Crean una célula sintética capaz de crecer y reproducirse

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Durante décadas, los científicos intentaron responder una de las preguntas más profundas de la biología: cuál es la combinación mínima de componentes químicos necesaria para generar algo parecido a la vida. Ahora, un equipo de la Universidad de Minnesota presentó un avance que los acerca a ese objetivo. Construyeron una célula sintética capaz de alimentarse, crecer, copiar su material genético, dividirse y transmitir ventajas genéticas a las generaciones siguientes.

El trabajo fue liderado por Katarzyna Adamala junto con Nathaniel J. Gaut, Christopher Deich, Brock Cash, Tanner Hoog y Aaron E. Engelhart. Los resultados fueron difundidos a través de un manuscrito científico que aún se encuentra en revisión de pares para su publicación en una revista especializada.

El trabajo fue liderado por Katarzyna Adamala junto con Nathaniel J. Gaut, Christopher Deich, Brock Cash, Tanner Hoog y Aaron E. Engelhart. Los resultados fueron difundidos a través de un manuscrito de 190 páginas que aún se encuentra en revisión por pares para su publicación en una revista especializada.

El camino hacia la publicación no estuvo exento de obstáculos. Según relató Adamala, el trabajo fue enviado inicialmente a la revista científica Cell, una de las publicaciones de mayor prestigio en biología molecular, pero fue rechazado. De acuerdo con la investigadora, los evaluadores argumentaron que el avance no podía considerarse estrictamente biología. Tras esa decisión, el equipo decidió difundir el manuscrito y presentar los resultados públicamente. Este miércoles, medios como The New York Times, CNN y la revista especializada Quanta Magazine publicaron artículos sobre el desarrollo.

El avance busca responder una pregunta que inquieta a los científicos desde hace más de un siglo: cuáles son los componentes mínimos que necesita un sistema químico para exhibir propiedades asociadas a la vida. Comprender ese límite podría ayudar a investigar el origen de los primeros organismos y desarrollar nuevas herramientas para la biotecnología.

La estructura fue bautizada SpudCell y fue ensamblada a partir de componentes químicos no vivos. Según los investigadores, se trata del primer sistema construido completamente desde cero que logra reunir en una misma plataforma procesos como alimentación, crecimiento, replicación genética, división celular, competencia por recursos y selección.

“Presentamos una célula mínima sintética con un genoma completamente definido de 90 kilobases, capaz de atravesar múltiples generaciones de ciclo celular, selección y reproducción”, escribieron los autores en el estudio.

El genoma de SpudCell contiene unos 90.000 pares de bases distribuidos en siete moléculas de ADN. La cifra es diminuta en comparación con los cerca de 3000 millones de pares de bases del genoma humano.

A diferencia de las células naturales, que contienen millones o incluso miles de millones de moléculas, SpudCell fue diseñada como una versión extremadamente simplificada. Según explicó Adamala a CNN, contiene entre 150 y 200 tipos de moléculas y fue construida pieza por pieza a partir de componentes químicos definidos. Esa característica permite a los investigadores conocer con precisión cada uno de sus elementos y modificar el sistema de manera controlada.

Uno de los aspectos más destacados del trabajo es que las células sintéticas mostraron un comportamiento similar al de la selección natural. Los investigadores introdujeron una modificación genética que aumentaba la producción de una proteína relacionada con la alimentación celular. Las variantes que portaban esa modificación crecieron más rápido y generaron más descendientes que las demás.

En las conclusiones del estudio, los autores señalaron que “la mutación beneficiosa produce más descendientes”, un resultado que vincula crecimiento, reproducción y ventajas genéticas dentro de una población de células sintéticas.

Sin embargo, los investigadores son cautelosos a la hora de describir el alcance del hallazgo. Aunque SpudCell exhibe muchas de las propiedades que suelen asociarse con los organismos vivos, no sostienen que hayan creado vida.

“La vida no es algo binario. Por eso dudo en llamarla viva. No existe una línea clara, por mucho que nos gustaría que existiera”, señaló Adamala en declaraciones a The New York Times.

La propia investigación reconoce limitaciones importantesLa célula todavía no puede fabricar sus propios ribosomas, las estructuras responsables de sintetizar proteínas en las células naturales. Por esa razón debe recibir componentes esenciales desde el exterior y cada linaje suele extinguirse después de entre cinco y 10 generaciones.

El mecanismo de división también difiere del utilizado por las células presentes en la naturaleza. Las bacterias y otros organismos emplean estructuras internas equivalentes a un citoesqueleto para organizar el proceso. SpudCell carece de ese sistema y, en cambio, utiliza proteínas que se acumulan sobre la membrana hasta generar una deformación que termina separando la célula en dos células hijas.

Cada generación requiere además una nueva alimentación por parte de los investigadores. Según explicó Adamala a CNNel proceso completo demanda unas 12 horas a una temperatura cercana a los 30 grados. La velocidad es muy inferior a la de bacterias comunes como Escherichia coli, que pueden dividirse aproximadamente cada 30 minutos.

SpudCell realiza los comportamientos que suelen utilizarse para distinguir lo vivo de lo inerte: se alimenta, crece, replica su genoma, se divide y atraviesa procesos de selección; sin embargo, es mucho más simple que cualquier célula natural”, afirmaron los investigadores en un comunicado citado por el medio neoyorquino.

Especialistas ajenos al trabajo también valoraron la relevancia del desarrollo. John Glass, investigador del J. Craig Venter Institute y referente mundial en biología sintética, afirmó al New York Times que “el equipo de Kate Adamala diseñó y construyó una célula sintética no viva que está mucho más cerca de estar ‘viva’ que cualquier otra producida hasta ahora por la biología sintética de construcción desde cero”.

Más allá del debate sobre si puede considerarse una forma de vida, los científicos sostienen que el sistema ofrece una herramienta experimental inédita para estudiar procesos biológicos fundamentales. Al conocer todos sus componentes, resulta más sencillo identificar qué funciones son esenciales y cuáles aparecieron más tarde durante la evolución de los organismos vivos.

El trabajo también se apoya en décadas de investigación sobre las llamadas células mínimas. En 2010, investigadores del J. Craig Venter Institute lograron desarrollar organismos con genomas sintéticos capaces de dividirse. La diferencia es que aquellos experimentos partían de células naturales previamente existentes. SpudCell, en cambio, fue construida desde componentes químicos no vivos.

Para los autores, el objetivo final no es únicamente responder preguntas filosóficas sobre qué distingue a la vida de la materia inerte. También esperan que este tipo de sistemas sirvan en el futuro como plataformas de ingeniería biológica para desarrollar medicamentos, producir sustancias de interés industrial o diseñar nuevas aplicaciones ambientales.

“Este trabajo presenta el primer ejemplo de un ciclo celular, selección, competencia y reproducción en células sintéticas mínimas creadas a partir de componentes no vivos”, concluye el manuscrito de 190 paginas y cierra: “Esto nos acerca a definir cuál podría ser la composición química mínima de la vida”.

