«La mitad de los residuos domiciliarios son orgánicos y pueden ser reciclados»
Un estudio publicado en Nature indica que la vacuna contra la gripe podría reducir el riesgo de COVID
Una investigación sobre 30 mil trabajadores de la salud que recibieron la vacuna antigripal en Qatar muestra que también estaban protegidos contra el COVID-19, pero el efecto podría no durar mucho.
Las vacunas contra la influenza o gripe común tienen un sorprendente beneficio para la salud: también podrían prevenir el COVID-19, particularmente en sus formas más graves. Un estudio de más de 30,000 trabajadores de la salud en Qatar encontró que aquellos que recibieron una vacuna contra la gripe tenían casi un 90 % menos de probabilidades de desarrollar COVID-19 grave en los próximos meses, en comparación con aquellos que no se habían vacunado recientemente contra la gripe. . El estudio, que se realizó a fines de 2020, antes del lanzamiento de las vacunas contra el COVID-19, está en línea con trabajos anteriores que sugerían que reforzar el sistema inmunitario mediante el uso de vacunas contra la influenza y otras inyecciones podría ayudar al cuerpo a defenderse del coronavirus SARS -CoV-2. Beneficio colateral En los primeros meses de la pandemia, mientras las vacunas contra el COVID-19 aún estaban en desarrollo, los investigadores estaban muy interesados en la posibilidad de que las vacunas existentes pudieran brindar cierta protección contra el SARS-CoV-2. Pero es difícil recopilar pruebas sólidas de tal efecto, porque las personas que buscan vacunarse para otras enfermedades además de la COVID-19 también podrían tomar otras decisiones que reduzcan el riesgo de infectarse con el SARS-CoV-2. Para minimizar el impacto de este “efecto de usuario saludable”, un equipo dirigido por Laith Jamal Abu-Raddad, epidemiólogo de enfermedades infecciosas de Weill Cornell Medicine–Qatar en Doha, analizó los registros de salud de 30.774 trabajadores médicos en el país. Probablemente haya menos variación en el comportamiento relacionado con la salud entre estos trabajadores que en la población general, lo que reduce, pero probablemente no elimina, el sesgo, dice Abu-Raddad. Los investigadores rastrearon a 518 trabajadores que dieron positivo por SARS-CoV-2 y los compararon con más de 2,000 participantes del estudio que dieron negativo por el virus. Aquellos que habían recibido una vacuna contra la influenza esa temporada tenían un 30 % menos de probabilidades de dar positivo por SARS-CoV-2 y un 89 % menos de probabilidades de desarrollar una COVID-19 grave, en comparación con los trabajadores que no la recibieron (aunque la cantidad de casos graves fue pequeños en ambos grupos). El estudio se publicó en el servidor de preimpresión medRxiv el 10 de mayo. Günther Fink, epidemiólogo de la Universidad de Basilea en Suiza, dice que el análisis de Qatar reduce las probabilidades de que otros estudios que descubrieron el mismo vínculo fueran una casualidad. Su equipo informó que las vacunas contra la gripe se asociaron con un riesgo reducido de muerte en personas hospitalizadas con COVID-19 en Brasil. “Esta es una evidencia importante”, dice Mihai Netea, especialista en enfermedades infecciosas del Centro Médico de la Universidad de Radboud en Nijmegen, Países Bajos. La observación de que las vacunas contra la influenza están relacionadas con una reducción no solo de las infecciones por SARS-CoV-2, sino también de la gravedad de la enfermedad, sugiere fuertemente que la protección es genuina, agrega. Límite de tiempo No está claro cuánto dura esta protección. Entre aquellos en el estudio de Qatar que recibieron la vacuna contra la gripe y luego contrajeron COVID-19, el equipo de Abu-Raddad registró infecciones por SARS-CoV-2 que ocurrieron, en promedio, unas seis semanas después de la vacunación. “No espero que este efecto dure mucho”, dice. Netea calcula que los beneficios duran entre seis meses y dos años. No está del todo claro por qué las vacunas contra la influenza, que están compuestas por virus de influenza muertos, también protegerían contra el COVID-19. Las vacunas entrenan al sistema inmunitario para que reconozca patógenos específicos, pero también aceleran las defensas antivirales de acción amplia, dice Netea, quien ha encontrado signos de tales respuestas en receptores de vacunas contra la influenza. El equipo de Netea también está trabajando para cuantificar mejor los beneficios de las vacunas contra la influenza y otras enfermedades contra el COVID-19. Para descartar por completo los efectos en usuarios saludables, su equipo lanzó un ensayo aleatorio controlado con placebo en Brasil que probará si las vacunas contra la influenza y el sarampión, las paperas y la rubéola pueden proteger contra el COVID-19. Saber que las vacunas contra la gripe y otras enfermedades pueden ofrecer protección contra la COVID-19, aunque solo sea parcial y por un período limitado, podría limitar el daño causado por una futura pandemia antes de que se desarrolle una vacuna para esa enfermedad, argumenta Netea. “Si tienes algo al principio, podrías salvar millones de vidas”.Extienden el permiso de exploración offshore en la Cuenca Argentina Norte
La Secretaría de Energía de la Nación extendió por un plazo de un año, hasta 2024, un permiso de exploración offshore a las empresas YPF, Shell y Equinor que comprende un bloque de 15.000 kilómetros cuadrados ubicado en la Cuenca Argentina Norte.
