Transgénicos en un saquito de té

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El ADN de más de 1.200 especies de invertebrados, incluidas arañas e insectos, se encontró en muestras de té y hierbas secas compradas en comercios. Suena poco higiénico, pero estos no eran restos de insectos: eran rastros de ADN ambiental (eDNA), que los organismos arrojaron a su entorno al caminar, masticar o interactuar con las hojas. El objetivo, dicen los investigadores, es comprender mejor cómo han cambiado las poblaciones de insectos. “Cuando se publicaron por primera vez los estudios de disminución de insectos, mucha gente se quejó de que no hay datos reales de plazos realmente largos”, dice el genetista ecológico y coautor Henrick Krehenwinkel. Se inspiró en el banco de especímenes de su universidad en Alemania, que ha estado recolectando muestras de árboles durante 35 años. «Y lo que me pregunté es: ‘¿No podrías monitorear también el ADN de los insectos que han vivido en esta hoja?». Comentario de AgendAR: El título -que lo pusimos nosotros- es metafórico. El DNA ambiental no implica transmisión de genes. Encontramos que esta breve nota sobre una investigación biológica sirve para recordarnos que la incorporación de genes entre distintas especies es tan vieja como la vida en la Tierra. Pero debido al «complejo de Frankestein», que se extiende cada vez más en nuestra sociedad, si esa incorporación la hace un bioquimico/a, temen que pueda causar consecuencias no especificadas pero horribles. Toda forma de vida es transgénica, y así ha sido desde sus comienzos. Los genes, algunos de ellos inmemorialmente viejos, fluyen a través de las especies, colecciones efímeras y cambiantes. Para acceder a la investigación (en inglés), cliquear aquí.

En Argentina hay en marcha ocho grandes proyectos para multiplicar la minería de cobre

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La minería argentina tiene en distintas etapas de desarrollo ocho megaproyectos en cinco provincias para la producción de cobre. Demandarán inversiones por más de 22 mil millones de dólares en los próximos años, y se estima que permitirán aumentar las exportaciones del mineral hasta superar los 11.000 millones de dólares al año.

Estas son las conclusiones de un trabajo de la Secretaría de Minería. Se dio a conocer en la presentación del Gobierno nacional del nuevo régimen optativo y progresivo para los derechos de exportación de cobre. Este permitirá a las compañías elegir entre la continuidad de una alícuota fija de 4,5% o un esquema de tasas variables según la evolución del precio del mineral. El alto potencial cuprífero de la Argentina se ubica en la zona de los Andes centrales, junto a Chile y Perú, con un volumen aproximado de reservas de cobre por 1.033 millones de toneladas métricas para al región, lo que representa el 40% de las reservas mundiales de cobre. La Secretaría de Minería afirma que Argentina tiene la posibilidad de crecer exponencialmente en términos de cobre, ya que tiene, no sólo el potencial geológico necesario, sino que también tiene proyectos en carpeta que están muy avanzados en cuanto a su evaluación técnica y económica. En el país la producción de cobre a gran escala comenzó en 1997, con la puesta en marcha de la operación Bajo de la Alumbrera, al noroeste de Catamarca, y hasta su cierre en 2018, aportó, a la economía argentina, ingresos fiscales que alcanzaron un valor total de US$ 5.037 millones y generó exportaciones por US$ 17.300 millones, a lo largo de toda su vida útil. El aumento de la demanda global de cobre por los requerimientos de la transición energética hacia una mayor electrificación, y el salto exponencial de la electromovilidad generan la oportunidad de abrir en el país una nueva era del cobre. Para ese desafío, la Argentina dentro de numerosas localizaciones de cobre tiene identificados y en distintas etapas de desarrollo avanzado ocho mega proyectos. Se trata de los proyectos Josemaría, el único que inició la etapa de construcción, con un capex anunciado de US$ 4.100 millones; El Pachón que atraviesa la etapa de factibilidad con una inversión inicial de US$ 4.500 millones; El Altar en exploración avanzada que requerirá unos US$ 3.000 millones, y Los Azules, en estudio económico preliminar (PEA) por US$ 2.363 millones, todos estos en la provincia de San Juan. En Catamarca, el proyecto Minera Agua Rica Alumbrera (Mara), avanzó a la etapa de Prefactibilidad y tiene un capex previsto de US$ 3.100 millones; en la zona norte de Mendoza, el proyecto San Jorge también en Prefactibilidad con una inversión inicial de US$ 370 millones; en Salta la mina Taca Taca que en estudio económico preliminar por US$ 3.583 millones y finalmente, Filo del Sol en etapa de Prefactibilidad con un costo de construcción de US$1.266 millones. Los más importantes en términos de reservas son El Pachón, Los Azules, y Taca Taca, proyectos que sumados representan el 62% de las reservas totales de cobre de Argentina y su construcción y puesta en marcha demandarán más de US$ 10.000 millones, casi la mitad de la inversión total proyectada, de US$ 22.200 millones, para los 8 proyectos. En cuanto a la producción, aportarían una capacidad de 693.000 toneladas; que significarían, al nivel de producción de 2020, un 3% de participación mundial, pero si todos los proyectos estuviesen funcionando a plena capacidad, la participación de Argentina subiría a 5%, con un volumen máximo que superaría las 1,2 millones de toneladas anuales. En cuanto a los efectos de estos grandes emprendimientos mineros en la balanza comercial, el reporte realizó una estimación de la progresión de acuerdo a la entrada en operación de los proyectos con los volúmenes de producción máxima de cada uno de ellos. Con esta información, y teniendo en cuenta que no existe en Argentina la escala suficiente que amerite la instalación de refinerías en el país, se ha supuesto que el volumen total producido se exportará, con el primer proyecto entrando en operación en el año 2026. En términos de valores, se han estimado para ese año un total de US$ 814 millones, lo que aumentaría exponencialmente en 2027, a casi US$ 4.200 millones, de concretarse la entrada en operación de 4 proyectos adicionales. Para el año 2031, suponiendo un escenario en donde los 8 proyectos se encontrarán produciendo a plena capacidad, esto implicaría, en un escenario de precios conservador, un ingreso de divisas adicionales que podría superar los US$ 11.100 millones anuales. El resultado de esta proyección cobra una trascendencia aún mayor, ya que las exportaciones sólo de estos ocho proyectos podrían más que duplicar el valor exportado por todo el sector minero en su conjunto, en su mejor año. Es decir, Argentina tiene la posibilidad de crecer exponencialmente en términos de cobre, ya que tiene, no sólo el potencial geológico necesario, sino que también tiene proyectos en carpeta que están muy avanzados en cuanto a su evaluación técnica y económica. Además, en términos de demanda se trata de un metal cuyas aplicaciones han aumentado a medida que avanza la tecnología, con lo cual, resulta imperioso que Argentina forme parte de este mercado en crecimiento, ya que en términos de intercambio presentes, se trata de una industria que mueve aproximadamente US$ 150 mil millones al año, esto es, un tercio del PBI de la Argentina. El consumo de cobre refinado ha aumentado en los últimos 20 años a una tasa promedio anual de 2,6%, y se espera que continúe creciendo en el futuro, ya que este mineral constituye un insumo fundamental para la producción industrial y un elemento clave en el desarrollo sostenible a largo plazo de la economía mundial.