Un parche de membrana amniótica evita una cirugía compleja

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En septiembre de 2023, Jimena Rodrigo, integrante del staff del Servicio de Cirugía Plástica del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas «Norberto Quirno» (CEMIC), se enfrentó a un paciente para el que las alternativas empezaban a agotarse. Un hombre con mieloma múltiple en tratamiento de quimioterapia llevaba meses conviviendo con una úlcera glútea que no cedía: había surgido tras una infección por una inyección intramuscular mal aplicada y había resistido todos los tratamientos convencionales. La quimioterapia había dejado sus plaquetas tan bajas que cualquier intervención implicaba un riesgo serio de sangrado. Y por motivos religiosos, el paciente descartaba procedimientos que pudieran requerir transfusiones.

El quirófano, que en otro contexto hubiera sido el paso lógico, acá era una apuesta demasiado costosa. Rodrigo propuso algo distinto: dividió la herida en dos sectores y aplicó un tratamiento diferente en cada uno.  La primera mitad recibió una matriz de colágeno de origen bovino, un biomaterial que se usa habitualmente para preparar el tejido antes de un injerto; la otra, un apósito elaborado a partir de membrana amniótica humana. Al mismo tiempo, tomó biopsias de ambas zonas y las envió a un equipo de investigadores del CONICET para analizar qué estaba pasando en el tejido a nivel celular y molecular: “Le propuse comenzar con membrana amniótica humana en la mitad de la herida y con un apósito de membrana bovina en la otra, para poder evaluar cuál de las dos terapias era más efectiva para el cierre de la lesión”, recuerda.

Apenas 49 días después de iniciado el tratamiento, donde se había aplicado membrana amniótica la regeneración era más rápida, la inflamación había bajado y el tejido mostraba una organización más madura. El equipo decidió extender ese tratamiento a toda la lesión y cinco meses después del inicio, la úlcera se había cerrado por completo. Ese caso dio origen al trabajo cuyos resultados se publicaron recientemente en la revista International Journal of Molecular Sciences. El estudio fue realizado por un equipo integrado por investigadores del Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP, CONICET-UNLP, asociado a CICPBA) y de la Unidad 4 del Centro de Medicina Traslacional (U4-CEMET) del Hospital El Cruce, junto con profesionales del CEMIC. La primera autora del trabajo es María Ximena Guerbi, becaria del CONICET en el CEMET.

La investigación permitió explicar por qué los apósitos de membrana amniótica favorecen la regeneración de heridas complejas. Esta membrana es la capa más interna de la placenta, la que envuelve y protege al feto durante toda la gestación. Después del parto, ese tejido (que en condiciones normales sería descartado) puede procesarse y conservarse para aplicaciones médicas. Su utilización no es nueva: “El uso de la membrana amniótica es histórico, yo me animo a decir que es una medicina ancestral. Es un órgano sobre el cual hay un conocimiento profundo”, señala Griselda Moreno, investigadora del CONICET en el IIFP e integrante del equipo que realizó el estudio.

Ese conocimiento se explica por la enorme cantidad de componentes biológicos que concentra. La membrana amniótica contiene células con capacidad regenerativa, factores de crecimiento, citoquinas que regulan la respuesta inflamatoria, distintos tipos de colágeno, laminina y microvesículas liberadas por las propias células, todos elementos que participan de los procesos naturales de reparación de los tejidos: “Es la membrana que está en gestación y funciona como un espejo biológico que regula un montón de procesos”, resume Moreno.

Esa complejidad también permite entender por qué se comporta de manera diferente a otros materiales utilizados habitualmente para tratar heridas. En el estudio, los investigadores la compararon con una matriz de colágeno de origen bovino, un biomaterial ampliamente utilizado para preparar una herida antes de un injerto. Mientras este último aporta principalmente una estructura física sobre la que las células pueden crecer, la membrana incorpora además señales biológicas que intervienen activamente en la regeneración del tejido: “La matriz bovina es simplemente una estructura de la dermis de una vaca. La membrana amniótica es mucho más rica y además es humana”, sintetiza Rodrigo.

Esa riqueza también se expresa en el soporte sobre el que las células se organizan. En todos los tejidos del organismo existe una red de proteínas y otras moléculas que le dan unidad, estructura y regula la manera en que se comunican entre sí: la matriz extracelular, que desempeña un papel fundamental durante la cicatrización. Moreno la explica con una analogía: “En una casa tenés el cemento pero si no le ponés los hierros para las vigas, la casa se viene abajo. La matriz cumple esa función: sostiene a las células, les da un lugar donde organizarse y les indica cómo formar un tejido. Por eso es tan importante como las propias células”.

Los análisis realizados sobre las biopsias mostraron justamente ese efecto. En la zona tratada con membrana amniótica, las fibras de colágeno presentaban una organización más homogénea y madura, compatible con un proceso de cicatrización ordenado y sin fibrosis. En el sector tratado con la matriz bovina, en cambio, se observó una reacción de cuerpo extraño (una respuesta esperable frente a un material que el organismo no reconoce completamente como propio) junto con una persistencia mayor de los procesos inflamatorios.

Del quirófano al domicilio

La membrana amniótica se utiliza en medicina desde hace décadas, pero el formato con el que se presenta condiciona en gran medida su uso. Tradicionalmente, se empleó criopreservada, una modalidad que requiere mantener el tejido a temperaturas cercanas a los -80 °C, con una cadena de frío permanente y realizar su colocación en el ámbito quirúrgico. Esas condiciones limitan tanto su disponibilidad como las posibilidades de extender el tratamiento fuera de centros altamente especializados.

El trabajo analizó una alternativa desarrollada en la Argentina por la Asociación Civil para el Progreso de la Tecnología Médica de Tejidos (AMNIOSBMA), una ONG de base tecnológica que funciona como banco de membrana amniótica humana obtenida a partir de placentas donadas por maternidades y hospitales. Desde 2021, la organización produce distintos derivados de ese tejido para uso médico y ya registra más de 2000 pacientes tratados, principalmente por patologías oftalmológicas y pie diabético.

En este caso, la membrana se procesa hasta obtener un compuesto homogéneo que luego se liofiliza: se congela, se elimina su contenido de agua y se transforma en un apósito seco, de mayor espesor que los parches utilizados habitualmente en otros países. “En el resto del mundo se utilizan parches de membrana amniótica que son muy finitos, casi como un papel de calcar. Lo que nosotros usamos es un homogenato, un apósito más grueso. Eso es solamente en la Argentina y le aporta una matriz mucho más sólida a la herida”, explica Rodrigo.

Flavia Michelini, doctora en Ciencias Químicas e investigadora adjunta del CONICET en el Centro de Medicina Traslacional del Hospital El Cruce, explica que el resultado es un biomaterial que puede conservarse hasta tres años a temperatura ambiente sin perder sus propiedades biológicas. Una vez colocado sobre una herida exudativa, el propio líquido que libera el tejido lo rehidrata y reactiva progresivamente los factores de crecimiento, las citoquinas y el resto de los componentes que favorecen la regeneración. Al no depender de una cadena de frío ni requerir necesariamente una intervención quirúrgica, el tratamiento puede continuarse, en determinados casos, fuera del hospital.

