ENARSA anunció que proveerá de «hidrógeno verde» a Rotterdam

La firma estatal Energía Argentina SA (Enarsa) informó que ha firmado un acuerdo para abastecer de hidrógeno verde al puerto de Rotterdam, el más importante de Europa. El producto se exportará desde Bahía Blanca, donde instalarán una planta que será abastecida por 200 MW de energía eólica para su producción.

En el puerto proyectan establecer un centro de abastecimiento a gran escala que va a suministrar al continente de 4,6 millones de toneladas al año para 2030. De esta forma, reducirían de 46 millones de toneladas de carbono. Este proyecto apunta a utilizar el hidrógeno verde como combustible y materia prima para el transporte y la industria. El proyecto de producción de Bahía Blanca tiene hechos los estudios de factibilidad por el instituto alemán Fraunhofer, quienes ya cuentan con el informe final. Para el mismo se instalará un parque de energía eólica que producirá 200 MW de potencia que será emplazado en 200 hectáreas con 2,5 kilómetros frente al mar. «Es un enorme logro haber firmado este acuerdo, posicionando definitivamente a la Argentina como un actor central en la energía del futuro. Junto con el Puerto de Rotterdam, dimos un paso muy importante para afianzar una relación comercial que será fructífera para ambas partes», expresaron desde Enarsa. Este acuerdo se planteó en el marco de la Conferencia Mundial de Hidrógeno, que se llevó a cabo en la ciudad de Rotterdam, Países Bajos. En cada ocasión, este evento reúne a más de 3.500 referentes de la industria energética para debatir los proyectos y desafíos a futuro en la materia.
En el mismo, el presidente de la empresa Energía Argentina (Enarsa), Agustín Gerez, expresó: «El contacto con empresas que ya están en etapa de producción nos otorga una ventaja cualitativa que debemos aprovechar para los objetivos que nos hemos propuesto”.
Gerez señaló que tras la entrega del informa final, «continuaremos trabajando para iniciar la construcción en el menor plazo posible”.

Están creciendo, rápido, los contagios de covid. Es necesario reforzar la vacunación

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En AgendAR no cultivamos el alarmismo. Pero es necesario asumir que la sociedad argentina está harta de la pandemia y de las precauciones, mientras se expanden nuevas variantes del coronavirus, que no se fijan en el humor social. El sistema sanitario no está desbordado. Las muertes son proporcionalmente pocas, y, en la mayoría de los casos, debidas a comorbilidades. Pero hacen falta los refuerzos de vacunación. Se debe crear conciencia de la necesidad de la «4° dosis» para los vulnerables y los adultos mayores. Ampliamos: Como en las últimas semanas, ayer domingo el Ministerio de Salud publicó el último informe de casos de Covid en la Argentina. Y el resumen semanal no trajo buenas noticias: más  bien mostró una situación de aumento en los contagios que se consolida con el paso del tiempo. El reporte de los últimos siete días registró casi el doble de los contagios que los anunciados semana anterior: 33.989 contra los 17.646 del domingo anterior, un 92,61% más. Así en apenas un mes los contagios pasaron de 8387 a 33989, lo que implica un incremento del 305 % desde el 17 de abril, cuando el Ministerio de Salud nacional comenzó a emitir mandar sus informes semanales.

Qué está sucediendo. Qué debe hacerse:

El prestigioso virólogo Humberto Debat publicó una serie de tweets que le da marco a la actual situación: Omicron, Cuarta ola e Inmunidad: En este hilo con @CaroTorr te contamos porqué es importante completar *ahora* esquemas de vacunación y aplicar dosis de refuerzo contra COVID-19. La variante Omicron comprende un conjunto de linajes denominados BA.1 a BA.5, varios linajes derivados y algunos recombinantes. Todos los linajes de Omicron son considerados variantes de preocupación por la OMS. Algunos linajes son de particular importancia porque se asociaron con aumento de casos en varios países, incluso nuevas olas, por su mayor transmisibilidad y/o evasión inmune. Entre ellos, BA.1, BA.2 y los emergentes BA.2.12.1 y BA.4/BA.5 (con mutaciones de interés). BA.1: causó la ola inicial de Omicron a nivel mundial entre diciembre y marzo pasados. Los resultados de efectividad vacunal que disponemos están estimados fundamentalmente sobre este linaje. BA.2: desplazó a BA.1 en varias regiones, e incluso se asoció con nuevas olas en Europa, Norte América y Asia. Desde @ProyectoPAIS4 mostramos recientemente que en la CABA es mayoritaria desde principios de abril. pais.qb.fcen.uba.ar/files/reportes BA.2.12.1: un sublinaje emergente de Omicron, creciente en los Estados Unidos donde desplazó a BA.2 y se asoció con un aumento de casos. Recientemente desde @ProyectoPAIS4  reportamos su detección en Argentina. BA.4 y BA.5: linajes emergentes que desplazaron a BA.2 en Sudáfrica, y están asociados con una nueva ola en ese país, y se encuentran en aumento en otros países como Portugal. BA.4 fue recientemente descripto en Argentina en un caso sin nexo con viajes internacionales, siendo la primera detección en Sudamérica. La efectividad vacunal frente a OmicronBA.1 es menor que para Delta, especialmente para la prevención de las infecciones sintomáticas, pero también para la prevención de cursos más severos. Y esa efectividad incluso baja con el tiempo, sobre todo frente a Omicron, evidenciando una inmunidad menguante y comprometiendo no solo la protección frente a infecciones sintomáticas, sino también frente a los cursos más severos PERO la efectividad vacunal se recupera MUCHO con dosis de refuerzo, y es allí donde hay que hacer hincapié en este momento, sobre todo porque no sabemos los valores de efectividad frente a BA.2, BA.2.12.1 o BA.4/BA.4, que dominarán nuestro próximo escenario. Los pocos datos que hay hasta ahora indican que en sueros de convalecientes de Omicron BA.1 no se observó una disminución significativa de la capacidad neutralizante frente a Omicron BA.2, con o sin antecedentes de vacunación (Pfizer o J&J). Y que BA.2.12.1 y BA.4/BA.5 exhiben una mayor evasión a la neutralización que BA.2 en sueros de vacunados con 3 dosis (CoronaVac o CoronaVac+ZF2001) y en convalecientes de BA.1 vacunados. Así mismo, BA.2.12.1 y BA.4/BA.5 mostraron escape inmune parcial a diversos anticuerpos terapéuticos, que, si bien no son utilizados en nuestro país, muestra nuevamente su evasión inmune. En este contexto, si bien todos esperamos que el impacto de una nueva ola sea menor que el de olas previas, este es el momento de completar los esquemas de vacunación y aplicar los refuerzos, para cuidarte, para cuidarnos.

Cecilia Todesca Bocco: «Argentina podría ser un proveedor global estable de gas»

La secretaria de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Cecilia Todesca Bocco, afirmó ayer domingo que “la Argentina podría ser un proveedor estable de gas al mundo”, al realizar un balance de la gira que la semana pasada llevó adelante el presidente Alberto Fernández por tres países de Europa.

Durante la gira, de la que la funcionaria formó parte, Alberto Fernández se reunió con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; con el canciller de Alemania, Olaf Scholz, y con el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron. “Uno de los objetivos de la gira fue colocar a la Argentina como proveedor de alimentos por un lado y de energía por otro”, precisó Todesca Bocco en un comunicado de prensa. “Lo que hay aquí es una oferta de gas muy importante que a través de un proceso industrial puede exportarse y entonces Argentina podría ser un proveedor estable de gas al mundo”, precisó. “En el segundo caso Argentina requiere una corriente de inversión fuerte para constituirse como un exportador de energía, y en los 3 países que se visitaron se hicieron exposiciones en ese sentido, para estimular la inversión privada en materia energética”, agregó. Aseguró que se trata de “oportunidades de inversión y de negocios concretos” en Vaca Muerta. “Esta política productiva, tecnológica, científico-tecnológica aplicada a la producción, de promoción de las exportaciones, de inversión, ha dado muy buenos resultados; tenemos la inversión creciendo un 16 por ciento con respecto a 2019”.

