sábado, 11 julio, 2026 - 6:36 am

El BID critica a Argentina, pero aprobó una línea de crédito de US$ 1.140 millones para nuestro país

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) informó ayer miércoles la aprobación de una línea de crédito para la Argentina por un monto total de 1.140 millones de dólares. con el objetivo de integrar proyectos de generación de energía renovable.

Como parte de la línea de crédito se aprobó una primera operación de US$ 200 millones del BID, más un aporte adicional de 100 millones de euros de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y otros 100 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI), precisó el BID en un comunicado. El banco señaló que «se priorizarán obras que permitan la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, mediante el aumento de la capacidad para el trasporte de energía renovable, la reducción de pérdidas técnicas, y la eliminación de generación eléctrica a base de diésel». Esta línea permitirá financiar el Plan Federal de Transporte Eléctrico Regional III, impulsado por la Subsecretaría de Energía Eléctrica y la Secretaría de Energía, mediante el cual realizarán obras en áreas postergadas del país. «Estas obras son de particular relevancia para integrar proyectos de generación renovable que tiene dificultades para incorporarse al sistema nacional por falta de capacidad», señaló la subsecretaría. Esta primera operación tiene como objetivo contribuir a la descarbonización del sector eléctrico, al disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero, y al desarrollo humano, a través de la ampliación y modernización de los sistemas de transporte de energía eléctrica. En su mayoría se trata de la construcción de líneas de 132kv y estaciones transformadoras, para lo que está prevista una obra por provincia, definidas en el Consejo Federal de Energía Eléctrica, donde están representados los gobiernos provinciales.
Las obras promoverán el trabajo argentino tanto en sí mismas como en la fabricación de insumos nacionales.
Si bien durante la gestión anterior hubo un impulso a la generación renovable, al no realizar inversiones en transporte, las redes se saturaron al punto de no resultar posible incorporar nueva potencia de ese tipo, que en su mayoría está ubicada en regiones alejadas de los grandes centros de consumo. El préstamo del BID de US$200 millones tiene un plazo de amortización de 25 años, un período de gracia de 5,5 años y medio, y una tasa de interés basada en SOFR (tasa de referencia a un día de la Reserva Federal de Estados Unidos). La aprobación del préstamo fue dada a conocer luego de que el presidente del BID, Mauricio Claver Carone -su candidatura fue impulsada por el ex presidente Donald Trump- sostuviera -en una columna de opinión- que no podía «aprobar automáticamente y sin estudio previos» el otorgamiento de fondos a la Argentina Dentro de las inversiones a realizar se encuentran obras que permitirán el fortalecimiento y modernización de los sistemas de transmisión localizados en distintas provincias del país. Al respecto, e Esas inversiones, añadió, «permitirán la mejora de la calidad y la confiablidad del servicio para la atención de nueva demanda derivada del crecimiento tendencial y de una mayor electrificación del consumo energético, habilitando un mayor desarrollo productivo en las provincias». El préstamo del BID de US$200 millones tiene un plazo de amortización de 25 años, un período de gracia de 5,5 años y medio, y una tasa de interés basada en SOFR (tasa de referencia a un día de la Reserva Federal de Estados Unidos) La aprobación del préstamo fue dada a conocer luego de que el presidente del BID, Mauricio Claver Carone, sostuviera -en una columna de opinión- que no podía «aprobar automáticamente y sin estudio previos» el otorgamiento de fondos a la Argentina. Como parte del diseño de cada una de las intervenciones se considerarán medidas para aumentar la resiliencia y mejorar la adaptación al impacto climático. Adicionalmente, el programa destinará fondos para reforestación de árboles y especies nativas, en áreas a ser acordadas con las autoridades forestales de cada provincia. Pero ya antes de empezar ninguna obra, estos fondos aumentarán las enflaquecidas reservas del Banco Central de la República Argentina.

Avanza el Centro Argentino de Protonterapia – Video

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Hace 16 meses la CNEA presentaba el proyecto de un Centro Argentino de Protonterapia. Hoy, con la colaboración de INVAP y de la Universidad de Buenos Aires, está cerca de ser una realidad. El Centro Argentino de Protonterapia (CeArP) es un proyecto que asumió la CNEA en el año 2015 y que se convertirá en el primer centro de estas características en Argentina y Latinoamérica. La preparación de la obra comenzó en 2019, en un terreno de la Universidad de Buenos Aires lindero con la Fundación Centro de Diagnóstico Nuclear y frente al Instituto de Oncología Ángel H. Roffo, instituciones con las que el CeArP estará vinculado para la atención de pacientes con cáncer. La obra civil consistirá en una edificación de casi 8000 m2., dividida en dos sectores de tratamiento clínico: con protones y fotones. Incluirá un Laboratorio de Investigación y Desarrollo en Protonterapia (LAIDEP). Será “uno de los pocos laboratorios en el mundo capaz de realizar investigación de vanguardia con orientación clínica y que también podrá ofrecer servicios a la industria, como por ejemplo calificación de componentes de satélites, tecnología avanzada para terapias de protones, entre otros”.