Eso no significa que todas las heridas puedan tratarse de la misma manera. La indicación depende del tipo de lesión y del estado general del paciente: “No es lo mismo una herida de pocos centímetros, plana y vital, que una herida profunda, con tejido necrótico, un hueso expuesto o una fractura expuesta”, aclara Rodrigo, quien el mismo día de la entrevista había utilizado membrana amniótica durante una jornada completa de cirugías reconstructivas.

Aunque el caso publicado mostró una evolución clínica llamativa, lo novedoso del estudio fue haber podido observar qué ocurría dentro del tejido mientras la herida cicatrizaba y aportar evidencia experimental: “Hace un montón de años utilizamos estos apósitos y con buenos resultados. Teníamos evidencia clínica. Veíamos que los pacientes mejoraban pero necesitábamos demostrar científicamente por qué pasaba eso”, afirma Rodrigo. Los análisis revelaron un proceso activo de angiogénesis, es decir, de formación de nuevos vasos sanguíneos, en la zona tratada con membrana amniótica. Esa mayor vascularización mejora el aporte de oxígeno y nutrientes al tejido en regeneración y contribuye a una reparación más estable.

Del laboratorio a los pacientes

El trabajo es también un ejemplo de medicina traslacional, un enfoque que busca conectar la práctica clínica con la investigación básica para que ambas se retroalimenten. En este caso, la pregunta surgió frente a un paciente concreto, llegó al laboratorio mediante el análisis molecular de las biopsias y regresó al consultorio convertida en evidencia científica: “Nosotros somos los médicos que le damos al CONICET la materia prima. Somos el nexo entre el científico y el médico que está tratando al paciente. Ellos le dan sentido, y luz, a lo que estamos haciendo”, resume Rodrigo.

Sin embargo, sostener ese circuito requiere recursos. Los análisis moleculares que permitieron caracterizar el tejido demandan reactivos e insumos de alto costo que dependen de subsidios de investigación, hoy cada vez más escasos: “Cuando uno dice que va a analizar marcadores moleculares parece algo abstracto, pero solamente las columnas que utilizamos cuestan entre mil y mil quinientos dólares”, explica Moreno. Sin ese financiamiento, trabajos como este difícilmente podrían realizarse.

El objetivo final del equipo es que esta evidencia facilite el acceso de más pacientes a este tipo de tratamientos. Los apósitos producidos por la ONG AMNIOSBMA ya se utilizan en distintas instituciones del país, y pueden ser solicitados por otros equipos médicos siguiendo los protocolos establecidos. Para las investigadoras, el desafío ahora es ampliar el conocimiento científico sobre los mecanismos de regeneración y lograr que esa información se traduzca en una práctica cada vez más extendida. “Ojalá todos los pacientes que la necesiten puedan tener acceso, que todos los médicos que todavía no conocen esta herramienta puedan incorporarla y que podamos seguir investigando para entender cada vez mejor cómo funciona”, concluye Moreno.

Matías Ortale

Están vaciando la Comisión Nacional de Energía Atómica

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La gestión de Javier Milei volvió a avanzar con su desguace en la ciencia a través de un despido masivo de profesionales, técnicos y administrativos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Los gremios lo calificaron como una «medida brutal» y estiman que unas 170 personas quedarán sin trabajo. Los empleados, que decidieron protestar dentro de cada sede atómica del país a la espera de respuestas, fueron reprimidos por efectivos de la Gendarmería dentro del edificio central de Núñez.

Al conocerse las comunicaciones oficiales con los despidos, los trabajadores comenzaron a manifestarse esta mañana en los pasillos de la sede principal. La llegada de la Gendarmería tensionó el ambiente, con el titular de la CNEA, Martín Porro, refugiado dentro de su oficina por temor a las reclamos en aumento. Cerca de las 16, los uniformados avanzaron a palazos sobre los trabajadores, que intentaban resistir.

«Paren un poco, enfermos», se escuchaba gritar a una mujer asustada en un video que se viralizó en redes. Luego, el presidente del organismo fue escoltado y retirado del lugar, envuelto en abucheos e insultos, tras horas de estar alojado dentro de su oficina. Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunciaron la ocupación del edificio hasta que sean reincorporados todos los cesanteados.

«No hay ningún tipo de criterio; los gerentes de área no tomaron las decisiones. Nadie entiende cómo surgió la situación. Estamos en la sede central adentro esperando que alguien nos dé una explicación», dijo la delegada de CNEA por ATE, Carolina Komar.

Si bien explicó que aún se desconoce la cantidad exacta de despidos, otras fuentes estiman que se quedarán sin trabajo 170 personas, quienes poseen con el Estado nacional un contrato de trabajo a plazo fijo con finalización este miércoles 1 de julio. En total, son 350 contratados en esta modalidad y no se sabe por qué se discontinúan algunos y se mantienen vigentes otros. Desde ATE aseguraron a este medio que hay concentraciones «en cada centro atómico del país» en reclamo de explicaciones.

Minutos antes de la represión de Gendarmería esta tarde, los empleados mantenían una protesta pacífica en reclamo de explicaciones de las autoridades. «Llena la sede central, con las autoridades custodiadas por la Gendarmería para garantizar el despido de cientos de compañeros, que tienen tareas en laboratorios y áreas técnicas, cuando lo que tenemos que conseguir son aumentos salariales», dice una trabajadora en otro video.

Rodeada de decenas de personas que reclamaban apiñados en los pasillos con bombos y redoblantes, la mujer cuestionaba al Gobierno de Milei por decidir el envío de efectivos para intentar callar a los empleados. «Para más y mejor desarrollo tecnológico, el Gobierno manda a la gendarmería y despide compañeros», se queja, sin saber que luego avanzarían sobre ellos.

Una situación similar se vivió desde el mediodía en las afueras del Centro Atómico Bariloche, ubicado en Bustillo 9500, donde se congregaron decenas de empleados para protestar con pancartas, frente a la presencia de Gendarmería Nacional. Según pudo saber este medio, en esa sede hubo 62 trabajadores que recibieron la notificación oficial de que no continuarán en su trabajo. 

Por su parte, en el Centro Atómico Ezeiza también decenas de empleados realizaron un «aplausazo» mientras recorrían el predio para repudiar la decisión del organismo. 

Los despidos se dieron en paralelo a la primera conferencia de prensa del nuevo vocero, Adrián Ravier, quien quiso resaltar la motosierra de Milei sobre los empleados estatales y citó el caso de la propia CNEA. En concreto, Ravier celebró que durante la gestión libertaria se pasó de 645 cargos a 272, un 57,83% menos.

Según un último informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI), desde que Milei llegó a la Casa Rosada el Presupuesto del organismo estatal se redujo en un 45,4%.  También advirtieron que los salarios perdieron un 32,1% desde noviembre del 2023, que es uno de los principales reclamos de los gremios.