El potencial offshore
El bloque en cuestión, denominado CAN_100, fue originalmente adjudicado a YPF en mayo de 2019, y en agosto de ese año la empresa firmó un acuerdo con la firma noruega Equinor –firma con la cual posee diversos acuerdos en conjunto en Vaca Muerta y que pose experiencia offshore en su país de origen y en Brasil, entre otros lugares-, mediante la cual cedió el 50% de su participación. Posteriormente, en enero 2021, Shell entró como un tercer socio en la concesión con 30% de la participación, manteniendo YPF una participación del 35% y Equinor (operador del área) con el otro 35%. Equinor e YPF también son socios con partes iguales en otras dos áreas de la Cuenca (CAN_114 y CAN_102). El área, ubicada a 307 kilómetros de Mar del Plata y con aguas de más de 1.500 metros de profundidad, es la de mayor tamaño en la Cuenca Argentina Norte y se considera que posee un gran potencial. El presidente de YPF, Pablo Gonzaléz, destacó en enero último que el proyecto “tiene el potencial de generar 200.000 barriles de petróleo diarios, una producción similar a que actualmente produce toda YPF”. “Su desarrollo podría generar un cambio profundo en el país, transformándolo en un país exportador de energía al mundo”. En diciembre último, el Gobierno aprobó los estudios de impacto ambiental (al igual que los de las áreas CAN_108 y CAN_114), que permitirán comenzar los estudios 2D, 3D, y 4D en la zona para hallar la presencia de hidrocarburos. Tras una medida cautelar presentada por una organización de ambientalistas en Mar del Plata en febrero último, que dejó en suspenso a los proyectos, el juez marplatense Alfredo López hizo lugar a un recurso de apelación presentado por el Gobierno y dejó sin efecto la misma.Mineras chinas apuestan a la energía solar para extraer litio en Argentina
Proyectos para extraer litio contemplan la generación de energía por cuenta propia a través de paneles solares, lo que le permite a las empresas cumplir con sus metas de descarbonización y al país expandir la energía renovable.
La energía solar puede ser una ventaja competitiva para las empresas mineras de litio
Misiones es la primera provincia argentina en aprobar una ley de humedales
La semana pasada, Misiones se convirtió en la primera provincia argentina en aprobar un marco regulatorio para “la preservación, conservación, defensa y desarrollo” de los humedales. Así lo resalta el texto del proyecto de ley aprobado por unanimidad por las distintas fuerzas políticas que componen la Cámara de Representantes local.
La aplicación efectiva de la iniciativa, que hace años deambula sin éxito por el Congreso Nacional, correrá a cargo del Ministerio de Ecología.
“Que se convierta en ley este proyecto significa que Misiones va tomar cartas en el asunto y redoblará el trabajo para preservar nuestros recursos naturales”, expresó el autor del proyecto, el diputado provincial mandato cumplido, Julio Barreto, quien consideró además que la ley de humedales provincial “es un puntapié inicial para que el gobierno nacional también lo pueda tratar”.
Tras votarse la ley, Barreto sostuvo que “la protección de los humedales tiene que ver con la vida misma, con la absorción de carbono, el cuidado de nuestros ecosistemas, carga y recarga de aguas subterráneas y el cuidado de nuestros acuíferos”. Y agregó que al proyecto “lo trabajamos con mucho tiempo y va a permitir que desde Nación se mire a Misiones”.
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Además, la Legislatura misionera creó un registro de humedales, que tendrá como función, según destaca la letra de la ley, “la identificación, ubicación y clasificación de los humedales en todo el territorio de la provincia de Misiones y establecer un ordenamiento territorial de humedales, identificando a tales áreas, realizando estudios de impacto ambiental ante la posibilidad de realización de obras de infraestructura, emplazamiento o actividades que realice la persona humana”.
Los humedales son ecosistemas que se caracterizan por la presencia temporal o permanente de agua. Según los informes de estado del ambiente, realizados por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, ocupan una superficie aproximada de unos 600.000 kilómetros en nuestro país.
Se estima que el 21,5% del territorio argentino está compuesto por estos ecosistemas, que proveen innumerables beneficios para la vida terrestre, incluyendo la humana. Además, los expertos enfatizan su rol primordial como aliados para combatir el cambio climático.
Idas y vueltas
Desde 2013, fueron varios los proyectos de ley para el cuidado y la preservación de los humedales que recorrieron los despachos del Congreso de la Nación. El último se presentó en la Cámara de Diputados en marzo pasado, luego de que el anterior perdiera estado parlamentario en diciembre de 2021.
Con la propuesta de adaptar algunas prácticas de los agricultores, como la quema y la cosecha, a “pautas que sean respetuosas de las capacidades ecosistémicas” de esos sectores, el nuevo proyecto impulsado por el diputado del Movimiento Evita, Leonardo Grosso, tuvo el respaldo de diversas organizaciones y otros legisladores nacionales.
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La iniciativa fue elaborada tras los incendios que afectaron unas 900.000 hectáreas de la provincia de Corrientes y amenazaron a los Esteros del Iberá, uno de los sitios de humedales mas importantes del planeta. Es por eso que el proyecto propone, entre otras cuestiones, penalizar los incendios intencionales en estos territorios, y regula la aplicación de sustancias contaminantes, productos químicos o residuos de cualquier origen, fumigaciones incluidas.
