntes llamado Visión Eco Reflectiva Sobre Objetos (VERSO). Es un dispositivo de ecolocación, el modo de discernir el entorno de murciélagos y delfines a partir de ecos, rebotes de sonido. Está compuesto por un casco de alrededor de 2 kg. y un par de auriculares que capturan los ecos el entorno y lo transforman en chasquidos.  Con el debido entrenamiento, estos permiten determinar la distancia entre el oyente y los objetos, y el ángulo de los mismos respecto de los ejes de la cabeza. De ese modo, el usuario obtiene una suerte de imagen sónica tridimensional de sus alrededores. La expresión «Realidad Aumentada» es particularmente correcta, porque los humanos tenemos naturalmente cierta capacidad de ecolocación, no entrenada y no usada por los videntes debido a que dependemos básicamente de nuestros ojos para navegar el entorno. Pero se ha comprobado que muchos ciegos ecolocalizan, a veces pasivamente (escuchando el rebote de los sonidos ambientales en los objetos), y otras activamente, generando chasquidos con la boca o los dedos. El ingeniero y creador Javier Lucio manifestó que “el proyecto se dio a luz en 2017, con la inauguración del Polo Tecnológico de la UNLaM, luego de tres años de trabajo y pruebas”. El dispositivo es un prototipo cuyo futuro inmediato es volverse diez prototipos, pero diminutos y desagregados. La electrónica estaría en una riñonera, y los auriculares de emisión y captación de ecos, en unos anteojos de no más de 100 gramos. VERSO, explica el joven de Ituzaingó “trata de mejorar la calidad de vida a la mayor cantidad de personas”, habida cuenta de que “construye, en el cerebro, un entorno tridimensional que le permite ampliar el campo de desarrollo y movimiento, y, por ende, no queda supeditado al paso del bastón”. La definición volumétrica del entorno que da VERSO en su modelo actual es notable: en una escalera, el usuario logra discernir los escalones. Asimismo, Lucio destacó que la UNLaM lo ayudó a exhibir su invento, que fue ganador de la Mención de Honor al Desarrollo Tecnológico otorgado por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa. Además, agradeció el acompañamiento del cuerpo docente durante la carrera y en cada iniciativa de los alumnos. “La persona no vidente necesita de 18 horas de entrenamiento para tener una noción del sistema de audio”, explicó el creador. VERSO, dice: “no sustituye al bastón, pero ayuda bastante”.

El gobierno trata de convencer a banqueros y sindicalistas de la continuidad de obras públicas

Mientras el tsunami del cuaderno parece aún no encontrar su punto más alto, el Gobierno busca moderar sus efectos sobre una economía que ya tiene serios problemas, y que depende en gran medida de la obra pública para sostener un piso de actividad. Por eso el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, encabezó una reunió con los principales bancos para darles la «tranquilidad» que los proyectos de obra pública continuarán sin alteraciones. Acompañado por el secretario de Política Económica del Ministerio de Hacienda, Guido Sandleris, y al secretario de Participación Público Privada, José Luis Morea, el titular de Transporte se dirigió a un auditorio integrado por los representantes de los bancos HSBS, ICBC, BICE, Citi, UBS, Banco Mayorista, Santander, Itaú, Supervielle, Banco Francés y Banco Galicia. Según fuentes que participaron de la reunión, Dietrich enfatizó que desde 2015 «cambió la forma de hacer obra pública en la Argentina; cambiaron las reglas de juego y los procesos licitatorios». En ese sentido, recordó que antes los pliegos de las licitaciones se compraban y hoy son gratuitos de acceso libre y anónimo, por lo que nadie sabe quién se presenta. En ese sentido, desde el Ministerio de Transporte dicen que «con la transparencia hemos logrado multiplicar la concurrencia a la obra, y la mayor competencia ha generado mejores precios y menos gasto para el estado. Hacer una autopista en 2015 valía el doble de lo que vale ahora». Y se hizo hincapié en la necesidad de que los bancos se comprometan con la continuidad del financiamiento de los PPP porque «una empresa no es solamente quien la dirige sino también son sus operarios, sus ingenieros; tenemos una responsabilidad con la gente que trabaja en las obras». Fuentes ministeriales explicaron además que se han acelerado los pagos de la obra pública, lo que significó en julio una inyección de caja al sector de la construcción. Además, para sostener y monitorear la obra pública, continúa la mesa de trabajo intersectorial que «tenemos cada dos o tres meses con la UOCRA y la CAC dónde se evalúa el avance de las obras y el empleo», remarcaron. Por otro lado, el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y Mario Quintana, se reunieron con la cúpula de la CGT: Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, con el mismo objetivo.
