Así, este video ha hecho audibles las ondas de sonido reales que salen disparadas del agujero negro en el centro del cúmulo de galaxias de Perseo. Se propagan a través del copioso gas del cúmulo para hacer sonar una nota unas 57 octavas por debajo del Do central. Lo más cercano, hasta ahora, que se ha escuchado de la voz del cosmos.The misconception that there is no sound in space originates because most space is a ~vacuum, providing no way for sound waves to travel. A galaxy cluster has so much gas that we've picked up actual sound. Here it's amplified, and mixed with other data, to hear a black hole! pic.twitter.com/RobcZs7F9e
— NASA Exoplanets (@NASAExoplanets) August 21, 2022
Escuchando a un «agujero negro»
La crisis del gas en Europa: el caso de Bélgica
En enero de 2021 el precio había llegado a un piso de 18 Euro por MWh Breve comentario de AgendAR: El enfrentamiento -a distancia, en este caso en las llanuras de Ucrania- entre Grandes Potencias y sus aliados arrastra un eco de un poco más de 100 años atrás, en la Primera Guerra Mundial: el nombre del juego es Aguantar.Pequeño análisis del problema energético de Europa
— Eduardo Gigante ? (@eddiegigante) August 17, 2022
✔️Precio del Gas natural a sept22= 221 Euro/MWh
✔️Consumo de Gas Bélgica año 21= 200 Millones MWh/año
✔️ a pagar 200 X 221 = 44,2 billones de Euros
✔️44,2 / 500 (PIB de Bélgica)= 8,8%
Bélgica gastara el 8,8 de su PIB en energía pic.twitter.com/tI4wNkV46U
Comenzó la vigencia de la Ley de etiquetado frontal: los plazos, los cambios y el alcance
Desde el 20 de agosto, los famosos sellos negros y octagonales de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida popularmente como la Ley de Etiquetado Frontal, comenzaron a circular en las empresas alimenticias y, de a poco, van llegando a las góndolas de los almacenes y supermercados.
Se trata de un proceso gradual, ya que los productos sin sellos que se hayan fabricado antes seguirán en las góndolas hasta agotar stock. La semana pasada venció el plazo para que las grandes empresas empiecen a comercializar sus productos con las etiquetas que alertan sobre los excesos de nutrientes críticos como, por ejemplo, azúcares añadidos, grasas totales, grasas saturadas o sodio. Las PyMEs tienen tiempo hasta el 20 de febrero de 2023 para regularizar su situación y cumplir con esta primera etapa. “La evidencia señala que el consumo en exceso de nutrientes críticos resulta perjudicial para la salud y pueden causar Enfermedades No Transmisibles. Los productos que sobrepasen los valores definidos serán etiquetados para advertir a la población de las características del mismo. De esta manera, se espera que las personas puedan realizar elecciones más saludables al encontrar información nutricional sencilla en el frente del envase”, explica la licenciada en Nutrición y docente de la Universidad Nacional de La Matanza, Dana Watson. Los octógonos son de color negro con letras blancas en mayúscula y no pueden tener un tamaño inferior al 5 por ciento de la superficie de la cara del envase. Dentro de la figura de advertencia, aparece: “exceso en azúcares” o del exceso que presente el producto y, en caso de contener edulcorantes o cafeína, contendrá una leyenda que diga “contiene edulcorantes/cafeína, no recomendable en niños/as”. “Los edulcorantes intensivos -indica Watson- pueden producir efectos negativos sobre la microbiota y no permiten poder reeducar el umbral del gusto dulce, como si se logra haciendo reducciones progresivas de azúcares. Por su parte, el consumo de cafeína en exceso puede generar ansiedad, hiperactividad, problemas de sueño y elevación de la tensión arterial, así que son dos componentes a los que debemos estar atentos”. De la normativa quedaron exceptuados algunos productos como el azúcar común, los aceites vegetales, los frutos secos y la sal común de mesa. En esta categoría también entran las fórmulas para lactantes y niños y niñas hasta los 36 meses de edad, alimentos para propósitos médicos específicos y suplementos dietarios. “El etiquetado frontal forma parte de una serie de acciones enmarcadas en la Ley 27.642, que también incluye la educación alimentaria nutricional dentro de los establecimientos educativos. Con esta Ley se espera continuar fortaleciendo las acciones que se vienen llevando a cabo vinculadas con la promoción de la salud, los hábitos saludables y la prevención de enfermedades no transmisibles de alta prevalencia en la población argentina”, destaca Watson.Los quioscos de escuelas, en la mira
