Inician en EEUU ensayos clínicos de una vacuna contra la viruela del mono

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Las autoridades sanitarias de Estados Unidos anunciaron la realización de ensayos clínicos para probar diferentes estrategias de dosificación de la vacuna contra la viruela del mono Jynneos, en medio de discusiones sobre su eficacia. El ensayo abarcará a 200 adultos de 18 a 50 años en todo el país y está patrocinado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), informó la agencia de noticias AFP. La vacuna Jynneos, fabricada por Bavarian Nordic, con sede en Dinamarca, fue aprobada en Estados Unidos para la prevención de la viruela y la viruela del mono en mayores de 18 años. Empero, aunque se alienta a que el grupo de mayor riesgo, hombres que tienen sexo con hombres, se vacune, no hay certezas sobre la efectividad de este inmunizante. El nuevo ensayo no está diseñado para producir una estimación de la eficacia, sino para medir la respuesta inmunitaria de diferentes niveles de dosificación y métodos de administración. «La prueba de Jynneos del NIAID proporcionará información importante sobre la inmunogenicidad, la seguridad y la tolerabilidad de los enfoques de dosificación alternativos que ampliarían el suministro actual de vacunas», dijo el director del NIAID, Anthony Fauci, en un comunicado. La vacuna se basa en un virus atenuado que se modifica para que no pueda replicarse y se administra en dos dosis con 28 días de diferencia. El brote del virus El brote mundial actual afecta principalmente a hombres homosexuales y bisexuales. Históricamente, el virus se ha propagado a través del contacto directo con lesiones, fluidos corporales y gotitas respiratorias y, a veces, a través de la contaminación indirecta a través de superficies como la ropa de cama compartida. Empero, en este brote hay evidencia preliminar de que la transmisión sexual puede desempeñar un papel importante.
El virus causa lesiones cutáneas dolorosas y presenta síntomas similares a los de la gripe.
La mayoría de las personas se recupera por completo, pero la enfermedad puede causar complicaciones graves, como infecciones bacterianas, inflamación del cerebro y la muerte.

Murió Lino Patalano. Queda una leyenda porteña

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Falleció hoy el director y productor teatral Lino Patalano, a los 76 años. Lo recordamos con estas palabras que había escrito hace sólo 10 días el periodista Gustavo Lladós: «Por años fue el señor Maipo, el dueño de sala y productor de los más grandes espectáculos del histórico teatro (otrora templo de la revista porteña) de la calle Esmeralda. Gracias a Lino Patalano, el público pudo disfrutar –a lo largo de 25 años de gestión– de una programación bien variada, que incluyó tanto la primera versión de Escenas de la vida conyugal, con Alfredo Alcón y Norma Aleandro, como la segunda con Ricardo Darín y Valeria Bertuccelli; el music hall The Hole con Moria Casán, las cabalgatas cómicomusicales de Enrique Pinti –Pinti canta las 40 y el Maipo cumple 90, Pericón.com.arCandombe nacional–; los musicales Sweeney Todd, con Julio Chávez; y Sunset Boulevard con Valeria Lynch y hasta la revista La rotativa del Maipo con Jorge Lanata, entre numerosos hitos de la casa que, bajo ese nombre, acaba de cumplir un siglo. Paralelamente fue representante y productor de Julio Bocca y aún sigue siéndolo de Les Luthiers
Elenora Cassano, Julio Bocca, Niní Marshall y Lino Patalano

Argentina en los BRICS, y el lugar que están ocupando los BRICS en el mundo

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Argentina solicitó formalmente su inclusión al grupo de los BRICS, anunció el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, durante su participación en el foro del bloque de países que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica que tuvo lugar en la ciudad china de Xiamen. El representante argentino en Beijing precisó que el pedido fue concretado la semana pasada en una carta enviada por presidente Alberto Fernández a su par chino, Xi Jinping, quien ocupa la Presidencia pro témpore del foro. El mes pasado el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación de Rusia informó que la Argentina había sido formalmente incluida en la lista para ingresar al selecto grupo. Asimismo, la Cancillería argentina comunicó durante la semana pasada que el ministro de Asuntos Exteriores de la India, Subrahmanyan Jaishankar, había manifestado el apoyo total de su país a la inclusión de la Argentina en este grupo.

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En AgendAR publicamos la semana pasada el análisis de un lúcido pensador chileno, miembro de instituciones académicas yanquis, que encuentra que los BRICS son una «plataforma de lanzamiento geopolítico» para nuestro país. Es posible. En lo inmediato, es una interesante muestra de equilibrio y autonomía diplomática, en el momento en que nuestro ministro de Economía, Sergio Massa, busca créditos, inversiones y fortalecer los vínculos con Washington. Con un enfoque práctico, podemos señalar que nos pone en una posición más favorable ante el New Development Bank, el banco de los BRICS. Sus préstamos también deben ser pagados -lo mismo que los del FMI- pero son otorgados con un enfoque más… «desarrollista». Pero es un error considerar sólo las urgencias del momento. O siempre estaremos dominados por las urgencias. Por eso, acercamos este artículo en el que Swaran Singh, profesor de relaciones internacionales en la Universidad Jawaharlal Nehru, de Nueva Delhi, escribió para el China Daily, para proponer un debate necesario.