En la Argentina, la lucha por los humedales tiene una larga historia. En 1991, el país aprobó la Convención sobre los Humedales a través de la ley Nº 23.919. La “Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas” se conoce bajo el nombre de Ramsar, por la ciudad Iraní en donde fue firmada. En 2020 se habían presentado 15 proyectos, de los cuales dos habían obtenido votación favorable en el Senado en 2013 y 2016, pero también quedaron sin ser tratados en la Cámara de Diputados.
Hoy: Censo 2022. Algunos datos útiles
Desde las 8 de la mañana los censistas comenzarán con el relevamiento presencial. Hasta ese momento se puede responder de forma online.
El Censo 2022 es el relevamiento nacional que se hace para obtener datos claves acerca de la demografía con el objetivo de mejorar y repensar las políticas públicas. Esta edición cuenta con novedades: por primera vez que se incorpora el Censo digital para completar online; y se incorporaron preguntas sobre identidad de género, pueblos originarios y afrodescendientes. 1-¿Cuándo se hace el Censo 2022? Este miércoles 18 de mayo, desde las 8, los censistas comenzarán con el operativo. 2-¿Es feriado el día del censo? El día del Censo es considerado como un feriado nacional con todos los alcances de la ley para los trabajadores. 3-¿Qué pasa si no hago el Censo 2022 Argentina? Quienes no respondan o mientan sobre los datos, deberán pagar una multa. Esto está estipulado mediante la Resolución 35/2022 publicada en el Boletín Oficial. La multa mínima es de $ 1.076,36, mientras que la penalidad máxima puede alcanzar los $ 106.799,35. 4-Cómo hacer el Censo online, cómo obtener el comprobante y qué pasa si no me llega el mail del Censo digital Se deberá ingresar a censo.gob.ar/ y seleccionar el botón “Censo digital” ubicado en el margen superior derecho de la pantalla. Luego se seguirán las instrucciones para generar el código único de la vivienda. Después se ingresará al cuestionario y se responderán las preguntas. Luego de responder las preguntas el sistema le arrojará un código alfanumérico de seis dígitos que sirve para presentar al censista en el momento de la visita. De igual forma el sistema le enviará un mail a la casilla con la que se registró, con este código. En caso de no recibirlo, deberá aguardar a la persona censista y responder el cuestionario en formato tradicional. 5-Qué negocios abren el día del censo? Podrán permanecer abiertos prestando servicios comercios e instituciones como: hospitales, centros de salud, estaciones de servicio y farmacias. Pero quedan prohibidas hasta las 20 horas las funciones teatrales, exhibiciones cinematográficas, competencias deportivas y en general toda clase de espectáculos y reuniones públicas al aire libre o en recintos cubiertos. Además, tampoco podrán abrir hasta las 20 los restaurantes, bares, rotiserías, panaderías y todo comercio de venta de artículos alimenticios y de bebidas. 6-Hay colectivos, trenes y transportes el Día del censo? La legislación vigente estipula que el transporte público funcionará con el cronograma especial de domingos y feriados y será gratuito para todas las personas censistas. 7-Se puede salir el Día del censo? Por tratarse de una jornada dedicada al censo, desde el INDEC pidieron no salir el miércoles. En caso de encontrarse ausente el día de la visita, desde el instituto recomiendan completar los datos de manera virtual y pedir al portero del edificio (o al vecino en el caso de una casa) que entregue la información al censista. 8-¿Tengo que estar en mi casa si ya completé el cuestionario digital? ¿Debo esperar al censista? ¿Tengo que imprimir el comprobante del trámite? Las personas deben estar en su vivienda al momento de la visita porque deben entregarle el código alfanumérico de seis dígitos al censista. En este sentido, desde INDEC señalaron que “si bien el Censo incluye la posibilidad de autocensarse en línea, el método sigue considerando que una persona censista visite cada vivienda para asegurarse que toda la población, los hogares y las viviendas del territorio argentino hayan sido contados”. No es necesario imprimir el comprobante del trámite, sólo con mostrárselo al censista cuando visite la vivienda, queda registrado. 9-¿Es necesario que la persona censista ingrese a mi hogar? No. Las autoridades sugieren que las preguntas se respondan desde la puerta de la vivienda por razones de prevención sanitaria. 10-¿Cómo reconocer al censista? La persona censista usará una pechera, una bolsa con el logo del operativo donde llevarán los cuestionarios y una credencial con su nombre y apellido que los acredita como enviados del INDEC. 11- ¿Cómo se censan los hijos de padres separados? Se deben censar donde residen 4 días o más a la semana, aunque tengan también otro hogar. Si pasan una semana en cada hogar, la respuesta más correcta, según la recomendación del INDEC, es el hogar en el que se encuentre el día del censo. 12-¿Cuántas preguntas son? Son, como máximo, 61 preguntas únicas para todos los habitantes del país y están divididas en dos módulos: el del hogar -lo respectivo al acceso a servicios, características de la vivienda, entre otras condiciones- y el de cada persona miembro del hogar. Ante cualquier consulta, INDEC puso una mesa de ayuda telefónica (0800-345-2022) que permanece abierta desde las 6 hasta las 24 horas, de lunes a viernes, y de 9 a 21 horas los sábados, domingos y feriados.«La industria naval argentina demuestra que puede renovar la flota pesquera»
Con la botadura del buque «Carlos Luis», el astillero Contessi entregó su sexta embarcación en poco más de un año. En el acto se pidió continuidad de políticas para incentivar la producción naval nacional, triplemente necesaria no sólo para generar trabajo y ejercer soberanía, sino por el estado de decrepitud de la flota pesquera argentina, y el peligro que eso supone para las tripulaciones.