Cómo fue el mail que recibieron

Durante la mañana de este miércoles, los trabajadores recibieron la siguiente comunicación en sus casillas, firmada por Alejandro Lemos, gerente de Recursos Humanos del organismo. «Por la presente, y conforme lo instruido por la autoridad competente, se le notifica por esta vía, y mediante el envío de Carta Documento al domicilio declarado en su legajo, que el contrato de trabajo a plazo fijo que lo vincula con la Comisión Nacional de Energía Atómica finalizará definitivamente el próximo día 30 de junio de 2026, por vencimiento del plazo pactado, y no será renovado ni prorrogado», dice el mail.

Marcha al edificio central y falta de diálogo

Desde que trascendieron los despidos, los gremios anunciaron una convocatoria para marchar este miércoles a las 9 horas a la sede central de CNEA. «No al vaciamiento, no a la entrega», planteó el gremio al anunciar la movilización, de la que se espera participen organizaciones sindicales, científicas y sociales.

«Las desvinculaciones afectan a profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino. La medida genera un profundo malestar porque contradice las últimas versiones que habían trascendido desde la propia institución, que apuntaban a la renovación de la totalidad de los contratos hasta fin de año», indicaron en un comunicado conjunto ATE CNEA y la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (APCNEAN).

En el escrito, los gremios advirtieron por la «falta de diálogo con las autoridades», que tienen desde diciembre de 2025 al ingeniero Martín Porro como presidente de la CNEA. «Mientras cientos de familias esperan una definición sobre su futuro laboral, la conducción de la CNEA mantiene cerrados los canales de negociación y no brinda respuestas a los reclamos de los trabajadores», reclamaron.

Javier Peverelli

Comentario de AgendAR:

Me pregunto qué van a hacer estos contratados con sus vidas. Y qué va a hacer la CNEA sin ellos, o la Argentina sin la CNEA.

Ahí entre los expulsados tenés incluso gente doctorada o con grado de magister en física y química nuclear, y en diversas ingenierías. Técnicos fogueados, a rolete.

Durante los gobiernos de Menem, De la Rúa y Macri ha sido una constante el evadir la incorporación de expertos, algunos de más de 40 años a planta regular. Se naturalizó tener a casi 400 personas colgando del piolín de un cargo de becario y/o contratado, muy sin vacaciones, jubilación o derecho alguno, con renovación (o no) de contrato cada 3 meses, fáciles de cesantear sin indemnización.

La ofensiva antinuclear viene desde ambas puntas del plantel. El gobierno «reestructuró» la alta jerarquía de la CNEA, y redujo los cargos superiores en 57,83%. De 645 puestos quedaron 272. Y contando.

De todos modos, algunos de los que tenían plaza regular también se van sin que los echen.

En general, debido a un combo perfecto de proyectos truncos y de muy malos salarios, incluso medidos contra expertos equivalentes del CONICET, el INTI y el INTA. Casos de tapa de libro de proyectos liquidados o desvirtuados: la central nuclear compacta CAREM, cuyo modelo de validación tecnológica en el predio de las Atuchas 1 y 2 fue interrumpido con un 85% de avance de obra, y el reactor multipropósito RA-10 de Ezeiza, obra a punto de culminar y entrar en servicio.

El RA-10 en particular es una mina de oro (cuando se ponga en marcha). El mercado mundial de radiosótopos este año llegó a a U$ 8230 millones, está creciendo a un 9,9% anual y este reactor, privilegiado por su diseño ultramoderno, puede capturar fácilmente el 20% de la demanda mundial, por falta de oferentes.

En 2030, está previsto un mercado de radioisótopos U$ 10.000 millones. De esa torta, la tajada argentina podría ser de U$ 1.000 millones.

Pero la terminación del RA-10 se paró a espera de dar en concesión privada la venta de radioisótopos y la operación, a cambio de un canon anual a la CNEA.

La suma es que la CNEA la están vaciando. En dinero, en instalaciones y en recursos humanos cuya formación insume 2 décadas, y resume 7 décadas de actividad nuclear. Sobre una planta inicial de alrededor de 3000 empleados, desde diciembre de 2024, la CNEA ya perdió algo menos de 500 expertos y técnicos, y sin tener que despedirlos.

Con una canasta básica familiar total de $ 1498 por mes (este mes), el 85% del personal de planta de la CNEA quedó bajo la línea de pobreza.

Daniel E. Arias

Pax Silica: Argentina se suma a la iniciativa de EEUU para el control de minerales y recursos de la IA

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El gobierno de Javier Milei dio una nueva muestra de alineamiento con la administración de Donald Trump. Argentina se incorporó a Pax Silica, una alianza estratégica impulsada por Estados Unidos que busca ordenar una nueva cadena global de valor alrededor de la inteligencia artificial, los semiconductores, los minerales críticos, la energía y la infraestructura tecnológica.

La novedad no se limita a un acuerdo diplomático. En el fondo, Pax Silica funciona como una plataforma geopolítica y económica para reunir a países considerados aliados o socios confiables en la provisión de insumos esenciales para la economía digital. En ese esquema, la Argentina aparece como un jugador potencial por sus recursos naturales, su capacidad energética y sus proyectos de infraestructura.

El concepto de Pax Silica remite al silicio, material central para la fabricación de chips y semiconductores, pero el alcance de la iniciativa es más amplio. Incluye desde minerales críticos e insumos energéticos hasta fabricación avanzada, centros de datos, infraestructura de inteligencia artificial, logística y cadenas de suministro seguras.

La lectura de Washington es que la próxima etapa de crecimiento económico estará marcada por la inteligencia artificial y que esa tecnología demandará una enorme cantidad de energía, minerales, capacidad de cómputo, infraestructura digital y proveedores confiables. En ese contexto, Estados Unidos busca reducir la dependencia de China en sectores estratégicos y ordenar una red de socios para competir por el control de los insumos que sostendrán la nueva revolución tecnológica.

Qué lugar puede ocupar Argentina

La Argentina no ingresa a Pax Silica como un país central en la fabricación de semiconductores, sino por los primeros eslabones de la cadena: minerales críticos y energía. Ese es el punto clave para entender el alcance de la incorporación.

El país cuenta con recursos de litio, cobre, uranio y otros minerales relevantes para la transición energética y la industria tecnológica. También tiene el potencial gasífero de Vaca Muerta, proyectos de generación eléctrica y una agenda oficial orientada a atraer inversiones de gran escala en infraestructura, minería, energía y nuevas industrias.

El canciller Pablo Quirno anunció en X la incorporación argentina a la iniciativa y explicó que Pax Silica es una coalición internacional impulsada por Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro vinculadas con la inteligencia artificial y las tecnologías avanzadas. Además, sostuvo que la participación permitirá al país integrarse a esfuerzos conjuntos para concretar inversiones, construir infraestructura y generar incentivos en distintos niveles de la cadena global de la IA.

El mensaje oficial también vinculó la adhesión con el acuerdo firmado en febrero entre la Argentina y Estados Unidos para fortalecer el suministro y procesamiento de minerales críticos. Ese antecedente funciona como una pieza previa dentro de la misma estrategia: transformar recursos naturales en un activo geopolítico y económico para captar financiamiento, tecnología y proyectos de largo plazo.