A. B. F.

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«La expansión de BRICS es inevitable a la luz de la falta de voluntad de los países desarrollados para dar a los países en desarrollo una mayor participación en la gobernanza mundial, pero requerirá esfuerzos Aunque BRICS se ha comprometido con varias otras naciones bajo la rúbrica de las cumbres «BRICS Plus» y «BRICS Outreach», el grupo se ha mantenido cauteloso sobre la adición de nuevos miembros. Últimamente, sin embargo, la ampliación de su membresía se ha convertido en un tema de discusión en las cumbres de los BRICS, especialmente en las de 2013, 2017 y 2022 cuando China presidió, ya que está notablemente a favor de miembros adicionales. Rusia y Sudáfrica también se han vuelto cada vez más favorables, aunque creen que no se debe permitir que una sola nación decida sobre los nuevos participantes. Brasil e India, por otro lado, siguen siendo cautelosos. Sin embargo, la suerte está echada y la expansión se producirá más pronto que tarde. La Declaración de Beijing de su cumbre de 2022, por ejemplo, acordó «promover discusiones… sobre el proceso de expansión… para aclarar los principios rectores, estándares, criterios y procedimientos» para ampliar la cooperación con otros mercados emergentes y países en desarrollo». Este sentimiento de expansión también fue visible en sus «términos de referencia» de 2021 para sus sherpas. Cinco nuevas naciones podrían unirse a BRICS en 2023 durante la presidencia de Sudáfrica, que se unió al grupo original de cuatro países BRIC en 2010. Las solicitudes de Irán y Argentina ya están bajo consideración, mientras que Arabia Saudita, Turquía y Egipto han comenzado el proceso de solicitud para la membresía. Turquía, en particular, está interesada en acelerar el proceso de solicitud. Además, Argelia, Bangladesh, Indonesia, Kazajstán, México, Nigeria, Pakistán, Sudán, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Venezuela también han expresado interés en unirse. Varios de ellos participaron en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores «BRICS Plus» de mayo de 2022 convocada por China. Entre los argumentos a favor de la expansión, se señala que BRICS sigue estando subrepresentado en la gobernanza financiera global. En conjunto, los cinco miembros representan más del 50 por ciento del crecimiento mundial, el 40 por ciento de las reservas mundiales de divisas, el 25 por ciento del PIB mundial y el 16 por ciento del comercio mundial y, sin embargo, no tienen más del 15 por ciento de los derechos de voto tanto en el Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional. La defensa de los BRICS por un comercio global libre, justo y equitativo los ha convertido en los abanderados de las aspiraciones del Sur Global que cree que sus intereses no están adecuadamente protegidos bajo el sistema de gobierno financiero global existente. El PIB de los BRICS superará el PIB de las economías del G7 para 2032, si no antes. Sin embargo, los criterios para la expansión pueden no ser el PIB o el tamaño del mercado. La inclusión de Sudáfrica se basó en que sería la puerta de entrada de los BRIC a África, el próximo centro de crecimiento, y la inclusión de un país del continente africano haría que los BRICS fueran globales. Hoy en día, los criterios de inclusión pueden incluir representaciones o recursos geográficos, civilizacionales y religiosos. Indonesia, Irán, Egipto y Arabia Saudita podrían representar a los países musulmanes, cada uno con sus fortalezas únicas. Arabia Saudita también puede destacarse como la nación exportadora de petróleo más grande del mundo. El consenso sobre la expansión también se verá limitado por las relaciones intra-BRICS. La ecuación entre la economía BRICS más grande y la segunda más grande, China e India, es un buen ejemplo. Las solicitudes de Argentina o Pakistán pueden enfrentar un grave déficit de confianza de Brasil e India. La lógica original de los BRICS como «economías emergentes» podría ser un problema para su formación actual. Brasil, Rusia y Sudáfrica no solo son más pequeños, sino que enfrentan perturbaciones económicas. Durante los años de la pandemia, incluso China e India experimentaron períodos de crecimiento negativo y una desaceleración general. Pero el conflicto entre Rusia y Ucrania y la volatilidad resultante en los precios y la escasez de alimentos y combustibles han dado un impulso a la expansión de los BRICS. El aumento resultante en el comercio de Rusia con otras naciones BRICS, especialmente con China e India, ha reactivado sus esfuerzos por reducir su dependencia del dólar estadounidense a través de transacciones rublo-rupia y rublo-renminbi. Las políticas abrasivas de la administración de Donald Trump ya habían acelerado las demandas para que los BRICS alzaran su voz en el escenario internacional. La pandemia ha amplificado aún más esos llamados, exponiendo el «apartheid de vacunas» de Occidente. Ahora, la crisis de Ucrania ha revelado el fracaso de Occidente para permanecer unido incluso al imponer sanciones económicas. De hecho, las nuevas revelaciones sobre los apalancamientos alimentarios y energéticos de varias economías emergentes aspirantes sobre las naciones del G7 han fortalecido la convicción de los BRICS de expandirse. Además, frente a las sanciones occidentales, Rusia está mucho más dispuesta a ampliar su círculo de amigos. Pero en lugar de anunciar otra Guerra Fría, la expansión de BRICS tiene como objetivo obtener una mayor participación de los países en desarrollo en la toma de decisiones global. A medida que la resiliencia posterior a la pandemia brinda a los BRICS una oportunidad para redefinir la gobernanza financiera global, BRICS ha comenzado a expandirse más allá de las cumbres «BRICS Plus» y «BRICS Outreach» de eficacia probada para incluir nuevos miembros. Pero un BRICS ampliado no tendrá ni el deseo ni el potencial de convertirse en un contrapeso para el G7 o el G20, o para perturbar las instituciones financieras lideradas por las naciones occidentales. La expansión de BRICS está haciendo que las naciones occidentales reconsideren su renuencia a hacer espacio para las economías emergentes, lo que fortalece aún más su comprensión de que hacer espacio para las economías emergentes sigue siendo un requisito previo para que la gobernanza financiera global sea inclusiva, representativa y efectiva.»

El papel del gas en el desarrollo argentino

En el marco de la 6° edición de la JOG, la Jornada de los jóvenes profesionales de la industria de Oil & Gas, que se llevó a cabo el mes pasado, expertos del sector gasífero cuáles son los principales desafíos que existen en cuanto al desarrollo de gas y qué iniciativas se deberían poner en marcha para lograr el desarrollo de los recursos de Vaca Muerta.

El énfasis fue en la importancia de la ampliación del sistema de transporte de gas, de la oportunidad que presenta para la Argentina la generación de saldos exportables y el rol clave que ocupa en la transición energética. En la jornada, organizada por las nuevas generaciones de profesionales que se inician en el sector, estuvieron presentes Pedro Locreille, gerente de Midstream Gas Natural de YPF; Mariano Marino, subgerente de Transporte y Servicios al Cliente de TGN y Salvador Gil, director de carrera de Ingeniería en Energía en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), quienes dialogaron sobre el Gas Licuado de Petróleo (GLP), evacuación, tratamiento y transporte de gas y su función en el proceso hacia energías más limpias.