Y desde AgendAR pedimos al Congreso que dé las herramientas para que la Armada y la Prefectura ayuden a recuperar la industria pesquera y nuestro control sobre la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del Mar Argentino. Nuestras observaciones al final.
El buque “Carlos Luis” se convirtió este sábado 14 de mayo en la 141° botadura del astillero Federico Contessi. El pesquero operará desde el puerto de Rawson (Chubut) y pertenece a la familia González, cuyo padre (Carlos Luis) le dio el nombre a la embarcación. Con el sol otoñal como telón de fondo, la ceremonia de bautismo y bendición de la nave estuvo a cargo del obispo diocesano y se realizó ante la presencia de funcionarios nacionales, provinciales y municipales, además de muchos de los involucrados en la construcción del barco de más de 20 metros de eslora (largo). También se realizó la transmisión por streaming.
El presidente del astillero, Domingo Contessi, celebró la entrega de la sexta embarcación pesquera en los últimos 13 meses y destacó las recientes botaduras de astilleros nacionales.
Sin embargo, como titular de la Federación de la Industria Naval Argentina advirtió que “solamente dos astilleros, entre los más de 15 que hay en el país, tienen hoy órdenes de construcción de barcos pesqueros confirmadas por los próximos años. Existe aún una enorme capacidad ociosa”.
Asimismo destacó que “la industria naval argentina está demostrando que puede hacer realidad la tan ansiada renovación de la flota pesquera” y recordó que “no hay que bajar la guardia y continuar con las políticas que se están aplicando hasta que toda la industria naval argentina pueda decir que está plenamente reactivada”.
Equipos
Después de agradecer al “gran equipo de trabajo” aseguró que “hoy más que nunca debemos cuidar cada dólar y cada puesto de trabajo argentino”. Reconoció que “no será una tarea sencilla porque el proceso inflacionario y el atraso cambiario han encarecido todos los productos de fabricación nacional”.
“Esta es una situación que nos preocupa y nos desvela -añadió- porque nos hace perder competitividad y jaquea justamente a los que hemos asumido compromisos de largo plazo, nos obliga a renegociar contratos y nos impide premiar de una mejor forma a quienes más lo merecen en estos difíciles momentos: nuestros trabajadores”.
En el palco escuchaban el jefe de gabinete de asesores del ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, Alejandro Sethman; el director nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, Julián Suarez; el secretario de Pesca de Chubut, Gabriel Aguilar; el presidente del Consorcio Regional Portuario de Mar del Plata, Gabriel Felizia, y el delegado municipal del Puerto, Patricio Ciminelli, en representación del intendente municipal.
Contessi calificó al actual panorama como “muy complejo” aseguró que “no vamos a bajar los brazos. «Somos ambiciosos en la mejor acepción de la palabra- dijo el industrial-, nos motiva mucho más el progreso conjunto, poder dar oportunidades a los jóvenes, poder contagiar la vocación y la mística que nos transmitió don Federico Contessi”.
Finalmente, agradeció a los propietarios “Gustavo y Guillermo por la confianza”, ya que es la segunda embarcación que retiran del astillero, y consideró “un honor que esté compartiendo esta ceremonia el homenajeado con el nombre del barco don Carlos Luis González, el padre de Gustavo”.
Acto seguido, el ingeniero Federico Goñi entregó la certificación al capitán del “Carlos Luis”, Hernán García, y minutos después que la madrina estrelló la botella de champagne, el buque tocó el agua.
Observaciones de AgendAR:
Hay mucho trabajo regulatorio y legal por hacer. Rl tamaño de este barco, el Carlos Luis, debería ser más o menos el tamaño máximo del pesquero alturero (casco rojo) autorizado para operar en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del Mar Argentino. Eso, si se quiere habilitar a muchas pesqueras nacionales, pero al mismo tiempo no agotar el recurso. Eso del tamaño màximo ya pondría a los pesqueros piratas en doble ilegalidad: falta de licencia y eslora o manga excesivos, y permitiría decomisarlos simplemente por avistaje, sin tener que revisar papeles o carga. El paso siguiente sería imponer el «Compre Nacional Pesquero»: los barcos y sus tripulaciones deben ser argentinos, aunque se mantengan las concesiones pesqueras a las empresas extranjeras «que supimos conseguir». Esto barrería de la ZEE la mayor parte de la chatarra -a duras penas flotante- que mandan aquí las pesqueras españolas y asiáticas legales, y terminaría con el problema de las tripulaciones filipinas e indonesias esclavas en la flota ilegal. La esclavitud es el garante final -e inhumano- de la rentabilidad del negocio de la pesca a distancia por parte de Europa y Asia, pero además al país le genera desocupación doble: primero, por robo de materia prima, y segundo, por desocupación de argentinos en el sector laboral embarcado y en las plantas de fileteo en tierra. El tercer y último clavo en el ataúd de la sobrepesca sería considerar contrabando toda exportación de productos pesqueros sin valor agregado, y empezar así la persecución sistemática de la flota congeladora extranjera en la milla 201. No hace falta imitar a Canadá, cuando salió en 1995 a capturar pesqueros españoles que venían arrasando con el fletán de Terranova más allá de la milla 200. Para llegar a tanto, hay que tener los guardacostas, la marina, la aviación y la decisión política que tuvo Canadá cuando llegó a 40.000 desocupados en la costa atlántica por años