Inversiones: una oportunidad, pero no automática

Uno de los puntos centrales es el eventual acceso a financiamiento. La adhesión a Pax Silica no implica inversiones automáticas, pero sí puede mejorar la posición de la Argentina para competir por proyectos vinculados a infraestructura tecnológica, centros de datos, energía, minería y procesamiento de recursos críticos.

Según la información difundida, el esquema podría abrir la puerta a instrumentos de financiamiento vinculados a Estados Unidos, como la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional, además de un futuro fondo asociado a la iniciativa. La clave estará en transformar la firma política en proyectos concretos, con contratos, permisos, infraestructura y condiciones de largo plazo.

En ese punto, la discusión se conecta con la agenda local del Gobierno para captar inversiones de gran escala. El régimen de incentivo para nuevas industrias, conocido como Súper RIGI, apunta justamente a atraer desembolsos en sectores que todavía tienen bajo desarrollo en la Argentina, como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología, hidrógeno, GNL e infraestructura tecnológica.

Para el país, el desafío será no quedar limitado al rol de proveedor de materias primas. Pax Silica puede funcionar como una puerta de entrada a cadenas globales de mayor valor agregado, pero eso dependerá de la capacidad para avanzar en infraestructura energética, logística, procesamiento de minerales, centros de datos y servicios basados en conocimiento.

La disputa de fondo con China

Pax Silica también debe leerse como parte de la competencia global entre Estados Unidos y China. Washington busca construir una red de países aliados para asegurar insumos críticos y reducir vulnerabilidades frente al peso de Beijing en minerales, manufactura tecnológica y cadenas industriales.

China consolidó en los últimos años una posición dominante en varios segmentos de minerales críticos, tierras raras, procesamiento industrial y componentes necesarios para la economía tecnológica. Frente a ese escenario, Estados Unidos impulsa una estrategia para garantizar proveedores alternativos, movilizar capital privado y fortalecer cadenas de suministro consideradas sensibles para la seguridad económica.

La incorporación argentina se inscribe en ese tablero. Para Washington, el país puede aportar recursos naturales y energía. Para la Argentina, el gobierno de Milei espera convertir esos activos en inversiones, exportaciones, empleo calificado y desarrollo de infraestructura.

El ingreso a Pax Silica no resuelve por sí solo los problemas de financiamiento ni garantiza proyectos inmediatos. Pero ubica a la Argentina dentro de una alianza con la que Estados Unidos buscará definir quiénes proveerán los insumos, la energía y la infraestructura que demandará la expansión global de la inteligencia artificial, en competencia con China.

Base aérea de Tandil sin hangares para los F-16, siguen guardados en Río Cuarto

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A pesar de que el presupuesto 2026 asignó $20.000 millones para la modernización tecnológica de las instalaciones, fuentes castrenses señalaron que la mayor parte de los recursos se destinó al Área Material Río Cuarto, en Córdoba, donde ya permanecen los primeros aviones llegados en diciembre pasado.

 Las obras pendientes en Tandil incluyen una pista central, nuevos hangares, polvorines, sistemas de frenado y la readecuación de redes eléctricas, sin plazos certeros de finalización.

Ante este escenario, la Fuerza Aérea ya evalúa un «plan B»: si la brigada bonaerense no está lista para operar bajo los estándares de seguridad supervisados por Estados Unidos, los F-16 —incluidos los seis que arribarán próximamente— continuarán su estadía en Río Cuarto. El Gobierno mantiene reserva sobre el avance de las obras, amparándose en el secreto militar, aunque el ex jefe de Gabinete Manuel Adorni había confirmado que el acuerdo no limita el despliegue geográfico ni el uso del armamento.

Entrenamiento

Mientras tanto, pilotos y técnicos se entrenan en la Guardia Aérea Nacional de Arizona, y en marzo se inauguró en Tandil un Centro de Instrucción y Capacitación con un avión escuela para familiarizar al personal con el sistema.

Esperanza

 Se espera que antes de fin de año, una vez que los pilotos regresen de su formación, se realice el vuelo de bautismo de las aeronaves en cielos argentinos, un hito que, por ahora, parece tener su base más firme en Córdoba que en Tandil. 

UNLP: diseñan ventanas inteligentes para generar energía

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Una tendencia que se está generalizando en todo el mundo, y especialmente en Europa, es la de construir edificios que tengan balance energético cero, es decir, que consuman tanta energía como la que producen. Para esto, la superficie de los techos no es suficiente para instalar paneles solares, por lo que las ventanas deben ser aprovechadas de la mejor manera. Obviamente, allí no pueden instalarse paneles totalmente opacos que no permitirían el paso de luz y reducirían la visibilidad hacia el exterior.

Pero existen otras opciones, como sistemas que consisten en una ventana de doble vidrio con una película del lado interior que absorbe la luz, que puede ser de color rojo o amarillo, y luego remite parte de esos rayos a pequeñas láminas de paneles solares que se encuentran entre los dos vidrios en los bordes de la ventana, lo que permiten producir energía eléctrica. Los paneles son los típicos de silicio que se usan en los techos.

Los materiales que se usan para las ventanas son orgánicos para poder ser recuperados al fin de su vida útil y la película que se adhiere al vidrio tiene la propiedad de ser autorreparable con un tratamiento térmico. Es decir, que si se dañara con rayones o algún tipo de impacto, se puede calentar y desaparecen los daños.

Esta tecnología empezó a desarrollarse en los años noventa pero en ese momento no era económicamente viable. La reducción del costo de los paneles solares de los últimos años hizo posible que este tipo de soluciones hoy sean una alternativa real para buscar el balance energético de las construcciones.

Una tendencia que se está generalizando en todo el mundo, y especialmente en Europa, es la de construir edificios que tengan balance energético cero y para eso también deben aprovecharse las ventanas.

Gustavo Torchia, investigador del Centro de Investigaciones Ópticas (CIOP) que depende de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP-CIC-CONICET), dijo: “Como el espectro solar va más allá de la luz visible, nosotros buscamos usar los rayos cercanos al infrarrojo con nanopartículas en los colectores de polímero. Además de tener uno o dos colorantes, vamos a poder aprovechar la energía del infrarrojo para poder generar más electricidad, que es parte del espectro que en general no se usa en este tipo de dispositivos y es donde más eficiencia tienen los paneles solares de silicio. Todos los ensayos pasan por ver qué colores se puede convertir mejor en energía, cuál es el grosor ideal de la película y cuánta luz hay que dejar pasar para que la ventana cumpla su función de iluminar los ambientes. La transparencia de las ventanas debe ser mayor al 60% para poder cumplir con los estándares”.

Este tipo de colectores mejoran la eficiencia de los paneles solares que se encuentran en el borde de la ventana porque permiten dirigir la energía del sol a ellos. El objetivo de estas ventanas es que el edificio pueda generar toda la potencia eléctrica que necesite a lo largo del día. Los paneles solares tradicionales cambian mucho su rendimiento dependiendo la altura del sol sobre el horizonte y la mayor parte de la energía la producen al mediodía. Con el uso de los colectores se permite que más tiempo pueda funcionar a su potencia máxima.