MERCOSUR: pese a las disputas, el superávit comercial y el comercio intrabloque son récord

También el Mercosur puede decir «Todavía cantamos». El bloque registró en 2021 un superávit comercial de 79.000 millones de dólares. Es el valor más alto desde la conformación del mercado común. El comercio intra bloque fue de 41.000 millones de dólares en 2021, un 24 por ciento más que en 2019.

A pesar de los persistentes desencuentros que se registraron en los últimos años entre los gobiernos del Mercosur, el bloque comercial alcanza récords en términos económicos: el saldo de la balanza comercial del bloque fue superavitario por 79.000 millones de dólares en 2021, el valor más alto desde la constitución del bloque. Internamente, el comercio intra bloque fue de 41.000 millones de dólares en 2021, el número más elevado desde 2014. Los 41.000 millones de dólares comerciados entre países del bloque están explicados fundamentalmente por el intercambio de bienes de alto valor agregado. La cifra es un 42 por ciento más alta que en 2020 e incluso 24 por ciento más que en 2019. Los datos se compartieron durante la CXXIII Reunión del Grupo Mercado Común (GMC) de la que participó Cecilia Todesca Bocco, secretaria de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, como cabeza de la delegación argentina. El intercambio comercial del bloque con el resto del mundo alcanzó un nivel récord de 598.000 millones de dólares el año pasado. Las exportaciones extra zona – 339.000 millones de dólares- también fueron récord; crecieron un 35 por ciento respecto a 2020 y 26 por ciento respecto a 2019. En el caso de las importaciones extra zona, alcanzaron el nivel más alto de los últimos siete años, registrando un aumento de 39 por ciento interanual y superando en 18 por ciento los niveles de 2019. De esta manera, el saldo de la balanza comercial del bloque fue superavitario por 79.000 millones de dólares, el valor más alto desde su creación. En lo que hace a Argentinael comercio total con el bloque alcanzó los 30 mil millones, superando en 22 por ciento los niveles prepandemia. Las exportaciones del país al Mercosur superaron los 14.000 millones de dólares, el valor más alto de los últimos siete años. Fueron 46 por ciento superiores a las de 2020 y 15 por ciento a 2019. El 82 por ciento de las exportaciones estuvieron destinadas a Brasil, 9 por ciento a Uruguay y 9 por ciento a Paraguay. En cuanto a las importaciones provenientes del Mercosur – por 15.000 millones de dólares– crecieron 41 por ciento con respecto al año anterior y 30 por ciento con respecto a 2019. Esta tendencia se viene replicando en el 2022. En los primeros cuatro meses del año el comercio total con el bloque superó los 10.000 millones de dólares, mostrando un crecimiento del 17 por ciento con respecto a 2020 y del 20 por ciento con relación a 2019. En conjunto, estos datos indican una vigorosa recuperación del comercio del Mecosur en la pos-pandemia.

Las diferencias en el seno del Mercosur

Estos números, se supone, harán revisar las opiniones cruzadas que manifestaron los presidentes de los países del bloque a la hora de definir la estrategia de inserción internacional más conveniente. De manera simplificada, los dos modelos en disputa significan una tendencia hacia la apertura de la mano de Brasil y Uruguay, frente a un mayor proteccionismo que lidera sobre todo Argentina. Por este motivo, el año pasado hubo una disputa acerca del arancel externo común, que estaba en 14 por ciento promedio. Brasil y Uruguay propiciaban su reducción. En mayo de este año el gobierno brasileño decidió reducir en 10 por ciento las tasas del Impuesto de Importación sobre 6195 posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM). El último temblor lo generó el mandatario uruguayo Luis Lacalle Pou durante un discurso en el evento «Democracia y Desarrollo» organizado por el diario Clarín hace tres semanas. «El deber mío como presidente de la República es: `Ábranme al mundo`. Lo que decimos a Argentina, lo que le decimos a Brasil es que entendemos que a veces tienen cierto proteccionismo, somos la quinta región más proteccionista del mundo, pero Uruguay tiene que romper con ese concepto. Si se quiere acompañar, se acompaña. Si no, con gusto vamos solos, y no vamos a violentar el Mercosur al cual pertenecemos«, expresó Lacalle Pou. En tanto en el encuentro se trataron los principales temas de la agenda de integración del Mercosur y se intercambiaron opiniones sobre la evaluación de la economía y el comercio internacional a la luz del conflicto en Ucrania y el impacto en América Latina.

Comentario de AgendAR:

Es cierto que estos números ponen en duda la afirmación habitual de muchos economistas -apoyados en un dogmatismo teórico: «el Mercosur restringe el intercambio comercial de sus miembros». Pero también apuntan a un hecho que el artículo evita enfatizar: aún en circunstancias favorables para el comercio de nuestros países, Argentina tiene déficit en el comercio intrabloque. Los «dólares financieros», el dólar «blue», están a valores muy altos, influidos por maniobras especulativas y, sobre todo, la desconfianza hacia el peso. Pero el valor del dólar oficial, con el que se hacen exportaciones e importaciones, estimula estas últimas. La «escasez de dólares» que sufrimos, tiene que ver con el boom de las exportaciones argentinas.  

Gustavo Petro es el nuevo presidente de Colombia – Video de su primer discurso

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«Aquí lo que viene es un cambio de verdad, un cambio real, en ello comprometemos la existencia, la vida misma», dijo en su primer discurso ayer domingo a la noche, tras ganar las elecciones, el presidente electo de Colombia, Gustavo Petro.