  • Según el Ministerio de Transporte para fin de año habrá obras de autopistas finalizadas y en ejecución por unos 2800 kms, lo que representa la misma cantidad que las que se hicieron en los últimos 65 años.

Brutal caída en las ventas de maquinaria agrícola

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La maquinaria agrícola es el termómetro más fiel para medir la temperatura de negocios en el agro. Los datos que arrojó el segundo trimestre son una muestra cabal del impacto que dejó la peor sequía en 50 años. Y no sólo la sequía. Según el informe de ventas que trimestralmente elabora el INDEC, entre abril y junio las unidades vendidas se derrumbaron hasta 52 % en relación al mismo período del año pasado, como fue el caso de las cosechadoras.
  • Se comercializaron 27,9% menos tractores,
  • 23,6% menos implementos (pulverizadoras, tolvas, etc)
  • 20,5% menos sembradoras.
El desplome del segundo trimestre hizo que la maquinaria agrícola cerrara la primera mitad de año con una facturación de 13.603,4 millones de pesos, apenas 3% superior a la del primer semestre de 2017; es decir, que el sector perdió por goleada contra la inflación. Como no todo depende del clima, AgendAR reitera que mucho daño se habría evitado si el Ministerio de Agroindustria no se hubiera permitido tiempos geológicos para dar la autorización de uso de las semillas HB4 resistentes a sequía en soja y trigo. ¿Cuánto se perdió que no debería haberse perdido? Bioceres hizo el cálculo: “En los últimos cinco años, la producción promedio de Argentina en soja es de 55 millones de toneladas. En la última campaña se perdieron 16 millones por la sequía, de las cuales con el evento se podría haber recuperado 4,5 millones de toneladas (un 26%)”. “En trigo, con el evento se podría haber recuperado más de 2 millones de toneladas”, dijo Ignacio Crippa, de Indear, la empresa de I&D de Bioceres. Añadió que en términos económicos el impacto del gen podría haber llegado a los casi 2000 millones de dólares entre ambos cultivos. Y además, se perdieron ventas de máquinas agrícolas, y hubo empresas cerradas y alguna que otra nacional y con más de 70 años comprada por capitales externos. La autorización para uso del trigo HB4 sigue pendiente.

Trabajos del futuro: ¿qué deberían estudiar tus hijos y tus nietos?

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Los robots avanzan y cunde el pánico. Se repite hasta el hartazgo la cantidad de trabajos que desaparecerán. La automatización amenaza con quedarse con buena parte de los empleos «humanos». Pero hay otra cara, mucho más positiva: la cantidad de trabajos que se crearán gracias a la tecnología y los cambios sociales. La pregunta, entonces, es: ¿se destruirán más trabajos de los que se crearán o, al revés, se ganarán más trabajos de los que se perderán? Lo claro es que hay ganadores y perdedores, según su mayor o menor alfabetización digital. Y como ésta es un bien educativo que no sobra… «Hacer la cuenta neta es complejo. Si nos basamos en la historia, en cada una de las revoluciones industriales, se generaron más trabajos de los que se destruyeron. Más que trabajos, se destruirán muchas tareas que van a ser innecesarias que desarrolle el hombre. Va a cambiar la naturaleza de muchos empleos y lo que sí es seguro es que los nuevos empleos van a ser de más calidad que los que desaparecerán», dice Alejandro Melamed, autor de «El futuro del trabajo y el trabajo del futuro». «A medida que las industrias migran a procesos automatizados más avanzados, se necesitan equipos capaces de impulsar esta transformación. Por eso el éxito radicará en habilidades blandas como la comunicación, la colaboración, la resolución de problemas, el servicio al cliente, el liderazgo y la gestión». Un informe de McKinsey Global Institute, de noviembre de 2017, plantea que al menos un tercio de las actividades que se desarrollan en el 60% de las ocupaciones podrían ser automatizadas. Peso a ello, dice, hay áreas estratégicas que crecerán exponencialmente hasta 2030. Los servicios para la tercera y cuarta edad serán una de ellas. Se estima que en 2030 habrá 300 millones más de personas de 65 años o más, por lo cual en servicios médicos y acompañamiento habrá entre 50 y 80 millones de nuevos empleos. La tecnología traerá entre 20 y 50 millones de trabajos que, aseguran, serán bien remunerados.