Comentario de AgendAR:

El planteo de la secretaria Todesca Bocco es posible, pero no, creemos, en el corto plazo. Porque requiere que la Unión Europea esté en condiciones y dispuesta a hacer grandes inversiones que den resultados varios años después. Y también necesita que el oficialismo y la oposición estén listos para encarar los acuerdos políticos necesarios para garantizar esas inversiones. No parece que ninguna de esas dos condiciones sea realizable en esta etapa. Queda, entendemos, como una posibilidad geopolítica a mediano plazo.  

Nucleoelectrica resume objetivos: «Modernizar Atucha I y construir Atucha III». Y enfatiza la seguridad

«La energía nuclear representa el 4,5% de la capacidad instalada que tiene el sistema eléctrico argentino. Es alrededor del 8% de la energía eléctrica que se consume en el país. Es energía permanente, que no se corta. Es una de las grandes ventajas de la energía nuclear”. Así explicó la importancia de este tipo de generación de energía Alejandro Estevez, director de Nucleoeléctrica S.A.

Al referirse a la seguridad, Estévez señaló: “Hay un mensaje común en que la seguridad es lo primero para la industria nuclear. Para la tranquilidad de todos: la energía nuclear es una energía muy regulada en todo el mundo. No solo de manera interna, sino que también de manera internacional. Se revisa la seguridad de manera casi permanente”. Estevez hizo mención, también, a los trabajos que se realizarán en Atucha I para extender la vida útil de la central nuclear: “El trabajo comenzará en 2024, durará dos años, en el cual se van a hacer cambios en la central, para modernizarla. Y después vamos a tener 20 años más de operación a plena potencia, de una central que se inauguró en 1974. En cuanto al costo, hablamos de u$s 450 millones, y vamos a generar energía eléctrica por los próximos veinte años: el costo de la inversión representa menos del 20% de lo que va a generar”. Sobre el proyecto de construir Atucha III, el especialista remarcó: “Es de u$s 8.500 millones. Es un proyecto que contempla 1.200 megawatt instalados, es un proyecto que se construirá en 8 años”.

Alejandro Estevez, NA-SA

El gasto en subsidios a la energía creció 78% en 4 meses de 2022. «Capitalismo de subsidios»

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En este primer cuatrimestre del año ya se han devengado gastos en subsidios al precio de la energía por $ 420.000 millones, una cifra que es 174% más alta que la del año pasado en términos nominales y el 78% en términos reales.

Los datos son de enero a abril de 2022 y corresponden a la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC).
Estos subsidios explican el 10,9% del total de los gastos primarios de la Administración Pública Nacional devengados en los primeros cuatro meses, los cuales llegaron a poco más de $3,8 billones.
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Los subsidios al transporte, sobre todo los colectivos de las líneas urbanas del área metropolitana, se llevaron $ 83.278 millones, con un incremento del 74% nominal y 13% real, mientras que el rubro Otros Subsidios, registró $ 36.510 millones, en este caso, con un recorte real del 28%.
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Para la OPC, en el primer tramo del año, entre enero y abril, el Estado nacional tuvo un quebranto primario de $ 564.967 millones, y uno financiero de $ 881.741 millones.
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Casi se podría señalar que si el Estado no tuviera que generar esa masa de transferencias al sector privado, desaparecería el déficit primario. Las ayudas devengadas totalizaron $ 539.689 millones.
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El Estado nacional gastó $ 113.063 millones en el plan Potenciar Trabajo, destinado a que las personas beneficiadas puedan ingresar, pasado un período, a algún puesto en la economía formal. En este caso, el gasto se incrementó 171% nominal y 70% en términos reales.
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En políticas alimentarias se erogaron $ 88.562 millones, con un avance de 122% nominal y 44% real, y en Becas Progresar otros $ 22.121 millones, lo que implicó un crecimiento de 459% nominal y 263% real.
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Por otro lado, en Jubilaciones y Pensiones se llevan erogados $ 1,46 billones, lo que implica crecimientos del 62,6% nominal y del 5,7% real.
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La Asignación Universal por Hijo (AUH) alcanzó a $ 110.871 millones, lo que representa un crecimiento del 58,7% nominal y del 3,2% real. El reporte de la oficina técnica del Congreso señala que en abril el gobierno ya había ejecutado el 38,6% del presupuesto de todo el año, lo que representa 10,8 puntos porcentuales por encima del año pasado. Para el mismo mes, se llevaban gastados el 28,2%. Las asignaciones familiares ya llevan comprometidas el 49,9% del crédito autorizado para todo el año, mientras que los subsidios energéticos el 42,2%. El crédito presupuestario total vigente actualmente es de casi $ 10,8 billones. El inicial al arrancar el año era $ 10,7 billones, que se fue incrementando a través de resoluciones de la Jefatura de Gabinete. Resta que el ministro de Economía, Martín Guzmán, modifique nuevamente la pauta de gastos e ingresos del año en función del acuerdo con el FMI. El Presupuesto en vigencia es el mismo del 2021, prorrogado por decreto debido a que el Congreso rechazó el presupuesto que le mandó Guzmán a fines del año pasado. El próximo viernes 20 de mayo el Ministerio de Economía prometió que dará a conocer los datos del Sector Público Nacional base caja.

INVAP se consolida como proveedor de radares

La enorme antena del radar SAR en banda L del satélite SAOCOM. Solamente el tamaño explica por qué potencias espaciales como los EEUU o la UE no quisieron aventurarse con un radar espacial de este tipo.

En 2021 INVAP firmó varios acuerdos de diseño y fabricación de radares para usuarios civiles y militares de Argentina, pero además logró su primera exportación de estos sensores complejos.

INVAP pertenece a la provincia de Río Negro y fue siempre una empresa de raíz nuclear, dedicada mayormente a reactores de investigación y sus aplicaciones médicas. Sin embargo, su éxito mundial y casi indiscutido en este campo fue posible por su baquía en varias disciplinas tecnológicas, varias de las cuales (electrónica e informática y control) le facilitaron la diversificación y los contactos con el sistema científico argentino que hoy, tras aprovechar bien algunas oportunidades y resistir muchas adversidades, la hacen pisar firme como una empresa aeroespacial, de seguridad y control de grandes espacios, y de radares. En suma, una empresa de defensa. INVAP desarrolló su primer radar a fines de los ’90, cuando la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) le encomendó el diseño de un Sistema de Radar de Apertura Sintética (SAR por sus siglas en inglés) en Banda L. Esto lo comentamos en muchas ocasiones: es como iniciarse en andinismo haciendo cumbre en el Everest. Un SAR no es un radar fácil de hacer. En un satélite, donde las partes móviles están bastante prohibidas por la imposibilidad de mantenimiento, un SAR consta de una antena plana y fija capaz de emitir haces móviles que sustituyan el barrido tradicionalmente ejercido por la rotación de un emisor cóncavo. Los haces tienen otra ventaja: pueden barrer un campo de 180 grados (todo lo que hay delante de la pantalla) miles de veces por segundo. El procesamiento informático de los rebotes de radiación suele ser ulterior, y permite construir imágenes tridimensionales del paisaje bajo el satélite, asunto normalmente delegado a computadoras demasiado potentes, pesadas y voluminosas como para subirlas a bordo. Pero todos los componentes de un radar de este tipo deben soportar la radiación espacial, súbitas amplitudes térmicas de centenares de grados Celsius cuando la antena pasa de la luz a la sombra, y los ruidos y vibraciones del cohete durante el lanzamiento. Por último, el pedido de la CONAE era bastante inusual: banda L implica emitir radiación de entre 20 y 30 cm. de longitud de onda (bastante larga), lo que pide de una antena gigantesca, casi como un frontón de squash. Eso exige también una potencia eléctrica desmesurada para lo que eran los satélites tipo de observación de la Tierra en los ’90. INVAP hizo todo bien. Sus dos primeros radares SAR son los instrumentos principales de los dos  Satélites Argentinos de Observación por Microondas (SAOCOM), en órbita desde 2018 (el 1A) y desde 2020 (el 1B). Emiten microondas de 23 cm. de longitud de onda, capaces de penetrar parcialmente el suelo y detectar agua, o su ausencia. Por eso, se han vuelto un sistema indispensable de información para combinar con los pronósticos climáticos y prever inundaciones y sequías. En su larga lucha por hacerse notar por la gente de campo, que ha sido fundacional y arranca en 1996, los SAOCOM son el primer intento realmente exitoso de la CONAE de suministrar información exclusiva, que ninguna empresa rural argentina le puede comprar a la NASA o la ESA. ¿Por qué? Porque estas agencias espaciales, y para el caso tampoco la rusa o la china, se atrevieron a construir radares satelitales en banda L. ¿Por qué? Dése una vuelta por Google para ver fotos de las antenas SAOCOM, e imagínese que tiene que llevar eso a 660 km. de altura, suministrarle potencia, garantizar que jamás agote sus baterías y lograr que todo funcione bien 5 años. ¿Ahora me entiende? Por el momento, en este campo el único competidor es la agencia japonesa, la JAXA, con su solitario satélite Alos Daichii-2. Y la JAXA es cliente de la CONAE, no competidora. Nos encantaría que el campo manifestara su gratitud poniendo algún dinerillo en los próximos satélites SAOCOM, que tan buen servicio les viene dando. Los de nueva generación probablemente pesen la mitad pero tengan mucha mayor potencia disponible, baterías de litio mediante. Con una financiación adecuada podrían no envejecer 20 años en sala de integración, como pasó con los SAOCOM, y transitar de planos a lanzamiento en 3 o 4 años, lo normal. La Argentina es famosa por haber ido a la guerra contra la potencia número 2 de la OTAN -que viene a ser el Reino Unido- y haberle hundido entre 6 y 9 barcos con sus cazas de ataque, según quién cuente, pero a costa de pérdidas horrorosas de aeronaves. En buena parte, se debieron a que ninguna de éstas estaba radarizada. Bueno, sí, una estaba radarizada «fatto in casa»: un viejo bombardero Canberra, el B-101. En toda la Fuerza Aérea Argentina, el B-101 era el único avión de ataque capaz de rastrear un blanco móvil de noche, pero a velocidad de aterrizaje o despegue volaba pésimo por los vórtices aerodinámicos que producía la enorme antena incrustada en su morro. Esa protuberancia le valió a) hacer de guía del resto del escuadrón, como un tuerto que lidera a ciegos, b) el sobrenombre de «El Pelícano», porque parecía una de esas aves con un pez atravesado en el garguero, c) el accidente de aterrizaje que lo hizo puré en la pista de Río Gallegos, y dejó heridos a sus dos tripulantes el 5 de junio. Que la Argentina se pusiera a construir radares a fines de los ’90 fue una consecuencia de ésta y otras muchas desventuras de guerra, y no tanto de las pérdidas de hombres y material propios, como la de las que no sufrió el enemigo porque nuestros aviones sencillamente no lo encontraban. Lógicamente, que INVAP se lanzara a construir radares -¡y espaciales!- era también consecuencia del fin del menemismo, de nuevos aires en la Fuerza Aérea, y fue algo que en cierta cancillería cercana al río Thames no pasó inadvertido.

