Política y rumbo económico en Argentina, después del experimento libertario

0

1) Argentina atrapada en un estancamiento estructural

Cuando miramos con perspectiva histórica, vemos que la Argentina no tiene simplemente “crisis”. Tiene un patrón. Un modo repetido de avanzar y retroceder, de crecer y caer, que impide consolidar un horizonte de desarrollo. Desde los años ’70 venimos encadenando ciclos de expansión cortos, seguidos por crisis más profundas. Son crisis que dejan cicatrices: empresas que desaparecen, capacidades productivas que no se recuperan, empleos formales que se pierden y no vuelven. A esto se suma un cuadro macroeconómico que se volvió estructuralmente frágil: alta inflación, volatilidad cambiaria, incertidumbre política y un sistema institucional con reglas que cambian todo el tiempo. El resultado es un país que no logra sostener inversión ni productividad.

En paralelo, la pérdida de competitividad internacional nos dejó con menos participación en el comercio mundial y con un aparato productivo que envejeció sin renovarse al ritmo del mundo. El deterioro educativo y el escaso gasto en investigación profundizan la brecha.
En síntesis: el principal problema no es la falta de talento o de recursos, sino la incapacidad de sostener un rumbo estable que permita desplegarlos.

2) Un aparato productivo desequilibrado y socialmente insostenible

La economía argentina hoy funciona como si fueran tres países conviviendo en uno. Por un lado, tenemos un sector moderno, exportador, tecnológicamente sofisticado, con empresas de alta productividad que generan innovación, emplean profesionales calificados y compiten a escala global. Pero ese sector emplea apenas al 20% de la población económicamente activa.

En el medio, un entramado pyme amplio, territorialmente extendido, que sostiene el empleo, produce para el mercado interno y tiene capacidades valiosas, pero está lejos de los estándares tecnológicos internacionales. Son empresas jóvenes, descapitalizadas y vulnerables a la inestabilidad.

Y en la base, un universo enorme de informalidad y exclusión: trabajadores sin derechos, actividades de subsistencia, baja productividad, ingresos inestables. Ese segmento representa la mitad de la PEA.

La estructura que debería distribuir oportunidades está fragmentada. Una minoría de empresas –solo el 1%– explica casi el 44% del empleo formal. El resto son unidades más pequeñas, con poca capacidad de inversión, muy afectadas por la carga tributaria, por la falta de crédito y por la volatilidad macroeconómica.

Esta heterogeneidad no es solo un problema económico. Es un problema social y de cohesión nacional. Un país que convive con productividades tan dispares difícilmente pueda sostener ingresos crecientes y equitativos. La desigualdad en la estructura productiva es la raíz de la desigualdad en los ingresos.

3) Fallas sistémicas que bloquean el desarrollo

La Argentina no está trabada en un solo punto, sino en un conjunto de engranajes que funcionan mal y se realimentan entre sí.
El sistema tributario es regresivo, complejo y lleno de excepciones que favorecen a los grupos con más capacidad de presión. Las pymes enfrentan una carga efectiva mayor que las grandes empresas; y el empleo formal resulta más costoso que el informal, lo cual alienta la precarización.

El sistema de protección social, diseñado para amortiguar crisis, terminó institucionalizando la exclusión: contiene la pobreza, pero no crea movilidad. El sistema previsional perdió su carácter contributivo y depende crecientemente de impuestos.

La deuda pública, especialmente la nominada en moneda extranjera, condiciona la política fiscal y reduce el margen para invertir en lo que realmente transforma: infraestructura, tecnología, educación, innovación.

Y a todo esto se suma un sistema financiero mínimo, incapaz de proveer crédito productivo porque la propia macroeconomía destruye los incentivos para el ahorro en moneda local.

El mercado laboral, por su parte, alternó períodos de flexibilización sin mejoras de productividad y etapas de re-regulación sin reducción de la informalidad. El resultado es una mezcla que no satisface a nadie: ni más empleo formal, ni más derechos efectivos, ni más inversión.
En conjunto, estos factores componen un ecosistema económico que desalienta la creación de riqueza y, por lo tanto, limita la distribución.

4) La estrategia transformadora: reconstrucción productiva e industrialización

La salida no puede ser solo macroeconómica: tiene que ser productiva. Y el mensaje central de las presentaciones es claro: la Argentina necesita industrializarse, modernizar sus capacidades y reconstruir su base empresarial.