El etiquetado frontal – azúcares, grasas y calorías: empieza el 20 de agosto

Los envases de alimentos y bebidas de grandes cadenas alimenticias aparecerán después del 20 de agosto en los supermercados con etiquetas en las que se advertirá al consumidor sobre el contenido en exceso de azúcares, grasas totales, grasas saturadas, calorías y sodio de acuerdo con la ley 27.642 publicada en el Boletín Oficial en noviembre del año pasado, informó el Ministerio de Salud. Por su parte, las empresas pequeñas o medianas tienen un plazo mayor de tiempo para incorporar el etiquetado, que se prolonga hasta el 20 de febrero de 2023. La cartera informó que aprobó un 35% de solicitudes de prórroga en la implementación de estos sellos de advertencia, sobre un total de 2.658 pedidos En tanto, «del total de registros con autorización sanitaria, solo un 3,13% fueron prorrogados y corresponden en su mayoría a grandes empresas y pymes«. Los pedidos de prórroga pueden realizarse en los casos que «exista una limitación con motivos justificables en el cumplimiento del cronograma de implementación para la adecuación a la declaración del rotulado frontal», destacó la cartera. Los principales rubros que se presentaron son golosinas, mermeladas, jaleas, dulces y confituras (21,62%); panificados y galletitas (15%); embutidos y conservas cárnicas (14,45%); lácteos (11,27%); bebidas analcohólicas (10,63%); frutas y verduras procesadas (7,39%). También cereales y pastas (6,55%); salsas y aderezos (5,19%); postres y polvos para preparados (2,96%); snacks (2,16%); helados (1,09%); sopas y caldos (1,02%); café y té (0,67%). La Administración Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnología (Anmat), implementó el Sistema de Declaración de Sellos y Advertencias Nutricionales que establece las gestiones, procedimientos, plazos y especificaciones respecto a la declaración jurada, las solicitudes de prórroga y la solicitud de casos especiales.
Los alimentos estarn etiquetados en gndolas a partir del 20 de agosto
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Con esta herramienta junto al Sistema de Información Federal para la Gestión del Control de los Alimentos (Sifega) se puede elaborar una «calculadora de sellos», un instrumento de acceso público y abierto que permite realizar los cálculos que indican cuáles son los productos cuyos nutrientes críticos son iguales o superiores a los límites definidos en la ley. A estas herramientas se agregan el “Buscador Público de Declaraciones Juradas” que cuenta con información consolidada para la consulta en línea de los productos alimenticios con sellos de advertencias y leyendas precautorias. También está a disposición la “Gestión de Declaración Jurada del Sistema de Sellos y Advertencias Nutricionales”, una herramienta actualizada con el contenido de nutrientes críticos y calorías y la presencia de edulcorantes y/o cafeína de los alimentos y bebidas analcohólicas alcanzados por la ley. En la página de la ANMAT esta publicado el “Sistema de Sellos y Advertencias” donde se encuentran disponibles una amplia variedad de recursos para implementar el etiquetado nutricional frontal.

Shell construirá en Rotterdam la planta de hidrógeno verde más grande de Europa

El proyecto de la petrolera angloholandesa comprende un electrolizador de 200 MW. Se espera que esté terminado en 2025.

Shell tomó la decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés) para la construcción de la planta de producción de hidrógeno verde más grande de Europa. La mega obra se emplazará en el puerto de Rottterdam, Países Bajos. Según información oficial de la empresa, el proyecto Holland Hydrogen I incluirá un electrolizador de 200 MW y generará hasta 60.000 kilogramos de hidrógeno renovable por día. Será alimenta por un parque eólico ubicado offshore, frente al puerto más grande de Europa. La envergadura de la planta es 10 veces mayor a la instalación de hidrógeno verde existente en Europa. Desde la empresa no revelaron el valor de la inversión. Una vez que el proyecto esté completo en 2025, Shell utilizará los aproximadamente 60.000 kilogramos de hidrógeno verde que producirá diariamente para abastecer el centro de Energía y Químicos de Róterdadm. “El hidrógeno renovable desempeñará un papel fundamental en el sistema energético del futuro y este proyecto es un paso importante para ayudar al hidrógeno a alcanzar ese potencial”, señaló la vicepresidenta ejecutiva de Soluciones Energéticas Emergentes de Shell, Anna Mascolo. El hidrógeno verde es una parte de los planes de Europa para reducir las emisiones y la dependencia del gas natural importado de Rusia. El gas de combustión limpia se puede utilizar para reemplazar los combustibles fósiles en procesos industriales como la producción de productos químicos, el transporte pesado y la generación de energía. Si bien Europa tiene grandes planes para el hidrógeno verde, la mayor parte de la producción se realiza actualmente a pequeña escala experimental. Iberdrola SA tiene lo que llama la instalación de hidrógeno verde más grande de Europa en España, con una capacidad de 20 megavatios.