Pucará Fénix, con las nuevas turbinas Pratt & Withney canadienses. Con la instalación de un «pod» subalar con un radar AESA, otro pod ventral con un sensor visual e infrarrojo FixView y un «data link» encriptado también nacional, el aparato se convierte en un avión patrulla marítimo y de fronteras, con capacidad propia de ataque, pero además factible de dirigir a otros aviones de ataque desde retaguardia, como un AWACS de capacidades limitadas.

Es la misma cancillería que determinó que Chile recibiera un vetusto avión AWACS Nimrod de vigilancia aérea para tenernos, en fin, muy vigilados; reemplazado este año por 3 aviones Boeing 707 Sentry, también del año de ñaupa. El 707 no se fabrica desde 1978, y el De Havilland Comet 4 que era la base del Nimrod, desde 1964. Algunos regalos ingleses son presentes griegos: andá a conseguir un repuesto. Si le sirve como consuelo, nosotros podríamos -y deberíamos- radarizar aviones comerciales todavía en servicio y tener todos los AWACS necesarios para controlar los 2,74 millones de km2 de territorio continental incontestado -por ahora- que nos hacen el 8vo país del mundo por superficie. Es más, según dijo el Brig. Gral Xavier Isaac, titular de la FAA, al asumir el cargo, además, según hemos aprendido de sensores remotos, podríamos exportar AWACS, y lo haremos. Pero los hermanos transandinos, que en la guerra de 1982 trabajaron para los ingleses, no. Para ser soplones de Su Majestad dependen de requechos de Su Majestad. Intentos de radarización que no anduvieron Fueron al menos dos los intentos de radarizar la aeronavegación y el control del espacio aéreo nacional: el primero data de 1976 y lo intentó el gobierno del Gral. Rafael Videla a través del “Sistema Integrado de Control del Espacio Aéreo” (SICEA). Previsiblemente, se generaron muchos viajes y estadías dispendiosas en EEUU y Europa, pero de radares, niente. Y se intentaba comprar llave en mano, no fabricar bajo licencia y con transferencia de tecnología, algo un poco más ambicioso e industrial. No sé si queda claro, pero casi nadie quiere que nos radaricemos. En 1996 hubo otro fracaso más divertido, el llamado “Plan Nacional de Radarización” (PNR) del presidente Carlos Menem, que no era exactamente nacional. Se presentaron Hughes, Raytheon, Thales, Alenia, Indra y todos los etcéteras imaginables de la parte autodenominada «democrática» del Hemisferio Norte. Por supuesto, comprarle radares a la OTAN cuando tenemos un conflicto limítrofe de la gran siete y sin resolver con la OTAN es no sólo una pelotudez en términos militares, sino una falta de respeto horrorosa para los argentinos que lucharon en Malvinas, pero en los noventa éramos así, irrespetuosos. Y pelotudos. Y más de lo que imagina el lector. Cada oferente del ’96 tenía su lobby, con y sin gorra, dentro de la Argentina, y ninguno cotizó precios decentes. Eran de afano. Pero como el mercado radárico mundial es caníbal, se terminaron agarrando judicialmente entre sí, acusándose unos a otros de coimeros, acaso no sin razones. Y la justicia argentina, que raramente tiene apuros, en estos casos carece de ellos, pero de un modo firme y enérgico. Después de la casi disolución del estado nacional debido a los demasiados éxitos económicos del Dr. Domingo Cavallo, el gobierno de Eduardo Duhalde se atrevió a pedir a INVAP sus primeros radares de control de aeronavegación civil, los INKAN 2D. Y era tanta la precariedad de la aeronavegación en el país y tan debilitada estaba esa parte de la política nacional que prefiere comprar importado y de la OTAN, que la cosa pasó. Para darle más blindaje a lo que era una compra directa, el flamante gobierno de Néstor Kirchner firmó el Decreto 1407 crear en 2004 el “Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial” (SINVICA), y quedó bastante claro que la futura y ulterior radarización comercial y militar de la Argentina sería cosa de argentinos, y que la única empresa capaz de ello, por un largo tiempo, sería INVAP. Todavía recuerdo la furia de algún mandadero de uno de los oferentes de los del ’96, enredado en dulce de leche judicial espeso, del que sirven en Comodoro Py, y viendo pasar la pelota sobre su cabeza. INVAP y Maradona me han dado alegrías.

Centro de Comando y Control Aéreo ITROKOM, el primer desarrollo de INVAP allá por 2005 para integración en red de radares terrestres móviles, fijos y aerotransportados.