Esto implica cinco grandes direcciones estratégicas:

  • a) Formalizar la economía y ordenar el sistema tributario
  • Reducir la regresividad, simplificar tributos, devolver IVA a sectores populares, ampliar el monotributo y facilitar el tránsito hacia la formalidad. Se trata de hacer que trabajar en blanco sea más accesible que trabajar en negro.
  • b) Impulsar a las empresas jóvenes y fortalecer al entramado pyme
  • Simplificación impositiva, asistencia financiera, crédito accesible y programas específicos para mejorar productividad, incorporar tecnología y participar en cadenas de valor.
  • c) Reorganizar la política fiscal en función del desarrollo
  • Reestructurar la deuda para hacerla sostenible, priorizar la inversión pública estratégica y coordinar la asistencia social entre niveles del Estado para evitar superposiciones y mejorar impacto.
  • d) Integrar ciencia, tecnología e innovación al aparato productivo
  • Vincular a las empresas con el INTI, INTA, el sistema universitario y el CONICET. Duplicar la inversión en I+D. Cerrar la brecha que separa a las pymes del sector moderno.
  • e) Duplicar la inversión real directa y modernizar la infraestructura
  • Conectividad física y digital, logística, energía, transporte. Sin eso, no hay competitividad internacional posible. La industrialización no es una consigna: es un proyecto nacional que articula empleo, productividad y distribución del ingreso.

Cristian Modolo, economista

«Grandes expectativas» en minería, pero sin rutas ni trenes, no avanzará

El desarrollo de la minería en la Argentina despierta grandes expectativas en las empresas del sector y también en el Gobierno que espera inversiones que vuelquen dólares a la economía, generen empleo, y mejoren las cuentas públicas. Pero las compañías advierten que necesitan más infraestructura, con rutas y vías ferroviarias, y que hoy son «gigantes dando pasos de bebé».

Empresas del sector y funcionarios de provincias con intereses mineros expusieron en el marco de Expo EFI 2026, donde hubo coincidencia respecto a la necesidad de obras, y hablaron de un modelo que convine desembolsos públicos y privados para realizarlas.

Dos paneles, uno con las empresas y otro con los funcionarios, analizaron el presente del sector. En medio una protesta ambientalista caldeó los ánimos en la sala entre las tres manifestantes que interrumpieron las exposiciones y los presentes -todos con intereses en minería- que pedían que sean retiradas. El incidente pasó sin mayores tensiones cuando la seguridad, luego de que expusieran el reclamo, las escoltara a la salida.

Durante el primer panel, Hernán Soneyro, presidente en Cantesur que se dedica a la minería no metalífera en la provincia de Córdoba, alertó que «estamos en un déficit muy importante de infraestructura». Ejemplificó que mientras en países con mayor desarrollo se consumen 6,6 toneladas de piedras por persona por año, en la Argentina ese número es menor a 1 tonelada. En el vecino Chile es el triple. «Tenemos hambre y queremos aprovechar. No queremos que nos pongan candado en la heladera», dijo al hablar sobre las restricciones.

En tanto que Francisco Poodts Garda, de Aldebaran Resources que tiene proyectos de cobre y oro en San Juan, consideró que «pensar un desarrollo sin trenes es imposible». La atención está puesta sobre la licitación del Belgrano Cargas.

«La infraestructura es el mayor desafío que tiene la industria. Estamos un poco atrasados en desarrollo», consideró. Asimismo, reflexionó: «Argentina tiene minería pero no ADN minero. Antes decías minería y nos miraban mal, se están dando los cambios de paradigmas. La minería llegó para quedarse».

«Hay una necesidad de la infraestructura de las carreteras y traer una línea ferroviaria», coincidió Rolando Ortiz, de Eramet Eramine que explota litio en Salta. Hoy las compañías se debaten, con pros y contras, si sacar la producción por Argentina o por Chile. El ejecutivo se mostró confiado de la marcha del país: «Los inversiones necesitan reglas estables, vemos cambios y esperamos que perduren».

Para las empresas la infraestructura es tan importante que no dudan en desembolsar ellas mismas los fondos para llevar a cabo las obras. Néstor Arias, geólogo de AbraSilver Resource Corp, explicó que la compañía opera «en lo que es casi un distrito minero por lo que hay un mantenimiento de las rutas por parte de los privados» y cree que «debería organizarse entre el privado y el público».

Ese caso también se percibe en San Juan, donde se encuentran los proyectos de Vicuña, de los más grandes del país. Sobre eso habló Norma Ramiro, Director of Corporate Affairs, quien repasó detalles de los desarrollos de la empresa que proyecta invertir u$s18.000 millones y aspira a ser top cinco mundial en cobre, oro y plata.

«La infraestructura es un desafío que tiene la industria. Y no solo caminos y energía, también capacidades técnicas, actualizadas en una minería más automatizada. Tenemos que desarrollar centros de capacitación», agregó la ejecutiva de Vicuña.

El segundo panel estuvo marcado en el inicio por la protestas ambientalista que demoró unos 5 minutos las exposiciones. Fue cuando tocaba el turno de las provincias, las cuales defendieron la actividad y aseguraron que se lleva a cabo con responsabilidad.

«Tenemos que desarrollar una economía sostenible», dijo Jimena Latorre, ministra de Energía y Ambiente de Mendoza. Esa provincia en particular es tema de debate por el cuidado del agua, que escasea y que es clave para la otra gran industria que tiene la región: el vino. «La minería no estuvo nunca prohibida en Mendoza, si hay una normativa ambiental muy restrictiva», explicó.