Desafíos

El límite de la capacidad de transporte emerge como uno de los obstáculos para el desarrollo de Vaca Muerta. Así lo señaló Locreille: “es necesario seguir construyendo redes de transporte desde los yacimientos y también gasoductos porque el Néstor Kirchner queda chico para Vaca Muerta”. Además, explicó que el gas proveniente de ese yacimiento “es distinto porque tiene un contenido de licuables, y en esto se diferencia de los convencionales. Las instalaciones quedaron desactualizadas y por eso el objetivo está en ampliar las plantas”. En base a esto, precisó “desde YPF nos encontramos trabajando en plantas de gas y construyendo nuevos gasoductos”. En esa misma línea, Marino aseveró que “las normas deben acompañar al gas que existe en la región haciendo que el producto sea confiable y que al mismo tiempo no dañe las instalaciones de transporte, distribución y consumo, las cuales deben funcionar bien para evitar problemas en la compresión y en los ductos”. Por esta razón, y teniendo en cuenta el potencial que tiene la industria de GLP, Locreille planteó que “es necesario removerlo porque se condensan en los caños y se generan taponamientos”. Asimismo, agregó que “cuando se recupera el GLP y se lo comercializa es tres o cuatro veces superior al precio que tiene el gas natural en el mercado”. “Aparece una oportunidad comercial porque se generan 2,4 millones de toneladas, de las cuales solo se consumen 1,5 millones y lo demás representa saldos exportables. Chile es un potencial gran cliente y tenemos la oportunidad de exportar por camiones”. Aun así, considero que “serán necesarios nuevos ductos desde la cuenca Neuquina hasta los puntos de exportación”.

Aspectos a resolver

Otro de los temas abordados por el panel fue la declinación de la producción de gas natural que registra Bolivia y el impacto que representa para la Argentina. En esa clave, Marino manifestó que “el desafío es poder llegar, desde Neuquén, a las zonas que abarca el gasoducto Norte para abastecer a la zona de Tucumán y centro y no depender de Bolivia, pero para eso necesitamos obras de ampliación del ducto y de capacidad de transporte”. Los disertantes también debatieron sobre los picos de demanda que se generan en los períodos invernales. Gil mostró que esta situación arroja que en esa etapa del año “el consumo es seis veces más grande que el que tiene lugar en el verano lo que obliga a importar Gas Natural Licuado provocando un impacto negativo en lo económico y también en el sistema”. Y exhibió que “el pico se da porque construimos inadecuadamente el sistema de viviendas”. No obstante, auguró que “todo esto es resoluble porque las mejoras en las viviendas se hacen con mano de obra local, lo cual generaría empleo y, eventualmente, tener una reserva y poder exportarla, lo que resolvería nuestros problemas”. Locreille se mostró de acuerdo con esta visión y afirmó que “una forma de resolver el problema es con capacidad de almacenamiento”. Y añadió que “se necesita más capacidad de transporte y legislación porque el techo está en las instalaciones que faltan construir y la necesidad de tener socios que quieran invertir”. Se refirió a los jóvenes presentes y dijo “hay otra cuestión, la local, y es que faltan profesionales, ingenieros de todas las especialidades que se desarrollen en energía”. En cuanto a la evacuación, Marino sostuvo que “debe existir la posibilidad de evacuar el gas y que llegue hasta los últimos puntos del sistema. Hay mucha infraestructura parada y es necesario llegar al norte, potenciar el último tramo del gasoducto de esa zona para tener capacidad de sobra y reactivar las exportaciones a Chile y llegar a Bolivia”.

Gasoducto Néstor Kirchner

Tras ser consultados por el impacto que genera el nuevo gasoducto, Marino expresó “se habla de la primera etapa porque ya en el primer invierno desplazaría la necesidad de un barco regasificador en Bahía Blanca y permitiría revertir la importación”. En ese mismo sentido, Locreille remarcó que “Argentina importa GNL y gasoil para centrales eléctricas y esto impacta negativamente en la balanza comercial, entonces esta obra tendría un beneficio económico y de abastecimiento”.

Transición energética

Gil subrayó que “entre el 35 y 40 por ciento de la población mundial no tiene acceso a energía limpia”. “La mayoría de los países de Latinoamérica no dispone de una red de gas como la que tenemos nosotros. El mundo nos necesita para bajar sus emisiones y cuidar su salud”, aseveró. De igual forma, indicó que “el gas tiene un rol importante en la transición energética global”. “Debería ser el reemplazante natural del carbón ya que representa una reducción que oscila entre el 40 y 50 por ciento de las emisiones”, cuantificó. Sin embargo, advirtió que “esto debería venir acompañado también de una transición del uso de la energía. “Debemos reducir los consumos para abastecer la demanda y generar un círculo virtuoso”. Por último, concluyó que “el gas no es un combustible más, es un elemento clave que contribuye al desarrollo energético del país dado que podemos potenciar la producción a fin de exportarlo al mundo”. “Lo que es evidente es que debemos hacerlo en el tiempo limitado que se nos presenta”, finalizó.