Nació el DólarSoja: un tipo de cambio mixto para estimular que los productores liquiden

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Se anunció que este nuevo régimen funcionará hasta el 31 de agosto y permitirá al sector agrícola compensar parcialmente la diferencia entre el dólar oficial y los financieros. Según el Banco Central, esta medida “equilibra” a los productores agropecuarios con algunas industrias que ya gozan de excepciones.

El Banco Central aprobó hoy un mecanismo que en la práctica establece un tipo de cambio especial para que los productores de soja aceleren la liquidación de su cosecha hasta el próximo 31 de agosto, en medio de la crítica situación de las reservas internacionales y de una fuerte tensión en el mercado de cambios.

Según el régimen aprobado ayer martes 26 por el Directorio del BCRA, una vez que el productor liquide sus granos para exportar, con el 70% de los pesos que obtiene podrá hacer un deposito “dollar linked, es decir, un depósito en pesos que ajusta al tipo de cambio oficial. Con el 30% restante de los pesos, el BCRA le permitirá recomprar dólares, también al tipo de cambio oficial, a la vez que deberá pagar el impuesto PAIS y las retenciones.

Así surgirá en los hechos un nuevo tipo de cambio que los productores calcularán para decidir o no su venta. Según estimaciones oficiales, la compra de dólares con el 30% de los pesos obtenidos por la exportación generaría hoy un tipo de cambio de $239,75.

De esta forma si el productor vende granos por 1 millón de pesos, podría comprar casi 1.300 dólares y hacer un depósito en pesos ajustable por el dólar oficial por $ 700.000.

La decisión adoptada era fuertemente resistida hasta hace pocos días por el propio Banco Central y a la vez impulsada por otras áreas del Gobierno. La negativa del BCRA obedecía a que observa el riesgo de acumular condiciones cambiarias especiales para cada sector de la economía que tenga operaciones de comercio exterior. No es descabellado esperar que tras esta medida, otros sectores pidan una normativa particular para protegerse de la brecha cambiaria que obliga a exportar a un dólar mucho más barato del que se puede acceder en el mercado.

En las últimas semanas, bajo una fuerte tensión en el mercado de cambios, en varias ocasiones desde el Gobierno se había desmentido la creación de un “dólar-agro” o la aplicación de cualquier clase de régimen cambiario particular para el campo.

Es un gran disparate lo del dólar para el agro, no hay nada de eso. Es parte de una especulación tendiente a forzar el mercado de cambio restringiendo la oferta de divisas, decían fuentes oficiales hasta anteayer.

Peri ka necesidad de acelerar la liquidación de divisas para reforzar sus reservas hizo que el Central, después de una reunión de su presidente con Alberto Fernández adoptó este mecanismo. La esperanza es que sirva para reducir las expectativas de devaluación del tipo de cambio oficial.

En la comunicación oficial de la medida, el BCRA destacó que la decisión busca “equilibrar” a los productores agropecuarios con otros sectores productivos que ya gozan de excepciones cambiarias. Entre ellos, señaló la entidad, “la libre disponibilidad de divisas por el incremento de las exportaciones que se realicen respecto del año anterior que aplica a la industria manufacturera; el Régimen de Fomento de Inversión para la Exportación o el régimen para la industria del Conocimiento que permite aplicar parte del incremento de las exportaciones al pago de la masa salarial”.

Por supuesto, el impacto de las exportaciones agrarias no es el mismo. Los dólares de la soja resultarán vitales en el próximo mes dado que el Gobierno deberá gastar muchas divisas para enfrentar las importaciones de energía.

Ya en junio, el Banco Central había impulsado una mejora en el “plazo fijo chacarero”, un depósito especial ofrecido por el Banco Nación para personas o empresas con actividades agrícolas que ofrece un rendimiento ajustado por un índiceque combina el dólar oficial y el valor de los granos. Pero como todo plazo fijo obligaba al productor a atarse a un tiempo mínimo de 60 días sin acceder a su dinero. El depósito con retribución dollar linked anunciado ayer, en cambio, es “a la vista”, al estilo de una cuenta corriente el productor puede retirar sus fondos cuando quiera.

El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, declaró que el instrumento creado “debe ayudar a los productores a acelerar la venta de soja y esperamos destrabar las dificultades actuales”. El titular del BCRA precisó que la decisión se trabajó junto a los ministerios de Agricultura y Economía, y la Administración Federal de Ingresos Públicos. También señaló que no se tomó contacto con ninguna de las entidades del campo (!).

Agregó que la medida “no afecta la relación con el FMI porque no estamos alterando el tipo de cambio y las reglas generales de acceso a la formación de activos externos”.