  • La construcción también se potenciará con más trabajo para arquitectos, ingenieros, electricistas, carpinteros.
Las inversiones en energía renovable, como eólica y solar, comenzarán a llegar para mitigar los efectos del cambio climático, según el informe. Crearán una demanda de entre 10 y 20 millones de empleos. Otra tendencia que analizan es la formalización de trabajos domésticos: cuidado de niños, educación infantil, limpieza, cocina y jardinería, por ejemplo, inyectarán entre 50 y 90 millones de empleos en todo el mundo. En el listado de profesiones con mejor proyección, con menos riesgo de extinción y más probabilidad de crecimiento, incluyen: proveedores de servicios de salud, profesionales tecnológicos, ingenieros y científicos, educadores, sobre todo en economías emergentes, «creativos», constructores, amén de trabajadores manuales y de servicio, pero cuya demanda vendrá desde «entornos impredecibles». Por ejemplo, enfermeros en el hogar, o jardineros. Todas las áreas vinculadas al procesamiento de la información que manejan las organizaciones serán clave y continuarán en expansión. El «data analytics» y las actividades adyacentes cobrarán cada vez mayor impulso porque las estrategias de negocio no pasarán ya por la comercialización de un producto o servicio, sino que buscarán construir ‘experiencias’ de consumo. Ahora hay desarrolladores de apps, profesión todavía bastante nueva. Los que antes eran actuarios hoy son «científicos de datos», analistas que se encargan de sistematizar las toneladas de información que recibe una plataforma y, a partir de ello, delinear estrategias. Con la explosión de las redes sociales, llegaron los «community managers» que organizan el caos confrontativo en el que degeneran rápidamente los «fronts» interactivos entre empresas y público. Es otra profesión emergente y próspera, casi inexistente hace una década. También surgieron los «influencers», personas que las marcas contratan por la atracción que despiertan en sus seguidores. La masificación de los videjuegos generó «gamers», en algunos casos, «gamers mercenarios» contratados en el Sudeste Asiático por occidentales ricos que necesitan que alguien les gane una fama vicaria en tal o cual juego. Y los gamers, a su vez, generaron instructores de videojuegos. Y se llega a que la frontera entre los videojuegos y la realidad se vuelve borrosa. En la base aérea Creech, en medio del desierto de Nevada y a una hora de automóvil desde las Vegas, EEUU, unos 500 pilotos de más de 1000 «drones» Reaper y Predator de observación, guerra electrónica, espionaje y ataque a tierra persiguen y destruyen desde distancias de más de 15.000 km. a enemigos intensamente reales del ISIS en Afganistán, Siria, el Cuerno de África y zonas de Nigeria controladas por Boko Haram. Por supuesto, su campo de acción, sobre todo en espionaje, es más vasto y más reservado. Estas personas no salen en los diarios o la TV, como sucedía con los «ases» de la aviación real, y en verdad no parecen estar ganando ninguna guerra. Pero hace 20 años estos operadores, que hoy vuelan manzanas enteras a misilazos en las antípodas del planeta, eran chicos inofensivos, expertos únicamente en matar dragones imaginarios en sus plataformas Nintendo. Ahora ganan más entre U$ 600 y 1600/mes más que los pilotos de cazas F-16 de la USAF (US Air Force), hasta hace 10 años, la élite. La USAF en estos momentos emplea a más de mil operadores de drones para llevar a cabo unas 65 misiones/día y tiene una demanda insatisfecha permanente que no logra cubrir. Razón por la cual parte de los operadores de Creech son pilotos «en serio» que se bajaron de sus aviones reales y hoy hace la guerra por video. Es más aburrido, pero más barato para la USAF, y las posibilidades de ser misileado para el piloto… son menores. Los diseñadores gráficos también se orientan hacia el diseño web o incluso 3D. Hay también empleos civiles vinculados a drones: pilotos, mecánicos, fotógrafos. El marketing digital, con el llamado «growth hacking», se volvió un rol central en las empresas, y un motivo de furia para los usuarios de Internet cuyos hábitos de navegación y uso son sistemáticamente captados y vendidos. En recursos humanos se crearon cargos como «gerente de felicidad» para potenciar el buen clima laboral. La creciente preocupación por el medioambiente dio lugar a «gerentes de sustentabilidad». Por fuera de la tecnología, nadie imaginaba hace 10 años, por ejemplo la explosión de la zumba (el «fitness» casero). «Lo que