El SINVICA, en su diseño inicial, preveía la instalación de casi treinta radares primarios terrestres -fijos y móviles- así como también la incorporación de tres aeronaves de alerta y control aéreo tipo AWACS (Airborne Warning and Control System). Y lo primero se vino haciendo, y lo segundo (los AWACS) «te lo debo». Pero ojo, viene algo parecido en camino. ¿Cuánto se vino haciendo de lo primero? Bastante. El 95% del territorio continental argentino está dotado de 23 radares secundarios de INVAP, que dan ubicación y altura de los vuelos colaborativos. A ello se añaden 12 radares 3D militares capaces de detectar vuelos no colaborativos, lo que en buen criollo significa narcos u hostiles. Con buen criterio, INVAP no sólo hizo sus propios radares terrestres militares fijos y móviles de alcances de entre 280 y 400 km., sino que modernizó y mejoró cantidad de otros importados en poder de las tres fuerzas. Esto significó mucha ingeniería inversa, bastante aprendizaje técnico, un ahorro importante de divisas y restitución de capacidades. Los radares de INVAP en general fueron una buena compra: inicialmente, costaban 1/3 del promedio ofertado en la licitación fallida de Menem. Pero además siguen funcionando bien, se rompen poco, el «service» viene rápido y más allá de seguir comparativamente baratos al momento de compra, lo son mucho más a término de vida útil, porque los repuestos se hacen casi todos aquí. Tome un radar cualquiera de INVAP (póngale un RMA, un meteorológico): el 80% de los componentes son nacionales. Es el promedio de todos los diversos tipos de radares de INVAP, y son decenas. No ha sido fácil cumplir con los objetivos del SINVICA, máxime cuando inevitablemente pintan presidentes o candidatos que consideran que 1) las Fuerzas Armadas son un gasto inútil, 2) que para repartir palo y bala a los hambrientos alcanza con la Gendarmería, y sobre todo, 3) que los conflictos exteriores del país se arreglan fácil mediante la genuflexión y regalando territorios o recursos. Pero el problema de fondo siempre fue otro: faltaba una partida de fondos directos para el rearme de las Fuerzas Armadas al menos cuando gobiernan quienes creen que deben existir. Esto, a través de la ley 27565, propulsada por el exministro Agustín Rossi, llegó con el FONDEF. Este fondo por ahora no es especialmente generoso (en 2023 alcanzará el 0,8% de los Ingresos Corrientes del estado). Pero por primera vez permite que gobiernos civiles dispongan de partidas previsibles para reparación, renovación y adquisición de equipos. Y ya sea por el dólar caro o por los vetos tecnológicos del Reino Unido o por la chatarra infame que nos ofrecen arafue, muchas cosas no tenemos más remedio que hacerlas aquí. Brindo porque eso dure. Ya en el decreto 1407 se exigía que la radarización se hiciera con la mayor participación posible de la ciencia y la industria argentina en el desarrollo y producción de los radares y los sistemas de comunicaciones, comando y control que se armaran con ello. El asunto no sólo generó infraestructura terrestre, sino una pequeña pero interesante cadena de proveedores de INVAP, repartida sobre Bariloche, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, y otras provincias. En estas dos décadas y monedas de radarización por la propia, INVAP maneja bastante de taquito una tecnología que es dual «per se»: control de vuelos comerciales, seguridad náutica, pesca, búsqueda y rescate; pero también vigilancia y control del aeroespacio, fronteras y lo que nos queda de Mar Argentino después de Malvinas (nos queda 1 millón de km2, y hemos perdido entre 1,7 y 2,4 millones de km2 de Zona Económica Exclusiva, según quien calcule). Es decir, incluso lo poco que queda es mucho, y está por eso sometido a una sobrepesca pirata brutal. Por ello, al combo de equipos nacionales hay que añadir radares aerotransportados compactos, de tipo SAR o AESA, y también los muy reducidos como para caber en la nariz de un drone de vigilancia o de navegación de un misil, y que, conexión «data link» mediante, forman parte de sistemas mayores de guiado y control, redes del tamaño del país.

Configuración probable del satélite de telecomunicaciones ARSAT NG-1 que INVAP está desarrollando en sociedad con TAI, de Turquía.

Si consideramos que INVAP se fundó en 1974, a partir de un grupo de la Comisión Nacional de Energía Atómica capitaneado por Franco Varotto, en 1982 ya era una empresa nuclear, con un reactor construído en la Argentina (el RA-6 de Bariloche), y en 1988 ya había participado en la construcción de 2 reactores diseñados por la CNEA en Perú, el RP-0 y el RP-10. Es más, entre fines de los ’70 y 1983 había diseñado y construido la planta de enriquecimiento de uranio de la CNEA en Pilcaniyeu, instalación secreta hasta que se informó de su existencia y buen funcionamiento a Raúl Alfonsín cuando ya era presidente electo. Con nuevas ventas de reactores a Argelia, Egipto, Australia, Arabia Saudita y Holanda, INVAP se terminó de instalar de un modo poco contestable como el principal proveedor mundial de este tipo de aparatos. Pero vivir de este tipo de ventas es como tener un negocio de mitras papales. Se gana plata, pero en parte por la durabilidad de los Papas, la demanda es esporádica. La entrada de INVAP al negocio de construcción satelital empezó con el SAC-B, y luego se profundizó con los SAC-A, C y D, satélites de complejidad y peso crecientes, a lo que hay que sumar los ya referidos SAOCOM 1A y 1B, y -en un rubro totalmente distinto y con otra tecnología- los satélites geoestacionarios de telecomunicaciones ARSAT-1 y 2. Pero más importante aún, al atreverse a entrar en órbita con sus satélites, ARSAT empezó a darnos cierto dominio de nuestro territorio con sus radares. A fecha de hoy, no existe ninguna empresa privada o estatal en el Hemisferio Sur que tenga 4 satélites de diseño y construcción propios en servicio simultáneamente. De no haberse dado de baja los ARSAT subsiguientes en 2016, con gran beneplácito de los EEUU y la UE, hoy serían 6 en vuelo. De todos modos, vendrán más satélites: por sus interesantes pergaminos, INVAP se asoció con TAI, Turkish Aerospace Industries, para una nueva línea de satélites de telecomunicaciones, el ARSAT NG1. Literalmente, nos tocaron el timbre. TAI no salió de un repollo ni lo hizo ayer: ex fabricantes bajo licencia del caza Lockheed Martin F-16, tienen algunos aviones propios de diseño más que interesantes y en 2019 facturaron U$ 2260 millones, así como satélites de observación terrestre. No tienen los geoestacionarios de telecomunicaciones, que deben durar 3 veces más y a alturas hasta 120 veces mayores. Pero desde que empezó la guerra de Ucrania esa firma (en realidad, una subsidiaria, Baykar) no deja de salir en los medios. Son los diseñadores del drone Bayraktar TB2, que lleva destruidos cantidad de tanques y barcos rusos, performance que antes demostraron con otros enemigos y en escenarios menos mediáticos (Armenia y Libia). El teléfono les viene sonando a cada rato. Pero volvemos a INVAP, porque con tanto satélite y tanto radar se ha transformado ya no sólo en una empresa nuclear, sino en una de defensa, y como tal, en un pilar estratégico del estado argentino. En sus talleres y laboratorios, la empresa barilochense tiene RRHH y materiales para hacer todo lo que sigue:
  • Diseñar, fabricar, testear, calibrar, mantener y modernizar radares propios de uso civil y militar; primarios y secundarios; de dos y tres dimensiones (2D y 3D); terrestres, fijos, móviles y transportables; de corto, medio y largo alcance; navales, aerotransportados y para satélites; en bandas L, S y X; de tecnologías SAR y AESA.
  • Mantener y modernizar radares de otros fabricantes.
  • Desarrollar y proveer Sistemas de Comando y Control fijos y móviles
  • Diseñar y fabricar simuladores de radares, para entrenamiento de radaristas.
  • Capacitar al personal técnico de los clientes para que operen y/o mantengan los radares.
  • Sostener el ciclo de vida completo de estos sistemas
Como INVAP contrata preferentemente con otras empresas e instituciones del sector público (CONAE, CONEA, VENG, FAdeA, CONICET, INTA, INTI, las universidades nacionales), le da un sentido profundamente industrial, práctico y de mercado a la investigación pura y aplicada del país, en general de alta calidad, pero bastante dispersa. Ayuda a agrupar la ciencia alrededor de proyectos nacionales, pocos pero concretos. Si antes INVAP transformaba en productos y exportaciones la pericia de la CONEA en ciencia de materiales, neutrónica, radioisótopos y termohidráulica, ahora canaliza las potencias de casi todos los actores del sistema científico nacional. Eso es verdad, salvo en un campo donde a partir del licenciamiento de los cultivos industriales HB4, somos una potencia emergente por otros caminos: el de biotecnología vegetal. Pero además INVAP contrata constantemente a industrias privadas argentinas del sector aeronáutico, como FixView para sensores remotos, o Redimec para aviónica. Al traccionar sus proyectos propios, INVAP crea puestos indirectos de trabajo muy calificados en su cadena de provisión, reduce la fuga de divisas y genera exportaciones.