Breve comentario de AgendAR:

El mecanismo que diseñaron en forma conjunta el gobierno y el Central es complejo e ingenioso. Nuestra primera impresión, reforzada por las declaraciones que ya han hecho autoridades del gremialismo empresario del agro, es que es demasiado complejo para que muchos productores lo acepten. A menos que el precio de la soja empiece a caer. Deseamos estar equivocados. Lo que no alcanzamos a entender es porqué se afirma que «no se tomó contacto con ninguna de las entidades del campo». Si la medida está pensada para una aceptación voluntaria ¿cuál sería el sentido? Finalmente, esta medida, funcione o no, es una solución de coyuntura. Es necesario que un gobierno argentino replantee la relación con el sector que hoy produce la mayor parte de las divisas que necesite el país, e, igualmente importante, encare y estimule a otro u otros sectores que también produzcan divisas. Si esas dos tareas no es encaran, seguiremos de una crisis cambiaria a otra, poniendo parches.

A. B. F.

Nanotecnología en Argentina: “El vínculo entre empresas y Estado es imprescindible”

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La ingeniera Vera Álvarez es la primera mujer en asumir la presidencia de la Fundación Argentina de Nanotecnología. Esta especialista en materiales habla aquí sobre los objetivos de su gestión y de cómo potenciar el vínculo con el sector productivo, con el foco puesto en la federalización y las pequeñas y medianas empresas.

Vera Álvarez es investigadora del CONICET e ingeniera en Materiales por la Universidad Nacional de Mar del Plata, donde también es docente. Desde el inicio de su carrera se ha orientado a la investigación aplicada y hace alrededor de dos décadas que se interesa por los posibles modos de vincular los desarrollos científico-tecnológicos con el sector productivo. Fue secretaria de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNMDP y entre sus desarrollos se destaca la plataforma tecnológica para el desarrollo de bio-agroinsumos, UNIBIO, y un spray antiviral elaborado a partir de residuos pesqueros, que logra inactivar al SARS-CoV-2 y otros microorganismos sobre superficies y telas, por más de 24 horas. A lo largo de su trayectoria, Álvarez recibió el Premio Houssay en el área de Ingenierías, Arquitectura e Informática por sus investigaciones en materiales compuestos de matriz polimérica, y el Premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia”, entre otros reconocimientos. Desde hace tres años, Álvarez es vicedirectora del Instituto de Investigación en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA/UNMdP-CONICET) y, desde el 22 de junio, se ha convertido en la primera mujer en ocupar el cargo de presidenta de la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN). En ese cargo fue designada por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación (MINCYT), Daniel Filmus. En la FAN había sido vocal del Consejo de Administración (durante ocho años) y secretaria del Comité Ejecutivo, desde el año 2020. -¿La llegada a su nuevo cargo estaba prevista o fue algo sorpresivo? Nosotros nos imaginábamos que iba a haber un cambio. El presidente anterior, Daniel Lupi, hacía 14 años que ocupaba ese cargo, y la evolución de la FAN requería de alguien más joven y que tuviera más que ver con la nanotecnología. Yo trabajo en estas temáticas desde hace más de 20 años. Por otro lado, también era interesante que pudiera hacerlo a una mujer. Así que esa coyuntura y el hecho de que yo conozca internamente a la FAN, no solo por haber estado en el Consejo de Administración, sino porque he participado en todos los programas que tiene, influenciaron en la elección. -¿Qué expectativas tiene para los próximos años de la FAN y qué impronta tendrá su gestión? Bueno, como hace diez años que estoy en la FAN, aunque esté en distintos roles, no va a haber un quiebre sino una continuidad de ciertas cuestiones, con algunas nuevas que se repensaron y otras que la misma evolución hace que tengan que ir cambiando. Es un momento de diagnóstico, balance y planificación, de organizar nuevos objetivos y comenzar a trabajar en ellos. Me acompaña Laura Toledo, como vicepresidenta, que estuvo ocho años en la FAN y también tiene una visión muy estratégica de cómo vamos a trabajar en todos estos temas. Ella fue quien diseñó los proyectos presemilla y estuvo a cargo del área, además de haber sido directora del FONARSEC. -La acompaña otra mujer, un dato relevante si se tiene en cuenta que, según el relevamiento realizado para el Mapa Nano, más de la mitad de los 2808 profesionales dedicados a la nanotecnología en Argentina son mujeres. Si, hay mas mujeres en el mapa nano, como también hay más investigadoras que investigadores en Argentina, que no justamente están en los rangos mas jerárquicos ni en los puestos de toma de decisión, pero eso de a poquito se está tratando de corregir. Aunque sigue habiendo un techo de cristal, ahora tenemos presidentas en el CONICET y en la CNEA, por ejemplo. -¿Podría adelantar algunos de los objetivos o lineamientos que estén considerando para la FAN? Bueno, yo creo que la federalización es fundamental, así como mejorar el vínculo con las empresas, ya sean las que están ahí incubadas o cuando vienen nuevas. Algunas están casi fundacionalmente, hace tres, cuatro o cinco años, y es importante evaluar cada una de las herramientas que tenemos, si el diseño sigue siendo el mismo o es nuevo, y cómo articular con los actores que ya tenemos. También es muy importante el vínculo con el MINCYT, queremos que sea muy fluido y en este momento tenemos un apoyo muy grande del ministro Filmus. Eso nos parece fundamental para poder hacer cosas, discutir el día a día, e incluso ir adaptándonos a los cambios, porque todo lo que tiene que ver con el desarrollo es una cuestión muy dinámica. -¿La necesidad de federalizar es para disminuir la concentración que se da en la provincia de Buenos Aires, que se ve claramente en el mapa de nanotecnología? -Exacto. Creo que, más allá de de tener una sede, o como la llamemos, en determinados lugares, hay que trabajar para que la gente quiera estar allí, en que haya beneficios para las empresas y para potenciar los grupos de investigación que pueden alimentar los desarrollos de estas nuevas pymes o empresas en lugares fuera de Buenos Aires. -¿Y cómo piensan implementar eso? -Va a demandar un trabajo muy fuerte. La FAN ya se viene federalizando con charlas de divulgación y queremos hacerlo también con los concursos para distintos laboratorios. Pero ahora, la idea es armar una o dos sucursales en distintos lugares del país, que esperamos poder tenerlas a fines de este año o principios del próximo, una en el sur y otra en el norte. Eso implicará generar un nuevo tipo de trabajo según las necesidades cada región y seguro trasladaremos las actividades de incubación de empresas, por ejemplo, y luego habrá que definir qué queda centralizado y qué se va moviendo. –¿La idea es promover que los desarrollos nanotecnológicos pasen del laboratorio a una escala productiva y también vincularlos con empresas? -Exacto, puede ser tanto la generación de una empresa de base tecnológica (EBT), como la licencia de una tecnología tanto en patente como en know how. La idea es ayudar mucho a los investigadores en lo que es la protección de la propiedad intelectual, en cómo vincularse en ese sector. Todo esto, por supuesto, con las instituciones de las cuales cada uno dependa, porque el CONICET tiene su forma de trabajo en eso y cada universidad también. -¿Cómo ve al vínculo entre empresas y Estado? -Yo creo que ese vínculo es imprescindible para poder sacar las cosas que se hacen en los laboratorios y que le cambien la realidad a la gente, que es lo que buscamos. Ese vínculo tiene que existir y el Gobierno es quien tiene que ponerse entre el sector público y privado para generar instrumentos de financiamiento y para hacer fluir ese vínculo, y la FAN tiene mucho que ver con ese nexo. -¿Cuál es el aporte que la nanotecnología le puede brindar al desarrollo industrial? -En cuanto a qué cosas se pueden desarrollar, son infinitas. Durante la pandemia salieron los barbijos Atom Protect, que tienen nanopartículas. La nanotecnología también se usa mucho en agro, en remediación de agua, en biomedicina. Hay industrias de todos estos sectores, de cosas que utilizamos cotidianamente, como las plantillas para zapatillas, que eliminan malos olores usando nanopartículas de titanio o de plata. El campo de aplicación es muy grande, se podrían sustituir un montón de importaciones aprovechándola en nuestro país. Incluso, hay industrias que hacen nano sin saberlo, y eso también tenemos que ver cómo capitalizarlo y cómo hacer que se enteren que están en esta órbita, y que eso también puede darles nuevas opciones.