más vemos son trabajos relacionados a tecnología de la información: programación, informática, sistemas. La alta demanda encuentra candidatos, sobre todo, en el ámbito freelance. Profesionales que quieren trabajar en proyectos puntuales, como desarrollo de páginas webs o aplicaciones para start-ups, pero que no compran el discurso de trabajo de 9 a 18. Las empresas que buscan empleados full-time la llevan más difícil», planteó Siseles. Un informe del Center for the Future of Work proyectó algunos puestos de trabajo que surgirán en los próximos diez años. Todos ellos cubren áreas diversas, pero comparten «tres C». El coaching: la ayuda a otras personas; el cuidado: mejora en la salud y el bienestar; y la conexión entre el hombre y la máquina, entre lo físico y lo virtual. Algunas profesiones parecen cercanas, otras más propias de ciencia ficción. Dentro del listado, están los «detectives de datos», una superación de los científicos de datos, encargados de desentrañar los «misterios» que se esconden en la Big Data, con conocimientos en investigación, matemática y leyes. Hace un par de décadas, estos cargos solamente existían entre los llamados «analistas» de las grandes agencias de espionaje. Hoy el espionaje es la vida misma, y los espiados, todos nosotros. También se proyecta la existencia de «oficiales de abastecimiento ético». Tendrán la función de garantizar la distribución del ingreso en el personal, e investigar los deseos de la empresa. Deberá tener capacidades en comunicación, análisis y negocios. ¿Qué tipo de diálogos tendrá un oficial de abastecimiento ético con un gerente de felicidad? La inteligencia artificial pisará fuerte en el futuro inmediato. Las compañías que la expriman tendrán, de acuerdo al informe, gerentes de desarrollo de negocios IA, expertos en «machine learning» y ventas. La realidad aumentada también avanzará con determinación y se estima que habrá constructores de viajes ficticios, ya sea históricos o actuales, a cargo de profesionales del cine, desarrolladores de videojuegos y gente con experiencia en 3D. Sólo los viajeros «en serio» se aburrirán interminablemente en los aeropuertos, entre vuelos cancelados o atrasados. En las próximas décadas, la gente vivirá más. Se necesitarán, entonces, los llamados «walkers» y «talkers» (caminantes y hablantes) con dotes en comunicación y empatía. En la aristocrática «Belle Époque», eran las damas de compañía de los muy ricos y muy longevos, dos grupos entonces muy coincidentes, pero entonces un mercado minúsculo. Por el mayor cuidado del cuerpo, habría consejeros de compromiso de «fitness» (buen estado aeróbico y nutricional) para asesorar y motivar a las personas, con saberes en nutrición, psicología y tecnología vestimentaria, los famosos «wearables», informática embedida en ropas y accesorios. Las ciudades del futuro, se especula, recopilarán datos de sus ciudadanos para garantizar su seguridad y bienestar. Harán falta «analistas de ciberciudades», en lugar de los viejos arquitectos urbanistas, como Le Corbousier. Los datos personales ya son un bien valioso, pero su precio se disparará al punto de crear «agentes de datos personales», brokers que vendan datos privados a las empresas y partidos, y ayuden a maximizar las ganancias  económicas y electorales. El fundador y dueño de Facebook podría jurar sin mentir que esta profesión ya existe. La biotecnología, la irrupción de la edición genética, creará la necesidad de expertos en comercializar las nuevas soluciones. Los «directores de cartera genómica» necesitarán experiencia en laboratorios y marketing. Con una población cada vez más vieja, creen que habrá «curadores de memoria personal», que crearán entornos virtuales a partir de los recuerdos de los clientes, jardincitos privados de memoria en soporte duro. Así, cuando llegue la decadencia cognitiva, sería menos traumática. La última área que explora el documento son los negocios online. Por un lado, se proyecta la figura del «sherpa de tienda virtual», un asistente que oriente, escuche y entienda las demandas de los clientes dentro de una oferta online cada vez más amplia. A su vez, plantean que habrá un «sastre digital» en los locales de ropa; un modisto que vaya por vía informática a la casas de los clientes y les diseñe su vestimenta, según talla y gusto, mediante software «ad hoc». Uno se queda con la sensación de que los pronósticos de McKinsey en realidad son descripciones. De las que se han eliminado los inevitables aspectos negativos, sin duda.