Portafolio de radares de INVAP y sus usuarios

En las últimas dos décadas, INVAP ha desarrollado y/o modernizado más de cien radares de diversos tipos y aplicaciones, tanto para usuarios civiles como militares, del Estado nacional, entre los cuales figuran las siguientes instituciones: Fuerza Aérea Argentina, Ejército Argentino, Armada de la República Argentina, Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Subsecretaría de Recursos Hídricos, y sigue la lista. ¿Qué radares fabrica INVAP? Un poco de todo, y va por más. Le falta volumen, pero le sobra diversidad. Sigue la lista declarable: Radar Secundario Monopulso Argentino (RSMA). Veintitrés unidades entregadas y en servicio bajo la órbita de la EANA. RSMA Transportable (RSMA-T), alias «il muletto». Equipo que INVAP provee mientras hace el mantenimiento o modernización de los RSMA. RSMA Naval (RSMA-N). Un radar navalizado, resistente a ambiente salino y a muy bajas temperaturas, instalado a bordo del Rompehielos ARA “Almirante Irízar” de la Armada Argentina. El primario sigue siendo un Plessey AW2 británico (en fin…), aunque modernizado por CITEDEF (Centro de Investigación y Desarrollo de las Fuerzas Armadas). Radar de Apertura Sintética (SAR) en Banda L para Satélites. Dos unidades construidas y en servicio a bordo de los SAOCOM-1A y 1B. Radar Meteorológico Argentino (RMA). Veintiún ejemplares para la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, 11 ya operativos. Modernización de radares móviles AN/TPS-43 al estándar MTPS-43. Dos ejemplares ya modernizados y operativos en la FAA. Posible continuación del upgrade a dos unidades adicionales de la FAA. Para más referencias, el AN/TPS-43 instalado en Puerto Argentino guió y dirigió la mayor parte de los ataques de la Fuerza Aérea contra la Task Force, y aunque los ingleses lo cañoneaban cada noche desde las fragatas y trataron de surtirle un misil antirradar HARM, sobrevivió a todo. Noble aparato, los costos se amortizaron hace décadas, sigue vigente, merece modernización. Modernización de radares terrestres “Rasit” al estándar “Rastreador”. Más de 45 unidades entregadas y en servicio en el Ejército Argentino. Para más datos, fue con un Rasit nada modernizado y apenas 30 km. de alcance que se le hizo la emboscada misilística de la madrugada del 12 de junio al crucero HMS Glamorgan, y aunque se salvó de hundirse, quedó fuera de combate. Otro noble aparato que merecía modernización, y tenemos cantidades. Radar Primario Argentino de 240 millas náuticas (MN) de alcance Transportable (RPA-240T). Siete unidades fabricadas para la FAA, 5 en servicio y 2 en proceso de instalación. Radar de Alcance Mediano (RAM), una unidad en servicio por la FAA. Sistema de Consolas de Defensa Aérea (SCODA). Varias unidades fabricadas y en servicio con diversos clientes militares. Radar Primario Argentino de 200 MN de alcance Fijo (RPA-200F). Cinco ejemplares en etapa de fabricación para la FAA. Radar Primario Argentino de 170 y 200 MN de alcance Móvil (RPA-170M y RPA-200M). Un RPA170M entregado y en servicio en la FAA y [UdW1] RPA de 200 MN de alcance, Móvil, de uso Civil (RPA-200MC). Dos unidades en construcción para Nigeria. ¡¡PRIMERA EXPORTACIÓN!! Pod ISR con Radar AESA aerotransportado. Un ejemplar con capacidad operativa inicial a entregar a mediados de 2022 y cuatro unidades más hasta 2025 para equipar los aviones IA-58 Pucará Fénix de la FAA. Ojo con este último radarcito, porque transforma al Pucará en un avión patrulla marítima y de fronteras con algunas capacidades AWACS. No es un Boeing 707 Sentry, pero tiene el encanto de lo local: argentino el avión, argentino el radar, y argentina la aviónica de procesamiento. Un AESA es el tope de capacidades en un radar militar: se lleva bien con una pantalla plana inmóvil, como para alojarse en espacios minúsculos, gracias a sus muchos haces móviles tiene un campo de barrido interesante (90 grados en vertical y horizontal), y puede saltar de frecuencia y perfil de onda para disimularse como radiación de microondas ambiental, sin delatar mucho su origen. Con un AESA, no es fácil transformar este buscador de blancos en un blanco, que es lo que hace hoy tan interesante pero corta la vida de los radaristas de ambos bandos en la guerra de Ucrania. Será un gusto llevar el Puca Fénix dotado de un AESA a la próxima FIDAE, la principal feria aeroespacial del Hemisferio Sur, en 2024, en Santiago de Chile. Para decirlo con todas las letras: es un combo EXPORTABLE. Simuladores de Radares. Entregados a varios clientes, civiles y militares. Entre los nuevos desarrollos que INVAP se encuentra impulsando con esfuerzo propio podemos citar:
  • Radar Argentino en banda X Aerotransportados (RAXA). Equipo en desarrollo por INVAP a riesgo propio para aviones y helicópteros, tripulados y no tripulados.
  • Radar de Vigilancia Terrestre y Costera de 30, 50 y 80Km de alcance (RVT-30, 50 y 80). Sensores en desarrollo a riesgo propio por INVAP.
  • Radar Multifunción 3D (sobre tráiler o integrado en vehículo 4×4) de 200Km de alcance para Vigilancia (RMF-200V). Desarrollo a riesgo propio de INVAP.
  • Radar Multifunción 3D de 200Km de alcance Naval (RMF-200N). Sensor en desarrollo a riesgo propio de INVAP con foco en los nuevos Patrulleros Oceánicos (OPV), las Corbetas y Destructores clase MEKO-140 y 360 de la Armada Argentina.
  • Radares específicamente orientados a la detección de drones y la protección de infraestructura crítica.
  • Casualmente, INVAP está asociada con los fabricantes de helicópteros CICARÉ, empresa bonaerense y la única aeronáutica privada argentina que sobrevivió al menemismo, y con Marinelli, contratista agrícola santafecino, para la construcción del helidrón RUAS-160. No es imposible que estos aparatos duales, hechos para la fumigación de precisión, carguen cámaras infrarrojas FixView y algún radar de baja potencia. Son el modo más barato de extender 200 km. las capacidades de una patrullera oceánica.

2021, el año récord

Tanto para INVAP en particular como para la Argentina en su conjunto, el año pasado no será “un año más” o “común” en materia de radares. Esto es así porque en 2021 se reactivaron de manera importantísima los procesos de radarización para distintos ámbitos del Estado Nacional, sino también porque se concretó la primera exportación de radares “made in Argentina” a otro país. En ese sentido, INVAP proveerá a Nigeria dos radares RPA-200MC de uso civil y cursos de capacitación para el personal que los operará las 24 horas, los 365 días del año, para mejorar la seguridad de su aviación civil. El RPA-200MC es un 3D radar móvil de largo alcance, de diseño modular, con transmisores y receptores distribuidos en su antena, que puede operar con muy alta disponibilidad, mínimo mantenimiento preventivo y bajos costos logísticos y operativos a lo largo de todo su ciclo de vida. Esta primera exportación de radares “made in Argentina” a un nuevo mercado en el continente africano permitirá a INVAP continuar consolidándose como un proveedor fiable y competitivo. Y no será «veni, vidi, vici», como dijo Julio César para hacerle creer al Senado que su conquista de las Galias había sido facilonga. Éste (sólo hay que recordar Argentina en 1996) es un mercado caníbal. Lo importante es haber salido del menú. Además, el Estado nacional celebró diversos acuerdos con INVAP para el desarrollo, provisión y modernización de más de treinta radares de diversos modelos, por ejemplo:
  • 5 RPA-200F para la Fuerza Aérea Argentina (FAA) con su infraestructura de sitio asociada.
  • 1 RPA-240T para la FAA con su infraestructura de sitio asociada.
  • 1 Pod ISR con el segundo Modelo de Evaluación Tecnológica (MET-2) del Radar RAXA con Capacidades Operacionales Iniciales (COI) para la FAA.
  • 2 RPA-200M y su simulador específico para el Ejército Argentino.
  • 10 RMA para la Subsecretaría de Infraestructura y Política Hídrica de la Nación, con su infraestructura de sitio asociada.
  • 3 Radares Primarios PSR-SSR Modo A/C/S, ADS-B MET, 2 Radares Secundarios SSR Modos A/C/S y funcionalidad ADS-B para la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), con su infraestructura de sitio asociada.
  • Modernización de 22 sistemas RSMA a RSMA-S/A (modos S y ADS-B) y provisión de unidades de ADS-B stand alone.
Entre los radares exportados a Nigeria y los acordados por el Estado nacional para equipar a las Fuerzas Armadas y otras instituciones civiles, en 2021 INVAP gestionó acuerdos por casi 180 millones de dólares en radares civiles y militares, de los cuales casi un 20% corresponde a su primera exportación. El volumen de ventas de radares alcanzado en 2021 es una novedad, porque no sólo de diversidad vive una empresa. Genera una gran carga de trabajo predecible para los próximos años y puede dar paso a la apertura de nuevos mercados. Todo esto da cierta continuidad, esa palabra mágica y tan evanescente cuando se trata de la Argentina y las tecnologías estratégicas.