“Nosotros vamos a desarrollar el capitalismo en Colombia”, afirmó, y propuso también un «gran acuerdo nacional» para no profundizar las divisiones. El triunfador en el balotaje pidió que los países de América Latina se unan para hablar con Estados Unidos y sentar las bases de una «transición energética» ante los estragos causados por el cambio climático. «Le propongo al Gobierno de los Estados Unidos y a todos los gobiernos de América sentarnos a dialogar para sentar los pasos de la transición energética, los pasos de la construcción de una economía descarbonizada, los pasos de la construcción de una economía de la vida en toda América». En otra parte de su discurso, Petro dio la palabra a la madre de Dilan Cruz, un joven que fue asesinado por la Policía en Bogotá durante las protestas de noviembre de 2019. «Alzo mi voz por mi hijo porque exijo justicia», afirmó Jenny Alejandra Medina, madre de Cruz, con la foto del joven de 18 años que fue víctima de un proyectil disparado por un agente del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) de la Policía durante aquellas protestas y que se convirtió en uno de los símbolos de la violencia policial en Colombia. «En usted está la esperanza de todos nosotros, de la justicia, la esperanza de los pobres, de los necesitados», dijo Medina a Petro. En su discurso de victoria, que duró alrededor de una hora, el exalcalde de Bogotá pidió a la Fiscalía «que libere a nuestra juventud», refiriéndose a las personas detenidas por protestar. «¡Cuánta gente que desapareció de los caminos de Colombia y cuánta gente que murió! ¡Cuántos jóvenes encadenados y presos simplemente por tener esperanza!», cuestionó el ganador de las elecciones. La vicepresidenta electa, Francia Márquez, primera mujer afrodescendiente que ocupará el cargo, celebró que Colombia tendrá el primer «Gobierno popular y de los nadies» de su historia, «un paso importante para reconciliar la nación».

Los resultados del balotaje:

El economista y ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro obtuvo ayer en la segunda vuelta electoral 11.281.002 votos, el 50,44%. Su rival, el «outsider» Rodolfo Hernández, sumó 10.580.399 votos, el 47,3%.

Francia: Macron pierde control de la Asamblea; la izquierda es 2° fuerza; Le Pen suma diputados

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El resultado de las elecciones legislativas de ayer en Francia es un revés para el presidente de la República, Emmanuel Macron, apenas dos meses después de salir reelegido con comodidad.

Su coalición pierde 100 o más bancas para quedarse con 244 de 577, según el recuento oficial con un 100% del voto escrutado. En segunda posición, con 127 bancas, queda la Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPES), la alianza de populistas de izquierda, socialistas, ecologistas y comunistas liderada por Jean-Luc Mélenchon. El otro resultado significativo de las elecciones de ayer en Francia es el ascenso del Reagrupamiento Nacional (RN), la «derecha antisistema» y euroescéptica de Marine Le Pen, que pasa de ocho diputados a 89. La abstención fue del 53,7%, medio punto más que en la primera vuelta, el domingo pasado, pero cinco puntos menos que en la segunda vuelta de 2017. Los números de bancas podrían variar una vez que todos los diputados —algunos se presentaban sin la etiqueta oficial de ningún partido— se hayan ubicado en cada grupo parlamentario. Pero parece evidente que gobernar Francia en los próximos cinco años va a requerir acuerdos puntuales del oficialismo con una de las dos fuerzas opositoras.

El Ministerio de Defensa avanza en la construcción de un buque polar antártico – Opinión de AgendAR

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La construcción del buque polar, en tanto, se llevará adelante con la empresa finlandesa Aker Arctic Technologies, que tiene su sede en Helsiniki y que participa del diseño y elaboración del 85% de las embarcaciones polares que hoy recorren las aguas antárticas.

El rompehielos Irízar se construyó en 1977 en el Astillero Wärtsilä, también en Helsinki. Este buque transportó en 1982 fuerzas militares a las Islas Malvinas, en la operación de desembarco, y participó en la guerra como buque hospital. Tras el incendio sufrido en la campaña antártica de 2007, fue remodelado casi totalmente y modernizado en el complejo Tandanor, en un proceso que concluyó en 2017.

Ante una consulta, el Ministerio de Defensa informó que el plan se encuentra en la instancia de desarrollo de la ingeniería básica del nuevo buque polar, que tendrá la misión de aprovisionar las trece bases antárticas argentinas. Tendrá capacidad para llegar a la base Belgrano II, la más próxima al Polo Sur, en la costa del Mar de Weddell. El proyecto había comenzado a gestarse entre 2014 y 2015, en la primera gestión de Agustín Rossi al frente del área de Defensa.

Ahora el diseño se actualizó y responde a las exigencias Código Polar de la Organización Marítima Internacional y de otras regulaciones, al margen de los avances tecnológicos, se informó. Se espera que el trabajo de diseño básico esté listo en abril de 2023.

La construcción se financiará con el Fondo Nacional de la Defensa (Fondef), creado por el Gobierno para avanzar en el reequipamiento de las Fuerzas Armadas, mediante previsiones presupuestarias plurianuales. Para poder llevar adelante la obra se actualizaron las capacidades del Astillero Tandanor.

La cooperación con Finlandia prevé un trabajo de transferencia de conocimientos y experiencia, por el cual se seleccionará personal para recibir formación y adiestramiento en Finlandia, con una interacción directa en Aker Arctic, para seguir la evolución del proyecto, cursos en universidades, visitas y pasantías en empresas y organizaciones integrantes de la industria marítima finlandesa.

Jorge El ministro Taiana, al colocar en marzo la piedra fundamental de la Base Naval Integrada en Ushuaia, con la mirada puesta en la Antártida
El ministro Taiana, al colocar en marzo la piedra fundamental de la Base Naval Integrada en Ushuaia, con la mirada puesta en la Antártida

Condiciones técnicas

En el Ministerio de Defensa indicaron que la capacidad de carga del futuro buque permitirá transportar todos los insumos que demanda la campaña antártica de verano y que hoy se envían a las bases argentinas a través del Irízar y de medios aéreos.

Afirmaron, además, que el buque polar tendrá “condiciones de habitabilidad apropiadas, aún navegando en un contexto climático sumamente hostil”. Habrá acondicionamiento térmico en los diferentes espacios, y se podrá generar agua potable, además de procurarse “la preservación y preparación de alimentos, el lavado y secado de ropas y el almacenamiento y gestión de millones de litros de combustible para consumos del buque y provisión a las bases antárticas.

El buque polar tendrá 131,5 metros de eslora, con una manga (ancho) de 23,6 metros y 8,8 metros de calado, que es la distancia vertical entre la superficie del agua y el extremo inferior del casco.

La velocidad máxima en aguas libres será mayor a 16 nudos (29 kilómetros por hora). En el hielo marino podrá marchar a 2 nudos (3,6 kilómetros por hora), avanzando sobre hielo enrasado de un metro de espesor con 20 centímetros de nieve sobre él, según las especificaciones técnicas del proyecto.