de sobrepesca. Durante varios días, hasta que los españoles recularon en chancletas, hubo peligro de enfrentamiento militar entre las marinas de ambos países. Aquí alcanzaría atajar a los poteros, arrastreros y tangoneros que hacen de proveedores de los barcos congeladores. Con lanchas rápidas y helidrones, se los puede parar antes de que crucen la milla 200 desde la costa, y luego obligarlos a recalar en el puerto argentino más cercano sin siquiera abordarlos. Para evitar la protección que suelen tener las pesqueras extranjeras en nuestra justicia federal costera, habría que subrayar en la nueva legislación marítima argentina la decomisión automática de las artes de pesca. Son caras «per se», pero por el estado de ruina de los barcos ilegales, suelen valer más que las naves, que son chatarra a duras penas flotante. Serían tres pasos sucesivos para ir recuperando soberanía y reconstruir dos industrias: la naval y la pesquera. ¿Cómo podrían salir estas leyes y normativas? Quizás en circunstancias excepcionales de concentración de poder, como las tuvieron a inicios de sus gobiernos Carlos Menem y Néstor Kirchner. Cito a dos gobiernos taxativamente distintos en su visión de la economía, la sociedad y el derecho, y sin embargo su política pesquera consistió en «pasen y sírvanse». Política que en realidad fue -con un agravamiento notorio y progresivo- la de todos los gobiernos posteriores a nuestra derrota militar en Malvinas, consecuencia de la misma, y que se mantiene hoy. Legislar como sugerimos sería ir a contramano de todo lo que sucedió en nuestro mar y con nuestro mar desde la derrota de Malvinas en más. Sin embargo no hay que ser muy historiador para notar que en nuestra historia el poder excepcional suele ser costumbre cíclica y repetida. No es imposible que la tarea recaiga en varios gobiernos, pero habría que convencer antes a todo el arco político. Según nuestros usos y costumbres, es más probable que lo termine haciendo uno solo y después de una crisis histórica, pero deberá tener el Congreso a favor y estar muy convencido, o al menos muy obligado, a cambiar un abandono del mar y de lo naval que ya cumple medio siglo. Y ese medio siglo de abandono le está costando a nuestra economía entre U$ 3000 millones/año, o U$ 14.000 millones/año, según quién haga las cuentas, y según si en los números figura sólo el robo de materia prima, o figura el combo total de valor agregado perdido en el camino que va de la red al anaquel de supermercado o al restaurante, amén de los impuestos no pagados. En el crack biológico del Mar Argentino subsecuente a los acuerdos pesqueros con la UE se perdieron 30.000 puestos de trabajo en los barcos y las plantas fileteadoras. No se notó porque en 2001 quedaron diluídas en el crack de toda nuestra economía. No creo que este plan entusiasme a la Unión Europea, particularmente a España, que es la pescadería de toda Europa gracias a nuestro mar, o a Gran Bretaña, que nos vería salir con no poca alarma del postrauma malvinero, o a China, cuyo mar territorial se ha expandido misteriosamente hasta el nuestro, e incluso a Uruguay, que cobra unos U$ 150 millones/año por dar soporte logístico a la flota pesquera ilegal china. Pero este tipo de legislación y de política podría suscitar interés o imitación en Brasil, donde el Proyecto Amazul, de control de aguas territoriales, sigue en pie pese a Bolsonaro. Podría interesar incluso a Chile, y también a Perú y Ecuador, terriblemente expuestos a la pesca pirata asiática. Por lo pronto, a AgendAr le alcanzaría con que este plan entusiasme a los argentinos. Para eso lo publicamos y sometemos a debate. Por algo se empieza.«Vivimos en el Antropoceno». El impacto de la actividad humana define una era geológica distinta
El término Antropoceno fue creado para designar las repercusiones que tienen en el clima y la biodiversidad tanto la rápida acumulación de gases de efecto de invernadero como los daños irreversibles ocasionados por el consumo excesivo de recursos naturales. Pero ¿se puede usar este vocablo para definir una nueva época geológica?
Esta semana se presentará el estudio de un grupo de trabajo que afirma que la sociedad está atravesando un cambio histórico geológico, marcado por el impacto negativo de la industrialización moderna y la globalización.
Si la evidencia reunida en los últimos dos años se considera suficiente, la carta cronoestratigráfica internacional -base de la escala geológica de tiempo- será modificada.
El Antropoceno aparecerá como el nombre de la época actual, con importantes implicaciones culturales y legales.
La incorporación no solo marcaría el fin de la actual época geológica oficial -el Holoceno, que abarca unos 11.700 años-, sino también el de las condiciones ambientales globales que posibilitaron el surgimiento y desarrollo de la civilización.
La ciencia del impacto humano contemporáneo
“El término ”Antropoceno“ se originó y utilizó por primera vez en la comunidad científica cuando un miembro destacado de ella, el premio nobel Paul Crutzen, ideó el término y el concepto”, explica Jan Zalasiewicz, presidente de la Subcomisión Estratigráfica del Cuaternario y fundador del GTA.
“Dentro de esa comunidad grande e influyente el término comenzó a usarse informalmente como una unidad de tiempo geológico. La comunidad geológica empezó a involucrarse unos años más tarde e inició un análisis formal del Antropoceno para ver si podría convertirse en una parte aceptada y ratificada de la escala geológica de tiempo usada habitualmente. Ese proceso complejo aún continúa”, señala.