Biogénesis Bagó construirá una planta de vacunas antiaftosa en Corea del Sur

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La empresa argentina Biogénesis Bagó se asoció a la compañía coreana FVC, con la que construirá en Corea del Sur una planta en la que se producirán hasta 100 millones de dosis anuales de vacuna antiaftosa. La nueva planta industrial se ubicará en la localidad coreana de Osong, a unos 110 kilómetros de la capital Seúl.

El proceso de construcción está bajo la coordinación del equipo de profesionales argentinos enviados a Corea especialmente para ese fin y se estima que estará finalizada en el 2023.
Su construcción y puesta en marcha demandará inversiones por unos 50 millones de dólares.
La alianza estratégica permitirá a Corea del Sur abastecer su mercado con vacunas contra la fiebre aftosa seguras y de clase mundial, generando soluciones accesibles para los productores ganaderos locales y contribuyendo a proteger el status sanitario del país asiático. “El acuerdo refuerza la posición de Biogénesis Bagó como un participante importante en salud animal a nivel global y confirma también su condición de referente científico con plenas capacidades para realizar contribuciones significativas en la lucha contra la fiebre aftosa y, por extensión, a la seguridad alimentaria en el mundo”, dijo Esteban Turic, CEO de la compañía. Turic recordó, además, que “la fiebre aftosa es una enfermedad de alto impacto económico porque afecta negativamente la producción, limita las exportaciones y por consiguiente atenta contra la seguridad alimentaria”. Como antecedente de su experiencia en materia de transferencia tecnológica y capacitación profesional, llevó adelante exitosamente un proyecto similar en China y más recientemente, en julio de 2021, Biogénesis Bagó firmó un acuerdo con la compañía Saudi MAS para la construcción de una planta de vacunas contra la fiebre aftosa en el Reino de Arabia Saudita, que espera convertirse en un proveedor regional de vacuna antiaftosa y de otras vacunas.