Si bien la Ley es conocida por la disposición de etiquetar los productos de forma clara, su alcance es más amplio y abarca la regulación de publicidad en alimentos y otras cuestiones vinculadas a la promoción de información útil para tener una alimentación más saludable. En esta línea, los establecimientos educativos del nivel inicial, primario y secundario también serán terreno en el que la ley pueda decir presente. “La normativa establece que, dentro de estas instituciones, no se podrán vender alimentos y bebidas analcohólicas que contengan al menos un sello de advertencia o leyenda precautoria. La idea es contribuir al desarrollo de hábitos de alimentación saludable desde temprana edad, acompañando esta acción con educación alimentaria nutricional”, destaca la especialista. La Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud de 2019 se reportó que el 67 por ciento de las escuelas públicas provee algún alimento y el 71 por ciento de las escuelas tiene quiosco o buffet. Allí, niños, niñas y adolescentes consumen un 40 por ciento más de bebidas azucaradas, el doble de productos de pastelería o productos de copetín y el triple de golosinas respecto de los adultos.Otro punto de interés se refiere a la regulación de la publicidad y promoción de alimentos y bebidas para menores.“En la misma encuesta se destaca que el 21,5 por ciento de los adultos y las adultas responsables de niños y niñas de entre 2 y 12 años declaró que compró, al menos una vez en la última semana, algún alimento o bebida porque el niño o la niña lo vio en una publicidad”, explica Watson. Considerando esto y con la intención de proteger a las infancias y adolescencias, la ley prohíbe toda publicidad, promoción y patrocinio de alimentos y bebidas analcohólicas que contengan al menos un sello y estén especialmente dirigidos a niñas, niños y adolescentes. “Los edulcorantes intensivos -indica Watson- pueden producir efectos negativos sobre la microbiota y no permiten poder reeducar el umbral del gusto dulce, como si se logra haciendo reducciones progresivas de azúcares. Por su parte, el consumo de cafeína en exceso puede generar ansiedad, hiperactividad, problemas de sueño y elevación de la tensión arterial, así que son dos componentes a los que debemos estar atentos”.
La corvina negra, el pez que se reproduce en el turbio Río de la Plata
“Cousteau se equivocó al hablar de un mundo silencioso”, dice el investigador uruguayo Javier Sánchez Tellechea, quien junto a colegas acaba de publicar un trabajo en el que estudia el músculo que les permite a nuestras corvinas negras emitir un canto único durante la época de desove.
La corvina negra es una captura deportiva bastante popular en las costas bonaerenses. Abunda en grandes cardúmenes, y los adultos alcanzan tamaños interesantes, de 4 hasta algunos monstruitos de 20 kg. La especie abunda desde habitualmente marrón Bahía de Samborombón, zona de transición de salinidad y turbidez del agua entre el Plata y el Atlántico, atraviesa Punta Rasa (el límite teórico del río, donde el agua se va azulando y salando) y llega tan al sur como Necochea, lugar decididamente marino. Se apega a las costas playeras o barrosas, y no anda mar adentro. Resistente a ambientes tan distintos, la corvina negra últimamente se cuela aguas arriba por ríos tan turbios como el Salado, donde contribuye a la alegría de quienes iban más bien por flacos pejerreyes de 2 kg., con toda la furia. La sorpresa para los lectores que no pescan es que la corvina negra canta, y la sorpresa de la sorpresa, cómo, y por qué, y con qué brutal emisión de sonido. Ahora que los programas de televisión de concursos en los que la gente canta están de moda, les propongo la siguiente escena. Un grupo de cantantes se acercan a la costa y comienza a producir sonidos fuertes y tonales con insistencia. Ponen gran esfuerzo y energía en su canción. Tanto que, como una persona que quiere cortar camino en el gimnasio, estuvieron meses llenando sus músculos con esteroides para llegar a este momento de la mejor forma. Cantan con todo lo que tienen, alcanzando notas graves con un volumen importante gracias a sus músculos hipertrofiados para tal desafío. Todo para seducir al exigente jurado. Las integrantes del jurado escuchan con rigurosa atención. Aquel tiene una voz potente, pero no mantiene la nota por mucho tiempo; ese otro llega a notas más bajas; aquellos dos parecen estar más pendientes de superarse entre sí que en deleitar al jurado. Listo, está claro quiénes son los ganadores. ¿El premio? Burlar la muerte permitiendo que su información genética permanezca mucho más tiempo del que vivirán cantantes y jurados, que en este caso no sos personas comunes buscando cinco minutos de fama ni famosos y famosas exprimiendo los suyos. Los cantantes y las jurados de esta escena son corvinas negras (Pogonias courbina), cuyos machos, junto a los de las corvinas negras del norte (Pogonias cromis), son los únicos peces de la familia de los sciénidos que emiten este canto durante la época reproductiva. Mientras las otras especies emiten ráfagas breves de pulsos no modulados ‒algo así como prrr, prrr‒, este canto sexual de las corvinas negras ‒algo así como ouuum, ouuum‒ no se conocía hasta que investigadores de Uruguay se propusieron colocar micrófonos submarinos ‒llamados hidrófonos‒ para abrir nuestros oídos a un mundo del que poco conocemos. Javier Sánchez Tellechea y Walter Norbis, del Laboratorio de Fisiología