Torchia también habló sobre la transferencia de la tecnología: “Dos empresas firmaron una carta de intención y mostraron su interés en el proyecto. Una es una productora de vidrios dobles herméticos (VDH) y la idea es que ellos puedan armar estas ventanas con la película dentro del VDH y los paneles para recolectar la luz, y luego poder sacar el cableado. La otra es una constructora de la ciudad de La Plata que quiere innovar en sus construcciones y se mostró interesada para usar este tipo de ventanas inteligentes”.

“Para construir una matriz energética autónoma y soberana necesitamos fortalecer el vínculo entre quienes producen conocimiento y quienes llevan adelante las políticas públicas», dijo Ghioni (der.), en la foto junto a Roberto Salvarezza, presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires.

El equipo de investigación trabaja en la manipulación de la luz a escala micrométrica para hacer divisores de potencia, canales de guiado de luz, sensores y filtros, mediante el uso de arquitecturas en el campo de la fotónica integrada. El equipo del CIOP trabaja en forma conjunta con PolNano, un laboratorio de Mar del Plata especializado en materiales poliméricos y nanoestructuras, particularmente en los materiales de la familia de los epoxy, que son los que dan lugar a estos vitrímeros. Entre los dos equipos de investigación hay unos 16 científicos trabajando en el proyecto.

El proyecto está siendo financiado gracias a una convocatoria del Programa de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida de la Provincia de Buenos Aires, qu mediante el programa Ciencia y Tecnología de Energías Bonaerenses busca financiar proyectos de investigación aplicada en energía de la provincia para el desarrollo tecnológico con impacto productivo y territorial. En la jornada de intercambio entre investigadores financiados por esta herramienta, el subsecretario de Energía de la provincia de Buenos Aires, Gastón Ghioni, dijo: “Para construir una matriz energética autónoma y soberana necesitamos fortalecer el vínculo entre quienes producen conocimiento y quienes llevan adelante las políticas públicas. La articulación entre el sector energético y el sistema científico-tecnológico, junto con una decisión sostenida en inversión, es la base de cualquier estratégica de desarrollo. Sin ciencia, tecnología e inversión no hay política energética capaz de garantizar el crecimiento, la inclusión y la soberanía que nuestra provincia y nuestro país necesitan”.

Este tipo de programas provinciales de financiamiento de la ciencia están adquiriendo cada vez mayor relevancia debido a la caída pronunciada de la inversión del Gobierno nacional en ciencia y tecnología. “Este programa es valioso porque permite trabajar con energías renovables pero también formar recursos humanos, con proyectos de vanguardia y e impacto inmediato en el sector productivo y social. Es muy importante poder mantener este tipo de financiamiento en estos momentos que hay tan poco apoyo nacional”, dijo Torchia.

Matías Alonso

El RIMI no arranca, y la UIA pide que el 20 % de los proveedores del RIGI sea argentino

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Los industriales argentinos presentaron al Congreso una propuesta de modificación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que contempla que los proyectos que sean aprobados por el Gobierno tengan reservado un 20% de proveedores locales.

«La UIA propone incorporar mecanismos que favorezcan una mayor participación de proveedores de bienes nacionales«, señala un informe de la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina en relación a las gestiones que lleva adelante el presidente de la entidad, Martín Rappallini.

El comunicado dice que «en concreto, la entidad propone replicar el porcentaje mínimo de inversión obligatorio del 20% del RIGI con aplicación exclusiva para bienes con valor agregado local, de modo de priorizar a los proveedores de bienes transables, y sin diluirlo en aquellos que de todos modos serán contratados localmente».

El tema se abordó este martes en la sede de la central fabril en Avenida de Mayo. La entidad sugiere «la adopción de esquemas de integración progresiva que permitan ampliar la participación de la oferta local a medida que los proyectos avancen en sus etapas de inversión y operación».

«La entidad también propone que se establezcan reglas claras con el sector privado para que se verifique si existen proveedores locales que se encuentren disponibles y en condiciones de mercado en cuanto a precio y calidad», agrega el comunicado.

Rappallini sostuvo que, “si la Argentina necesita regímenes de excepción para atraer inversiones, el desafío de fondo sigue siendo mejorar las condiciones bajo las que opera el conjunto de la industria”.

De ese modo, la central trata de poner en agenda nuevamente temas relacionados con la actividad del sector, golpeado por el cambio de condiciones macroeconómicas. Durante la primera mitad del año los empresarios tuvieron dos reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, de las cuales no lograron un mayor compromiso, más allá de apurar rebajas de impuestos. Algunos industriales plantearon que, dados los problemas que genera al sector la política de apertura combinada con retraso cambiario, sería conveniente que Rappallini levante el perfil público.

Según indica el último informe sobre Producto Bruto Interno (PBI) del primer trimestre, la industria registró una caída del 1,7%, en un contexto en el que la economía en su conjunto creció 2,7%.

Esta semana también se conoció que los industriales negocian con el Gobierno el retorno de financiamiento para el consumo bajo un esquema que sería igual al del denominado Cuota Simple, que reemplazó al Ahora 12. Se negocia una baja de encajes bancarios para que las entidades financieras puedan otorgar créditos con tarjeta.

Para los industriales, las previsiones de Caputo acerca de que se vienen «los mejores 18 meses» para la actividad, no serían tan creíbles, o al menos, suponen que la recuperación basada en la minería y el sector energético no tendría mayor impacto en el sector manufacturero, al menos que se aplique alguna política especial.

De acuerdo con datos propios, en la UIA se señala que la actividad de las fábricas está 10% abajo de 2022 y, en algunas ramas, está entre 25% y 30% por debajo. Frente a ello, consideran necesario que el Gobierno acelere la prometida reducción de presión fiscal.

Las inversiones del RIGI

De acuerdo con datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, desde su implementación, las inversiones presentadas al régimen ya superan los u$s133.000 millones. Del total relevado, más del 22% ya obtuvo aprobación oficial, mientras que una porción significativa continúa en diferentes etapas de evaluación administrativa.

La composición sectorial de las inversiones muestra un marcado enfoque en actividades asociadas a la minería y energética. En conjunto, estos dos sectores explican más del 99% del monto total presentado.

El RIMI no arranca

El Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) es el equivalente del RIGI pero para las pymes. Es para proyectos de inversión de entre u$s150.000 a u$s9 millones, según el tamaño de la empresa. Los beneficios que tiene el régimen son la amortización acelerada de bienes que se apliquen a los proyectos y la devolución anticipada de los créditos del IVA.

El Gobierno reglamentó el RIMI el pasado 13 de abril con el decreto 242/26, luego de la aprobación de la ley. Pero a más de dos meses de cumplido ese trámite, el Sistema de Gestión de Inversiones (SGI) no está habilitado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Es por ello, que el beneficio todavía no se ha podido poner en marcha.

Carlos Lamiral

INDEC: los argentinos tienen más de 280 mil millones de dólares fuera del sistema

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La inestabilidad de la economía argentina y los altos índices de inflación que marcaron al país en las últimas décadas generaron un deterioro de la moneda local. A lo largo de los años, ese proceso consolidó un hábito de larga data entre la población, que suele esquivar el peso y optar por el dólar u otras divisas extranjeras como refugio.