Conclusiones

Los países más avanzados, como EE.UU., Francia, Alemania, Israel, llevan décadas implementando un modelo de gobierno que, sin importar la ideología de quienes resulten elegidos en las urnas, mantiene un fuerte compromiso respecto a fomentar el desarrollo científico-tecnológico y productivo de sus naciones. Eso falta, pero no es culpa de INVAP. Esos estados priorizan que el presupuesto de sus compras de seguridad y defensa sea satisfecho por empresas locales. Y cuando ello no es posible, exigen los mayores «offsets» y compensaciones industriales con la finalidad de lograr una autonomía cada vez mayor en el dominio de tecnologías sensitivas. Si no transferís tecnología y garantizás construcción o integración total, ni te reciben. La compra «llave en mano» es para ignorantes. Durante la firma del contrato entre INVAP y la Fuerza Aérea Argentina para la compra de radares, el ministro de Defensa, Lic. Jorge Taiana, afirmó que: “INVAP es un ejemplo de empresa exitosa y coloca a la Argentina entre los países que tienen proyectos de tecnología de punta. Hoy veo aquí la expansión de un trabajo exitoso, de una empresa que es reconocida internacionalmente, pero además veo la sinergia entre una empresa que funciona como una empresa comercial, pero que tiene el impulso extraordinario del Estado, que la ha puesto a competir, no solo a nivel nacional, sino a nivel internacional”. El FONDEF es reciente (2021), pero permite proponerse proyectos que al menos para nosotros resultan caros: inversiones plurianuales de decenas a centenares de millones de dólares, como lo es el caso de los radares primarios, los cazas supersónicos, misiles, buques y tanques que requiere la Defensa Nacional de un país tan extenso y rico como la República Argentina. Ya que hemos citado a un romano, citémoslos a todos: «Si vis pacem, para bellum», decían. Traducible como «si quieres la paz, prepárate para la guerra». Un país extenso, rico y desarmado dura en ese estado lo que un chocolatín en la puerta de un colegio. El mundo funciona así. Dice INVAP en un comunicado: «También resulta necesario contar con una Ley de Investigación, Desarrollo, Innovación y Producción para la Defensa, que articule sinérgicamente las capacidades científico-tecnológicas e industriales del sector público y privado argentino para hacer un uso más estratégico y eficiente del FONDEF. Confiamos que, más pronto que tarde, la dirigencia política argentina en su conjunto, gobierno y oposición, entenderá que invertir en tecnología nacional avanzada es la mejor manera de reequipar a las Fuerzas Armadas y, simultáneamente, genera puestos de empleo calificados, se sustituyen importaciones, se incrementa la independencia nacional al contar con una base industrial y tecnológica propia, y se generan nichos de exportación». Se vienen nuevos tiempos, lectores. Y no serán necesariamente peores.

Daniel E. Arias

Prueba en el lago Nahuel Huapi de un radar RASIT de infantería del Ejército, modernizado por INVAP.

La caída ¿definitiva? de las criptomonedas

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El derrumbe de las cotizaciones de las criptomonedas ha sido un fenómeno global. Reproducimos -un poco abreviada- esta nota del Washington Post, y agregamos un breve comentario al final: «En los últimos días, varias criptomonedas han visto caer sus precios a mínimos casi históricos. El impacto ha sido rápido y generalizado. Casi el 40 por ciento de los titulares de Bitcoins han perdido dinero en su inversión, según muestran los datos de la firma de criptointeligencia Glassnode. Más de una cuarta parte del mercado mundial de criptomonedas se ha evaporado, según el sitio web de criptoanálisis CoinMarketCap. La liquidación se produce después de que TerraUSD, la criptomoneda que vincula su valor al dólar estadounidense a través de un algoritmo, comenzó a cotizar por debajo de u$s 1. Desde entonces, los inversionistas en las principales criptomonedas han estado vendiendo sus participaciones, lo que provocó que los precios cayeran a niveles no vistos desde 2020. En medio de eso, los analistas de la industria, los expertos y los críticos de las criptomonedas han estado analizando cómo afectará la caída a la moneda digital, y diciendo que la caída podría ser una llamada de atención sobre cuán riesgosos son los activos digitales. Para obtener más información, The Washington Post habló con Ben McMillan, director de innovación de IDX Insights, una empresa de gestión de activos que se especializa en criptomonedas, junto con Molly White, una desarrolladora de software que dirige el sitio web Web 3 Is Going Just Great.
“habrá una consolidación en la industria. Hemos visto esta película antes con acciones de Internet en los años 90. Hubo un período de euforia, y después todos los Pets.com desaparecieron y los Amazons sobrevivieron”.
(La conversación ha sido editada por su extensión y para mayor claridad.) ¿Por qué se está colapsando la criptomoneda en este momento? McMillan: Este fin de semana, hubo un evento criptográfico específico en la forma de la moneda «criptoestable» de Terra, y LUNA, que básicamente «pateó el tablero». Las monedas estables son una parte muy importante del ecosistema criptográfico, porque se supone que son estables. Se supone que tienen una valoración de uno a uno con el dólar estadounidense. Es donde muchos inversores buscan refugio en tiempos de volatilidad. Terra era una moneda algorítmica estable que tenía una capitalización de mercado de casi u$s 20 mil millones. Pero tenía un poco más de mil millones de dólares en bitcoins como garantía. Entonces, había muchas monedas estables de Terra luna que simplemente no estaban respaldadas por nada más que la fe de otras personas en ese sistema. Entonces, lo que sucedió fue una buena corrida bancaria a la antigua. Esa es una espiral de muerte: una vez que una moneda estable se desvincula de esa manera. Durante el fin de semana y el lunes por la mañana, eso comenzó a catalizarse en todo el ecosistema de activos digitales. Fue como la gota que colmó el vaso. ¿Están muertas la criptomonedas? White: Siendo realistas, no creo que se pueda decir que las criptomonedas están muertas en ningún sentido literal. Pero sí creo que estamos viendo tal vez más una comprensión masiva de que no es una idea tan buena invertir en criptomonedas, especialmente con dinero que no es solo dinero «dulce» y que es importante, en términos de inversiones reales, de nuestra capacidad para pagar las cuentas. Las lentes de color rosa se están opacando un poco. La gente miraba estos proyectos que prometían un rendimiento del 20 por ciento, como Terra, por ejemplo. Y de repente, vieron lo que pasaba cuando las cosas empiezan a ir mal. No me sorprendería si la percepción pública se redujera un poco y dejáramos de ver algunas de las enormes exageraciones y las grandes ventas de criptomonedas y cosas por el estilo. No creo que sea muy realista decir que las criptomonedas simplemente morirán, las cadenas de bloques desaparecerán y las criptomonedas no existirán. Todavía hay mucho dinero, a pesar de lo que está haciendo el mercado. McMillan: Las criptomonedas no están muertas. Pero esto solo destaca a los inversores que se trata de una clase de activos de riesgo. También se cuestiona cómo pensaban los inversores al respecto. Muchos lo consideraban una versión digital del oro o una cobertura contra la inflación. Realmente, bitcoin y los activos digitales en general son como acciones de empresas de alta tecnología. Entonces, creo que ha habido un reposicionamiento de cómo los inversores piensan sobre las criptomonedas, tanto en términos de dónde debería ubicarse en la cartera como de cuáles son los riesgos. Creo que vamos a ver una consolidación en la industria. Hemos visto esta película antes con acciones de Internet en los años 90. Hubo un período de euforia, y cuando se pinchó la burbuja todos los Pets.com desaparecieron y los Amazons sobrevivieron. Los proyectos más débiles no lo lograrán, y los inversionistas serán más exigentes con el lugar donde colocan el capital. Los capitalistas de riesgo van a ser más exigentes con los proyectos que respaldan. Los usuarios cotidianos van a ser más exigentes con el lugar donde colocan sus fondos. ¿Cómo afecta este colapso a la regulación de la industria? White: Creo que llegó en un buen momento porque algunos legisladores miraban las monedas estables y comenzaban a decir: «Estas parecen un poco inestables». Creo que ha llamado la atención de los reguladores y legisladores porque están viendo personas que pierden este dinero sin protección.» Comentario de AgendAR: Lo primero que nos llama la atención, aquí en el Cono Sur, es que el tratamiento periodístico de este crash en los grandes medios del Hemisferio Norte ha sido más… técnico y equilibrado de lo que habría sido si ocurriera hace, por ejemplo, poco más de 3 años, cuando ante un comité del Senado de Estados Unidos, el economista Nouriel Roubini decía “Las bitcoin son una estafa”. Sucede que los grandes bancos ya habían empezado a invertir en criptomonedas… En nuestra opinión, las criptomonedas no van a desaparecer: como los paraísos fiscales, son demasiado útiles para el dinero «negro». Eso sí, los países serios las vigilarán de cerca. Y su «minería» seguirá siendo una actividad rentable, mientras no suba el costo de la energía necesaria. Pero al que mire esos avisos donde prometen rendimientos del 20% en dólares, le recomendamos busque en Wikipedia la historia del Sr. Carlo Ponzi.