de la Reproducción y Ecología de Peces de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, quienes con otros colegas publicaron en 2010 el primer trabajo sobre los sonidos de las corvinas negras del sur, volvieron ahora a la carga buscando entender más sobre este canto único. En el artículo “Variación del sonido por hipertrofia y atrofia del músculo sónico en machos de corvina negra austral (Pogonias courbina)”, Sánchez y Norbis comparten autoría con Sebastián Izquierdo, del mismo laboratorio de Facultad de Ciencias que ellos, y con William Pérez, de la Unidad de Anatomía de la Facultad de Veterinaria. ¿Por qué estudiar este músculo? Porque un canto único, cual canto de una sirena, es un llamador poderoso e irresistible para la curiosidad científica. Así que vayamos a conversar con Sánchez y Norbis sobre cantos submarinos, sexo y corvinas. El sonido importa “Los peces producen sonido, son parte del ambiente sonoro del medio acuático”, lanza Sánchez ni bien comienza la grabación, repitiendo un mantra tan obvio como necesario. Es que por extraño que parezca, aún en el siglo XXI, si bien hemos dado pasos gigantes, nos cuesta entender cómo sienten y se comunican en el mundo animales distintos a nosotros. “Siempre se pensó que los peces no eran organismos muy inteligentes, que básicamente se juntan para reproducirse o desarrollar otros comportamientos por señales químicas o por la luz. Pero la cosa es mucho más compleja que eso”, sigue Sánchez. “Desde que arrancamos con esto, hace casi 15 años ya, venimos viendo que el sonido es un componente muy importante en la reproducción, que es una de las cosas más importantes que tienen los organismos”, amplía. Y tras todo este tiempo, el sonido adquiere cada vez más peso: “Creemos que el sonido puede ser el desencadenante del desove y de la puesta a punto del macho y la hembra”. Y aquí hay una cuestión importante. Si un conjunto de organismos deciden que llegó el momento de reproducirse debido a factores como la luz o la temperatura, es muy distinto a que si emiten sonidos y establecen una comunicación entre ellos para desovar y mezclar su material genético. En el segundo escenario, el pez es un agente, un protagonista de su sexualidad, y no apenas un esclavo de pautas físico-químicas. Las corvinas se empoderan. Si bien las gónadas de machos y hembras comienzan a desarrollarse impulsadas por claves ambientales ‒las hembras invierten recursos en aumentar el tamaño de sus gónadas para producir las huevas y los machos hacen otro tanto para estar a la orden y rociarlas con su esperma durante el desove‒ las corvinas tendrán sus razones para darle un papel al sonido en todo esto. Entre otras cosas, porque para ellas el sonido es relevante. “Los sciénidos son una familia de peces que en su gran mayoría producen sonido y que tienen un músculo especializado para ello, que justamente se llama músculo sónico”, explica Sánchez. Tan es así que en inglés se las denomina “croackers” o “drums”, algo así como “croadoras” o “tambores”. “La familia incluye a las corvinas blancas, pescadillas, burriquetas, pargos y córvalos”, dice Norbis. “Cuando empezamos a estudiar esto, comenzamos a ver que en cada especie de la familia pasan cosas diferentes. Por ejemplo, en la corvina blanca (Micropogonias furnieri), que fue la primera que estudiamos, macho y hembra tienen músculo sónico, ambos emiten sonidos de disturbio, pero sólo el macho, en la época reproductiva, emite un sonido que nosotros registramos cuando estaban desovando, y que en la literatura se conoce como advertisement calls”, comenta Sánchez. Al leer el trabajo que acaban de publicar, queda claro que las corvinas negras también tienen estos dos tipos de sonido producidos por el músculo sónico que llevan adosado a sus vejigas natatorias. Hembras y machos emiten lo que en el artículo se denomina “llamadas de disturbio” (en inglés, disturbance calls) y, además, durante la época reproductiva, los machos emiten “llamadas de anuncio” (advertisement calls). Pero si, como dijo Sánchez, el sonido es algo más importante en el mundo de los peces, “disturbio” y “anuncio” parecen palabras demasiado toscas para hablar de una comunicación a la que recién nos estamos empezando a asomar. “Esa es una nomenclatura internacional”, comenta Norbis. “Nosotros los llamamos de otra manera”, dice Sánchez. Es una nomenclatura antigua que no reconoce el mundo sonoro de los peces, objeto, no ante ellos, que están convencidos de la importancia de la comunicación sonora de estos peces, sino ante el corsé del lenguaje presente aún en la literatura científica. Ictiólogos y pescadores que quieran profundizar en el tema, pueden leer la continuación de esta extensa nota aquí.Se crea la primera Guarnición Militar Conjunta en Tierra del Fuego
El ministro de Defensa, Jorge Taiana, firmó una Resolución mediante la cual se crea la Guarnición Militar Conjunta en la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Su ubicación adquiere un valor estratégico.