El rompehielos Irízar, buque insignia de la campaña antártica, puede navegar en campos de hielo de hasta un metro de espesor en forma continua. Por embestida puede romper bloques de hasta seis metros de espesor. Posee 12 cubiertas y su altura sobre la línea de flotación es de 42,2 metros.

La autonomía del buque que se construirá con Finlandia será de 15000 millas náuticas, con dos de los tres motores principales en funcionamiento, al 85% de potencia y cargado hasta el calado de diseño. Y podrá operar con temperaturas ambientales entre 35 grados y 30 grados bajo cero (-40° en el casco) y registros de 32° a -2° en el agua, de acuerdo a parámetros que responden a exigencias establecidas en el Código Polar.

(El diario La Nación afirma que fuentes navales expresaron escepticismo frente al proyecto del Gobierno para construir una embarcación “que en cualquier otro lado llevaría menos de la tercera parte del tiempo”. Señalaron, al respecto, que “es difícil confiar hoy en la capacidad de la Argentina cuando hemos perdido la solvencia técnica para este tipo de emprendimientos”. Nuestra opinión es diferente y la expresamos a continuación).

Observaciones de AgendAR:

Rompehielos Almirante Irízar
Tras haber reparado el sofisticado y poderoso rompehielos Irízar en 2010, en Tandanor sobra capacidad tecnológica en Argentina para diseñar un buque polar, nave menos compleja y exigente. Son tipos de nave realmente distintas. Un buque polar debe poder cortar uno o dos metros de hielo flotante o de banquisa «de pasada», avanzando a paso de hombre (6 km/hora) o aún más lentamente. Un rompehielos es otra cosa: rompe hielo mucho más grueso «por acometida»: retrocede, toma carrera, embiste la placa de hielo a quebrar, se monta sobre la misma, casi saliéndose del agua a puro motor y gracias a su proa de forma acucharada. Lo que sucede luego es que el peso del castillo de proa, deliberadamente alto, rompe el hielo en vertical, un poco por aplastamiento y otro por corte, ayudado por filo de la quilla. Es un despliegue colosal de fuerza. La nave luego retrocede con sus hélices de proa, protegidas dentro de túneles, y se lanza a otra acometida. Repítase N veces y se entiende cómo el Irízar, por ahora el rompehielos más poderoso en el Hemisferio Sur, puede irse abriendo una calle propia a través de hielo de seis metros de espesor. Ninguno de los rompehielos rusos (de propulsión nuclear), o canadienses y estadounidenses con motorización diésel-electrica, logran lo que el Irízar: fueron diseñados para el hielo flotante del Polo Norte, que rara vez alcanza el grosor del de la banquisa antártica. En la Antártida, la banquisa tiene cómo contraatacar: un bajón brusco de temperatura puede dejar al barco encajado en hielo de formación casi instantánea. Pero el Irízar puede defenderse del atrapamiento de dos modos: primero, tiene eyectores de aire capaces de envolver todo el casco en una cortina de burbujas que impiden que el hielo pueda pegarse al acero. Como defensa adicional, tiene tanques internos de agua en los laterales, y bombeando líquido de uno a otro logra balancearse a babor y a estribor para desprenderse del hielo. El Irízar se incendió en 2007 y quedó casi enteramente destruido, una cáscara hueca de metal quemado. Se reconstruyó a pulmón y a talento local en Tandanor, atarazana especializada en naves de guerra que perteneció a la Armada. Pero antes hubo que reconstruir el astillero, tanto en equipamiento como en recursos humanos. El presidente Carlos Menem lo había cerrado en 1993, junto con el astillero lindante, el Domecq García. Ése último era un taller aún más sofisticado, porque estaba destinado a ser la fábrica y planta de reparación de los submarinos Tipo 209 y TR-1700 de diseño alemán, capaz de cortar y soldar los aceros HY-80 de sus cascos internos de presión. El cierre conjunto de ambas instalaciones dejó desde entonces el ARA Santa Fe y el Santiago del Estero con avances de construcción del 71% y el 36% respectivamente. Son dos TR-1700 mellizos del Santa Cruz y del San Juan, éste último naufragado en 2017. De un modo casi obvio, lo primero que hizo el gobierno fue echarle la culpa al astillero, cuya existencia irrita terriblemente a algunas cancillerías. El Santa Cruz debería repararse, dado que tiene aún un buen tercio de vida útil por delante, pero la Armada no tiene la más mínima intención de ello: prefiere comprar llave en mano un Scorpene francés, a un estimado de U$ 800 millones, lo que impediría el reequipamiento de la flota de superficie, así como los de la Aviación y el Ejército. Magistral. En cuanto al Santa Fe y el Santiago, dos naves de tremenda capacidad bélica potencial incluso hoy, siguen sin terminar desde hace 29 años. Ningún gobierno civil ha logrado vencer la resistencia de la Armada a completar estos dos formidables submarinos TR-1700 o a hacerle los mantenimientos y actualizaciones al Santa Cruz que lo devuelvan al mar. Bastante le costó en 2007 al gobierno de Néstor Kirchner reabrir ambos astilleros bajo el nombre unificado de CINAR (Complejo Industrial Naval Argentino), dar por nulas las privatizaciones del predio (Menem quiso poner allí un barrio cheto con costanera propia a través de una sociedad fantasma). Pero lo más difícil fue reconstruir el Irízar en la planta de Tandanor. El gobierno estaba en un pico de autoridad y logró pasarle por encima a las aterradas objeciones de almirantes y de sus correveidiles en La Nación y otros medios de su misma lana: tronaban que nunca seríamos capaces de devolver el Irízar a su trabajo, que había que comprar otro, y llave en mano, que se tardaría una barbaridad. Y efectivamente se tardó una barbaridad, como 10 años. Era el tiempo que habría tomado hacer otro Irízar en los astilleros finlandeses, que no son un supermercado. Allí los rompehielos y barcos polares se diseñan y construyen de a uno, y la lista internacional de espera es larga. La reparación del Irízar insumió U$ 120 millones, en lugar de los U$ 240 que salía en 2007 y llave en mano un barco semejante. Y no lo busque, no existe. Ahí está el Irízar, operativo desde 2017, y a pedido del CONICET tiene capacidades científicas extra con las que no vino desde Finlandia: 400 m2 de laboratorios, en lugar de 70m2, alojamiento para 300 personas en lugar de 200. Incluso INVAP no se privó de ponerle uno de sus por entonces novedosos radares. Por eso no me extraña que el artículo precedente repita las gansadas antinacionales del almirantazgo, obviamente sin dar nombres, y asegure que el nuevo barco polar se puede construir tres veces más rápido en cualquier otro lado. Donde te den un diego, claro está. ¿O acaso no es el gran encanto de las compras navales? Presidentes tan distintos como Nicolás Avellaneda, Domingo F. Sarmiento y luego Juan D. Perón le dieron a la Armada impresionantes talleres de reparación y construcción de naves de todo tipo en Puerto Belgrano, en Costanera Norte y en Río Santiago, como quien le regala herramientas a un hijo playboy para que se haga independiente. Haberse ahorrado el trabajo, oh próceres: una revisión somera del catálogo Histarmar de buques de la Armada entre 1900 y 2013 arroja un total acumulado de 318 naves de todo tipo, de las cuales sólo 56 fueron construidas en la Argentina.  