A. B. F.

YPF y CAMMESA salen a importar más combustibles para el invierno

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CAMMESA lanzó una nueva licitación para adquirir 5 cargamentos de fueloil por un total de 200 mil toneladas destinados a abastecer a las centrales eléctricas durante julio. Y la petrolera YPF, controlada por el gobierno nacional, va a adquirir dos cargamentos de gasoil para reforzar su oferta local de combustibles durante las próximas semanas.

Los cargamentos de fuel oil para la administradora de la red eléctrica son de 40 mil toneladas cada uno. El primero debe llegar entre el 4 y 6 de julio,  el segundo entre el 9 y el 11, el tercero entre el 14 y el 16, el cuarto entre el 19 y el 21 y el quinto entre el 24 y 26 de julio. YPF salió a comprar 45 mil metros cúbicos de gasoil. El primero de los 2 cargamentos está previsto que llegue el 25 de mayo y el otro el 12 de junio.

Crisis de abastecimiento

La petrolera nacional viene importando gasoil a pérdida, pues,  aún luego del último aumento, el precio local está al menos un 20% por debajo de la paridad de importación. Sin embargo, la empresa de bandera tiene el compromiso de abastecer el mercado lo más posible en un contexto de crecientes restricciones. YPF informó el lunes que abril fue el mes de mayor demanda de combustibles de la historia, en especial en gasoil. De hecho, incorporó el 75% del volumen adicional requerido con respecto a marzo, diferenciándose así de otras comercializadoras que, según denunció la compañía comandada por Pablo González, “redujeron su oferta de productos al mercado local durante el mismo período”.

Las últimas adjudicaciones

A comienzos de febrero Cammesa adquirió 18 cargamentos de gasoil por unos 550 millones de dólares contabilizando un premio de 6 centavos por galón, frente al descuento promedio de 15 centavos por galón que se había conseguido en 2021. Y en ese momento Rusia todavía no había invadido Ucrania, lo que terminó de desestabilizar el mercado de precios.
En esa ocasión, Shell fue el mayor ganador con seis buques. En segundo lugar quedó Gunvor, uno de los cinco principales «traders» globales. En tercer lugar se posición la empresa norteamericana Chevron, que produce en una de sus refinerías de EE.UU. un diésel con las especificidades de calidad que se adaptan perfectamente a las requiere Cammesa. La lista se completó con Trafigura, el mayor «trader» del planeta, que se adjudicó dos cargamentos al igual que P66, otra refinería del Golfo de México. El cargo restante quedó para Vitol. En la primera semana de febrero CAMMESA también adjudicó 7 barcos de gasoil. La empresa Mercuria se quedó con seis cargamentos de fuel oil, en tanto que el restante fue adjudicado por Novum. Se llegó a pagar hasta 16 dólares de premio por encima del Brent.  A su vez, CAMMESA licitó en marzo la compra de 12 barcos y recibió ofertas por todas las ventanas de entrega especificadas, pero terminó adquiriendo solo la mitad. La decisión sorprendió a los operadores porque el GNL lo pagó a 39 dólares por millón de BTU en promedio, mientras que por el gasoil desembolsó menos de 30 dólares por millón de BTU. De esos seis cargamentos, al menos reprogramó los tres de gasoil que terminaron llegando en junio.

Arqueólogos argentinos inician una colecta virtual para excavar una tumba del Antiguo Egipto – Video

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Liderado por la profesora Andrea Zingarelli, el Proyecto Amenmose propone la conservación y estudio de la tumba de Amenmose, un noble tebano que se destacó durante el denominado Reino Nuevo, hace 3.500 años.

La tumba capilla del «trabajador de la necrópolis de Amón» Amenmose consta de dos salas y tiene forma de T. Actualmente, la entrada a la tumba es a través de un túnel y un agujero de 50 por 37 cm. desde una tumba vecina, y debido a esto, es necesario encontrar la entrada original para efectuar los trabajos de conservación. «En esa época las tumbas dejaron de ubicarse en pirámides y, en cambio, se empezaron a cavar en la roca del valle», explicó la directora de la iniciativa arqueológica. Este histórico lugar se encuentra en Sheikh Abd el- Qurna, tan sólo cinco kilómetros al oeste de la ciudad de Luxor, del otro lado del Río Nilo. A 60 años de un hito de la egiptología en la Argentina, cuando Abraham Rosenvasser formó parte de una misión francoargentina junto a Jean Vercoutter ante el llamado de la UNESCO para que se conservaran distinto monumentos egipcios que estaban en riesgo por las aguas del embalse de la nueva represa de Asuán, el grupo de científicos de distintas disciplinas aspira a seguir avanzando en el estudio de la tumba de Amenmose.
Tras dos primeras campañas realizadas en 2020 y comienzos de este año, la veintena de especialistas -en su mayoría mujeres- lanzó una campaña de financiamiento para poder encarar una etapa crucial de la investigación: la excavación de la entrada original a la tumba.«Para poder liberar la entrada original, que quedó tapada por sedimentos, tenemos que excavar unos cuatro o cinco metros. Por el momento, ingresamos a la tumba a través de un pequeño boquete de 50×37 centímetros por una tumba vecina. Suponemos que el hueco fue hecho por saqueadores de tumbas entre el siglo XIX y el XX», explicó la directora del Proyecto Amenmose.Zingarelli, marplatense de nacimiento y platense por adopción, detalló que el objetivo de la iniciativa arqueológica es «restaurar y estudiar en profundidad» el lugar y sus destacadas pinturas y relieves, que tienen más de 3.500 años de antigüedad.Anteriormente, en la década de 1980 un grupo de científicos japoneses había realizado una investigación superficial de este monumento y sus conclusiones sólo fueron publicadas en su idioma. Gracias a las dos primeras campañas de este grupo de argentinos, «los textos de las paredes de la tumba están casi todos traducidos», destacó Zingarelli, profesora de Historia devenida en egiptóloga.
Los expertos que integran el Proyecto Amenmose pertenecen a distintas universidades nacionales, las de Córdoba, Tucumán, Buenos Aires y La Plata. Esta tumba en particular fue elegida como objeto de estudio por la «posibilidad de concreción» de los fines de la investigación, ya que no es un lugar muy grande y cuenta con la ventaja de que se encuentra muy cerca de Luxor, una de los principales destinos turísticos del país de las pirámides: antiguamente allí estaba Tebas, entonces capital imperial «Es una tumba pequeña, lo que implica un trabajo de unos diez años. Luxor es bastante más amable para trabajar, porque es muy turístico y eso te da facilidades», señaló la directora ddel proyecto, a quien le dicen sus colegas la «Indiana Jones argentina». El lugar de descanso de Amenmose «tiene un potencial enorme, porque está totalmente decorada y eso tiene mucha información sobre la época». Además de estudiarla, la comitiva argentina también buscará preservarla para el futuro: «Hubo muchas intervenciones, caras rayadas, destruidas. Hubo gente viviendo, haciendo fuego. Incluso había ganado. Hasta 2008 vivió población en esta zona». Hasta el momento, los investigadores se vieron sorprendidos por unas pinturas que muestran escenas de banquetes y una del propio Amenmose inspeccionando las tareas de trabajadores agrícolas, algo a lo que no se dedicaba. Uno de los próximos objetivos, tras la liberación del ingreso principal, es determinar si todavía están los restos. «Probablemente esté ahí la tumba de Amenmose, pero para verificarlo tenemos que excavar la entrada original e ingresar». Pero para poder concretar la tercera campaña y la excavación, algo que prevén hacer entre fines de 2022 y principios de 2023, los científicos argentinos necesitan financiamiento y para ello lanzaron una colecta virtual. «No es un proyecto demasiado caro. Lo más costoso son los pasajes y la mayoría los pagamos nosotros. La primera campaña la hicimos con 5 mil dólares y la segunda, con 3 mil. Ahora, como hay que excavar, necesitamos unos 10 mil dólares», detalló la docente de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Para poder aportar a la iniciativa de este grupo de científicos se puede donar dinero a través de la app cafecito proyectoamenmose  o mediante transferencia bancaria (Asociación Civil Amenmose Egipto: CBU 0110030340003025710680 – Alias EGIPTO.TUMBA.318). Además del trabajo en el desierto egipcio, los miembros del Proyecto Amenmose difunden sus conocimientos en escuelas: «Queremos que esto salga del ámbito académico y que haya transmisión del conocimiento», remarcó Zingarelli.