En esta nueva unidad militar estarán asignados efectivos del Ejército, la Armada, y la Fuerza Aérea Argentina. Cada fuerza pondrá a disposición del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) los recursos y materiales que se demanden para la instrumentación, apertura y desarrollo de la Guarnición Militar Conjunta. El Ejército Argentino desplegará e instalará un elemento de al menos nivel Subunidad independiente en la localidad de Tolhuin, como parte de la Guarnición Militar Conjunta. La Armada Argentina hará lo propio en la nueva Base Naval Integrada que se está construyendo en la ciudad de Ushuaia.
Mientras que la Fuerza Aérea Argentina propondrá como parte de la Guarnición Militar Conjunta el despliegue e instalación de una Base Aérea Militar, que esté en capacidad de brindar apoyo operativo y logístico a los Sistemas de Armas.
Desde el inicio de su gestión, el ministro Taiana viene insistiendo en la importancia estratégica de fortalecer la presencia militar en el sur del territorio nacional con proyección a la Antártida, al Atlántico Sur y a la Argentina bicontinental.
Por eso la creación de esta nueva guarnición se suma a los últimos hitos desplegados por el Ministerio de Defensa en la Patagonia como la instalación de un radar de vigilancia del espacio aéreo en Río Grande, la construcción de la nueva base naval integrada en Ushuaia y la apertura de nuevos puentes aéreos de LADE entre Río Gallegos y Tierra del Fuego. Otra apuesta al desarrollo del reactor de torio
La empresa holandesa Thorizon ha recaudado 12,5 millones de euros para el desarrollo de una nueva generación de centrales nucleares. El ‘reactor de sal fundida de torio’ desarrollado por Thorizon utilizará residuos de larga duración en combinación con el abundante metal torio como combustible. Se espera que este reactor sea capaz de realizar una importante contribución a un suministro de energía seguro, prácticamente inagotable y libre de CO2.Thorizon, de Países Bajos ??, ha recaudado 12,5 M€ para el desarrollo de un reactor de sales fundidas de torio con capacidad para reciclar residuos nucleares, utilizarlos como combustible y generar energía eléctrica baja en emisiones.t.co/6rEcq8q3Fm pic.twitter.com/bUXd9OKQ7n
— Operador Nuclear (@OperadorNuclear) August 17, 2022
¿De dónde importa litio China para la producción de baterías?