Si estrechamos el campo de búsqueda a “diseñadas y construidas” en Argentina, se van 2 destructores y 5 corbetas Meko (alemanas), 1 submarino clase 209 (alemán) y 1 destructor tipo 42 (inglés). Entonces nos quedan sólo 47 naves realmente Nac & Pop, entre las cuales hay únicamente 12 de combate, si en la definición incluimos al “Cabo San Antonio” (de desembarco de tanques) y al buque polar “Bahía Paraíso”. 47 buques propios en un siglo y monedas.  Es el 14,77% del inventario. O un modo de decir que el 85,22% del mismo fue importación de material nuevo, cuando las vacas gordas, y cuando enflaquecieron en posguerra, un mix de chatarra estadounidense de descarte. Pero si el campo de búsqueda se estrecha a “Naves únicamente aptas para combate diseñadas y construidas en Argentina”, nos quedamos con 10 barcos chicos: 8 rastreadores y 2 patrulleros, que entran en servicio entre 1937 y 1946. ¿Y por qué milagro se construyeron aquí? Europa y EEUU no vendían nada: se preparaban para la 2da Guerra. La Marina tenía lista la Mastercard pero sus shoppings habituales estaban cerrados. Cuando los países aliados volvieron a hacer ofertas en 1945, Perón ganó las elecciones y tenía esa obstinada y pelotuda voluntad de construir en lugar de comprar rezagos de guerra. Infinitas son las desdichas de un almirante. No le fue fácil a la Armada, tras tumbar su gobierno, liquidar los Astilleros Río Santiago, donde Perón, en su tercer gobierno, decidió que se construiría la flota de mar de superficie. Es que eran enormes y funcionaban bien. Esa planta había llegado a construir barcos de uso comercial complejos y verdaderamente grandes, algunas unidades militares, locomotoras, motores diésel ferroviarios y navales, amén de componentes gigantescos de centrales nucleares y turbinas hidráulicas. Fabricaba cosas brutales, por tamaño y peso, pero también refinadas por tecnología. En sus días de gloria los ARS emplearon a 8000 ingenieros, técnicos y trabajadores especializados. Tras dejar morir sin reparaciones el portaaviones 25 de Mayo en 1988, decisión del Almirantazgo narrada por el ingeniero Rubén Marta del ARS, la fábrica empezó una lenta deriva hacia el abandono y la ruina. Lo del portaaviones marcó un antes y un después. Para cerrarla en 1993, Menem la hizo ocupar en una operación relámpago de los comandos Albatros de la Prefectura. La idea de este Ministerio de Defensa es la de construir el nuevo barco polar de la Armada en Tandanor porque por cuestiones evidentes de soberanía tecnológica, más importante que la nave en sí es el astillero. Hasta ahora, Tandanor se mantuvo haciendo reparaciones de embarcaciones civiles de todo tipo, pero cuando en 2015 asumió el presidente Mauricio Macri, se pasó rápidamente de 120 por año a 30, y luego se decidió usar Tandanor para reparar… sillas de ruedas. Uno sospecharía que si antes de la Guerra de Malvinas la OTAN nos toleraba con ascos y tapujos como fabricantes navales y la Armada nos prefería clientes de chatarra de la OTAN, después de esa guerra perdida hay una alineación fortísima, nacional e internacional, de gente dispuesta a impedir la construcción naval independiente en este país. Si rehacer el Irízar fue más difícil que construirlo -y sin embargo más barato-, un barco polar es técnicamente menos complejo que un rompehielos. Pero mientras dure la construcción de esta nave, anticipamos problemas: no es imposible que se discontinúe si la oposición gana las elecciones en 2023. Y si no gana, nos hartaremos de leer gansadas sobre lo malo que está saliendo, o lo inútilmente caro, y otras demostraciones de nuestras incapacidades tecnológicas. A no engañarse, lectores: los rompehielos y barcos polares son multifunción, naves destinadas a la investigación y a la logística en la Antártida. Pero son armas antisubmarinas formidables, con hangares para dos helicópteros grandes equipables con sonoboyas, cargas de profundidad y torpedos autodirigidos. Y pueden llevar cantidad de infantes de marina, además, en caso de trifulca. Su Graciosa Majestad Isabel II no se muere de amor porque tengamos estos fierros. Personalmente, no me cierra comprarle la tecnología a Finlandia. Después de haber reconstruido el Irízar, tenemos capacidad propia de diseño y construcción. Pero entiendo que el Ministerio de Defensa vaya con pie de plomo. Está obligado a probar cada diez minutos que nuestros astilleros saben hacer algo más que reparar sillas de ruedas. Por otra parte, creo que debería explorarse seriamente la idea de dotar al futuro barco polar con propulsión nuclear, utilizando o adaptando el diseño de reactor PWR (Pressured Water Reactor) que desarrolló en estos años el equipo del Ing. José Converti, de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Ese motor fue diseñado para propulsar uno de los submarinos sin terminar que juntan óxido en los astilleros Alte. Storni, antes llamados Domecq García. El sentido de esta propuesta es triple: por una parte, el futuro barco polar estaría eximido de transportar diésel para su propulsión, y todo el combustible líquido estoqueable a bordo quedaría para su uso en las bases antárticas argentinas. Por otra parte, la autonomía de una nave con propulsión nuclear es mucho mayor, y función directa del grado de enriquecimiento del uranio que use como combustible. La única causa para volver a puerto de un barco polar nuclear serían las reparaciones y mantenimientos, ya que la comida y las rotaciones de personal se pueden hacer con otras naves o con los helicópteros. Pero en tercer lugar, me interesa que la Argentina ensaye el motor nuclear de la CNEA en una nave de superficie. Porque si funciona bien, no habrá excusas para no terminar la construcción del Santiago del Estero o del Santa Fe, y tener un primer submarino nuclear.