El GTA se fundó en 2009 con dieciséis especialistas. Creció y evolucionó con membresía internacional. Para 2022 agrupa a treinta y ocho profesionales de catorce países. Su principal tarea es evaluar el Antropoceno como una unidad potencial de tiempo geológico, siguiendo los estrictos protocolos elaborados por la Comisión Estratigráfica Internacional (CEI) y su organismo matriz, la Unión Internacional de Ciencias Geológicas.
Para que el Antropoceno pueda ser oficialmente reconocido, el GTA debe proponer un punto específico en la historia de la Tierra que sirva de referencia global para indicar su comienzo. Según una votación realizada en mayo de 2019, el GTA viene buscando esta señal en los estratos correspondientes a la década de 1950. Si es idónea y representativa, será marcada con un “clavo dorado”, el bomb spike.
“Estamos considerando una amplia gama de señales antropogénicas que pueden usarse para identificar el inicio del Antropoceno alrededor de 1950”, dice Colin Waters, profesor de la Universidad de Leicester y presidente del GTA.
“Un marcador útil es aquel que se encuentra en diversos entornos y se propaga por todo el planeta con retardo de tiempo mínimo. La aparición de plutonio asociada con el inicio del bomb spike es obvia, ya que se dispersa rápidamente en la estratósfera, siendo 1952-1953 el comienzo típico de la señal global”, comenta.
Desde 1945, cuando se detonó la primera bomba atómica de prueba en Nuevo México (seguida de las usadas contra la población en Hiroshima y Nagazaki), se realizaron más de 500 pruebas de armas nucleares, hasta que un tratado las prohibió en 1963. Durante todo este tiempo, las pequeñas partículas de desechos radiactivos se inyectaron en la estratosfera donde circulan globalmente y vuelven a entrar desde la troposfera, depositándose en todo el mundo.
Waters explica que se han considerado doce sitios en cinco continentes para establecer el marcador estratigráfico: sedimentos marinos en el mar Báltico, depósitos costeros en las bahías de San Francisco (EE. UU.) y Beppu (Japón), sedimentos lacustres en Ontario (Canadá), California y el noreste de China, una turbera en la frontera entre Polonia y República Checa, núcleos de hielo de la Antártida, un depósito en una cueva de Italia, corales de la Gran Barrera de Australia y el Golfo de México y estratos urbanos en Viena.
Una conferencia abierta al público
Simon Turner, de la London’s Global University y secretario del GTA, detalla: “Los resultados del trabajo estratigráfico para sugerir un marcador adecuado se darán a conocer durante los primeros dos días del encuentro. En los dos días siguientes tendrá lugar una serie de eventos y conferencias cuyo fin es explorar la evidencia junto a académicos culturales e históricos, así como con el público”.
Estos resultados también serán publicados en diciembre en una edición especial de Anthropocene Review, perteneciente a la editorial SAGE. Simultáneamente, se dará a conocer el resultado de una nueva votación del GTA, esta vez para determinar cuál de todos los sitios será el candidato preferido como marcador principal del Antropoceno.
“A principios de 2023, nuestro objetivo es redactar la propuesta de candidato ganador y someterla a nuestro organismo matriz, la Subcomisión Estratigráfica del Cuaternario”, agrega Waters. “Las decisiones sobre la propuesta enviada se toman por mayoría de votos (más del 60 %), primero por miembros votantes de la Subcomisión. Si tiene éxito, surge una recomendación formal que luego será considerada por los miembros votantes de la Comisión Estratigráfica Internacional”.
Si la CEI aprueba la propuesta, la ratificación final vendrá de parte del comité ejecutivo de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas, máxima autoridad en la materia e integrante del Consejo Internacional de Ciencias.
Controversia en el Antropoceno: ¿época o evento geológico?
La propuesta también ha provocado duda y rechazo. Para algunos geólogos es propaganda, no tiene uso estratigráfico y se centra en la especulación sobre el futuro en lugar de eventos geológicamente significativos. Esto ha llevado a un sector minoritario del GTA a plantear que el Antropoceno no es una nueva época, sino un evento geológico.
Philip Gibbard, actual presidente de la CEI, es coautor de la contrapropuesta: “La modificación humana de los sistemas naturales no comenzó en 1950, sino hace miles de años, y críticamente en diferentes tiempos en diferentes lugares. Por lo tanto, no tiene sentido definir simplemente las últimas décadas como una nueva división del tiempo geológico, ya que esto no reconoce los impactos humanos antes de ese tiempo”.
Según Gibbard, esto permitiría reconocer que todavía estamos viviendo en el Holoceno interglacial, además de usar el término “Antropoceno” para describir este período de actividad sin necesidad de cambiar la escala de tiempo geológico.
“Desde la publicación de nuestros artículos, hemos descubierto que existe un apoyo considerable para nuestra propuesta de evento, no solo en la comunidad geológica, sino también de colegas en la arqueología y las humanidades. En otras palabras, es una solución práctica que realmente refleja el impacto de los humanos durante la historia reciente de la Tierra”, concluye.