¿De donde importa #litio China para la producción de baterías? de tres países, Australia (en forma de concentrado de Espodumeno), Chile y Argentina (en forma de Carbonato de litio y de Hidróxido de Litio). Tanto el carbonato como el hidróxido van de Argentina y Chile en un 97% pic.twitter.com/HFOLb73WMb
— Eduardo Gigante ? (@eddiegigante) August 21, 2022
El gobierno de Jujuy anuncia que para fin de año producirá 82.500 toneladas de litio
El CAREM: su presente, su pasado y su futuro
ooooo
El área nuclear es una rara excepción en el desarrollo de tecnología en la Argentina. El 31 de mayo, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) cumplió 72 años desde su creación por un decreto del presidente Perón. En todos esos años, este sector fue atravesado por políticas que lo favorecieron y otras que lo desfinanciaron, pero la institución logró sostener proyectos de largo plazo y ha sido el germen del desarrollo tecnología para centrales nucleares y también de empresas como INVAP, que se ha expandido a las áreas de desarrollo de satélites y radares, entre otras. A mediados de la década de los 80, los investigadores de la CNEA presentaron una idea por entonces novedosa: en lugar de hacer reactores cada vez más grandes y potentes, ¿por qué no hacer reactores pequeños, que puedan ser instalados en zonas remotas y construidos de manera modular? Esa idea prendió en el mundo y, con el resurgimiento de la necesidad de contar con energía nuclear en muchos países, debido a que no emite gases de efecto invernadero y permiten un abastecimiento constante de energía, varios países se lanzaron a diseñar sus propios reactores pequeños y modulares. El CAREM hizo punta en iniciar su construcción, en el año 2014, pero los retrasos en la obra –en parte por demoras propias del desarrollo de un prototipo pero también por el desfinanciamiento que sufrió durante el gobierno de Macri– le han hecho perder terreno frente a sus pares de otros países. Aún así, todavía tiene un gran potencial para ser utilizado y también exportado.
Febrero de 2019. Hormigonado de la losa del nivel cero de la contención del reactor, uno de los hitos más relevantes del proceso constructivo del edificio de la Central Nuclear.
Vista aérea del edificio del reactor, en la etapa previa al hormigonado de la contención donde estará ubicado el Recipiente de Presión del prototipo CAREM.
“El programa habla de 2027. Hay varias cosas muy importantes para terminar. Una son los pendientes de ingeniería porque es el primer reactor de potencia de diseño argentino y plantea desafíos tecnológicos para el país y el mundo”; señala Sol Pedre.
Maqueta del edificio completo donde se alojará el prototipo del reactor nuclear CAREM con sus dependencias asociadas.
Matías Alonso (Agencia TSS)
Comentario de AgendAR:
Soy caremista de la primera hora. El proyecto CAREM se presentó por primera vez en 1984 y lo conocí con muchas reticencias de su depositario (por default de la CNEA), la firma barilochense INVAP, allá por 1985. Sigo y apoyo al CAREM desde entonces. La CNEA en 1985 estaba con la mitad de su presupuesto de 1981 en pesos, y luchando contra demasiadas obras inconclusas (Atucha II, la Planta Industrial de Agua Pesada, etc). No tenía un centavo ni recursos humanos como para ocuparse de este proyecto, entonces considerado entre marginal y lunático: iba a contramano de la ideología tayloriana según la cual cuanto más potente la central, más baratos salen el megavatio instalado y el megavatio/hora de electricidad. Ja. Esa ideología implicó la quiebra de la mayor parte de los grandes oferentes occidentales, con plantas gigantescas de 1200 a 1600 MWe que rara vez logran terminar, o se terminan con sobrecostos enormes, proporcionales a los años de demora elevados a alguna potencia conjetural. El concepto de «big enough» no les entró nunca en el mate a los dueños de entonces del mercado nuclear. Los llevó a fundirse. Ese problema mundial ya se empezaba a olfatear en los ’80. El CAREM fue la primera respuesta coherente al mismo. INVAP, que en los ’80 estaba económicamente en la lona, lo entendió bien e hizo de esta centralita su proyecto de bandera. Del CAREM confieso haberme enamorado a primera vista por su tamaño pequeño y su sobria sencillez conceptual, ese modo elegante de bajar costos y al mismo tiempo aumentar la seguridad operativa. No tuve dudas en dedicarle al CAREM la mayor parte de mi carrera como periodista científico, que empezó justamente en 1985. Sobre cómo y por qué 38 años después no está construido, testeado y vendido «urbi et orbi», en AgendAR se escribió bastante. Si quiere