Daniel E. Arias

Las vacunas contra el COVID-19 de segunda generación

En diciembre de 2020, se aprobaron para su uso de emergencia las primeras vacunas contra el COVID-19 (Corresponde corregir esta afirmación de Chequeado: en agosto de ese año Rusia anunció el licenciamiento de la primera vacuna anti Covid-19, la Sputnik V. Aunque todavía no está aprobada por la OMS, su uso en muchos países -entre ellos Argentina- mostró su efectividad). Estas formulaciones resultaron muy efectivas para reducir las hospitalizaciones y muertes por coronavirus. Pero la aparición de nuevas variantes del virus SARS-CoV-2 -que evaden parcialmente la inmunidad generada por las vacunas- hizo necesaria la aplicación de refuerzos. Y ahora los especialistas aseguran que es tiempo de afrontar el desarrollo y la aprobación de una segunda generación de vacunas: vacunas encaminadas a evitar la infección, además de proteger frente a la COVID-19 grave, así como vacunas universales que permitan generar protección frente al SARS-CoV-2 y sus variantes. “Hemos estado vacunando todo este tiempo con una primera generación de vacunas, diseñadas para la variante Wuhan, el virus original. Esa variante tiene muy poca similitud con las variantes que hoy circulan. Si bien las vacunas nos protegen contra la enfermedad grave y mortal, dado los cambios que ha hecho el virus en el camino, no pueden evitar que el virus infecte y cause enfermedad”, sostuvo el ministro de Salud porteño, Fernan Quirós. Y aventuró: “Estamos esperando la aparición de una nueva generación de vacunas que lo que van a buscar ya no es solamente evitar la enfermedad grave y mortal como lo hacen las formulaciones actuales sino evitar que te enfermes. Tal vez esta sea la última campaña con esta generación de vacunas y podamos reevaluar la estrategia de vacunación”. Pero, ¿qué son las vacunas de segunda generación? ¿Qué ventajas tienen? ¿En qué estado se encuentra su desarrollo? Te lo contamos en esta nota. Vacunas intranasales “Todas las vacunas desarrolladas hasta ahora son vacunas de primera generación, se llaman sistémicas o intramusculares y están dirigidas contra el virus Wuhan, ya sea ARNm, proteína o virus entero. Las de segunda generación son las que podrían ser mucosales, como una intranasal o dirigida a las variantes”, explicó Guillermo Docena, vicedirector del Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos que depende de la Universidad Nacional de La Plata y el Conicet. Y agregó: “Son necesarias porque deberían evitar el contagio. Las de primera generación son altamente eficientes para evitar la enfermedad severa y muerte, transformando la neumonía en una gripe. Lo que se espera con una de segunda generación es que, además de evitar la enfermedad severa y muerte, bloqueen la transmisión”. En la actualidad, hay 344 vacunas candidatas contra la COVID-19 en diferentes etapas de desarrollo, de las cuales 8 son intranasales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). De estas, 3 ya están en la última etapa de ensayos clínicos y corresponden a Wantai BioPharm (China), Bharat Biotech (India) y el Instituto Serum de la India. Las vacunas intranasales tienen diferentes ventajas para hacer frente a los virus respiratorios. Entre ellas, que aumentan la producción de inmunoglobulina A (IgA) en la mucosa y son capaces de frenar la infección en la nariz inmediatamente, antes de que el virus tenga tiempo para replicarse y llegar a los pulmones. “Es como saber que va a haber un robo y poner la guardia en el lugar adecuado antes de que empiece el problema”, sostuvo Mayuresh Abhyankar, profesor de Infectología de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. En la Argentina, el equipo de investigación que lidera Docena también busca una vacuna intranasal. “Argenvac221 es una vacuna a subunidades proteicas, es una vacuna muy segura, tiene proteínas, no tiene virus entero ni ARN. Es una vacuna de una plataforma clásica, altamente probada y que ha demostrado una alta eficacia. La diferencia de nuestra vacuna es que tiene como adyuvante una nanopartícula que protege a la proteína y además activa el sistema inmune”, explicó. Y agregó: “En el transcurso del año vamos a terminar la fase preclínica, después viene el registro en la Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT) y, si funciona todo bien, estaremos iniciando el ensayo clínico el año que viene”. Contra las diferentes variantes ¿Todavía son necesarias nuevas vacunas contra la COVID-19? Es el título que lleva una editorial publicada en The New England Journal of Medicine por 2 expertas del grupo de asesores estratégicos de la OMS para las vacunas COVID-19: Hanna Nohynek, investigadora del Instituto Finlandés de Salud y Bienestar (Helsinki), y Annelies Wilder-Smith, profesora de la Facultad de Medicina Lee Kong Chian de Singapur. “Las primeras vacunas COVID-19 utilizadas durante la pandemia pueden no ser la mejor solución a largo plazo. La próxima generación de vacunas deberá tener una cobertura más amplia para proporcionar inmunidad cruzada contra las variantes del SARS-CoV-2, conferir una mayor duración de la protección y ser fácil de actualizar oportunamente para proteger contra cualquier nueva variante”, concluyeron. En este sentido, esta semana hubo 2 noticias auspiciosas. Por un lado, el laboratorio Moderna dio a conocer a través de un comunicado de prensa los resultados de los ensayos clínicos fase 2/3 de su vacuna bivalente que muestran una respuesta de anticuerpos superior contra la variante Omicrón del SARS-CoV-2. Por otro lado, la firma Sanofi informó en un comunicado de prensa los datos de 2 ensayos, realizados con su candidata a vacuna de refuerzo COVID-19, modelada a partir del antígeno de la variante Beta y que incluye un adyuvante pandémico de GSK. Los datos preliminares muestran que la vacuna generó el doble de anticuerpos neutralizantes contra Omicron BA.1 y BA.2 en comparación con el refuerzo basado en D614 (virus original). También la empresa canadiense Medicago publicó los resultados de fase III de su vacuna basada en plantas, cuyos estudios clínicos se realizaron en la Argentina. “Una de las ventajas de la vacuna de Medicago es que se trata de una vacuna recombinante. Se produce a través de un vector bacteriano en una planta en la cual se sintetizan y aíslan proteínas pertenecientes al virus, que luego el cuerpo puede reconocer y entablar una defensa eficaz contra el mismo. Ha obtenido uno de los mayores porcentajes de eficacia dentro de las vacunas publicadas, incluyendo su eficacia contra diferentes variantes del SARS-CoV-2”, explicó a Gonzalo Perez Marc, Jefe de Investigación y Docencia del Departamento Materno-Infantil del Hospital Militar Central y líder local del ensayo. Vacunas argentinas Actualmente existen 6 vacunas de segunda generación contra la COVID-19 que se están investigando en la Argentina. Además de la Argenvac221 del Conicet y la Universidad de La Plata, la de investigadores del Conicet en la Universidad del Litoral, junto a Cellargen Biotech SRL y Biotecnofe SA; la del INTA con laboratorios Bagó; la de la Fundación Instituto Leloir junto al Conicet y la compañía Vaxinz; y la de los investigadores de la Universidad Católica de Córdoba que participan con sus pares brasileños de la Universidad Federal de San Pablo y franceses de la Sorbona en el desarrollo de una vacuna oral. El 31 de marzo último, la ANMAT autorizó los inicios del ensayo clínico de seguridad en humanos de la vacuna “ARVAC Cecilia Grierson”desarrollada por investigadores de la Universidad de San Martín y el Conicet, en conjunto con el Laboratorio Cassará. “Dado que en la Argentina la mayor parte de la población está vacunada, nos enfocamos actualmente en el prototipo de vacuna de refuerzo y cambio de variante”, señaló Juliana Cassataro, directora del Laboratorio de Inmunología, Enfermedades Infecciosas y Desarrollo de Vacunas del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas. Y agregó: “En diciembre de 2021 terminamos los estudios preclínicos, es decir en ‘no humanos’, encontrando que nuestro prototipo de vacuna además de ser seguro, induce anticuerpos neutralizantes contra las variantes que circulan en nuestro país, así como respuesta celular T y protección frente al desafío experimental con SARS-CoV-2. Por estos resultados promisorios, la ANMAT nos ha permitido avanzar con los estudios en humanos”. Para Perez Marc, en la actualidad hay un gran número de vacunas contra la COVID-19 en etapas de desarrollo y en estudio que involucran nuevos vectores, nuevas combinaciones y nuevas vías de administración, incluida la aplicación por vía nasal (una vía por la cual es más difícil generar respuestas inmunes robustas similares a las alcanzadas por vía intramuscular). “Es probable que se intente en un futuro la producción de vacunas con nuevas vías de administración o combinadas, de modo que una sola vacuna ofrezca protección contra varios virus respiratorios (influenza-virus sincicial-SARS-CoV-2), concluyó.