Ese movimiento se refleja finalmente en estimaciones y estadísticas oficiales, como los presentados el martes pasado por el Indec, que informó que los argentinos guardan fuera del sistema fondos por más de US$ 284.039 millones.

Los números fueron presentados por el ente estadístico en su informe trimestral “Balanza de pagos, posición de inversión internacional y deuda externa”, y corresponden al primer trimestre de 2026.

El dato estimado por el Indec se incluye en el segmento “Otras inversiones” de la sección de Posición de inversión internacional del organismo, y comprende el dinero que los argentinos tienen atesorado en cajas de seguridad, los fondos en cuentas bancarias declaradas en el exterior y los billetes guardados “bajo el colchón”, tanto en dólares como en otras divisas.

En una perspectiva de mediano plazo, la cifra se mantiene estable en los últimos años, en un contexto de estancamiento del nivel de actividad, caída de los ingresos y fragilidad en el mercado laboral, aun con la baja de la inflación registrada desde 2023.

El cuarto trimestre de 2025 estuvo marcado por una fuert demanda de dólares antes de las elecciones legislativas.
El cuarto trimestre de 2025 estuvo marcado por una fuert demanda de dólares antes de las elecciones legislativas.

La salida de capitales del sistema financiero local, la formación de activos externos y la dolarización de ahorros por parte de los ciudadanos es un proceso que desde hace décadas condiciona a la economía argentina, y atravesó a gobiernos y diferentes administraciones.

Sucesivas crisis económicas, cepos, confiscaciones de depósitos, inflación, cambios de moneda, déficit fiscal, emisión y pérdida del poder adquisitivo configuraron, además, un escenario de desconfianza hacia el sistema financiero local y de debilitamiento del peso, una moneda que para muchos argentinos con capacidad de ahorro no cumple con su función de resguardo de valor y refugio para ese capital.

El stock de dinero atesorado fuera del sistema se puede comparar con el último blanqueo de capitales impulsado por la gestión de Javier Milei en 2024. Bajo ese esquema, que incluyó la posibilidad de regularizar billetes y otros instrumentos financieros, el dinero en efectivo blanqueado fue de US$22.165 millones, según AFIP (hoy ARCA).

Al cotejarlo, es un monto que no llega a representar el 10% del total de ahorros estimados que los argentinos guardan fuera del sistema local. También se puede comparar el monto con las reservas brutas que informó el BCRA, que se ubican en US$46.937 millones. Es decir, los argentinos guardan fuera del sistema más de seis veces el activo en poder del ente monetario.

El informe del Indec también consideró otros segmentos en los cuales los argentinos mantienen sus ahorros fuera del sistema financiero local. Según lo publicado, en el concepto de “Inversión directa” (bienes, propiedades u otros activos físicos), los argentinos tenían declarados al último trimestre de 2025 US$55.563 millones. Son US$131 millones más que en el tercer trimestre del año y US$2732 millones en la comparación interanual.

La categoría “Inversiones de cartera”, que incluye títulos públicos, acciones y otros instrumentos financieros, asciende a US$117.399 millones, cifra que refleja una caída de US$1267 millones (1%) con respecto al trimestre anterior, y de US$13.085 millones en la comparación interanual.

Por último, el informe del Indec confirmó el resultado deficitario de la cuenta corriente. Es el saldo neto que refleja el ingreso y salida de divisas por bienes, servicios y otros rubros, que, en el primer trimestre del año, concluyó con un saldo deficitario de US$1651 millones, con un un “ingreso de capitales” en el período de US$2398 millones.

En 2025, el saldo anual de la cuenta corriente, según las estimaciones del Indec, fue deficitario en US$7582 millones.

A su vez, el organismo estimó que la deuda externa total del país en el primer trimestre creció hasta los US$321.783 millones. La cifra es US$2261 millones superior al cuarto trimestre de 2025.

Esteban Lafuente

Para hablar de sustentabilidad en Argentina ¿hay que decir que 1.400.000 niños pasan hambre? Sí

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María Laura Tinelli, directora de Acrux Partners, señaló la importancia de destinar tiempo y recursos a proyectos con impacto social.

El cambio climático y los desastres naturales convirtieron a la sustentabilidad en una temática de urgencia global. Las estadísticas hablan por sí solas: hoy consumimos 1,8 planetas a cuenta de generaciones futuras, mientras olas de calor e inundaciones arrasan a diario con ecosistemas y su biodiversidad.

Pero detrás de este escenario, existe un trasfondo mucho más profundo del que poco se habla: su impacto social. En el capítulo 10 del Summit de Sustentabilidad, organizado por LA NACION, María Laura Tinelli, directora de Acrux Partners —firma especializada en inversión de impacto, con foco en América Latina y Europa—, explicó de qué se trata esta “agenda silente” por qué es importante actuar hoy.

Para la experta, es fundamental pensar la sustentabilidad “de manera 360″. “La agenda silente está destruyendo muchas de las ganancias que estamos cosechando por el lado de la sustentabilidad en términos de biodiversidad, regeneración y de reducción del impacto que tiene el cambio climático en nuestras economías y países”, señaló.

Bajo esta línea, Tinelli indicó que en la Argentina 1,4 millones de niños pasan hambre extrema y que uno de cada diez niños tiene al menos tres de sus derechos básicos vulnerados, como el acceso a la educación, alimentación y vivienda digna. “Esta es una de las aristas del iceberg que no vemos”, apuntó.

En términos demográficos, Tinelli destacó que “todavía gozamos de un pequeño bono demográfico”: “Hay un 25% de la población que tiene más de 50 años y enfrenta ciertas determinantes como no poder acceder al empleo o permanecer en el empleo”.

Sin embargo, remarcó que solo cuatro de cada diez personas en edad jubilatoria tienen todos los aportes completos. A su vez, en el primer trimestre de 2026 hubo una caída del 55% en altas jubilatorias respecto del primer trimestre de 2024.

“Si pensamos que la tasa de natalidad de nuestro país bajó un 50% en los últimos diez años y el sistema de jubilación es cada vez más chico, en un contexto de alta informalidad de la economía, vemos que tenemos una crisis silente que viene construyéndose”, advirtió. Y agregó que aquel bono demográfico durará entre diez y 15 años.

“Si no empezamos hoy a hacer algo para construir acceso a oportunidades laborales y seguridad social, y equiparar la tabla entre hombres y mujeres, tenemos un gran detonador de una crisis social”, enfatizó.

Tinelli señaló que solo cuatro de cada diez personas en edad jubilatoria tienen todos los aportes completos
Tinelli señaló que solo cuatro de cada diez personas en edad jubilatoria tienen todos los aportes completosFabián Malavolta

Tinelli también sostuvo que la estructura social del empleo es “cada vez más precaria”. Específicamente, la tasa de informalidad del empleo (44,2%) presentó un aumento del 2,2% respecto al mismo trimestre del año anterior. Además del empleo informal, la mitad es empleo asalariado en negro y la otra mitad es cuentapropismo informal.