Se aprobó la comercialización de la primera papa transgénica

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La Secretaría de Alimentos y Bioeconomía, dependiente del Ministerio de Agroindustria de la Nación, autorizó a la firma Tecnoplant SA a vender la semilla de una papa recombinada para resistir el virus PVY,  así como los productos y subproductos derivados de aquella. En carpetas, la presentación de la empresa de biotecnología se llama «evento TIC-AR233-5″. Dado que se trata de un desarrollo nacional de una empresa criolla y a la luz de las renuencias de Agroindustria a dar «luz verde» a especies recombinantes argentinas, ésta es una noticia sorprendente y bienvenida por partida triple. El virus PVY es endémico en Balcarce, Mar del Plata, Miramar y demás zonas de cultivo tradicional. En no pocas ocasiones, logró ocasionar pérdidas de hasta el 70% de la cosecha. Como noticia, tiene un cuarto valor agregado que la destaca: es buena para el productor local. Hay mlás: en la compra de Biosidus por fondos de inversión de los EEUU, firmada en otoño de este año, Tecnoplant parece haber quedado del lado argentino, es decir el grupo farmoquímico Sidus, propiedad de Marcelo Argüelles. Lo cual daría un quinto motivo para celebrar. Tras un licenciamiento desesperantemente largo, la papa de Tecnoplant finalmente está «bien de papeles», amparada para uso a campo por la resolución 2018-65-APN-SAYBI de Agroindustria, publicada en el Boletín Oficial, y con la información complementaria necesaria para cumplir con todos los criterios técnicos establecidos en una resolución anterior del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Tecnoplant fue fundada por la Dra. Bettina Panick a fines de los ’80 como firma dedicada a una tecnología entonces novedosa, la clonación de plantines cuyo «original» tenía características agronómicas perfectas. En 1992, Panick logró la hazaña de poder clonar Illex paraguaensis, es decir yerba mate, una especie que pese a siglos de cultivo seguía «genéticamente salvaje» (con un genoma muy variable). La yerba se había resistido una década entera a intentos de propagación clonal por los laboratorios de diversas empresas. En 1993 y debido a este desarrollo, Tecnoplant fue adquirida por la empresa de biociencias Biosidus, entonces parte del grupo farmaquímico Sidus, que la especializó en la dirección de los cultivos transgénicos. El «pack tecnológico» de resistencia al virus «Y» de la papa parece haber sido, al menos originalmente, un desarrollo del sistema científico argentino: era el tema de los Dres. Alejandro Mentaberry y Alejandro Bravo Almonacid, investigadores de carrera del CONICET en el INGEBI, un instituto porteño dedicado a ingeniería genética que a fines de los ’90 estaba en tratativas con Biosidus. Mentaberry y Bravo Almonacid también tenían otro «pack» en desarrollo contra el virus PLRV, especie con un prontuario aún mayor entre los productores argentinos. Si la información de AgendAR es correcta (y lo es), este proceso licenciatorio del PVY ha tomado casi dos décadas. Esto es una constante. El estado argentino genera los recursos humanos para que el país se vuelva una potencia en biociencias, empresas nacionales corajudas compran las patentes a su riesgo, y las autoridades regulatorias de la Nación se toman tiempos geológicos para autorizar las novedades, lo que genera pérdidas en toda la cadena que va desde los laboratorios hasta los productores. Tendencia que aparentemente ha seguido incólume a lo largo de muchos y muy distintos gobiernos nacionales. Andrés Murchison, secretario de Alimentos y Bioeconomía, señaló: «El SENASA es el encargado de evaluar la toxicidad, alergias y que no se deterioren los atributos nutricionales del cultivo, este último eslabón era el que faltaba».
  • Además dijo que se seguirá optimizando los procesos regulatorios de todo tipo de productos agrobiotecnológicos. 