Hoy Colombia elige presidente

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El balotaje de hoy 19 de junio está entre las reñidos de la historia de Colombia, según las últimas encuestas. La mayoría muestra escenarios en los que la diferencia entre Gustavo Petro (Pacto Histórico) y Rodolfo Hernández (Liga de Gobernantes Anticorrupción) no es mayor a tres por ciento.
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En Colombia el voto no es obligatorio. En la primera vuelta se dio un récord en lo que va del siglo con un 54,9% de participación. Algunos analistas colombianos, han señalado en las últimas semanas que en esta segunda vuelta ese nivel podría bajar. Uno de los puntos donde se observan diferencias en las encuestas entre ambos candidatos es en las franjas etarias. Entre los más jóvenes y hasta los 40 años, Petro es el que tiene mejor intención de votos. Hernández, en tanto, tiene más respaldo entre los mayores de 55 años. Pero la emoción principal en la mayoría de los votantes colombianos, coinciden todos los observadores, es decepción y furia con el gobierno. Tanto Petro, el dirigente de izquierda que quedó primero en la votación de mayo, por primera vez en la historia de Colombia, como Hernández, un político hasta ahora marginal cuya casi única bandera es la lucha contra la corrupción, han capitalizado la ira colombiana con los políticos del establishment. Desde Europa, The Guardian hace un análisis previsible, pero no por ello necesariamente equivocado «A Hernández le gusta ofender. Rutinariamente lanza diatribas malhabladas en las redes sociales, ha admitido no saber mucho de Colombia y una vez describió a Adolf Hitler como “un gran pensador alemán”. Pero su mayor fortaleza es que no es Petro, un ex miembro de un grupo guerrillero cuya historia provoca rechazo en muchos colombianos marcados por décadas de violencia«. Pero las encuestas que marcan un «empate técnico» entre ambos candidatos NO son pronósticos infalibles, como a este editor le gusta insistir. A principios de año Gustavo Petro se consolidaba como el principal candidato electoral, pero durante el primer trimestre  la consolidación de la derecha en torno a la candidatura de Federico ‘Fico’ Gutiérrez lo convirtió en un serio retador, según las encuestas de intención de voto. Sin embargo, a medida que la elección avanzaba hacia su último mes, primero Fico mostró debilidad y la campaña de Petro consolidó su liderazgo, luego el retador externo Rodolfo Hernández comenzó a correr desde un distante tercer lugar. Cuando llegó el día de las elecciones, resultó que Rodolfo Hernández había superado a Fico Gutiérrez en el segundo puesto y se enfrentaría a Gustavo Petro en la segunda vuelta. Desde AgendAR, entonces, sólo podemos repetir lo que dijimos en la primera vuelta: «el PBI de Colombia es el 4° de América Latina, detrás de Brasil, México y Argentina. Su población, la 3°, con casi 52 millones de habitantes. No es irrelevante para nosotros los argentinos lo que pase hoy«.  

Cómo fue el relanzamiento de «Aquella guerrita olvidada» de Daniel Arias – Video

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El pasado viernes 10 de junio, en el salón de actos de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Bahía Blanca, se realizó el relanzamiento de la novela de Daniel Arias «Aquella guerrita olvidada«, en el marco de la conmemoración de los 40 años de la Guera de Malvinas. Se habló de la novela, y de esa guerra.

El presidente de ENARSA asegura «El gasoducto Néstor Kirchner estará listo el 20 de junio de 2023»

Agustín Gerez, presidente de Energía Argentina (Enarsa), afirmó ayer viernes que el gasoducto Néstor Kirchner «estará apto para funcionar el 20 de junio de 2023» y estimó que, con su puesta en marcha, se producirá un ahorro en importaciones de «entre US$1.300 millones y US$1.500 millones, dependiendo de los valores de gas natural licuado (GNL) del año próximo».

Gerez decidió avanzar con la firma del contrato para la compra de caños con Siat Tenaris, del Grupo Techint, pese a la investigación que llevaba adelante el juez Daniel Rafecas sobre la licitación. Finalmente, el magistrado archivó la causa, luego de determinar que, según las pruebas reunidas en el expediente, la licitación no registra irregularidades.