Aumentó la producción de biofármacos y destacan su potencial a futuro

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La producción de biofármacos aumentó su desarrollo en la última década, a partir de nuevas empresas nacidas del estímulo de universidades, el sistema científico tecnológico y el Estado, que generó un potencial importante para su crecimiento en los próximos años, con la consecuente generación de empleo y divisas para el país. «Argentina ya es parte de esta revolución de la industria farmacéutica. En nuestro país trabajan 350 laboratorios, de los cuales la mayoría son empresas de capitales nacionales con plantas industriales radicadas en el país», indicó el secretario de Economía del Conocimiento, Ariel Sujarchuk. Destacó que «también hay experiencias de las provincias y municipios que participan en el mercado de fármacos con alrededor de 40 laboratorios estatales de fabricación de medicamentos». Sostuvo que «eso sería un paso fundamental para profundizar el desarrollo de la industria y también para continuar con la política de sustitución de importaciones sobre la que estamos trabajando». Por su lado, Esteban Corley y Mauricio Seigelchifer, cofundadores de la firma pharmADN, recordaron que «en la década del ’80 cuando surgió la biotecnología en todo el mundo, en Argentina estaba mal visto pasar de la academia a la industria». En cambio destacaron que «hoy no sólo no está mal visto, sino que la misma universidad y los sistemas científico tecnológicos promueven el surgimiento de emprendimientos». Una alianza estratégica Desde 2018, estos científicos dictan un curso en el Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) para transmitir su experiencia como fundadores de empresas y así «hacer menos tortuosa la experiencia de pasar de la academia a la industria». «A diferencia de cuando empezamos nuestra carrera en la industria, hoy hay aceleradoras de startups y grupos dispuestos a financiar proyectos. Hace más de una década no nos querían dar subsidios para desarrollo tecnológico porque estábamos en el sector privado», remarcaron. «Estos logros generan entusiasmo y dan cuenta de la efervescencia de la biotecnología en Argentina. No es el mismo país que en el que nosotros empezamos. El sector biofarmacéutico atraviesa un auge y tiene un potencial que no tenía 30 años atrás», aseguraron Corley y Seigelchifer. Los emprendimientos En este mayor desarrollo de la industria, varios emprendimientos argentinos consiguieron financiamiento en Estados Unidos. Uno de estos emprendimientos es Stämm Biotech, que diseña fermentadores por microfluídica, consiguió una inversión de US$ 17 millones y emplea a unas 150 personas. Por su parte, el director de la empresa Inmunova, Linus Spatz, puntualizó que «hay un semillero de empresas de base tecnológica enorme», y señaló que «el año pasado se fundó la Cámara Argentina de Biotecnología Joven y ya cuenta con 71 empresas, desde Jujuy hasta Chubut». Además destacó que «hay fondos de inversión que están invirtiendo y que ya ganaron dinero gracias a muchas de estas empresas», y añadió que «existen aceleradoras e incubadoras y algunos jugadores fuertes que realmente están cambiando la realidad del sector». «Esto despertó el interés de científicos del Conicet, y muchos de ellos están creando sus propias empresas. La base científica de Argentina siempre fue muy buena y lo sigue siendo», sostuvo Spatz. Por su parte, Graciela Gutman, Pablo Lavarello y Juan José Pita, investigadores del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), destacaron que «el sector muestra un fuerte perfil deficitario en su inserción internacional. En 2015 el déficit del balance comercial alcanzó a más de US$ 1.000 millones, explicado en más del 50% por la importación de anticuerpos monoclonales». En un documento producido para el programa Argentina Productiva 2030, no obstante, destacaron que «este proceso comienza a dar signos incipientes de contención como resultado de políticas públicas y estrategias público-privadas implementadas en el período 2010-2015». Además pusieron de relieve que «el vencimiento en los próximos años de un relevante número de patentes de drogas innovativas genera ventanas de oportunidad transitorias para avanzar en la producción de biosimilares para atender a la vez las necesidades del sistema de salud nacional e impulsar una estrategia exportadora con esquemas de transferencia Sur-Sur».
Las empresas del sector facturaron US$ 700 millones en 2021 y exportaron por US$ 200 millones
Las empresas que componen el sector biofarmacéutico facturaron más de US$ 700 millones el año pasado, y generaron más de US$ 200 millones en exportaciones, de acuerdo a las cifras de la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB), cuyas empresas emplean a 18.200 personas y reinvierten en investigación y desarrollo el 4,6% de sus ventas. En la actualidad, el segmento biofarmacéutico de la industria farmacéutica del país está compuesto por alrededor de 60 empresas y grupos empresariales de diverso tamaño, señala por su parte el informe de Argentina Productiva producido por Graciela Gutman, Pablo Lavarello y Juan José Pita. Se trata en su mayoría de empresas de capital nacional, ya que sólo 11 son filiales de corporaciones farmacéuticas multinacionales que no producen en el país. Además, cinco empresas medianas nacionales (especializadas o integrantes de grupos farmacéuticos) abordan la producción de principios activos junto con la formulación de las drogas. Algunas de ellas están fuertemente orientadas a los mercados externos, ya que por ejemplo se exporta un 80% de la producción de proteínas de la primera generación de biosimilares. Una estimación preliminar indica que la producción local de medicamentos a partir de principios activos biotecnológicos producidos en el país representa casi un 24% del mercado interno; el resto de la demanda es cubierto con importaciones. Los científicos remarcaron que «los análisis preliminares realizados muestran, por una parte, la diferencia de precios que puede lograrse con la sustitución de las compras de drogas originales por biosimilares, permitiendo a la vez abaratar los elevados costos de los sistemas públicos de salud y extender su alcance a un mayor número de beneficiarios». Además subrayaron que «el análisis de diferenciales de precios pone en evidencia que la política de compre nacional es una herramienta crucial con impacto presupuestario y de reserva de mercado para fomentar las capacidades tecnoproductivas locales». «Por otra parte, el ejercicio de simulación de ahorro de divisas por sustitución de importaciones de un conjunto limitado de moléculas, con ahorros potenciales de entre US$ 48 y US$ 84 millones anuales, puso en evidencia los impactos posibles de una política como la propuesta, los que pueden ser aún más significativos con estrategias de promoción de exportaciones», concluyeron.