«Es probable que se concreten más liberaciones antes de fin de año y ojalá todos ellos sean motor de nuestra bioeconomía», destacó. En este contexto, el funcionario informó que simultáneamente con la papa «hemos liberado un maíz de Monsanto que tiene una androesterilidad inducible (cuando se pulveriza con glifosato, en el momento específico de desarrollo de la planta, frena el avance del polen), y se controla mejor la genética para los semilleros». Traducido a idioma de productores, esto significa que la Monsanto (que hace medio año no existe oficialmente, dado que fue comprada por Bayer) logrará -o tratará de lograr- que el hombre de campo argentino no pueda quedarse con semilla propia para resiembra, la popular «bolsa blanca». El funcionario añadió: «Tenemos en cartera un algodón modificado, otros maíces resistentes a herbicidas y una soja resistente a la sequía». No aclaró cuáles son las empresas propietarias de tales eventos. Murchison parece tener alguna dificultad para diferenciar cosas que pueden alegrar al productor criollo de otras que probablemente no tanto, y también firmas argentinas de multinacionales. El Ministerior de Agroindustria parece estar respondiendo elípticamente a cuestionamientos de su lentitud y renuencia para licenciar eventos transgénicos nacionales que no hayan sido autorizados regulatoriamente en EEUU. El caso de libro es el genoma HB4 de Bioceres. Según AAPRESID, la poderosa Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa, el HB4 podría haber salvado 4,5 millones de toneladas de soja de la sequía del pasado verano. A la hora de ponerle costos a esta pérdida (y a la de trigo), Ignacio Crippa, de Indear, la empresa de I&D de Bioceres, dijo que el licenciamiento oportuno del HB4 en soja y trigo podría haber evitado pérdidas por casi 2000 millones de dólares entre ambos cultivos. Pero por lo que informó el sábado 11 de agosto La Nación Campo, el Ministerio seguirá «pisando» la autorización para pasar a campo de un trigo con la misma modificación, con el original argumento de que sería el primer trigo resistente a sequía del mundo. Lo cual, aparentemente, es malo (?).  Sería la primera vez que un vocero regulatorio argentino confiesa de un modo explícito que el Ministerio prefiere no autorizar eventos transgénicos que no tengan un licenciamiento externo. En buen castellano: los generados por las multinacionales de biociencias. Entendemos que a los funcionarios argentinos nada los tranquiliza más que cubrirse las espaldas. Tienen preferencia por hacerlo con un dictamen regulatorio estadounidense que certifique que un trigo con algunos genes de girasol, como el HB4, no perjudica al medio ambiente ni se come a los chicos. Pero licenciar primero en EEUU es carísimo, y se supone que el Ministerio de Agroindustria es nacional, independiente y técnicamente competente. ¿En dónde deja su notoria timidez a los científicos, biotecnólogos, empresas y productores argentinos? Con respecto al trigo transgénico HB4 resistente a extremos hídricos, Murchison dijo que en el Ministerio han evaluado la cuestión «pero la valoración de la Secretaría de Mercados, una de las tres patas para la aprobación junto a CONABIA y el SENASA, no fue positiva» Y agregó : «No hay un trigo modificado aprobado en el mundo». Lo dicho. Al parecer, ser el primero con un «game changer» tecnológico es contraproducente: Thomas Edison, su rival George Westinghouse, Henry Ford, Steve Jobs y Robert Swanson y Herbert Boyer (fundadores de Genentech) tal vez estarían en desacuerdo. Pero a admisión de parte de un funcionario argentino vivo, relevo de pruebas. Al evento finalmente autorizado, en Tecnoplant lo llaman «la papa vacunada contra el PVY». Para Murchison el impacto en la producción y comercialización será importante «porque estos cultivos (creemos que se refiere a la papa) son susceptibles a contraer muchas enfermedades provocadas por agentes fitopatogénicos (virus, bacterias y hongos), que provocan pérdidas de hasta el 70% de la producción». Interpretamos del galimatías anterior que la papa resistente a virus XVY de Tecnoplant-Sidus podría, efectivamente, infectarse con bacterias y hongos, pero tal vez menos que una previamente atacada por una infección primaria del virus. Probablemente sucede como con las gripes humanas con virus epidémico A: pueden hacer a una persona más susceptible a una sobreinfección