Ocurre que Mendoza, según las exploraciones que se llevan adelante, tendría un 30% en su suelo de lo que forma parte de Vaca Muerta. «El auge de la energía y la minería va a atravesar los límites de las provincias», dijo Latorre y agregó que «hay potencial geológico para potenciar el sector».

En sintonía, Teresita Regalado, su par de Catamarca, sostuvo que «la actividad minera derrama positivamente en el resto de la economía». Y se sumó a las opiniones respecto a la necesidad de mayor infraestructura. «Se avanzó en la conectividad pero el desafío continúa. La infraestructura es lo que permite el avance de la actividad», consideró.

De los más efusivos a la hora de defender a la minería fue Juan Pablo Perea, ministro de San Juan, quien aseveró que «es el futuro del país». «Todos trabajamos para que se desarrolle el sector, que no tengo dudas de que va a ser uno de los motores que va a sacar adelante a la Argentina», señaló.

Respecto a las críticas ambientalistas, Perea dijo que «tenemos la decisión política de llevar adelante (la minería), siempre con responsabilidad». Y remarcó respecto a la flamante reforma de la ley de Glaciares que «no fuimos a pedir que se proteja menos, pedimos que se proteja mejor. Nadie habla de desproteger los glaciares».

Por último expuso también Gustavo Carrizo, ministro del área en Salta, una provincia que, según señaló, promueve la infraestructura desde el sector público con la construcción de rutas y que espera por el Belgrano Cargas. En ese territorio, estimó, apenas se exploró el 1% de la capacidad minera.

Luis Caputo destacó el potencial de la energía y la minería

Más temprano, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la Argentina se encamina a un escenario de fuerte expansión exportadora apalancada en los sectores energético y minero, que se perfilan como los principales generadores de divisas en la próxima década. Durante su exposición, el funcionario proyectó cifras que, según definió, marcarán un “cambio de era” para la economía local.

El eje del planteo oficial se apoya en un crecimiento sostenido de las exportaciones y en la consolidación de un superávit estructural, en contraste con los años de déficit energético que caracterizaron la última década.

Exportaciones en niveles récord

Caputo afirmó que el país alcanzará por primera vez un volumen cercano a los u$s100.000 millones en exportaciones, impulsado por un aumento en las cantidades vendidas al exterior.

“Estamos en niveles récord de exportaciones en cantidades. Por primera vez vamos a estar llegando o acercándonos a los u$s100.000 millones”, sostuvo el ministro, quien relativizó el peso del tipo de cambio en el debate económico actual.

Según su visión, el foco debe estar puesto en generar condiciones para el desarrollo del sector privado, en lugar de centrar la discusión en variables nominales.

Energía y minería: los pilares del nuevo esquema

El titular del Palacio de Hacienda presentó proyecciones de largo plazo que ubican a la energía y la minería como los motores del ingreso de divisas.

Para el período que va desde este año hasta 2035, estimó que el sector energético generará un superávit acumulado de u$s350.000 millones. A su vez, la minería aportaría otros u$s160.000 millones en el mismo lapso.

“Entre ambos sectores hay casi un Producto Bruto Interno en diez años”, remarcó, al tiempo que calculó que estas actividades podrían generar unos u$s50.000 millones adicionales por año en exportaciones.

Caputo incluso consideró que estas cifras son conservadoras y que el potencial podría ser aún mayor a medida que se consoliden los proyectos en marcha.

El impacto del RIGI y las inversiones

Uno de los puntos centrales de la exposición fue el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que se posiciona como una herramienta clave para atraer capitales.

El ministro detalló que actualmente hay 36 proyectos presentados por un total de u$s95.000 millones. Además, anticipó que en las próximas semanas podrían sumarse entre siete y ocho iniciativas adicionales por hasta u$s40.000 millones, principalmente vinculadas al upstream energético.

En este contexto, destacó la velocidad de maduración de las inversiones en hidrocarburos. “Un pozo tarda entre seis y ocho meses en desarrollarse y en menos de un año ya está generando dólares”, explicó.

De importador a exportador neto

El funcionario también puso el foco en el cambio estructural del sector energético argentino. Recordó que entre 2013 y 2023 el país importó energía por unos u$s30.000 millones, lo que presionó sobre las reservas y el frente externo.

“Ahora vamos a ser exportadores netos porque dimos previsibilidad y señales de precios”, afirmó, al vincular este giro con las políticas implementadas por el Gobierno.

En esa línea, sostuvo que el Banco Central se encuentra actualmente comprando divisas incluso en un contexto internacional adverso, marcado por la volatilidad en los precios de la energía.

Reservas y estabilidad macroeconómica

Caputo señaló que el flujo de inversiones en energía y minería ya está teniendo impacto en la acumulación de reservas. Según indicó, el escenario inicial contemplaba compras de divisas por u$s7.000 millones en una proyección conservadora y hasta u$s17.000 millones en un escenario más optimista.