Este contrato de US$ 500 millones, de los cuales US$ 200 millones se usarán para importar la chapa de Brasil, es la primera parte del proceso de construcción del gasoducto. El siguiente paso será la apertura de sobres con las ofertas para definir qué empresas construirán la obra. La periodista Sofía Diamante, de La Nación, lo interrogó sobre la obra.

—El contrato con Siat Tenaris se había adjudicado el 5 de mayo. ¿Por qué se firmó recién ayer?

—Este tipo de proyectos y procesos licitatorios en sí son procesos complejos, hay un acto posterior a la adjudicación, donde las partes llegan a un acuerdo sobre los detalles que se plasman en el contrato. Además, se necesitaba la resolución del Banco Central que garantizaba a la empresa el acceso al mercado de cambios. Posterior a esa resolución, habíamos logrado un acuerdo con Siat Tenaris, que se demoró un poco en virtud al trámite judicial.

—El trámite judicial seguía vigente cuando se firmó el contrato. ¿Por qué se decidió avanzar igual con la adjudicación?

—Porque la cantidad de especialistas que fueron convocados dieron testimonio de su expertise y coincidían con lo que habíamos plasmado en los pliegos licitatorios. Coincidieron en que el procedimiento que llevamos adelante se ajustaba a los requerimientos que tiene esta industria.

—La vicepresidenta Cristina Kirchner dijo que Tenaris debería traer la línea de producción de la chapa a la Argentina. ¿Es posible eso?

—No es una cuestión que dependa de mí, es un análisis que hay que evaluar. Con el desarrollo que habrá en la Argentina y en toda la región, es un escenario que habría que evaluarlo y gestionar las políticas para que eso suceda.

—¿Cuándo se empieza a construir el gasoducto?

—El viernes 3 sacamos el pliego de la construcción, lo publicamos en el Boletín Oficial, para que el 8 de julio se presenten las ofertas. Para mediados de agosto debería estar adjudicado, en consonancia con el cronograma de entrega de caños. Si bien hubo algunas demoras, que son menores, el cronograma sigue vigente y deberíamos estar sustituyendo importaciones a partir del 20 de junio de 2023. Para esa fecha, ya estaría en condiciones técnicas y operativas para hacer el transporte de gas. Se va a demorar después unos días más el final de obra, que tendrá que ver con el cierre de las superficies e instalar los carteles de seguridad.

—¿Entonces el 20 de junio del año próximo estará en funcionamiento?

—La construcción tiene dos fechas, una es de la finalización de obra, que tiene que ver con los trámites administrativos y lo que decía de cerrar las instalaciones de la superficie y la pintura de seguridad. Pero lo que nos interesa, a los efectos de la sustitución de importaciones, estará apto para funcionar el 20 de junio. A partir de ese momento, ya se está inyectando gas en el caño.

—¿Cuánto es el ahorro con la construcción del gasoducto?

—Se ahorrará entre US$1300 millones y US$1500 millones, dependiendo de los valores de gas natural licuado (GNL) del año próximo.

—El gasoducto cuesta US$1400 millones. ¿Está todo el dinero para financiarlo?

—Sí, está todo el dinero. Tenemos $140.000 millones. Parte de los fondos vienen del 25% de lo recaudado por el Aporte Solidario, y el resto son partidas presupuestarias de la Secretaría de Energía, que fueron dirigidas o pasadas a Enarsa.

—La semana pasada se habló de que Enarsa había rescatado fondos invertidos en bonos atados a CER, lo que generó una venta masiva de estos títulos. ¿Es cierto?

—Es importante aclarar ese punto, porque nos acusaron de hacer esa operatoria. El rescate que realizamos es de un fondo de T+1, que no tiene exposición al CER. Rescatamos fondos, pero que estaban invertidos en títulos en dólares.

—¿Cuántos buques de GNL llevan contratados?

—Tenemos 41 buques contratados, 27 a Escobar [que tiene una capacidad de regasificación mayor] y 14 a Bahía Blanca. Las primeras licitaciones se cerraron con precios de US$42 el millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector) y en la última conseguimos a US$24 en promedio. El costo total hasta ahora es de US$2925 millones.

—A esta altura del año, en 2021 había más buques contratados. ¿Puede faltar gas en el invierno?

—Nosotros no hacemos análisis de oferta y demanda, ejecutamos funciones que imparte la Secretaría de Energía, en base al análisis de la Secretaría de Planeamiento Energético. Ellos revelan datos de oferta y demanda de gas, y a partir de allí, nos instruyen para realizar las importaciones de GNL y de combustibles líquidos a través de Cammesa.

—¿Qué rol ocupaba Antonio Pronsato en Enarsa? ¿Quién lo va a reemplazar?

—La construcción del gasoducto la encabeza la empresa Enarsa. Nosotros llevamos adelante todos los trabajos con la totalidad de los recursos técnicos y administrativos que tenemos dentro de la empresa. El ingeniero Antonio Pronsato era un integrante más de ese equipo. Es un técnico de experiencia, pero también lo son el resto de los técnicos que tiene la empresa. El responsable del proyecto soy yo. Soy el presidente y me compete la responsabilidad de las tareas que se llevan adelante. Se irán incorporando nuevos técnicos en virtud del volumen del trabajo. La salida de ninguna profesional está por encima del proyecto que estamos realizando.

—Se habló de crear una Unidad Ejecutora que podría pasar a los ministerios de Economía o de Producción. ¿Es cierto?

—Las autoridades del Poder Ejecutivo con las cuales he tenido la posibilidad de conversar están muy a gusto con el trabajo que estamos haciendo. Que la construcción la lleve adelante Enarsa es decisión del Presidente en virtud del DNU dictado oportunamente.

—¿Por qué cree que el exministro Matías Kulfas dijo que el pliego había estado redireccionado?

—El exministro cometió un error y por eso en sede judicial se desdijo de sus dichos. Hay una confusión muy grande con respecto al diámetro y al espesor del caño. Tiene que ver con el cumplimiento que allí se utiliza para que pueda operar sin ningún problema. Fue un error del exministro, hizo una declaración que fue inoportuna y él lo ha aclarado.

—¿Por qué la vicepresidenta también apuntó contra Techint?

—La vicepresidenta tiene una visión de desarrollo de la República Argentina, que lo ha sostenido históricamente. Lo que manifestó en el acto tiene que ver con ello, con observar el futuro de la Argentina y solicitar la creación de políticas públicas que tengan que ver con atraer a las industrias que están afuera para que se instalen en el país, para la generación de empleo y para que, lo que importamos, sea producido a nivel local.