curiosear, apriete aquí. O también aquí. Contra el CAREM obraron muchas fuerzas externas e internas, pero sobre todo, esa invencible predisposición nacional a pisarnos el poncho. El CAREM volvió de INVAP a la CNEA en 2006, y comparto lo que dijo el difunto Ing. Héctor «Cacho» Otheguy de ahí en más: si quedaba en INVAP, el CAREM ya estaría construido. Lejos de ello, las obras la CNEA las inició tras muchos rediseños de lo hecho por INVAP con la excavación de cimientos en 2011, no en 2016. Y luego siguieron más años de rediseños del rediseño antes de las primeras coladas de hormigón en 2016. No puedo juzgar técnicamente la necesidad de tanto cambio. La CNEA dice que eran imprescindibles. La potencia del prototipo subió de un estimado de 25 MWe a 32 MWe, creo que sobre todo en los 12 generadores de vapor, que dejaron de ser haces de túbulos en forma de «U» invertida (lo clásico desde los años ’50), a la compleja e innovadora trama de espirales encamisados que describe la Dra. Pedre. Esta arquitectura audaz todavía deberá construirse y testearse en forma experimental para quitarle los defectos, antes siquiera de encargar la construcción de otros 11 artefactos similares para integrar el prototipo. Tengo dudas de que 7 MWe más en el prototipo justifiquen una entrada en línea fijada, no sin gran optimismo técnico y sobre todo político, para 2027. Los gobiernos de Menem, De la Rúa y Macri sabotearon el proyecto de mil modos, algunos muy imaginativos, otros sencillamente delincuenciales e impunes. ¿Por qué creer que ese problema no está por volver? Este gobierno peronista ha terminado apoyando casi distraídamente el desarrollo nuclear, después de un sopor que duró hasta 2021, y ni la continuidad del apoyo ni la del propio gobierno parecen garantizados ante las elecciones presidenciales de 2023. El «sex appeal» del CAREM era su simplicidad inicial, y fue lo suficientemente fuerte como para que en 1988 Turquía nos ofreciera un «joint venture» para co-producirlo y exportarlo, que el gobierno de Carlos Menem saboteó. Luego, en tiempos de la Alianza, el CAREM atrajo también a empresas nucleares coreanas y japonesas que simplemente querían llevarse la ingeniería básica por chirolas, algo que -ante la negativa de la CNEA- probablemente los coreanos hicieron por izquierda. De algún lado salió el diseño de su SMART de 100 MW, que recibió aprobación regulatoria de Corea en 2012, y que ofrecieron al toque a Arabia Saudita para desalinizar agua, sin siquiera hacer el prototipo. Esa simplicidad del módulo CAREM fue copiada también sin disimulos por NuScale, la compleja Unión Transitoria de Empresas (y universidades y laboratorios nacionales) a cargo de esa centralita modular estadounidense. No está ni remotamente en construcción y sin embargo ya generó cantidad de MOUs (Memoranda of Understanding) de parte de Canadá, Bulgaria, República Checa, Polonia, Rumania, Ucrania, Jordania… y siguen las firmas. En Junio de 2021 ya eran 11 países, y hasta una firma privada británica. NuScale logra ese efecto porque los posibles clientes ven un embale societario y regulatorio que avanza a saltos, traccionado por un tremendo apoyo federal con más del 80% de los costos, y que se mantiene tanto con republicanos como federales, sin importar quién ocupe la Casa Blanca. Y eso sucede pese a que EEUU desde los años ’80 no se venden una central ni a sí mismos, tan grandotas, complejas y caras las volvieron durante los ’70. Ese apuro por firmar algún MOU decente con la CNEA por el CAREM sencillamente no está sucediendo. Al menos, no desde que Menem logró espantar del proyecto a la TAEK, la Comisión Atómica Turca. El mundo nuclear no nos está tomando en serio por las desconcertantes demoras en llegar a un prototipo en línea, y la pérdida a espuertas de recursos humanos. La gerencia CAREM, como dice la Dra. Pedre, es bastante joven. Pero eso sucede porque los ingenieros más veteranos se van a la actividad privada o a otros países debido a los salarios bajísimos y la frustración de un proyecto que vive muriéndose en el huevo. Lo que no ha calado aquí, y está resultando comercialmente letal, es el concepto de «good enough». Guiándose por la idea de que la simplicidad inicial era la base del atractivo de esta central, todo lo que hizo más complejo y caro el diseño lo estamos pagando con atrasos. Y los atrasos, en el mundo nucleoeléctrico contemporáneo, espantan a gobiernos e inversores privados más o menos como la lepra a los campesinos medioevales. Los atrasos quebraron y se comieron firmas gigantes que se comían el mundo, como Westinghouse, General Electric y la francesa