Un largo invierno para algunas tecnologías de moda

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Sebastián Campanariopublica los fines de semana notas amenas sobre aspectos no convencionales de la economía. Reproduimos ésta, que analiza con agudeza y una mirada fría, «invernal», el desarrollo de algunas tecnologías de moda: la computación cuántica, la inteligencia artificial, la Web3, las criptomonedas… Se la recomendamos:

«A veces no hace falta un gran evento (un asteroide, una mega erupción volcánica, una cruda edad de hielo) para explicar la extinción de una especie.

Las teorías más recientes sobre la desaparición de los neandertales (los últimos representantes vivieron en Gibraltar hace solamente 28.000 años) no apuntan a un choque con los “homo sapiens superiores” (como se creía hasta ahora) sino a una sucesión de pequeñas causas (endogamia, cruce de ciertos umbrales de poca población) que, combinados con la dinámica de la complejidad, derivaron en la extinción final.

Umberto Eco dijo una vez que “para cada problema humano hay una respuesta clara, fácil, plausible y equivocada”. Con las tecnologías de moda ocurre lo mismo: ¿qué pasa si les sobreviene un “invierno” pero no por una disrupción drástica, sino por una sucesión de pequeñas decepciones, problemas de timing, desinterés, etcétera?

A la par del entusiasmo generado en el último año con los avances de la computación cuántica, que conllevan la promesa de computadoras millones de veces más rápidas que las actuales en el mediano plazo, varios científicos discuten la factibilidad de un “invierno cuántico” si no se logra resolver el problema del “ruido” con los qubits y todo queda en pronóstico incumplidos.

Chris Jay Hoofnagle y Simon Garfinkel exploraron este escenario en un ensayo reciente para Cambridge University Press. No hay “meteoritos” ni ninguna catástrofe, sino, como en el caso de la extinción de los neandertales, pequeños puntos de quiebre que alimentan un círculo vicioso de deterioro y desinterés por parte de los inversores.

Los autores citan a uno de los máximos pesimistas en este terreno, Mikhail Dyakonov, un profesor de física que da clases en Francia, quien dice que “nunca tendremos una súper computadora cuántica”, y deberemos conformarnos con algunos dispositivos “extremadamente caros” para realizar algunas tareas específicas, operando en entornos de cientos de grados bajo cero.

Habrá, eso sí, usos provechosos de la dinámica cuántica en telecomunicaciones y otros sectores (algo que ya sucede), pero no una “supremacía” sobre la computación tradicional. Un problema de este campo, remarcan Chris Hoofnagle y Simson Garfinkel, es que hay tanto secretismo y encierra tanta complejidad que tal vez tardemos mucho tiempo en darnos cuenta de que “el invierno cuántico” efectivamente se aproxima.

La tecnología que está más acostumbrada a largos “inviernos” y vaticinios agoreros es, sin duda, la inteligencia artificial (IA). Especialistas como Gary Marcus, Yann LeCun, Filip Piekniewski y Geoffrey Hinton, vienen poniendo énfasis en las promesas incumplidas (aquí el caballito de batalla es el de la no invasión de vehículos automanejados, que supuestamente debía estar desplegada para esta época).

En la serie Juego de Tronos los inviernos son impiadosos y pueden durar hasta diez años. Los historiadores de la tecnología están acostumbrados a un fenómeno parecido con la inteligencia artificial: en forma cíclica, el campo produce etapas de excitación, burbujas que se pinchan y largas mesetas de desilusión. Ocurrió en los 60: a fines de esa década había un miedo tan grande a la automatización de empleos como el de hoy (se puede advertir en los diálogos de la serie Mad Men sobre la etapa dorada de la publicidad), y algo similar ocurrió en los 80 y principios de los 90.

Para Piekniewski, un investigador polaco especializado en IA, como en Juego de Tronos en la tecnología de moda también “el invierno se aproxima”.

Para LeCun, un científico francés considerado una de las máximas autoridades en el campo de la IA, hubo mucha exageración por parte de distintos actores –algunos, verdaderas celebridades– en relacionar los avances en este terreno con algo parecido al cerebro humano.

“La primera parte de un ‘sigmoide’ –una función matemática con forma de ‘S’– también parece una dinámica exponencial, pero en algún momento es probable que alcance un límite –económico, social, físico–, toque un punto de inflexión y se sature. Soy optimista por naturaleza, pero también realista”, dijo Le Cun en una entrevista.

En paralelo con la explosión del último año, el terreno de la denominada Web3 (mundo cripto, internet basada en protocolos descentralizados, etcétera) también sufre el embate de escépticos que hablan de exageración de las promesas y de inversiones infladas.

Las críticas de más alto perfil fueron las de Elon Musk y las del ex CEO de Twitter Jack Dorsey, pero recientemente un programador menos conocido fue más “al hueso” y planteó dudas más profundas y con mayor vuelo técnico. David Rosenthal es un veterano del sector tecnológico (fue el cuarto empleado que tuvo Nvidia) que afirma que los productos cripto “tienen raíces profundas en la cultura libertaria de Silicon Valley, que se basa en ignorar las externalidades, y esta no es la excepción”.

Rosenthal hace énfasis en el gasto energético (solo el de Bitcoin equivale a todo el consumo anual de los Países Bajos) y no lo convence el argumento de que se usarán energías alternativas: “Para empezar, casi no se está haciendo; el mundo tiene déficit de energía y no está claro que la sociedad vaya a tolerar para siempre este desperdicio de hardware y energía”, explica.

El programador también remarca que los esfuerzos de descentralización (por ejemplo, en minería de criptomonedas) están condenados al fracaso, porque las tecnologías de información tienen economías de escala (y dependencia del sendero) que hacen que pocos jugadores se queden con la mayor parte de los beneficios. Y también es muy crítico con los aspectos de seguridad, especialmente en los entornos de Ethereum, de finanzas descentralizadas y contratos inteligentes en general.

Rosenthal aclara que no tiene dinero invertido en cripto (¡como si hiciera falta!), pero ahí hay un buen punto: es difícil encontrar “observadores neutros” tanto en IA como en computación cuántica o Web3, porque hay muchos incentivos a exagerar optimismo por parte de quienes invierten en proyectos asociados.

Hay una posibilidad intermedia entre los extremos marcados por el optimismo de los incumbentes y de los fondos de inversión y el pesimismo de los expertos mencionados. Puede ser que, en efecto, los avances tecnológicos tarden más de lo previsto en llegar, pero que incluso así siga siendo buen negocio involucrarse, porque aún hay mucho para explotar sobre lo ya descubierto.

Esta es la visión de tecnólogos como Andrei Vazhnov y Marcelo Rinesi. Por ejemplo, uno de los booms económicos recientes de la inteligencia artificial anclado en el reconocimiento de imágenes, está basado en una tecnología que se inició en Toronto, Canadá, en 2012. El ciclo de inversiones tarda en aprovecharlo varios años. En este caso, si se aproxima, el invierno podría ser benigno, con temperaturas agradables para seguir asomando la cabeza a las tecnologías de moda.»