«La placenta es el primer órgano del bebé, y uno de los menos estudiados del cuerpo humano»

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“A pesar de su importancia para el nacimiento de un bebé, la placenta es uno de los órganos menos estudiados del cuerpo humano”, define Carlos Guardia, graduado y doctorado en Química en la Universidad de Buenos Aires, cuyo derrotero profesional lo llevó a enfocarse en algo que nunca hubiera imaginado: la biología reproductiva. Oriundo de Villa Tesei, en el oeste del conurbano bonaerense, a los 37 años Guardia lidera desde fines del año pasado el Grupo de Biología Celular de la Placenta de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), con el objetivo de determinar mecanismos básicos del desarrollo y funcionamiento del único órgano humano temporal y, eventualmente, impulsar terapias o intervenciones que eviten complicaciones durante la gestación, como la preeclampsia. “La placenta es el primer órgano del bebé, no es de la mamá”, aseguró Guardia. Y aclaró: “Se desarrolla a las dos semanas del embarazo, inmediatamente luego de que el embrión se implanta en el útero. La capa celular exterior del óvulo fecundado es la que va a generar la placenta, lo que significa que hay contribución de papá y mamá y por lo tanto es tejido del bebé”. La función principal de la placenta es proporcionar oxígeno y nutrición al feto y eliminar los desechos. Está conectada al bebé mediante el cordón umbilical. “Se conoce mucho sobre el cerebro y el Alzheimer o el Parkinson; sobre el hígado y la cirrosis; sobre el corazón y las enfermedades cardiovasculares. Pero de la placenta siempre se habla poquito, y creo que se debe a que es un órgano transitorio, que sólo tienen las mujeres embarazadas y que mientras el bebé esté bien no pasa nada. Nunca estuvo en las prioridades”, explicó Guardia luego de una charla que brindó a investigadores de la Fundación Instituto Leloir (FIL) durante su primera visita a la Argentina desde que se declaró la pandemia. El científico aseguró que aprovechó el parate obligado por el aislamiento sanitario para interiorizarse en ese tema en el que trabajaba gente cercana al laboratorio donde él culminó su posdoctorado de ocho años. Pero su área de estudio, en verdad, era el de la autofagia celular: un mecanismo por el cual todas las células controlan el “estrés” mediante la  degradación de contenido nocivo y el reciclado de sus propios componentes. “Me empecé a involucrar y a tratar de entender un poco qué es lo que sucede con el embarazo, el desarrollo de la placenta y la autofagia como reguladora del estrés y signo de que algo anda mal”, comentó Guardia. Y agregó: “Hay mucha gente trabajando en placenta, incluso excelentes investigadores y médicos en la Argentina. Pero el foco que quiero darle es un poco único: llevar el entrenamiento que tengo en biología celular y estructural a un área en dónde se necesita más ciencia básica para realmente descifrar los mecanismos de formación y función de la placenta”. ¿En qué sentido interviene la autofagia en la placenta? “Si la embarazada o el bebé tienen una enfermedad, la idea de nuestro grupo es que la placenta va a evidenciar ese estado a través de la autofagia: si por algún motivo la madre no le provee los alimentos necesarios o el bebé no puede adquirirlos, la placenta estará bajo estrés y la autofagia, activada”, describió Guardia. “Entonces, se puede conocer el estado del embarazo a través de la determinación de la autofagia de la placenta. E incluso se puede pensar en regularla o ver cómo activarla para controlar el estrés que está generando el problema”, precisó. El investigador y su grupo buscan “tratar de entender mecanismos fundamentales de cómo se forma y funciona la placenta, con el objetivo a largo plazo de diagnosticar o tratar enfermedades del embarazo a través de ella”. La moda de comerla: “No hay ningún beneficio ni indicación” Es posible que, hasta ahora, ese órgano transitorio haya tenido más protagonismo en revistas populares que científicas. “Cuando nazca mi hija voy a comer la placenta”, reveló la modelo argentina Barby Franco, en la línea de otras figuras mediáticas como Juana Repetto o las internacionales Evaluna Montaner y Kim Kardashian. La moda de comer placenta se instaló por sus supuestos beneficios, entre los que sus promotores mencionan un menor riesgo de depresión posparto,  mejor estado de ánimo y de suministro de leche. Sin embargo, no hay ninguna evidencia científica que lo respalde, sostuvo Guardia, quien sospecha que esa tendencia podría estar basada en el hecho de que la mayoría de los mamíferos se come la placenta luego de parir. “Pero en los animales tiene que ver con una cuestión de supervivencia, porque si quedan restos puede atraer depredadores. Ciertamente, en la sociedad moderna no hay ningún beneficio probado ni indicación para hacerlo”.

El regreso de la energía nuclear: más de 30 países anuncian 429 nuevas centrales

La energía nuclear es una fuente energética que garantiza el abastecimiento eléctrico, frena las emisiones contaminantes, reduce la dependencia energética exterior y produce electricidad de forma constante. Así lo entienden cada vez más países que apuestan por la continuidad de sus centrales nucleares, con autorizaciones para operar 60 e incluso 80 años -como en el caso de Estados Unidos- y la construcción de nuevas plantas.