Areva. Los oferentes que siguen en pie son Rosatom, la coreana Kaeri y las empresas nucleares chinas como CNNC y CGN. Y no sólo por tener buenos fierros, sino porque no se atrasan. Con la excavación de cimientos empezada en 2011, el CAREM podría -debería- haber entrado en línea el año pasado. Eso, tomando por normal que un prototipo, incluso uno reducido como éste, da mucho más trabajo de cepillar detalles y hacer cambios, incluso en fase de montaje. Y ojo, hablamos de una miniatura de 32 MW, no de un módulo de escala comercial, con los muchos cambios de ingeniería que ese salto de potencia implica. En el CAREM el módulo base podría ser de 100 a 150 MWe. No me quiero imaginar cuánta reingeniería falta para llegar hasta ahí desde un prototipo que entre cambios de los honestos y zancadillas de los no tanto, no termina de construirse jamás. Por último, pido permiso para desacordar con algunos de los «sitings» y propósitos del CAREM, según la visión de la Dra. Pedre. ¿Proponer un reactor nuclear a Villa La Angostura? Está en Neuquén, colindando con los parques nacionales Nahuel Huapi y Los Alerces. Río Negro todavía se siente propietaria del CAREM por ser sede de INVAP, y su constitución permite expresamente construir ese reactor. Neuquén, por el contrario, no viene manifestando mayor entusiasmo por lo nuclear. Puedo imaginarme el repudio de toda esa gente linda y ecologista de «la Villa», como principio de una cascada ulterior de repudios municipales. Los americanos tienen una expresión idiomática excelente: «to paint yourself into a wall», pintar el piso sin una estrategia de salida hacia una puerta, y quedar acorralado contra una pared. Hacerle ofertas a La Angostura es eso. La necesidad insatisfecha básica de las ciudades de la costa y la estepa patagónica es el agua potable. El agua de napa es mayormente salada en casi toda la estepa, con al menos la mitad de carga de cloruro de sodio (y otras sales) que el agua de mar. A la Angostura, colindante con el río homónimo y con el tremendo lago Nahuel Huapi, le sobra agua potable. No así a Puerto Madryn, Rawson, Comodoro Rivadavia, Rada Tilly, Caleta Olivia, Puerto Deseado y Puerto San Julián. Deseado, con una hora diaria de agua distribuida por la municipalidad en los ’90, pasó a una hora cada 2 y luego cada 4 días, hasta que puso una planta de potabilización por ósmosis inversa. Es carísima, como cualquiera de su tipo en el ancho mundo, por su consumo eléctrico. Pero más cara es la falta de agua, y máxime si se tiene alguna industria. Comodoro, Rada Tilly y Caleta Olivia, con su necesidad cada vez más desesperada de agua hicieron desaparecer literalmente el lago Musters, de 43 kilómetros de largo por 13 de ancho. Lindo, aquel lago. Y aguantador. Duró ahí desde la deglaciación, hace 18.000 años, pero desapareció en los últimos 20 y lo que queda en su lugar es un desierto de médanos grises que se vienen tragando, una tras otra, las estancias ubicadas en las que antes eran orillas. Las centrales nucleoeléctricas a la orilla del mar tienen ventajas sobre las que están sobre aguas interiores: su enfriamiento está garantizado por la temperatura del mar, mucho menos sensible al recalentamiento global. En estas olas de calor y sequía que no terminan de suceder, parte de las 56 centrales nucleares de Francia hoy están apagadas porque ríos como el Ródano y el Loira están a temperaturas jamás vistas ni previstas, se han casi secado, y el calor de los reactores a potencia plena destruiría la vida acuática aguas abajo. El poderoso Paraná estuvo caminable por el fondo desde 2020, y recién ahora se va recuperando. Ese río nuestro es un coloso: resulta incomparablemente más caudaloso que cualquier río europeo, y las Atuchas I y II se refrigeran con agua sacada de las profundidades a pie de barranca, que llegan a insólitos 80 metros. Pero después de que se terminen Atucha III y el prototipo del CAREM, dudo de que sea prudente seguir apostando con obra nuclear nueva contra los cambios globales de temperaturas y precipitaciones en ese sitio. Y es que esos cambios están desatados y no les conocemos los límites. Los considerados normales en los ’80 hoy no rigen más, para asombro y consternación generales. Lo mismo vale para el Embalse de Río Tercero, cuyo lago artificial refrigera la central eléctrica llamada Embalse. Por disponibilidad, es la mejor que tenemos. El lago es extenso pero no profundo, y el calor sumado de los veranos mediterráneos y de una segunda central podrían ahogarlo de una floración de algas. Pero el mar, lectores, es otra historia. Tenemos mucha costa atlántica continental: 4725 