Comentario de AgendAR:

En mayo de 2019 informábamos que Biogénesis-Bagó exportaba seis millones de dosis de vacuna antiaftosa a Corea del Sur, tras haber obtenido una nueva licencia del gobierno coreano. Decíamos «Si hay algo en lo que la Argentina tiene experiencia es en fiebre aftosa». Hoy, exporta la planta… Es sin duda un desarrollo exitoso, y forma para de la tendencia de la industria farmacéutica a establecer cadenas de valor globales. Pero en AgendAR tenemos un prejuicio en favor de la industria local, y creemos que debe ser promovida.

Prorrogaron hasta fin de julio la inscripción para acceder a los subsidios a la luz y el gas

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El Gobierno anunció este martes que decidió prorrogar hasta el 31 de julio el plazo para que los usuarios de electricidad y gas natural se inscriban en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE).

El objetivo de que puedan hacerlo aquellos hogares que aún no completaron el formulario de segmentación El formulario está disponible en la página web, que ya tuvo un total de 28.656.102 visitas. Podrán completar el formulario de manera virtual todas las personas que aún no pudieron hacerlo con cualquier número de DNI. Hasta ahora, un total de 6.007.710 hogares completaron el formulario para mantener los subsidios de energía y gas. Para saber como acceder al subsidio, cliquear aquí.

Francisco Eggers defiende legalizar el dólar «blue», para defender la economía real

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Francisco Eggers, economista -profesor de Finanzas de la Universidad de La Plata, ha aparecido otras veces en AgendAR, cuestionando mitos. Ahora se anima a decir que la economía real está bien, que la crisis actual, es financiera, y –al contrario que Álvarez Agis– que el desdoblamiento del mercado cambiario puede ser una solución. El tema central de nuestro portal es la actividad productiva. El crédito, las finanzas en general deberían ser un instrumento. Pero es evidente que hoy no lo son. Por eso, nos abrimos a esta polémica:

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«Existe una percepción, bastante generalizada, de que estamos en una situación económica extremadamente mala. Sin embargo, la economía real tiene problemas, pero la tasa de desocupación en el primer trimestre de 2022 fue una de las más bajas de los últimos años y el año pasado hubo crecimiento de la producción, el consumo y el empleo, superando los niveles previos a la pandemia.

En los últimos meses el ritmo de expansión decayó, pero aún no hay indicios claros de que se haya ingresado en una recesión. Con eso, el 2022 será el primer año par con crecimiento del PBI en una década.

Pero, por otro lado, la inflación es la más alta desde el inicio de la Convertibilidad y al Gobierno se lo visualiza débil políticamente, hostigado por opositores y por miembros de la coalición gobernante. Si sumamos el predominio mediático de voces que tratan de que creamos que esta es la peor crisis de nuestra historia, es lógico que las expectativas sean muy pesimistas.

Eso se traduce, entre otras cosas, en un dólar paralelo en niveles de pánico. En valores reales llegó a estar más alto que en el segundo trimestre de 2002, acercándose al nivel que tuvo en octubre de 2020, cuando superó $ 190, equivalentes a cerca de $400 de ahora (seis meses más tarde había bajado 40% en valores reales).  En ese momento el movimiento transfronterizo estaba restringido; ahora no, lo que agrega un motivo para que una cotización recontra alta no dure mucho: con un salario promedio que, en dólares “blue”, cayó a poco más de 400 dólares, muchas cosas quedaron muy baratas para los extranjeros.

El dólar oficial está en un nivel más lógico, pero tampoco es adecuado para lo que debería lograr: superar la restricción externa. Hay que asumir que, en el futuro inmediato, vamos a tener una salida neta de capitales, por lo que se requiere que el superávit comercial sea más que suficiente para pagar los intereses de la deuda externa y transferir utilidades de empresas extranjeras; y en lo que va del año parece que no ha sido ni siquiera suficiente para eso.
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Durante 2021, el dólar usado para importaciones y exportaciones sirvió de “ancla” antiinflacionaria, al subir bastante menos que la inflación y los salarios (cosa que también ocurrió en otros años electorales: 2011, 2015 –hasta el cambio de gobierno– y 2017). Así, pasamos de un tipo de cambio real que a principios de 2021 estaba por encima del promedio de los últimos 25 años, a uno que está 20% por debajo.
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En dólares oficiales, nuestros principales productos de exportación siguen siendo competitivos, pero gran parte de las manufacturas no. Y se necesita que lo sean: cuando nuestra economía crece, las importaciones aumentan más que proporcionalmente, con lo que las exportaciones tradicionales no alcanzan para adquirirlas; se necesita una diversificación de la producción, tanto para exportar como para competir con las importaciones. De lo contrario, la economía se encuentra más tarde o más temprano con una crisis por escasez de dólares.

Esta crisis “de crecimiento” sólo pudo evitarse en la primera década del siglo: entre 2002 y 2008 las importaciones se quintuplicaron, sin provocar carencia de dólares ni necesidad de restricciones. Se suele decir que fue por la suba del precio internacional de los productos agropecuarios; pero se soslaya que las exportaciones de manufacturas de origen industrial pasaron en apenas seis años de 7.600 a 22.000 millones de dólares, y las de servicios, de 3.500 a 13.400 millones.