“Esta transición demográfica, en un contexto argentino donde todavía hay pobreza estructural extrema en muchas regiones y donde hay informalidad en el empleo, nos habla de un desafío muy grande y de una oportunidad que tiene una ventana”, dijo. No obstante, subrayó que aquella ventana es “muy chica” y que el momento de actuar es hoy.

“Tenemos una oportunidad de oro. Si no invertimos hoy en estas cuestiones, en diez años vamos a tener un problema aún mayor y en 15, cuando se acabe el bono demográfico, aún más grande”, insistió.

Por este motivo, deslizó que toda transición verde tiene que ser “justa y no dejar a nadie atrás”, aspecto en el que la Argentina está fallando, según la experta. En números concretos, el 94% de las emisiones de deuda que se hicieron en el país entre 2025 y 2026 se destinó a proyectos de energía renovable, dejando de lado proyectos de sustentabilidad social.

“La desigualdad social y las interconexiones que tiene con otras temáticas en sectores tanto económicos como ambientales es lo que puede arrasar con las ganancias que se están logrando en otros terrenos”, advirtió.

En ese sentido, la oportunidad reside en definir de manera conjunta qué resultado queremos alcanzar como sociedad y, en base a ello, “direccionar los esfuerzos, las inversiones y el propósito que nos mueve”.

A modo de reflexión, Tinelli cerró su presentación con una frase del presidente norteamericano John F. Kennedy: “Si una sociedad libre no puede ayudar a los muchos que son pobres, no puede salvar a los pocos que son ricos”.

Victoria Menghini

¿Por qué Argentina ve la IA como un servicio que se contrata y no como un activo que se construye?

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El 10 de junio Anthropic le mandó una carta al Comité Bancario del Senado de Estados Unidos acusando a Alibaba de haber ejecutado el mayor “ataque de distilación” que la empresa registró hasta hoy: 28,8 millones de intercambios con Claude a través de unas 25.000 cuentas fraudulentas, entre el 22 de abril y el 5 de junio. La cifra son palabras de Anthropic, no un hecho probado, y Alibaba niega haber entrenado con outputs ajenos. Pero el número, si se confirma, supera a las tres campañas chinas anteriores sumadas.

Conviene explicar de qué hablamos, porque el término es técnico pero el mecanismo es simple. La distilación es entrenar un modelo más débil con las respuestas de uno más fuerte. En vez de gastar miles de millones en cómputo, datos e investigación para construir capacidades desde cero, se le hacen millones de preguntas al modelo bueno, se guardan las respuestas y se usan como material de entrenamiento. Es legítima cuando un laboratorio destila sus propios modelos para hacer versiones más baratas. Deja de serlo cuando se monta sobre miles de cuentas truchas para copiarle las capacidades al competidor, esquivando además los controles de exportación que le prohíben a las firmas chinas el acceso a Claude.

Lo que Alibaba habría ido a buscar no es trivial: razonamiento agéntico, ingeniería de software, ejecución de tareas largas. Es decir, exactamente lo que separa a un modelo de frontera de la generación anterior. No le interesaba que Claude le escribiera un mail; le interesaba la parte cara, la que cuesta años construir.

La frase que conviene dar vuelta

En su carta, Anthropic resumió el problema con una frase que vale la pena leer con atención: la distilación, dijo, convierte “cientos de miles de millones de dólares de inversión norteamericana en I+D en un subsidio masivo para nuestros competidores geopolíticos”. La empresa lo plantea como un drama entre dos jugadores: Estados Unidos pone la plata, China copia gratis. Y hay datos que sostienen la urgencia del planteo. Según el laboratorio de IA centrada en lo humano de la Universidad de Stanford, a marzo de 2026 los mejores modelos estadounidenses le sacaban a los chinos apenas un 2,7% de ventaja en rendimiento, a una fracción del costo.

Pero la frase tiene un costado que desde acá conviene mirar distinto. Porque si la pregunta es quién subsidia a quién, hay una tercera posición que no aparece en la carta y que es la nuestra. Argentina no pone los miles de millones de I+D, pero tampoco copia las capacidades. Aporta otra cosa: datos, talento y consumo. Cada empresa argentina que usa estos modelos vía API está alimentando el insumo —las consultas, los casos de uso, los datos de contexto local— de un sistema cuyo valor central se disputan dos potencias en la que no estamos sentados ni del lado del que invierte ni del lado del que extrae.

Un activo, no un servicio

Hay un detalle del caso que es más interesante que la pelea entre Anthropic y Alibaba. La razón por la que la distilación es imparable a nivel técnico es que, en el nivel de la API, una consulta para robar capacidades se ve idéntica a una consulta legítima. El único modo de cerrar el grifo del todo es no dar acceso al modelo. Por eso Anthropic no presentó una demanda comercial: fue al Senado. La defensa de la capacidad ya no es un problema de términos de servicio, es un problema de política exterior.

Eso deja una lección incómoda para cualquiera que esté pensando su estrategia de IA. Si las capacidades valiosas se pueden extraer de una API consultándola muchas veces, entonces lo que tiene valor real no es el acceso al modelo —que es replicable, copiable, y está en disputa— sino los datos con los que ese modelo se afina y el conocimiento situado que ningún generalista tiene. Lo que se puede comprar y lo que se puede robar es, por definición, lo que no constituye una ventaja durable.

Argentina viene pensando la IA, casi sin excepción, como un servicio que se contrata: un abono mensual, una API, una herramienta que se enchufa. Es la posición del usuario terminal, la más cómoda y la más frágil. El caso Alibaba muestra que incluso las potencias que pueden pagar el desarrollo prefieren, cuando pueden, quedarse con el activo en lugar de alquilar el servicio. Si los que tienen los recursos para construir igual eligen apropiarse de la capacidad, vale preguntarse por qué del otro lado del mundo seguimos discutiendo cuál abono conviene contratar.

Lo que el caso deja a la vista

La carta del 10 de junio no fue un episodio aislado. Dos días después, el 12 de junio, el Departamento de Comercio de Estados Unidos impuso controles de exportación sobre Fable 5 y Mythos 5, los modelos de frontera de la propia Anthropic, y la empresa tuvo que desactivar el acceso global a ambos. La misma compañía que le pide a Washington mano dura contra China terminó con sus modelos top apagados por decisión de Washington. El acceso a la IA de frontera se abre y se cierra en una pulseada entre capitales que no son la nuestra.

Esa es, en el fondo, la asimetría de siempre. Aportamos al insumo y cedemos el activo. Estamos en la cadena de valor del lado que menos captura. El caso Alibaba no es una noticia sobre dos empresas peleándose por propiedad intelectual: es un recordatorio de que las capacidades de IA se construyen, se roban y se regulan en otro lado, y de que el lugar más débil de toda esta historia no es el del que copia, sino el del que ni siquiera está en la discusión.

Si hasta las potencias que pueden costear el desarrollo prefieren apropiarse de la capacidad antes que alquilarla, ¿por qué Argentina sigue pensando la IA como un servicio que se contrata y no como un activo que se construye?

Columna de IA por Esteban Terranova