La crisis del Antropoceno
Otros miembros del GTA, entre los que está el químico atmosférico y profesor de la Universidad Nacional de Australia, Will Steffen, advierten sobre los peligros de alejarse demasiado de unas condiciones ambientales similares a las del Holoceno. La Tierra podría atravesar el umbral que la separa de una “Hothouse Earth”, expresión que busca enfatizar condiciones extremas e irreversibles, incluso si llegasen a reducirse las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los científicos advierten que cruzar el umbral llevaría a una temperatura media global “mucho más alta que la de cualquier intervalo geológico interglacial de los últimos 1,2 millones de años y a niveles del mar significativamente más altos que en cualquier momento del Holoceno”, lo que derivaría en “graves trastornos en los ecosistemas, la sociedad y las economías”.
Este sector busca estabilizar nuestro tránsito por el Antropoceno para mantenernos en un estado interglacial habitable. Esto implica “la administración de todo el sistema Tierra (biósfera, clima y sociedades) y podría incluir la descarbonización de la economía global, la mejora de los sumideros de carbono de la biósfera, cambios de comportamiento, innovaciones tecnológicas, nuevos acuerdos de gobernanza y valores sociales transformados”.
Una idea con historia
Como dijo Zalasiewicz, el término Antropoceno fue utilizado por primera vez por Paul Crutzen en febrero del 2000. El vicepresidente del Programa Internacional Biósfera Geósfera (IGBP) presenciaba una exposición en Cuernavaca, México, sobre el pasado reciente del clima planetario cuando advirtió que los parámetros ambientales que posibilitaron el surgimiento y desarrollo de la civilización habían desaparecido.
“Ya no estamos más en el Holoceno”, exclamó en dicha ocasión, “estamos en el Antropoceno”, dando origen a un término que alcanzaría gran popularidad en las ciencias naturales. Según Clarivate Analytics –índice de citas originales para la investigación científica y académica–, mientras en 2012 el término había sido citado por 65 publicaciones, en 2018 la cifra había subido a 747 y en 2020 a 1240.
Pero Crutzen no fue el primero en aludir a este concepto. Aunque sin usar estrictamente el término “Antropoceno”, la noción de que la humanidad es un agente geomorfológico no es nueva en el pensamiento occidental, pero siempre fue rechazada por considerarse que dicho impacto es demasiado insignificante en comparación con las grandes fuerzas de la naturaleza. Ya había sido reconocida en el siglo XIX por figuras como Thomas Jenkyn, Samuel Haughton, George Marsh, Ernest Haeckel y Antonio Stoppani. Incluso pensadores de la Antigüedad como Lucrecio atribuían el desgaste de la tierra al peso de una población humana en crecimiento.
Después de Cuernavaca, Crutzen se reunió en Estocolmo con Steffen, por entonces presidente del IGBP, para intercambiar opiniones sobre el Antropoceno. “Discutí cómo el concepto podría desarrollarse más dentro del trabajo del IGBP”, dice Steffen. “Como prueba de ello, verás que el concepto del Antropoceno aparece en el libro síntesis del IGBP, Global Change and the Earth System: A Planet Under Pressure, publicado a principios de 2004”.
La incursión de Crutzen en la redefinición de la historia planetaria fue determinante. Sin embargo, acogió la expresión como una época de facto pese a la poca comprensión de los elaborados protocolos necesarios para cambiar la escala geológica de tiempo. Tuvieron que pasar ocho años para que la comunidad geológica recogiera el guante y comenzara a analizarlo formalmente para ver si realmente podía satisfacerlos.
La humanidad en la encrucijada
La geología condiciona la historia humana. Las primeras civilizaciones surgieron hace unos seis mil años, a mediados de la época geológica del Holoceno, luego de que el aumento de la humedad atmosférica y la estabilización del nivel del mar hiciesen posible el desarrollo de la agricultura y la urbanización. Ya sea en el Indo o en el Éufrates, en el Grijalva o en la cuenca del Misisipi, las sociedades complejas, con distinciones de clase y gran capacidad de movilización, surgieron por primera vez cerca de las márgenes costeras.
Desde entonces, jamás la humanidad había atravesado una nueva época geológica, un cambio que implica de por sí transformaciones sincrónicas e irreversibles en la corteza terrestre. Sin embargo, esta percepción podría cambiar radicalmente.
“Espero que quede claro que vivimos en la nueva época geológica del Antropoceno, en la que los humanos están poniendo en peligro el futuro del planeta a través de sus acciones, y qué papel crucial juega la ciencia basada en hechos para reconocer esta crisis”, declara Bernd Scherer, director de la Haus der Kulturen der Welt.
El homo sapiens, única especie humana sobreviviente del Cuaternario, transita una nueva época geológica cuyas condiciones ambientales ponen en grave peligro su futuro. De mantener un escenario similar al del Holoceno dependerá que nuestra civilización tenga una segunda oportunidad. Bienvenidos al Antropoceno.
CONAE: Imágenes SAOCOM volvieron a guiar la Campaña Antártica argentina
La información radar de los satélites argentinos SAOCOM colaboró nuevamente para abastecer las bases antárticas, marcando las mejores rutas entre hielos en la navegación del Rompehielos Irízar.
Por segundo año consecutivo, el personal del Servicio de Hidrografía Naval embarcado en el Rompehielos ARA Almirante Irízar utilizó imágenes de la constelación de satélites argentinos SAOCOM, de la CONAE, para brindar apoyo a la Campaña Antártica de Verano.