Sin embargo, aseguró que los resultados actuales están superando esas estimaciones, impulsados principalmente por el dinamismo de ambos sectores.

Además, subrayó que este desempeño se da en un contexto de baja de tasas de interés y pese a un “shock externo” asociado al aumento del precio internacional de los combustibles.

Vaca Muerta y el cambio de modelo

El ministro atribuyó este cambio de tendencia a una modificación en las condiciones macroeconómicas y regulatorias. En ese sentido, destacó el potencial de Vaca Muerta como uno de los principales activos del país.

“La roca siempre estuvo ahí, las montañas son las mismas, pero ahora se ofrecen las señales necesarias para que el capital de riesgo se radique en la Argentina”, planteó.

Un nuevo ciclo para la economía argentina

El mensaje de Caputo apunta a consolidar la idea de un nuevo ciclo económico basado en la generación de divisas genuinas. Energía y minería aparecen como los ejes de esa transformación, con capacidad para revertir históricas restricciones externas.

De cumplirse estas proyecciones, el país no solo fortalecería su balanza comercial, sino que también reduciría su vulnerabilidad frente a shocks externos, en un contexto global atravesado por la volatilidad energética.

La clave, según el Gobierno, estará en sostener las condiciones que permitan convertir ese potencial en inversiones concretas y, finalmente, en exportaciones efectivas.

Matías Ortega

CIENCIA BREVE: Lo que los dientes de leche revelan sobre el cerebro infantil

0

Los dientes de leche crecen en capas, «igual que los anillos de los árboles», afirma el investigador de medicina ambiental Manish Arora, y cada capa cuenta una historia. Arora y su equipo analizaron los dientes de leche que se les cayeron a niños en la Ciudad de México y reconstruyeron su exposición semanal a nueve metales, desde mucho antes del nacimiento hasta años después, como parte de un estudio longitudinal que se lleva a cabo desde 2007. Los investigadores descubrieron que existen períodos clave del desarrollo durante los cuales una mayor exposición a ciertos metales se asoció con más problemas de comportamiento y con diferencias en el desarrollo cerebral de los individuos.

La planta de El Palomar que produce los Peugeot parará por 4 semanas

0

La planta de El Palomar de Stellantis, donde se producen los Peugeot 208 y 2008, tendrá dos paradas programadas en los próximos meses, confirmaron desde la terminal. El objetivo de las mismas es “readecuar la demanda y el stock necesario para exportación y consumo interno”.

La primera será del 25 de mayo al 7 de junio, mientras que la segunda será del 13 julio al 26 julio, según se comunicó a sus autopartistas. La medida del grupo automotor llega luego de haber reducido uno de los turnos de producción y comenzado con un proceso de retiros voluntarios este año.

La principal razón de la caída de la demanda se encuentra en la disminución en las exportaciones de estos modelos hacia Brasil. Actualmente, aproximadamente un 60% de la producción es para el mercado interno y un 40% se exporta.

En ese contexto, el pedido de unidades por parte del país vecino, principal destino de exportación y el mercado más importante de Latinoamérica, cayó abruptamente el año pasado y continúa con cifras inferiores a las que venía manejando la compañía.

En 2025, la exportación del Peugeot 208 a este país pasó de 17.000 a 9809 unidades, mientras que el SUV 2008 tuvo un leve crecimiento. El panorama local es otro, considerando que el año pasado se patentaron 29.092 unidades del 208 (un 5% de participación sobre todo el mercado) y unas 15.347 del 2008 (un 2,6%, respectivamente).

Stellantis fabrica los Peugeot 208 y 2008 híbridos destinados al mercado brasileño
Stellantis fabrica los Peugeot 208 y 2008 híbridos destinados al mercado brasileño

Este año sus cifras se mantuvieron estables, ya que el hatchback del león ya lleva patentadas 9033 unidades (4,7% de market share) y el SUV unas 4428 (2,3%). Una muestra que las paradas de planta no encuentran justificación en la demanda del mercado local.

Las unidades que se destinan al mercado brasileño cuentan con motorizaciones híbridas flex fuel, y consultados por este medio, desde la automotriz confirmaron que la producción de las versiones híbridas no enchufables de estos modelos para la Argentina se postergó —originalmente se iba a llevar adelante este año— pero que no está cancelada.

Como parte del reordenamiento productivo, también dejarán de producir los utilitarios Partner y Berlingo, consecuencia de un fin de ciclo que la compañía ya había anunciado hace tiempo como resultado de su bajo flujo de ventas.

Desde la industria atribuyen estas situaciones, que no son propias de una sola marca, al aumento de los vehículos chinos en Brasil y el desafío de la competitividad local, donde el peso de la cadena impositiva genera dificultades para competir con otros mercados.