Los 442 reactores actualmente en operación en un total de 33 países producen alrededor del 10,5 % de la electricidad mundial Más aún, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de Naciones Unidas, -datos a diciembre de 2021- hay 58 unidades en construcción en 20 países, entre los que se encuentran China, India, Corea del Sur, Rusia y Turquía. Todos ellos, conscientes de los desafíos energéticos y medioambientales, construyen nuevas plantas porque consideran que la energía nuclear es una fuente esencial para el presente y futuro de sus países. China es el país del mundo que más reactores construye. Cuenta con 53 unidades operativas y dieciséis reactores más en construcción. A China le sigue India, con ocho reactores en construcción, así como Rusia y Corea del Sur con cuatro cada uno y Turquía con tres. El pasado año, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) iniciaron la operación de uno de sus reactores, lo que les ha convertido en el primer país árabe con energía nuclear.
Estados Unidos ha comenzado a conceder autorizaciones para que sus reactores operen 80 años
Energía nuclear en la Unión Europea En la UE, 13 de los 27 Estados miembros tienen centrales nucleares. Hay un total de 106 reactores en operación, que producen anualmente cerca del 26% del total de la electricidad consumida en el conjunto de la Unión. Otros cuatro reactores se encuentran en construcción en países como Eslovaquia, Finlandia y Francia.
En la Unión Europea, casi un tercio de la electricidad es de origen nuclear
La continuidad de la operación consiste en el funcionamiento de una central nuclear, manteniendo su nivel de seguridad, más allá del periodo inicialmente considerado en su diseño. Es una práctica habitual en distintos países del mundo y constituye una estrategia adecuada para poder cumplir simultáneamente con los aspectos básicos del desarrollo sostenible, ya que garantiza la independencia y la diversificación del abastecimiento energético y ayuda en la lucha contra el cambio climático. Distintos estudios internacionales reflejan que es técnicamente viable operar las centrales nucleares más allá de su plazo de diseño inicial, sin abandonar en absoluto los niveles de seguridad y fiabilidad exigidos por las legislaciones nacionales e internacionales. En realidad, cuando se le hace extensión de vida útil a una planta, la modernización de sus sistemas de seguridad pasiva y activa le suelen aumentar no sólo la disponibilidad operativa, sino la seguridad.
Ha sido el caso de Atucha I, en la Argentina, un diseño alemán al que primero la CNEA y desde 1995 NA-SA le fueron mejorando tanto los sistemas y subsistemas, desde el combustible hasta la termohidráulica, que su potencia subió de los 320 MWe con que empezó operaciones en 1974 a los actuales 361 MWe. Además de ello, su «quemado», la eficiencia en extraer  electricidad a partir del uranio, prácticamente se duplicó, con lo que gasta mucho menos combustible porque éste dura casi el doble. El cauteloso proceso de extensión de vida de Atucha I, a partir de 2006, el primero autorizado en la historia de la ARN (Autoridad Regulatoria Nuclear), fue un éxito técnico, y permite planificar su segunda extensión de vida. La construcción del nuevo repositorio de almacenamiento en seco para los combustibles gastados, una vez que pasaron unos 6 años enfriándose térmicamente en piletas, es parte inicial de esa segunda tarea, que los constructores originales de Atucha I (KWU-SIEMENS) no imaginaron siquiera. Las extensiones de vida son posibles por la robustez fenomenal de los sistemas de seguridad pasiva con que han sido construídas todas las centrales de agua presurizada del mundo (PWR de uranio enriquecido y PHWR de uranio natural). Esas poderosas estructuras envejecen muy lentamente, y dan margen de sobra para renovarlas a estado original, o mejor. En las PWR y PHWR, la cantidad de blindajes sucesivos de hormigón ultradenso, de acero y de aleaciones especiales de zirconio que envuelven las pastillas de cerámica de dióxido de uranio es apabullante. Esas cerámicas capaces de resistir temperaturas mayores de 3000o C sin desintegrarse son en sí mismas un sistema de seguridad pasiva. Todo esto explica, entre otras cosas, que el costo inicial de Atucha I haya sido de U$ 1800 por kilovatio instalado, mientras que el de una central «destripada» de la mayor parte de esas barreras en profundidad haya sido de sólo U$ 200 por kilovatio instalado. Fue el caso de Chernobyl 4, y con consecuencias. Todo esto también explica cómo la electricidad nuclear vuelve de su segundo exilio, el causado ya no por el accidente INES 7 de Chernobyl en 1986, sino el de Fukushima en 2011. Ninguna de esas centrales era un PWR o un PHWR, sino diseños brutalmente simplotes para bajar costos de inversión inicial. Ninguna central carente de edificio de contención, como Chernobyl, logra renovar su licencia: por caso, las viejas centrales refrigeradas a gas del Reino Unido, encerradas no en búnkeres estancos, sino en meros galpones. Por algo en lo que va del siglo las fueron cerrando lo más rápido que pudieron. Fue por razones de seguridad que en la licitación por  Atucha I la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) recibió decenas de ofertas internacionales, y sus dos organismos de seguridad, el CALIN (Comité de Licenciamiento) y la Gerencia de Radioprotección, descartaron todas las propuestas que no fueran PWR y PHWR. Esos dos organismos, precursores a la actual ARN, que es independiente de la CNEA y de NA-SA, parecen haber hecho un trabajo notable. Y supieron plantar su autoridad de expertos. Algún lobbista de la General Electric en el gobierno del general Juan C. Onganía trató de hacer valer entonces el GE-MK1 por ser más eficiente y barato, pero la CNEA y sus dos pilares en licenciamiento carecían de todo interés por esas centrales de agua hirviente, o BWRs. Y primero el presidente legal Arturo Illia, y luego el de facto, Onganía, se atuvieron al dictamen de la CNEA. Para algo, dentro del tótem del estado federal argentino, le daban dependencia directa del Poder Ejecutivo Nacional. Ha sido una estupidez sacarla de allí. En el caso de los BWR, a juicio de los expertos argentinos en seguridad, los existentes a fecha de hoy tienen defectos incurables de diseño. Las contenciones de las BWR en general son volumétricamente insuficientes en relación a su potencia térmica, sus recipientes de presión de acero son de paredes relativamente finas, y por último, la turbina se alimenta en forma directa, con vapor generado por el núcleo de la central. Esto obliga a tener desalojado de personal el edificio de la turbina durante las operaciones, porque el nitrógeno atmosférico disuelto en el agua se activa y emite rayos gamma de baja energía (alcance biológicamente significativo de 90 metros) con una vida media de 10 minutos. Y no hay turbinas enteramente libres de escapes de vapor. El acierto argentino en no comprar la GE MK1 se vio en 2011. Es el tipo de máquina que le costó a Japón el accidente de Fukushima. Y si traía defectos de ingeniería básica, la TEPCO, la empresa privada que