Fue clave la vigencia de un tipo de cambio competitivo, en promedio 70% superior (en valores reales) al nivel actual del dólar oficial.

Pero no puede pensarse en este momento en una gran devaluación del dólar oficial, al menos por un par de razones. Primero, por una cuestión de expectativas: luego de que el Gobierno aseguró reiteradamente que no devaluaría, un fuerte aumento del dólar oficial se vería como un signo más de debilidad, se dirá que le torcieron el brazo al Gobierno, y eso aumentaría la inestabilidad y, por supuesto, la inflación.

La segunda razón es distributiva: dado el aumento del precio internacional de los granos y subproductos a partir de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, el precio de los alimentos subió fuertemente los últimos meses, multiplicando las ganancias de sus productores y la pobreza de los sectores de menores recursos. El Gobierno hubiera querido moderar la suba del precio de los alimentos usando las “retenciones” (impuestos a las exportaciones) como herramienta, pero la misma aparece vedada políticamente por el triunfo, en las últimas elecciones, de las fuerzas políticas que se oponen a la redistribución del ingreso conducida por el Estado.

Entonces, el gobierno buscó moderar la suba de precios conteniendo el dólar oficial, lo que termina siendo contraproducente. La situación externa es cada vez más complicada, por la falta de dólares.

Las restricciones cambiarias (conocidas como “cepo”) han devenido en un desdoblamiento cambiario de facto: está el dólar oficial, pero también los dólares paralelos: el ilegal (el “blue”) y los “financieros” o “bursátiles” (el “MEP”, el “Contado con Liqui”). Estos resultan del cociente entre el precio en pesos y en dólares de valores financieros que cotizan en ambas monedas, y que en dólares lo hacen tanto en el país como en el exterior; por ejemplo, títulos públicos nacionales en dólares.

En su momento parecía tener sentido evitar un desdoblamiento “oficial”: se quería que el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) sea el único legal (aunque no sea “libre”). La ilegalidad dificulta que la gente compre dólares y el tamaño relativamente pequeño permite decir que es marginal, que el mercado realmente importante es el oficial. Pero la mayor parte de la gente –en alguna medida, guiada por los medios de comunicación– tiende a pensar que el dólar “de verdad” es el “blue” -el que se puede comprar- y eso pega en las expectativas, más allá de que está demostrado que el dólar que incide más en el costo de vida es el oficial, el que se usa para exportar e importar. Por supuesto, hay vendedores que usan al “blue” de justificación, ante sus clientes, para subir sus precios, pero cuando el “blue” baja, los precios no lo hacen.

Ante la realidad de que los turistas extranjeros cambian sus dólares en el mercado “blue”, el Gobierno ha dispuesto que puedan hacerlo en casas de cambio, obteniendo un tipo de cambio similar al financiero –a lo que se restaría la comisión respectiva– dando la orden al cambista de comprar títulos con dólares y venderlos en pesos. Se trataría de que la operatoria no sea muy complicada para el turista. Pero, aun así, probablemente no tenga mucho éxito: a la mayor parte de los turistas le resultaría más simple –y, probablemente, más conveniente– vender en el “blue” como hasta ahora.

Creo que habría que pensar, como alternativa, en un desdoblamiento formal del mercado cambiario, creando un mercado “turista-financiero”, con flotación “sucia”: es decir, sin intervención diaria del gobierno, con el tipo de cambio establecido por la oferta y la demanda privadas (sin perjuicio de que el Banco Central también podría operar allí, en la medida en que tenga con qué). En ese mercado podrían vender los turistas (y todo aquel que quiera hacerlo) en forma simple, legal y transparente sus divisas, y podrían comprar los que quieran hacerlo, ya sea para ir al extranjero, atesorar, pagar sus deudas u otras obligaciones para las cuales necesiten dólares. Y se podría canalizar por ahí –en todo o en parte– las importaciones que se consideren menos prioritarias, y las exportaciones que se quiera incentivar.

Esto permitiría que el dólar promedio de exportaciones e importaciones aumente gradualmente, si se va modificando la proporción de transacciones que cambien moneda en un mercado y en otro. Esto, sin perjuicio de la conveniencia de que el actual dólar oficial (que pasaría a ser “comercial”) continúe subiendo, y en la medida de lo posible lo haga por encima de la diferencia entre la inflación interna y la internacional, para recuperar algo del atraso actual. La idea es que sea un sistema de transición: en algún momento habrá que ir hacia un sistema unificado, flotante y de libre acceso, como tiene la gran mayoría de los países del mundo; pero sólo será posible cuando el Banco Central haya atesorado las divisas suficientes como para intervenir si el tipo de cambio tiende a subir en forma irrazonable.

Un sistema con operaciones que van a un mercado, otras que van al otro, y otras que pueden ir en proporciones variables a uno o a otro, permitiría hacer una transición sin grandes disrupciones.