La terminal deja de producir los utilitarios Partner y Berlingo
La terminal deja de producir los utilitarios Partner y Berlingo

Un vehículo producido en la Argentina y exportado al exterior carga con alrededor de un 12% de impuestos, un porcentaje que surge de tributos nacionales —3% por débitos y créditos y 2% por derechos de exportación, que se están analizando eliminar—, un 7% provincial por Ingresos Brutos y cerca de un 3% adicional en tasas municipales.

Iñaki Zurueta

La informalidad sigue en aumento: 9 millones de personas trabajando “en negro”

0

La informalidad no sólo se mantiene en números altos, sino que sigue en alza en la Argentina. Según confirmó el Indec, el porcentaje de personas que trabajan “en negro” alcanzó el 43% de la población ocupada en el cuarto trimestre de 2025, mientras que en igual período de 2024 ese número era de 42%. Cuando asumió Javier Milei se ubicaba en 41,4%.

Hay que tener en cuenta que la medición del organismo estadístico se realizó en 31 aglomerados que comprende la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que tiene en consideración a 13,5 millones de personas ocupados –equivalente a una tasa de empleo de 45%–. En esos 31 aglomerados la informalidad abarca a 5,8 millones de ocupados informales, pero proyectado al total de la población alcanzaría a 9 millones de personas.

En un contexto de mercado de trabajo en el que el desempleo no se dispara, pero tampoco baja de manera considerable, comenzó a cobrar cada vez más protagonismo el empleo informal, tanto entre los asalariados como entre los cuentapropistas.

Así, la informalidad entre aquellos que tienen un salario llegó en el cuatro trimestre de 2025 a 36,3%, apenas por encima del 36,1% de igual período del año previo. Mientras tanto, entre los ocupados por cuenta propia, la informalidad subió un poco más en ese período: pasó de 62,4% al 63,3%.

El economista Santiago Casas, de EcoAnalytics, comentó que, si bien la cifra de informalidad del cuatro trimestre de 2025 representa una mejora de 0,3 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, “el promedio de informalidad de 2025 se ubicó en 42,9%, es decir, 1,1 puntos porcentuales por encima del 41,8% registrado en 2024, año marcado por el fuerte ajuste inicial del Gobierno”.

Además, Casas señaló que “por ahora, la recuperación económica no está llegando al empleo de calidad”. Y agregó: “Los datos de la situación y evolución del trabajo registrado muestran que, más allá de la informalidad, la calidad del empleo formal se deterioró a fines de año”.

El Indec indicó también que de ese total de trabajadores informales 44,5% son mujeres y 41,8%, varones. Además, precisó que entre quienes tienen hasta 29 años, la informalidad llega a 58,4%; de 30 a 64, a 37,6%, y de 65 años y más, a 58%. De la misma manera, se detalló que, por rama de actividad, la mayor informalidad se da en el servicio doméstico (79%), seguido por la construcción (73,8%). Con menores porcentajes, en tanto, se encuentran Hoteles y Restaurantes (59,7%), Comercio (52,6%), Servicios Sociales y Salud (20,8%) y Enseñanza (14%).

Carlos Manzoni

Columna: Los agentes de IA van a la producción. En Argentina llegarían al campo

La semana pasada, en el GTC de NVIDIA, varias de las empresas más grandes del mundo mostraron sus primeros despliegues de agentes de IA en sistemas de producción real. No demos. No pilotos con asterisco. Producción. FANUC, Honda, Mercedes-Benz, PepsiCo, Samsung, entre otras, ya tienen agentes operando en manufactura, logística y cadenas de suministro.

El cambio parece menor pero es definidor. Durante tres años, la IA fue un chatbot. Le preguntabas algo, te respondía. Útil para pensar, bastante menos para hacer. Los agentes son otra cosa: no esperan la pregunta. Leen contexto, deciden y actúan. Una farmacéutica presentó IA integrada en descubrimiento de drogas, ensayos clínicos, manufactura y supply chain, todo con fecha de producción plena para fines de 2026. Salesforce abrió Agentforce, su plataforma entera, para que estos agentes accedan a datos y workflows sin pasar por una interfaz humana.

Hasta ahora, usar IA requería un intermediario: alguien que hiciera la pregunta correcta, en el formato correcto, al modelo correcto. Los agentes eliminan eso. Ejecutan lo que la empresa decide que ejecuten.

La noticia llegó a Argentina por donde pocos esperaban: el campo. Según casos relevados en empresas CREA y publicados esta semana por Infobae, ya hay productores usando agentes de IA en operaciones concretas. No visiones. Casos. Una empresa forestal del grupo CREA Monte Cristo automatizó procesos internos y gestión comercial. Diego Agustín Álvarez, del grupo CREA Montoya, automatizó la carga de liquidaciones primarias: sube los comprobantes a una carpeta, el sistema extrae los datos, verifica duplicados, ordena registros y se los manda al contador. Sin tocar un botón.

El patrón es el mismo acá y afuera. No se trata de IA como estrategia abstracta. Se trata de IA como ejecución. Tareas repetitivas, visibles, que el dueño reconoce como fricción diaria.