Imagen SAOCOM 1A adquirida el 10 febrero de 2022. Se observa el sector de la Antártida donde se encuentra la Base Belgrano II de la Argentina, fue procesada en falso color y permite identificar en diversos tonos azules claros el campo de hielo marino.
A diferencia de la información satelital utilizada por el buque en las campañas anteriores, provista con sensores ópticos, el Radar de Apertura Sintética (SAR) -desarrollado por INVAP- sde los SAOCOM proporcionó una gran ventaja para guiar la embarcación entre los hielos antárticos, por su capacidad para captar imágenes independientemente de las condiciones meteorológicas, entre otros factores.
«Con estas acciones estamos cumpliendo uno de los objetivos de la Misión SAOCOM, como el de brindar información para gestionar emergencias, aportar a la productividad del país y ofrecer soporte a las actividades de organismos nacionales», afirmó Raúl Kulichevsky, Director Ejecutivo y Técnico de la CONAE.
Y agregó que «la constelación de satélites argentinos, completada en 2020, es un paso más hacia la soberanía tecnológica porque nos permite ofrecer servicios propios necesarios para nuestro país, con satélites diseñados por argentinos para priorizar aspectos de relevancia nacional”
Soberanía tecnológica
La Campaña Antártica de Verano 2021-22 finalizó este lunes 9 de mayo con la llegada del Rompehielos ARA Almirante Irízar al puerto de Buenos Aires, tras realizar una travesía de cuatro meses, durante los cuales brindó abastecimiento a las bases de la Argentina en su territorio más austral. Constanza Salvó, glacióloga del Servicio de Hidrografía Naval, quien tiene la tarea de asistir a la tripulación en la búsqueda de la mejor ruta hacia el “continente blanco”, agradeció la predisposición y el apoyo que brindaron las y los profesionales de la CONAE: «Las operaciones han podido realizarse con éxito y se ha evidenciado la mejora que aporta el SAOCOM en las mismas».
Glaciólogas Constanza Salvó (izq.) y Ludmila Gómez Saez (der.), del Servicio De Hidrografía Naval, durante la Campaña de Antártica Verano 2021-22 del Rompehielos Irízar.
Salvó realizó su primera campaña a bordo del rompehielos en 2018-19. “Tengo la experiencia de estar en campañas previas al uso de SAOCOM y ahora notamos una ventaja enorme al poder utilizar los datos radar de los satélites argentinos”, dijo, y detalló que esto se debe a la posibilidad de contar con más imágenes actualizadas, incluso en condiciones de alta nubosidad o de noche.
“La ventaja del radar, a diferencia de los sensores ópticos, es que permite obtener información aún en condiciones con nubosidad y oscuridad, frecuentes en el continente Antártico”, consideró. “En el trayecto a la Base Belgrano II, por el mar de Weddell, o a la Base Marambio, por el golfo Erebus y Terror, la porción de hielo puede cambiar de manera repentina y nos obliga a contar con información muy actualizada. En esos contextos, el satélite SAOCOM aportó imágenes muy recientes para analizar esta condición, mejorando el rendimiento de las operaciones, con caminos de hielo más seguros”, ejemplificó. “Además el SAOCOM, al operar en banda L y al poder adquirir en distintos canales polarimétricos, nos aportó información adicional para un análisis más detallado de las condiciones glaciológicas”.
Jorge Milovich, Subgerente de Misiones de Observación de la Tierra de la CONAE, explicó que la agencia espacial argentina realizó el plan de adquisiciones de imágenes SAOCOM durante toda la campaña, a partir del cual se realizan la programación de los satélites y la generación de los productos correspondientes. Estas tareas se llevan a cabo en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, ubicado en Falda del Cañete, provincia de Córdoba. “El plan se generó utilizando el modo de interés y las coordenadas geográficas proporcionadas por el Servicio de Hidrografía Naval. Los productos satelitales se entregaron al organismo, para ser utilizados como base cartográfica para la expedición”, detalló.
Milovich indicó que si bien existen disponibles otros satélites con tecnología radar, como el Sentinel de la Agencia Espacial Europea (ESA), contar con una constelación nacional, como SAOCOM, permite a la Argentina tener independencia para su operatoria. “Podemos planificar nuestras propias captaciones y adaptarlas a la necesidad de la campaña”, aseguró, y apuntó que durante el reciente viaje del Rompehielos Irízar a la Antártida, se realizaron dos replanificaciones, en base a cambios en la meteorología que se produjeron durante la travesía, y que hubieran sido muy difíciles de lograr con un satélite extranjero.
“Para esta Campaña Antártica utilizamos datos del SAOCOM 1A. Si bien con un solo satélite la frecuencia de revisita nominal, si se utilizan tanto las órbitas ascendentes como las descendentes, sería de 8 días, hay que tener en cuenta que a medida que nos acercamos al Polo Sur esta revisita aumenta. Esto, sumado al modo de captación ancho elegido, hace que, por ejemplo, a la altura de la Base Marambio, se puedan tener coberturas más frecuentes, aproximadamente el 75% de los días con un satélite. Aún más al sur, a la altura de la Base Belgrano II, se pueden captar imágenes más de dos veces por día en promedio con un satélite”.
“En cuanto al número de adquisiciones planificadas, fueron más de 800 para asegurarse de siempre captar la zona en la que potencialmente podría estar el buque. A su vez, las adquisiciones pueden contener varias imágenes cada una, pudiéndose generar hasta 3 mil imágenes para la Campaña Antártica”. 