km. según el Instituto Geográfico Militar, 5087 km. según el Servicio de Hidrografía Naval de la Armada, y 6816 km. según el CONICET. Si tan brutal discrepancia geográfica da una medida del desinterés nacional por lo marítimo, estamos fritos. Pero en materia nucleoeléctrica, lo más a prueba que hay de recalentamiento o sequía es el mar. Tampoco tenemos países vecinos que vayan a armar escándalo por un proyecto nuclear autóctono que según ellos, los amenaza (como ha pasado con Paraguay, cuando se hablaba de poner un CAREM en Formosa). Pero a todo esto, el Atlántico es el único cuerpo de agua propio donde la Argentina no tiene ninguna central nuclear, ni siquiera planificada. Estoy de acuerdo totalmente con la Dra. Pedre en que el CAREM comercial hay que venderlo como aparato de co-generación: su oferta de electricidad, incluso en una central multimodular, promete ser bastante inelástica. A cualquier central nuclear le cuesta trabajo seguir la curva de demanda eléctrica, que en redes con poca industria puede tener variaciones estacionales y diarias enormes. Co-generación significa tener el reactor andando a potencia nominal, es decir al 100%, algo para lo cual todas las centrales nucleares están diseñadas. Pero en co-generación, cuando la red local afloja en su demanda, se puede usar el excedente eléctrico para fabricar algo imprescindible para la gente del lugar. Creo que la propuesta invencible, con la que agarran viaje sin pestañear gobernadores, intendentes, concejales, periodistas y vecinos de la costa patagónica obligados a vivir con algunas pocas horas de suministro diario, la más blindada contra los autodenominados ecologistas, es ofrecer agua potable. A un precio también potable. No veo todavía al CAREM como proveedor de agua caliente industrial, ni mucho menos como fuente para fabricar hidrógeno verde baratito. Ése por ahora es un artículo imaginario, para el cual no existe precio porque tampoco existe un mercado local o internacional, ni medios técnicamente satisfactorios de almacenamiento y transporte terrestre marítimo. El CAREM puede producir electricidad disponible 24×7 y agua, pura y simple agua pura. Imprescindible siempre, cada vez más escasa por el «boom» demográfico e industrial de las ciudades costeras patagónicas, y hoy, más demandada que nunca. Agua. Nada más. Nada menos. Es lo que le ofreció Corea a Arabia Saudita con el SMART que los coreanos copiaron aquí del CAREM mientras andábamos, para variar, en la total pavada. Al menos, copiémosle esa idea a los coreanos. No la patentaron.Daniel E. Arias
Entre 2020, 2021 y lo que va de 2022 ardió cerca de la mitad del Delta: 900 mil hectáreas
Ante el agravamiento de los incendios en el Delta, el presidente Alberto Fernández dispuso la intervención de las Fuerzas Armadas para que colabore en la lucha contra las llamas. Anunció en Twitter que activó el Comando Conjunto de Zona de Emergencia de Santa Fe, Entre Ríos y norte de Buenos Aires.
El ministro de Ambiente, Juan Cabandié, responsabilizó a productores agropecuarios de la zona, y afirmó que había presentado las denuncias correspondientes en sede judicial, pero que los jueces hasta ahora no habían tomado las medidas necesarias. “Acá hay culpables, hay 100 o menos delincuentes que están perjudicando a 5 millones de personas. Entonces, si queremos analizar esta problemática desde la perspectiva ambiental, háganlo, pero esto es un tema productivo, tiene consecuencias ambientales pero las razones de porqué tenemos estos fuegos, es un tema productivo”, declaró ante periodistas.
Desde AgendAR, tenemos que señalar que frente al avance de los cultivos, en especial de soja, en Santa Fe y Entre Ríos, es una hipótesis al menos plausible que algunos ganaderos hayan visto en las islas mínimamente habitadas del Delta superior la oportunidad de encontrar pasturas. Y el fuego es una forma muy antigua, y muy destructiva, de despejar el terreno. Ahora, según la Constitución, no es el periodismo sino los jueces los que beben decidir sobre responsabilidades. Pero la tarea del Poder Ejecutivo no puede limitarse a presentar denuncias; eso lo puede hacer cualquier particular. Debe impedir que se comentan los delitos, y para eso no están las fuerzas armadas sino las fuerzas de seguridad.Nuevas imágenes satelitales del día de hoy 19/08/22 muestran los frentes de fuego activos a las 11:30 de la mañana y a las 15:40 de la tarde. La Unidad de Emergencias y Alertas Tempranas de la CONAE aporta información espacial sobre los incendios en el Delta del Río Paraná.Hilo? pic.twitter.com/zhcSrbCMoj
— CONAE (@CONAE_Oficial) August 19, 2022