Hay un detalle que vale la pena pensar: los primeros en mover agentes a producción no fueron startups. Fueron empresas grandes con operaciones complejas y datos ordenados. En Argentina, los primeros tampoco son startups. Son empresas agropecuarias con procesos rígidos y mucho dato crudo. El agro argentino tiene exactamente el perfil que la IA necesita para funcionar bien: tareas repetitivas con reglas claras y volumen de información.

¿Qué viene? Dos cosas. Más fierro: Project Stargate —la iniciativa de USD 500.000 millones respaldada por OpenAI, Oracle, SoftBank y el fondo MGX de Emiratos— ya tiene centros de datos en construcción en Texas, Nuevo México y Ohio. No es un fondo de venture capital. Es una apuesta industrial a que los agentes van a necesitar capacidad de cómputo que hoy no existe. Y más regulación: en agosto entran en vigencia los requisitos de transparencia del AI Act europeo para sistemas de alto riesgo y la Ley de Transparencia de IA de California. Las reglas van detrás de los agentes, pero van.

En Argentina, buena parte del tejido productivo sigue donde estaban los norteamericanos hace dos años: preguntándose si la IA es para ellos. Algunos ya contestaron. El campo lo demostró esta semana con nombres y apellidos.

Esteban Terranova

Lula promulgó en Brasil el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea

0

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó el martes pasado en Brasilia el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, luego de que el texto fuera aprobado por el Congreso brasileño. La firma del decreto representa un nuevo paso institucional para la puesta en marcha de un entendimiento considerado estratégico para ambos bloques.

El acto se realizó en el Palacio de Planalto, con la presencia de autoridades del Gobierno y representantes parlamentarios. Según lo establecido, el acuerdo comenzará a entrar en vigencia de forma gradual a partir del 1 de mayo, con un esquema de reducción progresiva de aranceles.

Lula defendió el acuerdo y apuntó contra las medidas unilaterales

Durante la ceremonia, Lula destacó el largo proceso de negociación que derivó en la firma del tratado. “Este acuerdo se hizo a hierro, sudor y sangre, porque hay muchos intereses que intentan impedir que Brasil crezca y dispute espacio. Llega en un momento muy importante, al reforzar la idea consagrada del multilateralismo”, sostuvo.

Lula destacó el largo proceso de negociación que derivó en la firma del tratado: “Este acuerdo se hizo a hierro, sudor y sangre".

El mandatario también vinculó el avance del acuerdo con el escenario internacional y cuestionó las políticas comerciales impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Después de que (Trump) tomó las medidas que tomó, practicando gravámenes de forma unilateral contra el mundo entero, la respuesta que la Unión Europea y Brasil le dieron al mundo es que no existe nada mejor que creer en el ejercicio de la democracia, en el multilateralismo y en la relación cordial entre las naciones”, afirmó.

El tratado había sido firmado el 17 de enero en Paraguay, después de más de 25 años de negociaciones entre los dos bloques. El texto contempla la reducción o eliminación gradual de aranceles sobre más del 90% del intercambio comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.

El acuerdo integrará un mercado de más de 700 millones de personas, al conectar al Mercosur -integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, con Bolivia en proceso de adhesión plena- con la zona europea. Además, Lula señaló que el entendimiento podría servir como antecedente para otras negociaciones comerciales, entre ellas las que involucran a Singapur, Canadá y la eventual incorporación de Colombia al bloque regional.

Cuándo entra en vigor en la Argentina

El acuerdo entrará en vigencia en nuestro país este viernes 1 de mayo, tras ser incorporado al ordenamiento jurídico interno mediante la Ley 27.800 —promulgada por el Decreto 111/26 el 26 de febrero pasado. La misma fecha aplica para Uruguay y el mecanismo habilitará de inmediato la puesta en marcha de las reducciones arancelarias y las cuotas de exportación pactadas.

Los capítulos de diálogo político y cooperación continuarán su proceso de ratificación en cada estado miembro de la UE. En la práctica, el esquema impactará principalmente sobre la eliminación progresiva de aranceles industriales y agrícolas. En algunos sectores, los gravámenes vigentes superan el 30%, por lo que la apertura representa una mejora sustancial en los costos operativos para exportadores de ambos lados del Atlántico.

La reciente tensión entre EE.UU. y Alemania, y el destino de la OTAN

0

El lunes de la semana pasada, durante una visita a una escuela secundaria en la ciudad de Marsberg, el canciller alemán Friedrich Merz afirmó que Estados Unidos estaba siendo «humillado» por Irán. El viernes, funcionarios del Departamento de Defensa de Estados Unidos anunciaron un plan para trasladar 5.000 soldados de Alemania a Estados Unidos y otros países durante el próximo año.