instaló el complejo de centrales en esa ciudad costera, los agravó al ponerlo a unos escasos 10 metros verticales de la superficie del mar y con una defensa anti-oleaje que era un chiste. Eso, en el país donde se inventó la palabra «tsunami». Que en el caso del de 2011 llegó a 30 metros de altura. Claro, era más barato operar la central desde ahí abajo que dejarla en lo alto de la barranca original, a… sí, 30 metros. Si la Argentina puede darse el lujo de conceder extensiones de vida a Atucha I (y muy probablemente a Atucha II, allá por 2038 o 2039) es porque no compró basura. Además, instaló esas máquinas en sitios naturalmente seguros. La segunda extensión de vida en Argentina fue la de la Embalse, la planta nuclear a orillas del embalse de Río Tercero, en Córdoba, y por cifras de disponibilidad, la mejor del país. Volvió al trabajo con un 6% más de potencia eléctrica y con nuevos sistemas de seguridad activa en caso de apagón de la red en esa zona. Son grandes generadores diésel de electricidad para garantizar el enfriamiento del calor residual del núcleo con la central apagada en emergencia, y están escalonados «en profundidad»: el primero sustituye a la red, el segundo, al primero, el tercero, al segundo, el cuarto, al tercero. La probabilidad estadística de que fallen simultáneamente la red y además, uno tras otro, los cuatro generadores no es cero, pero está razonablemente cerca de cero. Y la cantidad de diésel almacenado en las afueras de la central garantiza varias semanas de operación en caso de un apagón de red prolongado, como el que podría causar un terremoto, o una tormenta severa, o un incendio masivo de campos que destruya las líneas de alta tensión. Por supuesto, todo esto cuesta plata: lo barato sale caro. Al menos, al principio. Pero significativamente, el megavatio de electricidad nuclear termina siendo, a largo plazo, más barato que el que viene de fuentes supuestamente baratas, como las centrales de gas a ciclos combinados, la forma dominante de producir electricidad en la Argentina. Y es que las centrales de gas duran a lo sumo 20 años y hay que tirarlas. Las solares tampoco duran más de 20 años y tienen el mismo defecto que el sol: de noche y en los crepúsculos no producen potencia. Las eólicas, en cambio, adhieren con entusiasmo a los defectos del viento: no sólo son intermitentes, sino impredecibles. Y como por ambos factores no logran una disponibilidad mayor del 50% del año, sean de la marca que sean y estén adonde estén, en el país hay que tener centrales de gas operando -pero fuera de línea- para no dejar a la red sin potencia no bien aflojen las renovables, para evitar apagones o grandes oscilaciones de voltaje, fatales para los motores eléctricos domésticos e industriales. Esto se llama «respaldo caliente», en la jerga, y es un tema maldito para los ecologistas y algunos economistas empetrolados, porque implica estar quemando gas y contaminando al cuete la mitad sumada del año. Pero todo puede ser peor: desde 1998, cuando el Partido Verde se volvió fuerte en las coaliciones de gobierno y empezó a cerrar centrales nucleares alemanas a troche y moche, Alemania empezó a hacer respaldo caliente con carbón, el más contaminante de los combustibles. Y como no les alcanza con el de Silesia, importan carbón desde Polonia y Rusia. Y como tampoco les alcanza así, importan electricidad polaca hecha a carbón. Y como tampoco les alcanza, gas ruso, cada vez más desde que Angela Merkel y su partido conservador también se volvió antinuclear. Hoy los alemanes le venden armas a Ucrania para luchar contra Rusia (no muchas, para no ofenderlos seriamente), pero la industria alemana depende del gas ruso en un 65%. Y como tampoco con eso les alcanza, van a importar GNL estadounidense, cuando lo haya y tengan los barcos y las instalaciones costeras (5 años, mínimo), y mientras tanto importan toda la electricidad francesa posible… que es 81% de origen nuclear. A este sinsentido en Alemania le dan un nombre de lo más ecológico: Energiewende, o «Transición energética». Y hasta hace unos meses, estaban re-orgullosos de él. Ahora, hay que ver si el Energiewende resiste el invierno de 2022. Aparentemente la triplicación de la potencia eólica instalada en Alemania en la última década no ha sacado al país de problemas: el viento sigue necesitando respaldo caliente. Y tapizar ese nebuloso país de techos fotovoltaicos no ha logrado que brillara más el sol. Centrales como las Atuchas o Embalse podrían llegar a vidas operativas sucesivas de hasta 80 o 100 años, comparables con el de las buenas centrales hidroeléctricas, y con costos de relicenciamiento estimables entre el 20 y el 30% de la inversión inicial. Rafael Grossi, el argentino que hoy dirige el Organismo Internacional de Energía Atómica, dijo siempre que el combo energético más potente del futuro a mediano plazo es renovables + nuclear. La historia le está dando la razón. Mucho antes de lo esperable. A la luz de la catástrofe climática, el átomo es negocio: las centrales nucleares no emiten gases de efecto invernadero. Y a la luz de la catástrofe económica que supone el aumento de hasta un 1000% del costo del gas en la UE y cifras menores pero disparatadas en el resto del Hemisferio Norte, es un negocio del tipo que puede serlo el tener un salvavidas a mano cuando a uno se le hunde el barco en que venía. Y descubre que en realidad uno estaba subido a un salvavidas, porque el verdadero barco era el país nuclear con 18 centrales que tenían los alemanes en 1998. Pero como suele repetir el Dr. Carlos Aráoz, especialista en materiales y el hombre que, junto a Jorge Sabato, construyó en 1958 el primer reactor nuclear argentino (el RA-1): «El verdadero negocio nuclear no pasa por vender electricidad. Pasa por vender tecnología». Si tras 72 años de desarrollos atómicos propios y exportación exitosa de reactores argentinos a 7 países los gobiernos argentinos entendieran lo que tenemos como capital intelectual, hoy no estaríamos importando una central nuclear. Estaríamos construyendo clones mejorados de Embalse, para lo cual estamos técnica y legalmente habilitados desde 1974. Y estaríamos compitiendo con los coreanos y los rusos por venderle al mundo centrales nucleares argentinas. Como el CAREM, por dar un ejemplo. Así, a 31 de diciembre de 2021, en el mundo hay 186 reactores nucleares a los que los distintos organismos reguladores les han concedido autorización para operar más allá de 40 años, adoptando distintos esquemas: en unos casos se han concedido autorizaciones para 20 años adicionales, en otros, por un periodo determinado y, en otros casos, de forma indefinida. En Estados Unidos, seis unidades han recibido autorización para operar durante 80 años. En total, representan más del 30% de los reactores nucleares existentes en el mundo. En AgendAR predecimos que serán más. Y que la flota actual se duplica, porque se vienen 429 nuevos, casi todos PWR y PHWR, aunque empiezan a pintar otros entera pero cautelosamente nuevos, y en general más interesantes, sencillos, seguros y mejores. Como el CAREM, para volver a nuestro ejemplo.