bacteriana que lleve a una bronquitis o una neumonía. Esta técnica permite al productor de papa bajar costos de manejo y optimizar la calidad del producto final. El virus PVY que afecta al cultivo de la papa es el segundo más destructivo, luego del PLRV. Se almacena en los tubérculos infectados y se transmite por áfidos (pulgones, en el campo), pero también a través de maquinarias y herramientas contaminadas, lo que lo hace muy difícil de atacar. Hubo empresarios biotecnológicos argentinos que intentaron cultivar papas en zonas vírgenes de virus PVY y PLRV, tierras desérticas ribereñas del Río Colorado con bajo costo de oportunidad. Su idea era ir bajando por las orillas a medida que la tierra se iba contaminando «inevitablemente» de esta plaga viral debido al cultivo. Para ello, en su momento el Dr. Hugo Yanosky trató de persuadir a INVAP, la firma de tecnología nuclear y espacial barilochense, de que desarrollara una turbina hidráulica «de pasada», capaz de montarse y desmontarse rápidamente, para irla moviendo a lo largo de las orillas del Colorado y así dar electricidad a un cultivo trashumante. Así de tentador es el negocio de la papa, y así persistente es este virus. Ahora el desarrollo de Tecnoplant rompe al menos el eslabón central de la cadena de transmisión: los tubérculos dejan de ser un reservorio fácil. Nuestras felicitaciones a los argentinos que armaron esta jugada. El proyecto de este tubérculo fue desarrollado por científicos del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biotecnología dependiente del CONICET, que lograron la resistencia al virus PVY (Potato Virus Y), cuya licencia del uso del evento estará a cargo de la empresa Tecnoplant, del grupo Sidus.

El único sector de ventas al consumidor que ganó mercado

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El canal de los mayoristas es uno de los menos afectados por la retracción del consumo. Mientras los supermercados y almacenes en conjunto arrastran datos negativos en las ventas, este año empresas como Makro, Diarco, Yaguar o Vital “vienen surfeando la ola”, describe Diego Gizzi, analista de la consultora Nielsen. En lo que va del año, los mayoristas vendieron 3,6% más en volumen respecto del mismo lapso del año anterior, con una facturación que aumentó 22,8%. Ese dato, no obstante, fue inferior al 29,5% de la inflación registrada en ese período. Si se tiene en cuenta la evolución del negocio, sólo en junio, la suba fue del 0,3% frente a una facturación del 25,1%. Alberto Guida, titular de la Cámara de Distribuidores Mayoristas (CADAM), explica las ventajas del sector respecto de los otros canales de comercialización: “En principio, la estrategia de posicionarse con precios más bajos que el resto del mercado los fortalece en este contexto recesivo”, dice. Pero además, la buena performance que tuvo el sector en 2016 y 2017, “los encontró -este año- mejor parados”, completa Gizzi. Con todo, las estrategias para seguir seduciendo clientes no se detienen para estos comerciantes. Por eso, durante el último congreso del sector que se hizo el miércoles pasado, el tema central fue cómo venderle a los millennials y cómo reaccionan estos frente a una misión de compra. «No sólo son la generación del presente sino también la del futuro”, enfatiza el titular de CADAM. Hoy, el 50% de los consumidores locales pertenece a esta generación, que tiene entre 21 y 37 años (millennials). Y hacia 2025, sumados a los centennials, se estima que serán el 75%”, dice Catalina Pirola, ejecutiva de Retail Services, de Nielsen. Frente a este escenario, las empresas están en transición, cuentan los analistas: «Mientras antes pensaban que el tema de la sustentabilidad era un plus para sus productos, ahora ya es obligatorio”, aseguran. Básicamente porque “el 51% de estos compradores se toma el trabajo de mirar las etiquetas, de testear que los productos no sólo tengan beneficios para ellos, sino también para la comunidad y el medio ambiente. Y además están dispuestos a pagar más por esto eso”, explica la analista. Otras diferencias, según cuentan los analistas de Nielsen son: ​
  • Su mayor conexión con la tecnología (el 70% consulta en las redes sociales antes de comprar algo),
  • Su propensión a la «economía compartida»;
  • Su mayor interés por los productos nuevos,
  • La necesidad de estar el menor tiempo posible en la tienda de compra.