Los funcionarios alemanes intentaron restar importancia al anuncio, y el ministro de Defensa, Boris Pistorius, calificó la medida de «previsible». Sin embargo, de forma inusual, los líderes republicanos del Congreso de EE.UU. se opusieron, argumentando que «reducir prematuramente la presencia estadounidense en Europa» enviaría un mensaje equivocado al presidente ruso Vladimir Putin.

Mientras Estados Unidos debate los detalles del reparto de la carga, Alemania se enfrenta a su propia política de seguridad.

El desafío tecnológico del «shale»: Vaca Muerta acelera la migración del diésel al gas

0

La migración del diésel al gas natural en las operaciones de fractura se viene consolidado como un desafío tecnológico para la sostenibilidad de Vaca Muerta. Lo que en Estados Unidos comenzó como una búsqueda de eficiencia de costos, hoy se replica en la Cuenca Neuquina a través de una arquitectura de hardware y software que permite desplazar el uso de combustibles líquidos por el recurso propio del yacimiento.

Este salto cualitativo implica un cambio de motorización, pero a la vez la integración de sistemas de automatización capaces de gestionar la potencia y los transientes críticos (las variaciones bruscas de carga y torque) que demanda el pozo en su nueva escala de producción. Así lo plantearon en un encuentro técnico de la cadena de valor, Edward Eichstetter (CEO de EKU)Adrián Martínez (CEO de Calfrac) y George Jackson (VP de RPS), quienes presentaron la visión de un ecosistema que busca replicar el modelo estadounidense.

EKU, una compañía de origen alemán y con base en Estados Unidos, viene desarrollando durante la última década soluciones vinculadas a la electrificación de equipos de bombeo y al uso de gas natural en reemplazo del diésel, con foco en operaciones no convencionales. El desafío es producir más, pero con menor costo operativo, menos emisiones y una lógica tecnológica que permita escalar.

Argentina, un hub regional de talentos

Para Eichstetter, la región representa un hub de talentos que une experiencias de Europa y EE.UU. con el Cono Sur. «Más que traer automatización o tecnología para eficiencia, es una visión de cooperación porque todos los grandes productos vienen con clientes y proveedores. En conjunto con nuestra tecnología integrándola con Calfrac, buscamos integrar estos equipos de forma que el desplazamiento del diésel sea el máximo; mientras más automatización haya, mejor va a funcionar el sistema», aseguró en un encuentro con equipos técnicos de la industria.

El despliegue de bombas de fractura a gas es una sustitución de insumos, y un reto de ingeniería en el control de potencia. Eichstetter destaca que el uso de gas natural como combustible principal es un verdadero «game changer» que requiere una gestión inteligente. «Llevamos 10 años diseñando soluciones para usar gas. Ayudamos a automatizar ese proceso para que la bomba dé el mayor caudal posible de lo que logramos en EE.UU. El motor a gas para fractura tiene transientes muy importantes y, en conjunto con el controlador, tiene un efecto con el torque necesario para llegar a los niveles de presión requeridos», explicó.

Con la nueva manera de operar las bombas se maximiza el potencial de cada máquina, se reducen costos y es evita el error humano.

La plataforma Maximus desarrollado por EKU se presenta como el cerebro de esta transición, diseñado para absorber la complejidad operativa de sets que operan decenas de bombas simultáneamente. Según el directivo, la meta es reducir la carga del personal de campo: «Estamos tratando de quitar ese tipo de decisiones al operador. Se trata de ver cada equipo con su funcionamiento diferente, porque es muy difícil para un humano saber si un equipo tiene una diferencia específica cuando se operan 30 bombas. Se simplifica todo a caudal y presión para que el conjunto funcione de forma más eficiente».

Desde la visión del prestador de servicios, Adrián Martínez, de Calfrac, subrayó que la tecnología debe ser, ante todo, confiable y adaptable al recurso local. «Argentina en muchos de los campos tiene gas y con esta tecnología no hay que hacerle grandes adecuaciones para que pueda funcionar y es un ahorro muy importante. Desde 2017 somos players en Vaca Muerta con muchas tecnologías implementadas, y esto nos está cambiando la manera de operar», afirmó el directivo.

Martínez detalló que la automatización optimiza el rendimiento y actúa en resguardo de la vida útil del activo y la seguridad operativa. «Con el sistema que nos propone EKU, la manera de operar la bomba ya no va a estar sujeta a un error humano. Cuida el equipo, que es lo más interesante de esta tecnología, además de poder operar a distancia», resaltó, haciendo hincapié en que una operación promedio hoy demanda entre 20 y 22 horas de bombeo diario.

El impacto económico de migrar a gas

El impacto económico de migrar al gas es directo y medible en la estructura de costos de completación. Según los cálculos de Calfrac, el ahorro logístico es masivo. «Una operación de una etapa consume 13.000 litros de combustible. Con bombas de gas reduce ese costo; un litro es un dólar, son 13.000 dólares por etapa que se desplazan. El proceso va avanzando muy rápido: empezamos con dual fuel y en muy poco tiempo ya se habla de que sea 100% gas», detalló Martínez sobre la aceleración de la curva de aprendizaje en la cuenca.