Tras 7 años, vuelven los trenes de carga entre Argentina y Paraguay

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El servicio de tren de carga internacional entre la Argentina y Paraguay de la línea Urquiza volvió a funcionar este martes 6 de septiembre, tras estar suspendido por siete años.

El viaje de reactivación de la línea fue llevado a cabo pasado el mediodía entre la ciudad de Posadas, en la Argentina, y Encarnación, en Paraguay, a través del puente internacional San Roque González de Santa Cruz. De manera previa tuvo lugar un acto en el que participaron el presidente de Trenes Argentinos Cargas (TAC), Daniel Vispo; el director de Explotación de TAC, Juan Manuel Roel; el gerente de la línea Urquiza Cargas, Mario Arellano; la gerenta Comercial de TAC, Martina Laplane, y representantes sindicales. En ese marco, Arellano destacó que «para nosotros es un día más que grato y es algo especial, porque es el retorno a Paraguay después de 7 años que no pasan mercaderías nacionales y más de 11 años que no vienen de Paraguay para acá». Al ser consultado sobre el impacto económico en la región, afirmó que «es un pilar más cumplido que genera trabajo, una reducción en los costos para las economías regionales y en este caso las internacionales, porque que el ferrocarril ruede es un beneficio para todos». La traza de la línea Urquiza atraviesa las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires, a lo que se suma nuevamente el tramo que une con Encarnación, con lo que suman un total de 1.500 kilómetros de vías operativas por las que se transportan piedra, raleo, cemento, pasta celulósica y cereal.
Para cumplir con la demanda se necesitan 15 locomotoras y casi mil vagones y se cuenta con una dotación de 571 trabajadores.
Actualmente la producción que transporta la línea Mesopotámica supera las 40.000 toneladas mensuales cuando en 2019 apenas alcanzaban las 20.000. Durante el acto, Juan Manuel Roel, director de Explotación de TAC, indicó que «Argentina tiene cinco cruces, de los cuales solamente hay dos en funcionamiento, uno es el que cruza hacia Chile y ahora tenemos el que cruza a Paraguay». (Es el segundo tren de cargas argentino que en la actualidad cruza alguna de nuestras fronteras. El otro es el que vincula a Socompa, en Salta, con la chilena Antofagasta). Por último, Roel comentó que «hoy tenemos operativas en la línea Urquiza 15 locomotoras y mil vagones. Esperemos seguir incrementando el parque atractivo para seguir aumentando las operaciones, ya que 571 familias viven hoy del ferrocarril». El funcionario señaló que recibieron el tren “con el tráfico interrumpido a la altura de Paso de los Libres”, y agregó que desplegaron tareas que permitieron primero rehabilitar hacia Tapebicuá (Corrientes), luego hacia Santo Tomé (Santa Fe), después posicionarlo en Guarupá (Misiones)”.

En 3 días de vigencia del «dólar soja» se vendieron dos millones y medio de toneladas

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En el Gobierno festejan los primeros resultados del tipo de cambio diferencial para las exportaciones de soja. En apenas dos días los productores vendieron más de 2,1 millones de toneladas y contabilizando los negocios de ayer miércoles la cifra asciende a bastante más de 2,5 millones de toneladas. (Nota de AgendAR: Tenemos que señalar que ese «festejan» refleja cierta inseguridad previa en algunos niveles oficiales sobre el resultado de la medida. Pero el acuerdo con los grandes exportadores era firme: ya el 1er. día provocó una baja temporal en el precio de la soja en el Mercado de Chicago. Sabían que iba a haber más ventas). Para que no haya problemas logísticos en los puertos, el Gobierno extendió el plazo estipulado para que las agroexportadoras puedan embarcar los granos. De continuar la tendencia, septiembre puede superar el piso acordado de u$s 5.000 millones. En este marco, en lo que va de septiembre las agroexportadoras liquidaron en el mercado de cambios local un poco más de u$s 1.000 millones. Solo el martes ingresaron u$s 439 millones y ayer los negocios de dólar soja superaron los u$s 460 millones. Si a eso se le suma el resto de las exportaciones del agro, la disponibilidad de divisas del Central rondó los u$s 600 millones. Lógicamente, este panorama se refleja directamente en la capacidad del Banco Central de acumular reservas ya que también ayer miércoles terminó con un saldo comprador por más de u$s 300 millones.
 

China e India aprueban vacunas nasales

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Dos vacunas contra el COVID-19 «sin aguja» han sido aprobadas para su uso en China e India.

La vacuna china, producida por la empresa de biotecnología CanSino Biologics, se inhala por la nariz y la boca en forma de aerosol. Ha sido aprobada como dosis de refuerzo. La vacuna de la India, desarrollada por Bharat Biotech, se administra en forma de gotas en la nariz. Ha sido aprobado como una inoculación primaria de dos dosis. Hay otras vacunas para las mucosas: una fabricada por el Instituto de Investigación de Vacunas y Sueros Razi ha sido aprobada en Irán y, según se informa, Rusia ha aprobado una versión en aerosol intranasal de la vacuna Sputnik V. Pero hay pocos datos disponibles sobre su eficacia. Los desarrolladores de vacunas esperan que estas vacunas ‘mucosas’ prevengan incluso los casos leves de enfermedad y bloqueen la transmisión a otras personas, logrando lo que se conoce como inmunidad esterilizante. Es una vara alta y se necesita más investigación: ninguna de las compañías ha publicado datos de ensayos clínicos de fase III. Para acceder al artículo original, publicado en Nature (en inglés), cliquear aquí.