Este desdoblamiento cambiario podría desalentar las demoras en exportar granos o sus subproductos a la espera de una suba brusca del dólar: el gobierno podría ganar el margen suficiente como para no verse forzado en el corto plazo a esa devaluación brusca, que actualmente esas exportaciones no necesitan para ser competitivas. Las mejoras cambiarias, en lo inmediato, podrían ser para exportaciones de manufacturas y servicios que requieran construir una relación contractual estable de mediano plazo; en ellas, no resulta conveniente paralizar exportaciones esperando una suba del dólar.

¿El desdoblamiento lograría bajar el dólar “que se puede comprar”? No necesariamente: en el corto plazo podría esperarse lo contrario, debido a que se canalizarían por el mercado “turista-financiero” operaciones que hoy se hacen por el mercado oficial, como los pagos de deuda privada, las compras de dólares por parte de particulares (hasta 200 por mes y por persona) y las importaciones que se juzguen como no prioritarias (algunas de las cuales obtienen dólares oficiales mediante amparos judiciales).

Pero, con el tiempo, un valor alto del dólar atraerá compras de turistas extranjeros, sumando oferta. La recuperación del margen de maniobra del Banco Central (al dejar de atender algunas demandas, y al normalizarse las exportaciones de origen agropecuario) actuaría positivamente sobre las expectativas. Y el efecto positivo se reforzaría si se transita un sendero consistente, que tienda gradualmente a reducir la proporción que se canaliza en el mercado más intervenido –el comercial– y a aumentar la proporción del mercado con menos intervención: el turista-financiero. Si se va hacia la unificación, quedará claro que el nivel actual del “blue”, en términos reales, no podrá sostenerse, por lo que podría ser mal negocio comprar dólares especulando con su suba; como pasó en junio de 2002 y en octubre de 2020.

Más allá del efecto negativo que podría haber sobre las expectativas a corto plazo por una potencial suba del dólar “libre”, y su influencia sobre la inflación, se podría correr el riesgo de que aumenten los precios internos de los productos que ahora están sujetos a restricciones a la compra de dólares oficiales para importar, en la medida en que se reconduzcan al mercado turista-financiero. Pero hay motivos para pensar que ese efecto no sería muy fuerte.

Pensemos que, desde diciembre de 2019 a junio de 2022, el precio de la ropa en el Gran Buenos Aires, medido en dólares oficiales, se duplicó; el del calzado aumentó 67%, y el de los automóviles, 87% (hubo aumento de precios internacionales, pero muy por debajo de estas variaciones). No es que se guían por el “blue”, pero el dólar oficial tampoco ha sido su referencia.

Un tipo de cambio desdoblado no es un régimen ideal, entre otras cosas porque el mercado con la cotización más alta tiende a “vaciar” de oferta al de la cotización más baja. Pero ya estamos en un mercado desdoblado; lo que hay que ver es cómo salimos de él, y no podemos salir si el Banco Central no recompone sus reservas disponibles. Esta tiene que ser la prioridad, no la cotización del dólar “blue”. Para eso, la propuesta es reconocer oficialmente el desdoblamiento y canalizar al mercado de libre acceso las demandas que inciden poco en el nivel de vida de la población de bajos recursos y las ofertas que pueden aumentar significativamente con un tipo de cambio más alto.

Esto no estaría exento de riesgos: por algo no se pone en práctica. Pero habría que considerarlo.»

Francisco Eggers

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Polemizando:

Un amigo común, lector del portal, acercó a Eggers la nota de Álvarez Agis descartando el desdoblamiento con solución. Reproducimos algunas de sus observaciones: «Es interesante el análisis de Alvarez Agis, más allá de que la mayoría de las cosas que dice las he respondido en el artículo de hoy. Para empezar, lo de que no tenemos un problema en la cuenta corriente del balance de pagos. ¡En el primer trimestre del año tuvimos déficit, cuando lo que se necesita en este momento, como expliqué en el artículo, es un importante superávit! Realmente me pareció insólita esa apreciación de Alvarez Agis. Después, que la única oferta de dólares sería de argentinos que ya tienen dólares: lo que digo es que, al actual tipo de cambio «blue», tendríamos una gran cantidad de turistas a comprar en Argentina, que está baratísima a ese tipo de cambio. Por otro lado, la preocupación por la tapa de los diarios: esa batalla ya está perdida, como dije en el artículo, para los diarios (y, por consiguiente, para la gente) el dólar es el dólar blue. La verdad es que yo no me atrevía a plantear un desdoblamiento «de iure» mientras el «blue» estaba un 70% por encima del oficial. Pero ahora, ya está, con el desdoblamiento de iure el dólar «libre» puede irse a 500 pesos, pero de ahí no va a tardar en bajar. De todos modos, yo no me cierro, y admito que el esquema de desdoblamiento cambiario legal es riesgoso. Lo que observo es que la situación actual no es la mejor posible, y entonces quiero que se discutan alternativas.»