Por su parte, George Jackson, VP de RPS, aportó la visión del diseño integral de hardware, destacando que Vaca Muerta es hoy la frontera tecnológica del shale. «Mi visión es que es el play de shale más desarrollado por fuera de EE.UU. Las máquinas de fracking son las más desarrolladas; es una extensión de lo que desarrollamos en EE.UU. y es interesante ver cómo otro país suma esa tecnología. Tomamos el motor y diseñamos todo el sistema que lo acompaña —transmisión y bomba— e integramos todo eso con la plataforma de EKU», explicó el ingeniero.

Uno de los mayores desafíos técnicos resueltos por esta tecnología es la capacidad de procesar gas de pozo sin tratamientos químicos exhaustivos. Jackson destacó la flexibilidad de los motores frente a la variabilidad del fluido: «El gas de la tierra es sucio y hace falta equipamiento para poder manejarlo. Típicamente uno tiene que tratarlo, sacarle el butano y el propano, pero uno de los beneficios del motor es que podemos manejar un rango de BTU muy amplio, de 600 hasta 2.300. Opera como si fuera diésel aunque trabaja con gas natural».

La robustez de estos equipos proviene de su herencia en la industria de la compresión, lo que garantiza una mecánica superior. Jackson subrayó que «históricamente fueron motores de recolección de gas, y ese diseño se traduce muy bien en el fracking porque trabajan 24/7 manteniendo el ritmo. Los motores a gas tienen una vida de 25.000 horas frente a las 15.000 de un diésel, con lo cual el retorno de inversión es más alto«.

Ignacio Ortiz

FAdeA: ahora hablan de su inserción global. En AgendAR hay escepticismo

0

En un paso para fortalecer la presencia internacional de la industria aeronáutica nacional, se realizó la primera reunión de la “Mesa FAdeA Internacional”, un ámbito de articulación creado en el seno del Ministerio de Defensa de Argentina para potenciar la proyección global de la Fábrica Argentina de Aviones.

El encuentro tuvo lugar en la órbita de la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, y reunió a representantes de distintos organismos del Estado vinculados a la defensa, la industria y la promoción de exportaciones, evidenciando una estrategia coordinada para posicionar productos argentinos en mercados internacionales.

Durante la jornada, FAdeA presentó un panorama actualizado de sus avances en comercialización internacional, con especial foco en sus principales desarrollos: el IA-63 Pampa y el IA-100. En ese marco, se detallaron las gestiones comerciales e institucionales en curso, así como las oportunidades detectadas para su inserción en el exterior.

La reunión contó con la participación de funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, del Ministerio de Economía de Argentina y del propio Ministerio de Defensa, en un esquema que apunta a alinear políticas públicas y potenciar la competitividad internacional del sector.

La “Mesa FAdeA Internacional” se proyecta como una herramienta clave para coordinar esfuerzos interinstitucionales, generar sinergias y consolidar una estrategia sostenida de inserción global. El objetivo es fortalecer el posicionamiento de la industria aeronáutica argentina y ampliar las oportunidades de exportación de sus desarrollos tecnológicos.

Entre los participantes se destacaron Mario Katzenell, secretario de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa; Leandro Gargiulo, director nacional de Planes y Programas para la Industria y Producción de la Defensa; Ramiro Svenden, director de Política Industrial y Producción para la Defensa; el teniente coronel Daniel Martella, secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa; María Jimena Schiaffino, directora de Seguridad Internacional de la Cancillería; Julio Manco, presidente de FAdeA; Carlos Espinedo, gerente general de la empresa; y representantes de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, como Nicolás Giraldez Ballestrasse y Romina Querzoli.

Florencia Lucero Heguy

Comentario de AgendAR:

Las charlas no son noticias aeronáuticas, y máxime cuando ninguno los charlistas es ingeniero aeronáutico.

Tampoco ayuda a creerles la voluntad exportadora que la charla la organizaran quienes están parando y desguazando la FAdeA, siguen echando a sus RRHH y dejaron caer a su cadena nacional de proveedores.

Ninguno de los presentes ha terminado y vendido un IA100, el avión más simple, moderno y atractivo de la FAdeA. Y de paso, el único original y factible de construcción íntegramente local desde los años ’70.

Ese avión no existe ni como prototipo representativo de una serie. El problema es que el modelo de ensayo, terminado en 2015, es muy distinto dimensionalmente, por equipamiento, motorización y potencia. No es vendible a otras fuerzas aéreas, y tampoco lo compró NUESTRA fuerza aérea.

Ésta fue una actividad decorativa de una fábrica colonizada y dirigida por ñoquis con la misión de que no fabrique ni venda nada, y de que la termine de cubrir el polvo. Humo aeronáutico. Pero no muy aeronáutico.

Quizás los canapés eran buenos.

Daniel E. Arias